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Impulsos: La Serie Completa
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eBook230 Seiten4 Stunden

Impulsos: La Serie Completa

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Über dieses E-Book

Parte Uno: Fennel Riegel estaba buscando pasar un buen rato. Después de perder su trabajo y teniendo que volver a mudarse a la casa de su madre, todo lo que quiere es una noche para olvidarse de ella misma en los brazos de un ligue aleatorio. Sin embargo, alguien tiene otros planes para ella. Cuando la noche va mal, Fennel se encuentra más estresada de lo que estaba antes.

Trent Stevens es a la vez el hombre de sus sueños y sus pesadillas. Él se abalazó para rescatarla de sí misma y luego desapareció sin dejar rastro, dejando a Fennel condundida y mentalmente marcada. Cuando resurge para salvar el día nuevamente, ella no puede descifrar si es bueno o malo. Todo lo que sabe es que hay una oscuridad en él que la intriga.

Parte Dos: Trent Stevens tiene a Fennel tan de cabeza que no sabe si va o si viene. Una cita inesperada en su oficina la hace cuestionarse si su relación a pasado de lo profesional a lo personal.

Cuando él comienza a darle la ley del hielo, eso rápidamente hace notar que las cosas no son lo que parecen. Él juega un peligroso juego de tira y jala tanto con sus emociones como con su cuerpo. Mientras que él le dice que se aleje, sus acciones hablan lo contrario.

Fennel está demasiado intrigada para darse por vencida con Trent. Hay una oscura sensualidad en él que ella anhela experimentar. Pero cuando finalmente él la deja entrar, lo que le muestra está mucho más allá de cualquier cosa que ella podría haber imaginado.

Parte Tres: Una tumultosa historia de amor con su jefe ha dejado a Fennel Riegel sintiéndose completamente destruida. Todo lo que quiere hacer es alejarse del hombre le arrojó su confianza a la cara. Sin embargo, alejarse de él es más fácil decirlo que hacerlo cuando él parece estar en una caliente persecución. 

Después de encontrar un nuevo trabajo y establecerse en un lugar propio, Fennel cree que su vida finalmente ha vuelto a la normalidad. Sin embargo, Trent Stevens tiene otros planes. Seguirá a Fennel hasta los confines de la tierra y hará lo que sea necesario para tenerla de vuelta, incluyendo revelar sus secretos más oscuros. 

SpracheEspañol
HerausgeberBadPress
Erscheinungsdatum15. Sept. 2019
ISBN9781071505953
Impulsos: La Serie Completa
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Autor

Sky Corgan

Sky Corgan is a USA Today bestselling author. She lives in Texas where the sun is hot and the men are hotter. When she's not typing away at her next steamy romance novel, she enjoys hanging out with friends and planning vacations. You can get a FREE Sky Corgan book and stay up to date on her latest releases by signing up for her newsletter here: http://www.subscribepage.com/SkyCorgan

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    Buchvorschau

    Impulsos - Sky Corgan

    Urges

    Parte Uno

    CAPÍTULO UNO

    Mi corazón late en mi pecho mientras estoy de pie al otro lado de la puerta del hotel. He estado contando los minutos hasta que llegue, sintiéndome como un completo desastre. Es difícil lucir provocativo cuando te estás deshaciendo de las costuras.

    Me duelen los pies al estar parada aquí. Ni siquiera sé quién soy. Podría fácilmente estar sentada en la cama, no es como si hubiera una gran distancia entre la cama y la puerta.

    Mis manos se inquietan con las bragas de mi lencería, y brevemente me pregunto si es demasiado excéntrico para la cita que estoy a punto de tener con un completo extraño. Entonces me doy cuenta de lo estúpido que parece. No hay tal cosa como demasiado excéntrico cuando se trata de ese tipo de hombres – el tipo que trolea en internet mujeres desesperadas para que tengan sexo con él. Mujeres como yo.

    ¿Qué estoy haciendo? Esta no soy yo en absoluto. Aunque ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tuve sexo. Dos años, si estamos contamos. Las tensiones de la vida me han estado llegado en demasía últimamente, y yo sólo necesitaba algún tipo de liberación. Un camino para olvidarme de todo, aunque sólo sea por una hora.

    Espero que sí dure ese tiempo. La verdad, no tengo ni idea cómo es que este tipo de cosas funciona normalmente ¿Solamente me cogerá y saldrá corriendo, o querrá quedarse y charlar por un momento? Charlar. Es gracioso. Sí, eso es exactamente lo que un hombre calenturiento quiere venir a hacer. Charlar.

    Miro la lencería de tiras que estoy usando y reajusto mis senos. Parezco una salchicha envuelta en una licra negra de rayas y malla. La cosa se veía mejor en el aparador. Tal vez debería quitármela.

    Aunque no hay tiempo suficiente para eso. Él estará aquí en cualquier momento. Y tal como me han dicho todos mis amigos en el pasado, la mayoría de los chicos se cogerán cualquier cosa con una vagina y que tenga pulso. Afortunadamente, yo tengo ambos.

    Los minutos pasan como horas mientras estoy aquí, cambiando mi peso de un pie al otro cada pocos segundos y apretándome las manos con nervios de ansiedad. Ojalá que todo salga bien, puedo pasar por esto. Parecía una buena idea cuando estaba sentada al frente de mi computador, sintiéndome tan desesperada que aceptaría casi cualquier persona.

    Por supuesto, obtuve muchos éxitos con mi encabezado: Chica caliente busca una noche de placer. Debí haber pasado por lo menos dos docenas de respuestas antes de aterrizar en el correo electrónico de Leo. Él era el único hombre que parecía que entendía qué son la ortografía y la puntuación, así que me decidí por él. Sin mencionar, que era uno de los hombres más guapos del grupo, y su respuesta de correo electrónico no comenzaba con un Hola bebe o Envíame desnudos.

    Escucho pasos aproximándose a la puerta, y rápidamente me asomo por el ojo de la puerta. El hombre que espero es un señor de edad, al menos veinte años mayor. Es delgado de cara alargada, cabello entrecano, ojos marrones brillantes, y un buen juego de dientes. No es realmente mi tipo, pero los mendigos no pueden elegir.

    Una mujer pasa por la puerta de mi habitación de hotel, y suspiro de alivio. Tal vez no es demasiado tarde para cambiar de parecer. Después de todo esto no es lo que yo quiero, decidido, me alejo de la puerta caminando de regreso a la cama y comienzo a quitarme la lencería. Se supone que el hombre reembolsa la mitad de la habitación, pero no me importa comerme el costo si eso me salva de mi propia depravación. Tiene que haber mejores formas para aliviar las tensiones que ésta. Tal vez debí haber usado esos cincuenta dólares para ir a consulta en lugar de buscar sexo casual.

    Tengo la lencería recogida justo debajo de mis senos cuando escucho un golpe en la puerta. Es como si todo el aire hubiera sido expulsado de mis pulmones cuando me doy cuenta de que ha llegado. Ahora no hay escapatoria, pero tal vez puedo negociar mi salida, o mejor aún, tal vez pueda pretender dejarlo plantado, y él sólo se irá.

    Contengo mi respiración, quedándome tan quieta como una estatua. Aunque la maldita lencería me está estrangulando. Está destinado a ser apretado, pero ahora siento que está a punto de cortarme por la mitad.

    Varios segundos pasan antes de que vuelva a tocar. Exhalo despacio, sintiendo malestar en mi estómago. Que cosa más horrible de hacerle a alguien. Sé que condujo directo hasta aquí desde el trabajo, esperando tener sexo. ¿Cómo me sentiría si alguien me dejara plantada de esta manera? Destrozada. Mi autoestima tendría una caída peor de la que ya tengo, ya que he aumentado de peso. Siento que le debo al hombre al menos una excusa, aun si es poco convincente y me haga ver como una idiota irracional. 

    Despacio, vuelvo de puntillas a la puerta, tratando de no hacer ningún ruido. Mi ojo se acerca al ojo de la puerta, y una parte de mi espera que él ya se haya ido. Aunque lo habría escuchado. Él todavía está parado ahí, lo sé.

    Cuando miro por el ojo de la puerta, mi expresión se convierte en confusión, y suspiro aliviada. El hombre que está en el otro lado de la puerta definitivamente no es el hombre con el que se supone que me reuniría esta noche.

    Bajo mi lencería nuevamente hasta mis caderas y abro la puerta. Aunque todavía no estoy fuera de peligro, al menos aún tengo la posibilidad de escapar antes de que Leo llegue si es que logro zafarme de este hombre rápidamente. Ahora que lo pienso, ni siquiera debería molestarme en abrir la puerta, pero este hombre es bastante lindo, y hablar con él, así sólo sea por dos segundos, puede hacer que la noche no parezca un completo desperdicio.

    Bastante lindo era un eufemismo. Mientras abro la puerta para dirigirme a él, mis ojos se bloquean con los ojos verdes más increíbles que haya visto. Este hombre está que arde. Lástima que no hubiera ligado con él en su lugar.

    ¿Puedo ayudarte? Pregunto educadamente, tratando de no revelar mi cuerpo escasamente cubierto.

    ¿Tu eres Fennel?

    Soy yo, respondo con aprensión

    Soy Leo. ¿Puedo pasar? Hace un gesto hacia la puerta como si esperara que la abriera para él.

    Quedo boquiabierta por un momento antes de recuperar mi compostura. No, tú no eres. No te pareces en nada al hombre de la foto. Yo he escuchado de personas que son más feas que en sus fotos, o que son mucho mayores o más gordas. Incluso he escuchado de personas que usan fotos de modelos cuando realmente eran trolls. Nunca antes había escuchado que sucediera lo contrario.

    Si me dejas pasar, te lo explicaré. Y me envía una sonrisa encantadora.

    Mi parte inteligente me dice que lo rechace. Mi parte caliente abre la puerta y lo invita a entrar. Si hay alguna oportunidad de que pueda pasar la noche con este hombre entre mis piernas, la voy a tomar. Moral y precaución al viento. ¡Sexo para la victoria!

    Intento no míralo tan descaradamente mientras entra. Está usando un suéter color crema que le encaja perfectamente y unos pantalones sueltos. Dios mío es tan delicioso. Cuando pasa junto a mí, juro que capto un aroma del cielo. Casa parte húmeda de mí se humedece al estar en su misma presencia. De repente, la búsqueda de sexo con un extraño por internet parece la mejor idea que jamás tuve. Este hombre parece que podría montarme con fuerza y dejarme con las piernas arqueadas.  

    Leo, soy Fennel, digo estúpidamente, extendiendo mi mano mientras él se da la vuelta.

    Vaya. Es como si estuviera viéndome por primera vez. Sus ojos fluyen desde mi rostro hasta mis pechos en su conjunto de Madonna, sobre las curvas de mi estómago y caderas. Sin embargo, casi en el segundo que me toma, su mirada se dispara de vuelta hacia mi rostro. No puedo decir si le repulsa lo que está viendo o si está tratando de ser amable. En cualquier caso, me hace sentir increíblemente insegura.

    Espero que te guste. Pongo mi mano sobre mi cadera, notando mi pose más seductora. Todo en lo que puedo pensar es en qué se sentirá cuando me quite la ropa, y entonces me estremezco. Considerando lo difícil que fue para mí intentar quitármela yo misma, esto puede terminar siendo un esfuerzo grupal. Nada sensual en absoluto. Debí haber venido con algo mucho más sencillo, pero es demasiado tarde para eso.

    Es muy... lindo, la palabra suena forzada, lo que sólo hace que mi confianza disminuya aún más. ¿Podría parecer más desinteresado en mi de lo que ya está? Esperaba que se me abalanzara en el segundo en que entró por la puerta. Está actuando como si quisiera más bien refugiarse en una cueva.

    Entonces, ¿Por qué la foto falsa?. Decido cambiar el tema, sentándome lentamente en la cama en la posición más estable que puedo manejar.

    Para empeorar el daño, él toma asiento en una silla de oficina al frente de un pequeño escritorio en la habitación, lo que se siente como si estuviera a millas de distancia. No podía poner mucha más distancia entre nosotros si lo intentaba.

    ¿Haces esto con frecuencia?. Me mira con interés, evadiendo completamente la pregunta.

    No. Cambio mi peso incómodamente. La expectativa de comerme este pastelito a mi disposición se está desvaneciendo cuanto menos sexual se vuelve este encuentro. Esta es mi primera vez.

    En verdad no parece que es tu primera vez. Sus ojos escanean nuevamente mi traje de arriba hasta abajo, y finalmente veo una lujuriosa oscuridad sobre su expresión, aunque lo aplasta en el momento en que encuentra mi rostro. No entiendo qué es lo que pasa. ¿Está tratando de tener una conversación amable? No necesitamos hacer esto. Estoy más que lista para saltar sobre su vara y montarlo hasta que salga el sol.

    Quiero decir, no soy virgen. Pero esta es la primera vez que ligo con alguien en línea. Me envuelvo con mis brazos, sintiéndome más insegura con cada minuto. Si pudiera meterme bajo las cobijas y ocultar mi cuerpo sin que se vea demasiado raro, lo haría. ¿Qué hay de ti? ¿Es tu primera vez?

    No. Una sonrisa divertida levanta las comisuras de sus labios. He hecho esto por lo menos una cien veces. Deja que sus ojos vaguen por la habitación.

    Por supuesto, ya lo ha hecho. El hombre probablemente podría cogerse a quien quisiera. ¿Por qué ha recurrido a buscar mujeres en internet y mentir acerca de cómo luce? No tengo ni idea.

    Oh, es todo lo que se me ocurre decir.

    ¿Eso te molesta? Su enfoque vuelve a mí.

    No. Eso suena más como una pregunta que como una respuesta.

    ¿No te preocupa que pueda tener algo? No tengo nada, por supuesto. Estoy totalmente limpio. Pero ¿No debería preocuparte sabiendo que he estado con tantas mujeres?

    Para eso están los condones ¿Cuál demonios es el problema con este tipo? Pensé que había venido aquí para coger. Es casi como si estuviera tratando de convencerme de no tener sexo con él.

    El esclarecimiento me cae como una tonelada de ladrillos. Eso es exactamente lo que está haciendo. Ahora que me ha visto en mi gloria semidesnuda, de repente decidió que ya no me quiere. Probablemente le pareció más amable alejarme que directamente decirme que no está interesado.

    ¿Qué te hizo querer hacer esto? Se reclina en la silla, cruzando una pierna sobre la otra.

    Se requiere todo de mí para mantener mi depresión a raya mientras la esperanza me abandona. Probablemente no voy a poder saborear sus labios maravillosos. No voy a poder enredar mis dedos en su perfectamente peinado cabello rubio oscuro. No voy a poder sentir su cuerpo en forma moviéndose sobre el mío.

    Ya no hay motivo para seguir intentando ser sexy. Bien podría aceptar lo que él me está ofreciendo, una costosa sesión de terapia con un profesional sin licencia. Profesional imbécil, eso es.

    Me excité. Me encojo de hombros. "La vida últimamente ha sido una mierda, y sólo buscaba tener un poco de diversión, no he tenido sexo en mucho tiempo. ¿Qué hay de ti?

    ¿Cómo la vida ha sido una mierda? Se desvía otra vez.

    Suspiro, sintiéndome agravada. No es de su incumbencia conocer mi vida. Eso no es lo que se supone que se trata. Un parte de mi quiere preguntar si vamos a coger o no, pero me abstengo. ¿Qué daño puede hacer hablar con él?

    Bueno, recientemente fui despedida de mi trabajo, lo que me llevó a mudarme nuevamente con mi madre. Apenas y conseguía llegar al final del mes. Por Dios, ahora sueno como una miserable, como si ni siquiera pudiera pagar la habitación del hotel, lo que realmente no puedo. El hecho de que todavía estoy recibiendo mesada de mi madre a la edad de veinticuatro años es absolutamente patética. El hecho de que usé dicha mesada para para reservar este hotel, lo hace todavía más ¿Podría estar más desesperada?

    ¿Tienes un título universitario?

    Estás lleno de preguntas. Entrecierro mis ojos hacia él, dejando que mi desplomado estado de ánimo se mejore.

    Enlaza sus dedos sobre su regazo. Sólo estoy intentando obtener una mejor idea acerca de lo que te trajo aquí

    Mantén la calma, Fennel. ¿Qué hay de ti? ¿Qué te trajo aquí? Si vuelve a desviarse, voy a gritar.

    Solía tener ciertos impulsos, me dice, su voz se oscurece ligeramente.

    Como todos

    Estos impulsos me llevaron por un camino oscuro.Entonces me di cuenta de que podría ser mejor. Lo que estaba haciendo era peligroso

    Oh genial, es un fanático religioso. Por supuesto, eso es. Todo toma su lugar en un instante. La manera en que es tan cuidadoso. La manera en que se ve tan digno y como piensa que él es mejor que yo. La manera en que parece que le molesta la elección de mi lencería. Estoy a punto de tener una explicación. Se necesita todo de mí para no sonreír. Fue un truco desde el principio. Una nueva forma de predicar la palabra de Jesús a los corderitos perdidos. El hombre probablemente piensa que estoy a un paso de la prostitución.

    Podría haber sido cualquiera que estuviera al otro lado de esa puerta, continua. En este punto, sólo estoy entretenida, incluso un poco emocionada ante la idea de dispararle cuando lleguemos a la parte en la que saca su folleto y lo entrega. Ellos siempre tienen un folleto. Si piensa que se irá sin que le pida pagar su mitad del costo de la habitación, está muy equivocado.

    Hay cámaras alrededor del hotel, le recuerdo con una sonrisa.

    Crees que este tipo de personas les importa. Tienes suerte de que era yo. Oh sí. Muy afortunada. Un hombre increíblemente candente quien no tiene absolutamente ninguna intención de cogerme. Eres una mujer muy hermosa. No necesitas recurrir a esto. Estoy seguro de que allá afuera hay muchos hombres a los que les encantaría ser tu novio. Sus ojos se pasan rápidamente por mi lencería otra vez. El hecho de que probablemente lo esté torturando el no mirarme es más que divertido. Si le gusta lo que ve o no, realmente no lo puedo decir, pero la idea de que está tratando de ser moral sólo me hace querer ser vulgar. Me reacomodo sobre la cama, inclinándome un poco hacia adelante para que pueda ver mi escote. Sus ojos se inclinan por una fracción de segundo antes de fijarse en mi rostro de nuevo. Tal vez puedo hacer esto divertido después de todo. Quizás incluso intentaré seducirlo.

    Crees que soy hermosa. Pestañeo sensualmente.

    .

    Entonces ¿Por qué estás tan alejado? Soy toda una tigresa ardiente. Si no me va a dar lo que quería cuando lo llamé aquí, entonces lo voy a torturar hasta que salga corriendo con una erección. Ese es mi nuevo plan de juego. Acércate. Palmeo el lugar en la cama junto a mí.

    Sorprendentemente, no duda en moverse de la silla para sentarse a mi lado. Sin embargo ahora que él está junto a mí, parece que no puede mirarme a los ojos. Estoy completamente aturdida con su timidez, sintiéndome pecaminosamente malvada por tentarlo.

    El punto es que tú eres mejor que esto, continúa. Me doy cuenta que no te conozco lo suficientemente bien para decir eso, pero puedo sentirlo. Como tú dijiste, has llegado a tiempos difíciles, y sólo estás buscando una forma de quitar la presión. Estoy seguro que hay otras formas.

    Puedo pensar en algunas. Pongo mi mano sobre su pierna.

    Baja la mirada hacia ella, y sus ojos se apagan. Hacer cosas como esta pueden llevarte a malos lugares, lugares de los que no puedes volver.

    Sólo hay un mal lugar al que quiero ir. Mis dedos recorren su entrepierna. Su verga se tensa contra sus pantalones. Puedo ver la silueta de eso, y sonrío satisfecha. Tal vez lo

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