Sie sind auf Seite 1von 20

1

La Biología y los seres vivos


La biología es la ciencia que estudia la vida, por lo tanto, estudia los seres
vivos en todas sus formas y niveles, desde los seres unicelulares a los pluricelulares,
desde los microscópicos a los macroscópicos, desde las células a las asociaciones de
seres vivos. Tampoco las moléculas escapan al estudio de la Biología, no sólo
aquellas que por su complejidad son exclusivas de los seres vivos (biomoléculas
orgánicas) sino también aquellas más simples que también tienen importantes
misiones en ellos (biomoléculas inorgánicas).
Características de los seres vivos
Los seres vivos son muy complejos. Su complejidad afecta, entre otros
aspectos, a las moléculas que los componen y a cómo se organizan éstas en
asociaciones macromoleculares para formar las diferentes estructuras de los seres
vivos.
Los seres vivos se componen de células. Para algunos seres vivos, una célula
es el propio organismo, por lo que se denominan seres unicelulares; otros, en
cambio, se componen de muchas células, por lo que se llaman seres pluricelulares.
• La nutrición es la capacidad que tienen los seres vivos de captar materia del
exterior y utilizarla en provecho propio, para crecer en tamaño y para
desarrollarse o bien simplemente para mantener su estructura y realizar las
demás funciones vitales.
• La relación es la capacidad de captar estímulos del exterior y emitir
respuestas adecuadas a los mismos. Sin esta función, los seres vivos serían
incapaces de nutrirse y de reproducirse.
• La reproducción es la capacidad de originar nuevos individuos, iguales o muy
parecidos a los progenitores.
En relación con estas funciones cabe destacar que:
• Las moléculas de los seres vivos no son estáticas sino que reaccionan y están
en constante transformación, para la obtención de energía o para la
construcción de estructuras propias. El conjunto de estas reacciones químicas
se denomina metabolismo.
• Los seres vivos deben su estructura corporal a la información biológica
contenida en las moléculas de los ácidos nucleicos.
• Los seres vivos mantienen relativamente constante su medio interno, aun
cuando el medio ambiente sea variable, lo que se denomina homeostasis.
Los niveles de organización biológica
Al observar la materia viva se pueden distinguir varios grados de complejidad
estructural, que son los denominados niveles de organización. Cada uno de ellos
proporciona unas propiedades a la materia viva que no se encuentran en los niveles
inferiores. Los sietes niveles de organización son: el nivel subatómico, el nivel
atómico, el nivel molecular, el nivel celular, el nivel pluricelular, el nivel de población
y el nivel de ecosistema. Los niveles subatómico, atómico y molecular son niveles de
organización abióticos, es decir, niveles de materia que también existen en los seres
inanimados. Los restantes niveles son de tipo biótico, puesto que ya son exclusivos
de los seres vivos.
• El nivel subatómico lo integran las partículas más pequeñas de la materia,
como son los protones, los neutrones y los electrones.
• El nivel atómico los componen los átomos. Éstos son la parte más pequeña
de un elemento químico que puede intervenir en una reacción (C, O, H, etc).
• El nivel molecular está formado por las moléculas, que se definen como
unidades materiales formadas por la unión, mediante enlaces químicos, de dos
o más átomos, como, por ejemplo, una molécula de oxígeno (O 2), una de
carbonato cálcico (CaCO3), etc. A las moléculas que forman la materia viva se
2

las llama biomoléculas o principios inmediatos, como, por ejemplo, la


glucosa.
Dentro del nivel molecular existen varios grados de complejidad o subniveles,
como, por ejemplo, las macromoléculas, los complejos supramoleculares y los
orgánulos celulares.
Las macromoléculas (polímeros) resultan de la unión de muchas moléculas
orgánicas sencillas (monómeros). Así, por ejemplo, el almidón
(macromolécula) es un polímero de glucosa (monómero), las proteínas
(macromoléculas) son polímeros formados por aminoácidos (monómeros).
Varias macromoléculas pueden unirse en un complejo supramolecular, como
por ejemplo, cuando proteínas y glúcidos se unen para formar las
glucoproteínas. Además, los complejos supramoleculares pueden encontrarse
asociados formando orgánulos celulares, como los lisosomas, las
mitocondrias, etc. Los orgánulos celulares no son considerados todavía como
seres vivos, puesto que carecen de la mayoría de las características de los
seres vivos.
Los virus son complejos supramoleculares que están constituidos por dos tipos
de macromoléculas: las proteínas y los ácidos nucleicos.
• El nivel celular comprende las células. La célula es una estructura constituida
por tres elementos básicos: membrana plasmática, citoplasma y material
genético, que tiene la capacidad de realizar las tres funciones vitales. Se
distinguen dos tipos de células: las células procariotas y las eucariotas.
Las células procariotas son las que carecen de envoltura nuclear. En ellas,
por lo tanto, la información genética se halla dispersa en el citoplasma,
generalmente más o menos condensada en una región denominada
nucleoide.
Las células eucariotas son las que tienen la información genética rodeada
por una envoltura nuclear, constituyendo un núcleo bien diferenciado.
Los organismos unicelulares se componen de sólo una célula, que debe
desarrollar todas las funciones vitales. Son organismos unicelulares procariotas
las bacterias y las arqueobacterias, mientras que son organismos unicelulares
eucariotas los protozoos, las algas y hongos unicelulares. En ocasiones, los
organismos unicelulares se asocian formando colonias, pero éstas no se
incluyen en el siguiente nivel, el pluricelular, ya que cada célula sigue
realizando individualmente todas las funciones. Todas las células de la colonia
son similares y mantienen su independencia aunque puede existir cierta
distribución de funciones.
• El nivel pluricelular abarca aquellos seres vivos que están constituidos por más
de una célula. Están formados por un conjunto de células originadas por
proliferación de una primera célula, el cigoto o célula huevo. Todas las células
descendientes poseen la misma información genética, es decir, reciben copias
idénticas de las moléculas de ADN de la célula huevo pero, aunque en un
principio son iguales, pronto inician un proceso de diferenciación que da origen
a distintos tipos celulares.
Dentro de este nivel también pueden distinguirse varios grados de complejidad
o subniveles: los tejidos, los órganos, los sistemas y los aparatos. El propio ser
vivo multicelular puede considerarse como el grado más alto de complejidad
de este nivel: el subnivel de organismo pluricelular.
Los tejidos son conjuntos de células especializadas muy parecidas, que
realizan la misma función y que tienen un mismo origen. Cuando un organismo
pluricelular sólo tiene un tipo de células, se dice que tiene estructura de talo,
como ocurre en las algas pluricelulares y los hongos pluricelulares.
Los órganos son las unidades estructurales y funcionales de los seres vivos
superiores. Los órganos están constituidos por varios tejidos diferentes y
3

realizan un acto concreto. Por ejemplo, el corazón está formado por tejido
muscular, epitelial y nervioso y se encarga de bombear la sangre en la
circulación sanguínea.
Los sistemas son conjuntos de órganos parecidos, ya que están formados por
los mismos tejidos, pero que realizan actos que pueden ser completamente
independientes. Por ejemplo, en el sistema muscular hay músculos que
mueven la cabeza, otros que mueven los brazos, etc. Otros sistemas son el
óseo, el nervioso y el endocrino.
Los aparatos son conjuntos de órganos que pueden ser muy diferentes entre
sí, pero cuyos actos están coordinados para constituir lo que se llama una
función. Por ejemplo, el aparato digestivo está formado por órganos tan
diferentes como los dientes, la lengua, el estómago, etc. y todos coordinados
realizan la función de la digestión.
• Nivel de población. Se entiende por población el conjunto de individuos de la
misma especie que viven en una misma zona y en un momento determinado;
por ejemplo una población de conejos que habita en un monte de una
localidad determinada.
• Nivel de ecosistema. Un ecosistema es el conjunto de los seres vivos y
factores ambientales que podemos encontrar en una zona determinada, así
como las relaciones e influencias que todos los elementos establecen entre sí.
El conjunto de ecosistemas de toda la Tierra o biosfera puede ser considerado
como el nivel más complejo de organización de los seres vivos.
4

COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LA MATERIA VIVA


1.- El ENLACE QUÍMICO EN LA MATERIA VIVA
Los elementos químicos pueden combinarse entre sí o con otros distintos para
formar moléculas. Cada molécula tiene unas propiedades características, que
dependen de los enlaces químicos que compartan entre sus átomos.
5

Los electrones están en continuo movimiento alrededor del núcleo, dispuestos


en unas regiones del espacio en las cuales la probabilidad de encontrar a un electrón
es máxima (orbitales). El ordenamiento electrónico de un átomo es más estable
cuando sus orbitales electrónicos están llenos. Cuando un átomo tiene el último
orbital electrónico incompleto,
tenderá a reaccionar con otros
para que todos ellos queden con
sus orbitales completos. Los
átomos reaccionantes quedarán
unidos entre sí por una fuerza
química que constituye un enlace
químico.
El enlace químico es una
fuerza de atracción que une
átomos, moléculas o iones (unión
entre átomos, moléculas o iones).
Un ion es un átomo o una
molécula con carga eléctrica. En
la materia viva los principales
tipos de enlaces son: el enlace
iónico entre iones, el enlace
covalente entre átomos, y los
enlaces intermoleculares entre
moléculas.
El enlace iónico: Se da
cuando uno de los átomos capta
electrones de otro. Un átomo
dona los electrones que le sobran
de su última capa a otro que los
capta para completar su última
capa. El átomo que capta
electrones se transforma en un
ion negativo o anión, y el que los
pierde, en un ion positivo o catión. El anión y catión quedarán unidos por atracción
electrostática. El enlace iónico se da entre átomos de electronegatividad muy
diferente, es decir, átomos con una gran avidez de electrones, los muy
electronegativos, y átomos que retienen con poca fuerza sus electrones, los poco
electronegativos.
El enlace covalente: Se forma cuando dos átomos comparten electrones.
Cada par de electrones compartidos (electrones que giran alrededor de los dos
núcleos atómicos), uno de un átomo y otro del otro, forman un enlace covalente.
Se da en átomos de electronegatividad alta y similar. Si los átomos unidos
tienen una electronegatividad similar, dan lugar a moléculas apolares, por ejemplo,
los compuestos formados por átomos iguales,
H2, O2, etc, y los constituidos por carbono e
hidrógeno, como CH 4, etc. Si unos átomos
atraen más hacia sí los electrones, se forman
moléculas polares (los electrones son
compartidos de forma desigual). Un núcleo
puede ejercer una mayor fuerza de atracción
sobre el par de electrones que el otro núcleo y,
por consiguiente, el par tiende a estar más
cerca de ese átomo.
El enlace covalente es polar cuando en el enlace intervienen dos elementos de
distinta electronegatividad (fuerza de atracción que un átomo ejerce sobre los
electrones), es decir, con diferente tendencia a captar electrones, éstos se
6

desplazarán hacia el elemento más electronegativo, quedando una molécula dipolar,


que es aquella que tiene zonas
de débiles cargas positivas y
negativas (H2O).
Enlaces
intermoleculares: Son los
enlaces entre moléculas. Los
casos más importantes son el
enlace de hidrógeno y las
fuerzas de Van der Waals. Son
enlaces muy débiles y están
debidos a fuerzas electrostáticas.
Enlace de hidrógeno:
tiene lugar entre moléculas
polares. Se forma cuando un
átomo que forma parte de un
enlace covalente polar es atraído
por otro átomo de carga eléctrica
contraria que forma parte de otro
enlace covalente polar.
Generalmente están implicados
átomos de hidrógeno con débil
carga electropositiva, unidos a
átomos con débil carga
electronegativa. Los enlaces de
hidrógeno son enlaces débiles, sin
embargo cuando se forman
muchos enlaces de hidrógeno,
tienen una fuerza considerable e
influyen mucho en la estructura y
las propiedades de las sustancias.
Enlace por fuerzas de Van der Waals: Tiene lugar entre moléculas apolares,
debido a que, en
determinados instantes, la
cambiante distribución
electrónica se vuelve
asimétrica, y aparecen
dipolos instantáneos
(surgen del movimiento de
los electrones en los
átomos). Éstos permiten la
atracción intermolecular.
Cuando más grande sea
una molécula, más fuerza
puede alcanzar este
enlace, ya que hay más
posibles puntos de
atracción y las capas
electrónicas se deforman más fácilmente.
Son fuerzas atractivas no específicas que se originan cuando dos átomos se
aproximan a distancias de sus radios de Van der Waals.
2.- COMPONENTES DE LOS SERES VIVOS: BIOELEMENTOS
Los bioelementos son los elementos químicos que forman parte de la materia
viva. En ella se pueden encontrar aislados o formando moléculas. En cualquier ser
vivo se pueden encontrar alrededor de setenta elementos químicos, pero no todos
7

son indispensables y comunes a todos los organismos. Solamente unos 25 se


encuentran de forma permanente en los seres vivos. Se pueden clasificar en:
1. Bioelementos o elementos biogénicos mayoritarios. Son los que se
encuentran siempre presentes en la materia viva. A su vez, se pueden
distinguir:
• Los bioelementos primarios
aparecen en una proporción
media del 96,2% en la materia
viva, y son C, H, O, N, P y S.. Son
necesarios para la
constitución de las moléculas
de la materia viva. Se llaman
primarios porque son
indispensables para la formación
de las biomoléculas orgánicas
(glúcidos, lípidos, proteínas y
ácidos nucleicos), que son las
moléculas que constituyen todos
los seres vivos y que, además, en
la naturaleza, solamente son
producidas por ellos. Por esto, a
las biomoléculas orgánicas
tambien se las denomina
principios inmediatos.
• Los bioelementos secundarios
aparecen en la materia viva en
una proporción del 3,3%. Los
principales son Ca, Na, K, Mg y Cl.
Desempeñan funciones de
vital importancia en la
fisiología celular.
2. Los oligoelementos aparecen en la
materia viva en una proporción inferior
al 0,1% debido a que su función no es
estructural, sino catalizadora.
• Oligoelementos esenciales.
Son esenciales para la vida. Los principales son el Fe, I, F, Zn, B, V, Cu,
Cr, Co, Mn, Mo, Se, Si, Sn. A pesar de encontrarse en cantidades muy
pequeñas son indispensables para el buen funcionamiento de los seres
vivos.
• Oligoelementos no esenciales. El resto de los elementos químicos. Al,
Ni
Los bioelementos primarios:
La razón de que el carbono, el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, el fósforo y
el azufre son los bioelementos mayoritarios de las moléculas biológicas reside en las
propiedades que presentan:
• Los seis elementos tienen capas electrónicas externas incompletas. De este
modo pueden formar enlaces covalentes fácilmente y dar lugar a las
biomoléculas que constituyen las estructuras biológicas y llevarán a cabo las
funciones vitales.
• Su masa atómica es relativamente pequeña, y esto favorece que al combinarse
entre sí se establezcan enlaces covalentes estables. Cuando menor es un
átomo, mayor es la tendencia del núcleo positivo a completar su último orbital
con los electrones que forman los enlaces, y, por tanto, más estables son
dichos enlaces.
8

• Dado que el oxígeno y el nitrógeno son elementos muy electronegativos, al


establecer enlaces covalentes con los otros tipos de átomos con frecuencia
dan lugar a moléculas dipolares. Dado que el agua también es dipolar, estos
compuestos se disuelven bien en ella y pueden reaccionar entre sí, haciendo
posible los procesos bioquímicos imprescindibles para la vida.
• Los bioelementos mayoritarios pueden incorporarse fácilmente a los seres
vivos desde el medio externo, ya que se encuentran en moléculas (CO 2, H2O,
NO3-) que pueden ser captadas de manera sencilla. Este hecho asegura el
intercambio constante de materia entre los organismos vivos y su medio
ambiente.
Entre los bioelementos, el carbono desempeña un papel fundamental. El átomo de
carbono tienen una configuración tetraédrica, con cuatro valencias que pueden
unirse a otros carbonos mediante enlaces covalentes simples, dobles o triples (tiene
cuatro orbitales con electrones desapareados que se disponen en una estructura
tetraédrica). De esta manera es capaz de formar largas cadenas estables cuya
morfología y tamaño variables les permite adquirir, a su vez, estructuras espaciales
complejas. Además los átomos de carbono establecen fácilmente enlaces con el H, O,
N y S. Esto permite introducir en las moléculas orgánicas diferentes grupos
funcionales, es decir, grupos de átomos que confieren propiedades concretas a las
moléculas que los poseen. Ningún otro elemento origina moléculas estables tan
complejas y diferentes.
El hidrógeno es el otro elemento que resulta indispensable para formar la
materia orgánica. El único electrón que posee el átomo de hidrógeno le permite
formar un enlace con cualquiera de los otros bioelementos primarios. Entre el
hidrógeno y el carbono se forma un enlace covalente apolar lo suficientemente fuerte
como para ser estable, pero no tanto como para impedir su rotura, y posibilitar así la
síntesis de otras moléculas.
El oxígeno es el bioelemento primario más electronegativo. Por ello cuando se
enlaza con el hidrógeno atrae hacia sí el único electrón del hidrógeno originándose
polos eléctricos. Debido a esto, los radicales –OH, -CHO y –COOH son radicales
polares. Si éstos sustituyen a algunos hidrógenos de una cadena de carbono e
hidrógenos, pueden dar lugar a moléculas polares que son solubles en líquidos
polares como el agua.
El nitrógeno, al igual que el carbono y el azufre, presenta una gran facilidad para
formar compuestos tanto con el hidrógeno como con el oxígeno. Principalmente se
encuentra formando grupos amino (-NH2) de los aminoácidos (moléculas que
constituyen las proteínas) y las bases nitrogenadas, que son los componentes de los
ácidos nucleicos.
El azufre, básicamente se encuentra en forma de radical sulfhidrilo (-SH) en
determinados aminoácidos.
El fósforo permite establecer enlaces ricos en energía. Interviene en la
constitución de los ácidos nucleicos (ADN y ARN), de los fosfolípidos de la membrana
plasmática y de los huesos de los vertebrados.
Los bioelementos secundarios
Los más abundantes son el Na, K, Ca y Mg. Los iones Na+, K+ y Cl-, que son los
más abundantes en los medios internos y en el interior de las células, intervienen en
el mantenimiento del grado de salinidad y en el equilibrio de cargas a un lado y otro
de la membrana plasmática; los inoes Na+ y K+, además, son fundamentales en la
transmisión del impulso nervioso.
El calcio, en forma de carbonato (CaCO 3), da lugar a los caparazones de los
moluscos y a los esqueletos de otros muchos animales y, como ión (Ca +2), actúa en
muchas reacciones, como los mecanismos de la contracción muscular, la
permeabilidad de las membranas celulares, la coagulación de la sangre, etc.
El magnesio es un componente de muchas enzimas y del pigmento clorofila.
También interviene en la síntesis y degradación del ATP, en la replicación del ADN, en
la síntesis del ARN, etc.
9

. El yodo, necesario para formar la hormona tiroidea que regula el metabolismo


energético, cuya carencia provoca la aparición del bocio, cretinismo, etc.
. El flúor forma parte del esmalte de los dientes, de los huesos y también aparece en
la estructura de la piel, las glándulas, etc. Su carencia está relacionada con la
aparición de la caries.
. El cobalto es un componente de la vitamina B12, necesaria para la síntesis de
hemoglobina y la formación de los eritrocitos. Su carencia origina anemia.
. El litio actúa sobre los neurotransmisores y favorece la estabilidad del estado de
ánimo.
. El cobre se requiere para formar la hemocianina, el pigmento respiratorio de
muchos invertebrados acuáticos, y para algunas enzimas oxidasas.
. El hierro es necesario para sintetizar la hemoglobina de la sangre y los citocromos,
enzimas que intervienen en la respiración celular (responsables del transporte de
electrones en las cadenas oxidativas productoras de ATP), es esencial para la síntesis
de algunas vitaminas del grupo B.
3.- BIOMOLÉCULAS O PRINCIPIOS INMEDIATOS
Los bioelementos se combinan entre sí para formar biomoléculas que
aparecen siempre en la materia viva, y que pueden aislarse e identificarse mediante
técnicas de análisis.
Las biomoléculas o principios inmediatos se clasifican en dos grupos:
1.- Biomoléculas o principios inmediatos inorgánicos: son los que además de
encontrarse en los seres vivos, también se encuentran en la materia inerte. Son el
agua y las sales minerales.
1.- Biomoléculas o principios inmediatos orgánicos: son sustancias que se
hallan exclusivamente en los seres vivos o como resultado de su actividad, cuyo
elemento químico principal y mayoritario es el carbono. Son los siguientes: glúcidos,
lípidos, proteínas y ácidos nucleicos.
4.- EL AGUA
El agua es la sustancia química más abundante en la materia viva, la cantidad
de agua varía mucho de un organismo a otro, como término medio, puede decirse
que el 75% del cuerpo de los seres
vivos está formado por agua. En el
hombre representa el 63% de su
peso, en las algas el 95%, en las
semillas el 10%, etc. Los tejidos con
mucha actividad vital, como el
sistema nervioso, tiene más agua
(85%), mientras que los esqueletos
tiene menos del 40%. Es una
biomolécula fundamental, la vida
depende del agua. Sin la presencia
del agua no se pueden desarrollar
las reacciones bioquímicas que
posibilitan las funciones vitales.
El agua se encuentra en la
materia viva en tres formas: como
agua circulante (en la sangre, en la
savia, etc), como agua intersticial
(entre las células, a veces
fuertemente adherida a la sustancia
intercelular) y como agua
intracelular (en el citosol y en el
interior de los orgánulos celulares).
Los organismos pueden
conseguir el agua directamente a
10

partir del agua exterior (agua exógena) o a partir de otras biomoléculas mediante
diferentes reacciones bioquímicas; es lo que se denomina agua metabólica. Por
ejemplo, a partir de la oxidación de la glucosa, aparece agua:
C6H12O6 + 6O2 → 6CO2 + 6H2O
La molécula de agua está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de
oxígeno unidos por enlaces covalentes simples.
Es eléctricamente neutra, aunque sus átomos tienen diferentes valores de
electronegatividad o capacidad de atraer a los electrones.
En la molécula de agua, H2O, los átomos de hidrógeno y el de oxígeno se
disponen en el espacio formando un ángulo de 105º, cuyo vértice es el oxígeno. El
oxígeno (elemento más electronegativo) consigue que los electrones del enlace estén
más cerca de él que del hidrógeno durante más tiempo. Este desplazamiento da
lugar a un exceso de carga negativa sobre el átomo de oxígeno y un exceso de carga
positiva sobre los dos átomos de hidrógeno; este exceso recibe el nombre de
densidad de carga. Por lo que en la molécula aparece un polo negativo, donde está
el átomo de oxígeno, debido a la mayor densidad electrónica, y dos polos positivos,
donde están los dos núcleos de hidrógeno, debido a la menor densidad electrónica.
Las moléculas de agua son dipolos y adquiere carácter polar.
Debido a su carácter polar, las moléculas de agua pueden interaccionar entre
sí, mediante atracciones electrostáticas, estableciendo enlaces o puentes de
hidrógeno. Cada átomo de oxígeno con densidad de carga negativa ejerce atracción
sobre cada una de las cargas parciales positivas de los átomos de hidrógeno de otras
moléculas; así, cada molécula de agua puede formar hasta cuatro enlaces de
hidrógeno: dos por medio de cada uno de sus átomos de hidrógeno y otros dos
gracias a su átomo de oxígeno. Igualmente puede formar enlaces de hidrógeno con
otras moléculas polares o iones.
Entre los dipolos del agua se establecen fuerzas de atracción llamadas
puentes de hidrógeno, formando grupos de 3, 4 y hasta poco más de 9 moléculas.
Con ello se alcanzan pesos moleculares elevados y el agua se comporta como un
líquido a temperatura ambiente, al contrario de lo que cabría esperar, si se considera
que otras moléculas de parecido peso molecular, como el SO 2, el CO 2, etc. son gases.
Estas agrupaciones duran fracciones de segundo (de 10-10 a 10-21 seg.). Estos
enlaces a pesar de ser muy débiles, son muy importantes en las reacciones que
tienen lugar en los seres vivos, y son los responsables de algunas de las propiedades
y funciones del agua, como:
1.- Acción disolvente: El agua es el líquido
que más sustancia disuelve, lo que le ha valido el
calificativo de disolvente universal.
Esta propiedad, tal vez la más
importante para la vida, se debe a
su capacidad para formar puentes
de hidrógeno con otras sustancias
polares (grupos -OH de alcoholes y
azúcares, grupos -NH2 de
aminoácidos, proteínas, ácidos
nucleicos, etc.), pues se disuelven
cuando interacionan con las
moléculas polares del agua.
Debido a la polaridad de su molécula, el
agua se puede interponer entre los iones de las
redes cristalinas de los compuestos iónicos y sales
minerales, lo que origina una disminución
importante de la atracción entre ellos y provoca su
separación (rodeándolos por dipolos de agua que
11

impide su unión) y, en definitiva, su disolución. Este fenómeno se conoce como


solvatación iónica.
También puede formar enlaces de hidrógeno con otras moléculas no iónicas,
pero que tienen grupos polares, y causar, así mismo su disolución.
Una forma de medir la capacidad de una sustancia para disolver compuestos
iónicos consiste en calcular el valor de su constante dieléctrica. Esta constante
indica la fuerza con la que las moléculas de un disolvente mantienen separados a los
iones de carga opuesta, a pesar de la atracción que existe entre ellos, y permite que
el compuesto iónico permanezca disuelto. En el caso del agua, el valor de la
constante dieléctrica a una temperatura de 20 ºC es de 80; es decir, los aniones y los
cationes se atraen con una fuerza 80 veces menor en el seno del agua que fuera de
ella.
La capacidad disolvente es responsable de dos importantes funciones que el
agua posee en los seres vivos:
. Es el medio donde transcurre la mayoría de las reacciones del
metabolismo, pues el requisito indispensables para que dos sustancias reaccionen
es que se encuentren disueltas en el mismo medio y puedan interaccionar. Dado que
las moléculas deben encontrarse disueltas en un medio líquido para reaccionar entre
sí, el agua desempeña un papel fundamental como medio donde tienen lugar las
reacciones bioquímicas características de la actividad vital.
El protoplasma celular es fundamentalmente acuoso y las actividades metabólicas,
responsables de la vida celular, dependen casi todas ellas de las sustancias disueltas
o en suspensión que contiene.
. Función bioquímica: el agua interviene en muchas reacciones bioquímicas,
por ejemplo, en la hidrólisis (rotura de enlaces con intervención de moléculas de
agua).
. El aporte de nutrientes y la eliminación de los productos de desecho
se realizan a través de sistemas de transporte acuosos (la sangre en los
animales y la savia en las plantas) donde se disuelven previamente todas estas
sustancias.
2.- Elevada fuerza de cohesión entre sus moléculas: Los puentes de
hidrógeno mantienen a las moléculas de agua fuertemente unidas, formando una
estructura compacta que la convierte en un líquido casi incompresible.
Al no poder comprimirse llega a actuar como esqueleto hidrostático en
algunos animales invertebrados como, por ejemplo, ciertos gusanos perforadores que
son capaces de agujerear la roca mediante la presión generada por sus líquidos
internos; del mismo modo permite la turgencia de las plantas.
Gracias a esta propiedad , el agua desempeña una función mecánica
amortiguadora (los vertebrados poseen en sus articulaciones bolsas de líquido
sinovial que evita el roce entre los huesos).
También realiza una función estructural: el volumen y forma de las células
que carecen de membrana rígida se mantienen gracias a la presión que ejerce el
agua interna.
3.- Elevada fuerza de adhesión: Esta fuerza está también relacionada con los
puentes de hidrógeno que se establecen entre las moléculas de agua y otras
moléculas polares y es responsable, junto con la cohesión,
del llamado fenómeno de la capilaridad. Las moléculas de
agua tienen gran capacidad de adherirse a las paredes de
conductos de diámetros pequeños, ascendiendo en contra
de la acción de la gravedad. Columnas estrechas de agua
se extiendan desde las raíces hasta las hojas.
4.- Elevada tensión superficial: En el interior de una
masa de agua, las moléculas se cohesionan entre sí
mediante puentes de hidrógeno, en todas las direcciones
del espacio, por lo que las fuerzas se compensan. Sin
embargo, las moléculas de agua situadas en la superficie
12

únicamente están sometidas a la acción de las moléculas de agua del interior del
líquido al no existir fuerzas de cohesión con las moléculas del aire.
Se origina de esta forma una fuerza neta dirigida hacia el interior del líquido
que se denomina tensión superficial y permite que la superficie libre del agua se
comporte como una membrana elástica tensa. Que permite, por ejemplo, el
desplazamiento sobre ella de algunos organismos; llenar un recipiente ligeramente
por encima del borde sin que se desborde.
5.- Gran calor específico: El calor específico es la cantidad de calor que es
necesario comunicar a un gramo de una sustancia para aumentar su temperatura en
1 ºC.
Las moléculas de agua pueden absorber gran cantidad de calor sin elevar
notablemente por ello su temperatura, ya que parte de la energía es empleada en
romper los enlaces de hidrógeno y no en elevar la temperatura
Del mismo modo, su temperatura desciende con más lentitud que la de otros
líquidos a medida que va liberando energía al enfriarse.
Para elevar en1 ºC la temperatura de un gramo de agua es necesario
proporcionarle mucho calor. Este calor es el mismo que se desprende cuando la
misma cantidad de agua desciende 1 ºC su temperatura.
Esta propiedad tiene importantes consecuencias biológicas: los organismos
acuáticos pueden vivir en un ambiente con pocas fluctuaciones térmicas. Los
organismos terrestres se benefician de esta amortiguación térmica gracias a la gran
cantidad de agua que contienen. Tienen función termorreguladora.
Esta propiedad permite que el protoplasma acuoso sirva de protección a las
sensibles moléculas orgánicas ante los cambios bruscos de temperatura por actuar
como un tampón térmico que mantiene la temperatura del organismo relativamente
constante a pesar de las variaciones de la temperatura externa.
También gracias a la conductividad térmica del agua, el calor que se desprende
en los procesos metabólicos no se acumula en los lugares donde se produce, sino
que se difunde en el medio acuoso y se disipa finalmente hacia el medio externo.
6.- Elevado calor latente de vaporización: A 20º son precisas 540 calorías
para evaporar un gramo de agua, lo que da idea de la energía necesaria, primero,
para romper los puentes de hidrógeno establecidos entre las moléculas de agua
líquida y, posteriormente, para dotar a estas moléculas de la energía cinética
suficiente para abandonar la fase líquida y pasar al estado de vapor. Este calor es
absorbido del ambiente que está en contacto con el agua, lo que hace que la
temperatura de este disminuya.
La extensión de una película de agua sobre una superficie biológica provoca su
refrigeración, ya que al evaporarse tomando energía térmica del medio provoca el
enfriamiento del conjunto.
7.- Densidad: El agua permanece líquida en un amplio margen de temperaturas,
entre 0 y 100ºC, que son los más adecuados para los procesos biológicos. Cuando se
enfría se contrae su volumen (aumenta su densidad, pues el grado de
empaquetamiento molecular es mayor), como sucede en todos los cuerpos. Sin
embargo, cuando la temperatura desciende por debajo de 4 ºC, sus moléculas se
acercan tanto que cada una de ellas puede formar enlaces de hidrógeno con otras
cuatro moléculas, y cuando la temperatura alcanza 0 ºC, se forma un retículo
espacial estable que ocupa más volumen que el agua líquida, por lo que el hielo es
menos denso y flota en ella (en estado sólido, el agua se mantiene por sus puentes
de hidrógeno en una estructura rígida cristalina en la que cada molécula de agua
está unida con otras cuatro). Gracias a esta anomalía del agua los lagos, ríos y mares
comienzan a congelarse desde la superficie hacia abajo, y es esta costra de hielo
superficial lo que sirve de abrigo a los seres que viven en las aguas, pues aunque la
temperatura ambiental sea extremadamente baja (-50 ó -60ºC), mientras el agua de
la superficie se transforme en hielo, mantiene constante su temperatura en 0ºC, y el
agua del fondo queda protegida térmicamente del exterior, pudiendo alcanzar los 4 ó
5ºC, que son suficientes para la supervivencia de ciertas especies.
13

8.- Bajo grado de ionización. La molécula de agua tiene una tendencia leve
pero significativa a ionizarse
en un ion hidroxilo (OH-) y un
hidrogenión (H+). En el agua
líquida existe una pequeñísima
cantidad de moléculas
ionizadas (disociadas en
iones).
2 H2O ↔ HO- + H3O+
Dos moléculas polares
de agua pueden ionizarse debido a las fuerzas de atracción por puentes de
hidrógeno que se establecen entre ellas; el proceso es el siguiente: un ión hidrógeno
(H+) de una molécula se disocia de su átomo de oxígeno, al que se encuentra unido
covalentemente, y pasa a unirse con el átomo de oxígeno de la otra molécula, con el
que ya mantenía relaciones mediante el enlace de hidrógeno.
Ésta es la causa de que el agua no sea un líquido químicamente puro, ya que
se trata de una solución iónica que siempre contiene algunos iones H3O+ (hidronio) y
OH-(hidroxilo).
En el agua pura, a 25ºC, el producto (H 3O+)(OH-) = 1 x 10-14 se denomina producto
iónico del agua y constituye la base para establecer la escala de pH, que sirve para
medir la acidez o alcalinidad de una disolución acuosa, es decir, su concentración de
iones H3O+ o OH-.
En el agua pura la concentración de iones H3O+ y OH- es la misma e igual a 1. 10-7.
En una disolución acuosa el producto iónico también se mantiene constante, pero la
proporción de iones es variable.
Las disoluciones acuosas
pueden ser:
• Neutras, si la
concentración de iones
H3O+ y OH- es igual.
• Ácidas, si la concentración
de iones H3O+ es mayor
que la de OH-.
• Básicas, si la
concentración de iones OH-
es mayor que la de H3O+.
El grado de acidez o alcalinidad
se expresa mediante la escala de
pH que indica la concentración
de iones H3O+ en disolución:

pH = - log 10-7 = 7 pH = - log (H3O+)


• Si la disolución es neutra pH = - log 10-7 = 7
• Si la disolución es ácida: pH < 7
• Si la disolución es básica: pH > 7
5.- LAS SALES MINERALES
Las sales minerales son moléculas presentes en todos los seres vivos que se
encuentran disueltas (sales solubles, presentes en todos los seres vivos) o en estado
sólido (precipitadas, que solo las poseen determinados grupos de seres vivos) y que
también pueden asociarse a otras moléculas orgánicas.
Sales insolubles (precipitadas): Forman estructuras sólidas que suelen
cumplir funciones de protección y sostén como, por ejemplo:
• Caparazones de carbonato cálcico (CaCO3) de crustáceos y moluscos o
caparazones silíceos (SiO2) de radiolarios y diatomeas (algas unicelulares).
14

• Esqueleto interno de vertebrados, cuya parte mineral está formada por la


asociación de varios compuestos minerales (fosfatos, cloruro, fluoruro y
carbonatos de calcio)(fosfato tricálcico Ca 3(PO4)2). El fluoruro de calcio, que se
encuentra también en el esmalte de los dientes.
• Determinadas células vegetales incorporan sales minerales en su pared de
celulosa, como, por ejemplo, las células que se encuentran en los bordes de las
hojas de caña o las que forman parte de los pelos de la ortiga.
Sales solubles: Se encuentran en forma de soluciones iónicas. Los iones
más importantes por su abundancia son los siguientes:
- Cationes: Na+, K+, Ca ++, Mg++, NH4+, Fe+2, Fe+3.
- Aniones: Cl-, SO4=, CO3=, CO3H-, PO4≡.
Las sales minerales hidrosolubles, a través de sus iones, cumplen diversas
funciones de tipo general, colaborando en el mantenimiento de la homeostasis o
equilibrio del medio interno, o de tipo específico, que dependen del sistema
biológico en el que se encuentran.
Funciones generales:
• Mantener el grado de salinidad en los organismos. Las concentraciones
iónicas de sales minerales se mantienen constantes, dentro de unos ciertos
límites, en los distintos organismos. En un mismo organismo las
concentraciones pueden variar de unos compartimentos a otros, por ejemplo,
en el interior celular la concentración salina varía considerablemente con
respecto al plasma sanguíneo. Asimismo, existen diferencias importantes en las
concentraciones de unos organismos a otros.
• Regular la actividad enzimática. La presencia de determinados iones activa
o inhibe reacciones bioquímicas, asociándose a la sustancia reaccionante o a
las enzimas.
• Regular la presión osmótica y el volumen celular. La presencia de sales en
el medio interno celular es determinante para que se verifique la entrada o
salida de agua a través de la membrana. Los medios con alta concentración
salina son hipertónicos con respecto a los que tienen una concentración
salina menor, e hipotónicos en el caso contrario. Si el medio interno celular es
hipertónico con respecto al exterior se producirá entrada de agua, que
ocasionará aumento del volumen celular; si la concentración iónica en el
interior es menor, se producirá el efecto contrario.
• Generar potenciales eléctricos. Los iones que se encuentran en el interior
de las células no son los mismo que los del medio externo; por esto, a ambos
lados de la membrana existe una diferencia de cargas eléctricas. Esta irregular
distribución de iones provoca la existencia de un potencial de membrana que
ejerce una fuerza sobre cualquier molécula con carga eléctrica.
• Regulación del pH. Como consecuencia del metabolismo, las células
producen ácidos y bases. Sin embargo, para el correcto funcionamiento de la
célula se requiere un pH constante de 7,4. Las variaciones del pH afectan en
general a la estabilidad de las proteínas y, en concreto, influyen decisivamente
en la actividad catalítica de los enzimas, pues están formados por aminoácidos
que, en función del pH, pueden comportarse como compuestos ionizados o no,
y generar cargas eléctricas que modifican profundamente su actividad
biológica. Los líquidos biológicos no varían apenas su pH por adición de ácidos
o bases. Ello se debe, en parte, a que estos líquidos contienen sales minerales
que pueden ionizarse en mayor o menor grado dando lugar a iones H 3O+ o a
OH- que contrarresten el efecto de los ácidos o las bases añadidos. Este
fenómeno se denomina efecto tampón y a estas disoluciones se las llama
disoluciones tampón o amortiguadoras.
Las disoluciones tampón o amortiguadoras son soluciones acuosas de ácidos
débiles que neutralizan las variaciones de pH de un medio aunque se añadan
cantidades apreciables de un ácido o de una base. Los sistemas tampón se
15

basan en las propiedades de los ácidos débiles, que son aquellos que no se
disocian totalmente en disolución acuosa, y que a determinados valores de pH,
actúan como ácidos o como bases, es decir, ceden protones al medio o los
aceptan. Cuando en el medio hay un exceso de H 3O+, el tampón actúa como
una base y los acepta, y cuando se produce un exceso de OH - actúa como un
ácido liberando protones.
Los sistemas tampón consisten en un par ácido-base conjugada que actúan
como dador y aceptor de protones, respectivamente. Ejemplos: el par carbónico-
bicarbonato (H2CO3- HCO3-) y el par H2PO4-- HPO42-.
Los iones fosfato ((H 2PO4)-/(HPO4)2-)(dihidrógeno fosfato/ monohidrógeno fosfato)
equilibran el medio intracelular (mantienen constante el pH interno celular en 7,2).
Los iones bicarbonato ((HCO3)-/(H2CO3)) equilibran el pH en el medio extracelular.
acidifica
H2O + H2PO4- HPO42- + H3O+
Neutraliza
Si en la célula aumentara la acidez (H 3O+), la reacción se desplazaría hacia la
izquierda; y si disminuyera, la reacción se desplazaría hacia la derecha. Así se
amortiguarían las variaciones

H+ + HCO3- H2CO3 CO2 + H2O

Si se adiciona un ácido, no todos los iones H + del ácido permanecen en la


solución. Muchos de éstos se combinan con los iones bicarbonato para producir más
ácido carbónico. Esta reacción utiliza alguno de los iones H+ en la solución y
disminuye el efecto acidificante del ácido añadido. Si se agrega una base la reacción
esencialmente se invierte. Algo del ácido carbónico se ioniza para producir iones
bicarbonato y más iones H+, lo que contrarresta algo de la base añadida.
Estos iones intervienen también en la conservación de las relaciones osmóticas
(regulan la presión osmótica) entre la célula y su medio.
Osmosis: La ósmosis es un fenómeno en el que se produce el paso o
difusión de un disolvente a través de una membrana semipermeable (permite el paso
de disolventes, pero no de
solutos) desde una disolución
más diluida a otra más
concentrada. Fenómeno que
se produce cuando dos
disoluciones de distinta
concentración están
separadas por una membrana
semipermeable que permite el
paso de disolvente, pero nada
o casi nada el de soluto. En
este caso, las moléculas de disolvente, generalmente agua, pasan de la zona donde
existe mayor concentración de ésta, a la zona donde hay menor concentración de la
misma, o lo que es lo mismo, el agua pasa de la disolución diluida a la concentrada
hasta que las concentraciones de soluto se igualan. El porcentaje de moléculas de
agua el mayor en la solución más diluida; por tanto, el número de choques es
superior en el medio más diluido. Aparece un impulso de agua hacia la más
concentrada.
El agua es la molécula más abundante en el interior de todos los seres vivos y
es capaz de atravesar las membranas celulares, que son semipermeables, para
penetrar en el interior celular o salir de él. Esta capacidad depende de la diferencia
de concentración entre los líquidos extracelulares e intracelulares, determinada por
la presencia de sales minerales y moléculas orgánicas disueltas.
16

Los medios acuosos separados por membranas semipermeables pueden tener


diferentes concentraciones, y se denominan:
• Hipertónicos, los que tienen una elevada concentración de solutos con
respecto a otros en los que la concentración en inferior.
• Hipotónicos, los que contienen una concentración de solutos baja con respecto
a otros que la tienen superior.
Las moléculas de agua difunden desde los medios hipotónicos hacia los
hipertónicos provocando un aumento de presión sobre la cara de la membrana del
compartimento hipotónico denominada presión osmótica. Como consecuencia del
proceso osmótico se puede alcanzar el equilibrio, igualándose las concentraciones, y
entonces los medios serían isotónicos.
Como la membrana plasmática es semipermeable, es necesario mantener una
concentración salina dentro de la célula igual a la del medio externo para que la
célula no tenga pérdida ni ganancia neta de agua. Si la concentración del medio
intracelular es mayor que la del medio externo, la entrada excesiva de agua
producirá un hinchamiento, conocido como turgencia celular, que puede provocar
la rotura de la membrana y la muerte de la célula. Si, por el contrario, la
concentración en el medio
interno es menor que en el
medio externo, la célula
pierde agua y disminuye su
volumen, proceso que
recibe el nombre de
plasmólisis, que puede
ocasionar también la
muerte celular.
Las células poseen
sistemas de regulación
para evitar problemas
osmóticos cuando el medio externo es hipotónico o hipertónico en relación con el
medio intracelular.
6.- LAS DISOLUCIONES Y LAS DISPERSIONES COLOIDALES
En los seres vivos el estado líquido está constituido por dispersiones de
muchos tipos de moléculas dispersas o solutos y un solo tipo de fase dispersante o
disolvente, que es el agua.
Los solutos pueden ser de bajo peso molecular (se denominan cristaloides,
con diámetros inferiores a 10-7) como, por ejemplo el cloruro sódico y la glucosa; o
pueden ser de elevado peso molecular (se denominan coloides, con diámetros
superiores a 10-7), como, por ejemplo, las proteínas, polisacáridos. Las dispersiones
de solutos de bajo peso molecular se denominan disoluciones verdaderas o
simplemente disoluciones, y las de elevado peso molecular se denominan
dispersiones coloidales.
Los agregados moleculares que forman las dispersiones coloidales reciben el
nombre de micelas. La naturaleza de estas micelas puede ser de muy variada
composición. Las micelas, a su vez, pueden ser pequeñas gotitas de líquido que
tienen en disolución moléculas o iones. Cuando las micelas se encuentran en fase
líquida y son inmiscibles con el líquido dispersante, la dispersión coloidal resultante
se denomina emulsión.
Según su comportamiento frente al agua, los coloides se denominan hidrófilos
cuando contienen moléculas polares que son atraídas por las moléculas de agua, e
hidrófobos cuando contienen moléculas no polares y carecen, por tanto, de afinidad
por las moléculas de agua de la fase dispersante.
Propiedades de las dispersiones coloidales
Capacidad de presentarse en estado de gel. Las dispersiones coloidales
pueden presentarse en dos estados: en forma de sol o estado líquido, y en forma de
17

gel o estado semisólido. El sol se produce cuando la fase dispersa es un sólido y la


fase dispersante es un líquido. Tiene aspecto de líquido. El gel se produce cuando la
fase dispersa es un líquido y la fase dispersante es un conjunto de fibras
entrelazadas entre las cuales quedan retenidas por capilaridad e hidratación las
moléculas del líquido. Tiene aspecto semipastoso o gelatinoso.
Presenta estado de gel el citosol que hay en la periferia de la célula
(ectoplasma), mientras que el citosol interior (endoplasma) presenta estado de sol.
El paso del ectoplasma a estado de sol permite la emisión de pseudópodos, y por
tanto, el movimiento ameboide y la fagocitosis. La transformación de sol en gel, y
viceversa, está en relación con la síntesis o con la despolimerización,
respectivamente, de proteínas fibrilares.
Efecto Tyndall. Aunque las dispersiones coloidales son transparentes, cuando
de iluminan lateralmente sobre un fondo oscuro se observa cierta turbidez, ya que
las partículas coloidales, debido a su tamaño, difunden la luz.
Movimiento browniano. El estado líquido de la fase dispersante implica el
continuo movimiento de sus componentes moleculares. Este movimiento, arbitrario y
desordenado, es característico de las partículas coloidales, al ser desplazadas por las
moléculas de la fase dispersante. El movimiento browniano ayuda a que las
partículas coloidales se mantengan suspendidas en el medio sin sedimentar.
Elevada viscosidad. La viscosidad es la resistencia interna que presenta un
líquido al movimiento relativo de sus moléculas. Las dispersiones coloidales son muy
viscosas, al contener moléculas de gran tamaño, y su viscosidad se incrementa a
medida que aumenta la masa molecular o el número de partículas coloidales.
Sedimentación. Las dispersiones coloidales son estables en condiciones
normales; pero si se someten a fuertes campos gravitatorios (ultracentrifugación:
rotación con elevada velocidad angular, originándose una fuerza centrífuga de miles
de veces la fuerza de la gravedad), se puede conseguir que sedimentes sus
partículas.
Elevada adsorción. La adsorción es la capacidad de atracción que ejerce la
superficie de un sólido sobre las moléculas de un líquido o un gas. Las partículas
coloidales tienen un gran poder adsorbente sobre otras moléculas presentes en las
dispersiones.
Diálisis. Es la separación de las partículas dispersas de elevado peso
molecular (coloides) de las de bajo peso molecular (cristaloides), gracias a una
membrana semipermeable que sólo deja pasar las moléculas pequeñas (agua y
cristaloides), pero no las grandes.
Electroforesis. Es el transporte de las partículas coloidales gracias a la acción
de un campo eléctrico a través de un gel.

a.Bioelementos y biomoléculas
1. Los bioelementos que se encuentran en cantidades muy pequeñas, se denominan:
a) Elementos plásticos b) Elementos secundarios c)
Oligoelementos
2. responde verdadero o falso a las siguientes afirmaciones y si es falso explica por
qué.
a) El carbono es el elemento clave de la vida, muy fácil de obtener por los seres
vivos porque es el más abundante en la corteza terrestre.
b) El agua es una molécula polar y el metano apolar.
c) El enlace covalente es más fuerte que el iónico, pero éste es más débil que el
enlace de hidrógeno.
d) La molécula siguiente tiene un grupo amino y un grupo ácido.
18

e) La siguiente molécula es un ácido.

3. Indica cuál o cuáles de las siguientes afirmaciones es/son verdadera/s:


a) El carbono tiene una configuración tetraédrica con cuatro valencias que pueden
unirse a otros carbonos por enlaces simples, dobles o triples.
b) Los elementos plásticos presentes en la materia viva corresponden con los átomos
de mayor tamaño y por eso forman enlaces covalentes estables.
c) Los átomos de carbono establecen fácilmente enlaces con el hidrógeno, oxígeno,
nitrógeno y azufre.
d) El azufre y el fósforo son bioelementos de pequeño tamaño y por ello forman
enlaces poco estables
4.- a) ¿Qué quiere decir que el agua es un dipolo eléctrico?.
b) ¿Por qué se dice que el agua es el disolvente universal?, y ¿qué funciones
desempeña gracias a esta propiedad?.
c) ¿Qué es el calor de vaporización?; ¿y el calor específico?. ¿Qué significado
tienen para la célula?.
d) ¿De qué maneras puede intervenir el agua en las reacciones metabólicas?.
e) ¿Por qué es posible la vida bajo las aguas heladas?.
5. Relaciona las propiedades del agua con sus funciones biológicas, estableciendo la
correspondencia entre las dos columnas adjuntas:
a) Elevada capacidad disolvente y dispersante. 1) Evita la acumulación de calor.
b) Elevada tensión superficial. 2) Reactivo químico.
c) Alto calor específico. 3) Amortiguador de los cambios
térmicos de las células.
d) Alta conductividad. 4) Vehículo de transporte de
sustancias.
e) Alto calor de vaporización. 5) Permite el desplazamiento de
algunos insectos en ella.
f) Capacidad para disociarse. 6) Regulador de la temperatura
corporal.
7) Medio de reacción.
6. ¿De qué estamos hablando en las siguientes frases?
a) Valor del pH de una disolución cuya (H+) = 10-3.
b) Enlaces que hacen que el agua sea líquida a 30º C cuando, por su masa, debería
ser gas.
c) Es la función de una molécula que acelera una reacción química celular.
d) Nivel de organización formado por células semejantes y de igual función.
e) Individuos de la misma especie que viven en un territorio.
f) Cada uno de los seis elementos mayoritarios en los seres vivos.
g) Son bioelementos que se encuentran en muy pequeña proporción en los seres
vivos, pero son imprescindibles para la vida.
h) También se los llama principios inmediatos.
7. El agua tiene un alto calor específico y por ello:
a) Se evapora fácilmente.
b) Es difícil que se caliente de manera muy brusca.
19

c) Es difícil que se enfríe de manera muy brusca.


d) Tiene menor densidad en estado sólido que en líquido.
8. Las sales minerales en disolución:
a) Aportan energía a las células c) Intervienen en los procesos
osmóticos
b) Están disociadas en iones d) Sólo tienen función de sostén
9. Si se coloca una célula vegetal en un medio hipertónico:
a) No ocurre nada por tener la célula pared celular.
b) Sale agua y la célula se plasmoliza.
c) Entra agua y la célula se pone turgente.
10. Si en el medio extracelular el pH varía hacia la basicidad, la sustancia tampón que
actúa para mantener la neutralidad es el:
a) Ácido carbónico c) Ácido fosfórico
b) Hidrógeno carbonato de sodio d) Fosfato de sodio
11. Al añadir un ácido a una disolución de ClNa se produce un gran descenso en el
valor del pH. Sin embargo, si se añade la misma cantidad de ácido al plasma
sanguíneo apenas cambia el pH. Proponer una explicación para este hecho. ¿Qué es
una solución tampón o amortiguadora?.
12. Observa el esquema en que se representa la respuesta de un glóbulo rojo humano
a los cambios de osmolaridad (también llamada concentración osmótica) del medio
extracelular. El dibujo correspondiente al número 2 es la situación normal en el
torrente sanguíneo.

a) explica qué ha ocurrido en las situaciones 1, 2, 3 y 4, y qué concentraciones


osmóticas, relativas al interior celular, se presumen en el exterior.
b) Explica cuál es el papel de la membrana plasmática en este proceso.
13. a) Diferencia una solución verdadera de una coloidal.
b) ¿Qué tipo de sustancias dispersa el agua?.
c) ¿Cuál es la característica que se observa en los coloides cuando se someten al
efecto Tyndall?.
d) ¿Cómo se puede separar una mezcla de coloides?.
e) ¿Por que se pueden separar las partículas coloidales de los cristaloides en una
solución?.
f) ¿Qué importancia tiene para la célula la conversión sol-gel y viceversa?.
14. Indica cuál o cuáles de estas afirmaciones es/son verdadera/s:
a) Las proteínas y polisacáridos forman dispersiones coloidales.
b) Las dispersiones coloidales no se pueden sedimentar de ninguna manera.
c) Gracias a su poder adsorbente, los coloides penetran a través de la membrana
plasmática de las células.
i. 15. Indica si son verdaderas o falsas:
a) La ósmosis es el paso de iones a través de la membrana plasmática.
b) Los puentes de hidrógeno y las interacciones iónicas son enlaces covalentes
c) El agua es un dipolo.
d) Si una célula se encuentra en un medio hipotónico, se produce la plasmólisis
de la célula.
e) Los bioelementos son elementos químicos que forman parte de los seres vivos.
f) En las plasmólisis las células se deshidratan
g) La ósmosis es la difusión de un soluto a través de una membrana
semipermeable.
20

h) El enlace fosfodiester es el que se establece entre dos grupos hidroxilo de


diferentes monosacáridos.
i) En la turgescencia las células se hinchan.