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Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)

- Guatemala
Seminario sobre Globalización y transformación del medio rural

Globalización y transformación del medio


rural: retos para Guatemala en el Siglo XXI
Por: Lucía Álvarez <alvarez.re@gmail.com>, Gaudi Beer
<yilkariad@gmail.com>, Patricia Castillo <castillopatricia@yahoo.com>, Sergio
Dionisio <sdionisio@flacso.edu.gt>, Claudia Donis, María Catalina Frausto
<marcfrausto@yahoo.com>, Juan Diego González
<ixmukaneoxlajuj@yahoo.com>, Alejandra Menegazzo
<alejandramenega@yahoo.com>, Carlos Morales <carmolop65@yahoo.com>,
María Rodríguez <rodriguez_ma27@yahoo.com>, Erick Saavedra
<esaavedra@segurosuniversales.net>, Marco Tulio Santos
<marcotsa@yahoo.es>, Ana Juárez, Erick Saavedra
<esaavedra@segurosuniversales.net>, Marco Santos <marcotsa@yahoo.es>,
Judith Tzunun <judith.tzunun@gmail.com> y Francisco Chapela
<fchapela@era-mx.org>

Ciudad de Guatemala, Junio de 2009

Globalización y medio rural 1


Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)
- Guatemala
Seminario sobre Globalización y transformación del medio rural

Globalización y transformación del medio


rural: retos para Guatemala en el Siglo XXI.
Por: Lucía Álvarez, Gaudi Beer, Patricia Castillo, Sergio Dionisio, Claudia
Donis, María Catalina Frausto, Juan Diego González, Alejandra Menegazzo,
Carlos Morales, María Rodríguez, Erick Saavedra, Marco Tulio Santos, Ana
Juárez, Erick Saavedra, Marco Santos, Judith Tzunun y Francisco Chapela

Contenido
Presentación 3

Introducción 5

Las reformas del estado y el sector agrario,


por: Gaudi Beer, Carlos Morales y Judith Tzunun 9

Los desafíos de la pequeña agricultura ante la globalización,


por: Patricia Castillo y Sergio Dionisio 31

Las nuevas funciones de los espacios rurales,


por: Claudia Donis y Juan Diego González 45

Estrategias para la superación de la pobreza en el campo,


por: Ma. Catalina Frausto y María Rodríguez 55

La perspectiva de género en los programas rurales actuales,


por: Alejandra Menegazzo 71

Perspectivas y retos de las sociedades rurales,


por: Lucía Álvarez, Marco Tulio Santos y Erick Saavedra 85

Conclusiones 103

Globalización y medio rural 2


Presentación
La mejoría en las comunicaciones y la intensificación de las relaciones
comerciales, han hecho que el contexto en el que se desenvuelven las
comunidades rurales de América Latina, haya sufrido transformaciones
profundas en los últimos 25 años.
A ritmos distintos y con modalidades específicas, el contexto rural
latinoamericano se ha ido modificando. Durante décadas, el desarrollo rural en
América Latina se caracterizó por que las instituciones del gobierno y las
instituciones internacionales entregaban a los productores rurales los
elementos básicos para el aprovechamiento del agua, la tierra y los bosques.
Adicionalmente, el gobierno de cada país, protegía a los productores rurales
mediante medidas arancelarias, técnicas y normativas. Pero en la década de
los 1980s, se inició el proceso de integración de los países a los circuitos del
comercio internacional, que exigió que las protecciones a los productores y a
los mercados se eliminaran. Esto significó que en pocos lustros, los
productores del campo vieron desvanecerse el apoyo técnico gubernamental,
los sistemas de subsidios a la producción, el desarrollo de infraestructura
pública, los sistemas de financiamiento rural y las redes de apoyo a la
comercialización de productos del campo. La apertura comercial, significó la
entrada de muchos productos extranjeros, que obligó a los productores del
campo a competir con firmas de nivel internacional.
Los habitantes de las zonas rurales pasaron de ser "los hijos predilectos del
régimen" que los protegía (Warman, 1972), a un régimen de apertura y
debilitamiento de las instituciones, producto de la apertura comercial, la
privatización de empresas estatales, la apertura financiera y la reducción del
gasto público. Todos estos cambios, se han descrito como parte de un proceso
más amplio: el de la "globalización", en donde información, dinero y
mercancías, fluyen de un país a otro sin dificultad, pero que en el caso de
América Latina y en particular en el caso de las comunidades rurales de la
región, significó también un desvanecimiento del enramado institucional que
permitía la viabilidad de las economías locales.
En este contexto, es necesario avanzar en la comprensión de los problemas
que la globalización plantea a las organizaciones y a las comunidades rurales,
para visualizar nuevos entramados institucionales, que aseguren la viabilidad
de los procesos de desarrollo en general y de desarrollo rural en particular.
El presente documento, es una producción colectiva de los que participamos
en el Seminario sobre Globalización y transformación del medio rural, que
forma parte del programa de la Maestría en Desarrollo Rural de la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) - Guatemala.

Globalización y medio rural 3


Globalización y medio rural 4
Introducción
La globalización
Dentro del Seminario, siguiendo a Joseph Stiglitz (2002), hemos definido a la
globalización como el proceso de eliminación de las barreras artificiales a los
flujos de bienes, servicios, capitales, conocimientos y en un menor grado
personas, a través de las fronteras, que traen como efecto diferentes niveles
de integración de los países y los pueblos del mundo, producida por la enorme
reducción de los costos de transporte y comunicación.
La gran promesa de la globalización, ha sido aumentar la eficiencia económica
de las empresas y de los países, como resultado de abrir al máximo las
posibilidades de obtener los mejores productos y los más baratos de cualquier
lugar del mundo en donde se puedan conseguir. La formación de mercados
competitivos a nivel global, harían posible la idea del fundador de la economía
política, Adam Smith, de que cada país produzca lo que puede producir con
ventaja y pueda adquirir lo que no produce mediante el intercambio comercial
(Smith, 1776). El aumento en la eficiencia económica, debería llevar a una
mayor riqueza, y aunque dicha riqueza no se distribuya de manera igual, sería
de esperar que el bienestar general de las sociedades aumentara.
El tratado de Libre Comercio de los Esados Unidos con Centro América y
República Dominicana (DR-CAFTA: Dominican Republic – Central America
Free Trade Agreement), fué promulgado en los Estados Unidos en 2005, y fué
ratificado en los otros países en distintas fechas: en El Salvador en Marzo de
2006, en Honduras y Nicaragua en Abril de 2006, en Guatemala en Julio de
2006, en Republica Dominicana en Marzo de 2007 y en Costa Rica en Enero
de 2009 (Office of the United States Trade Representative, 2009). Con esto, la
región Centroamericana queda vinculada a la economía más grande del mundo
y abierta a las ventajas y desventajas de la globalización.

Globalización y medio rural 5


El desarrollo rural
En este contexto, es importante dar seguimiento al proceso de globalización,
con el fin de identificar sus problemas y oportunidades para el desarrollo rural,
de modo que se puedan tomar medidas oportunas para minimizar los primeros
y aprovechar al máximo los segundos.
Para dar seguimiento al impacto de la globalización sobre el desarrollo rural,
es necesario definir que se entiende por "desarrollo rural". Dentro del
Seminario, hemos definido al desarrollo rural como el proceso de cambio
cualitativo y cuantitativo en las zonas rurales, que tiene como objeto hacer
posible el mejoramiento de la calidad de vida de las personas de una manera
multidimensional, considerando al menos los ámbitos económico, social,
político cultural, tecnológico y ambiental.
Entendemos como calidad de vida aquellas condiciones en que las personas
buscan desenvolverse acordes a sus expectativas e identidades culturales y
sociales en diferentes niveles, incluyendo el familiar, la comunidad, lo local, la
región y niveles superiores.
Estas definiciones siguen de cerca las propuestas del permio Nóbel Amartya
Sen, que considera el Desarrollo como el proceso de expansión de las
libertades reales de las que la gente disfruta y que les permite buscar la forma
de vida que aprecian por que tienen bunas razones para hacerlo (Sen, 1999).
En una primera aproximación, podemos constatar que hasta ahora, es posible
pensar que el proceso de desarrollo rural en Guatemala puede llevar a la
erradicación de la pobreza y el hambre, dar acceso universal a la educación
almenos a nivel primario y reducir la mortalidad infantil. En efecto, de acuerdo
con el monitoreo que hace la ONU, (2009) se estima que esto es posible:

Globalización y medio rural 6


Millenium Developm ent Goals Monitor htt p: // www.m dgm onitor.org/ country_progr ess.cfm ?c=GTM&cd=320

Sin embargo, no hay certeza del resultado del desarrollo rural en términos de
la equidad de género, el combate al SIDA, la malaria y otras enfermedades,
asegurar la sostenibilidad ambiental o desarrollar asociaciones globales para
el desarrollo (ONU, 2009). Más aún, de acuerdo don la ONU, no se están
teniendo resultados aceptables en cuanto a salud materna.

Globalización y medio rural 7


Con la incorporación de Costa Rica al DR-CAFTA, Centroamérica se sumerge
por completo en la globalización. ¿cuáles serán los impactos de esta inclusión
de Centroamérica en general y de Guatemala en particular en el mundo
globalizado? ¿cuáles son los retos que enfrenta el medio rural? ¿es de
esperar que la equidad de género mejore? ¿cuáles son las perspectivas a
futuro?
En el presente trabajo colectivo, el Seminario sobre Gobalización y Medio
Rural de la Maestría en Desarrollo Rural de FLACSO-Guatemala, ensaya
algunas propuestas e hipótesis para buscar respuestas a estas y otras
preguntas.

Globalización y medio rural 8


Las reformas del estado y el sector agrario, por: Gaudi
Beer, Carlos Morales y Judith Tzunun
La Función del Sector rural
La estructura institucional de atención al sector rural no debe ser vista
únicamente, como los ministerios o institutos relacionados a la producción
agrícola, pecuaria y forestal, así como a la protección del medio ambiente.
Deben considerarse los cambios a nivel de los otros ministerios. Considerando
que el sector rural tiene tres funciones básicas a nivel de país. Primero, por su
aporte al producto interno bruto del País. Segundo por su carácter social, vista
su importancia en el mejoramiento de la calidad de vida y la seguridad
alimentaria, si consideramos al 64% de la población que reside en este, y
tercero por su relación estrecha con el uso y aprovechamiento de los recursos
naturales.
En este capítulo únicamente se abordará los ajustes y cambios del Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Alimentación

El Sector Rural en el Estado Guatemalteco


El sector agrícola ha jugado un rol importante en la historia productiva de
Guatemala, desde la colonia (cacao, el añil y la cochinilla) y aún después de
este período (café, banano, algodón, carne, azúcar y tabaco), en la época
moderna hace varios años se vinculo fuertemente a los mercados
internacionales con la exportación de productos no tradicionales, fuertemente
representado por vegetales. Condición que ha determinado el quehacer
político, económico y social del país en toda su historia, por lo que en el
presente documento se hará referencia a los cambios que se han manifestado
dentro de la organización estatal y su relación con el sector agropecuario
antes y después de la implementación de las Medidas de Ajuste Estructural.
Las medidas mencionadas tuvieron un fuerte impacto en el campo

Globalización y medio rural 9


guatemalteco de tal manera que se hace necesaria la reinterpretación de estas
para contribuir de alguna manera con alternativas que mejoren las condiciones
de vida de miles de agricultores en nuestro país.
Vale decir que desde los años 70, dicho sector reflejaba un atraso, pues el
Mercado Común Centroamericano, no rindió los frutos que se esperaban. Es
decir, la integración centroamericana y el intercambio de flujos comerciales sin
mayores restricciones no se dieron. El esperado desarrollo industrial de la
zona que permitiría la sustitución de importaciones de igual forma se vio
interrumpido por los conflictos armados existentes en Guatemala, El Salvador
y Nicaragua, a lo que debe sumarse el fuerte endeudamiento y la crisis
financiera de la década.
Pacificada la zona se inicia entonces con la aplicación de una serie de
Políticas de Ajuste Estructural, con su implementación dichas medidas
significaban la “oportunidad” de financiar, con el producto financiero de las
privatizaciones, el desarrollo que en otras épocas se busco insistentemente.
Dichas políticas emanadas del Consenso de Washington (FMI, BM y BID)
reorientaron el modelo y estaban enfocadas entre otras cosas a la reducción
de las intervenciones del Estado en la esfera económica, disminución del
apoyo publico a sectores productivos (agrícola), eliminación de barreras
comerciales (aranceles), facilidades de penetración del capital extranjero
(IED), liberalización de los mercados internacionales, entre otros.
Con que fin?, La Globalización: Según el Fondo Monetario Internacional (FMI)
debe entenderse como la interdependencia económica creciente de países del
mundo, provocada por el aumento del volumen y la variedad de transacciones
transfronteriza de bienes y servicios, así como de los flujos internacionales de
capitales al tiempo que la difusión acelerada y generalizada de la tecnología.
Proceso en el que a través de la creciente comunicación e interdependencia
entre los distintos países del mundo se unifican mercados, sociedades y
culturas. Genera un conjunto de transformaciones sociales, económicas,
políticas en los diferentes países, acercándolos a un modelo de carácter
global. Prevaleciendo el predominio de unos modos de producción y de
movimientos de capital a escala planetaria, y la ubicación en diversos países
de distintas fases de la producción, con componentes originarios de países
diferentes.
Cuáles fueron sus implicaciones en el agro nacional?, dichos organismos se
dieron a la tarea de implementar acciones para modernizar el agro dentro de la
lógica de mercado, en donde la iniciativa privada jugarían un papel de
eficiencia mucho mayor a la manifestada por el Estado en décadas anteriores.
A partir de ahí en el país se dieron a la tarea de promover estrategias de
modernización agraria y de desarrollo rural, que siguieran asumiendo los
principios neoliberales, pero que al mismo tiempo reintrodujeran una acción
pública que abordara la modernización agraria y el desarrollo rural
supeditados al propio empuje de la iniciativa privada (Solá, R. 2008).

Globalización y medio rural 10


Es entonces cuando se empieza a hablar de mercado de tierras, de
pluriactividad, de intensificación tecnológica, de orientación de cultivo y de
ganadería para la demanda urbana o la exportación, aumento de la superficie
de riego, interconexión con la agroindustria, de descentralización
administrativa, del reconocimiento de las organizaciones indígenas como
agentes sociales del sector agrario, etc. (García Pascual, F 2003).
Según Santos y Garoz (2001), estas políticas se vieron concretadas en la
importancia que le dan los gobiernos neoliberales a los subsidios y protección
para los productos destinados a la exportación, descuidando y desprotegiendo
el mercado interno a través de la poca relevancia que se le da al pequeño y
mediano productor
Los argumentos que dan poca importancia al sector agrícola son abundantes
e irresponsables, el atraso en el sector fue el principal, por lo que se hace
necesario un análisis más detenido. Según el Censo agropecuario del 2003
casi el 85% del total de fincas miden entre 1 y 10 manzanas (ver anexo 1). El
restante 15 entre medianos y grandes propietarios. Si se compara con censos
anteriores se nota una concentración mayor de tierra en pocos propietarios.
De los 4.9 millones de guatemaltecos que conforman la PEA,
aproximadamente un 39% se vincula con la actividad agrícola del país. Según
Gauster, S (2003) de los 830,684 agricultores y agricultoras contabilizados en
2003, 92% son productores y productoras de subsistencia (entre 1 y 10
manzanas) e infra subsistencia (menos de 1 manzana), 6.5 excedentarios (10
a 64 manzanas) y solo 1.9% comerciales (más de 1 caballería).
El aporte del sector al PIB total del país ha sido significativo, por ejemplo, de
1990 a 2004 se incremento de UIS$ 2950.9 a US$ 4848.0 millones (ver anexo
2), reflejando ser el más dinámico a nivel centroamericano. Su aporte al PIB
total del país es mucho mayor que el del resto de países de la región (ver
anexo 3) y según los grandes promotores del comercio exterior, con la firma
del RD-CAFTA este podría incrementarse considerablemente obteniendo un
beneficio mutuo. Basta decir que la importación de insumos de 1990 a 2004 se
incremento en 111.4%, mientras que las exportaciones del sector apenas un
15.7% en el mismo periodo.
Significa entonces que con las Medidas de Ajuste Estructural implementadas
en el agro guatemalteco se desprotegió a miles de pequeños productores que
garantizaban el abastecimiento de los mercados de granos básicos a nivel
nacional y que dichas medidas reorientaron la función del Estado de
Guatemala para que se vinculara en la promoción y estimulación de la
actividad agro exportadora¬.

Globalización y medio rural 11


Cambios en la estructura institucional de atención al sector rural.
En el estudio sobre los cambios en la estructura institucional que atiende al
sector rural, y específicamente en cuanto a aquellas implicaciones en el sector
agrario, podemos identificar tres distintos períodos:
• 1955-1985
• 1986-1996
• 1997-2009
Las principales características e impactos en cada uno de estos períodos se
resumen a continuación.

• Características e impactos de 1955-1985


Durante este período, la política agraria se caracterizó por el impulso a la
dotación de tierras nacionales a los campesinos, evidenciada en el proceso de
colonización de la Franja Transversal del Norte (FTN) y del departamento de
Petén.
Por su parte, la política sectorial fue definida en torno a la consecución de un
crecimiento económico sustentado en la autosuficiencia de granos básicos, la
diversificación de la producción agropecuaria y la elevación de los niveles de
productividad. Para tales propósitos, se impulsaron medidas como: a)
subsidios a la producción agropecuaria a través de crédito con tasas de
interés preferenciales y dotación de fertilizantes y pesticidas a precios por
debajo del mercado; b) impulso a la investigación y extensión agropecuaria
con énfasis en la adaptación y adopción de elementos de la revolución verde,
principalmente variedades mejoradas e híbridos, fertilizantes y pesticidas
sintéticos; c) establecimiento de precios de garantía para los granos básicos;
y, d) obligatoriedad de que las fincas destinaran el 10% del área cultivada, a la
producción de granos básicos
No obstante la existencia de un aparato estatal que brindara una “atención
integral” a las familias rurales a través de asistencia técnica directa a los
agricultores, grupos de amas de casa para las mujeres y clubes 4S para los
jóvenes; los impactos fueron notables.
La colonización de la FTN y Petén, así como, la diversificación de cultivos,
provocó la deforestación masiva de los bosques, disminuyendo el área con
cobertura forestal en 37% durante el período 1955-1985. El subsidio a los
fertilizantes y pesticidas contribuyó al uso ineficiente de los mismos,
incentivando, en muchos casos, aplicación excesiva, y provocando
contaminación del suelo y de los cuerpos de agua. Adicionalmente, la
proporción del crédito dedicada a cultivos a nivel nacional disminuyó cerca del
13%, concentrándose en los cultivos tradicionales de exportación (café, azúcar

Globalización y medio rural 12


y algodón), mientras la proporción destinada a actividades ganadera
permaneció constante.
El resultado de esa situación fue que las áreas de tierra en sobre-uso y sub-
uso aumentaron, provocando el desgaste de los suelos o la no explotación de
los mismos.
En este período, el objetivo de la diversificación en la producción agropecuaria
fue el que presentó mayor impacto: al inicio del período, el 90% del valor de
las exportaciones del sector provenían del café y el banano. A lo largo del
período, sin embargo, otros productos alcanzaron proporciones importantes,
tal es el caso del algodón, azúcar, carne bovina y cardamomo.

• Características e impactos de 1986-1996


A partir de 1986, en un intento de estimular el mercado de tierras en el país, la
política agraria experimentó un giro al pasar a privilegiar la dotación de tierras
por medio de la compra-venta voluntaria. Sin embargo, el marco legal
permaneció sin cambios, lo que no contribuyó con el nuevo esquema
impulsado.
Por su parte, la política sectorial incorporó dentro de sus objetivos el
desarrollo de la agroindustria para expandir y diversificar las exportaciones
provenientes del sector; el incremento y la consolidación de la infraestructura
básica de la producción, especialmente los componentes de riego y caminos
rurales; y, la protección y manejo racional de los recursos naturales
renovables. Asimismo, se impulsó la modernización de la agricultura, a través
de la promoción y reorganización del Sector Público Agropecuario y de la
movilización de recursos provenientes de donaciones y préstamos
concesionarios para la preinversión e inversión.
Con base en los resultados del giro en las políticas agraria y sectorial, puede
concluirse que la estructura del sector agropecuario no sufrió mayores
cambios y, en general, no se lograron resolver los problemas relacionados con
la forma de la tenencia y propiedad de la tierra.
Los factores que impidieron alcanzar los objetivos trazados en este período
son de diversa índole. Algunos están ligados a la política macroeconómica,
como la existencia de controles de precios de varios productos alimenticios de
origen agropecuario. Ello deprimió los precios al productor, reduciéndose el
ingreso real del sector y, como consecuencia, aumento de la pobreza rural y
mayor presión sobre los recursos naturales. Asimismo, la existencia de
impuestos a la exportación afectó negativamente la competitividad de los
productos agropecuarios guatemaltecos en el mercado internacional.
Existieron también factores de tipo institucional que no permitieron catalizar el
desarrollo del sector. A pesar de que el Sector Público Agropecuario sufrió

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transformaciones a lo largo de ese período, las instituciones que lo
conformaban no consiguieron insertarse funcionalmente en el nuevo contexto y
perdieron eficacia en su accionar. Una evidencia de ello es la distribución
desequilibrada del presupuesto del Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Alimentación -MAGA-, así como la baja capacidad de ejecución
presupuestaria, entre otros. Además, el crecimiento desmedido de algunas
instituciones del Sector Público Agropecuario dificultó el control de calidad de
los servicios prestados.
Hacia el final del período, desaparecieron los controles de precios internos y
los impuestos a la exportación, disminuyeron las distorsiones en la asignación
de los recursos institucionales y aumentó la competitividad internacional de los
productos agropecuarios guatemaltecos.
Un factor determinante que tiene este período es el año 1991, en donde se
organizó el Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC), que es el órgano
del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Desde la X Cumbre de
Presidentes de la región celebrada en El Salvador en julio de 1991, el CAC es
reconocido como el mecanismo institucional para la vinculación del sector
agropecuario con las otras instancias de la integración centroamericana.

• Características e impactos de 1997-2007


Durante este periodo, las políticas públicas y sectoriales del gobierno se
enfocaron a contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población
rural que depende directamente e indirectamente de la agricultura y de los
recursos naturales renovables.
Lo anterior fue fuertemente influenciado por el proceso de modernización del
estado derivado de los nuevos retos impuestos por los fenómenos de la
globalización y descentralización, así como las medidas de ajuste estructural
impulsadas por los organismos financieros internacionales (Banco Mundial,
Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, entre
otros).
En tal contexto se impulsó el Programa de Modernización y Reestructuración
del Estado. En este marco, al analizar las estructuras institucionales que
conformaban el Sector Publico Agrícola, muchas de ellas creadas en la década
del 70, se estableció que no eran compatibles con los nuevos principios
estratégicos y funcionales que el Estado moderno demandaba, por lo que fue
necesario impulsar un proceso agresivo de renovación del modelo institucional
en ese entonces vigente.

Globalización y medio rural 14


Cambios en la Estructura institucional del Sector Público Agrícola
Para alcanzar los objetivos planteados en cada uno de los períodos
identificados con anterioridad, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Alimentación, que desde su creación es el ente rector de la política
agropecuaria nacional, ha contado con diversas instituciones que atendían a
las familias rurales a través de diversos programas y proyectos.
Para consolidar sus acciones, en el marco del Estado de Bienestar y las
diferentes políticas macroeconómicas influyentes en el país, así como de las
distintas prioridades de las políticas agrarias y sectoriales, durante los años
80 el Ministerio de Agricultura, contaba con aproximadamente 20,000
empleados permanentes, y su estructura orgánica era la siguiente:

Figura 1. Organigrama Sector Público Agropecuario y alimentación.


En dicha estructura administrativa, las entidades de asesoría y por medio de
las cuales el estado atendía los temas de desarrollo rural, que en ese

Globalización y medio rural 15


entonces estaba centrado en las actividades agrícolas, eran principalmente las
siguientes:
Unidad Sectorial de Planificación Agropecuaria y de Alimentación –
USPADA-:
Entidad encargada de asesorar al Despacho Ministerial en cuanto a políticas y
programas sectoriales; entre sus funciones estaba el análisis de políticas,
coordinación de programas básicos sectoriales, programación, evaluación y
presupuesto, estadísticas y cuentas económicas sectoriales, preinversión
agrícola, planificación estratégica del sector, monitoreo de precios de granos
básicos en los principales mercados del país, gestión y formalización de la
cooperación internacional, entre otras funciones y entidades que la
conformaban. A través de esta Unidad se generaban las principales
estrategias del sector, las cuales las se ejecutaban a través de las distintas
instituciones del Sector Público Agrícola.
Dirección General de Servicios Agrícolas –DIGESA-:
Dependencia responsable de la programación, organización, ejecución,
evaluación y control de los programas de producción, sanidad vegetal,
asistencia técnica, infraestructura agrícola y otros servicios. Asimismo, de
llevar o transferir los resultados y conocimientos de la investigación y
experimentación a los pequeños y medianos agricultores, para lograr el
incremento a la producción y mejorar la alimentación del país y obtener los
excedentes para su exportación.
Dentro del marco institucional de DIGESA se proporcionaba a las familias
rurales, los servicios y educación extraescolar que les permitían adoptar
tecnologías apropiadas e innovaciones que de acuerdo con la realidad,
garantizaran la satisfacción de sus necesidades básicas y la generación de
excedentes para reinvertir y dinamizar la producción con énfasis en el uso
racional de los recursos.
Dirección General de Servicios Pecuarios –DIGESEPE-:
Entidad responsable de la programación, organización, ejecución, evaluación y
control de los programas de salud, producción, crédito pecuario y servicios
pecuarios, así como de llevar a conocimiento de los pequeños y medianos
ganaderos la tecnología y propósitos de la política general de desarrollo
pecuario del Estado. A través de las Direcciones Técnicas de Sanidad Animal
y Producción Animal se brindaba asistencia técnica pecuaria y educación
sanitaria para atender las actividades específicas y necesarias al desarrollo
pecuario.
Dirección General de Bosques y Vida Silvestre –DIGEBOS-:
Creado en el año 1989, al ser suprimido el Instituto Nacional Forestal –
INAFOR-, constituyéndose como una dirección administrativa, adscrita al
MAGA, con el fin de promover el manejo forestal en forma racional y
sostenible.

Globalización y medio rural 16


Entre otras instituciones que apoyaban las estrategias de desarrollo agrario y
agrícola en Guatemala, estaban el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola –
BANDESA-, que era la institución financiera a través de la cual se
proporcionaban créditos a pequeños y medianos agricultores para financiar
proyectos agrícolas y pecuarios; el Instituto Nacional de Transformación
Agraria –INTA- que era la encargada de facilitar el acceso a tierras; el Instituto
Nacional de Comercialización Agrícola –INDECA-, el cual apoyaba a los
agricultores en transferencia de tecnología postcosecha y contaba con
infraestructura adecuada para el acopio de granos básicos; Instituto de
Ciencia y Tecnología Agrícolas –ICTA-, responsable de generar y promover el
uso de la ciencia y tecnología en el sector agropecuario.

El MAGA después de la reestructuración


La estructura anterior fue predominante en el Sector Público Agrícola hasta la
década de los noventa, en los cuales el proceso de modernización y
reestructuración del estado, fuertemente impulsado por las políticas de ajuste
estructural recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y otros
organismos financieros a partir del Consenso de Washington, sumado a los
compromisos adquiridos por el gobierno en la negociación del Proceso de Paz
en Guatemala que culminó en diciembre de 1996 con la firma del Acuerdo de
Paz Firma y Duradera, además de algunos excesos presupuestarios y poca
eficiencia de las instituciones; llevaron a una reestructuración y en la mayoría
de casos privatización de los servicios que otrora brindara el sector público
agropecuario.
Lo anterior requirió definir una nueva visión y misión del Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Alimentación, a partir de lo cual se definieron y
establecieron las nuevas funciones a realizar y la estructura que permitiera
cumplirlas; haciendo énfasis en la descentralización de la formulación y
operativización de las políticas y servicios a nivel regional y micro regional.
En esta reestructuración, el sistema de extensión agrícola en el país fue
eliminado al cancelarse el funcionamiento de las instancias que otrora eran
encargadas de brindar asistencia técnica. En el marco de dicha
reestructuración, la estructura orgánica del MAGA fue definida de la siguiente
manera MAGA. Estructura Orgánica y Funcional. Guatemala. 48 páginas. :

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Figura 2. Estructura Orgánica y funcional del MAGA.

Bajo este nuevo esquema institucional, las funciones sustantivas del MAGA
son ejecutadas por las siguientes entidades:

Unidad de Políticas e Información Estratégica –UPIE-:


Encargada de formular participativamente la política y generar la información
estratégica para el sector público agrícola, en el marco de un ordenamiento
territorial que garantice la protección y manejo adecuado de los ecosistemas
estratégicos, los recursos naturales renovables en general y el medio
ambiente. Esta Unidad absorbió algunas de las funciones y actividades que
realizaba la USPADA, en cuanto al monitoreo de precios, formulación de
políticas, procesos de negociación en el marco de los tratados de libre
comercio, en los temas relacionados con el sector agropecuario.

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Unidad de Gestión para el Desarrollo –UGD-:
La UGD es la encargada de formular propuestas de inversión y generar
procedimientos que permitan operativizar y retroalimentar las políticas y
estrategias sectoriales. También ejecuta algunas funciones de la USPADA,
principalmente en cuanto al sistema de preinversión de proyectos sectoriales,
agregándoles otras funciones de acuerdo a las políticas macroeconómicas y
de desarrollo, en cuanto a organización empresarial y apoyo a las escuelas de
formación agrícola del MAGA.
Unidad de Operaciones Rurales –UOR-:
Creada con el fin de operativizar y retroalimentar participativamente, las
políticas y estrategias sectoriales, a través de la identificación de demandas,
fortalecimiento de la organización, apoyo a la formulación de planes integrales
y otros. A través de esta Unidad el MAGA tiene presencia a nivel
departamental. La estructura de la UOR, es en cierta forma la que se
establecía en USPADA a través de las Unidades de Planificación Regional
Agropecuaria y Sectorial –UPRA’s-.

Unidad de Normas y Regulaciones –UNR-:


Aunque no completamente, esta unidad absorbió algunas actividades que
realizaba la DIGESEPE, en cuanto al control de la sanidad animal y producción
vegetal. Fue creada para contribuir a la protección, conservación,
aprovechamiento y uso sostenible del patrimonio agropecuario, hidrobiológico
y de los recursos naturales renovables a través de la definición participativa
de normas claras y estables, así como vigilar la correcta aplicación de las
mismas.

Unidad de Coordinación de Proyectos, Cooperación Externa y


Fideicomisos -UPCEF -:
Su origen se debió a la necesidad de coordinar los proyectos de inversión, así
como la gestión y facilitación de los recursos financieros y técnico-científicos
para el desarrollo de los productores involucrados en el sector agropecuario,
forestal e hidrobiológico.
En apoyo a las unidades descritas anteriormente, los entes descentralizados
como el Instituto Nacional de Bosques –INAB- (que sustituyó a DIGEBOS); el
Fondo de Tierras (que absorbió las funciones del INTA); el Instituto de Ciencia
y Tecnología Agrícolas –ICTA- y BANRURAL (que se constituyó en un banco
con capital mixto a partir de la privatización de BANDESA); y las Unidades de
Ejecución Especial así como los programas y proyectos de desarrollo
financiados en gran parte por la cooperación internacional, constituyeron

Globalización y medio rural 19


desde ese entonces a la fecha los entes por medio de los cuales el estado, a
través del Ministerio de Agricultura, brinda apoyo al sector rural agrícola.
Bajo dicha estructura, el número de empleados del sector público agrícola
pasó de 20,000 a alrededor de 3,000 personas; lo cual fue bien visto por los
gobernantes, presidido por el presidente Álvaro Arzú del Partido de Avanzada
Nacional –PAN-, en ese tiempo propulsores de la política neoliberal y las
medidas de ajuste estructural recomendadas por el Fondo Monetario
Internacional.
Sin embargo, cada vez son más latentes y evidentes los vacíos institucionales
y de servicios dejados a partir de la privatización de instituciones del sector
público agrícola; toda vez que la mayoría de la población carece de asesoría
técnica personalizada, incentivos agrícolas y facilidades para el
almacenamiento de granos, lo cual incide cada vez más en la vulnerabilidad a
la inseguridad alimentaria.
Lo anterior, por supuesto, sumado a otros factores sociales, económicos y
ambientales que en los últimos años han afectado al país, de los cuales desde
el Huracán Mitch hasta la más o menos reciente Tormenta Stan, y la caída de
precios del café en el mercado internacional, han sumido a la mayoría de la
población rural que depende de la agricultura, en un grado de pobreza más
extremo.
Considerando las necesidades que han dejado de ser atendidas en la
población rural relacionada con el sector público agrícola, han surgido otras
entidades, tanto dentro de la estructura del MAGA, como programas
específicos como es el caso de Pro-RURAL, para apoyar de forma integral el
desarrollo del país. Aunque en un principio las entidades que han surgido han
trabajado de forma aislada, se están haciendo esfuerzos para coordinar
actividades y conjugar áreas de acción para obtener mejores resultados.

Estrategias Gubernamentales y no Gubernamentales para la atención al


sector rural
Dentro del abanico de estrategias implementadas para el desarrollo del sector
Agrario por los distintos Gobiernos desde el ajuste estructural, destaca la
firma del tratado de libre comercio entre Centroamérica, República Dominicana
y los Estados Unidos, el DR-CAFTA. De acuerdo a Gauster, S (2003) “la
Globalización corporativa que se ha manifestado a partir de las políticas de
Ajuste Estructural y Sectorial desde mediados de los años 80, ha dejado sus
huellas en el país, particularmente en la producción campesina de granos
básicos. De un país autosuficiente en granos (arroz, maíz y frijol) hasta los
años 80, el granero de Centroamérica, se ha convertido en uno altamente
dependiente de las importaciones, con consecuencias serias en los niveles de
desnutrición e inclusive hambre. Para Gauster, el DR-CAFTA es solo el último
eslabón en la implementación de estas reformas económicas y solo beneficia

Globalización y medio rural 20


a un número muy reducido de empresas, las que por casualidad son las más
ricas del país. .
Pero, ¿qué pasa con la población no beneficiada por este tratado? ¿Qué está
haciendo el Gobierno de Guatemala para ayudar al 92% de los productores
contabilizados en el IV Censo Agropecuario que depende para subsistir de la
agricultura? ¿Cuál es la estrategia para reducir la desnutrición crónica rural
que llega hasta 80%?
En el país se han diseñado y aprobado una serie de instrumentos que tienen
como fin reducir la pobreza, en concordancia con los Objetivo del Milenio. En
este capítulo abordaremos rápidamente algunos de estos instrumentos, que en
los capítulos siguientes serán abordados a profundidad.
• En la política agrícola 2004-2007 se establecen como acciones fomentar
la producción y la conservación de alimentos para el autoconsumo,
apoyando a campesinos pobres con el suministro de insumos,
herramientas agrícolas y silos, a precios por debajo del mercado, ofrecen
asistencia técnica para el desarrollo de huertos familiares y/o la
operación de granjas comunales que incluyen hortalizas, frutales, granos
básicos y crianzas de especies menores de animales. Igualmente,
proponían ofrecer asistencia alimentaria a poblaciones rurales pobres
que tienen altos índices de inseguridad alimentaria y nutricional.
• La Estrategia para la reducción de la pobreza del sector Rural (2006) se
proponían reducir la desnutrición infantil, mejorar los ingresos de las
familias más pobres a través de incentivos para la formación de
capacidades, erradicar el analfabetismos, mejorar la salud materna,
fomentar la partición comunitaria para el desarrollo, entre otros.
• Por último, en la política de Desarrollo Rural Integrado periodo 2004-
2008 tiene como lineamientos el fortalecimiento de la agricultura familiar
competitiva y sostenible, el impulso de la seguridad alimentaria y
nutricional, generación de oportunidades de ingreso no agrícola,
ampliación del acceso a activos productivos, etc.
• Ahora bien, si consideramos que la pobreza puede ser resultado de la
carencia de tierra, la falta de crédito, asistencia técnica junto a otros
factores. Lo más indicado sería implementar una política de reforma
agraria que beneficiaría a todas aquellas familias campesinas que desea
producir junto con un programa especial de crédito, incentivos y
extensión. Así pues, el Estado Guatemalteco creo el Fondo de Tierras
como un programa que permita el acceso a tierras a los campesinos bajo
un enfoque de reforma agraria asistida por el mercado Enfoque de la
política de tierra del Banco Mundial. 1997 . A través de este, el Gobierno
de Guatemala adjudico por medio de préstamos unas 256 fincas a
familias campesinas e indígenas. Según Velásquez
(2007http://www.elperiodico.com.gt/es/20070830/opinion/43040/ ) el
56% de estas fincas no presentan condiciones para el desarrollo

Globalización y medio rural 21


agrícola, y requiere de una alta inversión, lo que ha imposibilitado que
los campesinos puedan pagar la deuda contraída. Una estrategia que a
primeras luces da la impresión de no estar resolviendo el problema del
acceso a las tierras, sino que está sumiendo en serios problemas
económicos a unas 18 mil familias campesinas e indígenas.

Estrategias que en el papel están bien planteadas y coherentes con el


planteamiento del desarrollo del sector rural, pero la gran pregunta, es ¿por
qué 1 de cada cuatro niños guatemalteco padece de desnutrición crónica?,
¿por qué el 31% de la población rural esta en extrema pobreza?, ¿por qué
siguen emigrando hacia la ciudad u otros países?

La participación de las Organizaciones no Gubernamentales


Pero no solo el Gobierno diseña y ejecuta acciones en el sector rural. La FAO
tiene en la actualidad 13 programas y proyectos, destacando entre ellos el
Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA). Cuyo objetivo es
mejorar la seguridad alimentaria del país. Este es ejecutado por el MAGA, con
la asistencia técnica de FAO y fondos de la Cooperación Española (AECI).
Igualmente, el PMA junto con el Gobierno de Guatemala implementa la
Estrategia Nacional de Reducción de la Desnutrición Crónica, con el apoyo
económico del Gobierno de Italia. El cual es coordinado por el Consejo de
Cohesión Social, la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutrición, el
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, y el Viceministerio de
Seguridad Alimentaria y Nutricional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Alimentación. Y asisten a niños, mujeres embarazas y madres de 108
municipios en 13 departamentos.

El Gasto Público
Para el año 2003, el Gobierno de Guatemala invirtió con fondos propios y de la
Cooperación Internacional US$102,230,448.00 (Ciento dos millones con
doscientos treinta mil con cuatrocientos cuarenta y ocho dólaresCentro de
Cooperación Internacional para la Preinversión Agrícola. CIPREDA. Estimado
de Apoyo al Sector Agropecuario de Guatemala 2000-2003. ). En el cuadro
No. 1 presentado por la CIPREDA, se puede ver que para el año 2003, se
invirtió un 2.71% en investigación y desarrollo del sector agrícola, un 5.82% en
las Escuelas Agrícolas, un 4.39% en Infraestructura y un 0.85% en
inspecciones.

Globalización y medio rural 22


Cuadro No. 1. Composición del presupuesto ejecutado al gasto público
agropecuario en Guatemala, 2003.

De acuerdo al presupuesto 2009 del MAGA, para este año se invertirán


US$148,163,569.38 (Ciento cuarenta y ocho millones con ciento sesenta y tres
mil quinientos sesenta y nueve con treinta y ocho centavos de dólar), unos 5.6
millones de dólares menos que el año anterior. Del presupuesto 2009, se
invertirá el 22% en la compra de fertilizantes e insumos. Un 14.5% al Fondo de
Tierras. Un 8.4% al Fideicomiso de Bosques y Agua para la Concordia. Un 6%
al registro de información catastral. Un 1.1% a extensión y transferencia de
tecnología aplicada para pequeños agricultores. Un 13.4% está asignado a
diversos programas relacionados a seguridad alimentaria, producción de
granos básicos, poblaciones vulnerables, el vaso de leche escolar entre otros
programas de la misma línea. (En anexos se incluyen los presupuestos del
2004-2009)
No podemos asegurar que la inversión hecha en el sector rural por medio del
MAGA sea poca, pero si queda evidenciado viendo indicadores como la
desnutrición y la pobreza que las formas de implementar los programas y
proyectos no están dando los resultados esperados, y que el área Rural sigue
siendo sinónimo de pobreza. Pero que sobre todo urge una planificación
integral con respaldo social y político, que permita atender de una manera
pertinente y segura a este sector.

Globalización y medio rural 23


ANEXOS
Anexo 1 Número de fincas por tamaño República de Guatemala Censo Agropecuario
2003

Fuente: Censo Nacional Agropecuario, INE, 2003.

Globalización y medio rural 24


Anexo 2 Variación del PIB agropecuario República de Guatemala Años 1990-2004

Fuente: CEPAL2005. Tomado de Solá, R. 2008.

Globalización y medio rural 25


Anexo 3: Aporte de sector agropecuario Total del PIB por país C.A. Año 2004

Fuente: CEPAL 2006. Tomado de Solá, R. 2008.

Globalización y medio rural 26


Anexo 4

Tomado de Solá, R. 2008.

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Anexo 5. Organigrama Actual del MAGA

Globalización y medio rural 28


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Santos, J; Garoz B. 2001. Economía Campesina y Globalización: Algunos
elementos para la discusión. America Latina en Movimiento.
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Centroamericano y Mundial. Managua, Nicaragua. Universidad
Centroamericana. http://bjcu.uca.edu.ni/pdf/pdfColor/03-Lo
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MAGA. 2008. Política Agropecuaria 2008-2012. Guatemala.
García Pascual, F. 2003. “El ajuste estructural neoliberal en el sector agrario
latinoamericano en la era de la globalización”, Revista Europea de Estudios
Latinoamericanos y del Caribe # 75. Citado por Solá, R. 2008. Estructura
Económica de Nicaragua y su contexto Centroamericano y Mundial.
Universidad Centromericana. Managua, Nicaragua.
Gauster, S. 2003. El impacto del DR-CAFTA en el sector agroalimentario.
CONGCOOP. Guatemala. http://www.congcoop.org.gt/design/content-
upload/ARTICULO%20CAFTA.pdf
Velásquez, H. 2007. Artículo “Deuda agraria y desarrollo: renegociación de
plazo y reducción del monto”. El Periódico, Guatemala. Edición 30 de agosto
de 2007. http://www.elperiodico.com.gt/es/20070830/opinion/43040/
Centro de Cooperación Internacional para la Preinversión Agrícola (CIPREDA).
Estimado de Apoyo al Sector Agropecuario de Guatemala 2000-2003.
MAGA. 1999. Estructura Orgánica y Funcional. Guatemala, 48 páginas.
Valdez De León, A. 1990. La Centralización Administrativa en el Sector
Público Agropecuario y de Alimentación. Guatemala. Universidad Mariano
Gálvez. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Tesis de grado. 67
páginas.
Carrera, J; Villeda, B. 1987. Análisis del Gasto Público en el Sector Agrícola
de Guatemala. Guatemala: Instituto Interamericano de Cooperación para la
Agricultura –IICA

Globalización y medio rural 29


Globalización y medio rural 30
Los desafíos de la pequeña agricultura ante la
globalización, por: Patricia Castillo y Sergio Dionisio

1. Presentación
Siendo la ruralidad un factor que define el perfil de Guatemala como país y
como sociedad, y considerando la vinculación de esta característica con el
sistema productivo, históricamente basado en la agricultura, es pertinente y
legítimo reconocer los desafíos que la globalización plantea al país y a sus
diferentes niveles de actores productivos, incluyendo a los más pequeños.
La globalización abre oportunidades para la agroindustria guatemalteca y ésta,
está en carrera para lograr una mayor actualización tecnológica que le permita
sacar el mejor provecho. Sin embargo, existen ciertos factores, sobre todo de
índole político que no permiten el impulso de iniciativas que permitan el
desarrollo de la agricultura campesina, que hoy por hoy, cumple un papel
fundamental para el desarrollo del país.
Por el contrario, varias de las iniciativas van orientadas a favorecer a
productores con capacidad de éxito en los mercados de importación,
excluyendo a quienes sistemáticamente no están capacitados para ello, por la
falta de recursos financieros y físicos (tierra), que no pueden aprovechar las
oportunidades que brinda el mercado mundial agropecuario.
Sin embargo, trae también riesgos y desafíos para los pequeños productores
agrícolas. El escenario guatemalteco, marcado por la ruralidad (el 61 por
ciento de la población vive en el área rural y es el único país de la región que
conserva este patrón), muestra una realidad inquietante.
Por ello, creemos que para alcanzar el desarrollo de las poblaciones rurales,
que desarrollan su cotidianidad en un contexto de exclusión y marginación
social, es fundamental enfocarse a la expansión de sus libertades, que les
permita tener una vida digna, en el contexto de la globalización.

Globalización y medio rural 31


A partir de estas condiciones, cabe preguntarse ¿cuál es el impacto de la
globalización en las pequeñas unidades de producción agrícola? Y ¿qué
opciones tiene la población rural, productora en pequeña escala, frente a los
desafíos que plantea la globalización?

2. La pequeña agricultura familiar


Para analizar los grandes desafíos que plantea la globalización para el
desarrollo de la pequeña agricultura, conviene en principio establecer y definir
las características de la pequeña agricultura familiar (y/o campesina) y sus
particularidades culturales y económicas.
Aunque al hacer el ejercicio, de entrada nos encontramos con una larga
tradición histórica en cuanto a la definición teórica del término, caracterizado
por fuertes debates aún inconclusos orientados por líneas ideológicas que
hacen compleja su comprensión. Al respecto (Vilar, Citado por Vegas 1995:58)
establece que no existe un campesino, sino diferentes tipos de campesinados,
que se desarrollan en base al contexto histórico social y económico en el cual
se encuentran insertos.
Lo anterior hace necesario que las reflexiones sobre la producción familiar,
deba incluir una caracterización de las situaciones de producción y del
contexto histórico social. Tal aspecto para Vega (1995:59), se constituye en la
base para comprender al campesinado como clase de pequeños productores,
que la convierte como categoría histórica, que expresa el grado de desarrollo
de la división social del trabajo.
Como no es menester en este trabajo analizar a profundidad la diferenciación
del campesinado que tiene lugar a partir de las relaciones de producción, para
fines de alcanzar nuestros objetivos planteados, tomaremos como referencia
los dos tipos básicos y generales de campesinos en relación a los recursos
que manejan y los ingresos que obtienen.
Para ello, citamos las reflexiones de Chiriboga (s.f.), en donde describe como
un primer grupo de campesinos a aquellos con recursos insuficientes
dedicados a la producción de subsistencia y fuertemente integrados al
mercado laboral; y un segundo grupo, a los pequeños productores con
recursos suficientes y con capacidad de subsistir con base de la actividad
agropecuaria. (Ver cuadro de tipología Básica)

Globalización y medio rural 32


Cuadro 1. Tipología Básica de la Economía Campesina

Campesinos con recursos Campesinos con recursos


Descriptores
suficientes insuficientes
Destino de la Producción Mercado Subsistencia
Origen de ingresos monetarios Parcela Mercado Laboral
Origen de la fuerza de trabajo Familiar y Asalariada Familiar
Cambio tecnológico Si Puntual
Pertenencia a organizaciones
Importante Eventual
de productores
Fuente: Chiriboga (s. f.)

En este trabajo, nos enfocaremos a la pequeña producción campesina, al ser


el tema de nuestro interés, considerando que gran parte de su producción
(excedentes) es orientado a mercados locales, regionales, inclusive para
mercados extranjeros, contrario a la producción campesina de subsistencia.
Para una primera aproximación que nos permita enmarcarnos en una definición
de la pequeña agricultura, nos remitimos a los esfuerzos intelectuales de
Vegas (1995:60), en donde establece a la pequeña producción campesina
como aquella en donde el campesino es “propietario de la tierra y medios de
producción, liberado de toda obligación con el terrateniente” y además se
caracteriza por la utilización del trabajo familiar.
Sin embargo, creemos que tal definición queda un tanto escueta a nuestros
intereses de reflexión. Con la finalidad de clarificar y ampliar tal categoría,
citaremos la construcción intelectual de Chiriboga (s.f.), en donde establece
que:
“La pequeña agricultura familiar, a diferencia de las unidades
minifundistas y de campesinos pobres y sin tierra, dispone de suficiente
tierra, en algunos casos con acceso al agua, produce principalmente para
el mercado, donde la familia obtiene principalmente sus ingresos, ha
incorporado cambios tecnológicos, utilizando entre otros, semilla
mejorada, fertilizantes y agroquímicos, en algunos casos explota la tierra
con apoyo de maquinaria y consigue rendimientos satisfactorios”.
Vemos entonces, que la pequeña agricultura familiar tiene una serie de
características que la diferencian de otros grupos de campesinos con recursos
insuficientes dedicados a la producción de subsistencia y fuertemente ligados
al mercado laboral.

Globalización y medio rural 33


En el trabajo de Vegas (1995:61), hemos identificado las siguientes
características:
1. En la pequeña producción familiar, la tierra y el trabajo familiar son los
recursos fundamentales en el proceso productivo que tiene lugar en la
unidad campesina.
2. Lo substancial de las relaciones de producción están basadas en el
trabajo parcelario, familiar, el cultivo individual, y la propiedad privada de
instrumentos de trabajo y medios de producción.
3. Es una economía individual y dispersa, en donde cada núcleo familiar
constituye una unidad de producción y de consumo.
4. Considerando el grado de desarrollo de la relación mercancía-dinero,
vende parte o la mayor parte de los productos al mercado. En este
sentido puede describirse como pequeña producción de mercancías.
5. La producción de la pequeña agricultura familiar, tiene por objeto la
reproducción de la unidad familiar y no la maximización de la tasa de
ganancia capitalista.
6. La pequeña agricultura familiar y su núcleo familiar se sustenta en un
sistema de multiactividad agropecuaria y extra agropecuarias, a fin de
procurarse mayores ingresos y poder sobrevivir.
7. La pequeña agricultura familiar está incorporada a los mercados feriales
locales o regionales.

Al igual que a la pequeña producción familiar practicada de forma privada,


consideramos de igual importancia prestarle atención a la participación de
pequeños agricultores agropecuarios en organizaciones de productores,
considerada como pequeña agricultura de tipo asociativo, ya que tanto el
control de la producción, así como el trabajo es realizado por medio de los
asociados, que en esencia, es trabajo familiar. Nos encontramos entonces con
una nueva tipología de la pequeña producción, la familiar privada y la
asociativa de la unidad productiva, que a lo largo del presente escrito,
estaremos considerándolas en forma genérica como pequeña agricultura.
Hasta ahora hemos hablado del campesinado como clase social, incluso con
diferenciación en su interior, sin embargo, conviene igualmente analizar las
dos grandes diferenciaciones tradicionales en la agricultura, y sobre todo en
nuestra región latinoamericana, basado en dos tipos básicos de unidades
productivas: Las empresas agropecuarias y las unidades campesinas, que
difieren en sus objetivos de producción y el tipo de fuerza de trabajo utilizado.
Esta dualidad de la agricultura (industrial y campesino), a nuestro juicio, se
constituye en los principales desafíos para el desarrollo de las áreas rurales,
al tener orientaciones y objetivos diferentes.
La agricultura industrial, busca la maximización de la tasa reganancia y las
utilidades y realiza su actividad con el empleo de trabajadores asalariados, en
tanto, que las unidades campesinas tienen como objetivo principal la

Globalización y medio rural 34


reproducción de la unidad familiar y de la unidad de producción sobre la base
del trabajo familiar (Chiriboga, s/f).
Es de entender, que la agricultura industrial capitalista, busca ventajas
competitivas en el mercado. Según el Grupo de Estudios Agroecológicos
(GEA), este modelo promueve la organización de la agricultura y ganadería a
semejanza de una “factoría industrial que se organiza científicamente para una
fabricación en serie”, buscando una economía de escala. Según el GEA, esta
forma de organizar la producción, desplaza y desvaloriza el oficio del
agricultor y sus conocimientos de la naturaleza.
Ante tal situación, tal y como afirma Pengue (2005), en la actualidad la
agricultura se enfrenta a un proceso global “tomador y transformador de
recursos” donde tanto hombres como recursos naturales se convierten en
simple elementos de un proceso de acumulación que los “desatiende,
desintegra, hasta los elimina”.
Tal proceso de globalización, viene a plantear un conjunto de desafíos para la
producción familiar en términos tecnológicos y políticos para su inserción en el
mercado mundial agrícola, el cual desarrollaremos detenidamente en los
siguientes apartados.

3. La pequeña agricultura y desafíos tecnológicos y de mercado.


En las dos últimas décadas, la agricultura latinoamericana viene a cobrar una
nueva identidad, enmarcada en los procesos de globalización y en los
Programas de Ajuste Estructurales que lo acompañaron (Teubal 2000:46),
orientados en la búsqueda de la reducción del aparato estatal (desmontaje de
instituciones y políticas sectoriales) para dar paso al proceso de
mundialización de los mercados agropecuarios.
Uno de los principales argumentos con los que se difundió ampliamente y con
mucha vehemencia para promover las bondades de los procesos de
globalización para la pequeña agricultura, es el supuesto de tener un mercado
amplio (mundial) para la exportación agrícola y pecuaria.
Sin embargo, en la actualidad es posible observar fenómenos y
manifestaciones estrechamente vinculados a la naturaleza de la globalización,
así como ciertas consecuencias.
Si bien los grandes logros pueden verse reflejados en una mayor interconexión
mundial (interacción global); una reducción de las fronteras (ante los flujos
humanos, comunicación y la difusión del conocimiento científico y
tecnológico); mayores oportunidades de comercialización, que han sido como
la base para el progreso económico, de igual forma existen suficientes
evidencias sobre las cuales se puede argumentar y afirmar que la liberación

Globalización y medio rural 35


de las importaciones agrícolas y pecuarias han venido a favorecer únicamente
a las grandes empresas pecuarias de capital nacional y transnacional.
Teubal (2000:46) hace un interesante ejercicio en desmenuzar la influencia de
la globalización sobre la problemática agraria y alimentaria en la región. Entre
los principales efectos destaca, la exclusión social, la difusión creciente del
trabajo asalariado; la precarización del empleo rural; el desarrollo de la
multiocupación (como estrategia de sobre vivencia); la expulsión de medianos
y pequeños productores del sector; aumento de la migración campo-ciudad o
hacia los EEUU; apertura de un nuevo proceso de acumulación de tierras, y
una profundización del minifundio.
Según el autor, estos fenómenos aunados a procesos tecnológicos, incidieron
en la exclusión social en el medio rural, y que vino a afectar a la producción
campesina, sea de subsistencia o para producción a mercados.
Una mejor ilustración de la problemática, es reflejada en un estudio realizado
para Guatemala en el año 2006 por (Alonso y Gauster 2006:13), donde
identifican claramente que las importaciones se encuentran integradas
verticalmente en las ramas de producción de alimentos (para ganado y/o
personas) en detrimento de la producción de la pequeña agricultura, y
principalmente de los productores nacionales de granos básicos.
Esto solo viene a comprometer cada vez más la rentabilidad para la pequeña
producción, lo que la hace ineficiente y caduca, dado a que los costos de los
insumos agrícolas de los cuales depende no mejoran en el mercado. (GEA)
Nos encontramos entonces ante un complejo de desafíos que la pequeña
agricultura familiar debe de resortearlos, diríamos en condiciones de
desigualdad económica, ecológica y política.
Pengue (ECOPORTAL 2005), identifica la gran esencia de lo que podría
decirse la gran causa de los desafíos de la pequeña agricultura, y es que la
agricultura familiar, encuentra en su centro el “capital humano y la capacidad
humana”, en tanto que la agricultura industrial (capitalista), se enfoca al
capital financiero, buscando maximización de las ganancias.
El mismo autor, establece que este modelo de agricultura capitalista de corte
monoproductivista, permite el acceso a grandes extensiones de tierras vistas
como “negocio especulativo para capitales foráneos y un dominio de la cadena
de producción agropecuaria” que se desarrolla en los territorios campesinos.
Lo anteriormente descrito viene a evidenciar el gran descontento y las
consecuencias que esto ha tenido en una gran parte de la población mundial,
sin embargo, es importante de igual forma empezar a retomar los objetivos
iniciales de la globalización, que es de facilitar oportunidades a la pequeña
agricultura familiar (individual o asociativa).

Globalización y medio rural 36


Característica de la pequeña agricultura en Guatemala
Para este análisis, iniciamos con una revisión de las principales
características de la pequeña producción campesina en Guatemala, basados
en los trabajos realizados por la CONGCOOP (2004:15), que de forma general
puede distinguirse cuatro rubros principales de las actividades económicas y
productiva campesina:
1. La producción de granos básicos y otros alimentos para la subsistencia y
en menor grado para la comercialización en los mercados locales,
regionales o nacionales, está considerada como el núcleo económico,
social y cultural de la economía campesina.
2. La producción agrícola para la exportación tradicionalmente enfocada
hacia ciertos productos como el café o el cardamomo, y recientemente
diversificada por el cultivo de productos no tradicionales, sobre todo
hortalizas y frutas.
3. El trabajo asalariado agrícola vinculado con una fuerte dinámica de
migración temporal hacia las grandes unidades de producción de café,
caña, etc., en las zonas más fértiles del país.
4. Actividades económicas en el comercio a nivel local y regional, como
también en el sector informal y de servicios (transportistas,
comerciantes, vendedores ambulantes, trabajadoras de casa, etc.), sobre
todo en la cercanía a centros urbanos y ciudades.

El Censo Agropecuario 2003, establece que de los 830,684 agricultores y


agricultoras contabilizados, el 92% son productores y productoras de
subsistencia (entre 1 y 10 manzanas) e infrasubsistencia (menos de 1
manzana), 6.15 excedentarios (10 – 64 manzanas) y sólo un 1.9% comerciales
con extensiones mayor a una caballería. (Gauster, 2003).
Estas estadísticas vienen a contrariar la noción mundial que establece que la
agricultura tiene un papel cada vez menos importante. Es evidente que
Guatemala, el sector agrícola funge un papel importante en la economía
nacional, así como para el desarrollo de la población rural. Según Gauster
2003, a nivel macroeconómico, el 39% de la Población Económicamente Activa
está empleada en la agricultura, genera 24% del PIB y es, junto a las remesas,
generadora principal de divisas, y a nivel micro por generar empleo y
alimentación.
Entre otros aspectos que igualmente es importante considerar que Guatemala,
sigue siendo el país más rural de América Latina, ya que del total de su
población (un poco mas de 13 millones) la mayoría habita en el campo lo que
redunda en que sea en el campo donde se encuentra la mayor fuente de
empleo y de generación de divisas.
Este aporte de la economía campesina al PIB, se fundamenta en cuatro grupos
de de productos agrícolas (CONGCOOP 2004:20), que no puede verse como
un listado definitivo.

Globalización y medio rural 37


1. Granos básicos: maíz blanco, maíz amarrillo, arroz, frijol y sorgo. Que se
constituyen en los productos clásicos de la economía campesina con una
función sumamente importante para la seguridad y soberanía alimentaria.

2. Productos con destino diverso: cebolla, tomate, repollo, papa, ajo, chile
pimiento, limón, naranja, piña, manzana, mango, plátanos.
Caracterizados como “clásicos adicionales”, que juegan un papel en la
complementación de la dieta nacional, así como en la comercialización
nacional y regional.
3. Productos tradicionales de exportación: café, cardamomo, banano,
azúcar, caucho natural (hule). Productos clásicos para la exportación
hacia el mercado mundial y que tiene un papel fundamental en la
generación de empleo.
4. Productos no tradicionales de exportación: brócoli, ajonjolí, arveja china,
frambuesa, melón. Rubro más dinámico de la agricultura, al ser
productos de exportación.

Sin embargo, estos productos en los últimos años han mostrado una alta
vulnerabilidad en cuanto a cambios en el comportamiento de los mercados
internacionales.

La vulnerabilidad de la economía campesina ante los TLC


El tema de la apertura de los mercados al sector agropecuario, consideramos
que es uno de los puntos más álgidos en las negociaciones de los TLC, y para
el caso guatemalteco, el RD-CAFTA. Esta situación viene a darse a partir de la
alta sensibilidad que tiene la producción agrícola nacional, y por otro lado, tal
y como establece CONGCOOP (2004:26), por la “amenaza desleal” que
representa la producción agrícola de los EEUU, altamente subsidiada y con
una estructura tecnológica productiva inalcanzable para Guatemala.
Los estudios más recientes que se han realizado en materia de globalización y
economía campesina y la población indígena, dan cuenta del impacto que
hasta el momento tiene el TLD RD-CAUSA como una de las expresiones de la
globalización de los mercados agropecuarios, debido a su vulnerabilidad
económica y ecológica.
Esto según CONGCOOP, está dado por tres condicionantes básicas: la
pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de acceso a la tierra.
Esto hace que la producción para la agro-exportación, no sea una buena
opción para la pequeña agricultura a nivel de Guatemala, derivado de lo que
Alonso (s.f.) establece, y es al débil capital humano, de:
• Falta de acceso a capital para la inversión productiva y fitosanitaria,
derivada del nivel de empobrecimiento generalizado de la población
rural.

Globalización y medio rural 38


• Limitado acceso a la tierra por parte de las y los pequeños productores
(el 2% de población concentra el 57% de la tierra productiva en
Guatemala), lo que igual limita su aprovechamiento.
• Las desleales contradicciones que imponen a sus proveedores agrícolas
los supermercados, principalmente compradores de hortalizas y frutas
importadas en los EEUU y la UE.

Este contexto, sumerge a la producción campesina a situaciones a situaciones


difíciles, entre ellos, la restricción a campesinos de acceso a recursos
productivos y naturales, que ha ido avanzando en la medida en que el país fue
adoptando el modelo liberizador. (CONGCOP 2006:21). Esta erosión de las
capacidades de acceso a la tierra, el capital y otros insumos productivos
tradicionales (semillas nativas), en sus propios territorios, afecta de manera
negativa su sistema e sustento, desde los planos económicos, culturales y
sociales.

Efectos de las medidas de ajuste estructural


Consideramos que es de vital importancia, tener en cuenta para el análisis de
la problemática de la pequeña agricultura, el desmontaje de la
institucionalidad publica que prestaba asistencia técnica y transferencia
tecnológica a los pequeños y medianos productores en la década de los
ochenta, producto de las Políticas de Ajuste Estructural y Sectorial, llevados a
cabo por el Fondo Monetario Internacional, como medidas para alcanzar el
desarrollo de los países del tercer mundo.
Se espero que el mercado hiciera lo suyo (Chiriboga), lo que genero
desajustes en las instituciones y perturbaciones en los mercados a los que
vinculaba la producción agropecuaria a nivel regional.
Para el caso Guatemalteco, el Sector Público Agrícola (SPA) prácticamente
dejó de funcionar. Actualmente el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Alimentación (MAGA) tiene asignado solamente el 3.5% del presupuesto
nacional. Y como veremos más adelante, el MAGA desde la firma de los
Tratados de Libre Comercio, sus actividades se vienen enfocado hacia el
fomento de un clima propicio para la inversión agroindustrial, nacional y
extrajera, para incrementar la producción de mercancías que son bien
recibidos en los EEUU (CONGCOOP 2006:19)

4.Políticas públicas para favorecer la agricultura familiar


Una vez analizados los grandes desafíos que debe de sobrellevar la pequeña
agricultura ante la mundialización de los mercados agropecuarios,
caracterizados por la celebración de tratados de libre comercio, así como los
desafíos tecnológicos que esto plantea, nos sumergimos a analizar

Globalización y medio rural 39


detenidamente las propuestas de políticas públicas formuladas para apoyar el
desarrollo de la pequeña agricultura comercial.
Sin embargo, conviene en principio analizar la gran problemática a los que se
deben enfrentar los formuladotes de tales políticas, que desde nuestro punto
de vista, se fundamenta en la siguientes preguntas: ¿Cómo hacer frente a la
heterogeneidad de la agricultura a pequeña escala?, ¿Cómo beneficiarse de
economías de escala?, y ¿Cómo mejorar el acceso y las condiciones en los
mercados de bienes y factores de producción?.
Para ello, creemos en un principio, que el carácter de las políticas públicas
debe de ser lo suficientemente flexibles para permitir el apoyo a diferentes
tipologías de agricultores que puedan existir a nivel de la pequeña agricultura.
Por otro lado, dado el carácter disperso y privado de este tipo de producción,
para la reducción de los costos de producción, la pequeña agricultura puede
beneficiarse de las economías de escala, siempre y cuando, las políticas
desarrolladas para este fin, fomenten la organización y la cooperación
(procesos asociativos), entre pequeños productores.
Un tema muy importante, y muy vinculado al apartado anterior, que hacen
referencia a las dificultades y desafíos de la pequeña agricultura, y es el de
mejorar el acceso a los mercados, así como de facilitar procesos de
transferencia tecnológica para eficientizar la producción agrícola de pequeña
escala. Esto hace importante el desarrollo de políticas públicas enfocadas a
resolver los problemas de acceso a mercados, créditos, asistencia técnica y de
activos.
Los planteamientos anteriores (de carácter normativo), que surgen a partir de
la experiencia acumulada a nivel regional de implementación de TLC, sobre
todo con Estados Unidos, hacen ver la importancia de reenfocar las acciones
públicas para favorecer el desarrollo de la pequeña agricultura.
Sin embargo, un análisis actual del trabajo de la entidad estatal encargada del
sector agropecuario en Guatemala, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Alimentación -MAGA-, desde la firma de los Tratados de Libre Comercio, sus
actividades se vienen enfocado hacia el fomento de un clima propicio para la
inversión agroindustrial, nacional y extrajera, para incrementar la producción
de mercancías que son bien recibidos en los EEUU. (CONGCOOP 2006:19).
De esta cuenta, el control de la tierra se convierte, así en una pieza clave para
la inversión agroindustrial y extractiva, calificada por las instituciones de tierra
y territorio como “instrumentos operativos liderados por el MAGA [cuyas]
acciones contribuyen a crear un clima favorable para la inversión agrícola y la
gobernabilidad en el área rural”
Por tanto, las acciones del MAGA u función de lo descrito anteriormente, se
enfocaron a apoyar a productores con mayor probabilidad de éxito en los
mercados de exportación, basados sobre un modelo de oferta.

Globalización y medio rural 40


Según CONGCOOP, Para la gran mayoría de productores/as del país, que
sobreviven bajo condiciones de elevada vulnerabilidad productiva y social, el
MAGA ha definido el “Área de Atención a Campesinos de Escasos Recursos”,
que aunque consume más de la tercera parte del presupuesto, no contempla
ninguna política consistente de protección y/o promoción de la producción
nacional de alimentos básicos.
Además, el documento señala que la pérdida de ingresos fiscales, tanto por el
menor ingreso derivado de la eliminación de aranceles 39 a las importaciones,
como por los beneficios de exención fiscal que se “atornillan”40 en el DR
CAFTA para la inversión (nacional y extranjera) 41, no ayudan a memorar la
capacidad de acción pública.
Esta realidad queda claramente reflejada en el saldo comercial agrícola de
Guatemala. De acuerdo a Gauster (2007), el comportamiento general del
comercio (exportaciones e importaciones) en los primeros 11 meses del DR-
CAFTA (julio 2006 a mayo 2007), se pudo observar que las importaciones en el
sector agrícola han incrementado más que las exportaciones – por lo tanto el
superávit se ha reducido, respecto al mismo periodo del año anterior.
Por otro lado, tal y como se había previsto, las importaciones de los granos
básicos provenientes de Estados Unidos, han incrementado
considerablemente, con excepción del maíz blanco. Esto a pesar de los
incrementos fuertes de los precios de maíz, arroz y trigo en los mercados
internacionales, a partir de la orientación de buena parte del maíz
estadounidense a la producción de etanol.
Según Gauster (2007), al tiempo que esto sucedía, los precios de los granos
básicos sufrieron un considerable incremento, lo que viene a contradecir los
pronósticos de los promotores del TLC, que entre más importaciones, mayor
competencia y por tanto mejores precios para las y los consumidores.
Es claro que estos incrementos del 2007 que casi equivale al doble, benefició
grandemente a los productores pero afecto a campesinos que dependen del
mercado laboral para abastecerse de alimentos, levantando serias
preocupaciones sobre hambrunas en las zonas de alta vulnerabilidad (Gauster
2007),

Globalización y medio rural 41


5.Propuestas campesinas ante los desafíos de la mundialización de los
mercados agropecuarios.
A partir de la problemática de la pequeña agricultura, claramente señalados
por diversos estudios, en donde se ha establecido: la falta de créditos para la
producción y formas de asegurar las mismas, la degradación de la tierra,
perdida de cultivos, la comercialización individual de productores a partir de
intermediarios regionales, la generación de oligopolios agropecuarios que
afectan a la producción campesina, se evidencia que algo anda mal. Aquí
habrá que poner en la mesa de discusión las aseveraciones de Stiglitiz, al
decir que la globalización “no es buena ni mala”, más bien depende de quienes
están al frente de la administración pública, para verdaderamente trabajar a
favor de la población en condiciones de privaciones.
A pesar de esta consecuencias enumeradas, quizás otras no consideradas en
este texto, miles de campesinos Guatemaltecos han alzado su vos junto a
sectores sociales, para denunciar y proponer alternativas viables que ponga
fin a la exclusión social, al despojo y al sometimiento alimentario de los agro-
negocios. Consideramos que en esas condiciones adversas, se pueden
encontrar las respuestas a las necesidades y exigencias del campesinado para
la búsqueda de una justicia agraria y la dignidad.
Para ello, es importante revisar las propuestas que desde el sentir campesino
son generadas, que resumimos a continuación:
• Hace falta crear condiciones que permitan un reparto íntegro y más justo
de los enormes beneficios del comercio, situación que es posible sin
necesariamente destruir la economía mundial. Al respecto, Amratya Sen
expresa la necesidad de expandir las libertades humanas, necesarias
para mejorar la calidad de vida.
• Como parte de una apuesta a la producción nacional campesina de
granos básicos, el impulso de una Reforma Agraria Integral que no
solamente garantice el acceso (seguro) a la tierra a las y los campesinos
sin (suficiente) tierra, sino que además proporcione las medidas
complementarias para hacer viable la producción campesina: Asistencia
técnica, créditos accesibles, transferencia de tecnología sustentable,
infraestructura social y productiva etc.
• Vinculado a lo anterior, deben implementarse mecanismos de regulación
de los mercados de los granos básicos a nivel nacional/regional desde el
sector público; es decir intervenir en estos mercados altamente
distorsionados y actualmente exclusivamente en mano de un número
reducido de agronegocios, en función de garantizar precios justos y

Globalización y medio rural 42


estables a las y los productores y precios previsibles para las y los
consumidores empobrecidos; además de constituir una competencia real
(probablemente la única) a los mono-y oligopolios privados que controlan
los territorios y mercados rurales.
• A nivel regional (centroamericano) debe impulsarse un reglamento de
competencia eficaz que impida el poder de mercado concentrado por
parte de algunos grupos de capital nacional, regional o transnacional,
que democratice el acceso a las cuotas de importación, que revise
fusiones y que garantice un grado de competencia que traslade los
beneficios que las empresas reciben a la población.

Globalización y medio rural 43


6.Bibliografía

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Globalización y medio rural 44


Las nuevas funciones de los espacios rurales, por:
Claudia Donis y Juan Diego González

Para poder ir entiendo las nuevas funciones o dinámicas de lo espacios


rurales vamos a hacer una breve revisión de las distintas teorías del desarrollo
rural que nos permitan encontrar los elementos que han ido cambiando a lo
largo de la historia. Como hemos visto en el capitulo anterior las políticas
aplicadas a países en desarrollo, como lo es Guatemala, ha marcado
grandemente la trayectoria de las dinámicas rurales, haciendo especial énfasis
a las política de ajuste estructural dictadas por organismos supranacionales.
Por otro lado ir dando elementos para comprender a qué espacios nos estamos
refiriendo para poder indicar que funciones han ido cambiando, evolucionando
y permaneciendo..
Según el Instituto interamericano de Cooperación para la Agricultura -IICA-
(1), durante los años cincuenta se consideraba que el sector agrícola estaba
atrasado y que debería modernizarse y que para los años sesenta debía de
generarse mayor eficiencia en los pequeños agricultores. Lo importante
resaltar de esta época es que las comunidades rural pasan a ser pequeños
productores agropecuarios.
La etapa anterior se caracterizó por la promoción del desarrollo rural, luego
entre la idea del desarrollo rural integrado, con una fuerte intervención del
estado y la ampliación a otros sectores dentro del desarrollo rural. Prevaleció
en este período una estrategia de políticas de “arriba hacia abajo”.
Luego con el consenso de Washington y las medidas de ajuste estructural
pierde el estado la institucionalidad y delega sus funciones a organizaciones
no gubernamentales, entidades privadas y otros, con una visión de política de
“abajo hacía arriba”. Esta última intervención trajo consigo políticas

Globalización y medio rural 45


encargadas de promover el incremento y la diversificación de la oferta agrícola
para la exportación.
A raíz de todas estas políticas surgen otras formas de superar la pobreza,
promoviéndose la pluriactividad tanto de mujeres como de hombres, que ya no
solo trabajan en la agricultura, sino diversifican sus fuentes de ingreso para
poder salir de la pobreza o bien no entrar en ella.
Todas estas visiones del desarrollo rural han pretendido en alguna medida
solucionar los problemas y dar respuestas a las distintas realidades de las
áreas rurales, la desigualdad, la agricultura, las relaciones urbano-rural, entre
otras. Aunque a la fecha aún no se ha evidenciado que hayan reducido
significativamente los índices de pobreza y desigualdad, en Guatemala.
Es innegable que durante las dos últimas décadas el área rural ha enfrentando
no solo grandes cambios, sino también grandes desafíos en sus estrategia de
sobrevevencia, según el IICA existen dos características importantes de este
período: “la tendencia a equiparar lo rural con lo agrícola y la acostumbrada
dicotomía urbano – rural”. Claramente esto ha venido cambiando, dentro de un
proceso de revalorización de las áreas rurales por los mismos actores que
viven en estos territorios. Por otro lado la cercanía y la vinculación entre lo
urbano y lo rural ya no pueden ser vistas como antagónico sino como un
aprovechamiento mutuo de las dinámicas de cada espacio.
En realidad, todos estos procesos a qué territorios se refieren, cuales son las
caracteristicas qué los diferencian. El IICA define como territorios rurales a
“los espacios geográficos, cuya cohesión deriva de un tejido social específico,
de una base de recursos naturales particular, de unas instituciones y formas
de organización propias y de determinadas formas de producción, intercambio
y distribución del ingreso”.
Lo importante de rescatar de esta definición es que los espacios rurales no
están determinados por la dimensión del territorio sino por las interacciones
sociales (institucionalidad) que se han ido construyendo a lo largo del tiempo
En nuestra siguiente sección, trataremos de responder cuales han sido los
factores tanto exógenos como endógenos que han provocado cambios en el
área rural, vista no solo como un territorio sino como una construcción social.

Las políticas públicas y la institucionalidad


Según Luis Llambí (2), el concepto de ruralidad desde la sociología rural ha
estado frecuentemente asociado a tres fenómenos interrelacionados: una baja
densidad demográfica, el predominio de la agricultura en la estructura
productiva de una localidad o región, y uno rasgos culturales (valores,
creencias y conductas) diferentes a los que caracterizan a la población de las
grandes ciudades. Según este mismo autor, definir la ruralidad resulta
sumamente complicado ya que cada concepción no muestra la realidad de las
comunidades rurales y se hace la siguiente pregunta: ¿qué ocurre cuando un

Globalización y medio rural 46


territorio supuestamente rural la mayoría de los empleos o los ingresos
agrícolas de la población provienen de actividades no agrícolas?.
Se preguntarán porque profundizar en esta terminología e interpretaciones,
esto es importante, por el simple hecho que las políticas públicas para apoyar
estos sectores se basan en elementos o factores que no siempre reflejan las
necesidades del área rural.
Este mismo autor hace una rápida revisión sobre los procesos en cursos en las
ruralidades y que nos da luces para ir identificando cuales están siendo los
procesos de cambio. “Por una parte, cambios en la relación entre población y
territorio” y da algunos ejemplos: el surgimiento de zonas peri urbanas, la
formación de ciudades dormitorio, el desarrollo de áreas de segunda
residencia, la ocupación por industrias de espacios anteriormente agrícolas, el
incremento de la vialidad y transporte entre lo rural y urbano, vinculando
trabajadores de diferentes mercados laborales”.
Otro punto importante al que hace referencia es que no hay una teoría de las
transiciones, ya que este estudio nos permitiría entender a profundidad porque
se dan estos procesos y principalmente nos proyectaría un marco de análisis.
Por otro parte hace referencia al proceso de desagrarización, viéndola ya no
como la principal fuente de ingresos de las familias rurales y el crecimiento del
empleo no rural dándole cada vez más empuje a la pluriactividad.

¿Nuevos procesos y nuevos actores?


Sin duda alguna los procesos globales dentro de la economía han ocasionado
transformaciones en medio rural, ya que vienen a afectar ciertos patrones
culturales y sociales en los cuales los actores sociales viven y construyen sus
territorios, según, Avila Sanchez (3).
Los actores son los que cumplen el papel de construcción y apropiación de
determinados territorios por medio de sus relaciones sociales, identidad y
cultura.
Estos actores que se encuentran insertos en estos procesos globales se ven
en la necesidad de integrarse a procesos productivos más competitivos por lo
que se ven obligados a cambiar o rediseñar sus estrategias. Dentro de estas
estrategias podemos mencionar que se han estado generando estructuras
productivas más amplias, tales como redes de productores y las agro
industrias.
Según Avila, “la propiedad colectiva o comunal de la tierra ya no es el principal
núcleo territorial social y político de la organización campesina. Cada vez más
la noción de la empresa individual o colectiva, incorporando tanto a
productores privados pequeños como a campesinos deja de ser esencialmente
agropecuario y se diversifica, incursionando en el trabajo artesanal o de

Globalización y medio rural 47


pequeña industria domiciliar (maquila); esto obliga a nuevas formas de
conducta en las comunidades donde se dan estos cambios”.
Para Guatemala esta situación es evidente ya que las comunidades
“la emergencia de nuevos actores sociales, como lo son los pueblos
originarios y afrodescendientes, los jóvenes, las mujeres rurales,.
Las políticas de privatización en América Latina poseen una doble cara
dependiendo del interés de los hacedores de políticas. Desde una perspectiva
del rol del estado, puede ser vista como debilitadora de acción gubernamental
o como una forma de facilitar la toma de decisiones en el ámbito local.
En el tema vinculado con la descentralización es importante señalar que ha
generado transformaciones a nivel local bajo el entendido que esta
fortaleciento las asociaciones, la conformación de los consejos comunales de
desarrollo y los consejos municipales de desarrollo. Este fortalecimiento de
alguna manera ayudaría o permitiría que las propuestas que se desarrollen
sean desde abajo hacia arriba, suponiendo que la institucionalidad funciona
con canales de comunicación y control adecuados.

¿La nueva ruralidad?


En la actualidad las economías rurales han dejado de ser sinónimo de
agricultura, en muchos aspectos, se han diversificado e integrado en las
economías nacionales, y éstas a su vez en un proceso más amplio de
globalización económica.
Somos testigos de que en gran parte el concepto de la nueva ruralidad se da
precisamente en el contexto de la falta de reformas agrarias en el continente
Latinoamericano. Es decir, en países como Guatemala los principales
propietarios de grandes extensiones de tierra se han opuesto en forma
contundente a las propuestas de reformas agrarias. Más bien, lo que proponen
estos propietarios es la desagrarización en todo el país, bajo el argumento de
que “la simple repartición de tierras para los campesinos no es la solución a la
pobreza”. La propuesta muy repetitiva de los empresarios apunta hacia “el
fortalecimiento el estado de derecho y la apertura del país a la inversión
extranjera para la generación de empleo” (4).
Enfocándonos ya propiamente sobre el tema de la nueva ruralidad, diversos
autores como el sociólogo venezolano L. Llambí vienen hablando desde hace
algunos años en torno a este tema y la definen en función de la
multifuncionalidad de los espacios rurales.
Pero ¿en qué consiste exactamente esa nueva ruralidad? Los autores señalan
que esta surge de “una nueva visión de las sociedades rurales como un
conjunto de territorios cuya población se vincula a diferentes actividades:

Globalización y medio rural 48


agricultura, ganadería, artesanía, pequeñas y medianas industrias, comercio,
servicios, pesca, minería, extracción de recursos naturales, turismo, etc; y que
experimenta, en diferentes grados y de manera diversa, los efectos de los
programas de apertura comercial y ajuste estructural; y los impactos
específicos de diferentes tratados internacionales de integración de mercado”
(Pérez 2000). A la nueva ruralidad Edelmira agrega diciendo que “se hace un
reconocimiento explícito a los grupos étnicos y se incorpora la variable de
equidad de género como elemento fundamental para entender el mundo rural e
intervenir en él” (Pérez, en: Chile rural: un desafío para el desarrollo humano:
p.19).
Por otro lado la nueva ruralidad es vista como un espacio para el
establecimiento de nuevos territorios, es decir, nuevos territorios “donde se
establecen cotidianamente flujos bidireccionales en lo comercial, en lo
financiero y en lo poblacional con el medio urbano, pero las actividades
agropecuarias siguen vigentes entrelazadas con una diversidad de actividades
productivas y de servicios” (Pérez, 2001; Gómez, 2003).
Entre tanto, el concepto de multifuncionalidad de los espacios rurales se
define en base al “peso creciente de las actividades no-agrícolas en el empleo
y el ingreso de la población rural, la gradual articulación entre los grandes
centros urbanos y su entorno rural, el peso cada vez mayor de las ciudades
intermedias en el desarrollo de los espacios rurales, la creciente demanda de
los paisajes y espacios rurales por la población sub-urbana, y la creciente
valorización de las externalidades económicas positivas y los servicios
ambientales que proporcionan los ecosistemas rurales para el bienestar de la
población en general” (Llambí).
Como vemos, los autores hablan de la nueva ruralidad, a partir de la
superación de lo puramente agrario, es decir, la nueva ruralidad de hoy es
sinónimo de diversas actividades en las que se dedican los pobladores rurales.
Basándonos en Llambí esa nueva realidad significa entonces: artesanía,
pequeña industria, comercio, extracción de recursos naturales, turismo, entro
otros. Basándonos en los autores mencionados más arriba, a estas múltiples
actividades que se están desarrollando en el área rural serían la
multifuncionalidad de los espacios rurales.
En el contexto guatemalteco se puede decir que dentro de esta nueva
ruralidad, a parte de la agricultura para la subsistencia, destacan: las nuevas
empresas familiares, la ganadería, el ecoturismo, los profesionales, etc.

Nuevas empresas familiares


El tema de las empresas familiares en el área rural constituye en la actualidad
uno de los tópicos en el cual se desarrollan muchos comentarios y discusiones
para lal viabilidad con vista al desarrollo rural.
Para los impulsores del modelo neoliberal, la nueva ruralidad implica que el
habitante del medio rural se inscriba o desarrolle dentro de una lógica de

Globalización y medio rural 49


operación empresarial, adecuando las formas en que participará en el proceso
productivo (Llambí, 1996). Se establece que en la nueva ruralidad las
actividades socioeconómicas que acogen, de carácter difuso y basadas en
pequeñas empresas y explotaciones, mayoritariamente familiares y menos
especulativas, han demostrado ser más estables, más seguras, soportan mejor
los ciclos y los grandes cambios macroeconómicos, y no sufren los fenómenos
de las grandes deslocalizaciones, ni las regulaciones de empleo masivas.
Lo anterior nos lleva a inferir que la hipótesis que está en juego consiste en
que las empresas familiares aparentemente son más fuertes ante las
inestabilidades económicas y por ende representan mayor efectividad. Sin
embargo, esta hipótesis debería de comprobarse a través de la realización de
estudios directamente en el área rural.
Lo cierto es que dentro de las nuevas empresas familiares que paulatinamente
se están desarrollando ahora en el área rural figuran: pequeñas maquilas
dedicadas a la confección de ropa, empresas de cable, venta de artículos de
consumo diario, venta de ropa, familias que se dedican al traslado de
encomiendas hacia los Estados Unidos, albañilería, transportistas, servicio de
internet. En fin, estas empresas familiares son emprendedoras que surgen a la
raíz de la falta empleos formales creados por el Estado.

Turismo
Así como se está haciendo en España, en el contexto latinoamericano uno de
las propuestas de desarrollo para el área rural es el turismo acompañado de
una serie de adjetivos (tales como ave turismo, ecoturismo o turismo verde,
turismo cultural, turismo rural, etc.). En este apartado, presentamos algunas
consideraciones en torno a dos tipos de turismo: turismo cultural o turismo
rural y ecoturismo o turismo verde.

Turismo cultural / turismo rural (5)


Otra de las actividades que está siendo desarrollada actualmente en el medio
rural Latinoamericano es lo concerniente al turismo cultural, una idea que
surge precisamente en Europa. De acuerdo con los pensadores se le denomina
turismo cultural porque la cultura local se convierte en un componente
fundamental de dicha oferta turística, o sea, la cultura es vista como un
recurso turístico. Una cultura que en los numerosos textos oficiales sobre
desarrollo local es concebida como un recurso social y como tal puede actuar
como motor de dinamización económica. Supuestamente uno de los objetivos
del turismo cultural es la revalorización de las culturas, al menos eso es lo que
señala la literatura consultada.

Globalización y medio rural 50


En el caso los países latinoamericanos, especialmente el guatemalteco, el
turismo cultural es uno de los proyectos que ya se está desarrollando en
algunos comunidades y pueblos indígenas. En este sentido, uno de los temas
que se maneja en el ámbito turístico es el hecho de mostrar al turista
extranjero los valores y objetos culturales de las comunidades y pueblos
indígenas de Guatemala. Desde luego, el turismo cultural supone un ingreso
económico para los pueblos rurales en los cuales hay actividades turísticas.

Ecoturismo o turismo verde (6)


Por otro lado esta muy fuerte la propuesta llevar a cabo el mundo rural
actividades ecoturísticas, la cual es otra idea que podría ayudar en una
mínima parte al desarrollo de las comunidades rurales. En este caso, la idea
es que el turista conozca y se impresione del paisaje, el cual según sus
ideólogos constituye una fuente de riqueza para el mundo rural.

La influencia globalización / apertura de de mercados. Visión del


desarrollo en función de los precios

Desde el ámbito de la globalización, los espacios rurales adquieren nuevas


funciones con base a las oportunidades que estos espacios ofrecen; es decir,
los espacios rurales se transforman según los intereses económicos de las
mismas poblaciones o de los mismos empresarios interesados.
Hablando de los cambios territoriales Pradilla señala que “(...) los demás
territorios y sus pobladores, ineficientes y poco competitivos para el capital,
son excluidos del proceso totalizador capitalista o mantenidos como reserva
de mano de obra barata o depósito de sus desechos peligrosos” (1997:46). Los
territorios rurales competitivos (donde hay energía eléctrica, acceso a líneas
telefónicas y celulares) son los espacios donde la globalización está entrando
con fuerza. Prueba de ello es el hecho de en muchas comunidades rurales
como las guatemaltecas la presencia de los medios de comunicación es muy
fuerte (los celulares, por ejemplo); además, la presencia del cable por
televisión ya es un hecho y paulatinamente está entrando la tecnología como
el del internet.
Por lo que desde el marco de la globalización Nogal señala que es preciso
subrayar que los espacios rurales son territorios dinámicos por lo tanto
cambiantes, adaptables y articulados. Presentan potencialidades para
implementar planes de desarrollo territorial rural/local a través de estrategias
ascendentes, sostenidas en una visión desde la “nueva ruralidad” y no desde
una posición que planté la crisis sectorial y omita las potencialidades
territoriales.

Globalización y medio rural 51


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Globalización y medio rural 53


Globalización y medio rural 54
Estrategias para la superación de la pobreza en el campo,
por: Ma. Catalina Frausto y María Rodríguez

Antecedentes: ¿Qué es la pobreza?

El término pobreza ha sido definido desde diversos enfoques, cada uno de los
cuales da una acepción diferente y pone énfasis en aspectos distintos.
La perspectiva biológica tiene sus orígenes en un estudio de principios del
siglo XX elaborado por Seebohm Rowntree, quien definió a las familias en
situación de pobreza como: “aquellas cuyos ingresos totales resultan
insuficientes para cubrir las necesidades básicas relacionadas con el
mantenimiento de la simple eficiencia física”. (Sen, 1992). En la práctica ello
se tradujo en la definición de un mínimo de requerimientos calóricos que se
estableció en alrededor de 2,200 kilocalorías consumidas por persona al día, y
se calculó los costos e ingresos necesario para cubrirlo. A partir de ello se
establecieron las líneas de pobreza.
El enfoque ha sido criticado por presentar algunos problemas. En particular,
Sen (1992) considera que existen variaciones significativas de requerimientos
alimentarios de acuerdo con los rasgos físicos, las condiciones climáticas y los
hábitos de trabajo. Asimismo, que para calcular los costos se suele elegir una
cesta de bienes alimenticios que minimizan tales costos, por lo que se suele
elegir una dieta monótona y, por lo tanto, subvalorada, pues los hábitos
alimenticios de las personas no se rigen necesariamente por la lógica de tal
minimización de costos. Estos datos se utilizan luego para calcular los
ingresos mínimos necesarios para cubrirlos, pero en ello no se toma en cuenta
el efecto que sobre el gasto en alimentos tienen los precios relativos y la
disponibilidad de los bienes seleccionados.

Globalización y medio rural 55


Desde una perspectiva más amplia, Spicker (1999) identifica a la pobreza
como: insatisfacción de necesidades básicas; privación, recursos limitados,
bajo estándar de vida, desigualdad económica, exclusión social, dependencia
respecto a los beneficios del Estado, y falta de seguridad básica.
Sin embargo, debido a las dificultades para cuantificar algunos de los
conceptos identificados por Spicker, quienes siguen este enfoque se han
limitado a medir el acceso a satisfactores (consumo) o la disponibilidad de
recursos para adquirirlos (ingreso). En ese sentido, la pobreza es un término
comparativo que describe la situación en la que se encuentra una parte de la
sociedad y que se percibe como la carencia, escasez o falta de: alimentos,
vivienda, educación, salud, etc; así como los medios para obtenerlos: falta de
empleo, nivel de ingresos muy bajo (SNU, 2000).
Desde un enfoque más amplio la pobreza se define como un fenómeno que
afecta negativamente la vida espiritual y material de las personas. Como el
resultado social de un proceso que implica múltiples causas que incluyen
elementos objetivos y subjetivos. Entre los primeros están las carencias de
ciertos satisfactores; entre los segundos están la participación ciudadana, la
igualdad, la no discriminación (Romero, 2008).
En el enfoque de las capacidades, la pobreza es la privación de capacidades
básicas (Sen, 2000), que Meghnad Desai (1994) identifica como: a)
permanecer vivo y gozar de una vida larga; b) estar saludable; c) asegurar la
reproducción intergeneracional; d) interacción social; y e) conocimiento y
libertad de expresión y pensamiento.
Esa privación se deriva de un desigual acceso a ingresos, salud, educación;
limitaciones a la libertad para que cada quien pueda vivir el tipo de vida que
valora; y el sub-desarrollo. Así, la pobreza se manifiesta, a nivel individual, en
mortalidad prematura, desnutrición, morbilidad y analfabetismo; y a nivel
agregado frena el crecimiento y debilita la cohesión social (Sen, 2000).
Un enfoque complementario es el planteado por el Banco Mundial, el cual
considera que la pobreza es un f enómeno multidimensional en términos de
su definición, medición, manifestaciones, causas y soluciones. Se reconoce
entonces que “los pobres… son particularmente vulnerables a los efectos de
las situaciones adversas...”. Y se caracteriza a la pobreza como “...una
sensación de falta de voz y de poder, en especial respecto de su
representación e interacción con las instituciones”. (Banco Mundial, 2003: 27).
Este enfoque considera que estos factores están interrelacionados entre sí y
tienden a potenciarse mutuamente. En este sentido, se identifican tres facetas
de la pobreza. La primera es la falta de oportunidades para generar ingresos y
satisfacer las necesidades básicas. La segunda es la carencia del
empoderamiento. Y la tercer es la de la vulnerabilidad. (Banco Mundial, 2003).
El enfoque de Derechos considera que la pobreza es la falta de realización de
los derechos, sean éstos civiles y políticos o económicos, sociales y culturales

Globalización y medio rural 56


(DESC), reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
(Hopenhayin, 2003).
Finalmente, el enfoque de la exclusión social considera que la pobreza es el
resultado de la exclusión de una plena participación en la sociedad (UE,
1995). Tal exclusión se deriva de la existencia de una agencia, que define
quién excluye y quién es excluido, y con qué criterios, así como prácticas
explícitas de discriminación que dejan a un grupo al margen del
funcionamiento social. De manera indirecta, la exclusión puede ser provocada
por la deficiencia de los procedimientos que aseguran la integración de los
actores y les garantizan la oportunidad de desarrollarse plenamente,
provocando con ello su empobrecimiento.

a. Formas de medir la pobreza


La medición de la pobreza precisa dos elementos, el de la identificación de
aquellos individuos considerados pobres, y el de la agregación de aquellas
carencias de bienestar por las cuales se les considera pobres.
Las formas de medir la pobreza están en estrecha relación con el enfoque que
se aborde. En el enfoque del ingreso o el consumo, la primera forma de
medición fue a través del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, que fue
considerado como un buen indicador de los niveles de pobreza existentes en
un país. Ésta es una medida que supone que existe una distribución uniforme
del ingreso, por lo que su aumento se traduciría, necesariamente, en un mayor
nivel de bienestar de toda la población o, lo que es lo mismo, en una
disminución de los niveles de pobreza.
Las Necesidades Básicas Insatisfechas. Este método parte de la
identificación de la pobreza como necesidad. En él se define un grupo de
necesidades, y ciertos umbrales de satisfacción, relacionadas con el acceso a:
una vivienda que asegure un estándar mínimo de habitabilidad; servicios
básicos que garanticen un nivel sanitario adecuado; educación básica; y
capacidad económica para alcanzar niveles mínimos de consumo (Feres y
Mancero, 2001). Las limitaciones de este enfoque son que: a) sólo capta
situaciones extremas, no permiten distinguir distintos grados de satisfacción;
b) se trata a la pobreza como fenómeno único y homogéneo; c) la cantidad de
pobres depende de cantidad de indicadores que se incluyan para su medición.
Las Líneas de Pobreza. Esta metodología, basada en el enfoque biológico
consiste en estimar el costo de una Canasta Básica Alimenticia (mínimo de
consumo calórico), los hogares con ingresos menores que ese costo son
considerados pobres extremos. Además, se define una Canasta de Básica Vital
(que incluye además salud, educación, vivienda, transporte, etc.), los hogares
con ingreso inferior a su costo son considerados pobres. A nivel internacional
se han construido indicadores que fijan la línea de pobreza en US$2 diarios
por persona, y la línea de pobreza extrema en US$1 diario por persona.

Globalización y medio rural 57


La principal limitación de este enfoque es la dificultad para imputar valores
monetarios a bienes públicos y a bienes o servicios de autoconsumo.
En el enfoque de las capacidades la pobreza se mide a través del Índice de
Desarrollo Humano. Éste incluye, además del ingreso, elementos como la
esperanza de vida al nacer, la mortalidad infantil, el índice de alfabetización, y
la tasa bruta de matriculación. Sus limitaciones son, que las categorías
dependen del contexto social y cultural de cada país o región.
Finalmente, en el enfoque de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
(DESC), se construye un agregado ponderado del conjunto de variables
cuantificables pertinentes a esos derechos, que incluyen: discriminación;
trabajo; condiciones justas, equitativas y satisfactorias de trabajo; sindicales;
seguridad social; salud; medio ambiente sano; alimentación; educación;
cultura; constitución y protección de la familia; protección a la niñez, ancianos
y minusválidos. Sus ventajas son: se identifica a los individuos como sujetos
de derechos y no sólo como receptores pasivos de una política; tiene un
cuerpo teórico y conceptual que lo sustenta (los derechos humanos); y toma
en cuenta elementos que ayudan a una mejor estimación de la pobreza.
Sin embargo, como otros indicadores cuantitativos, tiene algunas limitaciones,
entre ellas: la disponibilidad y calidad de la información; que no explica las
causas de un estado dado del ejercicio de los DESC; tampoco da una
explicación sobre el proceso, cuando se evalúa a una misma población en dos
momentos diferentes de tiempo.

b.La pobreza en el área rural de Guatemala


Se puede distinguir entre pobreza “temporal” y pobreza “crónica”. La primera
se deriva de una causa inmediata como puede ser la pérdida del empleo,
mientras que la segunda obedece a causas estructurales, por lo que es más
difícil salir de ella.
Un enfoque predominante en la teoría y la política económica afirma que el
desarrollo de un país está determinado por su nivel de crecimiento económico,
que en el mediano y largo plazo se traducirá en generación de empleo,
incremento salarial y reducción de la pobreza.1
De acuerdo con cifras oficiales el consumo privado anual per cápita se situó,
durante 2004, en Q15,400.00 (tres veces el valor de la canasta básica vital y
más de seis veces el valor de la canasta básica alimentaria. Sin embargo,
existen cerca de seis millones de guatemaltecos (57%) que son pobres (su
consumo promedio es de apenas Q2,560.00), de los cuales más de dos
millones (21.9%) son extremadamente pobres (con un consumo promedio de
Q5,780).
En relación con la distribución de la pobreza no extrema por área, el 72% de
ellos están ubicados en el área rural, mientras que sólo 28% están en áreas
urbanas2. Por grupo étnico, los indígenas son quienes han visto empeorar su

Globalización y medio rural 58


situación pues mientras que en 2000 el 55.7% eran pobres, en 2006 esa cifra
se incrementó a 56.25%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de
Estadísticas (INE).
En 2000 era 18% a nivel urbano y 82 % rural, con la definición anterior, que
incluía cabeceras departamentales, ciudades, villas, pueblos definidos
oficialmente como tales.
En el área rural, ha sido el sur Occidente la de mayor pobreza, en
departamentos como Suchitepéquez, Retalhuleu, Quetzaltenango, Sololá y
Totonicapán; seguido del nororiente, con Huehuetenango y San Marcos.
El PNUD (2005) señala que, de acuerdo con estimaciones basadas en la ENEI
2004, el 21.9 por ciento de la población guatemalteca vivía con menos de
US$1 diario, es decir, eran extremadamente pobres. Esos indicadores se
agravaban en las áreas rurales, donde el 38 por ciento de la población
indígena y el 26.3 por ciento de la población no indígena está en condiciones
de pobreza extrema.

c.Principales causas de la pobreza en el área rural guatemalteca


Autores como Romero (2008) señalan la pobreza tiene su origen en la
existencia de una desigual distribución de la riqueza y activos, que se
traducen en mayor desigualdad en la distribución del ingreso, reforzado por las
instituciones prevalecientes y el modelo de crecimiento económico (capital
intensivo). A su vez, las instituciones, al formar capacidades humanas
deficientes, refuerzan los factores anteriores y provocan la pobreza.
Existen vínculos causales entre las diferentes manifestaciones de la exclusión
y la pobreza. Así, la exclusión: a) en el mercado de trabajo se traduce en
bajos ingresos y empleo informal, lo que provoca exclusión en el consumo; b)
en el acceso a los recursos productivos (tierra, crédito, etc.), deriva en
exclusión en la producción; c) en el acceso a los bienes y servicios
proporcionados por el Estado, genera dos tipos de exclusión: una política, que
se expresa en la no-participación en la toma de decisiones, y otra en los
mercados, que impide aprovechar las capacidades (De Haan, 1998).
A nivel individual, el acceso a las oportunidades de vida es determinado por
las relaciones sociales y de poder, las instituciones y las organizaciones (De
Haan 1998). A nivel colectivo, el proceso de convertirse en pobre genera
círculos viciosos difíciles de romper.
Las políticas del pasado han contribuido a generar un sistema de desarrollo
excluyente, en particular con respecto a la tierra, el trabajo y la educación.
Los indígenas fueron sistemáticamente despojados de sus tierras desde la
época de la conquista y la colonia. Pero esa práctica histórica de expropiación
de tierras ganó impulso durante la vigencia del modelo de desarrollo basado

Globalización y medio rural 59


en las exportaciones agrícolas, particularmente con la expansión del cultivo
del café y los grandes cambios en el entorno legal que determinaban los
derechos de propiedad (Banco Mundial, 2003).
Solo en dos años, entre 1871 (cuando iniciaron los decretos de privatización) y
1873, se privatizó casi un millón de acres de tierra. Con el cambio a
plantaciones de mayor tamaño, alrededor de 3,500 personas recibieron fincas
de un promedio de 450 hectáreas cada una, durante el período 1896-1921
(BM, 2003).
Esa concentración de la tierra continúo hasta hace unas cuantas décadas,
dado que la diversificación de las exportaciones (con la inclusión de la caña
de azúcar como nuevo producto exportable) ha implicado nuevas
expropiaciones para los campesinos. Durante el breve período que duró el
gobierno democrático de 1944-1954, el gobierno intentó aplicar algunas
medidas de reforma agraria para frenar y revertir el proceso de despojo de las
tierras comunales. Sin embargo, tales medidas fueron frenadas por el golpe
militar y las expropiaciones de tierras indígenas continuaron. Así, mientras en
1950 la proporción de tierras comunitarias era del 12 por ciento del total de
tierra cultivable, para 1964 esa cifra había disminuido a 4.8 por ciento y a tan
solo 1.1 por ciento para 1979 (BM, 2003).
Entre 1950 y 1970 la cantidad de familias campesinas, la mayoría de ellas
indígenas, que poseían una parcela de tierra cuyo tamaño no alcanzaba a
proveer el ingreso de subsistencia aumentó en un 37%, mientras que la
cantidad de campesinos sin tierra se incrementó a cerca del 25% de la fuerza
de trabajo rural. Las estimaciones de 1979 indican que menos del 2% de la
población era dueña de por lo menos el 65% del total de la tierra cultivable;
menos del 1% de todas las fincas tenía más de 2,500 hectáreas y
representaban más del 20% del total de la tierra; mientras que más del 78% de
todas las fincas tenían menos de 3.5 hectáreas y representaban algo menos
del 10% del total de la tierra. Con un coeficiente GINI estimado de 0.85 para la
distribución de la tierra en 1979, la desigualdad en la propiedad de ésta en
Guatemala era, y sigue siendo, una de las más distorsionadas de todos los
países en desarrollo (BM, 2003).
Más aún, lejos de revertirse la tendencia de concentración, aumentó la
tendencia de fragmentación de las finca más pequeñas. Así, las microfincas y
fincas familiares que cubrían el 16.5% de la superficie total en 1979 y el 18.6%
en 2001, representaban el 88.2% del total de fincas en el primer año y el
94.1% en el segundo. La concentración de la propiedad de grandes fincas fue
sobre todo en manos de hombres no indígenas (81.3%) en 2000, con una
proporción mucho más pequeña en manos de indígenas (13.6%) y en manos
de mujeres (5.1%). En el caso de la propiedad de fincas de menor tamaño se
da una relación inversa entre hombres no indígenas e indígenas, mientras que
las mujeres siguen siendo quienes tienen menor acceso a la propiedad (PNUD,
2002).

Globalización y medio rural 60


Por otra parte, la economía de Guatemala creció, durante muchas décadas, en
gran medida con la explotación del trabajo forzado, al que eran sometidos
particularmente los indígenas. Históricamente el trabajo indígena en
Guatemala se ha visto como un activo sujeto a explotación. Por ello, uno de
los objetivos adicionales de las políticas sobre la tierra a fines del siglo XIX
era la de disminuir la tierra disponible para la subsistencia de los indígena a
fin de contar con mano de obra barata, puesto que a finales de ese siglo la
falta de ésta era un obstáculo para la expansión del café. La expropiación de
las tierras comunitarias sirvió para crear empleo rural y así forzar a las
familias a emigrar a zonas marginales o dejarlas sin acceso a una superficie
de tierra suficiente. Esas condiciones sentaron las bases para la aparición de
diversos tipos de trabajo forzado (BM, 2003).
Entre ellos, el mandamiento, instaurado en 1877 por el Estado. Por medio de
él los pueblos estaban obligados a suministrar cuadrillas de trabajo de hasta
60 personas por períodos de 15 a 30 días para las plantaciones de café. En
1873, se decretó que todos los hombres aptos estaban obligados a trabajar de
manera gratuita en proyectos públicos para construir caminos, o debían pagar
una multa. En teoría esta exigencia de trabajo gratuito era universal, pero en
la práctica sólo se aplicó a la población indígena. La servidumbre por deudas
también era común. Bajo este sistema los trabajadores recibían adelantos
antes de realizar una cantidad determinada de trabajo y luego las deudas eran
descontadas de la cosecha del trabajador o en efectivo. Por lo general esas
deudas se acumulaban hasta niveles lo suficientemente altos como para dejar
a los trabajadores en gran medida en poder de los patrones de la finca. Las
deudas estaban controladas por las autoridades públicas del lugar, quienes
estaban autorizados para arrestar a los que no cumplían con sus obligaciones.
Adicionalmente, en 1934 la ley contra la vagancia obligaba a los campesinos
sin tierra a trabajar al menos 150 días al año en las plantaciones. Se exigía
una prueba de haber cumplido con el servicio en las libretas de los jornaleros
y el sistema era monitoreado y fiscalizado por el propio Estado.
Todas estas son manifestaciones de una sociedad históricamente excluyente y
opresiva, cuya expresión más severa se daba por razones de etnia. Estas
leyes estuvieron vigentes hasta mediados del siglo XX. Durante el período
1944-1954 el gobierno promulgó el primer Código de Trabajo, en 1947, que
decretaba un salario mínimo y reconocía la libertad de organización. Sin
embargo, los patrones de las fincas siguieron manteniendo el derecho de
pagar hasta el 35% del salario de los trabajadores en forma de alimentos, esta
práctica fue consagrada incluso por la Constitución de 1985 (BM, 2003).
La Ley de Reforma Agraria de 1952 prohibió toda forma de servidumbre y
esclavitud, sin embargo, dejó de aplicarse en 1954 tras el golpe militar. Luego
de ello, mediante un decreto se permitió a los terratenientes reintroducir el
sistema semi-feudal de los colonos, según el cual los patrones podían
disponer de mano de obra barata proporcionando a los campesinos parcelas
de subsistencia en sus plantaciones a cambio de trabajo durante la época de
la cosecha, práctica que aún sigue vigente. Aunque la Constitución de 1985

Globalización y medio rural 61


restableció la mayoría de los derechos laborales modernos, muchos de ellos
no se cumplen, por ejemplo las prestaciones laborales y el pago de salario
mínimo (BM, 2003).
Estas políticas laborales y de concentración de la tierra imposibilitaron la
acumulación de capital humano por parte de una gran proporción de la
población, lo que ha incidido en un menor crecimiento económico a largo
plazo. El modelo económico basado en los cultivos de exportación que
demandaban la existencia de grandes cantidades de mano de obra barata y
poco calificada ofrecían pocos incentivos a los trabajadores o a las empresas
para invertir en capacidades humanos (BM, 2003).
La acumulación de capital humano relativamente inferior entre los indígenas
también es un resultado del sistema de educación históricamente excluyente,
lo que a su vez refleja una estrategia de exclusión política más general. Por
tradición, la educación en Guatemala estaba reservada a “los ciudadanos”,
pero las mujeres y los indígenas no fueron incluidos totalmente en este estatus
sino hasta 1945 (BM, 2003).
El gobierno liberal de 1871 inició una reforma en materia educativa en la que
el Estado asumía la responsabilidad por la entrega de educación gratuita y
obligatoria. Sin embargo, el Estado carecía de los recursos necesarios por lo
que la política se implementó solo parcialmente. Durante este período se
crearon algunos centros de educación para indígenas y escuelas secundarias
para mujeres. Empero, en la práctica, el sistema educacional estaba
segregado en términos étnicos: por una parte, el Estado promovía una
orientación paternalista que perseguía “civilizar” y asimilar a los indígenas
como productores agrícolas, pero por la otra, el sistema educacional
continuaba excluyéndolos y estaba dirigido principalmente a los individuos de
sexo masculino y de origen ladino. En este sentido, casi toda la población
indígena quedó sumida en el analfabetismo y luego esto se usó como pretexto
para impedir su libertad de sufragio. De este modo, la política educacional se
convirtió en una parte de la estrategia de exclusión política más general (BM,
2003).

Estrategias para la superación de la pobreza en el campo: algunas


experiencias en el área rural de Guatemala

a. Estrategia de Reducción de Pobreza "Guate Solidaria Rural”


Estrategia de superación de la pobreza, Secretaría de Planificación y
Programación de la Presidencia “Estrategia de Reducción de Pobreza Guate
Solidaria Rural”
Debido a la naturaleza multicausal del problema, la “Estrategia de Reducción
de Pobreza Guate Solidaria Rural” se basa en acciones de política pública que

Globalización y medio rural 62


buscan fortalecer las capacidades de las personas (capital humano), mejorar
la protección social, ampliar las oportunidades y mejorar el patrimonio familiar
con el objetivo final de:
Reducir la pobreza extrema en el área rural a la mitad en 2015, respecto a la
observada en 1990.

(seguiremos desarrollando el tema, luego con una apreciación crítica)

b. Préstamos para políticas de desarrollo del Banco Mundial


El veintiuno de octubre del año 2008, el Banco Mundial aprobó un préstamo
para políticas de desarrollo por $200 millones. Según Laura Frigenti, Directora
del Banco Mundial para América Central; “Este préstamo apoyará una serie de
acciones clave para las reformas fiscales e institucionales incluidas en la
agenda del Gobierno de Guatemala y que buscan aumentar los beneficios del
crecimiento económico, especialmente hacia las poblaciones más vulnerables,
así como fortalecer las medidas que mejoren la gobernabilidad y la
transparencia del gasto público”.
Este primer préstamo para Políticas de Desarrollo, junto con los otros dos de
la serie, forma parte de la Alianza Estratégica entre el Banco Mundial y
Guatemala para el período 2009-2012. Además de las áreas de apoyo
mencionadas en este préstamo para políticas de desarrollo, la estrategia
contempla apoyar el programa de desarrollo de Gobierno en las siguientes
áreas: educación, salud y nutrición, inversión en infraestructura rural, mejora
de la productividad, energía, y mitigación de desastres entre otras. El
préstamo para políticas de desarrollo cuenta con tres objetivos principales,
entre los que encontramos:
“Atender las necesidades fiscales y financieras durante un año de
desaceleración económica. El préstamo ayudará al Gobierno a alcanzar sus
objetivos simultáneos de mantener la estabilidad fiscal y atender las
necesidades sociales a través de un gasto mayor y más eficiente”.
“Mejorar las perspectivas de crecimiento económico, incrementar el espacio
fiscal destinado al gasto público prioritario, y contribuir a mejorar la
gobernabilidad del país y a reducir la pobreza. La agenda incluye acciones de
reforma fiscal e institucional que son clave para asegurar que Guatemala
pueda beneficiarse del crecimiento y de las mayores oportunidades de
integración.”
“Mejorar la eficiencia y transparencia de la gestión del sector público. Los
esfuerzos de modernización del sector público que están apoyados por el
préstamo, buscan incrementar la eficiencia del gasto público y combatir la
corrupción, con especial énfasis en la mejora de la gestión financiera y de

Globalización y medio rural 63


adquisiciones. Se espera que estos esfuerzos también contribuyan a mejorar
el clima de inversión y crecimiento económico en el país.”

Elementos necesarios a considerar en una estrategia para la superación de la pobreza


en el campo

El acceso a capacidades, activos y oportunidades

Como lo dice Amartya Sen, el sistema económico debe concebir la libertad


como la base de la evaluación del éxito y el fracaso y como el determinante de
la iniciativa individual y la eficacia social, no sólo porque esto sirve de
estímulo a la población y mejora la calidad de vida, sino porque este
desarrollo integral puede mejorar la producción de insumos en el país, el nivel
de educación de los habitantes, los índices de pobreza entre otros ( ). Para
tener un desarrollo integral tendrá que haber acceso a capacidades, activos y
oportunidades. Sen, señala que para no terminar en un enfoque de la pobreza
bajo un análisis basado en el ingreso, está el análisis clásico de John Rawls
(4). El cual provee un panorama más amplio sobre los recursos que las
personas necesitan sin importar sus respectivos fines. Incluye el ingreso, pero
también otros “medios” con propósito general. Los bienes primarios son
medios con propósito general que ayudan a cualquiera a promover sus fines e
incluyen “derechos, libertades y oportunidades, riqueza e ingreso, y las bases
sociales del respeto propio”.(5)

El papel de la equidad y justicia


Sen afirma que de las teorías de justicia, la de John Rawls es una de las más
influyentes e importantes. (6) Rawls, rescata un requerimiento particular; “La
prioridad de libertad”. La formulación de esta prioridad es comparativamente
moderada, pero en la teoría libertaria moderna (Robert Nozick, por ejemplo)
toma bastante sentido y forma. La teoría de Rawls, teoría de la justicia (TJ),
Se diseña para ser un punto de vista justo a ser adoptado en nuestro
razonamiento sobre principios fundamentales de justicia. En este punto de
vista, la persona se imagina como persona libre e igual que comparte los
principios de justicia social y política. “Las desigualdades económicas y
sociales han de estar estructuradas de manera que sean para: a) mayor
beneficio de los menos aventajados, de acuerdo con un principio de ahorro
justo (principio de diferencia) y b) unidos a que los cargos y las funciones
sean asequibles a todos, bajo condiciones de justa igualdad de
oportunidades”.

Globalización y medio rural 64


El papel de la democracia en la definición de las estrategias: Participación a nivel local
En Guatemala, existen dos clases de “Consejos Comunitarios de Desarrollo”:
los de primer nivel y los de segundo nivel. En los municipios donde hay más
de veinte comunidades, cada una con su Consejo Comunitario de primer nivel,
la municipalidad puede microregionalizar, agrupando a las diferentes aldeas
para formar los Consejos Comunitarios de Desarrollo de Segundo Nivel.7 Así
que los Órganos de Coordinación de los Consejos Comunitarios de primer
nivel representan a la comunidad ante la Asamblea Microregional es decir el
Consejo Comunitario de Desarrollo de segundo nivel. A la vez el Consejo
Comunitario de Segundo Nivel elegirá a sus representantes ante el Consejo
Municipal de Desarrollo, estos representantes no pueden ser más de veinte.
El Sistema de Consejos de Desarrollo fue establecido legalmente en abril del
2002 a través de la Ley de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural o
Decreto 11-2002. Es fruto de los Acuerdos de Paz y cumple con uno de los
compromisos establecidos en el Acuerdo sobre Aspectos Socioeconómicos y
Situación Agraria, que dice:8
Participación a nivel local "Teniendo en cuenta que los habitantes de un
departamento o municipio, empresarios, trabajadores, cooperativistas o
autoridades representativas de las comunidades, pueden definir mejor las
medidas que los benefician o los afectan, se debe adoptar un conjunto de
instrumentos que institucionalicen la descentralización de la decisión
socioeconómica, con transferencia real de recursos económicos
gubernamentales y de capacidad para discutir y decidir localmente la
asignación de recursos, la forma de ejecutar los proyectos, las prioridades y
las características de los programas o de las acciones gubernamentales. De
esta forma, los órganos gubernamentales podrán basar sus acciones en las
propuestas que emanen de la conciliación de intereses entre las diferentes
expresiones de la sociedad." (Acuerdo sobre Aspectos Socioeconómicos y
Situación Agraria Capítulo I, inciso 8.)
En la formulación de esta ley participaron muchas organizaciones sociales y
populares, así como instituciones de gobierno y organizaciones no
gubernamentales, con experiencia de trabajo en el desarrollo de las
comunidades. Esta ley nos abre a las y los guatemaltecos un espacio muy
importante para la participación directa en la gestión pública y para la
descentralización del Estado. A través de los Consejos de Desarrollo,
comunitarios, municipales y departamentales podemos participar en la
planificación, en la toma de decisiones y en la ejecución y supervisión de las
obras públicas y los proyectos que el Estado realiza en cumplimiento de su
mandato y con los recursos que todos los ciudadanos hemos aportado a través
de nuestros impuestos. Por lo tanto, es una participación a la que tenemos
derecho, pero en la que además hay interés e implica asumir
responsabilidades.(9) Aunque los COCODES representan una buena

Globalización y medio rural 65


herramienta para garantizar toma de decisiones desde la base, tienen
problemas en el sentido que les hace falta mucha capacitación para conocer
propiamente cuáles son sus derechos y sus atribuciones. Algunos no
entienden que con esta ley tienen mucho más protagonismo y autonomía en
lograr sus propias necesidades y no las de otras instancias de nivel superior.
En la mayoría de los casos los alcaldes los organizan con grupos de su
conveniencia para que sea más fácil negociar las obras. Por otro lado, siempre
hay en ellos esa relación de sometimiento que les hace no ser antagónicos
aunque las obras no sean las que ellos desean. Una de sus deficiencias es el
sistema administrativo, pues recae en ellos la supervisión de la ejecución, el
manejo financiero y otras atribuciones que al no poder hacerla la delegan en
otras instancias., esto es un problema, pues en Petén el consejo
departamental de desarrollo contrató a una ONG con personas afines a ellos
para administrar las obras por los COCODES, cobrando gastos de
administración, lo cual es una buena fuente de ingresos a costa de la
incapacidad de los COCODES. Potro lado el nivel de organización de los
COCODES no ha llegado a establecer los COCODES municipales o de
segundo piso, que pudieran tener un mayor protagonismo por su posición
colegiada. (10)

Definición de prioridades
Stiglitz afirma que por fortuna, la reducción de la pobreza se ha transformado
en una prioridad creciente del desarrollo.(11) Señala que la erradicación de la
pobreza exige recursos, y sólo se puede obtener recursos mediante el
crecimiento. Por lo tanto, señala, que la existencia entre una correlación entre
crecimiento y diminución de la pobreza no debería sorprender. Esta
correlación no prueba que las estrategias utilizadas anteriormente (filtración /
filtración plus) son la mejor manera para combatir la pobreza. Las estadísticas,
en muchos casos, indican lo contrario; muchos países han crecido sin
disminuir la pobreza y que algunos países para una misma tasa de
crecimiento, han tenido a más éxito a la hora de “mitigar” la pobreza. Según
Stiglitz, la cuestión tiene que ver con el impacto de políticas concretas.
Políticas que promuevan el crecimiento y ejerzan efectos positivos sobre la
pobreza. El autor denomina a este tipo de políticas como “políticas pro
pobres”; producen crecimiento y reducen la pobreza. Señala ejemplos claros
como la reforma agraria o el mejor acceso a la educación de los pobres, que
propone más crecimiento y más igualdad. (12) Podríamos afirmar que dos
puntos clave de una estrategia para superar la pobreza en el campo como en
lo rural será el hecho de promover el crecimiento junto al de la erradicación de
la pobreza.
Otro factor fundamental que se debe rescatar, es el que se procure preservar
el vínculo de la familia y la comunidad. Según Stiglitz, la única red de
seguridad que sostiene a muchos de los pobres del mundo es la seguridad

Globalización y medio rural 66


proporcionada por la familia y la comunidad. La inseguridad, debida a un
capricho de un patrón explotador o al de un mercado azotado por tormentas
internacionales, ha hecho que los trabajadores batallen para conseguir más
seguridad en el empleo. A este hecho se le suman los intentos del FMI por
proporcionar una “flexibilidad del mercado laboral”, que en la práctica, según
el Autor, ha sido una expresión que significa salarios más bajos y menor
protección laboral. (13)

Globalización y medio rural 67


Referencias bibliográficas

Sen, Amartya. (1992). Sobre conceptos y medidas de pobreza. En: Comercio


Exterior, vol. 42, núm. 4, México.
Sistema de Naciones Unidas (SNU), (2000). Guatemala: la fuerza incluyente
del desarrollo humano. Informe de Desarrollo Humano. Guatemala.
PNUD (2002). Guatemala: desarrollo humano, mujeres y salud. Informe
Nacional de Desarrollo Humano. Guatemala: PNUD.
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Globalización y medio rural 69


Globalización y medio rural 70
La perspectiva de género en los programas rurales
actuales, por: Alejandra Menegazzo

A mediados de los años 90, en consonancia con el paradigma de


desarrollo humano elaborado por Naciones Unidas bajo la influencia de
los aportes de Mabul Ul Haq y Amartya Sen, la igualdad de género pasó
a ser considerada una premisa clave del nuevo enfoque del desarrollo y,
por lo tanto, de una concepción para la que el derecho de hombres y
mujeres a ejercer la libertad, antes que a producir o consumir más, es la
clave de una sociedad libre para cada uno y justa para todos.
Liliana De Riz.

A manera de introducción
En el mundo de hoy lo rural esta presentando muchas transformaciones que
forman parte de lo que se ha venido denominando la nueva ruralidad, en
donde la dimensión de género es importante.
La nueva concepción del Desarrollo Rural tiene presente la necesidad de
una incorporación de la perspectiva de equidad de género y de la
participación de otros actores sociales en los diferentes procesos y proyectos
de desarrollo.
Un desarrollo más equitativo y democrático del conjunto de la sociedad
requiere la eliminación de los tratos discriminatorios contra cualquier grupo.
En el caso específico de las mujeres, se ha vuelto una necesidad
impostergable de los gobiernos el diseño de políticas que tomen en cuenta sus
condiciones culturales, económicas y sociopolíticas que favorecen la
discriminación femenina. Estas condiciones no son causadas por la biología,
sino por las ideas y prejuicios sociales, que están entretejidas en el género.
O sea, por el aprendizaje social, de allí lo importante de tener un
acercamiento con la perspectiva de género y la capacidad de agencia de las
mujeres en el tema del Desarrollo Rural.

Globalización y medio rural 71


En Guatemala, considerar entonces la situación específica de las mujeres
constituye dimensionar una población importante debido a su articulación con
la segregación étnica y cultural y económica, ya que se discrimina específica e
intensamente a las mujeres que habitan en su mayoría en áreas rurales. Se
evidencia una triple discriminación en el caso de las mujeres indígenas: por su
género, su pobreza y su identidad cultural. Para ello se analizara el caso de
la participación y consulta a mujeres indígenas rurales en el diseño de
políticas de desarrollo Rural.

Aspectos conceptuales sobre la perspectiva de género


Es importante empezar aclarando que estaremos entendiendo en este
documento por Género, para ello es necesario indicar que desde un enfoque
sistémico, la categoría de género debe ser abordada desde tres dimensiones:
la primera que lo define como los valores, atributos, roles y representaciones
que la sociedad asigna a hombres y mujeres (1), definición que alude a la
construcción de la subjetividad, de la identidad, y se define también
como....una red de creencias, rasgos de la personalidad, actitudes,
sentimientos, valores, conductas y actividades que diferencian al hombre de la
mujer mediante un proceso de construcción social que tiene una serie de
aspectos distintivos”. (Benería y Roldán, 1992, pp.24).
Visto así, el género es la base de la construcción social de lo femenino y lo
masculino; de lo que es permitido y se espera socialmente del ser mujer, y del
ser hombre; del rol, posición, estatus, espacios que deben realizar y ocupar
las mujeres y los hombres en sociedades específicas; el género, como
dimensión social, está presente –de alguna manera- en todas o casi todas las
relaciones y los procesos sociales y en todos, o casi todos, los objetos
socialmente construidos y existentes (2). Por tanto, el género se convierte en
un ordenador de la sociedad; hay un orden genérico en cada sociedad, en
cada cultura.
Por último, si el género ha sido un ordenador social, en el que las diferencias
biológicas entre los sexos se han convertido en desigualdades sociales, que
han colocado a las mujeres en situaciones de desventaja, marginación y
exclusión social, y que han generado grandes brechas que impiden un
desarrollo armónico de las sociedades, entonces el género se convierte así, en
una categoría de análisis de la realidad, cuya base de cálculo es la variable
sexo.
Esta acepción técnica permite construir estadísticas desagregadas por sexo y
etnia, indicadores de género con enfoque territorial o étnico según sea el
caso, e ilustrar las desigualdades que son consecuencias de la discriminación
y de la exclusión. Esto posibilita la toma de decisiones y la planificación
gubernamental con base a información estadísticamente confiable.
Ahora bien, con respecto a la perspectiva de género el objetivo final del uso
es la eliminación de la discriminación y las desigualdades que afectan

Globalización y medio rural 72


desproporcionalmente a las mujeres respecto a los hombres dentro de un
contexto o grupo determinado.
La perspectiva de género aporta criterios para la definición de políticas y
estrategias que aseguren la estructuración y funcionamiento del aparato
público en correspondencia con las demandas y necesidades de las mujeres y
hombres, de diferentes grupos culturales. En el caso del Estado, éste tiene
como su principal finalidad contribuir al bienestar y al desarrollo de la
sociedad, lo que requiere la superación consciente de cualquier desigualdad
que pueda distorsionar u obstaculizar este propósito. Es por eso que cerrar las
brechas de género y étnicas, es un objetivo legítimo para el Estado y se
constituye en una meta a lograr a través de la incorporación de esta
perspectiva en la cultura institucional

La importancia de la perspectiva de género en el Desarrollo Rural


Por lo tanto, si las instituciones son reflejo de la sociedad y de su devenir
histórico, la cultura patriarcal y racista no las exceptúa; al contrario, éstas
reproducen sus esquemas excluyentes. La experiencia ha demostrado que las
normativas legales, las políticas de igualdad, de mecanismos gubernamentales
de la mujer, no han sido suficientes para el ejercicio de los derechos de las
mujeres, porque han faltado las transformaciones institucionales que
equiparen las normas con la capacidad del conjunto del Estado de
contrarrestar los mecanismos generados de desigualdad en la sociedad y de
experimentar y promover acciones a favor de la equidad de género y étnica.
Por lo tanto la perspectiva de género en el desarrollo rural es concebida
como una estrategia, no un fin en sí mismo, el fin es la igualdad entre mujeres
y hombres en todas las etapas de su ciclo vital y con seres humanos de
cualquier origen y raza; es un instrumento estratégico que requiere de
herramientas estratégicas para transformar las instituciones hacia el logro de
la igualdad.
La transformación de la sociedad, hacia una que sea justa e incluyente y que
tenga como base el respeto a los derechos de sus colectivos humanos,
impulsada por la lucha y determinación de los movimientos sociales ha
producido cambios en distintos ámbitos de la vida social, pero no suficientes.
Los cambios institucionales, es decir de las reglas y convenciones que
regulan las relaciones entre actores en distintos ámbitos, políticos,
económicos, sociales y culturales y entre el Estado y la sociedad, encierran
oportunidades y riesgos para la transformación de las relaciones de género y
su incorporación en los procesos de gobernabilidad democrática. (3)
Es importante que cuando hablemos de propuesta de desarrollo rural, en
donde se requerirá una intervenir en una sociedad, comunidad o realidad
particular, es necesario observar y recoger los datos que esa realidad nos está

Globalización y medio rural 73


proporcionando, despojados, tanto como podamos, de todo prejuicio y
estereotipo cultural, racial y de género. Y a la para incorporar la perspectiva
de generó (que debe ser siempre), esta tarea consistirá en recoger evidencias
sobre:
1. La posición que hombres y mujeres ocupan en esa sociedad o comunidad
para poder realizar comparaciones;
2. La valoración desigual que se otorga a lo que hacen las mujeres y a lo que
hacen los hombres en una sociedad, grupo o comunidad.
3. Las condiciones materiales de los hombres y de las mujeres, es decir, el
acceso que cada quién tiene a bienes, servicios y recursos, sus grados de
pobreza, sus niveles educativos y de formación profesional; el acceso y
posesión de una vivienda o de tierra para cultivar.
4. El contexto y las características particulares que adquieren las relaciones
que se establecen entre las mujeres y hombres. En otros términos, los grados
de libertad u opresión en que viven las mujeres, sus posibilidades de heredar y
administrar recursos, la rigidez o flexibilidad de la división público-privado
Y de allí el valor de que “… se reconozca como es debido la participación y el
liderazgo en el terreno político, económico y social de las mujeres. Se trata de
un aspecto muy importante del – desarrollo como libertad-.” (Sen, 1998:249)

La capacidad de agencia de las mujeres en el Desarrollo Rural


Siguiendo la afirmación que anteriormente subrayamos de Amartya Sen (4),
nos es de suma importancia rescatar algunos de sus planteamientos y aportes
que este autor realiza con respecto a las capacidades y oportunidades que las
mujeres pueden llegar a generar y que se traducen en los aportes al hablar de
desarrollo con libertad en un mundo globalizado.
En lo que respecta al marco teórico desarrollado por Sen, el concepto de
pobreza es el que más espacio da para entender precisamente cómo se
relacionan las desigualdades de género con la pobreza y específicamente
dentro de contextos de desarrollo. Ya que no solo se hace énfasis a la falta de
recursos económicos (ingresos del hogar y pertenencias) sino que retoma un
enfoque que la define como la falta de capacidades y oportunidades que se
necesitan para determinar vidas y tenga razones para valorar. Por lo que la
incapacidad para tener acceso y manejar recursos económicos puede ser una
parte del concepto, pero no lo estado ya que no define en sí misma a la
pobrez.
Por lo regular hacemos un mal manejo del concepto de pobreza al solo
remitirnos a que este enfatiza el medio y no el fin. Es decir que, la falta de

Globalización y medio rural 74


recursos económicos, en sí misma, no es la pobreza. Y los recursos
económicos junto con otros recursos no son el fin del desarrollo, sino que son
el medio. Por lo tanto el sentido del desarrollo “…es el proceso de expandir
libertades humanas” (Sen, 1999: 36). Los recursos de varios tipos, ya sean
económicos, sociales o políticos, serían las herramientas que necesitaran las
mujeres para llegar a este fin, es decir que les regale el poder –o la “agencia”
según la terminología que aplica Sen (5)- que nos permite determinar una
vida que tenga valor. Si, por falta de cualquiera de los recursos, no podemos
llevar a cabo a alcanzar un tipo de vida digna, podemos ser considerados
pobres.
Por lo tanto, es fácil visualizar las implicaciones de este concepto para el
entendimiento de la igualdad de género, en especial, en términos de la
economía y el desarrollo y específicamente para el concepto de la
“feminización de la pobreza”. Para Sen, la desigualdad de género contribuye y
hasta constituye una forma de pobreza tanto en los ambientes prósperos como
en las indigentes. En consecuencia, es posible considerar que una mujer que
no es “pobre” en términos de recursos económicos sí puede ser pobre por la
falta de otros elementos o factores relacionados con su derecho a la igualdad
y a la participación completa en la sociedad.
Es decir que la desigualdad de género representa un obstáculo para las
mujeres, sin importar si su sociedad o su hogar sean prósperos
económicamente porque, en términos relativos, son más pobres que sus
contrapartes masculinas, debido al hecho de que sus capacidades y
oportunidades para determinar sus vidas libremente está restringidas por
existencia de normas de género. Por ejemplo, si una mujer carece de
empoderamiento6 que le permita tomar decisiones o tener acceso a servicios
públicos (7) (por ejemplo, a la educación o a la salud) y si ella misma no
cuenta con acceso libre a recursos económicos dentro del hogar o al crédito
fuera del hogar, aunque éstos existan, sus posibilidades y opciones en la ida
serán más limitadas que las del hombre que sí tiene acceso a estas
oportunidades.
Existe otra dimensión en esta relación entre la falta de posibilidades
económicas y la carencia de otros recursos como derechos y libertades,
porque esta relación funciona no sólo en una única dirección, sino que se
puede bi, o aún multirieccional. Por ejemplo, dentro de una situación de
desigualdad, como existe y prevalece en la mayoría de sociedades en el
mundo, una mujer tiene menos posibilidades de conseguir bienes económicos
por la misma falta de participación igual en la sociedad.
Esta relación multidimencional se puede entender por la existencia de una
relación bidireccional “entre 1)l os arreglos sociales para expandir libertades
individuales y 2) el uso de libertades individuales no sólo para mejorar las
vidas respectivas sino también para hacer más apropiados y efectivos los
arreglos sociales” (Sen, 1999:31). Por lo que “la efectividad de la libertad
como instrumento queda en el hecho de que diferentes tipos de libertades se

Globalización y medio rural 75


interrelacionan, y que libertad de un tipo puede ayudar mucho en avanzar en
libertades de otros tipos” (Sen, 1999: 37)
Por lo tanto con este enfoque, la expansión de la libertad de las mujeres, será
el fin primordial del Desarrollo como su medio principal.

La importancia de la participación de las mujeres indígenas rurales en el


diseño de políticas de desarrollo Rural.
El entender como algunos modelos de política implementados en Guatemala,
lo único que pretenden es establecer las maneras en que el desarrollo debe
promoverse: “De ante mano sabiendo que el desarrollo puede ser
conceptualizado o definido de varias maneras: en términos de aumentos en la
productividad o niveles de producción, redistribución del ingreso, equidad
aumentada o bienestar general, el ataque a la pobreza, o como un proceso
político en que los grupos “en desventaja” intentan mejorar sus oportunidades
de vida.”(Long, Pág. 73).
La magnitud de la pobreza y la exclusión social en las áreas rurales es la
manifestación más evidente del modelo concentrador y excluyente que ha
caracterizado la formación de la sociedad y la economía de Guatemala.
El territorio nacional es el escenario de un proceso de desarrollo desigual que
ha privilegiado regiones y grupos sociales sobre las grandes mayorías
generando un conjunto de contradicciones tan agudas que configuraron una de
las causas centrales del enfrentamiento armado interno (8).
Estas asimetrías se intensifican con la discriminación racial que ha
determinado la segregación social, cultural y política de los indígenas, su
reducción a las regiones más desfavorecidas en términos agronómicos y la
explotación de su trabajo para la consolidación de los latifundios y la
construcción de las obras de infraestructura que permitieron su crecimiento.
Por lo que hablar de una política de desarrollo rural (9) adecuada está en
dependencia directa de una correcta lectura de la realidad, sus problemas y
sus potenciales. En Guatemala, eso significa reconocer la diversidad étnica y
cultural de su población rural, la situación la mujer y específica de las mujeres
indígenas del área rural y la violación cotidiana de sus derechos humanos que
se deriva de la exclusión social en la que viven.
También significa reconocer su derecho a participar en la definición de sus
procesos con la posibilidad de tomar decisiones sobre los escenarios del
futuro que desea de acuerdo al concepto de desarrollo que tiene cada cultura
(10).
En Guatemala, considerar entonces la situación específica de las mujeres
constituye dimensionar una población importante debido a su articulación con

Globalización y medio rural 76


la segregación étnica y cultural y económica, ya que se discrimina específica e
intensamente a las mujeres que habitan en su mayoría en áreas rurales. Se
evidencia una triple discriminación en el caso de las mujeres indígenas: por su
género, su pobreza y su identidad cultural.
A las condiciones materiales de vida de las mujeres indígenas y rurales, se
suman otros factores políticos y culturales que las mantienen sumidas en una
situación de absoluta precariedad.
La gran cantidad de responsabilidades familiares asumidas por las mujeres
rurales y el trabajo productivo que muchas realizan, no se visibiliza ni se
valora. Su situación se agrava con el hecho que la mayoría de sus demandas y
reivindicaciones, no han encontrado respuestas claras y, tampoco han sido
tomadas en cuenta en las políticas y acciones gubernamentales.
¿Por qué la importancia de los procesos de participación y consulta a
mujeres indígenas rurales en la construcción de un modelo de Desarrollo
Rural?
Frente al contexto social, antes descrito, en el cual se debaten las mujeres
rurales, se plantean grandes retos para toda nuestra sociedad, pero
particularmente, para el Estado, que tendría la obligación de garantizar el
bienestar de toda la población y la aplicación de políticas que posibiliten la
equidad como condición indispensable para llevar el desarrollo social del país
a un nivel más congruente con la dignidad humana.
Tomando en consideración que sin duda alguna la senda de la mujer indígena
ha sido ardua, difícil y sacrificada para salir de la exclusión, miseria,
discriminación y racismo.
En la actualidad se hace más difícil todavía porque la globalización neoliberal
nos exige dominio de las técnicas, competitividad, calidad, eficiencia,
productividad, alianzas y otras habilidades. Es decir, nuestros pasos se
quedan muy cortos al ritmo de sus requerimientos para satisfacer sus
intereses insaciables.
América Latina inició hace ya dos décadas un recorrido casi sin retroceso
hacia el fortalecimiento de su gobernabilidad democrática, en algunos casos
hubo necesidad de mucha violencia y en otros se dio lo que hoy se denomina
“transiciones negociadas”.
Guatemala fue de los países en los que hubo mucha violencias y muertes de
ingentes sectores de la población. La forma en que se dio el retorno a la vía
democrática es a mí juicio un factor que esta determinando la salud de la
gobernabilidad democrática en distintos Estados.
Guatemala es hoy un Estado “sitiado” que busca mantener viva su frágil
democracia; acosada por el narcotráfico, la corrupción privada y estatal,
hambruna, el efecto de las crisis económicas internacionales y la difícil
condición ambiental (escasez y contaminación de agua, deforestación de

Globalización y medio rural 77


grandes áreas, crecimiento de centros poblados sin planificación) necesita de
iniciativas atinadas que en primera instancia consideren un papel como
facilitadoras de la democracia participativa.
Lo anterior básicamente implica que todas las iniciativas públicas de
desarrollo (tales como políticas, programas, leyes, acuerdos, pactos, etc.),
promovidas desde el Estado deben buscar resolver necesidades inmediatas y
estratégicas pero teniendo como principio fundamental la facilitación del
ejercicio de participación ciudadana: la población (en especial las mujeres
indígenas del área rural) podrá respaldar tales iniciativas si su participación
en ellas implica realmente un transferencia de competencias, en la que la
participación de los agentes del Estado sea cada vez más sólo una facilitación
y no una imposición política y tecnocrática.
Al imponer iniciativas el Estado pierde anticuerpos empezando a crear
enemigos en diferentes flancos, el caso del desarrollo rural es un buen
ejemplo, ante la imposición la gente siempre tiende a demostrar un rechazo
“natural”, pero además de un país diverso culturalmente como el nuestro
muchas medidas no encuadran con determinadas lógicas locales por ser
muchas veces tales iniciativas intransigentes. Como resultado de ello tenemos
iniciativas fracasadas.
La participación de los sectores de población implicados debe considerarse un
requisito vital si se quiere llevar a buen término las iniciativas de desarrollo
rural que el Estado guatemalteco impulsa.
Relativo a la participación Ciudadana y el derecho a consulta, Guatemala
cuenta con un marco legal que regula la participación ciudadana y consulta a
distintos sectores de población en distintos niveles.
El Sistema de Consejos de Desarrollo y su respectiva ley establecen el
mecanismo de participación (no de consulta) en niveles comunitario,
municipal, regional, departamental y nacional. Sistema que a permitido una
participación mínima a las mujeres del área rural.
El código municipal contiene lo relativo a consulta a la población de un
entorno municipal y si la necesidad lo ameritara la Constitución Política de la
Republica contiene el mecanismo para un plebiscito o referéndum (vía
consulta popular).
En cuanto a los pueblos indígenas el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y
Tribales (11) en el artículo 5,6 y 7, establece el derecho a consulta cuando
cualquier iniciativa o proyecto llegara por alguna razón a afectar la vida de
hombres y mujeres de dichos pueblos.
También es importante resaltar lo enmarcado en el Acuerdo sobre identidad y
derechos de los pueblos indígenas (AIDPI), en donde se establece que “los
pueblos mayas, garífunas y xinka tienen el derecho a la creación y dirección
de sus propias instituciones, control de su desarrollo y a la oportunidad real
de ejercer libremente sus derechos políticos, reconociendo y reiterando

Globalización y medio rural 78


asimismo que el libre ejercicio de estos derechos les da validez a sus
instituciones y fortalece la unidad de la nación”
Es por ello que la implementación de la Política de Desarrollo Rural
respaldada mediante un proceso de consulta a los pueblos indígenas según el
Convenio 169 de la OIT en especial a mujeres indígenas, lo que garantizaría
un proceso con mejores resultados, apropiación por parte de la población meta
así como el fortalecimiento de la democracia participativa.
Asimismo se generan insumos importantes para alimentar un futuro modelo de
consulta normado y reconocido en el sistema de leyes ordinarias.
Actualmente el Estado impulsa iniciativas de Desarrollo Rural, particularmente
la Política Nacional de Desarrollo Rural y la Ley de Desarrollo Rural, sin
embargo ambas no se diseñaron sobre una plataforma amplia de consulta, ni
contemplan como principios rectores de su ejecución un proceso de consenso
y consulta.
Particularmente la que debe realizarse a los pueblos indígenas según el
Convenio 169 de la OIT tampoco se ha abordado en las iniciativas
mencionadas.
Hablar de consulta en el gran contexto del Desarrollo Rural y particularmente
cuando se abordan las dos iniciativas mencionadas es inevitable no hacer
referencia a pueblos indígenas y en especial a mujeres indígenas, ya que
aproximadamente dos tercios de dicha población se encuentra ubicada en el
área rural, por otro lado en el contexto nacional, la ruralidad es sinónimo de
pobreza y con rostro de mujer, dado que los índices mas altos de
subdesarrollo humano se vinculan con la población rural.
De tal manera que tanto una política de desarrollo rural que plantea
intervenciones en ámbitos tales como la tierra, recursos naturales, producción
agraria no podemos decir que no afectan de manera directa a la población
indígena y en especial a la mujer indígena.
Sumado a lo anterior es importante resaltar el papel que las mujeres del área
rural en este caso indígenas, llegan a contar con una carga mayor de
exclusión en cualquier tipo de modelo de Desarrollo a implementar.
Ejemplo de ello lo representa la carga que derivado del sistema de opresión de
género presente en los mismos, reflejado en las menores oportunidades de
acceso a la educación, la sub representación política, la excesiva carga de
trabajo doméstico y reproductivo que implica la doble y triple jornada de
trabajo, el poco control de su sexualidad, la violencia basada en el género, así
como la falta de infraestructura de apoyo a la salud sexual y reproductiva y el
cuidado de los niños.
Estas condiciones se agravan mucho más para las mujeres indígenas como
resultado del sistema de opresión étnica predominante en Guatemala, como
muy bien hemos venido señalando.

Globalización y medio rural 79


De lo anterior se desprende que tal como lo indica el artículo 6 del Convenio
169 de la OIT el Estado está obligado a desarrollar un proceso de consulta a
hombres y mujeres de los pueblos indígenas: “cada vez que se prevean
medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”
durante la implementación de la política de marras.
La necesidad de un replanteamientos de nuevas relaciones entre mujeres y
hombres con respecto a la búsqueda de un “desarrollo rural” con equidad y sin
opresión de género y donde el Estado asuma todas aquellas propuestas
realizadas por diversas organizaciones de mujeres, no será factible si la
participación y consulta a las mujer y en especial las mujeres indígenas
rurales en toma de decisiones sea real y efectiva. (12)
Si bien es cierto esto no ha sido efectivo, podemos visualizar que es partir de
la Firma de la Paz, que a nivel rural se empiezan a crear algunas formas y
mecanismos de participación de las mujeres indígena, con el objetivo de
buscar posibles soluciones a sus problemas, ejemplo de ello han sido las
organizaciones de mujeres como lo son: Alianza de Mujeres Rurales por la
Vida (conformada por las organizaciones Mamá Taquín, Madre Tierra e
Ixucané), la Tierra y la Dignidad; Coordinadora Nacional de Organizaciones
Campesinas (CNOC), Plataforma Agraria, Coordinadora Nacional Indígena y
Campesina (CONIC), Coordinadora de Mujeres por el Derecho a la Tierra, y la
Propiedad y la Federación de Nacional de Mujeres Rurales (13), entre otras.
De igual manera la creación de instancias como la Defensoría e la Mujer
Indígena-DEMI- en el 2001 y la Secretaría Presidencial de la Mujer –
SEPREM- en el 2000.
Y a nivel de Agendas construidas en demanda de las mujeres indígenas
tenemos: a) Agenda Política de las Mujeres Mayas14, b) la Agenda articulada
de las mujeres mayas, garifunas y xinkas15 c) la Agenda de Mujeres Rurales
como propuesta para su incorporación en la Política de Desarrollo Rural, y d)
propiamente la Política Nacional de Promoción y Desarrollo de las Mujeres
Guatemaltecas 2001-200616, resultados de todas las agendas de los
diferentes movimientos de mujeres de composición mixta (es decir mujeres
mayas, garifunas, xinkas y mestizas).
Como también la propuesta que realizan varias organizaciones de mujeres
mixtas en Guatemala en abordar los Derechos de las Mujeres en la Política de
Desarrollo Rural, considerando una tipología simplificada de varias posiciones,
en donde se rescata elementos relevantes para un modelo alternativo. El cual
se concibe desde “un enfoque de territorialidad, buscando articular y
consensuar las potencialidades y capacidades de una variedad de actores en
un determinado territorio y articular la economía local compleja.” (Sector de
Mujeres y UNAMG, “Inclusión de los Derechos de las Mujeres en la Política de
Desarrollo Rural”, 2008)
En síntesis, una de las demandas más recurrente en todas las agendas
elaboradas y espacios de discusión y el cual es el tema central de mí ensayo,

Globalización y medio rural 80


es el establecer unos: “Mecanismos eficaces de consulta, negociación,
cabildeo e interlocución de las mujeres rurales con el Estado para que sean
escuchadas nuestras demandas, así como para la elaboración de la Política de
Desarrollo Rural”.(SEPREM- FLACSO. Resultado de taller de validación de la
Agenda de Mujeres Rurales como propuesta para su incorporación en la
Política de Desarrollo Rural, diciembre 2004)
En tal sentido el problema planteado sería la ausencia del ejercicio de
consulta a mujeres indígenas del área rural y que pautas pueden generarse
desde los actores que intervienen en este proceso en el marco de la
elaboración de Políticas de Desarrollo Rural.
De lo anterior expuesto podemos concluir en varios aspectos a considerar en
el marco de la participación de las mujeres indígenas en la construcción de
Políticas de Desarrollo Rural:
Es importante que en los procesos de consulta a mujeres indígenas en la
construcción de modelos de Desarrollo Rural, se reconsidere la perspectiva
desde el actor y de género, en donde no solo se garantice políticas dirigidas
en forma equitativa a mujeres y hombres, sino estar focalizadas en aquellas
áreas que donde las dificultades a la igualdad de oportunidades son más
apremiantes.
El establecer el impacto de la ausencia de un proceso de consulta a mujeres
de los pueblos indígenas en el diseño e implementación de la Política de
Desarrollo Rural, te permite, establecer y considerar medidas correctivas en
el marco del fortalecimiento de la democracia participativa del país. Lo cual
nos permitirá disminuir las desigualdades, incrementando las oportunidades de
participación de las mujeres en los procesos y la obtención de beneficios para
la población, como el desarrollo de mecanismos para el reconocimiento de las
mujeres indígenas rurales como sujetos sociales de derechos.
Lo antes expuesto dará las bases para discutir sobre políticas de igualdad de
oportunidades y de acciones afirmativas para las mujeres en situaciones de
especial vulnerabilidad o discriminación y promover el empoderamiento de las
mujeres para que ellas asuman su condición de sujetos de derechos, conozcan
esos derechos y los beneficios.

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Política de Desarrollo Rural Integral, Guatemala septiembre de 2006
Secretaría Presidencial de la Mujer –SEPREM-, Política Nacional de
Promoción y Desarrollo de las Mujeres Guatemaltecas y Plan de Equidad de
Oportunidades 2001-20
Sen, Amartya Kumar, Development as Freedom, Oxford, Oxford University
Press, 1999.

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Globalización y medio rural 84
Perspectivas y retos de las sociedades rurales, por: Lucía
Álvarez, Marco Tulio Santos y Erick Saavedra

Introducción
Actualmente todo es pensado para evitar el contacto físico, deshumanizado.
En las guerras, se dejan caer las bombas desde 15.000 mts., de altura, y las
políticas económicas se piensan y aplican por personas que residen en un
hotel de 5 estrellas, muy lejos de las personas que quedarán destruidas o
afectadas de tales decisiones, más allá de que el lema del Banco Mundial u
otras instituciones internacionales sea "nuestro sueño es un mundo sin
pobreza"..Traducido a números, actualmente unos 1.200 millones de personas
en el mundo, viven con menos de 1 U$S diario, al mismo tiempo que 2.500
millones de personas viven con menos de 2 U$S diarios. Suman, las dos
partes, más de un 60% de la población mundial... Cerca de 4.000 millones de
personas habitan en la pobreza más total, es decir, 4,000 de 6,000 millones de
habitantes en el mundo.
Guatemala por su puesto no se excluye de esto, puesto que el mayor
porcentaje de población total, se puede caracterizar como “Rural” y con
aproximadamente el 70% de la población viviendo en condiciones de pobreza,
resaltando que aproximadamente el 15% se puede describir en condiciones de
pobreza extrema.
A continuación haremos un breve recorrido por las condiciones actuales en el
ámbito nacional e internacional con respecto de la globalización y sus efectos
en la sociedad, incluyendo algunas observaciones sobre las perspectivas y
retos hacia el futuro.

Contenido
Empezaremos dentro del marco teórico definiendo lo rural y lo urbano.

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Para fines de este estudio definiremos el área rural, como los lugares
poblados que se reconocen oficialmente con la categoría de aldeas, caseríos,
parajes, fincas, etc., de cada municipio que incluye la población dispersa,
según acuerdo gubernativo del 7 de abril de 1938 y consideraremos como área
urbana las ciudades, villas, y pueblos (cabeceras departamentales y
municipales) así como aquellos otros lugares poblados que tienen la categoría
de colonia o condominio y los mayores de 2,000 habitantes, siempre que en
dichos lugares el 51% o más de los hogares disponga de alumbrado con
energía eléctrica y de agua por tubería (chorro) dentro de sus locales de
habitación (vivienda). Al igual que los censos anteriores, se incluyó como área
urbana todo el municipio de Guatemala.

La Sociedad Guatemalteca:
Guatemala es aún un país rural, con poco más de la mitad de sus habitantes
viviendo allí. Y es en el área rural en donde la pobreza se manifiesta con
mayor énfasis debido especialmente a que se ha descuidado la inversión en
las personas y en las comunidades, así como en la infraestructura para la
producción de alimentos y otros bienes, mismas que se han concentrado en su
mayor parte en las áreas urbanas, especialmente en la ciudad.
Es evidente que una razón de esa pobreza es que se ha pretendido depender
excesivamente del potencial agrícola del país, descuidando el apoyo que
debiera darse a otras actividades productivas que indudablemente tienen
viabilidad y posibilidades de generar más bienestar a los pobladores rurales,
tal como sucede en el departamento de Totonicapán, en donde la agricultura
ha dejado de ser la actividad principal, para convertirse en complementaria. En
Totonicapán las familias rurales viven mejor que en otros departamentos,
generando sus ingresos de servicios variados, como el comercio, las
manufacturas, el turismo, las artesanías, las actividades forestales y
pecuarias.

La visión rural–agro ha sido causante de buena parte de la conflictividad


socio–política en nuestra historia, y debemos entender y comprender que no
es posible ni viable que la agricultura por si misma saque de la pobreza a
millones de personas; siempre se necesitará más tierra que la disponible. A
partir de los Acuerdos de Paz se discute la temática de la tierra, y se han
implementado estrategias que necesitan perfeccionarse como la del Plan
Visión de País, que ha sido elaborado y firmado por los partidos políticos con
representación en el Congreso de la República, que plantea como novedoso
que el desarrollo rural es un proceso de articulación entre los territorios
rurales y los urbanos, con consideraciones diferenciadoras en cuanto a
territorios, a través del desarrollo económico productivo basado en las
cadenas productivas que tengan ventajas competitivas, en un ambiente
multisectorial, como la agricultura, el turismo, y lo forestal.

Globalización y medio rural 86


La identidad y Cultura en Guatemala
Las identidades son producto de procesos históricos, ningún grupo se puede
formar solo, sino que su cultura es producto de la interacción de unos con
otros, combinados con el idioma, el vestido y las costumbres que van
cambiando a través del tiempo por cambios en la tecnología, la política y por
procesos migratorios.
La nación guatemalteca es multiétnica, pluricultural y plurilingüe. Los pueblos
Maya, Ladino, Xinka y Garífuna conforman una nación caracterizada a lo largo
de su historia por la diversidad cultural y lingüística. El reconocimiento oficial
de esa diversidad se inición en la Constitución Política de la República de
1985 y cobró importancia con la firma de los Acuerdos de Paz (CPRE, 1998).
La presencia de los Pueblos Maya y Xinka en el territorio que hoy es
Guatemala data de la época prehispánica. La población ladina se originó
durante el siglo XVI, primer siglo de la colonización española, como producto
del mestizaje entre habitantes pertenecientes a los Pueblos originarios y los
colonizadores españoles. La población fenotípicamente negra arribó en el
período colonial (1524-1821).
En Guatemala se reconocen 22 etnias que viven distribuidos en forma desigual
por todo el país, los indígenas están la mayor parte concentrados en el
altiplano del país. La K’iche’, la Q’eqchi’, la Kaqchikel y la Mam, representan
el 81% del total de la población indígena. El 75% de la población garífuna se
concentra en tres municipios, al igual que el 70% de los Xincas.
La sociedad rural es un concepto aún con problemas de definición,
principalmente por el área y su expansión a través de la innovación. Cuando
se trata de describir la sociedad rural, encontramos que es semejante a decir
población en condiciones de pobreza, población rural, población local, área
rural, territorio rural, región.

Globalización y medio rural 87


Globalización y medio rural 88
En búsqueda del logro de la paz y el desarrollo se han tomado las siguientes
políticas y estrategias.

Políticas y estrategias de los gobiernos Guatemaltecos:


A partir de la firma de la paz el Estado y los diferentes gobiernos posteriores a
está, han reconocido acerca de la importancia de la identidad y derechos de
los pueblos indígenas ya que es fundamental para la construcción de una
nación de unidad nacional multiétnica, pluricultural y multilingüe. El respeto y
ejercicio de los derechos políticos, culturales, económicos y espirituales de
todos los guatemaltecos, es la base de una nueva convivencia que refleje la
diversidad de la Nación.
• Los acuerdos de paz.
• Ley de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural.
• Código Municipal
• Ley General de descentralización.
El 25 de mayo de 1986, los presidentes de Centroamérica en la Declaración de
Esquipulas I declaran que la paz en América Central sólo puede ser fruto de
un auténtico proceso democrático pluralista y participativo que implique la
promoción de la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la
soberanía e integridad territorial de los Estados y el derecho de todas las
naciones a determinar libremente y sin injerencias externas de ninguna clase,
su modelo económico, poítico y social, entendiéndose esta determinación
como el producto de la voluntad libremente expresada por los pueblos. De

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esta manera comienza el camino por la búsqueda de la paz y el desarrollo de
la democracia en el país.
Se establecen distintos acuerdos que marcan el inicio marcan el inicio del
camino hacia el Proceso de Paz:
• Acuerdo de creación de la Comisión Nacional de Reconciliación
(Guatemala, septiembre 1987)
• Acuerdo de Oslo (Noruega, marzo 1990)
• Acuerdo de México (México, abril 1991)
• Acuerdo de Querétaro (México, julio 1991)
Posterior a estos acuerdos, en 1994, se inicia el llamado Proceso de Paz
donde cobran vida los Acuerdos de Paz.
Protección a las tierras y las cooperativas agrícolas indígenas. Las tierras
de las cooperativas, comunidades indígenas o cualesquiera otras formas de
tenencia comunal o colectiva de propiedad agraria, así como el patrimonio
familiar y vivienda popular, gozarán de protección especial del Estado, de
asistencia crediticia y técnica preferencial, que garanticen su posesión y
desarrollo, a fin de asegurar a todos los habitantes una mejor calidad de vida.
Las comunidades indígenas y otras que tengan tierras que históricamente les
pertenecen y que tradicionalmente han administrado en forma especial,
mantendrán ese sistema (Art. 67).
Tierras para comunidades indígenas. Mediante programas especiales y
legislación adecuada, el Estado proveerá de tierras estatales a las
comunidades indígenas que las necesiten para su desarrollo. (Art. 68).
Los retos de la poblacion rural ante el desafío de la globalización

Los principales retos para los pobres de las zonas rurales pueden agruparse
bajo los epígrafes de factores políticos, económicos, sociales y ambientales.
La relación de causalidad es compleja, los efectos no siempre son negativos y
de los retos surgen oportunidades. Entre los cuatro desafíos principales
están: la globalización y los obstáculos a la entrada en los mercados
internacionales competitivos, los mercados de trabajo, las políticas
internacionales de desarrollo y el cambio climático. (Nigel Poole)
Stiglitz manifiesta que la población está cambiando su forma de pensar ante
los acontecimientos que no han dado un buen resultado ante la búsqueda del
desarrollo. Actualmente el desarrollo tiene nuevas perspectivas y una de las
principales es la equidad, la justicia, la democracia y la participación. Con ello
se puede visualizar que existe un cambio de forma de nuevas alternativas para
la sociedad rural, dando énfasis a la nueva ruralidad, la intervención orientada
al desarrollo rural con políticas macroeconómicas, organización sobre la base
territorial, nuevas instituciones para proveer servicios al sector rural.

Globalización y medio rural 90


No obstante se habla de promover el fortalecimiento del poder civil ya que este
es una condición indispensable para la existencia de un régimen democrático.

El Apoyo de la comunidad internacional ante la búsqueda de la paz y el


desarrollo.
Al culminar el histórico proceso de negociación para la búsqueda de la paz por
medios políticos, el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria
Nacional Guatemalteca dejan constancia de su reconocimiento a los esfuerzos
nacionales e internacionales que han coadyuvado a la conclusión del Acuerdo
de Paz Firme y Duradera en Guatemala. Resaltan el papel de la Comisión
Nacional de Reconciliación, de la Conciliación, de la Asamblea de la Sociedad
Civil, y de la Moderación de las Naciones Unidas. Valoran asimismo el
acompañamiento del Grupo de Países Amigos del Proceso de Paz de
Guatemala, integrado por la República de Colombia, el Reino de España, los
Estados Unidos de América, los Estados Unidos Mexicanos, El Reino de
Noruega y la República de Venezuela.
En relación al desarrollo rural y sostenible, la Comunidad Europea, Taiwan y
Japón entre otros, han estado apoyando en proyectos de ecodesarrollo e
infraestructura principalmente.
“No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de
sus miembros son pobres y desdichados” (Adam Smith).
El Desarrollo Humano y los objetivos del milenio:
El desarrollo humano es un proceso que amplía la libertad y la capacidad que
permite alcanzar una vida creativa y plena. Entendiendo que la capacidad de
decisión y las acciones humanas están limitadas por las oportunidades
sociales, económicas y políticas que le ofrece el entorno donde vive (PNUD,
2005).
Por lo tanto, es necesario reconocer que el crecimiento económico, el
incremento del comercio y de la inversión económica internacional y los
avances tecnológicos son importantes, pero son sólo los medios para alcanzar
el desarrollo, no son los fines.
Uno de los objetivos de las Metas del Milenio para el 2015 es reducir la
pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal,
promover la igualdad entre géneros, la autonomía de la mujer, reducir la
mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el SIDA, la malaria y
otras enfermedades. Hasta el momento ninguna sociedad ha logrado alcanzar
un desarrollo humano completo, ya que no es suficiente que en una sociedad
algunos de sus miembros gocen de un alto nivel de desarrollo humano; la
aspiración es que todas las personas alcancen el desarrollo, sin distinción de
ningún tipo. Los informes de la SEPAZ y del PNUD, indican que el avance del
cumplimiento de los objetivos ha sido muy lento y en algunos casos,
inexistente. (Ver anexos)

Globalización y medio rural 91


El tema socioeconómico Guatemalteco:
El crecimiento económico de un país se mide por medio del Producto Interno
Bruto, PIB. El PIB, es el valor total de la producción de bienes y servicios
finales, sin incluir los bienes intermedios producidos durante un año y dentro
de las fronteras del país. Para su generación se requiere de capital físico,
recursos naturales, mercados, formación y capacitación, la tecnología,
instituciones sólidas y estables, entre otros factores. Existen factores internos
e internacionales que potencian o limitan su crecimiento como la globalización
por ejemplo.
Guatemala es un país de gente joven con alrededor de un 60% de la población
menor de 25 años. Un rasgo distintivo nacional es el desigual grado de
desarrollo y distribución de la población, con un norte, noroeste y suroeste que
concentran la mitad de la población total y rural indígena, y que se definen por
la peor situación nacional para ambas. Es un país mayoritariamente rural con
una disfunción en el reparto de la tierra (2% de los dueños poseen el 65% de
la tierra útil), un 35.8% de la población vive en pobreza con menos de 2
dólares diarios y un 15.2% se encuentra en una situación de extrema pobreza
(menos de 1 dólar diario). Además, la región metropolitana genera por sí sola
el 64% del PIB (Segeplan, 2005).

El tema de la salud en Guatemala:


La Constitución Política de la República establece que la salud es un derecho
fundamental y un bien público que debe ser disfrutado sin discriminación
alguna. Además, instituye que el Estado tiene la responsabilidad de velar por
la salud y asistencia social de todos los habitantes (artículos 93-95). Sin
embargo, aunque en general la situación de salud de los guatemaltecos ha
tendido a mejorar, hasta ahora esos derechos y obligaciones sólo se han
ejercido y cumplido parcialmente.
El problema de salud a nivel nacional es doble: el acceso a los servicios y la
deficiencia con que son prestados. En el primer caso se incluye la dificultad
para conseguirlos en cabeceras municipales, en contraste con la
concentración en la región metropolitana (más de tres cuartas partes de los
médicos). La deficiencia contrasta con la difusión de enfermedades y la
cantidad de población que las padecen. Así las más importantes entre la
población pobre se identifican, por orden de importancia, con vías
respiratorias, desnutrición, problemas gastrointestinales y paludismo. Los
problemas gastrointestinales se relacionan con la escasez de agua potable y
saneamiento ambiental.
Como soporte al marco teórico se harán comentarios sobre los siguientes
temas:
• La convergencia de modelos estructurales del desarrollo.
• La perspectiva de la libertad.

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• Camino hacia el futuro.
• Hacia una globalización con rostro más humano.
• Cómo hacer que funcione la globalización.

La convergencia de modelos estructurales del desarrollo:


(Un Extracto Del libro “Sociología del Desarrollo: Una perspectiva centrada en
el Actor” Por Norman Long)
A pesar de diferencias obvias en ideología y vestimentas teóricas, hasta hace
poco, dos modelos estructuralistas han ocupado la escena central de la
sociología del desarrollo: la teoría de la modernización y la economía política
y las dos presentan ciertas similitudes paradigmáticas, al tiempo que
comparten debilidades analíticas.
La teoría de la modernización plantea el desarrollo de la sociedad “moderna”
como un movimiento progresivo, hacia formas más complejas e integradas
desde el punto de vista tecnológico e institucional. Este proceso es activado y
mantenido mediante la paulatina y creciente inserción en los mercados de
mercancías y en una serie de intervenciones que involucran la transferencia
de tecnología, conocimiento, recursos, y formas de organización del mundo
más “desarrollado” o sector de una país hacia las partes menos
“desarrolladas”. De esta manera la sociedad tradicional es impulsada hacia el
mundo moderno y poco a poco sus patrones económicos y sociales adquieren
instrumentos de “la modernidad” aunque no sin sobre saltos institucionales (es
decir, lo que a menudo ha sido denominado “obstáculos sociales y culturales al
cambio”).
Por otro lado las teorías marxistas o neo-marxistas de la enconomia política
acentúan la naturaleza explotadora de esto procesos para aumentar el nivel de
extracción o plusvalía y la acumulación de capital, y los atribuyen a la
tendencia expansionista inherente al capitalismo mundial y su necesidad
constante de abrir nuevos mercados. Aquí la imagen es de intereses
capitalistas, extranjeros y nacionales que subordinan (y que probablemente a
la larga minan) los modelos y relaciones de producción no capitalistas y los
integran a un tejido desigual de relaciones económicas y políticas. Aunque ha
variado las coyunturas y el grado de integración de los países a la economía
política mundial, el resultado es estructuralmente similar. Son obligados a
unirse a la “hermandad de naciones” en condiciones no determinadas por
ellos, si no por “socios” mas adinerados y poderosos en el terreno político.
Son ahora reconocidas en extenso tanto por sociólogos como por economistas
políticos, gran parte de la teoría social actual, permanece casada con el
universalismo, la linealidad y las posiciones binarias (Alexander, 1995, 6-64,
citado por Long).
Lo que claramente se pierde aquí es el esfuerzo por analizar a fondo las
maneras intrincadas y variadas en que las viejas y nuevas formas de

Globalización y medio rural 93


producción, consumo, sustento e identidad se entrelazan y generan modelos
heterogéneos de cambio económico y cultural. Dos intentos diferentes, aunque
a la vez desafiantes, de ofrecer al marco analítico es la reconceptuación de
los cambios rurales en el Reino Unido (Constructing the contryside) de
Mariden y colaboradores y el análisis de smith (1999:131-191) de los procesos
de reestructuración socioeconómica en las regiones de España e Italia en su
libro confronting the present.
Otros teóricos contemporáneos se han dedicado a reformular el análisis para
incluir acontecimientos más explícitos de la globalización. Por ejemplo Preston
(1996: 273-293) distingue tres vías para teorizar el sistema global: 1) un
posmodernismo orientado al mercado, basado en el conocimiento y el punto de
vista de consumo global/estilos de vida; 2) mediante la aplicación de la teoría
marxista de la dependencia para explicar los cambios de los modelos globales
de capitalismo y los cambios en el destino de bloques particulares de poder
económico y político (como el hundimiento del sistema soviético y el
surgimiento de las vicisitudes posteriores en los países asiáticos orientales, y
3 mediante un esfuerzo por hacer nuevas interpretaciones del cambio
estructural por medio de la identificación de lo que preston designa “una lógica
de interdependencia global siempre mayor” entre grupos que ocupar nichos
específicos en la escena global y que intentan identificar problemas comunes y
que ejercen presión para el establecimiento de acuerdos globales negociados
y estructuras reguladoras.
La apreciación de Preston cita Norman Long, del análisis estructural lo llevo a
una conclusión similar: lo que necesitamos es dejar atrás las posiciones
estructurales a favor de un análisis enfocado en el agente o actor.

El Camino hacia el futuro:


La globalización para algunos pobres del mundo no funciona y otros piensan
que la solución es abandonar la globalización. La globalización ha producido
grandes beneficios (aunque también puede globalizar grandes problemas) y ha
propiciado que las diferentes naciones luchen por la instauración en todo el
mundo de la democracia. Entonces, parte del problema de la globalización
radica en sus “árbitros”: el BM, el FMI y la OMC., en sus intereses e ideología.
La falta de transparencia afecta a cada una de las instituciones
internacionales, aunque en todas ellas se presente de manera distinta. Por
ejemplo, en el ámbito bancario, la falta de transparencia es lo común:
pensemos por qué existen paraísos fiscales (como las Islas Caimán) donde la
evasión fiscal y el lavado de dinero es diario, y sólo después del 11 de
septiembre se reconoció que entre esas actividades ilegales, figuraba la
financiación del terrorismo.
En Guatemala la falta de transparencia como en el caso del Banco del Café –
BANCAFE- y del Banco de Comercio, se apropiaron de los depósitos de los
cuentahabientes. El mayor desafío no radica simplemente en las propias
entidades, sino también en los esquemas mentales: un típico presidente del

Globalización y medio rural 94


Banco Central de un país, empieza su jornada laboral pensando en las cifras
de inflación, pero nó por las de pobreza extrema.No obstante, numerosos
analistas sugieren que han percibido la realidad política imperante, y que
deben cambiar su retórica si quieren sobrevivir. El secreto y la falta de
transparencia socavan a la democracia.
Entonces ¿abolir el Fondo es la solución? Sostiene Stiglitz que de ser así,
sería creada otra bajo diferentes formas. Queda la esperanza, entonces, de
que estas instituciones internacionales sean rediseñadas en beneficio de los
países en desarrollo. El mundo precisa de ellas, y aunque las ya existentes
probablemente hayan tratado de evolucionar de acuerdo a las necesidades
específicas dentro de sus campos de acción, en el mundo globalizado también
se globalizan los problemas y la miseria, y de ahí la importancia de una acción
a conciencia colectiva y global.

Se requiere de un cambio en la gobernanza:


Hasta aquí hemos atribuido las fallas de la globalización al hecho de que, al
fijar reglas del juego, los intereses y esquemas mentales comerciales y
financieros parecen haber prevalecido en las instituciones económicas
internacionales. Ha predominado una visión concreta del papel del Estado y
los mercados, una visión que no es universalmente aceptada en los países
desarrollados pero que es impuesta en los países subdesarrollados y las
economías en transición, Guatemala no escapa a esta situación, Guatemala
necesita un cambio en su forma de gobernar.

Acerca de la ayuda y la condonación de la deuda:


La forma en que se concede a menudo la ayuda por las instituciones
internacionales imponiendo una serie de condiciones, crea obstáculos frente a
las transiciones efectivas. Algunos opinan que se debería poner en práctica la
“selectividad”, es decir, la concesión de ayuda a países con antecedentes
probados, permitiéndoles que escojan por sí mismos sus propias estrategias
de desarrollo. De esta manera se ejercer impactos significativos tanto en la
promoción del crecimiento como en la reducción de la pobreza.
Los países en desarrollo no sólo necesitan recibir ayuda, sino un aumento de
la misma. Debe existir una base de financiación, de ayuda sostenida, libre de
las políticas de los Estados Unidos y otros poderosos. Para esto, se han
planteado diversas soluciones; por ejemplo, al fundarse el FMI se creó una
suerte de “moneda internacional”: los Derechos Especiales de Giro (SDR). La
emisión de SDRs para financiar bienes públicos globales podría colaborar en
el mantenimiento del vigor de la economía global, al mismo tiempo que asiste
a alguno de los países más pobres del mundo.
Una segunda propuesta comprende el uso de ingresos a partir de los recursos
económicos globales para sufragar la financiación.Recientemente, la tensión
se ha concentrado en la condonación de la deuda. Sin dicha condonación,

Globalización y medio rural 95


muchos países en desarrollo no podrían crecer. Un elevado porcentaje de las
exportaciones se destina a pagar a los países desarrollados sus préstamos.
La organización Jubileo 2000 tuvo éxito, con el respaldo de la Iglesia en
conseguir muchos más compromisos en pro de la condonación de la deuda. A
fines del 2000, veinticuatro países habían condonado deudas.

Hacia una globalización con un rostro más humano:


No sólo se trata de cambiar estructuras internacionales. El propio esquema
mental entorno a la globalización debe modificarse. Pero la globalización mal
gestionada trae consigo una consecuencia mucho peor: la amenaza a la
identidad y los valores culturales. Se debe llegar a un proceso globalizador
más gradual, en donde las instituciones tradicionales no sean arrolladas.
Hay malestar en la globalización; y si bien trajo muchos beneficios, los más
beneficiados fueron aquellos países que se hicieron cargo de su propio destino
y no creyeron en un mercado autorregulado que “resuelve problemas”.
Es simple: si la globalización sigue gestionada como lo está, sólo generará
más pobreza y más inestabilidad. Si logramos cambiarla, entonces podremos
decir que el malestar en la globalización no fue en vano. Mientras tanto, y
como expresó Keynes, de seguir así “a largo plazo, todos estaremos muertos”.
Pero Keynes fue acusado de socialista; por fortuna hay muchas personas en el
mundo que reconocen estos problemas, y voluntad política para cambiarlos no
les falta.
Se necesitan políticas para un crecimiento sostenible, equitativo y
democrático. Ésta es la razón del desarrollo.
El desarrollo no consiste en ayudar a unos pocos individuos a enriquecerse o
en crear un puñado de absurdas industrias protegidas que sólo benefician a la
elite del país; no consiste a traer a Prada y Benetton, Ralph Lauren o Louis
Vuitton para los ricos de las ciudades, abandonando a los pobres del campo a
su miseria. El que se pudieran comprar bolsos de Gucci en los grandes
almacenes de Moscú no significó que el país se había vuelto una economía de
mercado.

¿Desarrollo sin libertad?


Actualmente se está afirmando que la libertad está intimamente relacionada
con el desarrollo y que una no podrá subsistir sin la otra. La cuestion no es la
capacidad para vivir eternamente, como decía Maitreyee –bendita sea-, si no
la capacidad para vivir en realidad mucho (sin morir en la flor de la vida) y
para vivir bien mientras se este vivo, y no para vivir una vida de miseria y de
privacion de libertad.
El desarrollo consiste en transformar las sociedades, mejorar las vidas de los
pobres, permitir que todos tengan la oportunidad de salir adelante y acceder a
la salud y a la educación.

Globalización y medio rural 96


Sen también nombra a Aristóteles quien mencionó que la riqueza no es el bien
que buscamos, pues no es mas que un instrumento para conseguir algún otro
fin. La renta y la riqueza son deseables, en si mismas son de uso general
para tener mas libertad, para llevar el tipo de vida que tenemos razones para
valorar. La utilidad de la riqueza reside en las cosas que nos permite hacer.
Es necesario examinar e investigar los fines y los medios de desarrollo para
comprender mejor el proceso de desarrollo. El desarrollo tiene que ocuparse
más de mejorar la vida que llevamos y las libertades de que disfrutamos.
Los procesos hacen posible la libertad de acción y de decisión como las
oportunidades reales que tienen los individuos de acuerdo a sus
circunstancias personales y sociales. Estos aspectos son contrastantes.
Hay que poner atención a la expansión de las capacidades de las personas
para llevar el tipo de vida que valoran y que tienen razones para valorar esto
se puede lograr por medio de medidas publicas o por el uso eficaz de las
capacidades de participación de los individuos, está relación bilatearal es
fundamental. También hay que tomar en cuenta la evaluación y la eficiencia.
El éxito de una sociedad ha de evaluarse principalmente en función de las
libertades fundamentales de que disfrutan sus miembros. Se menciona el
término ¨agente¨como la persona que actua y provoca cambios y cuyos logros
se pueden juzgar en función de sus propios valores y objetivos,
independientemente de que los evaluemos o no también en función de algunos
criterios externos.
La falta de renta y la falta de capacidades suelen guardar considerables
relaciones por lo que es importante concebir que prestando atención a la
primera se obtendrá automaticamente suficiente información sobre la
segunda. El papel de la renta y de la riqueza por importante que este sea,
junto con otras influecias tiene que integrarse en un análisis más amplio y
completo del éxito y de las privaciones.
Y qué de la pobreza. Se entiende a la pobreza como la privación de
capacidades elementales, básicas y no sólo como una renta baja. Hablando
de seguridad social este debería de compensar la perdida de renta de los
parados ya que el paro no es solo una falta de renta que puede compensarse
con transferencias del estado, también puede tener trascendentales y
negativas consecuencias para la libertad individual, la inciativa y las
cualificaciones. Otro efecto importante es que el paro contribuye a la
exclusion social de algunos grupos y provoca la pérdida de independencia, de
confianza en uno mismo y de salud mental y física.

Globalización y medio rural 97


Comentarios finales del grupo respecto de las perspectivas y retos de la
sociedad Guatemalteca ante la Globalización.
Aprendizaje por interacción
Un desafío para el desarrollo de las regiones rurales
Luiz Carlos Bedushi filho
Extracto del libro “Políticas Públicas como objeto social”
Imaginando el bien público en el desarrollo rural latinoamericano

Según filho, el desarrollo rural en América Latina y el Caribe enfrenta


actualmente una búsqueda permanente por nuevos abordajes metodológicos
para la superación de los desafíos cada vez más complejos que marcan los
espacios rurales.
Uno de estos abordajes emergentes es el enfoque territorial del desarrollo
rural (DTR). Para Schejtman y Berdegué el DTR es un proceso simultáneo de
cambio institucional y productivo en determinadas localidades orientado a
superar la pobreza.
Fruto de la (re) valorización de la importancia de la dimensión espacial en los
fenómenos socioeconómicos ( Piore y Sabel 1984; Bagnasco y triglia 1988), el
enfoque territorial del desarrollo es cada vez más aceptado como una ruta
prometedora para superar las limitaciones que impiden el desarrollo de las
áreas rurales.
Sin embargo como sugiere Favereto (2009) lo que parece estar pasando es
mucho más que una renovación retórica, que todavía no se ha reflejado en
transformaciones institucionales en la renovación métodos e instrumentos para
la implementación del enfoque del terreno.
Las criticas de Meyer-Stamer (2004) sobre la aplicación indistinta del enfoque
del Desarrollo Económico Local (DEL) en América Latina también son un
importante alerta para los formuladotes de políticas. Para este autor, el énfasis
del DEL esta mucho mas orientado a la dimensión de policies que a la de
politics, lo que genera recomendaciones genéricas de políticas que, una vez
implementadas, no responden a las reales demandas y oportunidades de los
territorios. Argumentación similar es la formulada por Evans (2003) al sugerir
la emergencia de una verdadera “mono-cultura institucional” , es decir, “una
imposición de versiones idealizadas de instituciones angloamericanas,
basadas en planeamientos, cuya aplicabilidad presumiblemente trasciende las
culturas y circunstancias nacionales.
La principal conclusión es que la conformación de arreglos institucionales en
los territorios rurales que permiten y estimulan procesos de aprendizaje por
interacción entre los actores es condición fundamental para la emergencia de
procesos localizados de desarrollo. Es a través de la interacción en espacios
públicos de deliberación que los actores logran identificar oportunidades de

Globalización y medio rural 98


cooperación que se materializan en proyectos que moldean los territorios.

Concluye Filho indicando, las experiencias analizadas en el capitulo, lo que


tienen en común es la apuesta explícita por la diversificación de la
participación social en la promoción del desarrollo: participan agricultores y no
agricultores, organismos públicos y privados, con o sin fines de lucro, en
arreglos que involucran un conjunto de municipios. Adoptan además una
orientación que esta de acuerdo al “enfoque de capacidades” que sugiere
Amartya Sen (2000) que defiende con firmeza la importancia de la creación y
el fortalecimiento de instituciones que promocionen “debates e intercambios
públicos”.

Esta diversificación social, organizacional y geográfica, sin embargo no es


para nada fácil de lograrse.
De hecho parece ser mucho más la excepción de la regla. En general, las
experiencias de desarrollo rural que se sostienen en arreglos organizacionales
localizados tienen un sesgo sectorial (agrícola) muy marcado.
Los autores de la corriente optimista sostienen que los intereses de los
actores sociales tradicionalmente excluidos de los procesos de decisión pasan
a ser considerados, y lo gestores de políticas públicas y las burocracias
gubernamentales son incluidos a tomar decisiones llevando en cuenta dichos
intereses. Para ellos, los foros participativos, favorecen y perfeccionan la
participación política y dificultan la manutención de formas autoritarias de
decisión y relaciones clientelistas entre gobiernos y sociedad.
De toda forma como sugiere culpepper (2005) la emergencia de “instituciones
de gobernanza colaborativa descentralizada” puede ser considerada una de
las principales innovaciones ocurridas en los países desarrollados en los
últimos 20 años. Estas instituciones se caracterizan por: a) promover
interacciones constantes en un dominio político dado entre actores
gubernamentales y no gubernamentales; b) operar fundamentalmente; y c) los
actores estatales no monopolizan la definición de los problemas o de los
métodos de implementación de acciones para enfrentarlos.
En conclusión: el énfasis está en la capacidad que tienen los actores de
aprender a partir de interacción y de la puesta en marcha de proyectos
negociados y concensuados en la diversidad de opiniones.
La globalización es inevitable y puede tener efectos generales, mundiales,
muy beneficiosos, pero comporta grandes riesgos. A la globalización
también hay que aplicarle el criterio de sostenibilidad. Una globalización
salvaje y sin normas ni límites podría ser muy negativa.
El cambio que más pronto se requiere para que la globalización funcione como
debiera, es un cambio en el modo de gobernar. Esto supone un cambio en los
derechos de votos en las instituciones internaciones que garantice que no sólo

Globalización y medio rural 99


sean las voces de los países más poderosos las escuchadas ni en base al
capital que aportan.
La reforma de la OMC demandará reflexionar acerca de una agenda comercial
más equilibrada y que preste especial atención a los países subdesarrollados.
La UE, por ejemplo, ya ha dado un primer paso con su iniciativa “todo salvo
armas”, que permite la libre importación en Europa de todos los bienes de los
países más pobres, excepto armas. Es un importante paso aunque no resuelve
todas las quejas de los países más pobres: ellos siguen sin poder competir
con la sumamente subsidiada agricultura europea.
Podríamos concluir entonces indicando que el reto para Guatemala es tomar el
reto de la Globalización aceptando las ventajas que esta puede traer para
nuestro de desarrollo, tratando de no perder nuestra identidad pero cuidando
que esto no se convierta en una barrera y más aún, aprovecharla como ventaja
comparativa para de una vez por todas poder insertarnos en el concierto de
las naciones como nuestro país y nuestro pueblo se lo merece.
Guatemala puede y seguirá siendo rural por mucho tiempo, pero con un
cambio fundamental: acercar los servicios de salud y educación a los
ciudadanos rurales, y apoyando en capacitación e infraestructura para las
nuevas actividades productivas que deberán enfocarse en el turismo rural, las
manufacturas y artesanías, lo forestal y, por supuesto, en lo agropecuario,
pero con acompañamientos que ayuden a una mayor productividad en estas
áreas.
Este reenfoque de la producción rural requerirá de inversiones importantes, las
que a su vez generarán empleo. A la gente del área rural hay que darle una
respuesta digna y eficaz. O seguimos generando expectativas difíciles de
cumplir en lo puramente agrícola, o abrimos la agenda a nuevas opciones que
permitan garantizar un mejor nivel de vida futura y un aliciente para de
inmediato incluir los servicios que garanticen un mejor nivel de vida.
La visión de desarrollo debe centrarse en ampliar las opciones que las
personas necesitan para llevar una vida digna y productiva conforme a sus
necesidades e intereses. Y ésta debe coincidir con la visión de los derechos
humanos: La Libertad (PNUD, Colombia).
Esta visión de desarrollo debe de estar basada no solo sobre los recursos y
capital, sino que sobre una transformación de la sociedad. El mayor desafío a
tomar en cuenta es sobre la sostenibilidad del medio ambiente, la disminución
de la pobreza, la promoción de la democracia y en la búsqueda de un comercio
justo.
Para finalizar, debemos recordar que La Républica de Guatemala está
constituida por cuatro pueblos, el Maya, el Ladino, el Xinca y el Garífuna, El
reto de éstos pueblos y de las sociedades rurales que los conforman es
complejo, debido a la composición multiétnica, pluricultural y plurilingüe.
La población rural debe de luchar por agruparse e incertarse en los ambitos
político, económico, social y de sostenibilidad ambiental y de ésta manera

Globalización y medio rural 100


hacerse de nuevas perspectivas como la equidad, la justicia, la democracia y
la participación.
No obstante, el gobierno Guatemalteco debe de facilitar los espacios de
participacíón a las sociedades rurales, se requiere de nuevas instituciones o
un cambio en la gobernanza de las mismas para proveer servicios al sector
rural, incluyendo políticas públicas y políticas macroeconómicas en búsqueda
de un comercio justo.
Es necesario examinar e investigar con mayor atención, los fines y los medios
del desarrollo, para comprender mejor su proceso y poder usar eficientemente
las capacidades de participación de la sociedad rural y civil.
El fortalecimiento del poder civil es una condición indispensable para el
desarrollo.

Globalización y medio rural 101


Globalización y medio rural 102
Conclusiones

Hemos dicho que el sector rural de Guatemala tiene tres funciones básicas a
nivel de país. Primero, debe hacer un aporte al producto interno bruto;
segundo, tiene una función social, vista su importancia en el mejoramiento de
la calidad de vida y la seguridad alimentaria y tercero por su relación estrecha
con el uso y aprovechamiento de los recursos naturales. Dado que la mayoría
de la población guatemalteca vive en el medio rural, el diseño de las políticas
rurales influye directamente en las posibilidades de logro de los Objetivos del
Milenio en el país.
Hemos señalado también que hasta ahora, de acuerdo con el monitoreo que
hace la ONU, (2009) se estima que es posible pensar que el proceso de
desarrollo rural en Guatemala puede llevar a la erradicación de la pobreza y el
hambre, dar acceso universal a la educación al menos a nivel primario y
reducir la mortalidad infantil. Sin embargo, no hay certeza del resultado del
desarrollo rural en términos de la equidad de género, el combate al SIDA, la
malaria y otras enfermedades. No se percibe claramente que sea posible
asegurar la sostenibilidad ambiental o desarrollar asociaciones globales para
el desarrollo. De acuerdo con la ONU, no se están teniendo resultados
aceptables en cuanto a salud materna.
La globalización es el proceso de eliminación de las barreras a los flujos de
bienes, servicios, capitales, conocimientos y en un menor grado personas, a
través de las fronteras, genera diferentes niveles de integración de los países
y los pueblos del mundo, debido a la enorme reducción de los costos de
transporte y comunicación. El desarrollo de buenas políticas y de buenas
instituciones para el medio rural de Guatemala, debería permitir aprovechar
las posibilidades de la globalización a favor de la mayoría de los
guatemaltecos, que viven en zonas rurales y experimentan situaciones de
precariedad o de pobreza.
Por su parte, las organizaciones sociales y las entidades del gobierno,
deberían buscar la manera de aprovechar el proceso de globalización, a favor
de expandir las libertades de las mayorías para lograr la forma de vida que
aprecian y consideran deseable y de esta manera, superar la pobreza en el
país (Sen, 2000) y así lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el
país (ONU, 2009).
Para la mayoría de los guatemaltecos, la globalización no ha funcionado. La
violenta reducción de la presencia del gobierno en el medio rural, que implicó
la reducción del personal del MINAG de 20,000 a 2,000 empleados,
seguramente ayudó a mejorar las finanzas del gobierno, pero no ha mejorado
las finanzas de las familias rurales, que han visto crecer la pobreza, la
desnutrición y la vulnerabilidad. La falta de asistencia técnica y de programas

Globalización y medio rural 103


que promuevan activamente el bienestar social, explican en buena medida
este resultado.
A pesar de este balance general más bien negativo, la globalización ofrece
algunas posibilidades que podrían ser aprovechadas por las organizaciones
sociales y las entidades del gobierno.

Transformaciones institucionales
En un período relativamente corto, las instituciones para el medio rural en
Guatemala, se han transformado profundamente. Después de haber sido
protagonistas del proceso de desarrollo rural, las instituciones del gobierno
juegan cada vez más un papel de árbitro para facilitar las relaciones entre
iniciativas particulares, y otros agentes han adquirido mayor protagonismo en
un medio rural más orientado por los mecanismos de mercado que por una
política explícita.
La oportunidades para establecer los acuerdos sociales necesarios para
enfrentar la globalización y usarla a favor de los guatemaltecos, han estado
restringidas. La iniciativa temprana de formar un Mercado Común
Centroamericano en los años 1970s, se truncó por los conflictos armados en
Guatemala, El Salvaudor y Nicaragua. Una vez superados esos conflictos, las
crisis económicas regionales, como el llamado "efecto tequila" y el "efecto
caipirinha", distorsionaron el funcionamiento de las economías y justificaron la
aplicación del llamado "Ajuste Estructural", que para el caso de Guatemala,
significó la “oportunidad” de financiar la recuperación del ritmo de desarrollo, a
cambio de que se adoptaran las políticas emanadas del Consenso de
Washington (entre el FMI, BM, BID y el Tesoro de los Estados Unidos). Dichas
políticas consistieron básicamente en mantener el tipo de cambio, reducir el
déficit fiscal y privatizar los activos propiedad del gobierno.
Para el medio rural guatemalteco, la globalización ha significado un
adelgazamiento de las instituciones y un énfasis fuerte en las agro-
exportaciones, en especial de cultivos distintos a lo que han sido las
exportaciones tradicionales de café, banano, algodón, carne, azúcar y tabaco.
Este énfasis en la generación de divisas a partir del campo, ha sido a costa de
una atención reducida a las funciones social y ambiental del medo rural y a
una desatención a la economía de las familias de medianos y bajos ingresos
que lo habitan.
Con un índice de Gini respecto a la propiedad e la tierra de 0.83, Guatemala
tiene una de las estructuras de tenencia de la tierra más desiguales del
continente americano. Para reactivar el proceso de desarrollo rural, es
necesario redistribuir la tierra. Sin embargo, se estimó que no existen las
condiciones políticas para que el gobierno se hiciera cargo directamente de la
redistribución de la tierra, por lo cual a partir de 1986, se promovió el

Globalización y medio rural 104


desarrollo del mercado de tierras, con la intención de que las propiedades
manejadas menos intensivamente, pasen a manos de productores organizados
que desarrollen mejor su potencial productivo y puedan adquirir un patrimonio.
Para esto, se creó el Fondo de Tierras, que inició un experimento novedoso de
"reforma agraria asistida por el mercado". El Fondo de Tierras, otorga a los
grupos de productores pobres organizados, créditos para la adquisición de
tierras y para contratar servicios de asesoría técnica y de mercadeo.

Los desafíos
El 92% de los productores rurales guatemaltecos, son pequeños. Una buena
parte de la población rural, no tiene tierra. En el contexto de cambios
profundos en las instituciones rurales, que la globalización ha producido, el
principal desafío que enfrentan los pequeños productores, es el lograr
refuncionalizarse, de modo que puedan obtener los medios para mantener a
flote las economías familiares y comunitarias.
Con una reducción notable de las instituciones de gobierno, los pequeños
productores deben desarrollar sus propias estrategias para obtener las
inversiones, la tecnología y los canales de acceso al mercado que son
necesarios para tener viabilidad.
Un desafío mayor que enfrentan los pequeños productores, es lograr un mayor
acceso a la tierra por la vía del mercado, lo cual plantea la necesidad de
desarrollar mecanismos de financiamiento suficientes para lograr una
distribución más eficiente de la propiedad.

Nueva ruralidad
La globalización, ha permitido que la economía y el modo de vida de las
comunidades rurales, agreguen otros elementos, además de la producción
agrícola. El nuevo espacio rural guatemalteco, presenta nuevas opciones, que
incluyen la emergencia de pequeñas empresas familiares de tipo industrial,
comercial o de servicios. La mejoría en las comunicaciones y los transportes,
abre nuevas oportunidades de negocios para estas unidades económicas
emergentes.
El emprendimiento de nuevas actividades productivas, está aumentando la
capacidad de agencia de la población rural y en especial de sectores
tradicionalmente excluidos, como son las mujeres y los jóvenes. Este aumento
en las capacidades de agencia, plantea la posibilidad y la necesidad de
emprender una descentralización democrática de la gestión pública en el
medio rural, que es posible que se lleve a cabo en un futuro próximo.

Globalización y medio rural 105


La emergencia de temas ambientales como son la importancia de conservar la
diversidad biológica, regular los flujos hidrológicos o combatir el cambio
climático global, plantean también nuevas posibilidades para el medio rural.
Estas posibilidades, se amplían más aún con el incremento de la participación
de las mujeres en la gestión económica, social y política y con la ampliación
del papel de las organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, para aprovechar estas posibilidades, será necesario desarrollar
esquemas eficaces de apoyo a las nuevas actividades productivas rurales, de
modo que cuenten con contactos, asistencia técnica y jurídica, canales de
financiamiento y comercialización.

Superación de la pobreza
En Guatemala hay propuestas innovadoras que han abierto a la población local
nuevas oportunidades de desarrollo social y económico. Se tienen por ejemplo,
buenas experiencias de producción orgánica a nivel comunal, que han
aprovechado las oportunidades que la liberalización comercial ha abierto.
Muchas familias han desarrollado sus propios esquemas de trabajo a domicilio
o maquila, que les ha permitido mejorar sus ingresos.
Se observa poca relación entre los programas del gobierno y las necesidades
y expectativas locales. Esta claro que los programas de gobierno no
eliminarán por sí mismos la pobreza. En el nuevo arreglo institucional de
Guatemala, los programas de gobierno no se plantean eliminar la pobreza por
sí mismos, sino que se orientan a generar las condiciones para que sean los
agentes sociales los que tomen la iniciativa. En estas condiciones es
necesario reforzar e incrementar la capacidad de agencia a nivel local, para
superar la pobreza.

Perspectiva de género
Para que el sector rural de Guatemala cumpla su triple función económica,
social y ambiental, es fundamental promover afirmativamente la participación
de las mujeres en los ámbitos cultural, político, social y económico. Esto es
así, tanto por razones de justicia y equidad, pues no es posible pensar en el
desarrollo rural teniendo en cuenta solamente a la mitad de la población, pero
también por que la participación activa de las mujeres incrementa
sustancialmente la capacidad de agencia de sus comunidades y por lo tanto
las posibilidades de desarrollo del conjunto de la comunidad.
La acción afirmativa a favor de las mujeres, debería incluir entre otras cosas,
esquemas de fomento a pequeñas y medianas empresas manejadas por

Globalización y medio rural 106


mujeres, que incluyan apoyo técnico y jurídico, financiamiento y apoyo para el
acceso a los mercados.
Por otra parte, deben nivelarse las oportunidades dando acceso preferencial
de las mujeres a la tierra y al crédito, y atención especial a sus necesidades
de educación, salud materna y nutrición.

Perspectivas
La globalización plantea retos muy fuertes al sector rural. Para aprovechar
algunas de las oportunidades que presenta, es necesaria la construcción
social de un modelo guatemalteco de globalización que sea consultado con los
grupos afectados y que sea implementado de una manera pluralista, que
incluya de manera explícita a los grupos tradicionalmente marginados,
incluyendo a las mujeres, los jóvenes y las comunidades indígenas.
Una inserción de Guatemala en la globalización, que genere beneficios para
los guatemaltecos, demanda un cambio de mentalidad, que incluya pensar en
términos globales y pensar en términos plurales. No es de esperarse que la
globalización genere muchos beneficios, si en el diseño de las políticas y en la
construcción de las instituciones, se privilegia solamente a los grupos
privilegiados y si no se consideran las posibilidades que existen en las nuevas
relaciones de Guatemala con el mundo.
Si bien la globalización en Guatemala ha significado el retroceso en varios
aspectos de la vida económica, social y política del país, esto no tiene que ser
así. Para que sea de otra manera, se requiere de un mejor marco de políticas
públicas con sentido social, que refuerce la gobernabilidad a nivel local y a
nivel nacional, a partir de promover na mayor participación de los grupos
locales.
En resumen, la globalización presenta a Guatemala el reto de replantear a
fondo sus acuerdos sociales, de modo que se aproveche su riqueza cultural y
natural, se dé la equidad y se logre la acción colectiva para un verdadero
desarrollo; es decir, para que la mayoría de los guatemaltecos vean que se
expanden sus posibilidades de lograr la forma de vida que desean y valoran.

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Referencias

Office of the United States Trade Representative: Dominican Republic –


Central America Free Trade Agreement. http://www.ustr.gov/trade-
agreements/free-trade-agreements/cafta-dr-dominican-republic-central-
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Country progress-Guatemala.
http://www.mdgmonitor.org/country_progress.cfm?c=GTM&cd=320
Sen, Amartya: Development as Freedom, Oxford, Oxford University Press,
1999.
Sen, Amartya Kumar: Desarrollo y libertad. Editorial Planeta, 2000.
Smith, Adam: Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las
naciones. 1776. Editado en México, Fondo de Cultura Económica, 1958.
Stiglitz, Joseph: El malestar en la globalización. México, Taurus, 2002
(décima reimpresión, 2009)
Warman, Arturo: Los campesinos: hijos predilectos del régimen.
México,Nuestro Tiempo, 1972.

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