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COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. 5TO AÑO.

PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN

COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA .

Rasgos pertenecientes al realismo mágico latinoamericano. Boom latinoamericano. Contexto Géneros discursivos. Presencia de elementos mágicos o extraños, percibidos por los personajes y el narrador como parte de la realidad. Elementos fantásticos en las narraciones. Analizar las características del género fantástico a partir de la lectura de Introducción a la Literatura Fantástica de T. Todorov. El ensayo. Presentación oral de novelas.     Laura Esquivel Como agua para chocolate. (PDF) Roa Bastos El trueno entre las hojas. Julio Cortázar “El Río”, “Continuidad de los parques” Canción Muerte en hawaii Calle 13 Película Búsqueda implacable

EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS Augusto Roa Bastos
EL INGENIO se hallaba cerrado por limpieza y reparaciones después de la zafra. Un tufo de horno henchía la pesada y eléctrica noche de diciembre. Todo estaba quieto y parado junto al río. No se oían las aguas ni el follaje. La amenaza de mal tiempo había puesto tensa la atmósfera como el hueco negro de una campana en la que el silencio parecía freírse con susurros ahogados y secretas resquebrajaduras. En eso surgió de las barrancas la música del acordeón. Era una melodía ubicua, deshilachada. Se interrumpía y volvía a empezar en un sitio distinto, a lo largo de la caja acústica del río. Sonaba nostálgica y fantasmal. —¿Y eso qué es? —preguntó un forastero. —El cordión de Solano—informó un viejo. —¿Quién? —Solano Rojas, el pasero ciego. —Pero, ¿no dicen que murió? —Él sí. Pero el que toca agora e' su la'sánima. —¡Aicheyarangá, Solano! —murmuró una vieja persignándose. La mole de la fábrica flotaba inmóvil en la oscuridad. Un perro ladró a lo lejos, como si ladrara bajo tierra. Dos o tres críos desnudos se revolvieron en los regazos de sus madres, junto al fuego. Uno de ellos empezó a gimotear asustado, quedamente.

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COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. 5TO AÑO. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN

—Callate, m'hijo. Escuchá a Solano. E'tá solito en el Paso. El contrapunto de un guaimingüé que rompió con su tañido la quietud del monte, volvió aún más fantasmal la melodía. El acordeón sonaba ahora con un lamento distante y enlutado. —Así suena cuando no hay luna—dijo el viejo encendiendo su cigarro en un tizón en el que se quemaba un poco de noche. —La debe andar buscando todavía. —¡Pobre Solano! Cuando se apagó el murmullo de las voces, se pudo notar que el acordeón fantasma no sonaba ya en la garganta del río. Sólo la campana forestal siguió tañendo por un rato, a distancia imprecisable. Después también el pájaro calló. Los últimos ecos resbalaron sobre el río. Y el silencio volvió a ser tenso, pesado, oscuro. Los primeros relámpagos se encendían hacia el poniente, por detrás de la selva. Eran como fugaces párpados de piel amarilla que subían y bajaban súbitamente sobre el ojo inmenso de la tiniebla. El acordeón no volvió a sonar esa noche en el Paso. En ese recodo del Tebikuary vivió sus últimos años Solano Rojas, el cabecilla de la huelga, después de volver ciego de la cárcel. Probablemente él mismo a su regreso le dio al sitio el nombre con el que se le conoce ahora: Paso Yasy-Mörötï. Las barrancas calizas y el banco de arena sobre el agua verde, forman allí en efecto una media luna color de hueso que resplandece espectralmente en las noches de sequía. Pero tal vez el nombre de Paso haya surgido menos de su forma que de cierta obstinada imagen pegada a la memoria del pasero. Vivía en la barranca boscosa que remata en el arenal. Aún se pueden ver los restos de su rancho devorado por el monte, sobre aquella pequeña ensenada. Es un remanso quieto y profundo. Ahí guardaba su balsa. No era difícil adivinar por qué había elegido ese sitio. Enfrente, sobre la barranca opuesta estaban las ruinas carbonizadas de la Ogaguasú en la que había terminado el funesto dominio de Harry Way, el fabricante yanqui que continuó y perfeccionó el régimen de opresiva expoliación fundado por Simón Bonavi, el comerciante judíoespañol de Asunción. Es cierto que Solano Rojas ya no podía ver las ruinas ni el nuevo ingenio levantado en el mismo emplazamiento del anterior. Pero él debió contentarse seguramente con tenerlos delante, con sentirlos en el muerto pellejo de sus ojos y recordarles todos los días su presencia acusadora y apacible. Se apostó allí y dio a su vigilancia una forma servicial: su trabajo de pasero, que era poco menos que gratuito y filantrópico, pues nunca aceptó que le pagaran en dinero. Sólo recibía el poco de tabaco o de bastimento que sus ocasionales pasajeros querían darle. Y a las mujeres y los niños que venían desde remotos parajes del Guairá, los pasaba de balde ida y vuelta. Durante el trayecto les hablaba, especialmente a los chicos.

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La honda cicatriz del hachazo en la frente también parecía mirar como otro ojo arrugado y seco. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN —No olviden kená. Desatracaba con lentitud y volvía a su remanso a favor de la corriente. Hablaba desde ella sin amargura. Era su manera de recordarles que él aún estaba allí vencido sólo a medias. entorchada de abultados costurones. Después de la puesta de sol sacaba su remendado acordeón y se sentaba a tocar en un apyká bajito. Sólo la roldanita de palo iba chirriando en el alambre. Su cátedra era la balsa. Su cara morena y angulosa se tornaba viviente por debajo de la máscara que le habían dejado. Había algo de religioso pero al mismo tiempo de pura y simple humanidad en Solano Rojas cuando hablaba. Tenía indudablemente conciencia de una oscura y vital labor docente. todas las cosas que habían pasado. Él tenía su música. Y junto' todo'nojotro formamo la mano. Sus manos se movían con ímpetu 3 . el puño humilde pero juerte de lo'trabajadore. El único hermano de verdá que tiene un pobre ko' e' otro pobre. El torso flaco y desnudo estaba vestido con las cicatrices que el látigo de los capangas primero y el yatagán de los guardiacárceles después habían garabateado en su piel. No era un burdo elemento subversivo. de emocionada camaradería. Solano! —¡Adió manté. se llenaba de una secreta exaltación. che ra'y-kuera! Quedaba un rato en la orilla. todo eso y algo más que sólo él sabia. destruido por el fuego vindicador hacía quince años y habitado sólo ahora por los lagartos y las víboras. pero con una profunda convicción. La mole rojiza del ingenio se desmoronaba silenciosamente sobre él desde el pasado. el río de por medio. sin encono. Se miraban sin verse. che ra'y-kuera. Su presencia surgía en la sombra. de Eulogio Penayo. sobre el río. Sus ojos ciegos parecían ver. Los harapientos mitá'í lo contemplaban con una especie de fascinada veneración mientras remaba. Y un nudo de miedo valeroso. se les atragantaba con la saliva al saltar de la balsa gritando: —¡Ha'ta la güelta. recostado contra un árbol. en el talud calizo. No tenía más de cuarenta años. 5TO AÑO. Las ruinas estaban silenciosas entre los helechos y las ortigas. sin moverse. En esa oscura cuartilla los chicos analfabetos leían la lección que les callaba Solano.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Por eso lo habían atado para siempre a la noche de la ceguera. Casi siempre empezaba con el campamento Cerro-León tendiendo sus miradas de ciego hacia los escombros de la Ogaguasú. pensativo. unos toscos tablones boyando en un agua incesante como la vida. el tiempo. Sólo llevaba puesto un rotoso pantalón de a'tópoí arremangado sobre las rodillas. No restaba más que eso de Simón Bonaví. de Harry Way.. que siempre debemo' etar unido. Las ruinas también lo miraban con ojos ciegos. que siempre debemo' ayudarno' lo uno a lo' jotro.. La sentía pesar en sus hombros. la sangre que había corrido. como verdadero hombre del pueblo que era. como si el agua se divirtiera jugando a ponerle y sacarle un traje de presidiario trémulo y transparente. sin remar. Era un auténtico y fragante revolucionario. entre ellos dos. pero parecía un viejo. rayada por las verberaciones oscilantes.

pero los sentía. A eso sonaba el acordeón de Solano Rojas junto al río natal. yesisiete. El rancho del pasero de Yasy-Mörötï era el verdadero sindicato de los trabajadores del azúcar en esa región. Después se oscurecía porque lo agachaba sobre el instrumento como quien esconde la cara entre las manos. la gradual extinción del temor y de la degradación en la gente.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. —Viene del sindicato karapé—decían. En el ingenio y en las plantaciones se daban cuenta en seguida cuando una demanda subía del Paso. en su pequeño pulso de tambor guerrero que esculpía en las barrancas y en la gente las antiguas palabras marciales: Campamento Cerro-León. Él los aconsejaba y orientaba. Pero en el rezongo melodioso flotaba su secreto como los camalotes y los raigones negros en el río. el trabajo por tareas ko se paga michí-itereí—se quejaban los cortadores. esos andrajosos mita'í en los que él sembraba la oscura semilla del futuro. 4 . esto y lo'jotro. Allí estaba el ingenio para testificarlo. Estaba acompañado y solo. Pero también un hombre enamorado y triste. ¿No estarían dialogando acaso el agua oscura y el hijo ciego acerca de cosas. Y la respetaban. Ipuma-ko la diana.. Un último reflejo verde le bañaba el rostro volcado hacia arriba en el recuerdo instintivo de la luz. Eso era verdad. En ese sitio había peleado y amado. yesiséis.. 5TO AÑO. El remendado acordeón lo decía en su lenguaje de resina y ala. su alegría y su infortunio. un rebelde que odiaba la injusticia. un luchador. Una canción de campamento junto al fuego apagado de un vivac en la noche del destino. Poco a poco la música se ponía triste y como enlutada. —Solano. mientras movía su arado en el agua. yesi'ocho.. Venían a consultarlo en la barranca. catorce. La lucha no se había perdido. pe pacpá-ke lo'mitá. Solano Rojas sabía ahora que amor es tristeza y engendra sin remedio la soledad. Solano Rojas no podía ver los resultados. Solano. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN arrugando y desarrugando el fuelle. Ninguna solución propuesta por Solano había fracasado. Allí estaban su raíz. en su corazón indomable. quince.. porque esa demanda pesaba como un trozo de barranca y tenía su implacable centro de equilibrio en lo justo. —Solano. la conciencia cada vez más clara de su condición y de su fraternidad. el régimen de vida y trabajo más humano que se había implantado en él. yesinueve batallón. ya cortaron otra ve' lo'turno para nojotro entrar el cañadurce — informaban los pequeños agricultores. de recuerdos compartidos? Él tenía metido adentro.

en la voz de su cascado acordeón. El combate. Por eso el acordeón sonaba vivo y marcial entre las barrancas de Paso Yasy-Mörötï. distraídamente. en la voz del viento. Pero la voz de ella estaba ahora disuelta en la voz del río. Nada había sido inútil. sus cicatrices. De tanto en tanto. 5TO AÑO.. No habían estado juntos más que contados instantes. sin muchas dificultades y necesidades. de la pesca. Yasy-Mörötï. Ella. pero por lo menos vivían en libertad. Antes de establecerse la primera fábrica de azúcar en Tebikuary-Costa. Sacó del bolsillo un mapa bastante ajado y se puso a estudiarlo con concentrada atención. de sus rudimentarios cultivos. Yasy-Mörötï. Vivían y morían insensiblemente como los venados. —Aquí—dijo paseando las rajas azules de sus ojos por toda la amplitud del valle—. La veía aún al resplandor de los fogones. Su larga y ganchuda nariz de pájaro de rapiña daba la impresión de que iba a gotear sobre el papel. La recordaba como entonces y aunque estuviera lejos o se hubiese muerto. . Teñida por el fuego y los recuerdos. su sacrificio no había sido estéril. Y un poco antes. mientras caía la noche sobre su noche. No. Pero en el fondo de su oscuridad desvelada e irremediable su corazón también le reclamaba por ella. él la entrevió a su lado. Vivían en estado semisalvaje de la caza. en medio de la calma que siguió después como un tiempo que había fluido fuera del tiempo. en medio de la destrucción y de la muerte. Pero ya no podía verla sino en su interior. Apenas habían cambiado palabras. pero al mismo tiempo triste y nostálgico. Simón Bonavi se detuvo. menos un firme y joven cuerpo de mujer que una sombra desdibujada sobre el agua revuelta y dolorida en la que todo él flotaba como un guiñapo. porque la cárcel le había dejado intactos sus recuerdos pero le había comido los ojos. A veces la sentía pasar por el río. . la esperaría siempre. Por fin al comienzo del valle que se extendía ante ellos desde el recodo del río. Me gusta esto. pero ella no estaba muerta. como las estaciones. Estaba contento de haberse jugado entero en favor de sus hermanos. Los otros lo miraban en silencio. Estaba acompañado y solo. Luna blanca que de mí te alejas con ojos distantes. expectantes. por esa mujer que sólo ahora era como un sueño con su cuerpo de cobre y su cabeza de luna. de su propio esfuerzo. se olía el pulgar y el índice frotándolos un poco como si aspirara polvo de tabaco. Un día llegó Simón Bonaví con sus hombres.. su ceguera.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. la mayor parte de sus pobladores se hallaba diseminada en las montuosas riberas del río. los años de prisión. cuando convaleciendo del castigo. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN No. 5 . como las plantas. Vinieron a caballo desde San Juan de Borja explorando el río para elegir el lugar. Sólo para él era como un sueño.

Penayo—le sonrió el patrón. Frecuentemente y como al descuido. estudiaba el lugar con un ojo cerrado. —El proyecto del ferrocarril a Encarnación pasa a un kilómetro de aquí— comentó el patrón. —Pasa por aquí.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Agua. Eso es muy interesante. mi amigo—le respondió sin inmutarse Simón Bonaví. Y nos saldrá gratis. El olor de sus partes era su rapé. entre los labios finos. 6 . Era el único que no llevaba polainas de cuero. Sin ferrocarril no hay fábrica —los carrillos sonrosados estaban plácidos. En ese valle del Tebikuary del Guairá. al verse descubierto. —Forkel —lo llamó Bonaví. Simón Bonaví lo pellizcaba en el aire mientras sus hombres hacían pandear sobre las cortaderas la flexible víbora de metal. entre el índice y el pulgar. 5TO AÑO. una hilacha blanda entre los dientes. El terminal está a cinco leguas al norte de San Juan de Borja. casi sin recato. Aquí nos plantamos. Un mulato bizco y gigantesco que siempre andaba detrás de Bonaví con un parabellum al cinto. su pacífica expresión se reanimaban. Un hombre rubio. don?—le había preguntado una vez. sus ojos mortecinos. Descabalgaron. el "olor del dinero'' parecía formar parte de su atmósfera. don Simón. —Ja. como la rebaba festiva de su metálica y envainada sordidez. —Sí. —¿Qué huele. tierras. En los ojos mansos y azules del sefardí la codicia tenía algo de apaciblemente siniestro como en su sonrisa. tiraba al color de un ratón muerto sobre los mofletes rubicundos. un gesto ávido. Lo he visto en el mapa. Simón Bonaví era bajito y ventrudo. Su ropa era oscura y su ridículo sombrerito que más parecía un birrete. —Gracias. introducía los dedos en la abertura del pantalón. que parecía alemán. Esto es del fisco. Tenia las piernas muy combadas. —El olor del dinero. Hasta cuando amenazaba. semejante a una víbora chata y brillante. Y al aspirarlo. gente. don Simón—dijo entonces el alemán sin despegar los ojos de los agrimensores. parecía casi un enano. pero lento y seguro. al discutir un negocio. De allí lo extraía. Lo bajó aupado como a un niño. Es lo que necesitamos. —Claro. En estado inculto pero en abundancia. —Probablemente—asintió el ingeniero alemán—. por añadidura —giró el brazo con un gesto de apropiación. —Puede medir no más. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN —Sí —dijo Simón Bonaví levantando la cabeza—. un colega curioso y desaprensivo que lo veía meter a cada momento la mano bajo la mesa. A la sombra del mulato. Simón Bonaví permanecía tierno y risueño. Los hombres también husmearon en todas direcciones y aprobaron respetuosos lo que dijo el patrón. Los ayudantes de Forkel empezaron a medir el terreno con una cinta de acero que se enrollaba y desenrollaba desde un estuche. lo ayudó a desmontar.

—¿Qué dice éste?—preguntó a Penayo. Que el gobierno ponga las vías. Los hombres trabajaban como esclavos. Eso de "acciones al portador" sonaba bien pero ellos no lo entendían. —Eso es hacer patria —dijo el ingeniero. que el patacón cañón. Y este papel es más fuerte que el peso fuerte. la comisaría la proveeduría. Lo sentían engordar con su esfuerzo. El péndulo de un reloj que marcaba un tiempo cuyo único dueño era Simón Bonaví. Son acciones al portador. Después llegaron las complicadas maquinarias. más que tonto—argumentó sonriendo el patrón—. Nosotros levantaremos aquí la fábrica. Váyanse tranquilos. —En Asunción moveré mis influencias para que siga la construcción de la trocha. Con los ladrillos rojizos que salían de los hornos se edificó la fábrica. rapaz y sonriente. Tomaban sus vales y se iban al almacén de la proveeduría que chupaba sus jornales a cambio de provistas y ropas diez o veinte veces más caras que su valor real. Y no era más que el comienzo. Un hombre así tenía que ser bueno y respetable. Vayan a la proveeduría y verán. Su simple mente pastoril no acababa de 7 . con su sudor. Pero de los patacones con que soñaban. Pero eran ropas y provistas y eso lo adquirían con la kuatiá reí. el trapiche de hierro. como un péndulo ventrudo. Al principio éstos se alegraron porque veían surgir las posibilidades de un trabajo estable. que echaba su sombra protectora sobre él. muchachos—les decía los sábados—. algunas viviendas. porque el patrón les pagaba con vales. Los nativos veían crecer el ingenio como un enorme quiste colorado. —Acciones al portador. 5TO AÑO. no veían ni "el pelo en la chipa".COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. los grandes tachos de cobre para la cocción. Llevaba los hilos de un lado a otro en sus manos pequeñas y regordetas. el papel blanco que era más fuerte que el peso fuerte. —Tonto. Creían que era algo bueno relacionado con el futuro. Porque un miedo sordo e impotente también empezó a cundir. Acudieron en masa. Tuvieron que transportarlos en alzaprimas desde el terminal del ferrocarril. con su temor. —Kuatiá reí. Así nació el ingenio. Simón Bonaví conchavó a los poblador es. Eso es hacer patria —el cuchillito blanco se reflejaba entre los dientes sucios y grandes. —Papel debarte —tradujo el mulato. Simón Bonaví los impresionó bien con sus maneras mansas y afables. Se levantaron los depósitos. El patrón los puso a construir olerías y un terraplén que avanzó al encuentro de los futuros rieles. Simón Bonaví tejía su tela de araña con el jugo de las mismas moscas que iba cazando. patrón—se atrevió alguno a protestar. El papel es la madre del dinero. balanceándose mucho al andar sobre sus piernas estevadas. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN —Sin ferrocarril no hay fábrica—respondió el otro en un eco servil. sobre una distancia de más de diez leguas.

Y la cola de cuero trenzada restallaba en la tierra.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Algunos se animaron al principio a pedir al patrón un adelanto para comprar remedios en San Juan de Borja. en las espaldas sudorosas de los esclavos. arena dulce empapada en lágrimas amargas. El trabajo era una maldición y había que soportarlo como una maldición. El mulato le disparó a quemarropa. Algunos tenían húmedos los ojos. Uno de los tiros dio en la cabeza de Esteban Blanco.. Por fin la fábrica empezó a funcionar. 5TO AÑO.. en la madera. de agua de rocío. de dulce saliva de lechiguanas. los pobres no tenemos derecho a enfermarnos! Ahí está el río—dijo tirando leves pulgaradas por sobre el hombro—. Los únicos que quedaron libres fueron los carpincheros.. Penayo quería que supiesen que él era tan zambo para los trallazos como para los balazos. Lo arrojaron al río. Simón Bonaví ya tenía bien ablandada a la gente por la intimidación. Simón Bonaví sonreía y se olía los dedos. en los galpones. Tal vez el reflejo del azúcar. Lo sentían dulce en los labios pero amargo en los ojos donde volvía a ser jugo de lagrimales. dulce y brillante.. —¡Chake. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN comprender lo que estaba pasando. mas blanco que la arena del Paso. Entre los dos cerraron el círculo en torno a los pobladores de Tebikuary del Guairá.. Denles agua. en las máquinas. El trabajo no era entonces una cosa buena y alegre. Vino una peste. Para eso había puesto al frente de los trabajos a Eulogio Penayo. Enfermaron y murieron muchos. que se atrevió a levantar la mano contra el capataz. Blanco. Él seguía sonriendo mansamente y aspirando el casto rapé de sus entrepiernas. Antes de que la fábrica estuviera lista. Sus intestinos de hierro y de cobre defecaron un azúcar blanco. que ahora blandía a todas horas un largo y grueso teyú-ruguai atado al puño. en las olerías. El agua es un santo remedio. Con su mansa sonrisa. hasta que se cansen. las mujeres y los niños oscuros de Tebikuary-Costa se asombraron de que una cosa tan amarga como su sudor se hubiese convertido en esos cristalitos de escarcha que parecían bañados de luna. 8 . —¡Azucá. El patrón era manso. —¡Omanó Teba! ¡Ulogio oyuka Tebä-pe! —los testigos esparcieron la noticia. No intervenía personalmente en la tarea del amansamiento. Ulogio!. El cadáver se alejó flotando en un leve lienzo de sangre sobre la tela verde y sinuosa del agua. mucha agua. A veces sonaban los tiros del parabellum en son de amedrentamiento.—susurraba el miedo en el terraplén. Fue el primer rebelde y el primer muerto. El mulato era la sombra siniestra del risueño hombrecito. en los rozados. de escamas trituradas de pescado. Los ojos bizcos del mulato rondaban entre las hojas y el polvo. Los hombres. Ellos no quisieron vender su vagabundo destino al patrón que compraba vidas con vales de papel para toda la vida. Simón Bonaví los regresó: —¡Ah. azucá mörötï! ¡Ipörä itepa! —clamaron al unísono en voz baja.

Solano lo ignoró hasta mucho después. las hogueras pasaron ese año. Ahora era también el comisario del gobierno. una casa blanca con techo de cinc. Estaba envalentonado. el cielo en otro tiempo claro del valle. Después tuvieron que comerlo a escondidas. pero sobre todo su altivo gesto de rebeldía contra el matón que lo había azotado. con que iría a matar a su hijo que estaba trabajando en la fábrica. estaba frente al recodo en la parte más alta de la barranca. En la fábrica se enconó entonces el sombrío reinado del terror cuyos cimientos había echado Simón Bonaví con gestos tiernos y blandas miradas azules. se le incrustaron en el alma. Él vio rebelarse y morir a Esteban Blanco. a riesgo de pagar un puñito con diez latigazos del mulato. La noche de San Juan. fugitivas y espectrales. Consiguió de ella todo lo que quiso porque la amenazó. Llegó montada a lo hombre y con traje de amazona: botas negras. tan siniestra como su ocupante. De la chimenea del ingenio salía un humo negro que manchaba el aire limpio. Forkel y Penayo debían rendirle estrictas cuentas. Allí arrastraba por las noches a las mujeres que quería gozar en sus antojos lúbricos. su cabeza destrozada por el balazo del parabellum. Era como el aliento de los desgraciados enterrados vivos en el quiste de ladrillo y hierro que seguía latiendo a orillas del río. 9 . que era una mujer todavía joven y bien parecida. A veces se oían los gritos o el llanto de las infelices por entre las risotadas y palabrotas del mestizo. como si al marcharse se sorbiera el resto de la luz y del aroma agreste que aún sobraban en Tebikuary del Guairá. Max Forkel hizo traer a su mujer de Asunción. otro enemigo les apareció de improviso a los peones de la fábrica. Su grito. Lo vieron alejarse a caballo sonriendo y oliéndose los dedos. 5TO AÑO. Eulogio Penayo siguió cometiendo tropelías y vejámenes sin nombre. cuando ya el mulato estaba muerto y cuando una venganza personal hubiera carecido ya de sentido aun en el caso de no estarlo. Desde allí el capatazcomisario vigilaba el ingenio como un perrazo negro aureolado de sangriento prestigio. Se eclipsó detrás del mulato que lo escoltó hasta el tren. Terminada la primera zafra. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN En el primer momento se dieron un atracón. Simón Bonaví regresó a la capital dejando en la fábrica al ingeniero alemán Forkel y en la comisaría a Eulogio Penayo. Quedaban allí como el brazo diestro y el siniestro del ventrudo hombrecito de Asunción. Al año siguiente de la partida del patrón. Bonaví le había conseguido su nombramiento por decreto. Pero entretanto. Se sabía impune y omnipotente. sombrero de paño encasquetado sobre el cabello teñido de indefinible color. La comisaría. si se negaba. Solano Rojas tenía entonces quince años y trabajaba ya como peón en la conductora del trapiche. le tocó el turno a la madre de Solano. casaca y pantalón azules. verdaderos fuegos fatuos sobre el agua.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA.

que jembrón chúcaro pa que' e' el mujer del injiñero! Dié peso minte-ko me dio. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Desde el primer momento supieron a qué atenerse con respecto a ella.. La mancha azul de su casaca volaba en el viento y en el polvo del ingenio a la mañana y a la tarde.. Vacá Ñarö—dijo Anacleto friccionándose la bragadura—. —Parecen burro y burra. Pero Penayo se cansó pronto de esta mujer cuarentona y repelente y acabó por volverle la espalda. vacá cose. Salían juntos y se tumbaban en cualquier parte.. El dilema. —¡Te vendite. la versión femenina del mulato. Tenía un cuchillo clavado en la espalda. sin importárseles mucho que ocasionales espectadores pudieran murmurar después: —Ya lo vimo' otra vé' a Ulogio y la Bringa. en el montecito. Fue un asesinato misterioso. Un día Anacleto Pakurí le trajo la temida noticia. —¿Quién?—preguntó Solano por preguntar. casi en las propias barbas del marido y probablemente con su tácita aceptación. escupió encima con rabia la espuma amarilla de su naco. Al principio.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. vacá pochy! Cuatro veces más las fogatas de San Juan habían bajado por el río. lo pisoteó como una víbora muerta y lo cubrió de tierra. Anoche e'tuve con ella. era terrible: o las bubas de la Bringa o el hambre y la persecución. Era una hembra cerrera e insaciable.. Los mandaba llamar y se hacía cubrir por ellos con dádivas o bajo amenazas. La casa del perro negro era inexpugnable y de él se decía que dormía con un ojo sobre el caño del parabellum. —Vi'a dirme ko agora mimo a la curandera de Kande'á a ver pa si me limpia del contagio—dijo humillado Anacleto—. Entonces ella se dedicó a buscar candidatos entre la peonada joven.. tapy-pi. Y vo'cuidate-ke. Tal vez la mujer de Forkel. la "Bringa" se lió con el mulato.. —Ahora quiere liarse con vo. Te va a mandar llamar. No había ningún indicio. Solano.. Anacleto!—Solano le arrancó el billete. Y los que no querían transigir eran echados de la fábrica.. Sabía de quién se trataba. Andaba todo el tiempo a caballo fatigando los campos y mirando extrañamente a los hombres al pasar. 5TO AÑO. La Bringa fue entonces la Vaca Brava. Después lo arrojó al suelo. Debía de ser una mujer.. Le llamaron la "Bringa". sin embargo. atacada de furiosa ninfomanía. Al día siguiente de su encuentro con Anacleto el comisario amaneció muerto en su casa. —¡Vacá ñarö. —Ella. Solano Rojas era ya un hombre espigado y esbelto. Era un asesinato increíble. La habían visto rondar la casa blanca y después 10 .. Algunos se prestaron a los seniles galanteos de la mujer del ingeniero. ¡Neike. Mä'é—sacó del bolsillo del pantalón un billete nuevo con un hombre frentudo en el centro. Pero un imprevisto acontecimiento libró a Solano de la acometida de la Vaca Brava. Yo ya te avisé. Sus veinte años vírgenes y viriles se irguieron dentro de él con asco sombrío y turbulento.

Después la ocupó otro matrimonio alemán que tenía una hijita de pocos años. —Es blando. Se marchó a pie con su mujer por el terraplén. compagre. Y el ala de un ajado sombrero de toquilla suavizaba y hacía distante la expresión de su rostro repulsivo en el que algo indescriptible como una sonrisa de satisfacción o de renuncia flotaba tristemente ennobleciéndolo en cierta manera. las mujeres lloraban de alegría. La madre enloqueció al ver que el cadáver del carpinchero se transformaba en un mulato. Pero eso era solamente la invención 11 . Un viejo cuadrillero cuchicheó a otro en el terraplén: —La Vaca Brava le arreló a Ulogio Penayo. como una sumisa y verdadera esposa. la niña desapareció misteriosamente. Una noche que trajeron a la casa a un carpinchero muerto por un lobo-pe. a una "cruza" general de los elementos más antiguos. Era una noche de San Juan y los fuegos resbalaban en la garganta del río.. Una sola vez se volvió con recatada lentitud como despidiéndose de un tiempo que allí moría para ella. Max Forkel también fue despedido. Además. No engaña el yablo por má manso que se ponga. que él guardaba en la botonadura del pantalón. cobra un sueldo muy subido. Parecía al mismo tiempo más vieja y más joven. Simón Bonaví dio al testaferro instrucciones precisas con respecto al ingeniero alemán. Podía ser el mismo Forkel. cargado de valijas como un changador. La gente tenía por fin algún respiro. Vestía un sencillo vestido de percal floreado y no el agresivo traje de amazona que había usado todo el tiempo. Me lo pone de patitas en la calle. Los viejos rezaban. sin contemplaciones. un mulato gigantesco que lloraba y se reía y andaba golpeándose contra las paredes. —El mestizaje aplaca las sangres y mejora los negocios—había dicho oliendo como siempre el olor del dinero. Y bien muerto. ya no necesitamos de él. Iba extrañamente tranquila al lado del marido. 5TO AÑO. —En la valija lleva el lasánima del mulato. Afirmaba que él había robado a su hijita. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN hablar con el mulato en el alambrado. inepto con la gente. —¡Jha kuñá takú! Al fin sirvió para algo. Pero era como si hablaran de un ser que ya tampoco existía. Lo único cierto era que el salvaje cancerbero de Simón Bonaví estaba muerto. Se decía que el alma en pena de Ulogio Penayo se lamentaba allí por las noches. La Vaca Brava parecía que por fin se hubiese amansado.. Y tiene esa mujer que es un asco de inmoralidad. El peso de un maletín negro que llevaba en la mano la encorvaba un poco. No puede ser otra.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. La ex comisaría quedó abandonada por un tiempo sobre el talud calizo. —Jhee. porque en ese momento una nube de polvo acabó de borrar el maletín negro y el vestido floreado. Estaba irreconocible. Simón Bonaví mandó a otro testaferro y junto con él a varios inmigrantes para que procediera a una depuración de empleados.

a la rebelión. Simón Bonaví había dado un sagaz golpe de timón. Tabikuary-Guasú y Villarrica ya estaban plegados al movimiento. Y lo tenía todo organizado a base de números. Las cosas aflojaron un poco en el ingenio. No era difícil comprenderlos y aceptarlos porque se relacionaban con sus oscuros anhelos y los expresaban claramente. No esclavos. Él venia a conseguir la participación de Tebikuary-Costa. 12 . Buena labia. El carpinchero muerto seguía estando donde lo habían puesto bajo el alero de la casa. De nuestra unión y de saber que luchamos por nuestros derechos. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN de su locura. Otras cuatro veces las fogatas de San Juan de Borja pasaro aguas abajo. Por fin alguien había venido a poner voz a sus ansias. Solano Rojas escuchaba al arribeño con deslumbrado interés. El agitador dejó a Solano Rojas a cargo de los trabajos y se marchó. El entusiasmo de la gente por la causa fue extendiéndose poco a poco. estremecido por los rojizos reflejos. estaba Solano Rojas. Eran objetivos simples y claros y los métodos también eran claros y simples. —Nuestra fuerza depende de nuestra unión—repitió constantemente Gabriel en los conciliábulos clandestinos—. 5TO AÑO. simpático de entrada. Vivía en sus planillas. la firme expresión de su rostro rubio y curtido.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. que ennoblecían su traza joven. El descontento se apaciguó bastante. Palpaba la realidad y entreveía intuitivamente sus peligros. Esto era lo que producía el optimista espejismo. de metódica rutina. fogoso. Los hombres estaban cansados y maltrechos. Lo aleccionó someramente y trabajaron sin descanso. Se hacia llamar Gabriel. —E'to ko' é' pura saliva de loro marakaná. a incitarlos a la lucha. El reemplazante de Eulogio Penayo. Trajo la noticia de que los trabajadores de todos los ingenios del Sur estaban preparando una huelga general para exigir mejores condiciones de vida y de trabajo. llegó un arribeño que era distinto de todos los otros. Es cierto que también el lápiz continuaba respaldado por buenos fusiles y capangas ligeramente adecentados. la fábrica seguía produciéndole mucho dinero y el régimen de explotación en realidad apenas había cambiado. Mientras tanto. No se duerman. Pero le hacían poco caso. Era tal vez el más despierto y voluntarioso de todos. Iba a ser el último. de fichas. Entre los conchavados que vinieron ese año para la zafra. lo'mitá. con huellas de castigos que no destruían. Entre los pocos que no se dejaban engañar. La punta del lápiz del nuevo testaferro resultó tan eficaz como el teyúruguai del anterior. Los hombres trabajaban más holgados con la mejor distribución de las tareas. El agitador de los trabajadores del azúcar se dio cuenta en seguida de que en ese robusto y noble mocetón tendría su mejor discípulo y ayudante. No bestias de carga. Somos seres humanos. más que un matón era un burócrata. Preferían seguir así a dar pretexto para que volvieran a reducirlos por la violencia.

Regresó a los pocos días y puso en venta la fábrica junto con las tierras que obtuviera gratuitamente del fisco para "hacer patria". Su ganchuda nariz. Dejemos que sea otro quien se queme las manos. un petiso de cara bestial que a través de su labio leporino escupía largos chorritos de saliva negruzca. el nuevo dueño. No le costó encontrar interesados. Aparecieron una mañana como brotados de la tierra. Simón Bonaví entró en tratos con un ex algodonero de Virginia que había venido al Paraguay como hubiera podido irse a las junglas del África.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. En lugar de cazar fieras o buscar diamantes. olió las dificultades del futuro. No quedó un solo esclavo sin venir a la extraña asamblea convocada por el nuevo patrón. Los ojos no se le veían. Sus botas rojas dejaban en la tierra los agujeros de sus zancajos. —Esto se está poniendo feo—dijo al administrador—. ladino. Su voz tronó como a través de un tubo de lata amplio y 13 . Lo primero que hizo Harry Way en el ingenio fue reunir a la peonada y a los pequeños agricultores. Al contrario. Los tres cargaban un imponente "Smith-Wesson" negro a cada lado y una corta guacha deslomadora al puño. Y no se equivocó. los largos brazos descolgados a lo largo de los "breeches" color caki y una agresiva y siniestra actitud empotrada sobre las cachas de cuerno de las pistolas. Le pareció prudente retransmitir el dato sin pérdida de tiempo al patrón. Los cuatro y sus caballos. flaco y pecoso que siempre estaba mirando aparentemente el suelo pero en realidad atisbando por debajo del sombrero volcado a ese efecto sobre la frente. Entonces llegó Harry Way. —No me importa. Bonaví. parecía acechar como una tronera de cemento la posible procedencia del ataque o elegir el sitio y calcular la trayectoria del balazo que él debía disparar. había caído a cazar hombres que tuviesen enterrados en sus carnes los diamantes infinitamente más valiosos del sudor. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Poco tiempo después el administrador percibió sobre sus planillas y ficheros la sombra de la amenaza que se estaba cerniendo sobre el ingenio. Su rostro cuadrado sobre el que echaba perpetuamente sombra el aludo sombrero. Le acompañaban tres guardaespaldas que eran todos dignos de él: un moreno morrudo que tenía una cuchillada cenicienta de oreja a oreja. El tercero era un individuo alto. habituada al aroma zahorí de su miembro. Nadie los había visto llegar. Pero todo lo que les faltaba en voz les sobraba en ojos. Había venido con armas y dólares. el tufo de la insurrección. Parecían mudos. la flora y los hombres de Tebikuary-Costa. De tanto en tanto sacaba de los fundillos un torzal de tabaco y le echaba una dentellada. 5TO AÑO. Sospechó que podía ser un matiz excitante para el ex algodonero. no le ocultó lo de la huelga. El hombrecito ventrudo vino y captó de golpe la situación. eso gustar a mí—le dijo el virginiano y le pagó al contado el importe de la transacción que incluía la fauna. Llegó con dos pistolas colgándole del cinto. Era grande y macizo y andaba a zancadas hamacándose como un ebrio.

no decaré vivo un solo misegable que piense en juelgas o en tonteguías de este clase. Mí conformar en seguida. Los que lo tenían aferrado por los brazos lo soltaron y entonces Loreto Almirón se desplomó como un fardo a los pies de Harry Way.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. 14 . El moreno y el petiso corrieron hacia los peones. Su crueldad le sahumaba. había cerrado una de sus manos sobre el filo del machete que le entró hasta los huesos.. Solano Rojas estaba crispado en actitud de saltar con el machete agarrado en las dos manos.. Se golpeó el pecho con los puños cerrados para subrayar su amenaza. un pobre carrero enfermo de epilepsia. Se oyeron crujir los dientes. todavía no! —el espasmo furioso estaba por fin dominado en su pecho que resonaba en secreto como un monte. Se oyó un grito sofocado en las filas de los trabajadores. Estaba verde y su mandíbula le caía desgonzada sobre el pecho.. Su cerrado acento gringo tornó aún más incomprensible y amenazadora su perorata.. Gruesas gotas empezaron a caer junto a sus pies. como si la epilepsia de Loreto Almirón. —Mi va a enseñar paga usted a ser un juelguista. —¿Alguien más quiegue probar?—preguntó excitado. le sostenía. La piel reventó sobre el canto del pómulo. Harry Way paseó sus desafiantes ojos grises por los hombres inmóviles. que aún le sacudió una feroz patada en el pecho. Mí ha comprado este fábrica y he venido paga hacelo trabacá. —Quien no esté conforme que me lo diga ahoga mismo. Como que me llama Harry Way. La masa de hombres oscuros temblaba contra la pared. Loreto Almirón fue traído a la rastra y puesto delante de Harry Way. El rostro cuadrado y sanguíneo también parecía herrumbrado en la orla de pelo que lo coronaba ralamente. ahora inerte en el suelo. No dijo nada. La camisa a rayas coloradas se desabotonó bajo la blusa y un espeso mechón color herrumbre asomó por la abertura. —¡Tráiganlo a ese misegable! —barbotó Harry Way a sus capangas. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN bien alimentado de aire y orgulloso desprecio hacia el centenar de hombres arrinconados contra la pared rojiza de la fábrica. Sus ataques siempre comenzaban así. se estuviera revolviendo en todos ellos. —¡Todavía no. Lo había proferido Loreto Almirón. En su furia impotente y silenciosa. Su corpachón flotaba en ella como un peñasco en una cerrazón rojiza. El pecoso se pegó al patrón con las manos sobre los revólveres. 5TO AÑO. —¿Usted ha protestado? Loreto Almirón sólo tenía los ojos muy abiertos. Parecía un muerto sostenido en pie. Con el dorso de la mano se reviró después el sombrero que cayó sobre la nuca.. —se combó a un lado y al volver descargó un puñetazo tremendo sobre el rostro del carrero. —Me ha prevenido don Simón que aquí se está prepagando una juelga paga ustedes. No eran de sudor. Era su mejor cualidad.

No le veía bien. savia roja. La espectacular aparición de sus hombres se producía en un momento oportuno. Harry Way hizo añorar la memoria del antiguo capatazcomisario de Bonaví. hombres siniestros cuyos esqueletos ensombrerados asomaban en la sonrisa de hueso que el polvo no podía apagar. La casa blanca fue reconstruida al poco tiempo. Y en realidad se asemejaba a un inmenso buey rojo.. Como antes Simón Bonaví desde Asunción. ¡Miguen eso! Por el terraplén venía un verdadero destacamento de hombres armados con máuseres del gobierno. Se acercaban por el terraplén. tan mal encarados como los tres que rodeaban al patrón. Harry Way poseía un agudo sentido práctico y decorativo.. la vivienda del todopoderoso patrón. Harry Way se fue a vivir con sus hombres en la casa blanca donde había muerto Eulogio Penayo. Sombras de sollozos reprimidos estaban arañando el cielo seco y ardiente de las bocas. su pelo de herrumbre que parecía teñido de pensamiento sanguinario. Los peones temblaban. como un cinturón defensivo.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. savia blanca. ahora pastaba Harry Way en Tebikuary-Costa. Harry Way reía. El quiste colorado se hinchaba más y más y estaba cada vez más colorado. Los envolvía aún Un silencio algodonoso y sucio. pero ya los ojos de los peones escuchaban el rumor brillante de sus armas. Sólo el instinto le decía al capanga que allí estaba humeando la sangre.. Era como si el alma en pena del mulato se hubiese reencarnado en otro ser aún más bárbaro y terrible.... Sus pobladores habían salido de la paila para caer al fuego.. Tebikuary del Guairá estaba mucho peor que antes. ja.. los 15 . como empezaron a llamar al fabriquero gringo Harry Way. se levantaron los "bungalows" de los capangas. latiendo. —¡Ja. su desbordante y sanguinaria animalidad. chupando savia verde. Y sólo después el rumor de las voces y las risas cuando los hombres avanzaron al tranco de sus caballos y se cerraron en semicírculo sobre la fábrica. La carcajada de Harry Way apedreó a los peones. Los "soldados" mostraban el esqueleto por la boca. Alrededor. además. Eran los nuevos "soldados" de la comisaría. En el polvo que levantaban sus caballos. 5TO AÑO. se acercaban como flotando en una nube de plomo. Sus botas. A extremos increíbles llegó muy pronto la crueldad del Buey-Rojo. Pero la sangre de los esclavos ya estaba humeando en todas las venas bajo la piel oscura y martirizada. Así les sonaba su nombre. Volvía a ser comisaría y ahora era. savia negra. ja.! ¡Juelguistas! Mi enseñar paga ustedes a ser mansitos como ovejas. Y se llamó desde entonces la Ogaguasú. Eran como veinte. del GüeyPytá. cuyos nombramientos también habían salido del Ministerio del Interior. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN El pecoso espiaba por debajo del sombrero pirí en dirección a Solano. sus camisas a rayas coloradas.. casi como una fenecida delicia.. Después se escuchó el rumor de los cascos. José del Rosario y Pegro Tanimbú lo habían tapado con sus cuerpos.

Necesitaban desfogarse y se desfogaban a las buenas o a las malas. Arrojaron su cadáver al río. Lo delomo en veinte guachazo'. con sus cristalitos de escarcha rociados de luna. Pero al día siguiente volvió a insolentarse con uno de los capangas y lo liquidaron de un tiro. Casi siempre acertaba. 16 . el mulato bragado de piernas. Más blanco todavía que antes. El azúcar del Buey-Rojo seguía siendo blanco. el guarapo. Frente a la fábrica se plantó un fornido poste de lapacho. Poco después trajo pirañas para que no se pudrieran en largas e inútiles navegaciones. Era viejo y no aguantó. —Cinco pesos voy a e'te —decía el petiso al negro—. el sudor. todo mezclado en la melaza que fermentaba en los tachos y que las centrífugas defecaban blanquísima por sus traseros giratorios y zumbadores. empuñaba la guacha y comenzaba la faena con su acompasado y sordo estertor en el pecho. con su lomo sanguinolento asándose al sol bajo una nube de moscas y de tábanos. el BueyRojo ordenaba a sus capangas: —Llévenlo al good-friend y sacúdanle las miasmas. de blanco de ojos triturados por la pena blanca del azúcar. el viento. Era joven y fuerte. El río era una buena tumba. la tierra. Especialmente este último. Recibía a sus hijos muertos y los llevaba sin protestas en sus brazos de agua que los había mecido al nacer. de fuego blanco. sosegada. Dejó por sus propios medios el "buen-amigo". el agua. arena dulce empapada en lágrimas amargas. Aguantó. Allí azotaban a los remisos. El negro de la cuchillada cenicienta y el petiso tembevókarapé se especializaron en las guacheadas. a los descontentos. El Buey-Rojo desfloraba a las nuevas y las pasaba a sus hombres. la sangre. cuando se cansaba de ellas. Anacleto Pakurí fue al poste. Arrojaron su cadáver al río. de sudor. El tembevó-karapé se lubricaba las manos arrojándose por el labio partido un chorrito de baba negruzca. Y el paciente quedaba atado. El "buen-amigo" era el poste. Estaba tísico y no aguantó. Cruzaban apuestas. Cuando había alguno.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. circulante. Las guachas deslomadoras administraban la purga. Un poco antes también habían arrojado al río a Loreto Almirón. deslomado. Las mujeres no estaban mejor que los hombres. Arrojaron su cadáver al río. más brillante y más dulce. Pegro Tanimbú fue al poste. verde. José del Rosario fue al poste. los hombres. —En treinta —apuntaba el negro. que no murió de guacha sino del puñetazo que Harry Way le obsequió al llegar. 5TO AÑO. Ahora había en la Ogaguasú veinticinco machos cabríos. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN cañaverales. Deslomar significaba desmayar al guacheado. abrazado al poste. Los planazos del cuero sonaban casi como tiros de revólver sobre el lomo del infeliz que gritaba hasta que se quedaba callado. a los presuntos "juelguistas". Antes sólo vivía en la casa blanca Eulogio Penayo.

más. .. Se sentían vigilados hasta en sus pensamientos. hubo alguna que tuvo que soportar todo el tendal de machos. El karapé y el zambo.. El terror tenía paralizada a la gente. guitarreadas. Toda la espalda de Solano ya estaba bañada en su jugo escarlata como una fruta demasiado madura que dos taguatós implacables reventaban con sus acompasados aletazos... En toda las Ogaguasú-kuera donde hay patrone' como el Güey-Pytá o Simón Bonaví. El karapé y el zambo. a ser juelguista! ¡Más.. Las palabras de Solano Rojas morían sin eco.. La boca le sangraba también con el esfuerzo del silencio. escupió dos o tres dientes.. Ma' mijor quemamo' la fábrica y note condemo' en el monte. 17 .... —¡Qué huelga.. sordamente rechazadas. Solano!—decían los pocos que aún no estaban del todo desanimados—.Treinta y cinco... cantos rotos y carcajadas soeces. misegable. Cincuenta. El Buey-Rojo le exigió primeramente con amenazas que revelara los planes de la huelga.. Ya jheyá cien-pe. —La fábrica no é' el enemigo de nojotro... Treinta.. Ya ni lo querían escuchar. ¡Dugo con él! ¡Mi va a enseñarte.. antes de comenzar. Pero su silencio era más terrible que el estampido de las guachas. Fue atado al "buen-amigo" y torturado bestialmente. Pero Solano seguía mudo.. Sólo sus ojos estaban empañados de alaridos rabiosos.. El rostro de tronera de Harry Way prendía ojos de lechuza venteadora desde las ventanas de la Ogaguasú.. Uno de ellos delató a Solano.. —Va di' peso a e'te. El mismo Harry Way presenció la guacheada.. —Llévenlo al poste. mientras el fuego líquido de la guaripola y el fuego podrido de la lujuria alumbraban la farra..... Quince.. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Las noches de farra menudeaban en la Ogaguasú. Naturalmente. 5TO AÑO.. entre lo do' junto no lo delomamo en meno' de cien —reflexionó el negro—. Cuarenta. Los capangas salían a recorrer los ranchos reclutando a las kuñá. —¡Más. Solano estaba mudo y tranquilo. Contra ello-kuera tenemo' que levantarno'. más. El zambo y el karapé. Lo trataron de ablandar a puñetazos y a puntapiés. El entusiasmo para la huelga se apagó como quemado por un ácido.!—gritaba Harry Way—.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA.. el karape y el zambo. Y dugo con él —ordenó entonces el patrón...... Veinte.. Cuarenta y cinco. pero seguía mudo y tranquilo mientras los moretones empezaban a sombrearle el rostro. Veinticinco. El zambo y el karapé. Diez.. Empezaron a sonar las guachas como tiros de calibre 38 largo..! .. El zambo y el tembevó-karapé alternaron sus cueros sobre el lomo de Solano y rivalizaron en fuerza y en saña. A cada guachazo saltaba un pequeño surtidor rojo que resplandecía al sol. El enemigo e'tá en el Ogaguasú.. Lo vita delomar en cuarenta—dijo el petiso en voz baja al negro. —A e'te.. Cuando escaseaba mujer. Solano escupió sangre. El zambo y el karapé. entre gritos.. no podían faltar los soplones.Cinco.....

De todos modos. La desesperación creció en los trabajadores del ingenio y empezó a desbordar como agua que una mala luna arrancaba de madre. y unos quince o veinte más.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. El quiste colorado latía. pero por dentro se sentía firme y ansioso. Un hachero trajo sin embargo la noticia de que estaba vivo con los carpincheros. —¡Ya jhapy-katú! —apoyaron Secundino Ortigoza. Belén Cristaldo. Tenían su color y su ponzoña. Era en cierto modo la consecuencia natural del estado de ánimo colectivo. El poste amaneció vacío. El Buey-Rojo también estertoraba. no el incendio —recordó Secú Ortigoza. Miguel Benítez. que quedó colgando del "buen-amigo". La ausencia de Solano Rojas lo complicaba todo. el propio Harry Way. Ni el zambo ni el karapé acertaron esta vez. Era el cabecilla nato de los suyos. El karapé estertoraba y estertoraba el zambo. todo volvería a ser como antes. Los días pasaron lentamente. Manos anónimas desataron en la oscuridad a Solano y lo llevaron por el río. La causa de sus desgracias eran la fábrica. Si los capangas de Harry Way no hubieran estado durmiendo su borrachera. Cuando se iban acercando al Paso. enviaron de inmediato al mismo hachero para comunicarle la decisión. La destrucción de la fábrica quedó decidida. subieron la barranca y continuaron aproximándose cautelosamente por el monte donde la noche era más noche con la oscuridad. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Estaban fatigados. Todavía estaba algo débil. las máquinas. El humo del ingenio seguía manchando el cielo. tal vez habrían sentido maniobrar quedamente en el recodo a los cachiveos de los carpincheros. Pero lo creían muerto. habían nacido del quiste colorado. Al levantar la guacha se secaban el sudor de la frente con el antebrazo y se borroneaban de rojo toda la cara con las salpicaduras de la sangre. el ingenio. Estaba envenenada y seca como si durante todo ese tiempo no hubiera estado bebiendo más que jugo de víboras y guarapo de cañadulce leprosa. Desembarcaron. —Vamos a hacerlo llamar—propuso Belén Cristaldo. Estaba embrujada por el odio. Solano Rojas remontó el río con unos cuantos carpincheros. —¡Vamo' a quemarla! —propuso Alipio Chamorro. El mismo Simón Bonaví. Él habría logrado sacar partido favorable de la situación. Destruida la fábrica. los mismos que lo habían rescatado del poste del suplicio salvándole la vida. 5TO AÑO. La noche fijada para el incendio. pero él no de fatiga sino de sádica emoción. Sólo con ciento diez guachazos pudieron deslomar a Solano. Los disparos iban arreciando. por la amargura sin esperanza. —Él quiere la huelga. La solución extrema dictada no por el valor sino por el miedo. La gente estaba embrujada por el miedo. 18 . mocetones arrejados a quienes no les importaba morir si podían destruir el poder del Buey-Rojo. En la Ogaguasú hubo esa noche rumor de farra. oyeron sonar disparos hacia el ingenio.

—Dejá para lo' úrtimo—dijo Secú Ortigoza. —¡Mba'é-pochy tepynó!. pero había que intentarlo.. Sólo restaba un último y desesperado recurso. la veintena de peones todavía divertía sus últimos minutos con pensamientos risueños de una tranquila y desesperada ironía.. Al desembocar en la explanada del ingenio. Era el "Smith-Wesson" que su hermana le había robado a un capanga una noche de farra en la Ogaguasú. Era casi absurdo.. Se apagaban y surgían de nuevo en una costura fosfórica hilada de chiflidos.. la oscuridad semejaba el ala de un inmenso murciélago. Los peones también respondían con alguno que otro tiro desde donde se hallaban parapetados. Probablemente alguien había soplado a Harry Way el plan de los incendiarios. —Me queda una bala nomá' —avisó Alipio. contribuyendo a la evocación del primer patrón—.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Pero te va a sarvar a vo'. Los balazos de Harry Way y de sus hombres continuaban rebotando en los troncos con chistidos secos. los disparos de los capangas la iban pintando con fugaces y retumbantes lengüetazos amarillos. Te va a sarvar de lo' capanga. El pespunte de fogonazos y detonaciones marcaba el reborde de la trampa. Condenados a una muerte segura. —¡Vamo' lotmitá! —susurró a los carpincheros y volvieron a sumirse en el yavorai. Rieron.! 19 . de tan karë que eran. Lo empuñaba Alipio Chamorro. En la herradura formada por los fondos de la fábrica y la pila de leña. Alguien trató de anular la nota fúnebre que Secú había infiltrado. —¡Piii-piii. En esa membrana viscosa y siniestra los hombres atrapados se arrebujaban. con desprecio: —¡Güey-Pyta!. Solano Rojas escudriñó las tinieblas. se guarecían. 5TO AÑO. Disparó hasta cinco veces. —¿Y cuando olía su bragueta?—dijo Belén Cristaldo. El corazón se le encogió con un triste presentimiento.. Pero sólo por unos instantes más.... él los había dejado entrar en la trampa hasta el último hombre y ahora los estaba cazando a tiros. Ese bala e' para vo'. Se contentaba con eso pa' no ga'tarse con mujer. Rieron a carcajadas. comprobó que lo que venía temiendo desgraciadamente era verdad: sus compañeros estaban acorralados dentro de la pila de rajas que rodeaba la parte trasera de la fábrica en un gran semicírculo. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Solano reconoció los máuseres y los revólveres de Harry Way y sus matones. Alipio disparaba apuntando cuidadosamente hacia las sombras que escupían saliva de fuego amarillo. De él no se acordaban sino para gritarle con fría cólera. —¿Se acuerdan pa de Simón Bonaví? Dentro de su pierna' nikó podían pelear cinco perro'pertiguero'. Desde distintos puntos a la vez... Disponían de un revólver. sin esperanza—. puuuuu. No sarvó a tu hermana. —¡Tekaká!.

se encontraron con un extraordinario espectáculo. vencido. mostraba el pecho de herrumbre.. estaban embadurnadas de barro y de sangre. que parecía un sueño.. Se oían los mugidos metálicos y gangosos de Harry Way tratando de contener el desbande de sus hombres repentinamente asustados. Su camisa a rayas coloradas hecha jirones. Cundió entre ellos el desconcierto. Pero no era un sueño. —¿En octubre pikó. Con gritos jadeantes pedía clemencia a los hombres libres del río.. la noche de San Juan de juño? —preguntó Secú. Una gran multitud se estaba reuniendo alrededor del incendio.. al esclavo que un mes antes había mandado azotar hasta el borde de la muerte. Poco a poco vinieron los demás pobladores. Fueron recibidos con un tiroteo graneado que tumbó a varios. Todo había sucedido vertiginosamente. El resplandor crecía. no me maten. como en orgasmo.. Por las dudas se alejaban reptando entre la maleza.. la Ogaguasú ardía como una inmensa tea que alumbraba la noche.! ¡Mí promete resolver las cosas a su gusto.! ¡Mí ser un ciudadano extranquero. !—dijo una voz en el parapeto. En el candelero circular de los "bungalows" de tablas.. Era la Ogaguasú que se estaba quemando... PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Una lluvia de uñas de plomo raspó la pila de leña como una invasión de comadrejas invisibles.. 20 .! —gemía el Buey-Rojo postrado en tierra. —¡No me maten. No. Era algo tan inconcebible e irreal. su piel de oro sanguíneo. Un gran grito tembloroso surgió en el parapeto. estaba Harry Way hincado de rodillas pidiendo clemencia.. con se voz aflautada de niño.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA.. —El juego de San Juan—murmuró Alipio en un suspiro—. Pe mañá pörä-ke jhesé. sus botas rojas acordonadas.. Delante de Solano Rojas armado de un máuser. Los sitiados comenzaron a abandonar el parapeto.. Lo' etamo viendo por última vé'. Dos o tres se quejaban quedamente. —¡Pe maté! ¡Tatá. delante de unos treinta carpincheros armados también con máuseres y revólveres. 5TO AÑO.! ¡No me maten. aplastado. Se dispusieron a entregarse. El pecoso alto y el petiso de labio leporino habían mordido el polvo junto al patrón. en dirección a la Ogaguasú. Ahora se veía bien. —¿Qué pikó puede ser?—preguntó Miguel Benítez... Cuando algunos de ellos se animaron y llegaron a las inmediaciones de la Ogaguasú. no eran las fogatas de San Juan. Los peones quedaron en silencio. En eso vieron elevarse por encima del pespunte fosfórico un resplandor humeante hacia el recodo del río. Los capangas abandonaron el asedio de la pila de leñas y corrieron hacia la Ogaguasú. Sus "breeches" color caki. De trecho en trecho había capangas muertos. Alipio.. Pedía clemencia porque él a su vez ahora no quería morir.

decrecieron y se apagaron del todo mientras crecía en el aire el olor de la carne quemada. a destruir la cruel y sanguinaria opresión que estaba acabando en calcinados escombros. Y la habían pagado por adelantado.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Campamento Cerro-León. En su rostro fino y pequeño sus pupilas azules brillaban empañadas. de su resistencia espasmódica. lo fueron empujando a pesar de sus gritos. presenciando en silencio la invisible ejecución de Harry Way que las llamas consumaban lentamente. como el azúcar. yesinueve batallón. 5TO AÑO. Todos se quedaron escuchando en silencio. silenciosamente.. Entre los carpincheros. Tras el sumario castigo del Buey-Rojo. Estaba como deshuesado. La firme gracia de su cuerpo de cobre emergía a través de los guiñapos. todos los guachazos recibidos.. pe pacpá-ke lo'mita. esta vez con gañidos de perro castigado. Ipuma ko la diana. Era una voluntad tensa en que vivos y muertos hablaban. Su voz no admitía réplica. la borrachera de la esperanza iba a ser sólo como un soplo. dudando todavía.. Empezó a gritar nuevamente. en recuerdo. No tenía armas pero sus manos estaban cubiertas de tizne. Por eso el acordeón de Solano suena vivo y marcial en el Paso. Después de la pesadilla del miedo. con su sacrificio. Solano se desplazó hasta la puerta de uno de los "bungalows" en llamas y la abrió con la culata del máuser. yesiséis. con su sangre. uno por uno. lo fueron empujando como a un carpincho herido en el agua. Solano volvió a cerrar la puerta y la trancó con el máuser. de su descompuesto terror. Acababa de comprender.. Su corpachón ya no era amenazante. hasta que los gritos y los golpes de puños en los tablones se nivelaron con el chisporroteo del fuego. en humo volandero.. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN —¡Levántese! —le ordenó Solano Rojas.. quince. Las cuentas eran justas. estaba una muchacha mirando la casa que ardía. Harry Way se levantó lentamente. La espalda llagada de Solano descargó de golpe sobre los ojos del señor feudal. vibran en las antiguas palabras guerreras. Sus cabellos parecían bañados de luna. Dos carpincheros lo empujaron a culatazos. yesisiete. —¡Venga aquí! —volvió a ordenar implacable. Ella también había ayudado a quemar la Ogaguasú.. catorce. cerca de Solano Rojas. maravilloso. de su ansia tremenda de salvarse de la muerte. sucedió un episodio breve. yesiocho. Lo fueron empujando hasta acabar de meterlo en la ratonera ardiente. 21 . No podía durar.. El fuego de la tierra y de los hombres. Harry Way avanzó un paso y se detuvo. Restalló poderosa entre el ruido del fuego. indescriptible. La habían pagado con su dolor. la pasión de la libertad y el coraje. Los trabajadores del ingenio recomenzaron la zafra por su cuenta después de haber hecho justicia por sus manos.

Los trabajadores enviaron parlamentarios. Todos arrimaron el hombro y hasta las mujeres. Solano Rojas habló de que se podrían imponer condiciones. Algunas carroñas humanas se hinchaban en el polvo del terraplén. Regresó como una sombra que volvía de la muerte. sentían que el trabajo es una cosa buena y alegre cuando no lo mancha el miedo ni el odio. Pero querían entregarlo por lo menos limpio y purificado de sus taras. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Formaron una comisión de administración en la que se incluyó a los técnicos. porque al fin sabían. Primero fue Miguel Benítez. Pero había tenido que dejar los ojos en la cárcel en pago de su libertad. Se acantonaron entonces en la fábrica para resistir. los peones en la fábrica. Era el sitio del combate y el sitio de su amor. Se sentía a gusto en la barranca frente a las ruinas de la Ogaguasú. Sombra él por fuera y por dentro. el ingenio amaneció un día cercado por dos escuadrones del gobierno que venían a vengar póstumamente al capitalista extranjero Harry Way. Solano Rojas quedó en la cárcel. Por fin lo soltaron. Las ametralladoras empezaron a entrar en acción y las primeras granadas de morteros a caer sobre la fábrica. Allí se quedó. Anduvo vagabundeando por las barrancas. Pero en lugar del verde de antaño había sólo escombros carbonizados. Quedó por quince años. Destacó emisarios a los otros ingenios del Sur y a la Capital. Un tropero le regaló el acordeón. para evitar una inútil matanza. después Belén Cristaldo y por último Alipio Chamorro. quedarse con el ingenio para siempre. El trabajo hecho en amistad y camaradería. Y en lugar de humo flotaban cuervos en el aire seco y ardiente del valle. A la semana de haber comenzado esta fiesta laboriosa y fraternal. Los sitiados se rindieron esta vez. Entre ellos iba Solano Rojas con un balazo en el hombro. Los carpincheros le ayudaron después a levantar su choza al otro lado del río y a construir su balsa. Poco a poco regresaron los presos. los plantadores en los plantíos. Lo hacían con gusto. los carreros en los carros. Sabían que eso era imposible. Necesitaba estar allí. y no lugar de torturas y de injusticias bestiales. Su oído aprendió a distinguir el paso de los carpincheros y a ubicar el 22 . Se trajo sus recuerdos y la cicatriz de un sablazo sobre ellos. Traían automáticas y morteros. No pensaban.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. al borde del camino de agua que era el camino de ella. Tebikuary del Guairá volvió al punto de partida. los viejos y la mitá-í. 5TO AÑO. por otra parte. Y cada uno se alineó en lo suyo. No pudieron siquiera terminar la zafra. Los escuadrones se llevaron a los presos atados con alambre. los hacheros en el monte. Se pusieron a trabajar noche y día sin descanso. después Secú Ortigoza. lugar de trabajo digno de los hombres que viven de su trabajo. los cuadrilleros en los caminos. No volvieron los emisarios. Fueron baleados. El círculo se había cerrado y volvía a empezar.

a la caída de las noches. la música fantasmal del acordeón. Por tres veces. No siempre. Yasy-Mörötï . de donde sacaba el agua para beber.. los brazos negros del agua verde que lo tenían abrazado estrechamente y no lo querían soltar. Los saludaba con el acordeón y ellos le respondían con sus gritos. iba inmóvil Yasy-Mörötï.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Yasy-Mörötï. Monta guardia y espera.. Y nada hay tan poderoso e invencible como cuando alguien. Traían sus cachiveos a que los sapecara el fuego del Santo para que la caza fuera fructífera. —¡Chake!—dicen entonces los ribereños aguzando el oído—. Allí está él en el cruce del río como un guardián ciego e invisible a quien no es posible engañar porque lo ve todo. De allí lo sacaron los carpincheros que estuvieron toda la noche sondando el agua con sus botadores y sus arpones. al lado del muerto. Todavía de tanto en tanto suele escucharse en el Paso. 5TO AÑO. resbaló en la arena de la barranca y cayó al remanso donde guardaba su balsa.. Piensan que el Paso Yasy-Mörötï está embrujado y que Solano ronda en esas noches convertido en Pora.. Va a haber tormenta. Luna blanca amada que de mí te alejas con ojos distantes. Ella.. donde lavaba su ropa harapienta. En cada gota se apagaban paisajes y brillaba el recuerdo con el color del fuego.. Solano sintió bajar las fogatas de San Juan. Y cuando entre los fuegos el ojo de su corazón la veía pasar a ella. Los carpincheros seguían cumpliendo el rito inmemorial. El nombre del Paso surgió de esta tierna y secreta obsesión que se transformaba en música en el remendado acordeón del ciego. No lo temen y lo veneran porque se sienten protegidos por el ánima del pasero muerto. —Ipú yevyma jhina Solano cordión. 23 . monta guardia y espera. Sobre la balsa. Dejaba de tocar y los ojos sin vida echaban su rocío. no hay zafra en el ingenio nuevo y todo está quieto y parado sobre el río. al resplandor de las hogueras. desde la muerte. Los carpincheros pusieron el cuerpo de Solano en la balsa. La última vez que se acercó. trozaron el ysypó que la ataba al embarcadero y la remolcaron río abajo entre los islotes llameantes. Lo sacaron enredado a un raigón negro. una extraña exaltación lo poseía. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN cachiveo negro en que la muchacha del río bogaba mirando hacia arriba el rancho del pasero. Sólo cuando amenaza mal tiempo. Solano se aproximaba al borde de la barranca para sentirlos pasar.

por el dibujo de los personajes. volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca. y entonces el puñal en la mano. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Esa tarde. absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes. y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. La abandonó por negocios urgentes. parapetándose en los árboles y los setos. y no estaba. se dejaba interesar lentamente por la trama. posibles errores. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones. azares. y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Los perros no debían ladrar. recelosa. nadie en la segunda. dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Primero entraba la mujer. 5TO AÑO. fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas. Subió los tres peldaños del porche y entró. dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento. En lo alto. ahora llegaba el amante. pero él rechazaba las caricias. y debajo latía la libertad agazapada. 24 . atados rígidamente a la tarea que los esperaba. Palabra a palabra. Sin mirarse ya. la luz de los ventanales. Nadie en la primera habitación. El puñal se entibiaba contra su pecho. lastimada la cara por el chicotazo de una rama. protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. que los cigarrillos seguían al alcance de la mano. la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde. Nada había sido olvidado: coartadas. Empezaba a anochecer. no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta. La puerta del salón. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo. El mayordomo no estaría a esa hora. y no ladraron. Corrió a su vez. se separaron en la puerta de la cabaña. después una galería. después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías. dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Continuidad de los parques Julio Cortázar Había empezado a leer la novela unos días antes. una escalera alfombrada. la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela. dos puertas.

el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. pobre. ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te 25 . con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario. algo por el estilo. como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. hasta las once de la mañana. casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha. arrullado casi por tus imprecaciones previsibles. y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente. algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. que te ibas a tirar al Sena. como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo. Tus determinaciones trágicas. la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias. para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así. te lo confieso casi con amor. Entonces está bien. Me das risa. mezcladas de sábana y boca pastosa. es como un cansancio amargo. lo recogen a bocanadas breves. te escucho quejarte (con razón. porque te habías ido diciendo alguna cosa. 5TO AÑO. pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño. Pero ya ves. qué me importa si te has ido. dejan escapar el aire entrecortadamente. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse. una de esas frases de plena noche. entonces se vería alzarse a la pareja perfecta. enciendo un cigarrillo y te escucho hablar. eso viene del otro lado de mis ojos cerrados. parece que es así. has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome. o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido. que te ibas a ahogar en el Sena. del sueño que otra vez me tira hacia abajo. si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua. esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica. tus labios esbozan una mueca de desprecio. tus chantajes repugnantes. Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. y creo que al final me duermo y me llevo. con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos. Ahora resulta que duermes. uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas. o sea que has tenido miedo. para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. no demasiado enojada. que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana. pareces enojada por alguna cosa. y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa. la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras. y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño. puedes creerme. tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Así una vez más. que te has ido diciendo no sé qué cosa. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN El río Julio Cortázar Y sí. escojo el silencio. No sé. pero qué puedo hacerle).

mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta. de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse. desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos. soñé que te habías ido mientras tú. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN habías ido. sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos. de ojos enormemente abiertos. inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe. demasiado tarde. abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto. si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido. me ciño a tu placer de manos crispadas. no porque dude de que estés ahí. es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas. No es por eso que te toco. en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua. agarro balas con la boca Mi creatividad vuela como los aviones Puedo construir un cerebro sin leer las instrucciones Hablo todos los idiomas de todos los abecedarios Tengo más vocabulario que cualquier diccionario Tengo vista de águila. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos. encogiéndote. 5TO AÑO. Tengo que dominarte lentamente (y eso. oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote. olfato de perro Puedo caminar descalzo sobre clavos de hierro Soy inmune a la muerte No necesito bendiciones porque siempre tengo buena suerte 26 . pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él. ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré. me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. La sábana te cubre a medias. no sé cómo mis brazos te han enlazado. pero te obstinas en luchar. quizá un golpe de viento cerró la puerta.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. lo sabes. y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte. en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea. MUERTE EN HAWAII CALLE 13 Yo he peliao con cocodrilos Me he balanceado sobre un hilo cargando más de 500 kilos Le he dao la vuelta al mundo en menos de un segundo He cruzao 100 laberintos y nunca me confundo Respiro dentro y fuera del agua como las focas Soy a prueba de fuego. somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. lo he hecho siempre con una gracia ceremonial). y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces. creyéndome despierto. de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara. lanzando los brazos por sobre mi cabeza. naturalmente. vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada. el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa.

yo soy todo un chef Tengo sexo 24 . los 27 . La ciencia ficción y la reflexión sobre la política y la historia. respiro antes de morirme Por ti voy a la Iglesia y escucho toda la misa sin dormirme Sigo siendo el Rey. 5TO AÑO. La construcción del héroe colectivo. todo lo que hago lo hago por ti Es que tú me sacas lo mejor de mí Soy todo lo que soy Porque tú eres todo lo que quiero (x2) Puedo brincar la cuerda con solo una pierna Veo en la oscuridad sin usar una linterna Cocino lo que quieras. cruzo las fronteras sin visa Y le saco una buena sonrisa a la “Mona Lisa” Por ti. Comparación con otros modos de configurar el héroe en la literatura. aunque no tenga reino Mi sudor huele a perfume y nunca me despeino Se pelear todas las artes marciales También se como comunicarme con los animales Mientras más pasa el tiempo me veo más joven Y esta canción la compuse sin escuchar como Beethoven Por ti.7 todo el mes Puedo soplar las nubes grises pa que tengas un buen día También se como comunicarme por telepatía Por ti. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN Ven conmigo a dar un paseo por el parque Porque tengo más cuentos que contarte que García Marqués Por ti.com Letra añadida por ONIPSO Calle 13 COSMOVISIÓN CIENCIA FICCIÓN Analizar los rasgos de la ciencia ficción usando bibliografía teórica. todo lo que hago lo hago por ti Es que tú me sacas lo mejor de mí Soy todo lo que soy Porque tú eres todo lo que quiero (x2) Fuente: musica.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. Rasgos y caracterización del género: viajes en el tiempo y en el espacio.

de Angélica Gorodischer Los Magos y las brujas.  Ficciones. de Jorge Luis Borges  “Las ruinas circulares”  “Esse est percipi”. los mundos posibles creados sobre hipótesis científicas.COSMOVISIÓN MARAVILLOSA Y FANTÁSTICA. El bestiario fantástico. PROFESORA: MARIÁNGELES BELACÍN autómatas.  Los espacios y el tiempo en Trafalgar.  “Utopía de un hombre que está cansado”. de Jorge Luis Borges. entre otras de sus particularidades. Función narrativa de la magia. los hechizos y los conjuros.(Selección de cuentos ) 28 . La presencia de lo sobrenatural y su vínculo con el imaginario popular. de Borges y Bioy Casares. de Carlos Fuentes. robots y cyborgs. 5TO AÑO. de Julio Cortázar.  Circe Julio Cortázar  Bestiario. Mundos imaginarios  Aura.

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