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Título: La República conservadora

Autor/es: GALLO, Ezequiel y CORTÉS CONDE, Roberto
Editorial: Paidós, Colección “Historia Argentina”
Año: 1984
Lugar: Buenos Aires, Argentina
248 páginas


Reseña de “La República Conservadora”, de Ezequiel GALLO
y Roberto CORTÉS CONDE.

Sergio Orozco

El libro de Ezequiel Gallo y Roberto Cortés Conde, La República Conservadora, es
una obra historia económica y social integrada a la colección “Historia Argentina”, dirigida
por Tulio Halperin Donghi. Dicha colección cuenta además con los aportes de Carlos
Sempat Assadourian, José Carlos Chiaramonte, el mismo Halperin Donghi, entre tantos
otros.
Con respecto a la obra, nos encontramos con que no se trata simplemente de un libro
de historia económica, sino que también intenta dar vida a la gran cantidad de datos y
estadísticas al calor de la historia argentina de fines del siglo XIX y principios del XX.
Justamente, el período que recorre el libro es el que comprende entre 1973, año de crisis
económica, no sólo en Argentina, sino que también en todo el planeta, y 1916, año en
asume H. Yrigoyen como presidente. La República Conservadora está estructurada en base
a la presentación de los períodos de 1873-1890 (éste último año como fecha de crisis
económica y, a su vez, año en el que se desarrolla la llamada “Revolución del 90”) y de
1890-1916 (finalizando con la elección de Hipólito Yrigoyen como presidente).
Quizás deberíamos hacer alusión primero a que el libro se refiere al orden político que
se plasma en el Estado oligárquico, más claramente a partir de 1880. La particularidad del
texto, a pesar de que ambos períodos son correlativos (1873-1890; 1890-1916), es que cada
uno de ellos es trabajado por uno de los autores. Esta modalidad, sin embargo, no finaliza
en un trabajo con motivaciones inconexas, sino que las preocupaciones de los autores son
las mismas: ¿Cómo se articulan la política conservadora con el desarrollo económico, y
éstos, a su vez, con el escenario social que se irá configurando en dicho período? Pregunta
ambiciosa que da cuenta del interés de los autores para desarrollar el tema, aunque a su vez
será una debilidad para poder problematizar y complejizar los temas que en el libro se
mencionan.
La primera sección del texto, escrita por E. Gallo, narra el período que transita desde
1873 al año 1890 caracterizado por la expansión económica y la consolidación de lo que
denomina “régimen conservador liberal”, y está dividida en dos partes: uno referente al
desarrollo económico y su vinculación con diferentes aspectos, como lo son el Estado, la
población y el cambio en la estructura social argentina; y la segunda, que está vinculada a
la política, los conflictos del período y su fin con la Revolución del 90. Ésta última no
comienza desde 1873, año en que comienza la crisis económica, sino en 1874, año en que
asume la presidencia Nicolás Avellaneda.
Lo valioso del trabajo es ver cómo se articulan ciertas medidas o hechos políticos con
el desarrollo de la economía. La importancia de las tierras obtenidas por el Estado luego del
exterminio de las poblaciones indígenas en Patagonia, en la llamada Conquista del
Desierto, implicó el avance de la producción agropecuaria, sumado al incremento de
concentración de territorio de ciertos sectores, ligados a la producción ganadera,
principalmente. Lo mismo ocurre con la política librecambista del país en el período, en el
que el autor no sólo busca una demostración en datos económicos, sino hasta en el discurso
de época de los principales promotores de la época. Muchos elementos además se conjugan
con el desarrollo económico como el aumento de población, su relación con las corrientes
migratorias provenientes principalmente desde Europa y cómo se vinculó con las políticas
del Estado para poder administrar y regularizar la situación de los inmigrantes junto con los
nuevos horizontes territoriales, que ahora estaban disponibles para su “colonización”. El
texto de E. Gallo también hace alusión a muchos temas importantes referentes a la política
y los conflictos armados, como la “Revolución del 80” y la “Revolución del 90”, que es el
elemento que toma para finalizar el período. El autor ve en el hecho la culminación de una
fase de crisis en el orden político, pero que también tiene correlato con la situación de la
población marginal, el declive del ingreso de inversiones al país (que motivaron el
desarrollo y la modernización de la economía) y hasta elementos que podríamos
catalogarlos como de “mentalidad”, como el resentimiento de Buenos Aires, producto de la
derrota en 1880. Estos condimentos, sumados a otros, serían los que desencadenaron, en
primera medida, la renuncia de Miguel Juárez Celman, y el cambio de las políticas del
Estado, de los cuáles se encargará de analizar R. Cortés Conde en la segunda sección del
libro.
R. Cortés Conde va a continuar con el estilo y la metodología de E. Gallo, aunque de
manera un poco más esquemática, en su narración de los procesos políticos, económicos y
sociales. El período que estudia el autor está vinculado al repunte de la economía posterior
a la crisis de 1890, con cambios la producción y las exportaciones. Los cambios más
significativos son la aparición del trigo como cereal rentable, el aumento de exportaciones
de carne (de mejor calidad, sobrepasando las exportaciones de tasajo y cueros), el
consiguiente aumento de empleo de zonas para forraje y la extensión de las líneas
ferroviarias para el transporte de productos y materias primas que se producían en las
nuevas zonas productivas.
Como sabemos, tratando de apartarse de un planteo economicista, el autor entabla estas
relaciones con el contexto internacional, la aparición de Estados Unidos como un fuerte
país comprador de la producción argentina, las exportaciones que se benefician de la Gran
Guerra de 1914, los cambios en la estructura urbana y rural, y el desarrollo de la política en
el período.
En su búsqueda de hacer una síntesis del período (en lo referente a los acontecimientos
políticos) el autor da importancia a los problemas de participación política y su vínculo con
la aparición del sector obrero como sujeto político fuerte, que ya aparece en escena y va a
hacer notar su peso (más allá de los altibajos en “niveles de combatividad”): la reforma
electoral de 1902, la huelga de 1904, los intentos de organización desde 1890, la entrada de
ideas traídas desde Europa por los inmigrantes son manifestaciones que dan cuenta de ello.
Por último, R. Cortés Conde perfila el fin del orden conservador con la asunción de H.
Yrigoyen como presidente en 1916, producto de la apertura de la política electoral con la
famosa “Ley Saenz Peña” en 1912.
Algunos comentarios merece la obra, sobre todo a la organización del libro. Si bien
podríamos catalogar al mismo como “material de divulgación”, es necesario que algunos
conceptos sean analizados con mayor rigurosidad. El empleo de “República conservadora”
o “régimen conservador liberal” es un elemento que se podría discutir, pensando cómo
enunciar a una organización política dominada por terratenientes. ¿Por qué no pensar en
“Estado oligárquico”, por ejemplo? Es un interrogante que no se plantea en el trabajo.
Algo similar ocurre con la finalización del período para los autores: señalan el fin de
un proceso en el año 1916, con la llegada de H. Yrigoyen y la Unión Cívica Radical a la
presidencia. Generalmente es una fecha que marca la crisis del “régimen conservador
liberal” (usando la denominación de los autores), porque da cuenta de la incorporación
“legal” de numerosos sectores de la población a la vida política con la Ley Sáenz Peña. Sin
embargo, y como R. Cortés Conde reconoce en su trabajo, no significó una participación
amplia de los sectores medios y bajos.
Otro aspecto que me parece necesario mostrar es el desarrollo del aparato Estatal, que
no es decisivo en su análisis. 1880 no parece ser una fecha decisiva para el estudio, ni
tampoco la inserción de la “maquinaria estatal” en la sociedad, como intenta mostrar O.
Oszlak en su libro La formación del Estado argentino.
Sin embargo, más allá de ser una obra de divulgación, nos parece importante resaltar
los puntos fuertes del texto de E. Gallo y R. Cortés Conde. Un ejemplo de ello es la gran
cantidad de fuentes de tipo estadístico, lo cual convierte al libro a una herramienta
indispensable en lo referente al estudio de la historia económica del período. Lo mismo en
referencia a las fuentes pictóricas desglosadas en las páginas del trabajo, muchas de ellas
provenientes del Archivo General de la Nación, que ayudan a comprender el proceso y
constituyen una gran ayuda didáctica para el estudio. R. Cortés Conde, al mismo tiempo,
utiliza muchísimas fuentes estadísticas y materiales de la Universidad de California en
Berkeley, dado que su trabajo fue desarrollado en el país norteamericano.