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Vastl, A, af) Pantomina on huss doo még, En n: Earaon mda ce | danza, Aguilar, Cap. I, pp. 15-19. ———————————————————— sl Pantomima en D busca de lo magico Ex. hombre primitivo de las cavernas 0 las selvas, hacia solo los instrumentos mas sencillos para ayudarse en sus tareas cotidianas. Sin embargo, él no era menos inteligente que nosotros, si inteligencia quiere decir habilidad para aprender por experiencia. Una de las primeras cosas que nota es ta existencia de fuerzas terrorificas que no puede dominar. Amigos y familiares mueren sin razén aparente. Arboles y gente son fulminados por los rayos. Las fieras que Ie sirven de vestido y alimento desaparecen. Para un salvaje, la explicacién evidente y sensata de estos acontecimientos es que son causados por seres invisibles, poderosos y, a menudo, encolerizados; espiritus cuyas terribles «voces» él ha ofdo en’ la tormenta. El salvaje sabe por experiencia que puede apaciguar a un poderoso guerrero con ciertos actos y regalos. Igual debe hacerlo con los espiritus. Asi surgieron importantes, solemnes y serios rituales y sacrificios para apaciguar los espiritus y obtener su bendicién, Nosotros Hamamos a tales actos magia y los condenamos como supersticidn. Aun asf, algunas personas, inconscientemente, realizan sus pro- pios actos rituales, como tocar cada tercer barrote de una barandilla. El hombre primitivo creaba acciones de danza ritual por cada aconteci- miento de su vida: por un nacimiento, en el crecimiento de un hombre joven, en una boda, para curar al enfermo, para enterrar al muerto. Tanto como un acto magico, Ia iniciacién al baile de un nifo es casi siempre prucba de ini- ciativa y caracter, para decidir si el nifio-hombre est preparado para blandir una lanza como miembro de su tribu. Las nifias tienen ritos que las-preparan para su condicién de mujer, jbailarinas debutantes! Los rituales son también bailes para todos los acontecimientos en la vida de la comunidad, tanto en la guerra como en Ja paz. Los bailes de guerra maories son particularmente feroces, con el tiempo marcado por el batir de las palmas sobre los muslos, la sacudida de las caras ya grotescas con marcas de tatuaje y la forma desafiante en que sacan la lengua. Los cazadores de cabe- zas de Borneo interpretan una danza de victoria transportando sus horribles trofeos a la casa principal de reunién. Un nitio austratiano ensenia un baile que ha aprendide observando a los aborigencs 16 Moores de Nueva Zelonda, en un tiempo gente bdlica, en una donza guerrra tradicional. Los mas de los ritos importantes en tiempo de paz son bailes para atraer a la presa del cazador y asegurar a los granjeros una cosecha fructuosa. Con frecuencia, la caza y la cosecha dependen de que la Iluvia caiga en una tierra seca. Los indios «pueblo» tienen una complicada danza dela Iluvia, Los tam- bores imitan el trueno, dirigidos a los cielos, mientras los bailarines levan palos articulados para imitar los relémpagos. Cuando han bailado hasta el frenesi, se empapan de agua. Los bailes magicos son 0 «de imitacién» (sugiriendo, por imitacién de las acciones deseadas, !o que los espiritus deben hacer para ayudar a los bailari- nes) 0 «abstractos». En los bailes abstractos, normalmente forman circulos alrededor de algo o alguien que se cree tiene un especial poder magico: una piedra, un objeto de madera, un brujo. A medida que los bailarines se mueven en circulo, se cree que el poder emana del objeto hacia el circulo y regresa otra vez. El baile es tan absorbente que los bailarines no sienten ni Ia fatiga ni el dolor. A medida que giran, los intérpretes’ creen haberse convertido en espiritus. Estos bailes en circulo @ datan de tiempos muy primitivos. A diferencia de los bailes magicos que se forman para sobrellevar [os problemas de ciertos medios ambientes (tal como la aridez de los desiertos o el frfo de los climas nérdicos), los Bailes en circulo son casi mundiales. Florecen dondequiera que la gente cree que el poder puede salir de un objeto y entrar en otro por Derecha: un grabado del siglo XIX muestra a unos habitantes de la isla de Pascua bailando para aplacar a su dios ancestral a medida que los soldados derriban su imagen. W magia, Mucho después de que su origen ritual se olvide, los bailes en circulo continuaraén. La danza del arbol de mayo, todavia un baile del festival de primavera, en otro tiempo rodeaba a un arbol, simbclo de crecimiento y fer- tilidad para los granjeros primitives. Les bailes en circulo invadieron los salones de la Europa del siglo xvut. Les bailes de cadena son aiin populares entre la gente de campo en el este de Europa y todavia se dan en el juego infantil del corro. Los bailes de imitacién tienen un papel vital en la vida del cazador sal- vaje. Antes de la persecucién, los bailarines se disfrazan como su presa, quiza un oso, un bisonte o un emi, Imitando los movimientos del animal, los baila. rines son cazados y «matados» por el resto de la tribu. Esto es magia «sim, tica», que brujos y hechiceros también usan clavando pias y ufias en imagenes de los enemigos, creyendo que esto los matara. Frecuentemente, se interpreta otra danza imitativa después del éxito de una caceria, Esta vez, dominan la ira de los espiritus del oso o bisonte encole- rizados por la caza. Vestido con la piel del oso muerto, el brujo de una tribu sioux copia ingeniosamente los pesados movimientos del animal vivo. De esta forma el oso muerto wha vuelto a la vida» otra vez, magicamente; los espiri- tus de los'osos estén apaciguados, pudiendo esperarse asi otra buena caceria, El hombre primitivo sobrevive en el siglo xx a pesar de aviones,. radios, peliculas y bombas de hidrégeno. En rincones: escondidos de! mundo, conti- niian las mismas viejas danzas para los mismos propésitos magigos. El hijo imita al padre en los pasos andados hace veinte mil afios. Pero, afio tras afio, el explorador y el minero invaden las vastas y salvajes regiones de Australia, Nueva Guinea y Centroamérica. Con ellos lega el modo de vida de la civi. lizacién de Occidente: ciencia, artes y costumbres. Con su Iegada desaparece la forma de vida del hombre primitivo: magia, artes y costumbres nativas. Acumulados solo en la mente nativa, los bailes son lo primero en desaparecer. Angeles el ilo aulendo encore. (Hagmento de un cuadre de Fra Angiic.) Indios «mandan», disfrazados de bisontes, interpretan una danza ritual antes de la caceria. Un famoso explorador habla de tal acontecimiento. Penetré en las selvas de Nueva Guinea para ver un gran baile de tribu en el que esta mostraba orgullosamente su riqueza y tradiciones a la gente que la rodeaba. Pero el explorador recibié una gran sorpresa. En lugar de una ceremonia salvaje, vio asombrado un charlestén @ de Nueva York. Pronto entendié la razén. Un nifio nativo que visitaba el puerto de Moresby tuvo problemas con la Policia y fue metido en prisién. Alli vio un poderoso despliegue de la magia del hombre blanco: una pelicula musical americana, Impresionado hasta el méximo, volvié al interior y enseié los bailes filmados al resto de la tribu. De esta forma desaparecié de la noche a la mafiana una antigua danza. Tan fuerte es el amor por la danza en el hombre primitive que, cuando desaparece un antiguo baile, inmediatamente aparece otro en su lugar. Una especialista en costumbres nativas de Australia cuenta cémo vio danzas del tiburdn, del pelicano y del buifalo, seguidas por un enérgico baile que represen- taba un fiero combate aéreo entre un avidn japonés Cero y un Spitfire bri- tinico, Tales ejemplos nos hablan de la costumbre mundial de recordar con bailes hechos del pasado; con frecuencia, el legendario nacimiento de una tribu, de un animal. Entre la gente que no sabe leer ni escribir, puede que sea el baile el Gnico medio para conocer un acontecimiento histérico. Asi, hay danzas maories que imitan el remo de las canoas yendo desde Polincsia a Nueva Zelanda, una de las grandes emigraciones de la Historia. En el pasado cercano, peliculas y discos han ayudado a expandir las anti- guas artes nativas. Hoy, exploradores armados con cdmaras fotograficas y magnetéfonos intentan conservar estos bailes. Saben que antes que se muestre su pelicula los bailes que registra pueden muy bien haber desaparecido. 19