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Haskell, A, (si), 2Qué es la danza? En su: El maraviloso mundo dela danza. Aguiar, Cap. pp. 7-13 1 ¢Qué es la danza? Este libro trata de la danza: la danza alrededor del mundo, desde el hombre de la Edad de la Piedra hasta los bailarines de ballet Margot Fonteyn y Ru- dolf Nureyey. Es un amplio © importante tema; no hay pueblo sin baile tipico, ya se piense en los nativos de Australia, tiradores de boomerang, 0 en los habitantes de modernas ciudades con su yaz y bailes pop. La forma de bailar de la gente y sus razones para ello nos dicen mucho sobre su manera de vivir y pensar. De la misma forma, ‘los documentos que nos revelan la. vida y pensamientos de nuestros antepasados nos ayudan a reconstruir muchos de sus bailes. Lo que sabemos sobre Ia danza a través de los siglos es, en parte, el resul- tado de suposiciones basadas en nuestros conocimientos sobre los actuales pueblos salvajes, dibujos y esculturas antiguas, pero sobre todo en lo que sa- bemos de nosotros mismos y nuestros sentimientos. La mayoria de los senti- mientos humanos son instintos comunes, tanto a intelectuales sofisticados como a la mente mas simple, del hombre del siglo xx y del hombre de hace veinte mil afos. Creemos que el baile ¢s un instinto. En otras palabras: algo dentro de cada tuno nos face querer bailar. «Bailamos de alegrian si alguien nos trae buenas noticias, © ubailamos de dolor» si-nos damos un martillazo en el dedo. En pals extranjero, movemos manos y brazos para hacernos entender por la gente. Es sorprendente la cantidad de ideas que pueden expresarse de esta forma. ‘Aunque estos movimientos instintivos nos dicen algo sobre el baile, no son el tipo de danza de que trata este libro. (Qué es, entonces, la danza? Las palabras «danzar» y «danza» provienen de la antigua alemana dan son, que quiere decir «estirarsen. Todo baile est compuesto de estiramientos y telajamientos. Los miisculos estén tensos al saltar, y después se relajan al posarse suave. y graciosamente. Pero el baile debe ser organizado; no es sufi- clente saltar de wa lado a otro en un estado de genio, hambre o excitacién. Una buena contestacidn a esta pregunta serfa decir que el baile es un medio para Nadia Nerina, del Ballet Real de Inglaterra, en una escena de «La bella durmiente expresar las propias emociones a través de una sucesion de movimientos dis- ciplinados por el ritmo. Antes que existiese ningtin ser viviente sobre la Tie- tra, el universo de galaxias, estrellas, planetas, lunas, era una gran creacién riunica moviéndose a través del espacio: los planetas alrededor de sus soles, Jas lunas-alrededor de sus planetas, etc. En nuestro planeta, la Tierra, el movimiento de esta alrededor del Sol, y el de la Luna alrededor de la Tierra crearon los ritmos de noche y dia y de las mareas. Mas tarde, cuando aparecieron las plantas vivientes, el verano y @l invierno crearon ritmos de floracién y marchitamiento. En el mundo evolucionaron diferentes especies de criaturas que se mantuvieron vivas por el ritmico latir de sus corazones,.el ritmico respirar de sus pulmones, la rite mica natacién, carrera 0 vuelo de sus cuerpos. Mucho antes de aparecer el hombre, gran parte de estos animales baila- ban deliberadamente, de la misma forma que todavia bailan monos, péjaros y otras criaturas. Sus bailes eran ocasionados por el ritmo de la vida que recorria sus cuerpos y el universo entero. Probablemente, los primeros bailes del hombre empezaron de la misma forma. Muchos bailes de las tribus que todavia existen hoy, se dice que son idénticos a los de pajaros y monos. Por tanto, la danza humana es tan antigua como el primer hombre que expresaba sus sentimientos de alegria 0 de miedo por medio de pasos, saltos © gestos ritmicamente repetidos quizé hace veinticinco mil aos. La danza puede que sea la més antigua de las artes, y es un arte que no necesita ningin ‘otro instrumento més que el cuerpo del bailarin. La misica vino después. Originalmente, el zapateado y también las palmas proporcionaron la «misican y ritmo necesarios para la danza. El baile y la miisica, como todas las artes, dependen del ritmo, y asi lo comprendieron los primeros artistas. Podemos verlo en el ritmico discfio del ccesto tejido de un bosquimano, en la ritmica repeticién de frases de un poema o historia nativa, en las notas ritmicamente repetidas de una cancién primitiva; mas claramente vemos este ritmo en el baile, el arte del movimiento, ya sea en el simple salto de un salvaje o en la pirueta @ artificiosa de una bailarina de ballet. El ritmo se encuentra en todos los movimientos de la vida. El baile es internacional, pero difiere de un pais a otro. En unos sitios solo bailan los hombres; en otros, las mujeres; en otros lugares, ambos bailan en parejas. El baile puede ser ripido o lento, alegre o solemne. La razén por la que se han creado tantos bailes en diferentes lugares del mundo radica en el medio ambiente de los bailarines. Comparese la vida de un habitante de las montafias con la de un granjero. El montafiés vive quiz entire colinas demasiado pendientes, demasiado abruptas 0 rocosas para culti- vos; sin embargo, son colinas en las que ovejas, cabras monteses 0 ganado gil escalan en busca de manojos de hierba desperdigada entre las rocas. Para so- brevivir aqui, el hombre de la colina debe ser cazador o pastor, recorriendo muchos kilémetros al dia por el mas agreste campo, sus ojos levantados hacia las laderas de las colinas. Por este motivo, desarrollan un paso cauteloso y sal- tarin, andando incluso de puntillas Una de tos bailes con saltos de las regiones montaiosas de ‘Macedonia, El hombre de los tlanos suele vivir en explanadas ricas en abono, donde los ceultivs erecen en abundancia. Su vida entera puede estar dedicada a atender estas pocas fanegas de tierra fet, con los ojos puestos en la tierra bajo sus pie, 2 medida que labra, siembra, siega y trilla, Este hombre adquiere un paso Tento, pesado, anda con todo su peso sobre los pies. El medio ambiente afecta no solo a su forma de vida, sino a su manera de andar. Sus movimientos éotidianos son bastante para sugerirnos que los bailes de la colina deben ser més vivarachos que los de los llanos. El medio ambiente natural los hace todavia més diferentes: con menos espacio en el que bailar, el hombre de la montaiia puede desarzollar solo pasce de rebote, sale tarines. En los verdes pueblos det valle, los hombres que los habitan tienen espacio para bailes en los que se requiere mayor amplitud ‘Asi, en las montallas bavaras del sur de Alemania, un popular baile fol lérico @> era el landler @>, en el que los hombres lanzaban al aire a sus pare- Jas. En las estepas rusas, los bailarines forman una cadena que necesita ua espacio grande y ano’ para sus movimientos horizontales. Inconsciente- mente, el hombre se adapta a si mismo, y su forma de vida y sus baile, al medio ambiente en que se desenvuelve, El baile pudo haber empezado como expresién ritmica de felicidad, pero répidamente pas6 a uso préctico». Si la Iuvia faltase y los animales veloces hhuyeran a pastos lejanos, el cazador moriria de hambre, Si los jabalies irrum- pieran en sus campos de grano y comiesen la cosecha verde, el granjero podria morirse de hambre. El hombre primitive estaba a merced tanto de las aves de rapiiia y las pestes como de la Naturaleza. A diferencia de las bestias, él lo 10 sabia. Lo que no podia hacer con sus fuerzas, lo intentaba con la mente, Re- presentaba con una danza lo que queria que ocurriese. Antes de la caceria, él Ja representaba incluyendo la matanza de la presa. Probablemente, muchas Ge las danzas mégicas primitivas empezaron como rituales pantomimicos, Los pasos que bailaban eran importantes para el hombre, no solo por su belleza, sino porque signifieban algo. Tenian que repetirlo siempre de la misma forma para que el hechizo surtiera efecto. Pero con las primeras civilizaciones del mundo cambié la forma de vida del hombre. Mejor produccién de alimentos, mercados ¢ industrias més espe- ializados, dieron lugar a una ociosa clase de sacerdotes, nobles y reyes. Con tiempo, poder y riqueza, el rey deseaba entretenimiento. Bailarinas actuaban ‘en su presencia, inventando nuevas y espectaculares danzas 'y saltot acro- Daticos, todo para satisfacer a su real patrén. Sus pasos no eran importantes por su significado, como aquellas danzas mégicas de tribus primitivas, sino por su mayor gracia y destreza comparados con los que la gente ordinaria hacia. Todavia hoy nos encontramos con danzas mégicas en tierras donde el hombre atin no se beneficia de los modernos descubrimientos en la ciencia y la maquinaria, donde no es capaz de controlar las pestes y plagas de la Naturaleza. Hallamos danzas espectaculares en tierras donde la mecaniza- cidn ha dado lugar a una clase de gente adinerada y con tiempo libre para gastar y disfrutar viendo bailar a expertos pagados para ello, En casi todas las edades y tierras, hallamos la danza por placer—Ia danza social—, el camino més eficaz y agradable ideado para reunirse con un viejo amigo 0 conocer a una futura esposa. La mayoria de la gente es gregaria; prefiere vivir en comunidades en lugar de sola. Asi, la danza social desempeiia, su papel lo mismo en un palacio que en la plaza de un pueblo; se baila, tanto por el rico como por el pobre, por el salvaje 0 por el hombre de nego- Los pasos de la danza pasan con el tiempo y el lugar, siempre cambiando a medida que el hombre moldea el medio ambiente, para cambiar la forma de vida. Los pasos que hoy bailamos son totalmente diferentes a los que damos cuando corremos para alcanzar el autobis; pero si trazésemos su recorrido a través del pasado, lo més probable es que descubriésemos que en algin momento formaban parte de los movimientos de un ritmo mégico. Pocos bailes se pueden investigar de esta manera. Las pistas estén espar- cidas. A menudo no parecen relativas a la danza porque . ‘También los trajes, distintos segiin el lugar y la época, tienen su papel en la historia del baile. Para curar la enfermedad y traer Ia liuvia, los hechiceros (principales bailarines de la tribu salvaje) se ponen el traje y la méscara que consideran representarfan a un espiritu portedor de salud 0 Iuvia. Ellos y su auditorio ereen que el bailarin se convierte en el espiritu que limita; «muda» su propio cuerpo y su mente por cuerpo y mente de poder sobrehumano. En los palacios del siglo xv, los bailarines eran los cortesanos. Se ponian miscaras y tajes para entretener a su principe o rey. Nadie ereia que el cortesano se convirtiese en el negro de que se habia disfrazado, pero esto agre- gaba alicientes al entretenimiento del baile. Hoy tiene el mismo importante, papel en el ballet @. Los pasos son movimientos ordinarios transformados en arte por el ritmo y la emocidn. La historia del ballet puede estar basada en acontecimiensos normales seleccionados para formar una narracién artis- tica. El traje del ballet ayuda al bailarin a elevar los pasos y la historia de una vida cotidiana a otro mundo: el de las sugestiones artisticas. ‘A través de los siglos, el vestuario no solo ha prestado emocién al baile, ha ayudado a crear pasos de baile. El vestido diario tradicional, con frecuencia pesado en climas frios, escaso en los trépicos, tiene su papel al formar bailes populares, que afecta a todos los demés bailes espectaculares y sociales. Las faldas largas predisponen a los movimientos retorcidos y temblorosos; faldas pesadas y calzado de. madera, al zapatcado. Los pantalones cortos del monta- fiero austriaco incitan a los bailes schufplatiler @= ‘Asi la historia del baile no es precisamente un catilogo de pasos 0 un museo de tajes. Para entenderlo debemos saber dénde y cémo vive la gente y por qué cambia su forma de vida. in de una antigua coxcojilla. Derecha: el minué, baile estlizade VIL de Francia, Abajo’ danca ritual de wna tribw de centroafri- danza sigue siendo un medio de inftuir en el futur, cortesano del anos, para qui