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LAS PRIMICIAS

El Espíritu Santo me habló a través de la Profeta Sara, dándome la


siguiente instrucción para la Iglesia, que deberá cumplir del 22 de
agosto al 22 de setiembre del 2008. Creo, sin temor a equivocarme, que
esta palabra profética no es exclusiva para nuestro Ministerio, sino para
todos aquellos que crean que el Espíritu Santo está hablando en estos
días a la Iglesia del Señor. Por lo tanto, es mi deseo que la analices y la
peses, para que la desarrollen en el lugar donde usted se congrega.

Así dice el Señor: “Quiero que usted tome LA VASIJA MAYOR y en el


centro, en la boca, ciérrelo con estereofón grueso, dejando una pequeña
abertura. A partir de hoy la van a colocar al frente de la congregación, a
la derecha, donde todos la tengan a la vista. Y aquí se va ASEMBRAR,
se va a plantar semilla especial que se va a multiplicar. Dé este informe.
Se quedará por un mes a partir de hoy, para que todos tengan la
oportunidad de sembrar una y otra vez. Al concluir el mes, antes de
contar la semilla, antes de abrir, celebrarán como quien hace una
celebración por las PRIMICIAS y lo presentarán como ofrenda. Porque
yo quiero usar a muchos, quiero bendecir a muchos, usted verá que no
se va a sumar poco.

Si leemos lo que es una PRIMICIA, encontramos en el diccionario que


es el fruto primero de cualquier cosa.

Con respecto a Israel, el Pueblo de Dios, los primeros frutos de cada


cosecha debían ser consagrados a Dios. Éxodo 23,19 nos dice: "Los
mejores primeros frutos de tu tierra debes llevarlos al templo del
Señor tu Dios”(Versión Dios Habla Hoy). En la Versión Reina Varela 95,
así dice el mismo texto: »Las primicias de los primeros frutos de tu
tierra traerás a la casa de Jehová, tu Dios”.
Al ofrendar a Dios las PRIMICIAS y lo mejor de losFRUTOS, se
le RECONOCÍA como el Señor, Dueño Y Dador de los frutos del campo;
todo se debe a su bendición. Habiendo consagrado las primicias a Dios,
el hombre podía disfrutar con limpia conciencia del resto de los bienes.

Las primicias constituyeron en el Antiguo Testamento un recordatorio de


la salida de Egipto, por parte de los israelitas, y de su arribo a la tierra
prometida, Canaán.

El banquete de las primeras frutas era una celebración de la provisión


de Dios en la tierra prometida. Por cuarenta años habían comido el
mana, el alimento del viaje del desierto. Ahora es tiempo de celebrar la
promesa de la cosecha abundante de Dios en la tierra de la provisión.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde


correo electrónico: mcalderón@casadeoracióncr.com