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CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE PUERTO RICO Y EL CARIBE

DOCTORADO EN LA ESPECIALIDAD DE HISTORIA

RESEÑA PARA LA CLASE 518 HISTORIA GENERAL DEL CARIBE

Don Fernando Ortiz, su obra y trascendencia

Por Eduardo Frías Etayo (Curso de los miércoles)

San Juan, 2013

El estudio de la cubanidad es asunto complejo. Complejo incluso para los mismos

cubanos. Tal vez sea de igual índole para cualquier pueblo, aunque en algunos se

simplifica, o lo simplifican historiadores y sociólogos. Si a la cubanidad, le añadimos los

llamados “estudios raciales” complicaríamos aún más este tema. Conste que lo ponemos

entre comillas porque como diría Fernando Ortiz, la raza, al fin, no es sino un estado civil

firmado por autoridades antropológicas, pero ese estado racial puede ser convencional y

arbitrario 1 . Ya a toda esta complejidad le ponemos un poco de sociología tropical, y

entiéndase por esta, dilucidar los complejos entramados de los dos asuntos anteriores con

el añadido de política y economía. Mezclemos un poco de estudios arqueológicos, no de

los de buró, de campo y laboratorio. Añadámosle pinceladas de prosa irónica, aguda. Y

ya casi nos aproximaremos, le faltan algunos ingredientes, al ajiaco de la obra de

Fernando Ortiz.

El gran sociólogo Don Fernando Ortiz, acuñó para la cultura cubana el término de

“gran ajiaco” 2 . Término que en el sentido más positivo se le puede dar a la obra de este

gran cubano, considerado el tercer descubridor de Cuba. Estudiar a Ortiz como sociólogo,

o antropólogo, o arqueólogo, es sólo conocer una faceta del hombre. En Ortiz se

entremezclan, como en su metafórico ajiaco, diversas profesiones. Es el abogado

sociólogo, el miembro de la Asamblea que a su vez es arqueólogo, lingüista, musicólogo

e historiador, el antropólogo que diseca la sociedad para unirla de nuevo después de

haber estudiado a detalle cada una de sus partes.

Nacido en Cuba, pero pasó toda su niñez en Menorca, una de las Islas Baleares. A

su regreso a Cuba en 1895, después de obtener el título de Bachiller en la Universidad de

1 Fernando Ortiz, Etnia y Sociedad (La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1993), 3 2 Idem., 5

Barcelona, matricula la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana. Durante

estos años Ortiz asiste como espectador a la epopeya independentista cubana, que lo va a

acercar más a su cubanía. Ortiz no termina sus estudios en La Habana, sino en España a

donde va por decisión paterna. Licenciatura en leyes en Barcelona, y doctorado en

Madrid. En esta última fue discípulo de Manuel Sales Ferré, quién era considerado el

primer sociólogo de España. Y de él, tal vez, Ortiz es que añade a su estudio sociológico,

la historia y la arqueología, ya que su profesor también cultivó esas ciencias.

Fernando Ortiz, quien ya escribía desde niño y que le costó en una ocasión la

expulsión de la escuela, va a continuar durante toda su vida a escribir artículos

relacionados con temas de sociología y cultura. Su primer escrito sobre la afrocubanidad

está en Los Negros Brujos o El Hampa afrocubana. En este libro publicado en 1906 Ortiz

realiza un estudio de etnología criminal. Títulos posteriores van a ir enmarcando su obra

en los temas relativos a la formación de la cultura nacional cubana, y la africanía en

Cuba. Entre estos se hallan: Los negros curros (1909), Los negros esclavos (1916),

Historia de una pelea cubana contra los demonios (1960), El engaño de las razas (1946)

La africanía de la música folklórica de Cuba (1950), Los bailes y el teatro de los negros

en el folklore de Cuba (1951) y Los instrumentos de la música afrocubana (1951-1955),

y su magistral Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar (1940).

Entre sus escritos antirracistas se encuentran el ya mencionado El engaño de las

razas, al que se suman, Martí y las razas (1942), Por la integración cubana de blancos y

negros (1913) publicado en la Revista Bimestre Cubano, Ni racismo ni xenofobia 3 , La

sinrazón de los racismos, publicados en 1955 en la misma revista, en los que además de

3 Este artículo publicado en la Revista Bimestre Cubana, procedía de un discurso leído por Ortiz en 1929.

criticar duramente el racismo, añade el aporte africano en la creación de la nación cubana.

Dentro del campo de la lexicografía se destacan sus libros Un Catauro de

Cubanismos (1923) y Glosario de Afronegrismos (1925). También podríamos añadir a

estos estudios su libro de tema arqueológico, pero con gran contenido lexicográfico El

Huracán, su mitología y sus símbolos (1947). También en el tema arqueológico escribiría

obras como: Historia de la Arqueología Indocubana (1935), Las Cuatro Culturas Indias

de Cuba (1943),

y

su

obra

póstuma

La Cueva del Templo. Isla

de Pinos. Los

Descubrimientos Arqueológicos (2008). Este último recoge el informe de reporte de las

pictografías encontradas en la cueva que el mismo Ortiz llamara del Templo en 1922, y

los estudios que realizara tanto de las pinturas como de las evidencias halladas.

A estas obras habría que sumar infinidad de artículos en diversas revistas y

publicaciones de la época. Incluso sus trabajos de traducción, edición y notas a otros

autores en sus libros sobre Cuba. Tal vez ese largo etcétera sería más cercano a Ortiz si lo

planteáramos con ese tono de inconmensurabilidad y de evidente objetividad con que

Guillén, otro de los gladiadores de la cubanidad, usara en uno de sus poemas, en fin, el

mar.

 

Ortiz no sólo dedicó su vida al estudio etnológico, sociológico, o arqueológico de

Cuba,

sino

que

también

perteneció

y

presidió

organizaciones

e

instituciones

que

defendían el acervo cultural de la nación. Fue miembro de La Junta de Arqueología y

Etnología, la cual presidió en varias ocasiones, fue miembro también de la Sociedad de

Folklore Cubano, en cuya revista, casi siempre mantenida de su propio pecunio, publicó

innumerables artículos, y publicó también a los investigadores dedicados a estos temas.

Fundó el Instituto Hispano-Cubano de Cultura, la Alianza por un Mundo Libre, y en

plena Segunda Guerra Mundial preside el Instituto de Amistad Cubano-Soviético.

También presidió la Sociedad de Estudios Afrocubanos, que no sólo se dedicó a los

estudios relativos a las etnias africanas en Cuba, sino que también proclamaba la

integración de negros y blancos en el crisol de la creación de la cubanía.

La obra Contrapunteo Cubano del Tabaco y el Azúcar, considerada la obra que

muestra la madurez de Fernando Ortiz, se divide en dos partes. La primera es una síntesis

de la sociedad cubana, y una segunda parte donde Ortiz nos ofrece los elementos teóricos

y metodológicos para analizar el desarrollo social de Cuba, a partir de todo un estudio

socio-económico. Ortiz marcado como positivista, funcionalista o materialista histórico,

va más allá de sus contemporáneos. En esta obra hace lo que se considera su aporte a la

antropología cultural, que es la introducción del concepto de transculturación. Concepto

elaborado por Ortiz y que va desde el desmembramiento etimológico de la palabra, y de

los conceptos anteriores como aculturación, hasta detallar su completa connotación

cultural.

La obra de Don Fernando Ortiz, ese gran ajiaco literario, trasciende en el tiempo,

y marca un hito en los estudios antropológicos, y culturales. Sus trabajos sobre la cultura

afrocubana, los procesos sociales en lo que sería la formación de la nación cubana, sus

estudios históricos y arqueológicos, y la difusión de estos serían el más encomiable

esfuerzo hecho por un investigador en su aporte al conocimiento de la cultura de su

pueblo.

BIBLIOGRAFÍA

Guanche, Jesús. Transculturación y africanía. Ediciones Extramuros, La Habana,

2002.

Malinowski, Bronislaw. “Introducción” en Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar.

Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978.

Martí, Armando J. Contrapunteo Etnológico: El Debate Aculturación o Transculturación

desde Fernando Ortiz hasta nuestros días.

http://kalathos.metro.inter.edu/Num_8/Contrapunteo%20Etnologico.

pdf

Ortiz, Fernando. Etnia y sociedad. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1993.

Una pelea cubana contra los demonios. Editorial Ciencias Sociales, La

Habana 1975.

Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar. Caracas, Biblioteca

Ayacucho, 1978.

La

Cueva

del

Templo.

Isla

de

Pinos.

Los

Descubrimientos

Arqueológicos. La Habana, Fundación Fernando Ortiz, 2008

Portuondo, Gladys. "Fernando Ortiz: una cubanidad entre el Etnos y la Historia". Revista

Vivarium, Centro de Estudios de la Arquidiócesis de La Habana, Nº

XVI, Junio de 1998.