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Zonas arqueológicas del Estado de México

Teotenango (Tenango del Valle)


En el lugar de la muralla sagrada o divina
Zona Arqueológica
La zona arqueológica de Teotenango está ubicada sobre el cerro Tetépetl,
el cual se encuentra al oeste del pueblo de Tenango de Arista, a unos 2 700
MSNM; y fue la ciudad fortificada más importante del Valle de Toluca o
Matalcingo, edificada por los teotenancas y matlatzincas en tiempos
anteriores a la conquista española.
Dicho cerro Tetépetl, compuesto de rocas andesíticas basálticas, tiene la
forma de una meseta alargada, con flancos naturales o cantiles que varían
de 70 a 250 metros de altura y cuya superficie rocosa cubre unos 16.5
kilómetros cuadrados; pero el asentamiento humano sólo tuvo lugar en el
extremo oriental del cerro, el cual fue acondicionado por medio de
terraceados y rellenos artificiales, cubriendo una superficie de cerca de dos
kilómetros cuadrados.
Exceptuando esa parte oriental, ayer como hoy, el resto del cerro está
cubierto por un manto de lava gris oscura, producto de una erupción
volcánica que tuvo lugar hace 10 000 años y que configuró un terreno de
“mal país” accidentado, sobrepuesto a la vieja formación andesítica
basáltica que constituye el cerro, y ese terreno apenas soporta una
vegetación de chaparral, salpicada de pinos pequeños, en donde no puede
practicarse la agricultura.
Y ese manto de lava que surgió por la erupción volcánica en tres puntos del
mismo cerro, al ir corriendo por su superficie bajó hacia el lado sur
bloqueando los angostos arroyos que fluían por esa parte, haciendo que el
agua se volviera subterránea y aflorase en algunos manantiales; de modo
que los teotenancas y matlatzincas no contaron con ríos ni arroyos para el
aprovechamiento del agua potable, sino que tuvieron que hacer uso de esos
manantiales de la parte baja y adaptar algunas hondonadas del cerro como
jagüeyes en la época de lluvias.

Acozac (Ixtapaluca)
Fuente: visitingmexico.com.mx
Acozac
El sitio fue conocido como Ixtapaluca Viejo hasta 1973, fecha en que
los terrenos del antiguo rancho de Acozac se lotificaron para dar lugar
al fraccionamiento y club de golf y por extensión se le otorgó el
mismo nombre a la zona arqueológica. Se le ha relacionado
recientemente con el sitio de Tlazallan - Tlallanoztoc, mencionado en
el Códice Xólotl como asiento del nieto de Xólotl Techotlallatzin. Se ha
encontrado aquí cerámica que demuestra que el sitio estuvo ocupado
en las épocas mencionadas en las fuentes. La ocupación inicia con la
fase Azteca I (900 a 1200 después de Cristo), continuando en la fase
Azteca II (1200 a 1430), que es la que coincide con el reinado de
Techotlallatzin. Las últimas estructuras, que son las que están
visibles, corresponden a la fase Azteca III (1430 a 1521).

Teotihuacan (San Martín de las Pirámides)


Fuente: Visitmexico.com, Wikipedia
Teotihuacan, el lugar donde los hombres se vuelven dioses, es una
zona arqueológica localizada en el Estado de México, entre los
poblados de San Juan Teotihuacan y San Martín de las Pirámides, a 48
Km. al noreste de la Ciudad de México. Su clima es semi-seco con una
temperatura promedio anual de 15°C.
Este antiguo centro ceremonial es uno de los más importantes de la
América prehispánica debido a su magistral trazo urbano, a su
monumentalidad arquitectónica y a la fuerte influencia política y
religiosa que ejerció en su momento hacia otras ciudades; es además,
una de las zonas arqueológicas más visitadas y valoradas de la
República Mexicana. La antigua metrópoli cuenta con una calzada
principal a partir de la cual se construyeron magníficos edificios de
orden ceremonial, social, civil y habitacional, como las pirámides del
Sol y la Luna, el Templo de Quetzalcóatl, el Patio de los Jaguares,
Quetzalpapálotl y la Ciudadela; muchos decorados con espléndidos
murales de los cuales aún se conservan valiosos ejemplos.
A través de los tiempos, Teotihuacan se ha consolidado como una
muestra del mejor estilo arquitectónico en Mesoamérica y además
como un centro místico en el que, según los seguidores de tradiciones
espirituales prehispánicas, cada 21 de marzo se reúnen poderosas
fuerzas cósmicas que se reparten hacia los cuatro puntos cardinales;
momento ideal para asistir a la ciudad y renovar energías. Dentro de
esta zona arqueológica también encontrará museos y centros de
investigación como el Centro de Estudios Teotihuacanos, dedicados al
estudio de la cultura teotihuacana y a la promoción de los servicios
turísticos.
En los alrededores de la zona arqueológica, especialmente en el
pueblo de San Juan Teotihuacan existen cómodos hoteles y
restaurantes donde podrá degustar los exquisitos platillos de la
gastronomía mexiquense: consomé, barbacoa, etc.,así como bares y
otros lugares para divertirse ya entrada la noche.
Tlalpizahuac (Ixtapaluca)
Fuente: Instituto Mexiquense de Cultura
El sitio arqueológico de Tlalpizáhuac fue descubierto en 1987, cuando se
llevaban a cabo trabajos de urbanización sobre la superficie del predio
conocido como San José Chalco. Al despalmar el terreno, excavar zanjas
para el drenaje, etcétera, fueron apareciendo distintos elementos tales como
vasijas, huesos, muros y pisos. Ante estas evidencias el Instituto Nacional
de Antropología e Historia realizó un rescate arqueológico cuyos resultados
dieron pie para establecer la importancia del sitio.

Se han encontrado 17 plataformas que sirvieron como base para construir


cuartos y altares, los que a su vez tuvieron un uso habitacional y/o ritual.
De entre los cuartos destaca el que sirvió como temazcal y que tenía en la
parte superior de su acceso restos de pintura mural.
La importancia de Tlalpizáhuac radica en que para el momento de su auge
(1000-1100 d.C.) son pocos los sitios que presentan una arquitectura tan
compleja y elaborada en la cuenca de México. Pero, sin lugar a dudas, los
materiales arqueológicos recuperados (concha, hueso, lítica, cerámica) nos
hablan de un lugar destacado en la región.
Otro de los aspectos relevantes que nos ha brindado la exploración de este
sitio son los entierros, de los que se han excavado más de 40, siendo las
ofrendas que los acompañan las más ricas en cuanto a variedad y calidad de
los objetos arqueológicos encontrados. Se destaca entre éstos el "Vaso de
Tlalpizáhuac".
El sitio arqueológico de Tlalpizáhuac se localiza en la ladera sur del cerro
“El Pino”, muy próximo a lo que debió ser la ribera del lago de Chalco. Se
encuentra a la salida de la población de Tlalpizáhuac, en el municipio de
Ixtapaluca, Estado de México, km 23.900 de la carretera federal México-
Puebla.

San Miguel Ixtapan (Tejupilco)


Fuente: Instituto Mexiquense de Cultura
El nombre del lugar significa Iztatl-sal y pan- lugar (“Lugar en donde
hay sal”), hace referencia a la importancia que la explotación de este
recurso natural tenía desde la época prehispánica, debido
primordialmente a la existencia de pozos de agua salitrosa cerca nos
a la población. Actualmente aunque en mínima escala, continúa el
beneficio de la sal.
La importancia del lugar radica en el hecho de ser el único sitio
explorado de manera intensiva en la región suroeste del Estado de
México, con lo cual se han podido conocer importantes aspectos de la
arqueología de un área que había permanecido práctica mente sin
estudio.
Como resultado de las investigaciones en el lugar, se han detectado
al menos cuatro etapas de ocupación. La primera de ellas
corresponde a los últimos años del periodo conocido como Clásico
(500 a 750 d.C.) y está conformada por restos de una estructura
habitacional donde se recuperaron figurillas de los tipos Teotihuacan
III y IV. La segunda etapa ocupacional corresponde al periodo
Epiclásico (750-900 d.C.), que es el momento de mayor auge del sitio,
cuando son construidas las principales estructuras del lugar. Para las
últimas etapas de ocupación, hacia el Posclásico temprano (900-1200
d.C.), son reutilizados los principales monumentos, sufriendo
modificaciones arquitectónicas, adosamientos y ampliaciones.
Después de ello, se tiene un abandono del lugar y posteriormente el
sitio es reocupado de manera parcial por el grupo cultural conocido
como Mexica o Azteca, quien construyó casas muy sencillas sobre el
derrumbe de las estructuras anteriores y permanecen en el sitio
hasta la época de contacto con los españoles. Una de las posibles
razones por las cuales los mexicas llegaron a someter el área, es el
hecho de encontrarse en un lugar estratégico para el control del paso
de mercaderías provenientes de Tierra Caliente hacia el Altiplano
Central y viceversa. Además del hecho de poseer pozos de agua
salitrosa, producto muy apreciado en la época prehispánica.
Huamango (Acambay)
Fuente: Instituto Mexiquense de Cultura
Huamango, que en náhuatl significa “el lugar donde tallan madera”,
estuvo habitado por individuos de raigambre otomiana durante el
horizonte Posclásico temprano (900-1200 d.C.). En ese momento
existía gran inestabilidad social en el Altiplano Central, ya que
diversos centros políticos se disputaban el control de los territorios y
pueblos de la comarca. Huamango, por su parte, dominaba el valle de
Acambay así como la región periférica. Su ubicación responde no sólo
a necesidades defensivas sino al control del sistema de intercambio
de productos procedentes del norte (actual territorio de los estados
de Hidalgo, Michoacán y Querétaro) y del sur (valle de Ixtlahuaca-
Atlacomulco y valle de Toluca). Durante esa época, Tula, ejercía una
influencia enorme en el Altiplano Central en aspectos determinantes
como la religión, la política y la economía.

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