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Origen e historia evolutiva del Mono Ardilla (Saimiri sciureus)

Jeisson Danilo Castro Salamanca


Código: 113996
Estudiante de Biología
Facultad de Ciencias
Universidad Nacional De Colombia Sede Bogotá

Introducción

La necesidad de descubrir la historia evolutiva de los organismos se inició con la


publicación de El origen de las especies por Darwin en 1859. La incorporación de
teorías evolutivas en los sistemas de clasificación de los organismos es un proceso que
hoy en día aún no está terminado (De Queiroz & Gauthier, 1992). Un paso crítico en
este proceso fue la adquisición de métodos explícitos para hipotetizar relaciones
filogenéticas, ponerlas a prueba y verlas reflejadas en las clasificaciones, métodos para
los que biólogos como Willi Hennig (entomólogo alemán, 1913-1976), Walter
Zimmermann (botánico alemán, 1892-1980), Warren H. Wagner, Jr. (botánico
norteamericano, 1920-2000) y muchos otros han hecho valiosos aportes.

La evolución es un proceso muy lento, y en la gran mayoría de los casos nadie la ha


visto suceder. Lo que se maneja es una serie de hipótesis acerca de cómo ocurrió la
diversificación de los organismos, que desembocó en la aparición de las distintas
especies variadamente relacionadas entre sí. Esas hipótesis son las que determinan cómo
deberían analizarse los organismos para determinar su filogenia.

Colombia es un país con buena diversidad de fauna primatológica, debido a su situación


geográfica en el neotrópico y a la enorme variabilidad de climas; una de las especies
que tiene parte de su hábitat en estas tierras es el Mono Ardilla Común (Saimiri
sciureus). Los estudios realizados en el país se han limitado tradicionalmente al análisis
de aspectos ecológicos, etológicos y de distribución geográfica de la especie. Desde el
punto de vista ecológico y etológico, cabe citarse el trabajo de Thorington Jr. En 1979.
En cuanto a distribución geográfica de los primates colombianos, trabajos de
Hernández-Camacho & Defler en 1989 y Hernández-Camacho & Cooper en 1976. En
cuanto a relaciones filogenéticas, el trabajo realizado por Ruíz-García & Alvarez en
2002.

En este trabajo se presenta información de la historia evolutiva de la especie Saimiri


sciureus; desde el comienzo de los primeros mamíferos, siguiendo el camino hasta el
Orden de los Primates, sugiriendo hipótesis de los ancestros de los Antropoideos,
indicando los posibles orígenes de los platirrinos.
Mono Ardilla (Saimiri sciureus) (Linnaeus, 1758)

 Nombres comunes:
Mono ardilla, Titi (generalizado), Vizcaino (piedemonte del Caquetá, Meta, y alto
Magdalena), Tití fraile, Frailecito (Putumayo y Amazonas), Macaco de cheiro, Saimiri
(región de Leticia), Chichico (Mirití-Paraná y bajo Caquetá), Mico soldado (Piedemonte
amazónico del Departamento del Cauca).

 Taxonomía:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mamalia
Subclase: Theria
Infraclase: Eutheria
Orden: Primates
Suborden: Haplorrhini
Infraorden: Simiiformes-Anthropoidea
Parvorden: Platyrrhini
Superfamilia: Ceboidea
Familia: Cebidae
Subfamilia: Cebinae-Saimiriinae
Género: Saimiri
Especie: S. sciureus

 Descripción general:
El cuerpo es de pelaje corto; el dorso de coloración gris-oliva; el pecho y el abdomen de
color amarillo a naranja pálido; la barbilla y el cuello son blancos; los brazos, manos y
pies de colores que van desde dorados a amarillos o naranja pálidos; el hocico es negro
y la máscara alrededor de los ojos blanca; las orejas son peludas, blancas con algunos
mechones; la coronilla es negra o gris; su cola no es prensil, es de color oliva y con la
punta negra. Los machos son más grandes que las hembras. Se alimentan de insectos,
pequeños vertebrados, frutos maduros pequeños y néctar. Son diurnos y arborícolas.
Forman grandes grupos hasta de 100 individuos. Los monos ardilla pasan la mayor
parte del tiempo recorriendo el bosque en busca de insectos. Son muy ruidosos y viajan
haciendo ruidos semejantes a chillidos o a trinos de tonos muy agudos.

 Hábitat y distribución geográfica:


Viven en bosques húmedos hasta 1500 metros de altitud.
Debido a que son pequeños, delgados y ágiles prefieren
vegetación con enredaderas y ramas delgadas como las que se
encuentran en los bordes de ríos y lagunas. En Colombia, su
distribución se encuentra en el Amazonas biogeográfico y los
Llanos Orientales. En el mundo se encuentran en Colombia,
Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Guyana.

 Estado de conservación (CITES): Apéndices II


En el Apéndice II de CITES se incluyen especies que no se encuentran necesariamente
en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una
utilización incompatible con su supervivencia. CITES 2005.
Historia evolutiva

Origen de los Mamíferos

Los sinápsidos (Synapsida) son una clase de amniotas


que surgen a fines del Carbonífero, resultan fácilmente
identificables por poseer un tipo especial de cráneo
caracterizado por poseer una única abertura lateral por
detrás de las órbitas. Los primeros sinápsidos se
denominan pelicosaurios, las velas dorsales de algunos probablemente contribuían a
regular su temperatura corporal. Poseían una piel glandular carente de escamas, aunque
algunos pelicosaurios conservaron las escamas de los tetrápodos más primitivos en su
parte ventral, dichas escamas, como el pelo o las plumas, no tenían la misma estructura
que las típicas escamas reptilianas.
Uno de los grupos de pelicosaurios más conocidos son los esfenacodontes
(Sphenacodontidae), quienes darían origen a los terápsidos (Therapsida) dominantes
durante el período Pérmico, donde comienza a ser evidente cómo se produce la
transformación hacia el oído propio de los mamíferos. Los elementos de la mandíbula
(angular y articular) y de la parte posterior del cráneo (cuadrado) dejan de tener la
función de articularse con el cráneo, como en los reptiles, y se transforman en los
elementos óseos del oído (anillo timpánico, martillo, yunque y estribo).

Entre los numerosos grupos monofiléticos que


constituyen Therapsida están los teriodontos
(Theriodontia) que, a comienzos del Triásico habían
alcanzado un tipo de organización muy semejante al de
los mamíferos; la fosa temporal se hizo cada vez más
amplia, probablemente para permitir la acomodación de
los grandes músculos de la mandíbula inferior,
acercándose mucho a la órbita ocular y, finalmente, la
propia barra post-orbitaria llegó a ser incompleta,
originando la condición típica de los mamíferos, en que
la órbita y la fosa temporal están fusionadas. Su
característica principal es el descomunal tamaño que
podían alcanzar los dientes de algunas de sus especies,
ya que básicamente eran carnívoras. Los terocéfalos
(Therocephalia), suborden extinto de terápsidos que
vivieron del Pérmico Medio al Triásico Medio
presentaban además otros rasgos adicionales similares a
los mamíferos, como es el número de falanges de la mano y del pie, con una fórmula de
2·3·3·3·3, típica de los mamíferos, y que es el que aún hoy conservan los primates,
incluidos los humanos. Estos terocéfalos son el grupo más estrechamente relacionado
con los cinodontes (Cynodontia) que aparecen durante el Pérmico superior, esta
relación queda evidenciada por diversas características anatómicas incluyendo la
posesión de pelo y vibrisas, se desconoce en qué momento adquirieron características
mamalianas como el pelo o las glándulas mamarias ya que los fósiles raramente
proporcionan evidencias de los tejidos blandos; no obstante, pueden deducirse muchos
datos a partir del esqueleto.
Los sinápsidos fueron los vertebrados terrestres dominantes durante el Pérmico medio y
superior. Su número y diversidad se redujo drásticamente hace 251 millones de años,
(existe un grado continuo de evolución óseo por 70 Millones de años desde los
sinápsidos -320 Ma- hasta los primeros mamíferos -250 Ma-), junto con la de la
mayoría de las formas de vida, durante la extinción masiva del Pérmico-Triásico.
Algunas especies sobrevivieron durante el periodo siguiente, el Triásico, pero no
pudieron competir con los arcosaurios que ocuparon su lugar como vertebrados
dominantes; a finales del Triásico, su número era escaso.

Los tritelodóntidos (Trithelodontidae) son una familia extinta de cinodontes de


tamaño pequeña-medio. Se parecían mucho a los mamíferos, y eran cinodontes
altamente especializados, aunque todavía conservaban algunos rasgos anatómicos
reptilianos, eran principalmente carnívoros o insectívoros, aunque algunas especies
podrían haber desarrollado rasgos omnívoros. Su esqueleto demuestra que tenían una
estrecha relación con los mamíferos. Algunos científicos creen que o bien los
tritelodóntidos o bien sus parientes más próximos dieron origen a los mamíferos
primitivos. Se desconoce por qué estos eucinodontes especializados se extinguieron,
pero una posible explicación es que lo hicieran por una posible competencia con un
grupo relacionado, los mamíferos. Se han encontrado restos fósiles en Sudamérica y en
Sudáfrica, lo que he indica que vivieron en un único supercontinente, Gondwana.

A raíz de los organismos presentes a finales del Triásico muy similares a los mamíferos,
animales que compartían características como el hueso dentario que es el único que
forma la mandíbula inferior, los demás huesos (articular y angular) forman, junto al
cuadrado del cráneo la cadena de huesecillos del oído medio; entre otros, se dio origen a
un Clado, los mamaliaformes (Mammaliaformes). Los primeros mamaliaformes, los
morgunacodóntidos (Morganucodontidae) aparecieron en el Triásico tardío, hace
aproximadamente 205 millones de años, sus fósiles muestran las uniones óseas de la
mandíbula entre el escamoso y el dentario y el articular y el cuadrado. Dentro de los
ejemplares de estos primeros mamaliaformes está el Morganucodon, un género extinto
que está muy relacionado con el Megazostrodon. Por el registro fósil, sabemos que
Megazostrodon fue un animal pequeño, quizá no más de 10 a 12 cm de longitud, que
probablemente se alimentaba de insectos, lagartos y otra pequeña microfauna. Se piensa
que quizá estos animales fueran nocturnos, debido a que sus cerebros eran más grandes
que los de los cinodontos y las áreas del olfato y del oído estaban muy desarrolladas.
Esta característica es lo que les daría cierta ventaja a la hora de no ser alcanzados por
los pequeños terópodos con los que convivía, o para poder cazar sus presas.
Los multituberculados (Multituberculata), son un orden extinto de mamíferos
ancestrales de los cuales se conocen más de 200 especies fósiles datadas entre el
Jurásico medio y el Oligoceno temprano, lo que representa un lapso de más de 100
millones de años. Los multituberculados tenían un aspecto
que recuerda al de los modernos roedores. La estructura de los
molares presenta muchas cúspides (tubérculos), pero la
dentadura se caracteriza además por un par de incisivos en la
mandíbula inferior y ausencia de caninos. Fueron los primeros
mamíferos conocidos con hábitos arborícolas como las
actuales ardillas.

La forma estrecha de la pelvis sugiere que, como los marsupiales, los multituberculados
parían crías en un temprano estado de gestación que dependían de su madre durante un
período muy largo de tiempo. Los multituberculados
estuvieron ampliamente distribuidos por el hemisferio
norte a lo largo del Cretácico, y aunque algunas líneas
comenzaron su extinción durante este periodo,
sobrevivieron a la Extinción masiva del Cretácico-
Terciario y su diversidad alcanzó un máximo durante el
Paleoceno. Es por esto que son considerados uno de los
grupos de mamíferos más exitosos a lo largo de la
evolución.

Terios primitivos

Dentro de los primeros terios (Theria) tenemos los simetrodontes (Symmetrodonta)


y el grupo Dryolestidae. Los primeros son un grupo primitivo de mamíferos del
Mesozoico, caracterizados por el aspecto triangular de los molares en la vista de
oclusión (de cima) y la ausencia de un talonídeo bien desenvuelto. Los simetrodontes
tradicionales surgieron en el final del Triásico en Cretáceo y sus fósiles pueden ser
encontrados en América del Norte, América del Sur, Europa, África y Asia. A pesar de
su vasta distribución los registros fósiles son escasos
Crusafontia
Dryolestidae era un grupo diverso de mamíferos del
Mesozoico, en estos mamíferos la raíz anterior de los
molares inferiores fueron más robustas y más grandes;
sus molares tanto superior e inferior se acortaron en
sentido mesiodistal y ampliado vestibulolingualmente.

Los primeros marsupiales (Marsupialia) o metaterios (Metatheria) eran parecidos a las


actuales zarigüeyas (Didelphimorphia) y surgieron sobre las tierras de la actual
Norteamérica hace entre 80 y 100 millones de años. Desde allí se extendieron por todos
los continentes, pero fue al sur donde proliferaron sin dificultad y a través de la unión de
estas tierras con el continente Australiano, lo colonizaron poco antes de que ambos se
separaran definitivamente, quedando aislados del resto de los mamíferos. Por su parte,
los primeros placentarios (Placentalia) o euterios (Eutheria) eran similares a las
actuales musarañas (Soricomorpha). Se desconoce su origen cierto y durante algunos
millones de años tuvieron que convivir con los dinosaurios, evolucionando lentamente
hasta que éstos acabaron por desaparecer y los mamíferos tuvieron que evolucionar para
colonizar la totalidad de la tierra, prácticamente a su disposición.
Origen de los Primates

El fósil más antiguo conocido que podría ser de un primate es un


molar de finales del Cretácico, último período del Mesozoico, o Era
Secundaria. Tiene unos 66 millones de años y procede de la
Formación Hell Creek, de origen fluvial, en Montana (Estados
Unidos de América), fue bautizado como Purgatorius ceratops.
Como el registro fósil es en general bastante incompleto, en la
mayor parte de los casos los primeros representantes fósiles son muy
posteriores al verdadero origen de su grupo, por lo que es razonable
pensar que en realidad los primates
aparecieron bastante antes de finales del Cretácico. Así pues,
los primates se incluyen entre los grupos de mamíferos que
empezaron su andadura evolutiva discretamente en el
Mesozoico, y que luego se beneficiaron de la catástrofe, que
produjo la extinción de los dinosaurios al final de esta era, y Purgatorius ceratops
dejó el campo libre a los pequeños mamíferos. La siguiente
era, el Cenozoico, ha sido la suya.

El Purgatorius se asigna al grupo de los plesiadapiformes. Hay


varias mandíbulas y numerosos dientes sueltos de Purgatorius del
Paleoceno de Norteamérica. Los plesiadapiformes en el
Paleoceno (66 y 55 Ma.), se diversificaron en numerosas líneas,
entre ellos están los Carpolestidos, primeros “proprimates” que
fueron totalmente arbóreos. En el Eoceno (55 y 36 Ma.) se
presenta gran diversificación y distribución, aparecen los
primeros antropoideos, los adápidos, probables ancestros de los
tarseros y los omomyidos. Esta época es considerada como “La
Carpolestes simpsoni
edad de los Plesiadápidos, Adápidos y Omomyidos”. El encontrar
plesiadapiformes en Europa y Asia (reciente fósil en Mongolia) indica que pasaron por
alguna formación en el Océano Atlántico, también ha habido a lo largo del Cenozoico
conexiones ocasionales entre Asia y Norteamérica por la zona del estrecho de Bering.

Los plesiadápidos eran arbóreos aunque sin adaptaciones a


una locomoción rápida por las ramas como la que
presentan los primates, los incisivos eran muy
desarrollados, superficialmente como los de los roedores,
tenían el cerebro pequeño en comparación con el de los
primates. Un ejemplar es Plesiadapis tricuspidens del
Paleoceno, de Francia, tiene garras en los dedos, ojos
Plesiadapis tricuspidens
laterales sin barra postorbital, hocico alargado y cola larga.
.
En todo caso, se considera que los plesiadapiformes son el grupo que está
evolutivamente más próximo al conjunto de los primates vivientes, quienes a su vez
forman un grupo natural, con un antepasado común exclusivo. Estos "primates arcaicos"
fueron reemplazados por los verdaderos primates o euprimates. El registro fósil esta
bien representado en Eurasia y Norteamérica por estos primates primitivos que se
clasifican en dos familias, la de los omomíidos (Omomyidae) y la de los adápidos
(Adapideae).
Los adápidos presentan ya una barra ósea postorbitaria, como la de los estrepsirrinos
(Strepsirrhini) vivientes, y un cerebro mayor que el de los plesiadapiformes. Es verdad
que tenían un parecido superficial con los actuales representantes del grupo, como los
lémures y loris, pero no se puede afirmar rotundamente que fueran sus ancestros
directos, porque esa semejanza se debe sobre todo a que los actuales estrepsirrinos
conservan muchos rasgos primitivos, como la barra ósea postorbitaria y el morro largo,
que no son rasgos derivados únicos de los
estrepsirrinos. La fórmula dentaria de los
primeros adápidos constaba de 2 incisivos, 1
canino, 4 premolares y 3 molares en cada lado del
maxilar y de la mandíbula. A partir de esta
dentición, todos los primates actuales han perdido
un premolar (como en el caso de los
estrepsirrinos) y algunos dos premolares (todos
los catarrinos, cercopitecoideos y grandes monos
u hominoideos).

Hay dos rasgos derivados exclusivos que aislarían a los estrepsirrinos como un grupo
natural o monofilético, el peine dental y la garra de aseo. Los lémures y loris tienen una
disposición muy peculiar de los cuatro incisivos y de los dos caninos inferiores, que se
alargan, estrechan y proyectan horizontalmente para formar lo que se denomina el peine
dental, usado tanto para el aseo como para la alimentación. Sin embargo, los adápidos
carecen de esa especialización. Los estrepsirrinos también tienen una especialización en
la uña del segundo dedo del pie, que forma la llamada garra de aseo (en los tarseros hay
garras de aseo en los dedos segundo y tercero). En el yacimiento alemán de Messel,
donde se han conservado muchos animales del Eoceno, se ha encontrado la parte
posterior de un esqueleto de un
adápido que consiste en la cadera y las
dos patas. Al parecer el segundo dedo
del pie portaba una garra de aseo. Éste
es un rasgo que sugiere una relación
evolutiva entre los adápidos del
Eoceno y los estrepsirrinos modernos,
pero sigue sin estar nada claro cómo
del grupo fósil surgieron las formas
actuales con peine dental.

Aunque la mayoría de los omomíidos tenían una fórmula dentaria con 2 incisivos, 1
canino, 3 premolares y 3 molares en cada lado del maxilar y de la mandíbula, algunos
portaban todavía cuatro premolares. Los estrepsirrinos, el rinario que es el área de piel
desnuda que rodea las aberturas nasales, se asocia a la presencia de un espacio entre los
incisivos centrales superiores. En cambio, en los haplorrinos (Haplorrhini) como los
tarseros y catarrinos, no existen ni el rinario ni el espacio entre los incisivos. Los
omomíidos aún presentan ese espacio entre los incisivos, por lo que en principio no se
les puede considerar haplorrinos, de esta forma presenta un carácter que puede estar
sugiriendo un origen ligado a los estrepsirrinos. Aunque es posible que la pérdida del
rinario ya se hubiese producido y la desaparición del espacio entre los incisivos
centrales superiores se produjera más adelante. Una característica muy importante de los
tarseros es que presentan un tabique postorbitario, que hace que la órbita sólo se abra
por delante; este rasgo es, por otro lado, común a todos los haplorrinos.
Además, los omomíidos tenían unas órbitas muy grandes, aunque no tanto como los
tarseros actuales, y, a diferencia de los adápidos, hocicos cortos. Las enormes órbitas de
los tarseros se deben a que, como todos los haplorrinos, carecen de tapetum lucidum
(una adaptación de la retina a la visión de noche que presentan muchos mamíferos), y
sin embargo llevan vida nocturna, por lo que han agrandado enormemente el tamaño de
sus globos oculares para maximizar sus posibilidades de captar una luz que es muy
escasa. La pérdida del tapetum lucidum es una especialización de los haplorrinos. El
tamaño de las órbitas de los adápidos no es tan grande como en los tarseros, y se
aproxima al de los estrepsirrinos vivientes de vida nocturna. Así es que quizás los
omomíidos tuvieran tapetum lucidum, como los estrepsirrinos.

Diagrama representativo en la clasificación biológica taxonómica del Orden Primates


Origen de los Antropoideos

En el yacimiento de El Fayum, en Egipto, en la Formación Jebel Qatrani, se han


encontrado numerosos fósiles, la mayoría de 36 a 32 Ma., que indican que por entonces
ya se había producido una amplia diversificación de los antropoideos. Aunque la
depresión de El Fayum es hoy en día desértica, a principios del Oligoceno fue una selva
tropical. En un intento por construir la filogenia de los antropoideos (Anthropoidea),
suponiendo que sea un grupo monofilético, podemos hallar primates primitivos, que
sean posibles ancestros del Infraorden Simiiformes-Anthropoidea.

El origen de los antropoideos es totalmente oscuro, pero si entre los omomíidos estaban
los antepasados más antiguos de los tarseros, entonces los primeros antropoideos
deberían de ser formas más o menos próximas a los omomíidos. Hay algunos fósiles del
norte de África, de hace entre 55 y 40 Ma., que algunos autores consideran antepasados
directos de los antropoideos, si no ya propiamente
antropoideos (aunque otros los ven simplemente
como omomíidos). Altiatlasius es un primitivo
primate del Paleoceno de Marruecos, representado
por escasos dientes aislados y considerado como un
primitivo Omomyidae cercano al origen de los
antropoideos. Es prematuro atribuirlo a algún grupo
de primates en particular, como fuera señalado por
Gingerich (1990), aunque de hecho constituye un
valioso aporte.

Procedente de Glib Zegdou, Eoceno inferior y medio de Argelia, se trata de


Algeripithecus, que vivió hace 50 Ma., Godinot y Mahboubi (1994) proponen una
estrecha afinidad entre Algeripithecus y los parapitécidos de El Fayum, basados en la
marcada bunodoncia de los molares y la presencia de una gran hipocono. Lo que es
importante destacar es que los mencionados autores
creen que estos primates son primitivos
antropoideos y, por ende, la gran diversidad
posterior de las especies del Fayum tendría origen
en Argelia. Recientemente fueron encontrados
fósiles craneodentales más completos y después de
análisis detallados, los científicos descubrieron que
los rasgos de este primate eran más típicos de los
estrepsirrinos y tenían poco que ver con los
antropoideos. Según la publicado por Tabuce et al.
(2009), sugiere que Algeripithecus fueron los
primeros primates del Clado Afro-Arabia
estrepsirrinos, características como el peine dental
lo relaciona con los lémures, apoyando así que el
origen de los estrepsirrinos (Strepsirrhini) es
africano, lo cual refuerza el posible origen asiático
de Anthropoidea.
Un enigmático primate del Eoceno tardío de Birmania, Amphipithecus, es considerado
reiteradamente como primitivo Anthropoidea o posibles adápidos. Ciochon et al. (1985)
propusieron, en base a escasos restos mandibulares y dentarios, que son
adaptativamente antropoideos basales,
aunque preservan ciertos caracteres
primitivos tales como dientes marcadamente
bunodontes y robustas y profundas
mandíbulas. Las aludidas vinculaciones con
los Adapidae llevaron a Gingerich (1980) a
concluir que Amphipithecus representa una
transición entre Adapidae y Anthropoidea,
reafirmando su hipótesis de que este último
Infraorden se origina a partir de la
mencionada familia extinta.

Restos de un primate descubierto en 1983 en


Alemania, en la localidad de Messel, del Eoceno
Medio. En el 2009 se reveló por primera vez al
mundo la existencia de este fósil, llamado Darwinius
masillae y apodado Ida, es uno de los esqueletos mas
completos, este primate que es una hembra joven es
de hace 47 Ma., muestra rasgos de una especie de
transición, con características de la línea de primates
muy primitivos y al margen de la que condujo a los
antropoideos, pero también con particularidades de
esta última. Pertenece a la Subfamilia Cercamoniinae,
probables ancestros de los Anthropoidea. Representa
la diversificación temprana de los haplorrinos
(Haplorhini). Dentro de las características destacables
están los ojos frente a frente, además de uñas en lugar
de garras y dientes similares a los antropoideos. Ida
además cuenta con cinco dedos con pulgares
opuestos, esto le proporcionaba un "agarre de
precisión", que, para Ida, era útil para la escalada y la
recolección de frutas.

Representación de la filogenia de los primates (imagen siguiente): Seis grupos


principales de los primates que viven en la actualidad, se muestran en la parte superior
(Tarsius representa a Tarsioidea, como Lémur representa a Lemuroidea). Se muestra
una selección de cráneos de los primates fósiles conocidos. Se trata de un modelo
Darwiniano tiempo-forma para estudiar la evolución, con la forma (morfología)
representada en la abscisa y la evolución-tiempo geológico (variable independiente) que
se muestra en la ordenada. Las líneas discontinuas vinculan a los grupos de primates
que se cree que están relacionados. Tener en cuenta la posición de los nuevos primates
del Eoceno medio Darwinius, Haplorhini y Strepsirrhini. Las flechas rojas describen la
evolución independiente de los estrepsirrinos implicado por las nuevas evidencias de
que Darwinius y Adapoidea pertenecen a los haplorrinos.
Figura actualizado por Gingerich (1984: Yearbook of Physical Anthropology.
“Primate evolution”).

Gingerich, P. D. 1984. “Primate Evolution”

Hasta el momento, las evidencias paleontológicas apuntan a la existencia de


Anthropoidea basales sólo en Africa y Asia.

Origen de los platirrinos

Cuando se estableció el istmo de Panamá, alrededor de 3,5 Ma., los mamíferos de


Norteamérica entraron por ese pasillo de tierra en Sudamérica. Al llegar, se encontraron
con una fauna de mamíferos de características muy peculiares, fruto del aislamiento en
que había permanecido Sudamérica durante muchos millones de años. Entre estos
mamíferos sudamericanos se encontraban los antepasados de los actuales osos
hormigueros, armadillos y perezosos junto con otros grupos que no tienen
representantes vivientes. Pero entre los mamíferos del continente-isla había dos grupos
que no eran autóctonos: el de los platirrinos y el de los roedores caviomorfos.
Los antropoideos forman un grupo monofilético lo que quiere decir que todos tienen un
único antepasado común, por lo que los platirrinos están emparentados con los
catarrinos del Viejo Mundo. Los primeros antropoideos son los de El Fayum (Eoceno
tardío y Oligoceno temprano), algunos de ellos pertenecen a un grupo, el de los
parapitécidos (Parapithecidae), que se originó probablemente antes de que se separaran
los platirrinos de los catarrinos; los parapitécidos (agrupados en los géneros
Parapithecus, Qatrania y Apidium) tenían una fórmula dental que probablemente es la
primitiva para los antropoideos y ha sido conservada por los platirrinos.

El Apidium, sus dos especies Apidium


moustafai y A. phiomense. Son fósiles
oligocénicos (36 a 32 Ma) que se relaciona
con los platirrinos. Dentro de loas
características generales, fueron arborícolas;
tienen extremidades adaptadas para el salto;
rostro corto; partes de la órbita muestran que
tuvo ojos relativamente pequeños, indica una
actividad diurna; los bulbos olfatorios fueron
más grandes que los actuales antropoideos,
por lo tanto poseían un mayor sentido del
olfato; el tibio a fíbula están fusionados para 40% de su largo, que es similar a algunos
platirrinos como Saimiri. Dentro de los caracteres apomórficos, 3 raíces en los
premolares salvo el 2º superior, existencia de un tubérculo particular sobre los 3
premolares superiores.

A. moustafai con 900 gramos, más antiguo; sus dientes con corona baja y poco relieve
en las cúspides, sugiriendo una dieta folívora (que se alimentan de hojas y brotes). A.
phiomense era mayor, con 1600 gramos; con considerable dimorfismo sexual y tamaño
de caninos y molares; también folívoros; sus dientes yugales con esmalte espeso, lo que
indica que los frutos duros hacían parte de su
dieta.
Características geográficas

 Separación entre Sudamérica y Africa


Se caracterizó por distintas actividades volcánicas y elevaciones submarinas, son el
resultado de actividades geológicas durante el inicio de esta separación en el Triásico.
En el Atlántico ecuatorial, se evidencia las elevaciones submarinas, aquí comenzó a
esbozarse la conexión continua entre el Atlántico norte y sur hace unos 90 Ma. Es muy
probable que existieran cadenas de islas originadas a partir de estas elevaciones, así
como la dorsal atlántica fuera posiblemente subaérea. Esta emergencia aparentemente
ocurrió hacia el límite Eoceno-Oligoceno, a pesar de que no puede precisarse con
certeza el tiempo de aparición y duración.

 Separación en Sudamérica y Norteamérica


La separación ocurrió en el Jurásico o Cretácico temprano; el restablecimiento no tuvo
lugar hasta el Plioceno. La distancia marina de separación entre Centroamérica y lo que
actualmente es Colombia habría sido de unos 500 km para el límite Eoceno-Oligoceno,
aunque vastas zonas de estas tierras continentales estaban sumergidas y, por lo tanto, la
distancia pudo extenderse quizás a unos 1.200 km. El vulcanismo en esta región no es
demasiado claro, aunque probablemente originó islas que se distaban a 1.000 km apróx.
de las tierras expuestas en el centro de Colombia. Por otra parte, se supone que existió
una conexión entre la actual Cuba y lo que hoy representa el norte de Venezuela, a
través de una porción de tierra emergida durante el Eoceno tardío u Oligoceno
temprano, o al menos una cadena de islas muy cercanas entre sí.

Para considerar, factores como es la dirección de las paleocorrientes del Atlántico, que
al norte de Sudamérica tenían sentido este-oeste imposibilitando la migración desde
Centroamérica por cualquier medio pasivo. En tanto, estas paleocorrientes
predominaron en el Atlántico ecuatorial, permitiendo eventualmente una migración
desde Africa hacia Sudamérica. Para el Eoceno Sudamérica era equidistante tanto de
Norteamérica como de Africa.
Procedencia geográfica

Se distinguen dos regiones alternativas desde donde pudieron ingresar los platirrinos,
Norteamérica y Africa. Dando origen a tres hipótesis acerca del ingreso a Suramérica:

 Norteamericano, origen geográfico de los ancestros platirrinos


Este modelo consiste en que el ingreso debió producirse a través de las cadenas de islas
que existían en el Caribe para esa época. En vista de las evidencias geológicas aparece
como la más improbable hipótesis de migración. La mayoría de los que sustentaron este
origen norteamericano proponen que ciertos Omomyidae holárticos fueron los ancestros
de platirrinos y catarrinos. La continuidad entre las masas continentales de
Norteamérica y Europa antes del Eoceno medio, habría permitido que las poblaciones
de estos prosimios extintos se dispersaran en ambos continentes y, tras la separación de
éstos con la consecuente formación del Atlántico Norte, evolucionaran
independientemente dando origen por separado a los Parvorden Platyrrhini y Catarrhini.

 Norteamericano, los ancestros platirrinos procedentes de Asia


Esta hipótesis adicional también propone el ingreso de los ancestros platirrinos desde
Norteamérica aunque procedentes de Asia, vía el estrecho de Bering, que por entonces
se hallaba sobre el nivel del mar. Esta propuesta basada en su supuesto de que el
Infraorden Anthropoidea deriva de ciertos Adapidae del Eoceno; su postura se ve
respaldada por la sugerencia de que los mencionados Amphipithecus, del Eoceno de
Birmania, sean primates transicionales con caracteres de ambos grupos. Por otra parte,
existen similitudes entre la fauna del Eoceno superior de Asia y Norteamérica, y la
presencia de un cercamonino Mahgarifa, en el Eoceno superior de Texas, similar a los
euroasiáticos.

 Origen Africano
Si los platirrinos ancestrales inmigraron desde Africa se habrían visto favorecidos por
las condiciones geológicas expuestas, siendo las paleocorrientes con dirección este-
oeste el factor determinante para salvar las distancias marinas entre islas. De todas las
maneras, la migración debió realizarse en forma pasiva, mediante algún tipo de objeto
flotante que actuara en forma de balsa natural. En las costas occidentales de Africa
seguramente se dieron condiciones para la formación de balsas naturales o pequeñas
islas flotantes originadas en la desembocadura de ríos o lagos hacia el mar, lo que sería
complementado por la acción de las paleocorrientes, permitiendo que estas balsas fueran
transportadas entre las cadenas de islas o directamente hacia Sudamérica. Sin embargo,
hay ciertas objeciones al considerar el potencial traslado de animales sobre este tipo de
balsas flotantes; los inconvenientes fisiológicos que podrían sufrir los primates durante
una prolongada estadía en aislamiento, que incluyen la deshidratación como el principal
obstáculo imposible de superar en tales circunstancias, sumado a los ambientes salinos y
exposiciones solares intensas, escasez de alimentos y otros factores que los primates no
tolerarían por bastante tiempo. También, se presentaría una colonización no demasiado
exitosa, estimando que pocos individuos habrían migrado con organización social de
pequeños grupos y baja tasa de nacimientos, acarreando serios problemas al enfrentarse
a nuevos depredadores en ambientes totalmente desconocidos.
Platirrinos

El platirrino más antiguo (27 Ma.)


conocido hasta la fecha es Branisella
boliviana de la localidad Salla Luribay,
Bolivia, Antigüedad Deseadense
(Oligoceno tardío). Probablemente
presentaba dimorfismo sexual, el desgaste
acelerado de sus molares superiores e
inferiores sugieren una dieta herbívora y
así la posibilidad semiterrestre, su fórmula
dental 2:1:3:3 tanto en el maxilar superior
e inferior.
Tabla 1. Clasificación de los Platyrrhini siguiendo el esquema propuesto por Tejedor
(l996b). Incluyendo para el presente trabajo los géneros extintos y actuales conocidos

Tabla 1

La clasificación propuesto por Tejedor,


(Tabla 1, izq.) dentro de Platyrrhini, se
encuentra la Familia Atelidae, el cual
contiene la Subfamilia Saimiriinae, que
esta conformado por el único representante
viviente Saimiri y los extintos Neosaimiri,
Dolichocebus y Laventiana. Ubicándolos
con respecto al tiempo (esquema der.)
Subfamilia Saimiriinae

 Dolichocebus gaimanensis
Es de la localidad Gaiman, Argentina; Antigüedad Colhuehuapense (Mioceno inferior
20 Ma). El foramen interorbitario, cráneo dolicocéfalo y la dentición lo relaciona
directamente con Saimiri.

 Laventiana annectens
Se encontró en la localidad La Venta, Colombia; Antigüedad Laventense (Mioceno
medio 12-13 Ma). Muy similar a Saimiri y Neosaimiri según rasgos morfológicos. Muy
cerca de Cebus pero a la vez mostrando una posible relación con los Callitrichinos en
morfología de los molares inferiores, mandíbula y talus. Se ha sugerido que Laventiana
sería una especie diferente de Neosaimiri; Neosaimiri laventiana.

 Neosaimiri fieldsi
Hallado en la localidad de La Venta, Colombia; Antigüedad Laventense (Mioceno
medio 12-13 Ma). Es menor que Stirtonia y el más relacionado con Saimiri.
Rosenberger propuso ubicarlo como Género Saimiri, mientras que Takai lo distancia
con individualmente como Neosaimiri.
Bibliografía

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Editorial Blacwell publishing company. Malden. 2003 pág 88.
 PEREIRA-BENGOA, V., et al. “Primatología del nuevo mundo: biología,
medicina, manejo y conservación” Centro de primatología Araguatos Ltda.
Primera edición, Bogotá. 2003
 RODRÍGUEZ-M. J.V., et al. “MAMÍFEROS COLOMBIANOS: sus nombres
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fossil materials of the earliest new world monkey, Branisella boliviana, and the
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 TEJEDOR, M. F. (1998). Origen y evolución de los platyrrhini (primates,
anthropoidea), con especial referencia a los registros de argentina, Estudios
Geol., 54: 249-271.Provincia de Chubut (Argentina).

Consulta virtual

 Algeripithecus and Azibius: Anthropoids or Strepsirhines?, disponible en:


<http://primatology.net/2009/09/15/algeripithecus-and-azibius-anthropoids-or-
strepsirhines/ > (8 de Mayo del 2010)
 Branisella boliviana, disponible en:
< http://www.theprimata.com/branisella_boliviana.html > (8 de Mayo del 2010)
 Catálogo de la Biodiversidad de Colombia, Saimiri sciureus(L., 1758),
disponible en:
<http://www.siac.net.co/sib/catalogoespecies/especie.do?idBuscar=128&method
=displayAAT > (8 de Mayo del 2010)
 Descubrimiento pone en duda el origen africano de los antropoides, disponible
en: < http://prehistoria.info/descubrimiento-pone-en-duda-el-origen-africano-de-
los-antropoides/ > (8 de Mayo del 2010)
 La historia de los primates, disponible en:
<http://perso.wanadoo.es/aldaketa/historiaprimates.htm > (8 de Mayo del 2010)
 Origen de los primates, disponible en:
<http://www.oocities.com/gabylago99/primatesorigen2.html > (8 de Mayo del
2010)
 Research on the Origin and Early Evolution of Primates, disponible en:
<http://www-personal.umich.edu/~gingeric/PDGprimates/Primates.htm > (8 de
Mayo del 2010)

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