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Periodo Posclásico

900 - Los Pipiles conquistan la parte de El Salvador que va desde el río Paz hasta el río Lempa.
Solo Chalchuapa junto con Cihuatán logran mantener su independencia de los Pipiles aliándose
con ellos.

Los pocomames controlan un Señorío que ocupa el centro y norte de Ahuachapán y gran parte
del centro y sur de Santa Ana.

Tula se convierte en la ciudad dominante en mesoamérica.

Siglo XI - Según las leyendas pipiles el rey tolteca Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, exiliado del
Imperio Tolteca llega al territorio de los chortis (que vivían en parte de Honduras, Guatemala y la
zona norte del río Lempa en El Salvador) unificando el teritorio chorti, fundando así el Reino
Payaquí (Señorío Chorti).

1054 - El mismo rey tolteca Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, funda las ciudades de: Tecpan
Izalco (actual Izalco y Caluco (en Sonsonate)) y Cuzcatlán (actual Antiguo Cuscatlán (en
La Libertad)).

Poco después Cuzcatlán e Izalco junto con otras ciudades se convierten en las sedes de
cacicazgos los cuales eran: Ahuachapán, Apaneca, Izalco, Cuzcatlán, Ixtepetl, Guacotecti,
Apastepeque y Tehuacán.

Siglo XIII - El Reino Payaquí recibe una gran influencia de los Pipiles tanto que cuando los
españoles llegaron en gran parte de este reino se hablaba el Alajuilak (la unión entre las lenguas
Chorti y Nahuat).

1200 - Tula cae y es deshabitada.


Señorío de Cuzcatlán

Tēucyōtl Cōzcatlān

Estado precolombino
1200 — 1538

Territorio del Señorío de Cuzcatlán en El Salvador

Capital Cuzcatlán

13°40′N 89°14′O13.667,

-89.233

Idioma principal Nahuatl

Otros idiomas Pocomam , Chorti, Lenca

y Xinca
Gobierno Monarquía tributaria

Jefe de Estado Tagatecu

Historia

• Fundación 1200

• Conquista 1538

El Señorío de Cuzcatlán fue una nación precolombina del


Período Posclásico que se extendía desde el Río Paz hasta el Río Lempa (es decir la mayor
parte de las zona occidental y central de El Salvador); ésta era la nación de los pipiles.
Ya no sobreviven códices que nos hablen sobre la historia de
este señorío, pero cronistas españoles, mexicanos y
estadounidenses como: Juarros, Palacios, Lozano,
Marroquín, Herrera, Thompson, etc; nos revelan que alguna
vez existieron códices, además escribieron lo que decían y
todo eso lo compararon con las otras naciones nahuas del
posclásico, revelando que este señorío recibió gran
influencia de los Toltecas y Aztecas, permitiendo conocer
mejor este Señorío.
Los pipiles

En el 900 llegaron los pipiles. Desde esa fecha hasta el 1200 se llama a ese período
Epiclásico. Fue en ese tiempo cuando los indígenas que habían vivido allí antes de los
pipiles, lograron mantener su soberanía aliándose con ellos en sitios como Tazumal —
habitada por pocomames— y en Cihuatán — construida en este período por mayas y lencas
—. Hacia 1200 los pipiles atacaron, y estos sitios fueron abandonados para siempre.
Atiquizaya fue convertida en capital de un señorío pocomam que ocupaba gran parte de
Ahuachapán y parte de Santa Ana. La cultura de los pipiles era similar a la de otros pueblos
del Centro de Mesoamérica, especialmente de las nahuas (tolteca).
A mediados del siglo XI, los mayas chortí —que
habían ocupado desde mucho tiempo atrás la
región al norte del río Lempa en la zona del distrito
de Metapán (Santa Ana) y en Chalatenango—
crearon el Reino Payaquí, que ocupaba también
regiones de las actuales Guatemala y Honduras. En
el siglo XIII recibió la influencia cultural de los
pipiles, a tal grado que cuando llegaron los
españoles, se hablaba en gran parte de la región el
alajuilak, una lengua que combinaba elementos del
chortí y el nahuat.

Alrededor del siglo XIV los lencas se unificaron


formando su propio Señorío llamado Chaparrastique.
[1]
Chaparrastique al igual que el reino payaquí era
un Estado confederado.

En el año 1400, los pipiles conquistaron el señorío


de los pocomames y su capital, Atiquizaya. .[]
El proceso de conquista del actual territorio salvadoreño (de 1524 a 1540) nos trae a la
memoria personajes como don Pedro de Alvarado, Luis de Moscoso y otros. Luego de la
conquista comienza la época colonial que comprenden tres siglos de dominio e influencia
española. El patrimonio colonial -material e inmaterial- se fue conformando paulatinamente
y, con la llegada de las órdenes religiosas, comenzó la demanda de una arquitectura más
duradera.

Una obra alejada de la temática religiosa, fue el manual


para la manufactura del añil, El puntero apuntado con
apuntes breves, de Juan de Dios del Cid, quién fabricó
por cuenta propia una rudimentaria imprenta para
publicar su obra, que cabe decir fue la primer impresa
en territorio salvadoreño. El documento tiene por fecha
de impresión 1641, pero Luis Gallegos Valdés, crítico
literario salvadoreño, sostiene que esta fecha se debe a
un error tipográfico, pues alguna s referencias históricas
lo sitúan en el siglo siguiente.
En siglos correspondientes a la colonia hubo un florecimiento literario
considerable en la metrópoli ibérica, reflejo de lo cual, también en las posesiones
americanas se verificó un notable cultivo de las artes, especialmente la
arquitectura, la plástica y la música. Existieron, empero obstáculos importantes
para un despunte comparable en la literatura. Entre ellos resaltaba el celo con
que la autoridad religiosa controlaba las vidas de sus feligreses recién
convertidos al cristianismo. El cultivo de la palabra debía estar al servicio de la fe
y bajo el cuidadoso escrutinio de sus guardianes

Caso del andaluz Juan de


El
Mestanza, quien ocupó la alcaldía
Mayor de Sonsonate entre 1585 y
E
1589, mencionado en “EL VIAJE AL
PARNASO”de Miguel de Cervantes.

Las investigaciones de Pedro


Escalante y Carlos Velis revelan que
en los años de la Colonia hubo una
considerable actividad teatral, parte
central del entretenimiento popular
El territorio salvadoreño se encontraba
en las festividades de los lejos de los centros de cultura. Se puede
asentamientos de regular conjeturar que la literatura habría gozado
importancia. Durante estas fiestas
se representaban piezas de tema
de adeptos entre reducidos círculos de
religioso o americano según las criollos cultos, pero de ello apenas existe
versiones indígenas. evidencia, y cuando la hay, confirma que
su cultivo tuvo un carácter esporádico,
efímero y hasta accidental.
LA LITERATURA RELIGIOSA
La importancia de la literatura religiosa
no es en absoluto despreciable. La fe
católica y sus ritos eran el punto común en
una sociedad heterogénea y fuertemente
estratificada. Había expresiones literarias
ligadas a las representaciones dramáticas
en torno a lo religioso, escenificadas
durante las festividades de pueblos y
barrios. Por otro lado, también se
encontraba una literatura dirigida a un
público lector mucho más reducido y
selecto. En ese grupo se encontraban obras
de carácter piadoso, hagiografías (vidas de
santos y beatos) y tratados teológicos,
escritos por religiosos nacidos en el país,
pero publicadas usualmente en Europa.
Dentro de esa última categoría, sobresale Juan Antonio Arias, jesuita nacido en Santa
Ana, autor de tratados como: MISTERIOSA SOMBRA DE LAS PRIMERAS LUCES DEL DIVINO
OSIRIS Y JESÚS RECIÉN NACIDO. Otro jesuita, el padre Bartolomé Cañas, asilado en Italia a
raíz de la expulsión de su orden de los territorios españoles, escribió en Bolonia una
DISERTACION APOLOGETICA, que llego a imprimirse. Fray Diego José Fuente franciscano
oriundo de San Salvador, publicó varias obras religiosas en España. Fray Juan Díaz,
originario de Sonsonate, fue autor de la biografía ·Vida y Virtudes del venerable Fray
Andrés del Valle”.
En las últimas décadas de dominio ibérico ya
existía en Centroamérica una considerable
actividad cultural de carácter secular. Su centro
era la Universidad de San Carlos, en Guatemala.

En El salvador se estacaron personalidades que


posteriormente fueron protagonistas de las gestas
independentistas:

En 1823 Homilía del padre Manuel Aguilar, en


la que proclamó el derecho a la insurrección de
los pueblos oprimidos.

También en la modalidad oratoria se destaca


José Simeón Cañas al reclamar la liberación de los
esclavos.

La estética en la literatura salvadoreña de aquella


época no gozaba de un protagonismo comparable al del discurso elocuente o a la redacción
periodística. Se limitaba a usos de ocasión, como es el caso de versos anónimos dedicados
a comentar satíricamente sucesos políticos del momento, o de otras composiciones
poéticas que celebraban el buen nombre y las hazañas de personalidades de relieve. Puede
citarse a Miguel Álvarez Castro (1795-1856) , autor de poesía laudatoria entre la que
resalta su ODA AL CIUDADANO JOSE CECILIO DEL VALLE , con el mismo carácter y función
tenía la célebre TRAGEDIA DE MORAZÁN, escrita por Francisco Díaz (1812-1845), pieza en
prosa que registra la gesta del héroe liberal y centro americanista, publicada hasta 1894.

El Estado de El Salvador se dio su propia Constitución el 22 de junio de 1824, siendo jefe


de Estado, el independentista Juan Manuel Rodríguez. Desde la época colonial existía gran
recelo entre las élites de San Salvador y Guatemala y luego de la independencia, se
produjo una abierta confrontación. Mientras el gobierno de la República Federal residió en
Guatemala, hubo numerosos enfrentamientos entre éste y el gobierno estatal de El
Salvador. En 1827 estalla la guerra entre el gobierno del Estado de El Salvador y el
gobierno federal de Arce. En 1830 los salvadoreños eligen a José María Cornejo, un
conservador, como Jefe de Estado, quien se opone al nuevo presidente federal Morazán y
llega hasta declarar la separación del Estado salvadoreño de la Federación. Morazán con
sus tropas federales entraron a San Salvador, destituyendo a Cornejo y dejando en el poder
a Mariano Prado, quien al poco tiempo es sustituido por Joaquín de San Martín, que de
nuevo anuncia la separación de la Federación. Morazán entonces invadió El Salvador y
trasladó la capital federal a San Salvador, en 1834. Luego del traslado a San Salvador del
gobierno federal y hasta 1840.
UNIVERSIDAD PEDAGOGICA DE EL SALVADOR

FACULTAD DE EDUCACION

LITERATURA SALVADOREÑA

MARCO HISTORICO HISTÓRICO DE LA LITERATURA


SALVADOREÑA
HASTA 1824.

LIC. MANUEL ANTONIO RAMIREZ SUÁREZ

PRESENTA: ANA MARINA HERNÁNDEZ ROSA

SAN SALVADOR, 29 DE AGOSTO DE 2009.


INTRODUCCION

La historia de El Salvador es la propia de un país centroamericano que ha pasado por


diversos periodos, los cuales han marcado su actual estado económico, político y social.
Antes de la llegada de los conquistadores españoles a tierras americanas, el territorio
estaba habitado por diversos pueblos amerindios que ya habían formado órdenes sociales
sofisticados; con la conquista, el sincretismo y el sometimiento toman protagonismo hasta
que, en consecuencia de la explotación y motivos externos, El Salvador logra su
independencia en 1821, comenzando ahí un periodo de convulsión política, liderado por los
grandes terratenientes.

La literatura salvadoreña es la acaecida a partir de la segunda mitad del siglo XIX.


Con anterioridad a esa fecha, el actual territorio salvadoreño formaba parte de otras
entidades políticas, razón por la que carece de sentido hablar de una identidad propia que
aspirara a expresarse literariamente. No fue sino a partir del triunfo liberal que una élite de
intelectuales asumió la función de conciencia nacional y, con ello, fundó el espacio de una
cultura nacional donde la literatura tendrá una participación protagónica.
BIBLIOGRAFIA

- www.cuscatla.com/roque_dalton
- www.literaturadeelsalvadoryca.blogspot.com
- www.sololiteratura.com
- www.embajadaelsalvador.com