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1 Crónicas 29:10-19 “En consecuencia, David bendijo a Jehová ante los ojos de toda la congregación, y David dijo: “Bendito seas, oh Jehová el Dios de Israel nuestro padre, desde tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido.

Tuya, oh Jehová, es la grandeza y el poderío y la hermosura y la excelencia y la dignidad; porque todo lo que hay en los cielos y en la tierra es [tuyo]. Tuyo es el reino, oh Jehová, Aquel que también te alzas como cabeza sobre todo. Las riquezas y la gloria las hay debido a ti, y tú lo estás dominando todo; y en tu mano hay poder y potencia, y en tu mano hay [facultad] para hacer grande y para dar fuerzas a todos. Y ahora, oh Dios nuestro, te damos las gracias y alabamos tu hermoso nombre. ”Y sin embargo, ¿quién soy yo

y quién es mi pueblo, para que retengamos el

poder para hacer ofrendas voluntarias de esta manera? Porque todo proviene de ti, y de tu propia mano te hemos dado. Porque somos residentes forasteros delante de ti, y pobladores lo mismo que todos nuestros antepasados. Cual sombra son nuestros días sobre la tierra, y no hay

esperanza. Oh Jehová Dios nuestro, toda esta

abundancia que hemos preparado para edificarte

una casa para tu santo nombre, de tu mano es, y

a ti todo ello pertenece. Y bien sé yo, oh Dios

mío, que tú eres examinador del corazón, y que

es en la rectitud en lo que te complaces. Yo, por

mi parte, en la probidad de mi corazón he

ofrecido voluntariamente todas estas cosas, y ahora he tenido gozo en ver a tu pueblo que se halla aquí ahora hacerte ofrendas voluntariamente. Oh Jehová el Dios de Abrahán, Isaac e Israel nuestros antepasados, mantén esto, sí, hasta tiempo indefinido como la inclinación de los pensamientos del corazón de tu pueblo, y dirige su corazón a ti. Y da a Salomón mi hijo un corazón completo para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus disposiciones reglamentarias, y para que haga todo, y para que edifique el castillo para el cual

yo he hecho los preparativos”.”