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L.CHAITOW ava) ee gram (aa McGRAW- HILL « INTERAMERICANA | | Contenido [il Protogo a la edicion espafola.... root [ll Dedicatoria.......... Hi Glosario. feet beeen eeetteeeeeeeeneeeeeeees Tema especial 1. Estructura y funcién: gson inseparables? . Capacidad de palpacién objetiva..... Tema especial 2. El ojo dominante y la capacidad sensitiva ... . Primeros pasos para mejorar la destreza............... Tema especial 3. La morfologia de los puntos reflejos y de acupuntura . Palpacién y valoracién de la piel........... Tema especial 4. ;Se trata de un problema muscular o articular? Palpacién de los cambios de la estructura muscular Tema especial 5. Reaccién roja, blanca y negra Palpacién de los movimientos sutiles . . Tema especial 6. Valoracién de la restriccién dural........ : [Ti Valoracién de ta «tensién mecénica anormal» del sistema nervioso . Tema especial 7. Origen del dolor: greflejo 0 local?................. Introduccién a la palpaci6n funcional ... Tema especial8. Juego articular, «sensacién final» y arco de movimiento: EQUE SON? 2. eee eee eee EX Palpacion y valoracién de la columna ylapelvis.....0............ Tema especial 9. PerousiOn........ 02.00... cece eee e eee EiPPaipacién visceral y valoracién de la funcién respiratoria Tema especial 10. Palpacién de los pulsos tradicionales chinos .... .. [Dy Palpacisn sin tacto (tacto terapéutico) voveeeeteeeeueeeas Tema especial 11. Sobre la hiperventilacion . Palpacion y estados emocionales . Bi Apénaice HB indice... xi xiii xvii 121 127 163 167 181 183 311 vii ma Prélogo El ostedpata (y el terapeuta manual) debe ser un estudiante perpetuo, ya que cada paciente supone una nueva experiencia de aprendizaje. El estudiante que se embarca en este viaje hacia la maestria del arte de la palpacién se compromete a una aventura de por vida. Leon Chaitow ha dado a conocer licidamente 1a naturaleza de este viaje. No s6lo se ha comunicado con los profesores mds experimentados del pasado y del presente, y estoy seguro de que ha olvidado pocos, sino que ha afiadido las comunicaciones de sus experiencias personales en las diferentes estaciones de su trayectoria, proporcionando asf un mapa literario del largo y eternamente apasionan- te camino que se extiende por delante. La palpacién perceptiva es la clave del diagnéstico, y cuanto mas perceptiva sca, menores serdn los datos externos de la técnica. William Garner Sutherland se senta- rfa con sus manos sobre el paciente, con los ojos cerrados y su atenci6n totalmente centrada en el paciente. Se mantendria asf durante 5, 10, 15 o ms minutos. Brusca- mente, una pequefia ondulacién fluirfa a través del paciente y el tratamiento finaliza- ria, Su palpacion percibia todo lo necesario sin necesidad de ser intrusivo ni cruento. «En los albores de la American School of Osteopathy, Andrew Taylor Still exigia una hora al dia de palpacién a sus estudiantes del primer curso.» Es milagroso que los primeros licenciados en osteopatia fueran tan eficaces en su profesién. La palpa- ii6n intencionada es la esencia del tratamiento eficaz. La palpacién de la estructura a través de sus sucesivos grados de atenuaci6n desde el hueso hasta los mtisculos, las aponeurosis, los liquidos y los campos energéticos dirige progresivamente al estudiante hacia la funci6n principal de la ecuaci6n estruc- tura = funci6n, que es el movimiento. La funcién esencial de cada tejido, Srgano y célula del cuerpo es el movimiento, el movimiento inherente. «En el momento en que se interrumpe el movimiento a lo largo de un nervio comienza la enfermedad» (Still). La funcién especial de cada Srgano sélo se realizard eficazmente cuando se alcance fisiolégicamente la movili- dad inherente. Un impacto a gran velocidad, como el que se produce en un accidente de automévil 0, puede causar fracturas, contusiones, conmociones u otras lesiones estructurales que se pueden tratar y aparentemente curar, pero el paciente no estard bien ni completamente restablecido hasta que se disipen los factores de la fuerza implantados en cada célula del cuerpo por dicho impacto. Una parada brusca del movimiento inherente dentro del cuerpo puede ser provocada por un impacto trau- matico en el campo energético emocional, como el debido a la pérdida brusca de un amigo intimo. La pena paralizante curard cuando se restablezca el movimiento rit- mico inherente al sistema neuro-musculoesquelético. Sutherland describi6 la movilidad inherente del cerebro y la médula espinal. Erlin- ghauser, un investigador poco conocido en los albores del concepto craneal, descu- brid grabaciones de movilidad de células oligodendrogliales. Vern, recientemente, ha demostrado la movilidad inherente de las neuronas. El movimiento dindmico en el interior del campo energético es el factor oculto de la inmunidad, El movimiento vivo dentro del campo energético emocional proporciona un diag- néstico claro de la naturaleza emocional de este paciente, pero el campo energético xi xii estd impreso en el sisterna miofascial, como se ha descrito tan elocuentemente en el Capitulo 11, por lo que puede estar influenciado por él. No obstante, agradezco enormemente a Leon Chaitow que haya cuestionado el dere- cho del terapeuta a inducir una liberacién emocional. Nunca se debe invadir el terri- torio cuando el cartel de «no molestar> cuelga en Ia puerta. En [a filosoffa homeopética, Hahneman describié que la curacién sigue una direc- cin de dentro a fuera y de arriba abajo. Durante el transcurso de ciertos tratamientos manipuladores, entre los cuales los més frecuentes son la compresi6n del cuarto ventriculo y la relajacién miofascial de todo el cuerpo tras un impacto a gran veloci- dad, pueden aparecer reacciones emocionales. Esta erupcién emocional no ha sido buscada ni sugetida, pero debe producirse cuando comienza el proceso de curacién y es muy beneficiosa para el paciente. No obstante, est4 generada por la potencia de la curacién dentro del paciente, no por cualquiera de las técnicas aplicadas por el tera- peuta. Trabajemos siempre de la mano de Dios, que conoce exactamente lo que el paciente necesita y cuando lo necesita. Todos los ostedpatas (y terapeutas manuales) deben mostrar gratitud a Leon Chai- tow por su estudio tan completo sobre la palpacién, y cuando apliquen sus ensefian- zas, oirdn el susurro de las palabras frecuentemente repetidas por Rollin Becker: «esta- mos adoctrinados por nuestros pacientes». No dejemos de escuchar y de aprender. 1997 V.F. Prefacio La base sobre la que se asientan las técnicas de la terapia manual es la capacidad de valorar y de leer los signos y las sefiales que ofrece el cuerpo. Esta capacidad radica en gran parte en la destreza para palpar, por lo que su desarrollo y perfeccionamiento debe ser uno de los objetivos primordiales para todo aquel cuyo trabajo implique el conocimiento, el cuidado, y finalmente el tratamiento del cuerpo vivo. La valoracién es el fundamento del esfuerzo terapéutico acertado, y la palpacién se sitda en el coraz6n de la valoracién, Es impensable establecer opciones terapéuticas en ausencia de una valoracién o palpacién, independientemente de que dicha eva- luacién sea objetiva o subjetiva y de si constituye la base del diagndstico, el pronds- tico o la revisiGn de la progresign (o de su ausencia) Sean cuales sean las herramientas adicionales utilizadas, como los rayos X, la gam- magrafia y las pruebas de laboratorio, siempre habr un lugar muy especial para los procesos subjetivos de exploracién mediante la palpacién, cuya fiabilidad y exacti- tud estén bien establecidas. Habitualmente se considera la palpaci6n como un medio para acumular datos que serdn utilizados con fines diagnésticos 0 pronésticos, pero existen situaciones en muchas 4reas de la palpacién manual donde la divisiGn entre la valoracién y la actividad terapéutica es solo teérica. En muchas aplicaciones de la terapia craneal, por ejemplo, o en la técnica neuro- muscular, la valoracién se desliza dentro de la actividad terapéutica y viceversa de una forma casi constante. Esta es la zona gris de la préctica, en la que se adoptan decisiones casi instanténeas basadas en la informacién sutil que penetra en la ecua- cién a través de los tejidos palpados. En funcién del grado de intercambio entre la palpacién y el tratamiento que pueda alcanzar el terapeuta experimentado, casi intuitivamente, se podré asumir que se ha aleanzado la excelencia de 1a palpacién. Donald Schon (1984) afirma: «No es dificil comprender por qué los terapeutas estén desconcertados por su propio rendimiento en las zonas indefinidas de la practica... El arte, por ejemplo, no sélo radica en la decisién sino en la accién... A menudo, cuando un terapeuta compe- tente reconoce un patrén particular en un laberinto de sintomas y construye la base de un disenio coherente, o distingue un patrén comprensible en un revoltillo de infor- macién, esté realizando algo que no se puede describir fécilmente. Los terapeutas establecen a menudo juicios de calidad para los que no pueden establecer criterios adecuados. Muestran destreza para procedimientos o reglas que no pueden des- cribir.» Schon se refiere a una demostracién especial de conocimiento que observamos en muchas de nuestras actuaciones espontaneas. Esto se demuestra en la practica cuan- do los terapeutas experimentados muestran su habilidad para reconocer, juzgar, de- cidir y realizar técnicas en patrones que se pueden denominar «acciones conocidas». La destreza de los equilibristas en la cuerda floja sobre el alambre a gran altura, 0 la destreza del lanzador de béisbol para «conocer» y explotar las debilidades del batea- dor no dependen de una decisin estructurada o planificada. Y aunque a veces pen- samos antes de actuar, la mayor parte de la actuacién esponténea en ta préctica diestra sugiere un conocimiento que no est vinculado a la actividad intelectual. Lo xiii