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La Cultura de la Pobreza

Hay diferencias entre la pobreza y la cultura de la pobreza. La pobreza es una


situación o forma de vida que surge como producto de la imposibilidad de
acceso y carencia de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y
psíquicas básicas humanas que inciden en un desgaste del nivel y calidad de
vida de las personas en cambio la cultura de la pobreza es una forma de
adaptación a las condiciones en que se desarrollan los individuos en la pobreza
es una solución que crean estos individuos contra la pobreza y la frustración.

Los integrantes del sector pobre se desenvuelven bajo un nivel de


desorganización y una no conciencia de clase, al igual que no se percatan de la
situación en que se encuentran, se crean valores y actitudes que van de
acuerdo a su contexto esto los hace limitarse en su desarrollo como actores
sociales. No solo su formación se ve influida por el sector pobre, las clases
altas y medias influyen en su comportamiento y actividades que desarrollan
durante su vida, adoptan varias personalidades que no son congruentes ni
racionales con su persona.

Las personas que integran la cultura de la pobreza tienen características muy


marcadas a nivel individual, se encuentran con sensaciones de marginalidad,
impotencia, dependencia e inferioridad estas características las hace no
percatarse de su situación económica, social y política, entonces se adaptan a
los problemas que son comunes en las regiones que habitan, esta adaptación y
reacción de los pobres se debe a la marginación por una sociedad capitalista.

La pobreza produce una cultura marcada por condiciones críticas que crean
una visión del mundo, valores y comportamientos propios para sobrevivir en
esas condiciones.

Al no tener una conciencia de clase las personas que se encuentran bajo “una
cultura de la pobreza” tienden a modificar y mantener en constante cambio su
modo de vida y las actividades que desarrollan en sus vidas cotidianas, por
ejemplo una persona de escasos recursos se encuentra bajo un pensamiento
de que la vida se debe de vivir de cierta manera con ciertos bines materiales
aunque por lo general no siempre necesarios. Entonces esta persona se crea la
idea de la necesidad de un producto en específico, pero como este producto es
difícil de obtenerlo la persona del sector marginado busca en otros productos
la necesidad de satisfacerse como si tuviera el producto inicial, aunque este
nuevo producto no cubra las expectativas iniciales ha servido por un momento
para conservar al individuo en un estado de equilibrio.
http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Cultura-De-La-Pobreza/44605.html

Introducción

El objetivo de nuestro trabajo es lograr comprender el concepto de cultura de


la pobreza Su causa y consecuencias en la sociedad. Es decir explicar y dar a
conocer las características y manifestaciones que con lleva a ser pobre.

Sus actitudes, hábitos y expectativas de esta gente e situación de pobreza

Explicar que es el círculo de la pobreza, en que consiste y cuáles son sus


interpretaciones

Claramente con este trabajo lograremos ver y entender la realidad de mucha


población chilena que diariamente enfrentar su realidad, su cultura, la cultura
de los pobres.

Concepto de cultura:

Cultura es todo lo que existe en el mundo, y que ha sido producido por la


mente y la mano humana. Por ejemplo, las fiestas, los alimentos, los sistemas
políticos, la manera de pensar, la ropa y las modas, los medios de convivencia,
el daño al medio ambiente, la manera de jugar al fútbol, la guerra y las armas,
los actos humanitarios… Todos éstos son productos culturales porque han
surgido de la creación humana y de su manera de entender, sentir y vivir el
mundo.

Cultura es todo aquello, material o inmaterial (creencias, valores,


comportamientos y objetos concretos), que identifica a un determinado grupo
de personas, y surgen de sus vivencias en una determinada realidad. Dicho de
otro modo, cultura es la manera como los seres humanos desarrollamos
nuestra vida y construimos el mundo o la parte donde habitamos; por tanto,
cultura es el desarrollo, intelectual o artístico. Es la civilización misma.

Concepto de pobreza:

Situación o forma de vida que surge como producto de la imposibilidad de


acceso o carencia de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y
psíquicas básicas humanas .el concepto de pobreza es fundamental mente
económica y tiene impacto políticos y sociales
Concepto de cultura de la pobreza:

Lewis la define como una adaptación a un sistema estratificado en es este


caso e sistema capitalista del que los pobres se sienten excluidos en una
posición marginal que no les permite integrarse psicológicamente abatidos por
el desaliento la desesperación tienden a refugiarse en un sistema propio, como
explica con el ejemplo de los créditos informales los que recurren las familias
que no pueden obtenerlo en los bancos

Esta adaptación es hereditaria transmitiéndose de padres a hijos por lo que los


niños cuando tiene 6 a 7 años de edad incorporan lo valores y actitudes de su
cultura

Manifestaciones de la pobreza

Marginalidad:

Se define como un proceso estructural de formación de proletariado , de


nuevos pobres , y de constitución de clases sociales . La población marginal
paso a ser caracterizada como carente de infraestructura, de oportunidades de
educación y de empleo

Vulnerabilidad:

Es la cualidad de vulnerabilidad que es susceptible de ser lastimado o herido


ya sea física o moralmente. Se refiere al que las personas en estado de
pobreza son más vulnerables a todo a enfermedades a su economía
principalmente. También sociales y culturales

Desigualdad:

La desigualdad es el trato desigual o discriminación de un individuo hacia a


otro debido a su posición social, económica, religiosa, sexo, raza.

Exclusión social:

Proceso de desintegración social en el sentido de una ruptura progresiva de la


relación de entre el individuo y la sociedad, bajo la concepción de ciudadanía
donde existiría una responsabilidad moral, colectiva por su integración social.

Movilidad social:

El concepto de movilidad se refiere a la facilidad la persona puede subir o bajas


en la escalera económica de un país. Cuando hay poca movilidad social son
escasas las posibilidades de que alguien mejore su situación económica en
relación con las de más independientemente de su capacidad individual.

La movilidad social nosotras la relacionamos con las características de la


pobreza donde podemos agregar que una de las actitudes de la gente es por
ejemplo

- odio a la policía

- desconfianza del gobierno

- cinismo frente a la iglesia

- fuerte orientación hacia vivir el presente

- escasa o nula planificación del futuro

Comportamiento de los pobres:

Ser pobres conlleva alteraciones importantes en la conducta humana que


privan a buena parte de las personas que la padecen de un desarrollo
psicológico adecuado. Una alimentación escasa provocará desnutrición y el
subsiguiente daño fisiológico, incluido el cerebral.

Se señala que la pobreza genera rasgos culturales propios como "pocos


deseos de planear el futuro", "sentimientos de inferioridad y marginalidad",
creando conductas de auto segregación, machismo en los hombres y
conductas de mártires en las mujeres, "sentimientos de fatalismo",
"desconfianza social" y una tendencia a vivir en el presente. Es decir,
comportamientos sin objetivos y metas en la vida tipo: Como vaya viniendo
vamos viendo. indica situaciones de vida que marcan patrones de conducta
tales como el hacinamiento y la ausencia de vida privada, alcoholismo,
abandono de hogar, violencia social e intrafamiliar, autoritarismo en las
relaciones de pareja y familia, ausencia de infancia como etapa de formación y
de vida, bajo nivel educativo y analfabetismo funcional.

Todo esto trae como consecuencia un bajo rendimiento físico, así como
igualmente intelectual. El lenguaje, los conocimientos científicos, el aprendizaje
cultural, social y escolástico serán limitados y aunque el trabajo, las
habilidades y el esfuerzo existan, la pobreza no forma a las personas que la
resisten para poder controlar su propio destino, surgiendo cuadros crónicos de
desesperanza, frustración y depresión.

Lewis comprendió la pobreza y sus particularidades como una subcultura es


decir como algo que posee cierta estructura como una forma de vida que se
transmite de generación en generación
Para Lewis la cultura de la pobreza se puede analizar desde 4 perspectivas

*La relación entre la subcultura y la sociedad en general

*La naturaleza de la comunidad

*La naturaleza de la familia

*actitudes y carácter de la persona

Si se enraíza la noción de que el pobre no tiene salvación debido a su cultura


que es posterior o sea antes antes de su condición ,entonces de nada sirve
preocuparse de una posición desventajosa , lo que se plantea es cambiar su
cultura como Cusa perpetuante de sus males

El circulo de la pobreza:

Muy en resumen, consiste en señalar que los pobres tienen rentas muy bajas y
que la poca renta que tienen la destinan fundamentalmente al consumo, es
decir, no tienen capacidad de ahorro. Sin capacidad de ahorro no pueden
invertir (no hay formación de capital). Y sin inversiones no aumenta la
producción, ni la productividad, ni el empleo. Sin aumentar la producción un
país se estanca y se empobrece. Un país pobre no ahorra consume casi toda su
renta para poder sobrevivir. Si solo se producen bienes de consumo no se
producen bienes de inversión y sin inversión (incremento de capital) no hay
crecimiento económico.

En el otro ámbito que lo caracterizamos trata de explicar el de como la pobreza


se va traspasando de generación en generación ej. : padre pobre, hijo pobre y
así sucesivamente. Como hemos dicho anteriormente ellos se desarrollaron en
una cultura asi que inconscientemente se va copiando más tarde

Manifestaciones de la pobreza:

La música, como expresión artística y por propia definición de qué es el arte,


se constituye en una obra que refleja su tiempo. Podemos identificar que la
mayoría de las clases social bajas o también se podrían llamar populares
escuchan lo que son las rancheras provenientes ni siquiera de su país si no de
México que en cierta parte es uno de los países con mayor índice de pobreza y
más que nada marginalidad de américa.

El hip hop se considera uno de los estilos musicales populares que surgieron el
Estados Unidos. Se considera tal en esta manifestación porque su contenido la
mayoría habla de su descontento social y pertenencia a la marginalidad.

Es considerada la música cumbia también como característico de la pobreza ,o


también llamada cumbia villera.

La vivienda:

En muchos casos la vivienda no es propia, si no que habitan en campamentos


o en una casa todos juntos, inhibiéndose la privacidad de los adultos y aún más
de los niños.

Siendo que una persona debería tener su propia cama, su espacio para poder
evitar enfermedades y en casos muy lamentables posibles violaciones por
parte de adultos a niños.

Conclusión

Los seres humanos conformamos nuestra forma de ser, nuestras actitudes


ante la vida, nuestro comportamiento y nuestra personalidad en base a
parámetros biológicos, genéticos, sociales y psicológicos.

La cultura de la pobreza genera lo que es la pobreza propiamente tal, debido a


su conjunto de comportamientos de creencias acciones del ser humano
presenta en su diario vivir que es su cultura. Debido a esto es que se genera
una copia de los grupos en la pobreza y los estudios concuerdan con las
mismas características.

Podemos concluir que la cultura de la pobreza se va transmitiendo, que tal


vez nunca se va a terminar, porque existe un círculo vicioso.

Los pobres abatidos por el desaliento y la desesperación tienden a refugiarse


en su propio grupo
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

RAFAEL FERNÁNDEZ SILVA*

Resumen

Este trabajo ante todo constituye una recopilación bibliográfica de varios


autores que investigaron directa o indirectamente acerca de la pobreza.
Concretamente trata de valorar desde los distintos puntos de vista
profesionales el pensamiento del antropólogo norteamericano Oscar Lewis
sobre un tema, la pobreza, que acunó durante toda su carrera y del cual nació
su archiconocido concepto de “cultura de la pobreza”. Frente a él emerge la
figura de Charles A. Valentine, otro autor de mediados del siglo XX cuya obra
se erige como la antítesis del primero. Sobre los pensamientos de estos dos
antropólogos, hacia finales de siglo, surge una corriente de pensamiento
antropológico que propone una revisión de dichas teorías con el fin de
adaptarlas a las nuevas sociedades contemporáneas. De dicha corriente
destacaremos dos trabajos de finales de los años ´90 cuyos autores, los
doctores en Antropología social José Luis Anta Félez y Pilar Monreal Requena,
publican con el fin de revisar y postular nuevas ideas al respecto. A pesar de
que se trata de un tema basado en largos años de investigaciones y estudios
desarrollados en un ámbito local (principalmente en México, la India y Puerto
Rico), trataré de extrapolar las conclusiones de manera global, entendiéndolo
como un sistema generalizado a todas las culturas y sociedades.

*Estudiante de primer curso del Grado en Geografía y Gestión del Territorio.


Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Sevilla.
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

2010

La aportación de Oscar Lewis al mundo de la Antropología. Nace el concepto


“Cultura de la Pobreza”.

El antropólogo neoyorquino Oscar Lewis se propuso, con sólo 29 años,


reestudiar nada más y nada menos que la investigación que alzó el
pensamiento teórico de Robert Redfield a lo alto de la antropología 20 años
antes. Lewis investigó, redactó y polemizó con su antecesor sobre el trabajo
del municipio de Tepoztlán (Morelos, México), que a posteriori serviría como
experiencia de campo y referencia constante tanto a Oscar como a Ruth Lewis
(su mujer) a lo largo de sus trabajos en este país. Esta investigación, muy
conocida y valorada, le permitió a Lewis consolidar un estilo de trabajo
particular que fue afinando a lo largo de los siguientes 25 años de producción
antropológica. A diferencia de Redfield, quien ve la ciudad desde la perspectiva
del campo, Lewis la ve desde dentro y muestra cómo la vida cotidiana de los
migrantes tepoztecos al Distrito Federal se da sin la desorganización que la
teoría redfieldiana atribuía a esta ciudad. En la concepción de Lewis, la relación
entre la dimensión material y cultural no es en modo alguno mecánica. Por una
parte, muestra que las transformaciones en las condiciones de vida no implican
una transformación automática de las mentalidades, esto es, que hay rasgos
culturales que no cambian aunque cambie la posición económica. Así, poco a
poco Lewis expone su concepto de la pobreza como algo cultural, no sin antes
diferenciar, claro está, al pobre por enculturación del que lo es por desgracia o
calamidad. Pero no es hasta 1959, tras la primera edición de su libro
“Antropología De La Pobreza. Cinco Familias”, cuando el término “cultura de la
pobreza” pasa a estar en boca de multitud de antropólogos y demás personas
dedicadas a las ciencias sociales, empleándose desde entonces correcta e
incorrectamente con gran frecuencia. La cultura de la pobreza tiene su propia
estructura y lógica, un modo de vida que pasa de generación en generación.
No sólo es un problema de privación y desorganización, es decir, un término
que signifique la ausencia de algo sino que más bien es una cultura en el
sentido antropológico tradicional; ya que proporciona a los seres humanos un
esquema de vida preparado para solucionar problemas humanos y que
desempeña en sí una función significativa de adaptación. Según la teoría
lewisiana, la cultura de la pobreza es una adaptación y una reacción de los
pobres a su marginación por parte de una sociedad capitalista estratificada en
clases y muy individualista; también representa un esfuerzo por enfrentar las
sensaciones de desesperanza y desesperación, que surgen al percatarse de la
improbabilidad de lograr éxito según los valores y los objetivos establecidos
por el conjunto de la sociedad. "La gente dentro de la cultura de la pobreza
está consciente de los valores de la clase media, comenta sobre ellos y en
ocasiones los ve y defiende como suyos; pero en conjunto no vive en función
de ellos." (Lewis, Antropología de la Pobreza. Cinco Familias, 1959). Es decir,
que no hay una verdadera correlación entre lo que dicen y lo que hacen.
Sabemos que Lewis entendía por cultura de la pobreza un conjunto de cinco
características. Las resumo a continuación (Anta Félez, 1998): I. La vida de la
gente pobre se rige a nivel local con organizaciones que superan el plano de la
familia nuclear, con uniones matrimoniales de carácter informal y temporal. En
la vida de la comunidad se da una falta de participación y de integración en las
instituciones sociales.

II.
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

2010

III.

La cultura de la pobreza se asienta sobre una patología psicosocial, falta de


afectividad, organización ínfima, ausencia de niñez, privación de maternidad,
confusión en la identificación sexual, poca capacidad para plantear el futuro,
gran número de enfermedades psicológicas, etc. Una gran falta de aspectos
materiales, económicos y morales. Por último, la solución estaría en realizar
una ruptura del concepto de pobreza por medio de la creación de una
asistencia social que les convirtiera (reinventándolos) en clases medias o
realizar una revolución (la cual sólo se podría hacer en países “lejanos y
atrasados")

IV. V.

Su estrategia de abordar la investigación vinculándose al máximo con los


sujetos dio a este antropólogo gran profundidad y conocimiento de los mismos,
desarrollando así minuciosos trabajos no por ello exentos de polémica. El uso
de ciertas técnicas como el empleo de la grabadora no era entonces un recurso
común ni del todo aceptado, sin embargo resultó un instrumento central en su
trabajo y en sus productos antropológicos. Sin duda, Oscar Lewis fue uno de los
mayores responsables del resurgimiento de las historia de vida1 (Life-History).
Después de casi tres décadas (desde finales de los ´30 hasta mediados de los
´60) en donde sólo era prestigioso el estudio mediante técnicas y herramientas
estadístico-cuantificables, antropólogos como Sidney Mintz o Ricardo Pozas
utilizaban junto a Lewis las historias de vida para dar cuenta, de manera viva y
descriptiva, algunos resultados de sus investigaciones más notorias. (Acevedes
Lozano, 1994) Oscar Lewis desarrolló este método como nadie y con una
variedad de casos que le permitieron probar diversas formas de trabajar y
exponer sus postulados. La práctica y propuesta de éste no eran esclavas al
enfoque cualitativo sino que, frente a las tendencias hegemónicas que excluían
métodos y prácticas cualitativas, propuso una estrategia comprensiva y con
resultados integradores, nunca excluyentes. Sirva un ejemplo: en
“Antropología De La Pobreza. Cinco Familias” el abordaje que hizo a las cinco
familias pobres que conoció e investigó en México fue con la idea de lograr una
triangulación entre ellas. No desechaba la información estadística, ni evitaba
levantar encuestas, pero sus precauciones metodológicas lo mantenían alerta
para lograr esa interacción entre sus fuentes. Metódico y preciso la
autobiografía múltiple en el seno de la familia fue su camino principal; la
observación etnográfica, tanto la indirecta como la directamente involucrada
en las situaciones sociales de las familias, fue otra parte medular de su método
intensivo. A mi parecer y tras haber leído a este autor, puedo expresar que sólo
comprendiendo la metodología de Lewis, se pueden llegar a entender sus
profundas conclusiones: “…He intentado, como antropólogo, comprender la
pobreza y sus características como cultura o, con mayor precisión, como
subcultura, con su propia estructura y razón de ser, como un modo de vida que
pasa de una generación a otra en las

Las Historias de Vida constituyen una técnica en la Antropología que nos


permite reunir los acontecimientos más significativos de vidas, desde el
nacimiento hasta el momento en que nos sentamos a ordenar los pasos
andados. Para hacer una historia de vida utilizamos como principal
herramienta la memoria, pues nos permite reconstruir de dónde venimos, la
formación paulatina de nuestra familia, el contexto social, cultural, político y
económico que nos ha tocado vivir y todos aquellos hechos que nos han
marcado.

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OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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familias. Este enfoque dirige la atención al hecho de que la cultura de la


pobreza en las naciones modernas, no sólo es una cuestión de bajo nivel de
ingresos, desorganización o carencia alguna, sino que también representa
aspectos positivos y satisfacciones sin las cuales los pobres difícilmente
podrían seguir adelante...” (Lewis, Pobreza, burguesía y revolución, 1972). El
trabajo de Lewis no sólo repercutió en el campo académico sino que
fundamentalmente impactó y sacudió a sectores de opinión pública que fueron
leyendo sus escritos conforme iban publicándose en inglés o en español. Tal
vez parezca inútil cuarenta años después de la publicación de sus trabajos
interrogarnos sobre cómo leer hoy, en el siglo XXI y en los albores de la
globalización, la obra de Oscar Lewis. En el siguiente apartado intentaré
analizar diferentes trabajos de antropólogos que dedicaron y dedican parte de
sus estudios a la marginalidad partiendo de las ideas de Lewis. Ya sea a favor o
en contra de éste, son obras que relacionan directamente el pensamiento del
antropólogo americano con las propias teorías de cada uno de ellos, lo cual me
parece clave para llevar a cabo la finalidad que me fue impuesta con este
trabajo.

Revisión epistemológica del concepto “cultura de la pobreza”. Crítica de


Charles Valentine y aportaciones de José Luis Anta Félez y Pilar Monreal
Requena.

Como se ha explicado en el apartado anterior, Oscar Lewis caló hondo en la


conciencia social de su época. Por ende su trabajo fue motivo de polémica y
controversia dentro de la Antropología antes y después de su muerte y lo es
también en nuestros días. Al igual que hiciera él con Redfield, la obra de Lewis
ha sido tremendamente discutida por diversos antropólogos, sociólogos y
políticos. Su conceptualización sobre la “subcultura de la pobreza” motivó
infinitas discusiones entre sus colegas, originando importantes revisiones
disciplinarias sobre los efectos de la modernización. Cuando Oscar Lewis inició
sus investigaciones en México quizás no advirtiese la tremenda polémica que
sobre él se cerniría. Entre algunas de las críticas que giran en torno a las obras
de Lewis se hallan las que lo presentan como un defensor de los intereses
neocolonialistas de EEUU. En Los años '50 Lewis fue antropólogo-asesor de la
Fundación Ford en estudios sobre las comunidades campesinas de la India para
la implementación de un programa de desarrollo comunitario. En esa misma
década también realizó investigaciones para la Fundación Guggenheim. No era
ningún secreto en esa época que estas Fundaciones mantenían vínculos con
los servicios oficiales y secretos de EEUU. Por dicho motivo quienes lo critican
señalan que las investigaciones acerca de las formas de vida en las
comunidades campesinas de México o la India no son fortuitas, sino que
manifiestan toda una intencionalidad política. Pero no son este tipo de críticas
las que nos interesan abordar en este trabajo sino más bien aquellas enfocadas
a debatir los rasgos teóricos que caracterizan el concepto "Cultura de la
Pobreza". Intentaremos exponer las ideas principales de tres autores cuyos
trabajos recogen un profundo estudio de éste y otros conceptos relacionados
con la pobreza. El análisis se centra en tres textos: La cultura de la pobreza
(1972), de Charles Valentine; “Revisitando el concepto de pobreza” (1998), de
José Luis Anta Félez; y “¿Sirve para algo el concepto de cultura de la pobreza?”
(1999), de Pilar Monreal Requena. 4|Página
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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1. Crítica de Valentine Charles A. Valentine es un antropólogo estadounidense


que destacó en las décadas de los ´60 y ´70 por ser uno de los estudiosos más
dedicados a los problemas de pobreza y marginación social. Es el principal
crítico de la teoría de Lewis y de su concepto “cultura de la pobreza” aunque
no el único, junto a él autores como Leacock (1971) y Riessman (1962) han
formulado sus propuestas contra el neoyorquino Oscar Lewis. En su obra La
cultura de la pobreza, Charles Valentine reconoce los aspectos positivos del
enfoque de Lewis, pero puntualiza sus errores metodológicos y las numerosas
contradicciones entre los datos empíricos que ofrece y su concepción abstracta
de la “cultura de la pobreza”. “…La y otras corrientes de pensamiento
parecido contradicen todo lo que tiene de positivo el concepto de cultura…”
(Valentine, 1972). Para Valentine el concepto de cultura reúne tres aspectos
que lo hacen valiosísimo. En primer lugar, su universalismo: todos los hombres
tienen culturas. En segundo lugar, su énfasis de organización: todas las
culturas poseen coherencia y estructura, desde las pautas universales a todos
los modos de vida. Y en tercer lugar, el reconocimiento de la capacidad
creadora del hombre: cada cultura es un producto colectivo del esfuerzo, el
sentimiento y el pensamiento humano. En este sentido, la cultura ha venido a
significar simplemente el modo de vida de un pueblo en su totalidad. Valentine
entiende que los portadores de una cultura son una colectividad de individuos,
del tipo que dé una sociedad o comunidad. Se entiende por tanto que cultura y
sociedad no son la misma cosa, aunque desde luego estén muy relacionadas.
Asimismo sostiene que la noción de una “cultura de la pobreza” deforma la
realidad vivida por los pobres y alienta políticas que perpetúan la desigualdad.
Esta contradicción entre cultura y “cultura de la pobreza” no solo altera, según
Valentine, el significado esencial de la idea de cultura sino también a sus
indicaciones principales con respecto a la teoría y el método en las ciencias
humanas. Aunque los propósitos de autores que como Lewis defienden tal
concepto sean moralmente nobles y persigan fines distintos, la popularización
de estas nociones no hizo más que arraigar la racionalización que consiste en
culpar a los pobres de su pobreza. Valentine además incide en el obstáculo que
supone este pensamiento para la solución de la pobreza en sí. En contra de la
teoría lewisiana, él interpreta otros procesos para una situación de pobreza que
no sean necesariamente la atribución de un sistema cultural distintivo a las
pobres. Por ejemplo la correlación entre pobreza y delincuencia, para
Valentine, es resultado de una estructura social en la que se combinan
oportunidades desiguales para cada uno de sus estratos, estratos que en teoría
poseen iguales metas para todos en lo que al éxito se refiere. La teoría de
Valentine descansa sobre el hecho de que distintas capas sociales comparten
valores culturales significativos. Anteriormente se enumeraron las cinco
características (pautas culturales) básicas de lo que Lewis denominaba cultura
de la pobreza. De forma alternativa se muestra a continuación lo que Valentine
(1970:134-146) propone, siguiendo los cinco puntos antes citados: 5|Página
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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I.

La organización de la comunidad en uniones familiares extensas y de carácter


bifamiliar se debe a una adaptación a las condiciones venidas desde fuera, ya
que, en última instancia, lo que se busca es la supra-seguridad del grupo frente
a la inferioridad existente en relación a otros grupos-clases sociales. La falta de
integración y participación es parte de un mundo que trata de ser realista y
adaptativo, a la par que también es una actitud muy corriente en las clases
medias. Gran parte de las patologías psicosociales caracterizadas en los grupos
pobres son formas adaptativas a la realidad diaria, lo que no deja de demostrar
la limitación de ciertas facetas de la vida, lo cual, en cualquier caso, es común
a otras clases sociales. La falta de aspectos materiales, económicos y morales
es parte de la valoración de las “cosas" entre diferentes grupos sociales y, en
cualquier caso, existe una maximización de los valores en cuestión. Por último,
para combatir la pobreza hay que romper el esquema social en su totalidad no
reconvirtiendo a las clases pobres en clases medias, como decía Lewis, sino
modificando la estructura social total y ciertas pautas subculturales.

II.

III.

IV.

V.

La obra de Valentine, que pasa revista también a “la tradición peyorativa” de


E. Franklin Frazier con sus trabajos clásicos sobre la familia negra en EEUU y
continua por las políticas sociales de los sociólogos Nathan Glazer y Daniel
Moynihan, habla de desorganización de la vida del pobre urbano, la
desintegración de su familia, su resignación, fatalismo y carencia de objetivos.
2. La aportación de Anta Félez José Luis Anta Félez es antropólogo y profesor
universitario. Actualmente imparte docencia desde el Área de Antropología
Social de la Universidad de Jaén. Es director del Grupo de Investigación "Una
mirada antropológico-social desde Andalucía" y de la RAE (Revista de
Antropología Experimental). Su artículo “Revisitando el concepto de pobreza”
publicado en 1998, expone consistentemente las dos corrientes básicas en las
que se han basado los antropólogos para encuadrar la pobreza dentro de la
sociedad: por una parte, la tesis de Oscar Lewis sobre “cultura de la pobreza”
y, por otra, la crítica ciertamente constructiva de Charles Valentine, que puede
denominarse como “contracultura de la pobreza", lo que sería un intento de
desarrollar la teoría de pobreza y cultura globalmente. Anta Félez entiende a
Lewis y su concepto de “cultura de la pobreza” como un argumento donde la
pobreza se mostraría ante la sociedad como una cultura en cierta medida
independiente de ésta y con sus características propias que se muestran a la
vez incómodas a nuestros ojos de clase media, pero que fundamentarían la
proporción para observarlas y estudiarlas como algo “diferente". Y su crítica
sobre este es: I. La cultura que parece atribuírsele a la pobreza es parte de las
negaciones que se le atribuyen a la clase media; es decir, la clase media sería
el modelo y los pobres figurarían con el papel, por otro lado tan mítico, del anti-
héroe. El sesgo del investigador es mucho mayor de lo que en un principio se
podría esperar y lo que una investigación de primer orden puede admitir. 6|
Página

II.
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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III.

Por último, la cultura de la pobreza se suscribiría como parte subcultural de la


clase baja, en ningún caso como parte independiente de la sociedad general.

Asimismo Félez, al igual que Valentine, tacha a Lewis de no desarrollar en


profundidad sus postulados, ya que lo que él hacía era dar el material bruto
reelaborado, en forma de historias de vida, lo que además de no ser
especialmente significativo tampoco mostraba su teoría de forma
absolutamente contundente. Por otra parte, sobre la teoría de Valentine
argumenta que este ve la pobreza como la carencia de algo necesario,
deseado o de reconocido valor, lo que le lleva a entender que existen varios
grados de pobreza. En cualquier caso se trata de una “cualidad relativa", por lo
que la “esencia de la pobreza es la desigualdad", lo que le permite deducir que
la pobreza está íntimamente vinculada con el status. Según Félez, si no se
hace una interpretación muy generalizada, la teoría de Valentine podría
resumirse de esta manera: “la pobreza es un efecto de la lucha de clases”.
(Anta Félez, 1998) Al igual que con Lewis, incide sobre Valentine en algunos
aspectos de su teoría. Según el profesor Anta Félez, Valentine no presenta una
diferenciación ontológica clara entre marginación, pobreza y subcultura, lo que
le lleva a afirmaciones válidas en planos teóricos, nunca ajustados a una
realidad social dada. Para terminar con el análisis sobre el concepto de
pobreza, el Dr. Félez sostiene que son conceptos complejos que no sólo tienen
que ver con la estructura social sino que además presentan planteamientos
sutiles de cómo vemos y analizamos el medio en que nos movemos y cuál es la
particular forma del poder: qué es y cómo se ejerce. 3. La aportación de
Monreal Requena Pilar Monreal Requena es una antropóloga especializada en
la investigación acerca de las desigualdades entre las relaciones sociales, de
género, etnia o clase; además de participar en proyectos de investigación de
Antropología urbana y redes sociales y el estudio de barrios de ciudades
grandes como Madrid. A las puertas del siglo XXI, publica en 1999 su artículo
“¿Sirve para algo el concepto de cultura de la pobreza?” dentro de la revista
Occidente. Siguiendo la corriente de la época, el texto expone la discrepancia
de si la cultura de la pobreza es concebida como estilo o modalidad de vida de
los pobres, los factores causantes de la cultura de la pobreza y las
consecuencias resultantes en la vida de estos grupos sociales. Para el análisis
teórico, la autora aporta dos perspectivas que intentan explicar la forma de
vida de los pobres. En primer lugar, una visión culturalista apoyada por el
concepto de “cultura de la pobreza” que creó Lewis en los años ´60, y en
segundo lugar la visión estructuralista, que se decanta por la cultura del gueto.
La postura culturalista pone el peso de la culpa sobre los agentes sociales, es
decir, sobre las estrategias y oportunidades de la gente a enfrentarse a
situaciones con recursos escasos. Mientras que la postura estructuralista, hace
recaer la responsabilidad de la situación de estas personas sobre las
estructuras políticas y económicas implantadas en esa sociedad en cuestión
donde se da esta marginación. A este respecto habría que señalar que tanto
una visión como la otra coinciden en el hecho de que los valores, las
organizaciones y la actividad laboral de las poblaciones pobres están bastante
alejadas en todos los ámbitos (cultural, geográfico, político y económico) del
resto de la sociedad. Según la profesora Monreal Requena debemos entender
la cultura en un sentido parecido al que admitiese Valentine, es decir, como un
estilo de vida que caracteriza y 7|Página
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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define a una población donde además se combinan un conjunto de relaciones


históricas, políticas y económicas dando como resultado los rasgos de una
determinada población. Así pues, para ella la “cultura de la pobreza” no son
más que espacios urbanos que se han ido forjando a partir de relaciones
internas y externas a partir de adaptaciones y resistencias a los cambios y
normas de la cultura dominante. Solo se entiende el concepto de “cultura de la
pobreza” relacionándolo con la cultura dominante y la hegemonía. Es decir,
donde convergen las fuerzas y resistencias de los grupos dominantes frente al
consentimiento y sumisión de los grupos dominados. Si bien va en la línea de
Valentine, el pensamiento de la autora no se muestra tan radical a la hora de
anular el concepto propuesto por Lewis. Según ella, no se puede explicar bajo
ningún pretexto el concepto de “cultura de la pobreza” como algo dado en un
punto y en un lugar, hay que entenderlo desde un punto de vista relacional.
Así, podemos analizar la situación de recursos escasos y la desconexión de un
grupo con el resto de la sociedad, pudiéndose activar estrategias y planes que
hagan posible el cambio en estos barrios. Estas políticas deben presentar las
características adecuadas para que se adapten a las necesidades de estos
grupos y combatan problemas como la violencia callejera o el tráfico de
drogas, favoreciendo la planificación familiar y la creación de ciertos valores
sociales. En definitiva, mientras se siga manteniendo esta lacra de cultura de la
pobreza o del gueto y no se lleven a cabo actuaciones para erradicarlas,
estaremos responsabilizando a los pobres de su propia pobreza, y su situación
no es más que el resultado de la marginación de la sociedad. Según se
entiende, la Dra. Monreal expresa en su artículo que si bien hoy día no
podemos hablar de una cultura de la pobreza al más puro estilo lewisiano, no
por ello el concepto debe ir al traste, sino que más bien es una
reestructuración epistemológica lo quizás éste necesite. Eso sí, de su
pensamiento se desprende una cierta presura porque esto suceda ya que, al
igual que Valentine, defiende que mientras siga existiendo una “verdadera”
cultura de la pobreza esta no ayudará a su propia erradicación.

8|Página
OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”. CRÍTICAS Y
APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

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Conclusiones De la existencia o no de la “cultura de la pobreza” tal y como la


definió Lewis o Valentine, o de si deberíamos o no llamarla así, o de si en
cualquiera de los dos casos hoy en día queda fuera de contexto es de lo que a
continuación quiero escribir algunas líneas concluyentes. Sobre si el concepto
de “cultura de la pobreza” de Oscar Lewis alberga en sí fallos teóricos que lo
imposibilitan, diré en primer lugar que, de acuerdo con Valentine, la cultura
que parece atribuírsele a la pobreza lewisiana parece ser parte de las
negaciones que se le atribuyen a la clase media; es decir, se refleja la clase
media como el modelo y los pobres con el papel de héroes inevitablemente
marginados. En definitiva, bajo mi parecer la cultura de la pobreza se
suscribiría como parte subcultural de la clase baja, en ningún caso como parte
independiente de la sociedad general. No por eso creo que la obra de Lewis no
pueda entenderse o valorarse como merece en la actualidad. Si bien es cierto
que, de manera necesaria, mucho han cambiado desde entonces las corrientes
de pensamiento antropológico en cuanto a la pobreza en sí, creo que no es esa
la piedra angular de esta cuestión puesto que para mí, lo verdaderamente
importante no está en las respuestas que Lewis ofrece sino en el propio
planteamiento de sus preguntas y en el instrumental metodológico que
desarrolló para responderlas. ¿Por qué los pobres presentan rasgos culturales
propios?, ¿Por qué todas las formas de pobreza se ven afectadas por idénticas
problemáticas sociales?, etc. En fin, creo que la teoría de Lewis, aún hoy día,
puede enriquecer enormemente al mundo académico. Por repartir justicia
hacia todos los bandos, diré que la revisión de Valentine está hecha en la
medida en que ha sido desarrollada y estructurada por Oscar Lewis, es decir,
que Valentine reforma, amplía y desarrolla “únicamente” lo dicho por Lewis, y
lo que aporta es un criterio de totalización cultural. No quiero insinuar con esto
que el trabajo de Valentine me parezca oportunista o ventajoso, sino
simplemente “matizador”, si se me permite el término. Independientemente de
la teorización de la tesis de la cultura de la pobreza y de la antítesis de
Valentine, lo verdaderamente interesante es la observación conjunta sobre el
“fenómeno" de la pobreza, aunando así ambas dialécticas. Tanto para uno
como para el otro, la pobreza es parte de un proceso emergente de la clase
media, es decir, partiendo de la base de que la sociedad es un todo, la pobreza
es la frustración en las perspectivas de desarrollar una clase media
totalizadora de la sociedad; la diferencia estriba, pues, en que para Lewis la
clase media existente es válida como modelo, mientras que para Valentine
habría que recrear el concepto, ampliándolo y modificándolo.

Sea como fuere, he de terminar agradeciendo al gremio de antropólogos su


inmensa dedicación por este y otros temas sociales que tan difíciles soluciones
plantean. Desde fuera de esta comprometida disciplina, se antoja como un
regalo el poder acudir a tan extensa producción bibliográfica que, por otro
lado, entiendo no tiene el único fin de agradar a lectores moralistas, sino más
bien el de calar hondo en sistemas sociales de gobierno que los acojan como
soluciones a distintas problemáticas sociales.

9|Página OSCAR LEWIS Y EL CONCEPTO DE “CULTURA DE LA POBREZA”.


CRÍTICAS Y APORTACIONES DESDE LA ANTROPOLOGÍA.

2010

Bibliografía Acevedes Lozano, J. E. (1994). Oscar Lewis y su aporte al enfoque


de las historias de vida*. Alteridades , 27-33. Anta Félez, J. L. (1998).
Revisitando el concepto de pobreza. Espiral , 47-71. Lewis, O. (1959).
Antropología de la Pobreza. Cinco Familias. México: Fondo de Cultura
Económica. Lewis, O. (1972). Pobreza, burguesía y revolución. En O. Lewis, K.
Kewes, & C. Fuentes, La cultura de la pobreza. Pobreza, burguesía y revolución.
(pág. 85). Barcelona: Anagrama. Monreal Requena, P. (1999). ¿Sirve para algo
el concepto de cultura de la pobreza? Revista de Occidente , 75-88. Nivón, E.,
& Mantecón, A. R. (1994). Oscar Lewis revisitado*. Alteridades , 5-7. Valentine,
C. (1972). La cultura de la pobreza. Buenos Aires: Amorrortu editores.

10 | P á g i n a

La cultura de la Pobreza.

Se llama "cultura de la pobreza" a un concepto antropológico creado por el


antropólogo Oscar Lewis mientras estudiaba los problemas de la gente que
vive en chabolas y barrios urbanos. En su estudio (1961-1966) Lewis describió
a los pobres de las ciudades de México, Nueva York y Lima.
Los aspecto básicos, según el estudio de Lewis, de lo que él llamo la cultura de
la pobreza, son:

- odio a la policía

- desconfianza del gobierno

- cinismo frente a la iglesia

- fuerte orientación hacia vivir el presente

- escasa o nula planificación del futuro

George Foster y Oscar Lewis han mantenido que hasta cierto punto, la cultura
de la pobreza constituye una respuesta racional a unas condiciones objetivas
de impotencia y pobreza. Pero también afirman que una vez surge, la cultura
de la pobreza suele perpetuarse pasando de padres a hijos, con lo cual las
nuevas generaciones no están psicológicamente preparadas para aprovechar
todas las oportunidades de progreso que puedan aparecer en el transcurso de
sus vidas.

Lewis propuso en su estudio que sólo un 20 por ciento de los pobres urbanos
tienen en realidad la cultura de la pobreza, y que el 80 por ciento restante
vivían bajo condiciones infraestructurales, pero sin estar condicionados por los
factores psicológicos que encierra la cultura de la pobreza.

El concepto de cultura de la pobreza expuesto por Lewis, ha sido objeto fuertes


críticas por parte de otros antropólogos.[]

Socialmente, atribuir la pobreza a valores de los que cabe responsabilizar a los


mismos pobres es una manera de tranquilizar la conciencia.[]

La tendencia a culpar a los mismos pobres de su situación no es una idea


privativa de los miembros de las clases medias y altas. Los mismos pobres son
a menudo defensores del punto de vista de que si una persona realmente
quiere trabajar, siempre encontrará empleo.

Para el antropólogo Marvin Harris, esta forma de entender el mundo demuestra


escasa comprensión de las condiciones político-económicas que hacen la
pobreza inevitable para algunos. Lo que hay que ver como un sistema, se
aprecia como fallos, motivos y opciones personales

Migraciones: Entre la Intolerancia y la Utopía

Sobre la Globalización de la “cultura de la Pobreza”

Paloma García Picazo


RESUMEN

Steffen Angenendt sostiene que la historia de la humanidad podría escribirse


como la historia de las migraciones, además señala que la determinación
básica de la migración es "una búsqueda individual de una mejora de las
condiciones de vida, siendo "una fuerza motora decisiva del desarrollo
humano”.

Durante a lo largo de la historia del ser humano, esta temática ha sido tratada
a razón de las múltiples inmigraciones ocurridas por guerras. Es tan antiguo el
concepto, que Platón consideraba a los “extranjeros” no sólo bárbaros, si no
“enemigos naturales”.

Los procesos de migraciones hay sido procesos sociales de marcada


conflictividad, ya que rompe con ciertas jerarquías sociales de la sociedad
receptora, favoreciendo un ascenso social de determinados grupos o individuos
locales junto con el de ciertos inmigrantes.

Las fronteras estatales se convierten en un foco donde se proyecta el mayor


dramatismo de esta situación, ya que son un foco que proyecta asuntos
legales, políticos y simbólicos, relacionados con los inmigrantes.

Las políticas sobre inmigración han generado división social en muchos países.
Además de conflictos relacionados con asuntos laborales y de competencia por
los recursos del bienestar social, se generan debates por la cultura, es decir, si
se debe exigir o no a los inmigrantes que adopten la lengua y los valores de la
nueva sociedad.

La globalización, considerada como efecto de las emigraciones, redefine el


movimiento de las personas por el mundo, ya que han aumentado la cantidad
de personas que emigran hacia los países de ingresos altos. Dentro de este
punto, hay 7 condicionantes que avalan el incremento: 1. Cambio demográfico,
2. Inmigración indocumentada, 3. Movimientos migratorios circulares, 4. Redes
de inmigrantes, 5. Remesas, 6. Refugiados y personas que solicitan asilo y 7.
Feminización.

Cuando el ser humano viven en un régimen tipo feudal, autoritario o totalitario,


no desea permanecer en su tierra de origen, pero aun así no quiere alejarse de
la comunidad de origen a la fuerza, obligado por fuerza armada, terrorista,
política, social, económica, religiosa. ideológica, racial, cultural.

Según la autora, la migración forzosa es aquella en la que el desplazamiento


de las personas se ve obligado por la fuerza de las circunstancias insuperables,
ya sea situaciones de subdesarrollo o pobreza en que la vida humana se limita
a la supervivencia material. Y la migración forzada implica que en el lugar de
origen este en peligro la propia integridad física de las personas por las
amenazantes condiciones, en donde la única salida es la huida.

Las migraciones tienen situaciones de base que provocan que estas se


generen, y generalmente son conflictos armados en donde: 1.La mayoría de las
guerras de hoy son civiles, 2. Las guerras actuales raras veces se resuelven;
simplemente, se eternizan, 3. En la mayoría de las guerras no se usan armas
de alta tecnología, 4. La mayor parte de las bajas son civiles, 5. Cuando las
condiciones habituales de vida son violentas, no sorprenden las respuestas
violentas, 6. Existe una fuerte relación entre la guerra y la injusta distribución
de recursos para una vida digna, 7. La mayor parte de la humanidad, en
términos casi absolutos, carece de estos recursos, 8. Los conflictos armados
responden a múltiples causas, entrecruzadas en todas direcciones y 9. La
guerra acabará sólo cuando sus causas sean eliminadas.

El asilo fue reforzado con la costumbre de la Iglesia Católica, durante toda la


Edad Media, en ejercer esta protección guiada por la caridad, utilizando la
inmunidad en los lugares sagrados. Su expresión moderna se produjo luego de
la “Declaración de los Derechos el Hombre” en Francia 1789, llegando a lo que
es hoy con la proclamación oficial de como los Derechos Humanos en 1948,
pero mas específicamente en 1951 con el Estatuto de los Refugiados en la
Convención de Ginebra, donde se conoce el término refugiado.

En la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de las Naciones juega un rol


principal a los refugiados. Al ser sustituida por la Organización de Naciones
Unidas, se crea una nueva institución llamada Organización Internacional de
Refugiados (OIR), que no pudo redistribuir a los afectados por la Segunda
Guerra Mundial, por los bloques occidental y comunista. En 1951 se funda Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), donde
refugiado ya no se asocia a grupos nacionales o étnicos, si no que a la
situación de la persona establecida fuera de su patria y que no podía regresar
por motivos ya expuestos. No podían ser repatriados sin su consentimiento por
miedo a persecución.

En 1995, el ACNUR estimaba que el número de refugiados ascendía a 14,5


millones en todo el mundo. A ello se sumaban 5,4 millones de desplazados
internos y 4 millones de personas retornadas a sus países de origen, aunque
necesitadas de una protección especial.

El refugiado cuenta con derechos garantizados por la comunidad internacional,


pero no le aseguran la acogida segura en determinados Estados, ya que la
Convención no impone que los estados den asilo. Los migrantes cuentan con
términos jurídicos internacionales, régimen propio. Si son por trabajo, están
bajo la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como en general por la
Organización Internacional de Migraciones (OIM), existiendo 5 tipos principales:
1. Inmigrantes: derecho de residencia por tiempo determinado o permanente,
2. Ciudadanos étnicos: derecho de integrarse en el Estado que actualmente
constituye y representa su nación, 3. Inmigrantes temporales: emigran por un
tiempo determinado por convenio o trabajo, 4. Inmigrantes de alta
cualificación: el Estado receptor los demanda como privilegiados, y 5.
Inmigrantes ilegales: no poseen ningún permiso de residencia o trabajo, etc

Los migrantes forzados tienen 3 líneas principales en cuanto a su origen: 1.


Conflictos residuales originados de la Guerra Fría: (1949-1989): existiendo las
denominadas guerras por delegación, en donde los países del “Tercer Mundo”
se enfrentaban teledirigidas, en vez de las potencias incluidas en la
problemática central. 2. Conflictos de ámbito estatal: internos, reordenamiento
post-colonial. 3. Conflictos insertables en lo que se conoce como “Post. Guerra
Fría” (1989-1991): producido por la disolución de la ex Unión Soviética y
República de Yugoslavia.

Dentro de las causas, también encontramos las malas prácticas en cuanto a la


nula aplicación del término desarrollo sostenible, dejando consecuencias
graves en planeta, generando efectos invernaderos, afectando a las
poblaciones más pobres, vinculadas con hambrunas y pandemias recurrentes.

La cultura de la pobreza son las tradiciones y valores de los grupos indigentes,


que viven al día sin la expectativa o esperanza que su situación va a cambiar y
mejorar. Aunque el papel del pobre en la sociedad, esta susceptible de cambio
y evolución, ya sea ayudado por el Estado al cual pertenece o por
organizaciones de todo tipo, incluyendo las religiosas. Es por ello que optan por
una migración forzada de su circulo y buscan mayores oportunidades que en el
entorno en donde se desenvuelven.

En la Conferencia sobre la Población en El Cairo, 1994, se proclama el derecho


de las personas a permanecer dignamente en su lugar de origen, donde s
recomienda: 1. Aliviar la pobreza, democratizar y gestionar de un modo eficaz
los gobiernos de los países emisores, y evitar el deterioro ecológico, 2.
Desactivar los conflictos internacionales e internos, garantizar los derechos de
las minorías étnicas, religiosas y lingüísticas, 3. Los estados receptores
admitan flujos de migración temporal, realizando políticas publicas que
mejoren las condiciones de acogida de los migrantes, 4. Promover los derechos
de los inmigrantes documentados, y 5. Asegurar una protección temporal a los
refugiados y desplazados que lleguen de forma masiva.

La violencia cultural se hace parecer como algo que no es malo, teniendo como
tópicos: 1. Religioso: línea ente el bien y el mal, 2. Ideológico: diferentes tipos
de pensamiento sobre un tema en común, 3. Lingüístico: puede ser usado para
sobrevalorar o denigrar a una persona, grupo, etc., 4. Artístico formal: la
estética y la ética, 5. Científico empírico: concierne a las ciencias de fuertes
proyecciones prácticas, y 6. Científico formal: sintetiza concepciones generales
y hegemónicas del mundo.

La diáspora implica un salto hacia delante abordando una realidad actual con
espíritu positivo, permitiendo señalar las condiciones del exilio, denuncia si
violencia implícita y tomar conciencia de ella. Genera una conciencia
integradora que ingresa o recibe

REFLEXIONES

Uno de los procesos sociales que más ha aumentado en los últimos años, es la
migración.

Alrededor del 3% de la población mundial, es decir, casi 200 millones de


personas, reside en un país distinto al de su nacimiento. Las razones como ya
hemos visto son numerosas, pero las cifras más recientes confirman el receso
del número de refugiados y un incremento moderado de migraciones
económicas y un aumento considerable en las migraciones desde las áreas
rurales hacia los entornos urbanos, confirma la tendencia prevista para el 2008
a nivel global, año en el que por primera vez la mitad de la población se
concentra en las ciudades.

El sur de Europa y Canadá, así como algunos países asiáticos, se


sumaron a Estados Unidos como destinos migratorios principalmente de los
latinoamericanos y el liderazgo femenino incorporó una nueva tendencia en la
conformación de las familias trasnacionales; además del constante incremento
de la fuga de capital humano (trabajadores calificados, personas con niveles
educativos medios o superiores, jefes de familia, estudiantes de nivel medio y
superior, etc.).

En lo que respecta a Latinoamérica, continuamente instituciones de


importancia como lo son la Organización de los Estados Americanos OEA, su
Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral SEDI y el Departamento de
Desarrollo Humano DH, a través del Portal Educativo de las Américas invita a
reflexionar sobre el tema.

Según el BID 30 millones de los inmigrantes del mundo son


latinoamericanos y caribeños y 17 millones de ellos actualmente en EE.UU.
producen una renta de 450 mil millones de dólares, equivalente al tercer PIB de
la América, después de México y Brasil (con excepción de EE.UU. y Canadá).
Otro indicador que cobra cada vez más importancia es el de las remesas, que
en muchos casos supera la inversión privada y la ayuda extranjera.

La inmigración, como ha sido siempre en todo el mundo, es un elemento


vital para el desarrollo de las sociedades. Chile no está exento de ello y desde
su independencia ha sido privilegiado con la llegada de cientos de miles de
extranjeros que han venido al país para contribuir con su esfuerzo a nuestro
desarrollo social, político y económico

Las cifras del último Censo de población (2002) y las mediciones


realizadas por el Departamento de Extranjería, dan cuenta de 317.056
migrantes en Chile. Ello representa el 1,9% de la población total, lo que sigue
siendo un porcentaje bajo, comparado con otros países importantes receptores
de migración, como son Venezuela, Argentina y Brasil; y lo que no supera las
tendencias históricas, dado que en el Censo de 1930, se llegó a un 2,4%.

Otras cifras más actualizadas entregadas el 2008 por el Departamento


de Extranjería y Migración, dan a conocer que de los inmigrantes existentes,
83.352 son peruanos, 59.711 argentinos, 20.214 bolivianos, 14.668 Ecuador y
112.956 de otras nacionalidades. Esto reflejado en base a las visas otorgadas
en el año 2007 queda distribuido en 27.8%, 20.55, 6.9%, 5.0% y 38.8%
respectivamente.

Si bien estamos lejos de poder afirmar que Chile sufre hoy una oleada
migratoria, es claro que sí existe un incremento en relación de años pasados,
sin embargo, nuestro país, es visto más como un país emisor ya que por cada
extranjero que reside acá, hay cinco chilenos viviendo en el exterior, 80% de
ellos por razones económicas.

Ya sea en nuestro país o en el mundo, las migraciones traer consigo una


gran gama de beneficios tanto para la nación de origen como también para la
que los recibe ya que:

1) Aportan activamente a la economía nacional principalmente por:

* Las transferencias de fondos contribuyen a equilibrar la balanza de pago de


estos países, conocido como “Aumento de Remesas”

* Mejora de la capacidad de producción, ya que muchos de los migrantes


vuelven a sus países a invertir.
* Regulación del mercado del empleo favorable a los empresarios y
Promoción de los trabajadores nacionales.

* Se crean redes internacionales de comercio.

2) Los países de acogida laboral capacitan a nuevos trabajadores


aumentando sus conocimientos y competencias otorgando un valor agregado,
lo que se valora cuando los migrantes retornan parcial o definitivamente a sus
países de origen. Esto se identifica como “Migración Circular” y constituye una
transferencia invaluable de capital social y competitivo que no es posible
desconocer. Tal es el caso de los cubanos y ecuatorianos que representan en
Chile la mayor presencia extranjera de profesionales de la salud -médicos y
enfermeras en los servicios de salud pública- contribuyendo a elevar el nivel de
vida de nuestro país.

3) Se potencia la investigación, desarrollo e innovación.

A pesar de todas las ventajas que acabamos de señalar, los inmigrantes


deben enfrentar continuamente numerosas desventajas que afectan su
integridad, que en cierta medida se originan al iniciar este proceso de mala
manera, es decir ilegalmente.

Desde hace varios años, desde Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú


ingresan clandestinamente al país numerosos inmigrantes, a veces sin
documentos, muchos de ellos con mujeres e hijos. Peruanos y ecuatorianos
representan la mayoría de los 200 mil emigrantes que se encuentran en
condiciones inhumanas.

Generalmente entran por pasos fronterizos no controlados por las


autoridades chilenas y de los países vecinos, sin documentación y -por
consiguiente- difícilmente pueden trabajar en forma normal y menos acogerse
a sistemas sociales.

Si consideramos nuestra definición de que las personas tienen en Chile


-cuerpo, alma y RUT-, estos extranjeros, al no poder documentarse, son
absolutamente marginados y, lo que es más grave, son prácticamente
inexistentes. Sus mujeres suelen tener hijos, los cuales tampoco pueden ser
inscritos en el Servicio de Registro Civil.
El RUT, instrumento definitorio en Chile de la condición humana, provoca
además la vida infrahumana de más de 6 mil niños inmigrantes que al no
contar sus padres con alguna visa de ingreso, con un contrato de trabajo por
más de seis meses, donde el empleador se comprometa a pagar el pasaje de
regreso a su país y muchas otras condiciones, no pueden tener su RUT. Por
consiguiente, no tienen acceso a la educación y, peor aún, no proteger su
salud, porque en consultorios, hospitales, clínicas, etc., lo primero que se les
exige es dicho documento. Sus madres son atendidas únicamente durante el
período de embarazo, sólo para el parto y ni siquiera como indigentes, ya que
para postular a esta condición se requiere tener RUT.

Esto sumado a la legislación migratoria vigente en Chile data del año


1975, que tal como se mencionó, limita gravemente la ciudadanía de los
migrantes y el acceso a servicios sociales, como es el caso de la visa sujeta a
contrato, tendencia que produce el efecto negativo de generar ciudadanos de
segunda categoría lo que provoca un acceso a trabajos por lo general precarios
o mal remunerados.

Todo lo mencionado confluye en una distante y no muy buena


apreciación, sobre todo desde el punto de vista de la valoración que realiza la
sociedad hacia la migración latinoamericana y, específicamente, hacia la
migración andina.

Bueno no parece necesario abundar en argumentos sobre algo que es


obvio. Corresponde que las autoridades nacionales se preocupen con cierta
urgencia por solucionar los problemas que presentan estas minorías.

Es muy necesario que se encuentren los métodos administrativos


adecuados para que se legalice esta situación, superando algunos síntomas de
xenofobia que suelen advertirse entre nosotros. Es importante plantear este
tema a la ciudadanía como un elemento cultural a trabajar, en cuanto a la
apertura y tolerancia de los chilenos con los inmigrantes.

La tarea es extensa y compleja. Al día de hoy prácticamente no existe


ningún país ni ninguna ciudad latinoamericana que no forme parte del proceso
migratorio, bien por emisores o por receptores de migrantes. En muchos casos,
ambas condiciones a la vez. Los sueldos y las relaciones familiares se negocian
en el ámbito trasnacional. América Latina existe más allá de las fronteras de la
región, en otras áreas geográficas donde las condiciones económicas, políticas
o sociales generan atractivo para conseguir proyectos de vida individuales o
familiares, temporales o permanentes.

El gobierno debe tomarlo como un asunto que requiere una solución


urgente, y evitar la vergüenza que significa para Chile tener niños de otras
nacionalidades residentes en el país sin que tengan -por lo menos- los mismos
accesos a la salud y a la educación que tiene el resto de nuestra población.
Esta falta de acceso perjudica la salud de toda nuestra población y demuestra
falta de realismo y responsabilidad. Ellos ya están en nuestro país y deben ser
tratados como seres humanos.

El gobierno chileno debe fijar una política de migraciones que regularice


la situación de aquellos extranjeros que han llegado a vivir en nuestra tierra y
garantice el respeto de sus derechos. Ello ha de permitirle también, avanzar en
la integración física con nuestros vecinos.

BIBLIOGRAFÍA

* Organización Internacional para las Migraciones: “Ventajas y Desventajas


de las Migraciones Laborales” <www.oim.org.co>

* MARGARIT, Daisy: “Integración Social e Inmigración”

* ORTIZ, Jorge – MORALES, Soledad. “Impacto socioespacial de las


migraciones intraurbanas en entidades de centro y de nuevas periferias del
Gran Santiago”

* ESCOBAR SEPÚLVEDA, Santiago. “MIGRACIONES EN AMÉRICA LATINA”