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Un reportaje sonoro y visual de un hecho histórico: la conquista de Granada como “Guerra Divinal”. Juan del Encina, Rodrigo Alemán y la visión de Jerónimo Münzer.

Un reportaje sonoro y visual de un hecho histórico: la conquista de Granada como “Guerra Divinal”.

Benito Rodríguez Arbeteta

El presente trabajo se propone mostrar la utilización propagandística del documento escrito, lo visual y lo sonoro, en un programa integral de extraordinario alcance en su tiempo, relativo a un suceso histórico, la conquista de Granada (1492). Por ello, hemos elegido al compositor y poeta Juan del Encina, al viajero Jerónimo Münzer y las imágenes del coro de la Catedral de Toledo para demostrar que todos y cada uno de estos testimonios intentan ajustarse a la realidad de un hecho histórico, interpretado, eso sí, de diferentes formas, todas ellas muy pensadas para provocar el mayor impacto posible y demostrar su importancia. En este sentido, el testimonio extranjero sirve como test del éxito alcanzado, en un ambiente de euforia y magnificencia “a la heroica”, una actitud acorde con la nueva visión del Renacimiento. Aunque en el mismo año Castilla produjo otro suceso de mayor alcance histórico, el Descubrimiento de América, el suceso apenas tuvo impacto en las artes visuales y sonoras del país, lo cual no deja de extrañar a hombre contemporáneo, pero resulta ser fruto de una distinta perspectiva del valor y alcance de los hechos, así como del desconocimiento de determinadas circunstancias, pues la llegada a las Indias se consideró una expedición para la apertura de rutas comerciales asiáticas, pasando mucho tiempo antes de que la situación real fuera evaluada (al menos de manera simbólica) el equilibrio entre la Cristiandad y un Islam en expansión. 1 Tras la desintegración del imperio de Oriente y su conquista por los otomanos (1453), el equilibrio político, económico y cultural europeo cambió, abriéndose de tal forma un periodo de inflexión histórica. Ante este duro golpe asestado a la Cristiandad se generaría una respuesta acorde con los sucesos acontecidos. En el extremo opuesto de Europa, una gran potencia mediterránea Aragón, que también tenía posesiones en esa zona (Neopatria) y que gozaba de buenas relaciones con los otomanos, finalizaba la conquista de Nápoles unos años después (1458). La Santa Sede veía con inquietud la expansión política de este reino cristiano. Tras la unión dinástica de la corona de Castilla y Aragón se envió al conde de Tendilla para mejorar estas relaciones, en un momento difícil de guerras entre esatdos, con el asunto de Nápoles al fondo. Tras el éxito diplomático del conde, convertido en “pacificador”, el Papa Inocencio VIII le entregó un regalo de gran valor simbólico y artístico, una espada de ceremonia, alusiva a su papel de Defensor de la fe 2 , ornada con elementos a la “antigua” en alusión al mundo clásico y sus héroes. El gran historiador del arte Gómez Moreno señaló la importancia de este regalo que en lo visual, suponía una nueva propuesta, el gusto renacentista que estaba llamado a desbancar el gótico imperante. En todo caso, el regalo papal conlleva una clara intención propagandística religioso- política, de alcance internacional, manifestado a través de lo visual, idea que pronto van a superar los Reyes Católicos con el episodio de la conquista de Granada. 3 Los temores del mundo cristiano y la creciente actividad del entorno musulmán, se decidió finiquitar la Reconquista en contra de los intereses económicos peninsulares, empresa que cerraría definitivamente la puerta de la expansión islámica en el occidente europeo y que daría imagen de un estado cristiano compacto, férreo y muy definido en su perfil. Lo que hoy podemos considerar intolerancia en sus diversos grados, podía tener una lectura distinta en la época, pues conceptos como la paz interior de los estados, no podía comprenderse sin la fe cristiana, tal como se había visto en el concilio Ferrara-Florencia, por lo que sólo cabía un

  • 1 Ver: de Bunes Ibarra , Miguel Ángel “El avance otomano en el Mediterráneo:Granada, Isabel la Católica y los Turcos ”, en: V.V. A.A., Los Reyes Católicos y Granada, Granada, 2005. pp.137-148.

  • 2 “fundator Italiae pacis et honoris

cierto grado de benevolencia paternalista con los no cristianos, siempre desde su consideración

como distintos, ya que eran infieles. En ese sentido cabe leer tratados como el de la “Oratio”, con las propuestas de su autor, Pico de la Mirandola 4 . La idea de la paz interna servirá también para unir los reinos cristianos de la Península y por ello, la propaganda era indispensable. La conquista de el último reino musulmán de España se presentaría como garantía de que, el poderoso Islam no era invencible y que el esfuerzo, el valor y la unidad cristiana podrían parar su expansión. Por tanto, en exaltación de este hecho histórico se diseñaron una serie de programas propagandísticos, ideologicos-culturales de diferente alcance, para que sus propuestas se extendieran por toda la cristiandad. La idea principal es dar a conocer que la Conquista de Granada no es sólo el final de la reconquista de los territorios cristianos en la Península Ibérica sino un duro golpe a lo que se llamaba “secta mahometana”. 5 Así, los testimonios escritos y, en general la literatura contemporánea, incluyen alguna alusión al carácter ejemplarizante de la contienda, al tiempo que se ensalza a sus protagonistas como héroes que han ido más allá de lo obligado. Algunos extranjeros, por su parte, lo vieron como un momento excepcional, que no había que dejar pasar. Por ejemplo, el austriaco Jerónimo Münzer, quien viajaba por la Península por aquellos años, fue uno de los primeros visitantes extranjeros de la Granada cristiana, y, en sus escritos, consideraba que la guerra contra los musulmanes no había de limitarse a la Península y que los cristianos peninsulares deberían expandirse por el Norte de África para proseguir su lucha, rescatando territorios que también fueron cristianos. Münzer, dirigiéndose a los Reyes les dice: “las costas de África tiemblan ante vuestras armas y están dispuestas a someterse a vuestros cetros” 6 Los Reyes Católicos deseaban que se presentase el final de la Reconquista como un triunfo de la fe universal, la fe Católica de un estado poderoso y cohesionado. Pretendían promover este triunfo como el fin de una cruzada, con posibilidad de continuarla en el norte de África, algo urgente para acabar con el robo de personas y tráfico de esclavos. Además, dentro del propio reino se completaría la unidad religiosa con el decreto de la expulsión de los judíos en 1492, firmado antes de la toma de Granada. La batalla de la Higueruela o de Elvira había sido un triunfo en 1431, aunque el entonces rey Juan II de Castilla no pudo hacerse con la plaza. Esta ciudad estaba muy bien defendida con los medios de los que se disponía en la época y parecía imposible, sin tomarla, hacerse con Granada. Aunque existían nuevas armas de guerra como la ballesta, éstas se habían prohibido utilizar en el entorno cristiano, por considerarlas especialmente crueles para el combate entre cristianos, si bien se concedía una bula para las Cruzadas, lo que podía ser el caso. Pero fue el uso de la pólvora lo que otorgaría la victoria cristiana. Münzer, al hablar del castillo de Moclín, otro enclave estratégico, nos explica:

”… y habiendo bombardeado inútilmente durante mucho tiempo los muros(….) desde un mortero sobre la mas alta y fuerte torre, una piedra enorme de pólvora . Incendiada ésta se derrumbó la torre y habiendo ardido cuanto había en ella, entregaron finalmente el castillo. (…) asustados, los sarracenos afirmaban que se aproximaba el día final de su reino en Europa. “ 7

  • 4 Pico della Mirandola, Giovanni, Discurso sobre la dignidad del hombre, (1496,) Barcelona, PPU, 2000 (reed.)

pp.60-65.

  • 5 V.V.A.A. Ysabel la reina Católica. Una mirada desde la Catedral Primada, Toledo, 2005, P. 349.

  • 6 Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, p. 269.

En el campo de la literatura y la música, un importante artista contemporáneo, Juan del Encina

(1468-1529) también hace referencia a la importancia de la artillería en su romance “Una sañosa porfía” (1496), que consiste en un lamento, en primera persona de Boabdil, el rey de Granada, que ve perdido su reino y describe cómo vanzan los cristianos para, finalmente, entrar en Granada. Este romance describe puntos que coinciden con las anotaciones de Münzer, lo que indica que se trataban de aspectos y detalles de esta campaña conocidos por todos . Así, el rey se queja del empuje castellano “Su espantosa 8 artillería / los adarves derribando” Y también:

“los campos viene talando…”

Acción que también el alemán comenta:

“(el rey Fernando)Taló con hoces y con espadas la cosecha de dos años consecutivos…” 9 Alude también Del Encina en su verso “La tierra y el mar gemían ” . al bloqueo terrestre y marítimo que permitió la conquista, lo que Münzer describe también al hablar de la ciudad- campamento levantada para el sitio, Santa Fe, y el bloqueo por hambre que hizo capitular a la propia Granada. El viajero alemán menciona otra fuente, ésta gráfica,

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que refleja las acciones militares de la toma de Granada : la sillería del coro de la Catedral de Toledo, obra del maestro Rodrigo Alemán, donde:

“En cada uno de los sitiales está bellamente esculpida una escena de la conquista de la ciudad y castillo de Granada, de manera que puedes contemplar la guerra como si realmente la tuvieses ante los ojos” 11 El hecho de incluir en el entorno de la catedral una representación aparentemente profana, nos indica que se valoró enormemente como empresa religiosa, como Cruzada”. 12 En efecto, el cronista de los Reyes Católicos Andrés Bernáldez, otorga a la Guerra de Granada un carácter altamente simbólico, denominándola “guerra divinal”. Equiparable a la conquista de Jerusalén por los cruzados, aunque esta vez permanente. Esta idea no es nueva pues, como es sabido, la misma catedral de Toledo fue costeada con el botín y despojos de los sarracenos, después de la conquista de la ciudad. 13 El artista Rodrigo Alemán labró, entre 1495 y 1498 en la zona del coro bajo, una serie de escenas correspondientes a las acciones militares más destacadas de la Guerra de Granada. En cada caso, el nombre de la plaza tomada se indica, perpetuando la hazaña. En cada uno de los sitiales está bellamente esculpida una escena de la Guerra de Granada, de manera que se pueda contemplar, como si de una colección de diapositivas se tratase, el desarrollo de la contienda. Como ya se ha indicado, esta representación, insólita dentro de la temática propia de los coros eclesiales, es parte de un programa de exaltación de la fe, defendida por las personas reales, garantes máximos de su existencia en el estado, quienes, a través de su compromiso en la defensa de la unidad religiosa, adecuan su perfil a las exigencias europeas, que siempre vieron con malos ojos la convivencia de los españoles con los infieles. 14

8 “espantosa” ha de entenderse aquí como potente o grandiosa.

  • 9 Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, pp.119-120.

    • 10 “Una sañosa porfía”, en: Savall, Jordi, Juan del Enzina, romances & villancicos, (Salamanca 1496,) Auvidis,

Francia, 1999.

  • 11 Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, p. 249.

  • 12 V.V.A.A. Ysabel la reina Católica. Una mirada desde la Catedral Primada, Toledo, 2005, p. 349.

  • 13 Ibidn. p.349.

  • 14 Ibidn. p.349.

Rodrigo Alemán concibió las sucesivas escenas con una apariencia mixta, en parte realista y en parte “a la heroica”, utilizando también ciertas reglas de perspectiva adecuadas a bajorrelieves

en plano vertical. El resultado es una especie de

sobre algo concreto pero en el que,

sutilmente se deslizan elementos simbólicos, enlazando con la antigüedad clásica.La utilización de elementos clásicos para la conmemoración de la capitulación de Granada es

continua en esta época. El mismo Juan del Encina, en sus obras musicales se vale de estas figuras clásica, así, en el romance mencionado “Una sañosa porfía” hace decir al Rey:

“Ya Fortuna disponía /quitar mi próspero mando

...

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La diosa Fortuna, figura mitológica clásica, se aparece para indicar al rey su próxima caída y, aunque se trata de un enemigo, el poeta lo presenta ennoblecido y digno en su tragedia. Es

interesante mencionar que, aunque Münzer sienta un desprecio innato por la religión musulmana, denominando a Mahoma el Falso Profeta, puede llegar a apreciar la honradez de los musulmanes españoles. 16 Un pagano da al año a su señor mas tributo que tres cristianos. Son sinceros, justos, y bastantes leales, como diré mas adelante, al tratar de sus costumbres17 Y no escatima elogios sobre su honestidad y laboriosidad. En su capítulo dedicado al los “ritos y vestimentas de los sarracenos”, Münzer los tacha de heréticos y errados, pero no exentos de buenas costumbres:

“… Cumplen estrictamente con la ley de las limosnas y del ayuno (…) recomiendan también las oraciones, de las cuales son muy observantes (…) Son extraodinariamente amantes de la

justicia; son exactos en el peso; huyen de la mentira…” 18 Esta dicotomía está presente en toda la producción artística de la época y en sus testimonios literarios. En cuanto a los personajes cristianos, mientras que en el villancico de Juan del Encina, los protagonistas finales son los dos reyes: ”Al cielo dan apellido/Viva el gran Rey don Fernando/viva la muy gran leona /Alta Reina prosperada.”, tanto Munzer como Mateo Alemán señalan preferentemente a Don Fernando. Cada episodio corresponde a la entrada en una población o castillo, y así lo recuerda Juan del Encina en el mismo romance:

“… mis villas y mis castillos / mis ciudades va ganando” 19 Münzer también recoge este avance, lento e imparable, y menciona también la leyenda de la

copa de oro y la alfombra, según la cual poco a poco el rey Don Fernando iría acercándose a la copa de oro ( la ciudad de Granada) a base de “enrollar la alfombra”, es decir, achicar el reino apoderándose de gradualmente su territorio, hasta alcanzar fácilmente el objetivo.

“El rey de Granada (…)puso sobre el suelo una alfombra, y sobre ella extendida, colocó en el centro una copa de plata llena de oro, diciendo: “el oro será de aquel que levante la copa sin pisar la alfombra” (…) El rey de Castilla va quitando al reino una ciudad, luego otra, y a la postre, se apoderará de aquella Granada de oro…” 20

15

Una sañosa porfía”, en: Savall, Jordi, Juan del Enzina, romances & villancicos, (Salamanca 1496,) Auvidis,

Francia, 1999.

16

Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, p.125.

17

Ibidn, p.85.

18

Ibidn, pp. 126-127.

19

“Una sañosa porfía”, en: Savall, Jordi, Juan del Enzina, romances & villancicos, (Salamanca 1496,) Auvidis,

Francia, 1999.

20

Ibidn, p.117.

Como puede observarse, este goteo de victorias parciales se refleja en la sillería y trasciende al propio Romancero. En el romance que se analiza, Juan del Encina recuerda la prioridad de la legitimación, una vez tomada Granada:

“sus pendones y estandartes y banderas levantando” 21 Y el autor describe esta actuación, comenzando por la profesión de fe cristiana, siguiendo con la apropiación política y finalizando con el canto de el viejo himno alusivo a las banderas reales, símbolo de las tierras ganadas:

“Subiendo a la Alhambra en su mas alta torre que mira a la ciudad, desplegaron primero el estandarte del crucificado ; y luego el pendón de Santiago y, por ultimo el de Castilla , entonando el Vexilla Regis.” 22 La Iglesia canta el himno Vexilla Regis durante el tiempo de la Pasión y en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. En el Archivo Musical de la Catedral de La Seo de Zaragoza se encuentra una versión polifónica del himno Vexilla Regis para cuatro voces. Esta versión musical es del s.XV y pudiera ser parecida a la que se cantó en la Alhambra. En medio de esta apoteosis, el cronista vuelve al origen y razón de la guerra y así, refiere que el Rey Fernando entró en la ciudad y los cautivos cristianos le saludaron gritando:

”Bendito el señor de Israel, que nos visitó desde lo alto y fue autor de la redención de su pueblo”.

Y continúa Münzer:

De esta suerte se apoderó del reino el Rey Glorioso” 23 El final de esta epopeya es doblemente duro para el rey vencido. Además de sufrir el destierro,

sus hijos serán convertidos a la nueva fe y es en el Álcazar de Madrid donde el viajero se los encuentra:

“Vimos también a los dos hijos del último rey de Granada (…) que están muy bien instruídos

en nuestra religión y son buenos cristianos” 24 Muchas son las observaciones de Münzer a lo largo de su texto, algunas muy positivas como las que realiza sobre los reyes, especialmente Isabel ( ( “parece tiene todas las virtudes en mayor grado que se admite en el sexo femenino”) o su hija la princesa Juana (“es muy docta”), Fray Hernando de Talavera (“es en verdad otro San Jerónimo”), el Conde de Tendilla, el Marqués de Cádiz, el duque de Medina Sidonia y otros tantos protagonistas de la Historia. El programa propagandístico, como vemos, es perfectamente comprendido por un humanista de entorno no hispánico, que percibe plenamente su trascendencia, al tiempo que menciona datos que nos permiten conocer la magnitud del mismo. Si en lo literario y en lo literario- musical vemos que el episodio intenta transmitirse con la máxima fidelidad, tratándose como hecho histórico, en lo visual, la sillería de Toledo acercará al espectador a su complejidad militar. El ambicioso y complejo programa de propaganda sobre este episodio involucra a otros muchos autores y está presente en las empresas artísticas de los Reyes. Sin embargo, a pesar de haberlo tratado parcialmente, nos interesa destacar que se trata de un bombardeo idelógico integral: en el plano civil y religioso; en lo histórico y lo literario; prosa y poesía (romancero, poemas), teatro y composiciones musicales diversas; en lo visual, la pintura (caballete, sargas, frescos) y la escultura (funeraria, representativa, retablística, coro y otros ámbitos, etc.), la

  • 21 “Una sañosa porfía”, en: Savall, Jordi, Juan del Enzina, romances & villancicos, (Salamanca 1496,) Auvidis,

Francia, 1999.

  • 22 Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, p.119.

  • 23 Ibiden, p.119.

  • 24 Ibiden, p.26.

miniatura, etc., todo ello realizado con respeto a la fidelidad histórica del hecho, por lo que todas estas manifestaciones, a su vez, se convierten en fuentes.

BIBLIOGRAFÍA

Gómez Moreno, Manuel sobre el renacimiento en Castilla , Madrid, Consejo Superior de

Investigaciones Científicas,1921.

Münzer, Jerónimo, Viaje por España y Portugal ( 1494-1495), Madrid, Polifemo, 2002, (reed.) Pico della Mirandola, Giovanni, Discurso sobre la dignidad del hombre, Barcelona, PPU, 2000 (reed.) V.V.A.A. Ysabel la reina Católica. Una mirada desde la Catedral Primada, Toledo, 2005 V.V.A.A. Isabel la Católica, la magnificencia de un reinado edición: Valladolid , 2004, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Junta de Castilla y león. V.V. A.A., Los Reyes Católicos y Granada , Granada, 2005 Fuente Gráfica (fotografiá)

Alguacil, Casiano, Escena de la Toma de Moclín en la sillería baja del coro, albumina sobre vidrio, Toledo, s.XIX.

Disco grafía

Savall, Jordi, Juan del Enzina, romances & villancicos, (Salamanca 1496,) Auvidis, Francia,

1999.