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50 años de geodesia argentina

Principales contribuciones

Rubén C. Rodríguez

2012

Introducción

El año 2012 trae a la memoria tres acontecimientos geodésicos: hace 50 años del lanzamiento de las series de satélites Transit, Anna y Pageos, entre otros que completaron la década de los 60; hace 150 años se fundaba la Asociación Internacional de Geodesia y 500 años atrás nacía en Rupelmonde (Bélgica) Gerard de Cremer, Mercator.

La oportunidad es propicia para hacer una recopilación de las actividades geodésicas y cartográficas desarrolladas durante los últimos cincuenta años en la Argentina, inscriptas en la situación universal.

¿Por qué cincuenta años? Porque el año 1962 marcó el inicio de un nuevo rumbo que modificó drásticamente los procedimientos destinados a establecer el marco de referencia geodésico y todas las actividades vinculadas con el mismo, sin embargo el tratamiento de algunos temas se remonta a épocas anteriores a fin de darle continuidad a ciertos procesos.

¿Por qué de la Argentina en particular? Porqué las facilidades actuales de acceso a la información son tan amplias y tan simples pero un tanto limitadas cuando se refieren al país, particularmente en la web. El haber transitado el período citado nos permite intentar hacer un panorama ilustrativo acerca de cómo se desarrollaron sus actividades geodésicas.

El documento se compone de diez secciones para abordar los temas a tratar complementado con una bibliografía que incluye, como es corriente en la era de la información, los sitios de internet donde es posible ampliar los contenidos o encontrar los detalles de interés que no fueron mencionados.

Una sección está dedicada a la geodesia física cuyo contenido, con su propia bibliografía, es obra del doctor Antonio Introcaso, a quien el autor le hace presente su reconocimiento por la contribución realizada.

La redes geodésicas argentinas

La sanción de la ley 12696 (de la carta) en 1941 dio lugar a la consolidación del proyecto de la red fundamental argentina y sus redes de densificación que constituyeron lo que identificamos como marco de referencia. La descripción del proyecto y su avance están ampliamente difundidos. Las normas de trabajo fueron elaboradas por el Instituto Geográfico Militar (ahora Instituto Geográfico Nacional) y publicadas como Instrucciones Técnicas para la Ejecución de los Trabajos Geodésicos (IGM, 1946).

En el año 1954 se habían completado 10 anillos y con las mediciones realizadas en los mismos fue realizada una compensación por el método de ecuaciones de condición, disponiendo para el caso de tablas de valores naturales y calculadoras electromecánicas.

Los trabajos siguieron progresando y al completarse unos 20 anillos se consideró necesario llevar a cabo otra compensación disponiéndose para la época de los recursos del cálculo electrónico, de métodos apropiados para el mismo y también la contribución del antiguo Army Map Service que facilitó sus equipos y programas de cálculo tal como se describe en (Christensen/Elías, 1973 y Christensen, 2007) y concluyeron en 1969.

El método de cálculo fue el de variación de coordenadas elipsóidicas, que parte de coordenadas preliminares y concluye entregando correcciones a las mismas dando lugar a las coordenadas definitivas. En el proceso participaron 19 polígonos con 4655 observaciones de campo (direcciones, distancias y acimutes Laplace) llegándose a obtener las coordenadas compensadas de 922 puntos a partir del conocido punto Campo Inchauspe, cuya observación astronómica fue recalculada para reducirla al Origen Internacional Convencional (CIO) 1903.0. Los cálculos se realizaron sobre el elipsoide Internacional de 1924 (adoptado por el IGM en 1925), el error medio de la unidad de peso fue de 0.42” y el sistema se lo conoce como Campo Inchauspe 1969.

El punto Campo Inchauspe había sido elegido en 1946 en base a los análisis de la desviación posible de la vertical realizados por Guillermo Riggi O´Dwyer a fin de que la ondulación del geoide fuese cercana a cero en el sitio.

Los trabajos fueron desarrollados en el mencionado Army Map Service, que por esos años pasó a llamarse U. S. Topocom Command, con la participación de dos técnicos argentinos, Alberto Christensen y Alfredo Elías. Simultáneamente con el cálculo mencionado Christensen y Elías, con el asesoramiento a distancia de Esteban Horvat mentor de ambos en cálculos geodésicos - desarrollaron un paquete de 35 programas de cálculo y más de 30 subrutinas para la solución de triangulaciones, trilateraciones, poligonaciones y combinaciones de las mismas por el método citado de variación de coordenadas (Christensen/Elías, 1973).

Estos programas instalados posteriormente en Buenos Aires permitieron calcular los anillos que se agregaron a los 19 y las redes de densificación hasta totalizar 43 con unos 18000 puntos. Los anillos añadidos lo fueron en distintas etapas en conjuntos integrados por distintas cantidades que sólo en un caso llegaron a seis (CNUGGI, 1971 y siguientes). Siempre se mantuvieron fijas las posiciones previamente calculadas y hubiese sido muy apropiado realizar una compensación única comprendiendo toda la red, tal como fuera bosquejado en (Christensen/Elías, 1973).

Muchos detalles acerca de la compensación de la red surgen de la correspondencia personal entre Alberto Christensen y el autor, cuya contribución corresponde agradecer.

La calidad de la red y de los resultados alcanzados recibió en 1977 la “felicitación para la red” de parte de Vidal Ashkenazi (entonces en la Universidad de Nottingham) después de la presentación de la misma por parte del autor de este documento, durante el Seminario sobre el Sistema Doppler llevado a cabo en Buenos Aires en 1977.

La comparación de una decena de vectores entre la red Inchauspe y la Doppler presentó una discrepancia de 2.7 ppm (Rodríguez, 1997). Después de la ejecución de la red GPS y con los

resultados del marco POSGAR (Posiciones Geodésicas Argentinas) 94 fue posible efectuar una nueva comparación mediante 30 vectores siendo el promedio de las diferencias, en valor absoluto, de 3.3 ppm.

La incorporación de los electrodistanciómetros a partir de los años sesenta introdujo modificaciones en los métodos de trabajo de la triangulación al remplazar la medición de bases con alambres de invar y su correspondiente ampliación por la medición directa de un lado mediante electrodistanciómetros de ondas luminosas. Agregando, años después, la medición de los lados a lo largo de una cadena concluyendo los últimos anillos mediante poligonales de alta precisión.

Para el contralor de los electrodistanciómetros se estableció una base de contraste de 25 kilómetros de longitud, estando también disponibles distintas longitudes menores. La base es una extensión de la original Arrecifes (13 km), habiéndose medido tal extensión con alambres de invar en 1975 (Cerrato/Rodríguez, 1978).

Es importante destacar que la mayoría de las redes anteriores a 1941 fueron reducidas al sistema Campo Inchauspe tal como surge del documento (G.T.S.G., 1999) mencionado en la bibliografía.

El sistema más antiguo es Castelli cuyas coordenadas provisionales fueron publicadas por el Instituto Geográfico Militar (IGM, 1948).

Además de la red fundamental cuya ejecución estuvo a cargo del Instituto Geográfico Militar existieron otras redes como la implantada por el Instituto de Geodesia de la Universidad de Buenos Aires en la Provincia de Mendoza cuya compensación fue realizada en 1978. En la misma intervinieron 37 puntos y 174 observaciones incluyendo tres bases y dos acimutes de Laplace dio como resultado un error medio de 0.70”. En el año 1971 la red fue vinculada, a través de cuatro puntos, a la triangulación fundamental con origen en Campo Inchauspe (Cerrato, sin fecha).

La empresa YPF realizó un gran número de trabajos de triangulación en distintos lugares del país para satisfacer sus necesidades de apoyo pero sus datos y resultados no fueron publicados y sólo se conocen gráficos mostrando las áreas cubiertas y alguna mención del origen del sistema tal como Chos-Malal, Pampa del Castillo, Quiñi Huao, Aguaray y también extensiones del sistema Inchauspe (Usandivaras/Rodríguez, 1988).

Otras redes fueron las costeras ejecutadas por el Servicio de Hidrografía Naval y los sistemas fronterizos llevados a cabo por la Comisión Nacional de Límites Internacionales y las respectivas comisiones de los países limítrofes. Una cadena de triangulación de particular característica es la extendida sobre el río Uruguay con la mitad de sus vértices en la Argentina y la otra mitad en Uruguay (Usandivaras/Rodríguez, 1988).

La red altimétrica, como fue usual hasta la llegada del GPS, se desarrolló en forma separada de la red de triangulación siguiendo rutas y caminos formando polígonos de unos 500 km de desarrollo unidos en los llamados nodales. Las líneas principales se conocen como de alta precisión y

precisión y en 1971 cuando alcanzaban a 27000 km las primeras y 24000 las segundas se llevó a cabo una compensación con una precisión mejor que el milímetro por kilómetro.

La creación del grupo de trabajo III de SIRGAS dedicado al problema altimétrico generó, a su vez, la formación de otro grupo local (Graciela Font, Juan Moirano y Rubén Ramos) dedicado a la revisión y tratamiento de la red de nivelación que consistió en los siguientes cálculos:

- error de cierre de todos los polígonos de nivelación,

- correcciones ortométricas y normales, y

- desniveles dinámicos.

Los resultados alcanzados se encuentran en (Font/Moirano, 2008).

La red de nivelación del IGM está referida al antiguo mareógrafo de Mar del Plata pero existen otros ceros como el Peristilo de la Catedral y el desaparecido mareógrafo del Riachuelo. Las relaciones entre los ceros, obtenidas a partir de puntos comunes, fueron difundidas ampliamente. El boletín correspondiente al mes de septiembre de 1997 del Consejo Profesional de Agrimensura, Buenos Aires, publica una tabla con las relaciones citadas.

Las redes sudamericanas

El llamado Dátum Provisional Sudamericano de 1956 (PSAD 56) con origen en La Canoa (Venezuela) puede considerarse el primer intento de establecer una red en el continente pero los resultados alcanzados no fueron satisfactorios puesto que se producían grandes desviaciones de la vertical y ondulaciones del geoide de hasta 300 metros (¡!) en Chile, debiendo mencionarse la ausencia de las redes argentinas.

La preocupación por lograr una red continental coherente se manifestó en las reuniones de la Comisión de Cartografía del Instituto Panamericano de Geografía e Historia donde se formó un grupo de trabajo presidido por David Byars contando con el aporte y los conocimientos de Irene Fischer - que también contribuyó para que se lograra la compensación de las redes argentinas logrando reunir los datos de todos los países de América del Sur y llegar a definir el Dátum Sudamericano de 1969 (SAD 69), cuyo origen cercano al centro del continente - fue el punto astronómico Chuá (Brasil) y como elipsoide asociado el que llevó el mismo nombre y sus parámetros son a = 6378130 metros y f = 1/298.25.

Entre los trabajos especiales para lograr el propósito se determinó un perfil del geoide mediante la medición, o utilización de algunas previamente determinadas, de 50 estaciones astronómicas entre Campo Inchauspe y Chuá pasando a través del datum Yacaré de Uruguay.

En la compensación participaron 4138 ecuaciones de observación (direcciones), 105 ecuaciones de condición (acimutes Laplace y bases) para determinar 2442 incógnitas para 814 estaciones. El

error medio de una dirección fue de 0.674” y el tiempo de cálculo 16 horas en una computadora Honeywell 800.

Además de las coordenadas de los puntos participantes se determinaron los parámetros de transformación con las redes nacionales: Chuá (Brasil y Paraguay), Corrego Alegre (Brasil), Inchauspe (Argentina), Bogotá (Colombia), La Canoa (Venezuela) y también Hito XVIII en Tierra del Fuego.

Otro resultado fue la comparación de cuerdas entre la triangulación y las mediciones satelitarias disponibles en la época. Por ejemplo entre Santiago de Chile y General Conesa (en la Argentina) una cuerda de 925 km mostró una diferencia de 1 metro (Fischer, 1972).

También se determinaron una carta geoidal continental con curvas separadas 10 metros y una para cada uno de los datums nacionales participantes.

La etapa Doppler

En 1976 tuvo lugar en Las Cruces (New Mexico) un simposio destinado a considerar los avances en el posicionamiento Doppler y discutir acuerdos y posibilidades futuras. La técnica permitía obtener en forma aislada y en un lapso relativamente breve las coordenadas del lugar con una precisión ± 1.5 metros o algo inferior siendo necesario para ello registrar unos 40 pasos de los cuatro satélites Transit que se encontraban en órbita. Durante el mismo año se realizó en la Argentina una experiencia piloto ocupando el propio punto Campo Inchauspe y otros dos de la misma red.

Al año siguiente, con la contribución del Defense Mapping Agency se llevó a cabo un campaña más extensa, 50 días, realizando mediciones en 20 estaciones de la red Inchauspe que permitieron determinar los tres parámetros de transformación entre el marco universal WGS 72, utilizado en la época, y el sistema Campo Inchauspe 1969.

En el mes de julio del mismo año tuvo lugar en Buenos Aires el Simposio sobre el Sistema Doppler al que la Revista Cartográfica (IPGH) le dedicó el número 31 que incluye las presentaciones realizadas.

El tamaño de los receptores era reducido y para el cálculo de los parámetros se utilizaron las observaciones en los puntos citados más los datos de otras dos estaciones medidas en 1971 siendo los valores, para pasar de Inchauspe a WGS 72 (con el elipsoide asociado a = 6378135 y f = 1/298.26) DX = -160.7 m DY = +129.29 m y DZ = +85.0 m con una precisión del orden de los 3 metros en cada coordenada. Estos parámetros fueron transformados, años después, para pasar a WGS 84 y que fueron ampliamente difundidos como -148.9; +135.6 y +90.1 metros.

La tecnología continuó en uso para muchos fines hasta el advenimiento del GPS.

POSGAR
POSGAR

(Posiciones Geodésicas Argentinas)

En el año 1989 publicábamos en la Revista IGM 4-6 un artículo cuyo título era “Una red GPS para el país: el proyecto POSGAR” que proponía la medición de un conjunto de 60 puntos GPS en las intersecciones de las cadenas geodésicas existentes en puntos de fácil acceso (Rodríguez, 1989).

En el editorial de la misma revista firmado por el director del IGM se decía “El Instituto Geográfico Militar, atento a las responsabilidades que le asigna la Ley de la Carta, hace suyo el proyecto y lo impulsará dentro de sus posibilidades”.

El proyecto se concretó en 1993 para lo que se contó con el aporte de un conjunto de receptores GPS cedidos transitoriamente por UNAVCO (University NAVSTAR Consortium), una entidad universitaria internacional, que participaba asimismo en el proyecto geodinámico Andes Centrales desarrollado simultáneamente en la Argentina y Chile. Las tareas estuvieron a cargo del Instituto Geográfico Militar con la participación de la Universidad de Memphis, la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata y el Servicio de Hidrografía Naval.

La campaña se extendió durante dos meses habiéndose realizado observaciones en 95 puntos y con Jorge Pablo Soria tuvimos a nuestro cargo la supervisión de las operaciones (AAGG, 1993) recibiendo el aporte, tanto en la gestión de los equipos como en las labores de campo de Robert Smalley (Universidad de Memphis).

El primer cálculo de la red se realizó en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (Observatorio Astronómico de La Plata) bajo la dirección de Juan Carlos Usandivaras y Claudio Brunini. El proceso de los vectores se llevó a cabo con un programa comercial y la compensación utilizando el programa OLP_NET desarrollado en el Observatorio de La Plata participando 1713 observaciones. El resultado final mostró para el 77.9 % de los vectores compensados un error menor de 1 ppm, para el 18.9 % entre 1 y 3 ppm y superiores para el resto.

Con los vectores procesados cedidos tuve la oportunidad de llevar a cabo otra compensación utilizando el programa comercial Geo-Lab dando como error medio cuadrático 4.3; 11.5 y 8.9 cm para latitud, longitud y altura elipsóidica respectivamente y las diferencias promedio con el cálculo realizado en La Plata fueron 0.8; 0.1 y 2.0 cm para las mismas coordenadas.

El Instituto Geográfico Militar adoptó los resultados el 9 de mayo de 1997 mediante la disposición 13/97 (Horacio E. Ávila, coronel) que decía “Adoptar POSGAR 94 como marco de referencia geodésico nacional”.

Los parámetros de transformación entre Campo Inchauspe 1969 y POSGAR 94 fueron calculados inmediatamente y el documento presentado en el IX Congreso Nacional de Agrimensura está indicado en (Rodríguez/Brunini/Olondríz, 1997) de la bibliografía.

Sin demora la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas dispuso del programa científico Bernese 4.0 con el que realizó un nuevo cálculo de la red POSGAR, a la que se le habían agregado algunas observaciones adicionales. La operación se llevó a cabo en la misma época que se

procesaba la primera campaña SIRGAS (Sistema de Referencia Geocéntrico para las Américas), proyecto al que nos referiremos en otro ítem, y se contó con la colaboración del Deutsches Geodätisches Forschungsinstitut (DGFI). El resultado fue el marco POSGAR 98 (ITRS-SIRGAS época 1995.4). El promedio de los errores medios para las coordenadas geodésicas latitud, longitud y altura elipsóidica de los 149 puntos incluidos fue de ± 0.005 metros (Usandivaras/Brunini, 1994; Moirano, 2000).

La comparación entre los marcos POSGAR 94 y POSGAR 98 muestra una mejora notable en la precisión de los resultados particularmente en la altura (Brunini/Moirano/Mackern, 2000).

Entre los años 2005 y 2007 se llevó a cabo la actualización del marco de referencia POSGAR mediante remediciones en puntos preexistentes y otros nuevos a fin de redefinir el marco de referencia cuyos detalles y resultados se encuentran en el documento (Cimbaro, 2008). Para la red básica el error medio para cada una de las tres coordenadas cartesianas geocéntricas fue también de ± 0.005 metros.

El marco está identificado como POSGAR 2007 (ITRF 05, época 2006.632) y fue adoptado por el Instituto Geográfico Militar el 15 de mayo de 2009 mediante la disposición permanente 20/09 (Alfredo A. Stahlschmidt, coronel). Las coordenadas del marco, así como los croquis de ubicación de los puntos para la red básica y las de las redes provinciales y las correspondientes al proyecto PASMA, reducidas al mismo marco, están disponibles en el sitio del Instituto Geográfico Nacional www.ign.gob.ar

Los últimos años han mostrado una traslación del sostén del marco de referencia de las estaciones pasivas (marcas o monumentos) a las estaciones activas (estaciones permanentes o continuas). Tal situación ha encontrado dos corrientes de opinión, la que promovía la continuidad de las estaciones pasivas y la que sugería el incremento de las estaciones activas, notándose favorablemente el crecimiento de estas últimas.

Los mayores inconvenientes de las estaciones pasivas es la necesidad de su ocupación para vincular una medición al marco de referencia y que se ven afectadas por los movimientos sísmicos. Las observaciones de las estaciones permanentes están disponibles en Internet y sus coordenadas (semanales) reflejan su ubicación a la fecha de medición.

Esta situación de movilidad de las coordenadas implica la utilización de los modelos de velocidades - también aplicables a las estaciones pasivas o encontrar soluciones como los marcos dinámicos o semidinámicos. El trabajo titulado ¿Cómo mitigar el impacto de eventos sísmicos en el marco de referencia? (Drewes et al, 2010) ilustra al respecto.

Resultó interesante realizar una comparación entre las coordenadas de los marcos POSGAR 98 (época 1995.4) y POSGAR 2007 (época 2006.6) a través de 45 puntos comunes aplicando el modelo de velocidades VEMOS 2009 a las coordenadas 98 para obtener las 2007. La desviación estándar de las diferencias fue 1.7 cm para la latitud y 3.1 cm para la longitud.

Con los resultados publicados fue posible también encontrar parámetros de transformación entre las tres versiones POSGAR que aparecen en el documento (Rodríguez, 2007) y que transcribimos a continuación:

- de PGA 94 a PGA 98: DX = 0.33 m, DY = -0.32 m, DZ = 0.31 m

- de PGA 94 a PGA 07: DX = 0.41 m, DY = -0.46 m, DZ = 0.35 m

- de PGA 98 a PGA 07: DX = 0.05 m, DY = -0.09 m, DZ = 0.10 m

SIRGAS
SIRGAS

(Sistema Geocéntrico de Referencia para las Américas)

En 1991 durante la XX Asamblea General de la Unión Geofísica y Geodésica Internacional, Viena, fue presentado un proyecto de red GPS con una precisión de 1 ppm para el cono sur de América del Sur con tres objetivos principales: establecer un sistema de referencia en el marco WGS 84, lograr un sistema homogéneo que integre las redes existentes y materializar los puntos con fines geodinámicos (Rodríguez/Brunini/Usandivaras, 1990). El trabajo, que incluyó una simulación numérica, puede considerarse como el antecedente más cercano al proyecto SIRGAS.

En 1993 se llevó a cabo en Asunción, Paraguay, la Conferencia Internacional para la Definición de un Dátum Geocéntrico para América del Sur de la que surgió SIRGAS Sistema de Referencia Geocéntrico para América del Sur cuyos objetivos fueron:

- Definir un sistema geocéntrico para América del Sur,

- Establecer y mantener un marco de referencia, y

- Definir y establecer un dátum geocéntrico.

El proyecto fue iniciado y sostenido por la Asociación Internacional de Geodesia con la presencia en la reunión de su presidente, Wolfgang Torge, el Instituto Panamericano de Geografía e Historia al que el autor tuvo el honor de representar, la por aquel entonces Agencia Cartográfica de Defensa (DMA) y las entidades geodésicas y cartográficas de la Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, España, Francia, Venezuela, Paraguay y Uruguay. Estuvieron presentes también Hermann Drewes (DGFI) que tuvo singular participación en la definición del proyecto y Gunter Seeber de la Universidad de Hannover.

En la reunión fue elegido como presidente del proyecto Luiz Paulo Souto Fortes (IBGE, Brasil).

La gestión del proyecto continuó durante 1994 en coincidencia con la 18ª. Reunión Científica de Geofísica y Geodesia, La Plata, donde se proyectó la primera campaña de medición que se llevó a cabo entre el 26 de mayo y el 4 de junio de 1995 con 23 horas diarias de medición en 58 estaciones distribuidas en toda América del Sur (IBGE, 1997).

La solución final del cálculo de la red surgió de la combinación de dos cálculos independientes: los realizados por el DGFI y la DMA. La Argentina colaboró en la primera de las dos instituciones donde un científico de la UNLP, Juan Moirano, intervino en las operaciones.

Las coordenadas finales se conocen como SIRGAS (ITRF 94, época 1995.4) y su precisión está entre ± 0.003 y ± 0.005 metros para las tres coordenadas cartesianas. (IBGE, 1997).

La segunda campaña tuvo características similares a la primera y se cumplió entre 10 y el 19 de mayo de 2000 con 24 horas de medición continua en 184 estaciones participando también, en esta oportunidad, las estaciones permanentes que funcionaban en la época. Esta campaña de remedición, cinco años después de la primera, tuvo como objetivos:

- Determinar los cambios sufridos por las coordenadas con consecuencia de los movimientos corticales acumulados en el tiempo transcurrido entre las dos campañas, y

- Vincular los marcos de referencia verticales de los países sudamericanos al marco de referencia geodésico.

La solución final se refiere a ITRF 2000, época 2000.4 y la precisión está entre ± 0.001 y ± 0.003 m.

Hubiese sido posible esperar que en 2005 se llevara a cabo una nueva campaña sin embargo las estaciones activas, permanentes o continuas, habían reemplazado a las pasivas.

SIRGAS tuvo como meta principal las campañas mencionadas pero abarcó otras actividades conexas, a través de sus grupos de trabajo, como su participación en apoyar la implantación de redes nacionales coherentes y encontrar una solución adecuada al problema altimétrico. Para alcanzarlos llevan a cabo reuniones anuales en distintas ciudades de la región. También elaboró un estatuto, aprobado en 2002 y actualizado en 2011 que regulara sus actividades.

La presidencia del proyecto desde su origen estuvo a cargo de Luiz Pablo Souto Fortes y como consecuencia del estatuto sancionado fue nuevamente elegido siendo acompañado en esta ocasión por Eduardo Andrés Lauria como vicepresidente, quien también tuvo a su cargo la página web del proyecto.

Con la participación de todo el continente el proyecto pasó a llamarse a partir de 2001 Sistema de Referencia Geocéntrico para las Américas, conservando su sigla.

En el año 2007 se produjo la renovación de las autoridades del proyecto siendo elegido como presidente Claudio Brunini (FCAG/UNLP) y Laura Sánchez (Instituto Geográfico Agustín Codazzi) como vicepresidenta.

Otra actividad de SIRGAS fue la creación de la Escuela SIRGAS la primera de las cuales se desarrolló en Bogotá en el año 2009, la segunda en Lima (2010) y la tercera en Heredia, Costa Rica (2011).

En la reunión anual de 2011, también en Heredia, fueron reelectos por cuatro años Claudio Brunini y Laura Sánchez (ahora en el DGFI).

Las contribuciones argentinas al proyecto son numerosas comenzando por la participación en la reunión constitutiva y continuando con los trabajos e investigaciones presentadas en las siguientes reuniones anuales.

Uno de los aportes más significativos son los centros de procesamiento. El primero se inició en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (UNLP), luego se trasladó al Instituto de Geodesia y Geodinámica, Centro de Ingeniería Mendoza Argentina (IGG-CIMA) y en el 2008 pasó a ser centro

oficial de SIRGAS. El segundo centro de procesamiento funciona en el Instituto Geográfico Nacional y es centro oficial desde 2010.

Es mucho más lo que se podría exponer acerca de SIRGAS sin embargo dirigimos al lector a la página web del proyecto www.sirgas.org que contiene información completa y detallada sobre sus actividades acompañada de un extensa bibliografía compuesta por artículos y presentaciones completas que constituyen, a nuestro entender, el sitio geodésico en español más importante de la red destacando la labor de su editora principal, Laura Sánchez.

Las estaciones permanentes

Las estaciones GPS permanentes, activas o continuas son, como lo mencionamos previamente, las que sostienen el marco de referencia terrestre.

La primera de esas estaciones fue la instalada en la Estación Astronómica Río Grande (EARG) en 1979 a la que siguieron La Plata y Salta en 1995 e IGM0 y Bahía Blanca en 1998. Después iniciaron sus actividades otras hasta llegar a 15 en el 2003 cuando se advirtió que era necesario formalizar un acuerdo de cooperación y coordinación entre ellas.

Con esa intención el instituto Geográfico Militar y la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (UNLP) convocaron a una reunión que se llevó a cabo en Buenos Aires los días 13 y 14 de noviembre de 2003 que fue el Primer Taller Nacional de Estaciones GPS Permanentes. Eduardo Lauría y Claudio Brunini de las entidades mencionadas fueron los coordinadores del encuentro del que participaron 25 técnicos de las estaciones que funcionaban en ese momento.

De las discusiones mantenidas surgió el acuerdo, cuyos puntos básicos fueron:

- Establecer intercambio fluido de información,

- Inicio de un proyecto piloto de remisión de datos de observación al centro de datos del IGM,

- Compromisos de transferencia de software,

- Inicio de un proyecto de cálculo de la red,

- Llevar a cabo una investigación sobre el retardo ionosférico, y

- La fijación de la fecha para llevar a cabo el siguiente taller.

El tratamiento de los datos ionosféricos se desarrolla en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (Universidad Nacional de La Plata) como Centro SIRGAS de Análisis Ionosférico y los resultados están en http://cplat.fcaglp.unlp.edu.ar/products/iono/grids/ y http://cplat.fcaglp.unlp.edu.ar/products/iono/graphics/

El documento (Acta, 2003) contiene el texto completo del acuerdo, la nómina de participantes y un informe con la descripción de cada una de las siguientes estaciones: AUTF Ushuaia, CFAF San

Juan, EPBB Bahía Blanca, IGM1 Buenos Aires, LHCL Lihué Calel, LPGS La Plata, MPLA Mar del Plata, MZAN Mendoza, RIOG Río Grande, RSWN Rawson, TUCU Tucumán, UCOR Córdoba y UNRO Rosario.

A partir de entonces se fueron cumpliendo las pautas propuestas hasta el segundo taller que tuvo

lugar, también en Buenos Aires, en coincidencia con la 22ª. Reunión Científica de Geofísica y Geodesia donde cada estación hizo conocer los avances realizados, se detectaron y analizaron los

problemas surgidos y se formalizaron nuevos acuerdos, tales como:

- Mejorar el balizamiento de las estaciones,

- Implementar un programa de carga automática de los datos,

- Redactar los log file de las estaciones,

- Establecimiento de centros permanentes de cálculo,

- Difundir las coordenadas y las técnicas de utilización de los datos, y

- Establecer un comité permanente de coordinación.

A partir de entonces y dentro de la misma tónica se desarrollaron sucesivos talleres en Mar del Plata (2005), Bahía Blanca (2006), Mendoza (2007), Tucumán (2008) y San Luis (2009).

De estos talleres destacamos los siguientes temas:

- En Mar del Plata se analizaron las estrategias para la definición de las coordenadas y velocidades, el formato de los datos y las vías de acceso al servidor.

- En Bahía Blanca se propuso que las coordenadas de las estaciones estuviesen en el marco POSGAR 98, y así se hizo, y también que las estaciones tuviesen alturas sobre el nivel del mar y un modelo único de log file.

- En Mendoza se creó el Servicio Argentino de GNSS.

- En Tucumán se consideró que las coordenadas estuviesen acompañadas por la época a la que correspondían.

- El taller de San Luis, si bien discutió la situación de las estaciones y sus datos, tuvo un perfil más bien de difusión.

Con la intención de difundir la red y contribuir a incrementar el conocimiento técnico de los usuarios se llevaron a cabo los talleres regionales, con espíritu docente, en Mendoza (2004), Corrientes y La Plata (ambos en el 2005) y Córdoba (2006).

Los centros de cálculo se convirtieron y persisten como centros de procesamiento SIRGAS, como se menciona en el apartado de este proyecto.

Los talleres constituyeron un foro de discusión y acuerdo entre los responsables de las estaciones

y aportaron el conocimiento y la experiencia de los técnicos en la materia a la comunidad geodésica local en cada ocasión.

El Servicio Argentino de GNSS (SAG) que comenzó a formularse previamente se estableció en el 2007 con el objetivo fundamental de prestar servicios a la comunidad de usuarios de GNSS en la Argentina teniendo como metas específicas:

- Mantener y mejorar la red de estaciones GNSS.

- Contribuir a la materialización del marco de referencia.

- Desarrollar productos y servicios que faciliten la utilización del GNSS.

- Colaborar en la difusión de la tecnología y en la capacitación de los recursos humanos.

Un valioso proyecto que comenzó a funcionar con ciertas limitaciones durante los años siguientes, contando con su propio sitio de Internet, pero que lamentablemente no alcanzó a consolidarse.

Las redes provinciales y el PASMA

Durante la década del noventa comenzaron a desarrollarse las redes geodésicas provinciales - que sumaron un número de puntos cercano a 1000 - dentro de un programa de actualización catastral que abarcó a casi todas las provincias. Estas redes, como consecuencia de ser promovidas en forma independiente por cada una de las oficinas catastrales, las reglas de ejecución no fueron uniformes. De todos modos, a través de lo que ha sido publicado o difundido, sus resultados fueron satisfactorios. En el caso de Santa Fe, Ariel Valentinelli la describe en (Valentinelli, 2000) y Leonardo Ivars reúne los enlaces para acceder a los datos en (Ivars, 2011).

El Programa de Asistencia al Sector Minero (PASMA) incluyó las llamadas subredes geodésico mineras que cubren todo el país totalizando alrededor de 1600 puntos entre principales y secundarios. El pliego de condiciones para su ejecución establecía que el error medio del vector entre dos puntos no debería ser superior a ± 0.05 + D (distancia en metros) * 10 -6 . La red se calculó en POSGAR 94 y en altimetría el 10% de los sus puntos deberían vincularse a la red altimétrica nacional.

El proyecto tuvo, transitoriamente, una página de Internet donde se disponía de las coordenadas, croquis de ubicación de los vértices, fotografías de los mismos y otros detalles.

Dado que el objetivo de la red era dar un marco de referencia a las mensuras mineras la distribución de sus puntos no es homogénea. Una breve descripción de la red y un gráfico de la misma están en (Mackern, 2004).

Las coordenadas de las redes provinciales y del programa PASMA reducidas a POSGAR 2007 se encuentran en el sitio del Instituto Geográfico Nacional.

Estándares

Las Instrucciones Técnicas para la Ejecución de los Trabajos Geodésicos (I. T. 6ª.) publicadas por el Instituto Geográfico Militar (IGM, 1946) pueden considerarse como los primeros estándares acerca de la materia en el país.

La actualización de las I. T. 6ª. fue elaborada por la misma entidad como Instrucciones Técnicas para los Trabajos de Campo (ITTC) que, en términos geodésicos, fueron publicados en los siguientes fascículos: Astronomía (1982), Triangulación y Poligonación (1983), Levantamientos Satelitarios (1984), Gravimetría (1986) y Nivelación (1988).

La llegada del GPS llevó a la necesidad de establecer normas y tolerancias para el caso lo que dio

lugar a la formación de un grupo de trabajo dentro del Comité Nacional de la U. G. G. I que publicó en 1995 los Estándares Geodésicos con los siguientes capítulos principales: diseño y geometría de la red, selección de sitios y monumentación, receptores, observaciones de campo, procesamiento

y compensación, clasificación de los levantamientos (incluyendo criterios de precisión) y sistemas de referencia.

Las proyecciones cartográficas

La cartografía matemática que se la reconoce con más frecuencia como proyecciones cartográficas map projections - cuya inclusión como tal la encontramos en las obras geodésicas comenzando por Helmert en 1880 y siguiendo por Jordan/Eggert/Kneisel , Bomford y tantas otras sin dejar de citar que el actual presidente de la comisión Map Projections de la Asociación Cartográfica Internacional es un geodesta, Miljenko Lapaine de la Universidad de Zagreb. Es decir que forma parte de la geodesia.

En la Argentina la proyección más utilizada es la Gauss-Krüger que fuera adoptada en 1925 junto

con el elipsoide Internacional de 1924. En la Primera Conferencia Argentina de Coordinación Cartográfica (1936) se presenta una descripción de las características de la proyección - entre ellas

la

justificación del ancho de las fajas en función de una deformación nula para la escala 1:25000 -,

y

sus algoritmos matemáticos así como lo adecuado de su utilización en el país en un documento

titulado “Por qué la Proyección Gauss- Krüger conviene al Territorio Argentino” firmado por

Jacobo Mettler (GAEA, 1937).

Durante el III Congreso Nacional de Cartografía (La Plata, 1958) surgió la propuesta de pasar de un cilindro tangente a un cilindro secante con fajas de 6° de ancho a fin de reducir el número de transformaciones. Después de la discusión del caso se encomendó al Instituto Geográfico Militar que contemplara tal posibilidad (Memoria, 1959). La respuesta acerca del mantenimiento de la forma original se encuentra en un trabajo elaborado por Esteban Horvat (Horvat, 1960). Sobre el tema puede consultarse también la nota aparecida en (Rodríguez, 1987/8).

Respecto de Gauss - Krüger existen algunos casos donde se extiende el ancho de la faja, manteniendo la tangencia, cuando el exceso constituye una superficie muy reducida. Mencionamos dos casos: la hoja Islas Malvinas escala 1:500000 y la cartografía catastral de la Provincia de Santa Fe.

Para la Antártida se emplea la proyección estereográfica polar.

Para el mapa de la Argentina que incluyera el sector antártico en una representación única a fin de evitar la falsa imagen al aparecer desvinculado, Jorge A. Loureiro analizó la situación y propuso la proyección cilíndrica transversal conforme de Gauss con el meridiano central -60° (Loureriro,

1967).

Otra solución apropiada es la que aparece en el mapa escala 1:30000000 incluyendo el territorio continental americano y también el antártico - dentro del atlas publicado por el Instituto Geográfico Militar en 1965 utilizando la proyección cenital equivalente de Lambert (1772) teniendo como meridiano central el -60°. Esta misma solución se utilizó, posteriormente, en los mapas murales a escalas 1:10000000 y 1:5000000.

En la serie cartográfica Américas a escala 1:250000 promovida por el Instituto Panamericano de

Geografía e Historia los países del continente editaron, a partir de 1978, hojas cartográficas en la proyección transversa de Mercator (UTM) utilizando como dátum horizontal el Sudamericano de

1969.

Las cartas geológicas se publicaban, hasta 1987, a la escala 1:200000 en hojas de 30´ por 45´ sin indicación del sistema de proyección, pasando luego a la escala 1:250000 con el mismo formato que las de la cartografía oficial (IGM).

Las cartas náuticas se publican en la proyección Mercator pero para reducir la deformación se utiliza un paralelo de referencia (cilindro secante) en lugar del Ecuador aplicando a las fórmulas de conversión, tanto esféricas como elipsóidicas, un factor de corrección función de la latitud.

En la cartografía aeronáutica la proyección empleada es la cónica conforme de Lambert con dos paralelos secantes. La elección de estos paralelos se determina considerando un sexto de la diferencia de latitud entre los bordes de la hoja y ubicados a esa distancia de los bordes superior e inferior, respectivamente.

La ciudad de Buenos Aires adoptó en 1992 un sistema similar al UTM en una sola banda eligiendo como meridiano central el que pasa por la basílica de Flores (origen del sistema) con un módulo de deformación para tal meridiano igual a 0.999998. El sistema de referencia fue Campo Inchauspe 1969 y las coordenadas asignadas al origen 100000 metros tanto para X como para Y.

En cuanto a los planisferios la mayoría fueron publicados en la proyección de Mercator que produce grandes deformaciones areales en las zonas polares, motivo por el cual la tendencia ha sido el uso de otras proyecciones como las de van der Grinten, Robinson y Winkel Tripel. En la

Argentina el Servicio de Hidrografía Naval publicó en 1975 un planisferio en proyección cenital equidistante con centro en la ciudad de Buenos Aires y escala 1:51000000.

Publicaciones

En la bibliografía hemos incorporado distintas referencias que permiten ampliar la información brindada en este documento, la mayoría de las cuales aparecieron en el período considerado. Intentamos seleccionar asimismo las que incluimos a continuación, ordenadas por fecha de publicación, como una biblioteca básica.

1963. Antonio

Argentina. Consejo Federal de Inversiones.

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topografía,

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cartografía en

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1980.

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1987.

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Áreas Pequeñas. Instituto Panamericano de Geografía e Historia. Publicación No. 425.

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Maarten Hoijberg. Practical Geodesy. Springer.

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Springer.

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Parachú. Antonio Introcaso, editor. UNR Editora, Rosario

2005 Eduardo L. Ortiz. La Comisión del Arco de Meridiano. Saber y Tiempo. Universidad Nacional de San Martín. En http://www.unsam.edu.ar/publicaciones/Archivos/SaberyTiempo19.pdf

2008.

Jonathan Iliffe/Roger Lott. Datums and Map Projections. Whittles Publishing, Caithness, UK.

2010.

Thomas H. Meyer. Introduction to Geometrical and Physical Geodesy. ESRI Press.

Entre las publicaciones periódicas una, exclusivamente geodésica, es el Newsletter IAG, de la Asociación Internacional de Geodesia, que se distribuye mensualmente a través del correo electrónico.

Otras que incluyen artículos o noticias de carácter geodésico se mencionan a continuación.

Geoacta, la revista de la Asociación Argentina de Geofísicos y Geodestas (AAGG), cuyos editores fueron Juvenal Llorden Ramírez, Mario Ornstein, María Luisa Altinger, Ana Osela y María Cintia Piccolo. Durante la gestión de esta última es citada por LATINDEX (Sistema regional de información en línea para revistas científicas de América latina, el Caribe, España y Portugal) y ASFA (Aquatic Sciences and Fisheries Abstracts). A partir del volumen 33 los artículos completos se encuentran en SCIELO http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_issues&pid=1852-

Boletín AAGG publicado entre 1971 y 2000, ochenta ediciones siendo su principal responsable en la mayor parte de las mismas Luis María de la Canal, cuyo mérito no sólo es el de la permanencia sino en la búsqueda de información para nutrir los boletines en una época donde no estaban disponibles las facilidades que actualmente se encuentran en Internet.

Revista del Instituto Geográfico Militar, entre 1986 y 1991.

FIG e-newsletter, editado por Federación Internacional de Geómetras, de distribución mensual por correo electrónico.

Revista Cartográfica publicada por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia, entidad que cultiva las geociencias y la historia, motivo por el cual se incluyen numerosos artículos dedicados a asuntos de la geodesia.

Reuniones

Hemos mencionado diferentes reuniones donde se trataron los temas previamente desarrollados por lo que en este apartado nos referiremos al conjunto de reuniones que tuvieron lugar durante el período destacando algunos puntos de interés.

- Reuniones de Geofísica y Geodesia, las 25 que organizó la Asociación Argentina de Geofísicos de Geodestas se iniciaron en 1960 en San Miguel de Tucumán y dentro de las mismas fueron presentados alrededor de 400 trabajos de índole geodésica. Entre ellas destacaremos dos, la 14ª. (Mendoza, 1986) que incluyó un Simposio de Actualización

Geodésica , dedicado al GPS y al modelado del geoide, del que participaron Ivan I. Mueller (Ohio), Vidal Ashkenazi (Nottingham) y Wolfgang Torge (Hannover) y la 18ª. (La Plata, 1994) con la presencia del presidente de la Asociación Internacional de Geodesia, Wolfgang Torge, Hermann Drewes (DGFI), Gunter Seeber (Hannover), Muneendra Kumar (DMA), Melvin Hoyer (Zulia) y Luiz Paulo Souto Fortes, presidente de SIRGAS, donde se programó la primera campaña de medición del proyecto continental.

- Los congresos nacionales de cartografía que constituyen un foro de discusión de los temas de la disciplina y que incluyen un comité de geodesia. Las reuniones concluyen con una serie de recomendaciones y declaraciones oportunas pero que, posteriormente, no tuvieron todo el eco que merecían.

- Es importante mencionar la reunión científica de la Asociación Internacional de Geodesia que bajo el título de Geodesy for Planet Earth tuvo lugar en Buenos Aires durante el año 2009 con tal vez la presencia internacional más importante entre los encuentros realizados en la Argentina.

Un informe y las actas de la reunión dan cuenta de su desarrollo:

Pacino, María Cristina/Lauría, Eduardo (2009) Final Report Geodesy for the Planet Earth, en http://www.iag-aig.org/attach/33fb859678acd98a28eb158f3cff7ee4/final-report-

Proceedings of the 2009 IAG Symposium, Buenos Aires, Argentina, 31 August 4 September 2009. Kenyon, Steve; Pacino Maria Christina; Marti, Urs (Eds)

Bibliografía consultada

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C.N.U.G.G.I., Comité Nacional de la Unión Geodésica y Geofísica Internacional. Informes Nacionales a la Asociación Internacional de Geodesia años 1971; 1975; 1979; 1983; 1987 y 1991.

Cerrato, Ángel et al (sin fecha). Vinculación de la red de triangulación de la Facultad de Ingeniería de Buenos Aires a la Red Fundamental Nacional.

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Drewes, Hermann/Brunini, Claudio/Sánchez, Laura/Mackern, M. Virginia (2010). ¿Cómo mitigar el impacto de eventos sísmicos en el marco de referencia? en www.sirgas.org

Fischer, Irene (1972). The basic framework of South American Datum of 1969. IPGH, Revista Cartográfica Nro. 23, México.

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Geodesia física en el último medio siglo

Antonio Introcaso

Haremos referencia a la geodesia física en la Argentina en los últimos cincuenta años. Este último medio siglo se extiende desde el comienzo de la era satelital. Grandes instituciones nacionales, YPF, Instituto Geográfico Militar, IGM (hoy Instituto Geográfico Nacional, IGN) y reconocidas universidades: Buenos Aires, La Plata, Tucumán… contribuyeron desde el inicio al desarrollo de la geodesia física, midiendo principalmente gravedad en buena parte del territorio nacional, tanto con equipos pendulares (UBA, UNLP…) como con gravímetros disponibles por todas las instituciones citadas.

Tres bases para control de gravímetros: Miguelete San Miguel del Monte de 122 km, Fisherton (Rosario) Sauce Viejo (Santa Fe) de 170 km y BACARA (Base de Calibración República Argentina) que vinculara distintos aeropuertos de la Argentina con extensión a aeropuertos de Paraguay y Bolivia, constituyeron en su momento referencias esenciales para asegurar la calidad de las observaciones.

Eduardo Baglietto (UBA), uno de los pioneros de las mediciones de gravedad con fines geodésicos, realizó junto con sus colaboradores destacables observaciones de “g”, por ejemplo obtuvo un valor de gravedad en la cima del Aconcagua; realizó una sección gravimétrica latitudinal desde el Océano Pacífico al Atlántico atravesando a nuestro país por su parte media. Observó además valores de gravedad en la parte norte de nuestra plataforma continental utilizando un gravímetro sumergible tele-comandado. Calculó cotas verdaderas (afectadas por la distorsión de las equipotenciales) entre Buenos Aires y la pre-cordillera mendocina. Vinculó valores de gravedad de Argentina con Europa y en 1963, junto con su más reconocido discípulo, el Prof. Ángel Cerrato, culminó una determinación absoluta de gravedad con equipos pendulares en las instalaciones de Miguelete (IGN).

Los trabajos de Baglietto y colaboradores pueden encontrarse en sus “Contribuciones a la Geodesia Aplicada”. De ellos se han nutrido no pocos estudios actuales de primer interés.

En la Universidad Nacional de La Plata José Mateo continuó con los trabajos que iniciara el reconocido geodesta Félix Aguilar, realizando primero mediciones con péndulos y luego con gravímetros en distintas zonas del país. Dicha universidad publicó en 1976 un catálogo con Estaciones Gravimétricas.

En 1962 realizó una vinculación con equipo pendular entre La Plata y Washington, proporcionando otra significativa referencia vinculada con la red gravimétrica internacional. José Mateo se ocupó además de las mareas terrestres. Sus trabajos fueron publicados por la Universidad Nacional de La Plata. De todas sus publicaciones no podemos dejar de mencionar su obra de consulta habitual: El Potencial Terrestre (1968).

YPF realizó una labor de incuestionable valor al iniciar las primeras observaciones de “g” con gravímetros que tuvieron luego continuidad en el tiempo. También IGN dispone hoy de un significativo archivo de unos 15000 valores de gravedad. Los archivos de YPF e IGN, junto con el aporte de observaciones gravimétricas de universidades, permitieron construir cartas de gravedad de Argentina dentro del South American Gravity Project (Getech - Universidad de Leeds, Inglaterra,

1989).

IGN midió en cada mojón altimétrico gravedad con el fin de dotar a nuestro país de una red nacional con cotas verdaderas. Desde hace años se dispone de cinco observaciones absolutas de “g” determinadas por científicos alemanes. Ellas constituyen valores de apoyo en un marco confiable. En 1996 se vincularon las redes de nivelación de alta precisión con siete mareógrafos ubicados entre Mar del Plata y Ushuaia.

En décadas recientes el Geoide, superficie física de la Tierra, definido a partir de datos satelitales y terrestres y puesto a disposición pública en Internet, constituye una moderna herramienta tanto como superficie de referencia para las alturas como para realizar interpretaciones y validaciones de modelos tectónicos de corteza y manto superior.

El Grupo de Geofísica de IFIR y FCEIA (Instituto de Física de Rosario y Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura) realizó hacia 1970 la primera sección gravimétrica transcontinental interpretada desde el Océano Atlántico al Pacífico, en la latitud de San Juan. Así se obtuvo por primera vez en la Argentina un modelo que exhibe duplicación cortical andina balanceada en la hipótesis de Airy. En los años siguientes, 14 secciones transcontinentales en la Argentina y países vecinos completaron y enriquecieron aquel primitivo estudio. En los últimos años los modelos de corteza y manto superior involucraron anomalías de gravedad y ondulaciones del geoide logrando mayor penetración y consistencia en las interpretaciones litosféricas.

En 1999 las Universidades de Rosario y La Plata (C. Pacino y G. Font) presentaron un Geoide para la Argentina con una resolución de 20’ por 20’, basándose en la integral modificada de Stokes. Se utilizó la técnica remove-restore trabajando con un archivo de datos nacionales y un modelo digital de terreno, generándose una grilla de 3’ por 3’. Desde entonces el grupo al que se incorporara C. Tocho (UNLP) ha continuado trabajando y mejorando en sucesivas etapas la cobertura de gravedad, el modelo digital de terreno y los modelos geopotenciales. Una provechosa interconexión con las Universidades de San Pablo (Brasil) y Leeds (Inglaterra) ha optimizado los proyectos. Con aporte de datos satelitales procesados con técnicas modernas se han realizado, y se continúan, estudios de glaciares y de hidrogeología.

Desde hace casi dos décadas, R. Smalley de la Universidad de Memphis lidera: The Central Andes GPS Project (1994). Personal de la Argentina, principalmente del IGN, trabaja en este proyecto que detecta la movilidad de las placas corticales, por ejemplo en zonas móviles andinas, respecto del antepaís. Han sido pioneros los trabajos de remediciones de gravedad en busca de movilidad cortical: Ángel Cerrato (UBA), Fernando Volponi (UNSJ) y A. Introcaso (UNR). Volponi e Introcaso encontraron un modelo de movilidad a partir de remediciones de “h” y “g” que es consistente con el mecanismo de foco del sismo de Caucete del 23 /11/77.

La Universidad de Rosario (Grupo de Geofísica) primero, y luego las de Buenos Aires (Instituto de Geodesia) y La Plata (Grupo de Geodesia Satelital) se ocuparon de la obtención del Geoide a partir de fuentes equivalentes o masas puntuales de ubicación estadística e intensidades derivadas desde anomalías de Faye.

Mientras en Rosario (Grupo de Geofísica) se estudiaron con Geoide y gravedad numerosas secciones que atraviesan a la cordillera andina y también cuencas sedimentarias (Salado,

en La Plata (Grupo de Geodesia Satelital) se midió con GPS la

provincia de Buenos Aires y se estudió Tandilia. También han sido de mucha importancia los estudios de este grupo platense sobre geoide y gravedad en Tierra del Fuego.

Claromecó, San Jorge, Bermejo…

),

Argentina estuvo siempre presenta con trabajos geodésicos, en particular de Geodesia Física, en las numerosas asambleas de la UGGI (Unión Geodésica y Geofísica Internacional), realizando además importantes aportes sobre el tema a los siguientes proyectos internacionales: Upper Mantle Project; Geodynamical Project; Lithosphere Project y South American Gravity Project.

El Servicio de Hidrografía Naval, en el marco de los objetivos de nuestra cancillería, está trabajando para la localización del límite externo de la plataforma continental de Argentina. Asesores de este proyecto son las Universidades de Buenos Aires, San Juan y Rosario. Las dos últimas citadas han modelado con gravedad y geoide, a la plataforma continental y su borde externo. Esto será decisivo para nuestra presentación internacional.

Bibliografía:

Baglietto E. Cerrato A. 1970. Contribuciones a la Geodesia Aplicada. UBA, Fac. de Ing. 27 pág.

IGN. Publicación técnica ITTC. Fascículo V. Gravimetría.

Introcaso A. 2006. Geodesia Física. Número Especial del Boletín del Instituto de Fisiografía y Geología (UNR). 128 pág.

Mateo J. 1962. Vinculación gravimétrica pendular entre La Plata y Washington. Observatorio Astronómico. Serie geodésica. Tomo V. Nº 2.

Mateo J. 1968. El potencial terrestre. Observatorio Astronómico de la Universisdad Nacional de De La Plata. Serie I. 120 pág.

Pacino M. C. Font. G. 1999. El modelado del Geoide en la Argentina a partir de datos gravimétricos. En Contribuciones a la Geodesia en la Argentina a fines del Siglo XX, Capítulo 11, pág. 215-230. UNR Editora.