ISSN 1851-4448

Revista Argentina de Estudios Canadienses
Argentinean Journal of Canadian Studies Revue Argentine d’Etudes Canadiennes
Publicación Anual de la Asociación Argentina de Estudios Canadienses Annual Publication of the Argentinean Association of Canadian Studies Publication Annuelle de la Societè Argentine d’Etudes Canadiennes

Número 2 - Año 2008

Copyright © 2008 by ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES Castex 3217 Ciudad Autónoma de Buenos Aires C1425CDC Teléfono: (+54 11) 4805-1668 Correo electrónico: asaec@fibertel.com.ar Dirección de página web: http:// www.asaec.com Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723 Impreso en la Argentina Printed in Argentina Todos los derechos reservados Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio electrónico o mecánico, incluyendo fotocopiado, grabación o cualquier otro sistema de archivo y recuperación de información, sin el previo permiso por escrito del Editor. All rights reserved No part of this work may be reproduced or transmitted in any form or by any means, electronic or mechanical, including photocopying and recording or by any information storage or retrieval system, without permission in writing from the publisher
I.S.S.N. 1851-4448

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

III

ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

Presidente: Dra. Cristina Lucchini Dirección: Castex 3217 C1425CDC Ciudad Autónoma de Buenos Aires Tel: (+54 11) 4805-1668 Sitio web: www.asaec.com Correo electrónico: asaec@fibertel.com.ar

COMISIÓN DIRECTIVA ACTUAL
Presidente: Secretaria General: Tesorera: Vocales: Cristina Lucchini (Universidad de Buenos Aires) Susana Tabieres (Universidad Nacional de La Plata) Ana Pfeiffer (Universidad de Buenos Aires) Olga Corna (Universidad Nacional de Rosario) Alberto Gago (Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza) Pedro Lobo (Universidad Nacional de Tucumán) Mercedes Rosso (Univ. Nacional del Comahue, Neuquén) Olga Saavedra (Universidad Nacional de Rosario) Elsa Zareceansky (Universidad Nacional de Córdoba) Mónica Campins (Universidad de Buenos Aires) Marta Pini (Universidad Nacional de 3 de Febrero) Alicia Garro (Universidad de Morón) Ofelia Scher (Universidad de Buenos Aires) Leandro Moroni (Universidad Nacional de La Plata)

Vocales Suplentes: Órgano de Fiscalización: Órgano de Fiscalización Suplente:

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

V

CENTROS QUE CONFORMAN ASAEC Centro de Estudios Argentino-Canadienses Buenos Aires Directora: Prof. Ana Pfeiffer Dirección: Av. Córdoba 2122. Capital Federal Teléfono: 4374 44 48 int 6582 Correo electrónico: centroargcanadiense@econ.uba.ar Área: Universidades de Capital Federal, Mar del Plata, Tandil y su próxima periferia. Centro Canadiense Comahue Directora: M. Mercedes Rosso Vice-Directora: Dra. Adriana Otero Dirección: Avda. Argentina 1400- Neuquén (capital) Universidad Nacional del Comahue Teléfonos: 0299-4490305/ Fax: 0299-4490308 Correo electrónico: canadiensecomahue@hotmail.com Área: Provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego Centro Cultural Canadá Córdoba Presidente: Arq. Aníbal Maravella Dirección: Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Ciencias Económicas, Segundo Piso Of. 300. Correo electrónico: anibalmaravella@hotmail.com, congresopatrimonio@yahoo.com.ar Área: Provincia de Córdoba Centro Cultural Cuyo-Canadá Director: Dr. Alberto Daniel Gago Sede Administrativa: Catamarca 472, CP 5500, Mendoza Teléfono: (0261) 4232106 Correo electrónico: algago@arnet.com.ar Área: Cuyo

VI

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

ASAEC - Filial La Plata Directora: Prof. Susana Tabieres Dirección: Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Calle 48 entre 6 y 7, Piso 3, Oficina Dra. Susana Tabieres, Sala de Investigación. Edificio de la Reforma Universitaria. Teléfono: (0221) 15 5725662 Correo electrónico: tabieres@netverk.com.ar, tabieres@hotmail.com y giselaochoa@yahoo.com.ar Área: Provincia de Buenos Aires Centro de Estudios Canadienses de Rosario Directora: Olga Corna Dirección: Sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario, Maipú 1065, CP 2000, Rosario (se ruega concertar entrevista personalizada) Teléfono: (0341) 4201200, ints. 258 y 268 Fax: (0341) 4201259 Correo electrónico: ocorna@sede.unr.edu.ar, osaavedr@sede.unr.edu.ar Área: Universidades del Litoral Centro de Estudios Canadienses de Tucumán Director: Dr. Pedro Wenceslao Lobo Dirección: Consejo de Investigaciones, Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino. 9 de Julio 165, CP 4000, San Miguel de Tucumán. Teléfono y fax: (0381) 4224494. Teléfono interno: 4228805, int. 152 Correo electrónico: pwlobo@unsta.edu.ar, twillink@unsta.edu.ar Área: Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca.

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

VII

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES ARGENTINEAN JOURNAL OF CANADIAN STUDIES REVUE ARGENTINE D’ÉTUDES CANADIENNES
Publicación anual de la Asociación Argentina de Estudios Canadienses Annual Publication of the Argentinean Association of Canadian Studies Publication Annuelle de l´Association Argentine d’Etudes Canadiennes La Revista Argentina de Estudios Canadienses (RAEC) es una publicación anual de ASAEC (Asociación Argentina de Estudios Canadienses) que tiene como objetivo principal difundir el conocimiento sobre Canadá a nivel nacional e internacional así como brindar un espacio para que todas las personas vinculadas con Canadá den a conocer los resultados de sus trabajos y experiencias. Es una revista dedicada a la publicación de trabajos científicos y de divulgación que aporten conocimientos significativos respecto de un tema en particular o que muestren metodologías o enfoques novedosos y originales. Está orientada a un público mayormente académico de todas las disciplinas del conocimiento y con particular interés en el quehacer canadiense.

Comité Editorial
Graciela E. Verzino – Editora Responsable Centro Cultural Canadá –Córdoba TE: 0351 4334105/16/17 int 412 Fax: 0351 4334118 E-mail: verzinog@yahoo.com.ar Alicia Mónica Campins (Buenos Aires - amcampins@fibertel.com.ar) Eugenia Luque (Comahue – ec_luque@yahoo.com.ar) Mónica Martínez de Arrieta (Córdoba – arrietas@infovia.com.ar) Silvia Enriquez (La Plata – silviayenrique@tutopia.com) Olga Saavedra (Rosario - osaavedr@sede.unr.edu.ar) Irina Kagüer (Tucumán – irinka@arnet.com.ar)

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

IX

Comité Evaluador (de este número)
Prof. Andrés Bisso
Investigador Asistente del CONICET, Profesor Adjunto de la Materia “Problemas de Historia Argentina” en la Universidad Nacional de La Plata y Doctor en Historia de América por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, Andalucía, España). Ha sido becado por el ASAEC para realizar investigaciones en las Universidades de Montréal y Québec, referidas al impacto de la Segunda Guerra Mundial en la sociedad canadiense. Ha publicado los libros, Acción Argentina. Un antifascismo nacional en tiempos de guerra mundial (2005) y El Antifascismo Argentino (2007), y ha escrito más de una decena de artículos sobre la temática referida, que han visto la luz en revistas de alcance nacional e internacional.

Dra Hilda Beatriz Garrido Arroyo
Doctora de Historia, título obtenido en la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán y posee una Maestría sobre la Problemática del Género, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario. Desde 1993 hasta 2004 fue Profesora Adjunta en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán y desde 2004 hasta el presente se desempeña como Profesora Asociada. Directora de proyectos de investigación, es autora de numerosos libros, capítulos de libros, artículos científicos y de divulgación y presentaciones a congresos y jornadas sobre el rol social de la mujer y problemáticas de género. Es formadora de recursos humanos como directora y codirectora de tesis de grado y posgrado en la Universidad Nacional de Tucumán. Es evaluadora de artículos científicos relacionados con su especialidad.

Prof. Héctor Gertel
Profesor Titular, Universidad Nacional de Córdoba. Tiene a su cargo la enseñanza de grado y post-grado en Economía de la Educación y en Desarrollo Económico, y está asociado al Instituto de Economía y Finanzas de dicha Universidad, donde dirige un grupo de investigación en Economía de la Educación. Ha publicado extensamente sobre aspectos económicos de la

X

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

evaluación universitaria, y sobre aspectos de eficiencia y equidad en educación y más recientemente dirigió una Evaluación de Impacto de un programa de incentivos a profesionales de la Salud. Actualmente participa de un equipo de estudio sobre micro-empresa y emprendedores en Córdoba.

Dra. Cristina Lucchini
Socióloga y profesora titular regular del Ciclo Básico Común y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Sus últimos libros son, como coordinadora, El enigma argentino, Empresarios e intelectuales a la búsqueda de un proyecto nacional en el siglo XX y Un acercamiento a los procesos económicos contemporáneos y como autora, Sociología clásica (2008), Formas de organización capitalista en el siglo XX (2008). Desde hace años está fuertemente comprometida con la difusión de los estudios canadienses en Argentina, es ex becaria del gobierno canadiense y, desde marzo de 2006 hasta la fecha, Presidente de la Asociación Argentina de Estudios Canadienses.

Dra Eva Beatriz Ocampo
Doctora en Antropología Social, título obtenido en la Universidad de Brasilia (UnB), Brasil., en 2002. Se desempeña como Profesora Asociada Regular en la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, desde Abril 1994 a la fecha. Es integrante de proyectos de investigación sobre diversas problemáticas sociales, como tal ha publicado tres capítulos de libros y artículos científicos y de divulgación en revistas de carácter nacional e internacional. Es ex becaria del gobierno canadiense en el Programa de Perfeccionamiento Académico 2000-2001.

Lic. Lillian O’Connell de Alurralde
Embajadora, Presidente de la Comisión Nacional para la Conmemoración del Cincuentenario de la Organización de los Estados Americanos. Fue Directora durante cuatro años del Instituto del Servicio Exterior de la Nación e integró el Consejo Superior de Embajadores y la Junta Calificadora del Personal Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fue Embajadora en Canadá y prestó servicios en las Embajadas argentinas ante la Casa Blanca y la Organización de los Estados Americanos. Diplomática de carrera y Master en Relaciones Internacionales de la American University con sede en Washington, ha participado en numerosas reuniones y seminarios en el país y en el exterior.

Dr Leonardo Fabio Pastorino
Doctor en Ciencias Jurídicas (UNLP 2004) y en Ciencias Políticas (Scuola Superiore Sant’Anna, Italia 2005). Profesor titular por concurso de Derecho Agrario, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, UNLP, 2006. Profesor titular por concurso de Derecho Agrario, Facultad de Ciencias Económicas

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

XI

y Jurídicas, UNLPam, 2007. Profesor titular interino de Legislación de los Recursos Naturales Renovables en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP, 2005. Director del Ciclo de Cursos de Postgrado sobre Derecho Agrario y Ambiental Internacional, desde 2006. Autor de los libros: El daño al ambiente Lexis Nexis 2005, La política europea de desarrollo rural sostenible Al Margen 2005, Fuero agrario Scotti 1998 y Ecología, ambiente y derecho. Un enfoque interdiscipli-nario UNLP 1996. Director del libro: La agricultura en el ámbito internacional, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, UNLP – Ediciones Cooperativas, 2007. Recoge las actas del Primer Curso del Ciclo de Cursos de Postgrado realizado en junio de 2006. Autor de más de 30 artículos de su especialidad.

Arq. José María Rettaroli
Profesor Titular Plenario de la Cátedra de Arquitectura V, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. Profesor en la Cátedra de Geografía Humana de la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Director del Instituto de Medios Físicos para la Salud (IMFiS) de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. UNC. Como investigador se ha ocupado principalmente de estudiar los problemas conformativos de las áreas urbanas intermedias de ciudades argentinas y latinoamericanas. Investigador Full Time de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Córdoba. Ha dirigido numerosos trabajos de investigación referidos al fenómeno urbano de la ciudad de Córdoba. Ha publicado diversos libros y artículos en revistas nacionales e internacionales sobre temas vinculados al estudio de la ciudad.

Abog. Carlos Eduardo Robinson
Obtuvo su título de Abogado en la Universidad Nacional de Tucumán, en 1990. Asesor Legal de la Secretaria de Economía y Hacienda de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Realizó posgrados en Relaciones Internacionales (U.N.T) ( I.D.E.L.A.) (1993-1994), Tema de tesis: “La Política exterior Argentina y el Nuevo Orden” y Curso de Especialización en Derecho Civil en la Universidad de Salamanca, España en 1996. Docente Universitario desde l990 como Profesor Adjunto de Derecho Civil III —Contratos— en la Universidad del Norte Santo Tomas de Aquino, donde fue también Secretario Académico de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Secretario Académico del Departamento de Graduados y Relaciones Internacionales.. Fue becario del programa de estudios canadienses (FEP) y (FRP) del gobierno de Canadá realizando investigaciones de Derecho Comparados.

XII

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

Lic. Héctor Edmundo Rubio
Licenciado en Filosofia y en Letras clásicas, profesor de Composición musical por la Universidad Nacional de Córdoba. Se doctoró en Musicología en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Frankfurt (Alemania). Enseña en la Universidad Nacional de Córdoba Historia de la música y ha dictado allí Historia de la cultura. Actualmente es profesor plenario de dicha universidad. Dirige el doctorado en Artes en la misma casa de estudios. Ha dictado cursos de postgrado en Argentina, Italia y Brasil. Tiene numerosas publicaciones en el campo de la musicología histórica, la estética y la literatura dramática. Se ha desempeñado como pianista y como director teatral y puestista de danza-teatro.

Dra María Susana Tabieres
Abogada y Doctora en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata. Es Profesora Titular, Cátedra de Economía Política (II) Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad Nacional de La Plata, 2000 y 2002 a la fecha. Ha participado en el dictado de Cursos de Post-Grado en la UNLP, UBA y Universidad de Palermo, sobre temas de su especialidad así como en el dictado de Cursos de posgrado en Estados Unidos, España; Brasil; Canadá y Bolivia. Es autora y co-autora de numerosas comunicaciones a congresos nacionales e internacionales, artículos, capítulos de libros y libros. Es Directora de la Filial La Plata de la Asociación Argentina de Estudios Canadienses (ASAEC), Miembro de la Asociación Internacional de Estudios Canadienses,2002 -2007. — Traducción de títulos, resúmenes y palabras clave al francés: Prof. Mónica Martínez de Arrieta (Centro Cultural Canadá Córdoba). — Corrección de textos en inglés: Prof. Silvia Enriquez, ASAEC - Filial La Plata.

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

XIII

CONVOCATORIA PARA LA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS en todas las disciplinas del conocimiento sobre Canadá CALL FOR PAPERS Hasta el 30 de abril de 2009 NORMAS PARA LOS AUTORES Se recibirán contribuciones que se enmarquen en alguna de las siguientes secciones: artículos originales, ensayos, conferencias y presentaciones, reseñas y críticas y comunicaciones. Artículos originales: Informan acerca de una investigación inédita de carácter científico, educativo o cultural. Ensayos: Entendidos como “una discusión argumentativa en la cual el escritor expone un tema de interés disciplinar acercándose a la realidad de los hechos y al conocimiento de ellos” Se espera que los autores debatan las ideas más . influyentes y/o los últimos aportes de la ciencia al conocimiento. Conferencias y presentaciones: Transcriben el contenido de conferencias y presentaciones realizadas por visitantes canadienses a nuestro país o por canadianistas. Reseñas y críticas: Análisis y revisiones de libros, revistas, webs, cine, TV, radio, congresos, encuentros, muestras de arte, publicaciones científicas y académicas, etc. Se presentan como escritos breves que dan una visión objetiva y crítica de la obra para ayudar a los lectores a conocer mejor las posibles fuentes de información existentes. Comunicaciones: Esta sección informa acerca de proyectos científicos, educativos o culturales a implementar o en desarrollo incipiente. Los trabajos deben estar escritos de forma clara y fácilmente comprensible para el lector no especializado. Se tratará de que aporten tanto a la ciencia como a la sociedad en todos sus órdenes, a la solución de problemas y a la transmisión de experiencias para ser compartidas.

XIV

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

Todos los trabajos deberán estar iniciados por una carátula que contendrá los siguientes datos: 1) Sección a la que se destina la publicación del trabajo (artículos originales, ensayos, reseñas y críticas, conferencias y presentaciones, comunicaciones). 2) Título del trabajo. 3) Apellido y nombres completos del/los autor/es. En caso de ser más de un autor, designar un autor responsable a quien dirigir la correspondencia. 4) Institución a la que pertenece cada autor. 5) Año de elaboración del artículo. 6) Dirección - Código Postal - Ciudad - País. 7) E-mail/teléfono y fax del autor responsable. 8) Breve reseña biográfica del/los autor/es (que no exceda las 150 palabras). Formato Se aceptarán trabajos escritos en español, inglés y francés. Texto: En hoja tamaño A4, márgenes de 2,5 cm por lado, interlineado de 1,5 espacios, fuente tipo Times New Roman, tamaño 12, páginas numeradas en el extremo inferior derecho, renglones numerados sobre el margen izquierdo. Extensión máxima: Para los artículos originales y ensayos: 10.000 palabras ó 22 páginas. Para las reseñas, críticas, conferencias, presentaciones y comunicaciones: 2.500 palabras ó 6 páginas. Todas las contribuciones deberán contar con título en español e inglés, incluidas aquellas escritas en francés. Los artículos originales y ensayos además deberán presentar resúmenes en español e inglés de no más de 200 palabras cada uno y 5 palabras clave en ambos idiomas. Bibliografía: Las citas bibliográficas en el texto deberán indicarse con el apellido del autor o de los autores y la fecha de publicación (por ejemplo, Chaverri y Cleef, 1997;

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

XV

Viana et al. 1996) con la referencia completa en una lista al final del artículo. Sólo se incluirán en la lista los autores citados en el texto. Ejemplos: a) Artículos de revista Cheverri, A. y Cleef, A.M. 1997. Las comunidades vegetacionales en los páramos de los macizos delChirripó y Buenavista, cordillera de Talamanca, Costa Rica. Revista Forestal Centro-americana, 17:44-49. b) Libro Viana, V., Ervin, J., Donovan, R., Elliott, C. y Gholz, H. 1996. Certification of forest products: issues and perspectives. Washington D.C., Island Press. c) Documento de Internet Burke, T.E. y Lemon, S.D. 1995. Distributing forest planning information. Disponible en www.fao.org/waicent/forestinfo/burke/main.htm , [Consulta: 2 de setiembre de 2008] Notas Las notas explicativas o aclaraciones referidas al texto se ubicarán al final del artículo, antes de la bibliografía, en la sección denominada Notas. En el texto, se indicarán mediante números correlativos, en forma ascendente, con el formato de superíndice junto a la palabra u oración a que se hace referencia. No se admitirán notas a pié de página. Figuras, fotografías y cuadros Sólo se publicarán figuras, fotografías y cuadros en blanco, negro y tonos de grises. Las figuras/fotografías/cuadros deben indicarse claramente en el texto mediante números correlativos dentro de cada categoría (p.ej. Figura 1, Figura 2, etc, Foto 1, Foto 2, etc. Cuadro 1, Cuadro 2, etc). Se presentarán en archivo separado del texto, con los números identificatorios y las leyendas correspondientes, en copias de buena calidad (fotografías, impresiones láser, fotocopias, etc.) para ser digitalizadas o en el/los CD/s de la presentación si ya fueron digitalizados. Todos con alta resolución , tal que permitan ser reducidos sin perder legibilidad. Formatos de archivos gráficos: GIF, JPG ó TIF. En el caso de enviarse trabajos relacionados con desarrollos multimediales, cine, video, experiencias audiovisuales, los mismos deben ser presentados en forma de History Board (secuencia de fotos) respetando las especificaciones para los gráficos y obligatoriamente deben incluir el desarrollo del artículo en forma textual

XVI

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

y el resumen según las condiciones previamente establecidas. El tamaño máximo para estos trabajos será acordado con la revista. Forma de recepción del material Los autores podrán remitir los trabajos vía Internet o bien por correo postal o personalmente, en copia impresa acompañada con el/los archivo/s en un disco compacto a alguno de los Centros Canadienses ubicados en el país. Proceso de publicación Recibido el trabajo en alguno de los Centros, éste se evalúa, primeramente, en términos de formato y pertinencia (si se encuadra en las normas editoriales de la revista). Una vez aprobado, se deriva a evaluación externa. Recibidas las observaciones por escrito de los evaluadores el Comité Editorial (CE) analiza la decisión de publicación y/o modificaciones. Si el trabajo es aceptado con modificaciones el Editor Responsable (ER) lo envía a los autores con las correcciones propuestas y los dictámenes de los evaluadores (en forma anónima). Se fija un plazo de 10 días para que el autor efectúe las correcciones o justifique el texto original y devuelva el trabajo por correo electrónico para su evaluación por el CE. Si las correcciones no fueran efectuadas según se solicita y no resultara satisfactoria la justificación del autor, el CE puede rechazar el trabajo. El CE se reserva el derecho de introducir modificaciones de forma en los escritos siempre que éstas no alteren el sentido del texto. El ER informará por nota el rechazo o aceptación definitiva del trabajo. Los trabajos, sean estos aceptados o rechazados, no serán devueltos a sus autores. Luego de la publicación, se entregarán dos ejemplares de la Revista a autores de artículos unipersonales y un ejemplar a cada uno de los autores de artículos pluripersonales. INFORMES Comité Editorial Graciela E. Verzino – Editora Responsable Centro Cultural Canadá –Córdoba TE: 0351 4334105/16/17 int 412 Fax: 0351 4334118 E-mail: verzinog@yahoo.com.ar Alicia Mónica Campins (Buenos Aires - amcampins@fibertel.com.ar) Eugenia Luque (Comahue – ec_luque@yahoo.com.ar) Mónica Martínez de Arrieta (Córdoba – arrietas@infovia.com.ar) Silvia Enriquez (La Plata – silviayenrique@tutopia.com) Olga Saavedra (Rosario - osaavedr@sede.unr.edu.ar) Irina Kagüer (Tucumán – irinka@arnet.com.ar)

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

XVII

NOTA EDITORIAL Transcurrido casi un año desde nuestro nacimiento como Revista ponemos a consideración de los lectores este segundo número que, como el primero, es publicado gracias a la generosa contribución de Editorial La Ley. Con un poco más de experiencia, y como siempre, abiertos a la crítica y al aporte constructivo, se ofrece un amplio abanico de artículos donde confluyen el análisis filosófico y socio-político de personalidades influyentes de la historia canadiense; la importancia del comercio en la relación de Canadá con el resto del continente americano y la transferencia comercial de tecnología desde las universidades al medio. Se destacan, asimismo, los estudios comparativos de distintos aspectos comunes a Canadá y Argentina, tales como el proceso inmigratorio y la participación comunitaria, cada vez más protagónica, en proyectos urbanísticos, en el manejo de los recursos naturales y en el diseño de políticas de salud. La problemática de género se aborda a través de la relación de algunas escritoras canadienses de la segunda mitad del siglo XX con el movimiento feminista y en el artículo que plantea el rol histórico de las compositoras musicales de Quebec. La Revista ofrece, con este último artículo, su humilde homenaje al 400° aniversario de la fundación de la ciudad. También se brinda un espacio a las reseñas de libros y congresos que tuvieron lugar destacado en la agenda reciente de actividades relacionadas con los estudios canadienses en Argentina así como a la presentación de avances de proyectos de investigación. Vemos con satisfacción que algunos ex becarios del gobierno canadiense, “canadianistas” han acercado sus artículos para publicación, de hecho, seis de , las contribuciones de este número son resultado de becas recientes. Seguimos abocados a la conformación de un banco de evaluadores cada vez más completo, que asegure el nivel de excelencia de los trabajos publicados. De esta forma, la Revista se constituye, cada vez con más fuerza, en un instrumento de difusión del conocimiento canadiense y en un espacio, que aspiramos prestigioso, para dar a conocer resultados de trabajos y experiencias, todo esto en consonancia con las prioridades que el gobierno canadiense ha fijado recientemente a través del Programa Understanding Canada (Entendiendo a Canadá). Cordialmente. Graciela Verzino Editora Responsable

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

XIX

Revista Argentina de Estudios Canadienses
Argentinean Journal of Canadian Studies Revue Argentine d’Etudes Canadiennes

Número 2 - Año 2008 Índice
Pág. Comité Evaluador ..................................................................................... Convocatoria para la presentación de trabajos. Normas para los autores ......................................................................... Nota Editorial ............................................................................................ Artículos originales Blanco, Teodoro y Cerra, Angel La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis. .............................................................................. Calderón, Graciela Matilde Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina. ............................................................................... Miguel, Sebastián Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina ............... Peña Oliver, Santín El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá.........

1

17

35 59

XX

REVISTA ARGENTINA DE ESTUDIOS CANADIENSES

Pág. Sartelli, Silvina Laura Spin-off universitaria en Canadá ............................................................... Tcholakova, Ralitsa Compositoras musicales de la ciudad de Quebec. .................................. Verzino, Graciela E. Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina ............................................................................. Conferencias y Presentaciones Enríquez, Silvia Cecilia Algunas escritoras canadienses ................................................................. Reseñas y Críticas Bercholc, Jorge O. La Organización política del territorio en América y España. Federalismo e Integración ....................................................................................... Salomón, Emilio IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural .................................. Comunicaciones Bercholc, Jorge O. Un estudio comparado de la performance de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina y Canadá en el ejercicio del control de constitucionalidad.......................................................................................................... Farías, Valentina Elsa Hacia una comprensión cultural de la salud. Presentación del Centro de Etno-salud ............................................................................................... 145

85 107

121

153 157

169

175

Blanco, Teodoro y Cerra, Angel Universidad de Buenos Aires
mensajeroengriego@yahoo.com.ar

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis.
Resumen:
El artículo se propone examinar la evolución del pensamiento de Harold Innis y la relación que establece entre libertad humana y condicionamiento tecnológico. Considerado una figura principal de la Historia Económica y de la Teoría de la Comunicación en Canadá y el exterior, en esta oportunidad los autores postulan un examen basado en las categorías analíticas de Hayden White, a los efectos de presentar las regularidades que atraviesen toda su obra. La centralidad de Harold Innis y su influencia en distintos ámbitos de las Ciencias Sociales y de la Economía, justifican el interés por parte de investigadores de nacionalidades y especialidades distintas.

Palabras clave: Innis – Staple – Comunicación – Desarrollo – Canadá The oppression of technology. Freedom and determinism in Harold Innis’ thought. Abstract:
The aim of this paper is to examine the evolution of Harold Innis’ thought and the relationship proposed by him between human freedom and technological conditioning. Considered as a major figure in Economic History and Communication Theory not only in Canada but also worldwide, in this opportunity the
Teodoro Blanco es Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador y co–director de distintos proyectos UBACYT centrados en los aspectos socio-políticos de los procesos de industrialización. Es investigador categorizado de la Universidad de Buenos Aires. En esta casa de Altos Estudios se desempeña como profesor Adjunto en la Asignatura Historia del Movimiento Obrero de la Carrera de Relaciones del Trabajo, Facultad de Ciencias Sociales. Intervino en numerosos congresos nacionales e internacionales como ponente y coordinador y ha publicado artículos en revistas internacionales y libros en investigación y docencia universitaria. Angel Cerra es Profesor de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires e investigador formado en distintos proyectos UBACYT. Su especialización es la historia de las ideas económicas. Es investigador categorizado de la Universidad de Buenos Aires y profesor Adjunto en la Asignatura Historia Económica y Social Argentina de la Facultad de Ciencias Económicas. Ha participado en numerosos congresos nacionales e internacionales como ponente y coordinador y ha publicado artículos en revistas internacionales y libros en investigación y docencia universitaria.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

authors present a study based on Hayden White’s analytical categories, in order to point out the regular features in his work. Harold Innis’ central role and his influence in the different environments in the Social Studies and Economy justify the interest shown by the researchers of different nationalities and fields.

Key words: Innis – Staple – Communication – Development – Canada L’oppression de la technologie. Liberté et déterminisme dans la pensée d’Harold Innis Résumé
L’article se propose d’examiner l’évolution de la pensée d’ Harold Innis et le rapport qu’il établit entre liberté humaine et conditionnement technologique. L’auteur est considéré une figure principale dans l’Histoire Économique et la Théorie de la Communication au Canada et à l’extérieur, dans ce travail les auteurs postulent un examen fondé sur les catégories analytiques de Hayden White, dans l’intention de présenter les régularités qui traversent toute son œuvre. La position centrale d’Harold Innis et son influence dans les divers domaines des Sciences Sociales et de l’Économie, justifient l’intérêt des chercheurs de nationalités et spécialités différentes.

Mos clés: Innis- Staple- communication- développement- Canada. Introducción
El artículo se propone investigar algunos aspectos del pensamiento de Harold Innis relacionados con su biografía intelectual y con los elementos formales involucrados en la construcción de sus relatos histórico–sociológicos. Los aportes del intelectual canadiense a las Ciencias Sociales lo convierten en referencia obligada tanto para los estudiosos de las teorías del desarrollo como para aquellos que se dedican a la Teoría de la Comunicación. Innis aparece como referente fundacional en ambos campos, transformándose en un ícono intelectual para los canadienses. La Staple Thesis, es decir la explicación de la evolución de un país “marginal” a través de la acción de un bien primario que responde a la demanda externa, constituye el punto de partida de análisis estructurales-globalistas. Subyace en la noción de Centro-Periferia que profundizarán posteriormente Raúl Prebisch, Imannuel Wallerstein, Fernando H. Cardoso, Enzo Faletto, Osvaldo Sunkel, entre otros. En el campo de la Teoría de la Comunicación, el profesor de la Universidad de Toronto preanunció la propuesta de Marshall Mac Luhan en cuanto a la influencia de los medios en la determinación de las comunicaciones y —por carácter transitivo— en las propias relaciones sociales.
2

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

Finalmente, la historia económica y la sociología canadienses, lo han convertido en una referencia insoslayable. Junto con William Archibald Mackintosh, propuso abandonar la historia política de las instituciones británicas en Canadá e incorporar al análisis elementos económicos, geográficos y sociales. La Staples Thesis ha sido re-visitada en infinidad de ocasiones: un discípulo de Innis, S.D. Clark, intentó relacionarla con la organización social canadiense; Donald Creighton construyó su “Laurentian Thesis” como una derivación de la explicación innisiana sobre las implicancias del comercio de pieles, y la denominada escuela nacionalista la ha utilizado —críticamente— para examinar la vinculación dependiente de Canadá respecto de Europa y de los Estados Unidos. Para una aproximación diferente a las ideas de Innis, presentaremos en primer lugar, una síntesis del marco teórico proporcionado por Hayden White para el examen de la forma del relato histórico. A continuación expondremos los rasgos principales de la Staple Thesis y de la Teoría de la Comunicación, enfatizando sus continuidades. Por último, aplicaremos instrumentos interpretativos formales-literarios al análisis de la producción del padre de la historia económica canadiense.

Marco de análisis
El provocativo libro de Hayden White, Metahistoria —La imaginación histórica en la Europa del siglo XIX—, (White, 1980) proporciona ciertos instrumentos valiosos para el análisis de la obra de Harold Innis. Si bien solo suscribimos parcialmente al escepticismo de White sobre el carácter científico de la narración histórica1, postulamos la vía del análisis formal del relato como un acceso pertinente para la comprensión textual. Hayden White postula tres dimensiones para la conceptualización de la obra histórica. La primera de ellas es el modo de tramar. El tramado es la manera en que la secuencia de sucesos organizados en un relato se revela de manera gradual como una narración de cierto tipo. En esta dimensión, el autor distingue entre cuatro modos diferentes de tramar: el romance, la tragedia, la comedia y la sátira. El romance es fundamentalmente un drama de auto-identificación simbolizado por la trascendencia del héroe del mundo de la experiencia, su victoria sobre éste y su liberación final de ese mundo. En la tragedia, en cambio, los seres humanos son juguetes de un destino del que no pueden escapar. La comedia representa un modo de tramar en donde todos los obstáculos y enfrentamientos llevan finalmente a una reconciliación, a un final feliz. La sátira, por último, es una visión que considera inadecuadas las interpretaciones proporcionadas por los tres modos anteriores y manifiesta un escepticismo explícito sobre la posibilidad de interpretar el mundo cabalmente y de alcanzar la felicidad. Una segunda dimensión de análisis se encuentra —según White— en la explicación por argumentación formal. En ella, el historiador pretende se3

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

ñalar cuál es el sentido de su relato a través de una argumentación nomológico–deductiva. Si el modo de tramar acerca a la disciplina histórica a la literatura —o sea al arte— la explicación por argumentación formal la aproxima a la ciencia y a la investigación. El hecho de la superposición de las distintas explicaciones y su coexistencia pacífica —no exenta de algunos episodios de beligerancia en los congresos de la especialidad y de modas que inclinan alternativamente a uno o otros esquemas a la mayoría de los historiadores— reafirma que la historia como tal se encuentra en un estado pre-científico o protocientífico. Se distinguen —a su vez— cuatro maneras de explicación por argumentación formal. La primera de ellas es la formista, por la cuál la tarea del historiador consiste en identificar las características exclusivas de los objetos que conforman el campo histórico. La explicación se completa cuando se distinguen las cualidades únicas al conjunto de objetos. Estos objetos pueden ser personalidades o instituciones, de carácter concreto o abstracto. Lo que más importa es distinguir y se procura evitar las generalizaciones y la formulación de leyes, aunque, como ácidamente señala White, todos estos relatos históricos se sostienen en leyes elementales y poco sofisticadas que le confieren algún sentido. La segunda es la denominada organicista, que intenta describir los hechos singulares que conforman el campo histórico como componentes de procesos sintéticos. Se tiende a ver a las entidades individuales como elementos de procesos que son mucho más que la suma de las partes. Generalmente los historiadores que utilizan esta categoría explicativa están más interesados en caracterizar el devenir integrativo que a sus componentes individuales. Por eso se expone la concreción optimista de un fin que existía desde la génesis misma del proceso histórico, en potencia para utilizar un concepto aristotélico que lo expresa claramente. Las explicaciones de tipo mecanicista, buscan las leyes causales que determinan los desenlaces de procesos descubiertos en el campo histórico. A diferencia de las hipótesis organicistas, las mecanicistas no consideran el devenir histórico como resultado del desarrollo de potencias que se encuentran en las entidades históricas primigenias, trátese de colectividades concretas —como las instituciones— o abstractas —como la civilización o la patria—. Por el contrario, se preocupan en señalar como los seres humanos son esclavos de leyes históricas que restringen —y en algún caso eliminan, como en la profecía marxista del carácter inevitable del advenimiento del comunismo— su libertad. Los contextualistas buscan las correlaciones funcionales dentro del marco de una época. En esta operación el objeto de la explicación es identificar los hilos que unen al individuo o la institución estudiados con su presente sociocultural. En la medida en que tácitamente invoca reglas de combinación para determinar las características familiares de entidades que ocupan espacios finitos del devenir, esas reglas no pueden interpretarse como leyes históricas al estilo de los mecanicistas, ni como los principios teleológicos del organicista.
4

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

La tercera dimensión del análisis se vincula con lo ideológico. Allí White establece cuatro tendencias o corrientes: anarquismo, conservadurismo, radicalismo y liberalismo. Los anarquistas, creerían en la necesidad de cambios estructurales con el objeto de abolir la sociedad y de sustituirla por una comunidad ligada por vínculos solidarios y no fundada en la coerción estatal. Tienden a observar ese cambio como producto de una acción revolucionaria y a idealizar un pasado remoto donde los seres humanos no se encontraban corrompidos por la vida social. Los radicales, comparten la necesidad de cambios estructurales, pero en este caso para construir una sociedad sobre nuevos principios. Tienen propensión a ver la realización de esa utopía como inminente, y procuran proveer los medios necesarios para su ejecución. Los liberales son optimistas en cuanto a la posibilidad de modificaciones a través de la legislación o de procesos educativos o de la acción concertada de fuerzas políticas. Estos cambios se harían mediante ajustes de un mecanismo. Es decir, tienden a considerar a la sociedad como una masa relativamente maleable que puede cambiar gradualmente. Los liberales imaginan un momento en el futuro en que la estructura social será mejorada pero proyectan esa condición utópica hacia un mañana remoto. Los conservadores reconocen el carácter inevitable de las mutaciones de la sociedad. Son los que más desconfían de las transformaciones programáticas del statu quo y tienden a considerar el cambio social a través de la analogía con gradaciones de tipo vegetal. Visualizan la evolución histórica como una elaboración progresiva de la estructura institucional que prevalece actualmente —es decir que no buscan una utopía porque consideran que ya la están viviendo y que solo merece retoques muy menores y graduales—.

Entre la Staple Thesis y la decadencia del Imperio Americano
Harold Innis incorporó —junto con W.A. Mackintosh— la Staple Thesis como canon interpretativo de la evolución económica canadiense2. Esta teoría relaciona el desarrollo económico, social y político de su país, con la expansión de la civilización occidental, más específicamente las sucesivas dominaciones británica y estadounidense. La búsqueda de distintos recursos naturales a través del tiempo por parte del centro de Occidente, conducía a la explotación de ciertas áreas del Canadá en desmedro de otras. Cuando el interés metropolitano declinaba y cambiaba la región involucrada en el comercio internacional, sólo quedaba una estructura social y política inadecuada. El destino de sus pobladores era, alternativamente, permanecer observando como languidecían sus perspectivas económicas y se derrumbaban sus condiciones de vida o la migración —con la carga de desarraigo que conllevaba— hacia las nuevas regiones que florecían al calor del requerimiento de un flamante staple.
5

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Desde lo político, las fluctuaciones en el producto primario exportado, ocasionaban desajustes en la representación y la exacerbación de las tendencias secesionistas. El Poder Legislativo —y por ende el Ejecutivo, dado el carácter parlamentario de la democracia canadiense— no podía seguir las rápidas mutaciones de la economía internacional en la distribución de sus bancas. Permanecían entonces, sobre-representadas algunas provincias que habían conocido la “bendición” del staple con anterioridad y no llegaba a reflejarse en el Parlamento la nueva realidad socio-productiva. La infraestructura anterior —tal como el tendido de ciertas líneas de ferrocarril— se tornaba obsoleta, colocando al gobierno federal ante la disyuntiva de continuar financiando instalaciones y medios de transporte que habían perdido su importancia pasada o condenar al colapso definitivo a aquéllas regiones que habían crecido en otro tiempo, con otro interés del Centro. Con el impulso de otro staple. A lo largo de su vida intelectual, Innis fue desplazando sus investigaciones a la Teoría de la Comunicación. Sin poder marcar un corte respecto de la problemática del desarrollo económico —más bien se trataría de una evolución sobre sus estudios primigenios— sus escritos se dirigen a perspectivas más globales, teóricas y extendidas en el tiempo. La influencia de la tecnología de la información —involucrando tanto el soporte material de la misma como los mecanismos sociales de transmisión— se convirtió en el eje de sus análisis. Trazó, de esa manera, una historia evolutiva de la Humanidad desde los tiempos prehistóricos hasta la época contemporánea. Desde la tradición oral de las culturas iletradas, atravesando los diferentes tipos de escritura e imprenta, hasta la llegada a las transferencias electrónicas del presente, los medios de comunicación han sido fundamentales en la estructuración de las instituciones sociales y políticas. Anotemos sin embargo que, para Innis la relación no era tan simple como aparecería en el pensamiento de MacLuhan, quién sostenía cierto determinismo tecnológico expresado en la frase “el medio es el mensaje” . En cambio, existiría un complejo intercambio entre los medios y la sociedad. Una parte esencial del estudio de las formas de comunicación se relaciona con la manera en que se establecen los intercambios sociales de información, que complementa el examen innisiano sobre los condicionamientos impuestos por el soporte material. A partir de estas categorías, Innis establece distintas etapas en la evolución de los medios de comunicación. La primera de ellas, remite a la dicotomía primitivo/civilizado, tan utilizada en la filosofía política de los siglos dieciocho y diecinueve. Como en la mayoría de aquellos que introdujeron la noción en sus estudios, la fase inicial, primitiva, indica tanto el comienzo de la evolución —y por lo tanto del aumento de la complejidad de la vida social— como una lenta caída del hombre desde la feliz ingenuidad primitiva. Descenso que se encuentra incluido no solo en nuestra conocida versión del Génesis, sino también en la Edad de Oro de Hesíodo y toda una tradición numerosa y heterogénea que informa la Antigüedad y el Medioevo3.
6

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

En épocas más cercanas, Rousseau atribuye los males del hombre a la organización política y su cristalización en formas estatales. Esta visión que contrapone un pasado remoto idílico y virgen, con la organización cada vez más compleja y crecientemente injusta, es compartida también por los padres fundadores del marxismo y por la literatura anarquista. En el comunismo primitivo o en las asociaciones humanas iniciales ácratas, la ausencia de propiedad privada y del mecanismo coercitivo que la sustenta —el estado, instrumento de la clase dominante— permitiría la coexistencia social sin la explotación de unos sobre otros. Al mismo tiempo —como observamos claramente en el marxismo, pero no solo en él— la caída del hombre primitivo implica el comienzo de la evolución y la creciente complejidad de las sociedades. Este devenir es compulsivamente fraccionado en fases, que pueden implicar: 1) La redención del hombre, a través de distintos mecanismos. Entre ellos mencionaremos la intervención divina tal como aparece en la cosmovisión cristiana, la superación comtiana por medio de la ciencia positiva, la revolución marxista —que supone un triunfo de la tecnología— y el nuevo orden anarquista, que implica por el contrario una vuelta al orden natural primitivo. 2) La condena irremediable de la especie humana, tal como aparece en las visiones de Hesíodo y de varios integrantes de la Escuela Histórica Alemana, principalmente Roscher. En Hesíodo el aumento de la maldad es progresivo. En el economista alemán, en cambio, la decadencia remite a la comparación biologista: las sociedades, como los seres vivos en general, atraviesan etapas de juventud, adultez, envejecimiento y muerte. Si tuviéramos que ubicar a Harold Innis en alguna de las dos tradiciones, claramente sería en la segunda. Su escepticismo involucra no sólo la Teoría de la Comunicación sino también la inicial Staple Thesis. Expliquémoslo desde estas dos perspectivas. Para el canadiense, en el principio no fue el Verbo, sino la Tradición Oral. Las sociedades que se basan en la comunicación oral, tienden a ser conservadoras y cerradas. Si bien algunos autores consideran que no existiría en Innis la nostalgia por esa época dorada de las sociedades iletradas, un examen más exhaustivo de sus ideas nos permite desmentir ese juicio. Solo la comunicación oral posibilita el diálogo, impide la acumulación de poder mediante el monopolio del conocimiento y limita las posibilidades de distintas formas de imperialismo. Quizás las organizaciones sin escritura fueran profundamente injustas y estuvieran habitadas por personas supersticiosas e ignorantes. Sin embargo, esas personas podían interactuar, compartir valores y creencias con sentido de comunidad. A partir de la aparición de la escritura, en cambio, se construye la memoria trans-personal, que favorece el pensamiento abstracto y con él, la ciencia y la
7

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

matemática. Las relaciones sociales se traducen en leyes de distinta naturaleza que explican la vida cotidiana y los vínculos entre los seres humanos. Aquí, cabe acotar que los medios de comunicación escritos presentan diferencias importantes que permitirían explicar la evolución de la Humanidad en la Historia sobre la base de los distintos soportes materiales de la información y de los mecanismos de su transmisión. Básicamente se establece la distinción entre sociedades dónde dominan los medios-tiempo y aquellas controladas por los medios-espacio. Aquellas sociedades que se basaron en soportes materiales de información durables de difícil transporte, como la piedra, la arcilla o el pergamino, se consideran controladas por los medios-tiempo. Como las culturas orales, se orientaban por la tradición, con especial énfasis en la costumbre, la continuidad, la comunidad y lo sagrado. Se oponen al individualismo y a la crítica. Sin embargo, a diferencia de las sociedades que se sustentan en la comunicación oral, estos grupos humanos ligados por los denominados medios-tiempo, conformaban jerarquías dominantes tales como las élites sacerdotales del Antiguo Egipto, Babilonia o de la Europa Medieval. Esta casta de religiosos integraba una poderosa clase que tenía acceso exclusivo al conocimiento, —en términos de Innis, monopolios de conocimiento—, constituyendo una herramienta fundamental para regular —y justificar— la explotación de la mayoría por una minoría privilegiada. La división del trabajo, acompañada por la construcción de un calendario basado en los ciclos estacionales, era el instrumento angular de la opresión. Según Innis, los imperios basados en medios-tiempo, frecuentemente sufrieron ataques —que eventualmente los llevarían al colapso—, con la introducción de un medio más liviano de comunicación que alteraba la naturaleza de las instituciones. Así, el Imperio Romano sólo pudo expandirse gracias a la anterior difusión del papiro por los egipcios. Más famosa, también más citada, resulta la eliminación de la cultura medieval basada en el latín, por la aparición del papel y de la imprenta. Florecieron así, una pluralidad de nuevos centros de conocimiento, facilitando la ruptura del círculo cerrado de los monasterios y promoviendo la escritura —y por lo tanto la reflexión acerca de lo— nacional. La inflexibilidad de los medios basados en el tiempo tensaba el sistema social ante la aparición de un nuevo soporte material para la transmisión de la información. Esta rigidez explicaría su desaparición catastrófica, a pesar de una corteza de solidez. A diferencia de las sociedades que se sustentaban en los medios-tiempo, aquellas civilizaciones articuladas a partir de los medios-espacio, estaban dirigidas al presente y al futuro, facilitando la conformación de imperios expansionistas que sometían áreas marginales. Estos imperios se caracterizaban por la administración de grandes distancias, la autoridad política compleja, el crecimiento
8

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

de instituciones seculares y la creación de ciencia abstracta y de conocimiento técnico. Los rasgos precedentes, conllevaban la pérdida del sentido de pertenencia, de comunidad y favorecían el ascenso a nuevas series de monopolios de la información, que se distinguían claramente de aquellos que habían dominado los imperios tradicionales. En la época de Innis —la primera mitad del siglo XIX— los medios de comunicación basados en el espacio habían asumido una influencia que no tenía antecedentes. Al mismo tiempo que la información se encontraba potencialmente disponible y eventualmente existía un movimiento que favorecía la democratización, se dibujaban tendencias a restringir el conocimiento mediante su parcelación y control por parte de instituciones político-académicas. Las naciones más ricas, eran —aún lo son— capaces de explotar esta tecnología y, al tiempo que introducían a otras regiones dentro del nuevo paradigma comunicacional, extendían su imperio de información. Las propiedades del medio dominante, entrelazado con la estructura institucional pre-existente, no solo facilitaba el conocimiento: también concedía poder. Se ubicaba de tal manera, que el medio servía a intereses particulares y resultaba inaccesible para la mayoría de la población. Esto es tan cierto para la Europa capitalista que emergió con la utilización de la imprenta, como para teocracia babilónica que incorporó la escritura cuneiforme sobre tabletas de arcilla. Existe en Innis un cierto escepticismo sobre la posibilidad de escapar de los monopolios de conocimiento, con la respectiva carga de desigualdad y explotación. Por ejemplo: cuando la imprenta desplazó a la cultura medieval sustentada en el pergamino y la concentración en pocos puntos del saber fue reemplazada por una pluralidad de nuevos centros intelectuales —que incorporaron a un número mayor de interlocutores— se desarrollaron nuevas restricciones sobre cuál era el contenido aceptable, conformando una modo distinto de control social. El economista canadiense carece de una visión utópica sobre la posibilidad de un futuro igualitario libre de tales restricciones. A lo sumo, se propone señalarlas para impedir los casos extremos de desigualdad y alienación. La radio era en su época el medio por excelencia. Tenía —en la visión de Innis— un efecto paradójico, si observamos su influencia en las zonas rurales. Por un lado, los agricultores obtenían información actualizada sobre los mercados de comercialización de cereales y podían negociar en mejores condiciones con acopiadores y compradores de peso. Pero por otra parte, el nuevo medio se imponía sobre estas sociedades y les transmitía los valores culturales que sustentaban el sistema socio-político vigente. Así, se instalaban nuevas necesidades y nuevos hábitos de consumo que transformaban al productor rural en un engranaje más —integrado y pasivo— del conglomerado económico y social. Justamente, los últimos escritos de Innis son fuertemente críticos de la dominación de los mass media americanos. Postulan consolidar la identidad canadiense, definiéndola en términos esencialmente no-estadounidenses. El Imperio Ame9

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

ricano de la Información, empobrecía la capacidad de reflexionar; resultaba imposible escapar a la telaraña de slogans elementales y de frases vacías de contenido. Obsérvese que Innis mantiene una posición similar —escéptica— en cuanto a la consideración de la “Staple Thesis” lo que ha dado lugar a referirse a ella , como la “Trampa del Staple” El bien primario exportable, tiene un efecto cicló. nico sobre la economía y la sociedad de un país y resulta muy difícil manejar la transición desde la producción basada en la exportación de productos primarios a la industrialización autónoma. Esbozando un cierto fatalismo, Innis se preocupa más en mostrar los daños ocasionados por la economía de exportación de bienes primarios y en predecir un aumento constante de la dependencia canadiense, que en sugerir políticas económicas concretas4. En el tema comunicacional, existe una predisposición parecida: augura un futuro progresivamente más sombrío.

Aplicando las categorías de Hayden White
Hemos mostrado que la obra de Harold Innis, aparentemente heterogénea, guarda una cierta continuidad. Algunas líneas de su pensamiento no lo abandonan jamás. Por ejemplo, en cuánto al modo de tramar, es evidente que la estructura de sus relatos corresponde a la tragedia: el hombre nada puede hacer para escapar de un destino que se encuentra escrito y del cuál es un juguete, una hoja en el viento. Encerrados en la trampa del staple o asfixiados por el avance descomunal de los nuevos medios, cada vez más omnipresentes y eficaces en su tarea de alejar a los hombres del diálogo personal y de la pertenencia comunitaria, los seres humanos no tienen salvación. Es inútil buscar en el investigador canadiense propuestas superadoras, soluciones concretas o utopías redentoras. El determinismo tecnológico condiciona la vida de los pobladores originales y actuales del Canadá y la humanidad asiste impotente al irrefrenable avance de los medios de comunicación. No puede afirmarse que la determinación sea meramente material. Si bien las características del bien primario exportado, modelaban la sociedad y la política canadiense, la articulación y su explotación eran derivaciones de las fluctuaciones de los mercados externos. Como observan distintos autores, mientras Frederick Jackson Turner postuló el crecimiento de la nación estadounidense en la experiencia de la frontera y el contacto de la civilización europea con el medio salvaje, Innis subrayó la persistencia de los europeos en extender mercados y poblaciones luchando contra la naturaleza. El primero destaca como la geografía imprime su carácter a una nueva sociedad; el segundo, como la vieja sociedad originaria se empecina —exitosamente— en sortear los obstáculos que el ambiente natural impone a su expansión. En el campo de la Teoría de la Comunicación también la noción de “medio” involucra algo más que el soporte material. Un complejo tejido de relaciones de poder, élites controladoras del saber y estructuras políticas, interactúan con él.
10

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

La acción y reacción provocadas por las innovaciones comunicacionales constituye el nudo de la obra de Innis, así como la decadencia y emergencia del staple informa sus escritos económicos. ¿Por qué, si el análisis de Innis escapa al determinismo material, la insistencia en la noción de tragedia para caracterizar la trama de su relato? La respuesta se funda en su insistencia en el carácter irremediable —y catastrófico podríamos agregar— de los cambios. Las sociedades asisten pasivamente ora a la emergencia de un nuevo staple, ora a la eclosión de un nuevo medio de comunicación. Lo único que pueden hacer es padecerlos, adaptarse y esperar —décadas si trata de un staple, siglos si nos referimos a un soporte comunicacional— su decadencia y reemplazo. La tragedia es aún más marcada que en otros historiadores que han recurrido al mismo género literario para el tramado, por su carácter absolutamente Marx, por ejemplo, remite a la opresión de explotadores y explotados como explicación de la tragedia e incluso determina etapas sucesivas en este camino. En cambio, para Innis, tanto la secuencia en la aparición de staples o de nuevos medios de comunicación, no responde a regularidad alguna. Los hombres aparecen como diversiones de oscuras deidades y lo único que pueden hacer es adaptarse, sufrir o morir. La afirmación anterior no significa que el canadiense no postule algún tipo de orden en el comportamiento humano, sólo subrayamos su carácter reactivo y compensatorio. En cuanto al modo de explicar —en términos de White, explicación por argumentación formal— resulta claro que Harold Innis no se contenta con la descripción formista del pasado y que tampoco adscribe al encuadre contextualista, separando tajantemente una época de las precedentes y subsecuentes para tejer un entramado relacional pluri-causal. Más compleja es —en principio y preliminarmente— la tarea de adjudicar el rótulo de organicista o mecanicista al modo de construir su argumentación. Aparentemente su obra contiene un cierto organicismo derivado de la complejidad creciente de los medios de comunicación y de las sociedades que los padecen. Sin embargo, este crecimiento no es el resultado de la actualización de las potencias tanto de los medios como de las comunidades humanas. Más bien, de manera ciclónica, intempestiva e irregular, emergen distintas realidades que carecen de un telos. El modo mecanicista de argumentación formal es más adecuado para describir el relato innisiano. Diferentes leyes, enunciadas con distintos grados de precisión, lo estructuran y permiten ordenar el análisis. La noción básica, de que las características del soporte material explican buena parte de los rasgos de la comunicación y de la sociedad que lo utiliza es atrayente por el desarrollo que tuvo en la obra de Mac Luhan, pero quizás no constituye una formulación demasiado estricta, aún en el ámbito de las ciencias sociales. Más interesantes para su examen son otras regularidades postuladas por Innis en distintas partes de su producción sobre comunicación.
11

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Una de ellas es la piedra angular del carácter trágico de su narración. Los adelantos en los soportes materiales de la comunicación tanto con medios escritos como visuales, proporcionan al mismo tiempo la posibilidad de conocer para las grandes masas —ponderaremos de qué manera este hecho no se sigue necesariamente— como la pérdida de la vinculación personal entre los seres humanos que establecía la oralidad. Otra ley derivada de los textos de Innis, consiste en la afirmación que a mayor extensión espacial del medio de comunicación, más fuertes y sofisticados son los mecanismos de control, los monopolios de conocimiento. Por ejemplo, la difusión potencial de la información en las sociedades modernas, generaría relaciones más democráticas a partir de la expansión mediática5. Sin embargo, la diadema intelectual de la Universidad de Toronto observaba una degradación de los medios a través del avance del mercado en los periódicos de gran circulación, que promovían, crecientemente, los grandes titulares, el aumento del espacio publicitario y la disminución de las columnas de opinión6. Existiría un juego de suma cero que impide el progreso humano: el incremento potencial del conocimiento se paga con la depreciación de la intimidad y de la vida comunitaria7 la mayor amplitud de los medios, conforma una élite controladora opresiva, tanto más sofisticada y poderosa; la generalización de los intercambios comunicacionales en las grandes masas puede desembocar en dictaduras fascistas. Finalmente, examinaremos la filiación ideológica de Innis mediante la utilización de la tipología propuesta por Hayden White ¿Anarquista, radical, liberal, conservador? En este caso la respuesta no es sencilla y explica tanto la fascinación que ejerce nuestro investigado como las múltiples derivaciones de sus ideas. La insatisfacción profunda que provoca la tragedia de las sociedades humanas, imposibilitadas y encadenadas por la sucesión de medios de comunicación se manifiesta en la existencia de leyes compensatorias que crean pares simbióticos: intimidad oral con conocimiento limitado; medios escritos masivos con standarización de la cultura; mayor potencial democrático con mayor sofisticación y control de la información, entre otros8. Esta insatisfacción podría adecuarse a la adopción por parte de Innis de una ideología radical o anarquista, nunca serenamente conservadora, e improbablemente liberal. La respuesta es sorprendente y refleja claramente la tensión entre el ciudadano Innis, la genialidad de sus percepciones y la insuficiencia de sus propuestas tanto en política económica como en reforma social9. Un aire anarquista se desprende de sus escritos, la nostalgia sobre las relaciones personales en las zonas rurales, cierta fascinación por la vida natural que lo acompañó toda su vida10. Sin embargo, esta preferencia de tono es sólo eso: una inclinación que no se traduce en prescripciones para terminar con la sociedad de su época de manera revolucionaria regresando a un pasado bucólico. Tampoco adhiere al radicalismo que implica una revolución social, conclusión que sería el lógico corolario de la tragedia mecanicista de su relato histórico, tal como había sucedido con Marx.
12

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis

En ese sentido, Innis vive atormentado por la oscuridad de su diagnóstico y las prevenciones que le ocasiona el devenir de la comunicación. Pero rompe con su medio académico de manera definitiva y se comportará como liberal: propondrá algunos cambios a través de los mecanismos institucionales y defenderá la democracia, de la que promueve su auto-depuración.

Conclusión
La contradicción entre el carácter trágico de su obra y la moderación de sus propuestas conforma la personalidad de Innis: demostró como a lo largo de la historia la libertad era imposible, pero la perseguía por el mismo sistema que la había encadenado. La tensión inicial del creador canadiense ha permitido dos modos de relacionarse con su obra. Por un lado, florecieron las críticas desde el presente sobre sus insuficiencias y contradicciones, en un ejercicio intelectual estéril. Por otro lado, germinaron semillas tan distintas de su pensamiento como la de Marshall Mac Luhan y su aldea global o la escuela nacionalista de economía política de Canadá, que tan influyente fuera en las décadas de 1960-1970. De ambas se puede decir que no han sido muy fieles al legado innisiano11. Mac Luhan postulaba un futuro venturoso cuando los medios electrónicos permitieran una real comunicación de los seres humanos superando las limitaciones de la “Galaxia Gutenberg” Los nacionalistas canadienses propusieron una . serie de medidas de control sobre el capital extranjero y la participación del estado en la vida económica y social, iniciativas que excedieron la prédica de Innis. En algún caso, influenciados por la Teoría de la Dependencia, han predicado la necesidad de un cambio aún más profundo de las estructuras políticas. Quizás estas derivaciones de la tradición heterodoxa del co-fundador de la “Staple Thesis” procuraron aliviar la angustia que provoca la lectura de su versión del devenir humano. Mac Luhan lo hizo incorporando un “deus ex machina” que desciende en el escenario de la tragedia del hombre de la mano —esta vez redentora— de la innovación tecnológica. Los economistas políticos canadienses nacionalistas, profundizando las imprecisas iniciativas de Innis y añadiendo otras que permitirían la transformación de la sociedad. En la exposición precedente, destacamos el carácter trágico del relato de Harold Innis; su utilización de la argumentación de tipo mecanicista para explicar el cambio social —o las inmanencias humanas— en términos de compensación o reajuste, completando un panorama sombrío en torno a las posibilidades reales de la libertad del hombre. Su posición de eterna disconformidad y la moderación en sus propuestas —que no coincide con la negrura de su lectura histórica— le aseguraron tanto la incomprensión de sus contemporáneos como la fascinación actual por la tensión no resuelta entre las negativas conclusiones de su reflexión intelectual y el compromiso democrático que lo impulsaba a postular la reforma dentro del marco de las instituciones.
13

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Notas
1 En palabras de Hayden White: Las conclusiones generales que he extraído de mi estudio de la conciencia histórica del siglo XIX pueden resumirse de la siguiente manera: 1) no puede haber “historia propiamente dicha” que no sea al mismo tiempo “filosofía de la historia”; 2) los modos posibles de la historiografía son los mismos modos posibles de la filosofía especulativa de la historia; 3) esos modos, a su vez, son en realidad formalizaciones de intuiciones poéticas que analíticamente los preceden y que sancionan las teorías particulares utilizadas para dar a los relatos históricos el aspecto de una “explicación”; 4) no hay base teórica apodícticamente cierta para afirmar de manera legítima una autoridad de cualquiera de los modos sobre los demás como más “realista”; 5) como consecuencia de esto, estamos obligados a hacer una elección entre estrategias interpretativas rivales en cualquier esfuerzo por reflexionar acerca de la historia en general; 6) como corolario de esto, la mejor base para elegir una perspectiva de la historia antes que otra es por último estética o moral, antes que epistemológica, y finalmente, 7) la exigencia de cientifización de la historia no representa más que la afirmación de una preferencia por una modalidad específica de conceptualización histórica, cuya base es moral o bien estética, pero cuya justificación epistemológica todavía está por establecerse. (White, 1980: 11). Es importante señalar que la co-autoría de la idea sobre la influencia del bien primario exportable con Mackintosh no acredita coincidencias más profundas. Mientras Innis era persistentemente pesimista sobre la posibilidades de superación de la encerrona que implicaba la producción de bienes primarios exportables, Mackintosh creía que Canadá llegaría a ser un país industrial. Del mismo modo, los escritos de Innis no pueden ser incluidos en modo alguno en escuela económica (ni neoclásica, ni keynesiana) en tanto que la gran figura de la Universidad de Queens adhirió al keynesianismo y sostuvo que la intervención estatal y una profundización de la inversión extranjera en su país eran los medios más idóneos para lograr el desarrollo. Surgirían así, a partir de este enfrentamiento inicial entre los co-fundadores de la Staple Thesis dos escuelas: la continentalista, tributaria del optimismo mackintoshiano y partidaria de la integración económica con los EEUU y la nacionalista, derivada del pesimismo de Harold Innis, refractaria a la inversión extranjera y profundamente crítica de la dependencia. Obsérvese que tanto la vida en el Paraíso como la Edad de Oro de Hesíodo comparten ciertos rasgos en común. En ambos “topos” no existe la maldad y el tiempo se ha detenido, ya sea por la acción de Dios en el relato bíblico como por la de Cronos en la narración del autor de “Los trabajos y los días” La expulsión del Paraíso y el fin de la Edad de Oro no solo implican el comienzo . de la maldad humana, sino también la lucha por la subsistencia y la aparición de la dimensión temporal. Para muestra de la tibieza e imprecisión de las soluciones propuestas por Innis, recomendamos la lectura de su artículo “The Canadian Economy and the Depresión” En él se describen las con. secuencias de la crisis, la acción de los monopolios y la situación económica desfavorable. Las recetas para superarlas son poco contundentes: “Los riesgos de introducir equivocadamente un conjunto de decisiones son tan obvios como la necesidad de introducir decisiones correctas. La política del nacionalismo económico que intenta crear una economía autosuficiente para estabilizar y asegurar la producción de bienes tiene graves consecuencias para una economía que cabalga en la cresta del industrialismo moderno y se encuentra vinculado con un mercado internacional. El industrialismo ha suministrado bienes en abundancia pero no seguridad.” A continuación, sustenta sus dudas en cuanto a las herramientas correctivas en la insuficiencia de estudios sobre la realidad canadiense: “Las características sobresalientes de los problemas canadienses han sido delineados claramente, pero los detalles permanecen en la oscuridad y la oscuridad dificulta la prescripción” . (Innis, H., 1956 A: 135). Esta era la creencia de los teóricos de Chicago, quiénes influyeron decisivamente en Innis (recordemos que el canadiense se doctoró en la Universidad de Chicago con una tesis sobre el Canadian Pacific Railway) John Dewey, por ejemplo, creía que ante la ausencia de una tradición

2

3

4

5

14

La opresión de la tecnología. Libertad y determinismo en el pensamiento de Harold Innis
de significación en un país nuevo, la unidad de estas comunidades se alcanzó a través de los intercambios comunicacionales. “En los EEUU, la comunicación reemplazaría a la tradición. El establecimiento de un orden social se alcanzaría a través de la reunión de las personas que crearían una cultura en común, proceso que simultáneamente se intenta incorporar en la elaboración de instituciones sociales fundamentales para el republicanismo cívico. El carácter simbólico de las cosas, de las relaciones sociales y de las instituciones, más que el resultado de la memoria cultural y cognitiva del pasado, estaba a punto de ser creado. En este sentido, el concepto de comunicación de Dewey se refiere a la actividad de creación e imaginación y no simplemente a la transmisión y control del conocimiento y de la cultura. Innis se distanció de esta expectativa a través de la concepción que tenía de las implicancias de los monopolios del conocimiento y enfatizó la necesidad de mantener la tradición oral como contrapunto a los medios de comunicación impresos.” 6 En palabras de Innis: “Coincide con la declinación de los editoriales y de la libertad de expresión con la emergencia de grandes titulares en los grandes periódicos y sus demandas de excitación, incluyendo guerra y paz, para apelar a un amplio rango de tipos mentales más bajos” (Innis, H., 1956 B: 127). Un buen ejemplo de la insatisfacción permanente de Innis en relación con las posibilidades de expresión y sus concreciones en términos de libertad, se encuentra en su evaluación sobre la Primera Enmienda de los EEUU. Al contrario de lo que podría suponerse la Primera Enmienda implicaba el triunfo de los grandes diarios para imponer temas y aplastar la comunicación cara a cara, con la degradación de la construcción política a partir de la experiencia personal y la generalización de una cultura de masas standarizada. Solo en contadas épocas de la humanidad se ha podido —según el juicio de Innis— escapar a la opresión compensatoria. La flexibilidad de la tradición oral permitió a las ciudades griegas lograr el equilibrio entre espacio y tiempo. Ese equilibrio se mostró esencialmente inestable, justamente por las leyes que rigen la comunicación. Distingamos que si bien un economista debe intentar respuestas para operar sobre la realidad (y en este sentido Innis decepciona) no es obligación de los intelectuales presentar programas detallados de cambio social. Es necesario anotar dos circunstancias de su biografía: el origen rural del historiador canadiense y su afición por los viajes atravesando la agreste geografía de su país. No se trata de realizar un juicio moral sobre estos derroteros, ni siquiera sobre su validez científica. Se procura señalar las dificultades para hablar de continuidad del pensamiento innisiano.

7

8

9

10

11

Bibliografía
Innis, H.A. 1956 A. The Canadian Economy and the Depression EN Essays in Canadian Economic History, Toronto, University of Toronto Press. Innis, H.A. 1956 B. Government Ownership and the Canadian Scene. EN Essays in Canadian Economic History, Toronto, University of Toronto Press. Innis, H.A .1933. Problems of Staple Production in Canada, Toronto, Ryerson. Innis, H.A. 1956. The teaching of Economic History. EN Essays in Canadian Economic History, Toronto, University of Toronto Press.
15

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Innis. H.A. 1956. The Wheat Economy, EN Essays in Canadian Economic History, Toronto, university of Toronto Press. Lucchini, M.C. 1999. La reflexión sobre la industria en la Argentina y el Canadá de entreguerras: los casos de Alejandro Bunge y Harold Innis, EN AA.VV, Industrialismo y nacionalidad en Argentina y el Brasil, Buenos Aires, Del Signo. Mackintosh, W.A. 1967. Economic Factors in Canadian History, EN Approaches to Canadian Economic History, Toronto, McClelland and Steward. White, H. 1980. Metahistoria, la imaginación histórica en el siglo XIX en Europa, México, FCE.

16

Calderón, Graciela Matilde Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires
hieronymus@arnet.com.ar

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina
Resumen
La diáspora china ha sido objeto de numerosos estudios en todo el mundo. En muchos países, como es el caso de la Argentina, la inmigración china es aún un fenómeno nuevo. Sin embargo, en países como Canadá la inmigración china es de larga data y el estudio de las comunidades chinas en ese país ha producido un gran número de trabajos. Un examen comparativo de la inmigración china en Canadá y en la Argentina y un repaso de las investigaciones acerca de la inmigración china en estos países aportará elementos para empezar a ensamblar los conocimientos acerca de los movimientos transnacionales en la diáspora china.

Palabras clave: diáspora china – migraciones – comunidades chinas – Argentina Chinese Immigration in the Americas. A Comparison of the Canadian and Argentine Experiences Abstract:
The Chinese diaspora has been the subject of an increasing number of studies around the world. In many countries, such as Argentina, Chinese immigration is a recent phenomenon. Chinese immigration, however, has a long-standing tradition in Canada and in the past three decades research of Chinese communities has yielded numerous contributions. A comparative enquiry of Chinese immigration to Canada and Argentina and a brief survey of research on Chinese immigration in these two countries should provide elements to help piece together transnational flows in the Chinese diaspora.

Keywords: chinese diaspora – migration – Chinese communities – Argentina – Canada
Graciela Matilde Calderón es Profesora Titular de Traducción (alemán) en la Carrera de Traductor Público, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires. Doctoranda del programa “International Doctorate for Translation and Intercultural Studies” de la Universitat Rovira i Virgili, Tarragona, España. Miembro investigador del Intercultural Studies Group de la URV, Tarragona. Traductora de alemán e inglés. Licenciatura (Mag. Phil.) en Interpretación alemán, inglés y español en la KarlFranzens-Universität, Graz, Austria. Anterior actividad docente en el Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas Juan Ramón Fernández (1996 – 2004). Traductora independiente.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

L’immigration chinoise Dans les Amériques. Une comparaison des expériences canadiennes et argentines Résumé
La diaspora chinoise a été l’objet de nombreuses études partout dans le monde. Dans plusieurs pays, comme l’Argentine, l’immigration chinoise est encore un phénomène nouveau. Cependant, dans des pays comme le Canada, l’immigration chinoise existe depuis longtemps et l’étude des communautés chinoises dans ce pays a suscité un grand nombre de travaux. Un examen comparatif de l’immigration chinoise au Canada et en Argentine et une révision des recherches faites sur l’immigration chinoise dans ces pays apportera des éléments pour commencer à assembler les connaissances par rapport aux mouvements transnationaux dans la diaspore chinoise.

Mots clés: diaspore chinoise – migrations - communautés chinoises - Argentine- Canada. 1. Introduction
The movement of people out of China has been taking place in a manifest way for over three hundred years now. But Chinese immigration in the Americas only became a field of study when social and political conditions were apt for the development of an area of research with Asian immigrants involved both as objects of study and as agents of research. In Canada, where Chinese immigration dates back to mid-nineteenth century and constitutes the country’s largest visible immigrant group, Asian studies and Chinese studies only started to develop in the late sixties, when immigration policies changed. Argentina, on the other hand, is faced with a new immigration wave: that of the Chinese. The history of Chinese immigration to Argentina is very recent, though it has gained momentum since the late nineties. Although research on Asian communities in Argentina is at an embryonic stage of development, there is an increasing sense that enquiry in that field is needed. Studies which see Chinese immigration as part of a diaspora, implicitly acknowledge the benefit of researching Chinese migration as a flow of people and capital of a transnational nature. Chinese immigration to Canada and Argentina can be seen as part of a greater movement, and a comparison of the features in each case is of potential interest both to the academic world as well as to community-based organizations that deal with the well being of citizens in both countries.
18

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

2. Chinese immigration to Canada
Although very often seen as starting with the construction of the Pacific Canadian Railroad, the intake of Chinese laborers in Canada really began in 1858 as a consequence of the gold rush in the Fraser Valley in British Columbia. Chinese mine workers did not come directly from China but from the gold mines in the US West Coast (Li 1998). Later, between 1876 and 1885, laborers came directly from China to build the Canadian Pacific Railway. In 1885, by the time the construction of the railroad was finished in British Columbia, approximately 7,000 Chinese were registered as living in Canada. The completion of the railroad created a temporary excess of labor, and this shortage of work in Canada’s West coast led to angry reactions from non-Chinese laborers, who blamed the Chinese for diminishing wages. Discrimination was widespread and the government’s response to this situation was to introduce a head tax in 1885, in order to restrict further immigration. The initial amount to be paid by Chinese immigrants entering Canada was $ 50. In reaction to this, China made an official complaint about such a discriminatory measure, since no other immigrant group was subjected to the payment of any entrance tax. However, as Chinese immigration —which was at this time mainly from the Guangdong area— did not seem to diminish substantially, the head tax was raised in 1900 to $ 100 per person. Still it did not seem to be sufficient a deterrent for willing Chinese immigrants, and in 1903 a further increase was introduced bringing the head tax to $ 5001. Although this last increase caused a sharp fall of Chinese entries to Canada in 1905, the year the tax was enforced, 1908 saw again totals of immigrants equaling 1902 figures. The completion of the railroad forced Chinese to move out of British Columbia and into other provinces to secure their livelihoods through other jobs. The move was largely to urban centers, and businesses such as laundries, grocery stores, restaurants and vegetable orchards began to flourish in their hands. In the wake of post World War I economic depression the Chinese were yet again made responsible for the shortage of work and in 1923 the Chinese Immigration Act, also known as Exclusion Act, went into effect. The consequences of the enforcement of the Exclusion Act were felt within a short time and they lasted for a number of years. The 1921 census indicates that there were 39,587 Chinese living in Canada at that time. Twenty years later, in 1941, total Chinese population had dropped to 34,627 and it subsequently dropped down to 32,528 in 1951. It was only in 1947 that the Chinese Exclusion Act was repealed. The repealing of the Exclusion Act in the United States in 1944 helped the plea of Chinese Canadians. The official discriminatory immigration policy, however, was only to end in 1967, when Chinese were allowed to immigrate as independent immigrants. This change of policy was followed by an immediate increase of Chinese immigration, the make up of which changed dramatically with respect to the early days. In recent times, Chinese immigration has reached peak numbers.
19

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

New immigration policies in Canada since the late sixties encouraged the influx of immigrants. The new policies meant a 180-degree turn for Chinese immigrants, who after almost a hundred years of discriminatory policies were now finally considered acceptable candidates for immigration. In 1967, an immigration program was designed with the aim of attracting skilled immigrants through a “points system” In the postwar years and until 1967, . political development had also closed exit to people in mainland China, leaving Hong Kong and Taiwan as main suppliers of immigrants to Canada. As Li (1998) points out, alone the fact that prior to 1967 Canada had no Embassy in China made it very difficult for potential emigrants to get access to Canada. Until the 1980s immigration from the PRC was very low. Between 1968 and 1976, as shown in Li (1998), 67.4 % of Chinese immigrants to Canada came from Hong Kong. Until 1994, Hong Kong retained the larger share of immigrants (ranging between 50 % and 68 %). Second came Taiwan with a percentage that hovered around 10 %. In the 90s, the PRC’s “open door” policy changed drastically the make up of Chinese immigration. Canada opened its immigration office in Beijing which processed applications directly from the PRC. Consequently, the PRC became the main supplier of Chinese immigrants to Canada after 1998. In 2002 Canada’s new Immigration and Refugee Protection Act (IRPA) took effect. It changed the selection system for skilled workers by modifying its points distribution and setting a higher pass mark (Shi 2004). Although the new system is considered by some to put Chinese immigrants at a disadvantage —since language requirements are more stringent— it does not seem to have reduced the inflow of new Chinese immigration. In fact, what is likely to have changed is the educational background of new immigrants from China. As indicated in Statistics Canada (2008), in 2007, as in previous years, the top birth place for immigrants arriving in Canada was China, with 28.900 persons. It is interesting to point out that Canada is second only to Australia in foreignborn population. The 2006 census (Statistics Canada, 2006) indicates that immigration growth has had a 75-year high between 2001 and 2006 with 6,186,950 foreign-born residents (19.8 % of population). According to the same census, the People’s Republic of China (PRC) is the leading source of newcomers to Canada amounting to 14 % of all recent immigrants. Three large urban centers attracted 7 out of 10 newcomers. This applies to Chinese immigration too. As in previous periods, Toronto’s Census Metropolitan Area (CMA) remained the main gateway for immigrants. Of all newcomers (1.1 million between 2001 and 2006) 52.3 % settled in Ontario and of those who settled in Ontario, 68.3 % chose the Toronto CMA area. Of all newcomers to Toronto, 69.8 % came from Asia and the PRC was at the top of the 5 leading Asian countries. Québec, in turn, showed an increase in immigrant intake with Montréal CMA receiving the highest number of immigrants in 25 years. Thus Montréal climbed to second place, after Toronto, as a gateway for immigration. Yet, of those newcomers to Montréal only 31 % are Asians, and 60 % of recent immigrants have French as a mother
20

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

tongue. This marked rise in immigration for Montréal is coupled with a rise of immigrants from the PRC. For the first time mainland China leads the ranking of birthplaces together with Algeria for recent immigrants (both account for 10.3 % respectively of total immigrant intake). British Columbia continues to have the second highest proportion of foreignborn population (27.5 % of total population), following Ontario (28.3 %). Of all newcomers to Vancouver CMA, 78.2 % come from Asia, thus turning Vancouver into the Canadian urban centre with the largest share of Asian newcomers. In the last two censuses, however, there has been a decline of newcomers to Vancouver. Statistics Canada ascribes this decrease to a decline in the exodus from Hong Kong. Of all newcomers to Vancouver, 26.2 % come from the PRC. In turn, of all PRC immigrants to Canada, Toronto received 41.2 % and Vancouver 25.7 %. In the nineteenth century, the composition of the first contingents was determined by the push factors of Chinese economy. China’s coastal provinces —such as Fujian and Zhejian, but also specifically counties such as Taishan— are known to have expelled laborers through the nineteenth and twentieth centuries. Such is the composition of Chinese immigration in Southeast Asia, for example.

2.1. Chinese entrepreneurship and Chinese associations in Canada
The many restrictions imposed on Chinese immigrants throughout the late nineteenth century and until 1967, impaired their lives as individuals and as a community. Their ability to compete in the labor market was seriously harmed. In the early days they were hired as cheap labor. Their wages were much lower than those of their white counterparts and, moreover, they were banned from performing any skilled task even if they had the ability to perform them. As stated in Li (1998), the differential wage system for Chinese and white workers seems to have been in place still in the 1930s. In the 1930s, however, some changes happened in the occupational pattern of Chinese. The days of the construction of the railway were followed by, again, mining, farming, and manufacturing. However, exclusion from the core labor market forced them into service-oriented businesses. By 1931, 40 % of Chinese immigrants worked either as servants, cooks, waiters or laundry workers. Visibly, Chinese entrepreneurship surged as a response to discrimination. Pools of independent (initially mainly male) Chinese opened restaurants, laundries and, eventually, groceries in the ethnic enclaves. This shift coincided with a move eastwards and towards urban centers. In Montréal, for instance, the first Chinese (Cantonese) laundry is recorded to have opened in 1877. From 1894 to 1901 approximately 1,000 Cantonese moved to Montréal and between 1901 and 1911 some 720 more arrived to work in laundries (Helly 1987). During that time they invested to open 1063 laundries. When the market started experiencing saturation of laundry services, Chinese moved on to businesses that proved more lucrative. They realized that there was an ethnic market made up of the over 1,000 Cantonese residents in Montréal. Many pursued occupations such as tobacco sellers, barbers or tailors, but laun21

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

derers preferred the restaurant business. Yet another group, that of entrepreneurs who had already had success in the laundry business, saw an opportunity in the ethnic grocery business. This shift towards restaurants, mainly, and groceries was a response to economic downturns in the pre-World War I era and during the Depression. Their investment in restaurants was such that, as indicated by Helly (1987), in 1931 they owned 71 restaurants out of a total of 524 restaurants in Montréal, although they represented only 0,002 % of the Montréal population. The Cantonese restaurant and groceries businesses allowed immigrants to rely on their own ethnic networks for income and to avoid as much as possible work under white employers. Until the repeal of the Exclusion Act, no new immigrants came to Québec, and so the existing population was enough to cover existing jobs in the restaurant, groceries, and import businesses owned by Cantonese. From a demographic point of view, it was a peculiar community: in 1951 34.5 % of Chinese residents in Québec were over 55 years old, and most of them were male. In 1921, there was one female for every 19 male Chinese residents, and in 1951 the ratio was one to four. The unequal treatment given to Chinese settlers in Canada in the nineteenth and twentieth centuries, which excluded them from rights to citizenship, landownership and interracial marriage, led them to resort to traditional organizations they knew from their region of origin. The lack of prospects for assimilation into the host society pushed them to rely even more strongly on Chinese associations. In the nineteenth century, immigrants predominantly from the Guangdong and Fujian provinces, set up organizations which followed the model of the huiguan associations. These voluntary associations had been set up by internal Chinese migrants as early as the fifteenth century (Kuah-Pearce 2006). They are hierarchical and controlled by the wealthier members. Different huiguan often federate into one organization, functioning under names of benevolent societies. However, there were also other types of associations: the triads, or secret societies. The latter are brotherhoods with open membership united by the pursuit of a common goal (2006). Both huiguan and triads abounded in the nineteenth century overseas Chinese communities. The first Chinese social organization in Canada is, according to Li (1998) the Hong Society, founded in Barkerville, British Columbia in 1862. Later, chapters were formed in other towns. In the early years, these associations dealt mostly with local problems, but at a later stage they also took sides on political events in China. Until the founding of the Chinese Benevolent Consolidated Association in 1884, in Victoria, the Chinese community in Canada often asked the Consul General in San Francisco to speak for them in dealing with the government of Canada (Li 1998). At the turn of the nineteenth century, however, British Columbia saw the emergence of many Chinese associations, and Vancouver’s Chinese Consolidated Benevolent Association officially established itself in 1906. Again, this type of association was a cluster of various associations, many of them based
22

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

on its members’ place of birth. The spreading of Chinese immigrants across the Canadian territory triggered the founding of Chinese associations in other Canadian regions. When the Chinese Immigration Act of 1923 was enacted there were about 10 associations in Toronto and 7 in Calgary (Wickberg 1979). In the postwar era, particularly with the adoption of more open policies towards Asian immigrants, Chinese settlers became citizens of Canada. Therefore, their relationship to society and government changed, and so did the organizations they used to support. From brotherhoods, or regional organizations, they became associations cooperating side by side with government level agencies. Much of their success has been attributed to their leadership and organizational skills (Kuah-Pearce 2006). S.U.C.C.E.S.S in British Columbia is one such organization. Created in 1974, this organization draws support from different sources, both at government and community level, and promotes successful cooperation between immigrants and Canadian citizens for the well being of society at large. Given its structure, scope and size, it is one of the most important agencies oriented towards Chinese immigrants nationwide. Contrasting in size, the Chinese Family Services organization in Montréal, also caters for Chinese immigrants to Québec. They act as a referral center for new arrivals, but also supply services and organize key activities for the community. Due to increased Chinese arrivals to Montréal in the past 5 years, their activity has picked up recently2. As a consequence of the enforcement of governmental policies that encourage the establishment of multi-ethnic agencies, these organizations nationwide are now challenged as ethnic organizations. Preserving their character as ethnic associations will depend both on the communities as well as on the governmental policies.

3. Canadian research on Chinese immigration
Although Chinese immigration to Canada has a long tradition, research on the Chinese presence in Canada lags behind when compared to research on European immigrant groups. Ye’s study on Chinese immigration to North America (Ye 2005) goes through the origin of Asian studies in the US and in Canada, highlighting the lines along which research in that field has developed. In the years prior to the establishment of the “points system” for immigration, research on immigrant minorities was negligible. Only in the seventies, when as a result of new multicultural policies projects that focused on ethnic groups were encouraged, did the field of Asian studies begin to flourish (Ye 2005). In 1982, the publication of From China to Canada: A History of the Chinese Community in Canada, was the culmination of a series of projects conducted by University of British Columbia (UBC) professors Wickberg, Johnson and Willmott. Similarly, in Québec, Helly (1987) published a study on the Chinese in Montréal. Scholarly research acknowledged thus Asian im23

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

migrants as a constituent element of Canadian society. Yet the researchers themselves were outsiders to the communities. Only later, when generations of Asian immigrants went through Canadian universities and there was room for Asian researchers in faculties, did “insiders” start to churn out research in the field. In this respect, research by Peter Li, Anthony Chan and Kwok Chan are a clear indication of a movement that started in the late seventies. A perusal of the UBC Chinese Canadian Research Collection index shows a clear growth of work written by Chinese Canadian together with an overall growth of research on Asian issues. As Ye (2005) points out, in the nineties “transnationalism” became a buzz word for immigration scholars. In the previous decades, research had concentrated on history, on Chinese railway workers, on local communities’ history, but little attention had been given to other issues including Chinese Canadian transnationalism and comparative studies with other overseas Chinese communities. Indeed the term “Chinese diaspora” began to appear in the anglophone literature in the 90s, as reported by Kuah-Pearce (Kuah-Pearce 2006). According to these authors, ever since they began leaving their homeland in large numbers, Chinese migrants have never abandoned a sense of ethnic Chinese identity. Indeed, the imagined or real return to China at old age is a permanent element in immigrant narratives. The transnational approach to Chinese migration calls for comparative studies and also for the inclusion of China, Taiwan, Hong Kong, or other points of origin of migrants as part of the migrant equation. Implicitly, early day accounts of Chinese immigration to North America, where Chinese are portrayed as “sojourners” acknowledged the “transnation, alism” of this immigration. Yet, for the most part, those accounts attempted to show that Asians, in particular the Chinese, had little commitment to the host society and were not willing to integrate. Debate arose over the years on the issue of whether the Chinese came to North America as “coolies” or on a “credit ticket” system, and on the degree to which these immigrants were free to make their decision or knew about the system that brought them to the Americas. In recent years, research has followed lines that have to do, on the one hand, with efforts on the part of federal and provincial agencies to tackle the issue of Canadian multiculturalism, and on the other hand, with the strength of certain disciplines to provide answers to problems in large urban centres. Thus we can see that both immigration itself and the research thereof concentrate in three large urban centres: Toronto, Vancouver, and Montréal. As part of the Metropolis project, CERIS is an Ontario centre that includes on one side, Toronto area universities, and on the other, governmental and community partners, aiming at encouraging research on issues related to the impact of immigration in the Toronto metropolitan area. Similarly, Metropolis provides the framework for the Montréal and Vancouver research centres. The Metropolis Centre of Québec —Immigration and Metropolis (QMC – IM)— comprises six Québec universities and federal agencies. Metropolis British Columbia was established
24

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

in 1996 to help understand and discuss at a public level immigration issues in British Columbia and to provide analyses and findings on those issues. Reflecting a smaller Chinese immigration to Québec than to Ontario and British Columbia, the Québec centre has very few researchers of Chinese origin and has produced the least contributions on Chinese diaspora in Canada. CERIS, on the contrary, has a very marked involvement of Chinese-Canadian scholars and has provided —and continues to do so— insights on Chinese immigration in the Toronto metropolitan area. In Ontario, a fair amount of work in this particular area comes from disciplines such as geography and economics, but sociology and policy studies are also represented. Research is undertaken in an interdisciplinary and collaborative fashion. Researchers from different fields within a region, but also from different provinces, such as Alberta and Ontario, carry out qualitative and quantitative research on immigration issues. In British Columbia, most research has been undertaken by academics at the University of British Columbia and the Simon Fraser University, and much of that research has come from the field of economics. In a similar manner to the CERIS experience (Ontario), collaborative work abounds. And Canadian Chinese researchers also have an increasing presence at research institutions in British Columbia3.

4. Chinese immigration to Argentina
Argentina has been receiving larger contingents of Chinese immigrants only in the past forty years. The new immigration comes from very different regions – so different at times, it is inaccurate to refer to “Chinese” immigration as if it entailed a single nationality. Throughout the late 1970’s and early 1980’s immigration came largely from Taiwan and Hong Kong. Immigrants were mostly professionals, business-owners or qualified staff who decided to leave Taiwan or Hong Kong in the hope of finding quieter horizons, both from a political as well as from an economical point of view. Throughout the nineties and stretching to the present day, East Asian immigration comes largely from the PRC, with Fujian province being the most likely former home of Chinese immigrants in Buenos Aires. This information has been obtained on the basis of interviews and media reports since official data are scant and inaccurate. The last national census —the 2001 census— states that there are 4,184 Chinese immigrants in Argentina. It is the only official set of data that contains an explicit mention of Chinese as a separate nationality entry. No differentiation between mainland Chinese and Taiwanese is done. The most recent data on Asian immigrants officially admitted into Argentina as residents does not differentiate between countries. According to INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) surveys, a total of 13,812 Asian immigrants acquired resident status between 1999 and 2004 (Bogado Bordazar 2003).
25

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

These figures show that Asian immigration is not a focus of federal agencies, a fact that contrasts with the economic relevance and the presence of Chinese in Argentine media. It also indicates the need for studies that help ascertain the number of Chinese immigrants, since the official statistics do not reflect reality. The prevailing lack of reliable data on the Chinese immigration to Argentina and to Buenos Aires in particular, should be compensated by resorting to alternative methods in order to determine the size and makeup of this community. The main obstacle resides in the illegal nature of an (allegedly large) part of the community in Argentina. A perusal of the 2005-2006 Buenos Aires city telephone directory yields approximately 1,600 Chinese family names.4 Also the Chinese community has organizations, which should be considered key sources of information in any attempt to establish the size and structure of the community. An organization which calls itself a “chamber” (Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de Gran Buenos Aires), known as CASReCh, has been set up, with a total of 1850 supermarkets and convenience stores alone in Buenos Aires and in the Greater Buenos Aires area. In Argentina, the CASReCh has 2563 members. All CASReCh authorities are ethnically Chinese, except for its Secretary General, an Argentine lawyer. This association, which was created in 2004, suggests the growth of a Chineseowned economy in Argentina5. If we consider only the 1560 supermarkets members of this association in the districts of Buenos Aires and Greater Buenos Aires, we realize that the total number of Chinese in Argentina has to be far higher than the 2001 census reported (i.e. 4,184 for the whole of Argentina)6. The Taiwanese have at least four schools in Buenos Aires7. These schools offer tuition on Saturdays so as not to collide with the Argentine school calendar. Of those Non-Taiwanese Chinese immigrants who attended Chinese schools in Argentina, all attended Taiwanese schools up to 2004. Since then, they can also attend a school which is populated by PRC nationals8. This school – like most of the Taiwanese ones – operates in a local school building and it also offers language courses on weekdays.

4.1. Chinese associations in Argentina
As stated in previous sections, overseas Chinese rely on their ethnic organizations. Many of those are purely community organizations and have no need to be registered as such in the host countries. However, there are other organizations whose nature demands that they be registered. A survey of those organizations should also be a strong indicator of the size and weight of Chinese immigration to Argentina. The Inspección General de Justicia (IGJ) is the governmental body that registers and controls all associations set up in Argentina. A survey of all associations including the terms “China” or “Chinese” was conducted, and results show
26

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

that approximately 50 are Chinese residents’ associations, either from the PRC or Greater China9. There is also a new influx of Chinese migrants worldwide: that of young Chinese studying overseas. Whereas the English-speaking world used to be the most likely destination for young Chinese, nowadays the rise of Spanish as a foreign language has prompted many young Chinese to study in Spanish-speaking countries. These students also congregate in organizations such as the Argentine-Chinese Youth Development Forum (Foro Argentino Chino de Jóvenes para el Desarrollo).

5. Research on Chinese immigration to Latin America and the Caribbean
Figures on overseas Chinese population are unevenly accurate. Regions with a stronger Chinese presence, a research tradition, and periodical comprehensive censuses, have reliable data, such as the United States, Australia, Canada, and the European Union. Yet other regions, where Chinese immigration was once important and is now dwindling, such as Cuba, Panama or Peru, or where the influx of Chinese migrants is so new that their presence is not accounted for in censuses, lack data to be used for research purposes. Comprehensive global estimates date from the late eighties, such as those included in Poston et al. (1994). Moreover, key works of the Chinese diaspora studies, such as the Encyclopedia of the Chinese overseas (Pan 1999) include 1967 population counts for Spanish America with no estimates about Brazil. A newer and comprehensive study that focuses on Chinese immigration to Latin America and the Caribbean (Kent 2003) notes that there is an incongruity between the 1960s and the 1990s data, and points out to the lack of evidence for alleged growth in Chinese population in certain countries, such as Peru. Although Chinese population in North America clearly outnumbers that of any other country in Central America, the Caribbean and South America, Chinese immigration to Latin America can be traced back to the colonial times (Chou 2002, Kent 2003, Checa-Artasu 2007). Yet the bulk of Chinese migration to Latin America arrived between the second half of the nineteenth century and the Great Depression. The two main forms of immigration – under long-term contracts and as free migrants – account for several hundred thousands of (mostly male) immigrants. Their main destinations were the Caribbean and Peru. Recent research on the Chinese diaspora has recovered the history of these peoples. This trend is part of a scholarly effort to piece together Chinese immigrant history to Peru, Brazil, Panama, Costa Rica, and Mexico, as well as to study the new immigration flows to those countries where Chinese are immigrating at present. Thus anthropological and historical research has highlighted the influence of the Chinese presence in countries such as Peru, Costa Rica, Panama, Mexico and Brazil (Chou 2002, Lock Reyna 2006, Pinheiro-Machado 2006). The Brazilian case is of particular interest since there is evidence of a rapidly growing Chinese
27

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

community in Brazil too: current estimates place Chinese immigration to Brazil at 350,00010.

5.1. Research on Chinese immigration in Argentina
The first (unpublished) piece of research on the Chinese community in Argentina was carried out as part of the Masters’ Program in International Migration Policies (a joint program between the University of Buenos Aires, an Argentine federal bureau and two international organizations, the Organization of American States and the International Organization for Migration). Kuo Wei Sui Lee, an Argentine-born Chinese Master student, embarked on a project aimed at ascertaining the “problems” associated with the integration of Chinese immigrants to the host country. In order to do so, he conducted in 1998 a survey among 1,000 Chinese in Argentina, both legal and illegal residents in Buenos Aires and environs. Although less than a third answered the questionnaire, Sui Lee, as a community insider, was able to access illegal immigrants’ accounts and thus to provide first-hand information on that group (Sui Lee 1999). However, as the majority of respondents came from Taiwan it failed to represent the actual make-up of Chinese immigration at that time. Although the oldest and most traditional Chinese immigration to Argentina appears indeed to come from Taiwan and to a lesser extent from Hong Kong, informal communications with respondents within the Chinese supermarket owners’ association, and experiential evidence clearly dispute this claim. Sui Lee’s piece of research is unique in that it accesses information on Chinese residing illegally in Argentina. For this group he designed a special questionnaire, which was responded by all interviewees (80 individuals). His findings indicate that illegal residents do not share the salient characteristics of the group residing legally in Argentina. In this group Sui Lee finds a majority of PRC-Chinese (75 %). While the study states that 25 % claim Taiwan to be their country of origin, results seem to indicate that Taiwan passports are sold in the illegal market mainly to PRC nationals. Those questionnaire results also point out to the socioeconomic and educational background of the interviewees: 50 % are agricultural workers; only 38% finished primary school; 98 % are male; and 83 % between 25 and 40 years old and 58 % came to Argentina with no other family member. The questionnaire expressly addressed migratory issues such as whether individuals immigrated independently or through networks of any kind. The results show that only a minority of those interviewed (10 %) arrived in Argentina as a consequence of an independent immigration procedure. In 66 % of the cases “snake heads” (sic) intervened, and other informal networks in China account for the individuals’ decision to choose Argentina as a destination. Another issue addressed by the questionnaire is whether Argentina is seen as an entrepot country or as a means of immigrating to a third country. Different questions in different sections aim at finding out what the respondents expect in this regard. When asked if they consider Argentina “a bridge to the first world” or a “final destination” 47 % answered yes to the first option and 45 % to the second. , Of those who would like to move on to other countries, 84% would like to im28

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

migrate to the US and 15% to Canada. However, out of 75 % of immigrants who financed their immigration through third parties, 99% answered that they would consider remaining in Argentina after paying back their loan. Ten years have gone by since these interviews were conducted. Since then, Chinese immigrants have arrived in larger numbers, and they have continued to open up supermarkets and retail stores. The make up of the community is changing drastically and PRC-Chinese are taking over the dominant role in this immigrant group. Part of the explanation is to be found in China’s policies: the PRC has been opening up its gates to let more citizens emigrate. Another part of the story is to be found in the local context: when in 1998 Sui Lee surveyed the Chinese community, Argentina’s currency was on a par to the US dollar. That made Argentina a very expensive country to immigrate to for immigrants in general, but for mainland Chinese in particular. On the other hand, the value of home remittances was certainly competitive. Since then, Argentina has seen a major economic crisis (2001-2002), which shook the expectations of immigrants of all nationalities. The relatively fast recovery from that crisis has been coupled with a devaluation of the local currency: the exchange rate in 2007 was approximately 3.15 Argentine pesos to the US dollar, which has also had consequences for immigrants, whose hopes by and large are to perform well economically in the country of destination. On the regulatory side, in 2004 the Argentine National Migration Authority (Dirección Nacional de Migraciones) conducted a program to put an end to illegal immigration by making it easier for illegal immigrants to obtain legal residence. These factors have to be taken into account when considering differences between the current situation of Chinese immigrants in Argentina and what the context was in 1998. A second study (Bogado Bordazar 2003) explores the influence of the international community (UN organizations, regional organizations, states governments) in the migration of peoples, with focus on the Chinese immigration in Argentina and Uruguay11. This piece of research is a Masters’ thesis in International Relations at the University of La Plata (Universidad Nacional de La Plata) and its main concern is the regulatory framework for migrations as well as the international set up that influence the movement of peoples worldwide. This study also resorted to questionnaires posted to Chinese nationals in Buenos Aires. A total of 473 individuals responded: 47 % came from Taiwan, and 20 % from mainland China. Again, the sample seems to overrepresent the Taiwanese population in Argentina. A possible reason for this is the fact that the survey was conducted mainly in the traditional Chinese quarter in Buenos Aires, a settlement for older generations and established merchants. Much like in the case of cities like Montréal, Toronto, and Vancouver, Chinatown in Buenos Aires is not a place chosen by new arrivals. To a certain extent, it is only a commercial and tourist district.
29

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

A very recent study (Yuan 2007) analyzes inter-ethnic interactions in Chineseowned supermarkets in Buenos Aires and the consequences of those interactions for the immigrant-host society relationship. This study is revealing of many aspects of the evolution of the local Chinese community. Chinese supermarkets, according to this study, are not part of an ethnic enclave economy. They are well distributed over the whole city and do not concentrate in any single neighbourhood. Furthermore, the CASReCh, the Chinese-owned supermarket chamber, has a structure which reveals both its indelible stamp as an overseas Chinese association as well as close ties to mainland China (2007). Chinese supermarket workers are portrayed as having a sojourner mentality and their world being one very much marked by the transnational connections of overseas Chinese. The findings in Yuan’s study stress, once again, the importance of transnational networks in the Chinese diaspora, and confirm the significance of approaching research with a proper consideration of the flows of people and capital involved.

Conclusions
A comparison of Chinese immigration to Canada and Argentina yields the following results: a) Chinese immigration to Canada has a long tradition, and its composition has changed over 150 years following the Canadian government’s policies regarding immigration of people from Asia, and particularly from China. Canada’s current immigration act (IRPA) —and at a regional level Québec’s immigration system— favour the settlement of immigrants with higher education. As a consequence, Chinese arrivals are now mostly middle-class, urban dwellers, with degrees. In Argentina, Chinese immigrants have a much lower educational background, they come from coastal regions (Fujian, Zhejian and Guangdong provinces), and their home environment is usually rural. b) Immigration to both countries is strongly linked to Chinese national and international networks but, in Canada these networks do not involve arranging for new immigrants to get to their country of destination, since immigration procedures are entirely run by Canadian governmental agencies. c) In both countries, Chinese home remittances are an important flow of capital and this, again, is often facilitated by networks. d) Chinese immigration to Argentina is assumed to be largely of illegal nature (there are no reliable estimates). Canada, on the other hand, has a negligible number of illegal immigrants. e) Recent research in Canada and in Argentina considers to what extent the host country is only an intermediate stop, an entrepot, between China and a third country, very often the United States, but also EU-countries.
30

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

f ) Recent research shows the importance of conducting comparative studies and of approaching Chinese immigration, with due consideration of transnational links. g) Further research on Chinese associations in Argentina, and a study of migratory flows taking into account the environment of the region of origin should bring more light into a field that demands dynamic approaches. A case study on Argentina as an entrepot country for the Chinese immigration to Canada would make a notable contribution to overseas Chinese research.

Notas
1 In 2007 the Chinese Canadian Redress Alliance was still active trying to achieve a settlement for descendants of head tax payers. Due to an increasing number of PRC Chinese immigrating to Québec, the Chinese Family Services is also faced with problems associated with the acquisition of French by new immigrants. Except for those coming from former French colonies, Chinese immigrants’ first foreign language is English. Research is collaborative not only in that the approach is multidisciplinary, and straddles several regions, but also in that researchers are both Chinese and non-Chinese. Among the Metropolis working papers there is an increasing number of collaborative work between scholars such as Shibao Guo and Don de Voretz. The names were looked up considering most frequent family names in China (a total of 78 family names. In some cases, the same family name was included twice but with different spelling. This is due to the fact that in Greater China there are at least two standardized ways of transliterating names.) Currently, Chinese investment in Argentina, estimated at USD 200 million a year, stems to a large extent from investments in supermarkets. (Source: Critica de la Argentina, “Del gran cuento chino a la invasión sin barreras, March 2, 2008) In populated, middle-class Buenos Aires neighbourhoods the density of Chinese supermarkets is extraordinary. In informal conversations with CASReCh employees it transpired that there is an unwritten rule according to which a Chinese resident is not allowed to open a store within a 200-meter radius from a previously existing one. In some places in the Palermo district, this rule is contested: such is the density of Chinese supermarkets in some Buenos Aires districts. The Taiwanese delegation in Argentina lists four schools (http://www.roc-taiwan.org.ar/about. html), but extensive conversations with Taiwanese-Argentines indicate that there must be at least 9 such schools. This school is located in Bonorino 43, the Flores district, in Buenos Aires. This district is known to host most recent arrivals, of many nationalities: Bolivians, Peruvians, Koreans and Chinese. The list of associations only takes into account civil associations. Sports associations have been excluded since they are often more Argentine than Chinese. Associations include: China en la Argentina, Asociación Argentino China de Relaciones Culturales y Económicas, Cámara Argentina 31

2

3

4

5

6

7

8

9

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

China de Promoción de Desarrollo, Asociación Budista de China en la Argentina, Asociación de Acupuntura China en Argentina, Cámara Argentina China Popular de Importación, Iglesia Cristiana China, Cámara Argentina República China Popular de Intercambio Cultural, Asociación Cultural China Argentina, Asociación Provincia de Fujian China en la Argentina, Asociación de Comercio Mercosur China y Pacífico, Asociación Civil Proarchina, Asociación de Acupuntura y Ciencia China Tradicionales, Asociación por la Unificación Pacífica China en Argentina, Casa de la Amistad Argentina China, Instituto Argentino de Cultura China, Fundación de Artes y Cultura Tradicional Chinas, Asociación Civil de la Medicina China en la Argentina, Fundación para el Desarrollo de la Cultura China, Asociación Alianza e Intercambio China-Argentina, Cámara de Comercio e Industria Argentino China, Asociación de Acupuntura y Cultura China en Argentina, Asociación Centro de Divulgación de la Cultura China, Fundación de Intercambio de Ciencia y Cultura China, Iglesia Alianza Cristiana y Misionera China, Cámara de Industria y Comercio de la Provincia de Fujian China de Argentina, Instituto de Alta Cooperación entre la República Popular China y la República Argentina, Centro Social y Cultural Chung Nan Montaya China Chung Nan, Asociación de Residentes de la Ciudad de Changle, República de China, en la Argentina, Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino China, Asociación Promoción de la Amistad, Cooperación e Intercambio entre Argentina y China, Asociación Argentina de Comerciantes y Empresarios Chinos de Sanfu, Asociación Argentina de Importadores y Exportadores Chinos, Centro Argenchino para el Desarrollo Económico y Cultural, Centro Chino-Argentino de Intercambio Cultural Empresario y Tecnológico, Centro Cultural Chino, Centro de Amistad e Intercambio Argentino Chino, Centro de Negocios ChinoArgentino, Asociación de Chinos Libres en la República Argentina, Círculo Chino Argentino de Intercambio Científico Técnico, Asociación de Amistades Xie-He de Residentes Chinos en Argentina, Asociación de Chinos en la Argentina, Asociación de Comerciantes Chinos Argentina, Asociación de Propietarios Chinos de Autoservicios y Supermercados, Hogar del Encuentro Chino Argentino, Asociación para el Desarrollo Integral de los Pueblos Chino-Argentino. 10 Reliable data on Chinese immigration to Brazil are not available. This is also due to the fact that to a great extent immigration from China (and Greater China) is often illegal and is not taken into account by government agencies. These estimates are based on informal communications and sources open to the public in general such as Wikipedia, which cannot be deemed reliable for research purposes. Still it conveys a sense of the growing presence of this immigrant group in Brazil. It is the first piece of research that explores Chinese immigration in Uruguay.

11

Bibliography
Bercovich, A. 2008. Del gran cuento chino a la invasión sin barreras. Crítica de la Argentina, March 2, 2008, 20-21. Bogado Bordazar, L. L. 2003. Migraciones Internacionales. Influencia de la Migración China en Argentina y Uruguay. [Tesis de Maestría] La Plata: Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata. Canada Statistics. 2006. Census 2006. Available from http://www12.statcan.ca/ english /census06/analysis/immcit/asia.cfm. [accessed on February 25, 2008] Canada Statistics. 2008. Report on the Demographic Situtation in Canada 2005 and 2006. Available from http://www.statcan.ca/english/freepub/91209-XIE/91-209-XIE2004000.pdf [accessed on August 30, 2008]
32

Inmigración China en las Américas. Comparación de las experiencias en Canadá y Argentina

Checa-Artasu, M. 2007. Chinos en el Caribe. Una migración transnacional en el siglo XIX. SEDA. Revista de Estudios Asiáticos. Vol. 9, june-july 2007. Available from http://www.revistaseda.com.ar/seda_09/nota_05.htm. [Accessed on January 23, 2008] Chou, D. 2002. Los Chinos en Hispanoamérica. Cuadernos de Ciencias Sociales. San José de Costa Rica: FLACSO, Vol. 124. Helly, D. 1987. Les Chinois à Montréal 1877-1951. Québec: Institut Québécois de recherche sur la culture. 315 p. Kent, R. E. 2003. A Diaspora of Chinese Settlement in Latin America and the Caribbean. In Ma, Laurence et al. (ed.) The Chinese Diaspora. Space, Place, Mobility and Identity. Maryland: Rowman & Littlefeld, pp. 117-138. Kuah-Pearce, Khun Eng and E. Hu-Dehart 2006. Introduction: The Chinese Diaspora and Voluntary Associations. In Kuah-Pearce and Hu-Dehart (eds.) Voluntary Organizations in the Chinese Diaspora. Hong Kong: Hong Kong University Press, pp. 1-28. Li, P. S. 1998. The Chinese in Canada. 2nd ed. Don Mills, Ontario: Oxford University Press. 190 p. Lock Reyna, M. 2006. De la tiendita al supermercado. Los comerciantes chinos en América Latina y el Caribe. Nueva Sociedad (203):128-137. Pan, L. (ed.) 1999. The Encyclopedia of the Chinese Overseas. Cambridge, Mass.: Chinese Heritage Center. 399 p. Pinheiro-Machado, R. 2006. (Re)pensando a diáspora chinesa: Fluxos globais e dinâmicas locais da imigraçao contemporanea.: 30 Encontro Anual da ANPOCS. GT 12 - Migraçoes Internacionais. Poston, D. L., Jr., Michael Xinxiang Mao, and Mei-Yu Yu. 1994. The Global Distribution of the Overseas Chinese around 1990. Population and Development Review 20 (3), pp. 631-645. Shi, Y. 2004. The Impact of Canada’s New Immigration Act on Chinese Independent Immigrants. Canadian Journal of Urban Research 13 (1):140-154. Sui L. and Kuo W. 1999. Los inmigrantes chinos en la Argentina. [Tesis de maestría] Maestría en Políticas de Migraciones Internacionales, Centro de Estudios Avanzados. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Wickberg, E. (ed.) 1982. From China to Canada: A History of the Chinese Communities in Canada. Toronto: McClelland and Stewart Limited. 369 p.
33

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Ye, J. 2005. Asian immigration to North America reconsidered with special reference to the Chinese. Metropolis working papers. Toronto. Available at: http://www.ceris.metropolis.net/Virtual%20Library/EResources/YeJ2005_ AsianImmigration.pdf. [accessed November 27, 2007] Yuan, F. 2007. Interethnic Relations in the Buenos Aires Chinese Supermarket. Bachelor of Arts, Social Studies, Harvard College.

34

Miguel, Sebastián Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo Universidad de Buenos Aires
arqsmiguel@fibertel.com.ar

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina
Resumen
El presente artículo es el resultado de una investigación acerca de la aplicación de ciertas herramientas del campo del diseño y el urbanismo que posibilitan la transformación y la recalificación de las áreas degradadas de la ciudad contemporánea. Estas herramientas se inscriben en la temática de la agricultura urbana promoviendo programas de creación e instalación de huertas comunitarias con la participación colectiva de la población en cooperación con organismos gubernamentales y asociaciones civiles. Los casos de estudio analizados se radican en la Región de Québec, con particular énfasis en la ciudad de Montreal. Estas experiencias cuentan con claras estrategias de aplicación sobre la realidad urbana y social latinoamericana y con un especial interés en los asentamientos marginales de las ciudades más importantes de la Argentina.

Palabras claves: agricultura urbana - villa miseria - paisaje – huerta participación Urban Agriculture and Landscape Transformation. The Canadian Experience Applied to Marginal Settlements in Argentina. Abstract
This article is the result of research on the application of certain tools in the field of design and town planning which make it possible to transform and evalu-

Sebastián Miguel Obtuvo su título de Arquitecto en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires en el año 2000. Desde 1999 es docente de la materia Arquitectura, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (UBA). Desde 2007 es Director del proyecto de investigación: Vivienda Social. Casa y huerta productiva en áreas urbanas marginales de la Ciudad de Buenos Aires y desde 2008 del proyecto. Parque Productivo. Recalificación de espacios públicos en Favelas, Río de Janeiro-Brasil, ambos financiados por la Secretaría de Investigación, de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, UBA. En el año 2006 fue Becario del Gobierno de Canadá, Beca FEP, Logement Sociaux – Región de Québec

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

ate the degraded areas of the contemporary city. These tools are part of urban agriculture programs which promote the creation and installation of community orchards with collective participation of the inhabitants, together with government offices and community organisations. The study cases that have been analysed are located in the Québec Region, with particular emphasis on the city of Montreal. These experiences have clear strategies of application on urban and social Latin American reality, specially in the marginal settlements of the most important cities of Argentina.

Key words: urban architecture- shanty towns- landscape- orchard- participation Agriculture urbaine et transformation du paysage. L’expérience canadienne appliquée aux emplacements marginaux en Argentine Resume
Cet article est le résultat d’une recherche sur l’application de certains outils du domaine du dessin et de l’urbanisme qui permettent la transformation et le reclassement des aires dégradées de la ville contemporaine. Ces outils s’inscrivent dans la thématique de l’agriculture urbaine en favorisant des programmes de création et d’installation de jardins potagers communautaires avec la participation collective de la population en coopération avec des organismes gouvernementaux et des associations civiles. Les cas étudiés et analysés appartiennent à la région du Québec, particulièrement à la ville de Montréal. Ces expériences révèlent des stratégies susceptibles d`être appliquées à la réalité urbaine et sociale latino-américaine et un intérêt particulier pour les emplacements marginaux des villes les plus importantes de l’Argentine.

Mots clés: agriculture urbaine- bidon-ville- paysage- jardin potager- participation. Introducción
Uno de los temas recurrentes del urbanismo y la Arquitectura contemporánea es, sin dudas, el problema de la vivienda. Las grandes ciudades de nuestros días padecen un déficit de viviendas crónico, que en el caso de las ciudades latinoamericanas constituye, agravado por los niveles de pobreza que afectan a sus sociedades, parte ineludible de la agenda social de estas disciplinas. Por otra parte, las permanentes crisis económicas en los países en vías de desarrollo, dieron lugar al cierre o reducción de sectores industriales. En otros
36

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

casos, la incorporación de nuevas tecnologías, en el campo de la producción, provocó el traslado o la reducción de estos programas. El resultado de esto ha dejado infraestructura edilicia vacía en diferentes puntos de la ciudad y por lo tanto aparecen aquí potenciales áreas vacantes, con la oportunidad de reflexionar acerca del modelo de ciudad que se podría aplicar para estos sectores. En otro plano de problemáticas, la ciudad contemporánea se encuentra también dentro de un contexto global de agotamiento paulatino de las energías no renovables, lo que impone a todos aquellos involucrados la urgencia de una reformulación de los modelos arquitectónicos y urbanos, que permitan el desarrollo de nuevos tipos constructivos y funcionales. El presente artículo es una investigación acerca de cuales son las características del espacio público de las áreas marginales de la ciudad contemporánea latinoamericana y cuales serían los posibles mecanismos para su reconversión en términos de la creación de un nuevo paisaje urbano. Canadá y la región de Québec en particular, cuentan con una amplia experiencia en la recalificación de áreas desactivadas de la ciudad. Si bien no han abordado esta problemática desde un contexto de marginalidad social, han sabido implementar estrategias proyectuales y sociales que pueden ser tomadas y transpoladas a estas latitudes. Esta investigación se desarrolló por un lado en el marco de una Tesis de Maestría en Diseño Arquitectónico Avanzado de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires; en donde se desarrolla ampliamente el tema de la Arquitectura sustentable y la propuesta de un sistema productivo de huertas en el contexto de la vivienda social. Por otra parte durante el año 2006 se han llevado a cabo una serie de investigaciones de campo en las ciudades de Montreal y Québec, gracias a una Beca FEP otorgada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá a través del Consejo Internacional de Estudios Canadienses. En este caso se establecieron intercambios con diferentes centros académicos relacionados con los siguientes temas: • Agricultura Urbana: Minimum Cost Housing Group- McGill University, Montreal. • Procesos industrializados de producción y gestiones de aplicación de proyectos y modelos: Groupe de recherche IF-École d’architecture, Université de Montreal, Montreal. • Proyecto Urbano: Univestité Laval – École d’architecture, Québec. Todas estas experiencias nacionales e internacionales pueden aplicarse y transferirse a nuestro contexto. En cada caso pueden ser puestas en práctica por tratarse de mecanismos y procesos, tanto proyectuales como sociales, en donde
37

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

el trabajo interdisciplinario entre asociaciones profesionales, entidades gubernamentales y asociaciones civiles, conjuntamente con los habitantes beneficiarios, constituyen la herramienta fundamental para el desarrollo de políticas a mediano y largo plazo. Los objetivos principales que orientaron esta investigación fueron por un lado la búsqueda y la reformulación de los modelos constructivos a utilizar por arquitectos y urbanistas. Partiendo así de la consideración de las condiciones ecológicas globales y también de las propiamente urbanas. Por otra parte el tema de la sustentabilidad. Donde estos modelos deberán seguir una serie de premisas determinantes y fuertemente caracterizadas por la inclusión de materiales orgánicos como parte de los recursos edilicios a utilizar, con la finalidad de permitir una relación más equilibrada entre lo edificado y el medio ambiente. Asimismo, la iniciativa de las huertas comunitarias, como ejemplo de agricultura urbana, pone de relieve una nueva relación entre ciudad y naturaleza en la que estos dos términos dejan de ser opuestos. Las ventajas de esta articulación, además, no serán solamente ecológicas, sino que permitirán también una nueva forma de producción y trabajo, que signifique eventualmente una mejora económico-social para las poblaciones marginales de la ciudad (villas de emergencia o villas miseria). Por último, diremos que la inserción del verde y de la actividad productiva agrícola en el tejido urbano permitirá la creación de un nuevo paisaje en la villa miseria, y su mejor integración con los sectores urbanos circundantes. (Figura 1)

Figura 1: Jardines Colgantes, integrados al paisaje urbano.
38

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Un proyecto sustentable a partir del uso de materiales orgánicos.
Para establecer la manera en la que un proyecto urbano/arquitectónico sea sustentable debemos establecer como punto de partida la caracterización del concepto de “arquitectura sustentable” Esta arquitectura, basada en el trabajo . con materiales orgánicos, permite el desarrollo de elementos arquitectónicos capaces de mediar entre la satisfacción de las necesidades de la comunidad y la promoción de un equilibrio ecológico. El concepto hoy se ha complejizado y diversificado, así como sus denominaciones: actualmente se habla de arquitectura sostenible, sustentable o de alta tecnología. También en ámbitos menos profesionales y académicos se emplea el término de arquitectura natural o ecológica.1 Una manera de comprender la arquitectura sustentable sería definirla como arquitectura bioclimática, en tanto un centro de sus preocupaciones es el de la reducción del consumo de energía, buscando mejorar la relación entre la arquitectura y el entorno climático-ecológico del hombre. En los últimos años, estudios bioclimáticos muestran que a nivel mundial los edificios consumen la mitad de la energía utilizada por los seres humanos. Si dividimos en tres sectores básicos al consumo global de energía: Construcciones – Transporte – Industria, se verá que el primero arroja un consumo del 50%, mientras que los otros dos representan un 25% cada uno. Puede verse entonces claramente la relevancia a nivel global que la arquitectura tiene en torno al consumo mundial de energía2. El consumo de energía de una obra arquitectónica depende en gran medida de las tecnologías que se emplean para su ejecución y el mantenimiento del edificio. Esta tecnología involucra tres aspectos generales. En primer lugar, el tipo de energía que se emplea para su construcción y su funcionamiento; en segundo lugar, la cantidad de energía necesaria para el mantenimiento, confort del edificio y de sus habitantes y, finalmente, la manera de captación y generación de esa energía. La implementación de estrategias de aplicación de sistemas constructivos y materiales ecológicamente apropiados permite que el consumo energético descienda, en los tres planos mencionados, casi hasta la mitad, sobre todo durante la vida útil de dichos edificios. Para lograr este mayor rendimiento energético, es necesario partir de dos ejes relacionados estrictamente con la disciplina arquitectónica. Por un lado, la implementación de alta tecnología, que representa una mayor inversión inicial durante la ejecución del proyecto; en segundo lugar, el estudio de las partes desde el diseño y los componentes del proyecto, donde es fundamental tener en cuenta el manejo de los programas de arquitectura, orientaciones, asoleamiento, materiales, mantenimiento de los edificios, consumo energético, etc. La reflexión acerca de la utilización de materiales orgánicos en la ciudad contemporánea no solamente se relaciona con la cuestión de la sustentabilidad, sino que constituye también, como ya lo hemos anticipado, una respuesta a la
39

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

necesidad de generar una mejora en la calidad del hábitat de los ciudadanos. De gran importancia será esto para las viviendas de los sectores populares de la población, y particularmente para las villas miseria, foco de nuestra intervención. Un elemento clave de la arquitectura sustentable es la agricultura urbana, actividad que, a través de la inserción del verde en el tejido urbano, permite un nuevo paisaje y una nueva serie de actividades productivas para sus habitantes. Actualmente, la inserción de la agricultura dentro de las prácticas y espacios de los habitantes de la ciudad es muy valorada, y la agricultura urbana se ha desarrollado como disciplina tecnológica y de planificación, dedicándose al estudio del cultivo de plantas y árboles de especies comestibles y no comestibles en los bordes y la periferia de áreas urbanas.3 Existen también otras definiciones de agricultura urbana. Algunas la elevan a la escala de industria que produce, procesa y comercializa alimentos y combustible a gran escala en respuesta a la demanda cotidiana de consumo de los habitantes de pueblos, ciudades y metrópolis que se sitúan en el territorio o al borde de cauces de agua a lo largo de áreas urbanas y peri-urbanas.4 Otra definición, un poco más amplia, sostiene que la agricultura urbana consiste en la producción de alimentos y combustibles en torno a ciudades y pueblos para el mercado urbano, que incluye la venta en la calle y el consumo domestico. Los productos son generalmente procesados y comercializados por los productores y sus asociados más próximos. Las superficies de cultivo y de cría de animales pueden ser muy variadas: a lo largo de carreteras, de vías de ferrocarril, en los jardines posteriores de las viviendas, en los techos de los edificios y en todo otro lugar que se permita hacerlo como terrenos vacantes de áreas industriales desactivadas, en los exteriores de las escuelas y otras instituciones. También se extiende a la piscicultura en tanques, lagos y ríos, a huertos formales y viñedos, a las especies arbóreas de la vía pública y en patios de las viviendas, en las barrancas de las márgenes de ríos. También alcanza al reciclaje y utilización de las desechos orgánicos urbanos (tanto sólidos como los líquidos).5 Podemos decir también que la agricultura urbana se refiere al cultivo y las actividades relacionadas que se llevan a cabo con la anuencia de las autoridades urbanas y bajo el marco legal y las regulaciones de la tenencia y usos de la tierra, el agua y el medio ambiente que han establecido las autoridades municipales. La agricultura urbana en este caso puede desarrollarse a lo largo de los cordones urbanos alejados del centro. En cuanto a la agricultura peri-urbana no existe una condición geográfica de desarrollo tan definida como la anterior.6

La transformación del paisaje.
Uno de los objetivos de esta investigación radica en la generación de espacios urbanos que propongan una relación novedosa entre artificio y naturaleza. El ámbito físico en que esta premisa se explora resulta el más crítico en las ciu40

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

dades actuales: el espacio de las “villas miseria” Proponemos así generar, en el . tejido de la villa, una nueva forma de interacción de los habitantes no sólo con su entorno urbano, sino también con la naturaleza. Tal interacción, aunque aquí es planteada de manera concreta para el espacio de los desposeídos en las grandes metrópolis, implica también una crítica al conjunto de las ciudades de hoy. Es así que esta propuesta no se limita a la búsqueda de resolución de problemas “sociales” (eufemismo utilizado para nombrar estos espacios carenciados), sino que también critica la relación tradicional entre cultura y naturaleza, ciudad y naturaleza. La relación entre artificio y naturaleza se resume, en el ciclo moderno occidental, en la palabra paisaje. Desde el siglo XVIII, la idea de paisaje, originalmente derivada del género pictórico, fue integrada a las ciencias naturales y la geografía, y sirvió de base para la recuperación de las condiciones de habitabilidad de las ciudades que, durante el siglo XIX y como consecuencia de las sucesivas revoluciones técnico-productivas y demográficas, amenazaban con convertirse en sitios inhabitables. Parques, jardines, plazas, arbolado urbano, cinturones verdes, reservas y sistemas de parques nacionales, fueron utilizados a la vez como remedio higiénico y como instrumentos de embellecimiento de los espacios degradados. Permaneció una dicotomía, relacionada con la doble raíz de la idea de paisaje. La primera, propia de las lenguas romances (paese, pays), remite a terruño, lugar de nacimiento, y por lo tanto no sólo no opone cultura y naturaleza sino que, por el contrario, guarda esa relación original de cultivo agronómico y construcción arquitectónica del lugar. En otras palabras, una relación que es primariamente de uso y pertenencia. Por el contrario, la raíz anglosajona (landskip) remite al género paisajístico, a una representación estética y un uso eminentemente contemplativo y no activo. Basándonos en dos casos de estudio que se verán seguidamente, propondremos la generación de un nuevo paisaje urbano, que integre el verde al espacio público de la villa, y propondremos también, a través de un nuevo esquema productivo, una arquitectura que interactúe con la agricultura urbana, permitiendo a los habitantes de estos asentamientos nuevas posibilidades económicas ligadas a la producción agrícola comunitaria. Esta propuesta, a la vez que considera cuestiones coyunturales y concretas del espacio de experimentación, permite entrever la posibilidad también para otros sectores urbanos, de coexistencia de la naturaleza orgánica con el artificio humano, del uso con la contemplación estética.

Estudio de dos casos.
Jardines comunitarios de Montreal A lo largo de la ciudad de Montreal podemos encontrar variados emprendimientos comunitarios en materia de Jardines productivos de verduras, frutas y hortalizas que se denominan Jardines Comunitarios.
41

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Por lo general se erigen sobre áreas donde solían haber fábricas que se han desactivado o terrenos vacantes. Existe en sí un denominador común en cada uno de los jardines visitados que es su emplazamiento en torno a vivienda individual, edificios de vivienda colectiva y edificios para la tercera edad. Esto se debe a que son los mismos pobladores urbanos quienes dedican tiempo y esfuerzo para producir y mantener las huertas comunitarias. Estos lugares son de fácil acceso y se reconocen en el tejido urbano. Tienen apoyo de los organismos municipales de la ciudad y el trabajo es voluntario, constituyendo así tareas de esparcimiento y labor comunitaria en donde los vecinos que habitan en las proximidades se inscriben para participar organizadamente en el cultivo de parcelas pequeñas. Desde el punto de vista urbano y habitacional podemos decir que estos jardines comunitarios, que tienen una superficie que va desde media hectárea a dos hectáreas cuadradas, constituyen el jardín posterior de muchas casas de familias de clase media que habitan en la ciudad de Montreal. En los casos de personas mayores retiradas, canalizan sus energías y comparten experiencias comunitarias con las generaciones más jóvenes. A los efectos de las condiciones y calidad de vida urbana debemos considerar a estos espacios como verdaderos pulmones verdes en medio de sectores de densidad alta o media. (Figura 2)

Figura 2: Jardín Comunitario en Montreal.
42

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Cada familia o grupo de personas administra durante una temporada una parcela de cultivo que forma parte de un conjunto comunitario, que constituye un verdadero parque de espacies comestibles y ornamentales. Durante este período estas personas deberán sembrar, cultivar y cosechar, de acuerdo a los ciclos de crecimiento, una alta gama de productos para el consumo propio o donar lo producido a instituciones y asociaciones que se encargan de distribuir la producción. A lo largo de calles y avenidas que circundan estos espacios existe una variedad de señalética gráfica y cuadros descriptivos como parte del mobiliario urbano, que explican los diferentes sistemas de cultivo y los beneficios para el conjunto de la comunidad de la existencia de estos jardines productivos. Creemos pues, que el aporte pedagógico al ciudadano por parte de los organismos públicos que sustentan este tipo de proyectos, es fundamental para educar al individuo sobre algunos estándares de la calidad de vida, como asó también las propiedades benéficas de una buena alimentación. (Figura 3)

Figura 3: Señalética urbana.
43

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Organización Santropol Roulant. Otra experiencia que es complementaria a los jardines comunitarios es el de la Organización Santropol Roulant, un organismo de Montreal sin fin de lucro fruto de la iniciativa de un grupo de jóvenes. Estos reúnen a miembros de diferentes culturas y generaciones para ofrecer un servicio de comida a domicilio y numerosas actividades entre los diversos programas de voluntariado. Santoprol Roulant lucha contra el aislamiento social y económico intergeneracional utilizando la alimentación como medio de expresión de ideas y de acciones para una comunidad sana y viva. Se estimula así, a que una gran variedad de personas tenga un papel activo en su comunidad por medio de iniciativas que reduzcan los problemas de alimentación, de pérdida de autonomía o de salud. Por lo tanto han desarrollado diferentes centros de producción y abastecimiento de verduras y hortalizas que se ubican en una decena de puntos a lo largo de la ciudad de Montreal. Entre ellos podemos mencionar el Jardín experimental Colectivo situado en los techos de la Univeristy of Québec ubicada en el barrio Plateau Mont-Royal. En este sitio voluntarios y miembros cooperan para llevar adelante el crecimiento y producción de vegetales para posterior preparación de comidas elaboradas que se distribuye por pedido en un organizado servicio a todos los puntos de la ciudad, con un interesante sistema de transporte sin vehículos a motor. (Figura 4)

Figura 4: Jardín productivo –Terraza University of Québec
44

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Esta organización promueve además el desarrollo de métodos de cultivo sin tierra con el uso de materiales reciclados y el aprovechamiento de áreas reducidas. Los métodos de cultivo utilizados requieren poca cantidad de agua aprovechando al máximo el empleo de nutrientes para el crecimiento. Esto se combina con huertas orgánicas que resultan en su conjunto rentables. El conjunto de estas terrazas cultivadas se combinan con el ondulante paisaje de algunos sectores de la ciudad desde donde se aprecian magníficas perspectivas verdes urbanas. (Figura 5 )

Figura 5: Cultivos Hidropónicos-Plateau Mont Royal

La reconversión de las áreas degradadas de la ciudad contemporánea.
Tradicionalmente las ciudades han sido centros de comercio y de intercambio social y cultural de las comunidades. Además, la agricultura ha sido tradicionalmente desarrollada en los ámbitos rurales donde se producían aquellos productos manufacturados que serian comercializados en la ciudad. Pero siempre se han utilizado zonas urbanas y peri-urbanas con fines de prácticas de la agricultura urbana. El grado de intensidad en el desarrollo de esta actividad varía según las ciudades y los países en donde se desarrollan. Esto puede deberse a
45

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

las condiciones geográficas, climáticas, desarrollo económico, tradición agrícola, políticas gubernamentales y muchos otros factores. En los años 70 el Minimum Cost Housing Group ha sido pionero en el desarrollo de actividades e investigación en materia de agricultura urbana. El primer proyecto fue llevado a cabo en Montreal en los techos de la zona Este del campus de la Universidad de McGill. Desde entonces la actividad no ha cesado y las vastas experiencias, que se llevan adelante hasta nuestros días en la ciudad, son modelo de experimentación y desarrollo de conocimiento en los procesos y técnicas de cultivo urbano. Uno de los más prestigiosos investigadores sobre el tema a nivel mundial es el profesor Vikram Bhatt quien lleva adelante el proyecto Making The Edible Landscape.7 El mismo impulsa a incluir a la agricultura urbana en la planificación de las ciudades y en el diseño de los proyectos de vivienda para el desarrollo de huertas y jardines comunitarios capaces de transformar el entorno y facilitar la cuota de alimentación diaria de las familias involucradas. (Figuras 6 y 7)

(Figura 6: Parcela estacionamiento)

(Figura 7: Parcela Cultivada)
46

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Con el apoyo económico del International Development Research Center (IDRC), el Minimum Cost Housing Group of McGill University y el Urban Management Progam of the United Nations Human Settlements Programme (UNHABITAT) se coordinan los proyectos de investigación que se llevan a cabo en tres ciudades en el Mundo: Colombo, Sri Lanka; Kampala, Uganda; y Rosario, Argentina.

La Ciudad Informal en Latinoamérica
La situación de marginación económica y social en la que se encuentran los grupos sociales desfavorecidos conduce a una forma específica de ocupación del espacio urbano. Se trata de una apropiación directa, que no depende de las instituciones ni del mercado, ni tampoco está sujeta a la planificación urbanística. A través de esta forma de ocupación territorial se constituye una verdadera “ciudad informal” conformada espontáneamente a través del accionar desarticulado de , los grupos sociales involucrados. Desde el punto de vista físico-morfológico del tejido urbano, en la ciudad informal, en su trazado y los tipos constructivos no responden a los reglamentos y organismos de planeamiento del resto de la ciudad. Se trata de un tejido urbano generalmente abigarrado, en el cual los espacios público y privado no siempre se encuentran bien delimitados. Esta diferenciación del tejido urbano con respecto al resto de la ciudad, junto con la baja condición social de los habitantes, genera un verdadero quiebre entre estos asentamientos y la ciudad formal, convirtiéndolos en verdaderos ghettos. En contraste con la ciudad formal, la falta de presencia estatal es una característica propia de los sectores informales. Por un lado, no existe un trazado de calles o plazas que sea previo a la construcción, determinando espacios para uso público, sino que es el uso el que los va constituyendo. La nula inversión en políticas urbanísticas y ejecución de espacios públicos es una realidad que lleva a una menor integración cívica de los habitantes y a una falta de concientización de la valoración del espacio público. En segundo lugar, estos asentamientos carecen de provisión estatal de servicios e infraestructura urbana, sea redes de agua, gas, electricidad, etc., de manera que sólo por iniciativa de los propios habitantes les es posible acceder ellos. La falta de infraestructura y de regulación dominial conlleva efectos como la contaminación de las aguas, la ocupación de suelos no aptos para los asentamientos con el consecuente riesgo de catástrofes como inundaciones, movimientos de suelo e incendios. En la vida cotidiana, también son en muchos casos estos asentamientos zonas “liberadas” del control estatal, no sólo a nivel policial, sino también a nivel de servicios básicos como salud, educación, etc. Si en estos aspectos, la falta de iniciativa estatal es sin duda una carencia de la ciudad informal, un problema y un desafío a resolver, también puede vérsela sin embargo desde otro punto de vista, como una experiencia política
47

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

y social con muchas potencialidades, en tanto en ella la relación entre Estado y sociedad se ve reconfigurada respecto de la relación tradicional. Así como la constitución misma del tejido urbano informal es determinada a partir de una activa participación de sus habitantes, también la vida productiva y política de estas comunidades hace que, dada la ausencia estatal, estén fuertemente involucradas y organizadas como cooperativas. Es así que encontramos microemprendimientos familiares, autoempleo, cooperativas y asociaciones de producción para el autoconsumo. También se utilizan otros canales alternativos de comercialización como clubes de trueque y ferias francas. La informalidad, entonces, lejos de ser una carencia podría ser un elemento a tener en cuenta positivamente, en tanto genera un ámbito adecuado para experimentar propuestas de microemprendimientos alternativos y trabajar con programas sociales de poca escala que permitan en un mediano plazo verificar resultados. Desde el punto de vista arquitectónico, también puede reevaluarse el significado de la informalidad, ya no considerándola “falta de forma” espacio ajeno , a la intervención urbanística, sino por el contrario una condición que brinda variadas potencialidades para trabajar sobre el tejido arquitectónico, pudiendo tomarse algunos elementos de ese tejido informal y potenciar sus características. Consideramos para ello que pese a sus complejas estructuras de generación, un sector de la ciudad que se rija bajo la informalidad puede adaptarse por mimesis o por oposición a la ciudad formal. En ese sentido la flexibilidad de que dispone la ciudad informal es mayor que un sector de ciudad entendida en los cánones tradicionales. Con todo, hay que advertir que evidentemente el trabajo proyectual sobre un tejido informal no resulta fácil. Se debe partir de un estudio y análisis profundo de la realidad y de la materia arquitectónica disponible, que mostrará la existencia de diferentes y novedosos recursos arquitectónicos, urbanísticos y de valor histórico. Estos recursos aparecen como un genuino reemplazo de la aparente falta de elementos formales y de soporte físico, y permiten indagar nuevos rumbos, como la memoria y las huellas del lugar, la intervención minuciosa y en pequeña escala que puede trasladarse a un universo más amplio, o el entrelazamiento con otras disciplinas como las ciencias sociales.

El proyecto de intervención: Sistema de Huertas Productivas
El proyecto se organiza desde la implementación de cooperativas de producción. La ejecución por etapas y la consolidación de los espacios aptos para el cultivo definirán los espacios de administración y gestión de grupos pequeños de 8 a 10 familias que realizarán el mantenimiento y cultivo de sus espacios asignados. El proyecto incentiva a la revitalización del interior de sus viviendas y las mejoras de la calidad de vida, ya que proponemos que las áreas de cultivo se establezcan en torno a las viviendas.
48

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Cada unidad productiva constituida por 8 a 10 familias tendrá a disposición un área de cultivo en relación con el número de habitantes que la componen, donde se generará un microclima apto para el cultivo. Estas unidades serán autosuficientes para la producción de verduras y hortalizas. La superficie estimada será de 6 m2 por habitante, lo cual implica unos 360 m2 aptos para el cultivo por cada unidad productiva. En consecuencia, se deben proponer varias maneras de cultivo para obtener dicha superficie. (Figura 8)

(Figura 8: Proyecto Huertas Comunitarias – Bs. As.)

El proyecto se define por dos elementos principales que le otorgan identidad y carácter: infraestructura de servicios básicos y espacios para el cultivo. Estos elementos arquitectónicos responden a las necesidades de los asentamientos informales y tienen la capacidad de adaptarse y recalificar al tejido existente. Un rasgo característico de estos elementos que proponemos es que pueden adaptarse, en líneas generales, a cualquier tipo de villa de emergencia, por lo que tomamos como modelo de aplicación la Villa Nº 31 de Retiro-Buenos Aires, aunque podríamos implementarlo en otros lugares de la ciudad (incluida la ciudad formal; un ejemplo de esto lo ofrece el caso ya analizado de los Jardines Comunitarios de Montreal). 1) Infraestructura de servicios básicos En primer lugar se debe realizar una planificación del tendido de servicios de infraestructura. Estos deben tener en cuenta el tejido existente, los nuevos sectores de tejido de vivienda y los programas comunitarios. La nueva traza
49

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

debe acomodarse a la geografía del sitio y poder absorber futuros crecimientos de densidad. Por otra parte la reconversión de las áreas de la villa se realizará por etapas planificadas, es decir que deberán tenerse en cuenta las etapas de transición entre la infraestructura básica existente y la nueva. (Figura 9)

(Figura 9: Agricultura urbana – Villa 31-Bs. As.)

Los servicios que consideramos necesarios para otorgar cierta formalidad a los sectores de habitación serán los necesarios para proporcionar agua potable, red cloacal, electricidad, gas natural y telefonía. El proyecto contempla una serie de módulos adaptables que se combinan, consolidando núcleos de abastecimiento y consumo de los servicios, incorporándolos al tejido existente. Estos núcleos se materializarán como elementos sueltos y repetitivos a lo largo del asentamiento (hemos tomado la imagen de los contenedores del puerto que son estructuras independientes metálicas con cerramientos de chapa). Estas piezas prefabricadas metálicas que constituirán los módulos de servicios pueden adaptarse en el tiempo, modificando su tamaño y cambiando su equipamiento interior. Planteamos además la distinción y el reconocimiento de estas piezas a lo largo de la villa como elementos reconocibles de la intervención, que de algún modo comenzarán a estructurar los espacios consolidados. 2) Espacios para el cultivo El segundo elemento que define al proyecto está representado por los espacios para el cultivo. De acuerdo a las necesidades de producción y a la disponibilidad de espacios aptos proponemos cuatro ámbitos propicios para tal fin:
50

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

patios de cultivo, muros orgánicos, terrazas de cultivo e invernaderos en altura. En todos los casos, el uso de dichos espacios será cooperativo, reservado a cada unidad productiva, lo mismo que la disposición sobre los productos cosechados que esos espacios rindan. Los patios de cultivo otorgan el carácter de esponjamiento del tejido villero y organizan las áreas de administración y acceso a las unidades productivas y a las viviendas. Estos espacios de cultivo recrean los patios interiores del mexicano Luis Barragán, cuyos trabajos sobre jardines plantean recintos interiores que evocan las necesidades del hombre relacionados con la idea de individualidad e intimidad. Nosotros, a su vez, les otorgamos el carácter de espacios de sociabilización con un grupo reducido de personas que se relacionan para realizar una tarea afín. Los patios deben promover un microclima apto para el cultivo y para permitir la ventilación de las viviendas y disfrute del paisaje de los habitantes que los rodean. Además deberán contar con la máxima capacidad de suelo absorbente para poder ser utilizado como espacio de cultivo de rotación de verduras, frutas y hortalizas. Como ya hemos mencionado, la superficie de estos patios no es suficiente para proporcionar los espacios necesarios de producción, Por lo tanto hemos diseñado otros tres elementos que complementan a estos patios y que organizan en su conjunto el nuevo paisaje de la villa. Los muros orgánicos reciben este nombre porque están materializados a través de una serie de paneles de finas capas de hormigón premoldeado con perforaciones y espacios interiores para alojar la tierra y las raíces de ciertas hortalizas y verduras, y permitir su crecimiento.8 En general están ubicados en los bordes de los patios de cultivo, configurando su límite. Otra posible ubicación es a lo largo de ciertas calles u otros espacios de carácter público. Estos muros, además de su finalidad principal, sirven para otorgar cierta formalidad y carácter permanente a los bordes del espacio público. En muchos casos ofician como los límites entre el espacio público y el habitable. (Figura 10: Muros Vegetales)

(Figura 10: Muros Vegetales)
51

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

El concepto de lo orgánico, característica que nos interesa particularmente destacar, permite entender que trabajar con materia viva implica incorporar a los elementos arquitectónicos el factor del cambio a través del tiempo. El paso de las estaciones y los ciclos de crecimiento y cosecha a lo largo del año hace que se vayan produciendo cambios en la percepción y relación con los elementos del paisaje. La idea del muro orgánico también tiene una lectura que permite que estas piezas longitudinales con cultivos en vertical organicen el sentido de recorrido a través del los espacios públicos y semi-públicos de la villa. El tercero de los elementos que da soporte a los cultivos son las denominadas terrazas de cultivo. En general se ubicarán en áreas que anteriormente estaban ocupadas por viviendas precarias y que tienen en sus adyacencias alguna vivienda que aún se conserve. En algunos casos además se colocarán sobre bordes de pasajes o calles estrechas, a los fines de producir un ensanche de sección entre este pasaje y la terraza. La idea de incorporar estas terrazas al espacio público de la calle también tiene un trasfondo higienista donde, por una parte, se refuerza el carácter de paisaje verde y, por otro, se otorga una mejor calidad ambiental al vacío urbano. Las terrazas de cultivo que proponemos incorporan un sistema de riego para las plantas con cisternas de agua de lluvia recolectada. Además el verde se moldeará sobre la forma arquitectónica, generando así una tensión con los elementos de la naturaleza domesticada. Esta artificialidad del verde se repetirá en casi todos los elementos que contienen cultivos, consolidando un rasgo distintivo en el proyecto. A nivel de forma arquitectónica, las terrazas de cultivo contendrán en su cara superior bandejas de cultivo en tierra, mientras que en su anverso y en relación con la vivienda se ubicarán módulos de trabajo para tareas tercerizadas y de oficios. En este sentido el plegado de hormigón de las terrazas establecerá la diferencia entre el espacio público, donde según expresa Hanna Arendt, todo aquello que aparece en público es visto y oído por todos, en oposición a aquel espacio introvertido relacionado con actividades privadas o pertenecientes a un grupo reducido. Finalmente, el cuarto ámbito apto para el cultivo lo constituirán los invernaderos en altura. Estos elementos contenedores del verde surgen de la necesidad de multiplicar las superficies de cultivo para lograr satisfacer los requerimientos alimentarios de la mayor cantidad posible de habitantes. Dichos invernaderos se organizarán con bandejas de cultivos hidropónicos9 y especies aptas que luego pueden ser transplantadas en tierra o consumidas directamente. Existen varios métodos de hidroponía y su costo de implementación puede variar de acuerdo al grado de sofisticación de sus componentes, pero consideramos que la aplicación de estos métodos de cultivo puede aportar una potencial vitalidad al paisaje e incorporar amplias superficies cultivables.
52

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

Estrategias de proyectuales.

aplicación

de

herramientas

e

instrumentos

Para que la instrumentación de las herramientas pueda llevarse a cabo con éxito en este tipo de proyectos que involucra a diferentes actores sociales, debe existir el consenso de cada uno de ellos. Consideramos que la metodología de autoconstrucción y gestión asistida es uno de los mecanismos más eficientes ya que los beneficiarios directos se ven comprometidos e incluidos en el proyecto desde el comienzo de las primeras gestiones. Esto garantiza una fuerza motora capaz de continuar hasta el final de cada una de las fases del proyecto. Deberá existir un plan muy claro y con pautas muy precisas, donde se establezcan las diferentes etapas del proyecto, sus metas y la responsabilidad y alcance de cada uno de los actores comprometidos. Además deberán establecerse mecanismos de contingencia que absorban las posibles alteraciones del proyecto, plazos y etapas ya que se operará en un contexto social y económico que algunas veces sufre de inestabilidad. El manejo de alta tecnología y la disposición de recursos no siempre garantizan el éxito de un proyecto pero permiten, en gran medida, equilibrar situaciones espontáneas que produzcan retrasos o falencias en la gestión. Por último diremos que la promoción de este tipo de proyectos participativos y la publicación de sus resultados, permite que se generen permanentemente nuevos potenciales proyectos y la participación entusiasta de otros sectores de la comunidad.

Conclusiones
La producción de alimentos y especies alimenticias a partir de la agricultura urbana, es complementaria a la actividad productiva rural. En el caso de Montreal, la población que se dedica a la agricultura urbana, es en su mayoría, poseedora de la tierra donde se produce el cultivo o tienen acceso a tierras a través de los mecanismos que facilitan los organismos de la ciudad. En el caso de los asentamientos ubicados en ciudades de los países en vías de desarrollo de Latinoamérica, pueden verse los conflictos por la posesión de las tierras y en su gran mayoría no existe el apoyo gubernamental para el desarrollo de las condiciones de habitabilidad. Esto es dejado en gran medida a asociaciones no gubernamentales que representan los intereses de los habitantes. En este sentido deberían instrumentarse políticas de consenso y organización entre las entidades de los gobiernos locales, las asociaciones civiles y los pobladores organizados en cooperativas. De este modo serían capaces de esta53

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

blecer un equilibrio en la puesta en servicio de recursos, la administración y gestión de las acciones para el desarrollo de actividades tales como la agricultura urbana. Como hemos visto existen varias maneras de agricultura urbana en la ciudad de Montreal. Una de las formas es la que se establece por medio de los jardines colectivos que resultan independientes del programa comunitario de la ciudad, tales como la Organización Santropol Roulant o Equiterre, que cuentan con el apoyo privado o voluntario. Estas experiencias pueden tomarse como modelos concretos de aplicación al contexto latinoamericano. Los modos de organización de los grupos con iniciativas independientes a lo estatal y la creación de las condiciones físicas de las áreas de cultivo y la posterior puesta en funcionamiento de los mecanismos productivos, hasta la distribución de los alimentos preparados; puede servir como ejemplo de una actividad productiva y laboral para parte de la población de los asentamientos marginales de la comunidad. Donde por un lado se establece una actividad productiva, que tiene en cuenta la modificación del paisaje degradado y su entorno, y por otra parte permita establecer una cadena comercial o de distribución de productos elaborados. Entendemos pues, que estas actividades productivas son sin duda promotoras de una mejora en el hábitat inmediato de un entorno degradado y además impulsan a mejorar la educación alimentaria de la población a través del consumo concreto de su propia producción. También diremos que si se establecen mayores áreas de producción se generarían además empleos relacionados a la comercialización de dichos productos lo que permitiría atacar a parte del desempleo o el sub empleo de una porción de la población marginal.10 Por último sostenemos que la lectura de ciertos proyectos que se llevan a cabo bajo escenarios sociales estables, como los que se han visto en los casos canadienses analizados, pueden servir de base para generar propuestas en otros contextos muy diferentes. Pero en ambos casos estamos convencidos que se deben entender y posteriormente adaptar a la ideosincracia de los pueblos, respetando sus culturas, tradiciones y formas de vida, que identifican a sus habitantes.

Notas
1 En 1992 se realizó la primera Cumbre Mundial de Medio Ambiente de Río de Janeiro, en donde se difundió por vez primera el concepto de “sostenibilidad” Desde aquí comienza una campaña . de cambio de conciencia en lo referente a los problemas de la naturaleza y sus consecuencias sobre la humanidad. El concepto de desarrollo sostenible proporciona un nuevo marco básico de referencia para todas las actividades humanas. Es decir que mantiene la calidad general de vida, asegura un acceso continuado a los recursos naturales y evita la persistencia de daños ambientales para el desarrollo sustentable, satisfaciendo las necesidades de la generación actual sin comprometer las de las generaciones futuras.

54

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina
Sobre este tema se ha reconocido que el planeta no podrá, en breve tiempo, afrontar la explotación de los recursos naturales, ni los hábitos cotidianos de consumo energético. Precisamente algunos de los indicadores que hacen reflexionar sobre ello son los relativos a la deforestación de los bosques, la erosión del suelo y los efectos adversos sobre la atmósfera terrestre, entre otros. 2 Behding, Stefan y Behding, Sophia, Sol Power: Die Evolution der Solaren Architektur, Munich, Prestel Verlag, 1996. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Urban Agriculture: Food, Jobs and Sustainable Cities, Nueva York, PNUD, 1996. John Cropper, “Revegetating Residential Squatter and other Marginal Communities on the Slopes of Trinidad’s East-West Corridor” UWI Workshop on Urbanisation and Urban Policy in the , Caribbean, artículo no publicado. Smith et al., The needs of the Urban Poor versus Environmental Conservation: Conflict in Urban Agriculture, Londres, Reseachr Report ODA Project R5496, 1996. Henk de Zeeuw, Marielle Dubbeling y Ann Waters-Bayer, 1998. “Integrating agriculture into urban planning and action: some options for cities” presentado en la World Health Organisation , Annual Conference, Atenas, 1998. Tim Aldington, “Urban and Peri-urban Agriculture: Some thoughts on the Issue. Land Reform, Land Settlement and Cooperation” Nueva York, COAG/FAO, 1997. , Making the Edible Landscape -A study of Urban Agriculture in Montreal- School of ArchitectureMcGill University. Hemos tomado como modelo para la propuesta de los muros orgánicos un trabajo realizado por el Arquitecto frances Edouard François quien ha desarrollado una serie de paneles prefabricados con mallas metálicas y hormigón alivianado colado que permite el crecimiento de algunas especies vegetales entre sus intersticios. Los ha utilizado como paramento exterior de un conjunto de vivienda social en Montpellier creando así una imagen de edificio pétreo que fuera tomado por la vegetación. La palabra hidroponia deriva del griego “hydro” que significa agua, y “ponos” que significa tra, , bajo. Hidroponía es entonces el “trabajo en el agua” y esto corresponde a una primera explicación , genérica de los cultivos sin tierra. Algunos autores ubican el origen de los primeros cultivos hidropónicos en los Jardines de Babilonia, en las “chinampas” o granjas en balsas de los aztecas en el territorio mexicano y, por último, en los jardines de los lagos de Kashmir (actual territorio paquistaní). A mediados del 1600, el científico Robert Boyle realiza sus primeros experimentos del crecimiento de plantas en agua. Posteriormente, en 1690, el Inglés John Woodward efectuó similares experiencias en base a agua destilada con la mezcla de ciertas sustancias que, más adelante, se fijarían como vitales para el éxito de los cultivos. Finalmente, recién en 1920 el Dr. William Gericke inventa el término hidroponia y comienza a ser considerado el padre de la hidroponia moderna. En 1929 publicó un artículo titulado “Acuacultura, un medio de producción de cosechas” . Una experiencia de agricultura urbana en contextos socialmente desfavorecidos se está llevando a cabo desde 2001 en la ciudad argentina de Rosario. En una región aquejada por la pobreza, el desempleo y la falta de contención social, el Programa de Agricultura Urbana (PAU), realizado en el marco del mencionado programa internacional con Canadá, se ha vuelto una herramienta muy eficaz en la mejora de la calidad de vida de las familias de bajos recursos. El municipio asumió un gran protagonismo en las políticas sociales y en el desarrollo económico local y a través de la Secretaría de Promoción Social. Desde la Subsecretaría de Economía Solidaria, en convenio con el CEPAR, se implementó el Programa para la integración social de los grupos familiares 55

3

4

5

6

7

8

9

10

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

vulnerables de la ciudad de Rosario. Desde su implementación, el PAU ha logrado integrar a una red productiva a 10.000 familias desocupadas de la ciudad de Rosario. Las huertas generaron un espacio de contención, producción y capacitación, que cuenta con 640 huertas para el consumo familiar y comunitario, 140 huertas que comercializan sus productos en las ferias, una importante Red de comercio y relaciones solidarias, cinco ferias semanales ubicadas en plazas públicas, y un verdadero sistema de agroindustria social para la transformación de productos. Los resultados de este sistema de huertas comunitarias, además de productivos y alimenticios, son también una nueva forma de organización social y de gestión de la producción, en la que se destacan la cooperación y la activa participación de los individuos.

Bibliografía
Aliata, F. y Liernur, J. F., 2005. Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Buenos Aires, Clarín – Aguilar. Aliata, F. y Silvestri, G., 2001. El paisaje como cifra de armonía, Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión. Arano, C., 1998. Forraje verde Hidropónico y otras Técnicas de cultivo sin tierra, Prov. De Buenos Aires, Editado por el Autor. Architecture et Techniques Nº 442 - Roc qui Pousse – Longements Mompellier, abril 1999. Arendt, H., 1993. La condición humana, Barcelona, Paidós. Baudrillard, J. y Nouvel, J., 2001. Los objetos singulares - Arquitectura y filosofía, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires. Behding, S. y Behding, S., 1996. Sol Power: Die Evolution der Solaren Architektur, Munich, Prestel Verlag. Borja, J., 2001 “El gobierno del territorio de las ciudades latinoamericanas” (en colaboración con Zaida Muxi), en revista Instituciones y desarrollo, nº 8, pp. 83-142. Borja, J., 1999. Jornadas sobre gestión del territorio – Unidad de gestión y coordinación para el área metropolitana de Buenos Aires, Buenos Aires, FADU/ UBA, 1999. Diamond, L., 1994 “Rethinking Civil Society. Toward Democratic Consolidation” en Journal of Democracy, Vol. 5, Nro. 3, pp. 4-17. , Diaz P., Galli A., Belges M., Cazorla C., Velásquez M., Lupi C.y Rubió M., 2002. Huerta Orgánica Familiar, Buenos Aires, Ediciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Doberti, R.y Giordano, L., 1996. El Hábitat de la Pobreza. Configuración y manifestaciones. Villa, Buenos Aires, UBA.
56

Agricultura urbana y transformación del paisaje. La experiencia canadiense aplicada a los asentamientos marginales en Argentina

ENEA – ENARCH ‘83, 1983. Architettura Bioclimatica, Roma, Peluca Editore. Frampton, K., 1998.“En Busca del Paisaje Moderno” en Blok 2, Revista de , Cultura de la Arquitectura, la ciudad y el territorio, Centro de estudios de Arquitectura Contemporánea, Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires. Germani, A. A.y Germani G., 2004. Del antifascismo a la sociología, Buenos Aires, Taurus. Gorelik, A., 1998. La grilla y el parque. Espacio público y cultura urbana en. Buenos Aires, 1887-1936, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes. Gorelik, A., 2004. Miradas sobre Buenos Aires – historia crítica cultural y crítica urbana, Buenos Aires, Siglo veintiuno editores. Gorelik, A., 2006. “El romance del espacio público” revista Block Nº 7, Buenos , Aires, CEAC-UTDT, pp. 8-15. Gutiérrez, J. E., 1999. La Fuerza Histórica de los Villeros, Buenos Aires, Jorge Baudino Ediciones. Heila Gomes, F. J., 2004. Arquitectura Bioclimática en un entorno Sostenible, Madrid, Ed. Munilla-Leira. Hernández, R. A. y Mochkofsky, R. G., 1977. Creación Social y diseño del Espacio. Teoría del Entorno Humano - Principio de la acción social en la creación y recreación del entorno, Buenos Aires, Nueva Visión – Arquitectura Contemporánea. Huterwal, G.O., 1979.Hidroponía, Cultivo de plantas sin tierra, Buenos Aires, Editorial Albatros. Izard, J. L. y Guyot, A., 1980 Arquitectura Bioclimática – Tecnología y Arquitectura, Barcelona, Gustavo Gili. Krier, R., 1981. El espacio Urbano, Gustavo Gili, Barcelona. Liernur, J. F.,2001. Arquitectura de la Argentina del Siglo XX. La construcción de la Modernidad, Fondo Nacional de la Artes, Buenos Aires. Marx, K., 1971. Elementos fundamentales para la crítica de la Economía Política (Grundrisse, 1857-58), México, Siglo XXI. Mecle Armiñana, E. S., 2002 “Los derechos sociales en la Constitución Argentina y su vinculación con la política y las políticas sociales” en Ziccardi, Alicia , (comp.), Pobreza, desigualdad social y ciudadanía. Los límites de las políticas sociales en América Latina, Buenos Aires, CLACSO.
57

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Minimum Cost Housing Group, 1984. How the other half build, volumen 1, Montreal, Centre for Minimum Cost Housing, McGill University. Minimum Cost Housing Group, 2005. Making The Edible Landscape. A Study of Urban Agriculture in Montreal, Montreal, McGill University. Pelli V. S, 1992. Clarificación y Replicabilidad. La aplicación masiva de los procedimientos progresivos y participativos de vivienda, IIDVi-CoHa. Peñalba, S., 2003. La crise structurelle en Argentine- Les Annales de la recherche urbaine 93- Les infortunes de l’espace, París, Secrétariat permanent du Plan Urbanisme Construction Architecture – Ministère de l’Equipament. Piñón, J. L. (coord.), 2001. La recomposición de la Ciudad Informal,- Tomos I y II, Centro Internacional de Ciudad Informal (CICI), Universidad Politécnica de Valencia. Ponte, A., 1990. “Dal genios loci al genio della civilizzazione” en Mosser, , Monique y Teyssot, Georges, L’achitettura dei giardini d’Occidente, Milán, Electa. Romero, L. A., 2001. Breve historia contemporánea de la Argentina, Buenos Aires, FCE, Buenos Aires. Ruano, M., 1999. Eco Urbanismo – Entornos Humanos Sostenibles: 60 Proyectos, Barcelona, Gustavo Gili. Silvestri, G., 2003. El color del río. Historia cultural del paisaje del Riachuelo, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes. Ziccardi, A., 1998 “La ciudad Capital: Hacia una Gobernabilidad Democrática-Coordinador” en Muñoz, Humberto, La Sociedad mexicana frente al ter, cer milenio, México, UNAM. Santropol R., Disponible en http://www.santropolroulant.org. [Consulta 12 de febrero de 2008] Equiterre, Disponible en http://equiterre.org [Consulta 15 de marzo de 2008]

58

Peña Oliver, Santín Universidad del Mar (Umar), Oaxaca, México
oliversantin@hotmail.com

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá
Resumen
El presente artículo plantea que el comercio se ha constituido en uno de los pilares de la relación de Canadá con el resto del continente americano. El primer caso que se analiza es el acuerdo automotriz conocido como Autopac, puesto en marcha desde 1965 por Canadá y Estados Unidos, y que ha servido como modelo para impulsar acuerdos más extensos. El primero de éstos es el Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre Estados Unidos y Canadá, que inició operaciones a partir de 1989, y mediante el cual las relaciones bilaterales de carácter comercial se vieron fortalecidas. Posteriormente, con la firma y puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Canadá extendió sus fronteras comerciales con el primer país latinoamericano; México, de esta forma fue ampliando sus horizontes hacia nuevas regiones en el hemisferio. La manifestación más clara de esto lo constituye la puesta en marcha de dos mecanismos comerciales más, con Chile (1997) y Costa Rica (2002), y la reciente firma de un TLC con Perú en 2008. Asimismo, Ottawa se encuentra en la actualidad negociando sendos acuerdos comerciales con otros países centroamericanos, sudamericanos y República Dominicana.

Palabras clave: Tratado, Comercio, Acuerdo, Relaciones y Hemisferio

Oliver Santín Peña es Master en Estudios en Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y candidato a Doctor en Ciencias Políticas con orientación en Relaciones Internacionales en la misma universidad. Desde setiembre de 2007 es Profesor investigador de tiempo completo Nivel C, en la Universidad del Mar (Umar), Oaxaca, México. Desde Agosto 2004 a Mayo 2007 fue Profesor de asignaturas en el Colegio de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y Profesor de asignaturas del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Commerce As a Cornerstone in Canada’s Hemispheric Relationships Abstract
This paper proposes that trading has become a cornerstone of Canada’s relationship with the rest of America. The first case-study analyses the Autopac case in the motor industry. Autopac project was started in 1965 by Canada and the United States. It has served as a model to push more extensive agreements, the first being the Free Trade Agreement (FTA) between the United States and Canada, which began in 1989, through which their commercial relationship was strengthened. Later, after the North American Free Trade Agreement (NAFTA) was signed and subsequently carried out, Canada extended its trading boundaries beyond the United States to Mexico, thus expanding its horizons to new hemispheric regions. The clearest manifestation of this are two other trade agreements, this time with Chile (1997) and Costa Rica (2002), besides the recent agreement with Peru in 2008. Ottawa is currently negotiating such trade agreements with other countries in Central America, South America and Dominican Republic.

Key words: treatise, commerce, agreement, relationship and hemisphere. Le commerce comme un pilier dans les relations hémisphériques du Canada Resume
Cet article propose que le commerce est devenu l’un des piliers des rapports du Canada avec le reste du continent américain. Le premier cas analysé est celui de l’accord automoteur connu sous le nom d’Autopac, mis en marche depuis 1965 par le Canada et les Etats-Unis, et qui a servi de modèle à d’autres accords plus étendus. Le premier c’est l’Accord de Libre Commerce (ALC) entre les EtatsUnis et le Canada même, qui a commencé des opérations à partir de 1989 et à travers lequel les relations bilatérales à caractère commercial se sont affermies. Postérieurement, avec la signature et la mise en marche du Traité de Libre Commerce de l’Amérique du Nord (TLCAN), le Canada a étendu ses frontières commerciales avec le premier pays latino-américain, le Mexique, il a ainsi élargi ses horizons vers de nouvelles régions de l’hémisphère. La manifestation la plus claire en est la mise en marche d’encore deux mécanismes commerciaux, avec le Chili (1997) et Costa Rica (2002). Et la signature récente d’un TLC avec le Pérou en 2008. Aussi, Ottawa se trouve de nos jours en pleine négociation d’accords commerciaux avec d’autres pays centroaméricains, sud-américains et la République Dominicaine.
60

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

Mots clés: Traité- commerce- accord- relations et hémisphère.
“La economía, la geografía, el sentido común y el interés nacional dictan que tratemos de asegurar nuestro comercio con nuestro socio comercial más cercano y más grande, las medidas proteccionistas siempre se derrotan a sí mismas. Este impulso al proteccionismo es defensivo y negativo; no obstante, es totalmente comprensible en términos humanos. Esto es contra lo que nosotros estamos. La respuesta a este problema se encuentra en acuerdos adecuados, obligatorios legalmente, entre los socios comerciales, para asegurar y eliminar barreras a su comercio mutuo. Éste es nuestro enfoque del comercio mundial” Brian Mulroney (1985)

Introducción
Si bien la llegada del mundo unipolar y la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), implicaron un serio replanteamiento en las relaciones internacionales durante el período 1989-1991, para Canadá esta cadena de acontecimientos sucesivos; Caída del Muro de Berlín (1989), reunificación alemana (1990) y disolución de la URSS (1991), no resultaron del todo imprevistos para el gobierno de Ottawa, toda vez que bajo la administración del conservador Brian Mulroney, Canadá se concentró en fortalecer sus vínculos económicos y comerciales con la Unión Americana.1 Sin embargo, esta serie de concomitancias en materia económica y comercial entre ambos países de América del Norte puede observarse incluso desde mediados de siglo XX, justo cuando el otrora orgulloso imperio británico yacía victorioso bajo las cenizas de la Segunda Guerra Mundial en medio de las ruinas de la gran metrópoli; Londres. Fue a partir de ese momento que Canadá decidió involucrar más sus intereses con la nueva potencia occidental emergente; Estados Unidos, y no más con la decaída Gran Bretaña2. A partir de ese instante el imperativo geográfico se convirtió en un elemento central para el futuro de Canadá. Al mismo tiempo, con esta visión canadiense respecto al nuevo orden surgido de la Segunda Guerra Mundial y de los tratados de Yalta (febrero 1945) y Postdam (julio y agosto 1945) Washington fue asumiendo una actitud distinta respecto a su vecino del Norte, pues Canadá no representaba más una contradicción a la Doctrina Monroe debido a que Ottawa había dejado de asumir una actitud de capital colonial bajo administración británica en el continente americano. En cierta forma, éste era el principal obstáculo que impidió a Canadá formar parte de la Unión Panamericana, organismo creado a partir de la Conferencia de Buenos Aires de 1910, y dentro del cual no había cabida a colonias que reconocieran el dominio de potencias extra-continentales y en especial europeas.
61

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Incluso existe constancia de “que Washington se oponía a cualquier esfuerzo de Ottawa por ocupar un asiento en la organización” (Rochlin, 1999: 23). De este . modo, a partir de la segunda mitad del siglo XX, Canadá asumió una actitud más comprometida con Norteamérica y, por ende, más cercana a su vecino inmediato; Estados Unidos, con el cual comparte, cabe recordar, la totalidad de sus fronteras terrestres. Posteriormente, ya inmersos en la dinámica del mundo bipolar, Ottawa fue ganando espacios cada vez más activos en el quehacer internacional, principalmente a través de organismos multilaterales como la Organización de Naciones Unidas (ONU). Esto obedeció a que Canadá respetó el dominio avasallante que ejercía Estados Unidos en el continente americano a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), es decir “para los canadienses la OEA se convirtió, en los años inmediatos posteriores a la segunda guerra, en un socio silencioso de la política hemisférica de los […] Estados Unidos y, por ende, en un instrumento de perpetuación de la Doctrina Monroe” (Aya Smitmans, 2001: 164) Este tipo de argumentos fueron suficientes para que Ottawa buscara en foros como la ONU, la OTAN, la Francofonía, el G-7, la OCDE, la Commonweatlh, espacios más idóneos para hacer presencia en diversos asuntos de trascendencia mundial. Incluso “el ser miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) le significaba tener obligaciones con la misma y podría interferir en su relación con los demás Estados miembros de la OEA” (Lemco, 1991: 39) De esta forma quedaba claro para Ottawa que la OEA carecía de importancia cualitativa en sus relaciones hemisféricas. Bajo este esquema, la llegada del conservador Brian Mulroney al cargo de Primer Ministro en 1984, significó un cambio en esta dinámica auto-excluyente que Canadá asumía en asuntos hemisféricos. Fue así como a partir de mediados de la década de los ochenta, Ottawa comenzó a manifestar una serie de nuevas actitudes hacia Washington y el resto del continente americano. Algunos elementos que manifiestan esta nueva actitud canadiense, quedan representados en el acuerdo comercial bilateral puesto en marcha con la Unión Americana desde el 1 de enero de 1989 -el cual veremos más adelante- y, a nivel hemisférico, el anuncio del ingreso canadiense a la OEA, en octubre de 1989, marcaría definitivamente un cambio de rumbo en la política continental del país de la hoja de arce. Al respecto el propio Mulroney manifestó en su oportunidad: “Nosotros nos hemos dado cuenta que los derechos canadienses no pueden estar seguros mientras los derechos de otros sean denegados; la prosperidad canadiense no va a estar asegurada mientras la prosperidad de otros sea menospreciada. El medio ambiente canadiense no va a estar salvaguardado hasta que el medio ambiente de todos sea protegido y la sociedad canadiense no va a ser libre mientras que el mal de las drogas quede impune” (Daudelin y Dosman, 1995: 153)
62

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

De esta forma, bajo el gobierno de Brian Mulroney y en medio de una serie de cambios ocurridos en el escenario internacional durante el trienio 1989-19913, Canadá ocupó su sitio como miembro oficial de la OEA con derecho de voz y voto.4 Con esta acción Ottawa sostenía que el mundo “estaba dividiéndose principalmente en tres bloques importantes o tres áreas: Europa, el Pacífico y América, y que si Canadá no quería verse como un observador pasivo y al margen, sólo como testigo del proceso global de reestructuración, debía estrechar sus vínculos con el hemisferio” (Mckenna, 1995: 134). Así la década de los noventa generó las condiciones necesarias para permitir un mayor activismo canadiense a nivel continental, pero también de mayor dependencia estructural respecto de Estados Unidos. Esta situación instaló al gigante del lejano Norte; Canadá, en un continente plagado de cambios tras la salida sistemática de regímenes militares en casi toda América Latina y, al mismo tiempo, frente a un nuevo orden mundial.

Autopac como paradigma de la relación comercial de Canadá con Estados Unidos
Si bien la relación comercial existente entre Canadá y Estados Unidos se origina desde la época colonial, fue durante la segunda mitad del siglo XX cuando la misma tomó senderos estructurales de cooperación institucional que permitieron la solidificación de proyectos y acuerdos comerciales bilaterales de carácter convergente. El primer gran ejemplo de esto lo constituye el Autopac, mecanismo que fue firmado por Washington y Ottawa en 1965 y que permitió, en una primera etapa, el intercambio de piezas originales con la garantía de permitir a Canadá la exportación a territorio estadounidense de al menos el 75% de su producción vehicular de manera directa (Mahant y Mount, 2000: 174) En la actualidad, las bases de dicho Autopac se constituyen como los antecedentes más claros de lo que representa el libre comercio de Norteamérica, llamando la atención, asimismo, que el ramo automotriz se ha convertido desde los años sesenta en el sector más dinámico del comercio entre ambos países.5 De esta forma, el Autopac permitió que ambos países de América del Norte experimentaran un incremento sostenido en su sector automotriz sobre todo durante los primeros años de operación del mismo. “En Canadá la industria automotriz fue poco importante hasta la firma del Autopac con Estados Unidos en 1965, justo cuando la industria de origen estadounidense requirió de ajustar el porcentaje de empleos dentro del ramo automotriz canadiense de acuerdo al nivel de vehículos que Canadá producía y vendía en su propio territorio” (Francis, 1993: 15) Debe llamar la atención que inclusive este dinamismo en el comercio de autopartes y vehículos en América del Norte ha logrado mantenerse, e incluso aumentar, con el paso de los años, no obstante la llegada de mecanismos de intercambio comercial más acabados y amplios como es el Acuerdo de Libre Comercio (ALC), puesto en marcha durante los años ochenta por Canadá y Estados Unidos, o el propio Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
63

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

de 1994. En este sentido el dinamismo del sector automotriz norteamericano ha visto pocos cambios desde los años sesenta y hasta nuestros días.6 Así, y en buena medida gracias a la efectividad y dinamismo del sector automotriz dentro del comercio de América del Norte, es que el Autopac ha trascendido más allá de un mero paradigma comercial, toda vez que éste ha servido como modelo para implementar acuerdos más extensivos de libre comercio regional.

Acuerdo de Libre Comercio (ALC)
Tradicionalmente, en Canadá la idea de poner en marcha un acuerdo comercial con la Unión Americana despertaba acalorados debates entre aquellos que veían en el mismo una clara manifestación de la elevada dependencia canadiense respecto de Estados Unidos, mientras otros sostenían que un acuerdo de libre comercio de ese tipo colocaría a Canadá en un sitio privilegiado dentro del concierto mundial, debido al gran dinamismo de la economía estadounidense. Sin embargo, todos estos debates pasaron a un segundo plano, desde el momento en que el entonces Primer Ministro de Canadá; Brian Mulroney solicitó directamente a su contraparte de Estados Unidos el inicio formal de las negociaciones para poner en marcha un acuerdo bilateral en el corto plazo. Esta acción por parte de Mulroney no resultó del todo sorprendente debido a que, en su oportunidad, declaró que personalmente él veía “al libre comercio bilateral como cuestión de vida o muerte para su gobierno” (Clarkson, 1994: 135) Con esta acción Mulroney puso de manifiesto que sus comentarios en torno a estrechar los vínculos de su país con la Unión Americana eran muy serios y formaban parte de su agenda prioritaria a mediados de la década de los años ochenta. Bajo esta perspectiva, en 1985 justo cuando la Cámara de los Comunes de Canadá daba inicio a las discusiones para establecer una postura respecto al tema de libre comercio con la Unión Americana, trascendió “el 26 de septiembre [que] Mulroney… de manera personal ya había hablado telefónicamente con el presidente Reagan para pedirle iniciar las negociaciones” (Bothwell, 1992: 145). Este evento creó la impresión ante la opinión pública canadiense de que las decisiones personales de Mulroney podían tomar carácter de Estado. Por cierto no sería la única ocasión que esta polémica se generaría durante su mandato. En término pragmáticos, un acuerdo comercial con Estados Unidos, representaba para Canadá un mecanismo de sobre vivencia que ayudaría a fortalecer, de forma regulada y constante, el ingreso de toda una gama de productos canadienses al atractivo mercado de la Unión Americana. Es decir “Canadá quería negociar un tratado con Estados Unidos para alcanzar una relación comercial más predecible y reglamentada con su principal socio… así como protegerse de las prácticas proteccionistas de éste” (Pétrash, 2003: 104)
64

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

El texto final de dicho tratado se concluyó en diciembre de 1987, es decir dos años después de iniciadas las negociaciones. En enero del año siguiente el documento fue firmado por los jefes de Estado de ambos países y, finalmente, en diciembre de 1988, el Congreso estadounidense y el Parlamento de Canadá aprobaron el Acta de Implementación, a través de la cual estipularon que el Acuerdo de Libre Comercio (ALC), daría inicio a sus operaciones a partir del primer minuto del 1 de enero de 1989. Así, durante los cortos años de vida del ALC las exportaciones de bienes manufacturados de Canadá hacia territorio estadounidense se incrementaron 24%, mientras que la exportación en el. sector de servicios aumentó 18%. Por su parte la inversión canadiense en Estados Unidos creció 16% y la inversión de la Unión Americana en territorio canadiense ascendió 18% (Perret, 1998) En general, la formalización de un acuerdo comercial de Canadá con Estados Unidos generó una serie de debates al interior de la sociedad canadiense, “los opositores sostenían que el tratado degradaría los programas sociales. Para que Canadá pudiera competir con Estados Unidos tendría que disminuir la generosa red de seguridad social al nivel comparable con el de su socio. Los defensores afirmaban que la generación de riqueza debía preceder a la distribución y que el TLC produciría la riqueza necesaria para sostener el sistema de seguridad social canadiense. Asimismo, argumentaban que la liberalización del comercio no estaba en contra de la redistribución de políticas sociales, tales como los gastos gubernamentales en los rubros de: educación, salud y bienestar social. Al final, décadas de pobre manejo financiero, creado en parte por los gobiernos canadienses, provocaron grandes déficit y una gran deuda que daba cabida a menores ingresos destinados al impulso de programas sociales” (Condon, 2003: 58) Sin embargo, más allá del debate interno canadiense en torno a la disminución en la calidad de los servicios sociales en Canadá, lo cierto es que éstos efectivamente experimentaron una disminución en cuanto a la rapidez y eficiencia de respuesta ante la demanda de la sociedad. Sin embargo debe señalarse que después de más de quince años de haber sido puesto en marcha el acuerdo comercial con Estados Unidos y, no obstante la presión a la que se han visto sometidos los programas sociales canadienses, la atención pública a dicho sector ha logrado mantenerse por arriba de los estándares de la Unión Americana. En términos políticos, el ALC puede ser considerado como el primer experimento integrador con miras a expandir el libre comercio hacia el resto del hemisferio. Dentro de este esquema Ottawa, durante el mandato de Mulroney, aprovechó la coyuntura internacional de finales de los años ochenta, justo cuando el fortalecimiento de regionalizaciones comerciales fue esgrimido para reafirmar posiciones estratégicas dentro del nuevo esquema mundial unipolar que se avecinaba tras el debilitamiento soviético en esa misma década. Así, el propio ALC surgió a la luz pública en un momento en que el resto de los países buscaban aglutinarse en torno a bloques regionales de carácter econó65

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

mico con el fin de hacer frente a las dinámicas comerciales de carácter proteccionista que han caracterizado a Estados Unidos. Tomando en consideración lo anterior, el ALC sirvió como un mecanismo para que Ottawa lograra solventar con cierto éxito las dificultades que se presentarían tras la implantación del nuevo orden mundial. Esto porque gracias al ALC Canadá consiguió mantener la atención de Estados Unidos en su relación económica y comercial bilateral. Esta dinámica fue estimulando al gobierno canadiense a crear nuevas iniciativas tendientes a expandir sus relaciones con el resto de los países del continente, para reforzar así las instituciones hemisféricas existentes.7 De acuerdo a lo anterior, puede considerarse que el propio ALC representa el primer eslabón para hacer posible la inclusión canadiense en asuntos hemisféricos, pues no debe pasarse por alto que el ALC inició sus operaciones en 1989 y Canadá se incorporó a la OEA al año siguiente. Es decir, en un lapso de tiempo corto Ottawa cambió sus tradicionales posturas frente a sus vecinos del continente. Lo anterior resultó evidente con la solicitud canadiense de ser incluido en las negociaciones que llevaban a cabo México y Estados Unidos para poner en marcha un acuerdo de libre comercio, con la idea de conformar un poderoso bloque trilateral en Norteamérica.

Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se circunscribe a la dinámica presentada por la administración de George H. Bush en junio de 1990, conocida como Iniciativa de las Américas, y contemplaba “la creación de una zona de libre comercio que se extendiera desde el puerto de Anchorage hasta Tierra del Fuego, concretando la vieja idea del panamericanismo y la Doctrina Monroe” (Azocar, 2003). A través de este proyecto el gobierno de Washington echó a andar un extensivo plan comercial continental con la idea de ubicar a México como la punta de lanza para Latinoamérica, para fungir al mismo tiempo el papel de modelo económico y socio comercial. De este modo, cuando los gobiernos de México y Estados Unidos comenzaban a llevar a cabo su proceso de negociaciones, el Primer Ministro canadiense Brian Mulroney solicitó formalmente la inclusión de su país a las mismas. La razón de lo anterior parece obedecer al temor surgido entre la clase política y empresarial canadiense de verse excluidos y afectados en sus privilegios como socios y vecinos de Estados Unidos, en beneficio de México, de modo que “el gobierno canadiense apenas había empezado a manejar las consecuencias del ALC cuando tuvo que enfrentarse a la perspectiva de que Estados Unidos firmaría un acuerdo comercial por separado con México. Temía que ello pudiera
66

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

poner en peligro su posición privilegiada en Washington si no participaba en las negociaciones entre Washington y México” (Clarkson, 1994: 142) De acuerdo a lo anterior, en febrero de 1991 se oficializó la inclusión canadiense a las negociaciones de lo que a partir de ese momento se conocería como TLCAN, el cual se encontraría “basado en la experiencia de los primeros años del tratado bilateral de Canadá y Estados Unidos buscando establecer definiciones a nuevas políticas para la integración de las Américas” (Perret, 1998) Desde luego, el principal objetivo de este acuerdo sería encontrar los mecanismos adecuados que permitieran la eliminación concertada de barreras arancelarias entre los tres países. Tomando en consideración este punto, puede señalarse que para Ottawa su inclusión a las negociaciones del TLC entre México y Estados Unidos fue la solución más adecuada, toda vez que, de este modo, Canadá podría abrir nuevos espacios de re-negociación en apartados no tan favorables surgidos originalmente en el propio ALC, puesto en marcha poco tiempo antes. Resulta obvio considerar que la verdadera motivación para Canadá por alcanzar un acuerdo comercial para toda Norteamérica, era Estados Unidos y no México, ya que el comercio bilateral entre México y Canadá no sobrepasaba tradicionalmente el 0.5% del total de su comercio internacional, y por el contrario, la relación comercial de ambos países con Estados Unidos representaba –hasta antes del TLCAN- alrededor del 70% de su comercio total.8 En lo que corresponde a las negociaciones para constituir este TLCAN, las mismas llegaron a su fin en agosto de 1992, de modo que para el 17 de diciembre de 1992 los jefes de Estado de los tres países interesados firmaron el documento. Para el año siguiente se establecieron una serie de acuerdos complementarios en los ámbitos laboral y ecológico, de modo que los aparatos legislativos de los tres países aprobaron el instrumento comercial, estableciendo que el inicio de operaciones sería a partir del 1 de enero de 1994. Posteriormente, conforme corrían los años del TLCAN, la relación comercial de Canadá con la Unión Americana fue incrementándose, por ejemplo, si en 1994 Canadá concentraba el 16% de las exportaciones estadounidenses, para el año 2000 ésta aumentó a 21%9 cifra que ha mostrado pocos cambios hasta la actualidad. De este modo, uno de los resultados más evidentes de la incorporación canadiense al TLCAN, fue que logró fortalecer su sociedad comercial con Estados Unidos, en el momento en que su posición como socio privilegiado podía quedar muy comprometida con motivo de la inminente constitución comercial que originalmente planteaban los gobiernos de México y Washington. Empero, la inclusión canadiense a la dinámica comercial de Estados Unidos y México, fue acercando paso a paso a Canadá con su contraparte latinoamericana. La manifestación más clara de esto lo constituye el elevado nivel de interés
67

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

que ha ido surgiendo con el paso de los años entre ambos países, sobre todo en los ámbitos empresariales, académicos y de la sociedad civil en general. Entre las manifestaciones más evidentes del acercamiento canadiense con México, pueden identificarse los alcances que han ido tomando las reuniones interparlamentarias que organizan ambos aparatos legislativos, mismas que si bien dieron comienzo desde 1975, con el paso del tiempo, la trascendencia de los temas abordados ha tomado cauces más activos como es el de mejorar las condiciones laborales de los jornaleros migrantes mexicanos, que año con año trabajan legalmente en el campo canadiense durante ciertos periodos de tiempo, sobre todo en verano. Asimismo, las reuniones de la Comisión Ministerial Mixta que se celebra año con año entre funcionarios de alto nivel de ambos gobiernos, la creación de centros de estudios mexicanos en Canadá y centros de estudios canadienses en México, así como la oferta y demanda de servicios educativos entre jóvenes mexicanos interesados en Canadá, se manifiestan como signos evidentes de que Canadá se encuentra interesado en acercarse a sus vecinos latinoamericanos, en este caso México. Llama así la atención entonces que el TLCAN, se haya convertido en una especie de vehículo que ha logrado de manera efectiva unificar posiciones políticas y económicas por parte de los gobiernos de Ottawa, Washington y México, desde el momento en que el mismo se constituyó como un bloque comercial compacto. Definitivamente esta coincidencia política producto de la alianza comercial en Norteamérica, ha coadyuvado a que simultáneamente los tres países en cuestión impulsen fuertemente el tema del libre comercio continental frente a sus contrapartes sudamericanas.

El proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)
La idea de crear un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), ha venido avanzando desde Estados Unidos a partir de los años ochenta bajo la administración de Ronald Reagan. No obstante no fue hasta su sucesor; George H. Bush, que este proyecto se materializó a través de la conocida como Iniciativa de las Américas. La iniciativa de las Américas, se dio a conocer ante la opinión pública en junio de 1990 y se apoyó mediáticamente en tres pilares; el estímulo al flujo comercial, el incremento a la inversión extranjera y la reducción del endeudamiento externo. Lo anterior buscó alcanzar una liberalización sostenida de las economías en toda América Latina. Con el paso de los años, esta Iniciativa de las Américas fue impulsada reiteradamente por el gobierno de Washington a través de las Cumbres de las Américas de Miami (1994), Santiago de Chile (1997), Quebéc (2001) y Mar del Plata (2006), encontrando desde luego en México y en Canadá a dos firmes impulsores.
68

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

Al respecto, vale la pena mencionar que, en buena medida, el interés canadiense por ampliar la franja del libre comercio con el resto del continente americano proviene de sus propias necesidades corporativas por encontrar rutas de inversión más amplias y seguras. Lo anterior con el objetivo de garantizar parámetros comerciales más estables. Bajo esta lógica se buscaría contrarrestar a través de un mecanismo meta-nacional, las etapas de inestabilidad y crisis que regularmente azotan al resto de los países latinoamericanos. En este sentido, los fuertes lazos económico-comerciales de Estados Unidos y Canadá, que alcanzan alrededor del 55% del comercio total estadounidenses con todo el continente, son una manifestación clara de la coincidencia de intereses que ha ido desarrollándose entre ambos países, y en donde el tema del ALCA se ha colocado como un elemento más a considerar.10 Para el caso del ALCA, el mismo gozó de cierto nivel de aprobación durante la década de los años noventa entre la comunidad hemisférica, manifestándose las propias Cumbres de las Américas como los foros idóneos en donde dicho proyecto fue ganando adeptos entre los gobiernos latinoamericanos, esto gracias al impulso de Estados Unidos y en menor medida al soporte de Canadá y México. Sin embargo, el escenario favorable para la constitución de un ALCA se modificó con el ascenso de Luiz Inacio Lula da Silva a la presidencia de Brasil en enero de 2003, debido a que su gobierno otorgaría una nueva dimensión al tema del ALCA, ya que Lula da Silva mantuvo desde el principio una posición muy crítica respecto a dicho acuerdo comercial, llegando a señalar incluso que “el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) propuesto por Estados Unidos [es] algo equivalente a la anexión de facto de América Latina a ese país” (Da Silva, 2003: 5) A esta postura del presidente brasileño fueron sumándose progresivamente otros mandatarios latinoamericanos que, en general, se han manifestado contrarios a la posibilidad de implementar un ALCA. En este sentido el apartado de la agricultura ha sido el que más polémica generó en el seno de las negociaciones hemisféricas, debido a los altos subsidios que otorga el gobierno de Washington a sus productores, situación que coloca en franca desventaja a sus contrapartes sudamericanos en general. Así, conforme pasaban los años y la fecha tentativa para poner en marcha el ALCA, es decir 2005, fue acercándose, resultó obvio que no arrancaría conforme a lo planeado originalmente. Por este motivo Ottawa decidió por su parte, impulsar una serie de negociaciones con distintos países latinoamericanos, para promover así el libre mercado y alcanzar, de este modo, acuerdos institucionales de libre comercio con algunos de ellos. En lo que corresponde específicamente a Canadá, sus representantes en las negociaciones del ALCA se han concentrado en promover la negociación con los principales actores, es decir los miembros del MERCOSUR, y de manera específica con Brasil. Así “Canadá ha desarrollado una posición cercana a la de EEUU promoviendo un ALCA que recupere lo esencial de los derechos y obligaciones
69

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

del Tlcan […] desplegando al mismo tiempo una estrategia agresiva de penetración de los mercados regionales para la exportación de sus bienes y tecnología” (Roy, 1999) De esta forma, el esfuerzo canadiense por impulsar un ALCA puede considerarse como un intento por incluirse de diversas formas en la dinámica hemisférica, al tiempo que continúa definiéndose como una nación americana, pero con la característica de tomar en consideración la realidad global en la cual el fortalecimiento de sistemas comerciales multilaterales continúan siendo prioritarios. Ahora, si bien el ALCA no logró ponerse en marcha en la fecha prospectada, Canadá decidió por su parte iniciar una serie de negociaciones, por separado, con países y regiones de América Latina, para avanzar así en la consecución de metas comerciales de carácter bilateral. Lo anterior busca encontrar nuevos mercados y áreas de oportunidad, tanto para los artículos canadienses, como para los sectores empresariales de aquel país interesados en ampliar y conquistar nuevos mercados en Latinoamérica. Este esfuerzo se constituye como el más reciente intento canadiense por incorporarse a la dinámica comercial hemisférica.

Antecedentes de la presencia de Canadá en América Latina
Si bien Canadá decidió durante gran parte de la primera mitad del siglo XX no involucrarse en asuntos continentales, por considerar que ello representaría una serie de problemas con Estados Unidos, el gobierno canadiense instrumentó, durante los años de la Segunda Guerra Mundial, una política disímil consistente en acercamientos más formales con algunos países latinoamericanos. Lo anterior se constituyó en una reacción debido al avance que la ideología fascista europea estaba alcanzando en amplios sectores del continente americano. Esto fue posible debido a que, mientras el resto del hemisferio consideraba a la guerra en Europa como un asunto lejano, Canadá enviaba ya contingentes militares para combatir a Alemania, como parte de las fuerzas armadas británicas desplegadas en Francia. Así “repentinamente Canadá se convirtió en el mayor aliado británico en los primeros años de guerra. Llevó a cabo un lastimoso esfuerzo por hacer lo mejor. Cuatro destructores y el único escuadrón con aviones modernos fueron dispuestos al servicio de Inglaterra” (Morton, 1999: 179) Así, al tiempo en que Canadá se involucraba de lleno en el conflicto armado en territorio europeo, hacia el interior del continente americano desplegaba una actividad diplomática y comercial tendiente, en primer lugar, a contener el avance del fascismo en América Latina y, en segundo lugar, a centrar su atención en los atractivos recursos naturales y en los mercados de la zona. De esta forma en plena guerra mundial, “Canadá comenzó a apreciar la importancia económica potencial de América Latina. La región ofrecía nuevas fuentes de minerales estratégicos y, lo que era de igual importancia, un mercado nuevo para los productos canadienses” (Rochlin, 1999: 28)
70

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

De esta forma, los años que van de 1939 a 1941 transcurrieron en medio de penosos esfuerzos canadienses por incrementar sus vínculos con el resto de los países de la región. Sin embargo esta situación cambió radicalmente a partir de diciembre de 1941, cuando Japón atacó Peral Harbor, pues a partir de ese momento Estados Unidos se involucró directamente en la guerra y exigió al resto de los países del continente asumir una postura clara en contra de las potencias del eje (Alemania, Italia y Japón) A partir de ese momento la gigantesca maquinaria industrial estadounidense movilizó sus cuantiosos recursos a favor de las tropas aliadas, asegurando así numerosas tropas, materias primas y bienes manufacturados a favor de su causa. Debido a esto Canadá decidió jugar nuevamente un bajo perfil en América y concentrar sus esfuerzos en el conflicto bélico en Europa, proveyendo de suministros a Gran Bretaña. Ya después con el triunfo aliado, Ottawa dirigió su atención casi exclusivamente a Europa, pues “Canadá tenía la mira puesta en buscar todas las oportunidades económicas asociadas con la reconstrucción de Europa en la posguerra, una región con la que tenía profundas relaciones históricas. Además, Ottawa pensaba que conocía poco de los latinoamericanos y, aunado a este sentimiento de alejamiento, Canadá no se hacía ilusiones sobre sus posibilidades de competencia económica con Estados Unidos en su región” (Rochlin, 1999: 30) El afán canadiense por no crearse problemas con Estados Unidos, dada la gran cantidad de intereses que éstos habían desplegado por todo el continente, fue la razón para que Ottawa se mantuviera alejada en general de toda Latinoamérica durante los años de la guerra fría. Sin embargo, ante el debilitamiento que manifestaba la URSS en sus últimos años de existencia, el Primer Ministro conservador Brian Mulroney, fue involucrando cada vez más a su país en asuntos hemisféricos, tal y como lo manifiesta el ingreso de su país a la Organización de Estados Americanos (OEA) a partir del 1 de enero de 1990. Así, durante los años dorados de la globalización —de la caída de la URSS hasta los atentados del 11-S— el gobierno de Ottawa se manifestó más que dispuesto a involucrarse en asuntos continentales a través de reuniones multilaterales en foros hemisféricos. Así, el tema del libre comercio fue ganando cada vez mayores espacios en las relaciones continentales, al tiempo que Canadá se distinguía por ser uno de sus principales promotores. Es decir, Ottawa concentró sus políticas en construir “en Latinoamérica una imagen diplomática que lo presenta como una alternativa comercial y política unívoca para la región” (Gutiérrez, 2003: 40) De este modo, si bien la actividad comercial de Canadá en Latinoamérica ha ido aumentando con el paso de los años, la misma es aún limitada, si consideramos que los principales socios comerciales canadienses continúan siendo
71

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, China y Alemania. Esto mientras que con América Latina, el comercio del país de la hoja de arce oscila tradicionalmente alrededor del 2%.11 Precisamente, estos datos manifiestan que la actividad comercial canadiense en Latinoamérica se encuentra todavía en fase de desarrollo, por lo que los tratados comerciales ya existentes con países de la región, así como las negociaciones que se encuentran en marcha, se manifiestan como los paradigmas más claros que evidencian la dinámica que viene implementando Canadá en el resto del continente americano.

Tratado de Libre Comercio Canadá – Chile
El Tratado de Libre Comercio Canadá-Chile, suscrito por ambos países el 5 de diciembre de 1996, permitió un aumento no solo en el comercio bilateral, sino que estimuló las inversiones canadienses en esta nación del Cono Sur, experimentando de este modo avances sobre todo en materia de cooperación ambiental y laboral. Asimismo, este acuerdo ha permitido colocar a Chile como el paradigma de cooperación y libre comercio idóneo para la región, claro está, desde el planteamiento integrador que postula Canadá para América Latina. El origen de las relaciones diplomáticas entre ambos países se remontan al año 1944, justo cuando se instaló la primera embajada canadiense en la capital chilena. A partir de ese momento la relación bilateral ha experimentado altibajos, sobre todo a raíz del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en contra del presidente Salvador Allende. Este acontecimiento alejó la posibilidad de estrechar los vínculos entre Ottawa y Santiago de Chile durante los largos años de dictadura militar, debido sobre todo a los postulados que la política exterior canadiense esgrime en la arena internacional, otorgando un lugar muy importante a la promoción y defensa de la democracia así como al respeto a los derechos humanos, los que fueron sistemáticamente violentados durante la dictadura militar chilena. No obstante, con la llegada de los nuevos tiempos electorales en Sudamérica y la salida de las juntas militares de gobierno, Canadá fue acercándose gradualmente a algunos países, entre ellos; Chile. Este tránsito hacia una cultura de mayor democracia electoral hizo posible un acercamiento de intereses entre Ottawa y Santiago. La manifestación más clara de ello se produjo en diciembre de 1995, cuando se dio a conocer ante la opinión pública el inminente inicio de negociaciones entre ambos gobiernos para concretar un Tratado de Libre Comercio bilateral. Las negociaciones para alcanzar dicho acuerdo dieron comienzo en enero de 1996. Al mes siguiente, es decir en febrero, ambas partes acordaron iniciar acuerdos paralelos al tratado comercial en materia de cooperación ambiental y laboral. Este anuncio dotó de nuevas particularidades al inminente acuerdo comercial entre Canadá y Chile.
72

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

Para noviembre de 1996 las negociaciones bilaterales llegaron a su fin y el documento oficial fue firmado por los respectivos jefes de Estado el 5 de diciembre de 1996 en Santiago de Chile. Por su parte los acuerdos en materia ambiental y laboral se firmaron el 6 de febrero de 1997 en Ottawa, Canadá.12 De este modo, el Tratado de Libre Comercio Canadá-Chile entró en vigor el 5 de julio de 1997. A partir de ese momento —al igual que con México— han venido incrementándose los contactos bilaterales entre ambas partes en otras áreas diversas de la relación bilateral. Sin embargo, en lo que compete específicamente al ámbito comercial, este intercambio ha logrado triplicarse en los últimos años, pasando de $ 538 millones de dólares en 1996 a $ 1,775 en 2006 (Frohmann 2007) En este sentido puede calcularse que el incremento comercial anual ha sido de un 14% desde el inicio de operaciones de este TLC. Entre los principales productos exportados por Chile a Canadá se encuentran vinos, salmones y truchas, manufacturas de cobre, tableros de fibra, frambuesas y zarzamoras así como diversos frutos. Por su parte Canadá exporta a Chile principalmente productos sintéticos, aluminio, maquinaria, aparatados eléctricos, automóviles y autopartes.13 Este acuerdo comercial ha resultado beneficioso en diversos sectores productivos y comerciales en los dos países,14 y al mismo tiempo se ha convertido en una especie de estandarte político en América Latina, pero principalmente para Sudamérica, toda vez que a través de éste se han promovido mediáticamente los alcances que pueden lograrse mediante la cooperación y la adopción plena de medidas tendientes a liberalizar el mercado, específicamente para el caso chileno. Una de las particularidades más sobresalientes de este acuerdo comercial son los protocolos complementarios o adicionales que han sido firmados por representantes de ambos países con la intención de enmendar una serie de desgravaciones arancelarias ocasionadas por el propio Tratado.15 Cabe señalar que el tercer protocolo adicional, suscrito en enero de 2004, estableció que debido a la puesta en marcha de un acuerdo de libre comercio entre Chile y Estados Unidos, el gobierno chileno se comprometía a otorgar a Canadá el mismo trato arancelario que a Estados Unidos en lo que se refiere a productos agrícolas. Lo anterior demuestra el elevado nivel de compromiso que como socios han alcanzado ambos países en relativamente poco tiempo. En lo que corresponde a los acuerdos de cooperación en materia ambiental y laboral, los gobiernos de Ottawa y Santiago establecieron la protección y el mejoramiento del medio ambiente, promoviendo el desarrollo sustentable a través de apoyo mutuo en materia de políticas ambientales y económicas. En lo que se refiere al acuerdo de cooperación laboral, ambas partes acordaron planificar acciones futuras con el fin de revisar el funcionamiento del propio tratado así como su impacto y proyecciones en los sectores laborales involucrados directamente en el TLC Canadá-Chile.
73

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

De esta forma, el tratado comercial entre ambos países, así como los acuerdos complementarios en materia ambiental y laboral, junto con la posibilidad de incluir protocolos complementarios para ajustar dinámicas no tan favorables para alguna de las partes, hacen de este tratado comercial un claro paradigma de cooperación e intercambio entre Canadá y un país de América Latina.

Tratado de Libre Comercio Canadá- Costa Rica
En lo que corresponde al Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Costa Rica, debe señalarse que el mismo se constituye como el tercer caso en donde Ottawa decidió establecer este tipo de acuerdos con algún país latinoamericano. Dicho acuerdo bilateral fue anunciado en Ottawa por ambos mandatarios de manera oficial en enero del año 2000, a partir de ese momento, representantes de estos dos países iniciaron las negociaciones para concretar un TLC. En un principio, el sector industrial del interior de Costa Rica manifestó su preocupación respecto a alcanzar un TLC con Canadá. Posteriormente fueron los sectores agrícolas ricos los que expresaron su preocupación ante el inminente acuerdo que se avecinaba. No obstante lo anterior, las negociaciones siguieron su rumbo y para el mes de abril de 2001 concluyeron. A partir de ese momento solo quedó esperar el anuncio oficial y la ratificación del mismo por parte de sus respectivos aparatos legislativos. En lo que corresponde a las relaciones bilaterales entre Canadá y Costa Rica, cabe señalar que las mismas adquirieron el carácter de oficial a finales de la década de los años cincuenta, es decir en 1957, cuando Ottawa estableció su primera embajada en la capital, San José. A partir de ese momento Costa Rica se ha constituido como el país con el cual Canadá ha mantenido las más estrechas relaciones diplomáticas de toda la región centroamericana. Esto ha sido posible, en buena medida, debido a la larga tradición democrática costarricense y a su política de respeto a los derechos humanos y de protección al medio ambiente, El nivel de entendimiento en dichas áreas por ambos gobiernos permitió que temas delicados cómo medio ambiente, promoción de la democracia y derechos humanos fueran incluidos en el acuerdo bilateral final con el fin de incrementar la cooperación y promoción de dichos valores a niveles regionales para toda América Central. La firma de este acuerdo comercial se dio finalmente en la ciudad de Ottawa el 23 de abril de 2001, es decir, quince meses después de haber iniciado las negociaciones, situación que pone de manifiesto las elevadas coincidencias entre ambos gobiernos. El inicio formal de operaciones del TLC Canadá-Costa Rica se estableció que sería hasta el 1 de noviembre de 2002. Si bien existen una serie de disposiciones y objetivos dentro del TLC Canadá-Costa Rica que incluyen comercio de bienes, trato nacional y acceso de mercancías al mercado, aranceles, consultas y definiciones bilaterales en ma74

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

teria comercial, es un hecho que las cifras comerciales entre ambos países no han experimentado un aumento significativo como los casos de México y Chile. Lo anterior –según autoridades canadienses- obedece principalmente a que las exportaciones de Canadá hacia Costa Rica, así como las importaciones provenientes de dicho país centroamericano pasan necesariamente por aduanas de Estados Unidos, de manera que suelen ser contabilizadas como comercio Estados Unidos-Canadá.16 No obstante lo anterior, el intercambio comercial de Canadá con Costa Rica se encuentra suscrito al acuerdo de libre comercio bilateral, concentrándose la actividad económica principalmente en la venta de autopartes, metales diversos, material de construcción, frutas y productos agrícolas varios. 17 Ahora, si bien el volumen de intercambio comercial de Canadá con Costa Rica no puede ser comparado cuantitativamente con el mantenido con México y Chile, si debe reconocerse que este TLC fue posible debido a la tradición democrática costarricense. A pesar de que no representaba las mismas ventajas que con los otros dos socios latinoamericanos, este acuerdo puso de manifiesto que la adopción y seguimiento de prácticas democráticas, de respeto a los derechos humanos y protección del medio ambiente, se establecían como condicionantes fundamentales para posibilitar a futuro un acuerdo comercial con Canadá. Lo anterior cobra mayor trascendencia si se toma en consideración que pese a distinguirse como un país promotor del libre comercio a nivel mundial, Canadá solamente tiene firmados acuerdos de libre comercio con cinco países: Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Israel y México.

Negociaciones de Canadá con otros países latinoamericanos
Conforme ha ido avanzando la primera década del siglo XXI, Ottawa entendió que el proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) no lograría iniciar operaciones para la fecha programada originalmente (2005). Por tal motivo los representantes de este país comenzaron una serie de gestiones para negociar acuerdos alternos con distintos países latinoamericanos, con el objetivo de estudiar la viabilidad de conformar mejores espacios de libre comercio por la región. Al respecto, sobresalen las negociaciones que Canadá ha llevado a cabo con: Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua para conformar a mediano plazo un mecanismo comercial que sería conocido cómo Canadá-Central American Tour Free Trade (CA4). De manera simultánea autoridades canadienses se encuentran en pláticas con República Dominicana para explorar las posibilidades de establecer un acuerdo comercial bilateral en los próximos años, aunque aún se ve lejana la posibilidad en ambos casos. Al mismo tiempo, Canadá comenzó formalmente una serie de pláticas con autoridades de Colombia y Perú, con el fin de encontrar cauces que permitan
75

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

formalizar aún más las relaciones comerciales entre ambas partes, privilegiando la liberalización del mercado y estimulando el aumento de la inversión canadiense hacia estos países, para que en un corto o mediano plazo pudiera concretarse un TLC con dichos países. En lo que corresponde específicamente al caso de las negociaciones de Canadá con los países centroamericanos, puede señalarse que éstas dieron comienzo formalmente el 16 de febrero de 2004 en Ottawa y se concentraron en las áreas de servicios e inversión. Al mismo tiempo, Canadá insistió en incluir el tema laboral a dichas negociaciones, tal como en los casos chileno y costarricense. Conviene aclarar en este sentido que los temas ambientales han sido abordados por separado, debido a la complejidad que representan los mismos para alcanzar acuerdos, dadas las enormes brechas económicas existentes entre ambas partes. Debido en buena medida a lo limitado del intercambio comercial entre Canadá y el CA4, los representantes del país de la hoja de arce, han buscado incrementar principalmente los flujos de inversión en toda la región para aumentar así su presencia corporativa. Al mismo tiempo debe señalarse que en lo que corresponde a temas ambientales, los representantes canadienses han incluido en las negociaciones con sus contrapartes centroamericanas, las sugerencias y observaciones tanto de sus propios gobiernos provinciales, como de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s) y de grupos empresariales. En la actualidad, el posible acuerdo Canadá-CA4 se encuentra en un periodo de impasse, pero se espera que durante el 2008, sean retomadas algunas ideas y las negociaciones tomen un rumbo más dinámico.18 En lo que corresponde a las negociaciones de Canadá con República Dominicana, éstas dieron inicio el 9 de junio de 2007 en la capital canadiense y se han concentrado principalmente en buscar consensos, y crear reglas relativas al intercambio de bienes, reglas de origen y servicios financieros. Asimismo, tal y como ha sido descrito en casos anteriores, los representantes canadienses han incluido en las mesas los temas laborales y de protección al medio ambiente. Respecto a los países sudamericanos con los cuales Canadá viene trabajando para concretar un acuerdo de libre comercio, destacan específicamente dos casos; Perú y Colombia. Con ambos países el gobierno de Ottawa anunció el inicio formal de las negociaciones el día 7 de junio de 2007. La primera reunión entre todas las partes se dio el 16 de julio del mismo año. Durante éstas, los temas centrales giraron en torno a: la desregulación arancelaria, el intercambio de bienes y el estímulo a los servicios financieros. Conforme avanzaban los meses, Perú fue aventajando a su contraparte colombiana en las negociaciones, principalmente porque los temas de respeto a los derechos humanos no constituían una barrera para continuar con las mismas. Tal y como sí terminó ocurriendo con el gobierno de Colombia, donde las accio76

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

nes del presidente Álvaro Uribe han sido —y continúan siendo— fuertemente cuestionadas internacionalmente. Desde luego, al igual que en los casos anteriores, los representantes canadienses incluyeron los apartados laborales, de medio ambiente y derechos humanos en las negociaciones, pero para Colombia éste último representó una barrera infranqueable, toda vez que el Partido Liberal de Canadá advirtió al Primer Ministro Stephen Harper que convocaría a elecciones generales si éste decidía firmar un TLC con Colombia, dado el desprestigio del gobierno colombiano en la arena mundial con motivo de las constantes violaciones a los derechos humanos y a la transgresión al derecho internacional por sus acciones violentas y unilaterales, incluso en contra de países vecinos y soberanos como el caso del bombardeo a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano.19 Sin embargo, tal y como se ha mencionado, el caso peruano resultó ser distinto ya que finalmente en una reunión del Foro Económico Mundial en Davos Suiza, el ministro de Comercio Internacional de Canadá anunció, el 26 de enero de 2008, la conclusión de las negociaciones y la firma del tratado de libre comercio con Perú, tornando el caso al Parlamento canadiense para su estudio y aprobación. Llama la atención que estas negociaciones solamente duraron seis meses. Al respecto, el propio ministro de Comercio canadiense señaló que: “El Perú ha surgido como una de las economías más dinámicas de las Américas, respaldado por una agenda comercial agresiva y una clara postura a favor de la liberalización del comercio”20 A pesar de que aún no se tiene establecida fecha exacta para dar inicio a las operaciones del TLC Canadá-Perú, es un hecho que este acuerdo es el cuarto caso en donde Canadá suscribe un tratado comercial con un país latinoamericano, después de México, Chile y Costa Rica.

A manera de conclusión
Después de la descripción y análisis aquí presentado, surgen algunas consideraciones que resultan necesarias para entender y prospectar el rumbo que el tema comercial irá tomando en las relaciones canadienses con el resto del continente americano. Dentro de este escenario, hemos podido identificar el papel que ha jugado el Autopac puesto en marcha por Canadá y Estados Unidos desde 1965, toda vez que el mismo se ha constituido, con el paso de los años, en el primer eslabón comercial existente en Norteamérica, el cual, por cierto, ha sido ampliado bajo modalidades de tratados comerciales hacia diferentes regiones del continente americano. Precisamente el Autopac, no obstante limitarse al ámbito automotriz, fue capaz de adaptarse y no solo eso, sino también de servir como modelo del ALC puesto en marcha veinticuatro años después (1989) por los gobiernos de Ottawa y Washington. En este sentido la postura canadiense, más orientada al libre mer77

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

cado y al incremento de sus lazos con la Unión Americana, no podría entenderse sin la figura del Primer Ministro Brian Mulroney. Este personaje insertó de lleno a su país a las dinámicas comerciales promovidas tradicionalmente por Estados Unidos, justo en el momento en que el mundo cambiaba del equilibrio de poderes bipolar a otro de carácter unipolar en donde la Unión Americana emergía como antagónico vencedor absoluto. En este sentido, Mulroney puede ser considerado —más allá de filias o fobias— como un político visionario que logró interpretar la realidad imperante a finales de la década de los años ochenta, al lograr instalar a su país muy cerca de la súper potencia vencedora de la guerra fría, fortaleciendo así su posición natural de vecino y aliado en la etapa que para entonces se avecinaba y que fuera conocida como globalización. Bajo esta dinámica, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), de 1994, se manifiesta como el ejemplo más claro de cómo Canadá, debido a circunstancias regionales y estratégicas, decidió sumarse a dicho acuerdo con el fin de no perder su posición como socio privilegiado de la Unión Americana, y este hecho sirvió al mismo tiempo, para insertarse a las dinámicas comerciales con otros países latinoamericanos, en este caso México. Puede señalarse que, quizá algo de lo más importante de esta asociación comercial de Canadá con México, más allá de cuestiones cuantitativas, sea el hecho de que ciertamente la presencia e interés canadiense hacia México y América Latina, ha ido incrementándose con el paso de los años desde la entrada en vigor del TLCAN y se manifiesta en la ampliación de las relaciones canadienses más allá del ámbito comercial. Así, el hecho de solicitar su incorporación al TLCAN significó la adherencia de Canadá a las políticas estadounidenses orientadas a ampliar los horizontes comerciales hacia planos hemisféricos. De este modo el proyecto del ALCA se ajusta a las dinámicas planteadas a través de la Iniciativa de las Américas, cuyo fin es la creación de un enorme corredor comercial a lo largo de todo el continente americano. Bajo esta lógica, respecto a este polémico tema Ottawa se ha manifestado regularmente con una posición de coincidencia con la Unión Americana y México, no obstante tener algunas diferencias con Washington, sobre todo en lo que corresponde a los subsidios que otorga el gobierno de Estados Unidos a sus productores agrícolas. Sin embargo los representantes canadienses vienen desplegando en toda la zona una actividad permanente con diversos países latinoamericanos, con el fin de alcanzar acuerdos comerciales paralelos al ALCA, toda vez que éste no logró iniciar sus operaciones para el año 2005 tal y como se había previsto. Sin embargo, es un hecho que Canadá se encuentra en una fase de acercamiento con algunos países de la región, constituyéndose así una nueva forma de
78

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

hacer política en el continente, justo en momentos en que América Latina, en general, parece haber encontrado finalmente los cauces democrático-electorales para lograr una continuidad sin graves sobresaltos político-sociales como en las décadas pasadas. Esta actitud de mayor aproximación a Latinoamérica se manifiesta con mayor claridad por el hecho de que el gobierno canadiense ha decidido establecer tres de sus cinco TLC con países de la región; México (1994), Chile (1997) y Costa Rica (2002). Asimismo, recientemente anunció la firma y la finalización de negociaciones para concretar otro TLC con Perú. Además deberá recordarse que existen en la actualidad otros países latinoamericanos que vienen negociando acuerdos de libre comercio con autoridades canadienses, aunque las mismas se han atorado principalmente por cuestiones medioambientales, de derechos humanos, y derechos laborales. Por lo tanto, puede señalarse que Canadá finalmente ha asumido una posición más activa y protagónica en Latinoamérica, no obstante el cambio de partidos en el poder en Ottawa. Esta situación hace pensar en cómo las relaciones comerciales canadienses con América Latina han tomado, de forma gradual, carácter de mayor institucionalidad y proyección a mediano plazo, situación que tenderá a concentrar cada vez mayores intereses canadienses en toda la región en los años por venir.

Notas
1 Durante el presente trabajo se utilizará indistintamente el término “Unión Americana” para referirnos a Estados Unidos de América. No obstante, debemos recordar que Canadá adquirió el poder y la autoridad de manejar sus asuntos en materia de política exterior, a través de la firma del Estatuto de Westminter en el año 1931, justo cuando la corona inglesa confirió dicha prerrogativa a través del Parlamento Británico. 1989 Caída del Muro de Berlín, 1990 Reunificación alemana y 1991 Disolución de la URSS Canadá ingresó oficialmente a la OEA el 1 de enero de 1990, justo cuando el embajador JeanPaul Hubert ocupó su sitio en el organismo. En 1965 el intercambio comercial entre Estados Unidos y Canadá, dentro del ramo automotriz, representó el 5% del total. Tan solo seis años después, es decir en 1971 el porcentaje aumentó a 34%, cifra que se ha mantenido desde entonces en el comercio norteamericano de vehículos. Para mayor información al respecto véase Edelgart Mahant & Graeme S. Mount, Invisible and Inaudible in Washington: American Policies Toward Canada, Michigan State University Press, USA, 2000. Para mayor información respecto a los flujos comerciales del ALC y del TLCAN, véase: Beatriz Leycegui y Rafael Fernández de Castro, ¿Socios naturales?, ITAM/Porrúa, México 2000. Para mayor información véase: The FOCAL Papers, Toward A New World Strategy: Canadian Policy in the Americas Into the Twenty-First Century, Canadian Foundation for the Americas, Canada, 1994, p. 14. 79

2

3 4

5

6

7

Revista Argentina de Estudios Canadienses
8

2 - 2008

Para mayor información véase: Perret, Louis 1998. The Future of Free Trade in the American Continent: The Canadian Policy. Disponible en http://ergosum.uaemex.mx/junio98/perret. html [Consulta 15 de marzo de 2004]. Datos obtenidos de: Víctor López Villafañe, 2002 El TLCAN y las lecciones de una integración. En Di Masi Jorge Rafael & Víctor López Villafañe, Del TLC al MERCOSUR, integración y diversidades en América Latina, S.XXI, México, p. 106. Para mayor información al respecto véase: Luís René Hernández Tabío y Jorge Hernández Martínez 2002, Estados Unidos y el ALCA. La institucionalización de la hegemonía hemisférica en el siglo XXI En Di Masi Jorge Rafael & Víctor López Villafañe, Del TLC al MERCOSUR, integración y diversidades en América Latina, S.XXI, México, p. 306. Para mayor información véase al respecto: Gutiérrez Haces, Teresa, 2003, Canadá: entre la promoción de una política económica internacional y el desarrollo sustentable. En: Márquez Padilla, Paz Consuelo Pérez Fernández del Castillo, Germán y Gómez Arnau, Remedios (coordinadores) Desde el Sur, visiones de Estados Unidos y Canadá desde América Latina a principios del siglo XXI, CISAN/UNAM, México, pp. 44-47. Para mayor información consúltese SICE:: Sistema de Información sobre Comercio Exterior, en http://www.sice.oas.org/TPD/CAN_CHL/CAN_CHL_s.ASP [Consulta 5 de marzo de 2008]. Para mayor información véase Frohmann, Alicia, 2007, Canadá: un mercado importante para Chile. Disponible en http://cms.chileinfo.com/documentos/Canada.ppt [Consulta 5 de marzo de 2008]. Al respecto debe mencionarse que desde 2003 opera un vuelo directo entre Santiago y Toronto, lo que ha permitido superar la falta de conexiones directas, a través de la operación de Air Canada, mediante vuelos regulares directos entre Santiago y Toronto. Para mayor información consúltese: Evalúan TLC Chile-Canadá. Disponible en: http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/print.tpl?cod_articulo=60423 [Consulta 6 de marzo de 2008]. Para mayor información de cada uno de estos protocolos consúltese: Cooperación Descentralizada 2008. Tratado de Libre Comercio Chile Canadá. Disponible en: http://www. cooperaciondescentralizada.gov.cl/1511/article-68330.html [Consulta 4 de marzo de 2008]. Para mayor información al respecto consúltese: The Canadian Trade Commissioner Service, “The Canadian Embassy in Costa Rica” Disponible en: http://sanjose.gc.ca/ [Consulta 13 de . mayo de 2005]. Para una revisión completa de los capítulos y secciones del Tratado de Libre Comercio Canadá – Costa Rica, consúltese: SICE: Sistema de Información sobre Comercio Exterior. Disponible en http://www.sice.oas.org/trade/cancr/spanish/indice.asp [Consulta 23 de febrero de 2008]. Para mayor información acerca de estas y otras negociaciones, consúltese: Foreign Affairs and International Trade Canada, “Negotiations and Agreements” Disponible en: http://www. . international.gc.ca/trade-agreements-accords-commerciaux/agr-acc/neg_name-noms. aspx?lang=en&menu_id=16&menu [Consulta 24 de febrero de 2008]. Para mayor información al respecto, consúltese: Uribe se enreda ahora con el TLC con Canadá. Disponible en: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2008022002 [Consulta 27 de marzo de 2008]. Government of Canada, “Canada concludes free trade negotiations with Peru” Disponible . en: http://geo.international.gc.ca/latin-america/peru/news/ftradecand-peru-en.aspx?lang_ update=1 [Consulta 28 de marzo de 2008].

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

80

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

Bibliografía
Aya Smitmans, M. 2001. Canadá, Colombia y las Américas, Bogota, Universidad Externado de Colombia. Bothwell, R. 1992. Canada and the United States: The Politics of Partnership, Canada, University of Toronto Press. Clarkson S. 1994 Tratados de comercio como constituciones: la experiencia de Canadá como Estado postnacional. En VEREA CAMPOS M. & T. GUTIERREZ H., Canadá en transición, México, UNAM/CISAN. Condon, B. J. 2003. Del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Canadá al Área de Libre Comercio de las Américas. Una visión continental. En Oropeza García A. (coordinador), ALCA un debate sobre la integración, México, UNAM / Instituto de Investigaciones Jurídicas (UNAM) / Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, p. 58. Da Silva, L. I. 2003, La política exterior del nuevo gobierno brasileño, México, Foreign Affairs en Español, Vol. 3, Num. 1 ITAM, p. 5 Daudelin, J. & E. J. Dosman. 1995. Beyond Mexico. Canada, Canadian Foundation for the Americas. Di Masi J. R. & V. López Villafañe, 2002. Del TLC al MERCOSUR, integración y diversidades en América Latina, México, S.XXI, p. 106. Edelgart. M. & G. S. Mount. 2000. Invisible and Inaudible in Washington: American Policies Toward Canada, USA, Michigan State University Press. Francis, D. 1993. A Matter of Survival. Canada in the 21st Century, Toronto, Key Porter Books. Gutiérrez Haces, T. 2003, Canadá: entre la promoción de una política económica internacional y el desarrollo sustentable. En: Márquez Padilla, P. C., G. Pérez F. y R. Gómez A. (coordinadores) Desde el Sur, volumen 3 Canadá visiones de Estados Unidos y Canadá desde América Latina a principios del siglo XXI, México, CISAN/UNAM, pp. 44-47. Hernández Tabío, L. R. & J. Hernández M. 2002. Estados Unidos y el ALCA. La institucionalización de la hegemonía hemisférica en el siglo XXI En Di Masi, J. R. & V. López Villafañe, Del TLC al MERCOSUR, integración y diversidades en América Latina, México, S.XXI, p. 306 Leycegui, B. & R. Fernández De Castro. 2000, ¿Socios naturales?, México, ITAM/Porrúa. Mckenna, P. 1995. Canada and the OAS: From Dilettante to Full Partner, Canada, Carleton University Press.
81

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Morton, D. 1999. A Military History of Canada, Canada, McClelland & Stewart Inc, p. 181. Pétrash, V. E. 2003. Las negociaciones como un gigante: análisis de la propuesta canadiense para el ALC. En Márquez Padilla, P. C., G. Pérez F. y R. Gómez A. (coordinadores), Desde el sur, volumen 3 Canadá, visiones de Estados Unidos y Canadá desde América Latina a principios del siglo XXI, México, UNAM / CISAN, p. 104. Rochlin, J. 1999. Descubriendo las Américas. La evolución de la política exterior canadiense hacia América Latina, Fondo de Cultura Económica, México, p. 28.

Direcciones Electrónicas
Azocar, O. 2003, Chile el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, ganadores y perdedores. Disponible en http://www.nodo50.org/derechosparatodos/Derechos Revista/Derechos12-Chile.htm [Consulta 14 de noviembre de 2004] Cooperación Descentralizada 2008. Tratado de Libre Comercio Chile Canadá. Disponible en http://www.cooperaciondescentralizada.gov.cl/1511/ article-68330.html [Consulta 4 de marzo de 2008] Foreign Affairs and International Trade Canada, “Negotiations and Agreements” Disponible en: http://www.international.gc.ca/trade-agreements. accords-commerciaux/agr-acc/neg_name-noms.aspx?lang=en&menu_ id=16&menu [Consulta 24 de febrero de 2008] Frohmann, A. 2007, Canadá: un mercado importante para Chile. Disponible en http://cms.chileinfo.com/documentos/Canada.ppt [Consulta 5 de marzo de 2008] Government of Canada, “Canada concludes free trade negotiations with Peru” Disponible en: http://geo.international.gc.ca/latin-america/peru/ . news/ftradecand-peru-en.aspx?lang_update=1 [Consulta 28 de marzo de 2008] Perret, L.1998. The Future of Free Trade in the American Continent: The Canadian Policy. Disponible en http://ergosum.uaemex.mx/junio98/perret. html [Consulta 15 de marzo de 2004] Roy, M. 1999. Canadá y el ALCA. Estrategias de negociación. Disponible en http://www.nuso.org/upload/articulos/2790_1.pdf [Consulta 22 de febrero de 2008]
82

El comercio como pilar en las relaciones hemisféricas de Canadá

SICE: Sistema de Información sobre Comercio Exterior Disponible en http:// www.sice.oas.org/trade/cancr/spanish/indice.asp [Consulta 23 de febrero de 2008] The Canadian Trade Commissioner Service, The Canadian Embasy in Costa Rica. Disponible en: http://sanjose.gc.ca/ [Consulta 13 de mayo de 2005] Uribe se enreda ahora con el TLC con Canadá. Disponible en: http://www. bolpress.com/art.php?Cod=2008022002 [Consulta 27 de marzo de 2007]

83

Sartelli, Silvina Laura Ejercicio libre de la profesión
slsartelli@hotmail.com

Spin-off universitaria en Canadá
Resumen
El presente trabajo tiene por objetivo abordar el tema del surgimiento de las spin-offs universitarias como nuevas compañías que surgen en el campo de la innovación tecnológica. Con gran aplicación en países desarrollados, lo llamativo de estas empresas radica en la finalidad para la cual se crean, consistente en la comercialización de las innovaciones fruto de la investigación desarrollada dentro de la universidad. Asimismo, cobra relevancia la ingerencia que tienen las instituciones académicas en su creación, el rol del investigador en su constitución y gerenciamiento, sin dejar de mencionar, por supuesto, los beneficios económicos que esta actividad reporta a la universidad y la comunidad en general. A lo largo del artículo se tratarán los aspectos más relevantes de estas compañías que han sido pensadas como una opción de transferencia de tecnología distinta a la conocida concesión de licencia. Finalmente, se hará referencia a algunas universidades canadienses que tratan esta temática, haciendo hincapié en el papel que las oficinas de transferencia de tecnología desempeñan en la relación universidad-empresa, fomentando esta práctica empresarial.

Palabras clave: spin-offs universitarias, nuevas empresas de base tecnológica, transferencia de tecnología, innovación, universidades empresariales. University Spin-offs in Canada Abstract
The aim of this paper is to explore the emergence of university spin-off companies as new companies that have appeared in the field of technological innovation.Widely expanded in developed countries, their most noticeable feature is the goal that their creation is expected to achieve, namely the marketing of the new products that research at the university originates. In addition, it is neces-

Silvina Laura Sartelli obtuvo el título de abogada en la Universidad Nacional de La Plata, graduándose en el año 2004 (premio Joaquín V. González a los mejores promedios de egresados de la UNLP). Durante su carrera realizó una pasantía en Fiscalía de Estado de la Provincia de Buenos Aires. Actualmente se desempeña profesionalmente en un estudio jurídico en materia de concursos y quiebras en La Plata.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

sary to highlight the importance of several factors in the creation of these companies: the participation of the university, the role of researchers in their setting up and management and, of course, the profits that this activity yields for the university and the community in general. The most relevant aspects of this new kind of venture will be described, which was conceived as an alternative to the more traditional method of technology transfer, i.e. licensing to an existing company. Finally, reference will be made to some Canadian Universities that have put this new model into practice, with special emphasis on the importance of technological transfer offices in the university-company relationship and their influence on this entrepreneurial practice.

Keywords: university spin-offs, New Based Technology Firms, technology transfer, innovation, entrepreneurial universities. Spin-off universitaire au Canada Résumé
Ce travail se propose d’aborder l’apparition des “spin-off” universitaires, comme de nouvelles compagnies surgies dans le domaine de l’innovation technologique. Très appliquées dans les pays développés, ce qui étonne de ces entreprises c’est le but visé, qui consiste à commercialiser les innovations issues de la recherche développée dans l’université. Il faut remarquer aussi la participation éminente des institutions académiques dans leur création, le rôle du chercheur dans sa constitution et administration, sans mentionner, bien sûr, les bénéfices économiques que cette activité donne à l’université et à la communauté en général. Dans ce travail on traitera des aspects les plus remarquables de ces compagnies qui ont été pensées comme une option de transfert de technologie différente de celui déjà connu de la licence. Finalement, de quelques universités canadiennes qui s’occupent de cette problématique en insistant sur le rôle des bureaux de transfert de technologie dans le rapport université-entreprise, en encourageant cette pratique de l’entreprise.

Mots clés: spin-off universitaires- entreprises de base technologiquestransfert de technologies- innovation- universités entreprises. Introducción
Desde siempre la instauración de la ciencia y la tecnología en el sector productivo y, por ende, en la sociedad ha sido una ardua tarea que ha atravesado distintas etapas teóricas. A la hora de definir cómo se produce la innovación, se ha recurrido tradicionalmente al modelo lineal, en el que la innovación consiste en la simple transferencia de tecnología desde la base tecnológica (universidad, laboratorio, centro de investigación, etc.) a la industria. Por su parte, el modelo de triple hélice -frente al modelo lineal tradicional- toma como referencia la espiral de la innovación
86

Spin-off universitaria en Canadá

que establece relaciones recíprocas entre la universidad, la empresa y el gobierno. Estos tres ámbitos, que anteriormente trabajaban de manera independiente, tienden a trabajar en conjunto. Sumado a ello, en este segundo modelo intervienen diversos actores, tales como investigadores académicos —convertidos en empresarios de sus propias tecnologías— y quienes dirigen agencias regionales responsables de la transferencia tecnológica. Como es sabido, uno de los puntos más álgidos en el proceso de innovación consiste en la dificultad de comercializar la tecnología generada. Indudablemente, el desarrollo de una tecnología no es sinónimo de comercialización. Dificultades de financiación para acometer las inversiones ligadas a la fabricación, cambios en las expectativas o requisitos de eventuales usuarios que limitan el mercado potencial, pérdida de competitividad por la existencia de una tecnología alternativa, entre otros, son algunos de los múltiples factores que la organización generadora debe afrontar para lograr que su producto se inserte eficazmente en el mercado. Ello hace necesario que la empresa productora de una tecnología potencialmente útil para ser comercializada desarrolle una estrategia de valorización específica. Partiendo de este punto, puede afirmarse que los procesos por los que las tecnologías avanzadas se comercializan y llegan al mercado son variados, pudiendo reducirse a tres grandes alternativas (Nuchera, 2004): - Innovación bajo demanda: El proceso de comercialización de una tecnología puede estar impulsado por un usuario (cliente) que desea utilizarla para su propio beneficio. Este es el sistema ligado al desarrollo bajo contrato ampliamente utilizado en las relaciones entre la empresa y el centro tecnológico, centro público de investigación o universidad que realiza el desarrollo. En este caso, la valorización está asegurada desde el comienzo. - Licencias tecnológicas: Implican el acuerdo con otra organización para la comercialización de la tecnología propia, previamente protegida, a cambio de compensaciones económicas. - Comercialización directa: En este supuesto, la organización pretende utilizar o desarrollar su propio departamento comercial y proceder directamente a la explotación de la tecnología. En forma conjunta con las opciones señaladas, las nuevas empresas de base tecnológicas (NEBT), también conocidas como empresas spin-off1, nacidas de centros públicos de investigación o de universidades, se presentan como uno de los mecanismos que más puede coadyuvar al proceso innovativo, procurando realzar y valorizar los resultados generados en la investigación científica y tecnológica de carácter público.
87

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Concepto. Clasificación.
Ante todo, se debe advertir que la literatura sobre empresas spin-off es escasa y las definiciones posibles, heterogéneas. En términos de negocios sirve para identificar un método de establecer una nueva compañía que involucra la separación parcial de los recursos de una compañía ya existente, con el propósito de generar un nuevo ente. En sentido amplio, “la spin-off es una empresa que se crea en el seno de otra empresa o entidad ya existente (madre), y normalmente, a iniciativa de algún empleado de la misma”2. En cuanto al criterio utilizado para su clasificación, comúnmente se toma en consideración la entidad de la cual emergen. Partiendo de este presupuesto, se puede efectuar la siguiente división: Spin-off universitaria (sector público): como su nombre lo indica, son creadas a partir del conocimiento generado por las universidades. Incluye aquellas en las que participan empleados o miembros de la comunidad universitaria. Spin-off institucional (sector público): encuentran su origen en centros de investigación públicos no universitarios, entre los que se encuentran los parques tecnológicos. Spin-off empresarial (sector privado): creadas a partir de otras empresas privadas.3 La spin-off universitaria (o académica) se concibe como una nueva empresa, iniciada en el ámbito de una universidad y basada, sustancialmente, en la tecnología producto de un centro de investigación perteneciente a esta última. Esta noción no lleva implícita la necesidad de que la nueva empresa sea creada por antiguos empleados del establecimiento educativo, sino que también puede haber sido constituida por estudiantes o titulados del mismo, e incluso sus propios creadores frecuentemente continúan con sus actividades académicas, siempre que los estatutos universitarios así lo permitan. Shane (2004) la define como una “nueva compañía fundada para explotar una pieza de propiedad intelectual creada en una institución académica” . Otros (Cooper, 2000) la entienden como “una firma creada específicamente para comercializar una tecnología propiedad de la universidad y/o del investigador” . A las propuestas por los autores habrán de sumarse, como más adelante se verá, las propias definiciones que brindan cada una de las universidades que llevan a cabo este tipo de actividad empresarial, sin perjuicio de anticipar que, en líneas generales, comparten las características básicas que hacen a su definición como tal. Las variantes que pueden presentarse en la instauración de este negocio radican principalmente en lo atinente a quién pertenece la tecnología empleada (universidad, científico, compañías privadas) y a las reglas aplicables para su
88

Spin-off universitaria en Canadá

creación y funcionamiento, pero en todo caso, no puede omitirse la condición sine qua non de que la invención sea producto de investigadores académicos. Un dato interesante resulta ser las diversas ramas del saber que las universidades priorizan para comercializar sus resultados. Varios estudios han evidenciado que biotecnología y tecnología de la información son las dos áreas que cuentan con mayores adeptos (Niosi, 2006). En efecto, en los años ’90 y principios del 2000, estas dos tecnologías representaban más del 50% del total de los negocios generados en universidades, porcentaje que tiene en consideración no sólo a las spin-offs académicas creadas, sino que también incluye al número de patentes obtenidas y licencias otorgadas. Para culminar con esta somera caracterización, cabe poner de relieve que una de las notas distintivas de las spin-offs académicas consiste en que el proceso de comercialización se inicia dentro de la universidad. Por tal razón, los proyectos tendientes a su constitución son afectados por el modus operandi de la universidad de la cual emergen y, recíprocamente, afectarán a la misma. En efecto, ellos pueden verse estimulados y apoyados por la institución académica, e inversamente, pueden ser entorpecidos por los condicionamientos que la universidad les impone. En esta inteligencia, algunos autores (Vohora et al. 2004.) señalan que no sólo la creación, sino también el desarrollo de la spin-off juegan un rol crítico.

¿Licencia o spin-off?
Frecuentemente, se aborda la temática de la spin-off como un caso especial de transferencia de tecnología. Esta lógica implica que, como paso previo a su comercialización, la tecnología o el conocimiento deban ser transferidos de la organización que les dio origen hacia los adoptantes industriales. De esta manera, cuando una tecnología desarrollada por la universidad es identificada por tener aplicación comercial y potencial económico, podría ser transferida por licencia a una compañía ya existente. Sin embargo, por varias razones, entre las que se encuentran la falta de una compañía receptora o el poco interés en aplicar el conocimiento, la ruta de la comercialización podría surgir a través de la creación de una spin-off, la cual, por medio de un acuerdo de licencia, se convierte en un nuevo receptor. Un estudio realizado por académicos especializados (Williams y Majewsky, 2002), demuestra que, generalmente, las Oficinas de Transferencia de Tecnología se encuentran más propensas a conceder licencias que a la constitución de spin-offs. El problema que señalan los autores radica en el hecho que las invenciones surgidas de un laboratorio necesitan un desarrollo significante antes de encontrarse aptas para salir al mercado. Por ende, la gran mayoría de las compañías prefieren no hacerse cargo de esta actividad extra.
89

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Frente a este obstáculo, la compañía spin-off resulta ser el paso necesario para lograr el desarrollo total del producto y demostrar sus posibilidades comerciales. Asimismo, y como forma de recaudar fondos destinados a esta tarea investigativa, pueden optar por vender parte de su capital a capitalistas ángeles. Una vez que el producto esté completamente desarrollado, nuevamente se presenta la opción para la universidad de celebrar un contrato de licencia –dado que las compañías existentes se verán ahora interesadas por adquirir derechos exclusivos, pagando a cambio grandes sumas a la universidad - o continuar con el funcionamiento de la spin-off, incrementando el valor de la compañía.

Etapas de creación de una spin-off
Se suelen mencionar seis etapas por las que debe atravesar una nueva empresa de base tecnológica para configurarse como tal. Ellas son: 1.- Detección de tecnología Ante todo, es necesaria la detección de la tecnología base para la creación de una spin-off. La tecnología que va a servir de sustento al establecimiento de la nueva empresa debe ofrecer una sólida estructura para su sostenimiento y desarrollo a mediano plazo. En este sentido, es deseable que la misma esté o sea jurídicamente protegible, tenga un amplio mercado, cuente con múltiples aplicaciones en diferentes sectores y se encuentre desarrollada y probada. 2.- Definición de equipo En segundo lugar debe definirse el equipo que va llevar a cabo la iniciativa. Por lo tanto, habrá de meritarse la dedicación de cada uno de los miembros a la empresa y los perfiles que deban revestir los candidatos a cubrir los distintos cargos, tales como dirección comercial, financiera, área de ventas, etc. Asimismo, dentro del concepto de equipo debe incluirse un líder emprendedor, un equipo tecnológico de primera línea, gestores con experiencia empresarial y equipo multidisciplinar. 3.- Plan de empresa En esta etapa debe elaborarse un documento explicativo donde se demuestra la viabilidad comercial del proyecto. 4.- Búsqueda de financiación Una de las principales barreras para la aparición de nuevas empresas de base tecnológicas radica en la existencia del capital necesario para llevar a cabo sus actividades. Dado el alto nivel de riesgo tecnológico en el desarrollo de sus productos, los recursos provenientes de la financiación tradicional no resultan propicios para este tipo de proyectos. Por ello, se han generado mecanismos de fi90

Spin-off universitaria en Canadá

nanciación adecuados para estas empresas, conocidos como capital riesgo. Este tipo de financiación suele distinguir tres fases: a.- Capital semilla (seed capital): se asocia con la primera etapa, permitiendo que la nueva empresa pueda surgir. b.- Fondos de arranque (start up funds): aparecen una vez que la empresa se ha creado y requiere una segunda ronda de financiación para poder crecer hasta un tamaño mínimo que asegure su supervivencia. c.- Fondos de consolidación (expansion/buy out): aparecen en los procesos de maduración de las empresas con el fin de financiar su expansión en otras zonas geográficas o para atender necesidades de producción muy superiores, como ser nuevas maquinarias. (Nuchera, 2004). 5.- Transferencia de tecnología Si se tienen en cuenta sólo las spin-offs universitarias, surge la necesidad de la existencia de un acuerdo con la universidad en términos económicos y la estipulación de determinados plazos para la transferencia de la tecnología base de la nueva empresa. La relación entre ambas partes interesadas puede graficarse de la siguiente manera:

Transferencia de tecnología UNIVERSIDAD SPIN-OFF

Contraprestación económica (royalties, pago único, participación en el capital social)

Gráfico 1: Relación entre la universidad donde se originó la tecnología y la spin-off creada para su comercialización

6.- Inicio de la actividad Finalmente, la nueva empresa adquiere fisonomía propia y comienza a transitar por el sendero que el mercado le asigna.
91

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

No debe perderse de vista que iniciativas como estas ofrecen una gran posibilidad de creación de fuentes de trabajo para los investigadores. Son una nueva manera de generar ocupación estable y una buena alternativa a otras opciones de trabajo para la comunidad científica. A su turno, para la universidad esta idea se convierte en una oportunidad para transferir sus conocimientos a la sociedad, además de optimizarlos y obtener beneficios. No obstante, existen condicionantes o dificultades para que puedan crearse empresas innovadoras de base tecnológica alrededor de las universidades con cierta rapidez. Tradicionalmente sucede que muchas de las actividades investigadoras que se realizan, como se indicó más arriba, no tienen aplicación comercial inmediata y además, los desarrolladores de dichas tecnologías poseen en general un perfil más científico que comercial o empresarial. Comúnmente se señala que los académicos no suelen ser buenos empresarios, opinión que algunos se encargan de desmentir (Williams y Majewsky, 2002), señalando que sólo carecen de las técnicas comerciales y no están acostumbrados a negociar con consumidores, pero son portadores de ideas únicas. Como consecuencia, y para facilitar el surgimiento de estos nuevos instrumentos, la universidad debe cambiar su rol, desarrollando una mentalidad y cultura emprendedoras y, por su parte, las empresas deben introducir en sus proyectos el concepto de cultura innovadora en todos los ámbitos de su desempeño.

Spin-off en Canadá
Previo al análisis de algunas de la altas casas de estudios canadienses que dedican gran parte de su quehacer al lanzamiento de compañías spin-off, corresponde hacer una particular referencia, por su estrecha vinculación con el tópico tratado en este trabajo, a la actividad desarrollada por la extensa cadena compuesta por universidades, industria, gobierno, y organizaciones sin fines de lucro de Canadá, conocida como Networks of Centres of Excellence (NCEs). La misma persigue como objetivo transformar los frutos de la investigación local y el talento empresarial en beneficios económicos y sociales para todos los canadienses. Esta alianza nacional, multidisciplinaria y multisectorial sirve de enlace a la investigación de excelencia con el know how industrial y la inversión estratégica. El sostén y control de NCEs es llevado a cabo por el esfuerzo de tres agencias federales canadienses: Canadian Institutes of Health Research (CIHR), Natural Sciences and Engineering Research Council of Canada (NSERC) y el Social Sciences and Humanities Research Council of Canada (SSHRC). Cabe destacar que entre el período 2005-2006, NCEs ofreció su apoyo a 1.624 investigadores dispersos en 65 universidades canadienses, en el perfeccionamiento de nuevas ideas y su posterior conversión en productos y servicios lanzados al mercado.
92

Spin-off universitaria en Canadá

El cuadro 1 muestra las redes de las que forman parte las universidades seleccionadas por el presente estudio:

PRIONET

ArcticNet

PREVNet

AllerGen

CLLRNet

AUTO 21

CANVAC

AquaNet

GEOIDE

MITACS

AFMNet

CGDN

CDRN

EDGE

NICE

CWN

CON

CAN

CIPI

IRIS

SCN

CSN

ISIS

UA

USF

UBC

UV

UM

Cuadro 1: Participación de las universidades de Alberta, Simon Fraser, British Columbia, Victoria y Montreal en las distintas redes que componen NCEs Referencias:
Provincia de Alberta UA: Universidad de Alberta Provincia de British Columbia USF: Universidad de Simon Fraser UBC: Universidad de British Columbia UV: Universidad de Victoria Provincia de Québec UM: Universidad de Montreal

AFMNet : Advanced Foods and Materials Network AllerGen: Allergy, Genes and Environment Network AquaNet: Aquaculture and the Environment Network ArcticNet: Arctic Network AUTO 21: AUTO 21 Network of Centres of Excellence CAN: Canadian Arthritis Network
93

SFN

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

CANVAC: Canadian Network for Vaccines and Immunotherapeutics CDRN: Canadian Design Research Network CGDN: Canadian Genetic Diseases Network CIPI: Canadian Institute for Photonic Innovations CLLRNet: Canadian Language and Literacy Research Network CON: Canadian Obesity Network CSN: Canadian Stroke Network CWN: Canadian Water Network EDGE: Emerging Dynamic Global Economies GEOIDE: Geomatics for Informed Decisions IRIS: Institute for Robotics and Intelligent systems ISIS: Intelligent Sensing for Innovative Structures MITACS: Mathematics of Information Techonology and Complex Systems NICE: National Initiative for the Care of the Elderly PREVNet: Promoting Relationships and Eliminating Violence Network PRIONet: Prion diseases Network SCN: Stem Cell Network SFN: Sustainable Forest Management Network

Universidad de Alberta
“Quaecumque Vera” “Whatever things are true” Situada en Edmonton, y con 100 años de existencia, la Universidad de Alberta, resulta ser una de las instituciones del país del norte que ha tomado partida en esta llamativa práctica empresarial.
94

Spin-off universitaria en Canadá

Al igual que sucede en la mayoría de los casos, la propia universidad se encarga de definir lo que debe entenderse por spin-off: “es una entidad comercial que deriva una parte significativa de sus actividades comerciales de la aplicación o uso de una tecnología y/o del know how desarrollado por o durante un programa de investigación de la Universidad de Alberta” En términos similares, como más . adelante se verá, se han expedido la Universidad de Simon Fraser y la Universidad de British Columbia. Asimismo, a la hora de justificar su utilidad, la institución agrega que la nueva empresa es creada ya sea: 1.- para obtener una licencia de una invención de la universidad. 2.- para otorgar fondos destinados a investigación de la universidad, con el propósito de desarrollar una futura invención o tecnología cuya licencia será otorgada a la compañía. 3.- para prestar un servicio usando el conocimiento derivado de la universidad. Las spin-offs son clasificadas como de “etapa inicial” o “activa” dependiendo , de su maduración. Etapa Inicial: en este supuesto, a pesar que la compañía ha celebrado un acuerdo de relación con la universidad, es en su etapa de desarrollo cuando se encuentra lista para salir al mercado. Por consiguiente, en esta fase de transición, las empresas buscan asociaciones colaborativas, financiamiento, desarrollo de tecnología, un grupo de gerenciamiento y comodidades apropiadas. Compañía Activa: la empresa totalmente activa ha adquirido un espacio privado o rentado para sus operaciones, habiendo alcanzado, además, al menos uno de los siguientes propósitos: -un grupo de gerenciamiento, y/o -flujo de recursos financieros o sustentables. Como ocurre en otros centros universitarios y en desempeño de un notable rol en esta temática, la universidad bajo análisis cuenta con una oficina de Transferencia de Tecnología, denominada TEC Edmonton (Technology, Entrepreneur & Company development). Revistiendo la figura de una joint venture formada por la universidad y la Edmonton Economic Development Corporation (EEDC), la oficina ayuda a la transmisión de los resultados de la investigación en beneficio de la sociedad. A través del desarrollo del programa denominado Jumpstart, la TEC pretende adoptar las medidas necesarias para lograr el lanzamiento de dos spin-offs por año. Las más recientes han sido Rehabtronics Inc., IGY Incorporated, y Shanghai Shifang Software Co. Ltd.
95

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Por último, como dato de interés puede mencionarse que, en la actualidad, existen 73 spin-offs activas producto de la investigación de la Universidad de Alberta, lo que genera más de 1.100 personas puestos de trabajo a nivel local.

Universidad de Simon Fraser
“We are ready” Por su parte, la Universidad de Simon Fraser (USF), con campus en Burnaby, Vancouver y Surrey, también acerca una definición sobre las spin-offs, más minuciosa que la emanada de la Universidad de Alberta, señalando que debe entenderse por tal:  Una compañía fundada para comercializar la propiedad intelectual asignada a la universidad por un investigador y posteriormente licenciada a la compañía por la propia universidad, a cambio de una participación en la misma y/o el cobro de royalties.  Una compañía cuya formación dependió de la tecnología desarrollada por la USF, en la que un miembro académico de la universidad es principal y para la cual se proveyeron servicios y/o fondos para el desarrollo de la tecnología por parte de la UILO (University-Industry Liaison Office).  Una compañía con existencia previa pero significativamente reconstituida gracias a la tecnología licenciada de la USF. También Simon Fraser cuenta con su propia Oficina de Enlace entre la Industria y la Universidad -antes citada- para facilitar el desarrollo de acuerdos de investigación entre ambos, y comercializar los resultados logrados en miras a obtener un retorno económico para la Universidad y la provincia de British Columbia en general.

Universidad de British Columbia
“Tuum est” “It is up to you” En ese mismo país, la Universidad de British Columbia (UBC) se ha convertido en el centro de las nuevas compañías en materia de biotecnología y software. La investigación proveniente de esta universidad canadiense y la política adoptada en lo concerniente a transferencia de tecnología propiciaron el destacado lugar que esta casa de estudios ocupa en el ámbito académico, al tiempo que sus diversas facultades se comprometieron a desarrollar este
96

Spin-off universitaria en Canadá

tipo de industrias basadas en nuevos conocimientos, junto a las ya tradicionales. Una spin-off de la UBC, en términos similares a los empleados por la Universidad de Alberta, es un nuevo emprendimiento creado para: - licenciar una tecnología de la UBC. - financiar la investigación de la UBC con el objetivo de desarrollar una tecnología que será posteriormente licenciada por la compañía. - proveer un servicio que fue ofrecido originalmente por un departamento de la UBC. Por su parte, la Oficina de Enlace entre la Universidad y la Industria de la UBC (University- Industry Liaison Office -UILO) se autodefine como un equipo que conduce los grandes descubrimientos de la UBC hacia la realidad y que brinda variados servicios, incluyendo la protección de la PI4, licencias de tecnología, creación de spin-offs y programas educacionales.

Criterio para la creación de una spin-off en la UBC
La decisión de formar una spin-off puede surgir en forma inmediata al darse a conocer el descubrimiento de una invención por parte del investigador u ocurrir varios años después. Esta variación en el tiempo se puede deber a:  el grado de innovación de la invención.  interés de potenciales licenciatarios.  disponibilidad de capital e interés de los inversores.  compromiso del inventor hacia el proceso de comercialización. A la hora de identificar tecnologías aptas para ser licenciadas por compañías spin-off, la universidad tiene en consideración los siguientes puntos que, en términos generales, coinciden con lo expuesto en el apartado Etapas de creación de una spin-off: 1. En primer término se analiza si la invención provee un sólido fundamento para crear una nueva empresa. Esto requiere la habilidad para generar una fuerte protección de la PI, la capacidad de la tecnología para actuar como plataforma de un variado rango de productos en diferentes mercados y las perspectivas de atraer financiamiento en las etapas iniciales. 2. Asimismo, se estudia la posibilidad de crear un equipo empresarial capaz de transferir la tecnología hacia el mercado.
97

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

3. En tercer lugar, se considera el impacto sobre el desarrollo de la economía local. Este ítem incluye el análisis de: - el empleo local creado - falta de una compaña local interesada en licenciar la tecnología 4. El potencial retorno hacia la UBC. Este aspecto resulta primordial para la entidad académica, toda vez que se tendrá en cuenta la potencial entrada de royalties, las oportunidades de negocios para graduados universitarios y la posibilidad de recibir una participación en la compañía como resultado de la licencia otorgada. 5. El esfuerzo requerido. Sin duda, la puesta en marcha de un emprendimiento de esta envergadura requerirá de trabajo adicional durante las fases de lanzamiento y crecimiento así como manejo de conflictos de interés. De acuerdo al criterio perseguido por la UBC, las eventuales nuevas compañías sólo son consideradas cuando existe una fuerte probabilidad de formar una entidad de negocio viable. Este concepto abarca la existencia de un idóneo equipo de gerenciamiento, un adecuado financiamiento y un plan de negocios acreditado. Un aspecto destacable resulta ser la postura sustentada por esta universidad con el propósito de alivianar la situación económica de la nueva compañía. Teniendo en cuenta que muchas spin-offs enfrentan dificultades de cash flow, y con la finalidad de asistirlas, la UBC intercambia una parte de los ingresos que le corresponden en concepto de pagos y royalties por una participación en la compañía. De ahí que, por ejemplo, una pequeña compañía puede verse imposibilitada de afrontar pagos iniciales importantes y preferir un acuerdo que otorgue a la UBC una participación en el capital de la compañía y desembolsos más pequeños hasta que el producto esté ubicado en el mercado. De esta manera, por cada spin-off, la universidad estudia el potencial riesgo y recompensa, tanto para la propia UBC como para la compañía, culminando en un acuerdo que refleje una apropiada combinación de royalties y participación societaria. Esta práctica ayuda a reducir la demanda de efectivo en la compañía y disminuye las necesidades de cash flow y financiamiento requeridos para hacer frente a los inevitables costos que la licencia genera. Cabe mencionar que el criterio utilizado para el reparto de los royalties es el siguiente: -50% para el inventor -25% para la facultad de donde proviene el inventor -25% para la UBC
98

Spin-off universitaria en Canadá

El cuadro 2 resume, esquemáticamente, algunos de los lineamientos descriptos en los párrafos anteriores:

Cuadro 2: Etapas por la que atraviesa una invención de la UBC hasta su comercialización

Universidad de Victoria
“Let there be light” “A multitude of the wise is the health of the world” Ubicada en la ciudad capital del mismo nombre, provincia de Columbia Británica, la Universidad de Victoria cuenta, en materia de investigación, con la Corporación de Desarrollo e Innovación de la Universidad de Victoria (University of Victoria Innovation and Development Corporation - IDC), cuya actuación, como Oficina de Transferencia de Tecnología, consiste en facilitar el traspaso de la innovación e investigación desarrollada en la universidad al sector privado. IDC actúa como un nexo entre la Universidad de Victoria, sus investigadores e inventores, la industria, el gobierno, y otros grupos, organizaciones e instituciones involucrados en la comercialización de los resultados producto de la investigación. Asimismo, IDC es el principal portal por medio del cual la comunidad de los negocios tiene acceso a las tecnologías e invenciones del mundo universitario, así como a la formación de probables alianzas con sus investigadores en lo que a investigación y desarrollo respecta. Con gran actividad desde su inicio en 1992, IDC ha asistido a más de 43 compañías spin-off.

Universidad de Montreal
“Fide splendet et scientia” “It shines by faith and knowledge” A su turno, la Universidad de Montreal, junto a sus dos escuelas afiliadas, HEC Montreal y la Escuela Politécnica, forman hoy el segundo polo de enseñanza superior y de investigación en Canadá, el primero en Québec y uno de los primeros en América del Norte.
99

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Resulta interesante hacer hincapié en la actuación desplegada por Gestion Univalor (en adelante Univalor), una sociedad limitada cuya misión consiste en comercializar los descubrimientos efectuados por los investigadores de la Universidad canadiense, de la Escuela Politécnica de Montreal, y centros hospitalarios afiliados (CHU Sainte-Justine, Mother and Child University Hospital Center, HEC Montréal, Hôpital Maisonneuve-Rosemont, Hôpital du Sacré-Coeur de Montréal, Institut de recherches cliniques de Montréal y Institut universitaire de gériatrie de Montreal). A la fecha cuenta con 13 compañías spin-off activas en su haber. En lo que respecta al surgimiento de spin-offs, Univalor destaca el apoyo que brinda, tanto a los investigadores como a los sponsors del proyecto, a crear el plan de negocios de la compañía y a delinear una correcta estrategia para recabar fondos de inversores privados e institucionales. Además, se encarga de enfatizar que la ayuda desplegada abarca la creación de alianzas con el sector privado, posicionando a la compañía en un sólido marco que promocionará su crecimiento y asegurará un alto calificado grupo de científicos, técnicos y de gerenciamiento. Siguiendo la misma línea de acción que sus pares de otras universidades, la Oficina de Servicios de Investigación y Desarrollo (Office of Research Services and Development- ORSD -antes la Oficina de Transferencia de Tecnología) de la Universidad de Montreal, provee asistencia a investigadores y profesores en la obtención de fondos necesarios para la actividad investigadora, actuando como intermediario entre la universidad y sectores públicos y privados. Específicamente, esta oficina ofrece una variedad de conocimientos a la comunidad académica y sujetos ajenos a ella, tales como:  Negociación de contratos de investigación y acuerdos relacionados.  Creación de alianzas entre investigadores y unidades de investigación e intereses públicos y privados que deseen beneficiarse del conocimiento surgido de la universidad.  Manejo de la propiedad intelectual surgida de las actividades de investigación de la Universidad de Montreal.  Promoción de la investigación emanada de la universidad con la finalidad de asegurar que el potencial del nuevo conocimiento y tecnologías generado por medio del uso de fondos públicos, se traduzca en aplicaciones prácticas e innovaciones para beneficio de la sociedad toda. El cuadro 3 pretende poner de manifiesto, comparativamente, los rasgos más salientes de las distintas universidades antes analizadas, en lo que a la temática aquí propuesta concierne:
100

Spin-off universitaria en Canadá
CRITERIO SOBRE SPIN-OFF OTT1 ENTES y/o PROGRAMAS ESPECIALES

UBICACIÓN

SPIN-OFF CREADAS

AREAS

Pcia. de Alberta - Edmonton

UNIV. DE ALBERTA

Propio criterio definitorio

TEC EDMONTON (joint venture, 2004) (antes TTO y EEDC)1 JumpStart Company Development Program (2006-2007)

73 spin-offs activas 4 creadas durante 20062007 37 compañías en las que la U de A posee participación2 -Clasificación(según maduración): -etapa inicial -etapa activa - Aprox. el 86 % de las spin-off se sitúan en Alberta 71 spin-offs 6 47 activas 5 creadas durante 2006/2008 28 con participación de USF/USFV

• Cs. Biológicas • Agricultura • Cs. físicas

Principalmente:

Pcia. de British Columbia (Burnaby, Vancouver y Surrey)

UNIV. DE SIMON FRASER

UILO

3

SF Univentures Corporation Propio criterio (USFV)4 definitorio Business Development Centre (BDC)5

• Biotecnología • IT (Information
& Communications Technology) • Nanotecnología • Ingeniería • Cs. biológicas

Principalmente:

Pcia. de British Columbia (West Point Grey- Kelowna -Vancouver)

UNIV. DE BRITISH COLUMBIA

UILO

3

Propio criterio New Ventures definitorio Program (NVP)7

125 spin-offs 5 creadas durante 2006/20078 - Aprox. el 95% de las spin-off creadas se sitúan en BC

• Aprox el 35%
de las spin-off creadas corresponde a la Facultad de Ciencia (Deptos. de Botánica, Química, Física y Astronomía). • IT

IDC9 Pcia. de British Columbia - Victoria (además de la U de V, IDC expandió sus servicios a otras instituciones: Royal Roads University, Camosun College, North Island College y Malaspina University-College) 26 spin-offs activas asociadas a IDC

UNIV. DE VICTORIA

• • • -En promedio, IDC crea por año de 5 a 10 compa- • • ñías spin-off a través de
las 5 instituciones a las que presta sus servicios)

Principalmente: Cs. Biológicas Química Física Ingeniería Computación

101

Revista Argentina de Estudios Canadienses
CRITERIO SOBRE SPIN-OFF OTT1 ENTES y/o PROGRAMAS ESPECIALES ORSD10 (antes OTT) Gestion Univalor J.-Armand-Bombardier Incubator12
11

2 - 2008

UBICACIÓN

SPIN-OFF CREADAS

AREAS

Pcia. de Quebec - Montreal

UNIV. DE MONTREAL

13 compañías spin- off activas

(Univalor maneja la participación societaria que en ellas tienen sus instituciones miembros)

• • • • •

Principalmente: Cs. biológicas Cs. biomédicas Salud Animal Ingeniería IT

Cuadro 3: Cuadro comparativo de los principales aspectos que las universidades descriptas presentan en materia de compañías spin-off

Referencias:
1

TTO: Technology Transfer Office – EEDC: Edmonton Economic Development Corporation. datos según “2006-2007 TEC Edmonton Annual Report” . UILO: University Industry Liaison Office. USFV: SF Univentures (es una compañía privada, perteneciente en su totalidad a la Universidad de Simon Fraser, con el fin de asegurar que el mayor número de ideas producto de la investigación generada en la universidad sean puestas en el mercado y generen retornos financieros a la misma). BDC: Business Development Centre (opera como centro de incubación para compañías spin-off de la USF y otras compañías start-up). datos según Report “Summary of Achievements 2006-2007” USF, UILO. , El NVP (New Ventures Program) fue diseñado con el fin de identificar las oportunidades de nuevos emprendimientos en la UBC. datos según UILO Annual Report 2006-2007. IDC: Innovation and Development Corporation, University of Victoria Technology Transfer Office. ORSD: Office of Research Services and Development. Instituciones Miembro de Gestion Univalor: Universidad de Montreal, HEC Montreal, Escuela Politécnica de Montreal, CHU Sainte-Justine, Mother and Child University Hospital Center, Montreal Heart Institute, Hôpital Maison-

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

102

Spin-off universitaria en Canadá

neuve-Rosemont, Hôpital du Sacré-Coeur de Montreal, Institut universitaire de gériatrie de Montreal, Institut de recherches cliniques de Montreal, CHUM (Centre Hospitalier de L’ Université de Montreal).
12

Es una iniciativa conjunta de la Universidad de Montreal y la Escuela Politécnica. Su principal objetivo consiste en apoyar el surgimiento de las compañías spin-off derivadas de tecnologías desarrolladas por investigadores de ambas instituciones, ofreciendo un espacio físico para su desarrollo.

Conclusiones
Indudablemente, la producción de lazos eficientes entre los dos extremos de la ecuación ciencia-sociedad, se ha convertido en un constante desafío que atañe al ámbito académico jerarquizado internacional y, tal como lo demuestran los múltiples esfuerzos que despliegan las universidades por comercializar las invenciones producto de su investigación, Canadá no ha quedado al margen de ello. En este sentido, no puede desconocerse la importancia que las spin-offs revisten para los distintos sectores involucrados. Claro está que sus posibilidades de éxito y permanencia dependerán, como hemos visto, de variados factores, entre los que cobran relevancia los recursos financieros con que cuente el proyecto y un gerenciamiento adecuado, lo que implica, necesariamente, una amplia visión comercial. Del otro lado, los beneficios que su concreción podría reportar, mayoritariamente para el mundo universitario, justifican ampliamente el despliegue de los medios necesarios para su puesta en práctica. Sin perjuicio de ello, por sobre la figura jurídica en la que una nueva forma de conocimiento pueda encuadrarse a los fines de su comercialización, lo más destacable resulta ser, sin duda, el valioso aporte que a la sociedad en su conjunto brinda el mundo científico con cada nueva innovación.

Notas
1 2 En Gran Bretaña suele utilizarse el término spin-out. Universidad Pablo de Olavide, Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI) http://www.upo.es/otri/contenido?pag=/portal/otri/contenidos/creacion_empresas/creacion_empresas&menuid=16087. [Consulta: 23 de febrero de 2008]. También: Portal Tecnociencia (especial spin-off ), Mayo 2004. Disponible en http://www.fecyt.es/especiales/ spin_off/1_1.htm. [Consulta: 10 de enero de 2008] Portal Tecnociencia (especial spin-off )… ob. cit. PI (Propiedad Intelectual). 103

3 4

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Bibliografía
Cooper, D, 2001. University Spin Off Firms in Canada and their Economic Impact. Ottawa: A Presentation to the OECD, Cit. por Niosi, J., Success Factors in Canadian Academic Spin-Offs, 2006. Disponible en http://www.er.uqam.ca/ nobel/r21010/articleseng.htm [Consulta del 3 de abril de 2008]. Niosi, J. Success Factors in Canadian Academic Spin-Offs, 2006., ob. cit Nuchera Hidalgo, A. 2004. Las nuevas empresas de base tecnológica en los procesos de innovación, Revista de Investigación en gestión de la Innovación y Tecnología Nº 21, Febrero 2004. Disponible en http://www.madrimasd.org/ revista/revista21/tribuna/tribuna3.asp [Consulta: 13 de marzo de 2008] Shane, S., 2004. Academic entrepreneurship -University spinoffs and wealth creation, New horizons in entrepreneurship, editado por S. Venkataraman. Edward Elgar Publishing, Inc., Cheltenham. Cit. por Einar Rasmussen, 2006, Spin-off venture creation in a university context – an entrepreneurial Process view, Bodø Graduate School of Business, N-8049 Bodø, Norway. Disponible en http://www.ncsb2006.se/pdf/SpinOff%20Venture%20Creation.pdf. [Consulta: 12 de febrero de 2008]. Vohora, A., Wright, M. and Lockett, A. 2004. Critical junctures in the development of university high-tech spinout companies. Research Policy 33(1): 147-175. Cit. por EINAR RASMUSSEN, 2006, Spin-off venture creation.. ob. cit. Williams, E. y Majewsky, I. 2002. Academic Spin-Off companies: Myths and Pitfalls (from Infrastructures for Academic Spin off Companies, Mayo 2002, editado por Slijed et al., University of Twente) Disponible en http://www2. warwick.ac.uk/services/ventures/myths-and-pitfalls.pdf. [Consulta: 1 de abril de 2008].

Páginas Web consultadas
- Networks of Centres of Excellence (NCEs) (http://www.nce.gc.ca) - Universidad de Alberta (http://www.ualberta.ca) - TEC Edmonton (http://www.tecedmonton.com) - Universidad de British Columbia (http://www.ubc.ca) - University-Industry Liaison Office UBC (http://www.uilo.ubc.ca) - Universidad de Montreal (http://www.intl.umontreal.ca) - ORSD (http://www.recherche.umontreal.ca/English/office_research.html)
104

Spin-off universitaria en Canadá

- Univalor (http://www.univalor.ca) - Universidad de Simon Fraser (http://www.sfu.ca) - University-Industry Liaison Office USF (http://www.sfu.ca/uilo) - Universidad de Victoria (http://www.uvic.ca) - Innovation and Development Corporation, University of Victoria (http:// web.uvic.ca/idc/)

105

Tcholakova, Ralitsa Violinista
ralitsan@rogers.com

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec
Resumen
Este artículo trata sobre cuándo comenzó la música francesa-canadiense, la forma en que evolucionó en arte y cómo este arte impacta la estética moderna de los músicos y los compositores de música clásica en Canadá. Los inmigrantes franceses trajeron la música con ellos cuando se establecieron en Quebec y otras partes del país. A principios del siglo diecisiete había una fuerte influencia de la Iglesia Católica Francesa Romana, que condujo hacia esferas del arte creativo dominadas por hombres. Este artículo examina el rol de las compositoras femeninas en Quebec, sus destinos y el destino de sus trabajos, y los obstáculos que debieron vencer para encontrar su propia voz, que las distingue en el abanico de las compositoras canadieses contemporáneas.

Palabras clave: mujeres, compositoras, Quebec, clásico, música Women Composers from Quebec City Abstract
This paper looks at how early French Canadian music began, the way it developed as an art form and how this art impacts the modern aesthetics of musicians and classical music composers in Canada. French immigrants brought music
Ralitsa Tcholakova - MacRae is a Canadian-Bulgarian violinist. She holds a Masters Degree from the State Academy of Music in Bulgaria and a Diploma from the Hochschule fur Musik und Darstellende Kunst in Vienna. She has been a Long Term Artist in Residency at the Banff Centre for the Arts. During her residency she was involved in more than 25 concerts including Chamber Music performances with Lawrence Lesser and Gilbert Kelish. “Her performance is characterized by a strong presence of spirit and soul, tireless musical imagination and genuine passion.” (20. 04.2005, Main - Echo). She has an active international solo career and has performed as a soloist with orchestras and at chamber music series in Argentina, Austria, Belgium, Bulgaria, Canada, Czech Republic, Denmark, Ecuador, France, Germany, Russia, Slovakia, Slovenia, USA and Uruguay. Her concerts have been recorded for broadcast by CBC and other radio stations in Canada as well as by Bulgarian National radio and television. Ralitsa is the recipient of numerous bursaries, scholarships, awards and grants such as Svetoslav Obretenov Bulgarian National Competition, Sarasota Kiwanis Club, Baden - Baden Lion’s Club, Ottawa Symphony Orchestra, Austrian Ministry of Culture, FACTOR, Europe 2000, Canada Arts Council and the Canadian Department of Foreign Affairs.N. In 2006 her essay “Footsteps to Eternity” about Mozart’s life, was published in the first Anthology book in connection with the celebration of the composer’s 250th birth anniversary in Bulgaria. In February 2007 she released a CD ”Soul of Tango” .

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

with them when settling in Quebec and other parts of the country. In the early 17th century there was a very strong influence of the French Roman Catholic church, which led to male-dominated creative art spheres. This paper examines the role of women composers in Quebec, their fate and the fate of their works, the obstacles they had to overcome in order to find their unique voice which distinguishes them in the palette of Contemporary Canadian women composers.

Key words: women, composers, Quebec, classical, music Compositrices musicales de la ville de Québec Résumé
Cet article s´agit du commencement de la musique française-canadienne, la manière d´evoluer en art et sa répercussion dans l´esthétique moderne des musiciens et des compositeurs de musique classique au Canada. Les immigrants français apportèrent cette musique avec eux lors de leur installation au Québec et dans d´autres parties du pays. Au commencement du XVII siècle il y avait une forte influence de l´Église Catholique Française Romaine, qui mena a des niveaux d´art créatif dominés par des hommes. Cet article examine le rôle des compositrices au Québec, leurs destinées et le destin de leurs travaux. Les obstacles qu´elles ont du vaincre pour trouver leur propre voix, qui les différencie dans la palette des compositrices canadiennes contemporaines.

Mots clés: femmes, compositrices, Québec, classique, musique.
Samuel de Champlain participated in an expedition led by the French Huguenot Pierre du Gua de Monts, who was a lieutenant-general of New France, the rank given to him by King Henri IV of France. Pierre du Gua de Monts held the right and privileges of creating the new colony. Among the passengers of this voyage who left Le Havre in 1604 were two Roman Catholic Priests, a Huguenot minister and two cartographers: Jean de Biencourt (Baron de Poutrincourt) and Samuel de Champlain1 During the winter of 1606, Samuel de Champlain founded the order called l’Ordre de bon temps. The French folk song A la Claire Fountaine was sung during the ceremony. In the annals of Lescarbot it can be read that among twenty to thirty Aboriginal people —men, women and children— were present and observed the “style of service” Through the following years, the French settlements . would increase in number in the area founded as a Trading Post by Champlain in 1608, known as Quebec. Missionaries. They were soon followed by the Recollets, in1619, by the Jesuits, in 1625 and by the Ursulines, in 1639. Possibly, the earliest account of the successful use of music in the conversion of Indians comes from the lay priest Jessé Fléché and antedates the arrival of the Recollets and Jesuits. At Port-Royal, where he had arrived in 1610, Fléché taught
108

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

the Micmacs the simplest parts of the church service. Within a year he was able to baptize the chief Membertou and his tribe. At the ensuing ceremony the converts joined in the singing of the Te Deum (JR, vol 2, p 137).

Ursuline and Augustinian nuns
Marie Guyart de Incarnation was born in the city of Tour, France. At the age of 17 she married a silk maker and when she was 18 she had a son. Six months later her husband died in bankruptcy, she refused to remarry in order to ensure an income for herself and her son. Instead, she lived with her sister and brother in law. In 1631 Marie left her 11-year-old son in the care of her sister and joined the Ursuline monastery in Tours. In the monastery, Marie read the Jesuit relations, letters sent from “New France” by members of the Society of Jesus working as missionaries in Canada. She began to think about doing missionary work herself. She volunteered and in 1639 she left France on a three-month voyage to Quebec with two other Ursuline and three Augustinian nuns. The Ursulines founded a school and the Augustinians a hospital. Marie landed in Quebec on August 1st, 1639. By 1642, Marie had built a convent, establishing the first Ursuline school in New France. Her talents as a business administrator enabled the convent to survive against enormous financial odds. Marie learned the Algonquin and Iroquois languages, and wrote dictionaries for both languages. Mother Marie de Saint-Joseph (one of the Ursuline who came on the same ship as Marie Guyard de Incarnation from France) was teaching Native girls how to play the viol2 and sing. She won the trust of the Indians. In her task as teacher of both French and Native girls in Quebec, music played an important role. Sister Anne de Saint-Claire wrote: ‘She is the teacher of our little seminars which she loves as mother loves her children. After catechism she teaches them to sing hymns and to play on the viol; sometimes, she has them dance in the manner of the Indians.’ Apparently, a twelve-year-old girl became so proficient that she was called to perform during religious services in 1640. However when Laval arrived as Bishop in 1659, the Ursulines were told that their music was too elaborate for church mass and they could perform only during Vespers and Tenebrae, in more complex musical settings. (The Priest said “We don’t allow singing at the mass because this is a distraction to the celebrant. It is a vanity to sing at the church”). The manuscripts found from Ursuline and Augustinian nuns from the beginning of the 1700s suggest that women were performing and possibly composing.

First Music Treatise in Canada
Canada’s First Music Theory manual was written in 1718 by Marie-Andreé Duplessis de Saint-Helene (1687-1769). She was a highly educated and intelligent religious woman from the order of Saint Augustine. Her Family arrived in Canada in 1689, while she remained with her grandmother in France. It is assumed that this is where she gained an excellent education where literature and music were part of her studies. In 1702, Marie-Andreé joined her family in Cana109

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

da and five years later became a Hospitaller. She wrote a history of the Monastery and of Quebec Annals, which assured her place among Canadian historians. Her Musique spirituelle ou l’on peut s’exercer sans voix may be regarded as the first treatise on the theory and practice of music to be undertaken in North America. The treatise is allegorical: the elements of music and the various aspects of proper performance are compared with the joys of monastic life, stressing prayer, obedience, charity and other virtues. The work is composed of seven chapters; each one of them consists of approximately 250 words and discusses elements of music or aspects of its performance. The content is as follows the scale, the three clefs, transposition (by change of clef ); the accidentals and their effects; the staff, the notes and their values, their arrangements into measures; the agréments du chant 3 singing in tune, chords and arpeggios, fugues; rests, the symphony (i.e., improvised or composed preludes); tempo and movement, the notes inégales,4 the conductors role; “The measures in our spiritual music are the days of our live, which, to be complete in the sight of the Lord, ought to be passed in a perfect regularity, omitting nothing in all the good works one performs, and accompanying every action from the heart… …In ordinary music there are twelve different time signatures. The beauty of the music depends on observing the quality of movement that each signature indicates. Thus, if one goes quickly when one ought to go slowly, or slowly when one ought to go quickly, the Motet will be spoiled, for it’s beauty lies in it’s being well performed. It is vital to observe the signature, which tells you how the music goes. The signature of our spiritual music is obedience: the more obedient one is, the better one sings. There is nothing easier than living an orderly life, and nothing as pleasant as following the precepts of our constitution…. …the Superior conducts all the music. She sets the tempo. She calls for transpositions, provides accompaniments, furnishes the symphonies, and beats time. Provided that one is careful to follow her directions and to respond to the slightest cue, the concert will be so harmonious that it will charm every observer. It will delight God Himself, and will move Him to prepare substantial and rich rewards for the souls who had made the best progress in this science. I exhort you all to apply yourself to it with all your heart, so that you may merit such a reward.”
110

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

What the manuscript reveals to us is that Marie-Andreé Duplessis de SaintHelene had a command of contemporary French music practices. This suggests that the monastery must have had copies of French musical treatises in its library at the time, as well as a good collection of French sacred music in printed copies and manuscript. Musique spirituelle is an allegorical study and displays Mére Marie-Andreé’s understanding about music and musical aesthetic. It is Canada’s first theoretical treatise.

Convent schools in Quebec
Until the late 19th century, in Canada music training was considered more suitable for young women than for young men. In the beginning, music education to women was available only privately and on a limited basis. However early in the century it was offered in a few ladies’ and girls’ schools as well. The Academy of the Ursuline Convent in Quebec City offered lessons in accordion, guitar, harp, organ, and piano to young girls. Organists from the Quebec Basilica De Québec taught the girls at the boarding school of Quebec City’s Hospital general. Later, between 1857 and 1868, the nuns of the Hôpital général provided music instructions. In the province of Quebec, music education has been in the domain of the Roman Catholic female religious orders, which have established schools and academies where children could be enrolled for a general education and in some instances, specifically for music training. While most such schools are in Quebec, the major orders have established similar ones in all the other provinces of Canada. This paper will look only at those established in Montreal and Quebec. During the 1870s, Lady Dufferin, the wife of the governor general, visited several Quebec convent schools, including that of Jésus Marie at Sillery, where she viewed a hall with ‘12 glass boxes, each containing a piano so that the pupils can practice simultaneously; whilst in another glass house sits the mistress, overlooking, but happily for her, not overhearing’5 Lady Dufferin also toured the Sacred . Heart Convent Sacré-Coeur Convent in Montreal, at whose school in February 1878 she heard students perform ‘an original operetta’6 . Founded in Montreal in 1658 by Marguerite Bourgeoys, the religious order the Sisters of the Congregation of Notre-Dame began to offer piano lessons at its boarding school in 1834. In 1908 the congregation established in Montreal an École d’enseignement supérieur, a teacher training school affiliated with Laval University. Romain-Octave Pelletier was among the first to teach there. In 1926 Sister Ste-AnneMarie founded the Institut pédagogique later in 1976 renamed Marguerite-Bourgeoys College and the École normale de musique. Both schools are in Montreal. In order to maintain uniformity in the music programs offered at all its houses, the Congregation of Notre Dame created the position of director general for music studies in 1936. In 1943 a 10-year course of study, open to all regular students, was initiated. In 1958, 137 of the order’s houses in Canada and the USA and three of its missions in Japan offered music instruction.
111

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Founded in Montreal in 1844 by Sister Marie-Rose, the Institute of the Sisters of the Holy Names of Jesus and Mary began to offer piano lessons in 1845. A certificate was obtained after the first six years of successfully completed education and a diploma for the last three. In 1932 Sister Marie-Stéphane founded the École supérieure de musique d’Outremont (renamed École Vincent-d’Indy in 1951). The Sisters of the Holy Cross arrived in Canada in 1847 and began to teach piano at their boarding school at St-Laurent, Montreal, in 1848. In the 20th century both a school and a college, the École and the Collège de musique Ste-Croix, were established under Sister Marie de Ste-Jeanne-du-Rosaire, who was appointed the order’s music director in 1936. The school provided instruction for children, while the college did provide music education to advanced students, granting certificates and degrees in performance and teaching. Between 1957 and 1967 the college was affiliated with the University of Montreal. In 1968 the St-Laurent CEGEP absorbed both the school and the college. In the province of Quebec, approximately 24 Sisters of the Holy Cross institutions have offered music instruction. The sisters of St Anne is a female religious congregation founded in 1850 in Vaudreuil, Quebec. This order was a primary teaching order. In 1869 the program of studies founded by them was used as a model for the order’s other schools. Since 1876, the order established an examination board and was able to award certificates. After 1899, many diplomas were issued and in 1937 the order’s music school École supérieure de musique in Montreal was affiliated to the University of Montreal, later in 1965 renamed to École de musique WilfridPelletier.

Women composers in religious music
Micheline Dumont made this remark concerning the role of religious women in the feminine movement in Quebec:7 “the ambit of the women religious communities was the first manifestation of a Quebec feminism during the period 1850-1950, because those nuns had access to different professions and to a lot of possibilities of artistic expression” A remark George Upton made: “The woman can be good interpreter but she can not write music” It is clear that the sphere of composition during that era was male dominated and this is one of the main reasons why women had to choose to join a convent if they wanted to explore and develop their music creativity. In fact, in the domain of composition, the women of the religious communities introduced and formed programs of musical education, which involved the best lay teachers of the period, who prepared the first professional women composers, both religious and lay. The women composers took part in the diffusion of the new repertoire of musical pieces; they were involved in the organization of concerts and will edit some music papers.
112

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

Compositions of religious women composers
The inventory of the musical production in the religious communities is enormous: 45 composers and more than 700 pieces. From 1933 to 1973, in the school Vincent-D’Indy 75% of students in composition were religious women, but only 17% in interpretation (comparing to 25% and 83% lay people in the same school). This happened in spite of the predominance of male composers in music. The nuns utilized the composition for their teaching in the communities and in the schools, and took over by number the male teachers. As a result of this, in 1950 there were a lot of nuns inscribed for bachelor, license, and master degree at the new Music Faculty of Montreal University. It’s difficult to analyze the whole repertoire of nuns. Their music was created for particular needs of the religious community (religious offices, anniversary, special visits) … as Claire Rhéaume wrote: Musical production of the religious women fits within a quite specific framework by its contribution to the Community needs, spiritual or pedagogical…. Are these elements which encourage nuns to exercise their second profession… The repertoire of religious composers at the school Vincent-D’Indy could be divided in: Vocal religious music 442 pieces (62%) Vocal profane music 163 pieces (23%) Instrumental music for solo instruments 97 pieces (13%), with 71 pieces for piano Instrumental music for ensemble 16 pieces (2%) By date: 1911-32 1932-50 1951-64 1965-86 99 pieces 222 169 78

The pieces mentioned above have an intimate character; they are not written for the general public but for the religious communities only. The nuns were anonymous to the lay people, but they received great rewards in their communities. In the early 20th century, there was some spread of operas by religious women performed at concerts organized by the religious communities. Reference about
113

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

these events can be found in the local music magazines. Here are some examples: 1920 review La Musique: some compositions of religious women must be noted for their beauty. 1930 Rodolphe Mathieu organized a public concert of music composed by women. After thirteen Concerts organized by l’Ecole Superior d’Outremont, the opinion of local critiques on the compositions of religious women can be read. The first concert was held on April 29th, 1933 and Frederic Peletier wrote. ‘…we note that some pieces (of women) are based on clear and studied personal ideas, with a shape that the practice of writing could make more agile.” For another concert held on October 20th, 1934, Pellettier said : “…great value of the performance, because it shows a teaching that try to free up the thinking and the feeling of each student.” In 1940, Leo Pol Morin wrote after a concert: “…you can seriously study composition in Quebec if you are a young girl.” The religious women composers won some prizes in the following contests: Concours des “Jeuness Naturalistes” 1945, concours de la “Robe noire” by the Jesuits 1949, concours de la CAPAC8 1949, concours de récitation du chapelet CKAC9 1951(recitation of the chain), Concours de mere Marie-Anne 1954, contest for Canadian song at Radio Canada, 1957

First published composition by woman in Canada - 1841 “Union Waltz”
The earliest available published composition written by a Canadian woman is the Canada Union Waltz whose title refers to the union of Upper (presently Ontario) and Lower (presently Quebec) Canada as recommended in Lord Durham’s report of 1840. The use of a pseudonym, the cultural practice of the day that encouraged women to be accomplished musicians in the home but frowned upon their public recognition, is fully in evidence. This sophisticated version of the waltz was also published in the popular New York periodical The Albion or British, Colonial, and Foreign Weekly Gazette 20 (January 1st, 1842). Because Josephte Desbarats Sheppard had a piano work published in New York in 1856 and was known as an accomplished pianist in Quebec City, it has been suggested that she might be “the Canadian lady.” Other women composers during that era are Loisa Puget and Emma Lajeunesse Albani.

Emma Albani
Emma Albani is the first Canadian woman singer who gained an International prominence and become one of the leading sopranos of the 19th and early 20th centuries.
114

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

Born in Chambly, Quebec, in 1847, Emma Lajeunesse began her musical studies with her parents. Emma’s musical education began when her father started to train her at the age of four. She studied rigorously with her father until 1858, when she was enrolled in a convent run by the “Dames du Sacré-Coeur” in Montreal. She remained at the convent for seven years, leaving in July 1865 to live with her father and her sister Cornélia (her mother died in 1856) in Prince Edward County, Ontario, and later in Albany, New York. As the first Canadian musician to achieve international fame, Emma Albani set high standards for later generations of Canadians. She received many honors from royalty and became a personal friend of Queen Victoria, singing for the Queen’s private soirées many times at Windsor and Balmoral castles. Canadian commemorations include a monument at her birthplace in Chambly, a street named after her in Montreal and a postage stamp issued in 1980 to commemorate the 50th anniversary of her death. Archival materials are held at Library and Archives Canada, the City of Chambly, and the Archives nationales du Québec. In her earlier years she composed and wrote the following works: for piano - Grande marche triomphale, Grand Fantasia on ‘When This Cruel War is Over’; for two pianos - Grand Duett on Themes from Sabatier’s Cantata; for harp - Variation on ‘Tis the Last Rose of Summer’; and vocal works - ‘Hymne à Pie IX,’ ‘And Must These States Now Sever,’ ‘Les Martyrs,’ and ‘Travail de reconnaissance’ .

Adele Lacerte (1870-1935)
Someone who deserves to be mentioned for fighting to establish the composition practice as a female profession is Adele Lacerte. She started writing music in 1914 at the age of 44. Before that, she was a journalist writing for “Pour Vous Mesdames” As a composer, she wrote romances, text and music for the music . magazine “Passe-Temps”; and wrote reviews for the same magazine. Between 1915 and 1933 she wrote 83 pieces, which were published in “Passe-Temps” in, cluding 6 operas, 12 waltzes, 46 songs “oeuvres vocales” Lacerte defended the job of women composers, her fight was for the work of women composers to be recognized and rewarded. She encouraged women to get into composition. She was a pioneer as a passionate fighter for her rights and status as an author & composer. Between 1915 and 1935, her pieces of work were spread at the salons of middle class and bourgeoisie of the French Canadian society as well as to musical and literary circles

Twentieth Century Quebec women composers
There are a lot of names of women composers from Quebec that deserve to be mentioned for their achievements in the 20th century such as Albertine MorinLabrecque, Isabelle Delorme, Jeanne Landry, Jocelyne Binet, Jeannine Vanier,
115

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Micheline Coulombe Saint-Marcoux, Marcelle Deschenes and Barbara Croal (native composers). Until the Quiet Revolution in 1960 in Quebec, the preferred place for women who liked to exercise the profession of composition were still the convent schools belonging to Catholic orders. These circumstances made a lot of women to join religious communities. However, after the Quiet revolution, the situation changed and the number of female students in the public institution did increase. While the religious women composers wrote mostly music to serve their religious communities, the new trend set by women composers in the second half of the 20th century in this field was characterized by endless musical fantasy implemented in new forms of expression. In their works, they conveyed their vision of the world, innovative ideas, to be a reflection of actual events and characterized by exploration and integration of different music languages.

Marcelle Deschenes – “Witch of Sounds”
Multimedia artist, composer and teacher, her creative works have been directed towards new forms of expression. Her mother was a creative person, full of imagination. The letters the mother sent to her daughter were full of cartoons and would add some meaning to the surrounding world. Marcelle took this idea and used it in her music scores later in her life. In her youth she lived with freedom. Because of this she developed great imagination and invention. She would invent things from simple observations such as “Dreaming on the forms of leaves floating on the river” After her general . studies, she went to study music in Montreal. Her first composition was called “1 ½” using the technique of serialism.10 Another composition to mention is “Gun Machine Song” “Voz, Cantate Mitrailleuse” – collage of political texts where she used amplified instruments. She exploits on amplified instruments the possibility to imitate electro acoustic sounds. The following work 7+7+7+7 or progression of the perimeter of the circle from yellow to red through orange, than from red to blue through violet or else embracing the total perimeter. This piece was inspired by the Théorie de l’art moderne” by Paul Klee “The art is a reflection of creation. C’est un symbole, tout comme le monde terrestre est un symbole du cosmos”. “It is a symbol, like the earthly world is a symbol of the cosmos”. “Art does not reproduce the visible, it makes visible.” [Paul Klee] - Extrait de Théorie de l’art moderne [Paul Klee] From Theory of modern art Following this first experiments and with funding from French Canadian Quebec Government she spent three years in Paris from 1968 to 1971. During
116

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

this time she discovered the group “Groupe de recherché Musicale”11 which she joined. Later, while in France, she experienced the different ways of collective creation of “musique éclatées” —“Burst in music”— a composition presented at the Festival of Music in d’Avignon. This musical experiment was followed by rigorous academic formation. In 1970 she wrote a piece called “Talilalilalilalarequiem” for flûte, hautbois, clarinette, basson, trompette, cor, tuba, violoncelle, piano, orgue électronique, 4 groupes de percussions et bande. When she went back to Quebec she worked at the electro acoustic studio at the University of Laval. In 1973 she organized sessions of collective music with no musicians. The group consisted of 30 women from Quebec Federation of Women. For five years during her time as professor in Laval she realized multidisciplinary researches on music education working with children. The pictures left as documentary show children sitting all together on hands and knees, drawing pictures and shaping sounds, using one medium to stimulate another. The association between image, color and sound seems so natural and reflects the influence of Paul Klee on her teaching techniques. In 1976 she composed an interesting piece which is also very important as a creative path: the opera “Moll for lilliputs and six smooth rocks, whose score is also something to be seen. This piece uses some funny instruments, voice of a child, 2 clarinettes, 3 trombones, 3 groupes de percussions, jouets d’enfant et bande. The presence of a child would become a leitmotif of many of her compositions. “In all my pieces there is a voice of a child that shouts something that no one ever listens to and this cry is maybe the only true thing” In 1980 she became a teacher at Montreal University. Together with Louise Gariepy, Francis Dhomont and Jean Pichet she participated in the quicker development of superior studies of Electro acoustic and Multidisciplinary creation. In 1983 her “OPÉRAaaaAH” a multimedia composition becomes an emblematic stamp of collective memory. “Spectacle multimedia” involves electro acoustic band, dancers, performers-actors, projection lights - multi image, smell of freshly cut grass and mimes. The opera implements an integration of different music languages. Based on the novel of the “Genesis” and development of different pictures, the opera shows the man as king in all his nudity. (original nakedness) People dressed by their hearts, lungs, sex, society. Society undresses them and this makes them to loose their identity by fading in the consumption of power and urbanization. An excerpt from this work, ‘L’Écran humain,’ (human screen) has been used as part of a multi-media show by Paul Saint-Jean which has been performed all over the world. In January 1983, the same excerpt had represented Canada at the Centre Georges-Pompidou in Paris, as part of the Journées audiovisuelles internationals. Among other multi-media works by Deschênes are deUSirae (1985), which won a gold medal at the Multi-Images international competition in Munich.
117

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

In 1985 Marcelle Deschenes worked on a piece called “Lux” spectacle multi, média de cooperation with Renee Bourassa12. “Big Bang” II & III music for multimedia installation of George Dyens was written between 1992 and 1995. “Noel” reinventing Christmas, was written in1988 and presented at the Museum of Civilization in Quebec. “Ludi” was created in 1990. It is an Opera-Theater which implements new audiovisual technology and was created in collaboration with Renee Bourassa. Part of this opera was presented at the Music Festival in Mongreal on November 1, 1990. What she says with her own words about her music: “As in the wicked music which is with no doubts impure I want to promote unofficial values which cultural and political detour forces us to leave. Than I want to come back to listen to our (acts) such as gestures and movements of the body, to take a look at our hand, belly, passions, lips, sounds, works, smiles, cries and imaginations and to find the lost dimensions. It is better if this greater irrationality leads us to music (which is in the nothingness) but it uses all the languages in a greater freedom.

Notas
1 Keilor, Elaine, The Canadian Soundscape, “Music The French Brought to Canada” pp 47. , Date?? A bowed string instrument from the Renaissance and Baroque periods. (The Oxford Companion to Music). Executing a French melody with the appropriate ornaments. In music, notes inégales refers to a performance practice, mainly from the Baroque and Classical music eras, in which some notes with equal written time values are performed with unequal durations, usually as alternating long and short. Lady Dufferin - My Canadian Journal 1872-78, Toronto 1969, p. 24. ibid, p. 285. Chicago “Women in Music” A.C. McClung & Co 1880 pp. 115/18. Composers, Authors and Publishers Association of Canada. French-Canadian radio station. In music, serialism is a technique for composition that uses sets to describe musical elements, and allows the manipulation of those sets. Founded in 1958 for creative activities and research in the field of sound and electroacoustic music. Renée Bourassa east media artist, designer and director in the new media. Since the early 1980, she signed many achievements some of which have been disseminated internationally (Canada, Europe).

2

3 4

5 6 7 8 9 10

11

12

118

Compositoras musicales de la ciudad de Quebec

Bibliography
Lefebvre, M.T. 1991. La Création musicale des femmes au Québec, Montreal: Remue-ménage. Keillor, E. 1998. The Canadian Soundscape,’ Profiles of Canada, 2nd Ed Toronto. “Music The French Brought to Canada The Jesuit Relations and Allied Documents 1610 to 1791. http://puffin.creighton.edu/jesuit/relations/ Schwandt, E. 1718. Musique spirituelle. Canada’s first music theory manual,’ Musical Canada Encyclopedia of Music in Canada http://www.thecanadianencyclopedia.com/index. cfm?PgNm=EMCSubjects&Params=A1 Lady Diufferin. 1980. My Canadian Journal, (1872-1878) Toronto, Canada, Longmans.

119

Verzino, Graciela E. Silvicultura, Facultad de Ciencias Agropecuarias Universidad Nacional de Córdoba
verzinog@yahoo.com.ar

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina
Resumen
En 1966 se conformó la Grand River Conservation Authority (Agencia de Conservación del Grand River - ACGR) con el objetivo principal de “conservar los procesos naturales y recursos que contribuyen a mantener un ambiente sano y seguro para la futuras generaciones en la cuenca del Grand River” La ACGR, . constituída por 34 municipios sobre una extensión de 6.965 km2, con 925.000 habitantes, trabaja en dos programas principales: Manejo de cuencas y Recreación y educación ambiental. Como resultado de estos programas el Grand River es, actualmente, uno de los ríos más saludables de Norte América en una región densamente poblada. En el otro extremo del continente se encuentra la Cuenca del Lago San Roque, que ocupa 1.750 km2 en Córdoba, Argentina. La cuenca, con 170.000 habitantes está afectada por serios procesos de degradación provocada por la acción antrópica. Muchas de las medidas que se aplican con éxito para la conservación y el manejo de la cuenca del Grand River son aplicables en la cuenca del San Roque. Los objetivos del presente estudio fueron: 1. Analizar las actividades más importantes que lleva a cabo la Agencia de Conservación del Grand River, con énfasis en producción forestal, manejo de bosques en zonas rurales y urbanas y sistemas agroforestales. 2. Comparar estas actividades con las realizadas en la cuenca del Lago San Roque y evaluar sus resultados. Se concluye que la transferencia de tecnologías sobre conservación y manejo de bosques desde la ACGR hacia la cuenca del lago San Roque está limitada, no
Graciela Verzino es Ingeniera Agrónoma (1978) y Master of Science with Major in Forest Resources (1983). Actualmente se desempeña como profesora adjunta en la cátedra de Silvicultura, Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba y directora del Banco Nacional de Germoplasma de Prosopis, con sede en la misma Facultad. Dirigió numerosos proyectos de investigación sobre recursos forestales nativos e implantados de Argentina, tiene numerosas publicaciones en revistas nacionales e internacionales y presentaciones a congresos. Es autora de dos capítulos de libros y un libro sobre los recursos forestales de Argentina. Ha sido presidenta de la Asociación Argentina de Prosopis, y desde 1993 forma parte de la Comisión Directiva del Centro Cultural Canadá Córdoba. Becaria del gobierno canadiense en tres oportunidades, trabaja desde 1992 en colaboración con instituciones de Canadá tales como University of Guelph, Ontario Forest Research Institute, Canadian Model Forest y Grand River Conservation Authority.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

por cuestiones técnicas, que son de fácil adaptación en el mediano y corto plazo, sino por factores sociales y económicos que exceden los alcances del presente trabajo. La creciente relación de mellizaje entre la ACGR y la provincia de Córdoba debe seguir trabajando intensamente sobre aquellos aspectos que contribuyan a modificar la actitud de la comunidad hacia el ambiente, para transformarla en una actitud más solidaria y respetuosa con sus vecinos y con el ambiente que los rodea.

Palabras clave: manejo de cuencas hídricas, restauración forestal, participación ciudadana, recuperación ambiental Sustainable Management of W atersheds. Actions in the Grand River Watershed, Ontario, Canada and application to the San Roque Lake Watershed, Córdoba, Argentina Abstract
In 1966, the Grand River Conservation Authority (GRCA) was created with the goal of “conserving the natural processes and resources that support a safe and healthy environment for future generations in the Grand River watershed” . Located in southeast Ontario, the Grand River, together with its tributaries, drains 6,965 km2 of land. The GRCA manages water and other natural resources on behalf of 34 municipalities and 925,000 residents. The main programs are Watershed management and Recreation and environmental education. As a result of these programs the Grand River is, nowadays, one of the healthiest rivers in North America in a densely populated area. In Córdoba, Argentina, the San Roque Lake watershed, with 1,750 km2 and 170,000 inhabitants, is affected by serious degradation processes associated with human activity. Taking into account the GRCA’s vast experience in watershed management, many actions that are successfully applied in Ontario could be also applied in the San Roque Lake Watershed. The objectives of the present study were as follows: 1. To analize the more important activities the GRCA carries out in the Grand River Watershed, focusing on forest production, forest management in rural and urban areas and agroforestry systems. 2. To compare these activities with those in the San Roque Lake watershed and to evaluate their results. It is concluded that the transfer of innovative or conventional technology from the Grand River watershed to the San Roque Lake watershed is perfectly feasible. Although the environmental conditions of both watersheds are very different, the general principles of the techniques and management procedures can be easily adopted. The main issues to keep working on are those which contribute to modify the community’s attitude towards the environment, in order to make it more friendly and respectful.

Key words: watershed management, forest restoration, civic participation, environmental recovery
122

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

Maniement soutenable des bassins hydriques. Opérations dans le basin du Grand River, Ontario, Canada, applicables au basin du lac San Roque, Córdoba, Argentine Résumé
En 1966 s’est constitué l’Agence de Conservation du Grand River dont l’objectif principal est celui de “conserver les procès naturels et les ressources qui contribuent au maintien d’un milieu sain et sûr pour les générations futures dans le bassin du Grand River” Cette Assemblée, formé par 34 mairies sur une exten. sion de 6.965 km2, avec 925.000 habitants, travaille sur deux programmes principaux : le maniement des bassins hydriques et la récréation et l’éducation sur le milieu. Comme résultat de ces programmes le Grand River est aujourd’hui l’un des fleuves les plus salutaires de l’Amérique du Nord dans une région très peuplé. À l’autre extrême du continent se trouve le Bassin du Lac San Roque, qui occupe 1.750 km2 à Córdoba, Argentine. Le bassin, avec 170.000 habitants est atteint par des procès de dégradation très sévères provoqués para l’action anthropique. Beaucoup de mesures appliquées avec succès pour la conservation et le maniement du bassin du Grand River peuvent être appliquées dans le bassin du San Roque. Les objectifs de ce travail ont été : 1 : Analyser les activités les plus importantes réalisées par l’Agence de Conservation du Grand River, principalement la production forestière, le maniement des forêts dans les zones rurales et urbaines et les systèmes agro forestiers. 2. Comparer ces activités avec celles qui ont été réalisées dans le bassin du Lac San Roque et en évaluer les résultats. On arrive à la conclusion que le transfert de technologies sur la conservation et le maniement des forêts de l’Agence de conservation du Grand River vers le bassin du Lac San Roque est limité, non pas par des questions techniques, susceptibles d’une bonne application à court ou moyen terme, sinon par des facteurs sociaux et économiques qui dépassent les buts de ce travail. Le jumelage récent entre l’Agence et la province de Córdoba doit continuer à travailler avec intensité sur les aspects qui contribuent à modifier l’attitude de la communauté envers le milieu, pour la transformer en une conduite plus solidaire et respectueuse avec les voisins et le milieu qui les entoure.

Mots clés: Maniement des bassins hydriques, restauration forestière, participation des citoyens, recupération du milieu. Introducción
Una cuenca hidrográfica es un territorio que se encuentra delimitado por la propia naturaleza, esencialmente por los límites de la zona de escurrimiento de las aguas que convergen hacia un mismo cauce. En diversas regiones del mundo las cuencas se constituyen en ejes naturales de comunicación y de integridad comercial. Hay estrechos mecanismos de interacción entre sus habitantes, lo que permite fomentar sus relaciones (independien123

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

temente de que estos se agrupen en distintas áreas urbanas por razones políticoadministrativas) debido a la dependencia de un sistema hídrico compartido, a las vías de acceso y comunicación y al hecho que deben enfrentar problemas comunes. La cuenca adquiere, así, un valor significativo como base de coordinación de actores ligados a un recurso común: el agua. En 1932, ocho municipios pertenecientes a la cuenca del Grand River, en Ontario, Canadá, decidieron unirse para formar la Grand River Conservation Commission. Esta organización fue consolidándose hasta crear, en 1966, la Grand River Conservation Authority (Agencia de Conservación del Grand River - ACGR) con el objetivo principal de “conservar los procesos naturales y recursos que contribuyen a mantener un ambiente sano y seguro para la futuras generaciones en la cuenca del Grand River” La ACGR, vigente hasta nuestros días, está constituída por 34 munici. pios que trabajan en forma mancomunada para alcanzar el objetivo propuesto. La ACGR cumple sus funciones en una extensión de 6.965 km2, albergando aproximadamente 925.000 residentes ubicados en el SE de Ontario. Son numerosas las actividades que realiza en el marco de dos programas de acción principales: 1. Manejo de cuencas, que tiene a su cargo la reducción de daños de inundaciones, mejoramiento de la calidad del agua, protección de áreas naturales, planificación de cuencas y provisión de suministro adecuado de agua, 2. Recreación y educación ambiental. Como resultado de estos programas el Grand River es, actualmente uno de los ríos más saludables de Norte América en una región densamente poblada. La ACGR recibió en el año 2000, reconocimiento global a través del premio Thiess Riverprize, a la excelencia en el manejo de cuencas, otorgado por the Riverprize Foundation, en Brisbane, Australia. En el otro extremo del continente americano se encuentra la Cuenca del Lago San Roque. La misma ocupa 1.750 km2 en el Departamento Punilla (60% de la superficie del departamento), al noroeste de la provincia de Córdoba, Argentina. La cuenca del Lago San Roque, enclavada entre las Sierras Chicas y las Sierras Grandes, abastece de agua potable a gran parte de la población de la ciudad de Córdoba, que cuenta con 1.300.000 habitantes. Los numerosos cursos de agua que recorren la cuenca dan lugar a un sinfín de rincones de inusitada belleza, lo que posibilita un importante desarrollo turístico. En esta zona serrana viven en forma permanente 170.000 habitantes, cifra que se cuadruplica durante los meses de enero y febrero por la importante afluencia de turistas. El asentamiento del hombre, sumado a la incidencia temporal de los visitantes, ha producido profundos cambios en el ambiente original. Hoy, las serranías son un mosaico de ecosistemas: el urbano, el productivo y el natural. Este último, a su vez, se ha empobrecido y reducido en su superficie por la explotación incontrolada de especies vegetales leñosas, así como de medicinales y aromáticas, los incendios, el pastoreo no planificado, la introducción de especies vegetales exóticas y la urbanización. La alteración de la cubierta vegetal, a su vez, ha generado fuertes procesos de erosión hídrica y eólica que condujeron al deterioro progresivo de la capacidad de almacenamiento de agua del lago y de su calidad, tanto para consumo humano como para recreación y deportes acuáticos.
124

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

Preocupados por esta situación, un grupo de pobladores liderado por la Asociación Los Algarrobos estableció el Programa de Apoyo para la Recuperación Ambiental de la Cuenca del Lago San Roque. La Universidad Nacional de Córdoba brindó asistencia técnica para el desarrollo del Programa. También se buscó el apoyo de la ACGR, basados en su vasta experiencia en manejo y conservación de cuencas hídricas. Como resultado de este esfuerzo de colaboración, en septiembre de 2004 se firmó un Convenio de Mellizaje entre la ACGR y la Agencia Córdoba Ambiente, con el objeto de facilitar las actividades en común. Muchas de las medidas que se aplican con éxito para la conservación y el manejo de la cuenca del Grand River son de aplicación en la cuenca del San Roque. Para ello es necesario identificar y describir someramente estas acciones a la vez que evaluar la potencialidad de su aplicación en las condiciones de nuestra región. Los objetivos del presente estudio fueron: 1. Analizar las actividades más importantes que lleva a cabo la Agencia de Conservación del Grand River, con énfasis en producción forestal, manejo de bosques en zonas rurales y urbanas y sistemas agroforestales. 2. Comparar estas actividades con las que se realizan en la cuenca del Lago San Roque y evaluar sus resultados.

La Cuenca del Grand River El Grand River. Presente y pasado
El Grand River corre caudaloso a lo largo de 300 kilómetros atravesando el sudoeste de Ontario desde las tierras altas de Dufferin County, cerca de Georgian Bay, hasta Port Maitland, sobre el lago Erie. A lo largo de su recorrido desciende 352 m y recibe el aporte de ríos y arroyos como Conestogo, Speed, Eramosa y Nith. La cuenca del Grand River, con una superficie aproximada de 7.000 km2, alberga granjas, pequeñas poblaciones y ciudades, bosques, humedales y tierras agrícolas, dispuestas en una armoniosa interacción de cultura y naturaleza (Figuras 1 y 2). Hacia 1800 el Grand River constituía una importante vía de transporte así como de provisión de agua y energía, lo que constituía un gran atractivo para la instalación de colonos en sus costas. Por su ubicación en una de las áreas con mayor densidad poblacional de Canadá, el Grand es, quizás, uno de los ríos que más ha participado de la historia y la cultura del país y, en coincidencia, que más ha sufrido los impactos de la actividad humana.

Figura 1: Localización de la cuenca del Grand River
125

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Así, la deforestación, la ganadería y la urbanización se combinaron provocando alternadamente fuertes procesos de inundaciones y sequías. La calidad del agua también se vio amenazada hasta el punto de generar un serio riesgo para la salud de la población. Como consecuencia de la actividad antrópica a principios del siglo XIX la cobertura de bosques en la cuenca se había reducido al 5-6% de la cobertura original, casi una tala rasa en el término de 100 años, desde el comienzo de la colonización. Este terrible impacto fue percibido por la comunidad y se iniciaron diversos planes tendientes a la recuperación forestal de la cuenca. Actualmente, la superficie con bosque es del 20%, recuperada mayormente por reforestación, regeneración natural y suspensión del pastoreo del ganado doméstico. La preocupación por la fuerte alteración ambiental impulsó a algunos pobladores a unirse para trabajar mancomunadamente.

Creación de la Agencia de Conservación del Grand River (Grand River Conservation Authority)
En el año 1932 ocho municipios de la cuenca se organizaron para formar la Grand River Conservation Commission. Hacia 1946 el gobierno provincial aprobó la ley sobre Agencias de Conservación (Conservation Authority). Bajo los términos de la ley se formó, en 1948, la Grand Valley Conservation Authority (Agencia de Conservación del Grand Valley), resultando así dos organizaciones que trabajaban en la misma región, con los mismos objetivos (Gran River Conservation Commission y Grand Valley Conservation Authority). En el año 1966 se unieron ambas organizaciones en una única Grand River Conservation Authority (Agencia de Conservación del Grand River - ACGR).

Composición actual, objetivos y actividades principales de la ACGR
Treinta y cuatro municipalidades componen actualmente la Agencia de Conservación del Grand River. Los miembros del la ACGR son 26, que representan a los municipios en proporción directa a su densidad poblacional. El objetivo principal de la ACGR es conservar los procesos naturales y recursos que contribuyen a mantener un ambiente sano y seguro para las futuras generaciones en la cuenca del Grand River. La Agencia juega un rol protagónico en la planificación de todas las actividades a realizar en la cuenca a través de las siguientes acciones generales: 1. Provee un foro de discusión de los problemas comunes de los municipios; 2. Proporciona información y asistencia técnica a municipios y pobladores locales para tomar decisiones sobre el uso de los recursos naturales; 3. Lleva adelante estudios para resolver problemas que surgen en la cuenca; 4. Actúa como facilitador para involucrar a socios en actividades de planificación y acción; 5. Desarrolla y ejecuta planes para la resolución de problemas en la cuenca. Las actividades se organizan en programas dentro de dos áreas principales, el área de Manejo de Cuencas
126

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

y el área de Recreación y Educación Ambiental. A los efectos del presente trabajo se describen sólo los programas en Manejo de Cuencas.

Figura 2: Cuenca del Grand River, principales tributarios, localidades y rutas (www.grandriver.ca).
127

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Programas en el Área de Manejo de Cuencas
Para reducir los daños por inundaciones las principales actividades son: 1. Operación y mantenimiento de diques, reservas y canales. 2. Monitoreo del caudal de ríos y arroyos. Registros de precipitaciones. 3. Pronóstico de inundaciones y sistema de alarma. Para mejorar la calidad del agua las principales actividades son: 1. Operación y mantenimiento de diques y reservas; 2. Monitoreo de la calidad del agua; 3. Implementación de programas de conservación de suelos y aguas; 4. Estudios de impacto de contaminantes de origen urbano y rural. Para proveer un suministro adecuado de agua: 1. Operación y mantenimiento de diques y reservas; 2. Protección de la calidad de las aguas subterráneas y de sus zonas de recarga; 3. Desarrollo de estrategias de abastecimiento de agua Para proteger las áreas naturales: 1. Manejo de alrededor de 19.000 ha de tierras frágiles propiedad de la Agencia; 2. Trabajos en colaboración con otros socios; 3. Administración de áreas naturales de propiedad privada; 4. Ejecución de proyectos de restauración y rehabilitación de tierras degradadas; 5. Regulación de la urbanización en áreas naturales; 6. Operación de un vivero forestal y plantación de árboles (hasta la fecha 27 millones de ejemplares plantados) A continuación se describen algunos aspectos relevantes sobre las actividades que realiza la ACGR en materia de recuperación, conservación y manejo de bosques. Paralelamente, se analiza la potencialidad de aplicación de estas iniciativas en la cuenca del Lago San Roque, en la provincia de Córdoba.

El bosque en la cuenca del Grand River
El patrón de distribución de especies varía ampliamente a lo largo de la Cuenca, en función de diferencias en topografía, suelos, drenaje, clima, tenencia de la tierra y características del proceso de colonización y urbanización posterior (Grand River Conservation Authority 2004). Como consecuencia de la severa intervención humana, el bosque, de un espectacular valor escénico, ecológico, recreativo, turístico y educativo, se presenta fuertemente fragmentado, con muchos parches pequeños y escasas conexiones entre ellos, confinado, en algunas regiones, a los sitios más bajos y anegadizos. Entre estos parches boscosos se incluye el arbolado urbano, no siempre reconocido por la comunidad como parte del entramado forestal de la cuenca. Sin embargo, 81% de la población local vive en bosques considerados urbanos, lo que habla claramente de la importancia de estos bosques para el beneficio integral de la comunidad.

Composición vegetal del bosque de la cuenca
Se diferencian dos grandes regiones fitogeográficas (Forest Types): En la mitad norte la región Great Lakes-Saint Lawrence, caracterizada por Tsuga cana128

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

densis, Pinus strobus, Thuja occidentalis, abeto balsamífero (Abies balsamífera), Picea glauca, abedul blanco (Betula alba) y Picea mariana. Hacia el sur, la región Carolinian Forest presenta mayormente especies caducas de hoja ancha, muy llamativas por el color de su follaje en primavera y principalmente en otoño. Se destacan: el arce azucarado (Acer saccharum), el haya (Fagus spp), el tilo (Tilia americana), el arce plateado (Acer saccharinum), y varias especies de robles. Además, varias especies de olmos y fresnos, varias especies del género Carya, cerezo negro (Prunus serótina) y abedul amarillo (Betula alleghaniensis). Numerosas especies de plantas y animales alcanzan su distribución norte más extrema en la mitad sur de la Cuenca, entre ellos Carya spp, sicomoro (Platanus occidentalis), sassafras (Sassafras albidum), roble Chinkuapin (Quercus muehlenbergii) y el castaño americano (Castanea dentata).

Objetivos y Actividades de la ACGR en relación a los bosques
En el año 2004 la ACGR plasmó en un documento (A Watershed Forest Plan for the Grand River) los objetivos que perseguía en materia forestal, los que se detallan a continuación: Aumentar la superficie boscosa logrando 75% de las zonas ribereñas forestadas, 30% de cobertura forestal total, 40% de cobertura de copas en zonas urbanas, 95% de los cursos de agua y humedales bordeados con vegetación natural y 0% de pérdida neta de bosques. Mejorar la integridad forestal logrando 0% de pérdida de especies nativas, protección y mejoramiento del hábitat de especies en riesgo, reducción de las poblaciones de exóticas invasoras y adecuada representación de cada tipo forestal por eco-región. Aumentar los beneficios sociales mediante el aumento de las oportunidades de recreación en el bosque, concientización del sector educativo y de la comunidad y mejoramiento de las contribuciones económicas La ACGR realiza innumerables actividades tendientes a alcanzar estos objetivos. Se trabaja en todos los frentes: la producción de plantines de árboles y arbustos para abastecer los proyectos de forestación y reforestación, el manejo de los bosques existentes en tierras de la ACGR y en propiedad privada, esto incluye el arbolado urbano, la implementación de programas de reforestación y restauración forestal, con énfasis en zonas ribereñas, cortinas forestales y zonas deforestadas o degradadas, etc. Todas estas actividades conllevan un fuerte trabajo con la comunidad a través de distintas acciones de concientización, educación y asistencia técnica. Se describen a continuación algunas de las actividades más relevantes.

Producción forestal
Las actividades de forestación y reforestación que llevan adelante la ACGR y muchos forestadores privados y municipios se basan en la producción de plan129

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

tines del Vivero Forestal de Burford, pertenciente a la ACGR. El vivero está localizado a poca distancia de la localidad del mismo nombre, en Brant County y tiene una superficie de 43 ha, recuperadas de la producción de tabaco. Produce anualmente alrededor de 150.000 plantines de árboles y arbustos nativos de las dos regiones principales de la cuenca (Great Lakes-Saint Lawrence y Carolinian Forest), entre ellos se destacan diversas especies de robles, fresnos y arces. Estos plantines, producidos en envases o a raíz desnuda, según la especie y el destino, se venden a precios promocionales y son utilizados en proyectos de forestación y reforestación.

Manejo forestal
La ACGR posee, actualmente, alrededor de 19.600 ha de tierras en la cuenca del Grand River para las cuales ha definido los siguientes objetivos (Gauley 2005): 1. Mantener una adecuada representación de los tipos forestales, 2. Acelerar la sucesión en plantaciones hacia condiciones de bosque natural, 3. Usar material genético apropiado, 4. Implementar métodos de manejo adaptativo, 5. En operaciones de raleo, tratar de copiar los procesos naturales, 6. Evitar la invasión de exóticas, 7. Proveer de áreas boscosas apropiadas para la recreación, 8. Proteger los ambientes físicos más significativos, 9. Mantener la productividad del sitio a la vez que minimizar la compactación del suelo y la erosión, 10. Balancear la utilización del bosque con la regeneración A los efectos de ilustrar esta sección se describen a continuación sólo dos aspectos del manejo forestal en la cuenca: la restauración de la vegetación en zonas sin bosques y la gestión del arbolado urbano. Restauración ecológica en Dunnville Marsh Dunnville Marsh es un lote de 14 ha ubicado en la cuenca baja, donde se cultivó soja hasta hace pocos años, cuenta con un humedal de gran diversidad biológica (GRCA 2006). Su restauración comenzó en diciembre de 2005 con sucesivas intervenciones tendientes a generar un bosque lo más parecido posible al bosque original del lugar. Se intenta re-instalar los pastos nativos, los arbustos y árboles nativos, propios de la región fitogeográfica Carolinean Forest, de riqueza botánica y escénica. Entre las especies arbóreas reintroducidas se destacan algunas latifoliadas como Quercus rubra, Q. macrocarpa, Fraxinus pennsylvanica, F. nigra, Acer saccharinum, A. saccharum y A. rubum. Se utilizan las técnicas de siembra directa y plantación de plantines. Para imitar las condiciones naturales de un bosque receptivo a la resiembra es necesario darle al sitio ciertas condiciones de rugosidad, propias de una masa con árboles decrépitos que se desmoronan produciendo depresiones al descalzarse sus raíces. Mediante una máquina retroexcavadora se practican en el terreno llano y sin vegetación leñosa, pequeñas depresiones y lomadas. Los plantines
130

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

se establecen muy bien en las depresiones, no así en las lomadas. Se observa excelente dispersión y prendimiento de Populus sp. Las peores amenazas para las plantitas las constituyen los ciervos y el ataque de una mariposita (Lymantria dispar). El criterio de reforestación utilizado actualmente difiere del que se aplicaba diez años atrás y se espera que los sistemas obtenidos sean más diversos y, por ende, más estables. El arbolado urbano Dunster y Dunster (1996) definen arbolado urbano como una “forma de gestión forestal referida al cultivo y manejo de árboles en el área de influencia o utilizada por la población urbana. Incluye árboles en las veredas o junto a calles, en parques, en propiedades privadas así como en cuencas hídricas” . Este arbolado brinda numerosos beneficios ecológicos, sociales y hasta económicos a la comunidad que interactúa con él, pero sólo recientemente estos beneficios han comenzado a ser valorados. Su importancia radica en la acción combinada de todos los árboles de un sitio más que en la acción de cada árbol. Por eso es necesario considerar el arbolado urbano a nivel de ecosistema y no simplemente como la suma de árboles individuales. En una escala superior, la consideración del arbolado urbano como parte integrante de los bosques de la cuenca marca la tendencia general hacia el manejo forestal a nivel de paisaje (Grand River Conservation Authority 2004). En términos generales, el Plan Forestal desarrollado para la cuenca plantea los siguientes objetivos, respecto del arbolado urbano (Grand River Conservation Autorithy 2004): 1. Integrar el arbolado urbano en la planificación de los municipios. 2. Asignarle el estatus de infraestructura y tenerlo en cuenta durante el proceso de planificación y manejo posterior de la edificación. 3. Desarrollar una visión amplia de la comunidad, con objetivos bien definidos para la gestión del arbolado urbano. 4. Fomentar la participación de los propietarios en la ampliación y el mantenimiento del arbolado urbano. 5. Facilitar la creación de nuevas redes y el funcionamiento de las existentes para el intercambio de información y experiencias sobre esta problemática En cuanto a los criterios de manejo del arbolado urbano los principales lineamientos son: 1. Propiciar la diversidad en las especies que se plantan para evitar decaimientos y muertes masivas del arbolado de una ciudad, como consecuencia del ataque de plagas y/o enfermedades sobre especies muy utilizadas. 2. Fomentar la restauración de bosques nativos mediante la resiembra y replantación de especies herbáceas, arbustivas y arbóreas indígenas de la región y/o mediante el uso de técnicas que favorezcan la reinstalación de las especies nativas (p.ej. el fuego controlado para favorecer la reinstalación de Quercus rubra en sabanas naturales) y 3. Controlar la introducción y el avance de especies invasoras.
131

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

El 80 a 90% del arbolado urbano de la cuenca se encuentra en propiedad privada. El objetivo general es aumentar la cobertura de copas en zonas urbanas hasta alcanzar 40% de la superficie total. Existen diversas organizaciones y programas abocados a la forestación en las ciudades y su mantenimiento. Por ej., Trees for Guelph (Árboles para Guelph) es una ONG preocupada por el ambiente y abocada a la tarea central de plantar árboles (www.treesforguelph.ca). Asimismo, en Guelph, está en marcha el programa Bosques 2020: Celebrando 100 años de logros y creando 100 acres de bosque (Rotary Club of Guelph 2007).

Sistemas Agroforestales
La forestación en riberas y las cortinas forestales son los sistemas agroforestales que mayor atención reciben, en términos de financiación y asistencia técnica. Los párrafos siguientes describen las líneas de acción en tal sentido. Forestación en riberas La vegetación ribereña es el conjunto de especies arbóreas, arbustivas y herbáceas que crecen en las riberas de los cursos de agua. Constituyen zonas de transición entre los sistemas terrestres y los acuáticos desempeñando importantes funciones ecosistémicas, productivas y sociales (Camacho-Rico et al. 2006). Estos ecosistemas tan valiosos fueron afectados por la colonización en el siglo XVIII y XIX, al igual que el resto de la superficie boscosa, siendo frecuente el avance de las actividades agrícolas o ganaderas hasta el borde mismo del curso de agua. La ACGR trabaja intensamente en estos aspectos, administrando fondos de diversos orígenes destinados a la implementación de las obras de recuperación. También se brinda asistencia técnica a los productores zonales. Los proyectos de forestación en riberas contemplan la plantación de árboles, conjuntamente con el cercado de los cursos de agua para impedir el libre acceso del ganado y las clausuras de esos terrenos frágiles con vistas a su recuperación y al mejor crecimiento de las plantaciones. Las forestaciones comenzaron con especies de coníferas, más rústicas y seguras en emprendimientos de este tipo. Más recientemente se incorporaron las latifoliadas, de prendimiento más azaroso, pero con algunas ventajas en cuanto a provisión de hábitat para vida silvestre, biodiversidad y paisaje. Cortinas forestales La ACGR ha ayudado a los granjeros a implantar sus cortinas durante cincuenta años. Se detallan a continuación algunas cifras demostrativas de las numerosas ventajas y beneficios que proveen las cortinas forestales (Vezina 2005): Reducción de olores desagradables hasta un 33%. Disminución de los costos de calefacción hasta un 25%. Intercepción de polvo hasta 40% de su volumen.
132

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

Secuestro de carbono atmosférico hasta 300 t por kilómetro de cortina en un período de 40 años. Reducción de ruidos de rutas aledañas hasta un tercio. Algunos aspectos técnicos (Vezina 2005, Gordon et al. 1997) 1). Especies utilizadas: Picea glauca, Picea mariana, Picea abies, Pinus resinífera, Tsuga canadensis, Thuja occidentalis, Juniperus virginiana, Fraxinus pensylvanica, Acer saccharinum, Populus deltoides. 2). Distancias utilizadas: 2x2 m ó 3x3 m. 3). Mulch negro: Plástico de 1,2 ó 1,5 m de ancho y 60 micrones de espesor que se coloca sobre la línea de árboles previo a la plantación y cuya función es promover el crecimiento inicial de las plantas al evitar la evaporación del agua de riego y la emergencia de malezas. Asistencia técnica y financiera Los costos de recuperación de la vegetación ribereña e implantación de cortinas forestales son contemplados en el Programa de Calidad del Agua Rural, implementado hace casi diez años por los gobiernos municipales, provincial y nacional (www.grandriver.ca). La ACGR es la encargada de la dirección del programa, aportando plantas, asistencia técnica y recursos financieros. El Programa ayuda a los granjeros a recuperar y mantener la calidad de las aguas superficiales y subterráneas en sus predios, contribuyendo así a la mejor calidad del agua en la cuenca. Para ello se cuenta con la asistencia de organizaciones de productores y ambientalistas. Se otorga ayuda financiera de monto variable en función del tipo de proyecto. Hasta el momento se establecieron más de 200 zonas de vegetación ribereña, a lo largo de más de 100 km de cursos de agua. Las áreas re-vegetadas se extienden en tramos de 140 a 2000 m de longitud, con anchos que van desde los 3 hasta los 15 m. El Green Cover Canada, es un programa federal desarrollado para mejorar las prácticas de manejo de pasturas, proteger la calidad del agua, reducir las emisiones de gas efecto-invernadero y mejorar la biodiversidad y el hábitat para la fauna silvestre. Entre otros objetivos, apunta al tratamiento de las áreas sensibles o críticas mediante asistencia técnica y financiamiento para plantación de árboles. Ofrece cubrir costos parciales de proyectos que apliquen Prácticas de Manejo Beneficiosas (BMP) y financia proyectos demostrativos de BMP. La ACGR ha recibido fondos para llevar adelante uno de estos proyectos demostrativos (10 en toda la provincia de Ontario), el que consiste en una evaluación de toda la vegetación ribereña de la cuenca en cuanto a su comportamiento ecológico.

La Cuenca del Lago San Roque Descripción ambiental
Ubicada en el centro oeste de la provincia de Córdoba, en el complejo de las Sierras Pampeanas, entre los 30° 58’ y 31° 37’ de latitud sur y los 64° 23’y 64° 61’de
133

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

longitud oeste, la cuenca que alimenta el lago San Roque tiene una superficie de 1.750 km2 (Figura 3) Está conformada por cuatro subcuencas que son la del río Cosquín, el río Los Chorrillos, el río San Antonio y la del arroyo Las Mojarras. Todos estos ríos, por nacer en zona de sierras, presentan en general, marcadas pendientes en sus tramos iniciales. Además, se producen enormes variaciones en su caudal y en sus niveles de contaminación a lo largo del año y entre años sucesivos. Las precipitaciones, de régimen estival, varían entre 900 mm en las zonas de mayor altitud hasta 700 mm en las regiones más bajas. En las áreas montañosas se encuentran suelos someros, muy pedregosos y suelos aluviales más profundos asociados a valles inter-serranos, susceptibles a erosión hídrica. Ante prácticas de manejo inadecuadas, se desencadenan fuertes procesos erosivos, con formación de cárcavas y arrastre de sedimentos por los ríos. Los suelos del llano tienen textura franca a franco-arenosa, a veces con salinidad y alcalinidad moderada sub-superficial y son también susceptibles de erosión por viento y agua La vegetación de la cuenca Las variaciones en altitud, que desde las lomadas menores hasta las cumbres mayores oscilan entre 600 y 2900 msnm, influyen de tal manera en las características ecológicas, que determinan la presencia de “pisos” o cinturones de vegetación, cuya existencia, amplitud y elevación están condicionadas por la altitud total, la latitud y la exposición u orientación geográfica (Luti et al. 1979). El Bosque Serrano comprende el piso de vegetación más conspicuo. Se extiende entre los 600 y los 1300 m de altitud, de acuerdo con diferencias ecológicas. Es un bosque generalmente abierto, denso en sitios favorables y ralo en los más severos.

Superficie: 1750 km2 Precipitación media anual: 800 mm

Río Cosquín Lago San Roque Río San Antonio

Figura 3 : Cuenca del Lago San Roque
134

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

Las especies arbóreas más importantes son: “molle de beber” Lithraea mo, lleoides, “coco” Zanthoxylum coco y “orco quebracho” o “quebracho serrano” , , Schinopsis marginata, Alternando con las especies mencionadas se encuentran otras plantas orófilas, como el “manzano del campo” Ruprechtia apetala; el “du, razno de la sierra” Kageneckia lanceolata; el “mato” Myrcianthes cisplatensis; y el , , “piqullín de las sierras” Condalia montana. En las quebradas y cajones que sur, can la parte elevada de las Sierras Grandes se presentan especies arbóreas como el “tabaquillo” Polylepis australis y el “orco-molle” Maytenus boaria. , , Areas Forestadas con especies exóticas: Las áreas con vegetación arbórea introducida se localizan generalmente en los peri-domésticos de chacras o fincas; cumpliendo funciones de cortinas rompevientos; como espacios verdes en ciudades o centros de recreación; a lo largo de ríos, arroyos, balnearios y espejos de agua.

Consideraciones socio-económicas
La unidad socio-económica más notable de la cuenca es el Valle de Punilla, que la recorre de norte a sur por su zona central a lo largo de 70 km. Gracias a su clima benéfico y a la innumerable cantidad de rincones de belleza escénica, en el Valle se encuentran enclavadas importantes poblaciones cuya principal actividad es el turismo. Por otra parte, la zona está sufriendo un acelerado proceso de urbanización, el que genera problemas erosivos por desmontes y trazado inadecuado de las vías de circulación, con la consiguiente pérdida en la calidad del paisaje. Además, es alarmante la escasez de agua para abastecimiento de las poblaciones y el inadecuado tratamiento de efluentes y de residuos domiciliarios e industriales. A los efectos de la urbanización y el turismo se suman los provocados por incendios de campos, las actividades extractivas de madera, leña, minerales, hierbas medicinales y fauna silvestre así como el pastoreo no planificado del ganado doméstico. Todas estas acciones, que se han intensificado en los últimos 100 años, provocan una profunda degradación de la vegetación original y pérdida de superficie boscosa, con lo que se altera el funcionamiento normal de la cuenca hídrica. Como consecuencia, además de verse afectado el paisaje y las condiciones de salubridad ambiental para las poblaciones enclavadas en la cuenca, se resiente peligrosamente la capacidad de provisión de agua en cantidad y calidad a la población de la ciudad de Córdoba, capital de la provincia, donde más de 1.000.000 de personas dependen de esta fuente.

El Programa de Apoyo a la Restauración Ambiental de la Cuenca del Lago San Roque
Un grupo de actores sociales mayormente habitantes de la cuenca, conformado por municipios, escuelas, asociaciones no gubernamentales ambientalis135

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

tas, asociaciones de bomberos voluntarios, asociaciones de productores, entre otros, impulsados y liderados por la Asociación Civil Los Algarrobos (ACLA), ideó y puso en marcha, en el año 2002, el Programa de apoyo a la restauración ambiental de la cuenca del Lago San Roque (www.acla.org.ar). Participan, además, organismos públicos de gestión y control, en el área de Ambiente, Turismo y Educación, universidades radicadas en la provincia e instituciones técnicas de apoyo a la actividad agropecuaria y forestal. El Programa, iniciado incipientemente en 1993, con la visita del presidente de la ACLA a Canadá, contó, desde entonces con el financiamiento de numerosas instituciones y empresas de carácter nacional e internacional. Entre ellas se destacan CIDA (Canadian International Development Agency), IDRC (International Development Research Centre), University of Guelph y Grand River Conservation Authority.

Objetivos y actividades principales del Programa
El objetivo general del Programa es restaurar la cuenca del lago San Roque. Dentro del programa se determinaron tres líneas de acción principales, sobre las que se interviene simultáneamente: 1) Restauración del Paisaje Forestal (RPF); 2) Capacitación y 3) Comunicación y Prevención. Dada la orientación casi exclusiva del presente trabajo a los aspectos forestales, sólo se describe brevemente, a continuación, la primera línea de acción, Restauración del Paisaje Forestal. Con la participación de diferentes actores se formuló el Plan de Manejo para el Proyecto de RPF, que incluye cuatro elementos principales: - Prevención de incendios forestales; - Actividades de forestación; - Manejo del suelo; y - Rotación de cultivos Las actividades de campo comenzaron en Pampa de Olaen con el componente de forestación. La metodología de “aprender haciendo” se usó alternativamente en diferentes establecimientos agropecuarios, en combinación con talleres; para comprender el alcance, objetivos y medios que el modelo de RPF tiene para los dueños de tierras en las cabeceras de cuencas. Este esquema realza el trabajo comunitario entre los dueños de terrenos y les permite valorar la importancia de la forestación en las cabeceras de la Cuenca para detener los procesos de erosión del suelo, mejorar la calidad de sus terrenos y diversificar sus fuentes de ingresos.

Otras acciones tendientes a la Recuperación Ambiental de la Cuenca del Lago San Roque
Las acciones de remediación que lleva adelante la provincia, con apoyo del gobierno nacional, en algunos casos, tales como plantas de líquidos cloacales (en Villa Carlos Paz, 2008), servicios de cloacas (en La Falda, Villa Giardino, Valle Hermoso y Huerta Grande), plantas depuradoras terciarias y erradicación de basurales a cielo abierto (Casa Grande, Valle Hermoso, Huerta Grande y Villa
136

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

Giardino, en 2008) (www.cordobaambiente.cba.gov.ar), si bien importantes, son insuficientes para lograr una cuenca limpia. En cuanto a las actividades netamente forestales, y a efectos de su comparación con actividades similares en la cuenca del Grand River (descriptas en la primera parte de este trabajo), se hace referencia, a continuación, a la producción de plantines de árboles y arbustos, el manejo de los bosques existentes, el arbolado urbano, la implementación de programas de reforestación y restauración forestal y las cortinas forestales.

Viveros forestales
La Secretaría de Ambiente de la provincia de Córdoba (ex Agencia Córdoba Ambiente) no cuenta con viveros dentro de los límites de la cuenca. Los viveros más cercanos son el de Villa del Totoral, con una producción anual de 400.000 plantas, el de Santa Rosa de Calamuchita, que produce alrededor de 600.000 plantas y el de Chancaní, de pequeñas dimensiones. El primero y el tercero producen especies nativas de Córdoba y del país, el segundo produce principalmente especies exóticas. Estos viveros abastecen los programas de forestación y reforestación de la Autoridad Ambiental provincial. Dentro de la cuenca sólo hay pequeños viveros concentradores o productores de reducidas cantidades de ejemplares de especies exóticas y algunas nativas. Ejemplos son el vivero de tabaquillo de Cuesta Blanca y el vivero forestal de Santa María de Punilla.

Manejo forestal
El bosque típico de la cuenca es el bosque serrano, formación con especies xerófitas, que no supera los 10 m de altura. El bosque nunca ha recibido un manejo planificado por objetivos, ha sido muy explotado para obtención de leña para las caleras de la zona y los pobladores aledaños. Además, los incendios, la urbanización y el sobrepastoreo lo han afectado dramáticamente de forma que entre 1970-1997 la pérdida de bosque alcanzó al 40%. Durante el mismo período el área urbana se incrementó en un 540%. Si se extrapolan las tendencias observadas, sería de esperar que para el año 2020 el bosque se reduzca a un 20% de la superficie observada en 1970 (Bucher y Gavier 2003). En cuanto a las plantaciones forestales, a pesar de su aptitud forestal la superficie con plantaciones en el departamento Punilla es reducida y se limita, en su mayoría, a pinos y algunos lotes de cipreses y eucaliptos. Sólo las plantaciones más jóvenes reciben algún tipo de manejo, como podas. Las más antiguas, que superan en general los 30 años, son de pinos y ya están en su turno de corte. Presentan deficiente estado sanitario y no han sido sometidas a cortas de mejora. La potencialidad de forestación con exóticas en la cuenca es muy alta, ya sea por su aptitud ecológica como por la alta demanda regional de madera.
137

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Programas de reforestación y restauración forestal
Programas oficiales El Programa Córdoba Verde, iniciado en 2002 por la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, tiene los siguientes objetivos (www.cordobaambiente.cba.gov.ar): 1. Proteger a las localidades de la erosión eólica a través de cortinas forestales. 2. Proteger las costas de los cursos de agua, con forestaciones, … 3. Dotar a caminos y rutas provinciales de bolsones verdes diseñados paisajísticamente y 4. Concientizar a la población respecto de la importancia del recurso forestal urbano como indicador de la calidad de vida. Este programa produjo, hasta el momento, un reducido impacto sobre la cuenca. Otro instrumento de fomento, el Programa Provincial de Promoción Forestal, fue aprobado en junio de 2005. Este programa, complementario de la ley nacional de Inversión para Bosques Cultivados (25080), subsidia plantaciones de especies exóticas o nativas en macizos, cortinas o para el enriquecimiento de bosques nativos. Ya sea por falta de difusión o de asesoramiento técnico, o bien por temor a incurrir en gastos que luego, por la inseguridad jurídica existente, pueden no ser reconocidos, los productores de la cuenca no utilizan estos interesantes instrumentos de fomento. En consecuencia, la superficie forestada en la región, en el marco de estas dos leyes es muy escasa. Proyectos de otras instituciones Algunas organizaciones no gubernamentales realizan campañas de forestación con especies nativas. Cabe destacar la tarea del Dr Daniel Renison, (Conservación y reforestación de las Sierras Grandes de Córdoba, Argentina), focalizado sobre la restauración del tabaquillo (Polylepis australis), leñosa de la región (http://www.freewebz.com/sierras/sierras.htm).

Arbolado urbano y cortinas forestales
Los municipios son los responsables del arbolado urbano y le dan relativa importancia, variando con la localidad y las autoridades a cargo. Salvo Villa Giardino, no poseen una oficina dedicada a las cuestiones ambientales ni personal especializado, por lo que el arbolado urbano y las cortinas forestales en zonas periurbanas responden, generalmente, a necesidades coyunturales más que a una planificación institucional. Ni el arbolado urbano ni las cortinas forestales periurbanas están contemplados como parte de los bosques de la cuenca, por lo que su diseño y ejecución responde más a cuestiones estético-funcionales que a aspectos ambientales. Es así como, en general, se utilizan especies exóticas de rápido crecimiento y de amplia difusión regional, dejando de lado las especies nativas. A diferencia de lo que sucede en la cuenca del Grand River, el arbolado urbano no se considera acá como un ecosistema, ni como parte de un paisaje al que debe integrarse
138

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

armoniosamente, sino simplemente como la suma de árboles que cumplen una función estética y de protección en las ciudades.

Factibilidad de implementación de medidas de la ACGR en la cuenca del Lago San Roque
Las técnicas de vivero utilizadas para producir los plantines son similares en ambas zonas, con las particularidades propias de cada especie y de cada región geográfica. La priorización de un programa de restauración ambiental demandaría, posiblemente, la instalación de un vivero que abastezca de plantas a toda la región. En cuanto al manejo forestal en la cuenca, los actores involucrados debieran definir los principales objetivos con respecto a los bosques nativos y a las plantaciones con exóticas. Algunos aspectos fijados por la ACGR para el manejo de sus bosques (Gauley 2005) son también de aplicación en la cuenca del lago San Roque. Por ejemplo, usar material genético apropiado para la restauración, teniendo en cuenta la gran erosión genética existente, que se traduce en un bosque con individuos de pobres características alométricas. También, implementar métodos de manejo adaptativo, que permitan la aplicación de técnicas de manejo que se adapten a las variables condiciones ambientales y sociales. En cuanto a evitar la invasión de exóticas, cabe aquí efectuar algunas consideraciones. Si bien puede ser cuestionado el uso de especies exóticas por su incidencia sobre la biodiversidad, los beneficios que pueden brindar algunas especies en términos de control de la erosión hídrica, fijación de riberas en la cuenca alta, provisión de maderas valiosas y provisión de productos no maderables compensa el posible impacto sobre la diversidad biológica. Estos mismos aspectos se plantean en A watershed forest plan for the Grand River (2004) que hace una particular distinción entre las exóticas invasivas y aquellas que no lo son. Será necesario, entonces, discernir qué especies constituyen una amenaza por su gran agresividad, por lo cual deben ser controladas y evitar su dispersión, y cuáles pueden ser cultivadas sin mayor peligro para las especies locales. Aspectos como proveer de áreas boscosas apropiadas para la recreación, proteger los ambientes físicos más significativos, mantener la productividad del sitio a la vez que minimizar la compactación del suelo y la erosión, también debieran contemplarse al definir los criterios para el manejo forestal en la cuenca. Con referencia al diseño del arbolado urbano y a la implantación de cortinas forestales, el criterio de integrarlos a la red de bosques de la cuenca es de sencilla aplicación. Para ello será necesario sistematizar y difundir la información ya existente sobre especies típicas del bosque nativo que pueden utilizarse en plantaciones urbanas y en cortinas forestales, a la vez que profundizar algunos estudios sobre sus requerimientos bioecológicos. La ley provincial 9219 y la ley nacional
139

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

26331, que prohíben los desmontes de bosque nativos, son importantes herramientas para la conservación de los escasos bosques remanentes en la cuenca y el mantenimiento y mejoramiento de los corredores biológicos que actúan a la manera de cortinas forestales. En relación a la restauración de la vegetación en las cabeceras de cuenca y en otras zonas ribereñas, se requiere una urgente intervención estatal mediante la orientación de subsidios para la forestación y otros mecanismos de fomento. A pesar de los instrumentos de promoción forestal existentes, tanto de carácter nacional como provincial, no se observan avances significativos en materia de plantaciones ribereñas. Por su carácter de cuenca de montaña, sujeta a pendientes muy extremas y por las condiciones climáticas propias de la región, con precipitaciones torrenciales concentradas en una época del año, esta cuenca es muy susceptible de degradación ante prácticas no conservacionistas. La conservación de la vegetación original, principalmente en las cabeceras de los cursos de agua, sumada a forestaciones protectoras debieran ser prácticas subsidiadas en el marco de una política provincial.

El Cuidado de las Cuencas según los Representantes del Pueblo
En Canadá los consejeros y en Córdoba los concejales son los representantes del pueblo en el Municipio. Son elegidos democráticamente y su finalidad última es, en líneas generales, el bienestar de la comunidad a la que representan. La ACGR (Agencia de Conservación del Grand River – Grand River Conservation Authority) está constituída por consejeros, y en algunos casos, intendentes (26 en total), que representan a 34 poblaciones de la cuenca del Grand River. Con el objeto de obtener información directa de los pobladores de la cuenca del Grand River, se formuló una encuesta que se entregó a los miembros de la ACGR. Se obtuvo una muestra del 50% ya que 13 miembros de la ACGR respondieron al requerimiento. A los efectos de su comparación con la cuenca del lago San Roque, se efectuó una encuesta similar a algunos concejales de municipios de la cuenca.

Modelo de Encuesta (ACGR)
1. ¿Dónde está localizado el municipio que Ud representa? Cuenca alta., media.., baja…., 2. ¿Cuál es la superficie del ejido municipal? ________km2. Tamaño de la población? 3. ¿Cuál es la importancia que la comunidad le da a la sustentabilidad de la cuenca?
140

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

4. ¿Participa la comunidad en acciones de conservación de la cuenca o del agua? 5. ¿Cuáles son las actividades principales en que la comunidad (urbana o rural) participa o ha participado en términos de conservación de cuenca o del agua que recibe de ella? 6. ¿Qué hace el Municipio para involucrar a la gente en la conservación de la cuenca? 7. ¿Cómo se beneficia su municipio por formar parte de ACGR? 8. ¿Qué programas/proyectos/servicios que se realizan en su localidad o alrededores son más valiosos para la gente? 9. ¿Qué cosas cree Ud que la ACGR está haciendo bien y qué cosas deberían mejorarse? Preguntas específicas para la cuenca del Lago San Roque (reemplazan las 7, 8 y 9) 7. ¿Qué acciones directas cumple el Municipio en favor del mejoramiento/ conservación de la cuenca del Lago San Roque? 8. ¿Considera que las acciones del Municipio en la cuenca son suficientes? 9. ¿Considera que las acciones del gobierno provincial en la cuenca son suficientes? En general el tema recibe escasa atención por parte del poder político de Córdoba, por lo que resultó complicado lograr respuestas en las distintas poblaciones. Fueron contactados representantes de 8 localidades, incluyendo la ciudad de Córdoba, pero sólo los concejales de 3 poblaciones contestaron las encuestas. Los concejales de Córdoba no respondieron a las reiteradas solicitudes. A continuación se presentan los resultados de ambos cuestionarios.

Resultados comparativos de las encuestas en ambas cuencas
A simple vista se observa un mayor compromiso de la comunidad de la cuenca del Grand River con su ambiente. Mientras que el 93% de los consejeros canadienses manifiesta que la gente le da una importancia relativa entre media y alta a la sustentabilidad de la cuenca, el 61% de los concejales argentinos declaran que la población le da poca importancia. El 50% de los consejeros canadienses manifiesta que los pobladores de la cuenca tienen activa participación en el ahorro del agua y el control de la contaminación. Por su parte, casi el 70% de los concejales argentinos piensa que son
141

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

muy pocos los ciudadanos que participan activamente en la conservación de la cuenca o del agua y lo hacen, mayormente, a través de ONG’s. Al ser interrogados los consejeros sobre los beneficios que percibe el municipio al formar parte de la ACGR, contestaron que el municipio se beneficia mediante el control de inundaciones; el apoyo de grupos locales, la estabilidad en la provisión de agua y la recreación. Por otra parte, consideran que el mayor inconveniente que sufre la cuenca es el escaso financiamiento provincial. Por su lado, los concejales argentinos declaran que los municipios hacen muy poco (46%) o nada (31%) para involucrar a la gente en la conservación y mejoramiento de la cuenca. Si bien 38% manifiesta que los municipios están construyendo las cloacas, el 100% cree que no son suficientes las acciones del municipio ni las de la provincia para controlar y/o revertir la degradación. Es llamativo como los concejales entrevistados, en su mayoría, atribuyen la responsabilidad de resolución de este serio problema a otros estamentos del poder político, por ejemplo, el poder ejecutivo municipal o provincial, deslindando su propia responsabilidad como autoridad municipal. Cabe aquí una reflexión: Esta forma de comportamiento es bastante común en la sociedad argentina, cuyos integrantes prefieren ver en los otros la causa de sus problemas en vez de reconocer y asumir su propia responsabilidad. Es evidente que, comenzar a reconocer nuestra responsabilidad individual y personal en los problemas ambientales que nos rodean es el primer paso para poder trabajar en su solución. Mientras pensemos que la solución del problema está en manos de otros no haremos nada por cambiar la situación.

Conclusiones
La transferencia de tecnologías sobre conservación y manejo de bosques desde la ACGR hacia la cuenca del lago San Roque está limitada no por cuestiones técnicas, que son de fácil adaptación en el mediano y corto plazo, sino por factores sociales y económicos que exceden los objetivos del presente trabajo. Existen actualmente actores sociales que, agrupados en organizaciones no gubernamentales o en forma individual, están abocados a la tarea de recuperar y conservar la cuenca del Lago San Roque. Existen, asimismo, algunas acciones desde el ámbito oficial, tendientes a disminuir la contaminación ambiental y algunos instrumentos de fomento provistos por los gobiernos nacional y provincial que pueden contribuir al cambio. Pero paralelamente existe una formidable despreocupación por el ambiente, seguramente debido a la falta de conocimiento y educación comunitaria, que conduce inexorablemente a la degradación y pérdida de recursos tan valiosos como la biodiversidad, el agua y el paisaje. La creciente relación de mellizaje entre la ACGR y la provincia de Córdoba debe seguir trabajando intensamente sobre aquellos aspectos que contribuyan a modifi142

Manejo sustentable de cuencas hídricas. Acciones en la Cuenca del Grand River, Ontario, Canadá, aplicables a la Cuenca del Lago San Roque, Córdoba, Argentina

car la actitud de la comunidad hacia el ambiente, para transformarla en una actitud más solidaria y respetuosa con sus vecinos y con el ambiente que los rodea. Canadá, siendo un país tan joven como Argentina, ha dado muestras de madurez cívica, de respeto y amor por la naturaleza. Quizás esas virtudes sean difícilmente transferibles, pero no lo son los mecanismos que pueden ayudar a lograrlas. Este es un proceso lento que requiere de la participación de todos los actores directa o indirectamente involucrados con la cuenca, pero, fundamentalmente requiere de la voluntad política para generar y apoyar el cambio.

Agradecimientos
La autora agradece a las autoridades y al personal técnico y administrativo de la Grand River Conservation Authority, especialmente a Martin Neumann, por su cálida hospitalidad y gentil predisposición para ayudarla a llevar adelante el presente estudio. Al Ph.D. Peter Williams, de Williams and Associates, al Professor Andrew Gordon y Ph.D. Naresh Thevathasan, de la University of Guelph y a Beth McEwen, del Urban Forestry Services, Municipio de Toronto, por recibirla y mostrarle las diferentes áreas de estudio y por compartir con ella su vasta experiencia. A la Asociación Los Algarrobos, de La Cumbre, Córdoba, al Centro Cultural Canadá, Córdoba y a la Asociación Argentina de Estudios Canadienses por su permanente apoyo. A los consejeros canadienses y concejales argentinos, quienes amablemente aceptaron responder el cuestionario sobre la actitud de las respectivas comunidades hacia las cuencas. Al Gobierno Canadiense y a la Universidad Nacional de Córdoba por el apoyo financiero brindado.

Acknowledgments
The author is indebted to the Administration and staff of the Grand River Conservation Authority, specially to Martin Neumann, for their warm hospitality and their kind predisposition to help her with this study. To Ph.D. Peter Williams, from Williams and Associates, to Professor Andrew Gordon and Ph.D. Naresh Thevathasan, from the University of Guelph and to Beth McEwen, from the Urban Forestry Services, City of Toronto, for receiving and showing her the different study areas and for sharing their vast experiences with her. To the Asociación Los Algarrobos, of La Cumbre, Córdoba, to the Centro Cultural Canadá, Córdoba and to the Asociación Argentina de Estudios Canadienses, for their permanent support. To the councellors from Ontario and Córdoba (Argentina), who kindly accepted to answer a questionnaire regarding the communities` attitude towards the watersheds. To the Canadian Government and to the Universidad Nacional de Córdoba for the financial support.

Bibliografía
Bucher, E. y G. Gavier 2003. Deforestación de las Sierras Chicas de Córdoba (Argentina) en el período 1970-1997. Miscelánea 101, Academia Nacional de Ciencias (http://acad.uncor.edu/publicaciones/miscelaneas/mis 101)
143

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Camacho-Rico, F.,Trejo, I. y C. Bonfil 2006. Estructura y composición de la vegetación ribereña de la barranca del río Tembembe, Morelos, México. Bol. Soc. Bot. Méx. 78: 17-31. Dunster, J. & Dunster, K. 1996. Dictionary of Natural Resource Management. UBC Press. Gauley, V. 2005. Forest and Forestry at the GRCA. Presentación en ppt. Grand River Conservation Authority 2006. 2006 Terrestrial Resources Annual Report. Grand River Conservation Autorithy 2004. A watershed Forest Plan for the Grand River. (in www.grandriver.ca). Kidd, J., Christensen, T. and B. Mc Ewen (¿?) High Park. Restoring a jewel of Toronto’s Park System. City of Toronto – Friends of the Environment Foundation. Luti, R., Bertran de Solis, M., Galera, F.M., Muller de Ferreira, N., Berzal, M., Nores, M., Herrera, M. y J. C. Barrera. 1979. Vegetación. EN: Miatello, R. Geografía física de la provincial de Córdoba. Ed. Boldt, Bs.As., pp. 297-367. Neumann, M., I.. Bruce and Ass.1992. Best Management Practices. Farm Forestry and Habitat Management. Eds. Taylor, T., P. Roberts, J. Irwin and P. Williams. Agricultura Canada – OMAF. Rotary Club of Guelph 2007. Project Forest 2020 Celebrating 100 Years of Achievement by Creating 100 Acres of Forest Vezina, A. 2005. Farmstead Shelterbelts. Eds. Foulds, C. and A. Loeffler. Institut de technologie agroalimentaire, La Pocatiere Campus. Williams, P.A., Gordon, A.M., Garrett, H.E. and L. Buck 1997. Agroforestry in North America and its role in farming systems. IN Gordon, A.M. and S. M. Newman (Eds) Temperate Agroforestry Systems. CAB International. Univ. Press, Cambridge. UK www.grandriver.ca/forestry/2006TerrestrialReport. pdf

144

Enríquez, Silvia Cecilia Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación Universidad Nacional de La Plata.
silviayenrique@tutopia.com

Algunas escritoras canadienses
Resumen
Mucho se ha escrito sobre los posibles modos de clasificar la literatura escrita por y sobre mujeres a partir de los inicios del movimiento feminista. Si bien pueden plantearse dudas sobre qué clase de literatura sirve verdaderamente a los fines de este movimiento, y por lo tanto puede discutirse si algunas obras literarias son o no feministas en algún sentido, un principio fundamental queda claro: no basta con que la protagonista o la autora sean mujeres, o que haya sido escrita para un público femenino. Lo fundamental es la visión del mundo que subyace a estas obras. En este marco de referencia, el presente trabajo da cuenta de parte de la obra de algunas novelistas canadienses en lengua inglesa de la segunda mitad del siglo XX. Dada la coincidencia en el tiempo con el momento de mayor auge del feminismo, se analiza también su conexión con este movimiento, para descubrir en qué sentido sus obras pueden ser llamadas feministas. Encontramos así dos tipos de novelas: las de autoras que tienen una postura teórica clara, que hacen explícita, y que se ve reflejada en la ficción, y la de quienes escriben novelas de tono más testimonial, dando a conocer o, en términos de la crítica, “celebrando” la vida de mujeres comunes.

Palabras clave: literatura, feminismo, ideología, testimonio, siglo XX. Some Canadian Women Writers Abstract
Much has been said about possible ways of classifying literature written by and about women since the beginnings of the feminist movement. Although
Silvia C. Enríquez se graduó como Profesora de Inglés en la Universidad Nacional de La Plata en 1981. Se especializó en Historia de la Lengua Inglesa en la Universidad Nacional de Tucumán. Desde 1990 es docente de la Cátedra de Lengua Inglesa III de los cursos de Profesorado y Traductorado de Inglés de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata. Ganadora de una beca FEP en 1999, trabajó con docentes de la Universidad Mc Gill y la Universidad de Québec en Montreal en el área de literatura, especialmente sobre temas relacionados con literatura de mujeres y ensayística. Actualmente se desempeña además como Coordinadora de la Sección Cursos Especiales del área de inglés en la Escuela de Lenguas de la Universidad Nacional de La Plata.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

there can be doubts about what kind of literature actually serves the purposes of this movement, and therefore there can be some argument as to whether some literary works are feminist in any sense, there is one fundamental principle which is clear: the fact that the protagonist or the author are women, or that the piece has been written for women, is not enough. What is fundamental is the vision of the world that underlies these works. Within this framework, the present article reviews part of the work of some English-speaking Canadian writers of the second half of the 20th Century. Given the coincidence in time with the most important period of feminism, we also analyze their connection with this movement, to establish in what sense their works can be called feminist. Thus, we find two types of novels: those of authors who have a clear and explicit theoretical connection with feminism, which is reflected in their fiction, and those of women who write testimonial novels, thus making public or, in terms used by criticism, “celebrating” the lives of women.

Key words: literature, feminism, ideology, testimony, 20th Century. Quelques écrivaines canadiennes Resume
On a beaucoup écrit sur les modes possibles de classer la littérature écrite par et sur des femmes à partir des commencements du mouvement féministe. S´il est vrai qu´on peut poser des doutes sur quelle sorte de littérature peut vraiment servir les fins de ce mouvement, et donc on peut discuter si quelques unes de ces œuvres littéraires sont ou non féministes dans quelque sens, un principe fondamental reste clair : il ne suffit pas que la protagoniste ou l´auteure soient des femmes, ou que l´œuvre ait été écrite pour un public féminin. Ce qui reste fondamental dans ces œuvres c´est la vision sous-jacente du monde. Dans ce cadre, ce travail rend compte d´une partie de l´œuvre de quelques romancières canadiennes de langue anglaise de la seconde moitié du XX siècle. Étant donné la coïncidence temporelle avec le moment de l´apogée du féminisme, on analyse aussi sa liaison avec ce mouvement pour découvrir en quel sens ses œuvres peuvent être appelées féministes. On trouve ainsi deux types de romans : ceux d´auteures qui ont une posture théorique claire, qu´elles explicitent et que l´on voit reflétée dans la fiction, et celui d´auteures qui écrivent des roman d´un ton plutôt de témoignage, faisant connaître, ou, en termes de la critique, en « célébrant » la vie des femmes communes.

Mots clés: littérature- féminisme- idéologie- témoignage- XX siècle.
La versión original de este trabajo fue presentado en las Primeras Jornadas de Cultura y Literatura en Lengua Inglesa, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UNLP, 7-9 de octubre de 2004
146

Algunas escritoras canadienses

Esta breve relación pretende dar a conocer el trabajo de un grupo de escritoras canadienses de habla inglesa, que tienen en común el hecho de haber escrito o iniciado su producción en la segunda mitad del siglo XX. Ese período también las acerca al movimiento feminista, aunque no a todas del mismo modo. Algunas de ellas han declarado su adhesión al feminismo, mientras que otras escriben dentro de lo que podríamos llamar una nueva tradición literaria surgida de las ideas feministas, sin por ello estar necesariamente relacionadas con la política de este movimiento. Sobre todo, todas ellas tienen en común su alto valor literario.1 La norteamericana Adrienne Rich es una de las muchas escritoras feministas que preconizan la necesidad de que las mujeres encuentren su propia voz y su propio estilo de escritura, porque el mundo de la literatura, como el mundo intelectual en general, ha sido por mucho tiempo predominantemente masculino, y ha dejado de lado intereses y modos de hacer femeninos. Las obras de las que trata este trabajo representan diversos y valiosos intentos de que la mentalidad y el mundo femeninos sean oídos. Se ha escrito mucho sobre qué literatura de y sobre mujeres es feminista. La canadiense Rosalind Coward advierte que, desde luego, no toda literatura sobre mujeres es feminista: baste recordar las novelas románticas que simplemente reproducen la tradicional relación entre hombres y mujeres, en las que la heroína mejora su posición económica y social “por medio del sometimiento sexual y el casamiento”2 (Coward, 1985, p. 231). Tampoco basta con que la protagonista sea mujer, como en tantas novelas del siglo XIX. Sí es posible, en cambio, reconocer una afinidad con el feminismo en una larga serie de novelas cualitativamente diferentes de las anteriores: las obras de escritoras que tienen una relación ideológica explícita con este movimiento, bien sea porque su “compromiso con el feminismo está garantizado no tanto por el contenido del libro como por los otros escritos teóricos y políticos de la autora” (Coward, 1985, p. 231), o porque escriben novelas en las que “el encuentro con el medio y las aspiraciones del feminismo a menudo constituyen un elemento central en la narrativa.” (Coward, 1985, p. 231). Nos detendremos en este grupo, para hablar de Margaret Atwood y su novela El cuento de la sirvienta (The Handmaid’s Tale). Atwood es una de las figuras más influyentes y reconocidas de la literatura canadiense actual, y una feminista declarada. En esta obra nos muestra a una mujer viviendo en una situación extrema que no es irreal, si bien lo es el mundo en que la autora la ubica: un Estados Unidos devastado por una guerra nuclear, y rebautizado como “república de Gilead” . Esta novela puede ser considerada una distopía: una representación ideal, pero de lo indeseable. Encontramos que tiene claros puntos de contacto con La mano izquierda de la oscuridad (The Left Hand of Darkness), una novela de la norteamericana Ursula Le Guin, a pesar de que esta segunda es en ciertos modos una utopía. Le Guin traslada a su protagonista, un hombre, a un planeta colonizado
147

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

por humanos que se diferenciaron de los demás hasta tener un período de celo. Cada vez que se vuelven sexualmente activos pueden convertirse indistintamente en mujeres u hombres, y por lo tanto, cualquiera puede dar a luz un hijo. Al abolir la diferenciación sexual, nos muestra cómo puede ser un mundo en el que todas las personas son sólo personas, que no son discriminadas por razones de género. Atwood, por su parte, nos traslada a un inquietantemente familiar régimen totalitario y teocrático a fines del siglo XX. Quizá esta ubicación en el tiempo refleja la opinión de Atwood sobre la mentalidad de nuestra época. El grupo que gobierna Gilead, los Comandantes, ha reorganizado la sociedad, conservando sólo a los individuos útiles. Cada persona cumple una función y se encuentra aislado de los demás, y siempre dominado por el temor de ser delatado ante cualquier palabra o hecho que pueda ser interpretado como disidencia o inconformidad. Nuestra protagonista perdió, incluso, su nombre, y ha pasado a llamarse Offred, es decir “de Fred” porque Fred es el nombre de su Comandante. Su fun, ción es ser “sirvienta” la mujer que suple a la esposa del comandante dándole , hijos, si ésta no los ha tenido. Mensualmente, el comandante y la sirvienta deben tener contacto sexual en una ceremonia doméstica presenciada por varias personas. En caso de no tener un hijo, las sirvientas son consideradas “no mujeres” , lo que recuerda el reclamo feminista contra la idea más o menos corriente de que la mujer que no puede tener hijos no es mujer (cfr. Neuman, 1992, p. 53). Sin embargo, la historia nos cuenta que se rumorea que la mayoría de los hombres quedaron estériles como consecuencia de las explosiones nucleares, pero los Comandantes no pueden admitir semejante verdad. Como Le Guin, en esta novela Atwood crea una atmósfera de extrañamiento. El motivo principal es que la protagonista y narradora es mujer, y el mundo en que vive no le pertenece: es de algunos hombres, hecho en función de sus intereses, y si bien los demás hombres también son oprimidos, las mujeres han sido excluidas de un modo mucho más radical.3 La razón de este trato hacia las mujeres la explica el comandante a cuyo servicio vivía Offred, en una conversación con ella: “El problema no era sólo con las mujeres, dice. El mayor problema era con los hombres. Ya no había nada para ellos (...). Podían hacer dinero, digo yo, de un modo un poquito desagradable (...). Eso no es suficiente, dice él. Es demasiado abstracto. Quiero decir que no tenían nada que hacer con las mujeres. (...) No hablo de sexo, dice él. Eso era una parte, el sexo era demasiado fácil. (...) No había nada por lo que trabajar, nada por qué luchar. Tenemos las estadísticas
148

Algunas escritoras canadienses

de esa época. ¿Sabe de qué se quejaban más? Incapacidad de sentir. Los hombres estaban perdiendo interés en el sexo, incluso. Estaban perdiendo interés en el matrimonio.” (...) No se puede hacer una tortilla sin romper huevos, es lo que él dice. Pensamos que nos iba a salir mejor. (…) Mejor nunca significa mejor para todos, dice él. Siempre significa peor, para algunos.” (Atwood, 1986, pp. 210- 211). Esta justificación es la única en toda la novela, y con ella llegamos al mismo reclamo de Le Guin, pero por contraste: todos deberíamos ser tratados del mismo modo, sólo por ser humanos. La autora nos sumerge magistralmente en un clima de miedo que se sostiene hasta el final de la historia gracias a la parsimonia con la que nos da la información: siempre es un poco menos de lo que necesitaríamos para comprender, nunca estamos totalmente seguros de qué sucede, ni por qué. En las “Notas históricas” incluidas al final, que son parte de la ficción, vemos que Atwood no se hace demasiadas ilusiones con respecto a la comprensión o el respeto que pueda recibir este alegato: un historiador de Gilead relativiza la historia de Offred y se ríe de ella con su auditorio, y le quita importancia diciendo que todo comportamiento debe entenderse dentro de su propia cultura, a la que debemos “no censurar, sino entender” (Atwood, 1986, p. 302). ¿Será ésta su opinión sobre el futuro del feminismo? Atwood nos hace presenciar el mismo avasallamiento de sus derechos a los que han sido sometidas muchas mujeres en la historia: desde restricciones tales como no permitirles tomar decisiones propias, usar dinero, o hasta leer y escribir, hasta el sometimiento sexual y la indiferencia hacia sus aspiraciones y sentimientos. También toma de la historia la existencia de un “tren subterráneo” en Gilead, que ayuda a las mujeres a escapar hacia zonas libres, especialmente Canadá, al modo de la organización que ayudaba a los esclavos de Estados Unidos con el mismo fin. Offred escribe el testimonio de lo que debió vivir, al modo de los escritos de las esclavas liberadas norteamericanas. Es una historia de inmensas pérdidas, de la que puede escapar con sólo lo que no han destruido de su vida y sus energías. Así, hace lo mismo que el grupo de novelistas al que nos referiremos a continuación: aquéllas que no hacen alegatos feministas, pero que a modo de defensa de la violencia, el abandono o el sometimiento, describen cómo es vivir en esas circunstancias, tratando así de hacer comprender la injusticia.4 Volviendo a Coward, estamos aquí ante un segundo grupo de novelas que pueden relacionarse con el movimiento feminista. Son novelas que comparten con muchas otras del siglo XX, no feministas ni escritas necesariamente por mujeres, el tono confesional y, en bastantes casos, trazas de autobiografía.
149

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

• Esta práctica recuerda las afirmaciones de Clarissa Pinkola Estés, sobre los beneficios de narrar como un modo de comprender mejor la propia naturaleza y aprender a vivir de acuerdo con ella. También puede entenderse como un modo de “celebrar” la vida de las mujeres (Foster Stovel, 1999-2000, p. 1l7), poniéndola en escena para volverla parte del conocimiento colectivo. No se trata de vidas edulcoradas de mujeres que logran su plenitud cuando consiguen casarse, sino de vidas mucho más reales, en general no muy felices por razones privadas o personales, aunque haya razones de orden social como telón de fondo. Por ejemplo Margaret Laurence, excelente y prestigiosísima escritora canadiense contemporánea, nos cuenta en el bildungsroman Los adivinadores (The Diviners) la historia de Morag, una huérfana que crece rodeada del amor, pero también la pobreza, de unos tíos a quienes ama. La vemos madurar, forjar su destino a pesar de las condiciones adversas y encontrar el amor en un hombre que vivió una vida más desgraciada que la suya y no puede darle más que una hija y algunos momentos de felicidad a lo largo de los años. Por un proceso similar pasa la protagonista de Saliendo a la superficie (Surfacing), de Margaret Atwood. En El ángel de piedra (The Stone Angel), también de Laurence, conocemos a Hagar, una mujer cuya madre muere en su nacimiento, y crece con su padre y sus hermanos varones. Es uno de esos personajes paradójicos que tanto ama Laurence, que nunca logra ser feliz porque no puede superar el temor que le produce la idea de expresar sus sentimientos. Esto causa la infelicidad de su familia, y su soledad. En varios sentidos, Hagar se asemeja a Daisy Goodwill, la heroína de Los diarios de piedra (The Stone Diaries), de Carol Shields. Su madre también muere en el nacimiento, pero de un modo mucho más desconcertante: siendo una huérfana educada en la época victoriana, se casa sin saber nada sobre sexo, y da a luz a su hija sola en su casa, sin haberse siquiera enterado de que estaba embarazada, para morir en ese mismo momento de eclampsia. Daisy queda tendida en el piso hasta que es encontrada más tarde, y la soledad y la conmoción de ese nacimiento tan desafortunado parecen marcar toda su vida: por razones que ella misma no sabe explicarse, no logra tener sentimientos profundos, no es capaz de elegir lo que la haría feliz, y nunca en su vida se siente amada. Tampoco es capaz de expresarlo hasta poco antes de su muerte. Lleva una vida limitada y triste, tal vez por falta de iniciativa o motivación para cambiar, aun teniendo todo lo que una mujer de la primera mitad del siglo XX podía conseguir. Las tres autoras nos muestran la infelicidad de mujeres que tienen en común no haber crecido con su madre, y a pesar de que Morag y Daisy tuvieron a una mujer que la sustituya, esto no parece ser suficiente. Además, las tres tuvieron poco contacto con otras mujeres, especialmente Hagar. Estas historias parecen mostrarnos las consecuencias negativas que se producen cuando una mujer no tiene la ayuda, o la compañía, de otras mujeres.
150

Algunas escritoras canadienses

En Caer de rodillas (Fall on Your Knees), Ann-Marie Mac Donald narra las terribles consecuencias que tiene en una familia de principios del siglo XX el abuso sexual que sufren las hijas por parte del padre. El sufrimiento persigue también a la generación siguiente, pero las dos hermanas que sobreviven a la crisis logran recomponer lo que ha quedado de sus vidas. Una vez más, las mujeres sufren a manos de los hombres, y hallan ayuda y consuelo en otras mujeres. Todas estas novelas comparten además el empleo de una variedad de recursos que hacen avanzar la narración de un modo no lineal: hay flashbacks, e inclusiones de otros textos, tales como un diario íntimo en Caer de rodillas, relatos históricos o poemas en Los adivinadores, y una amplísima gama de otros textos en el caso de Los diarios de piedra: desde la invitación al casamiento de Daisy hasta una lista de trabajos pendientes. En cambio, en la más contemporánea Alex & Zee, de Cordelia Strube, que transcurre en los 90, Alex sufre en soledad ante la desidia y apatía de su marido Zee, a quien abandona, pero no consigue ser más feliz sin él. Por resignación, costumbre o amor, decide volver a vivir con él. En todos los casos se trata la vida sexual de las mujeres de un modo muy realista. Ya no se centra la atención en el enamoramiento, el noviazgo y el matrimonio, como en el pasado, sino en los sentimientos, relacionados con el grado de satisfacción sexual que las mujeres sienten, desde la completa ignorancia de sus necesidades sexuales, típica de la mentalidad victoriana, hasta las dificultades que plantea la alienación de la vida actual. En síntesis, además de su innegable valor literario, estas novelas tienen el mérito de integrar el grupo de las obras que han traído una mayor cuota de verdad a la imagen de las mujeres en la narrativa, porque retratan experiencias de vida más reales. Y si bien es discutible que la ficción necesite una mayor cuota de realidad, no cabe duda de que el retratar mejor a las mujeres acerca a estas excelentes novelas a la identificación con la verdadera naturaleza humana, con lo universal, y esto sí ha demostrado ser condición indispensable para que una obra literaria perdure.

Notas
1 Deseo agradecer a la Dra. Lori Saint Martin, del Instituto de Estudios de la Mujer de la Universidad de Québec en Montreal, por su valiosísima orientación bibliográfica sobre este tema. La traducción es mía en todos los casos. Como afirma el colectivo de escritoras del Movimiento de Mujeres Canadienses (aunque, valga la aclaración, lo afirman del mundo real), ésta es una sociedad llena de “soledad, alienación y miedo” (Bernstein et al., 1972, p. 32). Para el feminismo, la novela es precisamente una herramienta de lucha: “Sería una vergüenza (...) sugerir que la novela no es una arena de lucha política sin algo que leemos en las vacaciones cuando la política ‘real’ se deja de lado junto con las botas y los carteles durante quince días” . (Coward, 1985, p. 238). 151

2 3

4

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Bibliografía
Atwood, M. 1972. Survival. A Thematic Guide to Canadian Literature. Toronto, Anansi. Atwood, M.1972. Surfacing. Ontario, Paper Jacks. Atwood, M. 1986. The Handmaid’s Tale. Boston, Houghton Mifflin. Bernstein, J.; P. Morton; L. Seese and M. Wood. 1967. Sisters, Brothers, Lovers... Listen.... In: ??1972. Women Unite! An Anthology of the Canadian Women’s Movement. Toronto, Canadian Women’s Educational Press. Coward, R. 1985. Are Women’s Novels Feminist Novels?. In: Showalter, E. (ed.) The New Feminist Criticism. Essays on Women, Literature and Theory. London, Virago Press. Foster Stovel, N. 1999-2000. Mourning Becomes Margaret: Laurence’s Farewell to Fiction. Journal of Canadian Studies. Vol. 34 No 4. Laurence, M. 1975. The Diviners. Toronto, Mc Clelland and Stewart-Bantam Ltd. Laurence, M. 1982. The Stone Angel. Toronto, Mc Clelland and Stewart-Bantam Ltd. Le Guin, U. 1969. The Left Hand of Darkness. New York, Ace Books. MacDonald, Ann-Marie (1997). Fall on Your Knees. Toronto, Vintage. New, W.H. (ed.).1986. Dictionary of literary Biography. Michigan, Gale Research Company. New, W.H. 1990. Studies of English Canadian Literature. In International Journal of Canadian Studies. 1-2 Spring-fall Newman, S. 1992. Your Past ... Your Future: Autobiography and Mothers’ bodies. In: Frye, N.; L. Hutcheon and S. Newman. 1992. Genre-Trope-Gender. Critical Essays by Northrop Frye, Linda Hutcheon and Shirley Newman. Ottawa, Carleton University Press. Pinkola Estés, C. 2001. Mujeres que corren con los lobos. Barcelona, Ediciones B. Rich, A. 1993. When We Dead Awaken: Writing as Re-Vision. In: Bartholomae, D. and A. Petrosky. 1993. Ways of Reading: An Anthology for Writers. Boston, Bedford Books of St. Martin’s Press. Shields, C. 1993. The Stone Diaries. Toronto, Vintage. Strube, C. 1994. Alex & Zee. Toronto, Coach House Press.
152

Bercholc, Jorge O. Facultad de Derecho Universidad de Buenos Aires
estudiobercholc@fibertel.com.ar

La Organización política del territorio en América y España. Federalismo e Integración
Political Organisation of the Territory in America and Spain. Federalism and Integration L´organisation politique du territoire en Amérique et en Espagne. Fédéralisme e intégration
Editorial Lajouane, 573 páginas, Director: Jorge O. Bercholc, Buenos Aires, 2008. ISBN 978-987-1286-29-4 Luego de una ardua pero ampliamente satisfactoria tarea, que implicó tejer una muy valiosa y destacada red de alianzas y apoyos institucionales y organizar la concurrencia a la Argentina de veinte destacados académicos extranjeros, que confluyeron en las actividades con diez expertos académicos locales, se ha llevado a cabo el Congreso Internacional sobre “Organización política del territorio, Federalismo e Integración” en abril de 2008 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Fue co-organizadora del evento la Fundación Manuel Giménez Abad de Estudios Parlamentarios y del Estado Autonómico, con sede en Zaragoza, Aragón, España, contándose con el especial auspicio y apoyo de la Embajada de Canadá, la Asociación Argentina de Estudios Canadienses (ASAEC) y el Centro ArgentinoCanadiense de Buenos Aires (CEAC). El Congreso fue declarado de interés parlamentario por el Honorable Senado de la Nación en su sesión del 12 de marzo de 2008. Los objetivos académicos de la conferencia apuntaron al debate y generación de trabajos en relación con los fenómenos de reingeniería institucional y de reorganización política territorial que, en especial, se producen por las condiciones dinámicas y complejas de los procesos de integración regional y supranacionalidad política, con cesión de competencias y jurisdicciones por parte del Estado Nacional a las instituciones centralizadas de los espacios económicos ampliados de libre comercio y, además, la cesión de competencias por la vía centrífuga de los entes subestatales regionales, léase Estados autonómicos, landers, provincias, departamentos, etc.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

El Estado Nación, como estructura institucional típica de la modernidad, se enfrenta a serios desafíos y dificultades ante dichos procesos que, a su vez, requieren e instauran su propio proceso de institucionalización jurídico y político aún más centralizado. Estas dificultades y desafíos abarcan también a los sistemas políticos democráticos que ven limitadas sus posibilidades de expansión y extensión de su legitimación social ante la centralización política, la concentración económica y la homogeneización cultural que implica la globalización. Dicho de otro modo, la lejanía y ajenidad de los ciudadanos respecto de sus representantes, se acentúan en el marco de la globalización, profundizando los llamados “déficit democráticos” . En este esquema, el sistema político queda sometido a serias tensiones y a un proceso de redistribución del poder y de reingeniería de la organización política, institucional y territorial. Estos tópicos tan actuales, importantes e interrelacionados, fueron tratados por los académicos de distintos países involucrados en procesos de reorganización territorial y de integración en distintas latitudes y con diverso nivel de desarrollo económico e institucional. Se prestó especial atención a algunos tópicos sensibles a las cuestiones de organización territorial por ejemplo: i) las tensiones a las que está sometido el sistema político y el proceso de toma de decisiones, ante la avalancha de demandas de primera, segunda y tercera generación, la ajenidad de los ciudadanos y los requerimientos de descentralización; ii) la gestión por agencias gubernamentales del medio ambiente y de recursos estratégicos como el agua; iii) la actuación de Tribunales Constitucionales que deberán articular con el marco jurídico de las Constitucionales Nacionales, la legislación de las instituciones supranacionales y los procesos ya mencionados de redistribución del poder y de reingeniería institucional y territorial.

El libro “La Organización política del territorio en América y España. Federalismo e Integración” con las ponencias del Congreso. ,
Una reunión de este tipo genera, si se desarrolla exitosamente, muchas vías plausibles de continuidad, de contactos y relaciones académicas, de apertura de proyectos y líneas de investigación comunes y conjuntas, todos caminos conducentes a la mejora del conocimiento y de las relaciones entre profesores y expertos de distintas latitudes. En ese sentido, la sinergia provocada por este evento ha sido singular, por el interés y compromiso de las instituciones auspiciantes y participantes, y por la calidad, profundidad y variedad de los aportes producidos por los conferencistas invitados, tanto del exterior como locales. Por ello, como una de las consecuencias más valiosas y perdurables del Congreso, se ha editado el libro que aquí reseñamos, conteniendo veinte ponencias generadas por los académicos participantes.
154

La Organización política del territorio en América y España. Federalismo e Integración

Los trabajos compilados en esta obra son de un excepcional valor académico y presentan la gran oportunidad de acceder al tratamiento de temas comunes a los países de procedencia de los conferencistas invitados, por lo que ofrece un panorama comparado de las cuestiones debatidas en el Congreso. La obra ha sido organizada, para lo que estimo resulta un mejor ordenamiento de la variedad de procedencias y temas, por país o región de procedencia del autor. Así, la primera sección presenta los aportes de cinco autores argentinos. Los Profesores Carnota y Maraniello se han referido a algunos aspectos vinculados al federalismo; el politólogo Sancari contrapone el nacionalismo como ideología con mecanismos institucionales supranacionales; el Profesor Serrafero aborda un sensible tema federal como el de las intervenciones desde la óptica en la cual es un reconocido especialista, los estudios presidenciales; quien suscribe esta reseña hace un aporte que confronta descentralización y democracia como dos categorías de dificultosa articulación. La segunda sección contiene los aportes de los académicos del Mercosur y de países vecinos. Desde Brasil, el especialista en temas vinculados al agua como recurso estratégico y su relación con la organización territorial, el ex gobernador del Estado de Sergipe y ex Ministro del Interior de Brasil Joao Alves Filho, y el Profesor Eduardo Lima de Matos de la Universidad Federal de Sergipe, nos brindan un panorama lúcido y agudo de lo que es, hoy por hoy, motivo de debate nacional en Brasil, la cuestión de la transposición de aguas del Río San Francisco. La Profesora Margarida Cantarelli de la Universidad Federal de Pernambuco y Directora de la Escuela de Magistratura Federal de la 5ª Región –Recife-, nos aporta una interesante perspectiva sobre la partición del poder. Desde Bolivia los destacados politólogos, Lazarte y Molina nos brindan un panorama de los debates en la Asamblea constituyente boliviana, en torno a temas de vital importancia para ese país como el multiculturalismo, la descentralización territorial y las autonomías departamentales. Resulta de notable interés la contrastación de estos temas, vitales en el debate boliviano actual, y su semejanza con debates en torno a problemáticas similares en países tan distantes y diferentes en varios sentidos (étnico, cultural, de desarrollo económico) como Canadá y España, donde cuestiones como el multiculturalismo, el multinacionalismo y las autonomías, integran la agenda cotidiana del debate político e institucional. Los Profesores Nogueira Alcalá, Zúñiga (Chile) y Durán Martínez (Uruguay) han trabajado en temas de reforma constitucional y descentralización en sus respectivos países.
155

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

La tercera sección contiene los trabajos aportados por los académicos de América del Norte. Los investigadores mexicanos de la UNAM, Barceló y Serna de la Garza, son especialistas en federalismo y sus aportes nos brindan material sobre el estado de la cuestión en México. Los de Canadá se tratan en un apartado a continuación. En la cuarta y última sección, un pormenorizado y agudo trabajo de José Tudela Aranda, Secretario General de la Fundación Manuel Giménez Abad, sobre el estado de las autonomías en España y los nuevos estatutos.

Los aportes canadienses en el debate político de América y España.
Cuatro prestigiosos profesores canadienses nos dan un panorama de diferentes temas vitales y de absoluta actualidad en la agenda política e institucional canadiense y que además, como fue dicho antes, presentan notables similitudes con las agendas de otros países de Latinoamérica y también con España. Para el caso español en particular, resultan de sumo interés los temas del federalismo canadiense y los conflictos por las autonomías provinciales, en especial el caso de Québec, que es mirado con mucha atención por el Estado central español y también por vascos y catalanes. Pierre Anctil, Director del Instituto de Estudios Canadienses de la Universidad de Ottawa, nos ha presentado un trabajo sobre el sensible tema lingüístico en Québec, la región francesa de Canadá. Michael Behiels, de la Universidad de Ottawa, ha trabajado cuestiones del federalismo canadiense, en particular las asimetrías surgidas luego del acuerdo de Charlottetown en 1992. Claude Denis, sociólogo del Instituto de Estudios Canadienses de la Universidad de Ottawa, aporta un paper de su especialidad en temas indígenas. Ron Melchers, de la Universidad de Ottawa, se ha referido al famoso sistema de bienestar social de Canadá. En mi carácter de director del Congreso y editor de esta obra, agradezco a todos los autores sus invalorables aportes en temas de su especialidad y que responden a la actualidad de la agenda política y académica en sus países de origen.

156

Salomón, Emilio Centro Cultural Canadá Córdoba
emilio.salomon@gmail.com

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural
IV International Cultural Heritage Conference IV Congrès International Patrimoine Culturel
Organizado por el Centro Cultural Canadá Córdoba, la Universidad Nacional de Córdoba, la Association Internationale des études québécoises y la Société du 400e Anniversaire de Québec; entre el 7 y el 10 de Mayo de 2008 se desarrolló, en la ciudad de Córdoba, la cuarta edición del IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural. Como en ediciones anteriores, este tradicional congreso que se realiza bianualmente desde el año 2002, convocó a importantes y prestigiosos expositores de Canadá, Argentina y el mundo, abordando las temáticas globales y locales del momento. En esta edición, organizada en homenaje a los 400 años de la fundación de la ciudad de Québec, asistieron más de 700 personas de diversos países y se trataron temas vinculados a diversidad, cambio climático, literatura, arte, cine, globalidad, patrimonio histórico, inmigratorio, científico y educativo. El Congreso fue auspiciado por importantes instituciones públicas y privadas como el Senado de la Nación, la Embajada de Canadá, el Gobierno de la Provincia de Córdoba, la Municipalidad de la ciudad de Córdoba y la Asociación Argentina de Estudios Canadienses, entre otras. Las actividades pre-congreso se iniciaron con la exposición “Homenaje fotográfico a Québec 400 aniversario” de los fotógrafos Règis Fournier (Montreal) y Sergio Reyna (Córdoba), primero en las instalaciones de la Universidad de Laval y posteriormente en la Universidad de Ottawa. A partir del día 7 de Mayo la muestra conjunta de estos prestigiosos artistas acompañó al congreso desde las instalaciones de la Alianza Francesa de Córdoba.

Emilio Salomon es Diplomado en Sistemas (BIU), Diplomado en Administración de Empresas (BIU). Ex Gerente General de Sistemas, Gobierno de la Provincia de Córdoba, Argentina Actualmente es Director General de Cordobaschool.org y colaborador del Centro Cultural Canadá Córdoba.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

La inauguración se realizó en el bellísimo Teatro del Libertador San Martín y contó con la presencia del Sr. embajador de Canadá en Argentina, Mr. Tim Martin, entre otras autoridades. Un excelente espectáculo de Tango Argentino (canto y baile) fue el aperitivo para el resto de las actividades. Durante el acto se entregaron premios a jóvenes canadianistas pertenecientes a la Escuela Bioy Casares, a la Facultad de Arquitectura y a la Escuela de Trabajo Social de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba así como a la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Asimismo se otorgó la beca “Jorge Virchez” consistente en pasaje, estadía y diversas actividades en Canadá, al Arq. Aníbal Manavella. La apertura académica estuvo a cargo de Robert Laliberté, Directeur Général Association Internationale des études québécoises (Québec – Canada), con la conferencia “Le Québec et l’Amérique française” Posteriormente, ya en las instalaciones de la Asociación Mutual se desarrolló el resto de la actividad académica en tres salas paralelas, acompañada por una exposición de Tótems (Cultura Haida) del Arq. Aníbal Manavella y una muestra de óleos sobre tela a cargo de la Profesora María Olivares. Se realizaron también una serie de actividades relacionadas a la diversidad del patrimonio en los pueblos aborígenes, coordinada por la Mgster. Liliana Kremer. Los trabajos recibidos y aceptados por el Comité Académico del Congreso fueron 115, de los cuales 12 provenían de Canadá, 18 de Brasil y 5 de otros países latinoamericanos. Treinta y cinco fueron las contribuciones de distintas provincias argentinas y 45 las de la provincia de Córdoba. Los trabajos (ver listado al final de esta reseña) se publicaron en un CD que fue entregado a los asistentes. El Congreso se difundió a través de los medios de prensa locales mediante entrevistas en Canal 10 de televisión, de la Universidad Nacional de Córdoba, gacetillas de prensa en programas de Canal 8 de televisión de Córdoba, en el matutino la Voz del Interior y también en programas radiales de Radio Nacional y Cadena 3 de Córdoba, donde también fue entrevistado el Sr. Embajador de Canadá en Argentina, Mr. Tim Martin. El cierre estuvo a cargo del Arquitecto canadiense Dino Bumbaru, un referente internacional vinculado a la temática Cambio Climático, quien con su notable exposición clausuró académicamente el, ya tradicional, Congreso Internacional de Patrimonio Cultural. La organización del encuentro estuvo a cargo de una Comisión conformada por la Prof. Elsa Zareceansky, Presidenta del Centro Cultural Canadá Córdoba, el Arq. Juan Manuel Bergallo, Director del Museo Histórico de la Universidad Nacional de Córdoba, el Prof. Benoît Jacques del Département de Linguistique et de Didactique des Langues Université du Québec à Montréal (UQAM) y Règis Fournier, fotógrafo artístico, CCDMD, Montréal, Canadá.
158

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural

Cabe destacar la valiosa colaboración brindada por el Ministère des Relations Internationales-Québec para Amérique Latine et Antilles, M. Marc Dean, Conseiller Pupitre Brésil et Amérique du Sud, M. Robert Laliberté, Directeur Général de l´Association Internationale d´Études Québécoises (AIEQ), Québec y Mme. Suzanne Pidgeon, Conseillière aux Affaires Internationales, Société du 400e Anniversaire de Québec. La evaluación de los trabajos recibidos fue responsabilidad del Comité Académico, constituído por el Arq. Juan Manuel Bergallo, las Dras. Mirta Bonnin y Cristina Elgue de Martini, la Mgter. Liliana Kremer y la Ing. Agr. (MSc) Graciela Verzino. Colaboraron activamente con la organización del encuentro el Arq. Edgardo Venturini, Director de Relaciones Internacionales; el Arq. Aníbal Manavella, Director del Área de Exposiciones y Muestras, Diagramación, Diseño e Impresiones, conjuntamente con los Arqs. Adrián Depetris y Emilio Polo. También Nicolás Lerman, Gloria Palacio, Dipl. Emilio Salomón, Director del Área de Medios y Publicaciones, el Prof. Pablo Metrebian y el Lic. Mariano De Miguel. Fueron numerosas las personas que, de un modo u otro, contribuyeron con la organización y realización del Congreso, por lo que sería muy extenso mencionarlas a todas. A través de este medio la Comisión Organizadora hace extensivo su agradecimiento hacia ellas. En síntesis, el IV Congreso de Patrimonio Cultural transcurrió y finalizó exitosamente. Fueron logrados y superados ampliamente los objetivos planteados en términos de la difusión de los valores y de la cultura canadiense, la difusión de los bienes del patrimonio cultural, nacional e internacional y la generación de un espacio de reflexión y debate sobre el Patrimonio. Asimismo, se plasmó en realidad el objetivo de rendir homenaje a la ciudad de Québec en su 400 aniversario; destacando su cultura, arte, patrimonio, papel histórico y su actualidad en tópicos como ciencia, tecnología, sociedad, medio ambiente y vitalidad económica. La publicación de un boletín electrónico, disponible en el sitio web del Centro Canadá Córdoba, www.centrocanadacordoba.org, se convirtió en la primera actividad post-congreso, avisorando, a su vez, entusiasta, la realización de la V edición del Congreso Internacional de Patrimonio Cultural, en mayo de 2010.

Contribuciones al IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural
Aguirre, Fernando, Núñez Ogan, Romina. “El caso del Museo del Riel en Río Cuarto” . Aguirre, Maria Elena (Córdoba - Argentina). “This earth is precious” (1855): La elocuencia del cacique Seattle.
159

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Aguirre, Susana L., Borgarello, Esther S. (Córdoba - Argentina). “El derecho a la información en la preservación del patrimonio natural y el medio ambiente: visión histórica desde la constitución y la jurisprudencia argentina” . Alberto, Silvia, Farfan, Irma, Rivera, Analía (Jujuy - Argentina). “El Quechua de inmigrantes bolivianos: acción y reacción del sistema lingüístico en Jujuy” . Amarilla, Laura, Simes, Juan José, Avila, Maria C. (Córdoba - Argentina) “La Catedral de Córdoba a través del tiempo. Análisis de las transformaciones externas sufridas por el Monumento en el Siglo XX. Recorte lateral izquierdo sobre la calle 27 de Abril” . Antonelli, Mirta A. (Córdoba - Argentina). “¿Riesgo controlado? Patrones de desarrollo, mega-minería y patrimonios de América Latina” . Apaza, Nimia (Jujuy - Argentina). “Cumbres de los pueblos indígenas de las Américas” “Proyecto de turismo autóctono” . Araoz, Silvina, Avellaneda, Paola (Tucuman - Argentina). “Gauchos y paisanos: Un aporte al arte documental del NOA en el Siglo 19.” . Araoz, Silvina, Avellaneda, Paola (Tucumán - Argentina). “Apropiaciones de aspectos pre-hispánicos en el arte contemporáneo argentino. La región Noroeste.” . Arentsen, Maria F. (Manitoba - Canada).“La migrance en question. Déplacements et exiles dans les discours littéraires du Québec à l’heure de la mondialisation” (En español). Argüello, Gustavo (Córdoba - Argentina). “Calentamiento global. Definiciones, causas e interrelaciones con otro temas ambientales” . Arguelles Arredondo, Carlos G. (Oaxaca - Mexico). “Impacto cultural de los inmigrantes latinoamericanos en la sociedad de Québec” . Arrelaro, Rafael (Belo Horizonte – Mg - Brasil). “Paisagem urbana do entorno a bens tombados – estudo da delimitaçao de perímetros para os bens tombados em Sabará / MG” . Arrieta, Mónica (Córdoba - Argentina). “Cultura Nómada, en algunos textos francófonos” . Astrada, Estela M., Disandro, Maria I. , Varela, Maria E., - Ruiz De Los Llanos, Octavio - S. D’avila, Julián M. “La condición de ejemplaridad en la figura de Cosme Agulló” . Augustinoy, Lucia, Arguello, Liliana , Barbano, José, Malandrino, Melina (Córdoba - Argentina). “Bases ambientales y culturales para el ordenamiento del territorio del sector San Vicente – Intihuasi – Tulumba, Córdoba” .
160

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural

Badenes, Guillermo, Coisson, Josefina (Córdoba - Argentina). “Traducir el mosaico – la falta de equivalencias culturales en la traducción de literatura canadiense” . Barbano De Raineri, Adriana (Córdoba - Argentina). “La inmigración, y el ambiente construido” . Benavente, Maria A. (Santiago - Chile). “Imaginería religiosa popular. La santería en la II Región de Chile y sus manifestaciones como parte del patrimonio cultural inmaterial local” . Bendersky, Gabriel (Córdoba - Argentina). Música de Québec. Benoit, Jacques (Québec - Canada). “Antes de Québec, hubo STADACONE” Bisso, Andrés (La Plata - Argentina). “Los periódicos políticos Montrealeses en el período de entreguerras y II Guerra Mundial” . Bonavetti, Elsa L., García, Maribel, Iriberry, Magdalena (Olavarría - Argentina). “El legado de los picapedreros italianos como Patrimonio Cultural en Sierra Chica (Olavaria, Pcia. De Buenos Aires, Argentina)” . Borgarello, Esther S. (Córdoba - Argentina). “La preservación del medio ambiente y la importancia del derecho a la información en la reforma constitucional de 1994. Antecedentes históricos y proyección.” Bourque, Reynald (Montreal - Canada). “La régulation des normes du travail á l’ère de la globalisation” . Brown, Marthe, Virchez, Jorge (Sudbury, Ontario - Canada). “La vision du Nord à travers des images de la région de la Baie James avant 1940” . Capellino, Oscar (Córdoba - Argentina). “Las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la recuperación del patrimonio cultural después de la crisis del 2001. El caso de la Comisión Pro-Museo y Archivo Histórico Municipal de Brinkmann” . Carballo, Mirian (Córdoba - Argentina). “El espacio salvaje y el espacio femenino: Surfacing (Margaret Atwood)” . Casa Escuela Teatro Del Ritmo (Colectivo Afro-Indígena) (Cordoba - Argentina). “Arte ancestral” . Catera, Claudio, Chezo, Mercedes (Buenos Aires - Argentina). “Cruza catalana y criolla” . Ceberio, Maria E., Sposito, Adriana, Bascourleguy, Fernando M., Beron, Alicia E., Farias, Marisa, Vasquetto, Vanesa R. (Córdoba - Argentina) “Esbozo de
161

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

criterios para significar el patrimonio cultural tangible de Laboulaye, una ciudad joven” . Centro Cultural Cabildo Histórico. (Córdoba - Argentina) “Encuentro con y desde la diversidad. Diálogos entre comunidades aborígenes, organizaciones y universidad” . Colombato, Lucía (La Pampa - Argentina). “Insuficiencias y desafíos de la legislación protectora del patrimonio cultural en la Provincia de La Pampa” . Colomé, Carmen, Colomé, Rinaldo (Cordoba - Argentina). “Colonia General Deheza (“Plaza Deheza”) Rescatando del olvido a la precursora de Sacanta” . Comunidad Indígena Guaraní El Tabacal (Salta - Argentina). “Recuperación de sus territorios ancestrales: expulsión, desalojos y reocupación” . Comunidad Kolla Tinkunaku (Salta – Argentina). “La trayectoria de defensa de los territorios de ocupación ancestral: procesos organizativos y actuales desafíos” . Dancette, Jeanne (Montreal - Canada). “Migrant worker and globalization – The Analytical Dictionary of Globalisation and Labour” . De Buck, María Eugenia, Camusso, Juan M. (Cordoba - Argentina). “Presentación del Movimiento de Jóvenes Agua y Juventud: El compromiso con la tierra” . Delgadino, Francisco A. (Córdoba - Argentina). “Las tensiones del desarrollo sostenible. Dificultades para el logro simultáneo de los objetivos ambientales y socio-económicos” . Dellamore Batista Scarpelli, Carolina (Río De Janeiro - Brasil). “Memórias como patrimônio: marcas da clandestinidade na Dictadura Militar brasileira (1964 - 1985)” . Di Liscia, Maria Rosa - Luchese, Mónica - Renold, Juan.(La Pampa – Argentina) “Relevamiento del Patrimonio Arquitectónico Ferroviario de la Provincia de La Pampa” . Diaz, Maria S., Turletti, Raquel C. “El símbolo del silencio en la vida de un mártir” Dion Furg, Sylvie (Río Grande - Brasil). “La mort et les fantómes dans le légendaire du Québec et du Río Grande do Sul” . Eguia, Bibiana (Córdoba - Argentina). “La crítica como estrategia defensiva de nuestro patrimonio cordobés” . Elgue De Martini, Cristina (Cordoba - Argentina). “Los murales de la ciudad de Québec – Homenaje a 400 años de Historia” .
162

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural

Escudero, Carlos M., Cantero, Marcela. “Análisis de la protección ambiental y del patrimonio cultural de las acequias de Santa Mónica” . Espinoza, Ponciano (Córdoba - Argentina). “Principios de los pueblos aborígenes” . Fadda, Sandra (Cordoba - Argentina). “Regionalismo quebequence: repensando el modelo” . Faregh, Neda (Ottawa - Canada). “A comparative analysis of gambling practices among the Canadian immigrants and the Canadian natives / aboriginals” . Ferreira De Pragmacio Telles, Mario, Muniz Vieira, Nivea, Da Costa Sena, Tatiana, De Mendonça, Guilherme Cruz (Brasil). “As formas de preservacao do patrimonio cultural brasileiro face a constituicao federal de 1988” . Fossatti, Maria E. “Arquitectura escolar oficial en el Chaco” . García Cima De Esteve, Elena (Cordoba - Argentina). “Diálogos - significativos. Una propuesta metodológica para la formación de mediadores y cuestiones interculturales” . Garcia Montaño, Clara R. (Córdoba - Argentina). “Teorización científica y niveles operacionales empíricos” . Giallorenzi, Jorge Alberto, Gavilán, Marcelo (Comodoro Rivadavia - Argentina). “Restauración y revalorización patrimonial en edificio privado de Comodoro Rivadavia” . Gómez, Lucas A. (Córdoba - Argentina) “Camino de Jesuitas, patrimonio de la humanidad. Programa de identidad visual para el sistema de estancias jesuíticas. Espacio cultural y turístico de la Provincia de Córdoba” . Griffone, Juan Domingo (Jujuy - Argentina). “La espiritualidad de las primeras Naciones Amerindias: la espiritualidad Andina y la espiritualidad de los Objiway (Canadá)” . Grifone, Silvia (Córdoba - Argentina). “Cambio climático y vivienda en Canadá. Iniciativas y propuestas” . Grupo Umma (Buenos Aires – Argentina). “Voces quebradas. Tilcara, luego de la Declaración de Patrimonio de la Humanidad” . Grupo Umma. “Ecos: voces que retumban en la Declaratoria del Patrimonio de la Humanidad de Tilcara” . Guerrero, Ana Lía, Gallucci, Soledad (Bahia Blanca - Argentina). “La territoriarización de las políticas públicas – turísticas y culturales – en la construcción del patrimonio cultural Maragato” .
163

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Guerrero, Ana Lía , Grippo, Silvia (Bahia Blanca - Argentina). Territorios del patrimonio y patrimonio de los territorios” . Guiamet, Patricia, Lavín, Paola, Gómez De Saravia, Sandra (La Plata - Argentina). “Microbiodeterioro del patrimonio documental en diferentes soportes” . Harvey, Fernand (Québec - Canada). “L’institutionnalisation du patrimoine dans la ville de Québec: des actions individuelles à l’intervention des pouvoirs publics” . Hijos Del Pueblo (Buenos Aires – Argentina). “Desterritorialización indígena: juventud, espiritualidad e identidad en las ciudades” . Imen, Ben Jemia (Montreal - Canada). “Architecture et Identité – Concours d’architecture du Centre d’accueil et d’interprétation de Place Royale à Québec” . Issa Sayegh, Daniela (Toronto - Canada). “Représentation de l’Orient dans la littérature migrante du Québec. Remeter les clichés?” . Jerez, Omar (Jujuy - Argentina). “Los indígenas en las tierras bajas jujeñas” . Kaguer, Irina (Tucuman - Argentina). “Análisis terminológico en discursos sobre cambio climático y calentamiento global” . Kandia, Walter (Concepción - Chile). “Historia viva, patrimonio e identidad. Cultura originaria Mapuche” . Kuna, Graciela, Szeliga, Horacio, Vargas, Vanessa. “Patrimonio arquitectónico regional: las Misiones Jesuítico Guaraní, su conservación, documentación y difusión. La arquitectura virtual como herramienta: Modelo de transferencia de Información Patrimonial (MTIP)” . L’abbe, Fannie (Ontario - Canada). “Description du lexique appartenant au vernaculaire des jeunes adultes de 17 a 25 et habitant dans les quartiers est de Montréal” . Lagger, Cristian (Córdoba - Argentina). “Antártica, reserva natural consagrada a la paz y a la ciencia” . Lassalle, Ana María, Lassalle, Paula (La Pampa - Argentina). “Fuentes subjetivas en la investigación regional: aportes del Patrimonio íntimo a la historia de la inmigración francesa en La Pampa” . Leonard, Carol Jean (Alberta - Canada). “La part d’amérindianité dans la toponymie d’origine et d’influence francaises dans l’ouest canadien” . Lizarraga Glez, América (Sinaloa - Mexico). “Cine quebequense: Industria cultural e identidad” .
164

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural

López, Julio O. (Córdoba - Argentina). “El proceso migratorio argentino a través de la legislación. Marco regulatorio y evolución” . Lucena, Adriana (Campinas, San Pablo - Brasil). “Patrimônio Moderno brasileiro: um estudio de caso sobre a atuaçao do Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional - IPHAN” . Marques Oliveira Marrichi, Jussara (Poços De Caldas – Mg - Brasil). “A água enquanto processo civilizador e a construçao do patromônio cultural das cidades hidrominerais – uma história comparada” . Marques, Marcelia, De Meneses Lage, Maria C. - Verissimo, Cesar (Brasil) “Arte rupestre do Serrato do Ceará, Nordeste do Brasil: intemperismo e açao humana” . Marques, Marcelia, Hilbert, Klaus (Brasil). “O Patrimonio Material da Tradiçao Itaparica texto arqueológico e a sematizaçao dos objetos” . Martinez, Maria Victoria (Córdoba - Argentina). “Intentos clasificatorios de la producción de los exiliados españoles de 1939, colaboradores del suplemento cultural de La Nación” . Martins Costa, Carina, Daibert Junior, Robert (Brasil). “Sentidos dopasado: Visoes da historia nacional nas galerias do Museu Mariano Procópio” . Mayumi De Carli, Cintia (Brasil). “Representaçoes do Brasil na Revista do Patrimônio” . Medina, Maria R., Cuadrado, Maria V. Y Manavella, Aníbal (Córdoba - Argentina). “Espacio, Tiempo, Modernidad y Alta Modernidad en Córdoba” . Medina, Miguel Cooperativa La Constructora De La Comunidad Toba (Rosario – Argentina). “Ser Joven, Indígena y vivir en la ciudad” . Morandi, Liliana M., Basano, Viviana G. “Rallye pédagogique: décoverte des arts québecois” . Muniz Vieira, Nivea, Ferreira De Pragmacio Telles, Mario, Da Costa Sena, Tatiana (Rio De Janeiro - Brasil). “Paisagem cultural e patrimônio” . Neneve, Miguel (Rondoña - Brasil). “From the margin to the centre: Canada from the perspective of two Guyanese writers” . Oliva, Silvia, Ortiz Diaz, Pablo, Samar, Lidia (Córdoba - Argentina). “Comunicación gráfica y memoria colectiva. El caso de la Comunidad de Belén, Provincia de Catamarca” . Pozzo, Maria I., Nogués, Gabriela (Rosario - Argentina). “Extranjeros para nosotros mismos. Perspectiva sobre la cultura en la enseñanza de la propia lengua a hablantes no nativos” .
165

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

Prosperi, Carlos (Córdoba - Argentina). “Los polos y el calentamiento del planeta” . Reis, Daniel (Río de Janeiro - Brasil) . “Patrimônio e centralidade urbana: História, memoria, progresso e conflito na cidade de Juiz de Fora / MG. Restrepo Posada, Daniel (Medellín - Colombia). “Las partituras litografiadas en las publicaciones culturales de Medellín a finales del Siglo 19 y su relación de cohesión social en el proyecto de formación del Estado – Nación moderno Latinoamericano – a través del caso colombiano” . Rettaroli, José María (Córdoba - Argentina). “Las reservas militares del oeste en el futuro de la Ciudad de Córdoba” . Rodríguez Bosco, José Luis (Córdoba - Argentina). “Economía y cambio climático, costo de la adaptación e instrumento para la mitigación” . Rodriguez De Ortega, Ana Maria, Civalero, Roxana, Malandrino, Melina (Córdoba - Argentina). “El valor artístico e iconográfico de los retablos y púlpito de la Compañía de Jesús en Córdoba, Argentina” . Rodriguez de Ortega, Ana Maria, Diaz Cabeza, Maria (Córdoba - Argentina). “El papel y la importancia del inventario de los bienes culturales mostrado a través de las investigaciones en las tesinas de la diplomatura en patrimonio cultural Latinoamericano, Universidad Blas Pascal” . Rolón, María Elsa, Ballena, Camilo. Comunidad Wichi (Chaco – Argentina). “Educación, perspectiva de género y diversidad en comunidades Wichis en el Chaco argentino” . Romano, María E., Saldubehere, Eugenia (Cordoba - Argentina). “La importancia del empirismo en el informe del Lord Dirham sobre las colonias británicas en Norteamérica” . Rossetto, Enrique (Córdoba - Argentina). “Primeros resultados del estadio de proceso de formación de la localidad de Calchín Oeste (Dpto. Sadir, Marcelo, Rodríguez, Juan (Jujuy - Argentina). “Migraciones en espacio de frontera: interacciones socioculturales entre bolivianos y “nativos” en Jujuy” . Salomón, Emilio D. “Canadá, líder en la aplicación de nuevas tecnologías en la educación y la cultura.” Sanajotti Nakamuta, Adriana (Río de Janeiro - Brasil). “Historiografia da Arte e Preservaçao: consideraçoes a partir da criaçao do Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional – IPHAN / 1937” . Sanajotti Nakamuta, Adriana, Mayumi De Carli Silva, Cintia, Cruz De Mendoça, Guilherme , Wagner Pereira, Julia (Río de Janeiro - Brasil). “Direitos Culturais, Patromônio e Diversidade” .
166

IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural

Sardinha Chagas de Moraes, Stela María (Río de Janeiro - Brasil). “Cartografías imaginarias en Pélagie - la - Charrette” . Suttora, María Elena (Bahia Blanca - Argentina). “Áreas urbanas en observación: revitalización del Centro Histórico de la Ciudad de Bahía Blanca” . Tabieres, Maria Susana, Zendri, Liliana (La Plata - Argentina). “La inmigración y el patrimonio cultural. Contribución de las comunidades en la construcción de la nueva realidad jurídico-social y económica” . Tenorio De Amorim, Fernando S. (Brasil). “A proteçao da diversidade cultural no comércio electronico de bens e seviços culturais” . Tortone, Noelia (Córdoba - Argentina). “Margaret Atwood and Rafael Pinedo: Ecologic emergencias and the sacred dimension of human beings in Canada and Argentina as depicted in the Dystopian novels Oryx and Cake (2003) and Plop (2002)” . Tozzo Machado, Fernanda (Brasil). “Museu de Arte Moderna de Sao Paulo: Nelson Rockefeller e as políticas de formaçao de museus no Brasil” . Troncoso, María E. (Cordoba- Argentina) “Il Recupero de la cultura inmigrante Una experiencia piamontesa en Córdoba” . Venturini, Edgardo (Cordoba- Argentina). “Los problemas del patrimonio frente al crecimiento turístico” . Venturini, Edgardo (Córdoba- Argentina). “Los aportes del Québec a la conservación del patrimonio mundial y el desarrollo sustentable” . Virchez, Jorge (Sudbury - Canada). “Samuel de Champlain geógrafo y fundador de Québec, un hombre de su tiempo” . Zurita, Maria Elisa (Córdoba - Argentina). “Ramón Gómez de la Serna y Oliverio Girando… Un mutuo y revelador conocimiento” .

167

Bercholc, Jorge O. Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales Ambrosio Gioja. Universidad de Buenos Aires
estudiobercholc@fibertel.com.ar

Un estudio comparado de la performance de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina y Canadá en el ejercicio del control de constitucionalidad
A Comparative Study of the performance of Argentina’s and Canada’s Supreme Courts of Justice in the Control of Constitutionality Étude comparative de la performance de la Haute Cour de justice de l’Argentine et du Canada dans l’exercice du contrôle de la constitutionnalité. Marco Institucional del proyecto
El desarrollo del proyecto comenzó con el otorgamiento de la beca Faculty Enrichment Program (FEP) en el año 2005. En esa ocasión se realizaron avances útiles para la investigación recopilando material bibliográfico, efectuando contactos con profesores canadienses y generando un curso con contenido canadiense sobre la Corte Suprema y el ejercicio del control de constitucionalidad en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Con la obtención del premio Canada-Latin America-Caribbean Awards (CLACA) en el año 2007, se iniciaron las acciones de investigación y construcción de base de datos. Además, se conformó un equipo de apoyo con profesores

Jorge O. Bercholc es Doctor en Derecho Político, Especialista en Sociología Jurídica y Abogado (UBA). Postgraduado como Especialista en Constitucionalismo y Democracia, y en Justicia Constitucional, Universidad de Castilla-La Mancha, España. Diploma de postgrado en Procesos de Integración Regional y Relaciones Internacionales, Universidad de Barcelona. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales Ambrosio L. Gioja (UBA). Profesor de Teoría del Estado y de Postgrado y Doctorado de la Facultad de Derecho (UBA). Profesor Titular de Sociología Jurídica y de Metodología de la investigación, Universidad Abierta Interamericana. Ganador de la Beca René Thalmann, 2000-2001 y 2007-2008, Universidad de Buenos Aires. Ganador Canadian Studies Faculty Award 2005 y Canadá, Latin América, Caribbean Awards (CLACA) 2007, Departamento de Relaciones Exteriores de Canadá; Internacional Council of Canadian Studies (ICCS). Ganador Beca Alban 2005, Unión Europea. Ganador 2008 del premio otorgado por la Fritz Thyssen Stiftung, Alemania. Autor de 4 libros, 15 capítulos de libros y 21 artículos en revistas. Editor de 4 libros.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

e investigadores canadienses1 muy prestigiosos que proveen al control de calidad del trabajo, brindando asesoramiento sobre distintos tópicos propios del sistema político e institucional local y sobre los resultados que la investigación comparada va ofreciendo. Para ello, la sede de trabajo y estudio se estableció en el Institute of Canadian Studies de la Universidad de Ottawa. El proyecto forma parte de uno mayor que involucra estudios comparados sobre el Tribunal Constitucional Español y el Tribunal Constitucional Federal Alemán, en el marco del programa UBACyT bajo el Código de Proyecto: D804, para el período de Programación Científica 2006-2009.

Marco teórico y metodológico
El objetivo y propósito principal del proyecto de investigación es generar una base de datos estadísticos que refleje las características del ejercicio del control de constitucionalidad2 por parte de la Suprema Corte de Canadá, utilizando el mismo diseño y metodología de investigación con que se estudió el comportamiento en el ejercicio de esa facultad de la Corte Suprema Argentina. Ello permitirá la realización de un estudio comparado entre el comportamiento de ambos tribunales y contar entonces con datos que sustentarán articulaciones teóricas, análisis retrospectivos, prospectivas y recomendaciones sustentables, merced a la base de datos, estadísticas e información obtenida. El diseño y metodología de investigación a implementar es del tipo empírico-cuantitativa-descriptiva-comparatista, con análisis agregado. Se hará uso de una cantidad de variables y desagregaciones que permitirá adquirir a los datos estadísticos un nivel explicativo-cualitativo que define un carácter mixto para este proyecto, de tipo descriptivo-explicativo. La existencia de datos sobre el ejercicio de la revisión judicial y sus características, permite también establecer el nivel o grado relativo de independencia de la Suprema Corte en relación a los otros poderes políticos del Estado y las implicancias, tensiones y pujas en la administración estatal que efectúan los tres poderes. La vía más adecuada para generar una base de datos y cuadros estadísticos sobre el comportamiento de un Tribunal, es la de trabajar sobre sus sentencias. En el caso de la Suprema Corte Canadiense (SCC de aquí en más) se analizarán todas las sentencias emanadas del Tribunal y publicadas en Canada Supreme Court Reports Volumes desde el año 1983, luego de la entrada en vigencia de Canadian Charter of Rights and Freedoms, punto de inflexión y referencia insoslayable en la evolución institucional de Canadá. Se trata aproximadamente de 2.000 sentencias producidas en ese período, que deberán ser leídas y analizadas a efectos de extraer las variables útiles y conducentes para determinar patrones de comportamiento en la producción del SCC. Del universo de sentencias publicadas se capturarán aquellas en las cuales
170

Un estudio comparado de la performance de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina y Canadá en el ejercicio del control de constitucionalidad

el SCC haya ejercido el control de constitucionalidad de actos normativos de los otros poderes del estado a nivel federal y provincial. Se podrá observar si efectivamente el control de constitucionalidad se ha llevado a cabo o no y en su caso en qué medida, sobre qué tipo de normas, en qué períodos con mayor o menor intensidad, en relación a normas de qué materias o áreas jurídicas, qué artículos de la Constitución se han visto involucrados, de cuáles jurisdicciones provienen las normas en crisis y otra cantidad de datos y de variables plausibles de ser cuantificadas y analizadas. El estudio cuantitativo y cualitativo de la utilización por parte del SCC de la facultad de la judicial review resulta ser una manera objetiva y realística de abordar el estudio y análisis de su comportamiento y producción. Como proyecto de investigación de raíz politológica, debe destacarse que los cuadros estadísticos que se generarán son parte nodal y sustancial de la investigación -corriente empírica-cuantitativa-descriptiva-interpretativa-, luego, habiendo datos cuantitativamente suficientes y diacrónicos, es posible realizar análisis comparativos internos y externos al objeto de estudio; finalmente el método estadístico-comparativo permite análisis teóricos sistémicos, basados en la utilización del conocimiento adquirido por los dos pasos anteriores, para la comprensión y chequeo de hipótesis sobre el comportamiento institucional. Las comparaciones resultan más útiles y plausibles cuando presentan ciertas características: i) cantidad de datos suficientes; ii) secuencia temporal extendida en la toma de datos que permita relevamientos por períodos históricos (comparación diacrónica); iii) búsqueda y detección de parámetros similares para investigaciones de un mismo objeto de estudio en sistemas políticos diversos. En el caso de esta investigación los niveles i) y ii) se sustentarán en la base de datos y los cuadros estadísticos que se producirán. Ello permite diferentes estadísticas comparadas sobre el propio objeto de estudio. Tal nivel ya se ha satisfecho en el caso argentino, y se trabajará ahora mediante este proyecto para el caso canadiense. Luego, el nivel iii) se satisface con los datos comparados de objetos de estudio afines pertenecientes a otros sistemas políticos; es este el nivel que se propone satisfacer con este proyecto, mediante el estudio comparado entre las Supremas Cortes de Argentina y Canadá. El control comparativo interno al objeto de estudio se satisface con la cantidad de datos recolectados y cuadros estadísticos generados, —aproximadamente 20.000 fallos consultados; más de 2.000 capturados en el caso de la investigación en Argentina— y la secuencia temporal extendida de la investigación —abarcativa de sesenta y dos años de actividad del Tribunal argentino, 1936 a 1998—. Ello permite diferentes estadísticas comparadas sobre el propio objeto de estudio. El control comparado externo se proyecta satisfacer con este proyecto de investigación sobre el SCC con la misma metodología utilizada para el caso argen171

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

tino, sobre un universo de aproximadamente 2.000 fallos que se analizarán en una secuencia diacrónica abarcativa de 24 años (1983-2006). Las conclusiones registrarán niveles de comportamiento de los tribunales estudiados relativos a los parámetros comparables internos y externos. Por ello las eventuales refutaciones de las conclusiones deberán sustentarse en instrumentos técnicos de similar o superior rigurosidad. De los fallos identificados como pertinentes a efectos de este proyecto, de acuerdo a las pautas enunciadas más arriba, se extraerán una serie de datosvariables que permitirán la generación de cuadros estadísticos que responderán a cuestiones tales como: ¿en qué medida se ejerció el control de constitucionalidad, sobre qué tipo de normas, de cuál jurisdicción, en qué cantidad, con qué secuencia temporal, en qué períodos con mayor o menor intensidad, en relación a qué materias jurídicas, qué artículos de la Constitución se han visto involucrados, cómo se han compuesto las votaciones en relación al grado de unanimidades y disidencias en los fallos, características técnicas de los jueces en cada período, sentido de sus votos; cómo se decidió en casos donde el Estado fue parte? Por lo expuesto se extraerán de cada sentencia las siguientes variables para generar la base de datos y cuadros estadísticos: 1.- Las partes involucradas en el caso. 2.- Ubicación del caso en Canada Supreme Court Reports Volumen. 3.- Las normas involucradas y atacadas por inconstitucionales. Se clasificarán además por su calidad, trátese de leyes, decretos o resoluciones de agencias estatales de menor rango. 4.- Las características patrimoniales o no y contemporáneas o no de las normas, en relación al momento de su sanción respecto a la formación de SCC que la declara inconstitucional. 4.- La materia o área jurídica a la que pertenecen las normas en crisis. 5.- Su jurisdicción, sea nacional o provincial. En caso de ser jurisdicción provincial, se medirá la procedencia. 6.- El sentido de la decisión que contiene la sentencia, por la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la/las normas involucradas o el rechazo técnico por defecto formal de la presentación del caso. 7.- El sentido de los votos de los jueces, esto es, ordenados depende como han votado y si han integrado la mayoría o han votado en disidencia con el voto mayoritario.
172

Un estudio comparado de la performance de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina y Canadá en el ejercicio del control de constitucionalidad

8.- Para un mayor análisis del comportamiento de cada juez se determinará también el porcentaje de abstenciones y las características técnicas de cada uno, dadas por su formación, especialidad jurídica y antecedentes de actuación institucional. 9.- Se extraerán los datos de los dictámenes de la procuración, sentido del mismo y demás datos para compararlos con la decisión del SCC. Finalizada las etapas a.- lectura de los fallos; b.- identificación y captura de las sentencias pertinentes; c.- extracción de los datos y variables de interés; d.generación de la base de datos y listados necesarios, y e.- construcción de los cuadros estadísticos; comenzará la etapa de análisis agregado y cualitativo de la información empírico-cuantitativa-descriptiva generada. Luego del análisis de la performance del SCC, tanto en términos globales como desagregada por períodos históricos relevantes -para el caso canadiense, dada su estabilidad institucional, coincidirá con cada período de gobierno y recambio del mismo por la vía eleccionaria- se estará en condiciones de realizar la etapa comparada con el tribunal argentino, respecto del cual ya se ha realizado la investigación con el mismo diseño y metodología, trabajo que está publicado en español por Editorial Ediar.3 En el caso argentino la investigación abarcó el período 1935-1998, y está previsto actualizarla a la brevedad. Se leyeron aproximadamente 20.000 fallos de la Corte Suprema Argentina y se capturaron aproximadamente 2.000, de acuerdo al criterio ya explicado, de casos en los cuales se efectúa control de constitucionalidad de actos normativos de los poderes legislativo y ejecutivo tanto federal como provincial. Extraídas las variables de los fallos capturados, se construyó la base de datos y se generaron aproximadamente 100 cuadros estadísticos con distintas unidades de análisis y variables independientes y secundarias. De este modo, se cuenta con una base de datos y cuadros estadísticos que satisfacen las exigencias diacrónicas y de suficiencia cuantitativa que permitan extraer conclusiones y establecer patrones de comportamiento de la institución. A su vez, el caudal informativo disponible sobre la Corte Argentina resulta sumamente valioso para los estudios comparados que pretende este proyecto, para lo cual, se deberá generar la base de datos y cuadros estadísticos sobre el objeto de estudio comparado que, en este caso, es el SCC. La posibilidad de contar con ambos estudios sobre cada Tribunal, (el argentino y el canadiense) realizados con similar diseño y metodología, permitirá un trabajo comparado congruente y coherente, que siempre resulta dificultoso llevar a cabo, justamente porque, aunque se cuenten con datos comparados, rara vez las metodologías y diseños de los modelos comparados resultan absolutamente compatibles y articulables. Ello pues cada investigador genera su proyecto, con pautas de diseño y metodología distintas, producto de inquietudes y perspectivas o áreas de interés también diferentes.
173

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

La similitud de los diseños y metodologías a implementar en este proyecto sobre el SCC, y el posterior estudio comparado con la Corte Argentina, permitirá establecer parámetros de medición y comparación muy útiles para conocer fehacientemente las características del comportamiento que, en el ejercicio del control de constitucionalidad, han tenido ambos tribunales. Así se extraerán datos y conclusiones conducentes para la crítica y prospectiva en forma de recomendaciones para rediseños de la ingeniería institucional. Además, la generación de conocimiento básico sobre la actividad del SCC, generará un interesante, importante e inédito aporte de conocimiento e insumos sobre la institución canadiense. Ello debe entenderse como, la disponibilidad de nuevo contenido canadiense, que resultará útil para la impartición de doctrina y cursos académicos tanto en Canadá como en la Argentina y que estará disponible a través de la publicación de los estudios realizados, al alcance de académicos, estudiantes y personal interesado.

Notas
1 Los Profesores que integran el equipo de apoyo son ANCTIL Pierre, Director of Institute of Canadian Studies; BEHIELS, Michael D., Full Professor Faculty of Arts History; DENIS, Claude, Full Professor, Faculty of Social Sciences Political Science y MELCHERS, Ronald F., Associate Professor, Faculty of Social Sciences Criminology; todos ellos de la Universidad de Ottawa. El control de constitucionalidad resulta ser la facultad-atribución más política e importante de la Corte por la cual, puede llegar a impedir la aplicación de una decisión normativa de los otros poderes políticos del Estado. Allí radica su crucial importancia para el sistema político y es la vía del ejercicio de tal facultad para la Corte Suprema de Justicia en su rol de cabeza y más alto tribunal del Poder Judicial. Bercholc Jorge O., “La Independencia de la Corte Suprema a través del control de constitucionalidad” Ediar, Buenos Aires, 2004.” ,

2

3

174

Farías, Valentina Elsa Universidad FASTA (Fraternidad de las Agrupaciones Santo Tomás de Aquino, Argentina) San Carlos de Bariloche, Río Negro
etnosalud@yahoo.com.ar

Hacia una comprensión cultural de la salud. Presentación del Centro de Etno-salud
Palabras Clave: Cultura-Identidad- Poblaciones Originarias- Minorías Culturales-Modelos Participativos-Culturo Especifico. Towards a Cultural Understanding of Health. Presentation of the Ethno-Health Center. Key words: Culture, identity, original people, cultural minority, cultural participative models Vers une compréhension culturelle de la santé. Présentation du Centre d´Ethnosanté Mos clés: culture- identité- peuples originaires- minorités culturelles- modèles participatifs- culture spécifique.
Cultura e Identidad son dos factores importantes que influyen sobre la salud. Generalmente en Latinoamérica, estos factores no son tomados en cuenta en el momento de llevar a cabo planificación o asistencia en salud. Pero el hecho de que no sean tenidos en cuenta en prevención o en prácticas de salud, no quiere decir que no sean necesarios.

Valentina Elsa Farías, es Médica Psiquiatra y Psicoanalista. En 1992 visita durante un año el Department of Psychiatry and Behavioral Sciences, University of Texas Medical Branch at Galveston (U.S.A), investigando acerca del Poliglotismo en el Psicoanálisis y tomando contacto con la Psiquiatría Transcultural por primera vez. Luego aplica estos conocimientos localmente al volver, en el Hospital Zonal Bariloche, comenzando a modificar los marcos teóricos traídos en función de nuestro contexto, desarrollo que se completa a partir de la formación de G.E.A.M. (Grupo de Estudios y Acciones Multiculturales)- Universidad F.A.S.T.A, con la creación de un marco teórico interdisciplinario y propio. Mantiene intercambios académicos desde 1.996 con Alemania y desde hace varios años con Holanda e Italia. Becaria de Canadá desde 2001. En su primer viaje conoce a Javier Mignone, argentino-canadiense, Universidad de Manitoba y comienzan trabajo en conjunto. Luego de 6 años deciden crear un centro propio, el Centro de Etnosalud.

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

La Identidad le da a cada persona un marco referencial de quién es y de cómo entender las cosas y moverse a través del mundo. Su cultura le fue transmitida y enseñada desde sus primeros pasos en la vida y fue introyectada, para formar parte de su bagaje. Su cosmovisión se extiende a todas la áreas de la vida y sobre ella se construyen sus relaciones con otros y con el mundo circundante. Se puede reconocer una identidad individual, la cual tiene además componentes familiares, grupales, etc. Como ciudadano de un país, cada persona tiene el derecho de recibir una adecuada prestación en salud, entendiendo por ésta, no solamente aquellas prácticas que corresponden desde el punto de vista médico, sino también, que sean culturalmente apropiadas. La planificación y las prácticas en salud deben ser consideradas culturalmente. En general, el Sistema Oficial de Salud piensa en términos occidentales (medicina científica), lo cual sirve para las poblaciones occidentales, pero no para las minorías culturales. Las cosmovisiones de las Poblaciones Originarias son esencialmente distintas de los puntos de vista occidentales, dado que el pensamiento originario es circular y el pensamiento occidental es lineal1 .Además, las culturas originarias corresponden a las llamadas “Culturas Integrativas” Por lo tanto, el concepto y la práctica de . salud incluyen la tierra, el medioambiente, la comunidad, rituales, etc. La salud es concebida generalmente en las culturas originarias como una rueda, la cual incluye y articula de un modo especial sus concepciones culturales. Estar sano quiere decir tener una mente sana, un cuerpo sano, un ambiente sano, y una comunidad sana dentro de un marco cultural. Al entender la salud como un asunto cultural, es básico comprender que los planes de salud para las minorías culturales no deberían ser diseñados por una mayoría oficial. Es necesario desarrollar modelos participativos para aplicar a usuarios cuyas necesidades son diferentes o exceden las del sistema oficial. Los modelos participativos en salud deberían incluir no solamente personas, sino también herramientas culturo-especificas para el diseño de políticas en salud y de tratamientos y prácticas de curación también. Los modelos participativos para la planificación en salud ayudan a detectar los problemas de la comunidad y sus causas; ayudan a diseñar campañas y acciones preventivas, las cuales vienen del “corazón” de la comunidad y van directamente hacia ella. Además, en el desarrollo de la acción de salud, y en su evaluación, debe haber incluidos trabajadores culturo específicos.

Fundamentos acerca de la Participación
Para el Siglo XIX América había sido definitivamente colonizada por Inglaterra y Francia en el Norte, y por España y Portugal en el Centro y Sur. Las poblaciones nativas existentes al momento de la conquista tenían sus propias cosmovisiones y sistemas de salud.
176

Hacia una comprensión cultural de la salud. Presentación del Centro de Etno-salud

La naturaleza de esos sistemas de salud era básicamente chamánica, entendiéndose por chamán a un curador tradicional que puede también contactar el mundo espiritual para su acto de curación. La curación era llevada a cabo en ceremonias, muchas veces con la presencia de la comunidad, y se desarrollaban rituales con propósitos curativos. Esto es, la curación no era un acto solitario, sino un conjunto altamente simbólico y participativo. Los métodos diagnósticos y los tratamientos incluían la combinación de plantas, minerales o animales, utilizados de formas especiales, determinadas por el conocimiento del curador, y revelaban en si mismos su cosmovisión. La colonización trajo aparejada no solamente nueva gente y cultura, sino también una negación de las originales, en América. Los idiomas hablados usualmente por la gente fueron prohibidos, así como muchas de sus culturas y prácticas culturales, incluyendo la curación. La pérdida cultural y la fragmentación fueron traumáticas en sí mismas y una de sus consecuencias fue que las culturas originarias perdieron sus sistemas médicos. Los sistemas médicos originarios fueron reemplazados, entonces, por medicina occidental, la cual es absolutamente diferente a la nativa, pero fue instalada como oficial. Entonces, las poblaciones originarias fueron forzadas a adscribirse a la nueva medicina europea, como una parte de todo aquello a lo cual se tuvieron que adscribir. El tiempo pasó y, en los últimos tiempos, los pueblos originarios comenzaron a recuperar sus culturas ancestrales. Esta recuperación se va haciendo por el relato de historias, por los ancianos, lo que permite convalidar la historia oral como parte de la identidad y de la cultura. También se está recuperando algo de tierra y los planes de salud diseñados por poblaciones originarias están siendo aplicados, en países como Canadá. En la revista de la NAHO (National Aboriginal Health Organization) “Journal of Aboriginal Health” hay un articulo denominado “Desde la herida hacia la cicatrización: una revisión critica desde una perspectiva aborigen” (Lavallee y Lorne, 2006). Este trabajo da una idea de un “viaje” un “viaje de curación” que empieza , en el pasado y llega hasta el futuro. En este artículo, entre otros conceptos, los autores hacen referencia al aprendizaje a partir del dolor colectivo. No se trata solamente de aprender del pasado en función de la recuperación de cultura sino también del dolor colectivo. Es importante, como se puede observar, compartir conocimiento para construir un pertinente marco teórico en salud, pero también es necesario compartir los mensajes de las voces en recuperación. La participación es parte del proceso, ya que no sería posible reconstruir aquello que sufrió fragmentación sin la participación de las poblaciones nati177

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

vas mismas. Es para ellos que tiene un sentido y es desde ellos que es realmente comprendido. Las memorias de los ancianos no suenan extrañas a las nuevas generaciones, sino que parecen evocar una “memoria genética” por la cual el , relato de historias tiene sentido hoy.

Planificación Participativa
Es imposible ir hacia atrás al punto de que todo vuelva a estar como era. Y no es una buena idea dejar la salud en manos de la cultura occidental solamente. Es, por tanto, la interrelación entre culturas ancestrales y culturas occidentales la que puede dar una respuesta a las necesidades de las poblaciones originarias hoy. Esta interrelación puede abarcar diferentes aspectos: por un lugar, aquello comúnmente llamado “Medicina Intercultural” que generalmente se refiere a , asistencia. Pero es necesario que la planificación en salud se desarrolle de modo participativo también. Los Ministerios de Salud oficiales pueden detectar cuales temas en salud es importantes cuidar. Pero deberían dedicar parte de su dinero a mejorar el nivel de salud de los pueblos nativos combinando herramientas occidentales y originarias. La NAHO tiene tres centros dedicados a planificación en salud: el Ajunnging Centre, para las poblaciones Inuit, el First Nations Centre, para las poblaciones originarias y el Metis Centre, para los Metis (mezcla de pobladores originarios con franceses o galeses). Cada uno de ellos trabaja de modo culturo-especifico planes de salud para quienes viven en las reservas, pero también para los que han migrado a las ciudades. Estos centros toman en consideración enfermedades de diagnóstico occidental que afectan a las poblaciones nativas, como la diabetes, el síndrome de abstinencia alcohólico fetal, etc., y crean modelos asistenciales y preventivos. En un trabajo muy interesante llamado “Salud Comunitaria de los Pueblos Originarios: Conexiones a la Biodiversidad” (Leech et al., 2002) hay una figura que muestra la integración entre un “Indicador de salud” occidental y un “Indicador de salud y de vida indígena” . El indicador occidental muestra que el rango de suicidios entre los jóvenes aborígenes es alto; el indicador de vida tradicional muestra la participación de los jóvenes en las Ceremonias Tradicionales. La integración de los dos conceptos muestra: relación entre el número de tambores en una comunidad, ceremonias en las cuales los jóvenes participan, y efectos que esto tiene sobre los niveles de suicidio entre los jóvenes. Este es un muy claro ejemplo de cómo la detección de enfermedades combinada con indicadores nativos puede dar lugar a un entendimiento de la falta de salud específica para esa cultura, y puede dar lugar a soluciones reales y adecuadas. Es decir, para la noción de salud originaria, el participar de rituales, celebraciones y toda forma de recreación de su cultura es importante para mantener la misma, conceptos no utilizados por la cultura oc178

Hacia una comprensión cultural de la salud. Presentación del Centro de Etno-salud

cidental. En este indicador integrado, la “estadística” correspondería a la cultura occidental y las razones por las cuales esto sucede son originarias. En Ottawa existe el Wabano Centre, dedicado a la sanación de los pobladores originarios viviendo en la ciudad. Su programa incluye no solamente acciones para síndromes conocidos, sino sanación espiritual, como la que puede ser promovida por el uso del tambor (ritual), (hay un grupo de mujeres que utilizan el tambor), o el “sudario”2 En Montreal existe el CINE (Centre for Indigenous Nutrition and Environment) de la Mc Gill University, el cual, entre otras tareas, ha desarrollado un modelo para la participación de los pueblos indígenas en la planificación y manejo de la salud, el cual ha sido tomado por la OMS (Organización Mundial de la Salud). Este centro fue creado en 1992 en respuesta a las necesidades de las Comunidades Canadienses, las cuales estaban reclamando por investigación participativa en relación a la comida y salud, y trabaja conjuntamente con The Assembly of First Nations, Council of Yukon First Nations, Inuit Circumpolar Conference y otras instituciones de los Pueblos Originarios, Metis e Inuit. Es un centro interdisciplinario que se encuentra en el Mc Donald Campus en la Facultad de Agricultura y Ciencias del Medio Ambiente, Montreal. En el CAHR (Centre for Aboriginal Health Research, Centro de Investigación en Medicina Aborigen) y en la facultad de Ecología Humana de la Universidad de Manitoba, se desarrollan programas de investigación e intervención internacionales, los cuales incluyen la participación de las poblaciones originarias. Se presenta aquí un nuevo centro, el Centro de Etno-salud, producto de seis años de trabajo entre el Dr. Javier Mignone (Canadá) y la Dra. Valentina Farias (Argentina), y de la firma de un acuerdo entre la Universidad de Manitoba (Canadá) y la Universidad FASTA (Fraternidad de las Agrupaciones Santo Tomás de Aquino, Argentina), las universidades de ambos. La sede del centro es esta última universidad y se está planeando una ONG para tener también una base en la comunidad directamente. EL Centro de Etno-salud se inauguró y presentó a la comunidad los días 3 y 4 de agosto de 2007, con las Jornadas de Apertura del Centro. Está dedicado a la enseñanza, investigación e intervención en la salud de los pueblos originarios y de los migrantes. Su área de extensión está centrada en la Patagonia Argentina , pero se podría trabajar en toda América. El Centro de Etno-salud está haciendo sus primeros pasos y va en la dirección de promover acciones participativas y culturo-especificas para el beneficio de las poblaciones minoritarias, trabajando en inter-disciplina y con comunidades rurales. Existen dos áreas en el centro: Etno-salud y Psi (psicología, psiquiatría) Transcultural. El Área de Etno-salud tiene un equipo que está trabajando desde enero del 2007. Este es un equipo formado por un médico generalista y nutricio179

Revista Argentina de Estudios Canadienses

2 - 2008

nista, el Dr. Roberto Vitale, una historiadora, cocinera e investigadora en temas de alimentación, Sol Montes, una nutricionista canadiense, de la Universidad de Manitoba, Candice Ridout, el Dr. Javier Mignone y Valentina Farías (estos dos últimos co-directores del Centro). Se cuenta con la colaboración del físico Alejandro González, becario del CONICET, quien trabaja además en medio ambiente e investiga sobre plantas en el equipo del Dr. Rapoport, y no ha dudado en brindar asesoramiento. El motivo de estudio del Área de Etno-salud es la nutrición y su efecto sobre la salud de los Pueblos Originarios y las Poblaciones Rurales, poniendo especial acento en las denominadas Enfermedades No Transmisibles —ENT— (Diabetes tipo 2, Hipertensión Arterial, etc.) y el rescate de recetas e ingredientes ancestrales para un mejoramiento dietario en salud. La comida tradicional fue reemplazada por malos ejemplares de la comida occidental, se introdujo el sedentarismo, y el stress transcultural acompaña el proceso. Un indicador integrado en este caso, podría ser la relación entre el consumo de comida tradicional, las actividades tradicionales realizadas, y el porcentaje de ENT. Con este equipo se ha forjado una visión compartida a lo largo del año 2007 y un marco teórico propio, el cual se puede aplicar en distintos proyectos, cursos, etc. Se han presentado tres proyectos para obtener financiación con una respuesta afirmativa, una respuesta posiblemente positiva y una respuesta en espera. El área de Psi Transcultural se dedica principalmente a las migraciones y tiene dos equipos: el Equipo 1 está orientado a la realización de material audiovisual, profesionales relacionados a la cinematografía, al Arte-Salud, como Susana López, psiquiatra-arte salud y Gabriela Otero, directora de teatro-arte salud, Laura Coogan, psicóloga transcultural argentina residente en Canadá, Katheleen Buddle-Crowe, antropóloga y cinematógrafa canadiense, de la University of Manitoba, y la autora. Este equipo se encuentra abocado a la próxima realización de un DVD que será empleado como muestra para conseguir fondos para una película. Esta será documental, basada en entrevistas e historias de vida y mostrará un aspecto de las migraciones que es la articulación entre los mitos socioculturales, los mitos familiares y los mitos individuales, y los llamados “secretos familiares” La idea es que este material sea utilizado en el futuro con fines didácticos. . El Equipo 2 está conformado por Muriel Omacini, Licenciada en Ciencias Políticas que trabajó durante 10 años en la OIM (Organización Internacional de las Migraciones), Marthe Lafreniere, trabajadora social canadiense residente en Bariloche, quien ha trabajado en Guatemala y Nicaragua en proyectos comunitarios con poblaciones originarias, Graciela Signoli, psicóloga residente en Bariloche que trabaja en Arte-Salud, y la autora. El objetivo será llevar a cabo acciones en prevención psicológica y social de los migrantes a Bariloche por medio de actividades de asesoramiento acerca de la comunidad y cursos sobre “sensibilización cultural” a instituciones. Se han presentado proyectos a la Legislatura Provincial y al Municipio de la ciudad (Bariloche) y se aguarda comunicación.
180

Hacia una comprensión cultural de la salud. Presentación del Centro de Etno-salud

Palabras Finales
Puede resultar extraño para los acostumbrados al Sistema Oficial de Salud considerar la cultura del paciente como un punto de vista para la planificación en salud, pero la evidencia muestra que si no se toma en consideración, la curación fracasa en cuanto a los resultados esperados.

Notas
1 El pensamiento originario, así como su concepción del tiempo es circular, ya que se basa en la secuencia de hechos que se repiten como ciclos, dando lugar a muertes y a nuevos nacimientos. Las culturas originarias corresponden a las llamadas “culturas integrativas” lo que se visualiza , en la vida cotidiana. Por ejemplo: el shamán tiene condiciones de médico y de sanador espiritual, mientras que en la cultura occidental vamos al médico por un lado, y por otro a la Iglesia. Sudario (en ingles, “sweat lodge”): especie de carpa construida con ramas y mantas, adentro de la cual se juntan personas para curarse por medio del vapor que se desprende al tirar agua sobre piedras incandescentes. Posee un alto valor simbólico.

2

Bibliografía
Lavallee, B. and C. Lorne, 2006. From woundness to resililiance: a critical view from aboriginal perspective. Journal of Aboriginal Health, Vol. 3, Issue 1, p. 4-6 Published by the NAHO. Leech, D., Lickers, H. y G. Haas, 2002. Community Health for First Nations: Connections to Biodiversity. Journal of life on Earth, Vol. 3 Number 3, p. 18-19. Aug. 2002, Knowledge, Conservation, Sustainability.

181

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful