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Sesión 03 14/01/13
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Sesión
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Lumen Gentium: EL MISTERIO DE LA IGLESIA

ECLESIOLOGÍAS EN EL VATICANO II

"El Concilio marca la transición de una actitud conservadora a una actitud misional" y "la oposición conciliar al conservadurismo no se llama progresismo, sino espíritu misional", son dos citas que pertenecen a Joseph Ratzinger cuando era un joven teólogo llamado a Roma en 1962 por Juan XXIII como perito de un concilio. Ese enfoque pastoral y misional va a ser causa de tensiones, de confrontaciones en el Concilio entre dos corrientes teológicas y eclesiológicas.

- Una Eclesiología, que se puede llamar tradicional; piramidal, cuyo centro de reflexión está puesto en la jerarquía. Esta concepción es defendida por las congregaciones Romanas, el episcopado italiano y la mayoría de los españoles.

- Una Eclesiología de comunión, ésta resalta la sacramentalidad episcopal y su carácter colegial; pone así mismo el acento en lo pastoral, lo ecuménico y adaptado al mundo de hoy. Esto lo defiende el episcopado francés, belga, centroeuropeo, sudamericano, Tercer Mundo y algunos españoles. Ya en el aula conciliar algunos se sorprendieron ante la propuesta defendida por el cardenal Montini de evitar un lenguaje jurídico, en favor de uno teológico y de acentuar uno cristológico sobre lo eclesiológico.

y de acentuar uno cristológico sobre lo eclesiológico. L UMEN GENTIUM , L A C ONSTITUCIÓN

LUMEN GENTIUM, LA CONSTITUCIÓN SOBRE LA IGLESIA.

La Constitución Dogmática sobre la Iglesia está encabezada por dos capítulos, en los que se expresa la esencia y naturaleza de la Iglesia. Inicialmente, la comisión teológica preparatoria, presidida por el cardenal Ottaviani, había preparado un esquema que constaba de once capítulos, y que reflejaba una Eclesiología tradicional, un estilo jurídico y un enfoque neoescolástico, y resaltaba el carácter de sociedad perfecta de la Iglesia y la subordinación de los fines de la sociedad civil a la eclesiástica; subrayada una visión piramidal de la Iglesia, una fuerte acentuación de la jerarquía y del papado. El esquema utilizaba el magisterio papal anterior como fuente principal de fundamentación y ofrecía una síntesis de la enseñanza pontificia durante los siglos XIX y XX. Este esquema fue fuertemente criticado, entre los que destacaba la de entonces cardenal Montini.

La base del nuevo esquema lo proporcionan principalmente Suenens, Philips y Montini. Consta de cuatro capítulos: Misterio de la Iglesia, la jerarquía, Pueblo de Dios y vocación a la santidad. Este esquema será la base de la actual Constitución con alguna modificación como la propuesta por Suenens anteponer pueblo de Dios al de la jerarquía y un cuarto capítulo dedicado a los laicos. Este nuevo esquema fue aprobado como base de discusión. Había algunos puntos, que provocaron tensión, entre ellos se destaca el problema de la colegialidad episcopal, con lo que se empezaba a abrir camino a una Iglesia mas corresponsable con mayor participación de todos.

TEXTOS CONCILIARES

PALABRA DE DIOS

LG 1: La iglesia es como un sacramento, o sea, signo e instrumento de la unión íntima con Dios y la unidad de todo el género humano.

 

LG 2-4: La iglesia y la Trinidad. La iglesia y la historia de la salvación.

LG 5: El reino de Dios se manifiesta en la palabra, en las obras y en la presencia de Cristo. Y de ahí la iglesia recibe la misión de anunciar e instaurar el reino en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de dicho reino.

- 1 Jn 1,1-4: Os anunciamos lo que hemos visto y oído, para que estéis en comunión con nosotros, que estamos en comunión con el Padre y su Hijo Jesucristo.

- Col 1,18: Él es la cabeza del cuerpo, de la iglesia.

LG 7: La iglesia, Cuerpo místico de Cristo.

 

- Ef 3,1-7: Lo que me fue revelado del misterio de Cristo.

LG 8: La iglesia, comunidad de fe, esperanza y amor, visible y espiritual a un tiempo.

- Col 3,15: Habéis sido llamados como miembros de un solo cuerpo.

GS 40: La iglesia tiene la vocación de formar en la propia historia del género humano la familia de los hijos de Dios.

- Col 1,24: En favor de su cuerpo, que es la iglesia.

GS 45: La iglesia sólo pretende una cosa: el advenimiento

del

reino

de

Dios

y

la

salvación

de toda la

humanidad.

 

EL MISTERIO DE LA IGLESIA.

El Concilio al describir la esencia de la Iglesia la define ante todo como un misterio (cap. I) Los peritos que más influyeron son Congar, Danielou; ambos se apoyaron en los Padres de la Iglesia. Esta concepción de la Iglesia como Misterio tiene un gran valor ecuménico. Representa un acercamiento a la teología ortodoxa, que es una teología espiritual y trinitaria y a la teología luterana que acentuaba lo interno, lo invisible.

Misterio es el plan del amor salvífico, desconocido, pero revelado en el Evangelio por el cual cada uno en Cristo y en el Espíritu Santo es llamado a la salvación (LG nº 2; DV.2). Si el Misterio de Dios es el plan de salvación en Cristo, la Iglesia es signo e instrumento de este Misterio; sirve para ello, lo expresa, lo contiene y lo hace presente; pero, a la vez, toda ella es relativa a ese Misterio. "La Iglesia se hará mas creíble si habla menos de sí y predica cada vez más a Cristo crucificado" (Sínodo extraordinario. II, A,

23).

Misterio de pobreza (Magnificat) que es la raíz de la riqueza que Cristo le ha dado y de la que deriva la íntima relación de la Iglesia con los pobres, su atención a la pobreza de los hombres y su presencia en medio de las distintas pobrezas humanas. De aquí nacen también todas las forma de caridad de la Iglesia, de una Iglesia pobre y gratificada por la misericordia de Dios; y de aquí nace la alabanza y Eucaristía. Todo es don y hemos de acogerlo con gratitud, y puesto que todo se nos ha dado, nosotros debemos darlo gratuitamente.

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Misterio de comunión con Dios y de reconciliación y de comunión de los hombres entre si. La Eclesiología de comunión es la idea central y fundamental en los documentos del Concilio. (Sínodo extraordinario.4, c, I). Este misterio de la acción de Dios en medio de los hombres es una realidad que no puede encerrarse por una definición. De aquí el uso de imágenes bíblicas para expresar el misterio eclesial (LG. nº. 6). La Iglesia, en cuanto misterio, sólo es accesible a la fe.

Así la Iglesia es concebida como una realidad visible y espiritual; humana y divina (LG. n 8). En cuanto humana tiene sus desviaciones, de aquí que sea siempre reformable.

VISIÓN TRINITARIA DE LA IGLESIA.

La Iglesia se inscribe y se encuadra dentro del plan salvífico de Dios; dentro de un contexto Trinitario

(LG.2-4).

Para comprender la Iglesia hay que partir del Misterio de la Trinidad. La Iglesia existe gracias al amor misericordioso de Dios-Padre, que ha enviado a su Hijo para realizar la salvación de todos los hombres y perpetuarla en el tiempo y en todo lugar por la acción del Espíritu.

- Dios-Padre es el diseñador del plan (LG nº 2).

- Dios-Hijo es el realizador de dicho plan (LG n0- 3).

- Dios-Espíritu es el vitalizador, el animador (LG nº 4).

- Dios uno y Trino es el origen y autor de la Iglesia y lo es permanentemente.

es el origen y autor de la Iglesia y lo es permanentemente. el Espíritu. Repercusiones eclesiológicas:

el Espíritu.

Repercusiones eclesiológicas:

- El carácter de comunión y

de comunidad, contrapuestas al individualismo

- El principio de unidad y de diversidad, diferencia.

- La comunión de personas

activas: la corresponsabilidad.

- El reconocimiento de lo

especifico de cada persona, sus dones y carismas

- Es una comunión de

hombres libres, que han recibido

- Ella es signo universal de salvación (LG.1,9, 48), y como tal no es fin en sí misma, sino

instrumento

éste se da en permanentemente medio ella.

de Dios, para que se instaure el Reino en el mundo (LG. n 5). No es el Reino, pero

¿Cómo instaurar el Reino? Con palabras y obras; con anuncio y señales (LG.2-5) Esto se desarrollara en diversas corrientes; teología escatológica, de la liberación, la preferencia por los pobres (LG. nº 8).

ALGUNAS CLAVES PARA LA REFLEXIÓN:

- El tema central del Concilio Vaticano II fue el tema de la iglesia y su misterio; por ello, todos sus documentos y declaraciones del pueden ponerse en relación con éste. El Concilio trataba de responder a aquella pregunta que flotaba en el ambiente y que Pablo VI logró expresar magistralmente: “Iglesia, ¿qué dices de ti misma?”.

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- Ese interrogante dará lugar a un cambio que puede sintetizarse diciendo que hemos pasado de una

concepción jurídica a otra teológica, de una visión externa a otra interna. La iglesia era definida

bajo la

, Vaticano II va a ver la Iglesia “desde dentro”, desde las fuerzas ocultas que la crean, desde el misterio que la habita y que constituye su ser más profundo. La iglesia es, dirá el Concilio, un misterio, un sacramento, una comunión, una comunidad de fe, esperanza y amor.

- Las afirmaciones fundamentales del Concilio sobre el ser de la iglesia están en el capítulo primero de la constitución dogmática Lumen Gentium. La iglesia es ante todo un sacramento, o sea, signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano. La iglesia entronca, a través de toda la historia de la salvación, con la vida misma de la Trinidad, del Padre, del Hijo y del Espíritu. Su vida íntima, derramada hacia la humanidad, da ser y vida a la iglesia. A partir de la predicación de Jesús del reino de Dios aparece ya plenamente el misterio de la iglesia. La iglesia, enriquecida con las palabras y los hechos de Jesús, en los que brilla ante los seres humanos el reino de Dios, recibe la misión de anunciarlo e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de ese reino. Estas afirmaciones conciliares son de una trascendencia radical, y suponen una óptica profundamente nueva, a la vez que profundamente bíblica y tradicional. No cabe duda de que de estas graves afirmaciones no se han sacado en la iglesia posconciliar todas las lecciones y consecuencias posibles.

- El Concilio deja fuera de juego falsos planteamientos que, sin embargo, habían dominado durante no poco tiempo en la iglesia. Ésta no es identificable con el reino de Dios, porque el reino de Dios es otra cosa. La iglesia es, más fundamentalmente, germen y principio de ese reino. Su mayor gloria consiste en estar a su servicio. Por eso la iglesia deberá convertirse incesantemente al reino.

El

desde sus elementos externos: congregación de los fieles cristianos, presididos por

autoridad de

teniendo en común tal profesión de fe, tal disciplina, tales sacramentos

- Por otra parte: la iglesia es presencia de la salvación, pero no es sin más identificable con la salvación. Esta desborda sus fronteras, está sembrada en los pueblos y religiones. No tiene sentido una iglesia autoentronizada, vuelta hacia sí misma, cerrada al diálogo y a la cooperación. Más bien habrá de encontrar su camino la iglesia en la senda del servicio al reino, que es servicio a la salvación de los seres humanos y a su unidad con Dios y entre sí.

PARA PENSAR Y DIALOGAR

- ¿Qué definiciones de iglesia aprendimos en el catecismo infantil? ¿Y más tarde?

- "Jesús anunció el reino de Dios, pero lo que vino luego fue la iglesia". ¿Qué nos sugiere esta frase de A. Loisy?

- Iglesia y Reino de Dios. ¿Son lo mismo? ¿En qué se diferencian? ¿Qué relación guardan entre sí?

- ¿Qué elementos, aspectos o detalles concretos de nuestras prácticas eclesiales revelan todavía una visión de la iglesia jurídica, como fin en sí misma, o como "sociedad perfecta"?

- Pensar y comentar estas dos frases: "Jesús fundó la iglesia" y "La iglesia se funda en Jesús".

- ¿Somos capaces de vislumbrar, detrás de todas las apariencias, el misterio de salvación que habita interiormente a la iglesia?

- ¿Está siendo en cada uno de nosotros la iglesia "sacramento de salvación"?

- ¿Qué podríamos hacer para que la pequeña parcela de iglesia que está en nuestras manos sea de verdad una iglesia al servicio del reino de Dios, radicalmente?

- ¿Vivimos nosotros, en nuestra comunidad cristiana local, la misión de la iglesia de anunciar e instaurar el reino de Dios?

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