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VEGA CANTOR. Renan. (1997) ¿ Antropos. Páginas 153-221

153

Fin

de la historia o desorden mundial?. Bogotá:

"Los argumentos sobre la neutralidad de la ciencia y la tecnología no me parecen más que

propaganda para que aceptemos la tecnicidad, para que abracemos la "fe" de la ciencia Este es un argumento para ocultar la irresponsabilidad moral de la mayoría de los científicos y tecnólogos. Ciertamente aceptar la proposición de que la ciencia y la tecnología son neutrales, objetivas e independientes de cualquier tipo dé postura o actitud metafísica, significa aceptar el imperativo tecnológico y el argumento de que la investigación nos conducirá a donde sea: los

Una respuesta sana a la tecnología debería

caminos que se han abierto deben ser seguidos

comenzar por reconocer que la nueva tecnología es perniciosa, improcedente, que procede del deseo de controlar y dominar, y que, por tanto, es mejor dejarla de lado, no comprometerse con ella".

Michael Shalíis

según "

excedentes de cada período proporcionan el margen de tiempo libre que hace falta para

inventar nuevas herramientas y tecnologías, que a su vez producen mayores excedentes materiales, que dejan aún más tiempo libre para descubrir herramientas y tecnologías más

Tal es nuestra visión del

mundo, la forma en que vemos las cosas. No es de extrañar que el mundo que nos rodea esté volviéndose cada vez más borroso. La historia, de hecho, con frecuencia se ha desarrollado

avanzadas, que proporcionan más excedentes y más tiempo de ocio

la moderna visión del mundo, la historia es una línea constante de progreso donde los

justo ai contrario de la forma en que hemos sido condicionados a pensar"

"En los últimos siglos, la cultura occidental dio a luz un

naturaleza y nuestras relaciones con ella. Esta ^nueva forma de pensar' despejó el camino para la Era Industrial y la actual Era de Progreso. La nueva forma de pensar nos dio la urbanización

y la electrificación, los automóviles y los rascacielos, los alimentos preparados y la televisión,

los ordenadores y los viajes espaciales. Asimismo, la nueva forma de pensar condujo inexorablemente a la extinción de las especies, al agotamiento del suelo, al envenenamiento del aire y el agua, a la eliminación de las culturas tradicionales y al hambre a escala planetaria,

y ahora a la crisis energética y al efecto invernadero, ambos estrechamente relacionados. Los

beneficios a corto plazo de la era industrial se han pagado a costa del mantenimiento a largo

plazo de la Tierra que nos alberga"

nuevo sobre la

pensamiento

Jeremy Rifkin

155

En este capítulo se presentará una exposición de índole global sobre la Tercera Revolución Industrial, actualmente en curso, resaltando sus alcances productivos, laborales, sociales, ecológicos y éticos. Uno de los elementos centrales para entender el nuevo desorden mundial, precisamente está relacionado con los cambios tecnológicos. Por eso es necesario hacer una revisión de los principales cambios y su significado dentro del modo de producción capitalista, así como de sus impactos para Nuestra América. En este capítulo se efectúa un debate con las visiones convencionales sobre la ciencia y la tecnología, que las .ven como la panacea que solucionará los males y desigualdades del mundo contemporáneo, negándose a asumir el problema del poder mundial del capitalismo.

I.

La Tercera Revolución Industrial

En estos momentos se desarrolla una transformación tecnológica que por sus repercusiones sociales, económicas, productivas y culturales puede considerarse como la Tercera Revolución Industrial, similar a las anteriores que ha conocido el capitalismo desde fines del siglo XVIII 1 . En el cuadro

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desde fines del siglo XVIII 1 . En el cuadro 156 1 Dependiendo de diversos criterios

1 Dependiendo de diversos criterios analíticos, distintos autores consideran que nos encontramos en la Segunda Revolución Industrial, en la Tercera o incluso en la quinta transformación tecnológica. Adam Schaff habla de la Segunda Revolución Industrial cuya característica principal consiste en que "el poder intelectual del hombre se ve amplificado e incluso sustituido por autómatas, los cuales eliminan con éxito creciente el trabajo humano de la producción y los servicios". La diferencia con la Primera Revolución Industrial es que si ésta "incrementó la efectividad del trabajo humano", la Segunda "aspira a la eliminación total de dicho proceso". Adam Schaff, ¿Qué futuro nos aguarda? pp. 2627. Para autores como Ernest Mandel, la actual es la Tercera Revolución Industrial, aunque no lo explique a fondo. Ver: E. Mandel, "¿Qué es la economía socialista?", Revista Foro, No. 21, 1993, p. 110. Lo mismo piensan Carlos Ominami y un grupo de autores que han publicado uno de los libros más sistemáticos que al respecto se conoce en español, titulado El sistema internacional y América Latina. La Tercera Revolución Industrial, impactos internacionales del actual viraje tecnológico, Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1986. En este libro nos hemos apoyado para hablar de la Tercera Revolución Industrial. Por último hay otros autores que hablan de la Quinta Transformación Tecnológica, tal es el caso de Jürgen Schuldt, quien a partir de la teoría de las ondas largas del capitalismo considera que hasta el momento han existido 4 revoluciones tecnológicas: la primera de 1787 a 1827, basada en el carbón y en la industria textil; la segunda de 1828 a 1885, en la que adquirieron importancia los ferrocarriles; la tercera de 1886 a 1938, se sustentó en el uso masivo de electricidad, motor de combustión, empieo de caucho y petróleo; la cuarta de 1939 a 1995 se ha apoyado en el petróleo, producción sintética, el automóvil, el auge de la electrónica y de los medios de comunicación masivos como la televisión. Ver: J. Schuldt "Revolución Tecnológica, Relaciones Norte Sur y Desarrollo", en Una hegemonía en crisis. Hacia un Nuevo Orden Mundial, Grupo de Trabajo sobre Deuda Externa y Desarrollo, Fondad, Quito, 1991, pp. 68 y ss.

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157 158 No. 1 se hace una comparación sistemática de los principales aspectos involucrados en las

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No. 1 se hace una comparación sistemática de los principales aspectos involucrados en las revoluciones industriales que ha conocido el capitalismo, para tratar de proseguir con una línea analítica de tipo histórico, que permita encontrar similitudes y diferencias, con el objeto de poder caracterizar en una perspectiva temporal amplia a la Tercera Revolución Industrial. Partiendo de una muy diversa bibliografía, de reconocida seriedad en la materia, hemos esbozado la existencia de los siguientes períodos: uno, el de la Primera Revolución Industrial, que cronológicamente se extiende de 1770 a 1870; dos, el de la Segunda Revolución Industrial que se extiende desde 1870 hasta 1980, pero que dada la cantidad de modificaciones científicas, tecnológicas y productivas no puede considerarse globalmente como similar, sino que presenta dos subperíodos: el primero hasta fines de la Segunda Guerra Mundial y el segundo durante la posguerra, hasta el momento actual. La consideración de estos subperíodos es indispensable, porque no de otra forma se puede entender la evolución tecnológica del capitalismo en la época del imperialismo clásico (que coincide con nuestro primer subperíodo) y del capitalismo tardío o fordismo (en el que discurre nuestro segundo subperíodo). Estos dos subperíodos no pueden tampoco considerarse como pertenecientes a revoluciones industriales diferentes, sino como a la misma, la Segunda iniciada a fines del siglo XIX, puesto que la base tecnológica, energética y productiva se apoyó en los mismos cimientos. Las cosas son distintas para la transformación presente, ya que asistimos a una modificación radical de la base productiva y tecnológica del capitalismo.

A continuación se expondrán las características de la transformación tecnológica en marcha.

 

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1.

Las características de la Tercera Revolución Industrial

A

nivel histórico las transformaciones tecnológicas que han caracterizado el modo de

producción capitalista responden a los procesos propios de la acumulación capitalista, entre los

que sobresale la caída de la tasa de ganancia y la competencia capitalista o imperialista. Por ende, una modificación tecnológica puede ser una respuesta a la caída de la ganancia, con el ánimo de aumentar la tasa de explotación de los trabajadores productivos y de contrarrestar la lucha de los trabajadores o de los pueblos oprimidos. Una modificación tecnológica, en ese orden de ideas, no aparece como algo repentino sino que se inscribe en la lógica de reacomodación o reestructuración de las relaciones capitalistas.

Con relación a la situación actual, en los países capitalistas centrales asistimos al agotamiento de un régimen de acumulación consolidado después de la Segunda Guerra Mundial. Ese régimen que corresponde a una fase específica de la historia del modo de producción capitalista, ha sido denominado fordismo 2 por algunos autores y por otros "capitalismo tardío" 3 .

Desde finales de la década de 1960 ya se notaba el agotamiento del fordismo, que era una

expresión del fin del crecimiento del mundo capitalista de la posguerra. En 1967, cuando se inicia una onda larga depresiva del capitalismo mundial, se bosqueja una Nueva División Internacional del Trabajo que pone en cuestión el modelo, hasta entonces predominante, de intercambiar materias primas agrarias, pecuarias o mineras por productos manufacturados en

los centros. A cambio se observa cómo ciertos

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países empiezan a generar procesos de industrialización endógenos, aunque impulsados principalmente por las multinacionales norteamericanas, como se da en los casos del sudeste asiático y de Brasil o México. Sin embargo, para que ese proceso se fortaleciera se necesitaron cerca de dos décadas, al cabo de las cuales emerge el nuevo esquema, en el que aparecen nuevos países industrializados y otros especializados en la subcontratación industrial (en las zonas francas), sin.que en lo fundamental se haya alterado su papel económico de posguerra. En el contexto de las transformaciones internacionales, los servicios adquieren importancia y disminuye la de las materias primas y del trabajo.

Teniendo en cuenta la crisis del fordismo, el conjunto de transformaciones tecnológicas debe ser visto como parte de la reestructuración capitalista; esa reestructuración supone la construcción de una nueva forma de regulación capitalista, que algunos autores denominan "flexible" o automatizada; y, finalmente, la misma crisis del fordismo crea la oportunidad para

2 El término fordismo fue usado por primera vez por Antonio Gramsci en un artículo de 1929 denominado "Americanismo y fordismo". Muchos años después el término fue recogido por distintos autores europeos y norteamericanos de tendencias marxistas, pero empezó a emplearse con más

propiedad tras la obra del economista francés Michael Aglieta, Regulación y crisis del capitalismo, Siglo

XXI Editores, México, 1979, pp. 93 99. El análisis más serio sobre el Fordismo es el de Benjamín Coriat, El

taller y el cronómetro. Ensayo sobre el taylorismo, el fordismo y la producción en masa, Siglo XXI Editores, México, 1991, pp. 59 95. También se encuentra un sistemático análisis en la obra de Julio

Cesar Neffa, El proceso de trabajo y la economía de tiempo: contribución al análisis crítico de Karl Marx, F. W. Taylor y H. Ford, Ed. Humanitas, Buenos Aires, 1990. 3 Emest Mandel, El capitalismo tardío, Ed. Era, México, 1979. Este autor reconoce que su denominación

se puede considerar similar a la de fordismo. Ver su libro, Las ondas largas del capitalismo. La interpretación marxista, Siglo XXI Editores, México, 1986, p. 46, nota 21.

que el sistema se reorganice y se asegure la continuidad de la acumulación capitalista bajo nuevas condiciones 4 .

Pero antes de entrar a considerar los rasgos del modo de regulación flexible, hoy en proceso de consolidación, es necesario analizar rápidamente las características centrales del fordismo, para entenderla magnitud de los cambios del capitalismo mundial.

El paradigma tecnológico propio del fordismo tuvo características distintivas: la forma de energía fundamental que permitió el desarrollo capitalista durante la posguerra fue el petróleo, que hasta 1973 se cotizó a bajos precios. En torno al petróleo se consolidó la producción capitalista, generando materiales derivados e intensivos en el uso de energía fósil, principalmente plásticos. Las ramas motrices de la economía han sido las gigantes empresas petroleras, petroquímicas, automovilísticas, aéreas y productoras de bienes de consumo y de armas. El modelo de organización interna de las plantas productivas era la línea de ensamblaje continuo para la producción masiva de mercancías idénticas. La empresa predominante era la corporación en la cual estaban separadas las actividades administrativas de las labores productivas y a nivel del mercado esa empresa adquiría

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características oligopólicas. También proliferó el sector servicios y el de la construcción, ligados

a las ramas fundamentales señaladas antes. El fordismo requería grandes cantidades de

trabajadores especializados, tanto en las labores productivas como en las tareas de oficina. A nivel espacial se generaron economías de aglomeración (grandes ciudades como centros de producción y consumo) y hacia allí se diseñó toda una infraestructura de comunicaciones

(carreteras, oleoductos) con el objetivo de distribuir el petróleo y sus derivados, para asegurar

el funcionamiento global del sistema 5 .

.-

Desde el punto de vista laboral, el fordismo implicó un pacto invisible entre capital y trabajo, que se materializó en el Estado de Bienestar y en el predominio de políticas keynesianas encaminadas a mantenerla demanda. Eso se expresó en contratos laborales permanentes, protección y seguridad social, salarios elevados, predominio de la fuerza de trabajo masculina en la fábrica mecanizada, como expresión de una familia patriarcal 6 ; en fin, una serie de condiciones laborales que enmascaraban las formas de explotación y que posibilitaron la "convivencia pacífica" entre capital y trabajo.

La sustitución del fordismo ha originado una transformación global que afecta a todos los aspectos de la sociedad actual. En primer lugar, a nivel productivo el paradigma tecnológico basado en el uso de energía fósil se encuentra en crisis, aunque el petróleo continúa siendo la energía fundamental de la economía capitalista. No obstante, hoy, ante la importancia creciente de la microelectrónica y de la informática, se observa que el paradigma tecnológico fordista, energo-intensivo, tiende a ser complementado por otro en el que sobresale la información y el conocimiento técnico, siendo sustituidas las materias primas y la electromecánica, propias de otros momentos del capitalismo.

En segundo lugar, a nivel de la unidad productiva se consolida la automatización. El paso de la fábrica maquinizada a la unidad semiautomatizada o totalmente automatizada, no es nada extraño; en realidad, es propio de. la permanente búsqueda capitalista por someter a los trabajadores e

4 Femando Rojas, "Tecnología de la información: ¿una nueva estrategia capitalista de subordinación de los trabajadores?", Cuadernos de Economía, No 11, Universidad Nacional de Colombia, p. 32.

5 Carlota Pérez, "Las nuevas tecnologías: una visión de conjunto", en C. Ominami, op. cít., p. 53.

6 F. Rojas, op. cit. p. 34.

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independizar al capital del poder obrero

manufactura, a la gran industria, al taylorismo, al fordismo y a la automatización, los

objetivos fundamentales permanecen iguales: cómo lograr una valorización constante del capital e índices más elevados de utilidad y acumulación 7

la verdadera historia del capitalismo. De la

es

Pero lo realmente significativo es que, si bien la automatización fue resultado de esa búsqueda incesante del capital por obtener más plusvalía y más ganancia, se ha convertido en la forma más "avanzada de substitución de trabajo", y en "la más poderosa intromisión en el terreno de los trabajadores". Por esa circunstancia, un elemento que eñ principio aparecía como

consustancial a la reestructuración capitalista, "ha pasado a ocupar el puesto de objetivo total

de

reestructuración capitalista de los años futuros." 8 .

Y

como parte del "experimento" actual por doblegar a los trabajadores, que tendrá

repercusiones duraderas hacia el futuro, la automatización genera una serie de modificaciones laborales, entre las que se pueden destacar: estandarización del trabajo a escala universal, lo que implica que en cualquier lugar del mundo, siguiendo simplemente unas instrucciones homogéneas, se puede operar con métodos automatizados 9 ; atomización y descentralización de los procesos productivos, lo que en últimas permite a los capitalistas sustituir capital

circulante por capital fijo a "costa y riesgo de los trabajadores". En términos más precisos, esto quiere decir que la aparición de empresas familiares y mícroempresas está asociada al fenómeno de la descentralización que implica que el capital no debe ya preocuparse por gastar

en infraestructura o mantener una planta física y de personal constante sino que traslada esas

responsabilidades a los trabajadores, incluso a su propio hogar y por su cuenta y riesgo 10 .

Adicionalmente, dadas las transformaciones de la clase obrera las habilidades manuales son poco importantes en el mundo automatizado, lo que supone que buena parte de los trabajadores exclusivamente manuales de todo el mundo, incluyendo a los altamente calificados de los países capitalistas centrales, viven hoy una situación-incierta, porque en lo que

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antes radicaba su fortaleza estriba su debilidad, al enfrentarse a un medio en el que son menos importantes. Eso supone que el trabajador actual que necesita la "revolución informática", ya no

es

el clásico obrero manual, sino uno nuevo, que debe conocer y comprender aspectos básicos

de

la actividad ingenieril y del manejo de tecnología compleja, pero no por eso es menos

obrero; lo que sucede es que, ante los cambios de la automatización, se ha modificado su saber en el proceso productivo 11 . En últimas, entonces, el trabajo productivo no ha desaparecido, sino que se ha modificado cualitativamente, lo que supone que la clase obrera sigue siendo vital en el proceso de producción capitalista.

Sin embargo, ante los cambios tecnológicos así como el fin del Estado de bienestar, se origina una permanente inestabilidad laboral y un continuo desplazamiento de los trabajadores de una rama productiva a otra 12 . Se generaliza la subcontratación interna de trabajadores, tendencia

7 Ibíd., p. 42 (el subrayado es nuestro).

8 Ibíd, p. 46.

9 Teotonio Dos Santos, "La revolución científica y tecnológica y crisis internacional del capitalismo", Ciencia, tecnología y desarrollo, No. 9, enerodiciembre de 1985, Colciencias, Bogotá, p. 62.

10 F. Rojas, op, cíí.,p. 43.

11 Jean Lokjine, La clase obrera, hoy, Siglo XXI Editores, México, 1988, pp. 29 y ss.

12 Carlos Ominami, "Doce proposiciones acerca de América Latina en una era de profundo cambio tecnológico", Pensamiento Iberoamericano, No. 13, 1988.

que se hace extensiva al plano internacional entre distintos países e incluso continentes. En las actuales circunstancias están modificándose las condiciones materiales que posibilitaron la organización de los trabajadores contra el capital, pues éstos tenían una base de identificación común en el interior de la fábrica. Así las cosas, "la base material para asociarse contra el enemigo común está siendo erosionada" 13 .

Pero al mismo tiempo, el fenómeno de la automatización no debe llevarnos a descuidar algo que es propio del capitalismo en diferentes etapas históricas: nunca puede darse en estado "puro", por así decirlo, una sola forma de subordinación de los trabajadores, sino que éstas se combinan. Tal es el caso que encontramos hoy, si observamos el capitalismo en su dimensión mundial, incluyendo los casos de Europa oriental, en donde se vive un proceso de acumulación originaria de capital. Por ejemplo, hoy es notable el caso de extracción de plusvalía absoluta (producto del alargamiento de la jornada de trabajo) en muchos lugares del mundo, siendo que en teoría ese tipo de plusvalía habría desaparecido hace mucho tiempo, pues es una expresión de la Primera Revolución Industrial y de los comienzos del modo dé producción capitalista. Pero, en verdad, esta consideración puede ser matizada puesto que si hoy la automatización

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tiende a extenderse desplazando al trabajo humano productivo, se combina con salvajes formas de explotación. Tal es el caso de la extracción de plusvalía absoluta en las zonas francas o en los sitios de subcontratación internacional, lo que debe considerarse como una consecuencia de la consolidación de una nueva división internacional del trabajo. Encontramos así, que las compañías multinacionales,

apoyadas en el alto grado de estandarización del proceso de trabajo, y más ampliamente estimuladas por estrategias de desarrollo de exportaciones en países del Tercer Mundo e incentivos a importaciones establecidos por las economías centrales, transfieren parte de sus actividades manufactureras o de servicios al exterior 14 .

Los trabajadores de las zonas francas son superexplotados, no tienen ninguna protección laboral ni seguridad social, las multinacionales montan y desmontan empresas teniendo en cuenta el vaivén de los negocios; en síntesis, hacen lo que se les antoja con los trabajadores nativos de las zonas francas. Por eso resulta paradójico que hoy las élites capitalistas de los países periféricos consideren que la vinculación al capitalismo mundial por medio de las zonas francas es un mecanismo posible para la consolidación de una economía exportadora de largo alcance, cuando esos procesos son controlados por las multinacionales desde el punto de vista productivo y tecnológico -además porque forma parte de la estrategia internacional del capital de descentralizar actividades. En esos lugares se pagan salarios de hambre y los trabajadores soportan jornadas extenuantes de 15 o más horas diarias, que no permiten el mejoramiento de su nivel de vida 15 . Eso puede apreciarse comparando los salarios de distintos países, como lo hacemos en el siguiente cuadro:

13 F. Rojas, op, cit,, p. 51.

14 Ibíd, pp. 51 52.

15 Main Lipietz, Espejismos y milagros. Problemas de la industrialización en el Tercer Mundo, Ed. Tercer Mundo, Bogotá, 1992, pp. 88 y ss. También Mario Lanzaroti, "Realidades y perspectivas de la subcontratación internacional", en C. Ominami op cit. p. 387.

165

Cuadro No. 2 TIPOS DE SALARIO POR HORA EN DIFERENTES PAÍSES (En dólares de Estados Unidos)

PAÍS

ELECTRÓNICA

CONFECCIÓN

HongKong Corea del Sur Malasia Filipinas Singapur Japón Estados Unidos

(1980)

0.97

1.03

(1980)

0.91

0.59

(1980)

0.42

(1978)

0.30

0.17

(1980)

0.90

0.80

(1980)

5.97

3.50

(1980)

6^96

4.57

Fuente: Mario Lanzaroti, "Realidad y perspectivas de la subcontratación internacional" p. 386.

Asistimos también al fin del Estado regulador, de "Bienestar", que está dando paso a un Estado liberal. La ofensiva general que hoy ha lanzado el neoliberalismo encaminada a desmantelar el Estado ha cobrado inusitado \ vigor y se ha legitimado por la crisis del socialismo histórico; pero, en verdad, ya se había vislumbrado con anterioridad desde fines de la década de 1970. El desmonte del Estado de bienestar responde al objetivo de desregularizar las relaciones capital-trabajo, liquidar conquistas de los trabajadores, desmontar la protección, la seguridad social, seguro de desempleo, etc. En general, el desmonte intenta crear condiciones adecuadas para que, desorganizando previamente a los trabajadores, sea posible llevar adelante todo el proyecto de privatización, despidos colectivos, reducción del tamaño del Estado, en últimas para preparar el terreno de una ofensiva general de los capitalistas contra los trabajadores, ofensiva que pretende aumentar la tasa de explotación y, por ende, incrementar la tasa de ganancia. El desmantelamiento del Estado benefactor supone la crisis del paradigma keynesiano, soporte teórico en el cual se había apoyado el boon de la posguerra, pero que hoy ya no convence a muchos capitalistas. De ahí esa lánguida despedida al economista inglés, que tan útil fue al capitalismo durante los 50 años anteriores 16

166

Ahora bien, la nueva transformación tecnológica conduce a la automatización productiva en el seno de los países centrales. Si las cosas son así, ¿qué pasará con el proceso de valorización en un doble sentido: de un lado, respecto al trabajo productivo e improductivo, y de otro frente a la posibilidad de realizar la plusvalía; es decir, al consumo de los productos generados? Sobre el primer aspecto, lo que se prevé es que los procesos de automatización generarán desempleo en los países capitalistas avanzados, justamente considerados hasta hace poco tiempo como economías de "pleno empleo". Y ese desempleo sobre el que ya hemos dado cifras en el segundo capítulo motivará el incremento de la explotación de los trabajadores (tasa de plusvalía) que logren conservar sus puestos, pero en general supone que los trabajadores productivos tenderán a decrecer en los próximos años. Con estas perspectivas lo que se vislumbra no es sólo el estancamiento de la tasa de ganancia sino su drástica reducción, si tenemos en cuenta que lo único que genera valor es el trabajo productivo. En el futuro inmediato el capitalismo se tendrá que enfrentar a una sensible reducción de la masa de plusvalor y al estancamiento de la tasa de ganancia. Esta es una consecuencia lógica del desempleo y de la sustitución de trabajo por máquinas computarizadas, robots y la automatización general de la producción capitalista. Este es el problema estructural al que se enfrenta la revolución tecnológica en curso y que no parecen haber considerado los propios capitalistas que impulsan ese proceso; a largo plazo la desvalorización que genera la automatización contraerá la tasa de ganancia, que es el motor del capitalismo. Cada vez es más evidente que el sistema capitalista presenta menores índicesde rentabilidad, como ya se puede constatar en diversos lugares del mundo 17 .

16 E. Mandel, Las ondas largas p. 88

17 Ver: Anwar Shaikh, Valor, acumulación y crisis. Ensayos de Economía Política, Ed. Tercer Mundo, Bogotá, 1990, pp. 397, gráfico 27.

Si la automatización se impone, cómo se va a realizar la plusvalía ante un desempleo estructural que deprimirá los ingresos de los trabajadores y alterará el consumo:

¿Quién va a comprar esa enorme montaña de mercancías en unas condiciones de desempleo masivo en los países imperialistas? Y si esa enorme montaña incluye una cantidad cualitativamente mayor de bienes de producción (adquiridos mediante plusvalor), ¿no supondría tal reversión radical del reparto de la renta nacional violentas luchas políticas y sociales? En cualquier caso, ¿no conduciría inevitablemente a un incremento de la masa de bienes de consumo producidos después

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de un cierto tiempo? El fuerte incremento de la productividad del trabajo que provocaría no podría sino reflejarse también en un masivo incremento de los bienes producidos en el sector de bienes de consumo 18 .

Estos elementos indican que la transformación tecnológica en curso no debe ser vista como un fenómeno puramente técnico, descuidando las repercusiones sociales que se generarán como resultado de la nueva arremetida del capital contra el trabajo en los centros imperialistas y sus consecuencias sobre toda la población en los países pobres. De los procesos sociales y políticos que se deriven de la profundización de la automatización depende en buena parte que ésta se pueda consolidar o no. Eso si, la consolidación de un nuevo paradigma tecnológico por el capitalismo y un restablecimiento de condiciones favorables para la acumulación, aumento de la tasa de ganancia e inicio de una nueva fase expansiva que ponga fin a la onda depresiva iniciada en 1967, será algo muy costoso para la humanidad en su conjunto, porque ello originará un retroceso social -como ya hoy lo vivimos- en el mundo entero. Toda la arremetida neoliberal de los últimos 5 años, el desmantelamiento del socialismo histórico en Europa oriental, la subsecuente miseria generada en ese lugar del mundo, la criminal guerra del Golfo Pérsico contra el pueblo iraquí, el mantenimiento del bloqueo contra Cuba, el fortalecimiento del Fondo Monetario Internacional por la crisis de la antigua URSS y la desaparición del CAME, el incremento de la miseria y el hambre en los países del Tercer Mundo, etc., no son sino la expresión del reajuste general del capitalismo y su ofensiva contra los pobres y trabajadores del orbe. Ese es el costo que el capitalismo le impone a la humanidad en el momento actual.

Luego de haber efectuado estas consideraciones generales, a continuación detallaremos someramente las características de las principales transformaciones tecnológicas y su impacto social, económico y cultural.

A. Microelectrónica

El cambio técnico fundamental que afecta al sistema fordista, hasta hace poco dominante, es la microelectrónica. El agotamiento y crisis del fordismo llevó al capitalismo mundial ha plantearse la sustitución de la

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energía fósil y de los materiales (materias primas minerales o agrícolas), las bases sobre las que se desarrolló la industrialización capitalista desde la Primera Revolución Industrial.

Como resultado del agotamiento del fordismo, desde la década de 1970 se ha venido configurando otra forma de organización productiva que fusiona e integra la administración, la producción y la comercialización. Los productos o servicios que genera este nuevo tipo de unidad empresarial, de tipo flexible, son intensivos en información En esas condiciones el

18

E. Mandel, Las ondas largas p. 97.

,

sector electrónico y la informática serán las ramas motrices de crecimiento en el régimen de acumulación flexible 19 .

Este desarrollo de la microelectrónica fue posible por una serie de transformaciones tecnológicas ocurridas después de la Segunda Guerra Mundial, entre las que sobresalieron la creación del transistor en 1948, el descubrimiento de los semiconductores en la década de 1950, la construcción de chips de silicio en los primeros años del sesenta y de la memoria basada en circuitos de integración amplia en 1971. Estos últimos crearon una base técnica común para ramas anteriormente separadas, como la de telecomunicaciones, informática y automatización y posibilitaron su uso generalizado (Ver gráfico No. 1). Por ejemplo, lalBM, que en un principio producía exclusivamente máquinas de escribir, opera en todos los sectores de la microelectrónica, desde la producción de satélites hasta la de semiconductores. Esta integración ha constituido lo que hoy se denomina el "complejo electrónico" 20 . El desarrollo de la microelectrónica impulsó otras ramas de la producción hasta ese momento inexistentes o estancadas, tal como sucedió con la óptica, las telecomunicaciones y la mecánica de precisión, ramas que no se habrían podido consolidar de no ser por la aparición de los semiconductores 21 .

La miniaturización que se produjo en la electrónica no fue producto de los desarrollos de la industria sino de las necesidades militares en diversos frentes. Ya está establecido cómo la electrónica y el surgimiento de la computación estuvieron ligadas a los requerimientos del Pentágono en los Estados Unidos, para mejorar la capacidad y alcance del equipo aeronáu-

169

mejora r la capacidad y alcance del equipo aeronáu- 169 ELECTRÓNICA ANALÓGICA (1960 ELECTRÓNICA DIGITAL ->

ELECTRÓNICA ANALÓGICA (1960 ELECTRÓNICA DIGITAL -> 1970) Fuente: André Danzin, "Doce problemas de política estatal planteados por la informatización de la sociedad", en Uwe Kalbhen et al., Las repercusiones sociales de la tecnología informativa, Ed. Técnos, Madrid, 1983, p. 46.

19 Ver: C. Pérez, op cit

20 Paulo Bastos Tigre, "Las tendencias internacionales en la electrónica y en la informática", en C.

Ominami, op. cit., p. 91.

21 Ibíd, p. 92.

pp. 53 54.

170

tico, perfeccionar las armas nucleares y diseñar nuevos sistemas de destrucción masiva, que se emplearían años después "exitosamente" en la guerra de Vietnam 22 .

De la misma forma, la microelectrónica produjo una reestructuración del sistema industrial al

inducir, por medio de la competencia monopolista, la incorporación, por ejemplo, de sistemas digitales y también alteró los patrones de consumo al producir mercancías electrónicas de uso masivo, entre las cuales descolla el televisor.

A largo plazo la microelectrónica modifica sustancialmente la importancia de la

electromecánica, en la cual se basaba el paradigma tecnológico anterior. El desplazamiento supone que ahora sean más importantes el manejo de información y el conocimiento técnico 23 . Ese nuevo paradigma tiende a aumentar el contenido de "información" en los productos antes que el contenido energético o de materiales. La existencia de una microelectrónica barata se "traduce en rediseño y modificaciones sucesivas con nuevos objetivos: minimizar el tamaño, las partes móviles, los insumos de energía y materiales, así como el consumo energético en el uso" 24 .

La microelectrónica afectará, y dé hecho ya afecta, la división internacional del trabajo. Se

vislumbra que los factores que hasta este momento han sido

171

importantes, como tierra, recursos naturales y trabajo, perderán importancia. Si hoy las ventajas económicas dependen más de la técnica y la ciencia, "la estructura del producto bruto se desplaza", lo que en otras palabras significa que el componente básico de los productos para competir en el mercado internacional no estará relacionado con los aspectos productivos "tradicionales", tierra y trabajo, con los cuales se suponía que teníamos ventajas comparativas frente a los países altamente industrializados. Si a eso le agregamos que existen evidentes distancias técnico-científicas entre Sur y Norte, se podrá llegar a "la conclusión de que el desplazamiento de la producción bruta ampliará aún más la distancia entre las naciones" 25 .

Los

avances en la microelectrónica han posibilitado el desarrollo de la informática, la robótica y

las

telecomunicaciones, transformando los hábitos de consumo al generar una gran cantidad

de

electrodomésticos de uso cotidiano. Por esa circunstancia se debe considerar a la

22 Stefan Gergely, Microelectrónica. Las computadoras y las nuevas tecnologías, Biblioteca Científica Salvat, Barcelona, 1985, p. xvi y Michael Shallis, El ídolo de Silicio. La "revolución" de la informática y sus consecuencias sociales, Biblioteca Científica Salvat, Barcelona, 1986, p. 65. Este último autor trae un ejemplo diciente de la manera cómo la electrónica transformó los métodos "ortodoxos" de matar gente. El misil crucero, bautizado como el "misil inteligente", empleado en la guerra del golfo Pérsico, "no necesita ir dirigido al blanco sino que es enviado a buscarlo. Puede ser programado con una lista de objetivos con prioridades en cuanto a su destrucción; cuando el proyectil es disparado, lleva integrados entre sí una serie de mapas del territorio que tendrá que sobrevolar. Vuela a ras de tierra, percibiendo su posición y su rumbo y detectando los obstáculos, como árboles o edificios que debe sortear. Es capaz de detectar proyectiles antimisil y maniobrar para evitarlos, firmemente "determinado' a alcanzar el

el misil está dotado de

blanco óptimo de su lista, dependiendo de lo que se encuentre en el camino

una cámara de televisión adecuada puede también procesar información visual. Una vez ha descubierto su blanco, un tanque o un barco, por ejemplo, puede dar un rodeo sobre su presa "buscando' el punto más débil del objetivo y detectarlo según las instrucciones de su programa. Ya no se dispara al azar; ahora las balas acechan a sus víctimas, calculando el mejor modo de matarlas" pp. 6566 (el subrayado es nuestro).

23 Ibíd, p. 105.

24 C. Pérez, op. cit., p. 59.

25 F. Sergely, op. cit. p. 236.

Si

microelectrónica como el sector clave en el desarrollo tecnológico del mundo contemporáneo. No obstante, a su vez los desarrollos de la informática han incidido en la microelectrónica puesto que han facilitado, por ejemplo, la miniaturización y el almacenamiento de información en superficies microscópicas. De todas maneras, hoy el complejo electrónico ha generado una forma de organización que abarca a todos los sectores relacionados con la microelectrónica tales como la producción de computadores, satélites, robots, y telecomunicaciones en general. En el análisis de la industria microelectrónica se deben examinar aquellos sectores que comúnmente se consideran más importantes como los robots, los computadores y las telecomunicaciones, aspectos de los que hablaremos enseguida.

a). Informática: el desarrollo de la computación sólo fue posible debido al surgimiento del transistor, los semiconductores y especialmente el chip de silicio. La primera computadora se construyó en los Estados Unidos a mediados de la década k}e 1940, pero era una estructura gigantesca y poco práctica. En adelante el proceso de construcción de computadores apuntó a la disminución de tamaño, a aumentar la velocidad y precisión en el procesamiento de información. Desde el punto de vista estrictamente técnico el computador no responde a desarrollos de la ciencia, sino a unas aplicaciones efectivas de los desarrollos microelectrónicos. En los últimos 20 años se asiste a una avalancha en la producción de computadores que

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está transformando todos los aspectos de la vida actual, pues ha incidido a nivel productivo, laboral, familiar, educativo, cultural, etc. Tanta importancia ha adquirido el ordenador o computador que sobre él circulan todo tipo de mitos que nos hablan de sus virtudes redentoras, que ahora sí posibilitarán la sociedad del ocio y generarán nuevas condiciones para la vida humana en la tierra. La mitologización del computador ha generado una serie de falsas expectativas, ocultando sus verdaderos alcances y los negativos impactos que hoy, bajo el modo de producción capitalista, tiene para los seres humanos.

Además, lo importante radica en que el computador se convierte en el "ordenador del capital" 26 y se inscribe en el contexto de transformación del régimen de acumulación fordista, para dar paso a uno nuevo, de tipo flexible. Dentro de esa transformación, encontramos que el computador implica una nueva sujeción del trabajo al capital, novedosos mecanismos de explotación y una inédita forma de organización productiva en el interior de la antigua unidad fabril. Como efecto de una forma específica de apropiación del plusvalor por medio del uso del computador asistimos, en el contexto laboral y productivo, a una modificación de la relación básica del mundo capitalista (entre capital y trabajo) que en su conjunto está transformando la división internacional del trabajo, las relaciones entre trabajo productivo e improductivo y la organización sindical; pero ese impacto transciende lo puramente laboral para influir en la vida cotidiana y familiar. Examinemos brevemente los principales efectos de la informatización.

Un primer efecto, el más evidente, tiene que ver con el impacto de la computación sobre el mundo del trabajo. Existen diversos cálculos sobre el alcance del paro que producirá la generalización del uso de computadores en diferentes sectores productivos (industrias de autos, aviación, sector militar, etc), en las oficinas (desplazamiento de personal, secretarias, contadores) y a nivel burocrático-estatal. A pesar de las discrepancias en los cálculos sobre el

26 Ver: Paola Manacorda, El ordenador del capital. Razón y mito de la informática, H. Blume Ediciones, Madrid, 1982.

desempleo, se puede afirmar que en el seno del capitalismo industrial de "pleno empleo" se generará, por primera vez desde la crisis de los años 30, desempleo estructural 27 .

173

Al contrario de lo que dicen los cultores de los computadores, la generación de nuevos empleos en el sector informático no suplirá el desempleo productivo ocasionado por la utilización de los ordenadores. La informática origina desempleo, incluso en los niveles directamente relacionados con la generación de programas. De tal forma que hacia el futuro los programadores serán reemplazados porque los programas diseñarán programas 28 . A nivel administrativo y de servicios la informática también causa desempleo. Las secretarias, una porción importante de la fuerza laboral de oficinas en los países centrales, serán sustituidas. En este último sentido la informática acentuará el papel tradicional del machismo y la discriminación de la mujer 29 .

La nueva tecnología es un poderoso instrumento antisindical, que afecta la organización de los trabajadores en 4 direcciones: exceso de mano de obra, redistribución de la fuerza de trabajo, reconversión y desaparición de oficios. El efecto laboral en el mundo subdesarrollado es todavía más dramático si tenemos en cuenta que allí el factor trabajo ha sido clave en su vinculación al capitalismo mundial 30 . Es lógico deducir que en los países periféricos, como los de Nuestra América, los trabajadores sean fuertemente afectados por la revolución informática si, comparando con el caso de Europa occidental, sabemos que incluso allí, donde en el último medio siglo ha existido protección laboral, ahora se está hablando de la inseguridad laboral en cinco frentes: inseguridad en el mercado de trabajo, por la sobreoferta de trabajadores; inseguridad en el empleo, porque los empleadores pueden despedir fácilmente o usar trabajadores eventuales; inseguridad en el puesto, porque no hay restricciones al cambio de puesto o actividad; inseguridad en el trabajo, por existir malas condiciones de salubridad e higiene; e inseguridad en el ingreso, por la inestabilidad en los salarios 31 . Si tenemos en cuenta estas cinco formas de inseguridad laboral de las que hoy se habla en Europa, podemos concluir, sin mucho esfuerzo, que aquí las inseguridades son todavía mayores, pues, para citar sólo un caso, mantenerse vivo es bastante difícil y más si se es un trabajador sindicalizado o politizado.

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Los aspectos enunciados sobre las transformaciones en el mundo de trabajo tendrán a su vez un efecto cultural y social, ya que la universalización de los computadores transgrede la actividad productiva del hombre, una de las condiciones básicas de su existencia, tal y como sociológica y antropológicamente se ha considerado. El efecto cultural de las nuevas tecnologías es notable puesto que ya el objetivo no es trabajar con gente sino con máquinas, lo que tiende a crear un entorno cada vez más artificial, que ocasionará nuevos trastornos mentales por la soledad y el contacto exclusivo con ordenadores 32 . De tal forma, el papel del individuo en la sociedad informatizada es afectado en los tres aspectos que constituyen la

27 Entre algunos de los análisis sobre los efectos de las nuevas tecnologías sobre el empleo se destacan los de Adam Schaff en los libros varias veces citados y su contribución al Informe al Club de Roma, titulado Microelectrónica y Sociedad en la que el autor polaco redactó la parte concerniente al trabajo. Ver, también: Leonard Meertens, Crisis económica y revolución tecnológica. Hacia nuevas estrategias de las organizaciones sindicales, Editorial Nueva Sociedad, pp. 55 y ss.

28 M. Shallis, op. cit., p. 159.

29 Ibíd, p. 163.

30 Ibíd, pp. 170 173.

31 L. Mertens, op. cit. p. 102.

32 Ibíd, pp. 172 y s.s. Ver, también: Langdon Winner, "Viviendo en el espacio electrónico", Anthropos. Revista de documentación científica de la cultura, No. 94 95, Madrid, 1989, p.77.

esencia misma de lo humano: respecto a la naturaleza, a la técnica y al propio individuo 33 . En el primer aspecto se observa cómo la contradicción entre natura y cultura que ha moldeado toda la historia tiende a desaparecer en la medida en que deja de existir uno de los términos, la naturaleza, para ser sustituida por un mundo absolutamente artificial, lo que implica que la obra del hombre sobre la tierra ha llegado al límite de destrucción del ecúmene 34 . En el segundo aspecto, la técnica es visualizada cómo la máxima expresión de las posibilidades humanas por transformar -destructivamente- su entorno natural, y los procedimientos tecnológicos se consideran como la razón de ser del propio hombre, sin examinar sus efectos negativos; el computador aparece así como el nuevo fetiche, el ídolo de silicio. Y finalmente, la individualidad humana es drásticamente modificada, pues la desaparición del medio natural aumenta los requerimientos artificiales y tecnológicos, ocasionando una serie de frustraciones, propias de la alienación tecnológica y de la falta de contactos con la naturaleza y con la sociedad.

175

Michael Shallis, refiriéndose a las nefastas consecuencias de los ordenadores sobre el trabajo,

afirma:

La moderna sociedad industrial, de la que los computadores son la más actual expresión tecnológica, ya ha llegado a destruir la dignidad de la mayoría de las formas de

productos y los servicios que proporciona la nueva tecnología son casi siempre

innecesarios y su producción exige que se estimule la avidez dé estos productos, la envidia y avaricia de consumidores y productores. El computador hace innecesarias las habilidades de la gente y sólo compensa a una minoría por esta pérdida, exigiendo un alto grado de sofisticación técnica. Finalmente la máquina de trabajo acaba con nuestra capacidad de trabajar en cooperación y al servicio de los demás; nos distancia, destruye o interfiere los canales normales de comunicación humana, intenta agradar a nuestros instintos más básicos, y hace que nuestra liberación trascendental sea mucho más difícil. El trabajo de las máquinas no

merece en ningún sentido ser calificado de "buen trabajo", porque su efecto sobre el trabajador,

o sobre la persona a la que sustituye, es alienante, destruyendo las raíces que les unen a la humanidad 35 .

Los

Pero los efectos de la informatización se sentirán también en el plano de la vida familiar y cotidiana, si tenemos en cuenta que con el tiempo la posibilidad de llegar a un hogar totalmente informatizado ya no es sólo un sueño sino una auténtica pesadilla. Un hogar informatizado rompe los vínculos sociales, ya que las gentes en sus casas podrán realizar todo tipo de actividades sin desplazarse de un lugar a otro. Pero eso sucederá en los hogares de élite, pues

la vasta mayoría social, sin fuentes de trabajo ni subsistencia, acechará amenazadoramente la

tranquilidad de los hogares informatizados y para aislarlos todavía más, se construirán ciudades informatizadas, algunas de las cuales ya se proyectan en los Estados Unidos 36 .

Y el otro impacto significativo está relacionado con la democracia y la libertad individual. Los

cultores de la informática pregonan que ésta coloca por primera vez los cimientos de un orden

33 F. Gergely, op. cit. p. xx.

34 Langdon Winner sostiene que la irrupción de los computadores altera la concepción de espacio, puesto que las interacciones sociales son afectadas por la comunicación electrónica. Los objetos materiales ya no importan tanto por su existencia material, "real", sino por su proyección visual en los terminales de computadores. De esta forma, "los que moran en la tierra firme de las ciudades se enfrentan perplejos al triste descubrimiento de que las viejas granjas, fábricas, oficinas y negocios que creían cruciales para su sustento de repente pasan a ser marginales porque los actores de la red los juzgan deficientes", L. Winner, op. cit. p. 77.

35 Ibíd. p. 175.

36 Ibíd.

justo, igual, libre y democrático, como nunca antes había sido posible 37 . Se afirma que los individuos podrán disfrutar de todos los beneficios de la libertad al ser dueños de su propia

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información, al tener acceso rápido a las fuentes de información de todo el mundo, al poderse comunicar en fracción de segundos con diversos lugares, al beneficiarse de la sociedad del ocio. Cosas que suenan muy bonitas, pero que eluden los problemas de fondo: ¿quiénes determinarán el control de la población y la difusión de la información?, ¿por democracia sólo se entiende la participación en el "reparto" de la información y nada más?, ¿quién ha llamado a la gente a decidir sobre el futuro que escogerá en materia dé informática? Estos interrogantes nos conducen entonces a un plano absolutamente distinto al diseñado por los cultores de la información, porque en dichos análisis se desdeña el aspecto fundamental del poder y del tipo de organización social que regirá la sociedad informatizada. No se habla para nada, y eso es apenas obvio, puesto que los propagandistas de los beneficios de la informática son por lo general portavoces de las multinacionales de la microelectrónica, del poder de los monopolios mundiales que controlan la información, que desinforman y que reproducen una escala de valores inhumana. Hoy por hoy la microelectrónica es controlada a nivel mundial por grandes compañías multinacionales: IBM (que domina el 40 por ciento del mercado mundial), DEC, Unysis, control Data, Siemens, Ericsson, ITT. 38

Las perspectivas indican que la informática reduce aún más la autonomía individual, pues los Estados, los policías del mundo, los hospitales, los centros psiquiátricos; en fin, todos los focos de poder, podrán controlar mejor y más eficazmente a sus subditos. ¿No llegaremos así al establecimiento de una burocracia, una prisión o un asilo universal? 39 . Estamos asistiendo, en conclusión, a la generación de la sociedad totalitaria que tan vigorosamente denunció Herbert Marcuse en la década de 1960 40 , y eso en medio de una sociedad que usando los propios medios de comunicación nos repite hasta el cansancio que es democrática.

"En virtud de la manera en que ha organizado su base tecnológica, la sociedad industrial contemporánea tiende a ser totalitaria. Porque no sólo es 'totalitaria' una coordinación política- terrorista de la sociedad, sino también una coordinación técnica-económica no-terrorista que opera a través de la manipulación de las necesidades por intereses creados, impidiendo por lo tanto el surgimiento de una oposición efectiva contra el todo". Herbert Marcuse, El hombre unidimensional. Ensayo sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada, Ed. Planeta- Agostini, Barcelona, 1985, p. 33.

37 Una opinión en este sentido puede encontrarse en algunas de las intervenciones del libro de Uwe Kalbhen et al, Las repercusiones sociales de la tecnología informática, Ed. Técnos, Madrid, 1983, en el que se recogen versiones oficiales o semioficiales de diversos países, así como de diversas empresas privadas.

38 L. Mertens, op. cit.p.

39 L. Winner, op. cit, p. 80. 40 "En virtud de la manera en que ha organizado su base tecnológica, la sociedad industrial contemporánea tiende a ser totalitaria. Porque no sólo es 'totalitaria' una coordinación política terrorista de la sociedad, sino también una coordinación técnica económica no terrorista que opera a través de la manipulación de las necesidades por intereses creados, impidiendo por lo tanto el surgimiento de una oposición efectiva contra el todo". Herbert Marcuse, El hombre unidimensional. Ensayo sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada, Ed. PlanetaAgostini, Barcelona, 1985, p.

177

Como elocuentemente lo plantea M. Shallis:

haciéndonos cada vez más

dependientes de la manera en que se presentan las cosas, extendiendo lo que tenemos a

La revolución de la informática está cambiando nuestra vida

escalas cada vez mayores, enredándonos en sus intrincadas redes. También resulta paradójico

que la organización social

fuera de control social, en el sentido de que la sociedad no

elige el camino por sí misma, sino que éste le es presentado como un fait accompli 41 .

quede

Y no puede ser de otra manera si se considera que la informática está ligada al poder mundial de los intereses del complejo militar-industrial del capitalismo. En su origen mismo las tecnologías que se lanzan al mercado implican un proceso antidemocrático y la libertad que se nos ofrece es la de intoxicarnos con "drogas tecnológicas". Las nuevas tecnologías se convierten en potentes armas que mantienen las estructuras sociales vigentes, con el agravante que aquellas facilitan el control de la población, pese a la apariencia de una mayor libertad individual. La libertad y democracia que espontáneamente se le han atribuido a la informática no son más que una ilusión, "al igual que es una ilusión decir que el modo de producción flexible (en el que los computadores y robots tienen un papel importante) amplía las posibilidades de elección de productos de consumo, cuando la elección real estaría entre elegir productos y otras opciones." 42

En lo relativo a la división internacional del trabajo, los países pobres se ven afectados por la irrupción mundial de la informática. La importancia de tales países como proveedores de materias primas, fuerza de trabajo o energía es cada vez menos significativa; y la tecnología incrementa el desempleo estructural, la desigualdad social y concentra el poder económico en manos de grupos cada vez más reducidos pero más ricos y poderosos. Pese a que esas clases y sectores elitistas nos hablen de las bondades de la tecnología informática, ésta

aumentará el abismo que separa a los ricos y los pobres, tanto a nivel social como individual. Deberían ser abiertamente retiradas las falsas promesas que les hemos estado ofreciendo. Debería permitirse que los países subdesarrollados hicieran su propia elección en lugar de tener que aceptar la nuestra, las tecnologías que les hemos impuesto. Pero sufrirán

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menos que nosotros si descubren su propio camino, si resuelven sus propios problemas y asumen la responsabilidad de sí mismos, respetando una orientación más espiritual hacia la vida. Rechazando una tecnología y un estilo de vida ajeno a sus tradiciones ganarán mucho más de lo que pueden esperar alcanzar siguiendo las huellas de Occidente por un camino que rápidamente se convierte en una resbaladiza pendiente. Y si esto es cierto para los países no occidentalizados y para los pueblos pobres del mundo, también lo es para los pobres de nuestra propia sociedad; y no sólo para los pobres 43 .

b) Robótica: como otro desarrollo relacionado con la microelectrónica y la informática, hoy se construyen robots, que son empleados en determinadas actividades productivas. El término robot fue acuñado por el escritor checo Karel Kapec en 1920 y literalmente significa trabajador. Durante mucho tiempo los robots han constituido tema de ciencia ficción y de especulaciones sin sentido. Aunque el desarrollo de la robótica no ha sido tan rápido como el de los computadores, ya se presentan avances en diferentes campos, siendo Japón el país líder, que concentra hoy por hoy el 60 por ciento de todos los robots que hay en el mundo. El origen del

41 M. Shallis, op. cit.p. 181.

42 Ibíd, pp. 223 227.

43 Ibíd., p. 231.

robot como elemento del proceso productivo está relacionado con la necesidad del capitalismo de sustituir fuerza de trabajo en ciertas ramas de la producción, entre las que hoy sobresale la industria automovilística japonesa. Con la introducción de robots se pretenden reemplazar las energías humanas para aumentar la precisión y la eficiencia en ciertas actividades.

Los robots se diferencian de una simple máquina porque mientras éstas sólo pueden funcionar en una pieza o en una actividad específica, los primeros han sido diseñados mediante un sistema informatizado para realizar diversas acciones y obtener productos distintos. Este es un buen ejemplo de cómo la informática impulsa una transformación en otra rama productiva.

La función que en la automatización se le asigna a los robots forma parte de la utopía reaccionaria del capital, consistente en lograr el total desplazamiento del hombre por la máquina. Por eso entre los "éxitos" de los robots se exalta su contribución a la fábrica sin hombres, y por lo tanto, se supone, que sin problemas. En el informe Microelectrónica y Sociedad

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elaborado para el Club de Roma a principios de la década de 1980, se afirmaba sobre la unidad productiva robotizada que:

Se trata de fábricas totalmente automáticas, que pueden obtener pequeñas series de productos diferentes en una misma máquina. Una serie de máquinas herramientas de control numérico dispuestas en fila son provistas de materias primas por robots y gobernados por microordenadores, conectados a su vez en un ordenador central responsable de regular el ritmo de producción y de efectuar los aprovisionamientos. Los controles de calidad y los trabajos rutinarios de reparación son realizados por robots. Cualquier avería puede ser resuelta por el ordenador central, que reorganiza el esquema de tiempos de la producción. El ordenador principal puede estar enlazado con otro ordenador que contiene los planos detallados de construcción gracias a la técnica de diseño soportado por ordenador 44 .

Como se puede ver, es la unidad productiva libre de las incómodas . interferencias de capital variable, o de hombres, que no estorben a las máquinas automatizadas. Robots con estas pretensiones existen y en determinadas ramas productivas, como en la industria automovilística ^japonesa, su uso es generalizado. Se calcula que en 1986 en todo el mundo existían 175.000 robots, estando concentrado el 85 por ciento sólo en tres países: Japón, con 116.000; Estados Unidos y Alemania cada uno con 12.000 45 . Incluso hoy se habla de los robots domésticos y hasta de los í, robots sexuales, lanzados recientemente en el Japón.

El uso generalizado del robot está empezando a consolidarse, pero hacia el futuro, en la medida en que se reduzcan los costos, su empleo se extenderá a diversas actividades. Aquí nuevamente se aplica el célebre análisis de Marx en su capítulo "Maquinaria y Gran Industria" de El Capital, donde señaló que una de las condiciones básicas para la introducción de máquinas que sustituyan trabajo humano está directamente relacionada con los costos de su incorporación: si resulta más barata desplaza a la fuerza de trabajo 46 . Marx, con un criterio visionario que se anticipó a su tiempo,

44 Alexander King et al., Microelectrónica y Sociedad. Para bien o para mal, Ed. Alhambra, Madrid, 1982

45 L. Mertens, op. cit. p. 63, cuadro 2.1.

46 "Considerada exclusivamente como un medio para el abaratamiento del producto, el límite para el uso de la maquinaria está dado por el hecho de que su propia producción cueste menos trabajo que el trabajo sustituido por su empleo", Karl Marx, El Capital, Vol II, Siglo XXI Editores, México, 1988, p. 478. Ver, también, Rafael de la Cruz, Tecnología y poder, Siglo XXI Editores, México, 1987, pp. 21 y ss.

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había apuntado con respecto a la incorporación de la ciencia y la tecnología en la producción de máquinas:

La apropiación del trabajo vivo por el capital adquiere en la

inmediata. Por un lado, lo que permite a las máquinas ejecutar el mismo trabajo que antes efectuaba el obrero es el análisis y la aplicación -que dinaman directamente de la ciencia- de

leyes mecánicas y químicas

económica y la aplicación de la ciencia a la producción inmediata misma se torna en un criterio que determina e incita a ésta 47 .

invenciones se convierten entonces en rama de la actividad

una realidad

Las

Esta es la principal tentación para el capitalista y no un supuesto beneficio para el hombre. Por eso, no es sorprendente que existan fábricas de robots que producen robots, en las que se da el caso que de día son supervisadas por seres humanos y cuando éstos se marchan, en las noches siguen laborando controladas por otros robots 48 .

No obstante, a pesar de los sueños de los tecnopornógrafos, no es posible que el robot desplace a la fuerza de trabajo en todas las actividades, incluso se sabe de determinadas labores de la producción de autos que solamente pueden ser realizadas por seres humanos. Pero los efectos negativos también se empiezan a sentir en la medida en que, ante la baja de los costos de sus componentes microelectrónicos e informáticos, desciendan los costos de los robots.

c. Las telecomunicaciones: este sector también ha sido notoriamente transformado por los avances microelectrónicos. Con el nombre de telecomunicaciones se designan variados sistemas, que van desde el teléfono personal hasta sofisticados sistemas de televisión de alta definición, pasando por satélites, telemática e informática aplicada a la comunicación. Las telecomunicaciones se han modificado en relación directa con el desarrollo de la microelectrónica y su combinación con la informática y con la industria audiovisual. Las bases para los actuales avances se colocaron en las década de 1950 y 1960 con el desarrollo del transistor, la construcción del chip de silicio, la fabricación y puesta en órbita de satélites artificiales, el uso de fibras ópticas y otros sistemas de transmisión electrónica. En las telecomunicaciones también ha sido decisivo el papel

181

telecomunicaciones también ha sido decisivo el papel 181 4 7 Karl Marx, Elementos fundamentales parala

47 Karl Marx, Elementos fundamentales parala crítica de la economía política XXI Editores, Vol. II, 1972, pp. 226 227.

48 M. Shallis, op. cit. p. 97.

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desempeñado por la industria militar. A manera de ejemplo se puede mencionar que la teleinformática surgió en los Estados Unidos por las exigencias de la aviación militar de detectar la trayectoria de aviones enemigos, para lo cual enlazó computadores con teléfonos 49 .

Las transformaciones del proceso telecomunicativo desarrollan los sistemas hasta ahora existentes (telefonía, televisión, radio) y posibilitan nuevas aplicaciones en la medicina, la educación y en las actividades laborales y cotidianas. Los desarrollos más importantes en las telecomunicaciones se han dado en los sistemas de transporte de información, en la construcción de sistemas de computación y en el diseño de un sinnúmero de artefactos de uso cotidiano 50 . Como resultado se aceleran los contactos personales y de negocios a nivel nacional e internacional, crecen las necesidades de estar "informados", se transforman las relaciones entre las empresas, que para competir necesitan de un sistema adecuado y moderno de comunicación. Actualmente, en la lucha que las multinacionales libran por el dominio mundial, la inversión en comunicaciones constituye una prioridad estratégica.

Tal importancia adquieren las telecomunicaciones que de las 46 transformaciones tecnológicas más importantes que se vislumbran de aquí al año 2014, quince están relacionadas con el transporte, las comunicaciones y la información. Entre esos inventos se anuncia el televisor portátil ultrapla-no, el video-correo telemático, el minibusca personas traductor de alcance mundial, la conferencia video-móvil y el reloj telefónico de pulsera 51 .

El desarrollo de las telecomunicaciones indica el papel que adquieren los servicios en el capitalismo contemporáneo, respecto a los cuales debe ser sopesada su importancia. ¿Son ciertos los anuncios tnnfalistas, sobre la consolidación de una sociedad posindustrial informatizada y desligada de la producción? ¿Las comunicaciones son la expresión de nuevas relaciones productivas, en las que ha desaparecido la "dependencia" de la producción de bienes materiales? Al respecto se puede sostener que no existen evidencias empíricas consistentes que avalen esa interpretación, pues hoy,

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pese a todo lo que se diga, las telecomunicaciones siguen subordinadas a la producción de bienes materiales, e incluso su desarrollo ha sido posible porque forman parte de la producción capitalista y contribuyen a valorizar el capital en diversos sentidos (acortando el tiempo entre producción y consumo; disminuyendo las distancias geográficas entre los sitios productores de materias primas y los centros de consumo; abaratando los costos de la fuerza de trabajo; creando nuevas formas de consumo, etc). Además, económicamente hablando, su desarrollo como servicios no ha estado al margen de la reproducción del capitalismo contemporáneo en su conjunto, en el que ha adquirido una especial importancia el capital financiero, sector en el cual se observan los mayores adelantos en materia telecomunicativa.

Las telecomunicaciones se han convertido en uno de los negocios más importantes para el capitalismo contemporáneo, lo que se expresa en el férreo control monopólico que ejercen unas cuantas empresas a nivel mundial (ver gráfico No. 3). Ahora bien, la diversidad de sectores que

49 Patrice Flichy, Una historia de la comunicación moderna. Espacio público y vida privada, Ediciones Gustavo Gilí, México, 1993, p. 197.

50 Edward W. Ploman, Satélites de comunicación, Ediciones Gustavo Gili, México, 1985, pp. 35 36.

51 Antonio Pasquali, El orden reina. Escritos sobre comunicaciones, Monte Avila Editores, Caracas, 1991, p. 368.

184 configuran el complejo telemático (telefoní a, satélites, publicidad, televisión, radio, teleprocesos, etc) así

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configuran el complejo telemático (telefonía, satélites, publicidad, televisión, radio, teleprocesos, etc) así como los desarrollos tecnológicos hacen que se pierda de vista el poder económico, ideológico, político y cultural que está en juego, como si el desarrollo de las telecomunicaciones fuera producto de una necesidad neutral de comunicación por parte de la humanidad y no de los intereses particulares del capitalismo.

En el proceso de consolidación del nuevo desorden mundial y de una nueva división del trabajo, los avances tecnológicos de las telecomunicaciones son vitales en la disputa por el dominio orbital. Ciertos autores al hablar de la constitución de un mundo económico "central", regido por las multinacionales y conformado por unas 25 ó 30 megalópolis, que estarían al margen de las tradicionales fronteras "nacionales", consideran que eso es posible por la existencia de un sistema de telecomunicaciones altamente sosfisticado. Este permitirá desarrollar un mercado "interno" dentro de las megalópolis y entre éstas, por lo que sus habitantes se desatenderán tranquilamente del resto del mundo. Así, en el futuro inmediato importará el contacto comunicativo entre Nueva York y Tokio o con cualquiera de las otras ciudades "privilegiadas", antes que con el planeta en su conjunto. El orden mundial que se deriva ahora está marcado por una brutal polarización entre unos cuantos centros urbanos, con una espectacular tecnología telecomunicativa, en medio de la pauperización del resto de la humanidad. Esas megalópolis albergarán a finales de este siglo tan sólo unos 800 millones de personas, mientras que los otros 7.000 millones estarán totalmente marginados no sólo del desarrollo tecnológico sino de cualquier oportunidad de vivir dignamente 52 (ver mapa No. 3). Otros autores postulan el eclipse definitivo del Estado-nación, por la emergencia mundial de las telecomunicaciones, que permitirá a cada "ciudad" programar su propio desarrollo, sin tener en

52 Ver: Ricardo Petrella, "El futuro: la guerra entre dos mundos", El Tiempo, agosto 23 de 1992, p. 8A.

cuenta su antiguo hinterland (que puede ser, desde luego, todo el territorio de un país), para anunciar triunfalmente la victoria de la ciudad-Estado 53 .

Ciertamente, las telecomunicaciones ahondarán más la brecha entre el mundo pobre y el rico. Lo paradójico es que, aunque por primera vez esté interconectado el mundo y sus habitantes sean bombardeados minuto a

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minuto por mensajes audiovisuales, solamente una minoría está en capacidad y en condiciones de satisfacer las necesidades de consumo que, artificialmente, crean los mismos medios de comunicación. Por esta circunstancia deben ser tomados con circunspección los anuncios triunfales de los tecnofanáticos que nos predicen para los próximos años un "paraíso comunicativo", que en abstracto beneficiaría a toda la humanidad y no a una élite cada vez más reducida 54 .

El avance en las telecomunicaciones aumenta el influjo del capital especulativo (financiero), pues permiten efectuar transacciones, intercambios y transferencias sin que se efectúen operaciones reales, simplemente se realizarán registros contables en y por medio de los computadores. Ya hay hasta quienes llegan a hablar del surgimiento de una nueva forma de dinero: los electrones que circulan entre las pantallas de computador. Es el dinero simbólico llevado a su más alto grado de sofisticación 55 .

Pero en medio de tal refinamiento, el poder del capital que controla las comunicaciones nase puede ocultar, pues son pocas y poderosas empresas monopólicas las que dominan el mercado. Su poder se acrecienta con la privatización de los sistemas nacionales de telecomunicaciones en buena parte de los países periféricos, entre los que sobresalen los casos de

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Argentina, México, Brasil, Venezuela y ahora Colombia. En esos países, las más beneficiadas son las empresas multinacionales, que se están apropiando de empresas estatales construidas durante varias décadas. Y los consumidores que salen favorecidos pertenecen a las élites locales, mientras los pobres quedan distanciados, incluso de los elementos más tradicionales

53 Sebastián Grillo, "El advenimiento de la Ciudad Estado", Lecturas Dominicales, El Tiempo, noviembre 8 de 1992, p. 3.

54 Para un anuncio de esta naturaleza ver "Los superteléfonos", Summa, No. 53,1991, pp. 86 y ss. Algunos de los anuncios que con bombos y platillos se hacen son los siguientes: oído artificial transplantable para el 2003; robot oyente y vidente para el 2004; vista artificial para el 2011; ojo artificial completo para el 2014; desciframiento de la memoria humana para el 2014. Estas predicciones rebosan el ámbito de la comunicación para anunciarnos la convergencia entre electrónica y biología con el fin de superar problemas "naturales" de comunicación hasta ahora insalvables. Y si esto fuera posible en el plazo anunciado, ¿beneficiaría a toda la humanidad? ¿Es tan bella la realidad? Ver: A. Pasquali, op. cit., p. 368.

55 Joseph Weizembaum, un implacable crítico de la tecnología, hace esta interesante consideración:

"Hubo un tiempo en que la gente intercambiaba su trabajo directamente por productos. Después la moneda se convirtió en una cuantificación abstracta del trabajo humano. Más tarde los cheques y otros instrumentos financieros se volvieron una abstracción del dinero. Ahora nos estamos acercando a la denominada "sociedad sin dinero', en la que la carrera de los electrones en los computadores más allá de la capacidad de percepción de cualquier ser humano se convierte en una abstracción de los instrumentos financieros. Lo que vería un observador de otro planeta será gente trabajando laboriosamente para engrosar al máximo las corrientes de electrones que fluyen a su favor dentro de invisibles e incomprensibles computadores", Joseph Weizembaum, Tehnological Intoxication, citado por M. Shallis, op. cit, p. 77 (el subrayado es nuestro).

(como el teléfono común y corriente), por los elevados costos que conlleva cualquier sistema de comunicaciones, que ahora los Estados entregan en bandeja de plata a los grandes grupos monopólicos.

Como industria, las telecomunicaciones presentan un apreciable volumen de ganancias y, por

lo tanto, es un terreno de enconadas disputas por el dominio mundial. Eso ha llevado a algunos

analistas a considerar que nos encontramos en la época de la "sociedad digital" 56 , porque supuestamente la información y la comunicación adquieren más importancia que la producción. Esto, sin embargo, es dudoso, puesto que incluso los Estados Unidos, el país en el que se han desarrollado los más diversos sistemas de comunicaciones individuales y colectivos, no es una sociedad telemática, en la que los servicios y comunicaciones sean más importantes que la producción. Al respecto sólo basta colocar un ejemplo elemental. La importancia de la comunicación se puede demostrar midiendo la demanda de información con fines utilitarios, y si ésta es sensiblemente más importante que la demanda de bienes y servicios, podemos afirmar que estamos en una sociedad telemática, posindustrial. Y eso en ningún lugar del mundo existe, ya que en los Estados Unidos en el período 1947 -198á, con relación al Producto' Interno Bruto (PIB), la demanda final de bienes y servicios pasó del 94 al 92 por ciento, mientras que en el mismo lapso la información utilitaria sólo pasó del 3.3 al 6.6 por ciento. Según un analista, al ritmo actual "se necesitarían 653 años para que el porcentaje del PIB invertido en información igualara el gasto industrial-mercantil" 57 .

Desde el punto de vista del capital, la revolución en las comunicaciones es clave en varios sentidos: a nivel productivo, porque permite la interconexión rápida, segura y a menor costo de los mercados estratégicos, lo que es importante en la competencia que libran las multinacionales por el control del mercado mundial. Esto es fundamental en procesos de producción, carecterizados por la generación de productos con un corto ciclo o desechables, que requieren de una recuperación rápida de la

187

inversión inicial; a nivel de homogenización de los hábitos de consumo, Entre diversos lugares del mundo, para incrementar las ventas y dominar a potenciales consumidores; a nivel financiero, porque si algún sector se ha visto beneficiado por la revolución comunicativa es éste, lo que ha

(facilitado la consolidación de las actividades especulativas, de los negocios e intercambios a

través de las pantallas, las transferencias ficticias, el Control de las economías de los países; y

a nivel ideológico .porque a través

.-, de los diversos sistemas de comunicación no sólo se gentera un servicio rentable que produce ganancias a empresas multinacionales, sino que se reproducen unos valores y una específica forma de dominación ideológica acordes con el capitalismo.

Si se toman en consideración los intereses del gran capital, habría que plantearse una serie de problemas reales, que se desprenden del control transnacional de las comunicaciones:

1. Mirando los procesos de integración tecnológica y las maniobras de concentración

político-industrial, "es lícito suponer que la banaliza-ción de tales servicios encubra de hecho un mundo de comunicaciones humanas siempre más controlado, a nivel de canales y contenidos por grandes hegemonías tecno-políticas". La Guerra del golfo Pérsico reveló un mundo polarizado de una manera esquizofrénica: pocos emisores que controlan a cientos de millones de teleespectadores.

56 Ver las referencias de Patrice Flichy, op. cit.t p. 184.

57 A. Pasquali, op. cit. p 367.

2.

¿Qué pasa con la palabra impresa, la "sociedad de la lectura", cuando es imposible

transferir a imágenes computarizadas toda la cultura desarrollada hasta el presente? ¿Desaparecerá la base sobre la cual se ha sustentado la cultura humana durante miles de años?

3. ¿Qué pasará con la diversidad cultural? ¿Debemos renunciar a ella, en medio de la

contaminación cultural? 58

Con relación al tema de la identidad cultural, recientemente Vargas Llosa ha puesto en entredicho su misma existencia, como algo diferente a la cultura universal, que tendría entre una de sus expresiones a los medios de comunicación de masas. Este autor se inclina, entonces, por negar cualquier posibilidad de preservación de la cultura nacional, puesto que esto sería retrógrado y correspondería a intereses conservadores, propios de un espíritu de "tribu" y no de la cultura universal. Esta es una visión tecnocrática y justificadora de los procesos de dominación cultural, a

188

nombre de un universalismo abstracto, que considera que lo nacional y lo internacional son antagónicos, como si la verdadera posibilidad para desarrollarse culturalmente fuera vinculándose acríticamente a un orden multinacional de productos culturales desechables, renunciando a su propia historia y configuración nacional. Patria es humanidad, decía José Martí, para referirse a la relación entre lo propio y lo "ajeno" y para señalar que los valores verdaderamente universales son aquellos que se incorporan al ser nacional, a partir de una realidad concreta. El falso universalismo de Vargas Llosa, de tinte norteamericano, por lo demás, forma parte de la andanada ideológica neoliberal y de un culto obtuso de las transformaciones de los medios masivos. Tal culto pretende que todos nuestros países se conviertan en "suburbios" de Estados Unidos a nombre de la seudo-modernidad y de una mal entendida cultura universal, dando por sentado también que los medios de comunicación no tienen nada que ver con el poder multinacional, sino que son uno de los mejores reflejos de la democracia y la soberanía del consumidor que proporciona la economía de mercado. 59 .

58 Ibíd, p. 370. También ver: E. Ploman, op. cit, pp. 214 215.

59 Entre algunas de las opiniones de Vargas Llosa con respecto al mercado cultural, o la manera como funciona armónicamente el libre mercado en la producción de bienes culturales para que se beneficien soberanamente los consumidores, están las siguientes:

La libertad cultural "está mejor garantizada con el mercado y con el internacionalismo que con el despotismo ilustrado y el nacionalismo económico, las dos fieras agazapadas detrás de las patrióticas banderas de la excepción culturar. "Uno de aquellos ideales de nuestra juventud, el desvanecimiento de las fronteras, la integración(!!)de los pueblos del mundo dentro de un sistema de intercambios que beneficie a todos y, sobre todo, a los países que necesitan con urgencia salir del subdesarrollo y la pobreza, es hoy en día una realidad en marcha. Pero, en contra de lo que creíamos, no ha sido la revolución socialista la que ha llevado a cabo esta internacionalización de la vida, sino sus bestias negras: el capitalismo y el mercado. Esto es lo mejor que ha ocurrido en la historia moderna, porque

echa las bases de una nueva civilización a escala planetaria organizada en torno a la democracia política, el predominio de la sociedad civil, la libertad económica y los derechos humanos. El proceso está apenas

en sus comienzos y se halla amenazado "

los términos de nación y cultura, como si hubiera entre ellos una indisoluble simbiosis, y,

peor todavía, hacer depender la integridad de ésta del fortalecimiento de aquella eso significa el proteccionismo cultural es empeñarse en revertir el proceso integrador del mundo contemporáneo y una amanera de votar por el retorno de la humanidad a la era de las tribus. Muerto el comunismo, el colectivismo y el estatismo, resucitan detrás de otro artificio parecido al de la 'clase' revolucionaria: la nación"

por el nacionalismo".

Asociar

189

El paraíso comunicacional que se nos anuncia a diario, es la expresión palpable de un auténtico colonialismo cultural, no importa que el término hoy no esté de moda y avergüence a más de un investigador. Eso se expresa particularmente en Nuestra América, donde se presenta el proceso más acelerado de desarraigo cultural y de transculturación, cosa que se observa ya hasta entre los analistas de los medios y la comunicación, que han optado por abandonar el análisis socio-político y cultural del problema, "mudándose a menos incómodos estudios semiológicos o funcionalistas" 60

Adicionalmente, el hecho de que se desarrollen las autopistas de información, como la que actualmente toma impulso en Estados Unidos que llevará a que una persona pueda tener contacto directo con más de 500 canales de televisión de todo el mundo, no es una perspectiva halagadora para la humanidad. Por el contrario, es la caída en la más densa red de dominación ideológica hasta ahora producida en cualquier momento de la historia. Asistimos a la brutalización y banalización completa del ser humano. Con razón, se puede decir que en el

diccionario del Nuevo Orden Mundial, Cultura es sinónimo de televisión. El Homo televisivus es

la máxima creación de la revolución en las telecomunicaciones y es visto por los cultores de los

medios como el último peldaño en la evolución humana 61 .

alguien nacido en tierras de los andes suramericanos, y además con una amplia cultura libresca, sea hoy uno de los portavoces más furibundos de la uniformidad cultural de la humanidad (un crimen tan grande como el de la muerte física de millones de seres humanos) a nombre de la libertad de mercado y de la internacionalización cultural. Y que, a partir de una aplicación vulgar de la teoría del mercado al ámbito cultural, descalifique de manera intolerante

todo lo que se oponga a la hegemonía cultural de Estados Unidos, como supervivencias del espíritu de la tribu y como regreso a la época de las cavernas. Ese es un discurso etnocida como el de cualquier vulgar colonizador del siglo XIX, que elogia la "civilización" de los imperios

y que exige la destrucción de todos los que osen oponerse, porque simplemente son

"retrógrados". Hoy los retrógrados son los que se opongan a la hegemonía cultural de Estados

Unidos y como tal, en la lógica del escritor "universal", deberían desaparecer, porque son fósiles vivientes en estos tiempos de internacionalización yanqui.

190

De todas formas en éste, como en todos los sectores de las transformaciones tecnológicas de

la Tercera Revolución Industrial, la tendencia hacia la cual se orienten las transformaciones

técnicas y productivas depende del enfrentamiento, soterrado o abierto, entre las fuerzas del capital y las clases subalternas. Si la tendencia actual hacia la universalización y homogeniza-

ción cultural se impone, eso no solamente sería una tragedia para la humanidad -por la

Mario Vargas Llosa, "Tribus y mercado", El Tiempo, Lecturas Dominicales, enero 23 de 1994, pp. 11 12 (los subrayados son nuestros). Resulta un poco extraño que

60 A. Pasquali, op. cit., p. 18.

61 Mario Bunge en un breve artículo de prensa sostiene que en la actualidad toda lucha anticapitalista está de antemano condenada al fracaso porque la televisión bloquea cualquier posibilidad de transformación social. Arguye, además, que con televisión no se hubieran presentado ni las revoluciones sociales del siglo XX, ni la guerra del Vietnam ni nada que hubiera alterado al capitalismo mundial. De ahí, es fácil concluir que la lucha socialista no tiene futuro por la existencia de la televisión y, adicionalmente, porque el capitalismo ha solucionado los problemas materiales de la población. Así, nos dice el epistemólogo, "cuando se dispone de lo imprescindible para sobrevivir, y cuando se puede poner en marcha a voluntad la máquina de soñar, no se sienten deseos de luchar", Mario Bunge, "Socialismo y televisión", El Colombiano Dominical, mayo 16 de 1993, p. 3. No sabemos en que país viva Mario Bunge, pero de seguro no es en ninguno del Tercer Mundo, pues el 80 por ciento de la humanidad no dispone de lo imprescindible para sobrevivir.

desaparición de la diversidad cultural-, sino que nos conduciría a. un futuro poco esperanzador, en el que primarían el unanimismo, nuevas formas de intolerancia y de control económico, político e ideológico, hasta ahora desconocidos. Ante las transformaciones telecomunicativas es preciso reivindicar el derecho a que los pueblos puedan participar en su gestión y en concordancia, con la diversidad cultural del mundo, rompan con el proyecto unificador del "Gran Hermano" orweliano, que ahora nos viene desde la extrema derecha en su versión made in USA.

B. Biotecnología

Paralelamente al desarrollo de la microelectrónica, en el seno del capitalismo se está

presentando otra transformación de indudables alcances en el futuro inmediato, aunque con relación a aquella esté menos consolidada; nos referimos a la biotecnología. Por biotecnología

se suelen entender dos cosas íntimamente relacionadas: un conjunto de principios científicos e

ingenieriles (apoyados principalmente en las llamadas ciencias de la vida) que tienen como objetivo su aplicación a procesos de producción material a través de agentes biológicos, para

conseguir determinados bienes y servicios; y una serie de técnicas que manipulan sustancias vivas o parte de ellas con el fin de modificar un producto (una planta, un animal, o parte de ellos) u obtener un servicio 62 .

La biotecnología, a nivel productivo en la historia del capitalismo y a nivel teórico práctico en la

historia de la técnica y de la ciencia, representa una serie de cambios extraordinarios, muchos

de los cuales parecen de ciencia

191

ficción. Desde el punto de vista de la historia de la sociedad en general y del capitalismo en particular, por primera vez existe la perspectiva -que ya es real en algunos lugares del mundo, principalmente en los Estados Unidos- de que el hombre pueda romper con su ancestral dependencia de la tierra, considerada como el medio de producción universal, para la generación de alimentos, materias primas agrícolas y ganado. Para llegar a ese punto, históricamente respecto a la subordinación de la industria a la agricultura el capitalismo ha conocido varias fases: al principio fue una penetración tímida, de negociación y de concesiones

a los terratenientes, para convertir a los campesinos en trabajadores asalariados sin

transformar las condiciones técnicas y sociales del campo o afectándolas tangen-cialmente; en

un segundo momento, se inició el proceso de modernización del agro con la introducción de

maquinaria especializada (destacándose el uso de tractores) para hacer más productiva a la tierra; una tercera fase más reciente, conocida como "revolución verde o "revolución de las semillas", significó la penetración acelerada del capitalismo en el campo, mediante el uso de productos químicos y biológicos encargados de acelerar el ciclo de las cosechas, facilitar el tratamiento técnico del suelo, crear sistemas artificiales para acelerar el tiempo de crecimiento de las plantas y aumentar los niveles de producción (tales como regadío, fumigación aérea, control técnico). Esta penetración capitalista propició la introducción de paquetes tecnológicos sofisticados que aumentaron la producción agrícola y, ante el uso indiscriminado de fungicidas y pesticidas, contaminaron el medio ambiente (ver cuadro No. 3).

La revolución verde, que debe ser considerada como el complemento agrario del fordismo, tuvo

para el capitalismo indudables alcances tecnológicos, sociales y económicos en la perspectiva de irradiar la relación social capitalista a diversos lugares del mundo, transformando directamente las relaciones precapitalistas o subordinándolas. Eso significó el control de las mejores tierras de buena parte del mundo por parte de las empresas multinacionales

62 Salvador Arias Péñate, Biotecnología. Amenazas y perspectivas para el desarrollo de América Central, Ed. DEI, San José, 1990, p. 43.

productoras de alimentos y la modernización forzada de la explotación agrícola mediante la expropiación de los campesinos. Si todo esto logró la revolución verde, lo que se avecina con la biotecnología es radicalmente distinto.

191

Si todo esto logró la revolución verde, lo que se avecina con la biotecnología es radicalmente

193

194

procesos de manipulación genética encaminados a modificar una determinada especie vegetal

o animal, sin que necesariamente la aplicación de esos experimentos tenga que regresar a la

tierra, aunque uno de los objetivos de la biotecnología sea el de aumentar la productividad agrícola. De ahí que muchos de los productos de la biotecnología sean puramente sintéticos y hayan roto la dependencia histórica frente al suelo. Tal es el caso, por ejemplo, de la producción de cierto tipo de edulcorantes (azúcares) que incluso se pueden llegar a obtener del petróleo, como el aspartamo (una sustancia 200 veces mas dulce que el azúcar de caña) 63 .

Como resultado de esta ruptura fundamental la producción de alimentos, carne, y ciertas materias primas no estará sujeta a los vaivenes de los ciclos productivos propios de la producción agrícola o pecuaria. Por el contrario, la revolución biotecnológica implica el intercambio de información genética entre seres vivos, partiendo de criterios de selección realizados por el hombre, lo que motivará grandes cambios en los sistemas productivos, así como generará nuevos productos hasta ahora desconocidos y que nunca se hubieran conseguido en forma natural 64 . Para sólo mencionar un caso de esto último, hoy se produce mantequilla de cacao, materia prima para la industria procesadora de ese fruto, no a partir del cacao sino del aceite de palma 65 .

Por supuesto, una transformación de tanta importancia no es una cuestión exclusivamente técnica o científica, sino que en el capitalismo forma parte de los procesos de valorización y de incremento de la ganancia. En ese sentido la biotecnología origina un sinnúmero de transformaciones en cadena, que finalmente reforzarán las relaciones capitalistas en aquellas tierras que sigan siendo indispensables en el nuevo paradigma tecnológico. Ya se vislumbran algunas de las transformaciones que produce la biotecnología desde el punto de vista de la lógica del capital: se consolidará un nuevo tipo de organización agrícola que, por ejemplo, en Estados Unidos traerá la desaparición de los granjeros, la base de la agricultura de ese país, y

el consecuente reforzamiento de las empresas monopólicas. Se calcula que en Estados Unidos

desaparecerá 1 millón de granjas de aquí al año 2000 66 . Y no podía ser de otra manera si se

consideran los costos que se

195

necesitan para desarrollar un programa biotecnológico, que además requiere de una infraestructura adecuada, hasta el punto que hoy ya se habla de la granja informatizada. Esta será administrada por computador y el ganado será cuidado y atendido electrónicamente. En el interior de las unidades productivas también se modificarán las relaciones salariales hasta hoy vigentes, pues la vinculación de fuerza de trabajo se guiará por otro tipo de criterios: normas de tiempo diferentes, distinta intensidad laboral, diversos niveles de calificación, etc.

En general, desde el punto de vista capitalista, la biotecnología conduce a un acelerado proceso de concentración y centralización de capital a nivel agrícola, en una dimensión mucho mayor que la hasta ahora conocida, tanto en la economía interna de los países como a nivel internacional. Las multinacionales norteamericanas dominan el mercado mundial de la biotecnología y controlan el 96 por ciento de las patentes que se producen en el mundo. Ese dominio se facilita porque esas mismas multinacionales han controlado hasta hoy la comercialización mundial de alimentos y productos agroindustriales. También a este nivel son

63 L. Mertens, op. cit. p. 74.

64 S. Arias Péñate, op. cit, p. 46.

65 L. Mertens, op. cit. p. 75.

66 Gonzalo Arroyo, "El desarrollo reciente de la biotecnología", en C. Ominami, op. cit, p. 108

pocas las empresas que dominan el mercado mundial: Hoechst, Basf, Bayer, Nestlé, Montsan- to, Dupont, Ciba Geigy 67

En segundo término, se prevé un cambio en la regionalización productiva a nivel mundial: los

países centrales controlarán la agricultura, debido a su superioridad técnica y financiera y por haber roto la dependencia estructural que hasta ahora conocían respecto a la agricultura de los países tropicales. Se presentará, entonces, un drástico cambio en la generación de productos o de materias primas y muchos de los países que antes eran abastecedores importantes de distintos productos agrícolas dejarán de serlo. Eso ya se observa en algunos productos, como el azúcar, el cacao, la vainilla, la soya, la harina de pescado. De esta forma se ven directamente afectados los pequeños productores latinoamericanos, asiáticos y africanos. Incluso la biotecnología influye en la baja de la exportación de productos minerales, pues mediante el uso de bacterias se extraen minerales y concentrados de baja ley "porque aceleran la producción de soluciones químicas fuertes que disuelven compuestos minerales normalmente insolubles y que contienen cobre, zinc, níquel y plomo, entre otros. Hoy en día, el

obtiene de este

15 por ciento aproximadamente del cobre producido en Estados Unidos modo" 68 .

se

196

Diversas circunstancias influyen para que la biotecnología transforme la distribución geográfica de la agricultura mundial, entre las que sobresalen: las modificaciones genéticas en plantas y animales; la incorporación de tierras áridas o improductivas hasta ahora no utilizadas; la adaptación de especies a otros ecosistemas naturales; el mejoramiento genético de variedades autóctonas, sin necesidad de cruces ni injertos, que posibilitan el aumento de la productividad en las zonas de origen 69 . Y esas transformaciones desde luego afectan a las economías campesinas principalmente por alterar el semimonopolio campesino en la producción de bienes alimenticios. Ante esa avalancha multinacional, que altera la oferta de productos básicos (como granos y harinas) las economías campesinas tendrán pocas posibilidades de sobrevivir.

En el ámbito mundial la biotecnología afecta la división internacional del trabajo hasta ahora predominante, donde las exportaciones de bienes primarios (con un peso bastante alto de los productos agrícolas) todavía representan el 80 por ciento de nuestros ingresos 70 . De alguna manera la drástica caída de los precios de los productos agrícolas en los últimos años, la ruptura de acuerdos internacionales (como el del café) entre productores y consumidores, el aperturismo agrícola en los países pobres y el proteccionismo en los industrializados, son una expresión de un nuevo orden económico agrícola mundial, jalonado por las transformaciones biotecnologías. De tal forma, podemos decir, que con la irrupción de la biotecnología termina de hecho y es fuertemente golpeado desde el punto de vista analítico el sofisma conceptual de las ventajas absolutas y comparativas propia de la "teoría pura" del comercio internacional, desde los tiempos de David Ricardo. ¿Qué ventajas podrán tener nuestros países para competir a nivel internacional, si los productos generados a través de la abundante y barata fuerza de trabajo, de tierras de buena calidad y de recursos naturales y materias primas ya no son competitivos a nivel internacional, porque en laboratorio y de manera artificial se generan productos más diversos, más baratos y a mayor escala?

Lo que ya se muestra es que la tierra, los recursos naturales y la fuerza de trabajo están pasando a un plano secundario en la nueva división internacional del trabajo, por tal razón no

67 L. Mertens, op. cit. p. 69. 68.

68 Ibíd, p. 65.

69 S. Arias Péñate, op. cit., p. 46. 70'.

70 Ver: J. Meertes, op. cit. p, 71

es extraño que hoy las multinacionales estén cambiando de estrategia. De "un proceso de acumulación extensivo" que colocaba el énfasis en la baja de costos

197

unitarios del producto mediante una producción en gran escala, se está pasando a un régimen de "acumulación intensiva", en el que lo principal es "reducir los costos de producción y aumentar la ganancia por unidad producida, aunque su realización se origine en mercados más restringidos" 71 .

Teniendo en cuenta esta estrategia del capitalismo en su fase de interna-cionalización, no pueden aparecer como muy reconfortantes para nuestros países (tal vez con la excepción de Cuba) los eufóricos anuncios que sobre la biotecnología y la industria genética realizan los cultores de esta técnica. Los "nuevos redentores" 72 anuncian triunfalmente que por primera vez existen posibilidades reales de generar alimentos para abastecer las necesidades de toda la tierra, que se pueden curar enfermedades endémicas, que se romperán la dependencia del clima y de los ciclos hidrológicos y mil bellezas por el estilo. Como si el problema de fondo fuera técnico y no social, económico y político, y el asunto hubiera dejado de estar relacionado con el control y dominio que sobre esas técnicas ejerce el capital transnacional.

Incluso, hoy nos debemos alarmar por los problemas éticos que plantea la ingeniería genética con relación a la no muy lejana y terrible posibilidad de manipular la propia vida humana. Aunque en este punto exista mucha fantasía y especulación vacua, lo único cierto del caso es que nos acercamos a los problemas más agudos del proceso evolutivo, hasta el extremo de existir la perspectiva de una alteración de la vida en el laboratorio. No es raro pensar en este aspecto si se constata que en su breve lapso de existencia, la ingeniería genética y la biotecnología han conocido tres mo- ^ mentos: primero, se manipularon microorganismos, a nivel de la industria farmacéutica y la minería con pocos resultados de rentabilidad; segundo, se realizaron manipulaciones genéticas con vegetales y animales no humanos. Aquí uno de los mayores logros fue la modificación en laborato-

198

rio del primer animal, el llamado ratón de Harvard 73 ; y tercero, se está intentando aplicar la ingeniería genética al propio ser humano, lo que ya presenta los primeros resultados si tenemos en cuenta el anuncio hecho en los Estados Unidos a finales de octubre de 1993 sobre la clonación, por primera vez en la historia, de un embrión humano 74 .

Para demostrar los reales peligros de la ingeniería genética, colocaremos dos ejemplos, casi nunca considerados en los análisis económicos que se hacen de la biotecnología. Antes de señalar estos dos ejemplos conviene recordar que en la historia del capitalismo, desde el siglo XIX, en Europa y Estados Unidos, la biología se ha convertido en un arma de justificación de la dominación capitalista e imperialista con tintes racistas. Recuérdese que a partir de la biología

71 S. Arias Péñate, op. cit., p. 141.

72 El término es usado por el español José Sanmartín para referirse a los propagandistas de la ingeniería genética y la biotecnología que pronostican maravillas sobre su futuro. Ver su libro: Los nuevos redentores. Reflexiones sobre la ingeniería genética, la sociobiología y el mundo feliz que nos prometen, Ed. Anthropos, Barcelona, 1989. Un resumen de este libro se encuentra en Los Nuevos Redentores y el mundo feliz que nos ofrecen, ponencia presentada al encuentro "Las comunicaciones del siglo XXI y la Universidad del futuro", Medellín, septiembre de 1993.

73 José Luis Solleiro y Elena Árteaga, "Patentes de Biotecnología: amenazas y opciones para América Latina", Comercio Exterior, Vol. 40, No. 12, diciembre de 1990, p. 1163.

74 José Sanmartín, op. cit. pp. 77 y ss. Sobre el caso de la colonización de embriones humanos ver: Hugo Hoenigsberg, "£/ mundo feliz de Husley", El Espectador, 27 de octubre de 1993, p. 12.A

se pretendió demostrar "científicamente" la superioridad de la "raza" blanca sobre las demás, la

pureza de sangre de los nobles y la burguesía -concepción que llegó incluso a influir en el naturalismo literario de fines del siglo XIX-. En la década de 1920, la biología permitió justificar las restricciones en el ingreso de los miembros de ciertos pueblos y tipos raciales a los Estados Unidos 75 .

El primer ejemplo está relacionado con algunas tendencias de la ingeniería genética que comparten las andanzas del sociobiologicismo, al considerar que lo que el hombre sea -un artista, un hampón, una prostituta, un revolucionario- no es resultado de un determinado medio

social, cultural o educativo sino de un fatalismo biológico o genético: "El hombre es lo que es por sus genes", suelen decir los sociobiologicistas. A partir de esta consideración tan arbitraria, ciertos antropólogos tremebundos llegan a plantear que el hombre es criminal por naturaleza y que eso se debe a una determinada disposición genética 76 . La ingeniería biológica llega hasta

el punto de plantearnos que es necesario utilizar los procedimientos de la genética sintética

para desembarazarnos de los genes que ocasionan conductas indeseables. Para lograrlo, algunos piensan que se debería seguir el siguiente procedimiento: localizar los genes indeseables que

199

ocasionan las conductas patológicas o agresivas para poder eliminarlos. Así se originaría un perfecto organismo humano que, luego, podría ser sometido a clonación para que se reprodujeran los seres humanos perfectos y de buena conducta 77 .

Hay que remitirse a la biología, porque desde el siglo XIX esta disciplina se ha convertido en el arma de legitimación de la supuesta superioridad racial, del dominio imperialista y de otras maravillas por el estilo. Al respecto es bueno recordar la forma cómo surgió la eugenesia - "disciplina" seudocien-tífica que intentaba demostrar que el comportamiento humano dependía

de factores genéticos-, tal y como certeramente lo recalca el historiador Eric Hobsbawm:

En el racismo, cuya importancia en el siglo XIX es difícil exagerar, la biología fue fundamental para la ideología burguesa teóricamente igualitaria, ya que pasó de la sociedad a la naturaleza

la responsabilidad de las evidentes desigualdades humanas. Los pobres eran pobres porque

habían nacido inferiores. Así, la biología

política

relación entre la eugenesia y la nueva ciencia de la "genética", que prácticamente nació en

torno a 1900

de reproducción selectiva familiares en la agricultura y la ganadería, precedió de forma notable

a la genética. El nombre data de 1883. Fue fundamentalmente un movimiento político,

protagonizado casi que de forma exclusiva por los miembros de la burguesía o de la clase media, que urgían a los gobiernos a iniciar un programa de acciones positivas o negativas para mejorar la condición genética de la especie humana. Los eugenetistas extremos creían que la condición del hombre y la sociedad sólo podría ser mejorada mediante el perfeccionamiento genético de la especie humana, concentrando o estimulando las variantes humanas valiosas (identificadas por lo general con la burguesía o con razas adecuadamente matizadas como la "nórdica) y eliminando las variantes indeseables (identificadas por lo general con los pobres, los pueblos colonizados o los extranjeros) 78 .

La eugenesia que era un programa para aplicar al género humano las técnicas

.era potencialmente la ciencia de la derecha

vínculos entre la biología y la ideología son especialmente evidentes en la

Los

75 J. Sanmartín, Los nuevos redentores, p. 95.

76 Ibíd., pp. 105 y ss.

77 Ibíd p. 83.

78 Eric Hobsbawm, La Era del Imperio (1875 1914), Ed. Labor, Barcelona, 1989, pp. 252 253.

El segundo ejemplo a considerar tiene que ver con la criminalística. Según ciertos estudios genéticos efectuados a la población carcelaria de los

200

Estados Unidos, se llegó a la discutible interpretación, además con un burdo manejo estadístico, que los delincuentes lo son porque tienen una cierta disposición genética para serlo; en concreto, porque poseen un cromosoma y de más 79 . El dichoso cromosoma se convirtió desde fines de la década de 1960 en el objetivo de muchos sociobiólogos que creyeron haber descubierto la razón genética de la criminalidad y la delincuencia. Estos llegaron hasta el extremo de proponer que si, cuando una mujer esperara un hijo, mediante análisis genéticos se determinaba que éste era portador del indeseable cromosoma XYY, lo lógico era que abortara para impedir el nacimiento de un delincuente. Pero eso no es todo, en 1973 se supo del caso de una madre que abortó voluntariamente al ser informada que el hijo que iba a dar a luz era XYY. 80

Como el lector podrá observar, por desgracia nos dejamos de mover en el resbaladizo terreno de la ciencia ficción para afrontar la terrible realidad, como se ha puesto de presente con la reciente clonación de embriones humanos, que muestra la perspectiva nada grata de la reproducción de copias humanas idénticas 81 . Hemos concluido este punto, indicando las tremendas repercusiones que sobre la humanidad pesan al realizarse unos experimentos e investigaciones controlados por unos intereses concretos,

201

de las multinacionales capitalistas de unos cuantos países. Aquí se aborda entonces el problema básico de la ciencia y la tecnología, el relativo a su control por un reducido aparato industrial militar con las consecuencias negativas que esto tiene para toda la humanidad.

C. Nuevos Materiales

En los últimos años ha cobrado fuerza la denominación "nuevos materiales" para referirse a la producción en laboratorio de materiales que sustituyen a algunos elementos (minerales o metales) de la naturaleza. El surgimiento de nuevos materiales es un complemento indispensable a la consolidación de la microelectrónica y la biotecnología. Los nuevos

79 "Los cromosomas son cuerpos diminutos que se hallan dentro del núcleo de las células vivas La dotación cromosómica humana normal es de veintitrés pares o, lo que es lo mismo, 46 cromosomas.

Uno de estos pares está constituido por los cromosomas sexuales de los que se conocen dos tipos: X y Y.

La combinación XX es la propia del sexo femenino y la XYdel masculino .Los seres humanos nacen en

ocasiones con un número irregular de cromosomas, condición conocida como aneuploidia (del griego ploidy unidad, y aneu, desigual). Las aneuploidias qromosómicas se asocian a veces con síntomas físicos

o mentales, de lo que es un buen ejemplo el síndrome de Down (mongolismo). Existen también aneuploidias de los cromosomas sexuales. Un ejemplo es la presencia de un cromosoma X extra, en individuos de aspecto masculino: en lugar de tener un cariotipo (imagen cromosómica completa)

normal, con unos cromosomas sexuales XY, sus cromosomas sexuales son del triplete XXY Esta condición se identifica típicamente con un desarrollo más lento y en ocasiones incompleto de los caracteres

otros varones hay un cromosoma

Yde más. El primer caso descrito por la literatura médica fue un hombre de 44 años de edad, 188 de estatura, de 'inteligencia media' y sin defectos físicos, cuyo cariotipo XYY se descubrió en 1961, durante un estudio de anomalías congénitas realizadas con sus hijos". Stephan L. Chorover, Del génesis al

sexuales secundarios (barba, timbre de voz, vello corporal, etc)

En

genocidio. La sociobiología en cuestión, Ed. Orbis, Barcelona, 1985, pp. 232 233. Esta larga cita era necesaria para ubicar el origen del "desgraciado" cromosoma Y adicional, al que están persiguiendo los sociobiólogos criminalistas.

80 S, Chorover, op. cit.f pp. 231 y ss.

81 Ver: H. Hoenigsberg, op. cit.

materiales sustituyen o complementan materias primas necesarias para el desarrollo del capitalismo mundial.

A raíz de la crisis petrolera, que mostró la magnitud del agotamiento de los recursos naturales

no renovables y de la rápida disminución de las reservas mundiales de otros metales, en el seno del capitalismo central se emprendió * una carrera investigativa por obtener sustitutos artificiales. Además, para la consolidación del nuevo paradigma tecnológico es indispensable la

producción de unos materiales específicos, que faciliten, por ejemplo en el campo electrónico,

la transmisión de apreciables volúmenes de información en poco espacio. Nuevamente en este

caso, las industrias que han impulsado la innovación tecnológica pertenecen al sector militar, aeroes-pacial y al nuclear 82 .

Los primeros materiales sintéticos, plásticos y gomas, se produjeron a partir del petróleo. Rápidamente esos elementos han sustituido el zinc, el estaño y el cobre. Otro tipo de materiales de gran importancia son las cerámicas, usadas en la industria electrónica por su gran resistencia a altas temperaturas y por su facilidad para transportar energía. Entre los materiales de cerámica más destacados están las fibras ópticas, necesarias para la transmisión de información y energía y los silicatos de silicio, material que ha servido para diseñar los chips que han revolucionado la microelectrónica. Un tercer grupo en los nuevos materiales está constituido por cierto tipo de aleaciones que aprovechan metales hasta ahora poco

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utilizados en la industria (cobalto, níquel) que producen elementos menos pesados, lo que aligera el peso de los automóviles o los aviones. Un cuarto rubro lo forman los nuevos metales (zirconio, berilio, niobio y hafnio) que son, por su resistencia a la corrosión y a las altas temperaturas, utilizados en ingeniería nuclear. Hay otros metales (vandio, molibdeno, tungsteno, tantalio) que son empleados en la producción de aceros especiales, en la industria química y en la electrónica. Otro tipo de metales (silicio, germanio, selenio y galio) han sido claves en el desarrollo de la industria electrónica 83 .

Ahora bien, el impacto económico de la introducción de nuevos materiales en la producción capitalista permite comprender su importancia en el contexto de las actuales transformaciones tecnológicas. Su principal efecto es el desplazamiento del consumo de metalas y minerales tradicionales, siendo uno de los casos más conocidos el del cobre, metal fundamental en la electricidad, que en la electrónica y en la industria aeroespacial ha sido sustituido por las fibras ópticas. El aluminio, más liviano que el cobre, lo ha sustituido en las tuberías de agua potable, en las redes de transmisión eléctrica y en los radiadores de carro. Como resultado tenemos que la tasa de consumo del cobre ha decaído notablemente en los últimos años. Si se comparan tres décadas encontramos que entre 1954-64 creció al 6 por ciento, en 1964-74 al 3.3 por ciento y en la de 1974-84 sólo al 1.6 por ciento. Sin embargo, el caso del estaño es más crítico. Este metal ha sido sustituido por plásticos y aluminio en las industrias de alimentos y bebidas que antes empleaban hojalata. La soldadura también ha reducido el uso del estaño como resultado de la miniaturización. En los últimos años ha decrecido notablemente el consumo de estaño 84 .

Los países que más rápidamente sienten el impacto económico por el cambio de materiales son aquellos que han basado su crecimiento económico en la exportación de minerales o metales. Países como Bolivia, Chile, Perú, Zaire, Zambia, se han visto fuertemente afectados

82 Juanita García, "La aparición de nuevos materiales y su impacto sobre el uso de recursos naturales", en C. Ominami, op. cit. p. 128.

83 Ibíd, pp. 130 133.

84 Ibid, p. 134.

por la disminución del consumo de los metales tradicionales o por la caída de sus precios 85 . A pesar de la sustitución de materiales, el capitalismo mundial seguirá dependiendo de ciertos minerales naturales de carácter estratégico a los que se les debe agregar el petróleo que es la materia prima fundamental para la producción de plásticos. Algunos de los materiales estratégicos para el capitalismo aparecen reseñados en el siguiente cuadro:

203 D. Energías alternativas
203
D.
Energías alternativas

Cuando finalizaba la II Guerra Mundial y los norteamericanos aniquilaron miserablemente a la población japonesa de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, se anunciaba eufóricamente el principio de la era de la energía nuclear, en la que ésta sustituiría al petróleo y a todas las otras formas de energía hasta entonces existentes. El vaticinio resultó falso y en los años siguientes, como en ninguna otra época en la historia del capitalismo, el petróleo ha sido el rey de las fuentes energéticas. Como el petróleo ha sido la base energética del fordismo, es obvio suponer que si hoy se está construyendo una forma de organización productiva flexible, se busque la sustitución del petróleo.

Y para el capitalismo buscar sustitutos energéticos se convirtió en una obligación a partir de

1973, cuando terminó la época del petróleo barato

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a raíz de conflictos políticos y del nacimiento de la Organización de Países Exportadores de

Petróleo (OPEP). Repentinamente el capitalismo occidental descubrió la fragilidad de la economía que se apoya en el petróleo, puesto que, entre otras cosas, las principales reservas mundiales no están precisamente en los países capitalistas centrales. Desde entonces se

habla de las energías alternativas y durante un período de tiempo posterior a 1973 se notó una disminución relativa del consumo de petróleo en esos países, pero esa tendencia se modificó después. Mientras tanto, en los . países subdesarrollados el consumo de hidrocarburos tendió

a incrementarse en virtud de la conservación de una infraestructura productiva y residencial

85 Ibíd, p. 138.

vieja y las limitaciones de la transferencia de tecnología por parte de los países industrializados, que no envían precisamente tecnología ahorradora de energía 86 .

Como resultado de las políticas de sustitución se introdujeron el carbón y la energía nuclear en

la generación de electricidad y en algunos países, como en Brasil, se desarrolla un proyecto

tendiente a sustituir la gasolina tradicional por gasolina derivada del alcohol de caña. En la

actualidad son varias las alternativas energéticas que se plantean: el carbón, para la generación de electricidad, es un mineral abundante en el planeta, sobre todo en países pobres, pero es un gran contaminante; combustibles sintéticos semejantes al petróleo, pero generados a partir de otros materiales como hulla, lignito y turba. El problema es que son mucho más costosos que el petróleo natural, por lo cual se han abandonado los proyectos en ese campo; energía nuclear, poco desarrollada que, ante las aprehensiones que motiva y los serios accidentes que ha ocasionado, se ha explotado mínimamente como generadora de electricidad; gas natural, con reservas en algunos países pobres, pero de difícil comercialización ante la caída de los precios del petróleo; otras fuentes energéticas, como el viento, el sol, las mareas, si bien pueden ser potencialmente importantes, hasta ahora no han presentado avances notables 87 .

Pese a los intentos realizados por los países capitalistas centrales durante los últimos 20 años,

es en el sector energético donde menos se ha avanzado para superar las condiciones básicas

del viejo paradigma tecnológico. En realidad, la economía basada en el petróleo, que se ha ido

configurando

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en el presente siglo, no se puede desmontar súbitamente, porque eso sería alterar los patrones

de consumo dominantes y modificar los intereses del capitalismo mundial erigidos directa o

indirectamente en torno al petróleo, por ejemplo en el caso de las multinacionales de la industria automovilística,

la petroquímica y los materiales sintéticos. De ahí que el petróleo, en medio de todos los

anuncios triunfalistas que se hacen con la informática, la biotecnología y los nuevos materiales, como ahorradores de energía, siga siendo el motor de la economía capitalista contemporánea. Es el recurso natural no renovable estratégico, en torno al cual seguirá gravitando la pugna

interimperialista en los años por venir. No de otra forma, sino es considerando la importancia estratégica del petróleo, se puede explicar un suceso como la guerra del golfo Pérsico.

A largo plazo, el problema esencial es, si realmente con las innovaciones tecnológicas

actuales, ¿se puede abandonar el modelo económico de la industrialización, basado en el gasto intensivo de combustibles fósiles? Eso no es algo fácil, porque su abandono supondría en la práctica no la sustitución pura y simple de un tipo de energía por otro, sino la transformación radical del capitalismo y de la sociedad industrial que predomina en el mundo desde hace dos siglos 88 .

86 Marcelo García Silva, "Las alternativas energéticas entre el alza y el descenso de los precios del petróleo", en C. Ominami, op. cit. p. 147.

87 Ibíd, pp. 150 154.

88 Al respecto, en Entropía, un libro apasionante, Jeremy Rifkin indica que el cambio de energía fósil por energía solar no puede ser visto como una simple sustitución de la fuente energética del sistema industrial, tal y como existe en la actualidad. Según este autor, eso supondría una transformación radical de la sociedad industrial, puesto que con energía solar desaparecerían la mayor parte de los automóviles, se reduciría el tamaño de las ciudades, el campo volvería a ser importante y sería necesaria una disminución del tamaño de la población mundial. Ver: Jeremy Rikin, Entropía. Hacia el mundo invernadero, Ed. Urano, Barcelona, 1990, pp 224 y ss.

En la actualidad, debido al uso desmedido de combustibles fósiles, marchamos aceleradamente hacia el mundo invernadero. Sin entrar en mayores detalles citamos algunos datos, para demostrar que al ritmo actual de consumo de energías fósiles -que desde el punto de vista energético es la causa principal de los problemas ambientales del mundo- ya no está solamente en cuestión un tipo de régimen tecnológico, por ejemplo el flexible del computador y de la biotecnología, sino la misma vida sobre la faz del mundo:

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por ejemplo el flexible del computador y de la biotecnología, sino la misma vida sobre la

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Los elementos que se muestran en el cuadro son suficientemente ilustrativos sobre la magnitud de la crisis ambiental que conoce hoy el mundo como resultado del modelo industrializador. Los cultores de la ciencia y la tecnología soslayan la magnitud del problema, suponiendo que el nuevo paradigma tecnológico no afrontará contradicciones de fondo y podrá desarrollarse libremente sin obstáculos "naturales", dado que se supone axiomáticamente que los obstáculos sociales ya desaparecieron con el derrumbe del socialismo histórico en Europa oriental. Hoy, sin embargo, al contrario de lo que se podía suponer hace algunos años, el problema es mucho más grave para el capitalismo, puesto que al cabo de sólo dos siglos de industrialización está llegando al límite tolerable la resistencia del medio ambiente ante una presión antrópica sin precedentes. Ese es un límite energético con el cual el capitalismo mundial no contaba y ese es el factor que se constituirá en la barrera a la revolución informática y biotecnológica en marcha, porque no se vislumbra la obtención de un combustible no fósil para sustituir al petróleo. Se habla mucho al respecto del carbón, pero esa no es ninguna solución puesto que este mineral fósil genera una mayor producción de gas carbónico (C02) y un calentamiento más acelerado del planeta. Lo que eso muestra es que, al ritmo actual, la destrucción del