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El Cantar de mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años

de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz el Campeador. Se trata de la primera obra narrativa extensa de la literatura española en una lengua romance, y destaca por el alto valor literario de su estilo. Está compuesto alrededor del año 1200.1 El Cantar de mio Cid es el único cantar épico de la literatura española conservado casi completo. Se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes. Además del Cantar de mio Cid, los cuatro textos de su género que han perdurado son: las Mocedades de Rodrigo —circa 1360 —, con 1700 versos; el Cantar de Roncesvalles —ca. 1270—, un fragmento de unos 100 versos; y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid —¿ca. 1400?—. El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque dominan versos de 14 a 16 sílabas métricas. Los versos del Cantar de mio Cid están divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es de 4 a 13 sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. No hay división en estrofas, y los versos se agrupan en tiradas, es decir, series de versos con una misma rima asonante. Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría «gesta» o «cantar», términos con los que el autor describe su obra en los versos 1085 y 2276, respectivamente.

Estructura interna
El Cantar de mio Cid trata el tema del complejo proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe, cuya restauración supondrá una honra mayor a la de la situación de partida. El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras haber sido acusado de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades o posesiones en Vivar y privado de la patria potestad de su familia. Tras la conquista de Valencia, gracias al solo valor de su brazo, su astucia y prudencia, consigue el perdón real y con ello una nueva heredad, el señorío sobre Valencia, que se une a su antiguo solar ya restituido. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan bodas con linajes del mayor prestigio cuales son los infantes de Carrión. Pero paradójicamente, con ello se produce la nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, fustigadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes. Este hecho supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión. Por ello el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey, donde además los infantes de Carrión queden infamados públicamente

En un primer momento. la estructura interna está determinada por unas curvas de obtención–pérdida– restauración–pérdida–restauración de la honra del héroe. Por el contrario. Las hijas del Cid de Ignacio Pinazo. Podría reflejar las tres sesiones en que el autor considera conveniente que el juglar recite la gesta. llegando al máximo ascenso social posible. Doña Elvira y doña Sol aparecen atadas en el robledo de Corpes tras ser vejadas por sus esposos. 1–1084) . Cantar del destierro (vv. desde la edición de Menéndez Pidal de 1913. Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera. y otra más adelante cuando dice: «Las coplas deste cantar aquís van acabando» (v. el Cid es un buen caballero vasallo de su rey. que el texto no refleja.y apartados de los privilegios que antes ostentaban como miembros del séquito real. los infantes de Carrión. Primer cantar. El destierro con que se inicia el poema es la pérdida. y la primera restauración. Así. Estructura externa Los editores del texto. Parece confirmarlo así el texto al separar una parte de otra con las palabras: «aquís conpieça la gesta de mio Çid el de Bivar» (v. el perdón real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles. La segunda curva se iniciaría con la pérdida de la honra de sus hijas y terminaría con la reparación mediante el juicio y las bodas con reyes de España. honrado y con heredades en Vivar. 1879. lo han dividido en tres cantares. las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España. 2776). 1085).

Cantar de las bodas (vv. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión con sus esposas y. el Cid mantiene buenas y amistosas relaciones con muchos musulmanes. que refleja el estatus de mudéjar (los «moros de paz» del Cantar) y la convivencia con la comunidad hispanoárabe. Por otro lado. al llegar al robledo de Corpes. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. . 2278–3730) Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía. 1085–2277) El Cid se dirige a Valencia. en esta obra el héroe se toma su tiempo para reflexionar al recibir la mala noticia del maltrato de sus hijas («cuando ge lo dizen a mio Cid el Campeador. Tercer cantar. Sintiéndose humillados. cuando de un prototipo de héroe épico se esperaría una inmediata venganza de sangre. rechaza.El Cid ha sido desterrado de Castilla. de origen andalusí. e incluso le perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres. los infantes deciden vengarse. habitual en los valles del Jalón y Jiloca por donde transcurre buena parte del texto. Estos quedan deshonrados y se anulan sus bodas. la mesura con la que se conduce su héroe y la relativa verosimilitud de sus hazañas. El rey accede a esta petición. pues en esa época no se daba ese «espíritu de frontera» y el consiguiente ascenso social de los caballeros infanzones de las tierras de extremadura. / una grand ora pensó e comidió». 2827-8) y busca su reparación en un solemne proceso judicial. y logra conquistar la ciudad. enviando un presente al rey tras cada victoria para conseguir el favor real. Las bodas se celebran solemnemente. Características y temas El Cantar de mio Cid se diferencia de la épica francesa en la ausencia de elementos sobrenaturales. en poder de los moros. después en la lucha contra los árabes. El poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los infantes de Navarra y Aragón.2 Además está muy presente la condición de ascenso social mediante las armas que se producía en las tierras fronterizas con los dominios musulmanes. La fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol. El juicio culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. El rey pide al Campeador que acceda al matrimonio y él lo hace aunque no confía en ellos. El Cid que ofrece el Cantar constituye un modelo de mesura y equilibrio. lo cual supone un argumento decisivo de que no pudo componerse en 1140. las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas. además. pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. Debe abandonar a su esposa e hijas. Segundo cantar. actuar precipitadamente en las batallas cuando las circunstancias lo desaconsejan. primero ante un león que se escapa y del que huyen despavoridos. como su aliado y vasallo Abengalbón. vv. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al rey. Así. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey. e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas.

/ a todos les alcanza honra por el que en buena hora nació. nadie nos dará el pan». comparable a los condes y ricos hombres. potestades y ricos hombres. el Cantar presenta al héroe con rasgos humanos. La verosimilitud se hace patente en la importancia que el poema da a la supervivencia de una mesnada desterrada. Los combatientes del Cid luchan para ganarse la subsistencia. el enlace de sus hijas con príncipes del reino de Navarra y del reino de Aragón.»). que se hace conforme a las leyes de extremadura (es decir de zonas fronterizas entre cristianos y musulmanes) de fines del siglo XII. comparada con condes. pues el señorío de Valencia surge como una novedad en el panorama del siglo XIII y podría equipararse a los reinos cristianos. refleja un recurso útil a la recitación o canto del poema. siendo solo un infanzón (esto es. sin que por ello pierda su talla heroica. rango al que pertenecen los infantes de Carrión) logra sobreponerse a su humilde condición social dentro de la nobleza. / a todos alcança ondra por el que en buen ora nació. . Así. que al hacer más dudosa la victoria. realza más sus éxitos.» («Hoy los reyes de España sus parientes son. tanto para los dos Alfonsos implicados como para lo que fue su origen en los reyes leoneses.3 de modo que no sólo su casa emparenta con reyes. Sin embargo. Métrica Cada verso está dividido en dos hemistiquios por una cesura. si bien latía el título de Emperador. el linaje del Cid emparenta con el de los reyes cristianos y. más del 60% de los versos oscila entre 14 y 16 sílabas. eso sí. De hecho. mientras en los poemas franceses cada verso tiene una métrica regular de diez sílabas divididas en dos hemistiquios por una fuerte cesura. sino que estos se ven más honrados y gozan de mayor prestigio por ser descendientes del Cid. A este rasgo se le denomina anisosilabismo. como dice el poema: «Oy los reyes d'España sos parientes son. el Cid del poema nunca deja de reconocerse él mismo como vasallo del monarca castellano. en el Cantar de mio Cid tanto el número de sílabas en cada verso como el de sílabas en cada hemistiquio varía considerablemente. vv. alcanzando por su esfuerzo prestigio y riquezas (honra) y finalmente un señorío hereditario (Valencia) y no en tenencia como vasallo real. 3724–3725. también típica de la épica francesa. De cualquier modo. en particular franceses. aunque. investidos de la dignidad imperial. un hidalgo de la categoría social menos elevada. indica que su dignidad es casi real. se trata de una estrategia narrativa. por lo que el Cantar detalla por extenso las descripciones del botín y el reparto del mismo. Más aún. que al final es señor de vasallos y crea su propia Casa o linaje con solar en Valencia. Respecto de otros cantares de gesta. Como señala Álvar Fáñez en el verso 673 «si con moros no lidiamos.El propio Cid. Aun cuando se encuentran versos de entre diez y veinte sílabas y hemistiquios de entre cuatro y catorce. Esta forma. Por tanto se puede decir que el verdadero tema es el ascenso de la honra del héroe. el Cid es descabalgado o falla algunos golpes.

Una de las más comunes defiende que el elemento más importante de la prosodia de la épica medieval española son los apoyos acentuales y no el cómputo silábico. pueda aumentar o disminuir el número de acentos por hemistiquio.13 y en esta línea se sitúan otras teorías que combinan varios parámetros. aunque el cambio de asonante no puede reducirse a reglas. todos los versos riman en asonante. la identificación del interlocutor en un diálogo. Lo fundamental. al desarrollo más en detalle de algún episodio o a una variación en el estilo del discurso.6 Maldonado (1965). la importancia de los acentos no supone que haya que prescindir completamente de la cantidad de sílabas en relación con el estudio de la métrica de este poema. por ejemplo) o la introducción de digresiones. El cambio de rima puede obedecer a una transición a otro lugar. el cambio de la voz emisora (del narrador a un personaje. en 1987.8 Pellen (1994). de modo que. en todo caso. fenómeno que está en relación con la «e» paragógica o añadida a las palabras terminadas en consonante de la poesía épica. en función del número de intervalos átonos que aparezcan en cada verso. puesto que el modelo rítmico del Cantar no responde a un patrón fijo.15 En principio. Su longitud varía entre 3 y 90 versos. cada una de las cuales tiene la misma rima y suele constituir una unidad de contenido. Tal es la opinión de autores como Leonard (1931). es la asonancia de la última sílaba tónica y se debe tener en cuenta que a partir de esta última sílaba tónica no se considera a efectos de rima la vocal «e». postula la presencia de inflexiones de intensidad secundarias.5 Navarro Tomás (1956).12 Orduna.4 Morley (1933). que a juicio también de Montaner Frutos es la opción más razonable.7 López Estrada (1982).Se han propuesto varias interpretaciones de la métrica del poema. dependiendo de la longitud de los versos.10 Duffell (2002)11 y Segovia (2005). Los versos se agrupan en tiradas de extensión variable.9 Goncharenko (1988). Fuentes . sino variable en función del servicio a una cadencia.14 En todo caso. si bien este autor apunta que la mayoría de estas propuestas son excesivamente rígidas. generalmente postulando dos ictus tónicos por cada hemistiquio. pero las asonancias no son tampoco totalmente regulares ni muy variadas (se usan once tipos de asonancia).

e inventa otra serie de pasajes. pudo haber utilizado también la documentación legal de la época. si bien por reminiscencias de documentos manejados por otros motivos. una biografía en latín de hacia 1190. que refleja hechos que se produjeron realmente en la batalla de Cuarte. que en la biografía latina está relatado con considerable extensión. no demostrada. lo cual es un planteamiento anacrónico. de que pudiera haber cantares épicos sobre el Cid anteriores al que se ha conservado.La Historia Roderici. Dejando al margen la posibilidad. pero esto mismo sucede con el himno panegírico Carmen Campidoctoris. el más destacado el de la afrenta de los infantes de Carrión. en su condición de letrado. como los nombres de los personajes históricos. pues ni siquiera se ha podido comprobar la existencia de estos condes. especialmente para los episodios que transcurren desde la batalla de Tévar hasta la lucha con Yúcef. El Cantar de mio Cid reaprovecha una buena cantidad de noticias históricas. que es toda ficticia. y parcialmente a pasajes que en última instancia remiten a la Historia Roderici.17 aunque queda la objeción de que el cantar de gesta omite completamente el servicio de Rodrigo Díaz a los reyes taifas de Zaragoza. y rechazada la existencia de unos presuntos «cantos noticieros». que también silencia este periodo en la selección que hace de los episodios narrados en la Historia Roderici. de los que no existe ningún testimonio.16 la principal fuente del Cantar sería la historia oral.18 Para otros datos. a menudo transformadas por las necesidades literarias de adecuar la historia al género de los cantares de gesta y a lo que se esperaba de un héroe épico. y no acudiendo expresamente a archivos de diplomas sobre Rodrigo Díaz para documentar la obra que estaba escribiendo. fue una de las fuentes de información que seguramente proporcionó datos históricos al autor del Cantar de mio Cid. además de que este tipo de documentación no .

22 Estilo Lo más característico del estilo del poema épico del Cid es un uso consciente de una lengua arcaizante. cuya vitalidad era mucho mayor en el siglo XII de lo que hoy se podría pensar: todavía en 1270.21 Si existió una tradición de cantares de gesta hispánicos anteriores al de mio Cid (algo que niegan autores como Colin Smith). se ha propuesto como ejemplo de aliteración el verso 286 («Tañen las campanas en San Pero a clamor») con su recurrencia en las nasales. . Pero la más clara influencia se da con respecto a la épica francesa del siglo XII. Cantar de mio Cid. de la historia oral.ofrece el material que sería necesario para componer un poema épico. en especial la Chanson de Roland (quizá a partir de un Cantar de Roldán hispánico. Su eco se percibe también en otros pasajes concretos. paralela a la del Turpín del la chanson de geste francesa. 3253-3256. fundamentalmente. ed. en esta modalidad lingüística aparecen los neologismos. cultismos latinos e incluso arabismos. que m' desondraron tan mal. El tono arcaico daba a este verso heroico un tinte de antigüedad. ya rey e señor. que sería una romanización del hexámetro latino adaptado con acentos de intensidad. rimas internas y otros efectos eufónicos. el sistema formular. que evocan la peculiar acústica de las campanas. por amor de caridad! La rencura mayor non se me puede olvidar oídme toda la cort e pésevos de mio mal. en lugar de cantidad. entre otros aspectos. la estructura narrativa de los combates y el tipo de tácticas y armamentos guerreros. la aparición del arcángel San Gabriel. Pero además de los arcaísmos. los colaboradores de la Estoria de España de Alfonso X el Sabio manejaban información obtenida de noticias orales sobre la época del Cid. la información histórica del Cantar de mio Cid proviene.20 Así pues. como muestra el tardío Cantar de las mocedades de Rodrigo. de la que adoptó. qué buen vasallo. aunque secundariamente el autor del Cantar pudo recibir información procedente de documentos jurídicos y de la Historia Roderici. identificándolo con un clérigo y jurista burgalés. recitada o semicantada que tenían estos poemas. Constituiría un registro propio del estilo sublime o grave medieval. que defendió que el autor era Per Abbat. como el verso 20 «¡Dios. los ifantes de Carrión. vv. en un tiempo heroico. Así. de valor intrínseco por producirse en una edad mítica. de Montaner Frutos. De rima interna. este heredaría su sistema métrico. o la figura del obispo guerrero Jerónimo. pueden destacarse los siguientes versos: ¡Merced. de cuya existencia hay indicios). Este código específico ha provocado dificultades en cuanto a la datación del poema a partir de sus rasgos lingüísticos. si oviesse buen señor!».19 Fue este procedimiento de composición en el que se fundamentaron las tesis de Colin Smith. En el plano fónico se aprecian aliteraciones. que se vinculaba con el los cantares de gesta y constituyó una lengua artificial identificada con este subgénero narrativo hasta el siglo XIV. muy relacionados con la naturaleza oral.

Minaya.Pasando al ámbito léxico. en cambio. con valor simbólico y una base asentada en la tradición y la lengua oral. salvest dentro en Roma al señor san Sabastián. ejemplos de ello son «venido es a moros. . «entención» ('alegato') o «manfestar» ('confensar'). cabe mencionar el uso de la interrogación y la exclamación. «rencura» ('querella'). muy escasas las figuras de pensamiento. En general se aprecia un recurso recurrente a las estructuras sintácticas bimembres. es notable el empleo de las llamadas «frases físicas». como «a rey e a señor». vv. caso especial es la pareja aparentemente antitética pero en realidad sinónima. e non vos caya en pesar». sesenta caballeros armados con lanza. como es el caso de «grandes e chicos» (que equivale a 'todo el mundo'). tomarse a + infinitivo y compeçar de + infinitivo. ed. «el oro e la plata» ('riquezas de todo tipo'). «a priessa vos guarnid e metedos en las armas» o «pensó e comidió». entre los que destacan los incoativos querer + infinitivo. Caso notable es la expresión «fardida lança» donde la lanza es sinécdoque de caballero y el epíteto «fardida» (=ardida. el que se usa para comparar la separación del Cid y su familia con la fórmula «commo la uña de la carne» (vv. que acaban de subir al punto más alto de Valencia para contemplar la riqueza del paisaje que el héroe acaba de conquistar. asimismo. «antes perderé el cuerpo e dexaré el alma» o «passada es la noche. Solo caben mencionar algunas metáforas sencillas. 'valiente') es en realidad una metáfora que personifica la virtud del que la enristra. Son. «grandes averes priso e mucho sobejanos». De alcances líricos son los «ojos vellidos catan a todas partes». que remataba en un estandarte o pendón). sobre todo en su variedad de sinécdoque (expresar la parte para aludir al todo). Abundan también los paralelismos sintácticos y semánticos. salvest a Santa Susaña del falso criminal. como «curiador» ('avalista'). donde los ojos son metonimia sinecdótica de las mujeres del Cid. pero su uso es muy significativo en este tipo de género literario. destaca el uso de expresiones de la variedad lingüística clerical y jurídica. «de noch e de día» ('en todo momento') o «a caballeros e a peones» ('a toda la hueste'). Un símil ha sido habitualmente señalado. 339-343. el empleo de pares de sinónimos. Entre las figuras retóricas. que en ocasiones suponen un oxímoron («e faziendo yo a él mal e él a mí grand pro»). Más extendida está la metonimia. y es frecuente encontrar anáforas y enumeraciones: salveste a Jonás cuando cayó en la mar salvest a Daniel con los leones en la mala cárcel. 'fogosa'. En el verso 16 se dice que en la compañía del Cid se contaban «sessaenta pendones» (esto es. Destaca. El encabalgamiento es más raro. que realzan la gestualidad. Paralelo es el uso de las parejas léxicas que incluyen la referencia a un todo mediante la conjunción de dos términos que se complementan. 365 y 2642). Otro recurso notable es la gran cantidad de usos verbales perifrásticos. En cuanto a la sintaxis. venida es la mañana». «si a vos pluguiere. Así sucede en las expresiones «llorar de los ojos» o «hablar de la boca». de Montaner Frutos. exido es de cristianos».

Martín Antolínez es el «burgalés de pro/complido/contado/leal/natural». Puede estar constituido por un adjetivo. Los más utilizados para referirse al héroe son: • • • • El Campeador El de la barba vellida (barba poblada. tendrían la función de solventar las lagunas de recitado improvisado del juglar. en origen. El recurso consiste en la repetición estereotipada de frases hechas y. Así. por lo que. es decir. Álvar Fáñez (además de que el «Minaya» que lo suele anteceder como apelativo pudiera ser un epíteto). 1077 metió mano al espada/al espada metió mano 'empuñó la espada' por el cobdo/la loriga ayuso la sangre destellando mio vassallo de pro El epíteto épico Se trata de locuciones o perífrasis fijas usadas para adjetivar positivamente a un personaje protagonista que se define e individualiza con esta designación. a menudo.Frases fórmula La tradición épica posee un recurso expresivo característico consistente en utilizar determinadas expresiones convertidas en frases hechas que eran utilizadas por los juglares como recurso que ayuda a la recitación o la improvisación y que se convierten en un estilema propio de la lengua de los cantares de gesta. el rey es «el buen rey don Alfonso». «rey ondrado» ('honrado'). como «el conde». v. deslexicalizadas. fue armado caballero) Pero también los afectos y allegados del Cid reciben epítetos. en su caso. «el castellano». Con el tiempo se convirtió en un rasgo de estilo de la variedad lingüística particular (Kunstsprache) propia del género épico. Jimena. vellosa) El que en buen hora nasció El que en buen hora cinxo espada (ciñó su espada. es «mugier ondrada». que en última instancia forman parte del sistema de fórmulas y frases hechas. su esposa. Es el Cid quien mayor número de epítetos épicos. Algunas de las más frecuentes en el Cantar son: • • • • aguijó mio Cid 'espoleó [a su caballo] mio Cid'. que ocupan habitualmente un hemistiquio y. aunque con fórmulas renovadas y adaptadas a su ámbito espaciotemporal hispánico de hacia 1200. en ocasiones usado con otro personaje. oración adjetiva o una aposición al antropónimo con función especificativa y no únicamente explicativa. es «diestro braço». aportan la palabra de la rima. El sistema formular del Cantar de mio Cid está fuertemente influido por el de la chanson de geste del norte de Francia y occitania del siglo XII. Incluso la legendaria . «el de León». «mi señor natural».

Con posterioridad lo heredó Alejandro Pidal y en su casa lo estudiaron Vollmöller. Ruiz de Ulibarri realizó una copia manuscrita en 1596. Babieca. del obispado a Valencia: «¡Dios. lo sacó de allí en 1779 para que lo publicase Tomás Antonio Sánchez. Para buscar la complicidad con el auditorio. Baist. Huntington y Ramón Menéndez Pidal. y contra sus antagonistas. se puede referir el momento en que los infantes de Carrión se llevan a las hijas del Cid. el narrador abandona en ocasiones la tercera persona para dirigirse a los oyentes con fórmulas apelativas en segunda persona o refiriéndose a él mismo en primera persona. vv. 2208 ('Os encantaría estar y comer en el palacio'). o Valencia.23 Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso. Por ejemplo cuando se celebran las bodas de las hijas del Cid en Valencia. 1305–1306). que están llenas en su mayor parte de arena. una al inicio y dos entre las hojas 47. El manuscrito Existe un ejemplar único que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional en Madrid que se puede consultar en la biblioteca digital cervantesvirtual. que las deja marchar de su protección.montura del Cid. un caso de comicidad es el episodio del empréstito de las arcas a los judíos Rachel y Vidas. Pasó después a Pascual de Gayangos y durante ese tiempo. El narrador se posiciona siempre en favor del Cid (toma partido en su alborozo por la llegada. al que le faltan tres. hacia 1858. 70. 48 y 69. exclama ante su público: «sabor abriedes de ser e de comer en el palacio». A continuación fue enviado a Boston para que lo viera Ticknor. a quien tilda de petulante. La voz enunciadora El discurso o relato está emitido desde la voz de un narrador ominisciente que usa de forma muy libre los tiempos verbales con función estilística. / que en tierras de Valencia señor avié obispo!». Finalmente fue adquirido por la Fundación Juan March el 20 de diciembre de 1960 y el día 30 de ese mismo mes lo donó al Ministerio de Cultura. gracias al Campeador. Cuando se terminó la edición. Otras 2 hojas le sirven de guardas. Por otra parte. Después se sabe que estuvo en un convento de monjas del mismo pueblo. es «el caballo que bien anda» y «el corredor». Más tarde pasó a sus herederos. que lo adscribió a la Biblioteca Nacional. v. Eugenio de Llaguno y Amírola. El manuscrito es un . Como ejemplo. el señor Llaguno lo retuvo en su poder. lo vio y consultó DamasHinard. En el siglo XVI se guardaba en el Archivo del Concejo de Vivar. Habitualmente proporciona más información de la que tienen los personajes. como el conde de Barcelona. el público sabe. secretario del Consejo de Estado. pero los avaros prestamistas la imaginan repleta de riquezas. qué alegre era todo cristianismo. con el Cid. En 1863 ya lo poseía el primer marqués de Pidal (por compra) y estando en su poder lo estudió Florencio Janer. ello puede crear comicidad o hacer surgir tensión conflictiva.com. creando un desfase entre las expectativas del público y la de los protagonistas que conduce a lo que se ha venido en llamar ironía dramática. El auditorio sabe que tienen planeado maltratarlas pero no el héroe. que es «la clara» y «la mayor».

el códice pertenece a la primera mitad del siglo XIV. De todos modos. De vez en cuando hay letra capital. en principio. La letra del manuscrito es clara y cada verso empieza con mayúscula. ni espacio entre los versos. existe como instrumento de control la copia de Ulibarri del siglo XVI y otras ediciones anteriores a la de Pidal. además de la edición paleográfica de Menéndez Pidal.24 y fuera elaborado o encargado posiblemente por el monasterio de San Pedro de Cardeña a partir de un ejemplar preexistente del Cantar tomado en préstamo. En muchas de sus hojas hay manchas de color pardo oscuro. al séptimo le falta otra. el número de pasajes absolutamente ilegibles no es demasiado alto y en tales casos. se hallaba oculto a causa del ennegrecimiento producido por los productos químicos previamente empleados. al primero le falta la primera hoja. después. los cuales se inician siempre con letra mayúscula. Está hecha en tabla forrada de badana y con orlas estampadas. y con preferencia en el último lustro de esta década. Las hojas están repartidas en 11 cuadernos. más concretamente entre 1320 y 1330. tras analizar todos los aspectos pertinentes. lo mismo que al décimo. había empalidecido y. El último encuadernador hizo algunas averías importantes en el tomo. debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que.texto seguido sin separación en cantares. La encuadernación del tomo es del siglo XV. Los últimos estudios aseguran que. Quedan restos de dos manecillas de cierre.25 Datación .

para la datación actual. . que cuando finalizaban su labor de transcribir el texto (que era lo que significaba "escribir"). que transcribe un texto compuesto probablemente pocos años antes de esta fecha. 3731-3732.26 Este colofón refleja los usos de los amanuenses medievales. esto es. CC XLV años». La fecha de la copia efectuada por Per Abbat en 1207 se deduce de la que refleja el explicit del manuscrito: «MCC XLV» (de la era hispánica. añadían su nombre y la fecha en que terminaban su trabajo. Quien escrivió este libro de Dios paraíso. Solamente se conserva en una copia realizada en el siglo XIV (como se deduce de la letra del manuscrito) a partir de otra que data de 1207 y fue llevada a cabo por un copista llamado Per Abbat. donde se puede leer el explicit «Quien escrivió este libro de Dios paraíso. CC XLV años. amen Per Abbat le escrivió en el mes de mayo en era de mil e. vv. amen / Per Abbat le escrivió en el mes de mayo en era de mil e.Folio 74 recto del Cantar de mio Cid. hay que restarle 38 años).

El derecho muestra que la descripción técnica detallada de las cortes o vistas remiten al «riepto» o juicio con combate singular. y sólo introducida en España a fines del siglo XII. una túnica que se ponía la vestimenta. Esta utilización emblemática tiene su testimonio más temprano en un sello de Alfonso II de Aragón de 1186. en 1140 era aragonesa. los primeros mudéjares. Así también es histórico el estatus de «moros en paz» del Cid. con conocimientos precisos del derecho vigente a fines del siglo XII y principios del XIII. La geografía aporta otro dato: el hecho de que Medinaceli aparezca como plaza definitivamente castellana. Desde el punto de vista de la heráldica. solo puede remitir a la segunda mitad del siglo XII. y no como ciudad fronteriza en litigio entre varios reinos fronterizos. la Alcarria o el valle del Jiloca. puesto que conoce el lenguaje jurídico y administrativo con precisión técnica. como la extremadura soriana y turolense.20 • • • • • . entre ellos. y que domina varios registros. pues las necesidades guerreras en las fronteras permitió a los infanzones las condiciones de rápido ascenso social y relativa independencia que tenían los hidalgos de frontera que vemos en el Cantar y que se dieron históricamente a partir de la conquista de Teruel. es decir. Por ejemplo. La sociedad reflejada en el Cantar testimonia la vigencia del «espíritu de frontera».. el estilo propio de los cantares de gesta medievales. que llega a la Península Ibérica hacia 1150. y que podría estar relacionado (por su conocimiento de la microtoponimia) con la zona aledaña a Burgos.. Asimismo.20 • La lengua utilizada es la de un autor culto. institución influida por el derecho romano. Medinaceli (actual Soria). La sigilografía nos dice que el sello real (la «carta . un letrado que debió trabajar para alguna cancillería o al menos como notario de algún noble o monasterio. la zona fronteriza de Castilla con Aragón. claro está.El autor y la fecha de composición En virtud del análisis de numerosos aspectos del texto conservado se demuestra que pertenece a un autor culto. necesarios en territorios con poca población cristiana. la presencia de la legislación de la extremadura aragonesa y castellana (los fueros de Teruel y Cuenca datan de fines del XII y principios del XIII respectivamente) nos llevan como muy pronto a 1170. como el epíteto épico o el lenguaje formular. 42–43) solo está documentado bajo el reinado de Alfonso VIII de Castilla a partir de 1175. fuertemientre sellada» de los vv. que solo se dio en la extremadura aragonesa y castellana a fines del siglo XII. que necesitaban ciertos estilemas exclusivos. aparece en el Cantar el uso simbólico (sobreseñal) con el ornato en la sobreveste de los caballeros.

en todo caso. como es lógico. . Para él. para lo que hoy conocemos como autor habría de decir «compuso» o «fizo». que dejaría la textura rugosa) que pudieron inducir al copista a evitar ese espacio para que no se corriera sobre la hendidura la tinta. el Poema de Almería. • Estatua del Cid. en Burgos. Per Abbat sería un copista de un texto del 1140. Montaner utiliza todos los medios técnicos a su alcance. pero el argumento de la difusión popular de la genealogía cidiana actúa también en su contra. Esto invalida la teoría de Colin Smith de que el autor fue Per Abbat. El mismo Pidal llegará a admitir que no habría esa tercera «C» borrada. aunque. también se apoyaba en que un poema latino menciona al Cid. nadie ha podido observar el más mínimo rastro de tinta de una «C» borrada. incluida la visión infrarroja. Lo más probable es que el copista dudara y dejara un espacio algo mayor por si acaso (como hace en otros lugares del poema) o que intentara evitar unas imperfecciones del pergamino. siguiendo la conjetura del primer editor del Cantar Tomás Antonio Sánchez (1779). pero este es de datación insegura (pudiera ser de finales del XII) y.20 En la Edad Media «escribir» significaba solo «ser el copista». en especial el CD anexo a la edición de Alberto Montaner. Pidal daba como fecha del explicit 1307. supone que la fecha de composición no pudo ser posterior a 1207. También pudo ser que hiciera dos incisiones pequeñísimas con el cuchillito de raspar (cultellum) que servía para las correcciones. el testimonio más antiguo del término «fijodalgo» (hidalgo) remite a 1177. aduciendo que habría una tercera 'C' borrada en el manuscrito. el defecto de textura del manuscrito o «la arruga» según él sería anterior a la escritura. pues el Cid no emparentó con todas las dinastías españolas hasta el año 1201.27 Pero según queda demostrado en investigaciones recientes. pues estas sí se han observado al microscopio. sin embargo es muy poco posterior a la redacción original. y son incisiones rectas (no una raspadura de borrado como defendía Menéndez Pidal. porque. y el de «ricohombre» a 1194.• Desde la sociología y la lexicografía diacrónica.

al que supuso un gran conocedor de la poesía épica francesa. Hay que recordar que Medinaceli fue en ese tiempo un lugar en disputa que estuvo en ocasiones en manos aragonesas. sirviéndose de sus lecturas y de las chansons de geste. Pidal primero habla de un poeta de Medinaceli con conocimiento de San Esteban de Gormaz. Además localiza varias palabras exclusivas del aragonés. queda claro. con similares epítetos épicos y lenguaje formular. donde intentaba mostrar que la composición del cantar dataría de entre 1140 y 1147. Fariz. según Ubieto. Además. la fecha de composición la situaría también en los años anteriores a 1207. También piensa que el texto de la Biblioteca Nacional sería copia del de Per Abbat. sin necesidad de tener un modelo francés cercano. que fueron necesarios para repoblar la extremadura aragonesa. Para este autor 1207 sería la fecha real de composición. Durandarte o Berta la de los grandes pies— las enormes diferencias en cuanto a elementos maravillosos. como se dijo. consideró a Per Abbat el autor de la obra. su profunda erudición puso en la pista de la datación actual de fines del XII o principios del XIII a los más acreditados investigadores sobre temas de fecha y autoría. el autor provendría de alguno de esos lugares. sin embargo. sino al propio Cid. la autoría culta y letrada para el poema. toda una serie de circunstancias históricas y sociales llevan a los investigadores actualmente a la conclusión de que hay un único autor. que ya era conocido por sus hazañas. hacen que el Cantar pudiera ser redactado por cualquier escritor culto de la época. Colin Smith. que no podía conocer un autor castellano. En cuanto al autor. el Cantar refleja la situación de los mudéjares (con personajes como Abengalbón. Huesa del Común). Todas estas cuestiones han sido debatidas por extenso por Alan Deyermond. quien se ocupó de sintetizar todas las propuestas en su edición del Cantar. la zona de la provincia de Teruel. María Eugenia Lacarra. Colin Smith. Pero Ubieto demostró que la geografía local del área de San Esteban de Gormaz era desconocida para el autor. del siglo XIV. pero sus argumentos a este respecto son muy endebles. Sin embargo. mantendría. aunque no cabe duda que los ciclos épicos franceses influyen en la literatura española — como demuestra el que aparezcan en esta personajes como Roldán. Antonio Ubieto Arteta. y mostrando su formación jurídica. el no situar correctamente las márgenes del Duero. Galve. que lo que pasa es que hay una kunstsprache en la poesía heroica. no alude al Cantar. tanto el sistema formulario del Cantar como su métrica son préstamos de la épica francesa. el propio Colin Smith modificó su tesis inicial en sus escritos posteriores reconociendo que Per Abbat pudo ser solo el copista y que el Cantar no fue el punto de partida de la épica medieval española. que compuso el Cantar de mio Cid . como demuestra el hecho de que en las Mocedades de Rodrigo. y por tanto. De todas maneras. cosa que no ocurría en Burgos. y. luego habla de dos poetas: primera versión corta y verista por un poeta de San Esteban. estaban muy presentes en la sociedad del sur de Aragón. Por tanto. Jules Horrent y Alberto Montaner Frutos.sobre todo. hay un conocimiento exhaustivo de los topónimos del valle del Jalón (Cella. se usen los mismos arcaísmos. Rafael Lapesa también defendió una datación antigua en Estudios de historia lingüística española. como dice Rusell y otros autores. En cuanto a los arcaísmos. exageración de las hazañas del héroe y menor realismo. Así pues. por ejemplo. y relacionó Per Abbat con un notario de la época del mismo nombre. y que sería quien compuso el Cantar inaugurando la épica española. no obstante. Por otro lado. Según Smith. incluso de gran lealtad al Cid). luego refundición de uno de Medinaceli. Montalbán. debido a grandes imprecisiones y lagunas. Oliveros.

(de 1195 a 1207) que podría conocer la zona aledaña a Burgos. . posiblemente notario o letrado. culto. y con profundos conocimientos jurídicos.entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII. la Alcarria y la del valle del Jalón.

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