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Efectos del arco eléctrico en el interior de un cuadro y en las personas

El fenómeno del arco eléctrico

El arco eléctrico es un fenómeno producido tras una descarga que tiene lugar cuando la tensión eléctrica presente entre dos puntos supera el límite de rigidez dieléctrica del gas interpuesto; si existen las condiciones oportunas, se forma un plasma que conduce la corriente eléctrica hasta que interviene la protección aguas arriba.

Efectos del arco eléctrico en el interior de un cuadro y en las personas El fenómeno

Los gases, buenos aislantes en condiciones normales, pueden convertirse en conductores de corriente cuando tienen lugar alteraciones en sus propiedades químico-físicas debidas a un aumento de la temperatura o a otros factores externos.

Para entender cómo se origina un arco eléctrico, puede hacerse referencia a lo que sucede cuando se abre o se cierra un circuito. Durante la fase de apertura de un circuito eléctrico, los contactos del dispositivo de maniobra comienzan a separarse ofreciendo a la corriente una sección gradualmente decreciente; de esta forma, la corriente encuentra una resistencia cada vez mayor, con el consecuente aumento de temperatura. Cuando los contactos comienzan a separarse, el campo eléctrico aplicado al circuito supera la rigidez dieléctrica del aire provocando la perforación por medio de una descarga.

La elevada temperatura provoca una ionización del aire circundante que mantiene la circulación de la corriente en forma de arco eléctrico.

Además de la ionización térmica, tiene lugar una emisión de electrones, por parte del cátodo, debido a un efecto termoiónico; los iones, formados en el gas debido a los choques causados por la elevada temperatura, son acelerados por el campo eléctrico, golpean el cátodo y liberan energía en la colisión provocando un recalentamiento localizado que genera una emisión de electrones.

El arco permanece activo hasta que la tensión existente en sus extremos proporciona la energía suficiente para compensar la cantidad de calor disipado y para mantener las condiciones adecuadas de temperatura. Si el arco se alarga y se enfría, dejan de existir las condiciones para su subsistencia y se extingue.

De una forma análoga, el arco también se origina a consecuencia de un cortocircuito entre las fases. Un cortocircuito es una conexión de baja impedancia entre dos conductores que se encuentran a diferente tensión.

El elemento conductor que constituye la conexión de baja impedancia (por ejemplo, una herramienta metálica olvidada sobre las barras en el interior del cuadro, un cableado incorrecto o el cuerpo de un animal en el interior del cuadro), sometido a la diferencia de potencial, es atravesado por una corriente de valor generalmente elevado, dependiendo de las características del circuito.

El paso de la elevada corriente de defecto provoca el sobrecalentamiento de los cables o de las barras del circuito, dando lugar a la fusión de los conductores de menor sección; al fundirse un conductor, se crean unas condiciones similares a las presentes durante la apertura del circuito. Llegado este punto tiene lugar un arco,

el cual se mantiene hasta la intervención de las protecciones o hasta que dejan de existir las condiciones que lo hacen estable.

El arco eléctrico se caracteriza por una intensa ionización del medio gaseoso, por reducidas caídas de tensión anódica y catódica (respectivamente, 10 y 40 V), por altas o muy altas densidades de corriente en el centro de la columna (del orden de 102-103 hasta 107 A/cm2), por altísimas temperaturas (varios miles de °C) en el centro de la columna de corriente y por una distancia entre los extremos variable, en baja tensión, de unos cuantos micrones a algunos centímetros.

Efectos del arco eléctrico en el interior de un cuadro

Cerca de los cuadros principales, es decir, de las grandes máquinas eléctricas, como transformadores o generadores, la potencia de cortocircuito es elevada y, consecuentemente, también lo es la energía asociada al arco eléctrico provocado por un defecto.

Sin caer en complejas descripciones matemáticas del fenómeno, lo que sucede en los primeros instantes en los que se forma el arco eléctrico en el interior de un cuadro puede esquematizarse en 4 fases:

  • 1. Fase de compresión: en esta fase, el volumen de aire ocupado por el arco se sobrecalienta a causa del

aporte ininterrumpido de energía; debido a la convección y la radiación, el restante volumen de aire contenido en el cuadro se recalienta; al principio, los valores de temperatura y presión difieren de zona a zona.

  • 2. Fase de expansión: desde los primeros instantes de incremento de la presión interna, tiene lugar una

apertura por la que comienza a salir el aire sobrecalentado. En esta fase, la presión alcanza su valor máximo y, debido a la liberación del aire caliente, comienza a disminuir.

  • 3. Fase de emisión: en esta fase, a causa del continuo aporte de energía por parte del arco, casi todo el aire

es expulsado bajo una ligera y casi constante sobrepresión.

  • 4. Fase térmica: tras la expulsión del aire, la temperatura en el interior del cuadro alcanza casi la del arco y

entonces comienza esta última fase, que dura hasta la extinción del arco, en la que todos los metales y los aislantes que entran en contacto sufren erosión, formándose gases, humos y partículas de material fundido.

Si el arco se formase al aire libre, algunas de las fases descritas podrían no presentarse o darse con un efecto menor; en cualquier caso se originará una onda de sobrepresión y un aumento de la temperatura en las zonas próximas al arco.

Para entender el peligro que comporta encontrarse cerca de un arco eléctrico, vale la pena citar ciertos números:

• presión: se estima que una persona ubicada a 60 cm de distancia del arco asociado a un defecto de unos 20 kA se ve sometida a una fuerza de 225 kg; además, la repentina onda de presión puede causar daños irreversibles en el tímpano; • temperatura que puede alcanzar el arco eléctrico: alrededor de los 7000 - 8000 °C;

• ruido: un arco eléctrico puede emitir hasta 160 db, la detonación de un arma de fuego emite 130 db.

Efectos del arco eléctrico en las personas

Por todo lo descrito anteriormente, el arco eléctrico representa una fuente de riesgo para las personas y los bienes materiales. Los riesgos a los que se ve sometida una persona a consecuencia de la emisión de energía causada por un arco eléctrico son:

quemaduras;

lesiones debidas a la proyección de materiales;

daños en el oído;

inhalación de gases tóxicos.

 inhalación de gases tóxicos. - Quemaduras Las elevadas temperaturas de los gases producidos por el
  • - Quemaduras Las elevadas temperaturas de los gases producidos por el arco y la expulsión de partes metálicas incandescentes pueden provocar quemaduras de

diversa índole a las personas. La llama puede causar quemaduras de diferentes grados, hasta la carbonización: los cuerpos sólidos candentes, como fragmentos metálicos del cuadro, provocan quemaduras de tercer grado; el vapor sobrecalentado da lugar a quemaduras similares a las producidas por los líquidos calientes; el calor radiante provoca, generalmente, quemaduras menos graves.

 inhalación de gases tóxicos. - Quemaduras Las elevadas temperaturas de los gases producidos por el
 inhalación de gases tóxicos. - Quemaduras Las elevadas temperaturas de los gases producidos por el
 inhalación de gases tóxicos. - Quemaduras Las elevadas temperaturas de los gases producidos por el
  • - Lesiones debidas a la expulsión de materiales La emisión de cuerpos proyectados

por el arco puede causar lesiones graves en las zonas más sensibles del cuerpo humano, como por ejemplo los ojos. Los materiales proyectados por la explosión debida al arco pueden penetrar en la córnea y dañarla. La magnitud del daño que puede derivar depende de las características y de la energía cinética de estos

cuerpos. Además de la región ocular, las mucosas pueden sufrir lesiones a causa de las sustancias gaseosas emanadas por el arco y la emisión de rayos ultravioletas e infrarrojos pueden causar daños ópticos en la córnea y en la retina, dependiendo de las longitudes de onda de las radiaciones.

  • - Oído Tal y como se ha señalado anteriormente, el arco eléctrico se manifiesta como una auténtica detonación, cuyo ruido puede provocar daños permanentes en el oído.

  • - Inhalación de gases tóxicos Los humos producidos por la combustión de los

materiales aislantes y por la vaporización de los materiales pueden ser tóxicos. Los

humos propagados se deben a una combustión incompleta y están constituidos por partículas de carbono y por otras sustancias sólidas suspendidas en el aire.

Características del cuadro resistente a los arcos internos

La seguridad del operador y de la instalación en caso de arco en el interior de un cuadro eléctrico de baja tensión puede lograrse a través de tres filosofías proyectivas diferentes: 1.cuadros mecánicamente resistentes al arco interno (protección pasiva)

2.cuadros dotados de dispositivos que limitan los efectos del arco interno (protección activa)

3.cuadros dotados de interruptores limitadores Estas tres soluciones (también combinables entre sí) han alcanzado un notable desarrollo en el ámbito industrial y han sido aplicadas con éxito por los principales fabricantes de cuadros eléctricos de baja tensión.

Al examinar las dos primeras soluciones, una protección para los defectos de arco de tipo activo es intrínsecamente más compleja que una protección pasiva. Esto se debe a la presencia de dispositivos electromecánicos/electrónicos adicionales que limitan los efectos del arco y que pueden estar sujetos por naturaleza a defectos o a intervenciones fallidas.

El cuadro resistente a los arcos internos de ABB

Los cuadros eléctricos de baja tensión de la serie MNS de ABB están diseñados y certificados para garantizar la protección pasiva a prueba de arco interno, alcanzando valores de resistencia al arco de hasta 100 kA durante 0,3 s.

Los cuadros MNS están probados y certificados conforme al documento IEC 61641, satisfaciendo los 7 criterios de verificación de resistencia al arco interno.

Gracias a ciertas características proyectivas de los cuadros MNS, el arco permanece aislado en la celda en la que se ha producido, garantizando así no sólo la seguridad del operador, sino también la del resto del cuadro, permitiendo aplicar las medidas de seguridad pertinentes en la instalación y la rápida eliminación de la celda en la que ha tenido lugar el arco.

Medida de corrientes de fuga. Conceptos básicos

Los cuadros MNS están probados y certificados conforme al documento IEC 61641, satisfaciendo los 7 criterios

En cualquier instalación eléctrica, por el conductor de protección circula cierta corriente a tierra. Esta corriente se denomina normalmente corriente de fuga. Estas fugas de corriente se producen normalmente a través del aislamiento que rodea a los conductores y por los filtros que protegen los equipos electrónicos tanto en oficinas como en el propio hogar. ¿Cuál es el problema? En los circuitos protegidos por un DCR (Dispositivo de Corriente Residual), la corriente de fuga puede disparar estas protecciones diferenciales de forma intermitente e innecesaria. En casos extremos, puede provocar una tensión elevada en los elementos y partes conductoras accesibles

Las causas de las corrientes de fuga

El aislamiento, a nivel eléctrico, presenta ciertas características de resistencia y capacidad, y en consecuencia pueden circular corrientes a su través por ambos motivos. Dado que el valor de resistividad del aislamiento es elevado, la fuga de corriente debería ser mínima. Sin embargo, si el aislamiento ha envejecido o está dañado, su resistencia es menor y puede fluir una corriente significativa. Además, los conductores más largos tienen mayor capacidad, lo que se traduce en una mayor corriente de fuga.

Los cuadros MNS están probados y certificados conforme al documento IEC 61641, satisfaciendo los 7 criterios

Los equipos electrónicos, por su parte, incorporan filtros diseñados para proteger contra sobretensiones y otras perturbaciones eléctricas. Estos filtros normalmente incorporan condensadores en la entrada, los cuales añaden más capacidad a la propia del sistema de distribución, favoreciendo de esta forma el incremento de las corrientes de fuga.

Soluciones para minimizar los efectos de las corrientes de fuga

La pregunta es: ¿cómo se pueden eliminar o minimizar los efectos de las corrientes de fuga? Cuantifique la corriente de fuga y luego identifique el origen de la misma. Uno de los métodos para hacerlo es mediante una pinza amperimétrica para medida de corrientes de fuga. Este instrumento, de apariencia muy similar a una pinza amperimétrica para medida de corrientes de carga, proporciona una alta precisión a la hora de medir corrientes pequeñas, inferiores a 5 mA. La mayoría de las pinzas amperimétricas simplemente no registran corrientes tan pequeñas.

Una vez colocada la mordaza de la pinza amperimétrica alrededor del conductor, el valor de corriente que mide dependerá de la intensidad del campo electromagnético alterno que rodea a los conductores. Para medir de forma precisa corrientes pequeñas, es esencial que los extremos de la mordaza no presenten ningún daño o deformación, que se mantengan limpios y ajusten perfectamente cundo se cierre la mordaza. Procure no doblar la mordaza de la pinza amperimétrica ya que esta situación puede dar lugar a medidas incorrectas.

La pinza amperimétrica detecta el campo magnético que rodea los conductores, por ejemplo, un cable individual, un cable blindado, una tubería de agua, etc.; o el par de cables, fase y neutro, de una instalación monofásica; o todos los conductores activos (3 ó 4 hilos) en una instalación trifásica (como en un diferencial o DCR trifásico).

Cuando se mide en varios conductores activos agrupados, los campos magnéticos producidos por las corrientes de carga de cada conductor se anulan unos con otros. Cualquier desequilibrio o diferencia de corriente es consecuencia de las fugas que se producen por los conductores a tierra u otros caminos alternativos. Para medir esta corriente, una pinza amperimétrica de corriente de fuga debería ser capaz de medir corrientes inferiores a 0,1 mA.

Por ejemplo, si medimos en un circuito de 230 V CA, con todas las cargas desconectadas, se puede obtener como resultado un valor de fuga de 0,02 mA (20 µA). Este valor representa una impedancia de aislamiento de:

230 V / (20 x 10-6) = 11,5 MO. (Ley de Ohm R=V/I)

Si se lleva a cabo una prueba de aislamiento en un circuito desconectado, el resultado estará en torno a los 50 MO o superior. Esto se debe a que el comprobador de aislamiento utiliza tensión CC para la comprobación, situación que no tiene en cuenta los efectos capacitivos en la instalación. Sin embargo, el valor real de la impedancia de aislamiento sería el valor actual que se mediría en condiciones de funcionamiento normales.

Si se midiese el mismo circuito cargado con los equipos de una oficina (ordenadores, monitores, fotocopiadoras, etc.), el resultado sería bastante diferente, debido a la capacidad de los filtros de entrada de estos dispositivos. El efecto es acumulativo, cuantos más equipos estén conectados a la instalación, mayor será la corriente total de fuga pudiendo estar en el orden de los miliamperios. Si se añaden nuevos equipos a un circuito protegido por un DCR o diferencial, podría producirse, en un momento determinado, el disparo de dicha protección. Como la cantidad de corriente de fuga varía dependiendo del estado de funcionamiento de los sistemas, los diferenciales o DCR podrían dispararse de forma aleatoria, siendo este tipo de problemas, uno de los más difíciles de diagnosticar.

Una pinza amperimétrica detectará y medirá una amplia gama de corrientes alternas o variables que pasen por el conductor que se está comprobando. Cuando existan equipos de telecomunicaciones, el valor de la fuga indicado por la pinza amperimétrica puede ser considerablemente superior al resultante como consecuencia de la impedancia de aislamiento a 50 Hz. Esto se debe a que los equipos de telecomunicaciones normalmente incorporan filtros que producen corrientes funcionales a tierra y otros equipos que producen armónicos, etc. La fuga característica a 50 Hz sólo se puede medir usando una pinza amperimétrica que incorpore un filtro pasa banda de ancho reducido, para de esta forma eliminar corrientes a otras frecuencias.

Medida de la corriente de fuga a tierra

Cuando las cargas están conectadas, la corriente de fuga medida incluye también a las corrientes de fuga en los propios equipos conectados. Si la corriente de fuga es aceptablemente baja con la carga conectada, la corriente de fuga del cableado de la instalación será todavía más baja.

Si se precisa medir solamente la corriente de fuga del cableado de la instalación, desconecte la carga

Compruebe los circuitos monofásicos pinzando simultáneamente los conductores de fase y neutro. El valor medido reflejará cualquier corriente que fluya a tierra. (Véase la figura 1)

Si se precisa medir solamente la corriente de fuga del cableado de la instalación, desconecte la

Compruebe los circuitos trifásicos rodeando con la pinza todos los conductores trifásicos. Si el neutro está disponible, la pinza debe abrazarlo también junto con el resto de los conductores de fase. El valor medido

reflejará

Si se precisa medir solamente la corriente de fuga del cableado de la instalación, desconecte la

Medida de la corriente de fuga a través del conductor de tierra

Para medir la corriente de fuga total que fluye por una toma de tierra concreta, coloque la pinza alrededor del conductor de tierra. (Véase la figura 3)

cualquier corriente que fluya a tierra. (Véase la figura 2)

Medida de la corriente de fuga a tierra a través de rutas a tierra involuntarias. Medida

Medida de la corriente de fuga a tierra a través de rutas a tierra involuntarias.

Medida de la corriente de fuga a tierra a través de rutas a tierra involuntarias.

Si se abrazan juntos fase/neutro/tierra, se podrá identificar la corriente de fuga en la toma o en el cuadro eléctrico a través de rutas a tierra involuntarias (como por ejemplo en un cuadro eléctrico metálico asentado sobre una base de hormigón). Si existen otras conexiones eléctricas a tierra (como una conexión a una tubería de agua), se puede detectar corrientes similares. (Véase la figura 4)

Medida de la corriente de fuga a tierra a través de rutas a tierra involuntarias. Medida

Rastreo del origen de la corriente de fuga

La realización de una serie de medidas puede identificar las diferentes corrientes de fuga y su origen. La primera medida puede tomarse en los conductores de acometida del cuadro. A continuación se realizan las medidas 2, 3, 4, y 5 para identificar las corrientes de fuga de los diferentes circuitos. (Véase la figura 5)

Resumen La corriente de fuga puede ser un indicador de la eficacia del aislamiento de los

Resumen

La corriente de fuga puede ser un indicador de la eficacia del aislamiento de los conductores. Pueden existir altos niveles de corriente de fuga en circuitos donde se usan equipos electrónicos con filtros, las cuales, a su vez, pueden provocar tensiones que perturben el funcionamiento normal de los equipos. Es posible localizar el origen de las corrientes de fuga utilizando una pinza de corriente de fugas, la cual nos permite medir corrientes muy pequeñas. Para ello deberemos realizar una serie de medias siguiendo el procedimiento descrito anteriormente.

Si fuera necesario, esto le permitirá redistribuir las cargas en la instalación de forma más equilibrada.