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Historia de la Medicina Veterinaria

Historia de la Medicina Veterinaria Historia de la Práctica Profesional de la Medicina Veterinaria Conocer la

Historia de la Práctica Profesional de la Medicina Veterinaria

Conocer la historia de los pueblos, de las profesiones y de los oficios es adentrarse en un cúmulo de múltiples experiencias que en su conjunto nos permiten conocer dentro de una problemática en específico, los fracasos o éxitos que a lo largo de su existencia y como producto del desarrollo de sus fuerzas productivas, se han obtenido para, al meditar sobre los mismos, poder diseñar para nuestras sociedades un futuro mejor. “Saber para Prever” dice el aforismo científico y es justamente así como esperamos contribuir con quienes lean estas líneas para que al final les permitan delinear para nuestros países un futuro mejor con una profesión que, a la vista de la crisis actual, debe sufrir todo un proceso de re-ingeniería para culminarla en un quehacer que nos permita cumplir la meta que hemos de alcanzar con ésta noble profesión y lograr para las futuras generaciones un Planeta no en decadencia como sería al dejarnos llevar por la inopia sino uno sano, próspero y habitable para el goce de las futuras generaciones y de la Humanidad en su conjunto.

La Medicina Veterinaria en sus albores:

La práctica de la Medicina Veterinaria es en realidad tan antigua como la civilización. En otras palabras, cuando el hombre dejó la organización de la horda y comenzó a cultivar la tierra en lo que se llama la Primera Gran División Social del Trabajo, al dedicarse a la crianza de los animales seguramente también tuvo que preocuparse por su alimentación y salud. Existen documentos pre históricos de origen pre-Romano y Escandinavo grabados en piedra mostrando animales domésticos empleados en la agricultura y datados desde la edad de bronce, es decir, desde hace unos 4,500 años antes de nuestra era.

La Medicina Veterinaria en la cultura Egipcia:

En la cultura egipcia la práctica de la medicina veterinaria gozó de gran trascendencia y significado. Gravados de aproximadamente 4, OOO años a.C.,

muestran el ordeño de una vaca en la presencia de su ternero- seguramente para provocar la bajada de la leche-según el autor. Otros muestran la sujeción de un bovino (2,450 a.C.) y la administración de un medicamento a un buey enfermo. (2,000 a.C.) Otro gravado de la misma fecha, muestra con exquisitez la asistencia al parto de una vaca y al veterinario dando instrucciones al granjero practicante. El Código Babilónico de Hammurabi (cerca de 2100 años antes de Cristo) es el primer documento en el cual se hace mención de los “médicos del ganado”. En el se especifican las obligaciones de los “doctores de bueyes y asnos”, así como los honorarios considerados para los mismos sin olvidar las penalizaciones para castigar la mala práctica y los daños causados al ganado. El más antiguo registro de verdaderos procedimientos veterinarios se encuentra en el papiro Egipcio de Kahun (1900 a.C.). Como se ve el trabajo de los veterinarios ha sido ampliamente reconocido desde hace mucho tiempo. El papiro en mención contiene reportes acerca de enfermedades oculares, cólico y timpanismo en el ganado. Las plagas tal como son descritas por el Antiguo Testamento, contienen- además de enfermedades de otras especies animales epizootias que afectaron al ganado.

La Medicina Veterinaria en la India:

Los habitantes de la antigua India fueron muy cuidadosos de la salud animal al mismo tiempo que de la humana. Es por ello que la ciencias de la medicina humana y veterinaria se desarrollaron armoniosa y conjuntamente. Así, se han encontrado tratados sobre el cuidado de las enfermedades de la salud animal en documentos provenientes del período Védico desde fechas tan antiguas comprendidas entre 1800 y 1200 años antes de la era cristiana. Ello habla mucho de las capacidades de observación de los hindúes quienes realmente emplearon métodos científicos para el diagnóstico y el tratamiento de gran variedad de condiciones relacionadas con el cuidado de gran número de especies animales. Es sorprendente pero los hindúes manejaban la práctica de la veterinaria no solo con muy buen nivel, como se dijo, por lo que no es raro que en aquel país existieran especializaciones de la práctica profesional, sino también, además del cuidado de todas las especies animales, un alto nivel de ética profesional y la regulación de los servicios veterinarios incluyéndose a un buen número de muy bien informados escritores dentro del campo profesional.

El primer profesional de la verdadera práctica profesional de la medicina veterinaria, entonces, no es raro que provenga de la India y el mismo se llamó Salihotra cuyo nombre fue perpetuado por centurias en la práctica de la profesión la cual fue denominada como Salihotría. Los primeros hospitales de veterinaria fueron erigidos por el humanitario rey Asoka, cerca de 250 años A.C. De estos aún existen vestigios así como de los edictos de Asoka en relación al tratamiento de los animales.

La Medicina Veterinaria en la antigua Grecia:. Origen del término Buiatria:

Los griegos ( 1200 323 a.C.) conocieron la pleuroneumonía contagiosa, fiebre, vómito, shock, indigestión preestomacal, tos, afecciones de las pezuñas, heridas, abscesos, piojos y gusaneras, pero tanto los ganaderos como los veterinarios sabían muy poco en relación de las causas y el tratamiento de éstas y otras enfermedades del ganado bovino.

Entre los griegos a las personas que se dedicaban a la curación del ganado bovino se les llamó buiatras ( de las voz griega boúiatros) del cual deriva la palabra Buiatría (del griego: boús, ganado y iatrikhé: arte de curar), o sea literalmente el arte de curar al ganado.

Esta palabra en su sentido es similar a otras tales como: hipiatría (arte de curar caballos); pediatría,(arte de curar a los niños), psiquiatría, ( arte de curar los desórdenes mentales), geriatría, ( arte de curar a las personas de edad avanzada), etc. En la actualidad buiatría comprende el arte de la medicina, cirugía y genealogía del ganado, incluyendo la apropiada prevención y manejo y así cubre un amplio campo de investigación científica en campos tales como fisiopatología, microbiología, parasitología, toxicología, técnicas de laboratorio, control ambiental, etc. El concepto también incluye la experiencia práctica en lo que concierne al cuidado individual o del hato ya sea lechero o de carne y para los animales silvestres y rumiantes de zoológico.

En la antigua Grecia se conoció a los hipiatras (doctores de caballos) y de igual manera en Roma el practicante de ésta especialidad fue llamado originalmente equarius medicus. Después, el doctor de animales fue llamado como veterinario (de veterinus, relativo al “responsable de la bestias”). Se atribuye esta denominación a Lucio Moderatto Columela en fechas referidas al primer siglo de la civilización romana de donde viene el término de ahora.

Durante el período final del Imperio Romano (300 500 a.C. ) los veterinarios que acompañaban al ejército romano en Asia Menor (Bizancio) desarrollaron un destacadísimo alto nivel de práctica y escribieron un libro clásico sobre las enfermedades de los caballos; la Hippiatrika. En éstos tiempo la medicina humana estaba muy rezagada al extremo que los historiadores médicos aceptan que la práctica de la medicina veterinaria estaba más avanzada que la humana. De esta manera muchos de los métodos de diagnóstico y tratamiento específicos para las enfermedades de los caballos se encuentran aún en uso de una manera o de otra. De estos veterinarios bizantinos, Apsyrtus, es considerado el “Padre de la Medicina Veterinaria”. También se menciona que dada la importancia del caballo para las culturas de la antigüedad constituyó para los árabes, romanos españoles e ingleses un animal de estimación por su carrera y utilización para la guerra y la conquista ( AAM)

En la antigua Italia, (500

476 d.C.)

Los romanos conocieron acerca de la contagiosidad de varias epizootias del ganado mencionándose entre otras, “Pestilencia”, “maleo”, “verago y el morbus alienatus y recomendaron a los ganaderos de separar a los animales enfermos de los sanos. Más aún los escritos de la época mencionan términos tales como:

debilidad, fiebre, edema de la ubre, dolor cardíaco, inapetencia, indigestión, timpanismo, gripe abdominal y diarrea como padecimientos esporádicos de los bovinos, recomendando medidas dietéticas y la administración de medicamentos por vía oral, nasal y en la oreja. Los romanos describieron las gusaneras del ganado y los parásitos gastrointestinales. También reportaron acerca de intervenciones quirúrgicas tales como la aplicación de puntos de fuego, la aplicación de suturas y el tratamiento y vendaje de las enfermedades de las pezuñas utilizando si era necesario, cepos o collares para contener a los animales. La producción de ganado en general fue tenida en alta estima.

Por aquel tiempo se empezaron a utilizar las herraduras para lo cual no se requería un alto grado de conocimientos por parte del practicante de veterinaria. Esto coincidió con la llegada de la Edad Media, período obscuro de la humanidad en que decayeron las ciencias y las artes. El vocablo romano ferrarius vino ser el término que actualmente conocemos como herrador o sea quien pone las herraduras al caballo. Debido al decaimiento de la ciencia en esta época y a la prácticamente ausencia de profesionales calificados el herrero devino a ser el encargado del tratamiento de las enfermedades de los caballos. Talvez esta es la principal razón de porqué la medicina veterinaria fue de alguna manera restringida al tratamiento de los caballos y vino a ser sinónimo de la práctica de herrar caballos.

Vale la pena mencionar que en la edad media también se conoció el término “Mariscal”, del germano “Marahshak” de Marah” , Caballo y “Shalk” el que lo cuida. Otros términos fueron los de “mulomédicus” y “ Médicus jumentarius”. Para los alemanes el término “Mariscal” era de mayor categoría que el de curanderos y herradores. Esta situación permaneció a lo largo de varios siglos. La primera mención de esta situación degradante fue denunciada por el veterinario Romano Vegetius en su obra clásica “Libros de el Arte Veterinario” No obstante, muy poco se escribió sobre la medicina veterinaria durante el siguiente milenio.

Resurgimiento de la Medicina Veterinaria:

En 1598 se publicó el primer trabajo científico sobre veterinaria. Este fue la Anatomía del Cavallo ( “Anatomía del Caballo”) de Carlo Ruini quien de esta manera creó la ciencia de la anatomía veterinaria. Como se puede notar, muy próxima al trabajo fundamental del belga Andrés Vesalio en 1543, fundador de la anatomía moderna.

Las plagas que afectaron al principio del siglo XVIII obligaron a que en la práctica de nuestra profesión se efectuaran grandes reformas al mismo tiempo

que se realizaron avances de gran significado. Entre 1710 y 1760 se estima que en Europa murieron mas de 200 millones de cabezas de ganado vacuno debido a la Peste Bovina también conocida como Rinderpest. Aunque también se menciona a la pleuroneumonía contagiosa del ganado, a la fiebre aftosa, y al ántrax, los que en forma repetida diezmaban al ganado.

Entonces se hizo evidente que los conocimientos de quienes se dedicaban a herrar caballos y otros similares eran inadecuados. Efectivamente, la práctica de la medicina veterinaria se realizaba por los propios ganaderos, por campesinos, por comerciantes de ganado, por monjes, herradores, charlatanes, astrólogos, etc.

Las experiencias que se obtenían en el tratamiento del ganado enfermo era escrita en los llamados “libros caseros” los que después, acompañados por pronósticos del clima que en aquel tiempo eran formulados como resultado de sostenidas observaciones del mismo a través de los años, se comunicaban a través de los “calendarios agrícolas” Por ejemplo una ilustración de este tipo de publicación en la Alemania, del año de l791, instruye a los finqueros sobre el uso del trocar para aliviar el timpanismo en el ganado.

La medicina para aliviar las enfermedades del ganado en la Edad Media, se caracterizaba por el más primitivo empirismo pero como connotación de la época también se apoyaba en un alto grado de misticismo y superstición. Así se hacía uso de amuletos de los “conjuros”, de “fuegos de emergencia” y sacrificios animales eran usados para evitar el miedo a las brujerías que eran al final de cuentas las consideradas como la principal causa de las enfermedades del ganado y las consiguientes pérdidas. Estas prácticas fueron posteriormente sustituidas por ritos de la iglesia cristiana tales como “bendiciones para el ganado”, procesiones y el uso de amuletos con figuras de animales.

Motivados entonces por la necesidad de combatir el Rinderpest (peste bovina) de una forma más eficiente como ya se dijo esta enfermedad causó de la muerte de unas 200 millones de cabezas de ganado- los médicos humanos se incorporaron a la práctica de la curación del ganado y a proporcionar instrucción a la población rural respecto al control específico de aquella enfermedad pues se había comprobado que los denominados en aquel entonces “doctores de vacas” eran de muy dudosa competencia. De esta manera, las necesidades para el control de la salud del ganado en especial Rinderpest- y para formar veterinarios calificados para el cuidado de los caballos, que eran demandados por el ejército, abrieron las puertas a la creación de escuelas de veterinaria.

Como resultado Claude Bourgelat(1712-1779), a la sazón mariscal de las caballerizas reales francesas y por encargo del gobierno francés, fundó escuelas de medicina veterinaria a nivel universitario, en Lyón (1761) y Alfort (1765). Otras que se mencionan con énfasis son la escuela de Tolouse igualmente en Francia y la de Berna, Suiza.

En 1800 ya se habían establecido unas veinte escuelas por toda Europa, siendo las de Londres( 1791) y Edimburgo (1823) las que sirvieron de prototipo a las de Norte América.

La medicina veterinaria entonces comenzó a progresar gracias al trabajo calificado de profesionales incansables en especial en lo que respecta a la curación de las enfermedades del ganado bovino. Este desarrollo se hizo notar en periódicos especializados, libros de texto y monografías que proliferaron por doquier. Entre estos el libro sobre “Buiatría”, escrito por Rychner (Berna, 1835) logra un mérito notable en el contexto de nuestro estudio.

En la primera mitad del siglo XX y coincidiendo con el aparecimiento y desarrollo de los vehículos motorizados, la crianza equina perdió la importancia que antes tenía y la ganadería bovina ocupó el primer lugar. Entonces, escuelas modernas aplicaron técnicas de hospitalización del ganado, surgiendo hospitales especializados para estos propósitos que se establecieron por primera vez en Viena, Austria (1912), en Hannover, Alemania (1925 y en Estocolmo, Suecia (1927).

En las últimas décadas el conocimiento acerca de la prevención y curación del ganado bovino se ha incrementado notablemente a partir en primera instancia del control de las pérdidas económicas de las epizootias del ganado. Ahora existen procedimientos de examen clínico más acertados. Y al mismo tiempo se han desarrollado técnicas quirúrgicas para el tratamiento de prácticamente cualquier trastorno de los animales domésticos y silvestres que así lo necesiten.

La Medicina Veterinaria en el Continente americano:

La situación de las enfermedades de los animales en la América, en tiempos inmediatamente posteriores al arribo de los españoles, era muy peculiar pues debido a la inexistencia de animales domésticos y por tanto de reservorios para los gérmenes que causan las enfermedades, estas no existían como ha sido el caso en el viejo Continente desde hace cientos de años. Una circunstancia notable favorecía esta situación y era que el tiempo prolongado que antes tomaba la travesía del océano Atlántico para llegar a las tierras del Nuevo Mundo, prácticamente servía como período de cuarentena. Así, que solo animales sanos descendían en costas americanas. Los primeros reportes de la existencia de enfermedades de importancia se ubican hacia los años de l750 en los Estados Unidos de Norte América . Allí se mencionan a la rabia y el distemper (moquillo) canino y a lo que antes se conocía como distemper del caballo. ( probablemente influenza ). También se reportó como de mucha importancia a la fiebre de Texas (Piroplasmosis) que con otras constituyeron problemas en ciertas áreas. Sin embargo no se hizo mayor cosa por el control de las enfermedades debido principalmente a que no existían profesionales con la preparación necesaria para tratar las mismas. Estas al igual que el hambre, (desnutrición) por falta de conocimientos para

prevenirla y las muertes por frío causaban grandes pérdidas dentro de la población animal.

No fue sino hasta 1850 cuando llegaron de Europa unos 24 veterinarios graduados que se sumaron a un pequeño grupo de personas que ejercían la práctica veterinaria en forma empírica, con mayor o menor cualificación. No obstante, no se realizaron esfuerzos significativos para apuntalar la creciente industria animal sino hasta muchos años después cuando se fundó la Facultad de Veterinaria Americana (New York, 1875), dirigida por un veterinario francés, Alexandre Liautard. Entonces comenzó en los Estados Unidos empezó una sistema de educación en Medicina veterinaria de crédito.

Los esfuerzos, que hemos mencionado en forma sumaria, por fin llegaron a su verdadera realización con el inicio del aparecimiento de facultades de veterinaria que funcionan con el apoyo de fondos públicos en los diferentes estados de la Unión Americana- La más antigua dentro de este grupo verdaderamente moderno y calificado es la Universidad del Estado de Iowa (1879) a la cual siguieron otras igualmente prestigiosas, que suman unas veinte, la última de las cuales es la Universidad de Purdue, fundada en 1958.

La investigación científica en el campo de la Medicina Veterinaria ha librado serias batallas en contra de un sinnúmero de enfermedades infecto- contagiosas. Como resultado de estos trabajos también se han derivado métodos de control de las enfermedades que afectan a los seres humanos. Podemos mencionar a algunos ejemplos relevantes como el del Dr. Daniel E. Salmon, de los Estados Unidos de Norte América, quien tuvo bajo su dirección a un pequeño grupo de veterinarios que con gran capacidad y entusiasmo lograron la erradicación de la Pleuropneumonía del ganado empleando métodos de cuarentena y sacrificio de los animales afectados hasta que la enfermedad fue totalmente erradicada. Es este el primer caso (1892) documentado de la total erradicación de una enfermedad en la historia.

Otros éxitos brillantes tales como lograr la identificación del protozoario que produce la fiebre de Texas (Piroplasmosis) y su transmisión a través de las garrapatas. Esto condujo al efectivo control y erradicación de la enfermedad por medio de los baños con agentes insecticidas al ganado para destruir los agentes transmisores. Este descubrimiento ha sido considerado como uno de los mas grandes logros de la medicina en el siglo XIX y sirvió como modelo para el control de otras enfermedades transmitidas por insectos al hombre tales como la malaria y la fiebre amarilla por lo que se le adjudica el crédito de haber hecho posible la terminación del Canal de Panamá en un tiempo mucho menor que el que se hubiera logrado si se hubiera tenido que combatir con estas plagas. El crédito de éste éxito de gran relevancia corresponde a los veterinarios Fred L. Kilbourne (1858 1936 ) y Cooper Curtice (1856 1939) quienes trabajaron conjuntamente con el médico Dr. Theobald Smith ( 1859 1934 ), lo que constituye un claro ejemplo de lo que pueden lograr las profesiones de la medicina, al trabajar en equipo.

Referencias:

1. Collier’s Enciclopedia. Volumen 23. he Crowell-Collier Publishing company. 1964. U.S.A pag.117 118.

2. Dr. Alvaro A. Morales: Comunicación verbal y escrita.

3. Dr. Ernesto Villagrán Crespo. Comunicación verbal y escrita.