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Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero)

Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero) Jesús A. Mármol <a href=http://jesusamarmol.blogspot.com.es/ " id="pdf-obj-3-4" src="pdf-obj-3-4.jpg">

Jesús A. Mármol

© Editorial Bubok, 2013 1ª edición digital

Impreso en España / Printed in Spain Impreso por Bubok

Nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

A mis hijas Carlota y Ariadna, maestras de la reinvención e innovación diaria.

A ti lector, que posees todas las cualidades innatas para reinventarte y crear nuevas realidades.

ÍNDICE

Introducción, p.10

Capítulo I: DESCUBRE, p.12

  • 1. Introducción al capítulo, p.13

  • 2. La vida solo te enseña a través de lo que vives,

p.14

  • 3. La vida no tiene sentido si no se la das tú, p.19

  • 4. Las 3 verdades fundamentales del Fracaso, p.23

  • 5. Nunca eres siempre así, así que siempre puedes

cambiar, p.27

  • 6. Nunca fracasas, sólo te transformas, p.30

7. Eres un/a maestr@ en volverte a levantar, p.32

  • 8. Si te sientes perdid@, es que estás cambiando,

p.35

  • 9. No hay nada inteligente en no ser feliz, p.38

    • 10. ¿Porqué la mente se convierte en enemiga si

forma parte de mi?, p.41

  • 11. Si tienes miedo, es que no eres Tú!, p.45

  • 12. El miedo a perder no te permite conquistar,

p.48

13.

Volver a sentirse en paz con un@ mism@ en 3

 

pasos, p.50

14.

Botiquín de las 3 curas para cuando la vida te

va mal, p.54

15.

Valórate, ámate y vive desde tu Autoridad

Interna, p.61

Capítulo II: DESCÚBRETE, p.64

  • 1. Introducción al capítulo, p.65

  • 2. Somos emprendedores por naturaleza, p.65

  • 3. Los finales son una ilusión, fruto de la ceguera

de las identidades, p.69

  • 4. Todo lo que nos separa son partes de lo que nos

une, p.72

  • 5. La salida a la crisis es la conexión, p.75

  • 6. Reinvéntate, tienes derecho a ser diferente de

cómo eres, p.78

  • 7. El futuro siempre se puede cambiar, p.81

  • 8. Cómo cambiar la realidad desde la cárcel

personal, p.84

  • 9. El secreto de Todo está en respirar, p.88

    • 10. No existe un futuro absoluto, sólo futuros

posibles. Tuya es la elección, p.91

11.

¿En qué realidad eliges vivir?, p.93

  • 12. Tranquil@, vive como quieras, ya que tras tu

muerte serás olvidado, p.96

  • 13. Deja de empujar y fluye, p.98

  • 14. Engánchate a la fuerza de la vida para

reinventarte más allá de los mercados, p.102

Capítulo III: REINVÉNTATE, p.106

1.

Introducción al capítulo, p.107

2.

Los 10 Mandamientos de los pobres por la crisis,

p.108

3.

Ser emprendedor o morir en la crisis, esta es la

cuestión, p.111

4.

13 pasos para superar la crisis, p.115

5.

Nos han hecho creer…, que no podemos soñar,

p.118

6.

Sueña y activarás la magia para crear tu vida,

p.121

7.

Si quieres ver, deslocalízate de tu realidad,

p.126

8.

Para innovar en tiempos de crisis hay que salir a

tomar el sol, p.129

9. Sácale brillo a una idea e inventa tu trabajo,

p.132

  • 10. Fórmula para reinventarse, p.136

  • 11. Éxito = [(I+A2)(PxF)]D, p.141

  • 12. ¿Eres merecedor/a de alcanzar tus sueños?,

p.145

  • 13. Juega con El Cubo de la Autorrealización, p.149

  • 14. ¿Cómo reinventar mi negocio en clara

decadencia?, p.154

  • 15. Eres suficiente inteligente para crear una

empresa sin dinero, p.159

  • 16. Cómo montar un negocio sin dinero en 5

minutos, p.164

  • 17. La Felicidad es un poderoso camino hacia la

sabiduría personal, p.170

INTRODUCCIÓN

Toda persona está suficientemente capacitada para crear su propia realidad, y por tanto perseguir y alcanzar sus sueños, ya que somos seres emprendedores y creativos por naturaleza. Es por ello que esta pequeña obra es un canto de exhortación a creer en el ser humano, que es lo mismo que creer en nosotros mismos, y por extensión en la propia vida.

La obra que tienes entre manos no pretende ser un tratado académico, que aunque me lo he planteado por el momento lo he descartado al aburrirme someramente su rígida estructura metodológica. Sino que esta obra tan sólo pretende ser un breve pero intenso viaje conceptual e intuitivo por el mágico universo del

poder que tenemos todos para reinventarnos en aquello que deseamos. Pero para poder reinventar primero hay que soñar, y no podemos soñar si previamente no nos hemos reencontrado con nosotros mismos (que es lo mismo que redescubrir nuestro mundo o inteligencia emocional), así como no puede haber reencuentro si antes no hay un despertar de nuestra conciencia que nos permita ver, entender y enjuiciar el mundo bajo una renovada mirada donde se trasciendan los límites de los paradigmas socio-culturales que definen la realidad conocida. ¿Cómo vamos a reinventarnos profesional o empresarialmente si no creemos en nosotros mismos, cuando es justamente en nosotros donde radica el poder de crear las realidades posibles?

La obra, estructurada en tres grandes capítulos:

Descubre, Descúbrete y Reinvéntate, es un compendio de reflexiones realizadas a lo largo de mi andadura como profesor especializado en Reinvención, Innovación y Gestión del Fracaso por universidades, escuelas de negocio y entidades empresariales de toda España, así como por centros de desarrollo personal y como docente voluntario de un centro penitenciario, y que he ido plasmando periódicamente en mi blog personal:

Bitácora de un Buscador. Si bien, esta obra también se puede entender como una extensión o segunda parte más informal de mis anteriores

libros: El Poder Transformador del Fracaso y Manual del Guerrero Blanco.

A la espera que esta pequeña obra pueda serte de utilidad e inspiración en estos tiempos de cambios que nos toca experimentar, te deseo una feliz y mejorada reinvención de ti mismo y de tu propia vida, pues tuyo es el poder de crear tu propia realidad!

Capítulo I: DESCUBRE

La mente puede aceptar cualquier límite. La existencia no tiene límite alguno. Si te contentas fácilmente, permanecerás

pequeño, esta pequeñez es una imposición sobre tu libertad

y

infinita,

sobre tu potencial ilimitado.

OSHO

1.-Introducción al capítulo Descubre

¿Cómo podría haberse reinventado en la historia de la evolución los primeros anfibios en seres terráqueos, que dieron paso posteriormente a las aves y los mamíferos, si creyesen que no existía

vida fuera del agua? De igual manera, nosotros como seres humanos no podemos reinventarnos sin antes romper los esquemas mentales que limitan nuestra existencia cotidiana. Así pues, este primer capítulo tiene como objetivo preparar mental y emocionalmente al lector para poder reinventarse profesionalmente, pues lo primero es el capital humano y lo segundo la actividad económica, ya que no existe esta sin el otro, no nos confundamos. Y para ello vamos a recordar conceptos básicos sobre la esencia del ser humano y de la vida misma, vamos a desmantelar verdades absolutas que nos autolimitan como el fracaso, el miedo o nuestro yo mental, así como descubrir pequeños secretos de aplicación práctica para sanar una autoestima deteriorada que impide nuestro crecimiento como personas con pleno derecho a una vida feliz. Pues, sin autoestima, ¿quién es capaz de reinventarse en algo? Por todo ello llamamos a este capítulo “Descubre”, pues descubriendo un nuevo conocimiento abrimos y despertamos la conciencia a nuevas e ilimitadas posibilidades, como aquel primer anfibio terráqueo que sacó la cabeza del mar y vislumbró la posibilidad de una nueva vida.

2.-La vida solo te enseña a través de lo que vives

La vida nos enseña a través de unas asignaturas personalizadas cuya aula de experimentación y de examen es nuestra propia vida. Por eso nos sucede lo que justamente estamos viviendo, porque estamos aprendiendo.

-¿Aprendiendo el qué, a saber vivir sin dinero?, -podemos preguntarnos manifiestamente enfadados en estos tiempos de crisis.

La respuesta exacta es aprender a ser sabios. Una asignatura que no se aprende con la cantidad de dinero o de carreras que podamos acumular, sino por la calidad de las experiencias transformadoras que vivimos, por lo que la vida nos diseña un plan de estudios único, personalizado e intransferible para poder aprender. La buena noticia es que, con independencia por lo que estés pasando, tienes que tener claro tres aspectos fundamentales del proceso de aprendizaje hacia la sabiduría personal:

1.-La vida es una experiencia de aprendizaje continuo hacia el camino de la sabiduría personal.

2.-La vida solo nos enseña en cada momento aquello que sabe que podemos aprender y superar.

Y 3.-En Ti ya hay sabiduría, así que sólo falta el Sabio en Ti.

Ahora que ya sabemos que estamos inmersos en el aprendizaje de una materia tan elevada como es la sabiduría personal, debemos entender que el hecho de no aceptar la situación por la que estamos atravesando es, precisamente, resistencia a aprender. Una resistencia que puede venir motivada o bien por el miedo a perder una vieja identidad (que a lo mejor ya ni existe en nuestras vidas, por lo que no es más que apego a un pasado que fue), o bien porque optamos por retroalimentarnos en un victimismo sin voluntad real de querer avanzar.

No obstante, con independencia de la naturaleza de tu resistencia a aprender, ¿te vas a perder la oportunidad de ser más sabio? Reflexiona por un momento y piensa que verdaderamente eres un privilegiad@, ya que muchos son los llamados pero pocos los elegidos para iniciarse en el camino de la sabiduría. Y si no, mira a tu alrededor, a aquellos descartados los reconocerás porque están dormidos en unas vidas anestesiadas consumiendo su tiempo existencial sin experimentar vivencias transformadoras. Los ves, ¿verdad? Así que, a partir de ahora déjate de lamentar y acepta tu rol de iniciad@, ya que solo con la aceptación de tu situación presente podrás relacionar con sentido lúcido a aquellos elementos de tu vida hasta el momento ocultos o inconexos que te ayudarán a aprender; consciente que conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano, pero

conocimiento con experiencia real es sabiduría, una cualidad de índole divino.

Pero además, debemos ser conscientes que el proceso del aprendizaje no es inocuo y que conlleva implícito las crisis curativas propias de todo crecimiento, es decir: que no hay experiencia real sin la participación activa de tu ser emocional, ya que este es el único que tiene la llave para transformarte interiormente con la misma fuerza trasmutadora que convierte al gusano en mariposa tras su paso por la crisálida.

Bueno, todo esto está muy bien –podemos decirnos-, pero ¿cómo se sabe si uno@ está aprendiendo la asignatura de la sabiduría personal?. No te preocupes, se sabe, al igual que sabes cuando es de día y cuando de noche. No obstante, aquí tienes algunos indicios autoconstatables:

Eres un poco más sabio cuando sabes que los obstáculos en la vida no son tus enemigos, sino tu reacción emocional a los mismos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que solo tus emociones te liberan o encadenan ante una situación difícil de la vida, y en consecuencias trabajas conscientemente tus reacciones emocionales para que tan solo sean liberadoras.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que tus pensamientos son energías enviadas a un

Universo en el que lo semejante se atrae, y que por tanto tus palabras son decretos poderosos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que corazón y mente, y no a la inversa, deben alinearse para montar la llave que abre la puerta del Universo para crear realidades alternativas en tu mundo.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que para crear hay que soñar, y que el éxito solo es merecedor de los que persisten en alcanzar su sueño.

Eres un poco más sabio cuando no gastas las energías en enfrentarte constantemente contra el mundo, sino que las aprovechas para fluir con él.

Eres un poco más sabio cuando sabes que la vida es una escuela de sabiduría personal, y que los fracasos son experiencias de aprendizaje que generan transformaciones de naturaleza alquímica.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que debes vivir con la serenidad de espíritu del que sabe que todo se transforma, y en consecuencia aprendes a fluir con los cambios.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que nadie puede vivir la vida por ti, así como entiendes que tú tampoco puedes vivir la vida por otros.

Eres un poco más sabio cuando te haces responsable de tu propia vida, y dejas de vivir como una víctima.

Eres un poco más sabio cuando decides vivir desde tu Autoridad Interna, para dejar de vivir cediendo tu poder a los demás.

Eres un poco más sabio cuando sabes que ser consciente es vivir en presencia contigo mism@, y que sólo entonces tienes libre albedrío.

Eres un poco más sabio cuando has cambiado al maestro de la Mente, que es el yo culturalizado de los otros, por el maestro del Corazón, que es tu yo verdadero conectado con la esencia del cosmos.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que la felicidad es un estado de conciencia y una actitud ante la vida que se debe de trabajar día a día.

Eres un poco más sabio cuando sabes que tu hoy es el resultado de tu ayer, y que tu futuro comienza justamente ahora.

Eres un poco más sabio cuando vives anclado en la intensidad del aquí y del ahora, y no en la angustia de un tiempo pasado o en el estrés de un futuro inexistente.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que tú y todos somos aprendices en esta gran escuela que es la vida, lo que te capacita para perdonarte y, por extensión, poder perdonar a los demás.

Eres un poco más sabio cuando te permites ser generoso contigo mism@, así como con tu prójimo.

Eres un poco más sabio cuando respetas las decisiones de los otros, aunque no estés conforme, porque entiendes que cada uno debe de recorrer su propio camino de aprendizaje personal.

Eres un poco más sabio cuando te permites ver más allá de lo superfluo y de la intensidad de un momento, en un Universo insondable y en eterna transformación.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que eres uno con la diversidad del mundo, y único en la diversidad de la unidad.

Eres un poco más sabio cuando cada día vives un poco más en armonía contigo mism@ y, por extensión, con el resto del mundo.

Eres un poco más sabio cuando comprendes que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior, y en consecuencia velas por tu mundo interior para mejorar tu mundo exterior.

Así como eres un poco más sabio, amig@ mí@, cuando aprendes a amar cada día un poco más, y te enfrentas a los acontecimientos de la vida como verdaderas oportunidades para tu aprendizaje personal. Ya que en Ti ya hay sabiduría y magia, y como ya sabes solo falta el Sabio y el Mago en Ti!

Frase de reflexión:

Todo aquello que nos sucede es un aprendizaje en nuestro camino hacia la sabiduría personal.

3.-La vida no tiene sentido sino se la das tú

La vida, cuya razón es ser o no ser en el universo, no tiene sentido porque no debe justificarse a sí misma, ya que dar sentido a las cosas tan solo es una cualidad humana. Así pues, la pregunta no es si la vida tiene o no tiene sentido, sino si tú has encontrado sentido a tu vida.

Hay quienes se pasan infructuosamente toda la vida buscando sentido a su propia existencia. Otros lo alcanzan para después volverlo a perder. Hay quienes lo tienen claro desde bien jóvenes frente a aquellos otros que lo descubren al final de sus días. Incluso hay personas que cambian continua y periódicamente el sentido a su vida. Y, por descontado, hay tantos sentidos a la vida como personas respiran.

Con independencia de cual sea el caso particular de cada cual, lo cierto es que dar sentido a nuestra vida es como ingerir un complemento vitamínico que nos imbuye de la poderosa luz de la esperanza y la inquebrantable fuerza del optimismo para alcanzar un sueño identificado. Mientras que vivir sin dar sentido a la vida es como deambular abatido día tras día por una

ciénaga sombría, donde la magia de la existencia ha desaparecido y, con ella, la capacidad para crear la realidad propia que deseamos vivir.

Sí, como sabemos aunque sea inconscientemente, dar sentido a nuestra vida y crear la realidad que deseamos vivir van íntimamente ligadas, hasta tal punto que la una no puede existir sin la otra, como la indivisibilidad de las dos caras de una misma moneda.

Llegados a este punto, preguntémonos si nuestras vidas tienen sentido o, si por el contrario, debemos buscarlo o incluso renovarlo (En caso de no tenerlo y de carecer de la necesidad de encontrarlo, más vale que pongamos el grito de alerta al cielo, ya que sin habernos dado cuenta nos hemos convertido en muertos vivientes. Así que si deseas volver a la vida, ya puedes ponerte las pilas a buscar el sentido de tu propia existencia).

Encontrar el motivo que da sentido a nuestra vida es un proceso bien sencillo marcado por la fórmula 3B: Buscar, Buscar y Buscar hasta encontrar. Un método de trabajo que cuenta con dos variables importantes a tener presente: tiempo y campo de exploración tan extenso como la propia búsqueda requiera. En otras palabras: no te agobies si no encuentran el sentido a tu vida de hoy para mañana, ya que si buscas encontrarás, aunque en ello te vaya todo un año o más. Puesto que muchas veces el motivo que da sentido a nuestra vida no se nos presenta hasta que nosotros

mismos no estamos preparad@s para verlo, ya sea por falta de madurez, ya sea por que nos encontramos en medio de un proceso de transformación personal (como el paso de oruga a mariposa), ya sea porque estamos en un punto de bloqueo mental y emocional.

Como hemos visto, el proceso de búsqueda es sencillo ya que se trata de un ejercicio mecánico, pero sus consecuencias son profundas puesto que no hay resultado de la búsqueda sin un proceso de reencuentro con uno mism@ más allá de las interferencias del mundo exterior. Es decir, encontrar aquello que da sentido a nuestra vida implica un viaje hacia nuestro propio interior para reencontrarnos con nuestra propia y singular esencia. Y ello conlleva posicionarnos frente a los demás en una reivindicación sin cesiones de nuestra identidad, lo que en otras palabras podríamos llamar como coger las riendas de nuestra Autoridad Interna.

¿Pero cómo sabemos que hemos encontrado el sentido a nuestra vida?. No os preocupéis, todos lo sabemos, porque lo sentimos en nuestro interior. Y remarco el hecho que lo sentimos para diferenciarlo del hecho de pensarlo. Ya que en esta búsqueda, el maestro de vida no es la mente sino el corazón, ya que nadie más que tú mism@ puede saber, a través del lenguaje de las emociones, cuál es el motivo que da sentido a tu vida.

Pero aún te diré más, diferenciamos aquello que da sentido a nuestra vida del propósito de nuestra vida cuando lo que da sentido se hace sostenible en el tiempo. Pero esto es trigo de otro pajar, aunque si quieres profundizar en este tema te remito al capítulo que bajo el nombre “¿Cómo sintonizamos con nuestro destino?” escribí en el libro El Poder Transformador del Fracaso, editado por Silva Editorial, 2011. (Versión digital en Bubok).

Para finalizar solo te diré que es sumamente saludable para nuestra existencia el hecho de dar sentido a nuestras vidas, ya que solo así conseguimos que salte la chispa que nos produce la alegría y la ilusión por vivir. La misma chispa que nos ayuda a levantarnos cada mañana confiando en un nuevo, renovado y mágico día lleno de sorpresas por descubrir, en una aventura más en nuestro viaje personal.

Y dicho esto, dime, ¿ya sabes qué da sentido a tu vida?

Frase de reflexión:

Encuentra el sentido de tu vida y hallarás la fuente de una fuerza inquebrantable.

4.-Las 3 verdades fundamentales del fracaso

Y una vez que hemos visto que la vida nos enseña a través de nuestras propias experiencias y que nuestra es la responsabilidad de dar sentido a nuestra vida, vamos a romper esquemas mentales sobre esa experiencia humana, profundamente humana, que llamamos fracaso y que está profundamente estigmatizada en nuestra sociedad bajo una concepción cultural negativa, ya que para poder reinventarnos primero debemos superar el fracaso. Veamos:

1.-El fracaso es una experiencia de aprendizaje

El fracaso, en letras mayúsculas, tan sólo es una experiencia. Sí, has oído bien: el fracaso sólo es una experiencia. Una experiencia que nos permite adquirir un aprendizaje y, por tanto, forma parte de la naturaleza humana.

La percepción social

positiva o negativa de

ese

aprendizaje está determinada por la cultura, por lo que ésta puede marcar con fuego a aquella persona que pase por dicha experiencia. Es decir,

una

persona

que

pase

por

la experiencia del

fracaso, dependiendo del ambiente cultural en la

que

viva

y

se desarrolle,

ante

los

ojos

de

su

sociedad puede ser una persona que está

aprendiendo o, por el contrario,

puede ser

calificado como un inútil y una mancha para la sociedad que sólo trae vergüenza y que, por tanto, hay que esconder. Qué posturas tan divergentes, ¿verdad?. Es como si el fracaso pudiera ser un padre intransigente que ante una equivocación de su hijo le gritara:

-¡Eres un inútil! ¡Es que no vales para nada!-, y acto seguido le castigara indefinidamente.

O, por el contrario, el fracaso puede ser un padre comprensivo que ante una equivocación de su hijo, le pone toda su atención para enseñarle de

manera paciente

cómo

se

debe

de

hacer

correctamente para mismo error.

que

no

vuelva a

caer

en

el

Así pues, la persona que experimenta el fracaso en una sociedad abierta y comprensiva, que entiende la experiencia como un proceso de desarrollo personal de la propia persona y a su vez enriquecedor para el conjunto de la comunidad, no va a tener mayores problemas que el aprender de dicha experiencia. El problema lo tiene aquella persona que vive en un entorno que concibe el fracaso como una vergüenza social que hay que castigar en el ámbito público y privado, porque a ésta persona le están atacando de manera directa y sin miramientos su línea de flotación personal: la autoestima.

2.-Fracasamos porque es Ley de Vida

¿Por qué fracasamos?, nos preguntamos. La respuesta es bien sencilla: porque es Ley de Vida. Podemos decirlo más alto, pero no más claro. El fracasar forma parte de nuestro proceso de aprendizaje, y es un denominador común y universal a toda la humanidad.

Tanto es así que, en el mundo de los negocios, en cualquier país que se analice, los expertos han llegado a una misma conclusión: el 80% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) fracasan antes de los cinco primeros años, y el 90% del total no llega a los diez años. Y esto pasa en los cinco continentes, sin excepción alguna.

Esta percepción del fracaso como Ley de Vida, y más específicamente como denominador común del ser humano en el ámbito de los negocios por poner un ejemplo, es extensible a cualquier dimensión de nuestra vida, ya sea personal, profesional o social. Podemos estigmatizarnos negativamente ante una experiencia de aprendizaje de fracaso, y congelarnos en ese estado (por imposición cultural, en un ataque frontal directo contra nuestra autoestima), o podemos aprender de la experiencia en positivo para crecer personalmente (trascendiendo esa cultura). ¿Cuántas veces no han escuchado a una persona separada o divorciada, después de varios intentos por experimentar e intentar consolidar una nueva relación sentimental, y con independencia de lo que pueda opinar su entorno:

“ahora ya sé lo que quiero y lo que no quiero”?… Eso es sabiduría fruto de la experiencia.

3.-Tú nunca fracasas, sólo te transformas

Si el fracaso es una experiencia que nos permite adquirir un aprendizaje, y a su vez forma parte de la naturaleza humana, la persona que experimenta el fracaso debe trascender de manera individual a esa cultura ambiental que erróneamente le inculca que es un inútil como persona y una vergüenza para su entorno social. El fracaso forma parte de la evolución natural de toda persona, con independencia de las etiquetas que cada cultura intente imponer en un momento histórico concreto, y por tanto limitado.

El primer paso que hay que dar para trascender individualmente a una visión colectiva y cultural negativa sobre el fracaso, es entender que el fracaso forma parte de una transformación personal y natural. Y ese entendimiento, que rompe los muros culturales que nos han impuesto desde el momento incluso anterior a nacer, es una experiencia íntima que la persona inicia en un camino personal en busca de nuevo de la luz de un nuevo día.

Recuerda: Tú nunca fracasas, sólo te transformas en un proceso de crecimiento personal continuo por alcanzar nuevas y mejores versiones renovadas de ti mismo. ¿Cómo no vas a transformarte en un mundo cuya Ley de Vida es la transformación continua, donde nada es siempre

igual y todo es impermanente? Así pues, vive fluyendo con los cambios de tu vida, con la libertad y la serenidad de espíritu de un sabio que sabe que todo siempre se transforma y que no existen los fracasos, sólo las experiencias. Ya que conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano. Pero conocimiento con experiencia real es sabiduría, algo esencialmente divino. Y quien no experimenta, no se equivoca; por lo que equivocarse, fracasar, forma parte de nuestro camino hacia la sabiduría y la transformación personal.

Frase de reflexión:

El fracaso es una experiencia de aprendizaje que te ilumina intensamente el camino equivocado.

Enlace relacionado:

Libro: “El Poder Transformador del Fracaso” (Edición impresa)

Libro: “El Poder Transformador del Fracaso” (Edición digital)

5.-Nunca eres siempre así, así que siempre puedes cambiar

Llegados a este punto, dinamitemos otro gran engaño que utilizamos de manera corriente de excusa como autodisculpa complaciente:

-¡Es que yo soy así, y no puedo hacer más! -¿De veras? ...

¿Sabías que nunca puedes bañarte dos veces en las mismas aguas de un río, porque estás fluyen y se renuevan constantemente?

Pues al igual que un río, tú nunca eres siempre el/la mism@, pues a cada respiración estás cambiando completamente por dentro y por fuera.

¿Sabías que cada veinte días renuevas todas las células de tu piel?

¿Y que cada mes cambias toda el agua de tu cuerpo, siendo consciente que eres un 80 por ciento de agua?

¿Y que cada tres meses renuevas todas y cada una de las gotas de tu sangre?

¿Y que cada año cambias la totalidad de las 60 mil millones de células que componen tu cuerpo?

Así pues, no me digas que siempre eres el/la mism@. Y mucho menos, que no puedes cambiar.

¿Sabías que desde que naciste estás modificando continuamente con tus pensamientos tu cerebro, formado por 100 mil millones de neuronas, y con

él la manera de percibir y entender el mundo más inmediato que te rodea?

Y aún más, ¿sabías que con tus emociones y sentimientos estás transformado continuamente tus células y tu ADN a lo largo de tu vida?

Así pues, toma nota, y no me digas que no puedes cambiar.

Para cambiar tu vida debes cambiar por dentro, ya que nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

Para cambiar tu vida debes fluir por la vida como un río, sin apegos de paisajes pues solo producen estancamientos.

Para cambiar tu vida debes fluir por la vida como un río, porque no hay espada que hiera el agua por mucha fuerza que ejerza al cortarla.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río, convirtiendo a tus sentimientos en el maestro que ilumina y guía el curso de tu destino.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río, renovando concientemente tus pensamientos sabedor que eres el único responsable de qué conceptos, ideas, valores y percepciones deseas que entren y salgan de tu cerebro, que como piedras del río se modela a lo largo del trayecto.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río de pensamientos y sentimientos, que fluyen y

refluyen depurando todo lo que ya no te sirve en una transformación imparable que iniciaste el día en que naciste.

Amig@, no me digas que no puedes cambiar, porque al igual que el agua del río, desde que leíste esto, tú y yo y el río ya no somos los mismos.

Y ahora que ya lo sabes, ¿a qué esperas a desestancarte y mostrarte felizmente renovad@ y diferente?

Tuyo es el cambio, porque está en ti, y con él el renacimiento diario.

Frase de reflexión:

Nuca eres el/la mism@, pues nada es siempre igual, ya que todo cambia en un eterno fluir.

6.-Nunca fracasas, sólo te transformas

¡Ah!, y no te creas que fracasas, pues estás aprendiendo, y en esa experiencia de aprendizaje en un mundo continuamente en cambio, tú te transformas.

¿A caso la semilla fracasa como semilla cuando deja de serlo para transformarse en árbol? (Sólo en el sistema de referencias de un mundo sólo de semillas te señalarán como fracasado)

¿A caso el árbol fracasa como árbol cuando deja de serlo para transformarse en un mueble? (Sólo en el sistema de referencias de un mundo sólo de árboles te señalarán como fracasado)

¿A caso el mueble fracasa como mueble cuando deja de serlo para transformarse en leña? (Sólo en el sistema de referencias de un mundo sólo de muebles te señalarán como fracasado)

¿A caso la leña fracasa como leña cuando deja de serlo para transformarse en fuego? (Sólo en el sistema de referencias de un mundo sólo de leña te señalarán como fracasado)

¿A caso el fuego fracasa como fuego cuando deja de serlo para transformarse en energía?… En esa misma energía que mueve y transforma el mundo.

¿A caso sabía la semilla que un día cambiaría el mundo, al dejar de ser semilla para ser energía?

Acepta los cambios duros de tu vida, no como fracasos, sino como transformaciones hacia otra naturaleza más sublime de ti mismo que incluso tú desconocías. Acéptalos con altura de miras y desde una amplitud de conciencia, porque lo que tú (o los demás) llamas/(n) fracasos en tu vida no

son más que renacimientos de tu propia existencia.

Y mientras tanto, vive y goza en plenitud el presente, porque es la única realidad temporal que realmente tienes, ya sea como semilla, árbol, mueble, leña, fuego o energía. Vívela intensamente, dejándote fluir por la vida con un intenso sentido de conciencia de la naturaleza que ahora te toca vivir. O, ¿a caso la semilla se transformaría en árbol si no viviera con intensidad su naturaleza de semilla?

Y cuando llegue la hora de la transformación, ese tiempo de transición entre tu antigua naturaleza y tu nueva naturaleza, el mismo y doloroso tránsito por el que pasa la oruga al romper su crisálida para renacer como mariposa, no permitas que el miedo al cambio (esa pauta de conducta temerosa, limitada y profundamente nociva que suele imponerte como implante de control tu educación, tu cultura y tu entorno) te congele para siempre en un estado eterno de semilla.

Amig@, tú nunca fracasas, sólo te transformas en un proceso de crecimiento personal continuo por alcanzar nuevas y mejores versiones renovadas de ti mismo.

Amig@, ¿cómo no vas a transformarte en un mundo cuya Ley de Vida es la transformación continua, donde nada es siempre igual y todo es impermanente?

Así pues, ves y vive fluyendo con los cambios de tu vida, con la libertad y la serenidad de espíritu de un sabio que sabe que todo siempre se transforma y que no existen los fracasos, sólo las experiencias.

Conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano. Pero conocimiento con experiencia real es sabiduría, algo esencialmente divino. Y quien no experimenta, no se equivoca; por lo que equivocarse forma parte de nuestro camino hacia la sabiduría y la transformación personal.

Frase de reflexión:

Acepta tu presente y desapégate de tu pasado, ya que en la aceptación está la semilla de tu transformación.

Enlace relacionado:

Vídeo: “Nunca fracasas, sólo te transformas”

7.-Eres un/a maestr@ en volverte a levantar

Y si te has caído, vuélvete a levantar, pues tú eres un verdadero maestro en volverte a levantar.

Cuando éramos bebés, tuvimos que levantarnos del suelo alrededor de 1.500 veces, antes de aprender a caminar. Sí, de aprender a hacer eso que justamente ahora no le das ni importancia, ya que te resulta tan automático que ni paras atención. Sólo piensas, y sin más, andas. Pero seguro que cuando eras un bebé sí que le ponías toda la atención del mundo, porque resultó ser un reto tan grande y agotador, que si no hubieras tenido fe en ti mism@ y la suficiente fuerza perseverante de voluntad, hoy aún estarías gateando por los suelos. No lo habías pensado, ¿verdad?.

En cambio ahora, quizás estés pasando por un mal momento, quizás la vida te ha dado un revés, quizás estés inmerso en un proceso de cambio donde todo prácticamente a tu alrededor parece desmoronarse. Quizás, sientas que te has caído y en estos momentos te encuentres en el suelo. Si es así, levántate una vez más, porque ya aprendiste la maestría de levantarte mil veces si era necesario cuando tan sólo tenías unos meses de vida.

¿Sabes cuál es la diferencia entre el bebé y tú? ¿Sabes de donde saca la fuerza interior el bebé para volverse a levantar una enésima vez más? Y, ¿sabes por qué tú ahora ya no sientes esa fuerza de voluntad interna? Es muy sencillo. Verás, el bebé actúa por instinto, y el maestro que guía sus pasos es el corazón, que habla mediante el lenguaje de los sentimientos. Este es un maestro

fuerte, luminoso, vital, poderoso, que sabe que sí que puedes, que sí que vales y que sí que te lo mereces. Mientras que tú, actúas por raciocinio, y el maestro que guía actualmente tus pasos es la mente, que habla mediante el lenguaje de los pensamientos. Este es un maestro débil, obtuso, limitado, donde reinan las sombras del miedo que constantemente te dicen que no puedes, no vales y no te lo mereces. Porque el maestro del corazón es tu Yo verdadero, mientras que el maestro de la mente es tu Ego, el Yo de los otros, forjado a fuego lento a lo largo de los años de tu vida por muchas de las personas que han formado parte de tu entorno más inmediato hasta ahora, inculcándote una percepción del mundo limitada, carente y llena de miedos.

Y estos miedos, aunque son espejismos proyectados sobre las paredes de nuestras mentes, pueden llegar a ser tan poderosos que incluso tienen la capacidad para destruir la propia vida. (En España, a causa de la crisis económica, los suicidios han aumentado un 25%, y las enfermedades psiquíatricas un 15%.)

Así que si te encuentras en el suelo, amig@ mí@, levántate una vez más. Y cambia las cadenas de los pensamientos viciadamente culturalizados, por las alas de tus sentimientos, pues en ellos te reencontrarás. Y substituye al maestro de la mente, que te dice que no hay salida posible, por el maestro del corazón que te muestra la libertad de un nuevo horizonte.

Amig@, si te levantaste más de mil veces cuando eras un bebé, ahora que eres mayor puedes volverte a levantar. Porque tuya es la vida, tuya es la libertad y con ella tus sueños para volver a comenzar.

Amig@, no hay más realidad que la que tú quieras proyectar.

Frase de reflexión:

Tú Puedes, Tú Vales y Tú te lo Mereces, que no te digan lo contrario.

8.-Si te sientes perdid@, es que estás cambiando

¿Qué te sientes confundid@? ¿Qué te sientes perdid@? ¿Y crees que es algo negativo?. Verás, te cuento:

Si te sientes inquiet@. Si sientes que tu vida ya no

te llena. Si percibes que te falta algo. Si ya no te

sientes identificad@ con

tus

relaciones.

Si

te

sientes desconectad@ de tu trabajo. Si sientes que quieres otra cosa pero no sabes el qué. Si no te sientes a gusto con tus actuales identidades. Si

deseas salir de tu zona de comodidad. Si quizás no duermes bien. E incluso tienes ganas de llorar. No te estás volviendo loc@, es que estás mudando la piel. La piel interior de tu propio ser.

Pero aún te diré más. Si te encuentras perdid@, pero no puedes volverte hacia atrás, y al mirar hacia los lados y hacia delante sientes vértigo, no estás enferm@, es que te encuentras en medio del puente colgante de la transición de todo cambio. Detrás de ti dejaste la naturaleza que ya no eres, y frente a ti, una vez que atravieses el puente, se encuentra tu nueva naturaleza en la que te estás transformando. Por eso te sientes perdid@, porque aún estás en un punto indefinido del puente. Y por eso te sientes inquiet@ y con ciertos temores, porque ese puente es colgante.

El puente colgante de la transformación

es

un

trayecto interno, construido por un entramado de peldaños emocionales por los que debes pasar para poder atravesarlo. O, ¿a caso te imaginabas que se puede transformar la energía de cada una

de las células de tu ser sin sentir nada? La buena

noticia es que,

al

igual

que

el

proceso

de

la

crisálida por el que pasa una oruga para

transformarse

en

mariposa,

tienes

todo

el

potencial para convertirte en un ser con alas.

Ese entramado de peldaños emocionales del que está construido tu puente colgante es lo que posibilita el proceso del aprendizaje personal, único e intransferible, que te otorgará durante el

camino

un nuevo conocimiento

y

te

permitirá

durante el trayecto crecer como Ser Alado. Así que

valiente y

con

la conciencia abierta camina

hacia delante, hasta alcanzar la plena

transformación

de

tu

nueva naturaleza.

Por

el

contrario,

cabe

la

posibilidad

 

que

decidas

congelarte en tu proceso

natural

y

te

quedes

perdid@ durante mucho tiempo en medio del

puente colgante, viviendo tu vida anterior sin ser

ya

el/la de antes, ni permitiéndote vivir

en

una

nueva vida como

un

nuevo

ser

en

el

que

debes

renacer. Tuya es la decisión, y elijas lo que elijas estará bien.

Pero déjame decirte que por evolución natural entraste en el puente como un ser sin alas, y puedes salir de él habiéndote convertido en un Ser Alado. Y en el proceso transformador aprenderás que todo cambia en un eterno fluir, porque la impermanencia es ley de vida. Y que cuando sientes miedo no eres tú, sino los demás en ti, ya que los miedos no son más que sombras irreales proyectadas sobre las paredes de tu mente que solo quieren impedirte que despliegues las alas y vueles. Y aprenderás que Tú sí que puedes, sí que vales y sí que te lo mereces, todo aquello con lo que sueñes. Y descubrirás que el mundo no tiene horizontes. Y gozarás volando sobre mil paisajes. Y sabrás amar sin apegos, porque el amor encadenado es todo menos amor. Y disfrutarás al dejarte fluir intensamente por los instantes del continuo presente, que es la verdadera vida. Y serás feliz compartiendo momentos llenos de luz

con otros Seres Alados. Y reconocerás la magia sanadora de un abrazo, una caricia, un beso y una sonrisa. Y te reconocerás dueñ@ de tu propia existencia. Y con las alas bien extendidas bajo un día de radiante sol o de refrescante lluvia, te sentirás viv@, te sentirás originalmente Tú. Y en ese descubrirte reconocerás tus habilidades y dones naturales, y hallarás tu medio natural donde los desplegarás con gracia y sin esfuerzo, porque ya eres Tú mostrándote al mundo con plena genuidad.

Así

que ya

sabes. Si

te sientes perdid@, es que

estás cambiando para convertirte en una versión

mucho más mejorada de tu propia actual

naturaleza. La transformación comenzó, y no tiene vuelta atrás. El paso por el puente colgante es un proceso de aprendizaje que te conduce al

reencuentro

con

tu

sabiduría

interior,

contigo

mism@, donde llegarás a reconocerte y aceptarte

tal

y como

eres, sin etiquetas

con colorantes ni

roles

postizos

edulcorantes

impuestos

por

los

demás. Y la mejor noticia de todas es que, si aún

no

te

has dado cuenta, mírate

en

un espejo

la

espalda y verás cómo te están creciendo ya unas

preciosas alas que en un día muy próximo te permitirán volar.

Frase de reflexión:

Todo tránsito produce un estado de desorientación.

9.-No hay nada inteligente en no ser feliz

¿Y encima no te sientes feliz? Pero, ¿te consideras una persona inteligente? Pues déjame decirte que, por mucha experiencia o títulos que tengas, no hay nada inteligente en no ser feliz.

Nos han repetido hasta la saciedad -un método efectivo de programación neuronal-, que para ser feliz hay que gustar a los demás; que para ser feliz hay que alcanzar el éxito, ese éxito definido por otros y que, cuando lo piensas, nada tiene que ver contigo; que para ser feliz hay que dejar de volar en sueños, para así poder encajar entre aquellos que hace tiempo renegaron de soñar; que para ser feliz hay que ser competitivo, y que para ser competitivo hay que ser inteligente; pero yo te digo, amig@, que no hay nada inteligente en no ser feliz.

Por mucho que tengas de todo, por muy altas cimas que hayas encumbrado, por muy ágil que te muestres ante los retos de la vida, si no eres feliz, no hay nada inteligente en ti.

Por mucho que pienses, no vas a ser más feliz, porque el camino para alcanzar la felicidad no es la mente, sino el corazón.

La felicidad no es hacer, sino Ser, porque su fuente no procede de fuera, sino que nace y se derrama desde tu interior.

La felicidad no se compra, sino que se adquiere, porque su identidad no se reafirma en el estatus profesional, la vida social, o los bienes materiales que se tienen.

La felicidad no es copiar, sino mostrarte auténtic@, porque repetir es ceder tu poder a los otros y eso solo te aporta un falsa satisfacción con fecha de caducidad.

La felicidad no es gustar a los demás, sino gustarte a ti mism@, porque las dependencias emocionales solo debilitan peligrosamente tu autoestima.

La felicidad no es correr, sino encontrarse, porque nadie va a vivir tu vida por ti.

La felicidad no se piensa, sino que se siente, porque no es un concepto intelectual, sino un estado de conciencia.

Un estado de conciencia que solo se alcanza desde una triple actitud:

1.-La actitud de alerta con un@ mismo, porque solo así seremos amorosamente vigilantes y sanadores de nuestros pensamientos y sentimientos.

2.-La actitud de perseverancia, porque solo con la práctica incorporaremos el estado de conciencia anhelado.

3.-Y la actitud de presencia en el momento presente, porque la presencia es consciencia y la conciencia es presencia.

Y cuando uno ya es consciente, desde la perseverante presencia de un estado de vigía alerta de su mente y su corazón, es cuando florece en la intimidad la felicidad en su máxima expresión, transformando con sus aromas todo aquello que alcanza a su alrededor, pues nuestro mundo exterior no es más que un reflejo de nuestro mundo interior.

Y es entonces que ya no sólo eres inteligente, por buscar la felicidad, sino que has encontrado el camino a recorrer de tu sabiduría interior por ser feliz.

Amig@, no hay nada inteligente en no ser feliz, ya que nadie va a vivir tu vida por ti.

Frase de reflexión:

La felicidad es un estado de conciencia que se trabaja día a día.

10.-¿Por qué la mente se convierte en enemiga si forma parte de mí?

Con esta pregunta me levantaba una mañana de 2011 en un mensaje privado del facebook. La respuesta, aunque poco conocida, es bien sencilla:

-Porque los pensamientos de la mente no son tuyos, sino de los otros en ti.

Cuando nacemos salimos al mundo con unas cien mil millones de neuronas, las cuales se organizan en redes neuronales de manera bastante azarosa dependiendo de determinismos genéticos y ambientales, es decir, de los impulsos externos que recibimos ya en el mismo seno materno. Y a medida que vamos creciendo, primero nuestro entorno más inmediato, la familia, y progresivamente el más periférico: la escuela, nuestro círculo de amistades, nuestro ámbito laboral y social, nuestras parejas, etc, van conformando con sus referentes culturales nuestra red neuronal que nos pauta cómo debemos de entender la realidad más inmediata que nos rodea y, por tanto, cómo debemos de reaccionar ante situaciones y experiencias cotidianas. Es decir, nuestra mente se va esculpiendo de manera progresiva y a fuego lento a través de la mente de los demás. En otras palabras, nuestro Yo mental se construye a través del Yo de los otros.

Una pauta mental de comportamiento que, en nuestros primeros años de vida, reforzamos repitiendo aquellas acciones que gustan a los demás. Ya que desde bien pequeños vamos repitiendo las gracias y los comportamientos que son agradables a nuestro entorno, ya que todos deseamos sentirnos queridos y aceptados en el ambiente en el que crecemos como personas.

Así pues, si nuestro Yo mental es el Yo de los otros en el que crecemos, ¿por qué llega un momento en que sentimos a la mente como nuestra enemiga?… La respuesta la encontramos en el mismo anunciado de la pregunta: porque “sentimos”.

Nos han educado en esta sociedad occidental, hija del pensamiento racionalista cartesiano del s. XVII, que el hombre sólo es mente, intentado negar una parte esencial de nuestra propia naturaleza:

nuestro Yo emocional, que es el que siente. Así pues, es nuestro Yo emocional quien, llegado a un punto de nuestra existencia, llega a sentir nuestra propia mente (que es el Yo de los otros) como una enemiga.

Nuestro Yo emocional, cuyo lenguaje son los sentimientos (frente al Yo mental, cuyo lenguaje son los pensamientos), es quien tras un largo período de letargo, fruto de la potente anestesia cultural, despierta y comienza a sentir que la mente le está arrastrando por caminos que no desea viajar.

Es, en este momento de despertar de nuestro corazón, que el Yo emocional siente que, sin darse cuenta, hemos dejado de ser nosotros mismos para ser una réplica de los demás, que nuestra autoestima está falsamente reforzada al tener una dependencia excesiva de los otros, que nuestra identidad se ha reafirmado de manera peligrosa en la opinión de terceros, y que nuestros miedos, no son más que los miedos de los otros que resuenan con fuerza en nuestra mente.

He aquí, junto al despertar de nuestro Corazón, donde tiene comienzo la verdadera capacidad del libre albedrío.

He aquí, junto al despertar de nuestro Corazón, que redescubrimos el principio del viaje para alcanzar nuestro propósito en la vida: vivir de manera alineada entre mente y corazón. Es decir, existir sintiendo que mente y corazón van a la una.

Llegados a este punto, debemos reeducar nuestra mente, dejando de ser ecos de los otros para vivir en resonancia con nuestro corazón. Sólo así dejaremos de sentir la mente como una enemiga, para reconciliarla como una muy buena amiga.

La buena noticia, es que Tú no eres el/la mism@ desde que comenzaste a leer este artículo. De hecho, nunca puedes pensar dos veces con el mismo cerebro, porque cambia a cada instante. Si algo hay volátil en nuestra estructura biológica,

justamente es nuestra mente. Pues las conexiones neuronales no son fijas, sino que se interconectan y desconectan a cada fracción de segundo cada vez que tenemos un pensamiento. Y para modificar esas estructuras neuronales que deseamos desechar de nuestros hábitos mentales, y construir unas de nuevas mucho más acordes y sanas con nuestro momento existencial, tan sólo debemos ponerle atención y voluntad.

He aquí, la receta para convertir tu mente en tu amiga:

1.-No puedes eliminar un pensamiento negativo, pero sí sustituirlo por otro positivo. Como una nube que deja paso a otra.

2.-Para sustituir un pensamiento negativo por otro positivo, debes mantenerte en estado de alerta de conciencia de tus pensamientos a lo largo del día. Es un ejercicio de higiene mental (cuida lo que entra y sale de tu mente).

3.-La mente necesita unos 21 días en modificar una estructura neuronal por otra, así que ponle constancia y verás los resultados.

4.-Cada pensamiento genera un tipo de emoción determinada. Así que si deseas modificar el tipo de sentimiento que tienes ante una situación concreta de tu vida, ya sabes qué hacer: modifica el pensamiento.

5.-Tras ese mes aproximado de práctica mental, mente y corazón estarán alineados, por lo que dejarás de ser víctima del mundo para convertirte en dueño de tu vida, ya que tendrás todo el potencial para alcanzar tus sueños.

Recuerda que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior, por lo que si deseas cambiar tu mundo exterior, ya sabes por dónde comenzar.

Y ahora que ya lo sabes, sólo cabe darte la bienvenida a tu renacer!

Frase de reflexión:

La puerta para reencontrarte está en tu corazón, no en tu mente que puede resetearse como un ordenador sin dejar de ser tú mism@.

11.-Si tienes miedo, es que no eres Tú!

¿Que tienes miedo? Normal, eres human@. Pero, si estos miedos te impiden alcanzar tus sueños, ya no es tan normal, ¿no crees? Ello quiere decir que el miedo controla tu autoestima, y por tanto te autoimpedirás reinventarte en aquello que deseas ser. Pero no te preocupes, tú eres más fuerte que el miedo, puesto que no son tuyos sino adoptados.

¿Te has parado a pensar qué es el miedo?, no hay mejor manera de desactivarlos que conociendo su naturaleza:

El miedo es un implante que te introducen de pequeño, y que se activa haciéndote repetir mil veces: No puedo, No valgo, No me lo merezco.

El miedo es un anticuerpo cultural de laboratorio que controla todos tus movimientos, y lo más peligroso: todos tus pensamientos e incluso tus sentimientos.

El miedo es un coagulante artificial de supermercado barato que paraliza tu corazón cuando deseas un cambio.

El miedo es una estrategia de hombres malvados para que cedas siempre, siempre, tu poder a los otros.

El miedo es una sustancia cancerígena que ataca ferozmente aquello que más quieres: tu autoestima.

El miedo es un ilusionista triste que te hace creer que el mundo, y con él el universo, es caduco, pobre y limitado.

El miedo es un juego de espejos que te entretiene y despista para que no puedas reencontrarte contigo mism@, porque sabe que es en ti donde se haya tu verdadero poder.

El miedo es un espíritu malicioso que se crece creyéndose importante en ese juego de manos que se ha inventado y que hace llamar fracaso.

El miedo es un gran mentiroso, un embaucador profesional que te engaña una y otra vez para no quedarse sólo.

El miedo es la cadena de tu falso Yo para tenerte atado y bien atado, al que le encanta ir de compras por el centro comercial de los miedos.

Y además, entre tú y yo, el miedo tiene no miedo, sino pánico, a que le mires directamente a los ojos para que no descubras que está vacío por dentro. Porque el miedo no tiene personalidad alguna, sólo es un juego de sombras huidizo que se proyecta sobre tu mente para sentirse real.

El miedo, en definitiva, es una vacuna que te pusieron hace muuuuuuuuuchos años al despertar de tu primer sueño y que lleva un antivirus que inhibe tu ser para no dejarte crecer tus alas… Porque, por si no lo sabías, Tú, simplemente por ser humano, tienes la capacidad de desarrollar unas preciosas alas. ¿O qué te pensabas que era ese pequeño dolor que a veces sientes en la espalda?

Pero la buena noticia, aquello que todos ocultan, el secreto mejor guardado por los seres sin alas, es que el implante del miedo se desactiva haciéndote repetir varias veces: Yo puedo, Yo valgo, Yo me lo merezco.

Y es entonces que brotan con fuerza esas magníficas alas de tu espalda.

Y es entonces que tu pecho se abre desgarrado para respirar con fuerza el aire del horizonte.

Y es entonces que tu plumaje sólo te pide viento, vuelo, libertad y el sol de mil paisajes.

Y es entonces que ya no tienes miedo a la vida, porque tú eres esa vida mágica, radiante y rica que se te ha metido dentro, bien dentro, hasta lo inimaginable.

Y es entonces que ya no tienes miedo, porque al desplegar tus alas te has reencontrado, y ya te sientes libre de ser tú mism@: ya sientes como fuego el poder luminoso que llevas dentro.

Y es entonces que como Ser Alado ya no ves al miedo como miedo, sino como unas pobres sombras arrogantes que se visten con grandes ropajes para parecer importantes en el país sin Sol. (…porque el Sol las seca hasta convertirlas en polvo)

Y es entonces que te dejas fluir por los vientos de los cuatro puntos cardinales, volando alto, bien alto, con las plumas bien extendidas recortadas en el cielo azul, aspirando vida y al enriquecedor encuentro espontáneo de otros Seres Alados como tú!.

Frase de reflexión:

El miedo es la carga emocional de los pensamientos de los otros con los que construimos nuestra mente.

Enlace relacionado:

Vídeo: “Si tienes miedo, ¡es que no eres Tú!

12.-El miedo a perder no te permite conquistar

Cuántas cosas perdemos por miedo a perder, dice el maestro Coelho. Y es que el miedo es la mente que proyecta sobre un futuro de expectativas, que no son reales, sólo son eso: expectativas, en este caso de fracaso, frustración, carencia, dolor…. Expectativas de un futuro posible que no nos permite anclarnos en el presente. Y es, justamente en la intensidad del momento del presente, el único y certero momento de la vida que tenemos y vivimos, donde yace la felicidad.

El único regalo que tienes de la vida es tu aquí y ahora, por eso se llama presente.

Para conectar con el flujo mágico de la vida, que todo lo ilumina desde el amor y el estado de conciencia de la felicidad, no hay otra puerta de entrada que la intensidad del momento presente.

Si tenemos miedo a perder, estamos viviendo en un futuro que todavía no existe, y cuyas

probabilidades de realidades posibles son infinitas. Ese miedo a perder que proyectamos sobre un futuro posible aún inexistente es lo que nos imposibilita alcanzar nuestros sueños. ¡Cuántas cosas perdemos por miedo a perder!

Si vivimos teniendo miedo a perder, viviremos una vida llena de pérdidas. Y lo más triste, nos perderemos la vida misma, ya que esta solo transcurre en el momento presente.

Amig@, no te avances a los acontecimientos. No crees expectativas, ya que el futuro es un misterio. Ánclate en el aquí y el ahora, que es lo que tienes, y vive intensamente.

Las expectativas son una creación de la mente humana, profundamente limitada por sus referencias sociales y sus cargas emocionales culturales, que nada tienen que ver con las razones, la lógica y la naturaleza inmensamente mágica del fluir de la vida.

Vivir en el miedo es haber desaprendido a vivir. Ya que VIVIR, en letras mayúsculas, es conectarse con el aquí y el ahora, es fluir con tu momento presente.

Vivir en el miedo es cortar el flujo de la vida. Es desconectarse del viaje mágico en la aventura de experimentar, en todos sus matices, nuestra propia existencia.

Reaprende a vivir! Disfruta de tu presente. Entrégate a tu aquí y ahora, con la misma frescura de un niñ@ que saborea la intensidad de la vida a cada momento. Abandónate a cada paso

realizado, para después ocuparte del siguiente y así ir avanzando. Redescúbrete a cada instante. Refléjate y proyéctate en cada nueva situación. Encuéntrate en cada nueva experiencia, ya que siempre estás cambiando y nunca eres el/la mism@. Fluye con el regalo presente que te ofrece la vida.

La magia de la vida se genera en la intensidad del momento presente, vívido y vivido. Así pues, si deseas generar magia en tu vida, ¿qué haces perdido en un futuro inexistente, donde la magia no existe?

Tu futuro se construye desde el aquí y el ahora. Tus sueños se alcanzan desde tu presente. Sin miedos. Sin expectativas. Con plena fe en el proceso de la vida, sin necesidad de querer entenderla y mucho menos controlarla. Porque creer en la vida es creer en la omnipotencia de uno mism@, y es entonces cuando la magia del universo se manifiesta.

Amig@, vive sabedor que solo dejando de vivir en el futuro y erradicando el miedo a perder, la vida te permitirá conquistar tus sueños.

Frase de reflexión:

El miedo es un claro indicativo de la salubridad de tu autoestima, y no hay conquistas sin una autoestima fuerte.

13.-Volver a sentirse en paz con un@ mism@ en 3 pasos

Si estás cansad@, e incluso agotad@ de algún aspecto de tu vida que te hace sentir deprimid@ y estresad@, aquí tienes la receta de 3 pasos para reestablecer ese estado de paz y tranquilidad contigo mis@ que tanto anhelas:

PASO 1: Siéntete

Sé consciente que si te sientes deprimid@ es que estás anclad@ en experiencias del pasado, mientras que si estás estresad@ vives proyectad@ en las expectativas de un futuro aún por materializar. También puede que estés viviendo alternando continuamente entre ese pasado y ese posible futuro aún por definir, para mayor locura tuya, pero ten en cuenta que tanto el uno como el otro no existen en tu ahora presente, que es el único espacio de tiempo en el que puedes encontrar la paz interior.

Sé consciente que si deseas reencontrar tu paz interior debes buscar en el único momento de la vida que posees: el presente. Y para ello debes esforzarte en hacerte sentir la intensidad del momento que estás viviendo, sin ponerte expectativas de si vas a sentirte bien o mal con ello, sin preocuparte de ante mano si puedes hacerlo durante mucho o poco tiempo. Sólo siente, una y otra vez, y tantas veces como vuelvas a perderte entre pasados y futuros inexistentes.

Siéntete y contigo siente tu entorno. Siente cómo respiras. Siente el agua que moja tu piel cuando te duchas. Siente la comida que masticas. Siente el tacto de tu ropa sobre tu cuerpo. Siente las palabras de los que hablan. Siente el color del paisaje. Siente el aire cuando paseas. Siente los detalles de tu aquí y ahora. Sólo siente, sin juzgar, sin ponerle emoción alguna, ya que al sentir te anclas en el único instante de vida que tienes y, asimismo, dilatas en tu vida ese tiempo llamado presente, desapegando y diluyendo cada vez más esa sensación de depresión del pasado y de angustia por el futuro.

PASO 2: Distánciate

Sé consciente que no puedes reencontrar la paz en ti mism@ si estás submergid@ en el ambiente tóxico que te produce depresión y ansiedad. Así que no lo dudes más y vete, aléjate, distánciate físicamente tanto como puedas de aquello que te hace sentir mal, ya sea una persona, un lugar o una situación. Sólo distanciándote físicamente conseguirás distanciarte mental y emocionalmente. Porque ahora toca reposo para sanar tus desgarros y tensiones interiores, y una vez que te hayas recuperad@, ya podrás volver, con una nueva y renovada fortaleza y seguridad en ti mism@, para hacer frente a aquello que te ha desequilibrado interiormente.

Sé consciente que necesitas crear espacio físico entre tú y aquella realidad que te distorsiona, ya que es la única manera para reencontrar el estado de paz interior que buscas restituir. Espacio y tiempo, ya que cada recuperación necesita su propio tiempo, y sólo los maestros de tu corazón y

tu mente, y nadie más, podrán darte la fecha de alta de tu periodo de reposo. Un tiempo de distancia que no representa ninguna huída -que no te lleven a engaños-, sino que es un espacio imprescindible de autosanación y reencuentro contigo mism@ por prescripción médica de tu propia alma.

PASO 3: Permítete

Sé consciente que cuando tu alma está convaleciente necesita de aquellos aportes vitalmínicos que restituyan la fortaleza de su salud. Así que se comprensiv@, paciente y generos@ contigo mism@, y si el cuerpo te pide dormir, permítete dormir; si te pide comer, permítete comer (ya sea dulce, salado o agrio). Si en cambio la mente te pide silencio o ruido, permítete estadios de ese insondable silencio o ese enajenador ruido. Y si el corazón te pide llorar o reír, permítete sumergirte temporalmente en el oleaje de la tristeza o volar en mil pedazos con la explosión de alegría. Porque con todo ello te permites sanar, regenerando y equilibrando las carencias existentes, para reencontrar la paz que perdiste en algún momento de tu camino.

Sé consciente que todo estado de convalecencia tiene sus propias crisis curativas, con sus altos y sus bajos, como la evolución natural de la fiebre en un proceso gripal. Así pues, permite que emerja esa sanadora fiebre emocional, en forma de rabia, tristeza, celos, alegría, amor, llantos, hambre, ayuno, apatía o sociabilidad, para tu completa autocuración espiritual. Permítete depurar toda esa fiebre, ya que por lo contrario esos brotes emocionales quedarán enquistados en tu interior,

infectando aún más la herida e impidiéndote reestablecer ese estado de paz y tranquilidad contigo mis@ que tanto anhelas.

Ahora ya lo sabes. Si estás cansad@, e incluso agotad@ de algún aspecto de tu vida que te hace sentir deprimid@ y estresad@: Siéntete, Distánciate y Permítete, para reencontrar la paz contigo mism@.

Y una vez sanad@ nuevamente, como el guerrero o el peregrino que reemprende el camino, sal ahí fuera y cumple tus sueños, ya que si estás en paz contigo mism@ no habrá quién te desvíe de tu destino. Porque tuyo es el derecho de construir un mundo, dentro del mundo, a tu imagen y semejanza.

Frase de reflexión:

Tras una batalla no hay guerrero que no necesite retirarse para descansar y sanar sus heridas, para así poder volver al campo de batalla.

14.-Botiquín de las 3 Curas para cuando la vida te va mal

Hace tiempo que una persona me preguntaba:

“¿porqué las cosas me van de mal en peor, cada día peor tanto económicamente, como

profesionalmente, un desastre que hace que no pueda ver nada positivo (…)?”. Más que una pregunta, este es un grito de ayuda a la orden del día en los tiempos actuales de cambio que nos toca vivir.

Sobre la base que cada persona es un mundo, y que por tanto un pequeño artículo como este no puede suplantar la enorme efectividad de un tratamiento personalizado con tu coach/terapeuta, aquí te dejo el Botiquín de las 3 Curas para iluminar nuestro mundo. Como verás, este dispensario de autosanación tiene tres curas -por riguroso orden cronológico- a desarrollar: la cura mental, la cura emocional y la cura material, cada una de ella con prescripciones determinadas.

I.-Cura Mental

(Es aquella que tiene un efecto directo sobre los pensamientos, localizados en nuestra Mente, y que busca como objetivo el romper los esquemas mentales rígidos y caducos con los que hasta la fecha hemos entendido el mundo y, con él, nuestra vida).

1.-Practica la Higiene Mental: Al igual que procuras ser limpi@ exteriormente, así mism@ hazlo interiormente con tu mente. Distánciate de todo aquello que ensucie con pensamientos negativos tu mente, y cada vez que tengas un pensamiento negativo sustitúyelo por su contrario positivo. En un mes habrás reseteado tu vieja mente, modificándola por una nueva.

2.-Dile a tu mente que el mundo que conoces cambia porque todo está siempre en continuo cambio y transformación. En el Universo nada nunca siempre es igual a cada milésima de segundo. Ni tú mism@ eres el mism@ desde que comenzaste a leer este artículo (cada año renuevas todas y cada una de las células de tu cuerpo). Por lo que intentar que las cosas siempre estén igual es antinatural. Este efecto se llama Principio de Impermanencia, y aceptarlo es vivir en armonía con el flujo de la vida.

3.-Dile a tu mente que como todo el universo, y tú con él, está en continuo cambio y transformación, tú nunca fracasas, sino que sólo te transformas. Así que, ¿a caso fracasa la oruga al morir como tal para convertirse en mariposa?. Abre la mente y no pongas punto y final donde sólo hay un punto y seguido.

4.-Dile a tu mente que es normal experimentar la crisis curativa que produce la transformación profunda, casi alquímica, de una naturaleza de oruga a mariposa, al igual que es imprescindible hacer cama y pasar por las fiebres oportunas para curar una gripe. Así que no tengas miedo, ya que el miedo intenta paralizarte para que no te conviertas en mariposa. Y aún más, si te paras a observar verás que ese miedo no es tuyo, sino que es el miedo de los otros en ti que te han inculcado desde pequeñ@.

5.-Dile a tu mente que sea Responsable con los pensamientos que tiene, pues tú creas como piensas. Ya que depende de cómo pienses actuarás de una manera u otra en la vida, y ya sabes que toda causa tiene su efecto. Si piensas que Puedes, Vales y te lo Mereces, actuarás y alcanzarás objetivos en la vida de manera diferente a si piensas que No Puedes, No Vales y No te lo Mereces. Como ves, nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior, y para cambiar nuestra realidad debemos comenzar por nosotros mismos.

6.-Dile a tu mente que, a partir de ahora, quien manda eres Tú. Y que desde ahora mismo la sometes a un régimen de Higiene Mental.

II.-Cura Emocional

(Es aquella que tiene un efecto directo sobre las emociones, localizadas en nuestro Corazón, y que busca como objetivo el limpiar los bloqueos emocionales que enferman nuestra autoestima y nos anclan en un pasado que no permite vivir el presente con el que se construyen los futuros)

1.-Practica la Higiene Emocional: Al igual que procuras ser limpi@ exteriormente, así mism@ hazlo interiormente con tu corazón. Este ejercicio tienes dos partes:

Parte I: Cada vez que sientas el nudo de una emoción negativa bloqueada en tu interior, focalízate en el lugar del cuerpo donde sientas que

se encuentra y respírala como si la atravesases, como si la limpiases con la respiración, y ya verás como el nudo se va deshaciendo poco a poco hasta desaparecer. Repite el ejercicio con cada emoción bloqueada tantas veces y durante tanto tiempo como requiera.

Parte II: Cada vez que sientas que emerge dentro de ti un nuevo sentimiento negativo, cámbialo de grado. Es decir, todos nuestros sentimientos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado. Así, al igual que variando el grado de intensidad de la temperatura podemos sentir frío o calor, lo mismo sucede con sentimientos como: amor-odio, valor-miedo, culpable-inocente, bueno-malo, éxito- fracaso, etc. Este principio, llamado Ley de la Polaridad, nos permite cambiar las circunstancias de nuestra vida no transmutando su naturaleza sino cambiando el grado. Es un principio muy práctico, ya que no hay que ir en contra de nada, sólo buscamos la polaridad opuesta y la aumentamos. Cada uno de nosotros tenemos secretos personales para cambiar la polaridad de un sentimiento (recordar un ser querido, una canción, una imagen, nuestro sueño, etc). Así, pregúntate ahora cómo te sientes y busca tu llave personal para cambiarlo si es el caso.

A medida que practiques la Higiene Emocional, ya sea desbloqueando una emoción negativa implantada o invirtiendo la polaridad de una nueva, te irás sintiendo más aliviad@, liger@, segur@ de ti mism@ y libre.

2.-Dile a tu corazón que el enemigo en nuestras vidas no son los obstáculos en sí mismos, sino nuestra reacción emocional a los mismos. Por lo que son nuestros sentimientos los que nos encadenan o liberan a una situación. Ahora ya sabes cómo enfrentarlo.

3-Dile a tu corazón que, en una situación de cambio en la vida, debe desapegarse de una realidad ya inexistente, pues solo así podrá cerrar una etapa para abrir otra. Recuérdale que él sabe perfectamente que nuestro futuro comienza desde el único momento temporal que tenemos, que es nuestro presente, así que si continúa anclado en un pasado que ya no existe, ¿qué futuro va a construir?. Desapegarse significa Aceptación. Y Aceptación significa sanar nuestra Autoestima. Y sanar nuestro Autoestima significa volver a creer en nosotr@s mism@s y en el flujo mágico y transformador de la vida.

4.-Dile a tu corazón que te guíe, porque sólo él sabe quién eres de verdad (ya que quizás has estado viviendo hasta el momento sin ser tú realmente, sino siendo el eco de los otros en ti), por lo que si escuchas a tu corazón te permitirá el privilegio de reencontrarte contigo mism@. Esta es la gran oportunidad que te ofrece el universo en este momento de cambio o de pausa en tu vida. Aprovéchalo, sabiendo que reencontrarse permite vivir en un estado de conciencia de armonía con un@ mism@ y con el mundo.

5.-Dile a tu corazón que una vez te hayas reencontrado alinee tus pensamientos a tus sentimientos, pues así vivirás en el mundo haciendo aquello que sientes, lo que te permitirá gozar de una vida sana emocionalmente. Vivir de manera que tu mente esté alineada a tu corazón, y no a la inversa, es una actitud ante la vida que ofrece autorrealización personal y el poder para poder crear nuevas realidades.

6.-Dile a tu corazón que, a partir de ahora, vas a mimarlo, porque ahora ya eres consciente que tú eres él, y él eres tú, y porque ahora mismo entiendes que nadie va a vivir la vida por ti (que la mente no te enrede). Así pues, desde ahora mismo vas a cuidarlo/te con el régimen de la Higiene Mental y la Higiene Emocional.

III:-Cura Material

(Es aquella que tiene un efecto directo sobre el mundo exterior, localizado en nuestra Realidad, y que busca como objetivo el generar la vida que deseamos vivir)

1.-Practica la Higiene Material: Sé Tú Mism@, gracias a la práctica de la Higiene Mental y la Higiene Emocional, siendo consciente que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior (corazón + mente).

2.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ significa tener tu propio modelo de éxito en la vida, no la de los otros, lo que comporta redefinir tu escala de

valores, principios y prioridades aprehendidos en los últimos años. Una redefinición que se produce a lo largo del proceso personal e intransferible de reencontrarse con un@ mism@, por lo que muéstrate paciente y comprensiv@ contigo mism@.

3.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ comporta ver el mundo bajo otras texturas y matices hasta ahora desapercibidos, y que esto no es más que los primeros síntomas para poder reinventarse personal, profesional o socialmente. Pues para poder reinventar hay que poseer una visión renovada de percibir la realidad más inmediata que te rodea, y alcanzar la capacidad de ver el horizonte por encima de los muros de esa misma realidad. A partir de aquí, crear una vida nueva está a un solo paso.

4.-Dile a tu realidad que para Ser Tú Mism@ y poder reinventarte hay que derrumbar el castillo de naipes de verdades con el que se había construido tu viejo mundo, y no hay mejor práctica para percibir la chispa del poder creativo del ser humano que tomar baños de sol revitalizante y hacer largos paseos liberadores por la naturaleza, ya sea a orillas del mar o inmersos en los bosques de las montañas.

5.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ comporta ser persistente y flexible, cualidades poco valoradas en una sociedad express. Pues la persistencia y la flexibilidad hacen posible que

nuestra idea de proyecto de vida se materialice en un futuro próximo que hemos comenzado hoy. Pero no debes preocuparte, porque si te has reencontrado contigo mism@ tu corazón ya lleva incluido de serie la fuerza necesaria de la persistencia y la flexibilidad para alcanzar tu sueño. No hay fuerza más poderosa que la voluntad de querer conseguir algo.

6.- Y, por último, dile a tu realidad que, a partir de ahora, vas a vivir siendo Tú Mism@, ya que como ser creador que eres tienes el poder de construir tu propia realidad, teniendo la voluntad desde este preciso momento de ser dueñ@ de tus pensamientos y tus sentimientos, y no víctima del mundo. Pues ahora ya sabes que creamos como pensamos y sentimos, y que por tanto nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

He aquí el Botiquín de las 3 Curas en un esfuerzo de síntesis. A partir de aquí, nuestra es la decisión y la responsabilidad con nuestra propia vida.

Frase de reflexión:

Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior.

Enlace relacionado:

Libro: “Manual del Guerrero Blanco” (Versión digital gratuita)

15.-Valórate, ámate, y vive desde tu Autoridad Interna

Y por último, permíteme acabar este breve pero intenso e intuitivo capítulo animándote a que Te Valores, Te Ames y Vivas desde Tu Autoridad Interna, pues así tendrás la fuerza inagotable y necesaria para reinventarte en aquello que sueñes. En otras palabras, Vive desde tu Autoridad Interna.

Vive desde tu Autoridad Interna, porque si no estarás viviendo la vida que otros te impongan, ya sea tu pareja, tus amigos, tu familia,…y lo más grave, llegarás a creerte que eres aquello que ellos piensan de ti.

Vive desde tu Autoridad Interna, porque si no vivirás como un ser dependiente de los demás, y al final te convencerás, erróneamente, que eres una persona llena de carencias.

Vive desde tu Autoridad Interna, porque si no se verá afectada de manera peligrosa, más pronto que tarde, tu propia autoestima.

Vive desde tu Autoridad Interna, porque si no caerás en la tentación de regalarte para poder gustar a los demás, con demasiada frecuencia.

Vive desde tu Autoridad Interna, porque es la única manera que tienes para vivir tu propia vida.

Y, además, recuerda que nadie va a vivir tu vida por ti.

Autoridad Interna significa ser una persona madura.

Autoridad Interna significa no ceder tu poder a terceros.

Autoridad Interna significa no dejarse manipular por los miedos de los otros.

Autoridad Interna significa vivir conforme a los dictámenes de tu corazón.

Autoridad Interna significa seleccionar los ambientes, las situaciones y las compañías.

Autoridad Interna significa valentía ante el mundo.

Autoridad Interna significa quererte, y por tanto valorarte, a ti mism@.

Autoridad Interna significa reencontrarte contigo mism@

Autoridad Interna significa ser fiel a un@ mism@.

Autoridad Interna significa creer en tus propios sueños.

Autoridad Interna significa tener fe en un@ mism@, y por extensión, tener fe en la propia vida.

Autoridad Interna significa vivir en un estado de conciencia que te hace sentir feliz, porque la felicidad se encuentra en la práctica dichosa de ser un@ mism@.

Porque Autoridad Interna es conciencia, conciencia de ser verdaderamente un@ mism@, y la conciencia de ser un@ mism@ no es más que el arte de vivir en presencia contigo y ante el mundo.

Y con la Autoridad Interna consolidada en tu existencia, podrás volar por el flujo mágico de la vida, marcando tú el rumbo ante las inmensurables puertas que el Universo te vaya abriendo.

Y no te preocupes si ahora no sientes integrada tu Autoridad Interna, porque con un poco de ganas (presencia es conciencia y conciencia es Autoridad Interna), sin darte cuenta el día menos esperado vivirás ya anclad@ desde tu Autoridad Interna. Y lo más importante, una vez integrada ya no hay vuelta atrás.

Amig@, valórate, ámate y vive desde tu Autoridad Interna, porque tú eres un ser completo y eterno capaz de crear realidad tus propios sueños. No te conformes con menos! Que no te vendan vidas donde tú no eres dueñ@!

Amig@, sé Tú!, y tu Autoridad Interna te colmará de una luminosa, alegre e intensa vida llena de plenitud.

Frase de reflexión:

Vive desde tu Autoridad Interna y vivirás la Vida que deseas vivir.

Capítulo II: DESCÚBRETE

Todos somos unos genios, pero si juzgas un pez por su habilidad de escalar

un árbol

vivirá su vida creyendo que es estúpido.

Albert Einstein

1.-Introducción al capítulo Descúbrete

Como hemos visto, el primer capítulo ha sido una especie de terapia de choque contra los esquemas mentales que nos filtran -y limitan- la manera de ver y entender el mundo. Un descubrir otro enfoque sobre los cimientos que sustentan la realidad de nuestra vida cotidiana. Mientras que en el presente capítulo, “Descúbrete”, vamos a dar un salto cualitativo en el conocimiento sobre la capacidad emprendedora y creadora de realidades que tiene toda persona. Un rascar sobre nuestra propia naturaleza y sobre la naturaleza de eso que llamamos realidad, con el objetivo de reafirmar de nuevo la creencia en el ser humano como un ser excepcional que viene a este planeta con las capacidades incorporadas de serie de la emprendedoría, la creación de realidades y, por extensión, la definición de futuros. Así pues, prepárate para descubrirte!.

1.-Somos emprendedores por naturaleza!

Somos emprendedores desde que nacemos hasta que morimos. Ya de pequeños estamos todo el día emprendiendo cosas nuevas, y muchas veces, varias cosas a la vez. Por lo que a los papás, muchas veces esa energía creadora de los más pequeños no sólo les parece agotadora, sino incluso estresante. Y esa fuerza innata, impetuosa e irrefrenable de la emprendedoría que llevamos todos dentro, ya desde pequeños el entorno lo asocia a la capacidad de tener éxito en la vida. Así, si de edad bien temprana balbuceamos “papá” o “mamá”, seguro que seremos miembros de la Real Academia de la Lengua Española. Si en cambio descuartizamos una muñeca, seremos a todas luces cirujanos o biólogos. Y si se nos ocurre pintar las paredes, los mayores ya verán en nosotros unos Picasso en potencia.

El problema es cuando ese niño o esa niña no alcanzan el éxito previsto en su vida. Es entonces que la sociedad, que no está preparada para aceptar el fracaso, gira la espalda, mira hacia otro lado, y señala a esa persona como una vergüenza familiar y social a la que hay que esconder.

Crecemos y nos desarrollamos en gran parte de nuestra vida como personas con una idea de éxito que los demás tienen, o que los demás quisieran tener. Porque muchas veces el concepto de éxito que aprehendemos no es más que una sombra alargada de las expectativas frustradas de aquellas personas que tenemos en el entorno más inmediato. Y, ¿por qué actuamos así? Pues porque todos queremos sentirnos queridos por los más próximos ya desde pequeños, aunque estemos debilitando nuestra propia autoestima al hacerla dependiente de la aceptación o rechazo por parte de los demás. Pero, con independencia de este efecto secundario nocivo a largo plazo (la cesión de nuestro poder a los otros en un debilitamiento de nuestro valor más preciado: la autoestima), lo más grave es que el crecer como personas intentando gustar a los demás nos está apartando de quienes somos realmente. Hasta que al final, ya no sabemos quienes somos y, ante una situación de fracaso, la persona se encuentra totalmente perdida porque no sabe ya quién es, ya que su identidad se basaba en exceso en la reafirmación de su entorno.

Llegados a este punto, en una sociedad con una concepción negativa del fracaso, y donde las personas crecen perdiendo su propia identidad –ya que no desarrollan sus propias habilidades, sino las que desean los otros-, y por tanto pierden su fortaleza interna como seres humanos, la experiencia del fracaso ataca directamente la línea de flotación existencial de toda persona: su

autoestima. Una situación que desemboca en una tragedia social y humana.

Tragedia social porque la sociedad que no sabe gestionar de manera constructiva la experiencia del fracaso, lo que realmente está haciendo, aunque sea de manera inconsciente, es amputar el activo más valioso de toda sociedad: el emprendedor. Y en una época de crisis socio- económica y de cambios de paradigma políticos y de mercado, una sociedad sin emprendedores está condenada al fracaso. ¿Cómo queremos levantar un país, como es el caso de España, si sólo contamos con una tasa de emprendedores del 5%, de los cuales en un 65% no repiten la experiencia de la emprendedoría tras su primer fracaso por el castigo social que reciben?

Y tragedia humana porque, a día de hoy, en el caso de España, el suicidio es la mayor causa de muerte no natural, por delante de los accidentes de tráfico, provocado por la actual situación económica por la que pasa el país.

Sobre la base que el fracaso es una experiencia de aprendizaje, que un fracasado es aquello dependiendo de la concepción cultural positiva o negativa que tenga la sociedad en la que se desarrolle, y que todos fracasamos porque es Ley de Vida (Las 3 Verdades Fundamentales del Fracaso), y sobre la exigente necesidad por motivos de salubridad social de potenciar una cultura positiva del fracaso en aquellas sociedades

más intransigentes con esta experiencia de vida, el fracaso guarda un gran valor: el ayudarnos a reconectar, de nuevo, con quien realmente somos.

La gran enseñanza de la experiencia de aprendizaje vital que es el fracaso es mostrarnos quién somos y quién no somos realmente. Ya que muchas veces fracasamos en nuestro objetivo por dos motivos principales. Uno, porque realmente ese no es nuestro objetivo sino el de los otros, el de nuestro entorno. Y dos, porque es la única manera de aprender a saber quién somos verdaderamente.

Así pues, amig@:

1).-Sé emprendedor porque es condición humana.

2).-Fracasa, porque es un camino de aprendizaje vital para saber quién eres realmente y reconectarte con tu sabiduría personal.

3).-Desapégate emocionalmente de toda concepción cultural negativa sobre el fracaso, pues ataca de manera directa tu autoestima.

4).-Reclama a la vida el Éxito que hay en Ti, pues todo emprendedor alcanza su éxito.

5).-Y, por último, Sé Tú mism@. Sé Tú!, porque así encontrarás la paz de espíritu y la fortaleza de la libertad que tanto anhelas.

Y ahora que ya lo sabes, no permitas que nadie cambie ni falsifique tu verdadera naturaleza: Tú eres un emprendedor por condición humana y en

Ti está la semilla del Éxito (de tu concepción personal de éxito que tienes de la vida).

Frase de reflexión:

Tú eres emprendedor por condición humana, como el sol brilla por naturaleza propia.

Enlace relacionado:

Vídeo: Conferencia UOC Business School

2.-Los finales son una ilusión, fruto de la ceguera de las identidades

Acabo de ver (año 2011, si no mal recuerdo) un pequeño video recién filmado en julio de este año en Edimburgo en el que un biólogo se jactaba de conseguir dar vida a un trozo de materia bajo el prisma de un microscopio que, según él, estaba muerta (Lee Cronin: Haciendo que la materia cobre vida). La verdad es que me ha parecido un juego de espejos de niños. Es como señalar un punto en un círculo y afirmar que ese es el final de ese círculo, y a continuación levantar de nuevo el dedo sobre la línea del círculo para volver a afirmar que se ha conseguido volver a dar continuidad a ese círculo cerrado en sí mismo.

¿Cómo podemos afirmar que algo está muerto en un punto de su proceso de evolución y transformación, en un universo infinitamente vivo que se encuentra en un continuo fluir de un eterno cambio de si mismo? A caso, ¿no nos enseñaron ya de pequeños la máxima elemental que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma? ¿No somos nosotros parte de esa energía? Sin hablar ya de la conciencia que forma parte de cada una de las partículas de energía del universo, donde se incluyen las células que conforman toda la materia orgánica, como ya sabían los antiguos y recientemente redescubren los científicos cuánticos.

Este pequeño escenario nos permite extraer dos aprendizajes:

1) Por un lado, que el fin de las cosas es una ilusión humana, ya que siempre, siempre, forman parte de un proceso de transformación de la naturaleza que observamos. A veces más superficial, a veces más profunda o alquímica.

(Me gusta recordar que los egipcios no contaban en su vocabulario con la palabra muerte, sino que en su lugar utilizaban el concepto de cambio y transformación.)

2) Y, por otra parte, que el identificarnos con sólo una parte del conocimiento de las cosas nos produce ceguera, ya que no nos permite extraernos con la suficiente distancia de lo

observado para ver un poco más allá de su estado puntual y concreto de evolución.

(Como las hormigas que no pueden ver desde el suelo el conjunto de la hilera, y con ella el otro lado de los múltiples obstáculos que se encuentran en el camino)

En otras palabras, y recogiendo un conocimiento práctico para la vida diaria, podríamos decir que:

1) Debemos reeducarnos para desdramatizar los finales de los ciclos en nuestra vida, ya que siempre existe un después, al igual que a la noche le sigue el día. Ello nos aporta serenidad de espíritu interior y un sentimiento de mayor libertad, pues al desdramatizar nos desapegamos tanto de lo físico como de lo emocional.

2) Así como debemos desaprender de las identidades que dan sentido y falsa seguridad a nuestras vidas, ya que son parcelarias y sectarias. Al liberarnos de la dictadura de nuestras identidades culturales nos estamos liberando de unas gafas que nos limitan la manera de ver y entender el mundo (biólogos, banqueros, ingenieros, políticos, marketinianos, etc). Para vivir e intuir la vastedad de la vida, y con ella su riqueza de infinitas posibilidades, debemos abrir nuestra mente y nuestro corazón a un espacio interior expuesto a los horizontes de los cuatro puntos cardinales.

Así pues, amig@ mi@, desdramatiza las ilusiones de los finales en tu vida y desaprende lo aprendido para poder intuir la vastedad luminosa de la realidad de las cosas, donde todo está interconectado con todo en un holograma infinito de conciencia que es el universo. Y así, desdramatizando y desaprendiendo, podrás volar!

Frase de reflexión:

Donde decimos punto y final no es más que un punto y seguido de un continuo, así que desdramatiza tus finales de ciclo.

3.-Todo lo que nos separa son partes de lo que nos une

El mundo del hombre está creado desde un origen común que nos une, formado por varias partes que forman el todo, las cuales utilizamos para destacar las diferencias con espíritu de confrontación en vez de reivindicar nuestra propia naturaleza común. Es como si cada uno de nosotros tuviéramos una pieza de un mismo puzzle que, en vez de juntarlas para construir entre todos el puzzle, las utilizáramos para pelearnos entre nosotros porque las otras piezas son diferentes a

las nuestras. Parece de locos, ¿verdad? Pero así es.

Pongamos un ejemplo. A estas alturas de la humanidad ya es sabido que la Biblia es un compendio de historias, algunas prácticamente literales, de otras culturas más antiguas que el cristianismo, como la religión egipcia (discursos del propio Jesús en el Nuevo Testamento), la mesopotámica (el Arca de Noé y el Diluvio Universal) o la judía (El Antiguo Testamento), entre otras. Y que el islamismo es, a su vez, una religión que nace del cruce entre judaísmo y cristianismo, o lo que es lo mismo entre Antiguo y Nuevo Testamento (sólo hay que preguntar a un islamista por sus profetas, siendo Jesús el penúltimo antes de Mahoma). Así pues, ¿por qué de los sangrientos genocidios históricos que llegan hasta nuestros días entre hombres que promulgan el cristianismo y el islamismo? La respuesta es bien sencilla:

porque destacamos las diferencias en lugar de las coincidencias.

Y lo mismo pasa con cualquier otra faceta de la vida del hombre, ya sea a nivel individual entre la persona y su agotadora batalla con el resto del mundo, ya sea a nivel social entre clases de diferente status de una misma sociedad, ya sea a nivel profesional entre trabajadores con diferentes cargos y responsabilidades dentro de una misma empresa, ya sea a nivel ecológico entre el hombre y las diferentes manifestaciones de la propia naturaleza de la que somos parte, y así hasta

alcanzar las escalas más globales de organización y relación humana.

El ser humano tiene la capacidad de ver las diferencias de las partes, así como el todo que forman esas mismas partes. Si solo alimentamos una de estas capacidades, si solo educamos desde una concepción de la realidad -y por extensión del conjunto de la humanidad-, creceremos como hombres y mujeres con discapacidad humana, es decir incompletos y, por tanto, disfuncionales. Pues tan importante es ver la riqueza de las diferencias, como la diversidad de la unidad. Ya que ambas son cualidades cognitivas innatas del ser humano.

En este sentido tiene gran responsabilidad la educación, ya que si ya desde pequeños sólo enseñamos a nuestros hijos todo aquello que nos diferencia, y les vetamos la educación de todo aquello que nos une, ¿cómo van a saber nuestros hijos que formamos parte de un todo común? ¿Cómo, pues, van a integrar en vez de excluir? Quizás la respuesta la debamos de buscar en los intereses de quienes marcan las directrices de nuestra educación. Preguntémosles pues a sus ilustres señorías que dirigen nuestras sociedades por qué nos enseñan a excluir, en vez de a integrar.

Dime qué sociedad quieres construir, y te diré qué educación debes impartir. Está claro que educar desde la diferencia que nos separa crea

sociedades desiguales y excluyentes, en las que sólo unos pocos se benefician de privilegios sobre los otros muchos, mientras que educar desde lo que nos une crea sociedades solidarias, inclusivas, equilibradas y más humanas. Por tanto, tendremos aquella sociedad cuya educación queramos alimentar.

Superar la ruptura de la dualidad entre la parte y el todo, redescubriendo la capacidad humana de concebir el mundo desde la diversidad de la unidad, nos conducirá, sin lugar a dudas, no solo al camino para construir un futuro mejor para todos los seres que vivimos en este planeta, sino a alcanzar la clave que nos permita reinventarnos continuamente a nivel profesional y empresarial en un mundo globalizado. Nuestra es la opción y la voluntad, tanto a nivel individual como colectivo, para lograrlo.

Frase de reflexión:

¿Cómo vas a reinventar algo en un mundo globalizado, si construyes con mentalidad de separar en vez de unir ?.

4.-La salida a la crisis es la conexión

Todo en la naturaleza está conectado. El planeta con su sistema solar. El ecosistema del planeta con todos y cada uno de sus elementos, ya sean minerales, vegetales o animales, y estos entre ellos y con el mismo ecosistema de la Tierra del que son y forman parte. Los ríos se conectan con el mar, y el mar a través de la lluvia y la nieve vuelve a conectarse con los ríos. La tierra se conecta con los árboles, los cuales se conectan con el aire produciendo el oxígeno que permite la vida, vida que al final de su ciclo natural vuelve a conectarse con la tierra. Los animales se conectan entre los de su misma y diferente especie, creando el reino animal que vive conectado al mundo vegetal y mineral. Y así con todo, ya sea el proceso de nuestro propio respirar, ya sea la interconexión de nuestras neuronas que producen los pensamientos de aquello que somos como personas y humanidad.

Para que haya vida debe haber interconexión de sus diferentes elementos, y flujo entre los mismos. ¿Qué le sucedería a un mar si le privásemos de su conexión con los ríos que lo alimentan? ¿Qué les sucedería a los animales si les privásemos del oxígeno para respirar que crean los árboles? ¿Qué le sucedería a la Tierra si la privásemos del poder calorífico y luminoso del sol que genera la vida? ¿Qué le sucedería a una familia si la privásemos del mercado laboral que le provee de su fuente de ingresos? ...

La interconexión es vida, flujo y equilibrio de ecosistemas, ya sean de la naturaleza madre o del mercado financiero y de bienes de servicio público. Y cuando la conexión se rompe, creando espacios estancos e incomunicados, no solo se producen desequilibrios, sino que se pone en peligro la vida de su propio ecosistema.

De igual manera que en una estación seca se abren las compuertas de las presas de agua para que puedan llenarse los ríos que rieguen los campos de cultivo, provean de suministro hídrico a las industrias y cubran las necesidades de consumo de agua doméstico de las ciudades, así mismo debemos hacer con los recursos de capital en una situación de grave sequía económica. Una conexión -llamada cadena de valor a escala empresarial-, cuyo flujo permite la sostenibilidad de la vida del ecosistema social.

La vida de los ecosistemas sociales no entiende de políticas de derechas o de izquierdas, sino de si hay o no hay conexión entre sus diferentes elementos que permita el flujo necesario para la existencia de su propio ciclo de la vida. Así pues, en un escenario en el que las presas del capital están llenas y sus compuertas cerradas, no es una cuestión de valentía el abrirlas o no para reanimar una sociedad en situación de emergencia social -formada por la suma de personas con nombre, apellidos e historias familiares-, sino que es una cuestión de humanidad y, por extensión, de cuál

es el valor que otorgamos al derecho fundamental de toda persona a una vida digna.

La interconexión, flujo y equilibrio de la vida de todo ecosistema se basa, en términos humanos, en los principios de equidad, generosidad y solidaridad entre las partes que lo forman. Principios que es hora que introduzcamos en nuestras políticas de gestión pública si pretendemos crear un mundo mejor, y que deben ser la base a partir de ahora de cualquier gobierno humanista y moderno que se precie, siendo las personas, siempre, lo primero.

No obstante, filosofías públicas a parte, mientras las presas del capital no se abren, no te preocupes si no tienes capital, pues para crear una nueva realidad que te permita reinventarte la clave no está en el dinero, como te han inculcado hasta la fecha, sino en la conexión de las partes en un mundo global y abundante. Quédate con esta idea, pues en ella está el secreto que descubrirás en el último capítulo de esta pequeña obra.

Frase de reflexión:

El secreto está en la conexión de las partes, no en el capital, que no te engañen.

5.-Reinvéntate, tienes derecho a ser diferente de cómo eres

Ahora que ya hemos puesto los cimientos necesarios para avanzar en nuestra línea argumental, que nos permiten abrir y despertar la conciencia para poder intuir nuevos horizontes hasta el momento velados a nuestra percepción, entremos de lleno en descubrir nuestra capacidad innata de reinventarnos en aquello que deseemos:

Ponte un hábito, y te sentirás monje.

Ponte un uniforme, y te sentirás militar.

Ponte una bata blanca, y te sentirás médico.

Ponte un traje, y te sentirás empresario.

Ponte una mochila, y te sentirás viajero.

Ponte a jugar, y te sentirás niñ@.

Ponte en circunstancias, y formarás parte natural de ese entorno circunstancial de tu vida.

Así pues, una vez que perdiste tu vieja identidad, ¿qué te impide inventarte una nueva? La respuesta, al contrario de lo que puedas pensar, no está fuera en el exterior, sino dentro ti mismo:

El único obstáculo para reinventarte eres Tú; así como el único lugar donde habita la magia para

reinventarse no está en otro sitio más que dentro de ti!.

Todo ser humano tiene la capacidad de readaptarse a un entorno cambiante con la misma habilidad de un camaleón, porque la adaptación al medio forma parte de nuestra naturaleza como especie, y porque, al contrario que otras especies y de lo que podamos pensar, somos polifacéticos como individuos.

No obstante, ¿te imaginas al camaleón pudiéndose adaptar a un nuevo medio natural aún aferrándose mental y emocionalmente al viejo medio del que procedía? Seguro que no. Ya que ambos sabemos que el camaleón se adapta al medio en el que se encuentra porque asume su nueva circunstancia con ese medio y, por tanto, aceptando su presencia en ese nuevo hábitat puede mimetizarse con el mismo.

Justamente, la aceptación es lo que nos permite adaptarnos a nuestras circunstancias e iniciar nuestro proceso de reinvención personal.

Pero para llegar al estado de la aceptación debemos desapegarnos de esa realidad inexistente de la que venimos y que, hasta la fecha, ha dado sentido a nuestra vida en ese pasado reciente y, en muchos casos, añorado.

Desapegarse -que representa cerrar una vieja puerta para poder abrir otra nueva-, implica aprender el hecho que nuestra identidad como

personas irrepetibles en el mundo no se fundamenta en todos aquellos bienes tangibles e intangibles que hasta el momento constituían nuestra realidad, como podrían ser el estatus social, el trabajo, el currículum vitae, el coche, la casa, la pareja o el círculo de amistades, entre otras tantas cosas. Puesto que todos nosotros, como seres humanos, somos mucho más que todo aquello que podamos poseer, y por extensión creamos falsamente ser, en un momento determinado de la vida.

He aquí que tú tienes el poder desde que naciste para reinventarte. Porque tuyo es el derecho por ley divina a poder ser diferente de cómo eras. Porque tú, al igual que yo y todos, podemos reinventarnos en todo aquello que deseamos ser. Porque el secreto está en saber que ser es ser, no es tener. Y puestos a ser, aprovecha esta pausa que quizás te ha dado la vida, al desprenderte del medio en que se fundamentaba tu vieja identidad donde no ibas sino que te llevaban, para estar contigo mism@ y meditar qué es en lo que realmente desearías reinventarte (pues seguramente aún no lo sabes), siendo consciente que no hay mayor poder para reinventarse que saber quién es un@ y, en consecuencia, vivir siendo auténtico y fiel consigo mism@.

En resumen:

1.-Desapégate de tu vieja realidad

2.-Refuerza tu identidad como ser humano por el simple hecho de ser, no de tener.

3.-Acepta tu nueva situación

4.-Inicia tu proceso de Reinvención personal

5.-Reencuéntrate para vivir siendo Tú mism@

Y recuerda, tienes derecho a ser diferente de cómo eres ya que en ti está el poder para reinventarte y, lo que es más importante, el derecho divino de ser feliz (sabiendo que la felicidad es un estado de consciencia personal, una actitud ante la vida que hay que trabajar día a día).

Y dicho esto, amig@ mí@, tuya es la magia y la determinación para cumplir el sueño de vivir otra vida. Aprovéchalo, ya que nadie va a vivir por ti!

Frase de reflexión:

Reinventarte forma parte de las cualidades innatas con las que viniste a este mundo, ¿o ya naciste siendo lo que crees que eres?.

6.-El futuro siempre se puede cambiar

Una vez visto que podemos reinventarnos en aquello que nos focalicemos, el siguiente paso es ver que, asimismo, creamos el futuro en el que igualmente nos focalizamos. Mira:

Cada paso que decidimos hacer en nuestra vida determina la realidad que conocemos.

[Pausa obligada para interiorizar]

Me explico: Es como si ante cada decisión, por pequeña que sea, se nos presentan diversas puertas alternativas por las que seguir nuestro camino, y la elección de una u otra puerta seleccionada nos da paso, a su vez, a otras diversas puertas posibles para continuar nuestro viaje personal. Y así sucesivamente a cada elección en cualquier área de nuestra vida a lo largo de nuestra existencia fugaz, ya que nuestra vida es un continuo decidir.

Pero aún te diré más: Esta continúa elección, este continúo decidir, al ritmo de nuestro propio respirar, cambia constantemente la realidad que creamos y que da forma a nuestro mundo, ya que las elecciones de cada persona influye en los otros y en la configuración de todo lo conocido. Así es, por si nadie te lo había explicado: ¡Tus decisiones no solo te afectan a ti, sino también al resto!, al igual que el aleteo de una mariposa en Etiopía produce un huracán en Estados Unidos (Teoría del Caos). Es como si al seleccionar una y no otra puerta en nuestra rutina diaria, diera como efecto instantáneo la recombinación de puertas diversas

para el conjunto del resto de personas, y a la inversa, redefiniendo continuamente la estructura poliédrica de infinitas puertas de nuestra realidad como en un eterno efecto dominó en un cubo Rúbik.

[Pausa de reflexión]

Ahora ya lo sabes. Este es un hecho que cambia a cada segundo los futuros posibles tanto de las personas como individuos como de la propia humanidad. Sí, como lo lees, no hay futuros absolutos sino futuros posibles, puesto que el futuro siempre es variable dependiendo de las elecciones y, por tanto, no solo se puede cambiar sino que se cambia desde el presente, desde tu/nuestro aquí y ahora. De ahí el dicho ancestral que el futuro comienza hoy.

No obstante, y desde un punto de vista social, para llegar a un llamémosle fin común o futuro común las elecciones individuales diarias de las personas deben de perseguir una misma intencionalidad, para juntos crear de manera sincronizada la realidad elegida. En otras palabras:

la suma de las intencionalidades presentes individuales dan como resultado el futuro colectivo del mañana, como los miembros de una piragua que reman todos al mismo ritmo y dirección para alcanzar un destino común. El problema radica cuando la suma de las intencionalidades individuales –motivados por intereses enfrentados- son divergentes, lo que producen futuros sociales

altamente inestables e indefinidos, al igual que la imagen distorsionada de un televisor producido por un canal mal sintonizado. Para muestra, un botón: la rabiosa actualidad del denominado mundo occidental con la lucha de grupos sociales de diferentes principios y valores entre los que tienen y los que no tienen, o entre depredadores y presas (licencia de autor).

La buena noticia es que los futuros inestables e indefinidos, propio de la proyección del espacio- tiempo que nos toca vivir, son el prólogo a un salto cualitativo en la historia de la humanidad. Pero para que se produzca ese salto cualitativo, que como el reloj de las montañas no se produce de hoy para mañana sino que necesita de varias generaciones como unidad de medida de tiempo, se requiere alcanzar la masa crítica de futuros intencionados individuales que predomine sobre otras tendencias, al igual que sucede en el caso de la ya conocida teoría evolutiva del mono 101.

Tengamos claro que todo cambia en un eterno fluir (como ya decían los clásicos, continúan manteniendo desde siempre los espiritualistas y abanderan recientemente los cuánticos) y que los poderes y los convencionalismos establecidos que definen los referentes de nuestra realidad son efímeros por su propia naturaleza volátil. Así pues, si nada siempre es nunca así, si no existen futuros absolutos sino futuros posibles, ya es hora que dejemos de tener miedo a los poderes volátiles

establecidos y tomar partido por el tipo de futuro que queremos construir a nivel personal y social.

Tuya / Mía / Nuestra es la decisión y, con ella, el legado que dejarás /dejaremos a las futuras generaciones. He aquí una buena motivación para dar sentido a nuestras vidas.

Feliz viaje al cambio de futuro!

Frase de reflexión:

Pregúntate que haces hoy y te responderás el futuro que te aguarda mañana.

7.-Cómo cambiar la realidad desde la cárcel personal

-Sí, sí, si yo ya quiero crearme otro futuro, pero ¿cómo lo hago si me encuentro prisionero en una cárcel personal?, -seguro que puedes preguntar.

He aquí una inspiración a tu respuesta:

Existen muchos tipos de cárceles. Las más conocidas son aquellas que bajo sentencia condenatoria por un delito cometido te privan de libertad hasta cumplido un periodo determinado de tiempo, en el transcurso del cual no hay

posibilidad para cambiar esa realidad. Pero existen muchas otras variedades de prisiones que, con la misma fuerza inmovilizadora, nos impiden cambiar nuestro futuro o incluso alcanzar nuestros sueños. Cárceles de alta seguridad que, aunque sus barrotes sean invisibles, parece misión imposible ejecutar cualquier plan de fuga.

Me refiero a las cárceles personales cuya naturaleza está compuesta por determinismos sociales y psicológicos, como la cárcel en la que se siente recluido un emprendedor que no tiene dinero ni para poner gasolina al coche, la cárcel en la que se siente recluido un padre de familia en el paro que no encuentra un puesto de trabajo que le permita evitar el desahucio de su casa, la cárcel en la que se siente recluida una joven sin vida social al verse absorbida por su responsabilidad como madre, la cárcel en la que se siente recluido un asalariado hastiado por la monotonía de un trabajo que le impide desarrollarse profesionalmente, la cárcel en la que se siente recluido una persona por el miedo y la falta de valentía para cambiar una vida insatisfecha. Y todas aquellas cárceles existentes, tantas como personas puedan habitar en el planeta, que producen una sensación de prisión personal.

Muchas veces, en nuestro camino individual de aprendizaje, no sabemos aquello que queremos hasta que vivimos justamente aquello que no queremos, que no son más que nuestras cárceles personales. Pero esto es ley de vida, y más aún en

unos seres como los hombres y las mujeres que nunca somos siempre los mismos, sino que cambiamos interiormente de manera continúa a lo largo de nuestra vida (Como también es ley natural de vida). El problema radica cuando sentimos que ya no podemos cambiar más, al menos exteriormente, por la fuerza represiva de los acontecimientos que nos envuelven: no tener dinero, quedarse sin trabajo, destinar todas las energías a subir a los hijos, no poder crecer profesionalmente en la empresa, etcétera.

Ante una cárcel personal, cualquier persona solo tiene dos opciones: o rendirse a la cárcel hasta reducir los impulsos vitales de su propio espíritu al paso de los años para llevarlo a un estado casi de coma existencial inducido, o liberarse de la cárcel, la cual conlleva cambiar nuestra realidad. Pero, ¿cómo podemos cambiar la realidad desde la cárcel personal?, ya que en muchos casos no podemos liberarnos de los condicionantes externos. Y si no, preguntémosle a esa joven madre que, sintiéndose marchita sin vida social propia aún reafirmada en su gozosa maternidad, no puede cambiar por arte de magia el hecho de tener hijos pequeños en edad de cuidarlos las 24 horas del día.

Para cambiar la realidad desde nuestras cárceles personales solo hay un camino: reencontrase con un@ mism@.

Reencontrarse con un@ mism@ significa dejar de buscarnos fuera para encontrarnos dentro de nosotros mismos.

Reencontrarse con un@ mism@ significa perdonarnos y aceptarnos en la intimidad tal y como somos, con independencia de juicios de valores externos.

Reencontrarse con un@ mism@ significa hacer las paces con nosotr@s mism@s, para saber así que es lo que realmente queremos.

Reencontrarse con un@ mism@ significa ser y vivir tal y como somos realmente, no como los otros han querido que seamos y vivamos.

Reencontrarse con un@ mism@ significa alimentar nuestro Yo, no alimentar los Yo de los otros en mi.

Reencontrarse con un@ mism@ significa vivir con Autoridad Interna, sin ceder nuestro poder a terceros.

Reencontrarse con un@ mism@ significa creer y tener fe en un@ mism@, y así mismo creer y tener fe en la magia de la vida.

Pero no podemos reencontrarnos con nosotr@s mism@s si no hacemos el viaje con presencia, es decir con la atención suficiente que merecen los detalles del camino, los cuales no se pueden observar si no es a través de la experiencia consciente de la intensidad del momento a cada nuevo paso. Lo contrario no es reencontrarnos

sino vivir fuera de nosotros, desconectados de nuestra propia vida, en un transcurrir somnolientos por una película ajena.

Para cambiar la realidad desde cualquier cárcel personal hay que reencontrarse con un@ mism@, pues al reencontrarnos nos conectamos de nuevo con la esencia de la vida, y al producirse la conexión la vida se nos abre como un nuevo día lleno de inimaginables y mágicos horizontes llenos de sincronicidades. Porque la vida y tú, ahora, ya sois un@. Y, desde ese momento, cualquier nueva realidad es posible.

Si deseas reencontrarte contig@ mism@ comienza por ser consciente de tu respiración, pues en la respiración está la llave de tu celda personal. Así de simple, así de profundo, así de mágico. Feliz reencuentro!

Frase de reflexión:

La llave que abre la celda de tu cárcel personal no está fuera, sino dentro de ti.

8.-El secreto de Todo está en respirar

Respira, reencuéntrate y libérate de tu cárcel personal para abrirte a la posibilidad de volar por encima de nuevos horizontes.

Inspiro como la ola brava que se recoge mar adentro para concentrar fuerzas,

y expiro como la espuma que muere rendida en la arena de la orilla de la playa.

Inspiro como los pétalos de la flor que hambrientos de luz se abren al sol,

y expiro como el capullo que se cierra en su efímera existencia.

Inspiro como la semilla que ansiosa se estira con fuerza para convertirse en árbol,

y expiro como el fruto que se deja caer de lo alto para inseminar la tierra.

Inspiro como la paciente nube que recolecta gotas de vaporosa agua para vestirse,

y expiro como la decidida lluvia que se sacrifica para dejar el cielo libre.

Inspiro como la luz que divertida pinta el mundo de infinitos colores,

y expiro como la cometa que se pierde por el blanco horizonte.

Inspiro como la sudorosa piel que besa, ama y desea incondicionalmente,

y expiro como el amante que se entrega hasta el último gemido de aire.

Inspiro como un sentido abrazo que se abre al cálido afecto de un reencuentro,

y expiro como una resignada caricia de impredecible despedida.

Inspiro como el día que dulcemente amanece,

y expiro como la noche que silenciosamente adormece.

Inspiro como un hola de un año más,

y expiro como un adiós de un año menos.

Inspiro con la irrefrenable fuerza indomable de la vida,

y expiro con el certero poder inquebrantable de la muerte.

Inspiro, expiro, respiro y soy.

Soy porque respiro,

no porque haga esto o aquello,

sino porque inspiro y expiro,

y en este respirar Soy Todo lo que tengo que Ser.

Amig@, si quieres Ser Tú mism@,

no te olvides de atender tu respirar,

porque en la respiración hallarás el secreto de Todo.

Frase de reflexión:

Sea el que sea tú aquí y ahora, sobre todo, no te olvides de respirar, pues en tu respirar está la semilla de tu futuro.

9.-No existe un futuro absoluto, sólo futuros posibles. Tuya es la elección

Justo ahora estás viviendo lo que deseaste ayer,

y justo ahora estás creando lo que vivirás mañana.

Vivimos en la proyección de nuestra propia creación emocional, un espacio sin tiempo en el que continuamente nos transformamos,

y en ese vivir, que es eterno cambio, experimentamos.

Este espacio que es la proyección de nuestra creación emocional, no tiene más tiempo que el aquí y el ahora, un tiempo que a su vez lleva inherente tanto el pasado como el futuro, que sin este presente no existen en ninguna otra dimensión espacial.

¿No te has dado cuenta cómo heridas emocionales de hace años que marcan tu vida, se pueden curar sin volver al pasado sólo operando en tu cuerpo emocional desde este único y actual presente?

¿No te has dado cuenta, ya a estas alturas de tu existencia, que dependiendo de las decisiones que

tomes no existen futuros absolutos, sino múltiples futuros posibles?

Esto es, amig@ mí@, porque el pasado y el futuro no existen. Sólo tienes tú, al igual que todo el Universo, el presente.

Vivimos en un espacio creado por nuestra propia proyección emocional, donde sólo existe el presente, que sana pasados y diseña futuros, y en el que el pensamiento sólo es un instrumento que ayuda a los sentimientos a esculpir formas definidas, en el rústico mundo de la materia.

No tenemos más líneas de tiempo que la que tenemos, pero sí otras posibles dimensiones de nuestra propia existencia, ya que todo en el universo está interconectado, y el poder del sentimiento que sólo crea en el ahora, en ese ahora que es tiempo (al ser el tiempo y el espacio una misma dimensión),

ese poder emocional crea en el ahora en cualquier punto del espacio interconectado.

Así pues, amig@, sé consciente y responsable de tu poder creador, ya que en éste ahora ya estás creando la realidad de tu mañana.

Y ahora que ya eres consciente, si no te gusta lo que estás creando, ya sabes que aún estás a tiempo de cambiarlo, porque no existen futuros absolutos, sólo futuros posibles. Tuya es, a partir de ahora, la elección!

Frase de reflexión:

Tu futuro comienza Hoy.

10.-¿En qué realidad eliges vivir?

Aunque no te hayas percatado, tú vives en dos realidades, o si lo prefieres en dos dimensiones paralelas al mismo tiempo. Sí, sí, así como lo oyes.

Una realidad o dimensión es aquella que vives dentro del tiempo, de esa unidad de medida que sólo tiene pasado y futuro, y que, por tanto, sólo vive constantemente en el ayer (añoranzas) o en el mañana (proyecciones). Es la realidad que concibes, percibes y vives desde la mente. Pero no te hagas ilusiones, no desde tu mente, sino de la mente de los demás que está en ti. Ya que la mente de los otros, de la colectividad en la que estás inmerso, es la que ha configurado desde que naciste y con referencias socio-espaciales y temporales esa mente tuya que crees que es única e intransferible. Por lo que esta realidad o dimensión paralela que vives es humana, profundamente humana, y por tanto limitada.

Mientras que la otra realidad o dimensión paralela es aquella que vives fuera del tiempo. Es decir, que no se manifiesta más allá de la intensidad del momento al que llamamos presente. Una experiencia vital que, por ser intemporal, es

eterna. Esta es la realidad que concibes, percibes y vives desde el corazón y te conecta con la propia conciencia de la vida. Por lo que esta realidad o dimensión paralela que vives es divina, y por tanto infinita.

Para conectarte con la realidad que vives dentro del tiempo, tu canal de entrada es la mente. Esta es una dimensión paralela codificada y tus actos no son libres, sino que responden a un efecto autómata impuesto por la propia naturaleza con que está construida la realidad temporal, ya que tu mente es el Yo de los otros.

Mientras que para conectarte con la realidad que vives fuera del tiempo, tu canal de entrada es el corazón. Esta es una dimensión paralela descodificada y tus actos son libres, por lo que es aquí y sólo aquí donde puedes experimentar el libre albedrío, ya que tu corazón es tu Yo verdadero.

En la realidad temporal un@ no es responsable de sus actos, ya que no es dueño de su realidad. Al contrario de lo que sucede en la realidad intemporal, donde un@ es responsable de sus actos al ser dueño de su propia realidad.

En la realidad temporal un@ no puede crear realidades alternativas y posibles, frente a la realidad intemporal donde un@ tiene la capacidad de crear cualquier tipo de realidad.

Pero aún te diré más, amig@. Tienes la plena capacidad para poder jugar a saltar entre esas realidades o dimensiones paralelas, pero si decides vivir desde la realidad fuera del tiempo, la

que te conecta a través del corazón y que es la que aportará a tu vida el sentimiento de paz interior, un espíritu alegre de libertad, un estado de conciencia de felicidad, un sentirte con la autoridad y seguridad interior consolidada, y una fe inquebrantable en la vida, debes desaprender de cómo se vive en la realidad dentro del tiempo para poder aprender a vivir en la realidad fuera del tiempo.

Pero no te voy a engañar, amig@, por lo que ten por seguro que ese desaprender para poder aprender te abocará a un estado de incertidumbre, inquietud e incluso vértigo y miedo al vacío, porque realmente te estarás vaciando de las referencias rígidas con las que hasta el momento creías que funcionaba la vida, para poder dar entrada a otras maneras más creativas de construir tu propia realidad que son ilimitadas y donde tú eres el/la autor/a. Sí, como puedes intuir, ese desaprender es como un proceso de desintoxicación, pero no existen caminos alternativos ni vuelta atrás. Ya que en la dimensión paralela fuera del tiempo el único lenguaje existente es el del corazón, el lenguaje de tu propia alma, y cuando tu alma coge las riendas de tu existencia ya no vale todo, ni aunque ese todo sea conocido o te ofrezca seguridad.

En este proceso de volver a aprender, esta vez ya no desde la mente sino desde el corazón, reforzarás tu Autoridad Interna e irá creciendo tu fe por la vida y, lo más importante, serás plenamente capaz de crear tus propios paisajes y sueños de mil colores libre de cualquier determinismo impuesto. Porque tú ya eres dueñ@ de tu vida. Porque tú tienes el poder de crear tu

propia realidad! Y, porque sabes, que ya es hora de no ceder el poder a otros ya que nadie va a vivir tu vida por ti.

Bienvenid@, amig@, a la realidad paralela de la conciencia, donde tú, como ser eterno y divino, creas tu propia vida!

Y tú, ¿en qué realidad eliges vivir?

Frase de reflexión:

Es desde el corazón que creas tus sueños.

11.-Tranquil@, vive como quieras, ya que tras tu muerte serás olvidad@

Nos creemos tan importantes que pensamos que el mundo no puede existir sin nosotros. Nos creemos tan especiales que pensamos que los problemas cotidianos de nuestra vida son la Vida. Nos creemos tan imprescindibles que pensamos que somos el centro de todo lo creado… Siento decírtelo, pero nada más lejos de la realidad, así que como buen homínido baja de la parra, expande tu campo de visión y mira.

Mira como el hombre sólo ha nacido hace hora y media en el último día del año, si equivalemos todo un año al tiempo de existencia del Universo tal y como lo conocemos. Y mira como la escritura tan sólo la hemos creado hace 9 segundos antes de que haya finalizado ese último día del año cósmico.

Mira como el hombre sólo lleva viviendo en el planeta el equivalente al 0,08% del total de años que vivieron los dinosaurios sobre la Tierra. Así que mira e imagínate que un día no muy lejano – para la historia vital de nuestro planeta-, los restos de nuestra especie serán fruto de estudios arqueológicos por parte de otros seres al igual que nosotros hacemos ahora con los restos arqueológicos de los dinosaurios.

Mira como, antes que tú, sobre la Tierra han vivido más de 100 mil millones de personas, y que ahora mismo eres una más entre casi 7 mil millones de seres humanos que habitamos actualmente el planeta. Y cada uno de nosotros pensamos que nuestros problemas son los más importantes, y que nuestra visión del mundo es la única y certera.

Mira cómo se recuerda, dentro de tu entorno más inmediato, la vida de tus familiares que fallecieron hace 50 años. Mira qué recuerdos permanecen, si es que aún queda alguno. Así que sé realista, deja de dramatizar tu vida y la de los que te rodean, relájate, respira, y vive como quieras, porque tras tu muerte tu existencia se diluirá como una minúscula gota de agua en el horizonte del inmenso océano.

Ahora que ya sabes que poco importa lo que piensen los demás de ti, porque su pensamiento es infinitamente volátil en la curva del espacio- tiempo de la vida sobre el planeta, no dejes de que otros vivan la vida por ti. Coge las riendas y disfruta de tu efímera existencia, porque en esta vida te has encarnado para poder vivir!.

Así pues, si te has caído, levántate; si te has perdido, encuéntrate; si te has equivocado, corrígete; si te sientes caducado, reinvéntate; si has dramatizado, desdramatízate; si se han roto tus sueños, reconstrúyelos; si se ha borrado tu sonrisa, redibújatela; si se ha parado tu corazón, reanímalo; si has dejado de respirar, inhala; si te has dormido, por Dios, despiértate!.

Porque tú nunca fracasas, sólo te transformas en el cambio constante del flujo natural de la vida que, con sus experiencias, te enseña un poco más cada día a saber vivir en el tiempo récord de tu breve existencia.

Tuya es la decisión de aprovechar tu vida. Tuya es la obligación de vivirla. Tuyo es el poder, por derecho universal, a ser feliz.

Así que recuerda: estate tranquil@ y vive como quieras, ya que tras tu muerte serás olvidad@.

Frase de reflexión:

Nadie va a vivir tu vida por ti.

12.-Deja de Empujar y Fluye

Sólo hay dos maneras de vivir en la vida: fluir o empujar. Incluso una persona que está sentada en su sofá, puede estar fluyendo o empujando, pues esta es una actitud interior, con independencia de cómo se manifieste exteriormente.

Es fácil saber si uno fluye o empuja. Verás, tú mismo puedes hacerte el test:

Si fluyes, vives sin esfuerzo. Si empujas, vives esforzándote.

Si fluyes, estas conectado en el aquí y el ahora, como los niños. Si empujas, vives en el futuro, perdiéndote el presente (que se llama así, justamente porque es un regalo).

Si fluyes, los momentos se hacen intensos y el tiempo se alarga. Si empujas, no hay instantes, pues tu percepción no los retiene, porque te avanzas en el tiempo.

Si fluyes, la vida toma una intensa luminosidad, donde se aprecia lo bello en las cosas más pequeñas. Si empujas, la vida a tu alrededor se vuelve borrosa por efecto de la velocidad.

Si fluyes, creas. Si empujas, trabajas.

Si fluyes, tus sentidos se muestran en alerta y tu conciencia abierta a la sorpresa y la curiosidad. Si empujas, limitas tu campo de visión y puedes llegar a la obsesión.

Si fluyes, vives desapegado de cadenas emocionales y mentales. Si empujas, te mueves por la irrefrenable fuerza de atracción de un apego.

Si fluyes, estás abierto al universo infinito de las posibilidades. Si empujas, te autolimitas impidiendo que el vasto universo se te manifieste.

Si fluyes, trasciendes los límites de tu propia realidad. Si empujas, vives dentro de la jaula de una versión cultural limitada de entender la realidad.

Si fluyes, vives la magia sorprendente, rica y abundante de la incertidumbre. Si empujas, vives bajo la falsa creencia de intentar controlar el flujo de la vida.

Si fluyes, vives desde el corazón, donde habita tu Yo verdadero. Si empujas, vives desde la mente, donde habita el Yo de los otros.

Si fluyes, te alineas con la magia de la vida, conectándote con tu poder interior de generar la vida que deseas vivir. Si empujas, cedes el poder a los otros.

Si fluyes, vives sin miedos. Si empujas, vives lleno de miedos.

Si fluyes, es que crees en Ti. Si empujas, es que no crees en Ti.

Si fluyes, Eres. Si empujas, dejas de Ser.

Si fluyes, crees en la Vida. Si empujas, es que un día dejaste de creer en ella.

Si fluyes, es que tienes alas y por tanto eres un Ser Alado. Si empujas, es que seguramente perdiste las alas, ya sea por distracción, ya sea porque te las amputaron.

La buena noticia es que las alas siempre rebrotan en tu espalda. Pero sólo si estás conectado con el único momento de la vida que tienes: el ahora. Este es el secreto para fluir, y dejar de empujar.

Para fluir debes de cambiar el rumbo de tu viaje. Deja de viajar hacia fuera, y comienza a viajar hacia adentro. Viajar hacia fuera es viajar constantemente deslumbrado por el espejismo del falso profeta llamado futuro. Viajar hacia dentro de ti es conectarte con el momento presente, al encuentro del verdadero maestro: Tú mism@.

Quizás te parezca difícil dejar de empujar y comenzar a fluir, pero todo es cuestión de voluntad y paciencia. Tómate tu tiempo, y sé generoso contigo mism@ en el proceso, ya que tu mente está tan acelerada que, como un coche de fórmula uno, necesita su espacio antes de frenar

del todo. Y de manera progresiva, en tu mundo empujado, poco a poco comenzarás a vivir cada vez mayores espacios libres donde fluya la magia de la vida, que reconocerás porque se te mostrará intensamente en ese tu eterno momento presente.

Pero aún te diré más. Quizás no te hayas dado cuenta, pero desde el momento que has comenzado a leer este texto, ya puedes sentir el repunte de unas nuevas y preciosas alas en tu espalda. Cuídalas reaprendiendo a fluir por la vida, y en ese proceso conseguirás reencontrarte contigo mism@ y conectarte nuevamente con tu poder divino de alcanzar tus sueños.

Amig@, deja de empujar y fluye con el flujo mágico de la vida desplegando aquí y ahora tus alas creadoras!

Frase de reflexión:

¿Vives empujando o fluyendo? En otras palabras:

¿vives siendo tú?

13.-Engánchate a la fuerza de la vida para reinventarte más allá de los mercados

Somos la única especie, los seres humanos, que hemos creado un mundo dentro de otro mundo. Un mundo con sus propios regímenes de poder, que definen nuestras volátiles estructuras sociales. Un mundo con sus propias leyes, que cada día modificamos según conveniencia de unos, más bien pocos, más que de los otros, que somos los muchos. Un mundo con sus propios dogmas de creencias, que generan un conocimiento academizado en continua revisión. Un mundo con su propio mercado financiero, que crea unas reglas artificiales de funcionamiento para la economía real de la vida cotidiana de las personas.

Así pues, ¿qué sucede cuando salta el dispositivo de fallo en el sistema del funcionamiento de las reglas artificiales que hemos creado para la economía real de la vida de las personas? Pues que, como es evidente, se pone en peligro la capacidad económica de las personas y, por extensión, la posibilidad de vivir una vida digna. Pero, más allá de esta obviedad que es de rabiosa y triste actualidad en nuestra sociedad, el fallo de funcionamiento en la economía real representa, en una cadena de relaciones escaladas de causa y efecto, un fallo en el mercado financiero que ha sido construido bajo unos dogmas de conocimiento humano, profundo y exclusivamente humano, muy concretos.

Dicho esto, podemos afirmar que los conocimientos concretos en gestión económica y empresarial, que tan profusa y extensamente

enseñamos en las universidades como principios universales, tan solo funcionan en ese mercado artificial que hemos creado los hombres. En otras palabras, sin el tablero de juego –que es el mercado- que habíamos inventado, no sirven las reglas de juego que habíamos creado expresamente para el mismo. He aquí pues el estado de la situación actual: ni existe ya ese mercado artificial para el que nos habíamos preparado, ni podemos seguir utilizando las reglas aprendidas por inservibles fuera de ese mercado ya inexistente.

Llegados a este punto, ¿cómo vamos a salir de esta? La respuesta está en apostar por la fuerza de la vida, en contraposición de seguir apostando en la aplicación sistemática de conocimientos intelectuales aprehendidos en los laboratorios asépticos de las aulas, donde los profesores –en muchos casos sin experiencia- venden y se venden con unas reglas mágicas para un mundo empresarial de fantasía.

Recuerdo hace ya unos años, en mis tiernos primeros escarceos profesionales con el mundo empresarial como periodista económico y consultor de patronales, que ya entonces me percaté que los empresarios de este país que generaban la riqueza de nuestro estado de bienestar social eran mayoritariamente autodidactas. Mientras que las segundas generaciones, que generalmente ejercían un perfil de controlers como CEO’s en detrimento del

espíritu emprendedor de sus padres, representaban la generación que aportaban los títulos universitarios como trofeos sociales a las paredes del negocio familiar.

Unos, los padres, los autodidactas, fluían por el río de la fuerza de la vida, mientras que los otros, los hijos, los academizados, se movían por un rígido esquema de referencias planificado sobre un cuadro de explotación al que llamaban plan de negocio. ¿Y ya se sabe qué diferencia existe cuando uno camina por la vida con actitud flexible, frente a aquellos que la encaran de manera rígida, verdad? Pues que los primeros están abiertos a nuevas posibilidades puesto que no se enfocan en el proceso sino en el objetivo, mientras que los segundos se autolimitan puesto que están enfocados más en las expectativas del comportamiento del proceso que en el propio objetivo.

Así pues, aunque sea de manera deductiva, acabamos de encontrar la fórmula secreta para reinventarnos en una situación de quiebra del sistema de referencias donde nos hemos quedado sin tablero de juego: reengancharnos a la fuerza de la vida. Ok!, nos diremos, pero, ¿cómo lo hacemos?. Para alinearnos con la fuerza de la vida necesitamos básicamente resetearnos en tres pasos claves:

1.-Focalizarnos en nuestra inteligencia emocional, frente a la inteligencia mental creada a partir de los conocimientos aprehendidos.

2.-Focalizarnos en nuestro desarrollo competencial (habilidades naturales), frente al desarrollo intelectual (habilidades aprehendidas).

Y, 3.-Posicionar la inteligencia emocional y el desarrollo competencial en el epicentro de nuestro universo personal, frente a los conocimientos y habilidades aprehendidas que situaremos en la periferia de nuestro sistema existencial.

Ya que el secreto de la magia creadora de la vida está en entender que es el Corazón quien tiene el poder de crear realidades posibles, mientras que la Mente tan solo –que no es poco- le acompaña para ayudarle a dar forma en el mundo de la materia. Y no a la inversa, ni tampoco sin la participación alineada de ambos centros motores de todo ser humano.

A partir de aquí, ahora que ya sabes cómo reinventarte, ¿a qué esperas a crear tu nueva realidad? Tu nuevo futuro comienza hoy.

Frase de reflexión:

La capacidad emprendedora y creativa del ser humano está por encima de cualquier mercado, pues este es una creación del hombre y no a la inversa.

Capítulo III: REINVÉNTATE

-Señores, en esta Universidad se permite todo, menos una cosa: está prohibido no soñar

Universidad de Standford

1.-Introducción al capítulo Reinvéntate

Tras haber pasado por los capítulos “Descubre” y “Descúbrete”, en los que se pone énfasis en la versatilidad del ser humano y en su capacidad innata para crear realidades, llega el momento de aprender a Reinventarnos en el mundo profesional y empresarial. En este tercer y último capítulo veremos que tenemos todos los elementos necesarios para poder reinventarnos sin necesidad de capital, pues este no es condición sine quanon de un proyecto sino un facilitador de los mismos, al igual que podemos cocinar sin aceite optando por la cocina a la plancha o al vapor. Pero que para poder reinventar una nueva realidad primero hay que soñarla, y que para poder activar las poderosas cualidades creativas de todo sueño personal previamente debemos reencontrarnos con nosotros mismos, y no hay reencuentro sin conectarnos con nuestro Yo verdadero, que es el Corazón, o dicho en otras palabras, nuestra

Inteligencia Emocional. Pues no hay mayor fuerza creadora de realidades en el Universo que la ilusión y la motivación personal de alcanzar una vida feliz siendo nosotr@s mism@s.

2.-Los 10 Mandamientos de los pobres por la crisis

Estos mandamientos son para todas aquellas personas afectadas por la grave crisis del sistema económico y social occidental, que prácticamente lo han perdido todo y que se sienten perdidos y desesperanzados al no saber cómo vivir sin dinero, sin futuro y al desamparo de unos representantes políticos que defienden un nuevo orden mundial esclavista forjado por los grandes poderosos.

Primer Mandamiento: SÍ VIVIRÁS, AÚN SIN DINERO.

El hombre y la mujer pueden vivir sin dinero, porque el dinero ni da ni es la vida. O, ¿a caso no continúas estando vivo aún sin dinero?

Segundo Mandamiento: SÍ VIVIRÁS EN ABUNDANCIA.

En un mundo donde sobran los recursos, materiales y de habilidades personales, no hay cabida para el dinero si prevalece la solidaridad, la generosidad y la equidad social.

Tercer Mandamiento: NO ACEPTARÁS AL DINERO COMO TU CREADOR.

Si el hombre creó el dinero, eres tú su creador y no a la inversa. Así que si ya no te sirve, deséchalo y crea otro sistema de intercambio de productos y servicios.

Cuarto Mandamiento: SÍ ERES RICO, ILIMITADAMENTE RICO.

La pobreza no es un título que da o quita el dinero, sino una actitud y un estado de conciencia del ser humano de sentirse o no rico en su interior, lo que te da el poder de creer en tus propias capacidades y en la vida misma. Conecta con tu riqueza interior, siéntete rico de nuevo, y materializa tus sueños.

Quinto Mandamiento: SÍ TIENES EL PODER DE CONSTRUIR OTRO MUNDO.

Fuera del Dios del Mercado, adorado por los fariseos financieros, existen otros mundos libres y por construir llenos de posibilidades. Súmate al éxodo global, porque en la unión está la fuerza.

Sexto Mandamiento: SÍ TIENES FUTURO, PORQUE NADIE MÁS QUE TÚ PUEDE CREARLO.

Si estás vivo, siempre tienes futuro, ya que tu futuro no es aquel otro que el que cultivas desde el único tiempo que posees: el presente. Que no te vendan futuros paquetizados y a plazo fijo, porque no existen, ya que el único futuro posible es el que te creas tú mism@ desde el aquí y el ahora.

Séptimo Mandamiento: NO DEJARÁS MANIPULARTE MENTALMENTE.

Si el sistema te ha dejado sin trabajo, sin prestación social económica substitutoria y ya te han desahuciado de tu vivienda o estás en las puertas, no permitas ni por un segundo más que continúen controlando tu vida, y menos aún tus pensamientos y con ellos la libertad de tu mente:

¡Apaga el televisor!, es la única vía para desconectarte de su control y que puedas comenzar a crear tu nueva realidad.

Octavo Mandamiento: SÍ DEFENDERÁS TU DERECHO A VIVIR DÍGNAMENTE.

Si las leyes, esas normas de comportamiento social creadas por algunos hombres y de naturaleza caduca, son injustas socialmente porque atacan el derecho a la vida digna de las personas, deben desobedecerse y modificarse. No hay poder en las leyes, si no hay personas que le otorguen ese poder. Ni hay derecho legitimizado en las leyes de ningún tribunal por encima del derecho natural de todo ser humano, otorgado en el mismo momento de su concepción, de vivir una vida digna.

Noveno Mandamiento: SÍ TE REINVENTARÁS

Tú, como ser humano que eres, no sólo tienes el poder de reinventarte, y con él tu realidad más inmediata, sino que tienes el deber de hacerlo cuando todo tu mundo a tu alrededor se ha derrumbado. Porque de ti dependen, aquí y ahora, el mañana de las nuevas generaciones.

Décimo Mandamiento: SÍ DEBES VIVIR FELIZ

Por que no hay nada inteligente en vivir sin ser feliz. Porque el dinero no es la vida, y tú eres mucho más que los bienes y los roles en los que un día te identificaste. Porque tuyo es el presente, y con él tu futuro. Porque eres un ser libre, poderoso y creador de mundos, y quien te diga lo contrario es que no le interesa que seas de ello consciente. Así que crea tu vida, nuevamente, desde el punto en que te encuentres, y sé feliz, porque la otra opción no es vivir. ¿A caso vas a dejar de vivir por hacer caso a aquellos que desean que seas un infeliz?. Vive, sé feliz, y cambia el mundo!

Frase de reflexión:

Cree en ti y crearás lo que te propongas.

3.-Ser emprendedor o morir en la crisis, esta es la cuestión

A estas alturas de un país en economía de guerra, con indicadores socio-económicos arrasados por la destrucción de nuestra capacidad productiva, todos nos hemos dado ya cuenta que en esta crisis existen dos batallas, la de los políticos por intentar que sus propias estructuras de estado y los

sistemas financieros no se hundan, y la de los ciudadanos de clase media por sobrevivir en un entorno social sitiado cada vez más por la sombra del umbral de la pobreza.

Dos batallas cuya estrategia es antagónica. Por un lado tenemos a los políticos, esa clase social privilegiada que podemos denominar ciudadanos de primera, que solo apuestan por recortes en el estado del bienestar público y en los derechos sociales del resto de la población, los cuales –no nos engañemos- somos considerados como ciudadanos de segunda o de tercera. En otras palabras, la estrategia de los políticos para salir de la crisis se asemeja a la táctica de una hormiga reina que para ayudar a sacar de la depresión económica a su hormiguero no se le ocurre otra cosa que cortar las antenas al resto de sus hormigas, y empeñarlas como pago en deuda a un hormiguero mayor, a sabiendas que no podrá recuperarlas, pero sí mantener sus privilegios.

Y, por otro lado, estamos los ciudadanos de clase media que, en el límite o bajo el umbral de la pobreza, ya no podemos cobijarnos bajo el insolvente papá-Estado, el papá-Mercado Laboral o el papá-papá, para poder seguir adelante. Así pues, ante un panorama yermo que produce una clara sensación de indefensión, no queda otro camino a tomar que respirar hondo, coger aire e imbuirnos en el espíritu de la emprendedoría. Es decir, salir a la calle a buscarnos la vida por nosotros mismos. Una decisión que tiene dos

aspectos: la cruz, ya que es una respuesta forzosa por necesidad social; y la cara, que es una solución natural, ya que toda persona es emprendedora por condición humana.

Pero una vez que una persona supera el miedo a ser emprendedor, como si despertase de un largo letargo mental de coma inducido, se percata que ser emprendedor es respirar aires de libertad, porque nos ofrece la posibilidad de volar hacia nuevos horizontes. Que ser emprendedor es creer en uno mismo, porque nos saca lo mejor de nosotros. Que ser emprendedor es redescubrirnos, porque nos permite saber quiénes somos y qué sabemos y nos gusta hacer. Que ser emprendedor es creatividad, porque nos permite soñar y crear nuevas realidades. Que ser emprendedor es rebeldía, porque huye del conformismo y busca alcanzar una vida mejor. Y que ser emprendedor es insumisión social, porque no acepta un sistema social que aboca, por inhibición, a la indigencia.

Todos somos emprendedores por naturaleza. Y nunca sabemos cuánto de emprendedor somos, hasta que ser emprendedor es la única salida. Y aún hay más: la emprendedoría no tiene edad, así que despierta de tu largo letargo y ponte a crear.

No obstante, para los emprendedores que aún están despertando –de ese sueño inducido por la cultura de la producción estandarizada en serie de individuos en una sociedad ya inexistente, la anterior a la de la crisis-, he aquí los parámetros

claves del universo del emprendedor como breve guía:

1.-Define tu modelo de éxito empresarial. Persigue el tuyo propio, no el estipulado por otros, y seguramente te sorprenderás al incluir otros factores más allá del beneficio económico.

2.-Diferénciate ofreciendo al mundo lo que sientes que quieres hacer, no lo que piensas que debes hacer. Ya que siendo tú mismo, estarás creando una idea de negocio con un alto valor diferencial, especializado e innovador.

3.-Colabora, no compitas. De esta manera podrás crear estructuras de economía de escala enriquecedoras, sin límite ni fragilidad empresarial.

4.-Sé ligero en tu estructura empresarial, así podrás volar alto y surfear los vientos cambiantes de los mercados.

5.-Sé global, ya que ni la promoción ni los puntos de venta tienen limitaciones de epacio-tiempo en el nuevo mundo de las nuevas tecnologías.

6.-Crea tu mapa del tesoro, y ponte a buscarlo. Puesto que el dinero ya no está en los bancos, sino entre las personas y sus colectivos.

7.-Sé persistente y flexible, ya que el éxito sólo es merecedor de quienes persiguen sus sueños de manera sostenible en el tiempo.

8.-Y, por último, entusiásmate en el proceso, porque sólo así sabrás que has encontrado tu camino, y con ello la fuerza y voluntad necesarias para crear la realidad que quieres vivir.

Y ahora que ya estás iniciado en el camino del emprendedor, sabedor que la fuerza inagotable de la emprendedoría no está en otra parte más que en tu interior, consciente que nos encontramos en una nueva era donde el único camino para cambiar el mundo es desde el compromiso creativo individual de todos y cada uno de sus habitantes, sal a la calle y asume tu propia responsabilidad de crear la realidad que deseas vivir. Ya que nadie va a vivir tu vida por ti.

Ahora que ya sabes que tu verdadera naturaleza es la de un Ser Emprendedor, abre la puerta de tu jaula personal y ponte a volar hacia el horizonte a la conquista de tus propios sueños. Ser emprendedor o morir en la crisis, tuya es la elección!

Frase de reflexión:

La emprendedoría es la fuerza de la vida manifestándose a través de cada persona.

Enlace relacionado:

Artículo en ……: “Cómo superar el fracaso, en el mundo de la empresa actual”

4.-13 pasos para superar la crisis

1.-Desaprende lo aprendido

Si haces lo mismo que todos han hecho hasta

entonces, volverás a repetir los mismos errores que desembocaron en la crisis.

2.-Desapégate de tu vieja identidad

Si continúas reafirmando el valor de la vida en

aquello que ya no tienes, bienes materiales o posición social, tu autoestima –y con ella tu salud- se verá hipotecadamente dañada de cara al futuro.

3.-Dejar ir

Por mucho que te aferres, lo que se tiene que ir se

va. Para poder abrir una nueva etapa en tu vida, primero tienes que cerrar la puerta de la anterior. ¿Cómo vas a iniciar de nuevo el camino en busca de un nuevo y brillante horizonte, si cargas una pesada mochila que no te deja moverte de donde estás?

4.-Desintoxícate de los informativos

Si continúas engullendo la dramática realidad de los telediarios a través de los ojos, oídos y por cada uno de los poros de tu piel, quedarás incapacitado para poder imaginar y crear otras nuevas realidades.

5.-Practica la higiene mental

Si no cambias los pensamientos tóxicos que

falsamente te hacen creer que no puedes, no vales y no te lo mereces, no podrás cambiar tu vida. Ten presente que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. Sustituye tus pensamientos negativos por positivos, y abrirás la puerta segura a una nueva vida.

6.-Desconecta tu mente

Por mucho que pienses, no hallarás la solución, ya que tu mente busca en referentes de un pasado que ya no existe, y su intento desesperado por encontrar una salida racional te agotará hasta la extenuación. Además, por mucho que pienses no vas a ser más feliz, siendo consciente que no hay nada inteligente en no ser feliz. Descansa, deja de pensar y comienza a sentir.

7.-Deja de ser víctima

Retroalimentarse en una energía negativa es darse por vencido, y nadie va a vivir tu vida por ti, así que tuyo es el libre albedrío de decidir qué tipo de vida quieres vivir. Tus reacciones ante un obstáculo son tu verdadero enemigo, no el obstáculo en sí. Además, ya sabes que tus pensamientos y sentimientos crean tu realidad, y no a la inversa. Así que levántate y coge las riendas.

8.-Rematricúlate en la universidad de la vida

Tú nunca fracasas, sólo te transformas para crear nuevas y mejores versiones de tu propia naturaleza. El fracaso es una experiencia de aprendizaje vital que nos conduce al camino de la sabiduría personal, iluminándonos de manera intensa el camino equivocado. Sé consciente que el fracaso son las pruebas que nos llevan al éxito, por lo que es Ley de Vida de todo ser humano. La

vida es un continuo aprendizaje y nadie continúa respirando sin dejar de aprender. No permitas que, cuando fracases, te hagan sentir un fracasado, ya que tuyo es el derecho natural, como ser humano, a experimentar el aprendizaje en tu vida.

9.-Redescúbrete a ti mism@

Conéctate con tu corazón, ya que es tu Yo verdadero. Él, que habla con el lenguaje de tu alma, te dirá en todo momento sí se siente bien o no ante cualquier situación y decisión en la vida. Este es el camino para volver a saber quién eres en verdad, por encima de cualquier imposición mental, ya que la mente es el Yo de los otros en ti que se ha ido esculpiendo a fuego lento por tu entorno desde que naciste.

10.-Revela tu Autoridad Interna

Vive desde tu Autoridad Interna, porque si no estarás viviendo la vida que otros te impongan. Vivir desde tu Autoridad Interna significa ser una persona madura, no ceder tu poder a terceros, no dejarse manipular por los miedos de los otros, vivir conforme a los dictámenes de tu corazón, seleccionar los ambientes, compañías y situaciones, mostrarse valiente ante el mundo, ser fiel a un@ mism@ y creer en tus propios sueños. Autoridad interna es conciencia de ser verdaderamente un@ mism@, que es el arte de vivir en presencia contigo y ante el mundo.

11.-No busques trabajo, créatelo

No busques donde no hay, abocando tu esperanza en un espejismo que no existe. Conéctate contig@ mism@, redescúbrete, reconoce cuáles son tus dones y habilidades naturales que tienes por derecho universal y te hacen sentir bien, con

independencia de lo que hayas hecho hasta ahora, y ofrécelos al mundo como una oferta profesional con un alto valor añadido: tú mism@.

12.-Convierte tu Hoy en tu mañana

Tu vida comienza hoy, ya que tu futuro será el resultado de tu presente. Convierte cada día en una oportunidad mágica que te ofrece la vida, una vez más, para crearte una nueva realidad. Vive tu hoy con la ilusión y la intensidad del momento de quien sabe que tiene el mundo a su alcance, lleno de horizontes y variados paisajes por descubrir.

13.-Confía en Ti, confía en la Vida.

Tú puedes, Tú vales y Tú te lo mereces, y con ese convencimiento innato viniste a este mundo.

Vuelve a confiar en el proceso mágico de la vida, que todo lo sana, lo transforma y lo crea. Despierta la fe en la Vida, ya que así despertarás la fe en Ti mism@, y cada día se convertirá en una aventura a celebrar llena de gratitud, entusiasmo y alegría, siendo estos los ingredientes secretos del Universo para crear la realidad que deseas vivir.

Frase de reflexión:

El poder de cambiar está en ti desde que naciste, pues en ti está la fuerza impetuosa y creadora de la vida.

5.-Nos han hecho creer… que no podemos soñar

Nos han hecho creer que la economía es Dios incuestionable y rige desde el Reino de los Mercados nuestros destinos.

Nos han hecho creer que vivir y ser feliz es incompatible con ser libre.

Nos han hecho creer que sin los bancos no podemos tener dinero.

Nos han hecho creer que el que más tiene, más vale.

Nos han hecho creer que lo defectuoso es ser diferente.

Nos han hecho creer que los fracasos no forman parte del camino hacia la sabiduría, sino de la marginación social.

Nos han hecho creer que cambiar es malo, y que la inmovilidad –aunque marchite- es lo bueno.

Nos han hecho creer que el intercambio de habilidades y servicios es una utopía.

Nos han hecho creer que sólo existe una manera de amar, que es estar encadenado.

Nos han hecho creer que no somos naranjas completas, sino medias naranjas llenas de carencias.

Nos han hecho creer que no podemos crear mundos futuros y alternativos.

Nos han hecho creer que no podemos imaginar lo que no existe.

Nos han hecho creer que los políticos no son gestores públicos, sino engominadas columnas que sustentan el sistema.

Nos han hecho creer que los sueldos de sus señorías son justos y equilibrados, aunque no haya ni nivel profesional ni humano.

Nos han hecho creer que más vale un trabajo con mal ambiente y mal pagado, que no tener trabajo.

Nos han hecho creer que los bancos tienen pleno poder e inmunidad judicial y que nada podemos hacer ante tal divinidad el resto de humanos.

Nos han hecho creer que para que nosotros tengamos, hay millones de otros que deben morir de hambre.

Nos han hecho creer que no hay otra manera de vivir.

Nos han hecho creer que no existen soles de mil colores, ni dulces e impulsivos abrazos express, ni besos con cientos de sabores.

Nos han hecho creer que uno no puede dejarse fluir, para conectarse con la magia del regalo de la vida: el Presente.

Nos han hecho creer que no existe el Hoy, sino el Ayer y el Mañana.

Nos han hecho creer que es de locos perseguir los sueños.

Nos han hecho creer…

Y tú, ¿eres de los que te lo crees?

Frase de reflexión:

Si quieres crear algo nuevo sueña más allá de la lógica que dicta el entorno.

6.-Sueña y activarás la magia para crear tu vida

Ya verás qué divertido. Pruébalo. Por unos momentos olvídate del mundo y sueña qué te gustaría ser. Abre unos instantes la puerta de la imaginación y sueña cómo te gustaría vivir. No le pongas mente, y mucho menos lógica alguna, solo sueña. Sueña y déjate volar un rato con tus sueños, que son únicamente tuyos y de nadie más.

¿Qué es lo primero que sientes? Obsérvate. Seguro que te invade una sensación de alegría

contagiosa. ¡Así es! Cuando sueñas no se te activa la mente, sino el corazón. ¿Te lo digo de otra manera?: Tú creas tus sueños con el corazón, no con la mente. Es decir, el corazón es quien tiene el poder para crear nuevas realidades, y la mente solo sigue a esa energía creadora del universo para ayudarle a dar forma en el mundo de la materia. Y si no, recuerda cómo alcanzaste tus pequeños o grandes sueños como sacarte el carné de conducir o tu carrera profesional, conseguir aquella pareja o formar esa familia, tener aquel trabajo, comprarte aquella casa, alcanzar aquel triunfo profesional, etc. ¿Recuerdas si iba primero el corazón o la mente, las emociones o los pensamientos?

Dicho esto, cuando ahora que eres adulto te planteas tener otra vida, ¿sueñas o piensas? Aquí tienes una pequeña guía comparativa para saber cómo diferenciarlo, por si ya lo olvidaste y, lo que es más importante, reconocer sus diferencias potenciales:

UNO

Si sueñas, vibra todo tu ser y te sientes estupendamente bien y lleno de vida.

Si piensas, puede que ni te inmutes o, por lo contrario, sientas incluso lo contrario a lo que piensas.

(Vibrar vs. No Vibrar)

DOS

Si sueñas es que tienes una idea propia, original e innovadora.

Si piensas es que has hecho tuya una idea de otros.

(Idea Propia vs. Idea de los Otros)

TRES

Si sueñas imaginas, innovas y emprendes.

Si piensas puedes emprender, pero solo copias y reproduces.

(Emprender vs. Reproducir)

CUATRO

Si sueñas creas realidades alternativas.

Si piensas, sólo das vueltas y vueltas en el interior de tu cabeza, como el ratón en la rueda de su jaula, redescribiendo tu vida sobre el mundo que ya conoces y, por tanto, obteniendo los mismos resultados que has obtenido hasta ahora.

(Crear vs. No Crear)

CINCO

Si sueñas te desvives por dejarlo todo y ponerte ahora mismo manos a la obra.

Si piensas, en el mejor de los casos, te darás tiempo para elaborar un plan de desarrollo, con su timing incluido, para materializar esa idea algún día de estos después de…

(Reacción vs. Planificación a largo plazo)

SEIS

Si sueñas eres persistente en el tiempo por alcanzar tu sueño, porque el tiempo deja de existir para dejar paso solo en tu vida al deseo de materializar ese sueño.

Si piensas, tu persistencia se ve abatida con el primer obstáculo.

(Persistencia vs. Inpersistencia)

SIETE

Si sueñas te muestras flexible con los acontecimientos, ya que no generas expectativas de cómo vas a lograr tu sueño, tan solo te focalizas en alcanzarlo.

Si piensas te vuelves rígido ante el giro imprevisto de acontecimientos que, seguro, tambalearán el mapa de ruta trazado en tu plan de desarrollo.

(Flexibilidad vs. Inflexibilidad)

OCHO

Si sueñas, el corazón es el maestro de tu vida y tus pensamientos se alinean con tus sentimientos.

Si piensas, tu mente es quien dirige tu vida, la cual vive en disfunción entre lo que piensas y sientes.

(Alineación corazón-mente vs. Disfunción mente- corazón)

NUEVE

Si sueñas sientes que una energía inagotable de vitalidad, alegría y optimismo te empuja en el viaje por hacer realidad tu sueño.

Si piensas, la voluntad inicial que tira hacia adelante el proyecto se convertirá, a corto o medio plazo, en una carga con fecha de caducidad.

(Energía inagotable vs. Energía agotable)

DIEZ

Si sueñas sentirás la necesidad de desplegar tus propias cualidades, habilidades y dones innatos en tu medio natural, que por ser justamente el medio que te corresponde ocupar por naturaleza, desarrollarás con facilidad y gracia.

Si piensas, seguramente desarrollarás otras habilidades que, por no serte innatas sino aprehendidas, te comportarán mayor esfuerzo y menor satisfacción.

(Dones Innatos vs. Habilidades aprehendidas)

ONCE

Si sueñas, activas el mago que hay en ti

Si piensas, no hay magia que se active.

(Magia vs. No Magia)

DOCE

Si sueñas, te conviertes en dueño de tu vida.

Si piensas, te conviertes en esclavo de la vida de los demás.

(Autoridad Interna vs. Ceder tu Poder a los Otros)

Así que si quieres reinventarte, si deseas vivir otra realidad, no pienses sino sueña, porque sólo con los sueños se obtiene el poder de crear otros mundos posibles. El secreto, como ves, es que los pensamientos (que dan forma a las ideas en el mundo material) sigan a tu corazón (que es quien tiene el poder de crear), y no a la inversa. Una máxima que convierte el arte de soñar, y por tanto de alcanzar nuestros sueños, en una actitud frente a la vida. Ya que soñar es vivir con autoridad propia, puesto que nadie va a vivir ni a crear tu vida por ti.

¡Que tengas un feliz sueño en esta tu vida, amig@ mag@!

Frase de reflexión:

Al reinventarte, ¿sueñas o piensas?

7.-Si quieres ver, desfocalízate de tu realidad

Al igual que cuando miramos atentamente una luz intensa durante unos instantes la continuamos viendo allí donde vamos, así mismo pasa cuando focalizamos nuestra atención en un tipo concreto de realidad, que reproducimos dicha visión de ver

y entender el mundo allí donde estamos. En otras palabras, lo que ves no es lo que hay, sino la percepción de aquello en lo que te has focalizado.

Este mismo efecto sucede en el mundo del ilusionismo, en el que el mago hace uso de la técnica de desviar nuestra atención para poder crear la magia que transgrede nuestros parámetros del funcionamiento lógico de las cosas. La magia, en este caso, es justamente el arte de convertirnos en ciegos frente a lo que sucede delante de nuestras propias narices, mediante el simple hecho de desviar nuestro foco de atención. Pero ello no comporta que lo que no veamos sea realmente lo que suceda, al igual que pasa en nuestras vidas.

Los neurocientíficos afirman que nuestra mente falsea lo que vemos, ya que el 99% de aquello que vemos lo hacemos desde la memoria – construcción de realidades a partir de referentes que conocemos-, frente tan solo al 1% que vemos a través de lo que perciben de manera directa nuestros sentidos (que tampoco están exentos de ser falseados). Por ello se cree que los indios de América no divisaron en el horizonte las naves españolas de Cristóbal Colón hasta que prácticamente atracaron en la orilla de la playa, ya que sus mentes, sin referentes alguno a ese objeto de “otro mundo”, tan sólo podían percibir visualmente el surco espumoso de las olas en el mar producido por el propio navegar de los barcos, y no los barcos en sí mismos.

Este mismo efecto sucede con nuestra visión de la realidad: que solo vemos aquello en lo que estamos focalizados. Así pues, si no nos gusta lo que vemos tenemos dos buenas noticias:

1.-Lo que vemos no es todo lo que existe, e incluso puede ser mentira.

2.-Si queremos cambiarlo, debemos modificar el enfoque de lo que vemos.

El primer paso para generar un cambio en nuestras vidas es, sin lugar a dudas, recuperar la capacidad de poder ver que existen más cosas y otras posibilidades en el mundo. Y, para poder conseguirlo, debemos desfocalizarnos de nuestra realidad. ¿Cómo?, pues nada mejor que cambiando de ambiente para desintoxicarnos de nuestra realidad. Si continúas mirando la intensidad de la luz del foco que deslumbra actualmente tu vida, continuarás viendo aún con los ojos cerrados esa luz que no deja cabida a que puedas ver nada más, aunque lo que veas no te guste. Así que, si quieres ver más allá de esa luz de tu realidad que te ciega, debes salir de su campo de enfoque.

Dicho esto, si quieres cambiar tu vida, si deseas reinventarte e incluso innovar, ya sea a nivel personal, profesional o social, el primer paso que debes dar es cambiar de ambiente, pues sólo así la mente vuelve a abrirse a la posibilidad de reenfocarse en nuevos horizontes sembrados de nuevas y motivadoras oportunidades.

Así que ya sabes, si deseas un cambio en tu vida, no te quedes donde estás y date la oportunidad de descubrir ese otro mundo que hasta ahora no eras capaz de ver. Sólo si puedes verlo, podrás disfrutarlo.

Frase de reflexión:

Tu visión limitada de la vida no tiene nada que ver con su vastedad, diversidad y riqueza.

8.-Para innovar en tiempos de crisis hay que salir a tomar el sol

Innovar es un proceso creativo que surge o bien a partir de un espíritu competitivo o bien desde una situación de necesidad, aunque este último escenario es exponencialmente mucho más proactivo que el primero.

En una situación de crisis económica y de valores como la que estamos viviendo en la actualidad en gran parte de la vieja Europa, y especialmente en España, campo de cultivo de vivencias personales y sociales llenas de necesidad, la innovación surge como una respuesta natural de supervivencia individual y colectiva. Es, en este contexto, que el verbo innovar toma una mayor dimensión social:

Innovar significa despertar del letargo inducido por el aturdimiento del bienestar.

Innovar significa desaprender lo aprendido para reaprender nuevas maneras de hacer.

Innovar significa encontrar soluciones a problemas nuevos.

Innovar significa salir del espacio de confort para entrar en un nuevo territorio con los cinco sentidos bien despiertos.

Innovar significa crear nuevos senderos allí donde no existían

Innovar significa crear nuevas reglas para afrontar nuevos retos.

Innovar significa transgredir las viejas prioridades y sus estructuras.

Innovar significa imaginar lo desconocido.

Innovar significa reinventarse como emprendedores.

Pero, ¿cómo se innova?, podríamos preguntarnos. La respuesta al proceso creativo para innovar se fundamenta en cuatro fases de desarrollo por todos conocidas:

Primera fase: Detectamos qué es lo que no funciona en nuestro universo personal o social.

Segunda fase: Imaginamos cómo nos gustaría que fuese esa parte de la realidad que no funciona.

Tercera fase: Como si fuéramos niños en un bosque que deseamos construir una cabaña, buscamos en nuestro propio bosque particular todo aquello que nos ayude para poderla construir.

Y cuarta fase: Una vez con los elementos necesarios, nos ponemos manos a la obra a crear.

Como vemos, este proceso cuenta con cuatro habilidades fundamentales: conciencia de la situación, poder de imaginación, actitud de búsqueda y voluntad de acción.

Sin lugar a dudas, la fase crítica es la de encontrar aquellos elementos que nos permitan construir la solución imaginada, pues se requiere de paciencia y de mantener la mente abierta a nuevas posibilidades. Por ejemplo, si para realizar nuestro proyecto innovador requerimos de un proveedor determinado y no disponemos de dinero, en vez de buscar nuevo capital en un mercado financiero muy complicado, a lo mejor debemos optar por buscar un profesional que colabore en el proyecto formando parte de él, y si no damos con dichos profesionales que participen sin retribución y por objetivos, quizás debamos dejar de buscar en el mercado laboral tradicional para focalizarnos en las universidades que están llenas de jóvenes altamente preparados con ganas de implicarse en un nuevo e ilusionante proyecto innovador como inversión de futuro. Cuando nos encontramos ante

un callejón sin salida, debemos explorar nuevos caminos, cambiando nuestra idea inicial rígida por otras posibles soluciones más flexibles. Un proceso de búsqueda paciente que, al final, confirma lo que reza el refrán: quien la sigue la consigue.

Es cierto que buscar nuevas soluciones en tiempos de crisis implica, en muchos casos, desaprender lo aprendido para aprender nuevas maneras de hacer las cosas. Una actitud mental que requiere de un nivel de autoestima sano, ya que en caso contrario la facultad innovadora puede perderse a lo largo de una generación entera, a la espera de la llegada de una nueva generación libre de determinismos de patrones de funcionamiento caducos que ya no son viables y que pueden ser la causa de bloqueos mentales colectivos.

La crisis, contrariamente a lo que se puede imaginar, es una gran oportunidad para la innovación. Innovar significa emprender. Y emprender, significa tener confianza en un@ mism@ y en el proceso mágico de la vida, por lo que el estado de ánimo personal, la llamada autoestima, es un factor individual clave para avanzar socialmente.

Si no nos gusta lo que tenemos, salgamos a la calle a innovar. Pero, sobre todo, levantémonos de los sofás, apaguemos los televisores y salgamos a la calle a que nos de el sol. Porque en los rayos del sol, como en todo reencuentro con la parte más natural de la vida, están las vitaminas para

sentirnos vivos nuevamente. Y si volvemos a sentirnos vivos habremos recuperado el poder, como seres humanos, de crear una nueva sociedad.

Frase de reflexión:

Si quieres airear tu mente y tu corazón, sal a tomar el aire y el sol.

9.-Sácale brillo a una idea e inventa tu trabajo

¿Qué hacemos si no hay trabajo?, pues inventarlo.

No le des más vueltas, este es el paradigma del que tenemos que partir. Cualquier otro, a estas alturas de la película, es prácticamente utópico, así que deja de lamentarte porque no encuentras un puesto de trabajo.

-Pero, ¿cómo inventamos el trabajo?, -podemos preguntarnos.

Pues cómo se inventa todo, partiendo de una idea.

-¿Y si no tengo ninguna idea?, -podemos volver a preguntar.

La respuesta es bien sencilla: ¡Todos tenemos siempre una idea!, porque somos seres creadores por naturaleza. Otra cosa es que estemos oxidados por una vida hasta la fecha excesivamente cómoda que nos inducía, por falta de necesidad, a una especie de coma creativo. Pero no tengas la menor duda, todos tenemos ideas. Es cuestión de volver a ponerse en forma.

-¿Y si no me sale ninguna?

No te agobies, ya te emergerá. La desoxidación tiene su tiempo, y cada persona tiene su propio reloj.

-No sé, no sé, creó que necesitaría otro cerebro…

No hay problema, cada año renovamos todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Aunque no tienes que esperar un año, porque físicamente nunca pensamos dos veces con el mismo cerebro. Así que no busques más excusas.

-Bueno, ¿pero tienes alguna receta para forzar a salir una idea, please?

Tú mism@ te has contestado. No hay mejor receta para ayudar a tener ideas que salir a explorar el mundo exterior y, sobre todo, a que te de mucho el sol.

-¿Qué salga a explorar el qué?

El mundo. Ni más ni menos. Cuanto más salgas a ver cosas nuevas más allá de tu ambiente

conocido, más ímputs novedosos recibirás que abrirán tu mente como una parabólica que te permitirá ampliar tus canales de visión. Y cuántas más referencias de realidades posibles tengas, más fácil te será imaginar de nuevas. Las ideas surgen como resultado de una sana alimentación en ricas experiencias, no lo dudes. Si algo les encanta a las neuronas es jugar a crear nuevas conexiones entre ellas.

-¿Y lo de tomar el sol?

Porque tu alimentación sana debes complementarla, como tratamiento de desoxidación creativa, con un ambiente multivitamínico positivo. Ya que tan importante es con qué alimentas tu mente, como en qué ambiente desarrollas tus emociones. Puesto que en un proceso de reinvención personal, como es el de inventarse un trabajo propio, el proceso de emprendedoría es un proceso altamente emocional. Y nada mejor como impregnarse de los rayos de sol, que son inyecciones de pura vida, para positivizar nuestra actitud creativa.

-¿Y si aún así no tengo ninguna idea?

Pues continúa tomando tus dosis de sol. Porque seguramente estás autosaboteándote el tratamiento, en un estado de baja autoestima, repitiéndote inconscientemente el mantra del “yo no puedo tener ninguna idea”. Pero no te preocupes, sigue con la prescripción sanadora de las salidas expeditivas y los baños de sol y ya

verás que el bloqueo emocional acabará por disiparse para dejar emerger buenas ideas. Todo proceso curativo necesita su tiempo.

-¿Cómo sabré que es una buena idea?

Todas las ideas son buenas si te sirven a ti, ya que hay tantos modelos de éxito como personas respiran. Así que no busques seguir la idea de éxito de los demás, sino la tuya propia. Sabrás que es buena porque no solo pensarás que lo es, sino que también lo sentirás, y ello te dará la motivación suficiente para llevarla a acabo. Y una vez que tengas tu idea de trabajo no tienes más que sacarle brillo hasta materializarla.

-¿Sacarle brillo?

Sí, sí, como lo oyes. Para hacer realidad tu idea debes sacarle brillo con los cuatro movimientos mágicos: acción, flexibilidad, persistencia y diversión. El movimiento de la acción materializa la idea en el mundo de las formas. El movimiento de la flexibilidad permite adecuarla a su nuevo mundo. El movimiento de la persistencia otorga a la idea el tiempo de gestación necesario para que se haga realidad (muy importante en una sociedad express). Y el movimiento de la diversión produce la energía necesaria para llevar a cabo todo el proceso.

Amig@, ahora que ya conoces los movimientos mágicos, crea tu idea, sácale brillo e inventa tu nuevo trabajo para generar una nueva vida.

Porque nuestro es el derecho de reinventarnos -un poco más sabios que ayer-, como se reinventa el sol cada día.

Feliz renacer!

Frase de reflexión:

El trabajo es la manifestación de una habilidad personal al servicio de los demás, que te genera los beneficios suficientes para vivir tu vida.

10.-Fórmula para Reinventarse

¿Debemos reinventarnos? ¿Y cómo no?, cuando no hay más alternativa en un mercado laboral tradicional sin salidas conocidas. La pregunta no es si reinventarnos o no, sino cómo hacerlo. Veamos aquí la fórmula, paso a paso, para poder reinventarnos.

1.-Coge un folio y dibuja dos columnas. En la columna “a” escribe, de manera numerada, tus Apegos (A) a aquellos bienes tangibles (coche, casa, familia, etc) o intangibles (status social, reconocimiento, etc) de tu vida, indiferentemente si ya los has perdido o no. Mientras que en la columna “b” realiza el mismo ejercicio pero numerando ahora aquellos Deseos (D) de bienes tangibles o intangibles que desearías en tu vida.

Acto y seguido divide el valor numérico absoluto resultante de las columnas “a” y “b”, con lo que obtendrás tu Índice de Expectativas Cumplidas de Vida (IECV).

Formulación: IECV = A / D

2.-Seguidamente, coge tu Índice de Expectativas Cumplidas de Vida (IECV), multiplícalo por tu Vida Laboral (VL) en valor absoluto de número de años trabajados y divide dicho resultado por tu Edad (E) en número de años que tienes, con lo que conseguirás tu Raport de Éxito de Vida Productiva (REVP).

Formulación: REVP = (IECV x VL) / E

3.-A continuación coge tu Raport de Éxito de Vida Productiva (REVP) y divídelo por el producto resultado del número en valor absoluto de Buenos Recuerdos Existenciales (BRE) multiplicado por el número en valor absoluto de tus Sueños Vitales Personales (SVP), con lo que obtendrás tu Índice de Satisfacción Existencial (ISE)

Formulación: ISE = REVP / (BRE x SVP)

4.-Ahora coge el conjunto de la fórmula: [ [(A/D) x VL] / E ] / (BRE x SVP), escríbela con un pintalabios sobre un espejo y mírate a los ojos durante 30 segundos a través de la formulación, realizando así un ejercicio empírico que te permitirá obtener de esta manera el resultado de tu Índice de Felicidad Personal (-ísimo), Único e Intransferible (IFPUI). Si al mirarte en el espejo no te sientes feliz contigo mism@ y tu vida, el diagnóstico final es concluyente: debes Reinventarte.

Formulación: IFPUI =

[ [(A/D) x VL] / E ] / (BRE x

SVP) / Ejercicio empírico Espejo

Como podrás haber podido experimentar tras este ejercicio, por mucha mente que le pongamos a dar orden, sentido, razonamiento y argumento intelectual a tu vida, nuestro Índice de Felicidad Personal es finalmente emocional.

Pero demos un paso más y, acto y seguido, sin dejar de mirar tu reflejo borra la formulación que has escrito con pintalabios sobre el espejo, para constatar, una vez más, que tras tu larga o corta experiencia profesional y vital -que como toda experiencia ya es pasado, al igual que la efímera fórmula que acabas de borrar-, sólo quedas Tú frente al espejo en el aquí y el ahora. Y aún más relevante: tan sólo tienes una opción de dirección en tu viaje: hacia delante. Sabiendo que si vuelves a hacer lo mismo que has hecho hasta la fecha obtendrás ya no el mismo resultado, sino peor aún; puesto que los referentes profesionales del pasado en los que te afianzabas son ya inexistentes en el presente. Así que guarda tu glorioso pasado en el baúl de los recuerdos y vuélvete a inventar.

Una vez que ya somos conscientes (paso previo a toda acción), mental y emocionalmente que debemos volver a crearnos profesionalmente, vamos a invocar la formulación para Reinventarnos:

Definiremos la Fórmula para Reinventarse como el resultado de la suma de los Sueños y de las Aptitudes elevado ala Acción, multiplicado por el

producto de la Persistencia, potenciado por la Diversión.

R = [(S + A2) x P]D

Pero vayamos paso a paso:

En primer lugar define tus sueños, que no es más que definir qué tipo de vida quieres vivir. Si no lo tienes claro, comienza por el atajo de definir aquello que no quieres en tu vida. Tómate tu tiempo. Y una vez que lo tengas claro y que percibas que tu mente y tu corazón están alineados –es importante que vayan al unísono para saber que son tus sueños y no malas copias de terceros-, escríbelos en una columna en un papel. He aquí tus objetivos.

En segundo lugar, define tus aptitudes. Aquello que crees que personalmente sabes hacer. Aquello que sientes que sabes hacer de manera natural porque te nace de dentro, y que no tiene nada que ver con aquello que has hecho hasta la fecha porque una visión de producción en serie de la sociedad te ha dicho que hicieras. Tranquil@, confía en ti, tod@s hemos nacido con unas aptitudes personales que en muchos casos no hemos desarrollado porque la fábrica del entorno nos ha empujado hacia otras ocupaciones. Así que percibe esta situación como una verdadera oportunidad de reencontrarte contigo mism@. Unos hemos nacido con la aptitud de crear proyectos, otros con la de relacionar personas, otros con la de elaborar utensilios, materializar objetivos, organizar eventos, enseñar a desarrollar cualidades, analizar situaciones, crear arte, inventar o comercializar productos y servicios,

entre otros muchos. Una vez que lo tengas claro, escríbelo en el papel en otra columna, y mediante flechas relaciona tus sueños con tus aptitudes. He aquí tu estrategia.

En tercer lugar, a cada aptitud –que has relacionado con uno de tus sueños a alcanzar-, compleméntala con dos columnas más: una en la que definirás una acción a corto (cortísimo, por no decir inminente) plazo, y otra a medio plazo, no pudiendo sobrepasar los 6 meses ésta última. He aquí tu plan de acción y de timming.

En cuarto lugar, en la línea formada por cada tandem sueño-aptitud, compleméntala escribiendo una frase de autoafirmación de persistencia en el proceso, que te servirá como mantra poderoso en tu camino por alcanzar tus sueños. Ya que un@ marca el objetivo, pero es la vida quién mágica y misteriosamente conspira a nuestro favor definiendo el trayecto, aunque muchas veces no tengamos la capacidad de visión para entender su propósito. He aquí tu plan de choque, de resistencia, flexibilidad, fuerza y ataque. He aquí tu poderoso argumento de promoción personal.

En quinto lugar, a cada diagrama formado por tus parámetros de sueño-aptitud-acción-mantra de persistencia, escribe tres descripciones de tu concepto de Diversión. Ya que sin diversión sólo cabe la apatía, y ésta lleva al abandono de nuestro propósito por alcanzar nuestros sueños. He aquí tu fórmula secreta del éxito, tu arma invencible de conquista.

Y en séptimo y último lugar, pasa a limpio el esquema desarrollado de tu Fórmula para

Reinventarte y engánchalo en tu espejo (o allí donde quieras), para que cada mañana y cada noche, al mirar tu propio reflejo en consonancia vibratoria con tu mapa de ruta de transformación personal, estés más cerca de alcanzar tus sueños. Siendo consciente que tu mundo exterior no es más que un reflejo de tu mundo interior, ya que tus pensamientos y sentimientos alineados son los que diseñan tu propia realidad.

Llegados a este punto solo me cabe felicitarte por iniciar tu proceso de reinvención, porque al vaciarte de los sueños de los otros, comienzas a vivir tu propio y verdadero Yo.

Tuya es tu vida. Tuyos son tus sueños, y con ellos el poder de crear tu mundo exterior.

Frase de reflexión:

La fórmula para reinventarse con éxito es ser un@ mism@.

11.-Éxito = [ (I+A2) (PxF) ] D

Una vez visto el proceso para reinventarnos, observemos a continuación cuál es la fórmula para alcanzar el éxito.

Todo emprendedor, cuando inicia un proyecto sólo tiene un objetivo en su mente: tener éxito. Para unos, un éxito económico, para otros un éxito social, para unos terceros el éxito de poder autorealizarse profesionalmente, pero éxito al fin y al cabo. Nadie inicia un proyecto para fracasar. Pero entonces, ¿porqué la ilusión que nos invade cuerpo y alma en los momentos de poner en marcha nuestro proyecto, puede tornarse en desilusión y sentimiento de fracaso?.

Las personas que han bebido del conocimiento de la escuela clásica nos dirían:

-”Ud. ha fracasado porque no estaba suficientemente preparado y porque no ha evaluado adecuadamente la oportunidad de su modelo de negocio”

Esta afirmación, que durante años se ha considerado como válida, ahora ha dejado de tener vigencia. ¿O es que acaso, los señores de Wall Street no eran profesionales? Y los analistas económicos internacionales, ¿no evaluaron con diligencias la situación económica de sus países? Y los directores generales de multitud de empresas pequeñas, medianas y grandes, ¿por qué erraron sus pronósticos de crecimiento y desarrollo?. Como se puede observar en un mundo convulsionado por las tensiones del mercado, el éxito no tiene que ver exclusivamente con la formación que uno crea tener sobre una parcela de conocimiento, ya sea de marketing, ingeniería,

recursos humanos, gastronomía, comercio o cualquier otra actividad. Si pensamos que podemos controlar la vida, y su continuo movimiento evolutivo, con cuatro reglas teóricas y un ápice de experiencia, es que somos unos arrogantes. La vida es mucho más. Por lo que el éxito depende de otros muchos ingredientes más acordes con la propia naturaleza de la vida. Redescubramos, pues, la fórmula del éxito.

Si le preguntásemos a la vida cuál es la fórmula para tener éxito, ella que no entiende de elucubraciones intelectuales (porque eso son cosas de los hombres), nos diría:

-”El Éxito es el resultado de la suma de una idea y de pasarla a la acción ahora mismo, multiplicado por el producto de la persistencia y de la flexibilidad, potenciado por la diversión”

Y nosotros, que nos gusta controlarlo todo, lo traduciríamos en la siguiente ecuación:

Éxito = [ (I + A2) (P x F) ] D

Veamos ahora los ingredientes de la fórmula por separado, no sin antes observar que en la fórmula que se nos presenta tan sólo hay un 10% de aptitudes (que podemos conseguir mediante una preparación adecuada) frente a un 90% de actitudes (ante la vida):

1.- IDEA: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ] D

El primer paso para tener éxito es tener una idea clara de qué proyecto deseamos poner en práctica

y de verlo como un proyecto de éxito. En éste punto, no nos va a costar visualizarnos con éxito, ya que es un factor inherente a la propia ilusión que conlleva empezar algo nuevo que deseamos. Es, en la concepción de nuestra idea de negocio, donde aplicamos nuestro 10% de aptitudes intelectuales y profesionales.

2.- ACCIÓN: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ] D

Una vez tenemos la idea clara, debemos pasar a la acción. Si dejamos la idea en el mundo de los pensamientos, nunca se llevará a cabo. La acción es el puente que creamos las personas para hacer pasar un pensamiento a nuestra realidad. Acción, a su vez, representa determinación para llevar a cabo una tarea. Y acción, asimismo, es movimiento. En esta vida, lo que no se mueve se nos presenta como inerte, muerto. El movimiento es una cualidad innata de la misma vida. Vida es movimiento, es acción.

3.- AHORA: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ] D

Pero la acción no se puede dejar para mañana. El poder del ahora es el que da consciencia a la acción en un espacio intemporal: ya que el ahora no es el pasado (que ya pasó), ni el futuro (que aún está por devenir), sino que el ahora es el presente continuo. Con el ahora uno tiene consciencia a cada instante de aquello que realmente siente: tener éxito. Y este ahora es el que mueve la acción de llevar a cabo la idea de nuestro proyecto.

4.- PERSISTENCIA: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ]

Como se deduce del concepto del ahora anteriormente expuesto, la acción en el ahora necesita persistencia en el tiempo. Como hemos comentado, la vida es movimiento y éste necesita de persistencia en el tiempo para llegar a su fin. Como una semilla que plantamos, deseando que se convierta en un árbol frondoso que nos cobije con su sombra, ésta necesita persistir en el tiempo en su acción por convertirse en dicho árbol. Por mucho que deseemos que la semilla se convierta en ese árbol soñado (y proyectado en nuestra mente) en una semana, la vida nos pauta los tiempos de desarrollo de las cosas y para ello necesitamos no dejar de ser persistentes con nuestra idea.

5.- FLEXIBILIDAD: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ]

D

Pero a su vez, la persistencia requiere de flexibilidad, ya que el propio movimiento de una acción hace que a cada nuevo paso se cierre una pequeña etapa para iniciarse otra nueva. Este es un proceso natural del desarrollo de cualquier ente vivo, como lo es la idea de un negocio. La flexibilidad nos permite tener suficiente cintura mental para ir sorteando los retos que se nos van poniendo en el camino, y así no romper la fuerza motriz de la persistencia que nos permita ver la semilla convertida en árbol.

6.-DIVERSIÓN: Éxito = [ (I + A 2) (P x F) ] D

Y, por último, debemos de realizar todo el proceso de una manera gratificante, divertida, engrescadora. Ya que la diversión es la energía que nos da fuerzas cada día para continuar

nuestro proyecto. Si por el contrario caemos en la apatía o sentimos como una carga la idea de conseguir el éxito en nuestro proyecto, seguramente tiraremos la toalla bien pronto. La diversión forma parte de la primera ley natural:

disfrutar de la vida. Disfrutar de la vida es una actitud mental, una actitud personal y libre de relacionarnos con la vida.

Aquí pues, tenemos resumida la fórmula del éxito que nos da la vida. Nihil novum sub sole (no hay nada nuevo bajo el sol), como pueden ver. Todo está inventado, lo único que necesitamos es más actitud ante la vida y que las aptitudes adquiridas no nos cieguen (pues son caducas). La vida es mucho más que lo que aprehendemos en las facultades. Y si bien es cierto que el hombre, como dijo algún filósofo, no es más que un producto cultural al que se le ha impuesto una manera determinada de ver el mundo en el momento incluso anterior a su concepción, nos encontramos ante una nueva era en la que tenemos la capacidad suficiente para romper los parámetros culturales que limitan nuestra mente y hacernos libres a través de la consecución del éxito personal. Cada cuál que defina su concepto de éxito. Pero sólo hay una llave para conseguirlo:

divertirse y sentirse feliz en el proceso.

Frase de reflexión:

El éxito es 90% corazón y 10% mente.

12.-¿Eres merecedor/a de alcanzar tus sueños?

Muchos son los que promulgan que se deben perseguir los sueños, pero pocos los alcanzan. El secreto no está en el nivel de coeficiente intelectual de unos u otros, ni en los brindis de suerte que nos puede deparar la vida –y que bienvenidos son-, sino en dos factores clave que son la verdadera prueba que nos pone el Universo para ser merecedores de tal premio: persistencia y flexibilidad.

Soñar, sabemos soñar todos. Y tener la voluntad de sintetizar ese sueño en una idea y pasarla a la acción para materializarla en el mundo de las formas, somos unos cuantos menos. Pero aún son menos quienes, tras iniciar el camino para hacer realidad sus sueños, acaban la aventura emprendida. Ya que, como reza el refranero: del dicho (en este caso el sueño), al hecho, hay un gran trecho.

Vivimos en una sociedad express donde la velocidad, la rapidez e incluso la inmediatez por conseguir las cosas prácticamente en tiempo real son factores tan integrados que se consideran normales, y por ello exigibles, sin tener en cuenta el flujo y el ritmo natural de la propia vida. Por ello, en los anuncios positivistas por alcanzar nuestros sueños no se menciona, ni siquiera en letra pequeña, los ingredientes claves de la persistencia

y la flexibilidad, por lo que dicha publicidad social resulta a todas luces engañosa.

Para alcanzar nuestros sueños, es cierto que primero tenemos que soñar y transcribir dicha sensación personal onírica en una idea concreta y definida, así como tener la voluntad de coger esa idea y pasarla a la acción en el aquí y el ahora, y no en el mañana que mayoritariamente no acaba nunca por llegar. Pero ello no significa que nuestro sueño se materialice en cinco minutos, como si de hacer palomitas al microondas se tratase. Sino que la materialización de ese sueño puede alargarse en el tiempo, ya no por semanas o meses, sino incluso por algún que otro año, pues el proceso de maduración de ese sueño va íntimamente ligado al desarrollo de nuestra propia madurez como personas. He aquí, pues, la Persistencia; la primera gran prueba que nos pone el Universo para asegurarse si somos merecedores de alcanzar aquello que tanto anhelamos.

Si a lo largo de esta prueba la acción de persistir te pesa, ten claro que ese no es tu sueño (sino, probablemente, el de alguien próximo a ti que por empatía has compartido), lo que te llevará a abandonar rápidamente la aventura. Ya que los sueños personales se alimentan de la ilusión por alcanzarlos, y la ilusión genera un estado de euforia interna que nutre todo tu ser de energía vital suficiente para recorrer el camino (¿o, a caso, has conocido a alguien que persiga sus sueños con tristeza y pesadumbre?). Pero aún hay más, ya que el Universo es exigente a la hora de concedernos los sueños que pedimos, y junto a la prueba de la Persistencia nos pone la prueba de la

Flexibilidad, la cual es tan determinante como la primera.

Está claro que cuando tenemos un sueño es porque soñamos en un futuro mejor. Pero también es cierto que cuando nos imbuimos por la euforia de ese sueño ni nos planteamos, en primera instancia, cómo vamos a materializarlo. De hecho, muchas veces ni sabemos cómo vamos a lograrlo, solo sabemos que tenemos las ganas irrefrenables de dar el primer paso. Y aún más, condicionados por el determinismo cultural de esta sociedad express y profundamente virtual, en muchos casos no somos remotamente conscientes que la naturaleza de los sueños, que provienen del mundo de las ideas, difiere en mucho de su naturaleza posterior resultante en el mundo de las formas en el que deseamos materializarlo. Y justamente el saber discernir entre estas dos realidades, y la consiguiente aceptación de la transmutación natural de la naturaleza de nuestro sueño –que no de su esencia-, es clave para ser flexibles en la consecución de nuestro propósito.

En otras palabras: en la embriagadez de la emoción generada por la explosión emergente de un sueño en nuestra mente, que nos genera una experiencia que podríamos definir como espiritual, no vemos a priori el conjunto de variables y condicionamientos que conllevará el gestar esa idea en el mundo material. Una visión que, por el contrario, se nos irá revelando progresivamente a lo largo del camino. Por tanto, la prueba de la Flexibilidad representa nuestra capacidad para ir adaptando nuestro sueño al mundo real a lo largo de su proceso de gestación. Una prueba de fuego que muchos no pasan, ya que buscan replicar

fidedignamente la imagen soñada del mundo de las ideas en el mundo de las formas. Así pues, la prueba de la Flexibilidad requiere ver más allá de las formas y saber percibir y velar para que la materialización del sueño se mantenga fiel a su esencia original. Por lo que quienes se quedan sólo en la forma son aquellos candidatos por excelencia llamados a abandonar el viaje. He aquí la segunda gran prueba que nos pone el Universo.

Dicho esto, y como podemos observar cotidianamente en nuestro entorno, muchos son los llamados y pocos los elegidos. Pues solo los persistentes y los flexibles alcanzarán el reino de sus sueños. Que tengas un feliz, persistente y flexible viaje en tu conquista personal!

Frase de reflexión:

Céntrate en el objetivo final de alcanzar tu sueño, no en las expectativas de su proceso.

12.-Juega con El Cubo de la Autorrealización

¿Te apetece jugar un rato? Venga, vamos a pasárnoslo bien! Aunque este ejercicio de cosecha propia te pueda parecer infantil, lo cierto es que lo

uso como prueba evaluatoria para estudiantes de grado en empresariales, ya que más importante que conocer técnicas de gestión empresarial y económica es conocer si tus acciones para crear una nueva realidad están alineadas con tus pensamientos y tus sentimientos, ya que estos determinan nuestros actos y, por tanto, el resultado final de la vida que estamos creando. Tener conciencia de ello y actuar en consecuencia es primordial para alcanzar el éxito en cualquier empresa personal. Un ejercicio que, tras su realización, muchos alumnos me escriben para darme las gracias por este espacio de autorreflexión, pues les ayuda a saber de dónde vienen, qué van a conseguir con sus acciones presentes y cómo deben mejorarlas para alcanzar el futuro deseado.

¿Comenzamos? Venga, ya verás que es muy sencillo.

Coge papel y lápiz y dibuja un cuadrado de 3×3, como si fuera el tablero del 3 en ralla. Ahora escribe en la parte superior del cubo las palabras:

“pasado, presente, futuro”, cada una de ellas encima de cada columna y por orden cronológico. Y, en el lateral del cubo, escribe al inicio de cada línea de cuadros y en orden descendente las palabras: “mente, corazón, resultado”.

Bien, una vez que ya tienes el tablero de El Cubo de la Autorrealización, sólo te faltan las fichas del juego. Al contrario del 3 en ralla, este juego tiene un total de 22 piezas que a continuación te facilito:

Piezas:

0.-Iniciar el viaje

1.-Inventar

2.-Introspección y reflexión 3.-Hogar y creación 4.-Poder y fuerza 5.-Frutos y resultados 6.-Pareja y unión 7.-Dirigir tu vida

8.-Justicia

9.-Discreción

10.-Abundancia

11.-Confianza y seguridad 12.-Bloqueo y transitoriedad

13.-Fin de ciclo 14.-Fe y comprensión

15.-Encadenamiento

16.-Derrumbamiento y shock

17.-Esperanza

18.-Obsesión

19.-Felicidad

20.-Renacimiento

21.-Autorrealización

Y una vez con tablero y piezas en mano, sólo me cabe explicarte las reglas del juego. Como verás a continuación el juego es muy sencillo, pero a su vez muy pedagógico y revelador, ya que trata de ti mism@.

Comencemos. El juego de El Cubo de la Autorrealización consta de dos partes.

Parte I:

Selecciona las piezas y colócalas/escríbelas dentro del tablero siguiendo las siguientes indicaciones:

1.-En primer lugar escoge una de las tres facetas de tu vida: Personal, Profesional o Social. Así pues, el juego de El Cubo de la Autorrealización limitará su significado a esa faceta vital que has determinado.

2.-En segundo lugar, comienza por la columna del “pasado” y coloca una pieza en la casilla de la “mente” de tal manera que represente tu manera de pensar, en aquella etapa del tiempo de tu vida. A continuación coloca una pieza en la casilla del “corazón” de tal manera que represente tu sentimiento en aquél mismo periodo de tiempo. Y,

por último, coloca una pieza en la casilla del “resultado” de tal manera que represente lo que realmente pasó o se materializó en ese tu pasado.

3.-Repite el mismo ejercicio, ahora con la columna del “presente”, colocando las piezas de tal manera que indiquen qué piensas, qué sientes y cómo te va en la actualidad con respecto a la faceta de tu vida que has seleccionado.

4.-Y, por último, continúa con el ejercicio seleccionando las piezas que te quedan colocándolas de tal manera que indiquen cómo crees que pensarás, sentirás y te irán las cosas en el mundo físico en un futuro próximo a 3 meses vista.

Bien, ahora El Cubo de la Autorrealización ya te muestra de dónde vienes, cómo estás y a dónde vas en tu faceta de la vida. ¿Te gusta lo que ves? … Tranquil@, si no es así no te preocupes porque para eso tenemos la segunda parte del juego.

Parte II:

Como si del cubo mágico de Rúbik se tratase, la segunda parte del juego consta de rearmar de tal manera el Cubo para que te muestre tu idea personal de Autorrealización. Los pasos son los siguientes:

1.-Vuelve a dibujar el tablero de El Cubo de la Autorrealización en otro folio.

2.-Vuelve a colocar/escribir las mismas piezas en la columna del “Pasado” que seleccionaste en el

primer Cubo, ya que el pasado no puedes modificarlo.

3.-Ahora selecciona aquellas piezas que deseas en un futuro próximo a 3 meses y que te dan la percepción de Autorrealización que deseas para aquella faceta de tu vida que has elegido.

4.-Seguidamente, y pon atención a lo que haces, selecciona aquellas piezas restantes para la columna del “Presente” que consideras que te permitirán alcanzar ese “Futuro” que te has dibujado.

5.-Y, por último, compara los dos Cubos de la Autorrealización que has realizado para extraer los 3 valiosísimos regalos que el juego te hace:

Regalo I.-El Cubo te enseña que nuestro futuro depende de aquello que cultivemos en nuestro presente, por lo que si quieres cambiar tu predecible mañana, debes comenzar modificando lo que estás haciendo actualmente. Tu futuro comienza hoy.

Regalo II.-El Cubo te enseña la importancia que tiene el hecho que tus pensamientos y tus sentimientos vayan alineados, pues de ello depende lo que se materializa en tu vida. No pretendas conseguir algo cuando piensas una cosa y sientes otra. Así que sé consciente de lo que piensas y sientes en cada momento, para actuar en consecuencia. Cambia tus pensamientos, alinéalos con tu sentimiento, y construirás tu mundo. Eres lo que piensas y sientes.

Y, Regalo III.-El Cubo te muestra tu mapa personal de ruta marcado –al comparar las diferencias entre los dos Cubos- para modificar aquello que debas modificar en tu plano mental y emocional de tu presente, que te permita alcanzarla Autorrealización de tu futuro. Ahora ya no tienes excusas, así que la decisión es tuya. Tuya es tu vida, y con ella el poder de crear tu propia realidad.

Disfruta del regalo!

Frase de reflexión:

Alinea corazón con mente y tus actos te conducirán a la conquista de tu sueño.

13.-¿Cómo reinventar mi negocio en clara decadencia?

Esta inquietud manifestada en todas las clases que he dado sobre reinvención, innovación y gestión del fracaso es la pregunta del millón en estos tiempos que corren, a la que los protagonistas suelen responder en sus vidas diarias haciendo lo mismo que hacían con anterioridad sin querer percatarse que las reglas

del juego han cambiado. Una actitud a la que podemos llamar apego, en este caso a un pasado empresarial ya prácticamente inexistente, así como falta de aceptación a la realidad presente.

Sí, la vida está en continuo cambio y transformación, ya que el principio de impermanencia es una ley que afecta a todo el Universo conocido. Desde las galaxias, pasando por las estrellas hasta llegar a los átomos que forman las células de nuestros cuerpos se encuentran en un flujo de cambio constante. Una ley universal a la que no escapa ni los mercados ni nuestros proyectos empresariales, por lo que aceptar los cambios no solo es armonizarse con el ritmo natural de la propia vida, sino desarrollar la capacidad de adaptarse a los mismos. Si no fuera así, aún existiría aquél comercio a la esquina de la calle que elaboraba y vendía cestos y escobas de mimbre, o aquella famosa tienda de discos de vinilo en Londres que se hizo mítica por vender los primeros álbunes de los Beatles, o aquel profesional liberal que iba de pueblo en pueblo afilando cuchillos o vendiendo productos farmacéuticos, o aquella microempresa textil que daba trabajo prácticamente a toda una ciudad, o aquella otra fábrica que producía máquinas de escribir o cassetes de grabación con cinta magnética.

Ante esta realidad en continuo cambio y transformación tan solo tenemos dos opciones:

Una: Aguardar la muerte anunciada de nuestra actividad económica, negándonos las señales evidentes de cambio de mercado (marcado por el giro de tendencias en la oferta y la demanda), enfrascados en continuar malgastando las energías en ejercer una práctica empresarial ya infructífera (muy a nuestro pesar y bajo la presión de un asegurado desgaste personal), y resoplando con pesadumbre a cada nuevo día que levantamos la persiana de nuestro negocio.

O dos: Distribuir parte de nuestras energías empresariales en reinventar una nueva línea de negocio.

En ambos casos tenemos un punto fuerte: que contamos con una unidad empresarial operativa; así como con un punto débil: que dicha unidad empresarial tiene unas cargas estructurales fijas a cubrir.

A partir de aquí, sigamos la siguiente línea argumental:

1.-Pongamos la atención en la parte positiva, ya que en ella radica la fortaleza para poder reinventarnos, que es el hecho de que disponemos de una unidad empresarial operativa, por pequeña que sea. Es decir, que contamos con un activo humano, logístico y relacional que, aunque no sea solvente en la actualidad, aún es existente.

Y, 2.-Permitámonos abrirnos a la potencialidad de una estrategia empresarial excesivamente en

desuso: la diversificación. Una práctica realizada a lo largo de la historia de las empresas que, en algunos sectores productivos supuso incluso la substitución a la larga de la actividad económica principal de las empresas. Como es el caso del enoturismo frente a la producción de vino en el sector vitivinícola.

Pero, ¿en qué diversificamos los activos de nuestra unidad empresarial?, podemos preguntarnos.

La respuesta, más allá de buscarla en ponernos a pensar en hipotéticos nichos de mercado potenciales, debemos encontrarla en el potencial de nuestro equipo humano, con independencia de la responsabilidad actual que ocupe cada uno de sus miembros. Es decir, todos y cada uno de nosotros tenemos habilidades y dones innatos por desarrollar que muchas veces no corresponden con las funciones que una persona ocupa en una empresa, a causa de las limitaciones derivadas por la necesidad de cubrir o ocupar un puesto laboral en un momento determinado de la vida de la empresa y de las personas. Por ejemplo, una persona proactiva, que hace las funciones de secretaria, seguro que tiene un potencial a desarrollar en muchas otras facetas dentro de un proyecto empresarial emergente, ya sea como creativa, relaciones públicas, vendedora, financiera o productora. La cuestión radica en descubrirlo.

No tenemos que olvidar que el alma de las empresas son las personas, pues somos las personas las que damos vida, contenido y funcionalidad a cualquier actividad económica. Así pues, si deseamos reinventar nuestra empresa debemos contar con la participación e implicación de todas y cada una de las personas que forman el equipo humano de la estructura empresarial, que seguro nos sorprenderán al exponer cualidades hasta el momento desconocidas. Por lo que lo más inteligente es contar con todos para la definición de la nueva línea de negocio, en la que las responsabilidades de cada uno irán directamente relacionadas con el redescubrimiento de sus habilidades potenciales, ya que en el desarrollo de esas habilidades personales radica la motivación y la ilusión necesaria para viabilizar un proyecto.

Llegados a este punto, conseguiremos tres objetivos claves para la reinvención de nuestro negocio:

1.-La plena implicación de todos y cada uno de sus miembros en un nuevo proyecto definido de manera comunitaria (Es muy importante la comunicación transversal y horizontal entre todos para asegurar el consenso en la definición e integración de la nueva idea de negocio)

2.-La plena motivación del equipo al posibilitar el desarrollo de las habilidades potenciales e innatas de sus miembros. (No hay persona más motivada que aquella que hace lo que le gusta)

Y, 3.-La energía suficiente para ser persistentes y flexibles en la consecución del éxito empresarial, derivado de los puntos anteriores.

Y una vez ya tenemos clara la línea de diversificación del negocio, así como la distribución de las nuevas competencias, solo cabe:

4.-Redistribuir la energía empresarial entre la continuidad (o minimización) de la antigua actividad económica en decadencia con el nuevo proyecto empresarial emergente mediante una adecuada organización de trabajo.

Ya que de igual manera que una persona en su trabajo cuenta con una distribución de tareas en su puesto de responsabilidad, asimismo toda persona tiene plena capacidad (y más aún si está motivada) para distribuirse entre dos responsabilidades diferentes relativas a dos líneas de negocio propias dentro de una misma estructura empresarial.

Y a partir de aquí, solo cabe trabajar para hacer realidad nuestro nuevo sueño!

Frase de reflexión:

No hay empresas sin personas, pues estas son el alma de todo proyecto empresarial.

14.-Eres suficiente inteligente para crear una empresa sin dinero

A principios de junio 2013, una vez más, realizamos un caso práctico de cómo montar una empresa sin necesidad de capital en ocasión de la última clase del curso de empresariales para grado ADE/DFC de la Universidad Camilo José Cela en Madrid. Un ejercicio práctico, a modo de colofón de la clase “Reinventarse como dinámica de éxito”, donde rompimos esquemas preestablecidos, ampliamos los horizontes visuales de nuestras conciencias, y conectamos con la inteligencia y la capacidad creativa innata que poseemos todas las personas. O, dicho en otras palabras, realizamos un ejercicio en el que volvimos a creer en el ser humano como ser creador de nuevas realidades.

Desde los albores de la humanidad, el ser humano, a diferencia del resto de especies del planeta, hemos creado realidades inexistentes en el medio natural de manera continuada, desde un cubo, un telescopio, un coche, un sombrero, un satélite o un microondas, por poner algunos ejemplos, hasta configurar el mundo cotidiano en el que vivimos. Pero para crear algo de la nada, primero lo soñamos y, acto y seguido, si ese sueño nos ilusiona y motiva lo suficiente para persistir en el tiempo, lo acabamos materializando en nuestra realidad más inmediata mediante el uso de

nuestra inteligencia. Esta impetuosa necesidad por crear cosas nuevas, que redefinen continuamente nuestra realidad como individuos y como especie, nos revelan dos cualidades innatas de todo ser humano: que somos seres emprendedores y creativos por naturaleza.

Pero para crear, como hemos visto, primero hay que soñar. Y soñar significa imaginarte una nueva realidad que trasciende la lógica conocida. ¿En qué lógica cabe que un artefacto construido con toneladas de pesado metal pueda volar o flotar, como es el caso de los actuales aviones y barcos? Así pues, el ser humano primero sueña y, posteriormente, pone la inteligencia al servicio de ese sueño. En otras palabras, es el corazón quien sueña el que debe alinear a la mente que piensa, y no a la inversa; pues la mente sin sueño no traspasa los muros de la realidad conocida, al igual que le sucede al ratón enjaulado que corre sin parar ni avanzar sobre su rueda autogiratoria.

En este punto, debemos reeducarnos en la diferencia entre soñar y pensar, así como en la necesidad de educarnos en ampliar nuestra capacidad de trascender la corta visión de lo conocido que limita nuestra capacidad de soñar. Y justamente esta integración y aplicación en nuestras vidas diarias de nuestro enorme potencial que es el soñar es lo que permite reinventarnos como personas a escala individual, y como sociedad a escala colectiva, siendo conscientes que cuando nos reinventamos

estamos definiendo el tipo de vida que vamos a vivir. Así pues, ¿cómo quieres vivir?, ¿en qué te vas a reinventar?, sabiendo que nadie va a vivir tu vida por ti y que, además, al definir tu propia vida también estás definiendo el mundo en el que vas a vivir y legar como herencia a las generaciones que te precedan.

Y tras soñar, solo falta dar el paso más sencillo:

aplicar nuestra inteligencia. Todos somos lo suficientemente inteligentes para gestionar nuestra materia gris que nos permita alcanzar nuestros sueños. Y aún más ante el privilegio de vivir en una época de la humanidad marcada por la abundancia y por un mundo globalizado, donde la gestión de conocimientos, recursos y servicios no conoce fronteras de mercado (espacio), ni de distancias (tiempo).

Una premisa extensible a cualquier faceta de la vida, como pueda ser la de crear un proyecto empresarial que nos ayude a reinventar nuestra vida. El secreto para materializar un sueño empresarial sin capital previo radica en el buen uso de nuestra inteligencia sobre la gestión de los recursos que nos ofrece un mundo abundante y globalizado. En otras palabras, en pleno siglo XXI, una persona puede desarrollar un negocio desde su casa sin necesidad de sobrecargarse de ninguna de las estructuras propias que constituyen la cadena de valor de una empresa, con independencia que su idea de negocio se base en placas solares, mobiliario de diseño,

colecciones de moda o agencia de viajes con valor añadido. El secreto lo encontramos en cambiar el paradigma de gestión empresarial propio del siglo IXX por un nuevo, actualizado y moderno sistema de gestión empresarial mucho más económico y ligero del s. XXI. Un sistema de gestión basado en cuatro grandes pilares:

1.-Gestión de Personal:

-Colaboración transversal en equipo vs competencia piramidal del equipo.

-Proveedores intelectuales por variable según beneficio comercial vs concepto de plantilla de RRHH fija con independencia del beneficio comercial.

-Implantación de metodología de trabajo a distancia y tiempo real vs concentración física del activo humano.

2.-Gestión de Producción:

-Externalización de carga productiva vs estructura fabril propia.

-Gestión comercial y de deuda por demanda vs gestión comercial y de deuda de producto/servicio por stock.

3.-Gestión Comercial:

-Punto de venta virtual, ligero, flexible y de acceso al mercado global vs punto de venta físico, con altas cargas estructurales y de acceso a un limitado mercado local.

-Promoción online y en tiempo real, basado en marketing digital y globalizado vs promoción offline y en tiempo no real, basado en marketing tradicional y de ámbito local.

4.-Gestión Win to Win:

-Win to Win entre el activo humano que constituye la empresa.

-Win to Win entre Empresa y Proveedores de Producción/Servicio

-Win to Win entre vida laboral y vida social de los emprendedores

-Y, Win to Win entre proyecto empresarial y sociedad

El nuevo paradigma de gestión empresarial del siglo XXI se fundamenta en gestionar los recursos que un mundo abundante y globalizado nos pone a nuestro alcance, donde solo tenemos que gestionarlos de manera inteligente como quien junta las piezas de un puzzle. Así pues, pongámonos a soñar y comencemos a buscar los

elementos necesarios para hacer realidad nuestro sueño!, pues tú, como ser humano, tienes la emprendedoría, la creatividad y la inteligencia suficiente para crear tu propia realidad.

¡Disfruta de la aventura!

Frase de reflexión:

Aprende a crear un proyecto empresarial sin pensar en el factor dinero y habrás aprendido a crear la vida que sueñas.

15.-Cómo montar un negocio sin dinero en 5 minutos

Ya verás, es muy fácil. Si has organizado algún tipo de actividad en tu vida, desde un partido de fútbol a una fiesta de amigos o un acto cultural, puedes montar fácilmente un negocio, solo es cuestión de conocer los elementos que necesitas y ponerse a ello.

Para montar un negocio sin dinero, como si de una receta de cocina se tratase, solo tienes que seguir cuatro pasos.

Primer Paso: Define el Producto

1.-Es decir, pregúntate qué quieres hacer. Para ello debes tener una idea. Es muy importante que esa idea te guste, pues tu motivación personal es el secreto para persistir y materializar un proyecto con éxito. Y justamente esa idea será la que de forma al producto de tu negocio.

2.-Una vez que ya tienes claro qué quieres ofrecer con tu negocio, ya has definido casi sin darte cuenta a quién va a ir dirigido. Es decir, qué tipo de consumidores van a ser tus clientes.

3.-Ahora hay que preguntarse qué ingredientes necesitas para crear tu producto. ¡Ni se te ocurra pensar en el dinero!, sólo piensa en los elementos que necesitas para fabricarlo.

(3.1.) Si el elemento que necesitas es humano, busca entre tus amistades quién podría hacerlo, y si no encuentras a nadie conocido con el perfil que buscas, pues ponte a navegar por Internet y ofrece participar del proyecto a terceras personas, como quien busca jugadores para completar un equipo con el que poder jugar a fútbol. Esto los niños lo saben hacer muy bien: si necesitan de alguien para jugar pues lo buscan hasta encontrarlo, así de simple, sin más complicaciones. Y no te preocupes por la búsqueda, ya que hay muchas personas bien preparadas y con ganas de participar de un proyecto, y además, aunque no te

lo creas, con los mismos gustos y prioridades que los tuyos. En este caso, es importante que a estas personas recién conocidas las hagas partícipes del proyecto desde el principio, colaborando entre todos de la definición del mismo, desde el nombre del negocio hasta su desarrollo integral, ya que no solo aportarán su valor añadido personal (dos o más mentes piensan más y mejor que una sola) sino que se sentirán totalmente implicadas al igual que tú. Y lo que es más importante: tod@s tendréis la misma idea de proyecto. ¡Ah!, y a demás con Internet podéis trabajar a distancia, por muchos kilómetros que os separen, con la misma efectividad de quien comparte una oficina.

(3.2.) Si, por el contrario, el elemento que necesitas para crear tu producto es industrial, pues lo mismo, ponte a buscar por Internet proveedores que se ajusten a lo que tienes en mente. Si dedicas un poquito de tiempo a buscar, ¡y sin moverte de casa!, te sorprenderás de encontrar toda una amplia gama de proveedores interesantes de servicios y precios variadísimos que te permitirán crear el producto sin necesidad de que montes ninguna fábrica. ¡Y no, aún no puedes pensar en dinero!

¡Ah!, y no olvides que tú eres tu jefe y este es tu proyecto, te lo digo llegada la hora de determinar con qué tipo de proveedores quieres relacionarte. Es decir, cuánto más eco-éticos sean tus proveedores, mejores te sentirás tú, mejor se

sentirán tus clientes al comprar tus productos y mayor beneficio aportarás al planeta.

4.-Y conociendo ya los elementos que necesitas para crear tu producto, prácticamente también sin darte cuenta ya sabes cuál es el proceso para crearlo, es decir, qué pasos debes dar desde que un cliente te pida el producto hasta su entrega. Como verás, es más una cuestión de gestionar recursos externos, que de controlar ningún tipo de producción.

Segundo Paso: Define la Promoción

5.-Vaya, que pienses cómo vas a comercializarlo. Aquí lo tienes muuuuuuy fácil también, ya que no hay mayor departamento comercial que Internet. Y a coste cero. Pon imaginación y usa las redes sociales para comercializar tus productos. Ya que en Internet encontrarás desde tus consumidores finales, la persona de a pié que te comprará directamente el producto, hasta aquellos proveedores que adquieran tu producto para venderlo a sus propios clientes, es decir, las tiendas. Y aún más, con Internet tienes un departamento comercial que llega a todos los rincones del planeta. ¿Qué más quieres? ¡Si nuestros bisabuelos levantaran la cabeza se les pondrían los ojos como platos!

6.-¿Qué necesitas de alguien que entienda de marketing comercial por Internet?, pues vuelve al punto 3.1. Así de fácil.

7.-Y que no, ni se te ocurra cargarte con estanterías repletas de producto para comercializar. Que el tema de la gestión de stocks pasó a la historia, que eso era una práctica empresarial del siglo XX. Es decir, que hoy en día, en nuestro siglo, se vende por demanda. Así que no hay gasto de producción sin compra previa. Y para poder hacer la producción sin dinero, es decir para poder crear el producto que vendes, aquí te toca ser hábil con la gestión de compromiso de pagos y negociar previamente bien con tu/s proveedor/es. No te preocupes, que con los tiempos que corren todo el mundo está abierto a colaborar en este punto. Y, si no es el caso, pues a buscar otro proveedor, que el mundo es muy grande. Ni más ni menos.

Tercer Paso: Define el Punto de Venta

8.-Es decir, que definas tu tienda, tu escaparate para exponer y vender el producto. El sitio desde donde vas a vender, vaya. Como habrás imaginado, a estas alturas de la película, descartamos totalmente la idea de un establecimiento físico a pié de calle por sus altísimos costes, pues la mejor, la mejorísima opción es una tienda online. Ya verás con qué sorpresas te encontrarás al navegar por Internet y

descubrir que existen tiendas online prácticamente gratuitas (a partir de 15€ al mes) que puedes personalizártelas y poner operativas en menos de 10 minutos. Y lo mejor de todo, están hechas para personas que, como un servidor, no tenemos ni pajotera idea de informática. Vaya, que son más fáciles de montar que el desmontable que llevan dentro los huevos kinder.

9.-¿Qué también necesitas de alguien?. Pues ya sabes, chic@, direct@ al punto 3.1. Y lo bueno es que aquella persona que entre en el proyecto como profesional del manejo de las tiendas on line, en el 99,9% de los casos también será expert@ en marketing por Internet. Así que ya ves, dos pájaros de un tiro.

Y Cuarto Paso: Define el Precio

10.-Bueno, una vez ya sabes lo que quieres vender, lo que necesitas para crear el producto a vender, y sus pasos para crearlo y comercializarlo, ahora ya puedes hacerte la cuenta de la vieja para saber cuánto cuesta y, por ende, cuál va a ser el precio de venta al público que vas a fijar (coste producto + margen de beneficio).

11.-Si quieres un par de consejillos más, en este caso respecto a la política de precios, permíteme que te indique dos cosillas: una, que es obvia, que marques un precio de salida competitivo, no solo por cuestiones de cómo está el patio sino también

como estrategia de posicionamiento de marca. Y dos, que apliques un principio de comercio justo, lo cual representa que el margen de beneficio comercial de venta debe ir lo más equitativamente repartido a partes iguales entre el pago destinado al proveedor, el pago destinado a quienes forméis el negocio y el pago destinado para reinvertirlo en mejorar el desarrollo del propio negocio. Una política que, desde la transparencia, te ayudará sin lugar a dudas a afianzar a largo plazo las relaciones con tus proveedores y entre los propios miembros del proyecto.

Y dicho esto, que no es poco, solo toca meterse en la cocina. Ahora ya no tienes excusa para montar tu propio negocio y apostar profesionalmente como vía de autorrealización personal, pues nadie te impone a qué te tienes que dedicar, ni qué tipo de negocio tienes que montar, ni ya tienes excusa alguna de que no puedes hacerlo por falta de dinero.

Así que amig@, solo me falta despedirme con unos apuntillos extras:

1.-Monta sin dinero tu propio negocio

2.-Y pásalo bien en el proceso

3.-Conociendo a nuevos amigos

4.-En medio de un ambiente creativo

5.-Trabajando desde casa, o desde la playa…

6.-Basándote en las nuevas tecnologías,

7.-¡Y en tus capacidades!

8.-Y ayudando a crear un mundo más eco-ético.

9.-Y espero que un día de estos, nos encontremos, y me cuentas.

10.-Mientras brindamos por otros para que sigan el mismo camino,

pues el mundo no es de los que sueñan y tienen el valor de perseguir sus sueños.

Frase de reflexión:

El dinero, en una actividad de negocio, no es un medio sino un premio a la inteligencia creativa bien gestionada.

16.-La Felicidad es un poderoso camino hacia la sabiduría personal

Y ya como colofón del último capítulo, y a su vez como broche de esta pequeña obra reflexiva, permíteme que no hable de empresa o economía, sino de felicidad, pues esta es el alfa y omega de todo ser humano, así como la llave que mueve nuestro mundo personal. Pues al final, ¿que es la

búsqueda por la consecución de nuestros sueños, sino la búsqueda por alcanzar nuestra felicidad? Una materia que, sin duda, junto a la gestión del fracaso y la reinvención e innovación profesional, debería hallarse incluida como asignatura en las facultades de gestión empresarial. Pues, como ya hemos intuido, percibido y visto, es el factor clave del éxito. Todos hablamos de felicidad, pero pocos saben de su verdadera naturaleza. Así pues, aquí te dejo una breve descripción por si fuera de tu utilidad:

La Felicidad no es un fin, sino un Medio. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es un fin buscan alcanzarla a través de medios externos como la riqueza, el estatus social o el prestigio profesional, con igual resultado que aquel que teniendo sed intenta saciarse bebiendo agua salada.

La Felicidad no es un sentimiento, sino un Estado de Consciencia. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es un sentimiento buscan alcanzarla a través de la exaltación de todo tipo de placeres sensitivos, con igual resultado que el gato que intenta atrapar un destello nervioso de luz sobre la pared.

La Felicidad no es ausencia, sino Presencia. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es ausencia buscan alcanzarla a través de vivir experiencias que les permita perderse de si

mism@s, con igual resultado que el que pasea por el paraíso con ojos y oídos tapados

La Felicidad no es generar expectativas, sino Fluir con la Vida. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es crearse expectativas buscan alcanzarla a través del diseño de un elaborado plan estratégico a desarrollar por fases de actuación, con igual resultado que un coche de juguete autómata que al toparse contra la pared se queda paralizado en su intento inútil por seguir adelante.

La Felicidad no es un privilegio, sino un Derecho Natural. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es un privilegio buscan alcanzarla a través del tortuoso camino de las obligaciones, la resignación, la culpa, el dolor y el sufrimiento, con igual resultado que el otorgar el derecho natural a la vida a un pájaro al enjaularlo.

La Felicidad no es algo externo, sino Interno. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es algo externo buscan alcanzarla a través del mundo exterior (sin ser conscientes que este es un reflejo de su mundo interior), con igual resultado que aquella persona que desea perder peso sin actuar sobre su propia alimentación.

La Felicidad no es una casualidad, sino una Actitud. Por ello, aquellos que piensan que la felicidad es una casualidad buscan alcanzarla a través del azar sin trabajarla en su día a día, con

igual resultado de un enamorado que desea ser correspondido sin mostrar su amor.

Así pues, ahora que ya sabes que la Felicidad es un Medio, un Estado de Conciencia, un vivir en Presencia, un Fluir con la Vida, un Derecho Natural, un mundo Interior y una Actitud frente a tu día a día, ahora ya sabes que la Felicidad es un verdadero, poderoso y transformador camino de crecimiento espiritual hacia la sabiduría personal.

Ya que la Felicidad, en esencia, eres Tú. Porque Tú eres la esencia de la Felicidad, como el sol es la esencia de la luz, el pájaro es la esencia de su canto, o la flor es la esencia de su aroma. Y como toda esencia, Tú, al igual que todos, venimos a este mundo para mostrar nuestra naturaleza íntima tal y como somos: seres alegres y felices.

Si estás decidid@ a ser feliz, ahora ya sabes que tan solo debes ser Tú mism@, sabiendo que no hay más camino para reencontrarte que desprenderte de todo aquello que cubre, tapa y distorsiona, e incluso enferma, tu esencia verdadera. Porque, entre tú y yo, sinceramente, no hay nada inteligente en no ser feliz, que no te engañen diciéndote lo contrario.

Amig@, si estás decidid@ a ser feliz, respira hondo y abre todos y cada uno de los poros de tu Ser para que tu esencia auténtica trascienda tu vida, con la misma fuerza poderosa, invisible y vital del Universo que empuja a la oruga a transformarse en mariposa.

Feliz transformación.

Feliz viaje.

Y Feliz Vida!

Pues tuya es la esencia de la Felicidad y su Sabiduría.

Frase de reflexión:

La Felicidad es un Maestro para nuestras vidas.

Enlace relacionado:

Artículo en Inspirulina: “Sigue el sendero de tu propia felicidad”

Web de Cursos-Talleres sobre la Felicidad: Espacio Ananda

A orillas del Mediterráneo, a 30 de junio de 2013