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1.

INTRODUCCIÓN

La cebolla (Allium cepa L.) ha sido tradicionalmente uno de los cultivos del sector hortícola más relevante a escala nacional. Ello se debe a su amplia distribución geográfica, superficie y consumo per capita, así como a la gran cantidad de cultivares existentes para consumo fresco, congelado, deshidratado y pre-picado. Esto sumado a que el país, también produce semillas de cebollas, lo que potencia la producción de cebolla fresca y de guarda para la exportación.

La superficie promedio anual cultivada con Alliaceas fluctúa entre las 11.000 y 13.000 ha, correspondiendo a la temporada 94/95 la de mayor nivel, con 13.760 ha, equivalentes al 11 % de la superficie hortícola nacional (ALJARO, 2001a).

La especie más importante dentro de esta familia es, sin duda, la cebolla, con una superficie media de casi 10.000 ha anuales. De estas, el 45% corresponde a cebollas del tipo Valenciana (6.000 ha), y el resto, a tempranas e intermedias (ALJARO, 2001a).

En Chile, la cebolla de guarda se cultiva entre la I y IX región, concentrándose la mayor superficie entre las regiones Metropolitana, V y VI. Los rendimientos promedio país son de alrededor de 40 toneladas exportables por ha, pero, con mayor nivel tecnológico, se podría llegar a obtener buenos niveles de producción que se sitúan en rendimientos de 60 ton/ha (TAPIA, 2002).

Las exportaciones de cebollas frescas presentan una gran variación año tras año. Entre 1990 y 2002, el promedio anual exportado fue de 41.730 toneladas con un mínimo de 19.000 toneladas y un máximo de 82.000 toneladas.

El principal mercado externo de las cebollas chilenas es Europa, particularmente, el Reino Unido; en los últimos 5 años, el 44% del volumen exportado fue a este país; le sigue Estados Unidos, con el 17% y Holanda, con el 12% (TAPIA, 2003).

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Los altos estándares de calidad existentes en estos mercados, unido a la lejanía de éstos, obliga a productores a maximizar los esfuerzos para generar buenos niveles productivos a los más altos estándares sanitarios, que les permitan, a su vez, obtener buenos retornos. Es por esto que se realizan esfuerzos para minimizar el impacto de enfermedades, sobre todo en cosecha y post-cosecha, a fin de disminuir las pérdidas ocasionadas por patógenos de aparición tardía, como es el caso de Aspergillus niger.

Hipótesis del ensayo:

El estado de desarrollo del bulbo, la aplicación de cal (CaO) y fungicidas influyen sobre el desarrollo de Aspergillus niger en post-cosecha.

Objetivo general:

Evaluar la aplicación de fungicidas, estimación de la madurez a cosecha y aplicación de cal (CaO) durante el curado para reducir la incidencia de A. niger en cebolla de guarda.

Objetivos específicos:

Evaluar el efecto de cuatro fungicidas aplicados en forma adicional al tratamiento convencional, en el control de Aspergillus niger, y su efecto en el desarrollo del patógeno, evaluado al momento de cosecha.

Establecer momentos de cosecha a través de la determinación del estado de desarrollo del bulbo, medido como porcentaje de materia seca, que minimicen la susceptibilidad al daño causado por A. niger.

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2. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

2.1 El Cultivo

2.1.1. Descripción botánica

La cebolla (Allium cepa L.), pertenece a la clase de las Monocotiledóneas, familia Alliaceae, genero Allium (HANELT, 1990). Es una planta bianual, que, en condiciones normales, se cultiva como anual para recolectar sus bulbos y, cuando se persigue la obtención de semillas, como bianual (MAROTO, 1994).

La cebolla es originaria de Asia Central, sin embargo, su domesticación se realizó en varios lugares del mundo independientemente. Actualmente se produce con éxito en climas templados y secos, e incluso, en zonas con características subtropicales, no teniendo éxito su producción en condiciones con exceso de humedad y altas temperaturas (DEPRESTO et al., 1992, citado por CASTILLO,

1999).

2.1.2.

Antecedentes de su comercialización.

CAMPOS (2001) señala que las exportaciones de cebolla chilena muestran una tendencia al crecimiento sostenido en los volúmenes, llegando a un máximo de 82 mil toneladas en el año 1995, para luego decrecer en los años posteriores, y mantenerse en unas 30 mil toneladas durante las últimas dos temporadas.

La participación de Chile en los mercados internacionales es pequeña, y el aumento de ésta depende de la producción nacional, así como la de los oferentes en el mercado internacional (TAPIA, 2003).

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Es importante destacar que el mercado de exportación de esta hortaliza, es cada vez más exigente en cuanto a calidad, presentación, precios y diversificación, surgiendo así la necesidad de conocer e investigar más a fondo los requerimientos y demandas del mercado mundial de la cebolla y sus tendencias, para así obtener un producto que presente mayor estabilidad en su demanda y precio (CAMPOS, 2001).

2.1.3. Fases de desarrollo

La primera fase de crecimiento herbáceo se inicia con la germinación, formándose una planta provista de un tallo muy corto o disco, en el que se insertan las raíces y en el que existe un meristema que origina progresivamente hojas. En esta fase, la planta desarrolla ampliamente su sistema radicular y foliar (MAROTO, 1994).

La segunda fase corresponde a la formación de bulbos, ésta se inicia una vez que cesa la formación de follaje, y la planta inicia la movilización y acumulación de reservas en la base de las hojas, esto es ocasionado por el estímulo de días largos (KOMOCHI, 1990). Paralelamente, se produce una síntesis muy intensa de glucosa

y fructosa que van siendo acumulados en el bulbo (MAROTO, 1994).

La tercera fase o de reposo vegetativo es en la que el bulbo maduro está en latencia

y la planta no se desarrolla (MAROTO, 1994).

La cuarta fase se produce en el segundo año del cultivo, comienza con la floración y termina con la producción de semillas. Se produce una vez lograda la inducción floral por efecto de bajas temperaturas. Durante el desarrollo floral, el ápice comienza a elongarse y a dar forma al escapo floral. El escapo es hueco, cilíndrico

y más grueso en su parte media. En el extremo, se genera una umbela con pétalos blanco azulados (CASTILLO, 1999).

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2.1.4. Requerimientos fotoperiódicos.

La formación de bulbos en la cebolla requiere fotoperíodos largos, en general, la necesidad varia entre 12 y 16 horas de luz, aunque, según algunos autores, la formación del bulbo correspondería a la interacción entre fotoperíodo y temperatura (CASTILLO, 1999).

Con fotoperíodos y temperaturas altas se acelera la formación de los bulbos, mientras que las temperaturas bajas la retrasan, pudiendo inducir incluso la floración prematura (MAROTO, 1994).

Con fotoperíodos cortos no hay formación de bulbos, y la planta sólo forma raíces y hojas, es decir mantiene un desarrollo vegetativo (MAROTO, 1994).

2.1.5. Cambios bioquímicos durante la maduración del bulbo.

Cuando las cebollas están en condiciones inductivas, aumentan las concentraciones de azúcares reducidos en los bulbos. Al mismo tiempo, se ha medido un rápido descenso de los niveles de la invertasa ácida, enzima que cataliza la conversión de la sucrosa en azúcares reducidos solubles como glucosa y fructosa. Estos cambios ocurren antes que la formación del bulbo sea visible. La formación del bulbo puede generar la hidrólisis de fructanos, acumulados con anterioridad, a fructosa y glucosa. (BREWSTER, 1994).

La mayoría de los fotosintatos es retenida, ya sea, en las hojas nacientes o en la base engrosada de las hojas. La exportación de fotosintatos a las hojas es relativamente baja, y la mayoría de éstos va a las yemas más internas, especialmente durante la expansión del bulbo. Las hojas más internas, por lo tanto, adquieren asimilados desde las hojas más cercanas y las más remotas. Las raíces adquieren una baja cantidad de asimilados, sólo desde las hojas viejas (MANN,

1983).

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Según KOMOCHI (1990), el inicio de la dormancia es causado por la traslocación de sustancias inhibitorias del crecimiento, desde las hojas a los bulbos, durante la madurez del cultivo.

Dentro de las sustancias inhibitorias del crecimiento, se ha identificado al ácido absícico (ABA), pero se le atribuye sólo un 10 a 20% de la acción inhibitoria. Durante el posterior almacenaje de los bulbos, la actividad del ABA es progresivamente menor, y se asocia con un aumento, en primer lugar, de la actividad de las Citokininas, luego del Ácido Giberélico y, por último, de las Auxinas (BREWSTER, 1997).

2.1.6. Condiciones ambientales que favorecen la brotación.

El tiempo que transcurre desde la dormancia hasta la brotación, se ve afectado por las temperaturas de almacenaje y es drásticamente disminuido por humedad en el disco basal de los bulbos y por heridas en ellos. La tasa de brotación de los bulbos aumenta con temperaturas que van desde un mínimo de 0ºC a un máximo en el rango de 10-20ºC, dependiendo del cultivar, pero luego decae frente a temperaturas mayores a 25 hasta 30ºC. Esta respuesta se observa en bulbos dormantes, pero la tasa de brotación aumenta en almacenajes prolongados de bulbos no dormantes a temperaturas máximas de 25ºC. Temperaturas en el rango de 20-25ºC, aplicadas por 1 a 3 semanas seguidas después de cosecha, pueden reducir la tasa de brotación. Con 35ºC, se puede ocasionar un 30% de descenso de la vida de post- cosecha (BREWSTER, 1997).

2.1.7. Clasificación agronómica

Existen variadas formas de clasificar y agrupar las cebollas, según diferentes parámetros morfológicos, algunos de ellos, como señala MAROTO (1994), son abundancia de follaje, forma del bulbo, dimensiones del bulbo, color y consistencia; además de otros parámetros, como precocidad en la formación del bulbo, necesidad

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de fotoperíodo para la bulbificación, resistencia a la emisión de vástago floral, aptitud de conservación, sabor del bulbo y contenido de materia seca.

En general, las cebollas se clasifican como de día corto, intermedio y largo, lo cual sólo representa una forma comercial de clasificación, ya que fisiológicamente la cebolla es una planta que requiere de días largos para la formación de bulbos (GIACONI y ESCAFF, 1993).

Dentro de las variedades de guarda (día largo), GIACONI y ESCAFF (1993) señalan que, casi la única que se cultiva para cebolla madura o de exportación, es la popular Valenciana o Grano de Oro.

TAPIA (1999) dice que los bulbos de cebollas tardías, cultivadas para la obtención de bulbo maduro, seco exteriormente, se caracterizan por su durabilidad en almacenamiento prolongado, asegurando por una parte el abastecimiento interno durante gran parte del año y, por otra, permitiendo la comercialización en países distantes.

2.1.8. Parámetros de calidad

En cuanto a la clasificación de cebollas tardías, es usual el uso de categorías: país, fracción exportable y fracción desecho o descarte (TAPIA, 1999).

ALJARO (2001b) señala que uno de los aspectos que descalifica los bulbos como uno de tipo comercial, y excluyente, por lo tanto, de la fracción exportable, es la forma del bulbo. Por otro lado, existen varias otras características, que, fundamentalmente, se centran en diferencias en el color, grado de adherencia de las túnicas periféricas o envolventes, presencia de daño mecánico y enfermedades o plagas.

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a) Calidad exportable:

Considerando las tolerancias admitidas por cada mercado, los bulbos de cebolla para almacenaje y exportación deben estar enteros y sanos, excluyendo aquellos afectados por podredumbres u otras alteraciones que los hagan impropios para el consumo. También deben estar limpios, es decir, prácticamente exentos de materias extrañas visibles, exentas de daños causados por heladas, suficientemente secos, libres de humedad exterior anormal, lo que produce olores o sabores extraños. Además, el pseudo tallo debe presentar un corte neto y no superar 4 cm de longitud. Las cebollas deben presentar un estado que les permita soportar el transporte y la manipulación y llegar en condiciones satisfactorias al lugar de destino. Se descartan aquellos bulbos que presenten vástago floral, cuellos gruesos (cebollones), heridas o grietas, centros dobles, daño de insectos, nemátodos y enfermedades (NAMESNY, 1993).

b) Calidad sanitaria en post-cosecha.

Los hongos de post-cosecha están ampliamente distribuidos a través del mundo, pero su incidencia en un área en particular está determinada por el número de factores que interactúan en el cultivo, incluyendo el clima, prácticas culturales (fuente de la semilla, rotación de cultivos, estrategias de protección del cultivo), curado, temperatura y humedad relativa de almacenaje y método de almacenaje. El desarrollo de la enfermedad en post-cosecha depende de la temperatura y humedad relativa, bajo las cuales los bulbos son mantenidos después de la cosecha, por lo tanto, la naturaleza y severidad de la enfermedad es producto del ambiente de pre y post-cosecha (HAYDEN Y MAUDE, 1997).

Estas enfermedades pueden ser controladas regulando las condiciones ambientales en almacenaje (HAYDEN et al., 1994a). Sin embargo, en muchos países en desarrollo el control del ambiente de almacenaje es impracticable (THOMPSON et

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al., 1972. citado por HAYDEN et al., 1994a) y sólo se realiza durante el transporte cuando las cebollas son exportadas.

Las enfermedades de post-cosecha de cebollas más comunes y signo de rechazo

son moho negro (Aspergillus niger), moho azul (Penicillium cyclopium, P. digitalum,

P.

expansurn, P. chrysogrum), y pudrición gris del cuello (Botrytis allii, B. byssoidea,

B.

squamosa, B. cinerea) (BRUNA, 2001).

2.1.9. Criterios de cosecha

Para la cebolla (de guarda y exportación), se suspende el riego 2 a 3 semanas antes del arranque. Esta seca permite acelerar el proceso de maduración y el secado de las catáfilas externas de los bulbos; además, estos adquieren mayor consistencia y aptitud para la guarda. Los síntomas de madurez se aprecian a través de las hojas, cuya mitad o tercio superior se torna de color verde a amarillo y tiende a doblarse. A este nivel del proceso los bulbos han adquirido su máximo volumen. El momento para iniciar la cosecha es cuando el cultivo muestra un 50% de tallos doblados o caídos (GIACONI y ESCAFF, 1993).

Según MAROTO (1994) la cosecha debe realizarse cuando los bulbos están suficientemente maduros, lo que se produce cuando 2 a 3 hojas exteriores están secas.

2.2 El patógeno moho negro

2.2.1. Agente causal

Taxonómicamente Aspergillus niger corresponde a un hongo superior, de la división Eumicota, subdivisión Deuteromycotina, clase Deuteromycetes, subclase Hyphomycetidae, orden Hyphales y género Aspergillus (AUGER, 1999).

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En esta clase se agrupan todos los hongos cuya fase sexual no se conoce o aún no se descubre. En su mayoría son similares a los estadíos conidiales de los Ascomycetes, de modo que se pueden considerar como Ascomycetes, cuya fase sexual se ha perdido en el proceso evolutivo. El micelio haploide de los Deuteromycetes es septado y ramificado. Un gran número de las enfermedades vegetales son causadas por este grupo de hongos, especialmente pudriciones (AGRIOS, 1998).

2.2.2. Especies hospederas.

Dentro de las hortalizas, los hospederos más comunes de este hongo pertenecen al género Allium, entre ellos se encuentra cebolla y ajo.

Además, Aspergillus niger es un hongo muy importante en granos y leguminosas ya que puede invadir los embriones en las semillas, causando un marcado descenso en el porcentaje de germinación de semillas infectadas (AGRIOS, 1996).

2.2.3. Sintomatología y daños.

El moho negro causado por A. niger, se caracteriza por la presencia de conidias negras que se localizan encima y entre las túnicas externas de la cebolla. Generalmente se disponen a lo largo de las nervaduras de las catáfilas. (Figura 1). La enfermedad produce la decoloración de las túnicas afectadas (BRUNA, 2001).

Los síntomas son apreciables inicialmente en la zona del pseudo tallo, donde comienza la afección para luego expandirse al resto del bulbo.

Aspergillus niger aparece en bulbos próximos a la cosecha, especialmente cuando estos permanecen más tiempo del necesario en el terreno, expuestos a altas temperaturas y agua libre, producto de lluvias, neblinas y rocío (LATORRE, 1995).

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El moho negro, causado por A. niger, es una enfermedad muy destructiva durante el

almacenamiento y transporte de las cebollas, especialmente en zonas con veranos

calurosos (AUGER, 1999).

La presencia de moho negro es la principal causa de descarte de bulbos de cebolla

en almacenaje (van KONIJNENBURG y POZZO, 1997).

de cebolla en almacenaje (van KONIJNENBURG y POZZO, 1997). FIGURA 1: Síntomas de Aspergillus niger observados

FIGURA 1: Síntomas de Aspergillus niger observados en bulbos de cebolla variedad Grano de Oro, producidos en la localidad de Polpaico (RM), en la temporada 2002-2003.

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2.2.4. Epidemiología.

Este hongo es un habitante común del suelo y su detección es posible en tres fuentes de inóculo: semilla, suelo y aire; estas tres fuentes de inóculo juntas potencian una alta incidencia de moho negro en bulbos almacenados (HAYDEN et al., 1994b).

Si las semillas están infectadas, es altamente posible que el hongo se disemine en el transplante y puede ocurrir “damping-off” en pre-emergencia de almácigos, en lotes sembrados con semillas infectadas (SUMNER, 1995).

Este hongo se disemina fácilmente, ya que las conidias son llevadas por las corrientes de aire, agua y por insectos, como también por el contacto entre las cebollas sanas y enfermas (AUGER, 1999).

2.2.5. Epifitiología

La temperatura mínima para el crecimiento del hongo y germinación de esporas en tejido herido de cebollas es de 17ºC, con un óptimo para el crecimiento de 28-34ºC. Con temperaturas mayores a 47ºC, el crecimiento es inhibido. Esta enfermedad es más común en climas cálidos (30-35ºC) o bajo condiciones cálidas de almacenaje (24-30ºC). A humedades relativas de 76%, se inhibe la germinación de las esporas, y a 78-81% de humedad, la germinación ocurre lentamente. A mayor humedad, la germinación de las esporas ocurre en un período de 3 a 6 horas. El agua libre sobre las cebollas por 6 a 12 horas predispone la infección (SUMNER, 1995).

Almacenando las cebollas de 0 a 2ºC y 65% de humedad relativa, se pueden minimizar pérdidas en almacenaje (KO et al., 2002).

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2.2.6. Micotoxinas

Una importante razón por la que Aspergullus niger es causal de rechazo, tanto en cebollas como cereales y leguminosas, es porque produce micotoxinas.

Aflatoxina es la micotoxina producida por Aspergillus flavus y por otras especies de Aspergillus, entre ellos A. niger. Esta toxina existe en una gran variedad de compuestos y derivados que despliegan efectos variables. Los síntomas de micotoxicosis ocasionados por Aflatoxina en animales y el hombre, varían ampliamente con la dosis y edad (AGRIOS, 1996).

Las micotoxinas representan una amenaza constante para la salud del hombre y los animales, no sólo cuando existen en una concentración relativamente alta y ocasionan síntomas de enfermedad aguda, sino quizá aun más, debido a los efectos crónicos que ejercen sobre la salud y la productividad y la presencia constante de dosis sub agudas de estas toxinas en los alimentos y forrajes que se consumen en todo el mundo, sobre todo en países en vías de desarrollo (AGRIOS, 1996).

2.2.7. Medidas de control

Control químico:

BRUNA (2001) señala que la aplicación de cal sobre los bulbos, en la zona del corte del pseudo tallo, reduce las pérdidas en almacenamiento, al evitar la incidencia de patógenos.

Para desinfección de semilla (HAYDEN et al., 1994a) evaluaron el uso de Benomilo + Thiram en dosis de 2,5 gramos de cada ingrediente activo por kilogramo de semilla, logrando reducir la incidencia de A. niger en bulbos almacenados.

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HAYDEN y MAUDE (1997) sugieren para el control de esta enfermedad, sumergir los bulbos cosechados en 2,4, S - triclorofenoxido y fumigar las cebollas para transportes de larga distancia con nitrógeno triclorido en dosis de 430 mg/m 3

MAHESHWARI, GUPTA y SUHAG (1988) señalan que, si bien para la mayoría de los patógenos que afectan a la cebolla existen productos químicos recomendados, no sucede lo mismo para el control de Aspergillus niger. Aún así, evaluaron la efectividad de Carbendazima, Captafol y Mancozeb (todos ingredientes activos de fungicidas ampliamente utilizados en el control de otras enfermedades fungosas), obteniendo como resultado un 71, 86 y 78 % de control respectivamente de la incidencia de A. niger en bulbos de cebolla inoculados con el patógeno.

HAYDEN et al. (1994a) recomiendan la consideración del uso de fungicidas aplicados a intervalos antes de cosecha en el cultivo de la cebolla, para reducir la incidencia de A. niger en el campo y el inóculo del patógeno en almacenaje.

THAMIZHARASI Y NARASIMHAM (1992) determinaron que la fumigación con dióxido de azufre (SO 2 ) al 1% (v/v), por 72 horas, controla completamente la germinación de esporas de Aspergillus niger, como también que tratamientos de calor con temperaturas de 50ºC, por tres horas, impide la germinación de las esporas del hongo.

Control cultural:

Dentro de las prácticas habituales en un control cultural, se debe evitar realizar cultivos continuos de cebolla en el mismo sitio, para bajar la carga de patógenos en el cultivo, remover e incinerar hojas y catáfilas de cebollas del campo después de la cosecha y realizar un mínimo disturbio del follaje durante el desarrollo del cultivo para prevenir la liberación de conidias de Aspergillus niger (HAYDEN et al., 1994a).

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Otra práctica común es evitar lesiones y altas temperaturas durante el curado para reducir daños que permitan el ingreso, tanto de Aspergillus niger como de otros patógenos altamente incidentes en post cosecha de cebollas en climas templados (HAYDEN y MAUDE, 1997).

HAYDEN et al. (1994a) recomiendan la inspección y ventilación regular de las bodegas de almacenaje para mantener niveles de humedad relativa menores al 80%, para evitar la esporulación del hongo y su propagación en almacenaje.

Van KONIJNENBURG y POZZO (1997) señalan que el período de curado de cebollas no debe exceder las dos semanas, ya que períodos más prolongados se asocian a una mayor incidencia del patógeno, al exponer al cultivo a condiciones ambientales predisponentes, como las altas temperaturas que favorecen el resquebrajamiento de las túnicas protectoras externas.

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3. MATERIALES Y MÉTODOS

3.1 Ubicación de los ensayos:

Los ensayos se llevaron a cabo en el predio Santa Ana, ubicado en la localidad de Polpaico, provincia de Chacabuco, comuna de Til-Til, Región Metropolitana, perteneciente a la empresa CITARR Ltda. El predio se encuentra situado en el llano central, entre los paralelos 33º12" latitud Sur y 71º59" longitud Oeste (IGM, 1983).

Esta localidad corresponde a un agro-clima del tipo Santiago, que se extiende entre los 33º y 34º de latitud sur. El régimen térmico de esta zona se caracteriza por una temperatura media anual de 13,9ºC, con una máxima media del mes más cálido de 29,0ºC y una mínima media del mes más frío de 2,8ºC. El período libre de heladas aprovechable es de 5 meses (noviembre – marzo). El régimen hídrico se caracteriza por una precipitación anual de 370 mm, siendo el mes de julio el más lluvioso con 96,4 mm. La estación seca es de 8 meses de noviembre a abril (NOVOA et al., 1989).

El predio presenta un suelo de textura franca arcillosa y una pendiente del 1%, y se riega por surcos. Se mantiene una rotación de trigo y cebolla, lo que permite reducir la presión de malezas y enfermedades asociadas al cultivo de cebolla.

3.2 Período de realización de los ensayos:

Los ensayos se llevaron a cabo durante los meses de junio de 2002, a marzo de 2003, correspondiendo al período que abarca el cultivo desde la siembra de los almácigos hasta el embalaje de bulbos cosechados de cebolla de guarda.

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3.3 Material vegetal:

En el ensayo, se utilizó cebollas del tipo Valenciana variedad Grano de Oro; ésta corresponde a una cebolla de día largo, de ciclo intermedio (130 días desde transplante). Posee gran homogeneidad de bulbos, piel bastante firme y catáfilas de color dorado intenso, buen porcentaje de centros simples (90%), follaje vigoroso y buen cierre de cuello, lo que permite un rápido y seguro curado (GIACONI y ESCAFF, 1993).

Las semillas fueron producidas por el mismo productor mediante polinización abierta y no fueron desinfectadas antes de sembrar los almácigos en junio de 2002.

Los almácigos se realizaron en bandejas de 814 alvéolos, y el transplante se realizó el 03 de septiembre de 2002. Para facilitar el transplante manual, los plantines fueron sometidos a un breve recorte de raíces y del tercio superior del follaje, dejando un plantin de aproximadamente 10 centímetros de largo y 5 mm de diámetro a nivel del cuello, fácil de manipular por los transplantadores.

Previo al transplante se fertilizó con 28,8 UN/ha y 73,6 UP 2 O 5 /ha, mediante 160 kg/ha de fosfato diamónico.

La plantación se realizó en la marca del agua a ambos lados del surco, con una distancia entre surcos de 0.65 m y sobre el surco de 0.12 m, lo que genera una densidad de 250.000 plantas/ha. Posteriormente, se realizó un riego post- transplante para asegurar una perfecta adherencia de las raíces al suelo.

El cultivo recibió dos escardas manuales en los primeros dos meses, con el fin de disminuir la incidencia de malezas y romper el encostramiento que se genera luego del riego a causa del sol y que se agrava con la textura que presenta este suelo. Esta costra puede causar daño en la zona del cuello de las plantas al dificultar o atrofiar el correcto crecimiento del plantín.

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Los riegos se aplicaron de forma regular, con una frecuencia dependiente del estado fisiológico del cultivo. Al comienzo de la temporada se utilizó una frecuencia de 15 días, la que se acortó a medida que el cultivo inició la bulbificación. Dado que los surcos tenían un largo de 100 metros, la duración de los riegos correspondió al momento en que se alcanzó un apropiado mojamiento en todo el largo del surco, requiriendo de aproximadamente una hora.

Se suspendió el riego el 15 de febrero y la cosecha de cebollas se efectuó de manera que las plantas de dos o más surcos se depositaron a lo largo y en el fondo del surco central de forma oblicua, para que el follaje de los manojos frontales protegiera a los bulbos posteriores de la acción directa del sol.

3.4 Descripción de los ensayos

3.4.1. Ensayo 1: Evaluación del desarrollo de Aspergillus niger en cosecha de cebolla de guarda frente a la efectividad de cuatro tratamientos fungicidas.

Para el control de A. niger, se evaluaron productos que pudieran ser utilizados en períodos tardíos del cultivo, dada su carencia y a que presentaron registro para la exportación. También se consideró el costo de los productos y la factibilidad de su uso en un programa fitosanitario.

Los productos fueron aplicados una sola vez, el 19 de febrero de 2003, es decir, aplicados cuatro días después del último riego.

La aplicación de los productos se realizó siguiendo las indicaciones dadas por la etiqueta del producto. Para la aplicación, se utilizó una bomba espalda de 15 l, con una barra de 4 boquillas de cono lleno, espaciadas a 50 cm. Se utilizó un mojamiento de 400 l de agua/ha y una presión de trabajo de 4 bar.

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Los productos utilizados se presentan en el Cuadro 1.

CUADRO 1: Tratamientos fungicidas aplicados en Ensayo 1.

Nombre comercial

Ingrediente Activo

Dosis

Citocur

Cobre Quelatizado

1,0 l*ha -1

Ridomil Gold MZ68WP

Mefenoxam + Mancozeb

2,5 kg*ha -1

Switch 62,5 WG

Cyprodinil + Fludioxonil

1,0 kg*ha -1

Tattoo C

Propamocarb-HCl + Chlorothalonil

1,0 l*ha -1

Testigo

-

-

3.4.2. Diseño estadístico:

El ensayo estuvo compuesto por 30 parcelas, las que correspondieron a los 5 tratamientos con 6 repeticiones (n) cada uno, distribuidos aleatoriamente, y una superficie de 15 m 2 cada una.

Se mantuvo una separación entre cada tratamiento de 1 metro en el sentido del surco y de 1 metro a lo ancho, para evitar efectos combinados de tratamientos ocasionados por la deriva de producto durante la aplicación (ANEXO 1).

Este ensayo fue conducido como un Diseño Completamente al Azar (DCA), con 100 submuestras (bulbos) por repetición. Se verificó si los datos presentaban distribución normal mediante el test de Anderson – Darling, que define que una variable presenta Distribución Normal, si su valor-p es mayor a 0,05.

Posteriormente, se realizó un análisis de varianza (ANDEVA). Cuando el valor-p asociado al estadístico de prueba F fue menor o igual a 0,05, se realizó una prueba de separación de medias con la metodología de Tukey (α=0,05), a través del software estadístico Minitab (Minitab Inc., Pensylvania, EE.UU.).

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3.4.3. Ensayo 2: Evaluación de la influencia del estado de madurez de cebollas y la aplicación de cal (CaO) en el desarrollo de Aspergillus niger.

El período de cosecha se estimó mediante la determinación de la relación: materia seca bulbo/ materia seca total. Las relaciones se obtuvieron midiendo, tres veces por semana, el contenido de materia seca total de la planta y el de sus bulbos en muestras correspondientes a 5 bulbos tomadas al azar de las parcelas de este ensayo, desde la fecha de suspensión del riego, hasta la obtención de los niveles evaluados. Para el análisis, se separó la planta completa en bulbo, raíces y follaje y se fraccionaron sus partes, las que luego fueron llevadas a un horno a 80ºC, en el que permanecieron por 24 horas, periodo en el que se alcanzó la deshidratación completa de los tejidos.

A partir de este análisis, se realizaron las cosechas los días 4, 10 y 16 de Marzo, fechas que correspondieron a relación materia seca bulbo/ materia seca total de 0,69, 0,82 y 0,93 respectivamente, el detalle de estas mediciones se presenta en el Cuadro 2.

CUADRO 2. Tabla de porcentaje de materia seca y relación bulbo/total obtenida.

Fecha

Materia seca

Materia seca

Relación

Observación

Bulbo (gr.)

Total (gr.)

22-02-03

7,89

15,46

0,51

 

24-02-03

8,47

15,98

0,53

26-02-03

9,58

16,81

0,57

28-02-03

11,01

18,05

0,61

02-03-03

12,62

19,12

0,66

04-03-03

13,94

20,21

0,69

1 era fecha de cosecha

06-03-03

15,40

21,09

0,73

08-03-03

17,21

21,79

0,79

10-03-03

18,31

22,33

0,82

2 da fecha de cosecha

12-03-03

19,83

23,06

0,86

14-03-03

20,83

23,67

0,88

16-03-03

22,78

24,49

0,93

3 era fecha de cosecha

21

Se realizó la aplicación de cal (CaO) en forma espolvoreada directamente sobre los bulbos, una vez que estos fueron arrancados para cada uno de los niveles de materia seca ya descritos.

Este producto se aplicó sobre los bulbos dispuestos en hileras en el surco como una capa protectora que permaneció durante todo el curado. Se utilizó una dosis de 100 kg*ha -1 de cal activa.

La duración del período de curado fue diferente para cada cosecha y correspondió a un periodo de 3, 2 y 1 semanas para la primera, segunda y tercera fecha de arranque, respectivamente.

Las cebollas que se encontraban inmediatamente aledañas a cada tratamiento como también las del resto de la parcela fueron arrancadas el 26 de febrero de 2003, curadas y luego enmalladas para su guarda o venta para la exportación.

3.4.4. Diseño estadístico:

El ensayo estuvo compuesto por 24 parcelas, las que corresponden a los 6 tratamientos y 4 repeticiones (n) distribuidas aleatoriamente con una superficie por parcela de 15 m 2 . Se mantuvo una separación entre tratamientos de 2 m por lado, para evitar interferencia entre los tratamientos (ANEXO 2).

Este ensayo fue del tipo multifactorial con 2 factores, conducido como un DCA. Se consideró la media de un total de 100 sub-muestras por repetición. A estas se les realizó el Análisis de Varianza (ANDEVA). Cuando el valor-p, asociado al estadístico de prueba F fue menor o igual a 0,05, se realizó una prueba de separación de medias a través del test de Tukey (α=0,05), a través del software estadístico Minitab (Minitab Inc., Pensylvania, EE. UU.).

22

3.5 Variables evaluadas:

Cada muestra fue evaluada, midiéndose los siguientes aspectos, de acuerdo al método descrito en FAO (1985):

Incidencia de A. niger

Incidencia = Nº total de plantas enfermas por unidad X 100 Total (sanas + enfermas) observadas

Severidad de la afección.

Severidad = Superficie (área) del tejido enfermo X 100 Área total

Intensidad del daño ocasionado por A. niger

Intensidad daño = (n x v) X 100 (N x V)

donde: n = Nº de bulbos por grado

v = Grado de ataque (1-2-3)

N = Nº total de bulbos observados

V = Rango máximo de la escala (3)

Se identificaron tres grados de ataque del patógeno los que fueron clasificados por la profundidad de la afección en las túnicas del bulbo, como se detalla a continuación:

23

Grado 1: daño superficial, afectando la túnica exterior. Este daño no es causal de descarte. Grado 2: daño medio, afectando la 2 da túnica. Este daño es causal de descarte. Grado 3: daño profundo, afectando túnicas interiores. Este daño es causal de descarte.

Presencia de otros patógenos.

Otros Patógenos = (Ba + Bc + P)

N

X100

Ba

= Nº de bulbos con Botrytis allii

Bc

= Nº de bulbos con Botrytis cinerea

P

= Nº de bulbos con Penicillium sp.

N

= Nº total de bulbos afectada

Los síntomas asociados a estas enfermedades se presentan en la Figura 2.

La evaluación de este ensayo se realizó los días 23 a 26 de marzo una vez que las

cebollas fueron embaladas en mallas de 100 unidades, correspondiendo, por lo tanto, cada malla a una unidad muestral compuesta por 100 bulbos.

Para comprobar la presencia de Aspergillus niger en el predio, se realizó un análisis fitopatológico en el Laboratorio de Fitopatología de la Pontificia Universidad Católica

de Valparaíso, el cual confirmó que las muestras enviadas correspondían a dicho

patógeno; además, se determinó la presencia de Botrytis alli, Botrytis cinerea y Penicillium sp.

24

b)

c)

a)

24 b) c) a) FIGURA 2. Sintomatología de los daños causados por a) Botrytis allii, b)
24 b) c) a) FIGURA 2. Sintomatología de los daños causados por a) Botrytis allii, b)
24 b) c) a) FIGURA 2. Sintomatología de los daños causados por a) Botrytis allii, b)

FIGURA 2. Sintomatología de los daños causados por a) Botrytis allii, b) Botrytis cinerea, y c) Penicillium sp. en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro, producido en la localidad de Polpaico (RM) en la temporada 2002-

2003.

25

4. PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS

4.1 Evaluación de la efectividad de 4 tratamientos fungicidas en el desarrollo de Aspergillus niger en cosecha de cebolla de guarda.

4.1.1. Incidencia:

Se observó una alta incidencia de Aspergillus niger en los bulbos de los cuatro tratamientos y del testigo, no detectándose diferencias significativas (P > 0,05) (Figura 3). Las cebollas evaluadas contaban con todas sus catáfilas y, en un 80% de las cebollas infectadas, el patógeno se encontró presente en las túnicas externas; éstas son eliminadas durante el proceso de embalaje para la guarda y exportación y no se les considera para determinar el descarte en “packing”.

Otro factor importante que influye en el alto porcentaje de incidencia presentado en este ensayo es que la semilla no fue desinfectada. Dado que las semillas son de producción propia y el patógeno se encuentra presente en el predio, se estima que el inóculo puede haber llegado al cultivo a través de ella. Como señalan HAYDEN et al. (1994a), la incidencia de A. niger aumenta considerablemente cuando el cultivo se establece a partir de semilla sin desinfectar y la incidencia en post- cosecha puede ser mayor al 66% de bulbos afectados, a diferencia de aquellos que están sin inóculo, que, en promedio, generan un 32% de bulbos afectados en post- cosecha.

MAHESHWARI, GUPTA y SUHAG (1988) determinaron que los ingredientes activos Mancozeb, Carbendazima y Captafol, presentaron un 78, 71 y 86 % de control respectivamente de la incidencia de A. niger. De esos productos químicos, Mancozeb, perteneciente al grupo de los Ditiocarbamatos (inhibidores de la Acetilcolinesterasa) fue el único que se utilizó en el presente ensayo, unido a Mefenoxam (Acilalanina, inhibe la síntesis de proteínas, enzimas y aminoácidos).

26

Testigo

Cyprodinil +

Mefenoxam +

Propamocarb-HCl + Chlorothalonil

Cobre Quelatizado

Fludioxonil

Mancozeb

50,0 40,0 30,0 20,0 10,0 0,0 Bulbos Afectados (%)
50,0
40,0
30,0
20,0
10,0
0,0
Bulbos Afectados (%)

i.a. Fungicidas

FIGURA 3. Grado de Incidencia de Aspergillus niger en cebollas variedad Grano de Oro, en la localidad de Polpaico (RM), cuantificada como porcentaje de bulbos con signos del patógeno en relación al total de bulbos evaluados.

27

Pero, a diferencia de lo observado por ellos, sólo presentó una reducción de la incidencia del 12%. Ninguno de los restantes ingredientes activos utilizados en este ensayo presentan antecedentes de evaluación para el control de Aspergillus niger.

4.1.2. Intensidad de daño:

El tratamiento con los ingredientes activos Cyprodinil + Fludioxonil es el que presenta una menor intensidad de daño, con una reducción de un 19,1% frente al testigo (Cuadro 3). Este producto está etiquetado para aplicaciones en precosecha de uva de mesa, para el control de patógenos que se desarrollan en post cosecha, tales como Botrytis cinerea, Rhizopus spp. y Aspergillus spp., pero aún se encuentra en evaluación, para determinar tolerancia de cultivos y control sobre otros patógenos (AFIPA, 2002). El producto no ha sido evaluado en cebolla por la empresa que lo fabrica.

CUADRO 3: Resultados de la evaluación de intensidad de daño en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro, producida en la localidad de Polpaico (RM) en la temporada 2002-2003.

Fungicidas

Intensidad de daño

Cyprodinil + Fludioxonil

(1.0 kg/ha)

41,5

a

Mefenoxam + Mancozeb

(2.5 kg/ha)

46,2

a

b

Cobre Quelatizado

(1.0 l/ha)

47,6

b

Propamocarb-HCl + Chlorothalonil

(1.0 l/ha)

47,9

b

Testigo

51,3

b

Letras distintas en una misma columna indican diferencia significativa, según test de Tukey con α =0.05.

28

Las condiciones ambientales predisponentes, como alta temperatura y vientos desecantes normales para la época de curado (febrero – marzo) que ocasionan la rápida deshidratación de las catáfilas externas y resquebrajamiento de sus tejidos, permiten la penetración e invasión de A. niger a tejido suculento en el bulbo (Van KONIJNENBURG y POZZO, 1997). Esto, sumado a la alta incidencia que presentó el patógeno en este ensayo (cercana al 50%) y a la fácil propagación del hongo a través del viento o el simple contacto con bulbos sanos, pueden generar grados de intensidad de daño mayores.

Los síntomas de la enfermedad comienzan principalmente en la zona del cuello de los bulbos, es allí donde es posible encontrar mayores grados de ataque. Dado que el follaje al senecer pierde turgencia y se dobla, la zona del cuello se ablanda, permitiendo el ingreso de esporas del hongo a las catáfilas interiores del bulbo, generando mayor intensidad de daño.

4.1.3.

Severidad:

Ninguno de los fungicidas evaluados presentó efecto alguno sobre la severidad del daño producido por Aspergillus niger, dado que todos los fungicidas aplicados en este ensayo son de efecto sistémico y de contacto, con acción preventiva y curativa, tuvieron similar efecto sobre el patógeno. En general, el área afectada no excedió el 25% del bulbo (Figura 4).

29

30,0 25,0 20,0 15,0 10,0 5,0 0,0 Area Afectada (%) Cobre Quelatizado Mefenoxam + Mancozeb
30,0
25,0
20,0
15,0
10,0
5,0
0,0
Area Afectada (%)
Cobre
Quelatizado
Mefenoxam +
Mancozeb
Cyprodinil +
Fludioxonil
Propamocarb-
HCl +
Chlorothalonil
Testigo

i.a. Fungicidas

FIGURA 4. Determinación de la severidad del ataque de Aspergillus niger en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro, producida en la localidad de Polpaico (RM), cuantificado como porcentaje del área afectada, frente a los fungicidas evaluados.

30

4.1.4. Presencia de otros patógenos:

Se identificó a Botrytis alli, Botrytis cinerea y Penicillium spp., como los patógenos

presentes en cosecha, asociados a A. niger, estos se evaluaron en conjunto como

presencia total y en forma independiente, no presentando diferencia en el número ni

grado de afección para ninguno de los tratamientos.

Estos patógenos afectan al bulbo, pero no son considerados patologías

determinantes del rendimiento. Infectan el bulbo a partir de la madurez cuando el

follaje comienza a senecer y la zona del cuello se vuelve suculenta, pero a medida

que el secado de los bulbos avanza desde el corte del riego, la infección se hace

menos recurrente y los bulbos menos susceptibles (LACY y LORBEER, 1995).

El Cuadro 4 presenta los resultados obtenidos de la evaluación de presencia total de

patógenos presentes en el cultivo y el Cuadro 5 un resumen con el porcentaje de

bulbos afectados por cada patología.

CUADRO 4. Resultados de la evaluación de presencia total de otros patógenos determinados en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro, producida en la localidad de Polpaico (RM) las temporadas 2002- 2003, cuantificado como porcentaje de otros patógenos presentes.

Tratamientos

Porcentaje de otros patógenos

Cobre Quelatizado

4,5 NS

Mefenoxam + Mancozeb

4,2

Cyprodinil + Fludioxonil

5,0

Propamocarb-HCl + Chlorothalonil

2,3

Testigo

6,5

NS: No significativo (P >0,05).

31

Los patógenos que se identificaron en este ensayo se encontraron en un muy bajo

porcentaje de los bulbos evaluados y en proporción muy similar, no detectándose la

presencia mayoritaria de uno de ellos.

CUADRO 5: Resultado de la determinación del porcentaje de bulbos afectado por cada patógeno, observado en el Ensayo 1, realizado en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro, producida en la localidad de Polpaico (RM) en las temporadas 2002-2003.

Tratamientos

Ba

Bc

P

Ba-P

Ba-Bc

Bc-P

Testigo

1,5 NS

0,6 NS

2,7 NS

0,8 NS

0,2 NS

0,3 NS

Cobre Quelatizado

1,2

0,8

2,0

0,0

0,3

0,2

Mefenoxam + Mancozeb

1,8

1,0

1,0

0,3

0,0

0,0

Cyprodinil + Fludioxonil

1,0

1,7

2,2

0,2

0,0

0,0

Propamocarb-HCl + Chlorothalonil

1,0

0,3

0,5

0,2

0,0

0,3

Simbología: Ba= Botrytis allii; Bc= Botrytis cinerea; P= Penicillium spp. NS: No significativo a α=0,05. Test de Tukey.

4.2

Evaluación de la influencia del estado de madurez del bulbo de cebollas y la

aplicación de cal (CaO) en el desarrollo de Aspergillus niger.

4.2.1. Incidencia, intensidad de daño, severidad y presencia de otros patógenos:

En el presente ensayo, no se detectó diferencia entre los distintos niveles de

madurez del bulbo sobre la enfermedad en estudio, aunque estos niveles de

madurez significaron cosechas diferenciadas en un periodo de una semana para

cada nivel de materia seca. Además, no hubo interacción entre la aplicación de cal y

materia seca (Cuadro 6).

32

Se esperaba encontrar una menor incidencia del patógeno en la cosecha realizada en forma más temprana, ya que WALL y CORGAN (1994) señalan que la incidencia de enfermedades aumenta a medida que la cosecha de bulbos de cebolla se retrasa (bulbos más maduros) generando un aumento en el descarte y que esto afecta drásticamente la durabilidad en almacenaje.

El período de curado de los bulbos cosechados en forma tardía (93% materia seca) tuvo una duración mayor respecto a los cosechados bajo el primero y segundo índice, registrándose una diferencia de una y dos semanas con los niveles de 83% y 69%, de materia seca respectivamente, periodo en que los bulbos permanecieron en el campo expuestos a las condiciones ambientales existentes en el sector.

Van KONIJNENBURG y POZZO (1997) señalan que la incidencia del patógeno A. niger está directamente relacionada con la duración del curado y que períodos superiores a dos semanas suponen una mayor predisposición a la enfermedad. En el Cuadro 6, también se puede observar que, en este ensayo, el período de curado (determinado por la fecha de cosecha y el contenido de materia seca del bulbo) no jugó un rol diferenciador en la incidencia de la enfermedad.

La aplicación espolvoreada de cal permitió una mayor retención de las catáfilas externas en los bulbos tratados, generando una menor predisposición a la enfermedad, pero para este ensayo no fue relevante. Esta observación coincide con lo expuesto por THAMIZHARASI y NARASIMHAM (1992), quienes señalan que la incidencia de A. niger es mayor cuando los bulbos de cebolla han perdido las cutículas externas y las túnicas interiores más suculentas se encuentran desprotegidas y susceptibles a heridas o lesiones.

Para ninguno de los tratamientos, la intensidad de daño causado por A. niger, presentó diferencias significativas (P >0,05).

33

La severidad de Aspergillus niger no presentó diferencias para ninguno de los

contenidos de materia seca evaluados ni para la aplicación de cal, como se aprecia

en el Cuadro 6.

CUADRO 6. Evaluación de incidencia, intensidad de daño y severidad de Aspergillus niger, y la presencia de otros patógenos en un cultivo de cebolla variedad Grano de Oro en la localidad de Polpaico Región Metropolitana.

Tratamientos

Porcentaje de bulbos afectados para cada índice

Cal

%MS

Incidencia

Intensidad del daño

Severidad

Otros patógenos.

 

69

24,5 NS

44,3 NS

13,5 NS

4,8 NS

Con

CaO

82

24,5

41,2

17,4

1,8

93

27,3

45,4

14,6

4

 

69

28,5 NS

46,2

18,5

3

Sin

CaO

82

29,3

43,5

11,6

6,8

93

25,3

43,9

18,6

3

NS: No significativo a α=0,05. Test de Tukey.

KO et al. (2002) señalan que un alto contenido de materia seca en cebollas está

negativamente correlacionado con las pérdidas de almacenaje, ocasionado por

enfermedades causadas por diversos patógenos y está relacionada con una menor

incidencia de Aspergillus niger. En este ensayo, los niveles de materia seca y la

aplicación de cal no determinaron diferencias significativas en cuanto a la incidencia

de A. niger, y la presencia de otros patógenos (con α=0,05), pero la interacción de

ambos factores sí presentó diferencia significativa en el análisis de presencia de

otros patógenos asociados a este ensayo.

34

4.3. Consideraciones finales.

Los resultados obtenidos en este ensayo son de amplio interés para el productor, ya que tradicionalmente se acostumbra a concentrar las cosechas de cebollas por temor a que bulbos más maduros presenten mayores síntomas de patógenos, especialmente que la incidencia de A. niger aumente con la madurez. En el presente ensayo, se observó que la madurez del bulbo y del período de curado que estos presenten, no influyen en los diferentes aspectos en que se evaluó a este patógeno. Esto permitiría dar mayor flexibilidad al período de cosecha y secado de los bulbos, con el fin de reducir el costo en la contratación de mano de obra externa para realizar esta labor en un corto período, ya que las pérdidas causadas por este patógeno no aumentan.

Es importante que productores y empresas exportadoras mantengan un nivel de comunicación y estudios de nuevas prácticas que, en conjunto, permitan generar un producto con la mínima carga de patógenos que permitan llegar a destino con un máximo volumen de bulbos comercializables.

35

5. CONCLUSIONES

Los fungicidas compuestos por los i.a: Mefenoxam + Mancozeb, Cobre Quelatizado, Cyprodinil+ Fludioxinil, Propamocarb-HCl+ Chlorothalonil, que fueron evaluados en cebollas variedad Grano de Oro, no permiten asegurar una disminución de la incidencia de Aspergillus niger en post cosecha de cebollas.

La intensidad de daño de este patógeno sí se ve afectada por la aplicación de fungicidas y los i.a. Cyprodinil + Fludioxonil son los que presentaron un mejor efecto, ya que reduce la intensidad del daño en un 19,1% frente al testigo, valor que significa a nivel de “packing” un menor descarte, ya que los grados leves de ataque son eliminados al remover las cutículas externas en el proceso de embalaje para la exportación.

La severidad del daño ocasionado por Aspergillus niger no se vio afectada por la aplicación de ninguno de los tratamientos propuestos en este taller. Esto se explica porque ninguno de los fungicidas evaluados fue recomendado para el patógeno, por lo tanto, no ejercieron acción, reduciendo o impidiendo la liberación de conidias del hongo, lo que permitió su propagación.

La presencia de otros patógenos no presentó variación en ningún ensayo, ya que la aplicación de los fungicidas fue tardía y los patógenos ya se encontraban inoculados en el cultivo.

Los diferentes niveles de materia seca con los que se estimó la cosecha, y la aplicación de cal sobre los bulbos durante el curado, no presentaron diferencia en ninguno de los parámetros evaluados.

36

6. RESUMEN

La cebolla es uno de los cultivos del sector hortícola más relevante a escala nacional, debido a su amplia distribución geográfica, superficie, consumo per capita, volumen exportado y destinos de la producción, tanto para consumo fresco como el uso en agroindustria en forma de congelado, deshidratado y pre-picado. La presencia de Apergillus niger, es una de las principales causas de descarte en exportación de cebollas para el consumo fresco, debido principalmente a su aparición tardía y a la producción de micotoxinas. El presente ensayo busca determinar si la aplicación de fungicidas en precosecha de cebolla y la determinación del momento de cosecha, junto a la aplicación de cal en el curado, logran influir en el volumen de descarte que se origina por la presencia de Aspergillus niger en selección de cebollas. Los experimentos se realizaron en la localidad de Polpaico (RM), durante los meses de junio de 2002 a marzo de 2003, sobre un cultivo de cebolla de guarda variedad Grano de Oro, transplantado en septiembre de 2002. El primer ensayo consistió en evaluar el efecto de 4 tratamientos fungicidas aplicados en precosecha, para lo cual se realizó una única aplicación con bomba de espalda a una presión de trabajo de 4 bar con barra de cuatro boquillas de cono lleno dispuestas a 50 cm del eje, con un mojamiento de 400 l/ha, el 19 de febrero de 2003 de los siguientes i.a.: Cobre Quelatizado, Mefenoxam + Mancozeb, Cyprodinil + Fludioxonil, Propamocarb-HCl + Chlorothalonil. El segundo ensayo consistió en evaluar la influencia del estado de madurez de bulbos de cebolla y la aplicación de cal activa (CaO) espolvoreada sobre parte de los bulbos durante el curado en dosis de 100 kg/ha, en el desarrollo de Aspergillus niger. Para ello, se determinó tres momentos de cosecha, con una relación materia seca bulbo/materia seca total de 0,69; 0,82 y 0,93. Las variables evaluadas fueron: incidencia, intensidad de daño, severidad y presencia de patógenos asociados. Los ingredientes activos Cyprodinil + Fludioxonil son los que presentaron un mejor efecto en reducir la intensidad de daño del patógeno en un 19,1%, pero no presentaron mayor efecto en los otros parámetros evaluados, al igual que los restantes tratamientos. Los niveles de materia seca y la aplicación de cal no influyeron en ninguno de los parámetros evaluados.

37

AFIPA. 2002.

7. LITERATURA CITADA

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41

ANEXOS

ANEXO 1. Esquema de distribución espacial parcelas Ensayo 1.

41 ANEXOS ANEXO 1. Esquema de distribución espacial parcelas Ensayo 1.

42

ANEXO 2. Esquema distribución espacial parcelas Ensayo 2.

42 ANEXO 2. Esquema distribución espacial parcelas Ensayo 2.

43

ÍNDICE

1.

INTRODUCCIÓN

1

2.

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

3

2.1

El cultivo

3

2.1.1.

Descripción botánica

3

2.1.2.

Antecedentes de su comercialización

3

2.1.3.

Fases de desarrollo

4

2.1.4.

Requerimientos fotoperiódicos

4

2.1.5.

Cambios bioquímicos durante la maduración del bulbo

5

2.1.6.

Condiciones ambientales que favorecen la brotación

6

2.1.7.

Clasificación agronómica

6

2.1.8.

Parámetros de calidad

7

2.1.9.

Criterios de cosecha

9

2.2

El patógeno moho negro

9

2.2.1.

Agente causal

9

2.2.2.

Especies hospederas

10

2.2.3.

Sintomatología y daños

10

2.2.4.

Epidemiología

12

2.2.5.

Epifitiología

12

2.2.6.

Micotoxinas

13

2.2.7.

Medidas de control

13

3.

MATERIALES Y MÉTODOS

16

3.1

Ubicación de los ensayos

16

3.2

Período de realización de los ensayos

16

44

3.4

3.4.1.

3.4.2.

3.4.3.

3.4.4.

3.5

4.

4.1

4.1.1.

4.1.2.

4.1.3.

4.1.4.

4.2

4.2.1.

4.3

5.

6.

7.

Descripción de los ensayos Ensayo 1 Diseño estadístico Ensayo 2 Diseño estadístico Variables evaluadas

PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS

Evaluación de la efectividad de 4 tratamientos fungicidas en el

desarrollo de

Aspergillus niger en cosecha de cebollas de guarda

Incidencia

Intensidad de daño

Severidad

Presencia de otros patógenos

Evaluación de la influencia del estado de madurez de cebollas

medido como porcentaje de materia seca y la aplicación de cal (CaO) en el desarrollo de Aspergillus niger.

Incidencia, intensidad de daño, severidad y presencia de otros patógenos

Consideraciones finales

CONCLUSIONES

RESUMEN

LITERATURA CITADA

18

18

19

20

21

22

25

25

25

27

28

30

31

31

34

35

36

37