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MAYO DE 2011

LAS MARAVILLAS DE

LA VIDA HUMANA

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TIRADA MEDIA: 39.913.000 PUBLICADA EN 83 IDIOMAS

LAS MARAVILLAS DE LA VIDA HUMANA

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Estamos maravillosamente hechos

Las maravillas del cuerpo humano

Cualidades que nos elevan

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Las mieleras, manjar del desierto

Cuando un hijo

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tiene c ancer

Un libro digno de confianza.

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S eptima parte.

La s eptima potencia

mundial

¿Son sus labios

“vasos preciosos”?

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El punto de vista b ıblico

¿Por qu e son odiados

los disc ıpulos ´

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de Jes us?

22 Siguiendo

la Ruta de los Esclavos

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32

¿Casualidad o dise no?

El sistema de navegaci on

de la tortuga marina

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Los j ovenes preguntan

¿Soy un fracaso?

Observando el mundo

Actividades para la familia

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“¿Arruinar a el hombre

el planeta Tierra?”

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ESTAMOS

MARAVILLOSAMENTE

HECHOS

ESTAMOS MARAVILLOSAMENTE HECHOS C UANDO reflexionamos sobre las capaci- dades extraordinarias de ciertos animales, ¿no

C UANDO reflexionamos sobre las capaci- dades extraordinarias de ciertos animales,

¿no sentimos a veces una punzada de envidia?

Quiz as nos gustar ıa volar como una gaviota,

nadar como un delf ın, ver como un aguila o

correr como una gacela. Ciertamente, los animales poseen dotes

asombrosas. Pero nosotros no nos quedamos

atr as; de hecho, el cuerpo humano es llamado

la m aquina perfecta. Claro est a, nosotros so-

mos mucho m as que una m aquina: poseemos

creatividad, un esp ıritu curioso, imaginaci on e

ingenio. Esas cualidades nos llevan a inventar

m aquinas que hacen posible materializar casi todo lo que se nos ocurra. Por eso podemos volar, excediendo incluso la velocidad del so- nido; surcar vastos mares navegando sobre la superficie del agua o por debajo de ella; pe-

netrar con nuestros ojos hasta 14.000 millones

de a nos luz en el espacio; observar detallada-

mente la c elula, y desarrollar nuevas medici-

nas, terapias y t ecnicas para el diagn ostico y

tratamiento de las enfermedades. Aun con muy poca o ninguna ayuda exter-

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na, las personas con buena salud y entrena-

miento logran cosas asombrosas. En los Jue-

gos Ol ımpicos, por ejemplo, contemplamos

extasiados la destreza, el arte, la creatividad y

la gracia con que gimnastas, clavadistas, pa- tinadores sobre hielo, esquiadores y otros de-

portistas realizan sus haza nas. ¿Apreciamos los dones que poseemos

como humanos? De acuerdo, no seremos de-

portistas ol ımpicos, pero tenemos muchos ta-

lentos por los cuales estar agradecidos. Por tal

motivo, un escritor b ıblico cant o a Dios con

estas palabras: “Te elogiar e porque de mane-

ra que inspira temor estoy maravillosamente hecho” (Salmo 139:14). Lo invitamos a me-

ditar sobre esta declaraci on mientras lee los

art ıculos que siguen, donde analizaremos con

m as detalle algunas de las maravillas del cuer-

po humano, as ı como otras caracter ısticas a un

m as admirables que nos hacen seres unicos.

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Los lectores interesados en la cuesti on de la creaci on fren-

te a la evoluci on disfrutar an leyendo los folletos ¿Es la vida

obra de un Creador? y El origen de la vida. Cinco cuestiones dig-

nas de an alisis. Se pueden pedir a los testigos de Jehov a de su

localidad o a los editores de esta revista.

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DISE NADOS PARA AHORRAR ENERG IA ´

˜

´ ´ ´ ´ ´ ´ DISE NADOS PARA AHORRAR ENERG IA ´ ˜ La postura

La postura erecta propia del g enero humano es muy eficiente en t erminos energ eti-

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cos, pues mantener la alineaci on vertical del cuerpo requiere poca actividad muscular.

De hecho, cuando estamos de pie “solo gastamos un 7% m as de energ ıa

´

´ que cuando

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estamos acostados”, dice el neurocient ıfico

John R. Skoyles. Seg un el, un perro gasta

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un 70% m as de energ ıa ´ cuando est a sobre sus cuatro patas que cuando est a echado.

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as de energ ıa ´ cuando est a sobre sus cuatro patas que cuando est a
ci veh ıculo para transmitir calidez y afecto. ¿A qu e se debe que la

ci

veh ıculo para transmitir calidez y afecto.

¿A qu e se debe que la mano sea un organo tan

pr actico, expresivo y sensitivo? Las razones son

numerosas. He aqu ı cuatro.

1. Nuestras dos manos contienen un total de

m

cuarta parte del conjunto de huesos del cuerpo. El intrincado ensamblaje de sus partes —huesos, articulaciones y ligamentos— confiere a la mano

una incre ıble flexibilidad.

La mano humana est a provista de un pul-

gar que se opone a los otros dedos y cuya articu-

laci on es en silla de montar (ingenioso dise no en

el que dos superficies con forma de silla de mon-

tar encajan formando angulos rectos). Este tipo

de articulaci on, junto con los m usculos y otros

tejidos de la zona, otorgan al pulgar una flexibi-

lidad y fuerza notables.

Tres juegos de m usculos controlan la

mano. Los dos m as fuertes —extensores y flexo-

res— se originan en el antebrazo y act uan sobre

los dedos mediante tendones. Imag ınese lo abul-

tada y poco eficiente que ser ıa la mano si estos

m

cer juego, mucho m as peque no, est a situado en

la mano y permite a los dedos realizar movi-

mientos de gran precisi on.

on ´ sobre el mundo exterior y constituyen un

LAS MARAVILLAS DEL CUERPO HUMANO

exterior y constituyen un LAS MARAVILLAS DEL CUERPO HUMANO E L CUERPO humano es extraordinariamen- te

E L CUERPO humano es extraordinariamen-

te vers atil. No hay animal que tenga toda la

gama de capacidades que posee el hombre. Una

de las razones de tal versatilidad es nuestra pos-

tura erecta, que adem as de ampliarnos el campo

visual, nos libera los brazos y las manos para eje-

cutar infinidad de tareas. ¡Imag ınese cu antas co-

sas dejar ıamos de hacer si tuvi eramos que andar

a cuatro patas!

Otra ventaja de los humanos es el complej ı-

simo sistema sensorial con que se nos ha do-

tado, que ser a el tema central de este art ıculo.

Incluidos en el est an las manos, los o ıdos, los

ojos y, por supuesto, nuestro excepcional cere-

bro. Analic emoslos uno a uno.

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as ´ de cincuenta huesos, lo que equivale a una

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usculos ´ estuvieran localizados en ella. El ter-

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La mano

Nuestras manos son instrumentos muy bellos

y

mos enhebrar una aguja o blandir un hacha, pin-

tar un retrato o tocar el piano. Adem as, son su-

mamente sensitivas. Con solo un roce podemos

saber si lo que tocamos es pelaje, piel, metal, pa- pel, madera o agua. En efecto, las manos son

mucho m as que simples utensilios para agarrar

y manejar cosas: nos proporcionan informa-

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de una precisi on asombrosa. Con ellas pode-

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4. Los dedos son sensores vivos. En la pun-

ta se ubican aproximadamente dos mil quinien-

tos receptores por cent ımetro cuadrado (la sexta

parte de una pulgada cuadrada). Adem as, exis-

ten diversos tipos de receptores, cada uno con

una funci on particular, que nos permiten per-

cibir texturas, temperatura, humedad, vibracio-

nes, presi on y dolor. El dedo humano es el sen-

sor t actil m as fino de cuantos se conocen.

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Esta publicaci on se distribuye como parte de una obra mundial de

que se sostiene con donativos. ´ Prohibida su venta.

se han tomado

de la versi on en lenguaje moderno Traducci on del Nuevo Mundo de

las Santas Escrituras (con referencias).

Awake! (ISSN 0005-237X) is published monthly by Watchtower Bi-

ble and Tract Society of New York, Inc.; M. H. Larson, President;

G. F. Simonis, Secretary-Treasurer; 25 Columbia Heights, Brooklyn, NY

11201-2483, and by Watch Tower Bible and Tract Society of Canada,

PO Box 4100, Georgetown, ON L7G 4Y4. Periodicals Postage Paid at

Brooklyn, N.Y., and at additional mailing offices. POSTMASTER:

Send address changes to Awake!, 1000 Red Mills Road, Wallkill,

NY 12589-3299. 2011 Watch Tower Bible and Tract Society

of Pennsylvania. Todos los derechos reservados. Printed in Canada.

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educaci on b ıblica ´

ESTA REVISTA SE PUBLICA con el fin de instruir a toda la familia.

Muestra c omo hacer frente a los problemas de nuestro tiempo, presenta

noticias de actualidad, habla acerca de las gentes de otros lugares,

´

analiza temas de religi on y ciencia. Pero va m as all a. Sondea el

trasfondo de los acontecimientos actuales e indica cu al es su verdadero

significado, aunque siempre mantiene una postura neutral en lo que

´

respecta a la pol ıtica ´ y no favorece a unas razas sobre otras. M as

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importante a un: esta revista fomenta confianza en la promesa del Creador

de establecer un nuevo mundo pac ıfico ´ y seguro que pronto reemplazar a

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al sistema de cosas actual caracterizado por la maldad y la rebeli on.

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A menos que se indique lo contrario, las citas b ıblicas

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Articulaci on

en silla

de montar

´

Control

muscular

Huesos

complejos

El o ıdo ´

Si bien es cierto que algunos animales pueden

percibir frecuencias sonoras por encima del ran-

go audible para el hombre, el o ıdo y el cerebro

humanos hacen una combinaci on formidable,

seg un dicen los entendidos. El sentido del o ıdo

nos permite percibir el tono, timbre e intensi-

dad de un sonido, as ı como su direcci on y ori-

gen. El rango normal de audici on humana es

de 20 a 20.000 hercios (Hz), o ciclos de oscila- ciones sonoras por segundo, dentro del cual la franja de mayor sensibilidad se ubica entre los

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1.000 y 5.000 Hz. Adem as, somos capaces de re- conocer una diferencia de un solo hercio, diga- mos, de 440 a 441.

La sensibilidad de este organo es tal que pue-

de captar sonidos incluso cuando la vibraci on

del aire hace desplazar la membrana del t ım-

pano una distancia inferior al di ametro de un

atomo. Seg un un curso universitario sobre audi-

ci on, “el sistema auditivo humano est a pr oximo

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Tacto

sensitivo

est a pr oximo ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ Tacto sensitivo

¿A qu

de la mano?

e ´ se debe la versatilidad

a los l ımites f ısicos te oricos de sensibilidad. [ ]

Una mayor sensibilidad al sonido nos servir ıa

de muy poco, pues lo unico que oir ıamos ser ıa

un ‘silbido’” como consecuencia del movimien-

to aleatorio de los atomos y mol eculas del aire.

Las vibraciones del t ımpano son amplificadas

de forma mec anica por un sistema de palancas

y transmitidas al o ıdo interno por una cadena de

huesecillos conocidos como martillo, yunque y

estribo. ¿Y si de repente se produce un sonido

ensordecedor? El o ıdo cuenta con un mecanis-

mo de protecci on incorporado, en forma de ac-

ci on muscular, que ajusta la cadena de huese-

cillos para disminuir la fuerza del sonido. Aun

as ı, el o ıdo no est a hecho para soportar ruidos

fuertes y prolongados, y puede sufrir lesiones

permanentes; de ah ı la importancia de cuidar

este maravilloso don de nuestro Creador (Salmo

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139:14).

El sistema auditivo tambi en nos permite loca-

lizar la procedencia de los sonidos. El secreto

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Idiomas: afrik aans, alban es, alem an, am arico, arabe, arme-

nio, bislama, b ulgaro, cebuano, checo, chichewa, chino ´ simplifica-

chitonga, ci-

do, chino tradicional (grabaci on solo en mandar ın),

bemba, cingal es, coreano, croata, dan es, eslovaco, esloveno,

espa nol, estonio, ew e, finland es, fiyiano, franc es, georgiano,

griego, gujarati, hebreo, hiligaynon, hindi, holand es, h ungaro,

igbo, ilocano, indonesio, ingl es, island es, italiano, japon es,

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kannada, kiniaruanda, kirgu ıs, ´ kirundi, let on, lingala, lituano, macedo-

nio, malay alam, malgache, malt es, myanmar, noruego, panjab ı, ´

polaco, portugu es, rarotongu es, rumano, ruso, samoano, sepedi, serbio, sesoto, shona, silozi, suajili, sueco, tagalo, tai, ta-

mil, tok pisin, tongano, tsonga, tsuana, turco, ucraniano, urdu, viet-

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namita, xhosa, yoruba, zul u

Tambi en disponible en CD.

Tambi en disponible en CD-ROM (formato MP3).

Tambi en disponible en grabaci on de audio en www.jw.org.

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¿Desea obtener m as informaci on o recibir en su

ıblicas ´ gratuitas? Escriba a Testigos de

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hogar clases b

Jehov a a una de las direcciones indicadas abajo. Encontrar a la

lista completa de direcciones en www.watchtower.org/address.

Argentina: Casilla 83 (Suc. 27B), C1427WAB Cdad. Aut. de Buenos Aires.

Canad a: PO Box 4100, Georgetown, ON L7G 4Y4. Chile: Casilla 267, Puente Alto.

Colombia: Apartado 85058, Bogot a. Dominicana, Rep.: Apartado 1742, San-

to Domingo. Ecuador: Casilla 09-01-1334, Guayaquil. Estados Unidos: 25 Co-

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lumbia Heights, Brooklyn, NY 11201-2483. M exico: Apartado Postal 895, 06002

M exico, D.F. Per u: Apartado 18 -1055, Lima 18. Puerto Rico: PO Box 3980,

Guaynabo, PR 00970. Venezuela: Apartado 20.364, Caracas, DC 1020A.

¡Despertad! Mayo de 2011 5

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radica en varios factores, entre ellos la forma de

concha de la oreja, sus pliegues, la distancia a la

que est a colocada una oreja de la otra y la genia-

lidad del cerebro para hacer c alculos. Si se de-

tecta una m ınima diferencia de intensidad en el

sonido que percibe un o ıdo con respecto al otro,

o

cia de tan solo treinta millon esimas de segundo,

el cerebro har a que los ojos se dirijan r apida-

mente al lugar de donde proviene el sonido.

Imag ınese lo que ser ıa realizar todas esas

operaciones de manera consciente. Para ello

tendr ıamos que utilizar unas matem aticas muy

avanzadas, y hacerlo a la velocidad del rayo.

Si un ingeniero dise nara un sistema de audici on

si el sonido llega a cada o ıdo con una diferen-

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que se acercara, siquiera remotamente, al que

nos dio el Creador, ser ıa objeto de m ultiples ho-

nores. Ahora bien, ¿cu antas veces escuchamos

a

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la gente atribuir a Dios el m erito por sus asom-

brosas obras? (Romanos 1:20.)

El ojo

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´

En opini on de los investigadores, la gente con

buena vista recibe un 80% de su informaci on so-

bre el mundo a trav es de los ojos. Trabajando en

combinaci on con el cerebro, los ojos nos permi-

ten ver a todo color, seguir el movimiento de los

objetos y las im agenes sin interrupci on, recono-

cer patrones y formas, y ver en tres dimensiones;

asimismo, posibilitan la visi on en ambientes con

distinta intensidad luminosa.

Intervienen en esto ultimo mecanismos com-

plementarios. Por ejemplo, el di ametro de la pu-

pila puede dilatarse de 1,5 a 8 mil ımetros (0,06 a

0,3 pulgadas), dando por resultado un aumento

de hasta treinta veces en la cantidad de luz que penetra en el ojo. Los rayos pasan luego al cris- talino, que los enfoca en la retina, concentrando

la energ ıa luminosa por un factor de 100.000 ve-

ces, por lo cual nunca se debe mirar el Sol direc-

tamente.

En la retina, a su vez, hay presentes dos tipos de fotorreceptores: los conos (aproximadamen- te 6.000.000), gracias a los cuales percibimos

los colores y vemos im agenes de alta resoluci on,

y los bastones (de 120 a 140 millones) —con una

sensibilidad m as de mil veces mayor que la de

los conos—, que nos ayudan a ver con poca luz.

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En condiciones optimas, un bast on es capaz de

captar un solo fot on, o part ıcula elemental de la

luz.

Otro mecanismo de adaptaci on es el de las

neuronas retinales vinculadas a los conos y bas-

tones. Estas se adaptan “en segundos y pueden

incrementar la visi on nocturna por un factor

de 10 o m as —explica la Asociaci on Americana

de Optometr ıa—. La adaptaci on neural es como

tener en una c amara pel ıculas de baja sensibili-

dad y de alta sensibilidad para usarlas simult a-

neamente”.

Los ingenieros construyen c amaras, esc ane-

res y computadoras, as ı como programas infor-

m aticos compatibles; no obstante, el grado de

integraci on y complejidad que alcanzan es infi-

nitamente inferior al de nuestro sistema senso-

rial. Pregunt emonos entonces: “¿Es l ogico atri-

buir al ciego azar nuestro sistema sensorial infinitamente superior, como hacen los evolu-

cionistas?”. Un antiguo siervo de Dios llamado

Job sab ıa muy poco acerca del cuerpo humano

en comparaci on con lo que hoy sabemos, pese a

lo cual se sinti o movido a decir a Dios: “Tus pro-

pias manos me han dado forma” (Job 10:8).

El cerebro

El cerebro descifra con pasmosa eficacia el

raudal de se nales que le env ıan los organos de

los sentidos a trav es de los nervios; adem as,

vincula dichas se nales con los datos almacena-

dos en la memoria. Esta es la raz on por la que

un determinado olor puede hacer que el cere-

bro recupere un suceso olvidado hace mucho

tiempo. Y cuando vemos solo una peque na par-

te de una imagen conocida, digamos la punta

de la cola del gato de casa, el cerebro suple lo

que falta para que sepamos que el animal est a

cerca.

Naturalmente, nuestro cerebro no vino pro-

gramado de antemano con im agenes de gatos, el

aroma de una rosa, el sonido del agua que corre

o la sensaci on del pelaje de un animal: todo ello

son cosas que tuvo que aprender por asociaci on.

As ı lo comprueban las observaciones de perso-

nas que han nacido ciegas y despu es adquirie-

ron la vista, quiz as con una operaci on. Como

no hab ıan visto nada, su cerebro tuvo que apren-

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der a interpretar el aluvi on de se nales visuales que recib ıa. ¿Qu e

der a interpretar el aluvi on de se nales visuales

que recib ıa. ¿Qu e demuestran los resultados?

Estas personas aprenden r apido a distinguir

los colores, el movimiento y las formas sencillas;

pero a partir de ese momento, el progreso var ıa.

Los ni nos, en especial los m as peque nos, siguen

aprendiendo muy bien. No as ı los adultos; por

ejemplo, su capacidad para reconocer los ros-

tros permanece bastante reducida. Y, desgracia-

damente, una caracter ıstica com un de los adul-

tos “curados” es la “euforia inicial seguida de

desencanto y desorientaci on luego que empie-

zan a ver, lo que a menudo da paso a una gra-

ve depresi on”, informa el Laboratorio Koch, del

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˜

valent ıa y el amor. ¿Se ha preguntado por qu e

los seres humanos poseemos la capacidad de

manifestar dichas cualidades en un grado desco- nocido para los animales? Por cierto, la exis-

tencia de estas caracter ısticas plantea un serio

problema para quienes intentan probar que el

hombre no es m as que un animal altamente evo-

lucionado.

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NUESTRO MARAVILLOSO CEREBRO

¿C omo ´ siente, oye, ve y huele el cerebro?

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est an perplejos. “Su cerebro

´

Los cient ıficos

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no da pistas sobre c omo ve usted las pala-

bras que ´ est a leyendo en este momento”,

dijo el f ısico

´

Gerald L. Schroeder.

Tambi en a nadi o: “Las revelaciones sobre el funcionamiento del cerebro, cuya compleji-

´

˜

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dad era antes inimaginable, han puesto en

tela de juicio la teor ıa ´ simplista de la evolu-

ci on fortuita de la vida. [ Estoy seguro de

]

que si Darwin hubiera conocido la sabidur ıa ´ escondida en la vida, habr ıa ´ propuesto una

teor ıa ´ del todo distinta”.

´

´ Lo anterior nos ayuda a comprender mejor ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´
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Lo anterior nos ayuda a comprender mejor
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Instituto de Tecnolog ıa de California.

la magnitud de las curaciones que efectu o Jesu-

cristo durante su ministerio terrenal. El no solo

les abri o los ojos a los ciegos y los o ıdos a los

sordos, sino que hizo que pudieran reconocer

los objetos y sonidos a su alrededor. Del mismo

modo, los mudos a quienes les desat o la lengua

hablaron normalmente, algo asombroso sobre

todo en el caso de quienes hab ıan nacido con esa discapacidad (Mateo 15:30; Marcos 8:22-25;

Lucas 7:21, 22). Y podemos estar seguros de que

ninguno de los ciegos sanados por Jes us cay o en

depresi on. Es m as, uno de ellos tuvo el valor de

defenderlo ante sus enemigos religiosos con es-

tas palabras: “Desde la antig uedad jam as se ha

o ıdo que alguien abriera los ojos a uno que hu-

biera nacido ciego. Si este hombre no fuera de

Dios, no podr ıa hacer nada” (Juan 9:1-38).

En el siguiente art ıculo examinaremos algu- nas de nuestras cualidades interiores, como la

El cerebro

interpreta las

se nales que le

env ıan los organos

de los sentidos y las vincula con los datos almacenados en la memoria

interpreta las se nales que le env ıan los organos de los sentidos y las vincula
interpreta las se nales que le env ıan los organos de los sentidos y las vincula
interpreta las se nales que le env ıan los organos de los sentidos y las vincula
CUALIDADES QUE NOS ELEVAN U N OBRERO de la construcci on, de 50 a nos,
CUALIDADES QUE NOS ELEVAN U N OBRERO de la construcci on, de 50 a nos,

CUALIDADES QUE NOS ELEVAN

U N OBRERO de la construcci on, de

50 a nos, estaba esperando el metro en una

estaci on de Nueva York, cuando un joven tro-

pez o en el borde del and en y cay o sobre las

v ıas. Justo en ese momento se acercaba un

tren. Tomando una decisi on en fracci on de se-

gundos, el hombre se lanz o sobre el joven y lo

cubri o con su cuerpo mientras el tren pasaba

por encima de ambos sin herirlos.

Durante la epoca nazi, los testigos de Jeho-

v a de Europa se negaron a hacer el saludo

¡Heil Hitler! porque el t ermino alem an heil sig-

nifica “salvaci on”. Cre ıan firmemente que Je-

sucristo era su Salvador y que “no hay salva-

ci on en ning un otro” (Hechos 4:12). Por no querer idolatrar a Hitler, muchos fueron

arrancados de sus hogares y recluidos en cam-

pos de concentraci on, donde continuaron fie- les a sus principios cristianos. Estos ejemplos muestran que una persona puede anteponer el bienestar ajeno —hasta el de un completo desconocido— al propio, y anteponer sus principios a la libertad perso- nal. ¿Armoniza este comportamiento con la idea de que somos simplemente animales evo- lucionados? ¿O denota que somos una crea-

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Disfrutamos de muchas cosas bellas y agradables que no son esenciales para la vida

cosas bellas y agradables que no son esenciales para la vida ci on superior? Pi enselo

ci on superior? Pi enselo mientras se plantea las

siguientes preguntas:

˘

interno del bien y del mal?

˘

llas de la creaci on?

¿Por qu e nos atraen la m usica, la pintura, la

poes ıa y otras manifestaciones del arte si, des-

pu es de todo, no son esenciales para la super-

˘

¿Por qu e tenemos una conciencia, o sentido

´

´

´

¿Por qu e nos asombramos ante las maravi-

´

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´

vivencia?

˘

ras la gente desea tener comuni on con un ser

superior?

˘ ¿Por qu e le buscamos sentido a la vida?

˘ Cuando alguien muere, ¿por qu e participa-

mos en ceremonias y rituales?

˘

¿Y por qu e es casi universal la creencia en la

vida despu es de la muerte? ¿Es el deseo innato

de vivir eternamente una broma de la evoluci on?

¿Por qu e pr acticamente en todas las cultu-

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D onde hallar las respuestas

´

Las respuestas m as l ogicas a estos interro-

gantes se hallan en el texto sagrado de mayor

circulaci on en el mundo: la Biblia. Veamos qu e

dice sobre los siguientes asuntos:

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´

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circulaci on en el mundo: la Biblia. Veamos qu e dice sobre los siguientes asuntos: ´
La naturaleza humana. El hombre fue crea- do “a la imagen de Dios”, lo que
La naturaleza humana. El hombre fue crea- do “a la imagen de Dios”, lo que

La naturaleza humana. El hombre fue crea-

do “a la imagen de Dios”, lo que significa que

tiene el potencial para manifestar las cualida-

des de su Creador (G enesis 1:27). As ı pues, el

primer hombre fue un “hijo de Dios” (Lucas

3:38).

Nuestra necesidad de amar y ser amados.

“Dios es amor”, dice 1 Juan 4:8. Porque fui- mos formados a imagen de Dios, necesitamos amor desde que nacemos hasta que morimos.

Si “no tengo amor, nada soy”, escribi o el ap os-

tol Pablo (1 Corintios 13:2). Tambi en dijo:

“H aganse imitadores de Dios, como hijos

amados” (Efesios 5:1).

Nuestra necesidad espiritual. “No de pan so-

lamente debe vivir el hombre, sino de toda

expresi on que sale de la boca de Jehov a.” (Ma-

teo 4:4.) Las expresiones de Dios, recogidas

en la Biblia, revelan su personalidad y la inten-

ci on con que nos cre o. Es imposible aspirar a

´

´

´

´

´

´

´

´

´

´

una vida con sentido estando en ignorancia es- piritual.

´ una vida con sentido estando en ignorancia es- piritual. Adem as de agua y comida,

Adem as de agua y comida,

los seres humanos necesitamos

´

´

la gu ıa de nuestro Creador

e ´ morimos. “El salario que el pecado

paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna.” (Romanos 6:23.) Pecado es todo

aquello que no se conforma a las normas divi-

nas de car acter moral y espiritual. Pero Dios se

propone acabar con el pecado, elevar a la per-

fecci on a todos lo que lo amen y obedezcan,

y concederles vida eterna en el Para ıso en la

Tierra (Salmo 37:10, 11, 29; Lucas 23:43).

¿Le gustar ıa vivir la vida a plenitud, quiz as

descubriendo talentos que nunca se imagin o

que ten ıa? ¿Quisiera aprender m as acerca del

Creador y del estupendo prop osito que el tie- ne para usted? Entonces, lo invitamos a exa- minar la Biblia, la fuente de la verdad espiri-

tual. No hay otra empresa en la vida que pueda proporcionarle mayor felicidad, ahora y en el futuro (Mateo 5:3; Juan 17:3).

Por qu

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´

NECESITAMOS AMOR DESDE LA CUNA

´

´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ NECESITAMOS AMOR DESDE LA CUNA ´ “La
´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ NECESITAMOS AMOR DESDE LA CUNA ´ “La

“La estimulaci on y el amor son ´ cosas esenciales para el ce-

rebro infantil”, asegura el cient ıfico

Gerald L. Schroeder. Por eso es

dado

tan importante que los padres sigan el mandamiento b ıblico, ´ a las madres en especial, de amar a sus hijos (Tito 2:4).

¡Despertad! Mayo de 2011 9

Lasmieleras manjar del desierto Y UMINIYA, nuestra amiga aborigen, quiere revelar- nos uno de sus
Lasmieleras
manjar del desierto
Y UMINIYA, nuestra amiga aborigen, quiere revelar-
nos uno de sus secretos del desierto. Nos lleva a una
´
zona de matorral arido al norte de Alice Springs, en el
´
´
centro de Australia. All ı, debajo de los arboles de mulga
´
(especie de acacia), examina con atenci on el suelo areno-
´
´
so y esp ıa a las diminutas criaturas que nos conducir an a
una dulce recompensa: las hormigas mieleras.
´
´
Escarba en ergicamente siguiendo los t uneles que las
hormigas han construido en lo profundo del suelo areno-
´
so. En poco rato, el hoyo tiene m as de un metro (tres pies)
´
de hondo, y su di ametro permite a una persona sentarse.
´
“Las hormigas de miel se pueden sacar en cualquier epo-
˜
ca del a no, pero es mejor hacerlo en invierno porque en
verano hace demasiado calor”, dice desde abajo. Nos que-
´
´
damos mir andola mientras observa con ojo diestro los t u-
´
neles expuestos. “Hay que saber cu al seguir”, explica.
Yuminiya encuentra enseguida el nido. En su interior
´
hay por lo menos veinte hormigas mel ıferas con el abdo-
´

men tan dilatado como una uva, lleno de un l ıquido de

color ambarino. Est an suspendidas del techo, incapaces

´

10 ¡Despertad! Mayo de 2011

una uva, lleno de un l ıquido de color ambarino. Est an suspendidas del techo, incapaces

M Gillam/photographersdirect.com;

fotostock

11: 10 y 11, Wayne arriba: Lynch/age

P p aginas

agina

´ ´

A lo largo de la vida de las repletas, que suele ex-

tenderse por algunos meses, su cavidad abdomi- nal puede vaciarse y llenarse varias veces.

Las repletas llevan vidas sedentarias pero se-

guras bajo tierra, donde est an al abrigo de las

sequ ıas, el calor y los insectos depredadores.

En este oscuro mundo subterr aneo se protegen

de hongos y bacterias embadurn andose el cuer-

´

protegen de hongos y bacterias embadurn andose el cuer- ´ ´ ´ ´ ´ gl andula

´

´

´

de hongos y bacterias embadurn andose el cuer- ´ ´ ´ ´ ´ gl andula especial.
de hongos y bacterias embadurn andose el cuer- ´ ´ ´ ´ ´ gl andula especial.
de hongos y bacterias embadurn andose el cuer- ´ ´ ´ ´ ´ gl andula especial.
´ gl andula especial. ´ ´ la ´ A ´ ´ ´ ´ a ´
´
gl andula especial.
´
´
la
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A
´
´
´
´
a
´

po con un fluido antibi otico secretado por una

´

¿De d onde viene la “miel”? En la base de la ca-

dena alimentaria, por as ı decirlo, se encuentran

´

savia y el n ectar de las acacias. En el siguiente

nivel se sit uan los afidos o pulgones, peque nos

´

˜

insectos que se nutren de estos jugos naturales.

su vez, las hormigas obreras orde nan a los pul-

˜

gones, aliger andolos un poco del exceso del l ı-

´

quido azucarado, llamado miel de roc ıo, aunque

´

ellas tambi en recolectan n ectar directamente de

´

los arboles. Por ultimo, las obreras alimentan

las repletas con el l ıquido que han recogido.

´

´

Y,

nales de las repletas son pocos debido a su inac-

tividad, la mayor parte de la miel de roc ıo termi-

na en el “banco de miel”.

¿Y los pulgones? ¿Son los perdedores en este

tipo de relaci on? En absoluto. Para empezar, las

hormigas les dejan suficiente n ectar; adem as, los

protegen contra los par asitos y los depredado-

res. De modo que tanto las hormigas como los

pulgones obtienen beneficio de esta asociaci on

simbi otica llamada mutualismo. “Vete donde la hormiga [ —dice la Biblia—;

¡claro est a!, como los requerimientos nutricio-

El dilatado abdomen

de la hormiga mielera est a

´

´

repleto de dulce n ectar

´

´

´

de moverse a causa de sus hinchados vientres.

´

´

´

´

´

En cuesti on de minutos, nuestra amiga recolecta

m as de cien de diferentes c amaras. “La miel de

estas hormigas —dice— es uno de los alimentos

m as dulces que obtenemos del monte.”

´

´

]

Frascos de miel vivientes

La actividad de las mieleras es una de las ma-

yores curiosidades en el mundo de las hormigas,

constituido por m as de diez mil especies. A dife-

rencia de las abejas, que almacenan la miel en pa-

nales, estas alojan el n ectar dentro de los cuerpos

vivos de obreras denominadas repletas. La colo-

nia depende de estos “frascos de miel” vivientes

durante las epocas de escasez.

Para depositar o extraer alimento, la hormiga

da la contrase na correcta tocando con sus ante-

nas las antenas de su hermana repleta. Esta abre

la boca y destapa el “frasco de miel”. Una v alvu-

la especial en el est omago, compuesta de cuatro

´

´

´

˜

´

´

pliegues, regula la entrada y salida del l ıquido.

´

mira sus caminos y hazte sabio. Aunque no tie- ne comandante, oficial ni gobernante, prepara su

alimento aun en el verano; ha recogido su abas-

tecimiento de alimento aun en la siega.” (Pro-

verbios 6:6-8.) ¡Qu e ciertas son estas palabras!

Las hormigas son verdaderos modelos de coo-

peraci on, avanzada organizaci on y laboriosidad.

¡Y qu e fascinante es la capacidad de estos recios

habitantes del desierto para producir tan dulce

manjar en un lugar tan inh ospito!

´

´

´

´

´

C.4.38.600.3.oveja.Una2.vaca.Una1.

31Y30AGINAS

PLASDESOLUCIONES

´

Cuando un hijo

tiene c ancer

´

´

“Me invadi o la desesperanza.

Me pareci o que el suelo se hund ıa ´

´

bajo mis pies. Empec e a afligirme como ´ si mi hijita ya hubiera muerto.”

(Ja ılton,

´

al enterarse de que su hija

ten ıa ´ c ancer)

´

D ESCUBRIR que un hijo tiene c ancer es

una experiencia desconcertante e incluso

aterradora. ¿Con qu e frecuencia sucede? Se-

g un la Uni on Internacional Contra el C ancer,

aunque “los c anceres infantiles representan

un bajo porcentaje del total de los c anceres,

cada a no m as de 160.000 menores en el mun-

do se enfrentan a esta enfermedad, la cual

constituye, despu es de los accidentes, la se-

gunda causa m as importante de mortalidad in-

fantil en los pa ıses desarrollados”. En Brasil,

por ejemplo, se informa que “el n umero de

nuevos casos de c ancer infantil se estima en

´

´

´

´

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´

˜

´

´

´

´

´

´

9.000 cada a no”, seg un datos del Instituto Na-

cional de C ancer.

Cuando se trata de un ni no, esta enferme-

dad asesta “un duro golpe a todos los miem-

bros de la familia sin excepci on”, dice el libro

´

˜

´

˜

´

`

A margem do leito—A m ae e o c ancer infantil

(La madre en la cabecera del lecho de un hijo

con c ancer). El diagn ostico, por lo regular, va

seguido de una operaci on y de sesiones de qui-

mioterapia o radioterapia —o ambas— con sus desagradables efectos secundarios. A los pa- dres, esto les supone un trauma que les causa

sentimientos de temor, tristeza, culpa, ira y ne-

gaci on. ¿C omo enfrentar tan doloroso trance?

Una importante fuente de consuelo son los

m edicos bondadosos y comprensivos. “Ellos

pueden decir cosas que sean animadoras, o ex- plicar y prever determinados efectos secunda-

rios, contribuyendo as ı a que la experiencia

sea menos traum atica”, comenta un m edico

de Nueva York que ha atendido a muchos pa-

cientes de c ancer. Otros padres que han pasa-

do por lo mismo tambi en pueden aportar mu-

cho consuelo. Con esto presente, ¡Despertad!

entrevist o a cinco de ellos que viven en Brasil.

eia. ´ “Supimos que nuestra hija

padec ıa leucemia linfobl astica aguda cuando

´

´

˜

ˆ

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´

˘ Ja ılton ´

´

y N

´

ten ıa dos a nos y medio.”

´

˜

¿Cu anto tiempo dur o el tratamiento?

´

´

“La quimioterapia dur o casi dos a nos y me-

´

˜

dio.”

´

¿Cu ales fueron los efectos secundarios?

“Vomitaba mucho, se le cay o el pelo y se le

oscureci o el esmalte de los dientes. Adem as,

contrajo neumon ıa en tres ocasiones.”

´

´

´

´

¿Qu e sentimientos les produjo verla as ı? ´

´

“Al principio nos dio p anico; pero cuando

notamos una mejor ıa en su salud, confiamos

en que se curar ıa. Ahora va a cumplir nueve

a nos.”

´

´

´

˜

¿Qu e les ayud o a superar esta terrible expe-

´

´

riencia?

“Sin duda, fue la confianza en Jehov a Dios,

quien nos consol o en toda nuestra tribulaci on,

como dice la Biblia en 2 Corintios 1:3, 4. Tam-

´

´

´

N eia, Sthefany y Ja ılton ´ ´ Luiz, Aline y Fabiana Aline y Rosimeri

N eia, Sthefany y Ja ılton

´

´

Luiz, Aline y Fabiana

N eia, Sthefany y Ja ılton ´ ´ Luiz, Aline y Fabiana Aline y Rosimeri bi
N eia, Sthefany y Ja ılton ´ ´ Luiz, Aline y Fabiana Aline y Rosimeri bi

Aline y Rosimeri

bi en contamos con el apoyo extraordinario de

nuestros hermanos cristianos. Nos escrib ıan

cartas de animo, nos llamaban, oraban con no-

sotros y por nosotros, y hasta nos prestaron

ayuda econ omica. Cuando la ni na tuvo que ser transferida a un hospital en otro estado, los Testigos nos proporcionaron hospedaje y se turnaron para llevarnos al hospital. No hay palabras que puedan expresar nuestra gratitud por todo el apoyo que recibimos.”

˘ Luiz y Fabiana. “En 1992 nos enteramos

de que nuestra hija ten ıa un tipo de c an-

cer de ovario raro y muy maligno. Ella ten ıa

´

´

´

´

˜

´

´

´

˜

11 a nos.”

¿Cu al fue su primera reacci on?

´

´

“Negarlo. No pod ıamos aceptar que nues-

´

tra hija tuviera c ancer.”

´

¿A qu e tratamiento se someti o a la ni na?

´

´

˜

“La operaron y le aplicaron quimioterapia.

Los efectos del tratamiento nos agotaron f ısi-

ca y emocionalmente. Dos veces contrajo neu-

mon ıa, y la ultima vez casi se muere. Tambi en

le bajaron las plaquetas, por lo que ten ıa he-

morragias espont aneas por la nariz y sangraba

por los poros de la piel. Se utilizaron medica-

mentos para mitigar esta reacci on.”

´

´

´

´

´

´

´

¿Cu anto tiempo dur o el tratamiento?

´

´

“Unos seis meses, desde la biopsia inicial

hasta el ultimo ciclo de quimioterapia.”

´

¿C omo reaccion o su hija ante el diagn ostico

´

´

´

y el tratamiento?

“Al principio no entend ıa lo que estaba pa-

sando. El m edico le dijo que ten ıa ‘una bo-

lita en el est omago que hab ıa que sacar’. Fi-

nalmente, comprendi o que la situaci on era

´

´

´

´

´

´

´

Vers ıculos ´

reconfortantes

b ıblicos ´

˜

“No se angustien por el ma nana,

el cual tendr a sus propios afanes. Cada

d ıa ´ tiene ya sus problemas.” (Mateo 6:34,

´

´

Versi on Popular.)

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro

Se nor Jesucristo, el Padre de tiernas mi-

sericordias y el Dios de todo consuelo,

que nos consuela en toda nuestra tribu-

˜

´

laci on.” (2 Corintios 1:3, 4.)

“No se inquieten por cosa alguna,

´

sino que en todo, por oraci on y ruego jun-

to con acci on de gracias, dense a conocer

sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que

´

supera a todo pensamiento guardar a sus

corazones y sus facultades mentales me-

´

´

diante Cristo Jes us.” (Filipenses 4:6, 7.)

“Ech[e]n sobre [Dios] toda su inquietud,

porque el se interesa por ustedes.” (1 Pe-

dro 5:7.)

´

bastante grave. ‘Papi, ¿tengo c ancer?’, pregun-

t o. Me vi en aprietos para encontrar la res-

puesta apropiada.”

´

´

¿C omo les afect o el sufrimiento de su hija?

´

´

“No es f acil describir la angustia emocio-

nal por la que pasamos. Imag ınese ver a su pe-

que na ayudando a la enfermera a encontrar la

vena para la quimioterapia. Durante los mo-

mentos m as dif ıciles, me met ıa en el ba no a

llorar y a orar. Una noche me sent ı tan angus-

tiado, que le ped ı a Jehov a que me dejara mo-

rir a m ı, y no a mi hijita.”

´

´

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˜

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´

´

˜

´

´

´

¿Qu e les ayud o a lidiar con la situaci on?

´

´

´

“Algo fundamental fue el apoyo que recibi-

mos de nuestros hermanos cristianos. Algu- nos hasta nos llamaban de otras partes del

pa ıs. Un hermano querido me pidi o que saca-

ra la Biblia; entonces, con voz afectuosa, me

ley o unos vers ıculos del libro de los Salmos.

Era justo lo que mi esposa y yo necesit abamos

o ır, pues est abamos atravesando una de las fa-

ses m as dif ıciles del tratamiento.”

˘ Rosimeri. “Mi hija ten ıa cuatro a nos cuando

le diagnosticaron un tipo de leucemia.”

´

´

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´

´

´

´

´

˜

un tipo de leucemia.” ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ˜ ´
un tipo de leucemia.” ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ´ ˜ ´

´

Un programa muy util

´

Los Comit es de Enlace con los Hospitales

´

de los Testigos de Jehov a tienen por objeto

facilitar la colaboraci on entre el hospital y el

paciente. Con ese fin, ayudan a los Testigos

´

a encontrar m edicos competentes que res- peten su deseo de obedecer el mandamien- to b ıblico ´ de abstenerse de la sangre (Hechos

15:20).

´

¿Cu al fue su primera reacci on?

´

´

“No pod ıa creerlo. Lloraba d ıa y noche, y le

rogaba a Dios que me ayudara. Mi otra hija

tambi en sufri o emocionalmente cuando vio a

su hermanita tan enferma; de hecho, tuve que

enviarla a casa de mi madre.”

´

´

´

´

¿Qu e efectos secundarios experiment o su

´

´

hija?

“Las sesiones diarias de quimioterapia le

produjeron anemia. Para aumentar la produc-

ci on de gl obulos rojos, los m edicos le admi-

nistraban hierro y eritropoyetina. El n umero

de gl obulos rojos era una constante preocupa-

ci on. Tambi en ten ıa convulsiones.”

´

´

´

´

´

´

´

´

¿Cu anto tiempo dur o el tratamiento?

´

´

“Ella recibi o quimioterapia intensiva por

dos a nos y cuatro meses. En ese tiempo perdi o

el cabello y aument o mucho de peso. Afortu-

nadamente, su buen sentido del humor la ayu-

d o a salir adelante. Despu es de unos seis a nos,

los m edicos dijeron que no quedaban se nales

de la enfermedad.”

´

˜

´

´

´

´

˜

˜

´

¿Qu e le sirvi o a usted para afrontar ese dif ıcil ´

´

´

trance?

“Mi hija y yo or abamos mucho y reflexio-

n abamos sobre los ejemplos b ıblicos de fieles

siervos de Dios que aguantaron diversas prue-

bas. Adem as, nos tomamos muy a pecho las

palabras de Jes us en Mateo 6:34, de no de-

jar que las inquietudes del d ıa de ma nana se

sumen a las del d ıa de hoy. Tambi en fue una

bendici on la ayuda de los hermanos espiritua-

les, entre ellos los del Comit e de Enlace con

los Hospitales, as ı como la atenci on del perso-

nal m edico, que a menudo tiene que tratar con

´

´

´

´

´

´

´

´

´

˜

´

´

´

´

este tipo de situaciones.”

¿Ha golpeado el c ancer infantil a un conoci-

do suyo o tal vez a uno de sus hijos? Si es as ı,

esperamos que estas entrevistas le ayuden a

comprender que el dolor que siente es normal.

Como dice la Biblia, hay un “tiempo de llorar”

(Eclesiast es 3:4). Por encima de todo, tenga la

seguridad de que Dios, Jehov a, a quien se lla-

ma el “Oidor de la oraci on”, consolar a a todos

los que vayan a el con un coraz on sincero (Sal-

mo 65:2).

´

´

´

´

´

´

´

´

Ner on: ´ (Par fotos ıs) ´ tomadas por gentileza

y busto del de Louvre

Museo

egipcio

mural persa:

relieve mural

relieve

´ ogica:

Brit anico;

´

on ´ cronol

del Sucesi Museo

UN LIBRO DIGNO DE CONFIANZA

´

S eptima parte

´

La s eptima potencia mundial

Este es el ultimo de la serie de art ıculos publicados en ¡Despertad! sobre las siete

´

´

potencias mundiales de la historia b ıblica. Su objetivo es demostrar que la Biblia es

confiable e inspirada por Dios y que transmite el esperanzador mensaje de que por fin

´

acabar a el sufrimiento causado por la cruel dominaci on del hombre por el hombre.

´

´

V IVIMOS en un tiempo muy especial y sig-

nificativo: el tiempo en que aparecer ıa la

s eptima potencia mundial de la historia b ıbli-

ca. Esta es, adem as, la unica potencia anun-

ciada como profec ıa pura, ya que las seis

anteriores estaban entretejidas en la trama his-

t orica de la Biblia. Con respecto a las siete po-

tencias, o “reyes”, se pronostic o: “Hay siete

reyes: cinco han ca ıdo, uno es, el otro toda-

v ıa no ha llegado, pero cuando s ı llegue tie-

ne que permanecer un corto tiempo” (Revela-

ci

m

te reyes, o imperios pol ıticos, hab ıan ca ıdo, a

saber: Egipto, Asiria, Babilonia, Medopersia y

Grecia. La expresi on “uno es” hace alusi on a

Roma. Pero Roma no perdurar ıa para siempre.

Otro imperio la suceder ıa, aunque seg un la

profec ıa todav ıa no hab ıa llegado. Conforme a

la predicci on b ıblica, el s eptimo “rey” irrum-

o en la escena mundial. ¿Qui en result o ser?

pi ´

as ´ de mil novecientos a nos, cinco de los sie-

Cuando se escribieron esas palabras, hace

´

´

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´

´

on ´ [Apocalipsis] 17:10).

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˜

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´

¿Dominar a indefinidamente? Si no, ¿c omo de-

saparecer a de escena? La Biblia no nos deja en

la ignorancia respecto a este asunto.

´

´

´

La Biblia suele usar los t erminos reyes o reinos para desig-

nar a estos imperios porque normalmente estaban gobernados por un monarca (Daniel 8:20-22).

´

Profec ıa ´ confiable

La s eptima potencia empez o a tomar forma

cuando Inglaterra, situada en el extremo no-

roccidental del Imperio romano, emergi o de la

oscuridad. Para la d ecada de 1760, esta isla-na-

ci on se hab ıa convertido en el poderoso Impe-

rio brit anico. Gran Breta na fue aumentando

en poder y riquezas, y ya para el siglo XIX era

la naci on m as rica y poderosa del planeta. “El

Imperio brit anico [ era el mayor jam as vis-

to en el mundo [ ].

372 millones de habitantes y abarcaba una ex-

tensi on de m as de 28.000.000 de kil ometros

cuadrados [11.000.000 de millas cuadradas].” (Britain 1846-1964: The Challenge of Change.)

Sin embargo, la primera guerra mundial

(1914-1918) llev o a Gran Breta na a forjar un

v ınculo especial con Estados Unidos, una anti-

gua colonia; como consecuencia, el Imperio

brit anico dio paso a la alianza angloamerica-

na. Esta es, en muchos sentidos, una potencia

dual de habla inglesa que ha subsistido hasta

el presente (v ease el recuadro “Alianza nota-

ble”).

Ten ıa una poblaci on de

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]

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˜

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La profec ıa de Revelaci on 17:10 comple-

menta a otra contenida en el libro de Da-

niel. Este profeta escribi o sobre una “imagen

´

´

´

Babilonia

Medopersia

Grecia

Roma

˜

Gran Breta na y Estados Unidos

inmensa” que contempl o el rey babilonio Na-

bucodonosor en una visi on dada por Dios

(Daniel 2:28, 31-43). Daniel hizo saber al mo- narca que las distintas secciones de la ima-

gen representaban los imperios pol ıticos que

se suceder ıan a partir de Babilonia, la poten-

cia mundial de aquella epoca (Egipto y Asiria

ya hab ıan ascendido y ca ıdo). La historia con-

firma lo siguiente:

La cabeza de oro represent o al Imperio ba-

bil onico. El pecho y los brazos de plata simbolizaron a Medopersia.

nalaron a

la antigua Grecia.

´

´

´

´

´

´

´

´

´

El vientre y los muslos de cobre se

˜

Las piernas de hierro prefiguraron al Impe- rio romano. Los pies, de una amalgama de hierro y

barro, simbolizaron la falta de cohesi on social

y

pol ıtica que existir ıa durante el dominio de

la potencia mundial angloamericana.

Seg un Revelaci on 17:10, la s eptima poten-

cia mundial “tiene que permanecer un corto

tiempo”. ¿Cu anto tiempo es eso? ¿C omo desa-

parecer a de la existencia? ¿Y qu e pasar a des-

pu es? Daniel arroja mucha luz sobre estos in-

terrogantes.

Una esperanza en la que usted puede confiar

Tras describir la imagen antes mencionada,

Daniel escribi o: “Una piedra fue cortada [de

una monta na], no por manos, y dio contra la

imagen en sus pies de hierro y de barro mol-

deado, y los tritur o” (Daniel 2:34). ¿Qu e signi-

ficar ıa este portentoso espect aculo?

El profeta sigue diciendo: “En los d ıas de

aquellos [ ultimos] reyes el Dios del cielo es-

tablecer a un reino que nunca ser a reducido

a

ning un otro pueblo. Triturar a y pondr a fin

a

subsistir a hasta tiempos indefinidos” (Daniel

todos estos reinos [terrestres], y el mismo

´

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˜

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ruinas. Y el reino mismo no ser a pasado a

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´

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´

2:44, 45). Fij emonos en tres puntos impor- tantes.

1. El Reino victorioso, representado por

una gran piedra, es establecido por el propio

Dios, no por manos humanas; por eso se lo lla- ma correctamente el Reino de Dios.

2. El Reino de Dios “triturar a” a todos los

reinos humanos, entre los que figura la s epti-

ma potencia mundial. ¿La raz on? Todos se ne-

gar an a ceder el poder y luchar an contra Dios

en una gran guerra final entablada en un lugar

simb olico llamado Har–Maged on, o Armage-

d on. La Biblia aclara que en esta batalla est an

involucrados “los reyes de toda la tierra habi-

tada” (Revelaci on 16:13, 14, 16).

´

´

´

´

´

´

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´

´

´

´

Hallar a m as informaci on sobre el Reino celestial de Dios

en los cap ıtulos 8 y 9 del libro ¿Qu e ense na realmente la Bi-

blia?, editado por los testigos de Jehov a.

´

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´

´

´

˜

timonio a todas las naciones; y entonces ven- transitorios, incluidas las siete potencias mun- dr

timonio a todas las naciones; y entonces ven-

transitorios, incluidas las siete potencias mun-

dr a el fin” (Mateo 24:14). ¿C omo se ha hecho

a

toda la Tierra (Daniel 2:35, 44).

y territorios. Es m as, el t ıtulo de su princi-

pal revista es: La Atalaya. Anunciando el Reino

de Jehov a. Jehov a es el nombre personal de

Dios (Salmo 83:18). Gracias al programa de

educaci on b ıblica emprendido por ellos, innu-

merables personas y familias han abandonado

a

dencia de Satan as se compone de todos los in-

las normas divinas (1 Corintios 6:9-11). Como resultado, millones por todo el mundo con-

hombre a la hora de gobernarse en vez de la f ıan en obtener la protecci on de Dios cuando

una conducta limpia y pac ıfica que se ajusta a

de el y que promueven la independencia del

Los testigos de Jehov a proclaman el Reino

diales, el Reino de Dios “nunca ser a reducido

3. A diferencia de los gobiernos humanos

´

´

´

realidad esta profec ıa?

´

ruinas”; adem as, ejercer a su dominio sobre

´

´

La destrucci on definitiva de los enemigos

´

de Dios constituir a un espectacular cumpli-

´

miento de la profec ıa de G enesis 3:15, men-

´

´

cionada en el primer art ıculo de esta se-

´

rie. La Descendencia de la mujer, Jesucristo,

aplastar a a la serpiente simb olica, Satan as, y

´

´

´

su descendencia (G alatas 3:16). La descen-

´

´

dividuos que adoptan los caminos malvados

´

´

de Dios en m as de doscientos treinta pa ıses

´

´

´

´

´

´

´

´

estilos de vida perjudiciales y han adoptado

´

´

´

sumisi on a la autoridad de Dios y de Cristo

(Salmo 2:7-12).

Lo anterior suscita una important ısima pre-

gunta: ¿Cu ando se llevar a a cabo esta destruc-

on definitiva? S ı, ¿cu ando eliminar a la “pie-

dra” (el Reino de Dios) todo vestigio de la

gobernaci on humana? La Biblia da la respues-

ta en forma de una “se nal” que distinguir ıa los

˜

ci ´

´

´

´

´

´

´

´

´

´

Su Reino tome el control de los asuntos huma- nos.

Ser an, en efecto, testigos oculares del cum-

plimiento de la oraci on modelo que ense n o

Cristo, llamada a veces el padrenuestro, y que

dice en parte: “Venga a nosotros tu reino,

´

´

˜ ´

ultimos d ıas (Mateo 24:3).

´

´

ALIANZA NOTABLE En una conferencia de prensa con- junta con el primer ministro David Ca-
ALIANZA NOTABLE
En una conferencia de prensa con-
junta con el primer ministro David Ca-
meron, del Reino Unido, el presiden-
te de Estados Unidos, Barack Obama,
´
´
afirm o en julio de 2010: “Nunca est a
´
de m as decirlo: Estados Unidos y el
´
Reino Unido gozan de una relaci on
verdaderamente especial; celebramos
´
una herencia com un; defendemos los
mismos valores. [ Sobre todo, nues-
]
tra alianza crece porque promueve
nuestros intereses comunes. [ ]
Cuando Estados Unidos y el Reino Uni-
´
do act uan juntos, nuestros pueblos
´
´
—y los de todo el mundo— est an m as
´
´
seguros y son m as pr osperos. Resu-
miendo, Estados Unidos no tiene un
´
´

aliado m as cercano ni un socio m as

˜

poderoso que Gran Breta na”.

˜

˜

Reconozcamos “la se nal”

La se nal del fin comprende guerras a esca-

la mundial, grandes terremotos, pestes y grave

escasez de alimentos (Lucas 21:10, 11; Mateo

24:7, 8; Marcos 13:8). Otra marca de “los ulti-

mos d ıas” ser ıa la avanzada descomposici on

moral y espiritual de la sociedad (2 Timoteo

3:1-5). ¿Han tenido lugar “todas estas cosas”?

(Mateo 24:8.) S ı. Tanto que hoy d ıa muchas

personas temen el futuro. El diario The Globe

and Mail informa: “Algunos de los m as emi-

nentes pensadores de la ciencia y la sociedad

est an lanzando pron osticos alarmantes sobre

el fin de la humanidad”.

No obstante, tales predicciones se equivo-

can en un detalle muy importante: el g enero

humano no desaparecer a. De hecho, la inter-

venci on del Reino de Dios es una garant ıa de

ello. Al proporcionar la se nal del fin, Jesucris-

to asegur o: “Estas buenas nuevas del reino se

predicar an en toda la tierra habitada para tes-

´

´

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´

´

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´

´

´

˜

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´

nuevas del reino se predicar an en toda la tierra habitada para tes- ´ ´ ´
La Biblia promete que bajo el Reino de Dios prevalecer a la aut entica paz
La Biblia promete que bajo el Reino de Dios prevalecer a la aut entica paz
La Biblia promete que bajo el Reino de Dios prevalecer a la aut entica paz

La Biblia promete que bajo el Reino de Dios

prevalecer a la aut entica paz

´

´

h agase tu voluntad, as ı en la tierra como en el

cielo” (Mateo 6:9, 10, Sagrada Biblia, de Sera-

f ın de Ausejo). ¿Se imagina usted c omo ser a

la vida en la Tierra cuando todos los seres hu- manos amen y obedezcan a Dios? Los siguien-

tes pasajes b ıblicos le ayudar an a entender lo

apropiado de la expresi on “buenas nuevas”.

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´

´

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´

´

´

Cuando se haga la voluntad de Dios en la Tierra

˘

habr a aut entica paz, no mera ausencia

´

´

de guerras. “Jehov

a [ hace cesar las guerras

´

]

hasta la extremidad de la tierra. Quiebra el arco y verdaderamente corta en pedazos la

lanza; quema los carruajes en el fuego.” (Sal-

mo 46:8, 9.) “Los mansos mismos poseer an

la tierra, y verdaderamente hallar an su delei-

te exquisito en la abundancia de paz.” (Salmo

37:11.)

´

´

˘

´

todo el mundo dispondr a de alimento en

a ´ a haber abundancia de

grano en la tierra; en la cima de las monta nas

habr a sobreabundancia.” (Salmo 72:16.)

abundancia. “Llegar

´

˜

˘

se disfrutar a de salud perfecta. “Nin-

´

g un residente dir a: ‘Estoy enfermo’.” (Isa ıas

33:24.)

´

´

´

´ ´ ˘ ´ ´ ´ ˜ ´ ´ ´ ´ ´ 65:21, 22.) ´
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˘
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˜
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65:21, 22.)
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]
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3, 4.)
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teo 3:16).
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www.watchtower.org/s.

cada cual gozar a de un hogar c omo-

do. “Ciertamente edificar an casas, y las

ocupar an; y ciertamente plantar an vi nas y co-

mer an su fruto. No edificar an y otro lo ocu-

par a; no plantar an y otro lo comer a.” (Isa ıas

´

terminar a el sufrimiento en todas sus

formas. “La tienda de Dios est a con la hu-

manidad, y el [ limpiar a toda l agrima de

sus ojos, y la muerte no ser a m as, ni existir a

´

ya m as lamento ni clamor ni dolor. Las co-

sas anteriores han pasado.” (Revelaci on 21:

¿Se siente atra ıdo por estas promesas? Si es

as ı, lo animamos a estudiar m as a fondo la Bi-

blia. En su investigaci on hallar a m as pruebas

de que la cruel dominaci on del hombre por

el hombre pronto tocar a a su fin. Y ver a que

la Biblia es merecedora de toda su confianza,

que realmente es inspirada por Dios (2 Timo-

Para aprender m as sobre la Biblia, no dude en comunicar-

se con los testigos de Jehov a de su localidad. Tambi en puede

escribir a la direcci on que corresponda de las que aparecen

en la p agina 5 de esta revista, o visitar nuestra p agina web:

de las que aparecen en la p agina 5 de esta revista, o visitar nuestra p

¿ SON SUS LABIOS

“VASOS PRECIOSOS”?

˘ “Existe oro, tambi en una abundancia de corales; pero

los labios del conocimiento son vasos preciosos”, escri-

´

bi o el rey Salom on (Proverbios 20:15). El oro ha sido

´

´

´

siempre muy valorado y, en tiempos de Salom on, los

´

corales tambi en lo eran; no obstante, nuestros labios

pueden ser a un m as valiosos. ¿En qu e sentido? No por

su apariencia, sino por los pensamientos que expresan. Los labios que son preciosos destilan bondad, ama-

bilidad y amor. Y se los llama “labios del conocimiento”

´

´

´

´

porque dicen la verdad acerca de Dios tal como est a re-

gistrada en la Biblia. Este antiguo libro est a lleno de sabidur ıa ´ y verdad sobre nuestro Creador, as ı ´ como de

excelentes consejos para la vida (Juan 17:17). Lamentablemente, hay muchas personas que usan mal sus labios diciendo de Dios cosas que no son cier- tas. Por ejemplo, algunas le echan la culpa del sufri- miento y las injusticias que se ven en el mundo, cuan- do en realidad, gran parte de la culpa la tienen los seres humanos. A este respecto, Proverbios 19:3 afirma: “Hay gente insensata que arruina su vida ella misma, pero luego le echa la culpa a Dios” (La Palabra de Dios para Todos). Otros rebajan el valor de sus labios al hablar con falta de sinceridad, chismorrear o incluso calumniar. En Pro-

´

verbios 26:23 se ofrece esta gr afica imagen: “Como vi-

driado de plata que recubre un fragmento de vasija

´

de barro son los labios fervientes junto con un coraz on

´

˜

malo”. Es decir, del mismo modo que el ba no de pla-

ta de una vasija oculta el barro del que est a hecha, los

sentimientos intensos y la sinceridad que se expresan con “labios fervientes”, o melosos, pueden ocultar un

´

´

coraz on malo si son fingidos (Proverbios 26:24-26).

Por supuesto, tal maldad no queda escondida de

´

´

Dios. El ve lo que realmente somos. Por esa raz on, Je-

´

s us dijo: “Limpia primero el interior de la copa y del pla-

´

to, para que su exterior tambi en quede limpio” (Mateo

23:26). ¡Qu e gran verdad! Adem as, la pureza, o limpie-

´

´

´

za interior, junto con un coraz on lleno de verdades es-

´

pirituales, se reflejar a en nuestra forma de hablar. ¿Con

qu e resultado? Nuestros labios ser an “vasos preciosos”,

en especial a la vista de Dios.

´

´

Los labios del sabio

son “vasos preciosos”

EL PUNTO DE VISTA

´

B IBLICO

¿Por qu e ´ son odiados

los disc ıpulos

´

de Jes us?

´

“Los entregar an a tribulaci on y los matar an, y ser an objeto de odio de parte

´

´

´

´

de todas las naciones por causa de mi nombre.” (MATEO 24:9)

´

J ES US pronunci o estas palabras solo unos

d ıas antes de ser brutalmente ejecutado.

La noche antes les dijo a sus fieles ap osto-

les: “Si ellos me han perseguido a m ı, a uste-

des tambi en los perseguir an” (Juan 15:20, 21).

Pero ¿por qu e habr ıa de odiar la gente a los que

obedecieran a Jes us y trataran de ser como el?

A

los dem as, consolando a los pobres y dando es-

peranza a los oprimidos.

La Biblia menciona razones espec ıficas para

tal odio. Cuando las analizamos, comprende-

mos por qu e quienes siguen a Cristo hoy d ıa se

enfrentan al mismo tipo de hostilidad que el su-

fri o.

fin de cuentas, el se hab ıa gastado a favor de

´

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A veces por ignorancia

“Viene la hora en que todo el que los mate

se

Dios. Mas ellos har an estas cosas porque no han

llegado a conocer ni al Padre ni a m ı”, anunci o

Jes us a sus disc ıpulos (Juan 16:2, 3). Sin duda,

muchos de los perseguidores afirmaban servir al

mismo Dios que Jes us, pero estaban influidos

por creencias y tradiciones religiosas falsas.

En realidad, ten ıan “celo por Dios; mas no con-

forme a conocimiento exacto” (Romanos 10:2).

Uno de aquellos fue Saulo de Tarso, tambi en co-

nocido como Pablo, quien posteriormente

se

Saulo pertenec ıa al grupo de los fariseos,

una secta jud ıa de gran influencia y poder pol ı-

imaginar a que ha rendido servicio sagrado a

´

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´

convirti o en ap ostol de Cristo.

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tico que se opon ıa al cristianismo. El mismo re-

´

conoci o tiempo despu es que “era blasfemo y

perseguidor y hombre insolente”. Tambi en

dijo: “Era ignorante y obr e con falta de fe”

´

´

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´

(1 Timoteo 1:12, 13). Sin embargo, en cuanto

aprendi o la verdad sobre Dios y su Hijo, cam-

bi o de actitud.

Lo mismo les ha ocurrido a muchos que en

el pasado persiguieron a los cristianos. Lo que

es m as, algunos, como el propio Saulo, han lle-

gado a ser objeto de persecuci on. No obstan-

te, no han devuelto mal por mal, sino que han

seguido la exhortaci on de Jes us: “Contin uen

amando a sus enemigos y orando por los que

los persiguen” (Mateo 5:44). Los testigos de

Jehov a se esfuerzan por poner en pr actica di-

cho consejo, con la esperanza de que por lo

menos algunos detractores cambien de actitud,

como sucedi o con Saulo.

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Y a veces por envidia

Muchos odiaron a Jes us por envidia. De hecho, el propio gobernador romano Pon-

cio Pilato se dio cuenta de que los sacerdotes

principales lo hab ıan entregado “por envidia”

para que fuera colgado de un madero (Marcos

15:9, 10). ¿Por qu e envidiaban a Jes us los l ıde-

res religiosos jud ıos? Uno de los motivos era la

popularidad de que gozaba entre la gente co-

m un, a la que ellos miraban con desprecio. Los

fariseos se quejaron diciendo: “El mundo se ha

ido tras el” (Juan 12:19). De la misma manera,

cuando la gente respondi o de forma positiva al

mensaje de los evangelizadores cristianos, sus

detractores “se llenaron de celos” y se lanzaron

a perseguirlos (Hechos 13:45, 50).

A otras personas les ofend ıa la buena con-

ducta de los siervos de Dios. El ap ostol Pe-

dro explic o a sus compa neros: “Porque no con-

tin uan corriendo con ellos [los malvados] en

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& Gentileza de Canada Wide

& Gentileza de Canada Wide ´ este derrotero al mismo bajo sumidero de diso- ´ ´
& Gentileza de Canada Wide ´ este derrotero al mismo bajo sumidero de diso- ´ ´
& Gentileza de Canada Wide ´ este derrotero al mismo bajo sumidero de diso- ´ ´
´ este derrotero al mismo bajo sumidero de diso- ´ ´ luci on, ellos est
´
este derrotero al mismo bajo sumidero de diso-
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´
luci on, ellos est an perplejos y siguen hablando
injuriosamente de ustedes” (1 Pedro 4:4). Hoy
´
d ıa se puede observar la misma actitud negati-
va. Por supuesto, aunque los verdaderos cristia-
nos evitan la mala conducta, no muestran una
´
´
actitud de superioridad moral. Eso ser ıa con-
trario al cristianismo, pues todos los humanos
somos pecadores y necesitamos la misericordia
divina (Romanos 3:23).
O por no “ser parte del mundo”
´
“No est en amando ni al mundo ni las co-
´
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sas que est an en el mundo”, manda la Biblia
´
(1 Juan 2:15). ¿A qu e mundo se estaba refirien-
´
do el ap ostol Juan? Al de la humanidad alejada
´
de Dios y sometida a Satan as, el “dios de este
´
mundo” (2 Corintios 4:4, Biblia de Jerusal en;
´
1 Juan 5:19).
Lamentablemente, algunos que aman al
mundo y sus malos caminos se oponen a quie-
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nes tratan de vivir seg un las ense nanzas b ıbli-
´
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˘
cas. De aqu ı que Jes us dijera a sus ap ostoles:
a
“Si ustedes fueran parte del mundo, el mundo
´
le tendr ıa afecto a lo que es suyo. Ahora bien,
´
porque ustedes no son parte del mundo, sino
˘
que yo los he escogido del mundo, a causa de
esto el mundo los odia” (Juan 15:19).
a
´
´
¡Qu e triste es que la gente odie a los sier-
˘
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vos de Jehov a por no abrazar el estilo de vida
˘ ´ vos de Jehov a por no abrazar el estilo de vida En 1945, los

En 1945, los testigos de Jehov a sufrieron la violencia de las turbas en Quebec (Canad a)

por predicar las buenas nuevas del Reino de Dios

´

de una sociedad plagada de corrupc