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Ministerio juvenil “Guerreros de luz”

Reflexiones juveniles

LA FUERZA DEL MEDIO AMBIENTE

Querido joven, ¿Cómo estás?, espero que listo para seguir discutiendo sobre tu vida
y los problemas que rodean a tu vida. A veces son personas, a veces situaciones
adversas, y a veces tú mismo con tus complejos, miedos, rencores y rebeldías que,
como dijimos en otras oportunidades, son relativamente normales y hasta aún
puestas por Dios ahí, muy dentro de tu ser donde muchas veces eres
incomprendido o incomprendida.

Como estamos viendo, no radica en tus impulsos de joven el peligro sino en quién
controla dichos impulsos. Por ejemplo, el amor y atracción hacia el sexo opuesto es
un impulso genuino, puesto por Dios en el hombre y en la mujer que comienza a
manifestarse de una manera evidente en la adolescencia y hasta necesario para la
procreación dentro del género humano. Pero ese deseo o impulso natural, si no
está puesto bajo el control del Espíritu santo cada día, se torna en pasión
descontrolada que destruye y mata los valores y metas más nobles de millones de
jóvenes en el mundo entero. De ese amor de joven transformado en pasión juvenil,
es del que nos exhorta a huir el apóstol Pablo en 2da Timoteo 2:22.

Y la lista de ejemplos podría continuar y continuar mencionando distintos aspectos


de la juventud que no son inherentemente malos sino que "la fuerza del medio
ambiente" degrada y distorsiona para la ruina del ser humano y que ese medio
ambiente esta dirigido por el príncipe de este mundo al cual el hombre le ha cedido
su derecho de mayordomía y a quien Dios en su soberana voluntad decidió
permitirle que ejerza dicho derecho. Nos referimos a Satanás.

Pero también es cierto que la degradación del ser, no radica solamente en las malas
influencias externas a las que nos veamos sometidos durante nuestra vida como
arguyen ciertos sicólogos, sino que también desde dentro de nosotros mismos y por
efecto de nuestra naturaleza caída, nuestra inclinación al mal, salen los malos
deseos que nos seducen a pecar logrando así una esclavitud que nos condena a un
carácter corrompido y nos aparta el plan de Dios para nuestra vida. Habrá una
dispensación milenial tal vez muy pronto, donde la Biblia adelanta que Satanás
mismo será atado, y todo el sistema corrupto externo al que nos referíamos con
anterioridad será cambiado en paz y justicia y gobernado por un Rey cual nunca
hubo ni habrá sobre el planeta.

El hombre y la mujer podrán así desarrollarse en un marco de santidad y equidad.


Pero lo más sorprendente es que aún dentro de ese medio ambiente ideal el
hombre y la mujer pecarán y quedará así manifiesto que el ser humano peca no
sólo porque es seducido a pecar sino porque le gusta y quiere pecar y porque aún
su pensamiento va de continuo al mal dice la Biblia.

Hemos visto en estudios anteriores sobre el antídoto que la Biblia propone ante la
seducción interior que se llama carne y que es justamente la vida en el espíritu que
hace morir las obras de la carne y el desear como niños la leche espiritual que nos
hace desechar toda malicia. También conversamos juntos sobre la postura que
debes tomar como hijo/a de Dios ante la tentativa oferta del mundo que día tras
día te seduce con invitaciones a lo prohibido y que tiene oculto un final de muerte.
Pero hoy quiero que cerremos un poco más el círculo y pensemos en ese medio
ambiente que muchas veces está cubierto con un manto de santidad y
espiritualidad pero que al no alcanzar el ideal divino, tiene también un final de
frustración y fracaso.
Ministerio juvenil “Guerreros de luz”
Reflexiones juveniles

Leamos juntos algunos pasajes que te pondrán alerta sobre esta fuerza de la cual
debes mantenerte lejos si quieres agradar a Dios. En la 1ra carta que el apóstol
Pablo escribió a los Corintios en su capítulo 10:1-5, encontramos un antecedente
histórico que nos deja una enseñanza actual sobre la experiencia del pueblo de
Israel en el desierto, leemos así: "Porque no quiero hermanos que ignoréis que
nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en
Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar; y todos comieron el mismo
alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de
la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Pero de la mayoría de ellos no
se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto".

Es tremenda la didáctica de este pasaje. Una gran mayoría que se deslumbró con el
poder de Dios. Una gran mayoría que se benefició con la provisión de Dios. Una
gran mayoría que avanzó rodeada de la protección de Dios, pero también una gran
mayoría que quedó sepultada bajo la arena de la incredulidad por la desaprobación
de Dios 83 sepulturas diarias en promedio tuvieron que presenciar los israelitas
porque un día decidieron ceder ante la fuerza de una mayoría cobarde que dijo no
podemos entrar a tomar la tierra.

Hay gigantes, hay peligro, no cae maná del cielo, hay que trabajar la tierra para
obtener los frutos, volvamos atrás y dice la escritura que en sus corazones
volvieron a Egipto. Pero dentro del contexto de este relato nos sorprende la valiente
declaración de Pablo en el 9:26 "Así que, yo de esta manera corro, no como a la
ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi
cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo
mismo venga a ser eliminado". ¿Te das cuenta querido/a joven que escuchas?,
¿Quieres ser distinto?, ¿Quieres marcar la diferencia?, ¿Estás cansado de
comportarte como las mayorías?, únete al grupo de Pablo, y sé distinto, sé distinto
pareciéndote cada día más a Jesús, la invitación está abierta, el pasaje culmina en
el 11:1 "Sed imitadores de mí como yo de Cristo".

Tal vez tu me dirás: pero es que es difícil marcar la diferencia, todos corren de una
manera y en un ritmo dentro del grupo de amigos cristianos de mi iglesia que si no
ando a su paso quedo afuera, todos hablan de temas de moda, todos asisten a
algún lugar de diversión mundana después del culto, todos tienen su doble vida por
ahí, todos se identifican con la tibieza en lo espiritual.

Si quiero compartir algo sobre la Biblia, me miran extrañados, si propongo alguna


actividad evangelística para el fin de semana todos se excusan,
todos...todos...todos...todos a la verdad corren pero uno sólo se lleva el premio,
dice el apóstol en 9:24, "corred de tal manera que lo obtengáis". ¡Que no te
asusten las mayorías!. Si Jesús está contigo ¡SIEMPRE ERES MAYORÍA!. He
conocido muchos jóvenes cristianos que por no jugarse por convicciones bíblicas,
fueron arrastrados por las masas que rara vez tuvieron la razón. No
necesariamente arrastrados hacia el mundo pero sí a una vida de tibieza e
indiferencia hacia el desafío de Dios. ¿Sabes?, hay una tierra prometida
esperándote, ¿Si habrá gigantes?, claro que sí, pero mayor es el que está en
nosotros, ¿Si habrá trabajo? también, el mismo día que la nueva generación de
jóvenes judíos entró y tomó posesión de la tierra prometida cesó el maná y
tuvieron que trabajar la tierra para poder comer, pero a su tiempo vinieron los
frutos y ¡Qué frutos!.

Habrá luchas pero también triunfos y coronas. Claro que parecía más seguro
quedarse en las tibias arenas del desierto donde tenían el maná cada mañana, el
agua de la roca cada tarde, el calor del fuego cada noche y la sombra de la nube
cada mediodía pero el final fue trágico. Es que Dios no te sacó Egipto querido joven
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para que seas de por vida un débil y mediocre cristiano que anda deambulando por
las arenas de la tibieza, Él quiere más para ti, cada día más. Basándose en la
misma experiencia israelita el autor de la epístola a los Hebreos (6:1) dice "vamos
adelante, hacia la perfección". ¿Sientes la fuerza del medio ambiente?, no te
asustes, no te confundas, no te convenzas, hay una sola forma de vivir la vida
cristiana y es como Jesús la vivió, como Pablo la vivió, como miles de cristianos a lo
largo de la iglesia la vivieron y que hoy están del otro lado del puente y nos gritan:
¡Vamos que se puede!. Hay una gran nube de testigos que entregaron todo por Su
Causa.

Recuerda que si no le diste todo a Dios, aún no le has dado nada. No te compares
con los demás sino te será muy difícil ver la gravedad de tu situación. Dirás como la
iglesia en Laodicea: "Yo soy rico y me he enriquecido", así estoy bien, y tendrás
que escuchar el epíteto del Señor: "No sabes que eres un desventurado, miserable,
pobre, ciego y desnudo, por tanto yo te aconsejo que... unjas tus ojos con colirio
para que veas". Abre tus ojos amigo/a oyente, mira a Jesús el Autor y Consumador
de la fe y corre con paciencia pero no como corren todos en el estadio sino de esta
manera, de la mejor manera, de tal manera que obtengáis el premio. ¡Que Dios te
bendiga!.