20/09/2001

SANAR LA VIDA XI
Continuación transcripción Seminario dictado por Jorge Carvajal P. en Sitges, España XII 2000.


SANAR LA VIDA XI

Y la prudencia es muy simple: saber lo que no puedo hacer, saber lo que no debo hacer, saber lo que está más allá de mis límites, reconocer que
no soy Superman, no soy Dios, tengo mis límites. Yo puedo meditar, puedo tener una inclinación espiritual pero también me duele el riñón, me
duele la columna, tengo un cuerpo físico limitado, también me ofusco como todos los seres humanos.

Esa prudencia nos enseña la lección de la vulnerabilidad :
Cuando sentimos que somos vulnerables surge la necesidad de cuidarnos.
Y el autocuidado es la verdadera atención primaria en salud
Empieza por aprender a no hacernos daño y el primum non noccere es la norma más sagrada de toda medicina
Tú dañas al otro es porque ya te haces daño, porque no te aceptas. Porque no te cuidas. Tú no eres capaz de hacerle al otro lo que ya no te
hayas infligido a ti mismo. Tú no amas al otro porque no te amas a ti. Tu dañas al otro porque te estas dañando a ti mismo.

El no hacer daño es reconocer un territorio interior,
el de los propios límites, donde la seguridad no puede venir del exterior.

La seguridad no es una cosa permanente o externa.
Sólo puede venir de una presencia interior que se obtiene al aceptar fluir en el ahora y aquí. La seguridad no es un estado en el que se está; es
un proceso en el que se fluye.

Cuando yo conquisto la prudencia, no hay posibilidad de dependencia y aprendo la lección del paraíso: el padre y la madre están en mi. El
territorio del paraíso no es exterior, es un territorio de la conciencia y ese territorio vive en mi corazón, es tan amplio como mis sueños, como
mis esperanzas, como mi capacidad de amar, como mi capacidad de dar.

Arquetipo del Buscador:
todos nosotros somos Buscadores y el sendero de la búsqueda es el de las preguntas, el buscador siempre parte de un interrogante. Y vamos a
ver que lo importante es formular la pregunta correcta. Nosotros nos quejamos de que no nos encontramos, o de que no encontramos, no
hallaremos y no nos hallaremos mientras no nos formulemos la pregunta correcta.

Vivir es el arte de preguntarse,
las respuestas déjaselas a la vida,
las respuestas están en tu interior, en la evolución
encontrarás que las respuestas son preguntas mayores,
siempre que partas de la pregunta correcta.
La vida siempre te responde con otra pregunta y así puedes evolucionar. Cuando la respuesta a una de tus preguntas sea un dogma o una
conclusión, estás perdido porque ya no tienes la posibilidad de avanzar.

La vida es el sendero de las preguntas: es el sendero del dónde que se refiere al espacio; el del cuándo que se refiere a ritmo y tiempo; pero
sobre todo el sendero del cómo que se refiere a la expresión del ser en el espacio y el tiempo. Frecuentemente sabemos dónde y cuándo pero no
sabemos cómo. Conocemos del espacio y el tiempo externos pero no sabemos del espacio-tiempo interior, allí donde tiempo y lugar -cuándo y
dónde- se convierten en el sentir del corazón. En este sentir somos la presencia donde el estar se convierte en un modo de ser que determina la
calidad de la vida, al cómo somos y cómo vivimos en el espacio y el tiempo. El cómo vivimos es expresión del cómo nos sentimos, y en ese
indefinible código del sentir sabemos más de nosotros, pues el sentir es una expresión de lo que es total en cada quien: el ser.
Tenemos así tres preguntas claves en el sendero del buscador: el dónde, el cuándo y el cómo El del Buscador es el Sendero del Discipulado, el
aprendiz de la auto-gestión, aquel que trasciende la conciencia de la dependencia.
La auto-gestión es el punto de partida
para poder abandonar definitivamente el paraíso externo de la dependencia
y entrar en el proceso de la inocencia consciente, esa honestidad de la transparencia que permite relaciones destinadas a la libertad.

Cuando el Buscador se pregunta, surgen respuestas que son otras preguntas y entra en el sendero de la capacidad de responder que llamamos el
de la Responsabilidad.
El Sendero de la Responsabilidad es el Sendero del Alma
y el alma es el Maestro, el Buscador es el discípulo.
Él busca porque sabe que no sabe.
Cuando sabe que no sabe es un aprendiz:.
Aquel que abandona el sendero de la inercia, el antiguo camino de la ignorancia en el que estuvo condenado a repetir infinitas veces su propia
historia.

Como aprendiz, el buscador expande su territorio. Y a una expansión siempre sucede una contracción; nos expandimos en la Inocencia
Inconsciente y nos contraemos en la Orfandad. Nos expandimos en la búsqueda pero en la búsqueda descubrimos el amor y nos contraemos en el
Amante y regresamos a nosotros, son otros dos movimientos. Y esos movimientos se dan en el territorio de la Responsabilidad.

El Buscador aprende a responder: esa responsabilidad
es una forma superior de reaccionar.
La materia prima es la sensibilidad que asciende desde la reactividad y se convierte en la dimensión humana de la responsabilidad

Seguimos siendo sensibles pero es una forma de sensibilidad superior que llamamos responsabilidad. Estamos en capacidad de responder a los
estímulos, de responder al mundo. Es bien importante porque aquí la conciencia ha avanzado, ha evolucionado mucho. Una persona
responsable, es una persona que está en el camino del alma, aunque no sea el discípulo de ningún Maestro conocido.


La primera parte de la conciencia, la más primitiva, es la conciencia reactiva, esa conciencia está en el mundo molecular, por eso hablamos de
los reactivos cuando hablamos de moléculas, los reactivos lo son porque reaccionan entre si. Pero cuando la reactividad es una sensibilidad
consciente tiene que evolucionar a la responsabilidad. Y la responsabilidad no tiene nada que ver con esa fijación que llamamos seriedad. La
seriedad es la muerte del ser porque impide su fluidez; la seriedad es una forma de rigidez que impide la flexibilidad en nuestra respuesta.

La genuina responsabilidad no es una programación,
la genuina responsabilidad es sensibilidad consciente.

Comenzamos con un embrión de responsabilidad que se expande, digamos que es un núcleo de expansión y empieza el sendero de búsqueda,
vamos incluyendo un territorio cada vez mayor, con una propiedad emergente : inclusividad. El territorio de la inclusividad es una banda
pasante amplia, es decir, es un territorio donde hay una máxima tolerancia.

¿Qué tan avanzados están en el Sendero de la Búsqueda?.

Lo pueden saber por su Responsabilidad y por su Inclusividad,
porque el pecado original, aquel por el que fuimos felizmente condenados a construir un paraíso interior, es el de la separatividad

El Sendero es el proceso de reparar el pecado original del separatismo, ingresando en un proceso de creciente inclusividad, no el de la
especialidad o del exclusivismo, sino el de la inclusividad.
Cuando te vas volviendo inclusivo, cuando puedes tolerarte y tolerar, cuando puedes comprenderte y comprender, tu marco de comunicación y
de servicio se expanden. Puedes realizar la misión del buscador al comprender que eso buscabas no estaba en tu exterior.


En la frontera misma de la búsqueda la pregunta que dirigías hacia afuera se refleja en tu conciencia, para reconocer que en ti mismo,
preguntas eternas, estaban las respuestas.

Cuando miras el universo reconoces que tú eres el universo,
cuando miras al otro te reconoces en sus ojos,
reconoces en él tu propia imagen
y con él y en él empiezas un Sendero de Retorno.

EL AMANTE Y EL SENDERO DE RETORNO

Ese Sendero de Retorno, ese Sendero de interiorización que te vuelve al corazón, es el sendero del Amante. Has lanzado la flecha pero en
Sagitario te das cuenta que esa flecha se devuelve - la causalidad circular- y da en el blanco de tu propio corazón.

Conquistas el mundo cuando
conquistas tu propio corazón,
conoces el mundo cuando te conoces,
pero conocerte es sentirte, y conocerse y sentirse es saberse,
un conocimiento existencial del espíritu que nace de tu propio corazón.


Bueno ahí vamos en la aventura. Vamos a descansar, mañana seguimos el seminario.

LAS VISIONES DEL MUNDO, LOS HEROES ARQUETIPICOS Y EL CARACTER

Ayer hemos dado apenas una pequeña parte de la información, , hemos ido muy despacio porque yo prefiero que vayamos despacio, asimilando,
masticando, hoy vamos a hacer una primera sesión, una meditación, una alineación, una integración, un contexto general, es decir, yo les voy a
plantar una semillita. Para unos va a ser una de cilantro, para otros una semilla de rosa, para otros una semilla de roble. Tal vez algunas
semillas germinen de aquí a algunas vidas no tenemos ningún afán... y otras germinen mañana. Lo importante es que no tengan ningún
sentimiento de impaciencia, ningún sentimiento de irritabilidad, pues irritabilidad e impaciencia no permiten a ninguna semilla germinar.
Lo que se propone no es una cosa para entender, es algo para comprender y para transformar la vida. Si preparamos el terreno- tierra fértil de
la apertura amorosa- y seleccionamos la semilla, cuando menos pensamos germina. Germina porque es primavera en nuestra vida, porque el
calor y la humedad de nuestro amor, con el sol del alma, han permitido el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, que es el
milagro de las semillas infinitas, que una vez poblaron la tierra con los arquetipos de la evolución. Muchos me dicen después de 20 años de oír
las mismas cosas que ahora sí están empezando a entender desde la vida. Quiere decir que dejaron de oír y empezaron a escuchar, a resonar
desde el sentir, siempre total.
Renunciemos a todo sentimiento de prisa. Una sola palabra, que se siembra en el corazón vale más que todos los cursos y todos los discursos.
Entrar por el sendero de la comprensión que es el sendero del corazón y entrar por el sendero de la totalidad, el sendero del corazón es el de la
totalidad.

La visión global y la acción local se convierten en el corazón en un sentir total

Un modo de vivir es el estilo personal e intransferible que da a la vida su colorido original. El pincel, los colores, el lienzo, son universales,
espacio y tiempo cualificados por el paraíso interior que cada quien puede pintar con su sentir. Es ese sentir el que produce la armonía de un
poema, la profundidad indescriptible de un paisaje, el arte de la vida para cada quien pinte su universo y luego entre en él.

Nuestras visiones del mundo son como un cáliz en el que depositamos la vida, el agua abundante de la vida. Realmente el Sendero está
sostenido por nuestra visión. Más importante que la cuerda sobre la que caminamos, que el camino sobre el que vamos caminando, es la visión
que nos sostiene, la visión que nos dirige. Así que, nuestro camino es el de nuestra visión del mundo.

Las visiones del mundo permiten al Héroe interior, al Discípulo del Alma, aquel que emprende la aventura de la vida, recorrer a través de
portales, a través de senderos particulares, transitar una parte del camino que conduce a la meta de un nuevo comenzar.. Y esos puntos nodales
en el sendero están señalando hacia un punto de apertura el contacto con el Plan de la Vida
Realmente todo este Sendero se recorre con el fin de construir el cáliz que vamos a rebosar con el Agua Abundante de la Vida, el Amor. Estos
Senderos están relacionados por pares de opuestos, por ley de complementarios y a su vez cada uno es dual. Ustedes tienen de este lado (
derecha del diagrama ) un Sendero de expansión y de este lado ( izquierda del diagrama ) un sendero de contracción, aquí tienen un sendero de
ida y aquí tienen uno de regreso.

Aquí entre ustedes, hay una persona muy especial que está en ese Sendero de búsqueda y me consultó porque tenía crisis de pánico, pero lo
particular es que ella hace crisis de pánico en el avión cuando se va de la casa pero cuando regresa a casa no hace crisis de pánico. Todos
nosotros tenemos siempre un ir y un regresar, de pronto estamos bien en casa pero de pronto queremos salir de casa. A veces estamos sanos
cuando viajamos, cuando salimos del hogar y a veces estamos sanos cuando regresamos al hogar. Hay personas que no pueden ver la casa, en la
casa se enferman, no toleran estar en el hogar. Estas personas están en el sendero de ida, en su respectivo camino, el de los Héroes interiores.

Es muy importante empezar a comprender en qué parte del camino estamos porque así también sabemos cual lección estamos aprendiendo, lo
que nos permite consagrar nuestros mejores esfuerzos a lo que puede ser esencial para cada momento, aquello que realmente pueda contribuir
al crecimiento.
El Discípulo aprende a reconocer su parte, no lo de los otros, no lo del mundo de los sueños, sino aquella parte que en realidad puede
transformar su vida.

Son entonces seis pares de opuestos, este ( señalando la parte inferior del eje vertical ) completa el séptimo elemento, y se comunica con un
octavo elemento, (parte superior eje vertical ), que es el que produce la integridad. Ese elemento es el sentido de todos los componentes de
esa copa de la vida que es el cáliz, ese cáliz que elevamos al Padre, o que elevamos a Dios, o que elevamos al cielo como estado de conciencia
que nos sacia de plenitud.
Podríamos comprender aquí - refiréndose al esquema donde sea alinean fases del carácter, lecciones arquetípicas y visiones del mundo - las
relaciones entre los rayos, los centros de energía, las facetas de la personalidad y el sendero del discípulo.
Rayos no son cosas metafísicas, son realidades que están presentes en la vida cotidiana.

Los Siete Rayos son las siete estrategias de la conciencia
son los caminos de la Luz en el territorio de la creación

Para quienes saben comprenderlo, el cuerpo es un claro símbolo del espíritu, es un templo del espíritu. Tenemos siete octavas fundamentales.
Esas siete octavas, esas siete notas a su vez, tienen siete notas subsidiarias y tenemos una tabla periódica de 49 notas que constituyen 7 centros
principales, 21 centros secundarios, 49 que son terciarios y más de 300 puntos que son pequeños subsidiarios, que son los puntos de acupuntura.

Así vamos entonces penetrando en lo que es el símbolo humano, toleramos y respetamos la diversidad de los caminos: el camino de la sombra o
el camino de la luz, el camino de ida o el camino de regreso. Muchas veces durante el camino tenemos que ir y tenemos que regresar:

Nos expandimos como Inocentes y regresamos, nos contraemos, como Huérfanos;
nos expandimos como Buscadores y regresamos como Amantes;
nos expandimos como Guerreros y regresamos como Bienhechores;
nos expandimos como Destructores y regresamos como Creadores;
nos expandimos como Gobernantes y regresamos como Magos;
nos expandimos como Bufones y regresamos como Sabios.

He ahí los 12 Arquetipos fundamentales, los 12 Héroes en este recorrido. Pero esos 12 héroes son creados por nuestras visiones del mundo y
vamos a ver como se corresponde el camino y la visión del mundo. Por eso es tan necesaria una visión del mundo, porque cuando se tiene una
visión del mundo se crea el camino para un Héroe interior que te permite aprender una lección, la lección del discípulo a través del zodíaco.

Esto también está relacionado con el zodíaco, obviamente con la cruz, vamos a ver que está relacionado con el carácter. Ya no quiero
sobrecargarlos sino simplemente llamarles la atención sobre unas pocas relaciones para que empiecen a ver esto desde el sentido, es decir, no
como piezas aisladas del rompecabezas. Desafortunadamente, todo lo que llamamos esoterismo, lo hemos tratado como una pieza aislada del
rompecabezas de la ciencia, de la psicología, de la filosofía, del arte, de la religión, de la magia.

El esoterismo es realmente el arte de integrar
todas aquellas cosas que en el trasfondo estaban integradas.
Hay un océano interior que integra
y le da sentido a todo el oleaje de las manifestaciones.

Se trata entonces de que volvamos a rescatar la integridad y vamos mirándolo entonces detenidamente. Teníamos acá una búsqueda ( señalando
la línea superior del diagrama) este nivel de búsqueda lo llamamos el nivel de la afirmación, el SI. Le he llamado “sí “, por su utilidad
mnemotécnica, para que ustedes lo aprendan, así fue como yo lo reflexioné y como me lo puedo aprender más fácilmente.

Lo primero que hay es una afirmación, ¿en qué nos afirmamos?,
en la Seguridad y en la Identidad.

El primer sendero es el camino que conduce a la Seguridad y a la Identidad. Ese camino tiene ingredientes que son, confianza y prudencia, fe y
esperanza, Si yo tengo fe y esperanza, si yo tengo confianza y prudencia, tengo seguridad, aún en medio de la incertidumbre. Ya veíamos ayer
que la seguridad es aceptación de la incertidumbre. Y ese camino lo podemos reducir a una sola palabra: aceptación. Acepto mi sombra, acepto
mi luz, acepto mi identidad, acepto mi unicidad, me acepto como yo.

Y ese es el camino de la genuina ecología humana, porque cuando yo me acepto con mis bemoles, es decir, con mis sombras, acepto al otro, si
yo no soy perfecto, acepto la imperfección. La imperfección es una evidencia cierta de mi evolución. Cada camino tiene un pensamiento
semilla. Acepto mi imperfección, tengo derecho a ser imperfecto, tengo un derecho sagrado: el derecho de equivocarme. Para mí es el más
sagrado de los derechos humanos, tal vez entre los ángeles ese no sea un derecho pero entre los hombres sí, tenemos el derecho de
equivocarnos.

El temor de equivocarse quiebra ese camino, quiebra ese contacto, quiebra ese Sendero, entonces no podemos tener Seguridad.

El temor de equivocarse viene de algo que no tiene ninguna relación con el ser,
viene del no ser, de una falsa Identidad. Nos viene de la máscara.

Todos los afanes de autosuficiencia son orgullo y el orgullo es la peor de las máscaras. El orgullo espiritual por ejemplo, ha deteriorado todo el
camino de la espiritualidad, porque frecuentemente hacemos el camino de la espiritualidad para separarnos, por orgullo, es decir, que estamos
todavía anclados al pecado original, hacemos el camino para mirar a los otros por encima del hombro, para sentirnos más importantes. Es bien
importante porque esa aceptación la podemos simbolizar en una frase muy bella que no recuerdo dónde leí pero que me llegó al corazón, “el
mar es mar porque está debajo de los ríos”. Entonces sean como mar y no sean como ríos, eso nos lo decía alguien bien conocido por ustedes,
cuando decía estas palabras, “el que se humilla será ensalzado”. Y ese es el punto de partida en nuestro Sendero que ayer llamábamos el
Sendero del Aprendiz.

El aprendiz tiene condiciones. Para ser aprendiz necesitamos primero humildad. Primera parte del sendero: el aprendiz. El aprendiz acepta sus
limitaciones y como acepta sus limitaciones ha vivido la Orfandad, sabe que necesita ayuda, es un Huérfano. Entonces es humilde y si es humilde
es desapegado y el que se desapega puede conquistar una disciplina. Y el que conquista una disciplina tiene un ritmo de vida y quien tiene un
ritmo de vida entra en el código de la vida porque la vida es ritmicidad cíclica, miren como vamos cerrando el círculo.

Pero ustedes tomen cualquiera de estos elementos, díganse entonces, mi única obligación es ser como yo soy.
Dice un chiste que cuando nos vayamos para el cielo no nos van a preguntar ¿por qué no fuimos como San Pedro o Simón Bolívar? sino ¿porqué no
fuimos como nosotros?, ¿porqué no fuimos aquello que nosotros éramos?. Y vamos a ver que ese camino nos prepara a un camino mucho más
avanzado que se llama el de la Autenticidad.
Jorge Carvajal P

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