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DOMINANTES SECUNDARIAS Y SUS ESCALAS (Parte I)

Hemos visto anteriormente en el estudio de la Armonía Tradicional el uso de los acordes dominantes secundarios que sirven para enfatizar las funciones tonales (tónica, dominante, y subdominante) de cada uno de los grados o acordes de la escala mayor, aumentando así el número de posibilidades armónicas que se tienen a la hora de componer, sin abandonar la tonalidad original.

En esta primera parte vamos a estudiar las escalas que se utilizan sobre las dominantes secundarias que resuelven a los acordes que tienen función tonal de tónica.

Como vimos anteriormente, los acordes que tienen función de tónica son el I, el vi, y el iii, que en la tonalidad de Do mayor son Cmaj7, Am7, y Em7, como lo ilustra el Ej. 1

de Do mayor son Cmaj7, Am7, y Em7, como lo ilustra el Ej. 1 Si a

Si a cada uno de estos acordes le anteponemos un acorde dominante sobre su quinto grado, obtendremos tres acordes, de los cuales uno es el dominante primario (G7) de la tonalidad de Do mayor, el cual existe como tal sin la necesidad de que alteremos ninguna de sus notas. Los otros dos son dominantes secundarias y requieren de la alteración de una nota, como en el caso del III7 (E7) que resuelve vi7 (Am7), o de dos notas, como en el caso del VII7 (B7) que resuelve al iii7 (Em7), para adquirir cualidad de dominantes.

En la ilustración del Ej. 2 vemos los tres casos mencionados: observemos las notas que fueron alteradas en cada caso. Ahora bien, a cada acorde le corresponde una escala que le es compatible en sonoridad y que le complementa. Esta escala es la fuente de notas que podemos usar para crear líneas melódicas sobre tal acorde, ya sea al componer o al improvisar. De hecho, un acorde y una escala son básicamente la misma cosa: una sonoridad determinada, presentada en forma vertical -o simultánea- en el acorde, y de manera horizontal -una nota a la vez- en la escala.

Lic. Carlos Montoya G “Taller de Armonía Aplicada”

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En el Ej. 3 tenemos al acorde V7 (G7) y a su escala correspondiente. Debido

En el Ej. 3 tenemos al acorde V7 (G7) y a su escala correspondiente. Debido a que este acorde es la dominante primaria de la tonalidad y no requiere de ninguna alteración, la escala que utiliza es simplemente el modo mixolidio (el modo dominante de cualquier tonalidad mayor). Dicho de otra forma, el modo utiliza las mismas notas que la escala de Do mayor, pero empezando y terminando en la nota Sol.

de Do mayor, pero empezando y terminando en la nota Sol. En el Ej. 4 vemos

En el Ej. 4 vemos la dominante secundaria III7 (E7) que resuelve al grado vi7 (Am7), y a la escala que le corresponde. En éste caso fue necesario alterar una nota del acorde original del tercer grado de la tonalidad (Em7) para convertir al acorde al tipo dominante (E7).

Si acomodamos las cuatro notas del acorde (Mi, Sol#, Si y Re) en forma de escala y agregamos luego las tres notas restantes de la tonalidad de Do mayor (Fa, La y Do), obtenemos el modo mixolidio b9 b13. Observemos el intervalo (indicado bajo el pentagrama) que forman estas tres notas con respecto a la tónica del acorde, de ahí proviene el nombre de la escala o modo.

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En el Ej. 5 tenemos la dominante secundaria VII7 (B7), el cual resuelve al grado

En el Ej. 5 tenemos la dominante secundaria VII7 (B7), el cual resuelve al grado iii (Em7), y a su escala correspondiente. En este caso fue necesario alterar dos notas (Re y Fa) del acorde original del grado vii (Bm7 b5) para dar al acorde la cualidad de dominante (B7). De la misma manera que en el ejemplo anterior, si acomodamos las notas del acorde B7 (Si, Re#, Fa# y La) en forma de escala y agregamos a ellas las tres notas restantes de la tonalidad de Do mayor (Do, Mi y Sol), obtendremos también el modo mixolidio b9, b13. Como se puede ver, sobre las dos dominantes secundarias que resuelven a los acordes de tónica vi y iii se utiliza un mismo tipo de escala, solo que la nota que es punto de partida para cada una, es diferente.

la nota que es punto de partida para cada una, es diferente. Una característica de esta

Una característica de esta escala que hay que tener en consideración es el hecho de que contiene las extensiones b9 y b13, ya que escala y acorde no son sino dos caras de una misma moneda, las mismas extensiones pueden ser usadas en los acordes, como se muestra en el Ej. 6 armonizando la dominante secundaria III7 (E7 b9), y en el Ej. 7, donde usamos ambas extensiones sobre la dominante secundaria VII7 (B7 b9 b13).

sobre la dominante secundaria VII7 (B7 b9 b13). Lic. Carlos Montoya G “Taller de Armonía Aplicada”
sobre la dominante secundaria VII7 (B7 b9 b13). Lic. Carlos Montoya G “Taller de Armonía Aplicada”

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El Ej. 8 contiene la misma progresión armónica del ejemplo anterior, pero esta vez incluye una línea melódica que utiliza a las escalas dominantes correspondientes a los acordes III7 (E7 b9 b13) y VII7 (B7 b9 13) en los compases dos y seis, respectivamente. El resto de las notas usadas provienen del acorde correspondiente a cada compás, dentro de la tonalidad de Do mayor.

a cada compás, dentro de la tonalidad de Do mayor. Es recomendable escribir algunos ejercicios que

Es recomendable escribir algunos ejercicios que hagan uso de estos acordes dominantes y componer (o improvisar) melodías sobre ellos, usando las escalas correspondientes. La única precaución que hay que tener con la escala mixolidia (b9 b13) es en cuanto al uso de su oncena, que por tener conflicto con la tercera del acorde es conveniente tocarla solamente de paso.

Hay que escribir los ejercicios en varias tonalidades y tratar de familiarizarse con el sonido de cada acorde y su escala, interiorizarlo.

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