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Actitudes frente a la Adversidad

“El ladrón no viene sino para hurtar, matar, y destruir: Yo he venido para que tengan vida, y para que
la tengan en abundancia” Jn. 10:10

Dependiendo de las actitudes con la cuales caminemos en el evangelio y en esta vida, así dependerá
de nosotros el poder aprovechar las bendiciones de Dios. Se ha comprobado que para tener una vida
victoriosa, necesitamos adoptar lo que la Biblia nos enseña con respecto a las adversidades que
continuamente tenemos. Usted no puede evitar las adversidades. El Señor fue claro y dijo: “En el
mundo tendréis aflicción, pero no temáis, yo he vencido al mundo”. Jn.16:33

Los investigadores dicen que el 15% de las personas, que se esfuerzan, que estudian, que se
capacitan son las que tienen más probabilidades de tener una vida “exitosa”. Sin embargo esto reside
no solo en el conocimiento y preparación que tengan, sino en la actitud acerca de las cosas difíciles
que vienen a su vida. ¿Quiere decir que hay actitudes positivas y negativas que determinan el futuro
de las personas? Sí, La Biblia describe principios y verdades que tenemos que escudriñar, que
conocer, que practicar. Habla sobre cosas importantes para declarar en nuestro camino, palabras o
pensamientos de fe, de victoria, para que al ser parte de nosotros, obtengamos resultados positivos y
nos hagan avanzar.

No nos luce tener una vida menguada, apagada, triste y melancólica, cuando ya Cristo decretó que El
ha venido para que tengamos vida y para que la tengamos en abundancia. Dios no quiere que
seamos víctimas sino victimarios de aquello que nos ha provocado malestar.

En Números 13:32-33 y 14:1-4 encontramos un situación que puede ser semejante alguna
adversidad por la que estemos atravesando: “Más los varones que subieron con él, dijeron: No
podremos subir contra aquel pueblo; porque es más fuerte que nosotros”. ¿Qué es lo que determina
que el creyente tenga una vida menguada o una vida victoriosa? No lo determinan las circunstancias
sino las actitudes que tomamos con respecto a las circunstancias. ¿Cómo podemos contrarrestarla?
Primero, anulando declaraciones, actitudes y pensamientos negativos. Los espías negativos estaban
viendo que era difícil tomar Canaán porque era un pueblo numeroso, fuerte en gran manera, porque
tenían ciudades fortificadas, porque había cananeos, personas gigantes que los hacían verse como
langostas. Ellos ya tenían una actitud de derrota antes de enfrentarse en la batalla. Pero la Biblia
dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filp. 4:13. Note entonces, la importancia que le
debemos dar a las Escrituras porque aquí estos primeros ya se estaban midiendo con sus enemigos
y a la vez estaban dándose por derrotados, una situación diferente hubiese sucedido si ellos hubieran
practicado los principios bíblicos y enfrentarse en el nombre del Señor para poder tener éxito y
victoria.

“Solamente esfuérzate y se muy valiente para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo
Moisés ha dicho...no te apartes... para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres”.
Jos. 1:7

¿Por qué hay personas que no tienen el éxito y la bendición que Dios quiere darles? La vida
abundante que Cristo vino a pagar. Hay personas que siguen recordando el ayer como la mejor
época que existió. ¿Será ese el plan de Dios? Hoy la Palabra nos enseña que debemos cambiar
actitudes con respecto a las circunstancias difíciles que se nos presentan.

Otra actitud importante que tenemos que desechar, es la opinión que tenemos de nosotros mismos
porque a al hacerlo anulamos la opinión que Dios tiene de nosotros.

Cuando uno tiene una opinión de si mismo elevada o poca al nivel de lo que la Biblia dice, es un
factor determinante para no tener una vida victoriosa. Caleb a los 85 años se acercó a los hombres
que repartían la tierra y les dijo: “Hoy me siento más fuerte que antes porque voy a tomar el monte
que Dios me ha dado”. Dijo alguien: “Debería ser quitado del diccionario cristiano la frase “no puedo”,
porque Filipenses lo grita: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Somos llamados a asumir la
posición bíblica sobre cualquier adversidad y circunstancia.

La Biblia dice que antes no éramos nada, antes éramos la escoria, lo vil y menospreciado de este
mundo, pero ahora gracias a Jesucristo, somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
por Dios adquirido. Antes no eras nada, más ahora sois hijos de Dios, y si hijos de Dios, también
herederos, y si herederos, también coherederos con Cristo Jesús. ¿Eso no es nada? Es mucho. Es lo
más grande que el ser humano puede tener.

Uno de los graves conflictos ante las batallas que vienen a nuestro alrededor, es tomar una actitud
derrotista y poco perseverante. Vemos el ejemplo de los hombres tratando de salvar al paralítico, no
vieron los obstáculos, sino las posibilidades y aún rompieron el techo para llevarlo a Jesús, fueron
perseverantes. Ahí estaba el Señor viendo esa actitud y viendo la fe de ellos, sobre todo. El que
perseverare hasta el fin será salvo. Gálatas 6:9 dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a
su tiempo segaremos, sino hubiéremos desmayado”.

Josué 11.18-20. Por mucho tiempo tuvo guerra Josué con estos reyes. ¿Cuánto tiempo tienes tú de
llevar problemas, de tener batallas? Mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo.
Seamos perseverantes a pesar de las batallas. Las guerras y las batallas no son momentáneas, a
veces son por mucho tiempo. Siga peleando, sea consecuente, perseverante, con determinación
tome lo que Dios establece en su palabra que es suyo y pelee las bendiciones.

Otra de las razones por las cuales hay personas que no llegan a tener una vida victoriosa en el Señor,
es porque su actitud siempre es temerosa. Tener una actitud miedosa nos va a menguar en poseer
una vida victoriosa. El temor es contagioso. Si usted quiere caminar en este evangelio con una visión
definida, con propósito, ser una persona de vida victoriosa, anule, deseche de su camino a la persona
que le transmite miedo. Dios había permitido la dureza de la batalla en el corazón de los enemigos de
Israel, porque quería eliminarlos por completo. Si ha tenido batalla, se ha endurecido, es porque Dios
quiere erradicarla por completo de su camino.

Según algunos estudios, solo el 10% de las personas reaccionan positivamente ante un problema, el
90% casi siempre se va juntamente con el conflicto al fracaso, por la actitud que toma. Cambiemos de
actitud. No podemos cambiar el rostro naturalmente, pero sí puede cambiar la expresión de su rostro.
Algunas veces las críticas no nos gustan, pero son los mejores maestros en nuestro camino.

Josué 18:3, Josué dijo a los hijos de Israel:


“¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de
vuestros padres? Otra versión dice: “¿Hasta cuando pospondréis para venir a poseer la tierra que os
ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?
El Señor le dijo a Judas, “lo que has de hacer hazlo pronto”. Hoy te dice el Señor : Todo lo que te va a
llevar a la victoria, a una vida de triunfo, de éxito, a disfrutar Canaán, la vida abundante, lo que has de
hacer, hazlo pronto. A veces somos negligentes en poseer las bendiciones que Jehová nuestro Dios
nos ha ordenado y por eso mismo no vemos resultados.

Junto a los claveles brotan malas hierbas que debemos arrancar. El buen trigo, son los buenos
principios, las buenas actitudes, la palabra de fe que usted tiene en su corazón, pero si le permite a
su corazón el miedo, el conformismo, el poco perseverar, si usted les permite crecer juntamente con
la hierba buena, temo decirle que van a terminar ahogándola.

Cambiemos la actitud de ser poco agradecidos con el Señor y valoremos lo que Dios nos ha dado.
¿Cómo quiere vivir? Jesús lo dice claramente, que Él vino para que tenga vida y para que la tenga en
abundancia.