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X CONGRESO CENTROAMERICANO DE HISTORIA MANAGUA, NICARAGUA 12 AL 15 DE JULIO DE 2010 MESA DE HISTORIA COLONIAL

CONQUISTADORES Y ENCOMENDEROS: LA LUCHA POR EL BOTÍN

CENTROAMERICANO EN EL PRIMER SIGLO DESPUÉS DE LA CONQUISTA

ABSTRACTO

Tony Pasinski

Vistazo sobre la historia de la encomienda en la Audiencia de Guatemala en el primer

siglo después de la Conquista, con énfasis sobre los cambios observados en cuanto a los antecedentes de los individuos favorecidos por los nombramientos expedidos, sobre

la disminución de las rentas asociadas con las encomiendas, así como las estrategias adoptadas por los conquistadores y sus descendientes en defensa de su posición

privilegiada por los “méritos y servicios” adquiridos en la Conquista al tratarse de la asignación de encomiendas.

INTRODUCCIÓN

En un principio fueron los conquistadores de Centroamérica los únicos que recibieron encomiendas con derecho a los tributos de pueblos indígenas como recompensa por

sus servicios a la Corona española. Los que hicieron las asignaciones o repartimientos 1 fueron los encargados de la conquista de las futuras provincias como

Pedro de Alvarado y su hermano, Jorge, en el caso de la provincia de Guatemala. Ellos escogieron pueblos para sí mismos 2 y dividieron el resto del botín entre sus más

1 rmino que no se debe confundir con “repartimiento de indios” utilizado mucho más tarde en los documentos en referencia a un grupo de indígenas para trabajar en obras privadas específicas.

2 Por ejemplo: AGI, Patronato, 20, N.4, R.6 repartimiento de Pedro de Alvarado en Honduras año de 1536.

leales seguidores y entre algunos pocos que por sus oficios mecánicos indispensable podrían ser incentivados a quedarse en las nuevas colonias 3 .

No deberíamos pensar que 1) todos los conquistadores recibieron tal recompensa 4 o que todos que sí la recibieron lograron mantenerla; que 2) a final de cuentas, el valor de los tributos fue visto como equivalente o superior al total de los gastos relacionados con haber sido un conquistador o con los relacionados al deseo del mismo de mantener tal estatus en su comunidad; o que 3) los descendientes de los conquistadores pensaron que los “méritos y serviciosque ellos heredaron fueron suficientemente recompensados. Durante la mayor parte de la época colonial la falta de una recompensa adecuada aparece repetidamente como quejas al Rey por parte de los conquistadores y sus descendientes, y por parte de los “antiguos pobladores” 5 y los suyos en los documentos denominados “informaciones” y “probanzas” en el Archivo General de Centroamérica (AGCA) en la ciudad de Guatemala y en el Archivo General de Indias (AGI) en Sevilla.

DISCUSIÓN

Se puede dividir los cien años bajo estudio en cuatro períodos: 1) la lucha inicial para obtener una encomienda y luego seguir teniéndola, la cual empieza en 1525 y termina en su mayor parte en la década de 1540; 2) las tasaciones de la década de 1540 que supuestamente reducen drásticamente los tributos; 3) la lucha para mantener el estatus de encomendero en los años subsiguientes; y 4) la lucha por los descendientes de conquistadores y antiguos pobladores para obtener tal status nuevamente por medio de una merced del Rey, la cual se inicia más tarde en el siglo XVI.

3 Por ejemplo: Juan de Celada, ensayador.

4 Según los actas de cabildo de Santiago de Guatemala del 12 de agosto de 1525, fueron recibidos como vecinos de la ciudad 102 hombres que se supone acompañaron a Pedro de Alvarado desde México. Sin embargo, según el repartimiento de pueblos indígenas hecho por el mismo Alvarado en el período 1524-1526 (Kramer, Wendy. “Encomienda Politics in early Guatemala, 1524-1544”. Boulder: Westview Press, 1994, pp. 52-53), sólo 21 de sus compañeros recibieron encomiendas en Guatemala en ese momento.

5 Antiguo poblador (también primer poblador) alguien que llega a poblar y defender el territorio, no a conquistarlo.

Primer Período

Para cada provincia de la Audiencia de Guatemala hay una historia diferente sobre la asignación de encomiendas durante el período inicial. Pero hay ciertos elementos en común: un “repartimiento general” hecho por un gobernador y luego anulado por el siguiente 6 ; la lucha para mantener una encomienda generalmente apoyada por la Corona española 7 pero no necesariamente cumplida por un gobernador 8 ; una encomienda quitada por un gobernador y asignada a si mismo o a un pariente o amigo que no necesariamente participó en la Conquista 9 ; una viuda de un encomendero “amenazada” con la pérdida de la encomienda (que legalmente es de ella) si no se case con el hombre escogido por el gobernador 10 .

Otro elemento en común es la composición de los gobiernos municipales. Hasta el momento en que la Corona pone en venta puestos como los de regidores, en general, solamente encomenderos son alcaldes ordinarios y regidores en los cabildos. Durante los primeros 50 años son los encomenderos que controlan la vida económica y política de las ciudades/villas y sus jurisdicciones. Al salir a la venta los puestos, son los mercaderes, en el caso de Santiago de Guatemala, que empiezan poco a poco a tomar control del cabildo 11 .

6 AGI, Guatemala, 393, L.2, f.25v: RC de 20 de julio de 1538 con relación de lo ocurrido en la villa de San Salvador con los repartimientos de Diego de Alvarado, Jorge de Alvarado y Pedro de Alvarado.

7 AGI, Guatemala, 401, L.2, f.160-160v. RP con fecha 24/12/1534 al gobernador de Nicaragua para que no anulen ningún repartimiento de indios hecho por el licenciado Castañeda. AGI, Guatemala, 393, L.2, f.45 RC del 8/11/1538: que cualquier encomendero puede salir de Guatemala a otra colonia por un período de un año sin perder los indios y granjerías que le fueron encomendados.

8 Por ejemplo: AGI, Guatemala, 393, L.2, f.42-42v: RC del 25/10/1538 a favor de Diego de Rojas ignorada por el gobernador Maldonado (Kramer, op. cit., p.146).

9 AGI, Justicia, 296, Residencia de Pedro de Alvarado sobre las actuaciones de él. AGI, Guatemala, 52, año de 1546 sobre las actuaciones del presidente Maldonado. AGI, Guatemala, 9A, R.15, N.52, año de 1548; AGI, Guatemala, 44B, N.5, año de 1550; AGI, Guatemala, N.18 año de 1550; y AGI, Justicia, 283, N.2, R.2, año de 1555 sobre las actuaciones del presidente Cerrato.

10 Por ejemplo: Isabel de Orrego, viuda de Antonio Diosdado, con Juan de Guzmán para mantener la encomienda. AGI, Patronato, 63, R.1, probanza de Juan de Guzmán, año de 1560.

11 Santos Pérez, José Manuel. Élites, Poder Local y Régimen Colonia: el cabildo y los regidores de Santiago de

Guatemala, 1700-1787. South Woodstock: Plumstock Mesoamerican Studies. 1999.

Webre, Stephen.

Son pocos los documentos existentes que estipulan las tasaciones en este período. La tasación más extensa hallada hasta la fecha es una escrita en mayo de 1532, momento en que Gómez de Alvarado es teniente de gobernador y capitán de la villa de San Salvador , para todas las encomiendas en la jurisdicción de dicha villa 12 . Toma la forma de una serie de declaraciones juradas de cada encomendero en las cuales se indica, sin más datos, el tributo de sus pueblos.

En el caso de Guatemala (incluyendo lo que es hoy El Salvador), Pedro de Alvarado hace mención de una tasación hecha antes de 1535 en los territorios bajo su control y pide al Rey que, a pesar de sus cédulas ordenando que se haga una “tasación y moderación” nueva, que no se la haga mientras que el territorio está de guerra porque sería cosa perjudicial a la estabilidad de la colonia 13 .

Hay unos fragmentos de traslados de tasaciones centroamericanas incluidos en AGI, Indiferente, 857, sin fecha. Según Kramer et al, las tasaciones originales fueron escritas entre 1536 y 1541, por Alonso de Maldonado, como gobernador interino de la provincia durante la ausencia de Alvarado, en conjunto con el obispo Francisco Marroquín bajo instrucciones del Rey 14 .

Segundo Período

En el segundo período siguen las luchas para conseguir encomiendas 15 y mantener otras; pero lo importante de la década de 1540 es la formalización de las tasaciones

Antecedentes económicos de los regidores de Santiago de Guatemala, siglos XVI y XVII: una élite colonial en la sociedad colonial en Guatemala, en La Sociedad Colonial en Guatemala: estudios regionales y locales, edición de Stephen Webre. Antigua Guatemala: CIRMA. 1989.

12 Documento sin signatura bajado de los sitios web www.ufg.edu.sv/ufg/museo/francisco.html, y …/francisco1.html hasta …/francisco28.html el día 10/3/2005. Esta serie de sitios ya no existe. El documento impreso está en la biblioteca del autor del presente.

13 Kramer, Wendy; Christopher Lutz y George Lovell. Las tasaciones de tributos de Francisco Marroquín y Alonso Maldonado, 1536-1541”. Mesoamérica 12, 1986, pp. 358-359. Es posible que la tasación de 1532 sea parte de la tasación a la cual Alvarado se refiere. También hay referencias a tres tasaciones hechas por Maldonado y Marroquín en AGI, Guatemala, 41, N.18, carta del cabildo 24/01/1550.

14 AGI, Guatemala, 857, sin fecha, presentado y analizado por Wendy Kramer et al, op. cit. pp. 357-394, y confirmado por la doctora Kramer (correspondencia personal 24 de abril de 2010).

15 Por ejemplo: AGI, México, 204, N.26, años de 1547-1551 Diego de Salamanca.

que se inicia con el nombramiento del mismo Alonso de Maldonado como el primer

presidente de la Audiencia de Guatemala y con la llegada de Juan Rogel como oidor. Hay muchas referencias en cartas escritas al Rey a partir de 1549, a una o dos tasaciones hechas por Rogel. Los autores se quejan de que él les quitó a los encomenderos hasta la mitad del tributo que solían recibir 16 .

Es en esta década también que llega Alonso López de Cerrato como el segundo

presidente de la Audiencia. A él se le debe la obra principal centroamericana del siglo

XVI

sobre los encomenderos y sus pueblos, la cual fue escrita entre 1548 y 1549 17 . En

ella

se identifican los nombres de todos los pueblos de la Audiencia y los nombres de

los españoles en quienes son encomendados. Además, la tasación indica todos los

productos y servicios que cada encomendero debe recibir como tributo.

El colmo para los autores de las cartas mencionadas es que Cerrato no sólo les quitó a todos los españoles sus indígenas esclavos (indispensables en las minas, la carga de mercadería, las obras de construcción, etc.), él redujo por la mitad las tasaciones hechas por Rogel sobre los pueblos encomendados 18 .

Comparando las tasaciones de Cerrato con las de cuatro de los pueblos mencionados en el traslado de las tasaciones hechas por Maldonado y Marroquín (Kramer et al., op. cit.), se nota que sí hay una diferencia en términos de las cantidades de ciertos productos agrícolas, por ejemplo. Algunas bajan y algunas suben haciéndolo difícil determinar si la diferencia neta resulta en un cambio negativo de un 75%.

Una tarea pendiente es la de comparar la tasación de las encomiendas en la jurisdicción de Gracias a Dios, Honduras, escritas en 1544 19 con las de 1548-1549. Otra es la de estudiar las quejas al Rey para determinar si tienen una relación o no con

16 AGI, Guatemala, 41, N.14 hasta N.18, cartas del cabildo, años de 1549 y 1550 para Guatemala. Obara, Tadashi. Tesis anteriormente disponible en http://antroglob.org/obara (p.84) en el caso de la provincia de Chiapas en 1546.

17 AGI, Guatemala, 128, Un libro de tasaciones de los naturales de las Provincias de Guatemala, Nicaragua, Yucatán y Comayagua, 1548-1551. Disponible en microfilm.

18 AGI, Guatemala, 41, N.14, carta de cabildo, 30/04/1549.

19 AGI, Justicia, 299A residencia de Alonso de Maldonado. La tasación aparece en los folios 882-904v.

la pérdida del valor laboral de los esclavos indígenas que, bajo las Nuevas Leyes, Cerrato les quitó a todos los españoles 20 y/o con la subida de los gastos a ser incurridos por haber prohibido él, bajo las mismas, el uso de indígenas tributarios al antojo de los encomenderos en las minas, la carga de tributos a Santiago de Guatemala, los servicios personales, etc., sin compensación.

Tercer Período

En los años inmediatamente después de 1550 la mayoría de los españoles en la provincia de Guatemala que solicitan una merced del Rey relacionada con una encomienda son 1) conquistadores que la piden una en primera vida; 2) conquistadores o hijos de ellos que piden la devolución de una perdida, 3) conquistadores- encomenderos que piden pueblos adicionales para aumentar su renta; 4) descendientes que piden una encomienda por haberse terminado la regla de “dos vidas” sobre la de sus abuelos y padres; y 5) antiguos pobladores y sus descendientes – siempre “por méritos y servicios”.

Pocos conquistadores logran recibir una encomienda en primera vida 21 . Ningún conquistador o descendiente de uno logra recuperar una encomienda perdida 22 . Algunos conquistadores o descendientes sí logran recibir una merced del Rey que ordena un aumento en el número de pueblos asignados a ellos y, por ende, sus rentas, pero pocos de ellos actualmente reciben los pueblos adicionales 23 . Algunos merecidos

20 Juan Pérez Dardón tuvo esclavos indígenas que sirvieron de carpinteros, aserraderos de madera, manteros, tejedores, cardaderos de lana, vaqueros y de otros oficios de más(AGI, Guatemala, 111, N.23 año de 1562). La pérdida de sus esclavos pude haber contribuido a su decisión de dejar su encomienda y regresar a España.

21 Uno de ellos es Juan Griego quien recibe tres pueblos en 1571. AGI, Guatemala, 9B, R.11, N.67. Al parecer muere algunos años después sin dejar herederos legítimos.

22 Por ejemplo: Juan Rodríguez Cabrillo abandona su lucha por la devolución de Cobán, encomienda de su padre y de Sancho de Barahona. AGI, Patronato, 182, R.28 año de 1567.

23 Por ejemplo: don Pedro de Alvarado Villacreces de la Cueva, nieto de Pedro de Alvarado, quien nunca recibe suficientes pueblos para llegar a los 2000 pesos de renta otorgada por el Rey en AGI, Guatemala, 394, L.5, f.101v año de 1572.

reciben del Rey la merced de una encomienda pero la Audiencia nunca se la asigna 24 . Son pocos los primeros pobladores que reciben tal merced 25 .

Por medio de las probanzas e informaciones presentadas en este período se puede ver que pos-1550 el valor de la mayoría de las encomiendas en la provincia de Guatemala es de unos 300 pesos al año 26 , cantidad que, según los solicitantes de una merced y sus testigos, apenas cubre tres meses de gastos relacionados con ser un conquistador o descendiente de uno, especialmente cuando ellos son “caballeros e hijosdalgo” y mantienen sus “casas, criados, caballos y armas” en el servicio del Rey.

Un estudio de estos documentos tiende a indicar que la mayoría de los encomenderos se auto titulan como “caballeros e hijosdalgo” o son “tenidos como tal” en sus comunidades. Sólo unos pocos pueden mostrar las ejecutorias extendidas por la Corona para comprobar tal descendencia. En una carta al Rey escrita en 1579, Alonso de Herrera dice: “que es causa justa gocen los hijos y descendientes [de los conquistadores y antiguos pobladores] en estas nuevas tierras de la noblez de hijos dalgo (…) pues tan merecidos lo tienen”. 27 Pero con o sin tal documento, lo importante es que los conquistadores y especialmente los conquistadores con encomiendas se consideran como un grupo aparte, un grupo que había conquistado y pacificado “a su costo y minciónterritorios en nombre del Rey, y como tal, un grupo que merece, por sus “méritos y servicios”, recompensas similares a las proporcionadas por los monarcas de España a sus leales vasallos durante la Reconquista de la península ibérica.

24 Por ejemplo: RC a favor de don Pedro de Loayza, hijo de Jofre de Loayza, oidor de la Audiencia. AGI, Guatemala, 394, L.5, f.296 con fecha 23 de junio de 1578. No recibe una encomienda.

25 Por ejemplo: AGI, Patronato, 65, N.1, R.5 méritos y servicios de Pedro de Losa, antigua poblador, casado con hija natural de don Pedro de Portocarrero, año de 1562. No recibe una encomienda.

26 En 1573-1574 se queja de que “en las provincias de esta gobernación las más encomiendas que en ella hay son de cien peso por abajo”. AGI, Guatemala, 9B, R.12, N.74 y AGI, Guatemala, 10, R.1, N.3.

27 AGI, Guatemala, 41, N.59 y N.67 cartas de cabildo, año de 1586.

Sin embargo, hay pocas encomiendas disponibles en comparación a la cantidad de solicitudes de mercedes. En parte se debe a la decisión del Rey de meter ciertas encomiendas vacantes en la Real Corona para proveer fondos a conventos, obispados, hospitales y colegios para su funcionamiento 28 , y a cabildos para financiar obras públicas y, también, a la decisión de gobernadores y presidentes de asignar una encomienda a su antojo, ignorando las instrucciones de la Corona 29 .

Se hizo un análisis de los datos presentados por Feldman 30 quien estudió unas 142 encomiendas guatemaltecas mencionadas en la tasación de 1548-1549 e identificó, con base en los documentos que halló, los nombres de los encomenderos de ellos entre la fecha de la tasación y los primeros años de la década de 1600.

Durante la segunda mitad del siglo XVI, 29 pueblos o desparecen o no tienen una historia que Feldman halló 31 . En este mismo periodo 25,5 pueblos o empiezan su historia en la Corona o llegan a estar encomendados en ella. Sin hablar del área de las Verapaces, se establecen 10 nuevos pueblos en la provincia de Guatemala, seis de los cuales se meten en la Corona. En resumen, sólo unos 91,5 pueblos están disponibles para ser encomendados en españoles.

28 AGI, Guatemala, 10, R.1, N.6, año de 1574, en el cual se queja de la cédula del 01/12/1572 ordenando que se pongan repartimientos vacantes en la Corona. AGI, Guatemala, 41, N.69, año de 1586 con la misma queja.

29 Por ejemplo: la asignación a Diego de Robledo, escribano de cámara y de gobernación, por el gobernador Briceño (AGI, Justicia, 292, N.3, R.6, años de 1570-1573).

30 Feldman, Lawrence H. Indian Payment in Kind: The Sixteenth-Century Encomiendas of Guatemala. Culver City:

Labyrinthos, 1992.

31 Desde el inicio de esta investigación se han hallado muchos datos adicionales para llenar los vasillos y corregir los errores en la obra de Feldman. En un futuro serán agregados a la base de datos de este proyecto.

Cuarto Período

En la década de 1580 una manera para satisfacer parte de la demanda de mercedes es la de empezar a quitar los pueblos de una encomienda grande que es vacante y establecerlos como pueblos a encomendarse individualmente 32 .

En 1602, para satisfacer las solicitudes Alonso Criado de Castilla, presidente de la Audiencia, asigna la mitad de varios pueblos, que eran antes en una sola persona, a siete personas: Juan Becerra del Castillo, el maese de campo Gonzalo Meléndez de Valdés, el capitán Alonso Contreras Guevara, Alonso Álvarez de Vega, don Gerónimo de Collado, Hernando de Argueta Santizo y don Álvaro Pérez de Lugo 33 .

En términos de méritos y serviciosde estas personas:

Juan Becerra del Castillo es uno de los hijos de Bernal Díaz del Castillo y nieto, por parte de su madre, de Bartolomé Becerra, ambos conquistadores y encomenderos. Es casado con doña María Vargas Cepeda, nieta del capitán Gaspar de Cepeda, conquistador y encomendero.

Gonzalo Meléndez de Valdés ha servido a su Majestad y está casado con doña Inés de Godoy Guzmán, hija de Francisco de Godoy, encomendero, y nieta de Lorenzo de Godoy y de Juan Pérez Dardón, conquistadores y encomenderos.

Alonso Contreras Guevara ha servido a su Majestad y es nieto de Alonso López de Cerrato, segundo presidente de la Audiencia. Es casado con Doña Isabel de Saavedra Ocampo sobre quien no se ha hallado datos genealógicos.

Alonso Álvarez de Vega es casado con Paula de Torres, encomendera, hija de Juan López y María Hernández, antiguos pobladores y encomenderos, y nieta de Alonso

32 AGI, Guatemala, 41, N.69 carta de cabildo, año de 1586: “las encomiendas se han ido desmembrando y partiendo de manera que de una se han hecho dos y tres y más partes”. Razón por la cual es difícil, a veces, seguir las historias de Feldman (op. cit.)

33 AGI, Guatemala, 96, N.5: la mitad de los pueblos de San Antonio Suchitepéquez, Cuylco y sus estancias, y San Gerónimo Motocinta la Alta y Motocinta la Baja, y Amasenango (o Amatenango) que vacaron por fin y muerte de Juan Méndez de Sotomayor.

Martín Granado, conquistador y encomendero. Mantiene diez nietos y biznietos del último en su casa.

Don Gerónimo de Collado es casado con doña Isabel de Ayllón y Gibaja, nieta de conquistadores. Por el momento no ha sido posible formar el árbol genealógico de doña Isabel, pero por los apellidos Ayllón y Gibaja ella podría ser descendiente de las familias de Francisco de Ayllón Agraz y Hernando Gutiérrez de Gibaja, conquistador.

Hernando de Argueta Santizo es uno de los hijos de Alonso de Loarca, conquistador y encomendero, y nieto de Hernando de Argueta, el viejo, posiblemente conquistador. Es casado con Catalina Salvago, nieta de Cristóbal Salvago, conquistador y encomendero.

Don Álvaro Pérez de Lugo es nombrado alcalde mayor de la Verapaz en 1589 34 . Se casa en primeras nupcias con doña Isabel Durán, viuda y encomendera, hija de Juan Durán, conquistador y encomendero. Se casa en segundas con María de Solórzano, hija de Pedro de Solórzano, encomendero por casamiento, y nieta de Juan de Aguilar, conquistador y encomendero.

Al parecer, sólo Becerra del Castillo y Argueta Santizo son naturales de Guatemala; los demás son españoles quienes después de su llegada a la colonia se casan con mujeres “guatemaltecas”, solteras o viudas, descendientes de conquistadores.

En una de sus cartas al Rey, el Cabildo de Santiago menciona la importancia del casamiento de encomenderas viudas con hombres “nobles y principales” y de la necesidad de asegurar que el nuevo esposo mantenga la encomienda después del fallecimiento de la esposa para que él no salga del país 35 .

En un estudio, Pasinski y Gómez notan que en el período 1548-1604 unas 44 hijas de encomenderos se casan con encomenderos o hijos de encomenderos que son los futuros herederos de la encomienda de sus padres, o con hombres que se convierten en encomenderos por la unión matrimonial con ellas, herederas de la encomienda de

34 AGI, Patronato, 293, N.12, R.4 nombramiento de alcalde mayor.

35 AGI, Guatemala, 41, N.80 carta de cabildo año de 1592.

sus padres 36 . Estos enlaces les permiten a las parejas y a sus descendientes pedir una merced del Rey por los “méritos y servicios” heredados de sus antepasados, con la esperanza que entre más recibidos por lado de ambas partes más dispuesta esté el monarca otorgarla.

El Padrón de 1604 para la ciudad de Santiago de Guatemala 37 indica que de los 762 cabezas de familias españolas 38 unos 85 (11%) son encomenderos. Dentro de este grupo 15 indican que tienen tierras productivas: labores, estancias, obrajes, ingenios, trapiches - sobre las cuales pagan impuestos. Sin embargo, muchos más tienen tierras que no declaran parcelas de tres o cuatro caballerías que han recibido como una merced de las autoridades en el siglo anterior 39 . No son los únicos. Para esta fecha hijos de encomenderos y de antiguos pobladores que no son herederos de la encomienda de sus padres también han recibido mercedes de tierras.

CONSIDERACIONES FINALES

Los conquistadores querían establecer una sociedad particular en los nuevos territorios. Por medio de la encomienda perpetua, ellos serían los hacendados viviendo en sus grandes casas en las ciudades y los indígenas serían sus vasallos siempre en un estado de cuasi-esclavitud. Las Nuevas Leyes promulgadas en la década de 1540 arruinaron el plan pero jamás quitaron el sueño de ellos de ser tenido como un grupo privilegiado en las colonias.

Fuese grande o pequeño el botín centroamericano, existía. Por un lado estaba la encomienda y durante la mayor parte de los primeros cien años de la historia de las

36 Pasinski, Tony y Pastor Gómez. “Vecinos y Encomenderos: definiendo la élite del poder de Santiago de Guatemala (1548-1604)” en “Miradas, Encuentros y Críticas Antropológicas” Aitzpea Leizaola y Jone Miren Hernández, coordinadores. ANKULEGI antropología elkartea: 2008, pp. 81-92.

37 AGCA, A.1 leg 1804 Libro Becerro.

38 Total calculado por David Jickling en Los vecinos de Santiago de Guatemala en 1604”. Mesoamérica 3, junio de 1982, pp. 145231.

39 Por ejemplo: Diego de la Barrera, Inés de Calderón, García Castellanos de Orozco, Diego de Guzmán, Diego Ordóñez, Diego de Paz Quiñones y Gregorio de Polanco.

provincias los conquistadores y sus hijos lucharon primero para conseguir, segundo para mantener y tercero para aumentar su parte de ella.

Sin embargo, la lucha no se limitaba a encomiendas. Incluía también solicitudes de mercedes para oficios reales en corregimientos y alcaldías mayores y “otros cargos y oficios”; canónigos 40 ; beneficios para curas en los pueblos de indios; ayudas de costa 41 ; y especialmente tierras. Estas son partes del botín que meriten su propia investigación.

Llegando al final de los primeros cien años, los nietos de los conquistadores y primeros pobladores iniciaron una nueva etapa en la lucha al recordarles a los oficiales reales de lo que se debe a sus antepasados en la conquista y pacificación de las provincias centroamericanas y de lo que se debe a ellos por los “méritos y servicios” que han heredado y re heredado desde aquel momento.

40 Por ejemplo: AGI, Indiferente, 743, N.241: canónigo a Luis Méndez de Sotomayor, año de 1596.

41 AGI, Guatemala,41, N.48 carta de cabildo año de 1557. NOTA: se usa el término “pueblos de indios” para que corresponda a el utilizado en los documentos.