"La trascendencia del humanismo en la época actual

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Y estas son notas con las que desayunamos muchos mexicanos.
Cuando pensé el tema sobre el cual quería hablarles, pensé que sería sobre la vida. Y sin embargo
me encontré a mi misma queriendo hablarles de mi mayor miedo en este día MI MIEDO A VIVIR
(al menos en las condiciones en que esté mundo nos confronta… con un cambio climático que
evidencia el daño ecológico que le hemos hecho al mundo, con constantes crisis económicas que
generan mayor decepción y desánimo en las nuevas generaciones. Y con una violencia que nos
hace ser testigos de lo impensable, como si la Santa Inquisición hubiese regresado pero ahora a
manos de los individuos.
Hoy me resulta más atractiva y hasta coqueta la idea de esa vida después de la muerte que parece
ser más plácida, más alegre, más divina. Al menos en ella no se leerían los dramáticos encabezados
que hoy les leo.
Miro todos los días a mi alrededor y me pregunto dónde nos perdimos. ¿ cómo llegamos a ser
como lobos enfrentándonos unos a otros?..
Hace un par de meses dictaba una clase sobre el enfoque existencial humanista y no pude evitar
que las lágrimas rodaran por mis mejillas cuando leía a Erik fromm en su libro Humanismo como
utopía real
“El humano, (dice Fromm) debe trabajar para satisfacer sus deseos, los cuales son constantemente
estimulados y dirigidos por la maquinaria económica. El sujeto automatizado se enfrenta a una
situación peligrosa, ya que su razón se deteriora y decrece su inteligencia, adquiriendo la fuerza
material más poderosa sin la sabiduría para emplearla.
El peligro que el autor ve en el futuro del humano es que éstos se conviertan en robots. Verdad es
que los robots no se rebelan. Pero dada la naturaleza del humano, los robots no pueden vivir y
mantenerse cuerdos. Entonces buscarán destruir el mundo y destruirse a sí mismos, pues ya no
serán capaces de soportar el tedio de una vida falta de sentido y carente por completo de
objetivos.
Fromm concluye que “El hombre ordinario con poder extraordinario es el principal peligro para la
humanidad y no el malvado o el sádico” lo cual se puede concretizar cuando se combinan en él las
tres orientaciones que forman el Síndrome de decadencia y que “mueve al hombre a
destruir por el gusto a la destrucción y a odiar por el gusto de odiar” .
Y así es como hoy veo nuestro mundo en una terrible de decadencia… decadencia de la cual todos
somos parte…
Se imaginan esto lo escribió Fromm hace varias décadas como vaticinando lo que hoy leeríamos en
los diarios.
Y me quedo pensando de que ha servido que humanistas hayan escrito tratados completos sobre
la relación entre nosotros y sus consecuencias… yo misma hice una maestría en Desarrollo
Humano y viví el interés genuino de quienes hemos visto una realidad alternativa, llena de
empatía y de respeto… pero que no hemos hecho, o mejor aún que si hemos hecho…
Me cuestiono si ha sido suficiente el estudio de la empatía, la congruencia, la relación de ayuda,
etc. Y me doy cuenta QUE NO, que aunque somos más los buenos, hemos sido perezosos con
nuestra responsabilidad, desde nuestra trinchera para hacer que nos sensibilicemos, que nos
hagamos cargo desde lo implica el Buen Vivir, ese que no viene en la ropa de marca, que sólo sirve
para vestir a los desprovistos de individualidad y amor propio.
El buen vivir que no busca que la esperanza de vida aumente, si el costo es vivir días
desesperanzados.
El buen vivir implica la dolorosa y valiente elección de no seguir repitiendo modelos económicos y
de conducta que nos han deshumanizados.
Hoy somos unos perfectos extraños con una tecnología que amenaza con alejarnos de los nos
rodean y nos presume la cercanía de otros a quienes ni siquiera conocemos.
Intentando dar respuesta a lo qué nos pasó he encontrado una respuesta que aunque aclaro No es
completa, a mi ME genera una posibilidad para reconocer mi responsabilidad… y mi respuesta es
INVOLUCRARME en un mundo que CONFIESO me asusta cada vez más.
Y cómo involucrarme?... SENCILLO barriendo más… si, tranquilos no vacíen la sala… ahora le
platico, ESTO QUE PARECE UNA INCOhERENCIA tiene sentido, ahora les explico.
Cuando tenía 8 años un día vi a mi madre barriendo el frente de mi casa, y eso no tendría nada de
particular de no ser porque comenzó barrer hacia los lados, en efecto, mi madre que no es una
devota de las actividades del hogar (creo que esta conferencia nunca la podría dictar en México)
Ella estaba barriendo la cera de los vecinos y no recordaba que alguno de ellos lo hubiese hecho
POR nosotros… en seguida le pregunté a mi madre ¿por qué lo hacía? Por qué barría las otras
casas? Todavía le argumenté que cada quien era responsable de su limpieza, y quE ¿CÓmo ella iba
a limpiar lo que ella no había ensuciado?
Mi madre no titubeó en responderme…las hojas si no las barro se me van a regresar, de que sirve
que yo barra mi calle si tarde o temprano la basura de mi vecino llegará a mi frente. Si realmente
quiero limpiar mi calle necesito hacer un poco más para que no se me regrese.
Cuanta razón tiene mi madre.
Hoy todos necesitamos barrer nuestras calles con la misma mirada filantrópica, social y sobre
todo, humana. Esa que suma y no resta; la que explica porque quienes más oportunidades de
desarrollo hemos tenido, requerimos organizarnos para barrer y enseñar a barrer a quienes no
han conocido lo que es una calle limpia.
Un día las personas decidimos volvernos individualistas, buscar nuestro propio crecimiento
despreciando si en el camino había otros a los que se aplastaban y minimizaban. Nos comenzamos
a preocupar solo por nuestra calle es más, comenzamos a privilegiar el no “meternos” con la vida
de los demás, como si ellos estuvieran en una burbuja y su basura nunca nos fuera alcanzar…
Pues malas noticias, la basura nos alcanzó y la tibieza de nuestra participación ha generado las
realidades incomodas que hoy muchos países vivimos.
Y ahora quisiera ser más específica en el papel que el humanismo puede y debe actuar en esta
limpieza:
HABLEMOS DE LA EDUCACIÓN
Quienes tenemos el honor y privilegio de ayudar en la construcción del conocimiento no podemos
demeritar nuestra labor con esquemas aburridos, metodologías envejecidas que lejos de provocar
y motivar el interés de nuestros alumnos, lo apaguen…. Requerimos ser populares pero no por la
simpleza de nuestras materias sino por los nuevos paradigmas que podamos generar en nuestro
salón, aprovechándonos de esa autoridad que una nota nos da… no nos conformemos con
alumnos que no leen… busquemos que lean, no nos conformemos con alumnos que no analizan,
que no escriben correctamente, hagamos actividades que provoquen estas competencias.
Impulsemos el trabajo cooperativo, en equipo. Promovamos el diálogo, y no nos quedemos con la
tolerancia a las diferencias, esa versión es barata! busquemos la admiración de la riqueza que da la
divergencia.
Rogers comentó alguna vez que: La educación es un campo en el que la retroalimentación del
consumidor es absolutamente despreciada. Nuestras instituciones educativas nacieron en una
época en que la estimación intelectual era terriblemente importante, pues la vida ordinaria suplía
todos los demás ingredientes del aprendizaje. Pero la escuela se ha convertido cada vez más en la
vida misma, y la educación que funciona sólo de “la cabeza para arriba” se está volviendo
inadecuada para el aprendizaje como nos lo están gritando tan fuertemente los jóvenes.
Y QUE HACER EN LAS FAMILIAS
Maslow, el padre del humanismo no estaba equivocado cuando hablaba de las necesidades, por
eso hablaba de una serie de necesidades que hay que cubrir, no solo se trata de acumular recursos
para heredar un patrimonio, el mejor patrimonio será la permanencia de la institución del amor, la
esperanza de una relación de pareja desde el respeto, la congruencia y la aceptación total,
heredadas del enfoque centrado en la persona.
No podemos seguir pensando en la relación de pareja y la relación con los hijos como un pretexto
perfecto para descargar nuestro neurosis, lo que necesitamos son relaciones nutricias, que partan
no de seres incompletos que se complementan “como la trillada frase de la media naranja” sino
seres completos, valiosos que se encuentran en el camino de la vida y que eligen permanecer
unidos por encima de su natural egoísmo, nuestra misión más importante es ser personas, luego
ya habrá tiempo de ser educadores, trabajadores, empleados… nuestro lugar en la familia como
padre, madre o hija son INSUSTITUIBLE… somos irremplazables.
Recuerdo una experiencia en uno de mis trabajamos, hace un par de años donde varios gerentes y
el dueño fuimos a organizar una “posada” que es una celebración de navidad a una comunidad
afectada por la pobreza… y recuerdo que el mensaje del dueño hacia las madres que habían
llevado a sus hijos era: Mamás abracen a sus hijos… esas palabras me calaron hondo, porque el
metamensaje era: mientras haya amor en la vida de sus hijos (al margen de las carencias)
difícilmente entrará el odio y el vicio…. No dejemos espacios vacíos en nuestras familias que la
delincuencia llene.

EN NUESTRO LUGAR DE TRABAJO
Ya basta de pensar que no podemos dos personas sobresalir en un mismo centro de trabajo,
nuestro mundo no es carencial, más lo es nuestra mirada. El mundo está lleno de oportunidades, y
Sí podemos compartir nuestros éxitos con quienes nos rodean. ¿Por qué queremos mantenernos
compitiendo todo el tiempo, o mejor dicho para qué?… en que me eleva ver como un colega se
equivoca, en nada… si me involucro puedo sugerir, aportar, sumar pero sobre todo honrar la
relación de trabajo que guardo con cada uno de los que me rodean.
No importa si mi función es pública o privada… no hay esfera pequeña o menos importante,
cualquier labora que realizamos podemos elevarla a algo sublime, casi de seguridad nacional.
Les platico una anécdota, siendo coordinadora de una Universidad en México, hace varios años,
teníamos una secretaria que a menudo se equivocaba, y parecía que nadie le tomaba importancia,
olvidaba pasar los recados, los comunicados que hacían venían cargados de errores. Un día,
creyente de su potencialidad le mandé a hablar y le pedí que viera la cantidad de errores del
último memorándum que había escrito. Ella los observó y ofreció poner más cuidado, pero
entonces le pregunté ¿cuál creía que era su trabajo? Ella me dijo soy la secretaria del depto
académico… y en seguida la corregí… no Elena, eres la cara y el corazón mío ante los 70
maestros…. Ellos son tu y mi responsabilidad, y se merecen lo mejor…. Vi claramente como sus
ojos se abrieron de manera descomunal, como quien descubre algo inimaginable… le pedí que
cuando escribiera cada documento, se imaginara que sería leído por el Presidente de México, con
esa entrega y cuidado necesitaban ser tratados nuestros maestros, que su labor era
increíblemente importante, y que ellos se merecían su empeño. El resultado fue sorprendente, la
misma personita que antes hacía su trabajo de manera apresurada y poco diligente Hoy estaba
enamorada de su labor… había encontrado un sentido a lo que hacía.
Nuestro compañeros de trabajo y nuestros lugares de oficio se merecen la mejor versión
profesional de nosotros mismos, trabajar es un acto de voluntad en nuestros países y un templo
en el que se construye gran parte de nuestra autoestima y de la de nuestros colegas, sumemos
concordia, armonía, respeto… barramos ahí también.
Y CÓMO BARRER EN NOSOTROS MISMOS
Cultivándonos en todos los sentidos, hemos despreciado la trascendencia de nuestra
espiritualidad, y creo que ello ha provocado que nos llenemos de basura con más facilidad. Hoy no
hay un verdadero interés por vivirnos como seres integrales y eso ha implicado un precio alto para
nuestra estabilidad emocional, de la ciudad donde provengo con casi 5 millones de habitantes,
cada vez son más los niños de 6 ó 7 años que reportan síntomas de estress y agotamiento… niños
que están siendo educados sobre la competencia.
>Sin embargo, cuando la espiritualidad llega a nuestra vida, y aclaro que no hablo de la religión
porque esa separa, sino de la espiritualidad que une, vivimos la unión a lo Divino y nos asienta en
nuestras emociones, una espiritualidad que nos da paz.
Requerimos hacernos cargo de nuestro autoconocimiento, de nuestras propias insatisfacciones
dejando de victimizarnos… requerimos responsabilizarnos de nuestra propia felicidad, no
podemos… no debemos dejar que papa gobierno o mamá fortuna sean los destinatarios de
nuestros sueños no cumplidos, somos seres libres, aun en condiciones extremas como las vivida
en la guerra, nuestra alma y nuestra voluntad sigue siendo libre, como reconocería Viktor Frankl
en su relato “el hombre en busca de sentido”.
Vernos de una manera amorosa y compasiva será la única manera en que practicaremos el
deporte de la humanización, porque si no sabemos aceptar en nosotros nuestra sombra, menos lo
haremos con la sombre de los demás.
Bajo este enfoque existencial, todo tiene valor, aun aquello que no nos gusta de nosotros mismos,
es parte integral de lo que somos, y cumple una función dentro de nuestra personalidad. Vivimos
proyectando en los demás todas las conductas que aún no hemos integrado de nuestra
personalidad y eso nos detiene en nuestro camino al autodescubrimiento, en la posibilidad de
vivirnos en una mejor versión de la que conocemos hasta hoy.
Y FINALMENTE COMO CIUDADANOS…
Si no estamos conforme con nuestras estructuras modifiquémoslas, vengo de un país donde por
70 años vivimos una casi dictadura, un solo partido en el poder que bajo la promesa de un
paternalismo que castigo y retraso nuestro crecimiento, se quedó por muchos años generando
una diferencia de clases que hoy duele, generando una visión cegada de nuestra propia identidad.
Y nadie duda de sus aportes que fueron mucho, pero el costo es que hoy tenemos instituciones
sociales que no se pueden mantener solas porque no puedes permanentemente regalar… un día
ya no hay más que dar.
Hace casi 12 años vivimos el cambio de paradigma privilegiando la alternancia, y fue la primera vez
que voté, antes no lo hacía porque me decía que siempre era lo mismo, pero hoy se que mientras
yo no me involucre no tengo derecho ni a quejarme, y al menos quiero ejercer ese derecho. Y las
nuevas fracciones llegaron al país y créanme no ha sido nada fácil.
Mi versión de la ola de violencia en México es que el gobierno actual decidió no pactar más con el
crimen organizado, cosa que claramente queda evidenciado, que los anteriores gobiernos si hacía.
Aunque sí creo que ni el propio Presidente sabía hasta donde se había adentrado el crimen en las
estructuras de nuestro país, y al momento de limpiar empezó a aparecer la corrupción y los malos
funcionarios en todos los niveles de gobierno. Pero esto no sucedió de la noche a la mañana, fue
durante varios años y la mirada permisiva de nosotros los mexicanos que solapamos la impunidad
y que nos declaramos incompetentes para ejercer nuestro derecho como ciudadanos a construir
una Nación segura, y como suele suceder… la historia nos alcanzó y hoy vemos como el gobierno
desmantela células del crimen organizado y estos con su barbaries recrudecen sus acciones hacia
la población civil… aún así creo que es el camino.
Y necesitábamos aprender y con dolor creo que aprendimos, hoy nos estamos organizando en las
colonias, protegiéndonos unos a otros. Nos hemos vuelto intolerantes contra quienes cometen un
delito y DENUNCIAMOS, tenemos una milicia que es nuestro mayor orgullo y que aunque hoy nos
protege en las calles, regresará poco a poco a sus cuarteles en la medida en que nosotros los
ciudadanos maduremos y dejemos de esperar que el Gobierno lo resuelva todo, porque ya está
visto con ejemplos de todo el mundo que esa medicina no cura al enfermo, sólo lo hace sentirse
drogado, alucinando una realidad de estabilidad que NO es.
Hoy en México hay una libertad de expresión, de culto, de credo que ha costado sangre, y ahora
trabajamos por liberarnos de un crimen que se coló hasta nuestras casas. Cuando barríamos
nuestras calles y no nos interesaba ver como en la casa de a lado envenenaban a nuestros jóvenes.
Barramos, pero nosotros… eduquemos en la crítica, amemos a nuestras familias y generemos una
empatía genuina hacia quienes no avanzan, no porque no quieren, sino porque no han podido ver
lo que hoy para nosotros es claro. Seamos compasivos y vivamos buscando la luz y la sanidad de
nuestras mentes porque esa es la esencia del ser humano… la bondad.
Qué razón tenía Rogers cuando señalaba: El hombre se ha metido en algunos buenos aprietos, y es
fácil creer que lo hará de nuevo; pero existe otra posibilidad más optimista (… si queremos),
busquemos decía él un conjunto de valores alternativo… entonces podremos valorar: al hombre
como un proceso de llegar a ser, como un proceso de logro del valer y dignidad por medio del
desarrollo de sus potencialidades; al ser humano individual como un proceso de autorrealización
moviéndose hacia experiencias más desafiantes y enriquecedoras; el proceso mediante el cual el
individuo se adapta creativamente a un mundo cambiante y siempre nuevo… él decía que “justo
cuando el mundo se acerca al borde del desastre terminal, la gran mente pública masiva puede
decidir ocuparse de las tensiones intergrupales: el odio, el resentimiento, el prejuicio social, el
antagonismo religioso, las tensiones entre los que tienen y los que no tienen.
Pero todo esto apunta a una gran decisión mover nuestra voluntad…. Decidir que si queremos
involucrarnos, dejar de minimizar lo que puedo hacer yo sola desde mi trinchera, maximizar el
impacto que tiene que varias personas como yo decidan apropiarse de su propia existencia y
generar un cambio de consciencia real. Un cambio de energía que propicie el encuentro con la luz
que todos llevamos dentro… implica Barrer y en este momento barrer mucho, entre todos, para
todos. Ejerciendo nuestro poder humano, individual y conciente. Sabiendo que cuando no
decidimos… Ya decidimos, porque estamos eligiendo quedarnos con lo mismo, viendo como
empeoran nuestras circunstancias sin hacernos cargo de generar el cambio que nuestra sociedad
reclama.

Fin
Dice Viktor Frankl que : LA ESCENCIA DE LA EXISTENCIA CONSISTE EN LA CAPACIDAD DEL SER
HUMANO PARA RESPONDER, RESPONSABLEMENTE, LAS DEMANDAS QUE LAS VIDA LE PLANTEA,
EN CADA SITUACIÓN… y hoy nuestro mundo requiere una respuesta humana y urgente de
nosotros.

La elección depende de nosotros y, siendo la raza humana como es, probablemente tropezaremos
haciendo a veces elecciones de valor casi desastrosas, y en otras ocasiones haciendo elecciones
muy constructivas, lo que no aplica es NO hacer. Lo que no aplica es quedarnos viendo como la
basura nos rebasa, y casi podría decir que nos ahoga…

Por eso mi mensaje es muy sencillo: elijamos barrer, decidamos cómo barrer y en dónde y
hagámoslo todos al mismo tiempo para acabar más rápido.

MUCHAS GRACIAS.

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