Sie sind auf Seite 1von 3

Centro Pieper

MAR DEL PLATA - ARGENTINA

«Sobre el amor»
Marsilio Ficino

Discurso II
Capítulo III

Cómo la belleza es esplendor de la bondad divina y cómo Dios es


centro de cuatro círculos

Material de Lectura Complementaria para la


Segunda Clase Magistral del Ciclo Pensamiento
Moderno

- 2009 -

http://centropieper.blogspot.com/ 1
centropieper@gmail.com
Centro Pieper

SOBRE EL AMOR
MARSILIO FICINO
(1433-1499)

DISCURSO II
CAPÍTULO III

Cómo la belleza es esplendor de la bondad divina y cómo Dios es centro de cuatro


círculos

Y no sin un propósito los antiguos que sea justo llamar a Dios el centro de
teólogos colocaron la bondad en el todas las cosas? Considerando que es en
centro; y en el círculo la belleza. Digo todas las cosas del todo único, simple e
por cierto la bondad en un centro; y en inmóvil; y que todas las cosas que son
cuatro círculos la belleza. El único producidas por él son múltiples,
centro de todas las cosas es Dios. Los compuestas y de algún modo móviles; y
cuatro círculos que en torno a Dios como ellas salen de él, así también a
giran continuamente son la mente, el semejanza de líneas o de circunferencias
alma, la naturaleza y la materia. La a él retoman. De tal modo la mente, el
mente angélica es un círculo estable; el alma, la naturaleza y la materia, que de
alma, móvil por sí misma. La naturaleza Dios proceden, se esfuerzan por igual
se mueve en otros, pero no por otros; la de retornar hacia él; y desde todas
materia no sólo en otros, sino también partes con todo esmero lo circundan.
por otros es movida.
Y así como el centro se encuentra en
Mas ahora declararemos por qué a Dios cada parte de las líneas, y a la vez en
nosotros lo llamamos centro, y por qué todo el círculo; y todas las líneas tocan
círculos a los otros cuatro. El centro es por uno de sus puntos el punto que está
un punto del círculo, estable e en el medio del círculo; de la misma
indivisible; en donde muchas líneas manera Dios, que es el centro de todas
divisibles y móviles van a su las cosas, unidad simplísima y acto
circunferencia en forma semejante. Esta purísimo, se pone a sí mismo en todas
circunferencia, que es divisible, no gira las cosas. No solamente por la razón de
de otra manera en torno al centro, sino que está presente en todas ellas, sino
como un cuerpo redondo sobre un eje. también porque a todas las cosas
Y es tal la naturaleza del centro que, creadas por él les ha dado alguna
aunque sea uno, indivisible y estable, intrínseca parte y potencia simplísima y
sin embargo se encuentra en cada parte excelentísima, que se llama la unidad de
de muchas, más bien, de todas las líneas las cosas; misma de la cual y hacia la
móviles y divisibles: puesto que en cada cual, como desde su centro y hacia su
parte de cada línea está el punto. propio centro, dependen y tienden todas
las potencias y partes de cada parte.
Pero, como ninguna cosa puede ser
tocada sino por su semejante, las líneas Y ciertamente es necesario que las cosas
que van de la circunferencia hacia el creadas se recojan ante su propio centro,
centro no pueden tocar ese punto, sino y ante su propia unidad, y que se
con uno solo de sus puntos igualmente acerquen a su Creador: a fin de que, por
simple, único e inmóvil. ¿Quién negará su propio centro, se acerquen al centro
http://centropieper.blogspot.com/ 2
centropieper@gmail.com
Centro Pieper

de todas las cosas. La mente angélica tiempo. Y en esto es diferente de


primero se eleva en su supereminencia y aquella propiedad del alma, pues el
en su propio vértice antes de lograr alma se mueve por sí misma y en sí
elevarse a Dios; y de manera semejante misma; por sí, digo, porque ella es
obran el alma y las demás cosas. El principio de movimiento; también en sí,
círculo del mundo que nosotros vemos, porque en la sustancia del alma reside la
es imagen de los círculos que no se ven, operación de la razón y del sentido; y de
o sea los de la mente, del alma y de la éste no resulta necesariamente en el
naturaleza; ya que los cuerpos son cuerpo efecto alguno.
sombras y vestigios del alma y de las
mentes. Las sombras y los vestigios Pero aquella potencia del engendrar, la
representan la figura de aquello de lo cual llamamos naturaleza, por sí se
que son vestigios y sombras. Es ésta la mueve, siendo una cierta potencia del
razón por la que aquellas cuatro cosas alma, la cual se mueve por sí misma.
justamente son llamadas cuatro círculos. Dícese también que se mueve en otros,
porque cada operación suya se termina
Pero la mente es un círculo inmóvil: en el cuerpo, alimentando, aumentando
porque tanto su obra como su sustancia y engendrando el cuerpo. Mas la
son siempre las mismas, ya que siempre materia corporal es círculo que se
de un mismo modo entiende, y quiere mueve por otros y hacia otros. Por
siempre las mismas cosas. Y a veces otros, digo, porque es puesta en
podemos llamar móvil a la mente por movimiento por el alma; hacia otros,
una sola razón: porque al igual que digo, porque se mueve en términos de
todas las demás cosas, de Dios procede, espacio.
y hacia él mismo se vuelve en su
retorno. El alma del mundo, y cualquier Con lo que ya podemos abiertamente
otra alma es un círculo móvil: porque entender por qué razón los antiguos
por su naturaleza no conoce sin teólogos ponen la bondad en el centro y
discurso, ni actúa sin transcurso de la belleza en el círculo. La bondad de
tiempo: y el discurrir de una cosa a otra todas las cosas es un Dios único, por el
y la operación temporal, sin lugar a cual todas son buenas; la belleza es el
dudas se llaman movimiento. rayo de Dios, infundido en esos cuatro
círculos que giran en torno a Dios. Este
Y si alguna estabilidad hay en el rayo pinta en los cuatro círculos todas
conocimiento del alma, más bien es las especies de todas las cosas; y
para beneficio de la mente, que por nosotros llamamos a esas especies, en la
naturaleza del alma. También la mente angélica, ideas; en el alma,
naturaleza se dice que es un círculo razones; en la naturaleza, simientes; y
móvil. Cuando nosotros decimos alma, en la materia, formas. Ésta es la razón
según el uso de los antiguos teólogos por la que, en cuatro círculos, cuatro
entendemos la potencia que está puesta esplendores aparecen: el esplendor de
en la razón y en el sentido del alma. las ideas, en el primero; el esplendor de
Cuando decimos naturaleza, las razones, en el segundo; el esplendor
entendemos la fuerza del alma apta para de las simientes, en el tercero; y el
engendrar. A esa virtud que existe en esplendor de las formas en el último.
nosotros la llamaron propiamente el
hombre: a esta otra, ídolo y sombra del
hombre. A esta virtud del engendrar se
le llama ciertamente móvil, porque
termina su obra en un espacio de
http://centropieper.blogspot.com/ 3
centropieper@gmail.com

Verwandte Interessen