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Kurt Lewin, un renombrado sociólogo, identificó en 1939 tres estilos de liderazgo:

autoritario, democrático y liberal (laissez-faire). Sus resultados demostraron que el estilo democrático es superior a los otros dos.

<a href=Estilos de liderazgo según Kurt Lewin Kurt Lewin , un renombrado sociólogo, identificó en 1939 tres estilos de liderazgo: autoritario, democrático y liberal ( laissez-faire ) . Sus resultados demostraron que el estilo democrático es superior a los otros dos. El líder autoritario toma todas las decisiones independientemente de lo que aporten los miembros del equipo. La figura autoritaria dicta la dirección, dejando a los miembros en la oscuridad acerca de planes futuros; elige cuáles miembros trabajarán colaborativamente y determina por él solo las tareas de trabajo para los equipos. Este tipo de líder es muy personal en sus elogios y críticas para cada miembro, pero no participa activamente con el grupo, a menos que esté haciendo una presentación. La figura autoritaria es amistosa y/o impersonal, pero no es abiertamente hostil. Este estilo de liderazgo puede ser efectivo cuando una situación requiere pronta acción o toma de decisiones. Los miembros del grupo que no se auto-motiven, que prefieren estructura, y aprecian una dirección y monitoreo significativos pueden prosperar bajo este estilo. El líder democrático acepta contribuciones del equipo y facilita la conversación de grupo y toma de decisiones. Este tipo de líder comparte planes con el grupo y ofrece múltiples opciones para la consideración del mismo. Incentiva a los miembros a trabajar libremente con otros y le deja la división de tareas al grupo. Este líder es objetivo al dar elogios y críticas, y participa en actividades grupales sin tomarlas por " id="pdf-obj-0-14" src="pdf-obj-0-14.jpg">

El líder autoritario toma todas las decisiones independientemente de lo que aporten los miembros del equipo. La figura autoritaria dicta la dirección, dejando a los miembros en la oscuridad acerca de planes futuros; elige cuáles miembros trabajarán colaborativamente y determina por él solo las tareas de trabajo para los equipos. Este tipo de líder es muy personal en sus elogios y críticas para cada miembro, pero no participa activamente con el grupo, a menos que esté haciendo una presentación. La figura autoritaria es amistosa y/o impersonal, pero no es abiertamente hostil. Este estilo de liderazgo puede ser efectivo cuando una situación requiere pronta acción o toma de decisiones. Los miembros del grupo que no se auto-motiven, que prefieren estructura, y aprecian una dirección y monitoreo significativos pueden prosperar bajo este estilo.

El líder democrático acepta contribuciones del equipo y facilita la conversación de grupo y toma de decisiones. Este tipo de líder comparte planes con el grupo y ofrece múltiples opciones para la consideración del mismo. Incentiva a los miembros a trabajar libremente con otros y le deja la división de tareas al grupo. Este líder es objetivo al dar elogios y críticas, y participa en actividades grupales sin tomarlas por

asalto. Un liderazgo democrático permite múltiples puntos de vista, colaboraciones y participación, y a la vez mantiene control y el rol de líder. Un líder democrático de calidad reconoce las fortalezas de cada miembro y extrae el mejor desempeño de todos, guiando y dirigiendo efectivamente. Un reto para el líder democrático es reconocer que no todas las tareas deben ser manejadas por el grupo, y que el líder debe resolver algunos temas él solo.

El líder liberal (laissez-faire) permite al grupo una completa libertad para tomar decisiones sin participar activamente. Este tipo de líder provee materiales y ofrece ayuda sólo bajo pedido. No participa en conversaciones de trabajo o tareas de grupo. No ofrece comentarios sobre el desempeño de los miembros a menos que se le pregunte directamente, y no participa o interviene en actividades. Este estilo funciona mejor cuando los miembros del grupo son altamente calificados y están altamente motivados, con un recorrido comprobado de excelencia. Este enfoque permite a estos miembros capaces ser productivos y efectivos. Los miembros interpretan este estilo como una señal de confianza en sus capacidades y les permite estar motivados y ser exitosos.

Fuente: HELMS, Marilyn H. “Encyclopedia of Management”. 5a ed. Detroit: Thomson Gale, 2006. p. 442-225.

¿Qué deseas para tu futuro? ¿Cómo quieres que sea tu vida? ¿Cuáles son tus sueños?. Piensa en ello. Ahora, piensa cómo vas a llegar hasta allí. ¿Lo ves posible?. Está claro que para poder llegar necesitas creer en ti y tener claro lo que quieres. Empieza por aquí.

En este artículo tratamos una temática poco usual por este blog. Un ámbito de psicología y desarrollo personal, que queramos o no, forma parte de nuestra salud mental y de nuestra calidad de vida. Os presentamos un vídeo que nos servirá para pensar en cómo estamos viviendo nuestra vida y hacia donde queremos ir. Un consejo rápido por si no tienes tiempo de leer el artículo: sal de tu zona de confort y ten éxito en tu vida.

Zona de confort

Como se menciona en el video, la forma de conseguir tu meta es soñar con lo que quieres, ponerle fecha de caducidad a tu sueño y luego trabajar para alcanzarlo. En todo esto juega un papel determinando el cada vez más conocido concepto zona de confort. Nuestra zona de confort es aquella en la que las cosas nos resultan conocidas y cómodas, donde estamos acostumbrados a vivir.

Tu zona de confort la comprenden muchos factores. Entre ellos destacan tus hábitos, tus rutinas, tus conocimientos, tus habilidades, tus actitudes y tus comportamientos. Es todo aquello conocido para ti y a lo que estás acostumbrado.

Zona de aprendizaje

A continuación de tu zona de confort se encuentra la zona de aprendizaje,donde sales a ampliar tu visión del mundo, y esto se consigue aprendiendo idiomas, viajando a nuevos países y conociendo nuevas culturas, aprendiendo o modificando hábitos, etc.

Existen personas que realmente disfrutan en esta zona de aprendizaje mientras que otras no se sienten nada a gusto, intentando volver y permanecer en su zona de confort.

Zona de pánico vs Zona mágica

¿Cuántas veces has pensado o te han dicho y si te sale mal?. Pues ésta es esa zona de pánico. La zona desconocida a la que poca gente se aventura por que se desconoce lo que hay en ella. La zona donde la gente no entra por miedo al fracaso o al que dirán.

Los más visionarios, optimistas y aquellos que han conseguido alcanzar el éxito y sus sueños llaman a ésta la zona mágica, la cual desconoces porque todavía no has estado allí. Ésta es la zona en la que te pueden ocurrir cosas increíbles.

Saliendo de la zona de confort

Uno de los motivos por los cuales no se suele salir de la zona de confort es por el miedo a no poder volver a ella, lo cual no es cierto ya que tu zona de confort siempre permanece ahí, de hecho, puedes incluso aumentarla.

Por eso, lo que realmente ocurre es que al salir se extiende tu zona de confort y aprendizaje. No se trata de un cambio en el que pierdes lo que ya tenías si no que es un proceso de desarrollo personal en el cual añades conocimientos, habilidades, experiencias, etc.

Para poder progresar tu motivación debe vencer a tus miedos. Miedo al que dirán, miedo a fallar y miedo al ridículo o vergüenza. Cuando seas capaz de modificar tus miedos crecerá tu autoestima, necesaria para una nueva visión de la realidad. ¿Qué es lo que te motiva?. Pues lucha por ello.

Pero el camino no es fácil. Al salir de tu zona de confort tendrás que luchar. Al principio te sentirás vulnerable y débil ante esa nueva situación, pensarás que es muy arriesgado. Es normal que te sientas así, eres humano. Pero esto significa que estás aprendiendo y avanzando hacia tu sueño.

Recuerda

Fuera de tu zona de confort se encuentra un mundo lleno de posibilidades donde se encuentran tus sueños. Encuentra tu motivación y sal de esa zona de confort, si te quedas en ella nunca llegará lo que deseas. Ten paciencia, planifica y prepara tu estrategia, sé perseverante, positivo y sobre todo cree en ti. Lucha por tu vida.