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Las externalidades ambientales y el Teorema de Coase: reflexiones a su aplicación Roberto Carro Paz[1] El

Las externalidades ambientales y el Teorema de Coase: reflexiones a su aplicación

Roberto Carro Paz[1]

El teorema de Coase ha tenido mucha influencia en el derecho por sus implicancias o mejor expresado, según nuestra opinión por la mención e implementación de los derechos de propiedad como solución a conflictos donde aparecen externalidades. Con externalidad indicamos el beneficio o perjuicio de un agente económico como consecuencia de los actos de otro agente económico.

Coase da origen al llamado Análisis Económico del Derecho, aplicando el análisis microeconómico al campo del derecho. Este se preocupó por las normas que consigan mayor eficiencia del sistema económico y la indicación al legislador para que logre disminuir los costos de transacción en la negociación.

Esta idea está basada en el concepto de la eficiencia de Pareto[2], uno de los criterios de la economía del bienestar que toma medidas de utilidad en la elaboración de sus conclusiones con su métrica del bienestar. Coase se nos presenta así como una ampliación del marginalismo clásico.

El llamado teorema de Coase, que nunca fue formulado por el propio Coase como tal, surge

a partir del artículo “The Problem of Social Cost” en 1960, el cual contribuyo a su premio

nobel en 1991 a pesar de sus pocos trabajos en el tema. Coase preocupado por la eficiencia económica, plantea que lo importante es considerar el valor que se pierde al dejar de utilizar una tecnología con el que se pierde por las molestias que esta provoca. En su ejemplo, en el artículo mencionado, muestra a un confitero que provoca ruidos que dañan la actividad de un médico con un consultorio próximo a su lugar de trabajo. Su argumento es que si existiese un mercado sin intervención externa, este llevaría a una solución eficiente del conflicto. Por ejemplo, si el costo para el médico es 30 unidades monetarias (trasladarse o soportar los ruidos) y el costo para el confitero por no generar los ruidos con su equipo es de 50, el propio mercado se encargaría de resolver esto: si la ley indica que el médico tiene derechos de no soportar el ruido, el mercado diría que el confitero debe pagar una cantidad superior a 30 e inferior a 50 para que le dejaran seguir con sus equipos y entonces el médico se trasladaría, soportaría el ruido o realizaría una aislación para bajar el nivel sonoro. En el caso que el derecho diera la razón al confitero el resultado sería similar porque el médico no tendría incentivos para pagar más de 30 y evitar los ruidos ni el confitero para aceptar menos de 50.

Obviamente Coase aplica este ejemplo a un caso de bienes privados, donde nadie debe decidir sobre el valor del impacto en el ambiente y el valor lo proporcionan los propios participantes. Cuestión que es impracticable en el caso de los bienes públicos.

También hay que destacar que Coase se refiere únicamente a dos agentes económicos que participan y suponiendo que la negociación es viable. Pero debemos destacar que esto no indica que la misma es posible, ya que los dos agentes podrían negarse y no ponerse de

acuerdo.[3]

Este planteo, como corresponde a la mirada clásica de la economía, pretende que el mecanismo de mercado, como asignador eficiente, solucione los conflictos en base a derechos de propiedad. Éstos no siempre existen de manera formal y con condiciones de altos costos de transacción por las negociaciones necesarias.

Las alternativas que surgen del teorema básicamente son:

  • 1. La utilización de los derechos con soluciones de mercado como preferibles a la

intervención pública.

  • 2. El criterio de que la propiedad y los contratos son eficientes y cualquier intervención

empeora las soluciones.

  • 3. Cuando los costos de transacción son positivos los derechos se deben asignar a aquellos

que los poseerán en la etapa final, o sea los derechos deben maximizar la riqueza, en definitiva imitar al mercado.

Coase manifiesta que para que haya una externalidad siempre debe haber dos partes:

alguien que la cause y otro que la sufra y la negociación llevaría al óptimo ya que si a alguien no le es redituable la solución abandonaría el negocio. Pero esto que parece simple en el caso del confitero y el médico no se condice con la realidad en un tema ambiental, por ejemplo en una comunidad frente a una destilería o frente a una exploración petrolífera.

Cuando la cantidad de involucrados es muy grande ¿cómo se negocia esto? Y además algo importante ¿Quién asume los costos de obligar a las partes a cumplir lo negociado? Esos costos ¿no invalidarían el teorema de Coase, teniendo en cuenta los altos costos de transacción que involucraría?

Pensamos que se hace necesario volver al análisis de valor que subyace en toda teoría de elección y permitir que intervenga un criterio ético en las decisiones que comprometen a todos y a futuras generaciones. La métrica de la utilidad no puede por sí sola generar

soluciones eficientes en lo social. El concepto de eficiencia debe incluir criterios de equidad y sustentabilidad y no meramente de utilidad.

Otro tema importante a considerar en el planteo del teorema de Coase es la determinación de los derechos iniciales. Coase no se preocupa mucho de esto ,ya que indica que no importa a quien se adjudique en un principio pues la negociación llevaría siempre a un óptimo, tema que a nosotros nos parece inapropiado en el caso de los bienes públicos y discutible en el caso de los bienes privados.

Coase indica que la intervención del estado en este sistema de “negociación de costo cero”

solo empeoraría las cosas. Para este autor solo debería existir una norma jurídica que asigne los derechos a las partes. Más aun, como mencionamos,Coase indica que no importa a quien se asigne el derecho de propiedad ya que la negociación siempre llevaría a un Óptimo de Pareto.

Para Coase la función del Estado se limita a reducir los costos de transacción, mejorar la información y facilitar los mecanismos de acuerdos, indicando que nadie tiene mejor información que los actores de esta externalidad.

A nuestro entender el Estado al menos en los problemas ambientales dispone de mejor información que los particulares, ya que no solo conoce las potenciales intervenciones del mismo en el futuro mediante reglamentaciones etc., si no que dispone de organismos y

medios que le permiten tener mejor idea de los potenciales impactos. Esto nos lleva a

preguntarnos ¿no es un mejor conocimiento que las “preferencias reveladas” con las que

trabaja la teoría? ¿Qué grado de conocimiento tienen los particulares sobre la influencia de determinado contaminante poco conocido, sobre la salud de las personas o sus efectos futuros?

También nos preguntamos ¿Qué grado de libertad en la elección tienen los particulares, al tener que optar únicamente por una solución en términos de beneficio monetario? ¿Cómo pueden conocer la tasa de descuento social de su elección? ¿Cómo se ajustan estas preferencias reveladas a la situación particular de los afectados por la externalidad en la negociación? ¿El legislador no debería buscar la justicia de la solución? ¿Qué relación hay entre los derechos y la justicia?

Coase manifestó, en su crítica a Pigou, que el Estado no asigna los recursos con información plena y sin costo, y que tiene un alto costo de transacción. Pareciera que se olvida que no existe una economía real sin costos de transacción y que cualquier negociación los involucra.

Una política de asignación de derechos concentrado en los individuos puede dar lugar a injusticias con organizaciones, comunidades o grupos de influencia. Esto está puesto de relieve por ejemplo en comunidades de pescadores, trabajadores de la industria del pescado y otras organizaciones, frente al problema del recurso pesquero.[4]

Coase no hace “desaparecer” las externalidades si no que necesita que los derechos de propiedad de las partes estén bien definidos.

Recordemos que Pigou planteaba como solución la intervención estatal y los llamados impuestos pigouvianos, los cuales Coase critica por la dilución del impuesto y en tren de contemporizar plantea en todo caso que el impuesto debería ir sobre el productor y el receptor de la externalidad (Coase, 1960) y mantiene que la no intervención, aun con la externalidad presente, puede llevar a un óptimo social a través de la negociación.

También, en una generalización de la idea, plantea la mejora del costo social a través de una compra venta de derechos sociales, pero no en presencia de costos de transacción y con derechos de propiedad defendibles legalmente. Esto abre el camino a teorías donde se

comercializan “derechos de contaminación” lo que generaría una discusión más allá de este

artículo.

En el ejemplo de Pigou, donde planteaba el paso de un tren de carbón que generaba con sus chispas la posibilidad de incendio de un bosque comunal aledaño, Coase dice que un impuesto sobre la locomotora puede causar un daño mayor a la comunidad al reducir esta sus servicios de transporte, los cuales tienen mayor valor que el costo de la madera que se quema. Las preguntas que a nuestro entender cabrían aquí serían: ¿qué es más importante, el bosque o los servicios de la locomotora? ¿Las evaluaciones deben ser solamente en términos económicos? Preguntas que nos llevan a replantear el cómo se decide y a la teoría de la elección social y sus fundamentos. Tenemos que plantearnos el concepto de valor y la dificultad de las comparaciones interpersonales de utilidad.

Otro punto donde vemos debilidades de esta concepción coasiana es en la asignación de derechos en poblaciones de extrema pobreza[5] ¿Que sucede con los derechos de los

“ocupas” u ocupantes de determinados bienes? Casos reales donde el teorema de Coase no

presenta soluciones prácticas.

Y aquí aparece un término que a nuestro entender debe resumir el objetivo de toda decisión social: la mejora de la calidad de vida entendida como el fomento de las capacidades y posibilidades de funcionamientos de las personas, en sus características de libertad y agencia, acordando con Amartya Sen en este particular. Este planteo hace que nos acerquemos necesariamente a una postura ética para pensar cómo tomar buenas decisiones. Necesariamente debe intervenir algún pensamiento ético que conduzca las alternativas de decisión disponibles.

Las dimensiones éticas de un desarrollo sustentable impiden el desarrollo de prácticas que no permiten este. Estas prácticas indican que no se ponga en peligro que las futuras generaciones puedan satisfacer sus necesidades. Ya en esta definición dada por la Brundtland Commission ( UN, 1992) ,los pilares de la misma pasan por la protección del medio ambiente, el desarrollo económico y la equidad social. Los recursos se consumen hoy más rápido de lo que se producen y esto compromete el futuro. La sustentabilidad no es necesariamente crecimiento económico.

¿Cómo podría entonces aplicarse como una metodología el análisis costo beneficio?

De todos modos es interesante mencionar que, aun en ausencia de costos de transacción, el teorema de Coase falla.[6] Y sin entrar en el tema , que merece una más larga exposición, se puede decir que solo bajo circunstancias excepcionales los mercados son eficientes.[7]

Cuando los mercados están incompletos y/o la información es incompleta lo que ocurre en todas las economías, incluso en mercados competitivos el reparto no es necesariamente

“Pareto eficiente” y se da que intervenciones del estado pueden llevar a situaciones Pareto

superiores.

La idea que subyace en el Teorema de Coase es construir precios donde el mercado no lo

hace y para eso es necesario crear un “dueño”. Pareciera que si existieran precios

solucionaríamos el problema. Seguramente solucionaríamos el de internalizar los costos, pero esto no haría que ese precio reflejara el impacto, por caso ambiental, que se generaría.

Conclusiones

Las soluciones para las externalidades las podríamos resumir en :

  • 1. Establecer impuestos y subvenciones. Pigou.

Mediante el impuesto el causante del impacto podría internalizar su costo. Esto impulsa teóricamente a disminuir la externalidades o llevar a cambiar los factores de producción utilizados.

Problemas que vemos: ¿Cómo repercuten en los precios? y ¿Cómo asignar los subsidios de manera correcta al no medir las externalidades producidas?

  • 2. Acuerdos particulares entre los afectados. Coase ,con los planteos ya vistos:

Las negociaciones solo funcionan en condiciones de certeza.

  • 3. Normativa. Marco legal

¿Cómo se podría hacer para que fuera abarcativo de todos los casos? ¿Cómo lo iríamos adecuando a medida que varía la tecnología?

Las nuevas miradas de la economía ecológica participan de la idea de la imposibilidad de adjudicar valores monetarios (precios) a las externalidades, ya que muchas de ellas son irreversibles. La idea a desarrollar debe basarse en la sustentabilidad y el concepto que el desarrollo está limitado a las restricciones físicas de los ecosistemas.

Se hace necesario una nueva cultura del valor y la equidad en el intercambio de bienes. Dejar en manos del mercado la solución del problema de lo que la sociedad quiere conseguir y como va a repartirlo es peligroso.

“El pivote que hay que mover para poner en marcha el proceso de evolución que conduciría

a una ética de la tierra es simplemente este: dejar de pensar que el uso adecuado de la

tierra es solo un problema económico…” (Leopold, 1999)[8]

BIBLIOGRAFIA

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Sostenible. UNEN

Arrow, K.1977. Invaluable Goods. Journal of Economic Literature.XXXV, pag 757-765

Azqueta, D.1993. The Coase Theorem and Environmental Economics : A survey of some Unsettled issues. Revista española de economía,10,59-71

Azqueta, D.1985. Teoria de los precios sociales. Instituto Nacional de Administración Publica. Madrid

Coase, Ronald. Reprinted 1990. The problem of Social Cost. Journal of Law and Economics 3,1-44. Oct 1960

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Frank, R.H.2001. Microeconomía y conducta. McGraw Hill

Greenwald,B y Stiglitz, J.1986. Externalities in Economies with inperfect information and incomplete markets. Quarterly Jopurnal of Economics, Nº 90

Handin,G. 1968. The tragedy of the commons. Science,162

Krugman,P y Wells, R. 2006. Introducción a la economía: microeconomía. Editorial Reverte.

PNUMA. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. http://www.unep.org

Starrett David A. Property Rights, Public Goods and the Environment. En K. G. Mäler & J. R. Vincent (ed.), 2003. "Handbook of Environmental Economics," Handbook of Environmental Economics, Elsevier, edition 1, volume 1, number 1, June.

Storfner,Sebastian.2004. Can Market Forces solve enviromental problems? Neoclassical Vs. Austrian Analitics. University of Central England. Birmingham.UK. The Mises Electronic Library http://www.dataprospecting.com/mises_book_list.html

Tipler, Frank J., The Value/Fact Distinction: Coase's Theorem Unifies Normative and Positive Economics (January 15, 2007).

WORLD BANK. ¿Provoca la globalización un agudo proceso de deterioro de las normas ambientales?. http://www.bancomundial.org/temas/ globalizacion/cuestiones4.htm

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[1] Doctor en Ciencias Económicas. Área Economía . Universidad Nacional de La Matanza Magister en Administración de Negocios (MB). Especialista en Higiene y Seguridad en el Trabajo. Ingeniero Mecánico Fac. de Ingeniería. Univ. Nacional de Mar del Plata. Ingeniero

Laboral

Profesor Titular Regular (por Concurso). Cátedra Administración de las

Sociales. UNMDP.

.. Operaciones. Facultad de Ciencias Económicas

[2] El criterio de Pareto nos dice que los recursos estarán asignados eficientemente cuando no sea posible una reasignación que permita incrementar la riqueza de todos. [3] En economía esto se conoce como monopolio bilateral. [4] FAO. 2001

[5] Krause, M. Latin American and Caribbean Law and Economics Association

En este

.. articulo muestra estadísticas de esta contingencia y ejemplos de como organizaciones

informales de los asentamientos resuelven estos temas reemplazando el papel del estado o la justicia.

[6] Harris, Frederick H de B

Economic negligence, Moral Hazard and the Coase Theorem.

.. Souther Economic Journal. Vol 56 Nº 3. Jan 1990 [7] Ver Greenwald B. y Stiglitz, J. Externalities in Economies with inperfect information and incomplete markets. Quarterly Jopurnal of Economics, Nº 90.,año 1986 [8] Leopold, Aldo, ” Una ética de la tierra”. Edit Catarata. Madrid.1999