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Cap Dieter Wendland La Columna


de taula
Estuvo casi 40 años detrás del Muro de Berlín
Jaume Figa Patricia Almarcegui
jfiga@cir.uic.es /rescrito.blogspot.com palmarce@uic.es

“Imagina que, de la
noche al día, aparecen las
Ramblas partidas en dos.
De un lado, la gente mira
sorprendida, pero hace vida
normal; del otro, el mundo
está encerrado. Separados
por un gran muro con
alambres, perros de caza,
hombres armados y…
quien intente cruzarlo, es
automáticamente fusilado”.
Así describe Dieter Crónicas japonesas
Wendland lo que vivió la
noche del 13 de agosto de
1961. Tendría entonces

H
12 ó 13 años y su familia ace tres meses que volví
quedaba dividida por una de Japón. Desde entonces,
barrera infranqueable. solo he leído literatura ja-
Él, con sus padres y dos ponesa y he visto el cine de Ozu y
hermanos, en el este; y al Mizoguchi. Si el objeto hubiera
otro lado, un hermano. sido leer solo textos contemporáneos
Fueron casi 40 años vividos no es extraño, pues el país ha dado
sin ningún tipo de libertad. escritores extraordinarios, como
Wendland estuvo en la UIC Kawabata, Soseki o Tanikazi,
con su mujer en un acto
cercanos a algunos de los referentes

Sabíamos que nos espiaban, pero no


conmemorativo de los 20
occidentales introducidos en la épo-
años de la caída del muro,
ca Meiji o colonial. Pero sí lo es, si
organizado por el Institut
se piensa en que he leído, casi como
hasta qué punto llegaba ese espionaje
Carlemany d’Estudis
una necesidad, las obras tradiciona-
Europeus. Ahí contó su
les de Shikibu, Kenko o Bascho
experiencia.
de los siglos XI al XVI. Será quizás
porque así se puede continuar reco-
nociendo el país. Porque en Japón lo
Vivir en Berlín Oriental era una No es para menos… munidades protestantes, en las sonas que no tenían nada que antiguo no desaparece sino que es
situación asfixiante. Si no fue- Entre los años 53 y 61 hubo tres iglesias. Se animaban y buscába- ver, pero que estaban ahí. Fue- absorbido por lo nuevo. Su cultura
ra por el apoyo de los amigos y millones de personas que consi- mos motivos por los que luchar ron maltratadas: se vio cómo pe- es integrativa. Solo así puede existir
familia, hubiera sido imposi- guieron pasar de la parte orien- y vivir. gaban –con toda la intención–, una ciudad trepidante como Tokio
ble aguantarlo. Mi hermano fue tal de Berlín a la occidental, para al estómago de una mujer em- o multitud de ciudades futuristas,
condenado a prisión dos años y luego huir o emigrar –como se lo ¿Qué hacía el gobierno? barazada; trataron a las perso- las más interesantes, como Hakata,
medio por –según decían– “ca- quiera llamar– a la RFA. Muchos Honecker, el jefe de estado de la nas como animales… Nagoya o Kagoschima, resultado de
lumnias al estado”. Era un asun- más lo intentaron sin éxito: en RDA, estaba convencidísimo de su manera de contemplar el mundo,
to completamente ficticio. Siem- coche, con escaleras, vehículos que íbamos por el buen camino Y entonces… minuciosa y perpleja, desde la Edad
pre nos quedábamos en casa voladores de todo tipo… Unos, hacia el socialismo y que, por lo Entonces sucede lo que todo el Arcaica.
porque sabías que fuera había fusilados; a otros se les implan- tanto, todo pasaba por ahí. Pero mundo conoce del 9 de noviem- Un rasgo de la cultura japonesa
enemigos; alguien que te espia- taba unos castigos draconianos; el país estaba cada vez peor y el bre de 1989. Por un malenten- es la forma en que se detiene en la
ba. Incluso entre los más allega- “violadores de las fronteras”, se pueblo quería vivir en paz. To- dido sobre quién era el respon- fragilidad del mundo cambiante y se
dos podía haber gente que infor- les llamaba. La pésima situación dos los años, el 8 de enero había sable de autorizar que alguien abandona a él. De allí, posiblemente
mara. económica llevó a las negocia- manifestaciones oficiales en re- viajara, en un momento deter- la razón por la que antes que nadie
ciones con la Alemania Occiden- cuerdo de Rosa Luxemburg. minado, a occidente, se comen- ha sabido crear (pues es capaz so-
¿Qué tipo de información tal: petróleo, carbón… Además, En 1988, aparecieron unos ma- zó a reunir mucha gente frente bre todo de asimilar) algunas de las
pasaban? desde esa Alemania se intentaba nifestantes que, al margen de la a los pasos fronterizos. Miles de propuestas que le hacen ser conside-
De todo. Desde conversacio- sacar a los encarcelados injusta- oficialidad, llevaban una pan- personas que exigían pasar por- rada la segunda potencia mundial.
nes que teníamos por teléfono o mente, pagando por ellos entre carta citando a Luxemburg: “la que –decían– “el gobierno de Su característica principal es el mo-
por la calle, a cosas tan absurdas 20 y 120 mil marcos alemanes libertad sólo existe si realmente este país ha declarado que pode- vimiento; todo está continuamente
como lo que leímos en los docu- [un marco alemán de entonces es libertad para el que piensa de mos viajar donde queramos”. desplazándose. Trenes, personas,
mentos que tenían los servicios costaba unas 80 pesetas]. Ni si- otra manera”. coches, autopistas y horizontes. Por
secretos sobre mi mujer: “ha col- quiera el gran crédito de mil mi- ¿Así? ¿Sin más? esa razón los negocios y las estructu-
gado ropa a secar en el balcón”. llones, otorgado por occidente ¿Eso fue la gota que colmó Hay que imaginarse la situa- ras sociales se vinculan a dicho des-
¡Absurdo!…; pero era así. en 1981, sirvió para recuperar la el vaso? ción: puestos fronterizos ce- plazamiento. No es que sean veloces
situación económica. Sí. Ese año fue la revuelta de rrados; el muro; el alambre de o eficaces, como se cuenta, sino que
¿Eran plenamente cons- Tiananmen, y aquí el gobier- espino; la vigilancia… Y varios su relación con el espacio es diferen-
cientes de esta situación? ¿Y por qué no hacían nada? no hablaba de la “solución chi- centenares de personas que se te. Escaso y frágil, se percibe con el
Sabíamos que nos espiaban, pero Piensa que eso no era como Bar- na” como lo correcto. Teníamos acercan. Los guardias no sabían refinamiento y la sofisticación típica
no teníamos ni idea de las dimen- celona, donde puedes levantar- mucho miedo. Después Hungría nada de lo que les decían, y al te- japonesa con la que nada se deja al
siones a las que llegaba ese es- te cada mañana e ir a tomar un abría las puertas hacia Austria, léfono, nadie respondía. Ningún azar. Todo se halla enmarcado, como
pionaje. Cuando lo supimos, nos café con tus amigos y pasear por con lo que un éxodo de alemanes responsable. Miles de personas: un encuadre fílmico con el que con-
asustamos mucho y, en parte, nos donde quieras… Viviendas va- salía hacia la RFA por ahí. Cuan- cada vez más. ¿Qué hacer? O templar fragmentos de la naturaleza,
entristeció. En mi documenta- cías, faltaban médicos: la vida do Honecker cerró las fronte- disparar y provocar una sangría, pero también de los edificios del ar-
ción, en lo que existe de mí, se ve social se iba deteriorando poco ras, cerca de cinco mil personas o abrir. quitecto Toyo Ito. Y, de esta forma,
que había diecisiete personas in- a poco. No se podía organizar se refugiaron en la embajada de la mirada del viajero se acostumbra
formando sobre mi vida. Y mien- nada con sentido y los que real- la Alemania Occidental, en Pra- No hubo sangría poco a poco a reparar en lo frágil.
tras yo lo leía, a mi lado había una mente eran capaces de asumir ga. Por si fuera poco, en esos Cruzamos la frontera, en me- Como el poeta que, dice la tradición,
persona leyendo su información riesgos intentaban irse o tenían momentos se celebraban los 40 dio de una masa de gente ab- necesita de un corazón muy delgado
y llorando. En los textos se pro- dinero para pagar la salida al go- años de la constitución del país solutamente eufórica que veía para penetrar en el universo, pues
ponían medidas que había que bierno… y todo el mundo retransmitía en que nadie impedía la salida. las cosas son bellas porque son débi-
tomar contra las personas. Cosas directo lo que pasaba: miles de Una auténtica locura. La úni- les y un barco en medio de las aguas
como “entrar en la vida íntima de Esto era cada vez más in- personas comenzaron a mani- ca pregunta que nos hacíamos basta para despertar el sentimiento
las personas y disolverlas”. ¡Qué sostenible, ¿no? festarse en torno al lugar donde era: “¿por qué ha durado 40 o la inmensidad del mar.
significaba eso de “disolver”? In- A finales de los 70, principios se estaba conmemorando el ani- años? ¿Por qué no habíamos
cluso el lenguaje que se utilizaba de los 80 muchos buscaron es- versario. Hubo más de mil de- venido antes a decir que nos Patricia Almarcegui es profesora del Depar-
nos asustó mucho. pacios de diálogo dentro de co- tenciones, muchas de ellas per- dejaran pasar?”  tamento de Humanidades