Víctor

Abraham

SUEÑOS DE LA REALIDAD

SUEÑOS DE LA REALIDAD
Primera edición. Perú, 2012
Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú,
según Ley No 26905
Reg. No 2012-02762
ISBN: 978-612-00-0834-8
© Víctor Abraham- Autor
La generación desconocida
© Mario Silverio Aguilar Rodríguez- Editor
Av. Alfonso Ugarte 12 28 Dpto. 308. Lima, Perú.
mariodelperu@gmail.com / mario_s82@hotmail.com
Impreso por

Tiraje: 1000 ejemplares
Impreso y hecho en Perú. Julio del 2014
Queda autorizada la reproducción total o
parcial de la obra para fines de investigación o
difusión.

Felix qui potuit rerum cognoscere causas.

“Feliz quien pudo conocer las causas de las
cosas.”
Verso de Virgilio (Geórgicas,
II, 489) citado frecuentemente para
celebrar la felicidad de aquéllos cuyo
espíritu vigoroso penetra los secretos de la
naturaleza.

In memoriam
de quienes ya no beben más de la vida, aunque se aferraron a
ésta con intensidad mientras la vivieron.

A quienes aman con intensidad y dirigen con firmeza cada
centímetro de su vida mostrando en sus actos caminos de
honestidad y libertad.
Al padre que cada día sale a buscar un diario sustento.
A la madre que espera impaciente la llegada del hijo.
A ti que aún sueñas comparto contigo
estos Sueños de la Realidad.

LAS PRIMERAS IMPRESIONES
(PRÓLOGO PARA UN PRÓLOGO)

Canciones de esperanza. / Rebrotes de salvajismo./
Poesías que denuncian mala fe. / Sueños de niños.
Trastos de amor censurados. / Comida en piso negro
regada. / Llantos en inopia conjetura marcada. / Irascible
mano que ya no atrapa.
Ascua en noche de invierno calienta…/ alcanfores y
llantenes para el caminante. / Manitas rosadas de la
pequeña / que espera al papá que no existe.
“Hambre que no cesa por más opulenta mesa /
porque su hambre no es de alimento, sino de verbo; /
claudica tus temores, dudas y celos / sé libre y vive como el
viento.”
Detén el cambio si puedes, / deja a la segunda
generación soñar / ¿Quién ha de detener el progreso social/
donde hombres y sueños más humanos sean?

Cuando empecé a difundir por primera vez estos escritos
entre algunos amigos y compañeros universitarios me di
con la entera sorpresa de que no había el menor interés en
encontrarles sentido alguno, al menos en ellos no lo había.
Sentir en muchos casos que un trabajo puede caer en una
interpretación vacía es preocupante, pero no debe nunca
obligar a su autor a desistir de su propósito de propagarlo.
En parte inicial, este cuaderno estaba formado por escritos
sueltos redactados también en papeles sueltos. Eran otros
tiempos. Todos aún teníamos algo menos de veintidós
años, y si mi lógica era correcta, nadie leería siete años
más tarde – o tal vez más- estos versos. Versos, más que
sutiles, cargados de instintiva conspiración. Recibí
calificativos de todo tipo, algunos, hoy memorables y
recordables nada más. Es todo.

Muchos de estos escritos viajaron conmigo siempre a los
lugares que solía visitar en busca de nuevos aprendizajes.
Entre maletas y escritorios prestados, muchos de ellos
fueron cristalizándose como resultado de vivencias
personales, y en algunos otros casos de vivencias ajenas váyase a saber de quiénes más-; algunos se fueron

enriqueciendo en el trayecto, mientras otros terminaron
sirviendo de inspiración para creaciones mayores. Tanto
así, que estos últimos tres años fueron leídos y corregidos
de vez en cuando, obligándome en cada relectura que de
ellos hacía siempre a reflexionar. He dicho, siempre
reflexioné su contenido.

Es preciso señalar que dichos escritos no sufrieron
variación alguna desde la aparición del primer prólogo
elaborado

a

inicios

del

2010

-salvo

pequeñas

enmendaduras ortográficas hechas luego, siempre tratando
de no cambiar

la intención del mensaje-. Llegué a

memorizar algunos, y a tomarles un mayor significado a
otros. Años más tarde, seguí albergando la esperanza de
publicarlos algún día. No concebía justo que estas palabras
quedasen guardadas en los simples deseos de un
principiante versador.

En dos oportunidades estuve cerca de publicar este trabajo,
pero sentía que no era el momento de hacerlo porque no
creía tan necesaria ni propicia su aparición debido a que
aún no existían en el contexto – o no eran tan visibles- la

presencia de elementos reales que pudieran dar
consistencia al libro mismo (ya lo dije, pensaba que sólo
se trataba de escritos de un principiante versador libertario
y rebelde, y de percepciones mías únicamente que nadie
más notaba), sin embargo con el pasar del tiempo las
condiciones sociales y coyunturales del medio fueron
ratificando que esas hipótesis que yo suponía al inicio
como materia de degradación humana iban tomando
mayor consistencia, muestra palpable de ello: la mentira,
la decadencia de valores, el servilismo mediático y de la
desfachatez desbordadas caóticamente al interior de las
consciencias individuales, y por ende también colectivas.
Ello me llevó la decisión de publicar urgentemente este
cuaderno, mi deber como ciudadano estaba más vivo que
nunca, y era insostenible quedarme callado. Empecé a
pensar entonces y a dar mayor consistencia a una idea que
venía trabajando desde hace muchos años atrás, y que
finalmente terminé haciendo mía como un capital de
esperanzas dentro de mi trabajo creador: “El escritor hoy
en día está llamado a ejercer ese papel de cuestionador
nato que pueda desarrollar a partir de sus propias
observaciones regido únicamente por sus propios

principios espirituales, por otro lado tiene un deber
incuestionable e impostergable, y ese es representar con
sus actos diarios de ciudadano no más ni menos que esa
consciencia moral que su propio pueblo necesita a la hora
de los sojuzgamientos colectivos”.

Finalmente espero que este cuaderno sirva como una
suerte de antítesis cuestionadora contrapuesta a toda esta
gama de elementos burdos y humanamente pobres que
pululan sobre nuestras consciencias personales cada día y
a las que hay que afrontar con firmeza y corrección en
nuestros actos. Por ello, he allí la motivación intrínseca de
dar vida a estos escritos como libro de versos sueltos y
aforismos claro está, salvo a acepción de los últimos tres
acápites que cierran este trabajo a modo de epílogo. Es
necesario precisar que éstos no son más que escritos
sueltos a modo de ensayo, tres de los muchos que he
venido escribiendo para el blog de La generación desconocida.
Detallo asimismo que la estructura del trabajo está
orientada bajo uno de los pasajes del evangelista San
Lucas, hecho común al fin que persigue este cuaderno, no
estrictamente religioso, sí profundamente reflexivo.

A continuación, ofrezco las palabras del prólogo inicial
hecho- como ya dije- a inicios del 2010, redacción
invariable y primigenia desde que se escribiera por
primera vez. Dejo ahora para criterio propio del lector lo
plasmado porque creo que él más que nadie sabrá darle la
connotación y apreciación que desee.
El autor

Lima, Mayo de 2014

***

PRÓLOGO DE INICIOS DE 2010
Inicio de un nuevo año. Noche febril de espasmos leves y
ojos piadosos. Todos están durmiendo de lo más tranquilo,
o tal vez sólo lo aparentan.
“Sueños de la Realidad”, en su gran extensión, nace como
el saldo mayor que se contrajo con un hombre en las
postrimerías de su vida. El escenario era blanco como sus
paredes y sus tálamos helados. Era un hospital, inhóspito
lugar para cualquiera que ama la vida, que en una ocasión
ya había sido descrito por un poeta como Casa del dolor.
Recuerdo todo vívidamente en mi memoria. Mi tácito
subconsciente aún recuerda todo muy vívidamente,
aunque este yo consciente que me arremete no quiera, o
simplemente se haya negado a recordar. Me lo ha negado
siempre. Era una fría noche cuando el cansancio se hacía
desmedido y se luchaba por no pegar ni por un momento
los cansados ojos. Noche invernal de noviembre, noche
inerme en el cielo oscuro alumbrado sólo apenas por unas
cuantas estrellas soñadoras que empujaban deseos de
alivio y salud. Noche, que luego se volvió quejosa por el

llanto de un bebé recién nacido. Así fue, ahora que lo
recuerdo.

Al inicio me pareció un trabajo sumamente personal
partido de una experiencia propia, así que entendí que
debía abandonar este derrotero, pues el propósito debería
ser otro, expandirlo de la forma más abierta posible
porque las realidades y las experiencias son todas
diferentes entre sí mismas, y es menester de un escritor
interpretar los fenómenos biológicos, psicológicos y
sociales desde distintos ángulos valiéndose de esas dos
cosas que sirven a su oficio como son, el análisis y la
empatía. En cada relectura antes de su publicación sentí
una necesidad imperiosa de hacerlo más amplio y por
tanto, darle alcance mayor. Ha sido pues dura mi lucha
desde entonces. Ha sido duro y batallador mi
discernimiento para vencer finalmente al “yo inquisidor”,
y hacer prevalecer el “yo reflexivo”.
Al referirme “como el saldo mayor que se contrajo con un
hombre en las postrimerías de su vida”, no me refiero
únicamente a un hombre que existe o que existió, ya que

si bien es cierto éste fue el móvil inicial que permitió
moldear el trabajo en su gran estructura, no terminaría –
sin embargo- siendo el motivo verdadero; éste giró en
torno a las únicas ideas sobre las cuales estos escritos
únicamente deberían descansar: por un lado, llegar a la
mayor colectividad posible, y por el otro remecer los
diversos sentires más humanos posibles.

En el constante escribir y leer muy a menudo he pensado
que la acepción “hombre” siempre debe buscar
proyectarse al sentido más universal posible. Me refiero a
los muchos hombres y mujeres que están vivos: a ellos y a
ellas que creen y sueñan, que a veces ríen y así mismo
también lloran; que indistintamente se emocionan hasta
estallar en exabruptos de incomprensible felicidad que
sólo ellos y ellas mismas entienden. Me refiero en muchos
casos a muchachos curiosos y talentosos, a muchachas
talentosas y disímiles entre ellas mismas, hombres y
mujeres afanosos de ser ellos mismos, padres y madres
con sus niñas y niños, hermanos y hermanas con sus
hermanos y con sus hermanas, todas y todos unidos por
eso que los seres humanos llamamos emociones humanas.

Creo convencido ahora que por ellos siempre se estará
escribiendo.

Se escribe por los hombres vivos en toda su totalidad de
espíritu porque nadie, al menos cuerdo, escribe para un
inerte cuerpo que ya no lee ni piensa, aunque tal vez pueda
seguir inspirando a presentes vidas. Contradictoria
conjetura, empero como ya he dicho este cuaderno ha sido
escrito y descrito a modo de versos para aquel que vive
con toda su intensidad.

Todo libro es el saldo a una necesidad de contar, de
afirmar, de reafirmar lo que se piensa y su creador es el
hacedor de cosas maravillosas que salen de una mente que
sólo él conoce.

En la medida que el lector avance en la lectura de cada
página se irá dando cuenta de que la temática se erige
sobre una posición crítica frente a la parvedad
individualista cotidiana en sus diversos estadios: desde la
insensibilidad colectiva hasta la necesidad de buscar lo
anhelado. El trabajo busca entrever en esencia y estructura

una postura que rechace toda forma inicua de coacción
hasta cierto punto indebida.

No se escribe solamente para denunciar las circunstancias
que hacen cada día más intolerable la condición humana y
el trato igualitario, sino para echar las bases de una nueva
consciencia entre los hombres y mujeres a la hora de tomar
las decisiones correctas en su intento por rechazar este
modelo “paradigmático” de cosas y usos que ha terminado
cosificando y mercantilizando todo tipo de relaciones
humanas, inclusive las familiares y la propia consciencia
individual, modelo social –pienso yo- que no lleva mayor
significado que el de un camino progresivo hacia su
degradación humana, y que por ende está lejos de ser una
mejor opción a pesar de sus múltiples ofrecimientos
convencionales.

Me temo por tanto, que estamos ahora frente a una
sociedad que ha creado sus propios valores de consumo y
sus propios líderes de opinión que servilmente sirven a
ella, muestra clara y evidente, las prensas y las clases
políticas para cuta cuya función tecnócrata no ven más allá

que utilitarismos y pragmatismos relativistas. Así, una
sociedad llena de artificios y de mentiras jamás será
paradigmática. Resulta patético y desesperante ver de
pronto como una sociedad lentamente va cayendo sumida
en su propia burda, casi descartable y absurda realidad que
instante a instante la envuelve en sí misma en la más
insensata desidia dejando de lado -en muchos aspectos- su
propia categoría humana.

Por tanto, asumo con responsabilidad cabal lo escrito en
estas páginas con esa misma fe ciega que me llevó a
escribirlas, pero sobre todo con la esperanza de hallar en
el lector, una mirada concienzuda bajo el lente del
pensamiento agudo. No les pido nada a los lectores, salvo
un juicio honrado y razonable en virtud de sus ideales y
convicciones morales. Es por ello ese deseo expreso mío
planteado aquí de ir juntos al encuentro de una nueva
interpretación de la vida. Una interpretación capaz de
remecer los cimientos más bajos del instinto.

Cada escritor en sus múltiples facetas, ya sea como poeta,
ensayista, dramaturgo, cuentista o novelista ha de creer

con esperanza en un cambio para bien y orientar su trabajo
a ello justamente.

Ha de buscar ese cambio que

direccionará su vida y la de sus demás congéneres usando
siempre sus nobles ideales para enrumbarlos hacia un
punto de convergencia común: el bienestar material y
espiritual de las personas. Ha de lograrlo en parte con sus
palabras sinceras y transparentes, pero también con sus
actos firmes y coherentes. He allí la importancia de su arte.
Luego pienso que el escritor está llamado a representar ni
más ni menos que esa consciencia moral de su propio
pueblo.

Por ello, confío en que nuestro compromiso personal
deberá ser siempre impulsar y defender cada día nuestras
actitudes, nuestras creencias, nuestros principios y
también

nuestras

encontremos

no

convicciones
deteniéndonos

desde
a

donde

pensar

en

nos
las

aceptaciones o no aceptaciones del medio. Demostramos
con nuestros actos que el mundo está mal hecho cuando
no nos quedamos en críticas, sino que aportamos creando
obras nuevas para el mundo.

Para terminar, afirmo mi convencimiento pleno en que
será el pensamiento solidario transformado en actos
individuales y colectivos el que terminará humanizando
todo: al mismo escritor, así como al lector quien muchas
veces llevado por una simple curiosidad o satisfacción
estética, la encuentra.

V. A.

SUEÑOS DE LA REALIDAD
(Versos para una conspiración)

“Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma,
indiferente…”

César VALLEJO

17

Jesús bajó con ellos y se detuvo en un lugar

llano. Había allí un grupo impresionante de
discípulos suyos y una cantidad de gente
procedente de toda Judea y de Jerusalén y
también de la costa de Tiro y de Sidón. Habían
venido para oírlo y para que los sanara de sus
enfermedades;

18

también los atormentados

por espíritus malos recibían curación.

19

Por

eso cada cual trataba de tocarlo, porque de él
salía una fuerza que los sanaba a todos.
20

Él, entonces, levantó los ojos hacia sus

discípulos y les dijo:
21

Felices ustedes los pobres, porque de

ustedes es el Reino de Dios.

Felices ustedes los que ahora tienen hambre,
porque serán saciados.
Felices ustedes los que lloran, porque reirán.
22

Felices ustedes si los hombres los odian, los

expulsan, los insultan y los consideran unos
delincuentes a causa del Hijo del Hombre.

23

Alégrense en ese momento y llénense de gozo,
porque les espera una recompensa grande en
el cielo. Recuerden que de esa manera
trataron también a los profetas en tiempo de
sus padres.
Evangelio

de

Jesucristo

según San Lucas VI: 17-23

EXHORTACIÓN INICIAL (*)

SÓLO ESCRIBO

I

Sólo escribo para acompañar la voz del apagado hombre.
Sólo escribo para responderle a la injuria injusta y
para comprender a aquellos albaceas de sus propias penas.

Sólo escribo para que usted, joven de prometedor futuro,
conozca mis palabras.
Sólo escribo para que cuando el anciano me lea,
sonría diciendo emocionado, “¡Este es!”
Sólo escribo para usted señorita y para usted señora.
____________
(*)

Exhortación escrita un jueves, tras cuatro años de experiencias y

cambios.

Sólo escribo para una mujer
que representa a la totalidad del género femenino.
Sólo escribo para un hombre que es un padre asalariado.
Escribo en memoria de un hombre
que durmió piadosamente una tarde de diciembre.

Sólo escribo para limpiar los actos de alguno u otro
que sin darse cuenta, tiró la piedra y escondió la mano.

Para el que con su encono profundo miró,
y el ojo mirado al otro lado lloró despavorido.

Escribo para una madre de familia
que a diario tiene que reunir moneda a moneda
y luego salir al mercado para conseguir su diario alimento.

Escríbole a los huérfanos de unos padres pobres
que duermen eternamente en algún cementerio olvidado.

II

Escríbole a aquéllos que en noches de navidad
apenas consiguieron un té abrigado y un pedazo de pan
[reseco
con el cual sus tres hijos untaron desesperados
la fría mantequilla, y
sin embargo esto no fue un impedimento
para compartir sonrisas,
para compartir abrazos de unión
e incontables palabras de emoción
que nunca se pudieron contar
porque salieron de la pobreza del corazón.

Escríbole al poeta sojuzgado
que salió de su país a compartir su humano universo.

Para el hacedor de sopaipillas, escribo.
Para el que está sentado en la esquina de La Catedral
Para el que está sentado en la plaza de Santiago, escribo.

Para el hombre desconocido
que en un arrebato de fantasía creyó ver alegre
el vasto mar Caribe, la imagen perfecta del Taj Mahal,
los nudos oceánicos que se remecen con la brisa,
en fin, el celeste cielo.

Para una niña que en su inocencia,
una tarde de agosto
protegió a un hermosísimo gatito.

Para un hombre que creyó estar libre,
al fin: inerme y descubierto,
sin embargo en un abrir y cerrar de ojos
volvió a la celda de su prisión estupefacto.
Para el vendedor de comida peruana en “El Caracol”,
escribo.
Para el repartidor de bebida y para el que la consume;
para el comerciante, para el amigo; yo escribo.

Escríbole al niño adulto,
que aún guarda a ese infante escondido.

Escríbole al hacedor de un soñador que fue mi padre.
Escríbole a la mujer que me infundió siempre la victoria,
[mi madre.

Para la amiga sincera que dos años y medio
en un cuarto me brindó su abrigo.

III

Para el amigo hermano que es escritor,
para todos ustedes escribo.
Para el pelícano, que fue capturado
y juzgado inocentemente en el mar de Buenos Aires
una remota tarde del 94´

Para levantar de las cenizas a la apagada esperanza.
Para llevar calma al desesperado.
Para poner mis escritas palabras
en favor de quienes están silenciados.
Siguiendo estos fines también escribo.

Para los dardos mortales de justicia
que son los reclamos de un necesitado.

Para el albor y para el ocaso.
Para el carpintero que hizo la mesa de la cena.
Para la hermosa ilusión que infunde un poema.
Para tu miseria y para tu grandeza.
Para tu amor y para tu deuda.
De la manera más amplia, yo escribo.

Escribo para encontrar en el mundo irreal de la fantasía
una realidad de la vida.
Para mover voluntades y remecer sensibilidades.
Para todos los perfectos e imperfectos, también escribo.
Yo escribo a tus padres.
Yo escribo a tus hermanos.
Yo escribo a tus hijos.

A aquéllos que vencieron
y a los que se convirtieron en cautivos tácitos del
[consumismo.

A aquéllos que nacieron en tu país o en el mío.
A aquéllos que se creyeron hermanos y amigos
por el simple hecho que se conocieron fuera de su suelo.

Escribo para unos estudiantes
que trasmiten cada día a sus maestros
las mejores experiencias de vida
y para los maestros
que funden cada día ciencia y conocimiento.

Para todos aquellos serafines
de bondad y humanidad
que viven en esta tierra, escribo.

VERSOS PARA UNA CONSPIRACIÓN

Trasmitan lo que piensen, no
restrinjan sus emociones ni sus opiniones,
a pesar de las duras e incomprensivas
críticas diarias. Ese es el camino correcto
de los que se atreven a marcar la
diferencia. Confío en ustedes. Total, lo
demás siempre será lo de menos.
Víctor ABRAHAM

-

PROPUESTA -

“¿El pueblo pide una auténtica justicia? Nosotros en
cambio conseguimos que se conforme con una menos
injusta. Los trabajadores gritan basta ya de la vergüenza
de la explotación bestial, y nosotros procuraremos sobre
todo que no se avergüencen más; pero que sigan siendo
explotados... quieren no morir más en las fábricas, y
nosotros pondremos alguna protección complementaria,
algún premio para las viudas. Quieren ver como
desaparecen las clases... y nosotros haremos que ya no
haya tanta diferencia, o mejor aún, ¡qué no se note tanto!
Ellos quieren la revolución... y nosotros les daremos
reformas, muchas reformas... los ahogaremos en
reformas. O mejor aún, los ahogaremos en promesas de
reformas, ¡porque tampoco se las daremos nunca! "
Darío FO

-

RESPUESTA -

“Por lo mismo, el papel del escritor es inseparable de
difíciles deberes. Por definición, no puede ponerse al
servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de
quienes la sufren. Si no lo hiciera, quedaría solo, privado
hasta de su arte. (…) Cualesquiera que sean nuestras
flaquezas personales, la nobleza de nuestro oficio
arraigará siempre en dos imperativos difíciles de
mantener: la negativa a mentir respecto de lo que se sabe
y la resistencia a la opresión.”
Albert CAMUS

I
“FELICES LOS POBRES PORQUE DE
ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS”

“Abrigo en mi pecho, como a un enemigo al que temo
ofender,
un corazón extremadamente espontáneo
que siente todo lo que yo sueño como si fuera real…”
Fernando PESSOA

CONFESIONES DE ÚLTIMA HORA

Hay días en los que francamente no logro concebir
ninguna sola idea, tantas cosas en qué pensar y todas
tácitas cerebralmente, o al menos desdibujadas. No hay
ideas salvo algunas sueltas y desastrosas que al
escribirlas sólo pueden llevarme a sentir tres cosas:
horror, vergüenza y angustia.

Camino. Me detengo. Paseo miradas por los escaparates
cada mañana como buscando algo que tampoco
encuentro. Nunca he encontrado nada, y cuando una
noche me acosté pensando en que realmente había
encontrado algo. Amaneció y no había nada.
Absolutamente nada, salvo retratos vacíos con muecas
espantosas y ademanes indiferentes y grotescos.

SOCIEDADES OPACAS

A Eduardo Munguía,
joven poeta.

(1)

Torrentes manantiales.
Explosiones caídas.
Mirada indiferente,
el desdén conjeturado…
¡Ahí está!

(2)

Miradas matan.
Palabras hirientes.
Mofas malvadas.
Sarcástica contemplación de la vida.

(3)

Egoísmos perpetuos enhebran matanzas,
victiman inocentes.
Jueces burlan justicias.
Tu mirar condena.

(4)

Serpentean ilusiones por doquier. ¡Victoria!
Taladran muros concretos
que oprimen actos deleznables.
Pienso, “todo esto termina siendo un absurdo”

(5)

El poder adinerado coagulado en las esferas más
altas de la sociedad…¡Ahí está!
“Siente el poder”, dice ella
sumida dentro de la barraca,
barraca que no alimenta.

(6)

Lágrimas inundan campos de sequía,
nacen rosas negras,
y sus espinas
hieren una vez más el costado de Cristo.

(7)

Niña mariposa aletea desnuda,
mi lecho ajeno se regocija media hora;
dinero mata sentimiento,
calor de abrazo inhumano.

(8)

Parque oscuro hormiguea
espalda haciendo el amor
y pensar… que el pasto lo come el animal
retumbado en miseria duerme.

(9)

Duelen pies trajinados,
hígado, riñón perforado.
El moribundo se extingue.
La eutanasia finaliza la diálisis.

(10)

Mordaz impotencia se ríe,
ondas acuáticas bajan
y espesas decantan pasiones.
¡Oh, pasiones de la razón!
¡Oh, pasiones del corazón!

(11)

Mar contaminado…
Cristal fragmentado…
Trovas saltan alegres…
Alpiste de palomas se esparce y comen.
Éstas comen de la mano de Dios

(12)

Sol en crecimiento lunar, esperanzas
absurdas, sólo hay realidad ausculta
en inocentes engaños.

(13)

Cortinas de humo
traman los estados poderosos y corruptos.
Medios de información,
una vez más buscan su burda publicidad
porque ello vende.

(14)

El invidente quiere ver lo que escucha
El sordo quiere oír lo que ver sus ojos pueden.
La oscuridad prende sus galas;
el silencio, sus sonidos.

¿Es la sociedad que vives ésta?

TROZOS DE IGUALDAD

(15)

Silencios que hacen gritar.
Silencios que hacen amar.
Silencios que hacen soñar.
Silencios que hacen tambalear.

(16)

Sociedades equidistantes, pero a la vez distantes,
con palos y piedras imponen su ley;
la autoridad no llega
porque teme de quien subestima la unidad total.

(17)

Humanidad ausente.
Jóvenes que reclaman no es turba.
La bolsa rica del pobre agujerada está.
¿Un canuto de hilo alcanzará?

(18)

La aguja entra en la vena.
El dolor que deja la sonda.
Ya no puede pararse
frente a la máquina de rayos X,
“Sólo un enfermo lo sufre"

(19)

Hijo parado a la cama del padre.
Llantos, ya no valen.
Hecho está la muerte.
Vida deshecha.
Lágale, imperfecta.

(20)

Tanta indiferencia y esquivez de tu parte,
“¡Hasta cuándo!”
Espero sentado y me excuso,
“¡No estoy en tu futuro!”

(21)

Exilios en un país del sur.
Hambre da qué comer cada día.
Pena en los migrantes.
Remesas que no alcanzan para los hijos que aman.

(22)

Catedrales, esquinas angulares
donde cada noche indigentes se agrupan reunidos,
los hay,
los hay de todas clases;
todos hablan, todos callan.
¡Caracol, comedor animal!

(23)

Sonrisas calcadas en la memoria.
Recuerdos de los que sé que por ahora
hoy sólo quedan.
Padres, hermanas ausentes. Amigos,
amigas de infancia
todas y todos convergen sentimientos.

(24)

Pesadumbre toma forma y apariencia.
Hijos de obreros privados de una educación de
calidad. El señor ministro de Educación sabe de ello,
pero, “¿qué podemos hacer señor?”, me dice.
Proletarización del trabajo intelectual.

(25)

Todos conviven con un mísero sueldo tras la
mentira falaz de un país que crece económicamente,
sin darse cuenta de que su crecimiento real está
caminando por altamares sin brújula de
orientación moral.

(26)

Futuros inciertos,
extraño familias que me acogieron.
No imponemos ideas,
sólo desde nuestra experiencia las proponemos.

(27)

“¿Me prestas para mi pasaje?”, dice.
Interpelación obvia induce a pensar.
Todo se ve desde afuera, pero
quién convive con lo interno, con lo animal.
Ésa es una gran verdad.

(28)

Condición igual, ríen.
Condición desigual, gimotean.
“¿Acaso no tienen derecho
a ser tratados por igual?”, digo.
“¿Acaso no tienen derecho
a ser valorados por igual?”, esta vez lo dice ella.
Cruenta bazofia.
Injusticia administradora del pueblo.

(29)

Palabras que muerden hirientes
cercenadas por la desidia,
“¿y el sustento pan?”, pregunta.
“¿Cuándo siquiera a las patas de nuestra mesa
llegará?”, vuelve a preguntar.

(30)

Balanza inclinada al robo en un mercado.
Nos quejamos por medio kilogramo, pero
“¿quién se queja por el desnivel de vida real?”,
dice.
“¿acaso levantas tu pancarta y la rechazas?”,
supone la conjetura más extraña.

(31)

Tanto quiere
un trozo de humanidad
rechazar el “bendito” Sistema,
sin saber que no se triunfa criticando,
sino con nuestras ideas aportando.

(32)

No triunfarás con mofas ni trabas malvadas.
Triunfarás con agudos pensamientos
y nobles palabras. Entonces dime, “¡Qué diantre
haces allí sin una visión humana,
primero llévale agua a tu hermano!”

(33)

Monopolios grandes
compran sociedades ajenas,
la voluntad de hacer microempresas se derrama,
y las tarjetas de crédito van naciendo.

¿Por qué diantre tanta desigualdad?

PODER DIRIMENTE DE UN SÓLO PUEBLO

“Escuchar a la gente sin dar consejos, sobre todo a la
que nada tiene que enseñarnos. No reconocer jamás a la
angustia como un medio para la realización.”
Elías CANETTI

(34)

Dialogan:
“Cada día un país, en cualquier parte del mundo,
avanza en retroceso”, reniega.
“¿lo dice tal vez, porque cada día la moral
se vuelve más tácita?”, pregunta.

(35)

Concluyen:
“Lo digo por un hombre
que se compra una cara bebida”, responde.
“Cada día un hombre pobre y su familia
absorben polvo de indiferencia”, piensa.

(36)

Indiferencia despide su hálito engañoso.
Simpleza miente a consciencia.
Parias perdidos en la inmensidad de su propio
territorio. ¡Hosanna, Sílfide perfecta!

(37)

Soldado que arriesga su vida en la frontera
y muere.
Reportero que arriesga su vida en el lugar de los
[hechos
y también muere,

(38)

Los deudos reciben reparaciones monetarias,
pero ¿no hubiera sido mejor evitar las muertes?
Grítalo tú, tolerancia humana,
“¡Derrotemos a la muerte!”,
“¡Good-bye, death!”
“¡Un adieu, à la mort!”

(39)

En mi país, pantallas mediáticas de televisión
todos los días muestran tres cosas:
apariencia, mediocridad y violencia.
“¡Estamos hartos!”, respondemos todos.

(40)

“En la lucha contra la falsedad,
el arte siempre vence”, Solzhenitsin dice.
Combatir los demonios de la violencia
y del triunfo del poder brutal,
que Dostoievski había anunciado, nos queda.

(41)

La maquillada conductora nos muestra cada
noche a un par de ministros de conciencia falsa,
falsa como la moralidad de padres que vejan a
[sus hijos,
cuerpos corroídos por beber de la ignorancia.
¿Qué censo contará ahora los inertes cuerpos?

(42)

Hablamos de tolerancia, solidaridad
y humanidad en un mundo fragmentado
por el encono y la desidia
sin saber que llevamos sobre los hombros:
hombres y hambres.
¡Reclámanos, ingente vida!

(43)

¿Quién merece más crédito por su trabajo?
¿aquél que en el campo del deber su vida arriesga
o aquél que desde el Hall de Los Pasos Perdidos
de un impopular Congreso dirige?
Respóndenos tú, miedo de falsas pretensiones a
[quedar descubiertas.

(44)

El otro día tres periodistas
fueron noticia con su muerte.
“Una comunidad indígena violentó la vida”,
anunció el titular del día.
Me cuesta creerte, prensa amarilla.
Los que sólo ordenaron, criticaron.
Los que vivieron el momento se conmocionaron.
Deber de incluir que todos no queremos.

(45)

¿Es ésa la forma de vivir acaso?
¿Es ésa la forma de morir acaso?
Decídelo tú mismo ciudadano
y espero que esta vez cantes el Himno.

(46)

Unos ancianos de provincia
que esperan inertes su modesta pensión.
Se preguntan cada día, “y a mí cuándo”.
Silencios. Absolutos silencios.
Ningún sistema pensionario hace caso.

(47)

Me pregunto,
“¿Cuándo de verdad recibirán lo que les es digno
por una obrera vida de trabajo?”.
“¿Quién les pagará de verdad su jubilación?”
“Hoy no me toca”, escucho decir a alguien
[tras la puerta.

(48)

“¿Se les pagará a tiempo
o se les remitirá cheques para el cielo?”,
dice sarcásticamente.
“¡Dáselo a sus viudas!”,
escucho desde afuera gritar.

(49)

Estos sistemas sórdidos en sus esferas más altas
ya han profanado lo más sagrado
de la consciencia humana,
aquélla que con remordimientos
a los hombres juzga,
sin embargo a estos seres,
también humanos, ya nada parece juzgarlos.

(50)

Aberración magnánima. Ésa, la de comer con el
dinero de la otra pobre gente.
Ésa, la de bailar con el sueldo de un padre
y de una madre, ambos obreros.
Ésa, la de herir con una cortaúñas
la raza y la clase social.

(51)

Sistemas rechazados
por los mismos que ayer en ellos creyeron,
están coludidos en una corrupción democratizada
tal que ni una verde hoja
puede absorber el CO2 de su maldad
para devolver fotosintetizado
un aire nuevo de decencia a esta sociedad.

(52)

En los charcos de vergüenza y estupor
los honestos se resisten a ser ciudadanos,
pues la mayor parte se llevan los agazapados,
mientras los justos y necesarios. AMÉN.
sufrimos tanto.

¿Cuándo por fin juzgará el poder dirimente de un
[pueblo?

II
“FELICES LOS QUE TIENEN HAMBRE
PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS”
"Déjese de tonterías, Schnier. ¿Qué mosca le ha picado?"
"Los católicos me ponen nervioso", dije, "porque juegan
sucio."
"y los protestantes?", preguntó riendo.
"Me irritan con su manoseo de conciencias."
"¿y los ateos?" Seguía riéndose.
"Me aburren porque siempre hablan de Dios."
"Y qué es usted, pues?"
"Soy un payaso", dije de momento, superior a mi fama. Y hay
un ser católico al que necesito con urgencia: Marie y
precisamente vosotros me la habéis quitado."
(...)
"Maldita sea", dije, "Te comprendo. Sólo que demasiado
bien."
"Pero, ¿Qué clase de persona eres tú?, preguntó
"Soy un payaso", dije, "y colecciono momentos. Adiós.", y
colgué.

Heinrich BÖLL

¡OH, PEQUEÑOS GENIOS DE LA NECESIDAD!

Sus acciones son poco vistas, y si alguna vez son
vistas apenas son reconocidas. Nadie se molesta en
hacerlas notar. Una mirada indiferente, y pasan. Todos
pasan.

El lugar donde viven apenas es de adobe y las
calles son de polvos, vientos y arenas. No gritan. Jamás
lo hacen, porque ellos saben que no deben hacerlo, así se
les ha enseñado. Siempre están callados, y cuando uno
entra a su morada siempre se respira silencio. Hace
mucho silencio. Ensordecedor silencio..

ANHELOS INCIERTOS
A Ángel Valeriano,
amigo y poeta.

(1)

Frío arrecia al borde de la orilla,
mar mece zarandeando sus olas,
de pie espuma marina dispersada
la siento hendida.

(2)

Emerge pura una poesía
proveniente de los vientos
que no se esconde,
aunque la neblina bruma intente ocultarla.

(3)

Brisa serena despeja el amanecer
con dudas que se desvanecen.
Intrigan mi pensar muchas ideas, donde
versos parecen sonreír al nuevo nacimiento.

(4)

Versos dicen: “Vida en muerte acaba
sin haber siquiera un día más vivido. Versos
se preguntan: “¿Es que llegará Señor, el olvido?”
Poesía toda responde: “¡Aquí te espero!”

(5)

Encara la bondad su propio destino.
Pierdes tu vida al ponerte al bando opresor.
“El Sistema, ¿quién lo encara?”, me preguntan.
“Tal vez un absurdo poeta”, respondo.
¡Sociedad podrida moralmente!, alcanzo
escuchar decir a una joven adolescente.

(6)

Preguntas sin respuestas
incrustadas en la mente.
Enfermedades perversas
han dañado inocentes recuerdos.

(7)

Poco a poco se hacen presentes
antibióticos, inyecciones,
sueros salinos y dextrosas líquidas,
los que sólo una cosa van indicando:
“que mal terminal agobia”
¡El virus está en la salud precaria!

(8)

Hombres fuertes, mentes abiertas,
levantan sus manos y loan a los sueños
Padre y madre rezan con sus lágrimas diademas y
[rosarios
¿Será para mi suerte tal bendición extrema?
La verdad, no lo sé.

(9)

Quince días envuelto en el olvido,
tal vez allí uno a otro te reclama,
¿y los otros quince días para quiénes son?
Arrepentidos los magnates de blanco lloran.
Pútrido poder bazofiado por los niños.

(10)

Miradas perdidas en el celeste cuarto.
Moribundo taciturno va expirando.

¡Muerte cumple tu cometido!
Sangra la pobreza del humilde.

(11)

Luces, sombras.
Llantos, risas.
Gestos, muecas: masas hipócritas que
de verdad no sé donde estuvieron.

(12)

Jaula de amor esconde al ave
que grita salvajemente,
su canto es un llanto prisionero;
inútil humanidad que no puede contentarla.

(13)

Ilusiones de ave atrapadas.
Hambre en libertad bufa voraz.
Un niño esta misma noche pedirá pan.
Un ingenuo morirá.

(14)

Ecos que hacen gritar.
Ecos que hacen amar.
Hacen sonreír.
De vez en cuando, soñar.

(15)

Ángel aventurero a su canto añade:
“Justicia de paz”
Desde aquí aves acongojadas arrullan.
Amor humano ya no alcanza.

(16)

Mísera sociedad hermética se va extendiendo.
No aflora la humanidad.
Dios aún no sabe dónde está
la riqueza del pobre.

(17)

Criterio de soledad que
apaga cada día la vida mortecina
¿Quieres ver miserias en la sonrisa retorcida?
La verdad,
he allí la contradictoria vida.

(18)

Huérfanos lloran al flemático féretro.
Recuerdos alimentan vidas,
¿y la seguridad social para los marginados?
¿y la salud de la que habla tanto el Gobierno?,
una necedad.

Percibo una sensación extraña de indiferencia y
[vacío.

(19)

Camino lentamente. Doy vuelta
la mirada de rato en rato para ver
si alguien me sigue. Nada.
Me siento a escribir y pienso. Pienso
cada vez más convencido
que nunca estaremos en tu futuro.

(20)

Ancianos lloran
amargos sueños truncados.
Familias en subsistencia.
Sueños abandonan: razones acompañan.

(21)

Esta mañana recorrí un pedazo de mercado, de
plaza, y no encontré a nadie con quien hablar.
Me detuve de pronto. Me senté, me senté en
solitario y pensé, “todo esto sabor a metal
desgastado tiene”.

¿Es esto lo que quieres para los tuyos?

JUICIOS IGNORADOS

“La miseria es el síntoma; la enfermedad es la
esclavitud. Los extremos de riqueza y miseria siguen
inevitablemente a los extremos de libertad y esclavitud.”

Bertrand RUSSEL.

(22)

Limosnas a la Plaza Francia no llegan,
mercados llenos de basura, contaminación que se
viene, mientras la Rosa de mi casa otra vez
agacha la ojeada.

(23)

La anciana ayer no mas
al estudio de abogados llega,
su vida destrozada y endeble salud presenta.
¿Qué puede hacer un abogado desde una lejana
provincia cuando el Poder Central está en la
capital?

(24)

Poder esquivo baila con dinero ajeno
que nunca repone;
los míseros, los pobres
desde una mesa arrinconada aplauden.
Es todo esto una apariencia cándida
de gente con corbata
que miedo de perder su trabajo tiene.

(25)

Abusivo patrón se ríe
embadurnado con el sueldo del empleado,
paga cuando quiere porque sabe que ellos lo
[necesitan,
y sin embargo no dicen nada.

(26)

Un amigo bohemio me mira
sólo agacha la cabeza con impotencia
“¿Ya van a pagar?”, dice.
“Te espera el último lugar”, digo.

(27)

Tanta indiferencia
que con aversión me mira,
me pregunto,
“¿No pensarán llegar a todo esto?”
-cuando estén como yo, allí reflexionarán-.

(28)

Seguro será tarde el día que se arrepientan,
concertarán gentes que los cuiden,
con su dinero contratarán sacerdotes,
¿pero les alcanzará para limpiar sus culpas?

¿Cuándo se juzgará por fin estos abusos en
defensa de la buena gente?

MENTIRAS QUE ENGAÑAN

(29)

Llantos bufan en amargura,
extrema soledad que acompaña al indultado,
tal vez mañana también el padre será multado,
mientras los legisladores de leyes terminan
burlándose con frescura.

(30)

Una niña de carita triste
en la avenida Abancay caramelos vende
aspirando el humo tóxico de los estridentes y
[varados carros;
una anciana
al doblar la inmensidad del paradero Acho
más limosnas espera sin cumplir anhelos.

(31)

Más patrullas y carabineros
para cuidar el suntuoso parlamento,
al frente una inquisición reseca
que atrocidades humanas como museo sólo
[muestra
“¿me permitirán vender ideas en la puerta?”,
[pienso.

(32)

El Parque Universitario
a media cuadra
del Pardo y Aliaga allí está ubicado,
enfrente zapateros que peinan suelas
y a la izquierda la solución probable para los
[intitulados.

(33)

¡Qué hace el bendito juez recogido en sus
aposentos!
cuando los que somos asaltados por un pan
sufrimos tanto,
¿es compensado acaso el juicio que ellos dan?

(34)

Tullido hombre al encontrarse el par de muletas
soñado estupefacto ha llorado;
necesitado indigente feliz hoy ha almorzado
porque dos billetes de diez soles ha encontrado.

(35)

Empero, ¿de dónde salieron las muletas que
encontró en el paradero Acho?
Sólo a media cuadra un cuerpo ensangrentado
está tirado
y más allá un auto blindado ha escapado,
dirémonos pues,
¿qué la seguridad vial una vez más ha fracasado?

(36)

y los verdes billetes, ¿de dónde han salido
entonces?
Seguro que también han sido tirados
por un cobrador de carro que en complicidad de la
[callados pasajeros
a la policía por pasarse la luz roja ha soltado.

(37)

El hombre necesitado parado observa,
la mujer necesitada con el último insospechado
[coquetea;
el hombre toma lo que no es suyo, mientras
la mujer más tarde en la cama aletea.

(38)

Ambos necesitados, hombre y mujer;
mujer y hombre, ambos necesitados;
ambos engañan, sin embargo
que ambos son esposos no presienten

¿Es éste el futuro falaz que queremos para
[mañana?

PODER DE REY AJENO

A Leyder Vásquez Palomino,
escritor y maestro.

(39)

Hoy, ilegales por doquier;
mañana, trata de blancas.
Dictadores gritarán pasado mañana
expertos y profesionales exiliados… ¡Cuándo!

(40)

¿Por qué salieron ellos?
¿Por qué nadie los llama a administrar el país?
Pienso, que experiencias valiosas de jornaleros
[desde fuera
harán realidad constituciones justas para todos.

(41)

Bodegas levantan la economía de las madres.
Recaudadores abusivos amparados en leyes
[quitan lo ganado, pero
¿quién le quita a los grandes?
“¿Un Robin Hood, tal vez?”, me excuso.

(42)

Gigantes capitalistas opacan economías caseras
y resaltan economías de Libre Mercado,
pero, ¿se siente libre el pequeño empleado?
Pregúntaselo a Dios y luego a él mismo.

(43)

Fortunas abren zanjas.
El amigo está contra el enemigo.
Partidos de gobierno.
Partidos de oposición.

¿Qué monarquía gobierna tu vida?

III
“FELICES LOS QUE LLORAN PORQUE
ELLOS REIRÁN”

“…la luz tiene un sabor de metal acabado
y el campo de todo un lustro cabrá en la mejilla de la
moneda.
Pero tu rostro cubre los cielos del banquete.
¡Ya cantan!, ¡gritan!, ¡gimen!,
¡cubren! ;trepan! ¡espantan!”

Federico GARCÍA LORCA

IMÁGENES DEL DESASOSIEGO

Sobre sus labios llevaba estoicas palabras y por más
que buscaba acercarse al sosiego natural nunca lo
encontraba. Ello lo tenía intranquilo desde hacía muchos
años. Dichas palabras nunca estaban presentes porque
el tiempo que pasaba sobre él siempre giraba rápido,
muy rápido sobre su vida. Jamás había porvenir ni
esperanza. Todo era mentira. Su vida era una gran
mentira. Las únicas imágenes que le acompañaban
siempre eran imágenes de desasosiego.

Imágenes que le permitían fragmentar cada figura yerta
que le acechaba cuando caminaba y soñaba. Cada
imagen aparecía cuando el sentimiento desaparecía.
Todo pasaba.

CRUDELÍSIMA INSTANCIA

"oye mío", decía, "hay muerte y vida, día y noche,
sombra y luz"
decía Stanley Hook "y sin embargo te amo sapo…
Juan GELMAN

(1)

Palabras retumban en llanto dolor
expresado en burdos gemidos.
Nostalgias, penas añejas
de lo que ayer fue sonrisas compartidas.

(2)

Pasillos de sanatorio otra vez presentes.
Sábanas blancas disimulan sanidad y vida,
una que otra enfermera espera su cambio de
[guardia,
mientras el cuerpo espera su conversión en ánima.

(3)

Hálito profundo,
una que otra mosca anuncia de la muerte el
[preludio,
pestilente fatalidad, ésa,
¡Cumple tu cometido una vez más!

(4)

El hijo no quiere ver sufrir una vez más a mamá.
Piensa, “Si has de venir espectral muerte,
¡ven ya!”
Total- afirma resignado-, ¿Para qué vivir en este
mundo muertos, sin el cariño deseado,
a media vida paralizado o en vegetativo estado?

(5)

La vida de a pocos se extingue.
Máquinas funestas de EKG. Electrocardiogramas
no pueden devolver la palpitación del corazón,
¡Irracionales máquinas!…
no pueden devolver sonrisas de un moribundo.

(6)

Un paro cardiaco detiene la vida,
unos ojos desgarradores sólo miran y atinan;
(sin embargo no comprenden)

Emociones estupefactas se contraen en el desnudo
[llanto.

(7)

Una mirada y ya caes al ataúd,
la culpa es de la muerte,
amortaja en el letargo olvido,
palidece la carne que ya no sueña.

(8)

Vida extinguida consumida,
llantos amenazan emociones fuertes,
la verdad se esconde al opio desdén
y la falsedad rebrota de la indiferencia.

(9)

El mayor ha llorado.
La menor se ha asustado.
La mamá está en la mortuoria cama
y una enfermera ya no contiene el dolor que se
[siente.

(10)

“Ya no se puede hacer más”, dice
¿será eso acaso posible?, dice
Impotente cierra los ojos la CIENCIA DE LA
[MEDICINA,
ante el destino certero que traza la vida.

(11)

¡Ah! ¡Quién ha de vencer a la siniestra muerte!
Nos dice la sensibilidad vallejiana, “que
sólo el amor universal”
Nos dice el poeta del Canto Coral, “que
cuando esté consumada la vida
de la profundidad de la Tierra misma
la sustancia viva emergerá”

¡Esperemos pues, la trompeta celestial!

(12)

y hasta mientras…
¿qué pasará con los sufridos llantos?
¿quién cuidará huérfanos que regados quedan?
¿qué nos tocará hacer a nosotros pues?

(13)
¿Se lo dejaremos todo al misterio de la vida?
¿Y quién tendrá el suficiente coraje
que sea inquebrantable
para combatir hoy a las crudelísimas
[circunstancias?

Pregúntatelo tú mismo.

JOVEN VISIÓN
“…muévete muy suavemente si moverte debes
en este solitario lugar.”
William BUTLER YEATS

(14)

Premios quedan en los favoritos,
se cierran puertas y se abren abismos,
el miedo se apodera del desempleado
y eso que aún tiene veintiún años.

(15)

Unidos en comunión por una sagrada hostia.
Desunidos en comunión por llegar mejor
[preparados al cielo.
Ideales comunes se comparten en la miseria.
Ideales antagónicos por gobernar el poder.

(16)

Poeta y novelista publicaron su primer libro,
padre y madre tuvieron su primer hijo,
frágil novia recibió el primer beso,
por primera vez el niño pisó el colegio;
así es el inicio.

(17)

Canciones de esperanza.
Rebrotes de salvajismo.
Poesías que denuncian mala fe.
Sueños de niños.

(18)

Hermanos y distintos entre sí están los pueblos.
Mediocridad salta de la conciencia.
Ojos que no ven porque miran con el dinero.
Ojos que no ven porque son conducidos
por una mano.

(19)

Quiero que respetes.
Quiero que humanices a la bestia.
Quiero que hagas más hombre al hombre.
Quiero que hagas más mujer a la mujer.

(20) Presidente apuesta por una juventud encerrada en
[Palacio de Gobierno.
Se da crédito al que no se conoce.
Luego pienso, “si se desacredita hoy al maestro,
entonces, ¿ por quién apostaremos?”

(21)

Legisladores que roban.
Escaños aletargados y eternos sin ser ocupados.
Jueces que quieren juzgar todo menos su propia
[conciencia.
¿Hay carrera mejor pagada en ellos?

(22)

Apago la vela y sueño,
luz que no pagas al día;
laboran pies cerros para traer agua,
agua que no será repuesta si las moras no pagas.

(23)

Legislador joven. Poetisa joven.
Maestro joven. Panadero joven.
Activista joven. Rebelde joven.

Cuéntanos, ¿Cuál es tu visión de joven?

EN BUSCA DE LA PALABRA VERDADERA

Necesito pensar que esto es una farsa total

(24)

Retazos de cariño puro.
Retazos de maternal tan suaves.
Retazos de pan duro.
Retazos de un saludar amable.

(25)

Maestro de maestros, ora por mí… ¿Si?
Di que sientes lo que yo veo.
Di que amas a quien me ama.
Di que eres mi amigo…¿sí?

(26)

Congojas terribles
en el alma residen.
Auroras matinales
contrastan vejámenes.

(27)

La vida se va
y nada se puede hacer,
juzga tú mismo tu propia gratitud
si estás tranquilo, entonces calla.

(28)

Hallamos en el alma santidad
dando postreras limosnas a quien no necesita.
Damos oraciones desde ostentosos altares,
mientras la palabra real para los que necesitan
[nunca llega,

(29)

no llega ahora, ni llegará nunca.
Te engañas si piensas que así verás a Dios.
Tonta falsedad.
Un pastor enseñará, mientras un ateo aprenderá.

(30)

La sinagoga abierta está ya.
La capilla de un pequeño barrio arde en fe.
Un seminario representa en seminaristas la
[ostentosa formación.
Dispuesta a sanar está una casa de oración.

(31)

Un inválido de dinero
apenas tiene en el izquierdo bolsillo un peso,
apenas tiene en el derecho bolsillo diez pálidos
[céntimos,
¿Qué deberá entonces hacer para a estos lugares,
capilla o sinagoga llegar a tiempo?

(32)

Es probable que unos maestros prediquen
y luego salgan
sin necesidad de prestar la menor atención al
[desamparado real,
pues este invitado hoy del todo no está sentado.
Las verdad eso lo dirá Dios y…nos creemos
[perfectos.

(33)

Psicoanalistas formulan teorías.
Constructivistas formulan pedagogías.
Filósofos se enfrascan en conjeturas para
[comprender la vida, mientras
políticos entretejen planes de gobierno.

¿Quién compone para este mundo un canto de
[salvación?

IV
“FELICES LOS QUE POR CAUSA DIVINA,
SON INSULTADOS Y CALUMNIADOS
PORQUE SU RECOMPENSA SERÁ
GRANDE EN LOS CIELOS”

“Es verdad, has reducido nuestros impuestos; pero,
también, has aumentado aquellos sobre nosotros
mismos; juicios, protestas y equivocaciones no son
bendiciones para una comunidad.”

Bjørnstjerne BJØRNSON

PERCEPCIONES Y RAZONES

Di la vuelta y me marché, la conversación había
terminado, o al menos para mí, no había nada rescatable
mientras duró, quise hacerlo, quise rescatar algo en él, créeme,
creo que más por el hecho de significar algo para ti que para
mí, en fin, pero era inevitable, la locura que - según él- llevaba
adentro, conmigo mismo, atada a mi piel vacía, había sido el
impedimento. Salí corriendo a la calle, y grité (discúlpame la
cobardía), y por una única vez en mi vida grité, "estoy loco,
estoy loco". No sé si alguien me vio, o si dijo algo, sólo dos
perros me miraron y creyeron entenderme o tal vez no darme
importancia porque a la brevedad se volvieron a dormir. Reí,
reí luego y me di cuenta, me di cuenta que sin saberlo acabé
girando la ruleta de mis pensamientos y por una única vez me
sentí más cuerdo, más feliz, más emocionado, más
catastróficamente emocionado. Indudablemente que había
llegado el momento que más temía, mis propias ficciones se
habían empezado a volver realidad, el tiempo ya no me
pertenecía, sino el eterno, el inconmensurable eterno. Era las
tres de la madrugada, y llovía, llovía raudamente.

CANTOS TARDÍOS

(1)

Trastos de amor censurados.
Comida en piso negro regada.
Llantos en inopia conjetura marcada.
Irascible mano que ya no atrapa.

(2)

Desviación de miradas maternales
porque es madrastra;
desviación de miradas lúcidas
porque es ciega.

(3)

Corona que no existe
hace brillantez opaca.
Burlas que alegran la mordaz conciencia
que maldad inquiriente exorbita.

(4)

Cantos abruptos
traen salvación,
y gritan por el oscuro silencio
sin poder ser enterrados.

(5)

Cantos de hombres no presentes.
Cantos de mujeres huérfanas de amor, hoy
[ausentes.
Cantos diatribados enajenados,
hoy de inquisidores, mañana de estafadores.

(6)

Cantos leales y fervientes. Cantos de ángeles
en la buena consciencia presentes.
Cantos de amor y esperanza.
Todos se sumen cada día en la vorágine diaria.

(7)

La causa de vivir allí está.
El Ser Humano ha venido.
¡Gloriémoslo ya!
¡Levantaos, sed!

(8)

os testigos acallaron aquello
que los que padecieron denunciaron;
un miedo asume embargado
el alma que clama justicia sin medida.

(9)

Están huérfanos solos.
Están viudas acompañadas.
Acompañadas de sus hijos. Hijos que de cariño en
sus recuerdos enhebran retazos.

(10)

Ojos brotan a desborbotonadas
a propósito llanto;
y las madres y los padres,
¿qué sufrirán hoy?

Si ya descansan tranquilos en los aletargados
[féretros

VERDADES INEXISTENTES

(11)

Tardes inexistentes
vacían recuerdos
una madre mujer canta
un padre hombre siente.

(12)

Escasez económica familiar.
Emoción social contenida.
Desgarradora solidaridad con puntal
que hiere al más inocente.

(13)

Un presidente pide mayor apoyo para la juventud,
mientras un joven sólo quiere la carrera que
[eligió,
¿Por qué el político más joven ha de ser del
[partido de Gobierno?
Necesitamos un arquitecto para diseñar un nuevo
[pueblo.

(14)

¿Dónde estará el fresco escritor
que con su pluma y su creatividad
haga temblar la estabilidad de la corrupción?
Esperemos que sus letras fulminen esta santa
[coacción de impunidad.

(15)

Coloquios interminables de estudio,
noches incesantes de plática oral,
cerebros desilusionados aglomerados en los
[aeropuertos
migran cada día más.

(16)

Maestro joven que no recibe reconocimiento
niña que a diario es marginada
resignada la vida del incauto
un indigente solo llora en la plaza antes que la
[gendarmería lo detenga.

¿Así es como se piensa humanizar?

CASTA DE LAS AFUERAS
“¡Y si supiera usted cómo trabajo, y hasta dónde consigo
penetrar! Veo la casa de éste o del otro, vivo en ella, me
siento allí como en la mía, hasta percibir ese aliento
particular que tiene cada casa, la de usted, la mía,
pero... en la nuestra..., nosotros ya no lo notamos,…”
Luigui PIRANDELLO

(17)

Ofertorio vacío.
Llantos de niño.
Corazón quebrado.
La madre asiente.

(18)

Cuerpo de Cristo ausente.
Padre que muere durmiendo.
Mujer intempestiva aúlla.
Claro pecado contiene la primera piedra que has
[tirado.

(19)

La necesidad obliga a delinear tácitas ideas
escribir para ilusionarse o para desahogarse.
Desayuno desaforado del tablero. ¿Cuándo se
hará verdad eso de cenar siquiera bajo [la mesa?

(20)

Quebrados versos denuncian corrupción
Poetas impotentes al poder editorial
comercializador. ¿Qué hacemos atados de manos
y pies, mientras los liberados los usan para
estrujar?

(21)

Mentiras opacan verdades que son piadosas.
Irónica incapacidad que se siente.
Orgullo perverso y beato que se siente.
¡Déjalo y ven conmigo!

(22)

Lobos disfrazados de corderos,
corderos devorados por lobos disfrazados;
son comidos y chupados hasta los últimos radios
[y cúbitos,

pero ¿quién come a los lobos? Seguro la justiciera
muerte.

(23)

Ascua en noche de invierno calienta…
alcanfores y llantenes para el caminante.
Manitas rosadas de la pequeña
que espera al papá que no existe.

(24)

Calles polvorientas no asfaltadas,
mar de autos corroídos,
playa reseca por el olvido,
ventanas rotas y oxidadas.

(25)

Lo hermoso demora,
lo desagradable pronto llega.
Alma desnuda
porque cree que callar es mejor.

(26)

Orgullo perverso porque separa,
orgullo beato porque hace respetar su derecho.
Techo de torta de barro
sobre la cual se cobijan mis sueños

(27)

Telúrica emoción de rechazar
a la bendita maldición
de aferrarse a vivir con honestidad
en un país tan corrupto como la piel pútrida que la
[encubre.

(28)

¿Será verdad que un país avanza?
Basta decir que un 110% de analfabetismo será
[resuelto,
cuando todos sabemos que es una mentira más,
cuando hay muchachos estudiando
en calaminas asqueadas y acaloradas.

(29)

Impotencia siente el poeta
al ver a una sociedad
que cada día se anarquiza más,
y aunque todos sepamos
que una guerra civil puede estallar
nada hacemos, o no queremos hacer nada.

(30)

¿Qué un letrado lee?
Sabes muy bien que eso no es cierto,
¿Qué un ignorante no lee?,
tampoco del todo es cierto.

(31)

Refuta tus ideas
¡No discrimines!
porque un padre, letrado o ignorante,
lee tu más remota consciencia.

¿Así juzgas a los de tu baja sociedad?

TRÉMULA VOLUNTAD

A Omar Díaz Contreras,
joven amigo de Buenos Aires.

(32)

Sequías brumas
amenazan salvos,
cantan loas:
alabanzas son testigas.

(33)

Cielo cóncavo donde habita el padre
cual pastizal celeste
de arriba mira a una madre
que se sigue envolviendo en humos asfixiantes
por las deudas que no se pagan.

(34)

¿Piensas pagarle al enemigo con la misma
[moneda?
Si lo vas a hacer, piénsalo bien
y págale, pero no una,
sino dale setenta veces siete.

(35)

De tus intenciones dependerá que al cielo
tus oraciones lleguen.
Plegarias evocadas e invocadas
en el firmamento no se oyen;
en denudados esfuerzos sólo quedan.

(36)

Peleamos por lo nuestro.
Leyes de embudo proponemos,
apenas si las equivocadas derogamos aunque nos
[cuesta.
“Para mí lo ancho: para ti lo angosto.”
¿A dónde llegamos con todo esto?

(37)

Unidades salvarán pueblos
cuando en los demás pensemos
sin contratiempos y sin desmesurables denuedos.
¡Enciende ya, la lámpara de la solidaridad!

(38)

Oraciones y plegarias derramadas
con las lágrimas en los llantos vasos
¿A través de una mirada desdeñosa
llegará tal bendición?

(39)

Doy gracias a esta vida
por mostrarme una sabia alegría
La de un corazón solitario de poeta
que llena un sentimiento ajeno, pero
con palabras silenciadas por paréntesis.

(40)

“Perdonadme si mi voluntad a ustedes
[tendida no está”, dice.
“Yo no quiero seguir guardando apariencias.
¡Dejo todo!, les dejo mi HUMANIDAD
porque sé que un camino debo cambiar”, responde.

EN BUSCA DEL HOMBRE PERFECTO

A Gregorio Salomón,
entrañable colaborador mío.

(41)

Ecos cantados tarareados. Sonrisas
funestas fingidas. Manos
que loan alzadas. Bendición
divina tarda.

(42)

Ancianos vejestorios presentes,
jóvenes que aman hoy ausentes,
mujeres tal vez no golpeadas, pero seguramente
[ignoradas
y de las niñas qué podremos esperar si sus madres
[pasan todo esto.

(43)

Contestataria vida,
esa la que alimentas.
Esfuerzos truncados
ya no quieren cargar bultos.

(44)

Miran tropas.
Dispararon ayer pelotones de guerra.
Cárceles amontonadas de culpables.
y la culpa mía ¿Dónde la encerrarán?

(45)

Sandalias trajinadas y polvorientas
siguen andando recorriendo caminos,
tal vez a sus destinos eternos hoy nunca lleguen
en la otra vida, espero te lleguen.

(46)

Mimetismo asustado.
Hombre conductor maltratado.
El esquizofrénico loco
encontró en su ilógico cerebro por fin un amigo,
[mientras yo aún lo busco.

(47)

Brújula de orientación que se rompe,
desorientada ella misma queda.
Manos milagrosas conducen ahora.
Invidente y mudo cojean.

(48)

Hambre que no cesa por más opulenta mesa
porque su hambre no es de alimento, sino de
[verbo;
claudica tus temores, dudas y celos,
sé libre y vive como el viento.

(49)

El primer paso a ser un hombre
ya lo has dado,
en tu corazón abierto ya quedó impreso
el amor de papá.

(50)

¿Qué dicta la sinceridad de tu actuar?
¿Qué dicta la honestidad de tu vivir?
¿Tal vez una oportunidad de cambiar?

Entonces no esperes ya para perderlo todo
y empezar hoy un día nuevo.

V
SUEÑOS DE LA REALIDAD

“…lleno de agradecimiento se sentará junto a la amable
chimenea y con agradecimiento comprobará, al leer el
periódico de la mañana, que no se ha declarado ninguna
nueva guerra ni se ha erigido en ninguna parte ninguna
nueva dictadura, ni se ha descubierto en política ni en el
mundo de los negocios ningún chanchullo de
importancia especial; con agradecimiento habrá de
templar las cuerdas de su lira enmohecida para entonar
un salmo de gratitud mesurado, regularmente alegre y
casi placentero,…”

Hermann HESSE

A Patricia Tauma Romero,
Colaboradora y amiga.

i

Alas agrestes,
inminentes alas.
Pinta un hombre en sueños
la llegada de la cena.

ii

“Me sirve un no sé qué”, dice
“Un así como él, igualito”, dice
No sabe que la olla está vacía en la cocina.
No hay más plato para recoger la sobra.

iii

Mujer sonriente en el fogón
“Ya es tarde”, dice
“¿Come tan tarde?”, dice
-Recién salgo de trabajar para el patrón[responde.

iv

Alas bifurcadas otra vez
de vuelta al pastizal.
Horizonte pleno,
la grama oscurece al crepúsculo solar.

v

Un ave chirría, trina
en la copa arbórea;
yo desde bajo la tierra
sembrado dentro, escucho la soledad.

vi

Luces que se apagan intempestivamente,
calles vacías;
la última tienda cierra
lo que puede ser la morada de la noche.

vii

A tientas,
a oscuras
¿Mañana que vendrá?,
más pasto de hierba para el animal.

viii

Espacio divergido también
divide dos días, el que fue ayer y
el que mañana ha de venir
también tras un fragmentado sueño.

ix

Una niña
con un cariño de padre sueña,
Una mujer
con cariño de un esposo ausente sueña.

x

La verdad, todos somos lo que soñamos
pues todos soñamos despiertos,
y aunque la realidad circundante
nos dice cortante ¡Despierta!
No lo hagas.

xi

Sueña, la noche de plata soñada,
Sueña, el hermoso perfil de un día despierto.
Sueña a descifrar la verdad real.
Todo lo bueno sueña
y lo demás en ti se reflejará.

xii

Hermana que no llega a calmar necesidad.
Me dices tranquilo y preocupado
acaso todos esos son
¿los sueños de la realidad?

xiii

¿Qué los sueños se hacen realidad
o nuestra realidad es un brillante y engorroso
[sueño?
lo cierto es que sea sueño o realidad
eso es lo que vives.

xiv

Detén el cambio si puedes,
deja a la segunda generación soñar
Quién ha de detener el progreso social
en donde hombres y sueños más humanos sean.

xv

Soldado en campo minado sueña
fin de la brutal guerra
manifestantes levantan pancartas
la araña que mata a una niña.

Dime finalmente, ¿eso es lo que sueñas?

EXHORTACIÓN FINAL

CANTOS DE LIBERACIÓN

por los que pasaron, por los que están y por los que
vendrán.

Cuando el verbo se convierta finalmente en el último
quejido de un agonizado cuerpo, bastará volverlo a
hilvanar con otro para de nuevo crear esas hermosas
palabras de las cuales emergerá un nuevo himno: “El
Canto Naciente”, cuyo significado será Continuación..

CANTO NACIENTE
In memoriam

“Si me quitaran las palabras,
o la lengua,
hablaría con el corazón en la
mano…”

Alejandro ROMUALDO VALLE

Para ti Olga Olivia,
poetisa y amiga mía.

I

CANCIONES celestiales para las voces que
cantan desde el cielo infinito. Complacido el
hacedor ha quedado, pues el Dios de Jacob
sonriente, risueño y maravillado una vez más,
¡Divino, ha contemplado! Ha contemplado desde
su gloria al son de trovas ecos de campanas que
en su Edén una vez más repicaron.

II

¡ASÍ Señor! Han cantado como arcángeles.
con murmullos suaves y a tonadas fascinantes
al son de la naturaleza sosteniendo amor
en cada vibración unísona con fortaleza.
Yo, desde mi lecho arrecostado en la esquina,
solitario en el abrupto silencio sólo siento
sus cánticos ecos.

III

VOCES…
tan humanas sin miseria, tan puras sin codicia,
tiernas que no lastiman; que no crispan,
que no amenazan, tan infantes que inocencia
derraman.
Hombres y mujeres…
(al fin y al cabo)
Humanos seres
que a través de la historia inmolados quedaron.
Son ellos los que cantan ¡Señor, desde tu cielo!

IV

¡DÍMELO tú, cielo perpetuo!

Siquiera... si con mi canto de amor y a tono de
consuelo cual humilde trovador he servido a la
canción que de ella sólo espero dé respuestas a
mis ruegos.
¡Te pedí, señor!

…Al escucharlos

al mismo tiempo aquí en la Tierra ser tu
arcángel, tu serafín, para dar loas sinfín, mas
sin darme cuenta ya estoy cantando.
¡He aquí el milagro!

V

CANTO… tocan versos
que aún no han de morir porque aún la vida
sigue aquí, para nosotros la vida sigue aquí.
Mis labios tocan versos y canto a la voluntad de
vivir porque el latido se aferra al corazón y pinta
con su voluntad de vivir, ILUSIÓN.
La expresión de sonreír sigue anhelando… ¡Vida!
y la frente palpitando de triunfo
magnánimamente va erguida.

VI

VERSOS… sorben alegrías
Versos que aún no han de morir
porque todavía queda un hombre esperando por ti.

No han de morir los cantados versos porque su
necesidad me inspira y su calor bendito a mi
costado lo siento.
No han de morir los cantados versos
porque aún hay una mujer que espera con su
llanto mi regreso y lucha cada día por mis dos
luceros. Por ella, a quien amo
¡No han de morir los cantados versos!

VII

OIGO gratas melodías que provienen de no sé
donde- gratas melodías, que bajo la apariencia
de espesas brumas debajo de la puerta se deslizan
en una.

Sobre la invisible tarima bajo la tierra situada en
el rincón de un amarillo cuarto unos ojos
esperanzados contemplan tanto el vasto infinito
blanco cuyos sollozos
la noche anterior fueron del amor
y hoy no más afligidos evocan melancolía.

Es así como el húmedo calor hace compañía
y los cánticos ecos con amor abrigan sueños
cobijados bajo una frazada amiga .

VIII

PARA los niños que siempre serán niños
sólo una canción de esperanza os traigo.
Para que sean ellos, Señor, quienes hallen la
dicha perfecta que a los hombres la codicia
esconde, empero a ellos su inocencia devela.

IX

CON tu bendición, Señor.
Hoy sigo cantando una canción.

Esta vez para el desesperado que en tierra de los
hombres su cuerpo atormentado ya resignado
espera oportunidad.

Oportunidad que sus magistrados de medallas
con “divina justicia” una vez más niega,
pero allá en tu cielo, Señor , su alma espera
con voluntad el “humano juicio” que sabiamente
sin recelo tu hijo Jesucristo profesa.

X

¡MADRE, ahí tienes a tu hijo!
¡Hijo, ahí tienes a tu madre!
Gracias Señor, por tu hermoso regalo
que a mi humanidad has dado.
Para este ser de cariño, amor y ternura
que deja de comer para ofrendar manos llenas de
dulzura.
¡Dadora de vida!

¡Abnegada amiga!

Valga para ti esta canción que emerge de lo más
hondo del corazón.
Que estando cercana aquí conmigo
me cuidas con tu abrigo,
y estando distante
tus oraciones vencen triunfantes sobre el adverso
enemigo.

¡Bendita tú!

Que ríes y lloras conmigo

Sacra madre

XI

¡Bendita tú!

¡QUE Dios me de voz!
Para cantarle al San José humano
que sabios consejos siempre me brindó
a este hombre, que los labios llaman Padre
que fuertemente nunca mi mano soltó
más enseñóme a afrontar con paciencia
los fruncimientos de la existencia
a saludar y corregir mis yerros, a medir mis
palabras, a respetar pensamientos ajenos.

De los junios de mi fresca juventud
saludo en alto con las copas del respeto
los experimentados y canos eneros.
¡Qué cierren una vida de eterna gratitud!

XII

QUE vuestros hijos no se queden sin canción,
pues son la esperanza del vetusto mayor.

¡Para vosotros hijos! Que a la vida son soltados
luego de haber, en el hogar, sido consolados.

Ahora, les queda seguir anhelando cada día el
alba nueva del mundo .

¡Qué cada mañana sus ojos por doquier
vislumbren éxitos seguros, que pronto ya llegan!
si de a pocos, a largo siembran
que cosechas seguras con afán obtengan.

XIII

Y si de tener a alguien contigo también para
ella… y para él repito y canto.
(Es que me gusta tanto ofrendar poesía al amigo).

¡Canción para los amigos!
Que sin medir templanza alguna ambas manos
abiertas han regalado y más aún todavía
que de sí mismos lo mejor han dado.

¡Qué gracia por Dios!
¡De vuestro corazón es el amor! Que aquí en la
tierra lo bueno seguiré esperando.

XIV

MI loca juventud evoca el recuerdo
de una mujer que su mano franca me obsequió.
Sólo sé que canté con ella sueños de aquéllos que
Calderón de la Barca repite: ¡Sueños son…!
¡Para ella canto una vida de amor!

Que ojalá una luz tan dulce como el cielo
la ampare con toda devoción y consuelo.

XV

¡CANCIÓN para la hermana!
Que el ejemplo del mayor toma y con voluntad
férrea las riendas del hogar recibe.

Al cuidado de los padres ahora quedas
que lucharás sin mí sólo demuestra.

¡Demuestra tu fortaleza!
llevando siempre en cada acción firmeza.

XVI

ANTES de terminar este cántico de esperanza
dedico letras para los que sufren, para los
olvidados que padecen miseria, hambre, burla e
indiferencia.
“¡Bienaventurados los pobres!”, nos repite
Cristo,
pero yo sé que ustedes aquí comen.
La fe mueve montañas y éstas caerán a vuestros
pies, mas nunca maldigan la vida
porque ella con su sabiduría, es como es.

XVII DE tanto cantar por fin me di cuenta
que si la vida nos regala una canción
sea cualquiera que sea

…(al fin y al cabo será una lección)
que deberá ser entonada con fervorosa pasión,
al son de voces de campanas que repican.

Pues deberás recordar que vienen de esos
hombres y mujeres inmolados de la historia
que en un momento de la vida
quedaron presentes en la memoria.

XVIII EN la memoria…
De una madre, de una amiga
De un padre, de un amigo
De una hermana, de una novia
De una esposa, de una hija
Tal vez, así sentirás de veras
que el hacedor complacido
(risueño en el cielo)
nuevamente proveerá tu camino

TRES INTERPRETACIONES
(A MODO DE UN EPÍLOGO)

SOÑAR: UNA RESPONSABILIDAD
COMPARTIDA
Carta a una joven estudiante

Noviembre, Domingo 20 de 2011.

Pequeña amiga:
Anoche estaba con un amigo debatiendo temas tan
sustanciales mientras esperábamos la cena. Defendía
entonces mi posición respecto a lo que pensaba, las
trivialidades que son tomadas como trascendentes,
Pirandello, Sartre, Camus, Bellow, Böll y su memorable
obra “Opiniones de un payaso”, aspectos del 50 y del 80,
ideas de hombres idealistas, concreción de las mismas,
posibilidades de ser un idealista hoy en día, rol de la
sociedad actual, hombres que se adelantaron a su tiempo,
hombres que nacieron a destiempo, valores, la vida, la
consciencia, la ficción, cambios educacionales, cambios
generacionales, fama, gloria, poder, trascendencia,
existencialismos, en fin, bueno, y tantas otras cosas más

de las que tal vez sé que ahora poco entiendes. De pronto
un hombre que estaba a nuestro lado, en la mesa contigua,
irrumpió nuestra conversación y refiriéndose a mí dijo:
"Disculpe, pero estuve atento a su diálogo, y déjeme
decirle que lo que plantea está bien, es perfecto, pero
lamentablemente nunca se dará en la realidad, menos en
una como la nuestra." (Por un instante me sentí
decepcionado de aquel tipo, pero al poco tiempo terminé
entendiéndolo).
¿Sabes?, esta respuesta inesperada me dejó pensando. Mi
amigo añadió luego, "Víctor, los tiempos han cambiado, y
las utopías y las ideas han cambiado con ellos (los
tiempos).” Me invitó a darme cuenta de ello.
La verdad, es curioso que en esta semana última tres
personas me hayan referido lo mismo, diciéndome que
todo es ahora distinto, que las cosas son ahora distintas,
muy distintas, y que debo orientar mis ideas a los cambios
presentes. Acepto en parte que tal vez ellos tengan razón,
es que sucede que la sociedad sí ha cambiado, hay muchas
cosas positivas, y quizá el mayor logro sea el acortamiento
de la comunicación a pesar de las distancias gracias a las
redes sociales, el acceso a la información del momento, el
juicio crítico que se va formando en muchos jóvenes
interesados en ser parte de un cambio como el que también
queremos nosotros, y muchos tantos otros indicadores que
presumirían un avance. Bien por ello. Me alegro. Sin

embargo, pienso que se está dejando de lado el aspecto
realmente humano de las personas, cuya esencia ha
quedado a merced de la tecnología y del boom comercial
consumista; tal vez por eso sea que hoy no se percibe del
todo un vislumbramiento de cambios, salvo éstos- los
tecnológicos -, triste consuelo de los cambios humanos.
Lo sé, tal vez tengan razón. Son otros tiempos, sin
embargo a mi honesto juicio no puedo hacerme a la idea
completa que todo está bien, que las cosas marchan bien,
cuando en realidad parece ser que la brújula está cada día
más desorientada y componerla -o en todo caso
reorientarla- es tarea nuestra: no sólo tuya, ni mía, ¿me has
entendido?, sino de todos y todas, según sea el bando en el
que nos encontremos y la ocupación que profesemos.
Recordada compañera, supongo que llega el momento en
que uno mismo toma la decisión de hacer lo que debe ser
correcto, y esto es mejor cuando, si lo que uno ha elegido
hacer, puede también reconfortar a otros. Pequeña
colaboradora: para mí, la escritura es una forma clara y
honesta de poder mostrarse tal y como se es uno mismo,
y a partir de ello ayudar a entender a otros las múltiples
vías que aceptamos tomar dentro de este complejo
universo vital.
Me pregunto, qué sentido de existencia tendríamos los
idealistas, en el sentido más amplio de nuestra acepción, si

no seguimos los lineamientos de nuestro propio
convencimiento y de nuestra propia visión en favor de
querer un futuro mejor, de querer para nuestras familias un
mundo mejor, de querer para nuestras generaciones - que
hoy están en las escuelas- , un porvenir mejor, de querer
para nuestra patria, en fin,
una sociedad mejor.
Respóndeme, si no alimentamos hoy nuestra certeza de fe
en los cambios futuros y tampoco comenzamos por
trabajar la sensibilización individual y colectiva, ¿a dónde
irían a parar nuestra esperanza y nuestra caridad? Pienso
que sin estas virtudes que acompañaron -mucho antes de
existir nosotros- también a hombres y mujeres que
visionaron grandes revoluciones, nunca se hubieran
gestado organizaciones tan vitales como las hay ahora, por
citar dentro sólo a algunos como la ONU, la UNASUR,
los grupos de pacificación, los movimientos antitaurinos,
los grupos ecologistas, las asociaciones pro vida, las vías
democracias, entre otras colectividades sociales
preocupadas por el futuro y progreso humano,
preocupadas por despertar esta consciencia del cuidado
ambiental, preocupadas por promover el respeto mutuo
entre los hombres y las pequeñas especies que solemos
llamar animales, preocupadas por hallar vías adecuadas de
diálogo y concertación, preocupadas por establecer la
igualdad de género y el respeto de ideas individuales, en
fin.

Pequeña joven amiga, el papel motivador, orientador,
esperanzador, caritativo, en fin humano, que muy bien
entendemos ambos -y compartirnos - no deberá detenerse
nunca. Nunca se ha detenido, ni se detendrá. Pienso que
mientras hayan hombres y mujeres dispuestos a seguir
levantando consciencias estos papeles siempre vivirán, la
Humanidad entera vivirá, así estos jamás lleguen a ver lo
que plasmaron con tanto ímpetu en su tiempo, total, eso no
importa ahora en realidad, no, no importa eso, me deja
tranquilo sólo el saber que otros puedan verlo. Ya dije una
vez y lo ratifico hoy, "es el tiempo quien al final dará la
razón a quien deba dar. El triunfo será al final de los
visionarios. Los conjuntos de las utopías más grandes
están allí frente a nosotros, esperándonos."
Apreciada compañera, marcamos la diferencia cuando
nuestros actos diarios son hechos con pasión y con
honestidad, cuando hacemos de estas variantes nuestras
constantes de vida. Marcamos la diferencia cuando
hacemos nuestro el lema: "Piensa con la razón, pero elige
con el corazón". Marcamos la diferencia cuando
proponemos nuestras ideas, y las defendemos cada día, sin
necesidad de imponerlas – o como dijiste una vez, “jamás
seremos lo que quieren que seamos”-. En suma,
marcamos la diferencia cuando somos nosotros mismos,
sólo que un poquito mejor.

Ah, me olvidé de preguntarte anoche, “¿Cuántas veces
has sonreído hoy?”, o mejor dicho para que me entiendas,
porque ya es otro día, ¿Cuántas veces estarás dispuesta a
sonreír hoy? Francamente, la verdad no importa. No
importa si fue ayer, si es hoy o si es mañana. No importa
en realidad eso, lo importante es que sonrías siempre.
Sonríe siempre y mucho, ¿de acuerdo?, y yo estaré feliz de
que lo hagas.
Te quiero, recuérdalo siempre.
Víctor

PD. Pequeña colaboradora, no importa si todos
coinciden contigo, o si lo hacen conmigo. Me basta
saber cómo eres, así te he conocido y siempre te
aceptaré como eres. ¿Qué como soy, me preguntas?
Claro que sí, te respondo, “sucede que eres gentil por
tu alegre carisma, refinada por aceptar que te ceda el
lado mío de la acera, inteligente por cómo abordas
tus preocupaciones por los animales y las demás
gentes (hasta llegas a pensar a veces que todo se va
a caotizar algún día), rebelde porque rechazas las
imposiciones hechas, y diferente porque sientes lo
que a otros les es indiferente”. En suma, ¿qué como
soy, me preguntas?, claro que sí, te respondo, “eres
una buena compañera”.

HONESTIDAD Y VERDAD: SECRETOS DEL
ARTISTA

Marzo, Miércoles 23 de 2011

SOBRE LA TENDENCIA DEL ARTISTA

Yo no puedo inclinar mis pensamientos y mis razones a la
prominente derecha de unos cuantos que erradamente en
su concepción limitada de la vida creen tenerlo todo.
Saberlo todo. Algunas clases imperantes socialmente
poderosas, que si bien es cierto por estos tiempos han ido
tomando conciencia de un mayor arraigo popular hasta dar
vuelta su mirada hacia problemas tan elementales y
básicos como la educación, la creación de puestos de
trabajo, el aborto, el seguro de salud, la seguridad, la

pensiones de jubilación, entre otros, aún persisten en sus
medidas de discriminación en todas las formas asolapadas.
Si bien es cierto se ha avanzado en papeles, veo con
afligida preocupación que aún persisten en la práctica
diaria. Sociedades excluyentes porque separan, porque
dividen y porque sojuzgan a las demás consciencias
ciudadanas que no forman parte de su rango social.
Rezagos atrasados que aún subsisten en mi país, y que
realmente inquieta en estos nuevos tiempos en los que un
mundo cada vez más global exige inclusión para todos.
Hay quienes dicen que escalaron desde el fondo para llegar
a donde están, sin embargo menosprecian al débil, al que
poco o nada tiene. Aquel minúsculo que si llega a tener
también, su procedencia, sus rasgos físicos y su nivel
cultural los excluye. Estos hombres y mujeres, a los que
sólo usan cuando demandan de ellos su esfuerzo, su vida.
Esta vida –que en varios casos joven- es usada, hecho
resultado en muchos casos por su inexperiencia y su noble
consciencia. A esta sociedad de personas, de vestir fino y
andar donoso, que desdeña. Los entiendo.
Por otra parte, tampoco puedo declinar mi escritura y ceder
mi convicción ética a esa extrema izquierda, que llevada
por su falsa pasión de imponer precipitadamente la
solución erige la bandera represiva y caótica que martiriza,
tergiversa y separa, porque seamos claros al interior de
éstas también se excluye, se utiliza y se margina. En mi

país, aún quedan rezagos de ello. Se levantan líderes falsos
agitando gentes por pura conveniencia. Por eso, hoy
nuestra sociedad debe rechazar sin miramientos ni
contemplaciones estos actos. Se sabe cuando estamos
frente a un líder auténtico porque inspira confianza, sus
palabras llevan al diálogo, su vida es sinónimo de
transparencia y sobre todo su proceder es noble y
desprendido; no hay ambiciones en él más allá que los
intereses colectivos de bienestar para sus demás
congéneres. Es que sucede que a veces el temple moral es
superior a cualquier otra elección pasional del momento.
Optemos por seguir lo correcto.
Esta equivocada izquierda que ha sumido caóticamente a
sus sociedades en anarquías e intolerantes convivencias,
poco o nada ha hecho por evolucionar para bien, y esto tal
vez se deba al hecho que al interior de sus agrupaciones
fideístas no exista una clara escala de ideologías y valores
que la sustenten. Sociedades mismas que en un momento
histórico
de
represiva
consciencia,
creyeron
esperanzadamente y sin darse cuenta pasaron a un régimen
tan igual o peor que el anterior. Eligieron mal y terminaron
siendo imbuidos por esa absurda y sórdida vía de gobernar
que sólo terminó enfrascando su libertad, su consciencia
de espíritu y su existencia.

SOBRE EL PODER Y LA RESPUESTA SOCIAL DEL
INDIVIDUO
El poder siempre está latente. Nos tienta. Nos conmina a
pertenecer a sus filas. Nos cambia. Cambia y seduce la
consciencia humana cuando no está bien cimentada en esa
maravillosa escala de valores que tantos buenos padres y
maestros tratan de afianzar desde los hogares y las
escuelas. La conciencia social y moral empieza a formarse
desde las tempranas edades al interior de las familias, tal
vez ello no haga más que certificar esa premisa que
conceptualiza de pronto a la familia como la célula básica
de la sociedad, en fin. No faltó de pronto un líder honesto
que terminó vendiendo su popularidad y confianza que la
sociedad le otorgó en su momento. Vendió sus habilidades
al mejor postor y se convirtió en un bufón más del cómodo
proceder.
He escuchado decir a lo largo de mi vida muchas veces a
más de un centenar de personas que frente a estos casos
insidiosos de corrupción, de doble moral, de inconsciencia
colectiva, lo mejor que puede hacer un individuo es
apartarse de todas estas meras manifestaciones. Total,
quién se compra pleitos ahora que la sociedad está
disgregada. Pienso luego que si tomamos esta vía
estaremos limitando nuestra consciencia cívica y eso
empobrece a la sociedad. Sin consciencia cívica, y más
aún sin consciencia social no se avanza, no se progresa.

Pensamientos así, sólo convierten a los ciudadanos en
seres insensibles disociando toda unión y confraternidad
posible. En la discusión está el entendimiento. Desde mi
opinión, pensamientos que optan por esta forma de
respuesta son respetados, pero no compartidos. No se
busca levantar a la colectividad a la marcha o a la toma de
alguna carretera, sino despertar la capacidad de analizar y
cuestionar, características propias que por ende el ser
humano trae inherente a él desde su concepción, y que es
necesario desarrollar a través de una adecuada educación
formativa.
Tomar como faro un pensamiento así, así de indiferente no
lleva más que al encajonamiento hasta crear alrededor del
que eligió esta vía una burbuja iridiscente momentánea
que sabemos cualquier fricción o presión podría romper y
dejar al desamparo. Pensar en una convivencia tal es
deshonesto con nuestro propio principio vital de ser
auténticos y expresar libremente lo que pensamos. La
expresión verdadera debe llevarnos a un proceder
auténtico en nuestros actos de cada día. Es mejor ser
honesto. Analizar cuál es nuestro papel real en nuestra
propia sociedad, y sobre todo en nuestra vida.
SOBRE LA SINCERIDAD DEL ARTISTA
No puedo reírme sentado en la mesa opulenta del que tiene
sin sentir de pronto un mínimo de preocupación por el que

no está a mi lado. Si lo hiciera alguna vez, habría de
hacerlo porque nunca disfrutaría tanto de estar con los que
más quiero. No hay nada más profundo que cenar
alegremente al lado de quien se respeta, se estima y se
considera. No podría desdeñar tampoco a los que sin
sentirse grandes, lo son. De quienes hay mucho que
aprender.
No podría desdeñar a los que están sentados conmigo en
esa mesa grande, ni en cualquier mesa por más pequeña
que sea, pues he aprendido tanto de tantas formas de
personas que teniendo todo son honestas.
No puedo usar corbata, saco, pantalón, camisa, abrigo y
hasta una boina sólo para parecerme a los que tienen o a
los que saben; en realidad cada persona está contenta con
lo que tiene y expresa su sabiduría de la mejor manera
posible. No es por querer ser parte de este formal
procedimiento. Es mi forma de ser y de vestir así. El
vestido no hace más grande al hombre o a la mujer que lo
usa, sino que lo presenta respetable. Es todo. Son sus actos
los que lo determinan.
SOBRE LA TRASCENDENCIA Y LA VIDA
Por otro lado, tampoco puedo caer en la mediocridad que
tanto daño a ocasionada a la raza humana de la que formo
parte. Mediocridad no es más que hacer todo a medias

tintas. No es más que el estado de una cosa entre grande y
pequeña, entre buena y mala. La mediocridad nos suma en
un constante atraso. Nos hace conformistas, cercena
nuestras alas visionarias y nos acomoda a lo simple, a lo
común. Un hombre común y ordinario no encontrará el
éxito- en su más alta significancia moral- jamás. Como se
lo expresé a una de mis estudiantes ayer: “El éxito moral
conlleva a la excelencia, y por ende a la trascendencia”.
Trascender debe ser el propósito de todo organismo
humano vivo. El dejar un mensaje, una obra física, un
monumento, un buen hijo o hija, alargará nuestros días de
existencia, tanto así que cuando llegue el momento en que
el viento se lleve para siempre nuestras cenizas
incineradas seamos recordados por lo que pudimos aportar
estando vivos. Seremos recordados por lo que llegamos a
expresar y no por lo que sólo mantuvimos pensado en
secreto. Toda persona proba, honrada, íntegra de bien
aprende con su experiencia a conducirse durante su única
vida. La experiencia humana es vital.
Vida. Nos cuesta tanto comprender que esta palabra de
cuatro letras no es más que una actividad interna
substancial que alimenta nuestro ser. Vida no es más que
unión de alma y cuerpo. No es más que estado de la
actividad de los seres orgánicos, como ya se ha dicho.
Vida, entendida como el tiempo que transcurre desde el
nacimiento hasta la muerte. Vida que según la religión

podríamos equiparar al estado de bienaventuranza. Hemos
de ser lo más verdaderos con nosotros mismos, y en la
medida de nuestras posibilidades, mas aún si tenemos
gente que nuestras acciones observa y de nosotros algo
espera.
EL OBJETIVO REAL DEL ARTISTA
No puedo decir que odio el “Sistema” en el que vivo,
aunque mis más internos y concretos sentimientos me
inclinen a pensar ello. Lo que debo hacer más bien, no es
quedarme a criticar y centrarme en lo negativo, sino
aportar con mi pensamiento, crear valores nuevos,
proponer teorías para tratar de hacer de este universo
sistémico algo más llevable, sostenible y sincero. El
Sistema humano ha sido y siempre será así. El
materialismo histórico desde sus inicios, ya lo ha definido
dentro de sus nominaciones categoriales como una lucha
eterna de contrarios. Santo Tomás de Aquino aseveró que
el mal siempre surgía a consecuencia de la falta de un bien
debido. No creo que haya Sistema más perfecto que el que
se forma en el pensamiento de todo espíritu libre, sano y
consecuente.
Por eso, he aquí la importancia del arte y de sus
defensores que buscan cada día plasmar a través de sus
obras, su música, su pintura; mundos tan perfectos como
lo sueñan dibujados en sus palabras, sus ritmos y

compases, sus colores. Mundos tan equitativos, justos y
verdaderos
que si bien jamás veremos alcanzar,
habremos de contribuir a ello con nuestro trabajo
solidario y esperanzador. Estoy convencido plenamente
que en la medida que sean desbordantes nuestro esfuerzo
y pasión estaremos acercándonos a plasmar aquéllo. El
reto y el logro de nuestro arte no está en alcanzar la
perfección del mundo material inmediato, sino en remover
la consciencia y sensibilidad del mayor número de
hombres y de mujeres posibles desde su misma estructura
que integran este mundo regido por el consumismo y sus
leyes pragmáticas relativistas.
LA ELECCIÓN FINAL DEL ARTISTA
Finalmente, no puedo tender mis ideas a un sólo bando,
ya sea el que reclame de ellas su servicio. De hacerlo
quedaría sumido y hasta limitado a una sola estructura de
pensar partidarista y de propaganda, que respetaría pero
jamás del todo compartiría. Estructura de pensar que
terminaría sólo atribuyéndome un cliché nominativo para
referirse a mi causa, a mi convicción. No creo que nadie
que quiera lo mejor para la sociedad en que vive opte por
quedar enfrascado en ello. Los bandos de pensamiento
que se pueden formar siempre tendrán un solo camino que
es la libertad erguida en base a la verdad.
Víctor Abraham

MANIFIESTOS DE LA PALABRA HONRADA

Junio, Sábado 30 de 2012

Manifiesto de la verdad y la libertad
Escribió una vez José Saramago entre otras cosas, antes
de morir, y que a propósito sirvió de contraportada para
uno de sus libros póstumos, la siguiente expresión: " el
escritor tiene que decir quién es y qué es lo que piensa.”
Frase muy certera, puesto que llega el momento en que
uno mismo debe empezar a cuestionarse, a analizarse, a
darse cuenta de qué está haciendo, y que está logrando. A
entender cuáles son sus motivaciones, y cuáles son sus
temores. A aceptar sus virtudes y a encarar sus defectos.
Tarea harto difícil por el hecho de no existir la perfección,
sí, la bondad esperanzadora de los actos. Pues debo admitir

que sólo cuando se tiene el conocimiento propio y el
control sobre sí mismo es probable alcanzar la
profundización no sólo del cuerpo, sino también la del
espíritu, de allí que una de las opciones para encontrarse
consigo mismo sea la profundización.
Siempre ando diciendo tercamente que somos instantes de
un tiempo nada más, que somos instrumentos de una obra
mayor, que la honestidad y verdad son secretos del artista,
que somos lo que somos, que lo demás es lo de menos, que
es necesario un cambio generacional, esto traducida a una
mayor apuesta por los niños, por los adolescentes y por los
jóvenes, que la libertad tiene caminos únicos e indivisibles
que nos empujan a rechazar patrones que van contra
nuestros propios códigos de verdad, que debemos ser
rebeldes, pero rebeldes honestos, que vale más crear y
proponer que obedecer y seguir, que el diálogo y la
comprensión son ante todo las mejores armas, y que la
defensa de nuestra convicción es nuestra mayor carta de
presentación ante esta realidad que nos envuelve. Pienso
que el pensamiento dibujado tras estas afirmaciones son lo
que en parte pueda comprender hoy en día acerca de esa
misión y compromiso como ser humano en esta vida,
luego de muchos intentos de análisis, idas y vueltas,
acciones y decepciones, aciertos y caídas, en fin,
experiencias que son posibles de trascender cuando están
fundamentadas en el estudio, la comprensión y las buenas
lecturas que moldean en suma nuestra personalidad.

Luego, la personalidad del individuo está definida por la
vivencia diaria y por el constante aprendizaje teórico de
leyes y fundamentos, pues ambos aspectos confluyen en
contextos determinados que se llaman espacios temporales
donde aparecemos, donde vivimos, donde nos movemos,
donde amamos y donde nos posicionamos, espacios que
exigen luchas, buenos estados motivacionales, diálogos,
comprensiones, pero sobre todo una búsqueda firme y
constante de libertad y equidad.

Manifiesto del pensamiento visionario
Soy un hombre que juega con las palabras, un hombre que
cree en el poder de ellas. Un hombre que le enseñaron
desde pequeño que su patria era el Perú, y que sin embargo
veinticinco años después se tuvo que dar cuenta que su
patria no sólo estaba definida por un territorio geográfico,
sino por un territorio humano, un territorio colectivo,
porque debo entender- y así lo entiendo desde entoncesque donde haya un ser humano vivo allí habrá patria, una
patria humana diría yo. Un hombre que sueña, que sueña
una realidad mejor y distinta a la que hoy vive, sin
descuidar por supuesto el aquí y el ahora.
Por otro lado, cuando uno sueña, no busca pintarle a los
demás ideas inexistentes, sino realidades existentes.
Cuando uno sueña, no habla o piensa sólo en la posibilidad
de diseñar un mundo mejor, qué es la razón de ser de un

soñador o visionario, sino en prepararlo cada día
juntamente con quienes le rodean, prepararlo cada día,
cultivarlo cada día con fe y decisión, con palabras que
remuevan el corazón. Ya dije una vez, pensar con la razón
y el entendimiento, pero elegir con el corazón sincero.

Sobre el estilo y el método de trabajo
Lo interesante aquí sería definir cuál es ese estilo de
trabajo que se plantea a sí mismo un escritor -cualquiera
sea su dimensión, como poeta, narrador, dramaturgo, o
ensayista-, no basta la tensión y la intención ni siquiera los
elementos y recursos de estilo, ni las formas importan
tanto, es necesario que sepa así mismo hacia donde apunta
su personalidad, y eso sólo es posible de determinar
cuando uno encuentra en sí mismo su propia filosofía de
vida producto de las experiencias vividas, eso es tan
importante como encontrar el método de trabajo para la
creación porque no basta la emoción de escribir, sino ¿bajo
qué forma escribir y qué método usar?, total, los elementos
y las formas giran en torno a la personalidad original del
escritor, y esta personalidad solo se constituye finalmente
cuando hay de por medio- como ya dije-, una filosofía de
vida, entonces allí el oficio de escribir recién puede
desarrollarse. Para mí, los principios espirituales de mi
niñez marcados fuertemente por las lecturas de la biblia,
las experiencias diarias de maestro, los viajes planificados

y no planificados, los sitios donde he vivido
esporádicamente (entre ellos, Buenos Aires del Perú, lugar
de mi infancia), la convivencia con todo tipo de personas
- y su aceptación o no aceptación-, las lecturas de
Aleixandre, Pirandello, Sartre, Camus, Bellow,
Solzhenitsin y Böll en mis momentos solitarios, mis
acercamientos a los planteamientos filosóficos de
Kierkegaard traducidos en un existencialismo espiritual,
mi propia inclinación al psicoanálisis y al humanismo
psicológico de Maslow han dado forma a esas
particularidades mías de escribir: la sensibilización, el
desasosiego, la rebeldía, la fe, la franqueza, el
cuestionamiento total, la no aceptación, todas,
peculiaridades todas y mías unidas bajo un sólo método
silencioso de trabajo: el existencialismo.

Manifiesto del trabajo diario
Mi trabajo es describir la realidad no por el mero hecho
quejoso, sí reflexivo. No persigo más allá que mis palabras
no puedan generar algún día con ambición: ese cambio,
ese cambio de espíritu generacional, ese cambio de esto
que daña y corroe a los individuos; en todos casos asumo
para tal fin una crítica con el fin de evitar que más personas
sigan viviendo sumidos en la pasividad y la insensibilidad
de lo mismo. (Algo muy distinto a no saber cómo hacer las

cosas.) Sé muy bien lo que quiero y lo que busco. Me
proyecto, todos los días proyecto lo que pienso.
Mi trabajo no se orienta a un propósito “congraciador”
propiamente estético y simplista, donde se aclama con
palabras difusas a una belleza física que en realidad no
existe- salvo la del alma-, sino a propósitos más
románticos y sublimes– en la acepción ideal más amplia
de la palabra- en donde el corazón y la buenas intenciones
se baten a diario entre decepciones y problemas
cotidianos, donde el enamoramiento, sentimiento que
obra sobre nuestra voluntad y que alimenta la esperanza de
encontrar personas nobles, es tan vital como nuestra fuerza
esperanzadora de cambiar muchas cosas de este sistema.
Tal vez, por esto sea que el enamoramiento nos cambie a
nosotros primero más de lo que imaginamos antes que
podamos vernos cambiando al mundo.
Mi arte va más allá. Mi comprensión del mundo va más
allá, se dirige hacia una marcada realización y
reafirmación por definirme y redefinirme cada día, por
evolucionar cada día – y tal vez más que evolucionar con
esta realidad, evolucionar con lo que pueda significar más
adelante-. Mi trabajo va encaminado a sugerir cada día
nuevas definiciones en las demás vidas ajenas, un trabajo
orientado a una motivación en favor de la esperanza. Mi
compromiso está referido a la comprensión del espíritu y
a la búsqueda de un diálogo justo y coherente entre los
individuos. Tal vez la igualdad como concepto, no pase de

estar enmarcado como una categoría puramente utópica de
la mente, algo intangible o irreal, que no es posible de
concreción alguna; y que sin embargo pienso que es
necesario alimentarla en nuestra consciencia y las de los
demás, o suponer - en el mejor de los casos- que existe
para hacer más llevadera esta vida. Tanto justicia, igualdad
y equidad son ejercicios trascendentales del proceder
humano para alcanzar una mayor convivencia. Pienso que
hoy más que nunca se hace necesario, muy necesario que
asumamos con mayor valentía estos valores.
Por otra parte, debo aceptar que no distingo religión si
hacer el bien es más justo y gratificante. Anoche alguien
refirió muy bien que el compromiso y el estudio son
pilares para la realización diaria, creo en esto también, sólo
que a mi modo. Pienso que ante todo está el respeto y las
buenas opciones para generar un bienestar, ya sea en
intención o en proceder. Total estamos para compartir y
enseñar. La soledad y la indiferencia en muchos casos son
difíciles de entender y de asimilar, sea tal vez por esto que
la soledad no sólo conlleve a la meditación personal, sino
a desarrollar según Thomas Mann: “pensamientos más
confusos y más intensos, más graves, más extraños, más
originales y atrevidos.” A comparación -pienso- de la
indiferencia, que nos muestra siempre los lados más
sórdidos del alma humana.
En realidad, creo convencido que el escritor escribe para
un colectivo mayor, al margen de ser o no comprendido.

¿Quién en realidad es comprendido a cabalidad? Las
escasas explicaciones y difusos cuestionamientos internos
que hace el artista- sea escritor, músico, pintor, o qué sé
yo- de su vida quedan resumidas a eso, a simples
explicaciones y especulaciones, que jamás son
descifradas. Quedan sumidas a preguntas sin respuestas, a
acertijos sin soluciones, a falacias ambiguas que sólo
pueden ser resueltas al final de la vida, cuando ya la
reflexiva experiencia es superior a la joven impaciencia.

Manifiesto de la elección
Me equivoqué una vez, y debo ser justo en aceptarlo con
el fin de tomar un rumbo nuevo, hace mucho tiempo creí
ser un escritor de izquierda. Me definí como un hombre de
izquierda, sin embargo me he dado cuenta que esto no es
así. Mi comprensión me ha llevado a determinar que no
debe ser así, aunque mi intención fue buena, sin embargo
creo que no era suficiente. No, no considero que un
escritor deba inclinarse a una derecha o a una izquierda
determinada, y más orientar sus palabras para llevar a otros
a su decisión. No, no considero que un escritor para
expresar lo que piensa y defender lo que cree tenga que
situarse o embanderarse en uno de esos extremos. Así no
funciona el desarrollo de la vida, ya que estas
denominaciones: de derecha o de izquierda, salvo como
categorías conceptuales, no existen en la sociedad. Sí

existen sus actos y sus elecciones y las consecuencias que
se desprenden de estas elecciones, de sus creencias, en fin
de todo lo que acarrea. La mal llamada derecha y la mal
llamada izquierda dividen al mundo quizás más de lo que
ya la han dividido sus hemisferios geográficos. Generan
en los hábitos humanos rencor, no cooperación, choque de
fuerzas por imponer su propia verdad y poder sobre otros,
generan discusiones, víctimas, atrasos, hasta temo que
algún día puedan desatar guerras de exterminio como en
el pasado. Creo que los buenos hombres y las buenas
mujeres dejan más que clichés nominativos, actos de
justicia y de amor, actos de solidaridad y de compromiso
diario, actos de valentía y terca creencia en la buena fe,
actos de lucha en su incansable defensa por llevar a cuestas
sobre los hombros y sobre sus vidas lo que piensan. Total,
soy un escritor, un escritor humanista, un escritor
humanista social.

Manifiestos de la esperanza
Finalmente, quiero dejar por escrito a los hombres y
mujeres de mi país que hoy más que nunca necesitamos
tener a los 30 millones de peruanos unidos bajo un mismo
objetivo y bajo un mismo pensamiento. Necesitamos
familias comprometidas con sus miembros integrantes;
necesitamos grupos sociales más predispuestos al diálogo
que a la confrontación; necesitamos escuelas que

promuevan la investigación, la invención, el buen estudio
crítico, pero sobre todo capaces de generar espacios de
libertad necesarios para formar individuos conscientes de
su propia libertad; necesitamos organizaciones políticas
que se levanten como escuelas de ciudadanía y liderazgo,
más que de ideologías partidarias y mezquinas;
necesitamos una comunidad de migrantes peruanos en el
exterior más solidaria, desde embajadores de todo tipo
hasta obreros asalariados que proyecten buena imagen
para nuestra comunidad afuera; necesitamos que esos
miles de jóvenes que conforman esa gran población
económicamente activa de nuestra sociedad sigan
aportando con su trabajo diario al crecimiento económico
sostenible del país, pero también dejando ejemplos firmes
en nuestras nuevas generaciones: en esos niños y
adolescentes que hoy están en la escuelas. Necesitamos
dejar de lado todas nuestras creencias y estereotipos de
discriminación que en la práctica real siempre están
presentes, así como esas falsas creencias sobre el hecho de
que Dios sólo está presente en los altares y no en los
hombres mismos, porque es necesario- y urge hoy- creer
en un Dios cercano, y amigo de los hombres y mujeres, no
lejano a ellos. Necesitamos que esos pensamientos
adolescentes constructivos y rebeldes circulen con más
fuerza en las redes sociales, que circulen sus frases, sus
canciones, sus pareceres hasta liderar poco a poco la
opinión pública joven, porque hay muchos, muchísimos, y
pienso sin temor a equivocarme, que mientras más jóvenes

y frescos sean estos aportes, mayor será la esperanza de
los adultos.

V.A.

LA PROFESIÓN DEL PENSAMIENTO:
LLAMADOS A ENSEÑAR A PENSAR

Septiembre, sábado 4 de 2010

LA PROFESIÓN DEL PENSAMIENTO

El pensamiento, manifiesto estructural de ideas tan
complejo en la individualidad psíquica del ser, ese
conjunto abismal y rico de inferencias desprendidas a
partir de logradas percepciones de la realidad que nos
hacen operar tal y conforme a nuestras propias estructuras
mentales, sí, sí, esa gran facultad que nos separa de la
irracionalidad, ese impulso que dirige nuestras vidas por
el camino del bien o del mal, en fin, el pensamiento que se
ha de orientar.
Todas las personas estamos llamadas a ejercer una noble
misión desde dónde nos encontremos- y sin atender a
cómo seamos vistos por ello-, y al hablar de esto me refiero
precisamente a la profesión del pensamiento.
La profesión del pensamiento es la labor de enseñar y
conducir solidariamente a otros de nuestros congéneres
que aún divagan en nebulosas oscuras a escoger el camino

- y estoy convencido que éste deberá ser siempre el
correcto -, o la decisión más acertada a la hora de poner en
práctica el actuar diario, y quiero decir con ello que el
orientador deberá asumir una responsabilidad con sus
otros más próximos y cercanos, esa responsabilidad de
enseñar a pensar.
Este enseñar a pensar debe implicar una preocupación
ética, por parte del formador, tal que impida que lo
enseñado o mostrado determine negativa y sectariamente
sobre lo aprehendido o captado; porque cada uno, cada
formador sabe en su propia consciencia lo que se debe - y
se requiere- o no enseñar; él, conductor y guía, opera desde
su propia concepción de vida, y sabe a ciencia cierta- de
allí su grado de profundidad mayor- lo que es pertinente,
y necesario que el "otro" aprenda sin tanta necesidad
apremiante de requerimientos mediáticos de un "sistema"
establecido en el que sólo imperan aprendizajes atrapados
en formas rimbombantes carentes de fondos morales y de
urgencias espirituales, porque hay una urgencia - y
entendámosla bien- por cubrir hoy, y esa es en demasía: la
humanización del alma, y la conscientización del acto
humano. No se habla con esto de un aprovechamiento o
direccionalidad de consciencias, ni siquiera de una
esperanza tácita involuntaria de hacer pensar a otros como
nosotros, menos aún siquiera de una escabrosa visión
moralista de vida sin fundamentación alguna, sino de
sugerirles el camino mejor desde nuestra experiencia.
Total, no es mi intención una formación de moralistas, sí,

una formación de consciencias críticas capaces de ejercer
un adecuado discernimiento. Enseñar a pensar significa
enseñar con los propios actos, significa enseñar a
cuestionar y a criticar, pero ojo, bajo un sustento, bajo un
fundamento, no se trata de coger una piedra y tirar, o de
ver coger a alguien -o a muchos- palos y piedras y tirar,
sino enseñar a saber por qué tirar, por-qué-yo-debotambién-tirar-, y si hay validez o no en éste paupérrimo
razonamiento.
Enseñar a pensar, enseñar a darse cuenta de los propios
errores, enseñar a crecer, enseñar a vivir, enseñar a no
seguir el accionar del montón, del grupo, de la turba que
por obra y gracia de su limitada visión divergente consigue
resultados siempre mediáticos propios de un pobre y
desesperanzador presente, en fin, enseñar a pensar
significa: enseñar a validar la fundamentación de los actos,
antes que todo impulso carente de racionalidad. Todos
somos indispensables y útiles en esta labor. Debemos tener
presente que nuestra naturaleza humana nos ha empujado
desde siempre a ser maestros, de allí esa condición natural
de convertirnos en padres cuando somos adultos, de tener
hermanos menores, o de ser amigos o confidentes de otros,
de ser jefes de grupos, de dirigir instituciones dentro del
ejercicio civil, o simplemente de estar en el momento y
lugar adecuado de vez en cuando para prodigar consejos.
Todos y todas educamos en el pensamiento, y no me
refiero únicamente a profesores con título pedagógico,
sino a paradigmas de vida, de modelo y de ejemplo. Un

insospechado y minúsculo ser podría erigirse
tranquilamente como maestro de un cenáculo de canas y
arrugas, sólo con su ejemplo.
Todos estamos llamados a ejercer esta noble labor, la de
ayudar: desde los más grandes a no hacer hoyo en el vacío
mismo de la estupidez hasta los más pequeños a no
quedarse justamente en eso, en el vacío de la pequeñez.
Una palabra que anime y levante al otro. Una palabra que
al deslizarse al oído ajeno haga eco en el prójimo.
La profesión del pensamiento, o de la enseñanza que
orienta adecuadamente al pensamiento, no es exclusiva de
un profesor de aula, mucho menos de un comunicador o
de un periodista, esta profesión le compete también a un
mecánico, a un jornalero, a un contador, a un padre, a un
hermano mayor, en fin, a todos. Todos estamos llamados
a ejercer esta profesión, la de enseñar a pensar bien.
Enseña no sólo quien ostenta un título pedagógico, eso ya
se ha dicho, sino cualquier persona que quiera hacerlo.
Que el más experimentado enseñe al más neófito, aunque
sea a hacer lo mínimo, pero a hacerlo. Un padre debe
enseñar a su hijo; un maestro, a su alumno; un jefe, a su
subordinado, etc. No está en quedarse en el… “¡Qué
hiciste!”, sino en el “¿Te puedo ayudar a hacerlo?”; o
mejor aún, “Si no sabes cómo hacerlo, ¡Ven yo te
enseño!”.

LA TAREA DEL ESCRITOR
Planteo ahora esta exégesis corta relacionada a lo anterior,
porque si hay alguien propio para esta misión y con más
razón obedece un accionar mayor, ese es propiamente el
escritor. El escritor es el abanderado de esta misión, pues
es él quien tiene en la palabra su mejor arma para llegar a
cabo tan noble propósito. La palabra, la palabra viva, viva
al servicio de la consciencia. Sólo el escritor- consciente y
honrado- vive de ella, de la palabra sana, de la palabra rica
en virtudes humanas, de esa palabra sediciosa y libre de
toda atadura corrompida por un sistema que ha terminado
prodigando y doblando la voluntad del desprendimiento
hasta convertirlo en un ego, en un ego tan inmenso como
su propia estupidez que lo engendra. El escritor sabe por
tanto, como encajarla, como encajar la palabra en el
“PRÓXIMO” inmediato. Éste hombre que sueña y vive es
el llamado a diseñar con las palabras un futuro
esperanzador del que todos formemos parte, él es el
llamado a mostrar los derroteros claves del desarrollo
humano a través del pensamiento teniendo como únicos
argumentos: su lenguaje sencillo, pero profundo, y su fe
desmedida en el futuro. Un futuro que abrace un accionar
distinto al ya trillado y maquinado. Este hombre debe ser
el llamado a tocar el alma y vitalizar el fuego de los
pensamientos ajenos que lo siguen, que buscan imitarlo o
emular sus palabras con una admiración tal; que pueden
acceder o ceder a lo que él pudiera sugerir, mas no imponer
porque esa es una gran verdad. En un mundo carente de

sensibilidades y abundante en trivialidades no queda otro
camino que el de tomar la vía de la enseñanza con el
ejemplo. Es por ello, que el papel del escritor en una
sociedad - en la teoría y en la práctica- es hoy por hoy
importante, sea como fuere ésta (y me refiero a la
sociedad), total, es él, el que contiene al artista, al hombre,
al ciudadano y al ser en sí mismo, todos y uno sólo, todos,
indivisibles en un sólo pensamiento.
La palabra bien colocada en los oídos, o en los ojos del que
escucha o del que lee, es un buen aliciente. Dice Kim
Woo- Choong, en su libro: “El mundo es tuyo pero tienes
que ganártelo”, que: “La fuerza de la juventud radica en su
preparación para estar en posición de enfrentar el mañana,
y será el mundo del mañana quien dependerá en gran
medida de lo que piensa y hace la juventud actual.” Esto,
sin duda que es cierto, y doy amplia validez a esta premisa,
ejemplo de ello tenemos a las grandes sociedades asiáticas
que se han levantado teniendo como fórmulas de acción,
el pensamiento de las generaciones anteriores a ellas; de
allí el llamado a éstas generaciones, y a las que vengan tras
éstas porque se necesita trabajar acá, aquí, en este nivel, y
en la medida que éstas sean cada vez mejor atendidas,
mejor escuchadas y mejor ayudadas, todo será diferente.
De allí el compromiso del escritor con los más menores en
edad y en tamaño, en los adolescentes, ahí, nuestro
compromiso de trabajo debe ser mayor.

PENSAMIENTO, LECCIÓN Y ACCIÓN
En el siglo pasado, los exterminios generalizados, las
condenas de raza y de credo, los genocidios abruptos y
masivos, las guerras civiles, debacles mundiales de caos y
de violencia, producto de guerras, rechazos y genocidios
proliferados a diestra y siniestra elevaron el nivel de
pensar, en vez de disminuirlos. Sociedades críticas y
libertarias como Francia, Suecia, Dinamarca, Finlandia,
Noruega y Bulgaria visionaron a través de sus seres
victimados, de sus mártires, de sus pensadores y actores,
un sentimiento colectivo capaz de vencer la indiferencia,
de vencer la necia idiosincrasia, de vencer todo círculo
vicioso que hace anidar en el hombre desesperanza, ¿su
fórmula?, sí, sí, su fórmula ha sido siempre el pensamiento
colectivo. Partiendo de esta premisa, tenemos entonces
que sólo este pensamiento colectivo, no individualizado
lleva como resultado al progreso, acarreando consigo el
desarrollo social, cultural y económico.
Puede haber hombres que no piensen acertadamente, o si
lo hacen, sólo es bajo su individualidad y su ego; y sin
embargo gobiernan así. Sus gobiernos son entonces
caóticos. El pensamiento sólo está vigente cuando está
aterido al rasgo más común y noble de la humanidad: EL
PRINCIPIO
DE
LA
UNIDAD
Y
LA
TRANSFORMACIÓN COLECTIVA.

Ha quedado demostrado que un Beethoven, un Cristo, un
Vallejo, un César, un Luther King, un Gandhi, un Camus,
un Saramago, han legado a la humanidad un gran poder de
pensamiento y de acción; a pesar – en algunos casos- de
sus escasas condiciones materiales y de sus desconocidas
procedencias. Estos hombres usaron su capacidad innata,
tal vez de genio, tal vez de ingenio; pero lo cierto es que
alcanzaron un lugar en las sociedades que les tocó vivir,
otros en las postrimerías de sus vidas y otros
póstumamente. Pasaron sus épocas, y sin embargo sus
pensamientos siguen vigentes. Trascendieron, porque esa
debe ser la esencia de cada individuo, llegar a la
realización plena del ser en sí.
El pensamiento abre las puertas, las más insospechadas de
la cultura; algunos pensamientos temporales tiene
reconocimiento inmediato; otros intemporales, nunca
llegan sino hasta que se extingue el soplo de vida creador.
Pero allí están; el escritor, debe en lo posible formular
teorías con sus pensamientos siempre pensando en el
colectivo y universal, con el lenguaje más sencillo, crítico
y realista posible, descartando el lenguaje rimbombante,
hipnotizador y ambivalente posible. La elegancia de las
palabras metafóricas alcanzarán una mayor belleza si hay
contenido vital, digerible y aprovechable por el lector.
Pensar, actividad cognitiva que involucra remover las
estructuras mentales más profundas para hacerlas
trascender y llegar a la sociedad de todos los tiempos. El

conocimiento y la ciencia bien direccionada se logran
cuando está guiada por una emotiva conciencia social o
sensibilidad real, y para llegar a este pensamiento
generado de tal conciencia humana es necesario no sólo
leer bien, harto y mucho; ni conocer poco o todo, sino
amerita vivir lo más cerca posible a la realidad
circundante. El viaje permite conocer; la lectura de un
libro, conocer sin necesidad de viajar, pero la convivencia
palpable y directa reconstruye y hace propia a la persona.
Si hay que generar un cambio en la sociedad desde sus
bases iniciales se debe partir por hacer muy bien nuestra
labor de pensamiento, desde donde nos encontremos y
desde lo que hagamos. Partir por las escuelas y las familias
es un buen comienzo, y tal vez el más importante diría yo.
Por eso, estamos llamados generar controversias, a generar
discusión y debates; pero sobre todo a enseñar las cosas
más elementales posibles desde allí mismo, desde los
espíritus generacionales más jóvenes.
Sólo así, una vez instaladas, aprehendidas y cimentadas
éstas ideas de bien, de libertad crítica y de análisis, de
espíritu renovador alejado de toda mezquindad ajena a la
propia nobleza humana, sí, sí, una vez asimiladas estas
ideas en la propia consciencia individual del que aprende,
recién ahí, y sólo entonces ahí, esta profesión de enseñar a
pensar, o lo que yo llamo, profesión del pensamiento
resultará- como llamaría Ausubel en sus propias palabras, significativa, trascendentalmente significativa. Allí, allí

está por ende, nuestra tarea actual, nuestra tarea
generacional, de todos y todas de la manera más amplia:
Educar para y hacia una sociedad nueva, ésa misma, que
viene tras nosotros hasta hacerla libre, consciente de su
propia libertad.
Víctor Abraham

ÍNDICE

Las primeras impresiones (Prólogo para un prólogo)
Sueños de la realidad
Exhortación Inicial
Versos para una conspiración
I. Felices los pobres porque de ellos es el reino de
los cielos.
II.

Felices los que tienen hambre porque
ellos serán saciados

III. Felices los que lloran porque ellos reirán
IV. Felices los que por causa divina, son
insultados y calumniados porque su recompensa
será grande en los cielos
V. Sueños de la realidad
Exhortación final
Interpretaciones finales (a modo de un epílogo)
Soñar: Una responsabilidad compartida
Honestidad y verdad: secretos del artista
Manifiestos de la palabra honrada
La profesión del pensamiento: Llamados a enseñar a pensar

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