Sie sind auf Seite 1von 10

MEDIO AMBIENTE COMO TEMA DE INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA EN AMÉRICA LATINA

Víctor Baccheta (Federación Internacional de Periodistas Ambientales – Uruguay)

Esta ponencia será dividida en dos partes. En la primera, se planteará cómo podría inscribirse el periodismo ambiental dentro del periodismo de investigación. En la segunda, presentaré un diagnóstico y una agenda de los temas ambientales que urgen ser investigados en la región.

El periodismo de investigación y el periodismo ambiental pueden tener coincidencias o, simplemente, diferir en todo sentido. En síntesis, dependerá de la definición que le otorguemos. Algunos artículos catalogan al periodismo de investigación como un campo exclusivo de las investigaciones policiales que incluye estrategias detectivescas de resolución. Una cita de Stuart Mill sindica al periodismo de investigación como una labor que busca revelar algo que la opinión pública ignoraba y que le demuestra que ha sido engañada hasta ese momento. Dicho descubrimiento requiere, generalmente, el acceso a fuentes, hechos y argumentos ocultos.

Creemos que el periodismo ambiental posee también estos ingredientes. Lo hemos definido como un periodismo de investigación, como una forma de periodismo científico y educativo conciente de una responsabilidad social y que debe ejercerse con profesionalismo, sin ser confundido con la militancia ecologista.

Cualquier periodista puede tratar una noticia de impacto ambiental como un derrame de petróleo en una refinería. Esto no es periodismo ambiental, a menos que la información vaya más allá de la noticia. De las cinco preguntas clásicas que

debemos responder los periodistas (¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, y ¿por qué?). La más importante para el periodista ambiental es ¿por qué?; es decir, no caer en ese periodismo ingenuo que se dedica a informar lo hermosa que es la naturaleza o que simplemente se horroriza frente a un desastre ambiental.

Para hacer periodismo ambiental hay que presuponer que el suceso es consecuencia de un conflicto o de una crisis más o menos cercana cuyo origen y tendencia de evolución hay que descubrir. Dentro de todo este problema ambiental, es más fácil reconocer las causas del hecho que hacer que un grupo o actor social asuma la responsabilidad de haberlo provocado. Por ello, y lamentablemente, existe esa tendencia a explicar el fenómeno como un accidente. No obstante, así como nunca aceptamos la casualidad cuando tratamos la enfermedad de una persona, tampoco podemos asentir al hablar del ambiente.

El periodista ambiental debe brindar al lector aquellos elementos que le permitan entender cuál es la historia y cuál es el origen de evolución del fenómeno que está considerando. Es necesario identificar cuál ha sido y es la influencia de los diferentes factores y protagonistas que intervienen en el hecho.

Podemos definir a los conflictos ambientales como la incompatibilidad de intereses y/o percepciones en la prevención o reparación de un daño comprendido sobre el ambiente. Al realizar la investigación de este tipo de fenómenos, vamos a hallar que en el mismo intervienen factores y puntos de vista controvertidos. Nuestra tarea es identificar y explicar el papel de cada uno de estos agentes de manera tal que el lector pueda entender por qué se llegó a la situación actual y cuáles son sus tendencias de evolución.

Un conflicto ambiental puede ser analizado y clasificado de distintas maneras. Podría determinarse a través de sus inicios, sus fases, su desarrollo o su finalización. También por el papel de sus agentes (generador, receptor, iniciador, regulador) u otros actores tales como el país o el estado del capital privado, las

industrias, el laboratorio, una comunidad local, un grupo social o científico. En este plano de la investigación el análisis de un conflicto ambiental se asemeja bastante al de cualquier conflicto de intereses económicos o políticos.

Hoy tenemos en la región casos notorios de desinformación intencional de la opinión pública sobre temas de gran impacto social - ambiental. Incluso se realizan campañas publicitarias de valores millonarios basadas en informes falsos para promover determinados productos. Pero un conflicto ambiental contiene así mismo aspectos que lo diferencian claramente de una crisis económica o política tradicional cuyas variables son conocidas por el público. Estos aspectos distintivos son las evaluaciones científicas y las percepciones culturales disímiles sobre la naturaleza del fenómeno ambiental. Factores en suma menos perceptibles, de acceso entrampado y no divulgados al público.

Muchas veces no es fácil identificar estos factores, encubiertos con nociones muy arraigadas en nuestras sociedades como la primacía del crecimiento económico y del progreso social a cualquier costo, así como el ideal de bienestar humano, los estilos de producción y el consumo.

El tema es complejo. Sólo en marzo de 2004 se realizó en la biblioteca de Alejandría (Egipto) la primera conferencia dirigida a destacar la importancia del conocimiento indígena y tradicional para mejorar la comprensión pública de los procesos ambientales, locales y globales titulada “Uniendo escalas y epistemologías vinculando el conocimiento local y la ciencia global en evaluaciones de múltiples escalas” en la que participaron científicos, expertos, indígenas y locales. El encuentro fue una evaluación para conocer qué está pasando en el planeta. Es decir, hay que cuestionar algunos pilares de esta civilización, como los supuestos de la ciencia y la tecnología y la creencia en esta economía y la posibilidad de un crecimiento y bienestar material ilimitable.

Por ejemplo, así como se habla de costos sociales en las decisiones políticas se intenta incorporar los costos ambientales. Algunos pretenden incluir estos costos en la economía calculando el precio de una planta, de un gen o de una especie. Para otros, esto es un absurdo. Es por ello que una crisis ambiental involucra nociones culturales trascendentes (la científica, la filosófica y la religiosa).

Cada civilización histórica ha tenido una idea de bienestar social. Cada cultura ha elaborado una forma de satisfacer sus necesidades y de relacionarse con la naturaleza. Desde que acontece un problema ambiental a escala planetaria - como viene ocurriendo hace tiempo -, para nosotros hay una crisis de paradigmas, un conflicto de presupuestos básicos de esa civilización. En este plano, la investigación se sale de los marcos tradicionales para saltar a otros ámbitos donde lo que se esconde podría ser un estudio científico que demuestra, por ejemplo, la inseguridad y los riesgos de una determinada tecnología o quizá un concepto de relación con la sociedad y la naturaleza que está poniendo en peligro a la humanidad.

El periodista brasileño Sergio Vilas Boas, que publicará un libro dedicado al periodismo ambiental, sostiene que el tema ambiental es el que más exige una visión de conjuntos y que el medio ambiente tiene afinidades con la política, la economía, la ciencia y la cultura. El periodista que trata este campo deberá comprender todo sin aislar las partes.

El segundo tema que voy a plantear es el diagnóstico y la agenda ambiental. Para conocer el diagnóstico oficial y hacer un listado de los problemas ambientales más críticos de la región. Tomaremos fragmentos del informe GOH ALC 2003 que es una perspectiva del medio ambiente mundial elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y varias instituciones de la región, a medida que expongamos el contenido de este informe haremos explicaciones.

En cuanto al marco político ambiental global pues tenemos que a partir de la declaración de Johannesburgo, surgida del encuentro realizado en esta ciudad en el año 2002 al cumplirse los 20 años de la primera cumbre de la tierra, se reafirmó el propósito de desarrollo sostenible y se acordó un plan de implementación con recomendaciones y objetivos para conciliar el crecimiento económico, la justicia y la protección del ambiente. El comentario es compatible con los tres objetivos mencionados, y si hay una cosa que está ocurriendo en las reuniones internacionales es que desde el año 92, durante la primera cumbre organizada, las conclusiones son desfavorables para el medio ambiente. La crisis ha avanzado a un ritmo más acelerado de lo que se pensaba.

¿Qué es lo que pasa? No hace falta indagar demasiado para saber lo que ocurre, porque si uno lee estos documentos internacionales notará vacíos conceptuales y prácticas que comprueban cómo las propuestas y conclusiones de esas declaraciones no conducen a lo que supuestamente sería su misión.

Las acciones y metas que se destacaron en la reunión de Johannesburgo, a diez años de la primera realizada en Río de Janeiro, fueron las siguientes:

Biodiversidad, para el año 2010 se deberá reducir sensiblemente la taza actual de extinción de especies animales y vegetales. Productos Químicos, para el 2020 deberá minimizarse los efectos negativos de las sustancias químicas en el ser humano y la naturaleza, presten atención a la terminología: “reducir sensiblemente”, apenas minimizar la inmensa producción. Pesca, los recursos pesqueros no deben de ser sobreexplotados para el año 2015, unas de las metas es recuperar las reservas que fueran dañadas. Comercio y Globalización, las subvenciones que perjudiquen en el ambiente deberán eliminarse. Recursos Naturales, la pérdida en mares y bosques debe ser frenada cuanto antes.

Las declaraciones que acabo de leer son consideradas como “logros” como el plan que promueve que todos los países aumenten sustancialmente la utilización de

energía no contaminante; sin embargo, no se ahonda en porcentajes o plazos específicos para cumplirlo.

¿Las declaraciones genéricas o generales pueden ser entendidas como logros? ¿Acaso la ausencia de acuerdos políticos no es un cabo suelto?

Transcurridas tres décadas desde la Conferencia de Estocolmo (1982), la cual dio inicio a la Comisión de Medio Ambiente de las Naciones Unidas que después organizó la 1ª Cumbre de la Tierra, dice que de esta manera: está claro que los problemas del ambiente son los conflictos del desarrollo, el cual es desigual para las sociedades y nocivo para los sistemas naturales. Entonces corresponde al mundo responder a esta responsabilidad. Será imposible alcanzar progresos ambientales y sociales sin que todos los países estén dispuestos a cambiar su padrón actual de crecimiento y utilización del patrimonio natural.

Entre las transformaciones en el plano económico destacan: una reestructuración productiva que compense el simple criterio de aumentar la competitividad, disminuir los rezagos sociales y frenar el deterioro ambiental. Nuevamente tres objetivos que creo no son compatibles de la manera en que están planteados. Aumentar la competitividad, disminuir los rezagos sociales y frenar el deterioro ambiental, en los hechos, es imposible. Es decir, cuando la competitividad se mantiene como objetivo principal, el rezago social y el deterioro ambiental aumentan. Ésa es la realidad.

El diagnóstico de América Latina y el Caribe se puede resumir de esta manera: el tema ambiental ha llegado a ocupar un lugar importante - aunque todavía secundario - en la agenda política regional, estableciéndose y ampliándose significativas funciones de regulación estatal, en este caso, en el marco de acciones inéditas por parte del sector privado y de la sociedad civil. Sin embargo, también es claro que ha prevalecido el objetivo del desarrollo económico y, en muchos casos, a costa de su impacto ambiental.

Si en 1972 la conferencia de Estocolmo se inauguró con el espíritu de identificar y respetar los límites ambientales de crecimiento, hoy América Latina y el Caribe enfrentan una paradoja: la economía no ha logrado crecer en forma sostenida, la pobreza y la inseguridad han aumentado y el deterioro ambiental se ha agravado, ¿la persistencia y la falta de voluntad política pueden formar parte de la paradoja? Creo que no.

Vamos a hacer un listado de temas de la región y a dar una breve explicación a cada uno.

En materia de tierras: la degradación de tierras por la contaminación con agroquímicos, la agricultura de monocultivos, la deforestación y la desertificación. En lo que respecta a bosques: la deforestación, las presiones sociales entre los bosques sobre la selva para talarlos a través de las amenazas hidrometeorológicas y los impactos de la política forestal. Acerca de la Biodiversidad: la alteración física de los habitad y su contaminación, así como el daño directo a los organismos.

La alteración del habitad se debe a la sobreexplotación de recursos renovables como el agua en los bosques, la extracción de minerales y de petróleo, la construcción de infraestructura en zonas costeras, los incendios forestales y las prácticas agrícolas y ganaderas en condiciones inapropiadas. La contaminación proviene de los productos agroquímicos, de los desechos y del agua (que se reserva en zonas industriales), y la extinción de las especies exóticas y el tráfico ilegal de flora y fauna afectan directamente a los organismos autóctonos.

Otro de los casos más relevantes es el de los transgénicos, los principios y criterios para la producción y el consumo de organismos técnicamente modificados. Tenemos también el caso del agua dulce, los principales factores de presión sobre la disponibilidad del agua son: la extracción excesiva y la

impermeabilización de zonas de captación con la infraestructura urbana y la deforestación.

En lo que respecta a las áreas costeras y marinas: la degradación provocada por la explotación de recursos y la conversión del habitad natural, además del avance de las áreas excesivamente pobladas con alta concentración de infraestructura vial, portuaria o petrolera.

Las grandes ciudades de la región y muchas ciudades medianas emiten gases de efecto invernadero a través del transporte con motor y la producción industrial. Esto causa cambios climáticos sobre los glaseares en nuestra región en particular en la Antártida y en la Patagonia. Las cifras acerca de emisiones sólo son aproximadas. Deben inferirse a partir de estadísticas heterogéneas e incluso de evidencia anecdótica. Además, existe una falta generalizada de infraestructura de monitoreo excepto en algunas grandes áreas metropolitanas.

Las fuentes de energía, el uso de combustibles fósiles y la energía nuclear constituyen factores que deterioran el medio ambiente. Así como el transporte y el depósito de sustancias peligrosas. Para evitar esto existe la convención de Basilea de 1989 que es un el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos.

Casi el 28% de la mortalidad total de los desastres ocurren en América Latina y el Caribe (entre 1970 y 2001). En gran parte de los casos puede señalarse una acumulación de fenómenos de impacto relativamente menor que compromete la capacidad de respuesta de los sistemas naturales aumentando su vulnerabilidad.

Por otro lado, la idea de interdependencia se orienta hacia un reestablecimiento del equilibrio y la armonía de las personas y el ambiente no sólo por medio de las actividades curativas, sino también a través de las prevenciones. Una implementación envuelve profundos cambios en nuestra organización social, económica y tecnológica. Debido a los muchos factores involucrados en estos

procesos, la respuesta a los riesgos ambientales para la salud trasciende las medidas estrictamente sanitarias o sectoriales. Se requiere de un recurso integrado que transforme las políticas sociales y económicas impulsando la satisfacción de las necesidades básicas de la población.

Sobre la información ambiental, que es además la que nosotros trabajamos en los medios de comunicación, hay desinformación y formulismo de la prensa y de los medios para esconder los intereses en toda esta problemática, presiones, falta de control público de la información ambiental y del periodismo en general.

Tenemos el “marketing verde”; es decir, la manera cómo las empresas usan la envoltura ecologista o ecológica para vincular su publicidad empresarial o, simplemente, para obtener cualquier tipo de producto. Por último, lo que se está convirtiendo en una nueva polémica, con una reciente economía se han dedicado

a cuestionar el tema del derecho civil, del ambiental y de la preservación del

ambiente. Dicen: queremos invertir, queremos producir, queremos alimentar al pueblo pero no podemos porque nos están frenando las regulaciones ambientales.

A modo de conclusión, editamos un libro para las federaciones con el fin de

fomentar el desarrollo del periodismo ambiental entre las regiones. Es un trabajo que hicimos en conjunto con un grupo de periodistas de distintos países de la región, el cual incluye también algunos premios de periodismo ambiental que se han realizado, que se han estructurado justamente para fomentar un periodismo ambiental más serio e investigativo.

En el libro incluimos un directorio amplio de sitios web de entes gubernamentales y de organizaciones no gubernamentales. Además, un glosario de términos acerca de la temática ambiental (terminología específica). En muchos casos, se necesita conocer conceptos o términos científicos por una lado como periodistas y, por otro, para poder explicarlos al público.

En la introducción de este volumen señalamos que una de las características de la época en que vivimos no es la falta de claridad ni de voces de alerta sobre lo que hay que hacer para salvar el planeta y a esta humanidad, sino la falta de voluntad política de los responsables para ejecutar estas acciones necesarias. La misión fundamental del periodismo ambiental es, precisamente, incitar a la sociedad y a los titulares de los poderes constituidos a emprender esas acciones. De este párrafo es posible inferir cuál es la regla específica de investigación para el periodismo ambiental.

¿Por qué se siguen produciendo catástrofes ambientales generadas por la acción humana?, ¿ignorancia o intención?, ¿por qué los tratados internacionales, leyes y normas nacionales y regionales sobre el medio ambiente no son puestas en práctica?, ¿intención o corrupción?, ¿cuáles son los métodos de presión y de propaganda utilizadas por las empresas para justificar operaciones y productos que dañan al medio ambiente?, ¿cuáles son los argumentos de los gobiernos para justificar la falta de fiscalización ambiental?, ¿incapacidad técnica, falta de recursos o de voluntad propia? Por último, ¿esta contraposición mencionada sobre el medio ambiente y el desarrollo es un dilema verdadero o falso?