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A ÑO 1 - N ÚMERO 2 - P RIMAVERA 2005 LLLLL OSOSOSOSOS 100100100100100 AÑOSAÑOSAÑOSAÑOSAÑOS

AÑO 1 - NÚMERO 2 - PRIMAVERA 2005

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AUTORIDADES

AUTORIDADES I NTENDENTE M UNICIPAL S R . E NRIQUE G ARCÍA S ECRETARIA DE A
AUTORIDADES I NTENDENTE M UNICIPAL S R . E NRIQUE G ARCÍA S ECRETARIA DE A

INTENDENTE MUNICIPAL SR. ENRIQUE GARCÍA

SECRETARIA DE ACCIÓN SOCIAL SRA. CRISTINA MANDICH

SUBSECRETARIA DE ACCIÓN SOCIAL SRA. GLADYS KASSARDJIÁN

DIRECTORA GENERAL DE PREVENCIÓN SOCIAL SRA. DALMACIA FRANCIA

COORDINADORAS LIC. ALEJANDRA MOLISE LIC. CARMEN GROSSO

POBLACIÓN LIC. MARÍA CANEL

SECRETARÍAADMINISTRATIVA SRA. MERCEDES RODRÍGUEZ

S ECRETARÍA A DMINISTRATIVA S RA . M ERCEDES R ODRÍGUEZ A Ñ O 1 -

AÑO 1 - NÚMERO 2 - PRIMAVERA 2005

COMITÉ DE REDACCIÓN

ANDRÉS KISCHNER

JAVIER OTAOLA

COMITÉ EDITORIAL

EDUARDO BIDEGARAY DALMACIA FRANCIA GONZALO GONZÁLEZ FRANCIA ANDRÉS KISCHNER ALEJANDRA MOLISE JAVIER OTAOLA

COLABORADORES

CAMILA ARIGÓS

ANDREA BASCIALLA

ROMAN FIZSMAN

EZEKIEL GARCÍA

FRANCISCO GINEPRO

ADRIÁN MARTÍNEZ

CLAUDIO PASSO

DÉBORAH PEDREIRA

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN

DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN DE

LA MUNICIPALIDAD DE VICENTE LÓPEZ

IMPRESIÓN

DIRECCIÓN DE IMPRESIONES DE LA

MUNICIPALIDAD DE VICENTE LÓPEZ

PARA SUGERENCIAS

Y COMENTARIOS:

revistaelfaromvl@yahoo.com.ar

SUMARIO

SUMARIO • Imagen de tapa / Editorial 3 • Un recorrido posible para el 2005 4

• Imagen de tapa / Editorial

3

• Un recorrido posible para el 2005

4

• Niñez y adolescencia

5

• ¿Por qué la Probation?

6

• Adicciones y prevención

8

• Grupo de cine en el ámbito terapéutico

10

• Veraneando en la 20

13

• La murga es música y la música es salud 14

• Construcción de redes sociales a partir de un taller de tejidos y artesanías 16

• En el barrio «Las Flores» pasan cosas

17

• Talleres para Jóvenes

18

LOS 100 AÑOS DE VICENTE LÓPEZ

• Entrevista: Rubén Peucelle

20

• Entrevista: Jairo

22

DOSSIER / LA MIRADA EXTRAÑA

Artes / Alberto Greco: «El Vivo-Dito y la ambigüedad en el arte» / Omar Anteri

26

Literatura / Sobre Fausto o la condición del hombre moderno / Javier Otaola

28

Música / La segundas partes nunca fueron

buenas /Rafael Gorgori

30

• Teatro / Ser Observado / Matías Marmorato

32

• Literatura y Sociedad / La ciudad enferma: la paranoia

de la oligarquía y la apuesta al suburbio en la novelística de Roberto Arlt / Lucas Panaia

34

Cine / Allí donde las cosas son las cosas / Alicia Gubitsch

37

HECHO EN VICENTE LÓPEZ

• Poesía / Poema de Camila Arigós

38

• Opinión / La televisión: ¿buena o mala? / Débora

Pedreira

39

Cuento / El juego de vivir / Andrea Bascialla

40

Historieta / Camilo y sus Galletitas dulces / Francisco Ginepro y Román Fizsman

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IMAGEN DE TAPA

IMAGEN DE TAPA Sancho adquiere el horizonte A. Ezekiel García (2005) El faro - Los faros:
IMAGEN DE TAPA Sancho adquiere el horizonte A. Ezekiel García (2005) El faro - Los faros:
IMAGEN DE TAPA Sancho adquiere el horizonte A. Ezekiel García (2005) El faro - Los faros:

Sancho adquiere el horizonte A. Ezekiel García (2005)

El faro - Los faros: «El Quijote»

«Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que esa idea triunfa»

Mark Twain.

¿ ¿Cuántas veces nos habremos convertido en Sancho

Panza? Esos momentos en que dejamos de lado nuestra

vida, en que nos hundimos en nuestros vicios y dejamos

de movernos, los vivimos sin sentido ni razón.

Es en esos momentos en los que tenemos que tener

abiertos los ojos y prestar atención, pues es posible que

nos ofrezcan la Ínsula de Barataria para gobernar. Busquemos al Quijote en nuestra vida y persigamos un sueño, aunque sea inalcanzable. Por lo menos nos hace mover.

A. Ezekiel García.

EDITORIAL

Por lo menos nos hace mover. A. Ezekiel García. EDITORIAL Dalmacia Francia, Directora de la Dirección
Por lo menos nos hace mover. A. Ezekiel García. EDITORIAL Dalmacia Francia, Directora de la Dirección

Dalmacia Francia, Directora de la Dirección General de Prevención Social de la Municipalidad de Vicente López.

« «El medio es el mensaje». Puede que esta frase sea

símbolo de nuestra propuesta en este segundo número

de la revista EL FARO. Esta revista es el medio de difusión

el

de nuestras actividades institucionales, preventivas y culturales. Por eso, otra vez, como en el primer número, el lector se encontrará con un cuerpo dividido en distintas unidades temáticas: por un lado, toda la información sobre

las distintas propuestas y actividades llevadas a cabo en la Dirección General de Prevención Social de la MVL y su nueva conformación y desarrollo de proyectos; y por el otro, una sección dedicada a los 100 años de nuestro Partido con entrevistas a Jairo y a Rubén Peucelle, ambos célebres vecinos de Vicente López. También, publicamos una sección cultural cuya temática se relaciona con los Talleres para Jóvenes que ofrece la Dirección, abiertos a la comunidad y destinados

a los jóvenes que entienden el arte como un modo de

expresión de aquello más íntimo del ser humano. En este sentido, el presente número incluye la participación de algunos de los integrantes de los talleres en artículos, en un cuento y en las ilustraciones que conforman la revista. Porque esta revista no es sólo para ellos sino también de ellos.

Nuevamente nosotros mostramos un mapa de lectura pero no un recorrido, que estará a cargo de cada lector. Como decíamos al comienzo, nuestra revista es «el mensaje», un mensaje que se corresponde con la necesidad de generar redes y espacios de participación comunitaria. Para terminar, sólo queda por expresar nuestro deseo de que puedan dis- frutar de la revista.

sólo queda por expresar nuestro deseo de que puedan dis- frutar de la revista. El Faro
sólo queda por expresar nuestro deseo de que puedan dis- frutar de la revista. El Faro
sólo queda por expresar nuestro deseo de que puedan dis- frutar de la revista. El Faro

Un recorrido posible para el 2005

Del niño/joven objeto de atención al niño/joven sujeto de derecho

Carmen Grosso y Alejandra Molise

E n Diciembre de 2004, nuestros

objetivos para el año en curso se vieron acrecentados por la fusión de la Dirección de Población, Prevención Social y Casa de la Juventud con el Centro Municipal de Asistencia a la Niñez y Adolescencia, creando por Decreto 190/05 la Dirección General de Prevención Social, cuyos objetivos generales son los siguientes:

· Propiciar espacios de

participación comunitaria que tiendan al mejoramiento de la calidad de vida de los beneficiarios.

· Promover la conformación

de sujetos sociales en el ejercicio de sus derechos y responsabilidades.

Tomando estos objetivos generales como marco, y siguiendo la línea que se había pautado en el número anterior, se inició un importante proceso de descentralización con el fin de realizar trabajos de prevención específica e inespecífica en forma regional, así como asistencia ambulatoria de pacientes según sus problemáticas, a partir de las áreas que conforman esta Dirección General: niñez y adolescencia, juventud y población. Pensar las acciones de las políticas públicas en la comunidad implica no esperar el llamado o la demanda, sino estar en la comunidad, ser parte de ella; esto es bastante diferente a pensar el trabajo hacia el «afuera» como un «pedido». Si llega el «pedido» es porque la institución no está: se pide lo que falta, lo ausente. Entonces, la

estrategia a desplegar es previa a cualquier pedido, con políticas integrales en la comunidad y de pertenencia con los barrios. Dejar de

estar en el centro y ser el centro (la

gente se traslada) para trasladar el Centro: que el centro esté y sea donde la gente vive, se educa y recrea.

En otras palabras:

descentralizar los servicios de acuerdo a las necesidades y demandas de la comunidad

Pensar las acciones de las políticas públicas en la comunidad implica no esperar el llamado o la demanda, sino estar en la comunidad, ser parte de ella

basándonos en el principio de equidad. Lo cual sólo puede llevarse a cabo con confianza en el personal que se descentraliza y con objetivos estratégicos claros, a saber:

· Creación de redes

interinstitucionales a cargo de los profesionales.

· Acompañamiento legal para

el seguimiento de casos y de otros efectores.

· Participación activa en la

comunidad a través de talleres para los responsables de los niños, adolescentes y jóvenes (adultos en

general) en las temáticas que nos ocupan.

· Promoción y prevención

para posibilitar la formación de opinión en la sociedad; facilitando el debate acerca del ser y el lugar de los niños, adolescentes y jóvenes y nuestra responsabilidad como sociedad adulta.

Para concluir, si hiciéramos un recorrido a través de la historia de la humanidad, podríamos comprobar que la noción de niñez, y más aún la de adolescencia, son recientes. Pensar en ellos como sujetos de derecho capaces de participar en las decisiones que los involucran, es un gran avance pero queda un largo camino aún por recorrer. Con nuestro trabajo estamos apostando a que lo hecho por nosotros será continuado por adultos que hoy son los niños, adolescentes y jóvenes, que estamos formando, cuidando y protegiendo.

La Lic. Carmen Grosso y la Lic. Alejandra

Molise coordinan las áreas de Niñez y Adolescencia, Juventud y Población de la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

Juventud y Población de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El Faro y
Juventud y Población de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El Faro y

Niñez y adolescencia

Carmen Grosso y Alejandra Molise

E l área de Niñez y Adolescencia

tiene por objetivos la promoción, protección y asistencia integral. La «niñez» y «adolescencia» comprenden a todo niño, niña y adolescente menor de 18 años; dentro de estas áreas procuramos la

absoluta vigencia de los principios de la Convención de los Derechos del Niño, ratificada en nuestro país por Ley 23.849/90. Es fundamento del área, la toma de conciencia de los niños, niñas y adolescentes de sus derechos

y libertades como así también de la

comunidad toda a fin de postular, defender y proteger estos derechos promocionando acciones tendientes

a la sensibilización de la sociedad

sobre este tema. Buscamos generar la conciencia sobre el deber de protegerlos, tanto desde el Estado como desde cada familia y desde todos aquellos responsables de la educación y crianza, procurando que los mismos no sean vulnerados. Este término merece una aclaración:

cuando pensamos en infancia vulnerable, pensamos en todo infante, en la medida en que los niños son los únicos cachorros que durante muchos años permanecen indefensos. Todo animal de cualquier especie durante el transcurso de su primer año de vida paulatinamente es capaz de valerse por sí mismo, pero el bebé humano no.

Hecha esta salvedad, dentro de nuestro Partido, diferenciamos básicamente tres tipos de vulnerabilidad, lo cual nos obliga a elaborar tres estrategias de abordaje diferentes.

En primer lugar, mencio- naremos a la pobreza, que puede ser ubicada en cuatro puntos bien localizados del Partido (barrio «Las Flores», barrio «La Loma», barrio «Sívori» y barrio «El Ceibo»). Esta vulnerabilidad posee ciertas características similares a las que presentan las poblaciones pobres latinoamericanas. Sin embargo, en nuestro municipio, esta situación de pobreza está paliada por la accesibilidad a servicios tanto locales como de los Partidos vecinos.

Es fundamento del área, la toma de conciencia de los niños, niñas y adolescentes de sus derechos y libertades

Hasta el momento se trabajó a partir de la demanda sobre temas específicos (por ejemplo, abuso, maltrato y problemas de aprendizaje entre otros). Para este fin descentralizamos los equipos de profesionales en los casos en que se consideraba necesario, aunque desde la creación de esta Dirección General se inició el proceso de descentralización previo a la demanda. Los equipos trabajan en los barrios, regionalmente, más allá de la problemática específica. Un segundo tipo de vulnerabilidad es la relacionada con chicos en la calle. En el año 2004 se realizó un relevamiento en el cual pudo establecerse que son chicos no

residentes en el partido; es decir, llegan durante el día para pedir en dos grandes vías de traslado entre la Capital y el norte del conurbano bonaerense para luego volver a sus casas. Creemos que este fenómeno está ligado a lo estacional, en la medida en que gran parte de estos niños no fueron localizados dentro del Partido durante los meses del invierno. Sin embargo, este relevamiento se encuentra en su primera etapa diagnóstica por lo cual aún está siendo definida la política a implementar. Un tercer tipo de vulnerabilidad se relaciona con las capas medias y altas de la población. En estos grupos, se presentan diversos factores relacionados con lo cotidiano en los cuales se desdibujan los derechos de los niños y el cuidado de su integridad física y emocional. Por cuestiones de seguridad, de ausencia de espacios libres, de trabajo de los adultos y avances tecnológicos entre otros, los niños tienen pocas posibilidades de juegos libres en plazas, potreros y lugares abiertos. Los niños se ven expuestos a ciertos estímulos que superan la capacidad de comprensión de los mismos: la naturalización de Internet y, a través de ésta, por ejemplo, el acceso a pornografía; los juegos electrónicos que anulan la posibilidad de desarrollar estrategias creativas; el consecuente sedentarismo, etc. Esto además puede ser relacionado con el alto índice de obesidad que presentan los niños de Vicente López.

Esta Dirección General realiza también numerosos talleres para adolescentes y jóvenes,

Dirección General realiza también numerosos talleres para adolescentes y jóvenes, El Faro y Número 2 y
Dirección General realiza también numerosos talleres para adolescentes y jóvenes, El Faro y Número 2 y

ofreciéndoles la posibilidad de integrarlos en una tarea expresiva para comunicarse y participar en actividades creativas grupales. El objetivo es construir, con los adolescentes y jóvenes, un espacio donde sus intereses sean escuchados y valorados a través de talleres artísticos y de la expresión de distintas disciplinas. No se trata de que los niños, niñas y adolescentes nos cuenten a nosotros, los adultos, qué les pasa a ellos: seguramente, ellos mismos no lo saben como nos ocurría a nosotros cuando éramos niños y muchas veces no podíamos poner palabras a nuestros sentimientos. Se trata de crear espacios de participación para que, en ellos, los niños, niñas y jóvenes puedan expresarse y los adultos que coordinamos estemos capacitados para que, al recibir estos mensajes, podamos leerlos.

La Lic. Carmen Grosso y la Lic. Alejandra Molise coordinan las áreas de Niñez y Adolescencia, Juventud y Población de la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. ¿Por qué la Probation? María Canel
de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. ¿Por qué la Probation? María Canel

¿Por qué la Probation?

María Canel

P artamos de la idea, compartida

por una gran mayoría, de que nuestro Sistema Penal no cumple y no ha cumplido desde sus orígenes con la función para la cual «se dice» que ha sido creado: la

resocialización de quien ha

trasgredido una norma. Ahora bien, ¿cómo se repara esta transgresión?, ¿quién administra el «castigo»?, ¿cómo y en función de qué se lo administra?, ¿qué consecuencias tiene para el individuo trasgresor?

Estas son algunas de las tantas preguntas que podemos hacernos, sumado a tantas otras que se podrían relacionar con las causas del delito cometido. ¿Por qué esa persona trasgredió la norma?, ¿qué ocurrió para que prefiera hacer eso antes que mantenerse dentro de las conductas legales?, ¿quién es esa persona?, ¿cómo ha sido su vida?, ¿qué la motivó a realizar dicha acción? Y todavía se podrían agregar muchas otras preguntas. Pero empecemos por reflexionar sobre alguna de ellas. Desde que nacen las sociedades, es necesario la existencia de un tercero que sea quien actúe como árbitro del funcionamiento de las relaciones sociales. Un tercero que represente a la mayoría. Escenario de disputas de poder por la imposición de un orden, es el Estado quien vela por los intereses de todos y los hace respetar. Por lo tanto, el Estado es quien hace respetar las normas y quien «castiga» cuando se las viola. El derecho penal es el ejercicio de la potestad punitiva del

Estado. Frente a un orden jurídico dado, que se basa en la protección de los bienes que la sociedad

valoriza, se le otorga, se le reconoce

o delega a este Estado, la potestad o

facultad de aplicar penas o castigos

a aquellos que agravien o dañen

esos bienes valorizados por la sociedad y, por ende, protegidos.

Valorizar el sistema penal es valorizar la sanción por parte del Estado como un avance sobre los

La suspensión del proceso debe ser vista como una alternativa de libertad, integradora, que permite al infractor construir para sí y para su medio social

principios de venganza privada que dominaban en las sociedades primitivas.

Desde sus orígenes, el desarrollo del Sistema Penal ha buscado legitimar y justificar la aplicación de penas privativas de la libertad. Pero a pesar de ello, a lo largo de la historia ha quedado demostrado que era imposible resocializar aislando a una persona de la sociedad. Ninguna persona a la cual se le quite la identidad y se la aísle de sus lazos afectivos y sociales

a la cual se le quite la identidad y se la aísle de sus lazos afectivos
a la cual se le quite la identidad y se la aísle de sus lazos afectivos

puede llegar a reinsertarse o a resocializarse, porque es una contradicción en los propios términos.

La crisis de esas penas y el desarrollo del Derecho Penal contemporáneo llevaron a la búsqueda de otras soluciones frente a delitos llamados menores. Es, en esta línea, que surge la suspensión del proceso penal a prueba. Es decir, hay penas alternativas a la privación de libertad; alternativas, una vez que está condenado para una respuesta diferente a la privación de libertad y, alternativas para tratar de no llegar a la estigmatización de la condena y entonces poder suspender el juicio con dos objetivos: el objetivo de racionalizar la administración de justicia, pero además el objetivo de no hacer pagar ese gran costo que es una privación de libertad a una persona rotulada como delincuente.

Frente a esta situación y apoyando a estas alternativas, nos

parece importante que se lleve a cabo la suspensión de juicio a prueba: la Probation.

¿Cuáles son sus beneficios? Bien podríamos decir para empezar, que la suspensión del juicio a prueba es un instrumento por demás útil. En este proceso, no hay una pena a cumplir, lo único que hay es un requisito de cumplimiento de determinadas condiciones por parte del imputado para que no se lo juzgue. La suspensión del proceso debe ser vista como una alternativa de libertad, integradora, que permite al infractor construir para sí y para su medio social.

La Probation permite evitar el estigma propio del pronunciamiento de pena. Hay quienes dicen que el estigma surge solamente del choque con la maquinaria judicial policial, esto es posible; pero cuando se pronuncia pena, el estigma es

mayor y éste es el mal que la suspensión del juicio a prueba permite evitar.

Por otra parte, posibilita una reparación a la víctima y esa reparación a la víctima surge del ofrecimiento voluntario del probado ya que permite, también a través de reglas de conducta, una participación en el trabajo comunitario. Le da al probado la posibilidad de hacer algo por la comunidad y esto no es poco: esto es mucho. El trabajo comunitario es una forma de decirle «perdón» a la comunidad y de reparar ese daño a la comunidad.

La Probation es una buena herramienta de tratamiento en libertad, y sirve a sus fines siempre que sea, como en todos los casos, el factor humano el que permita la instrumentación fecunda.

¿Cuál es la diferencia con la condena tradicional? La diferencia es importante, es la persona quien

LES AGRADECEMOS A MATÍAS GUZMÁN POR LA IDEA DE ESTE AFICHE Y A EDUARDO BIDEGARAY POR EL ARMADO FINAL.

G UZMÁN POR LA IDEA DE ESTE AFICHE Y A E DUARDO B IDEGARAY POR EL

elige. Un probado elige no ir a juicio y prefiere antes que una condena formal cumplir con estas reglas de conducta.

El Instituto de la Probation es una medida que busca una alternativa para solucionar el problema del delito, partiendo de la crítica a la privación de la libertad, y la búsqueda de alternativas en un medio abierto.

Finalmente, y para concluir, creemos que la mínima intervención del sistema y el pensar alternativas puede contribuir a la seguridad, mucho más que la respuesta represiva tradicional con la cual se han venido enfocando estos temas.

Seguridad versus represión, no. Seguridad con solidaridad; porque sino nunca va a haber seguridad. Por eso pensamos en la necesidad de que el problema de la seguridad se solucione entre todos:

entre la comunidad y la sociedad y no sólo entre las instituciones del Estado.

María Canel es licenciada en Sociología y es responsable de la Probation en la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

en la Dirección General de Prevención Social de la MVL. Adicciones y prevención Carlos Alberto Barzani
en la Dirección General de Prevención Social de la MVL. Adicciones y prevención Carlos Alberto Barzani

Adicciones y prevención

Carlos Alberto Barzani

L a cuestión de la prevención es

siempre un tema difícil; ésta apunta a mejorar las condiciones de salud y anticipar el daño para evitarlo. Sin embargo, la psiquis humana es muy compleja y a veces ocurre que lo que intenta ser un consejo con buenas intenciones que apunta a evitar algo no deseado provoca el efecto contrario. Sobre todo en un tema tan controvertido como son las adicciones a ciertas drogas. Así, en muchas ocasiones no se habla de las personas que tienen una adicción, sino de las drogas y los

drogadictos

Es frecuente escuchar en las crónicas policiales de hechos violentos la infaltable pregunta acerca de los delincuentes:

«¿estaban drogados?». Como si la conducta criminal fuera efecto de la droga y no de una persona responsable de sus actos. Evidentemente, para ciertos sectores es más sencillo hablar del flagelo de «la droga» que del creciente nivel de violencia y de desamparo en nuestras sociedades ya que abordarlo desde esta otra perspectiva llevaría a hablar de las políticas sociales llevadas a cabo por los Estados. Los mensajes masivos, en su mayoría, se caracterizan por ser moralizantes, autoritarios y por apelar al miedo, desembocando en repetidos discursos proselitistas que sólo poseen sentido y eficacia para quien los produce. Estas estrategias no sólo no disminuyen el consumo de drogas, sino que en algunos estudios se ha visto que lo aumentan

(un ejemplo es el estudio llevado a cabo por Silvana Weller en 1995 dentro del marco de la Facultad de Psicología de la UBA: SIDA y subje-

tividad. Incorporación de dimensio- nes éticas y subjetivas al tratamiento epidemiológico del SIDA).

Por otro lado, aunque en ciertos ámbitos se generan «interesantes» y «apasionados» debates, ubicar el problema en «las drogas» centra la discusión en un lugar equivocado, ya que omitimos ver la relación que la persona puede tener con la sustancia. Si desplazamos el haz de luz hacia la relación de los seres humanos con las drogas, veremos que algunas de ellas fueron consumidas en ciertas comunidades indígenas durante mucho tiempo. Allí cumplían una función importante en ciertos ritos religiosos o de iniciación y no crearon adicciones. Aquí advertimos que la relación que estos pueblos tenían con estas drogas era diferente a la que se tiene en nuestra cultura occidental judeo-cristiana. En la sociedad actual las drogas legales –alcohol, tabaco, fármacos- son un objeto más de consumo y se ofrecen a través de campañas publicitarias que prometen éxito, placer, diversión y eficacia, según el caso mientras que las drogas ilegales –marihuana, cocaína, pasta base, éxtasis, etc.- son concebidas como sustancias demonizantes. Por otra parte, la ley confiere a los consumidores de drogas ilegales el doble estatuto de delincuentes y enfermos (mientras el

consumo de drogas requiere aten- ción médica y/o psicológica, la tenencia constituye un delito…).

requiere aten- ción médica y/o psicológica, la tenencia constituye un delito… ). El Faro y Número
requiere aten- ción médica y/o psicológica, la tenencia constituye un delito… ). El Faro y Número

Cabe aclarar que no todo el que consume o consumió alguna sustancia -sea esta legal o ilegal- ha desarrollado o va a desarrollar una adicción. No obstante, es frecuente que un individuo crea que maneja a su antojo el consumo que realiza; sin embargo, sin darse cuenta, el imperioso deseo de consumir acaba por ocupar importantes momentos de su vida. Por ejemplo: algunas personas necesitan «entonarse» para

ir

a bailar o para encarar a alguien,

o

fumarse un «porrito» para ir a un

recital; sino lo hacen, tienen la sensación de que algo les falta, de

que «no es lo mismo». En síntesis, el problema no es lo que se consume, el problema es ¿para qué se

consume?

La palabra a-dicción significa

no-dicción, no decir, no hablar. Esto

nos lleva a un punto central: muchas personas llegan a padecer una adicción por la imposibilidad de hablar de ciertas cuestiones y no poder resolverlas a través de la palabra. El consumo adictivo de sustancias puede estar referido a las más diversas motivaciones: puede estar al servicio de intentar anestesiar un dolor; aliviar la angustia; insensibilizarse ante sentimientos displacenteros; tapar un vacío; calmar la ansiedad; provocar un estado de euforia; escapar de la monotonía y el aburrimiento o producir un estado de ensoñación. No obstante, no lo logra. El efecto

de la sustancia es transitorio, cuando se disipa se necesita volver a

consumir

Si la adicción intenta

resolver un problema, para resolver la adicción se tratará de encarar el problema o motivo que llevó a la persona a consumir adictivamente. Situación que es difícil reconocer, ya

que muchas veces se trata de paliar algún conflicto interno desconocido

para el adicto. Es importante destacar este punto porque no se

trata de intentar sacar palabras con tirabuzón.

Una evaluación terapéutica,

llevada a cabo por profesionales que tengan experiencia en el tema, puede ser un camino que conduzca

a descifrar y desanudar el problema.

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Desde hace años circulan discursos que categorizan las adicciones como un problema de los jóvenes. Si bien la problemática se extiende a una franja etaria que abarca desde los púberes hasta los adultos mayores, variando en la frecuencia, cantidad y tipo de sustancia, el inicio del consumo se produce mayormente en la adolescencia. El hecho de que la adolescencia sea la etapa de la vida de mayor vulnerabilidad para el inicio del uso y abuso de drogas puede explicarse por las características propias de ella, como parte de un proceso de profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales.

Si la adicción intenta resolver un problema, para resolver la adicción se tratará de encarar el problema o motivo que llevó a la persona a consumir adictivamente

La adolescencia es una etapa donde se conjugan momentos de búsqueda de identidad, de cambios corporales, de iniciación sexual, duelos, diferenciación respecto de los padres y búsqueda de otros modelos, fluctuaciones emocionales (rabia, pena, miedo, alegría), nuevas responsabilidades, replanteos y cuestionamientos de valores, etc. Todos estos procesos pueden producir angustia, malestar y conflictos, que en algunos momentos resulten intolerables.

Recíprocamente, esta etapa también es difícil para los padres, quienes,

ante el proceso de crecimiento del hijo, deben atravesar diferentes transformaciones y enfrentar múltiples reubicaciones. Algunas de

ellas consisten en encarar diversos duelos -desprenderse del hijo niño; dejar de funcionar como ídolo y aceptar una relación llena de críticas y ambivalencia; admitir su propio envejecimiento, etc.- y re-vivir aspectos de su propia adolescencia y de la relación con sus propios padres. Al mismo tiempo, deben hacer equilibrio entre no ser ni demasiado sobreprotectores o invasivos, ni demasiado permisivos o ausentes. Ahora bien, si la estructura psíquica y el sostén afectivo familiar del joven no logran soportar y contener tales estados, el consumo de alcohol y/o drogas que la sociedad y los grupos de pares ofertan les sirve para paliar el malestar y encontrar algunos momentos de alivio. Como decíamos

anteriormente, el eje del problema no son las sustancias, sino qué le pasa a ese joven que no puede encontrar otras formas de elaborar y resolver los conflictos y procesos que

está atravesando. Hay que dilucidar

para qué le sirve la droga y por qué

no puede encontrar otra manera de encarar los obstáculos que se le presentan. Si bien no todo adolescente que consume o prueba drogas o alcohol llega a tener un problema de adicción, muchos pueden llegar a tenerlo. Asimismo, no siempre es necesario un tratamiento prolongado; algunas entrevistas con un profesional pueden esclarecer la situación. En muchos casos un acercamiento franco de los padres puede alcanzar para ayudarlos a encontrar un camino que les de más elementos para resolver la crisis. Los padres de púberes y jóvenes a menudo preguntan cómo saber si su hijo «se droga», la respuesta no es sencilla; pero sin duda, una de las maneras es escuchándolo. Los adolescentes -y no sólo ellos- pueden hablar mejor sobre cualquier tema con quienes «saben» escuchar. Ciertas actitudes obturan la posibilidad de comunicación y son incompatibles con una disposición genuina de

la posibilidad de comunicación y son incompatibles con una disposición genuina de El Faro y Número
la posibilidad de comunicación y son incompatibles con una disposición genuina de El Faro y Número

escucha. Cuando se juzga, aconseja o sermonea en exceso; cuando se critica, ridiculiza y no se toman en cuenta (o se toman a la ligera) sus opiniones; o cuando existen grandes contradicciones entre lo que se dice y hace; se colocan obstáculos en el vínculo con los hijos. «Escuchar» no se trata sólo de no interrumpir mientras el otro habla, sino de tratar de comprender lo que nos dice y lo que quiere decirnos. Para finalizar, es importante subrayar que aunque no existen recetas para prevenir problemas de adicción en un adolescente, podrían enumerarse algunos puntos que abren mayores posibilidades de que las dificultades que se presentan a lo largo de esta etapa no sean desproporcionadas:

· generar espacios de

comunicación donde la expresión de sus opiniones y manifestaciones sean valoradas.

· evitar comparaciones entre

sus resultados y los de los demás.

· disponer normas y límites claros y coherentes.

· facilitar la inclusión en

actividades que permitan construir vínculos y pertenencias.

· alentar la inserción en

espacios que permitan el despliegue de la creatividad y el desarrollo de

capacidades, destrezas, etc.

Carlos Barzani es licenciado en Psicología, especialista en adicciones y otras problemáticas del consumo.

en adicciones y otras problemáticas del consumo. Grupo de cine en el ámbito terapéutico GGGGG
en adicciones y otras problemáticas del consumo. Grupo de cine en el ámbito terapéutico GGGGG

Grupo de cine en el ámbito terapéutico

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«En el cielo tomamos contacto con lo que podríamos haber sido y descubrimos lo que nos pertenece más allá de nuestras propias vidas» John Berger.

Este escrito tiene un objetivo: la

transmisión de una experiencia plural

desde un lugar particular, abordándola en su más estricta singularidad. Cine, grupo, institución, coordinación e impacto terapéutico

dan lugar al entramado en el que nos situamos. ¿Qué función cumple el cine en este grupo, al que definimos, en

principio, como grupo terapéutico?

En primer término, la de un disparador: abre el juego, provee un

contexto significante común y

determina el punto de partida. Sin embargo, no se trata de una mera herramienta utilitaria; es más que eso, y dicho excedente es producto

de características propias del arte narrativo de nuestro tiempo: el cine. El cine nos transporta desde el lugar en el que estamos hasta la escena de la acción; no vemos imágenes de cosas que se mueven, sino que el film que proyectamos cada vez es un puente entre distintos tiempos y lugares. Instala otra dimensión, nos muestra al mundo a

través de la mirada de un otro que se cristaliza en el ojo de la cámara y,

al ubicarnos en tanto espectadores,

nos da un lugar en la puesta en escena: nos compele a mirar, reflexivamente, qué espectadores somos.

Durante la proyección cada uno de nosotros es transportado individualmente hacia el centro del film: nos metemos en el interior de la imagen, nos mezclamos con los personajes, sentimos como ellos

sienten, nos identificamos con unos

u otros de acuerdo a nuestra

subjetividad y a la singularidad de

con unos u otros de acuerdo a nuestra subjetividad y a la singularidad de El Faro
con unos u otros de acuerdo a nuestra subjetividad y a la singularidad de El Faro
con unos u otros de acuerdo a nuestra subjetividad y a la singularidad de El Faro

nuestra historia; simultáneamente se pone en juego aquello en lo que nos encontramos, vamos más allá de la individualidad merced a la posibilidad de redescubrir el mundo que siempre nos da la apertura de otra mirada. Se trata de una puesta en común que alcanza su punto máximo de descentramiento cuando luego conversamos acerca de lo que vimos, sentimos y escuchamos. Y cuando reflexionamos acerca de nuestro lugar y el de los otros, aparecen otras miradas, otras historias. Amor, humor, drama y tragedia son parte de la existencia humana. ¿Cuántas veces nos vimos

sometidos, contra viento y marea, al gusto de los otros, estableciendo, entre secretos y mentiras, relaciones

peligrosas que, a veces, nos dejan

sin lugar adonde ir?

El lugar ha de ser construido, inventado, para que la levedad del ser sea menos insoportable. El grupo va haciendo al andar su camino, armando su propio itinerario en el desafío que implica la deriva. El cine se propone como el viaje que impulsa la búsqueda, espejo multiplicador de historias, brújula que comanda el descubrimiento de los escondites de la pasión, instrumento presentificador de ausencias, y finalmente, un refugio para el alma.

JJJJJULIOULIOULIOULIOULIO DDDDDUMONTUMONTUMONTUMONTUMONT

Cuando me pidieron que escribiera sobre el grupo de cine de los martes del 2004 me entusiasmé con la idea pero luego me resistí a realizarla, ya que para mí la escritura está ligada a un proceso doloroso; cuento sólo con algunas poesías, olvidadas en un cajón, que escribí cuando trabajaba de cartero. Luego de la primera función del 2005 -la cual me pareció una de las más placenteras a las que asistí- en el viaje de regreso hacia mi casa tuve un recuerdo muy ligado a este grupo: siendo niño, una noche que no podía dormir me levanté y entre penumbras fui al comedor y encendí

me levanté y entre penumbras fui al comedor y encendí el televisor. La imagen me mostró

el televisor. La imagen me mostró una mujer peligrosa con una vida llena de frustraciones que se refugiaba en el cine para ver siempre la misma película. En una de esas funciones, el personaje del film salía de la pantalla, y entre él y ella se formaba una relación fuera de la sala. En ese momento soñé que me sucedía lo mismo.

El film que proyectamos cada vez es un puente entre distintos tiempos y lugares

Hoy en día creo que ese sueño se cristalizó en este grupo:

muchas veces viví la magia de sentir que algún personaje salía de la pantalla y yo ingresar en ella; cuántas veces fui por la vida gritando un «War», un «Eres mejor en mi mente» o «Perdiste tu toque». Y lo mejor de todo esto fue no vivenciarlo en soledad, como ese niño de mi pasado, sino poder compartirlo, debatirlo, desentrañarlo con mis compañeros de grupo. Con el tiempo descubrí que aquella película se llamaba La rosa

púrpura del Cairo, y, hablando de

flores, para mí el grupo 2004 fue un

Martes orquídeas.

MMMMMARIANAARIANAARIANAARIANAARIANA MMMMMADERAADERAADERAADERAADERA

En mayo del 2004 llegó la propuesta del grupo de cine y vimos

Sonata otoñal :

Bailar todos los martes del año, con la verdad y la mentira, mientras el espacio oscuro se ilumina con la pantalla.

Yo, gustosa de compartir semejante

experiencia,

dije que sí. Vinieron todos:

los actores, directores, guionistas e iluminadores. Todos y cada uno de los creadores del gran arte

llegaron,

y así se generó una relación

particular entre nosotros y cada

película. En grupo latimos cada vez al ritmo de la delgada cinta de acelato y celulosa, ella nos mostró, la realidad y la fantasía,

la fantasía y la realidad. Así descubrí entonces que el cine provoca el lugar adónde

ir y que está en todas partes.

AAAAANANANANANA LLLLLAURAAURAAURAAURAAURA DDDDDIMUROIMUROIMUROIMUROIMURO

En el grupo de cine hemos visto películas muy variadas, muy intensas y compartimos ideas, opiniones, hasta llantos

Fue un proceso mágico y transformador. Fue muy interesante notar cómo, luego de ver cada película, las ideas, las sensaciones empezaron a aflorar y entre todos le dimos aún más significado a lo que acabamos de ver. Con las charlas, le dimos una forma que nos ayuda a ver las cosas más profundamente; apreciamos cosas muy pequeñas y simples, nos relacionamos mejor con nosotros mismos, con los demás,

y con el mundo. Muchas veces

apareció el dolor, pero fue un dolor necesario para que haya un cambio

profundo y positivo. En cada encuentro se sintió una conexión y unas sensaciones muy buenas, y con el correr del

encuentro se sintió una conexión y unas sensaciones muy buenas, y con el correr del El
encuentro se sintió una conexión y unas sensaciones muy buenas, y con el correr del El

tiempo se notó un gran cambio.

El cine es mágico y en el grupo le sacamos mucho provecho. Qué mejor medio de expresión que el cine para ver reflejados nuestros cerebros y las cosas comunes a todos

los seres humanos

Zavattini: «no hace falta guión, es un aparato para registrar las cosas

tal como ellas son».

Como dice

CCCCCORINAORINAORINAORINAORINA BBBBBISIGNANIISIGNANIISIGNANIISIGNANIISIGNANI

«Ningún arte penetra en nuestra conciencia como lo hace el cine, apelando directamente a nuestros sentimientos, a lo más oscuro de las instancias de nuestras almas» Ingmar Bergman.

A pesar del televisor, que hizo lo suyo para dificultarlo, hemos visto cine. La actividad se planificó con el objetivo de acompañar y favorecer los procesos terapéuticos. Las películas ejercieron su propio poder, pero fue la generosidad y disponibilidad de los integrantes lo que permitió la apertura de un extenso campo que no cesaba de ampliarse ante la multiplicidad de conexiones que se establecían.

Y así fue. Cada film que vimos juntos quedó tejido a las escenas personales que convocaba, entrelazándolas y despejándolas de sus pesados sentidos últimos y adquiriendo otras posibilidades de lectura. Se generó un terreno confiable donde hasta los viejos ropajes (incluido el tapado Christian

Dior de Ningún lugar adonde ir)

pudieron prestarse y aligerar su carga.

Abordamos el sentido de la máscara: su agobio y su operatividad. Hubo Persona y personajes preguntándose si La vida

es una novela. El espejo tiene dos caras y

nos miramos en ambas para ver si

¿Soy linda? Pensamos en El gusto de los otros y con El otro merced a

Borges jugamos con nuestros propios desdoblamientos. Hablamos del montaje y de montarse, diferenciamos Secretos de Mentiras, lo público de lo privado y toleramos, gracias a la profunda y sensible mirada de Ana, La

insoportable levedad del ser.

Tuvimos también Tiempos violentos. Con el enojo de Mariana

fuimos Bailarina en la oscuridad,

deplorando la manipulación de nuestros sentimientos. Y con la

la manipulación de nuestros sentimientos. Y con la P ERSONA - I NGMAR B ERGMAN misma

PERSONA - INGMAR BERGMAN

misma vehemencia Contra viento y marea hablamos de lo amoroso, de las idealizaciones y nos interrogamos sobre el valor del sacrificio. En este último terreno recibimos la inquietante visita de La niña santa.

En las Relaciones peligrosas

surgió el abuso de poder en lo interpersonal y en los vínculos

sociales. Esposas y concubinas se

sentaron con nosotros a abordar el tema. Aparecieron madamas y Un oso rojo para cuestionar los estereotipos de género. Y por suerte,

la Amada inmortal nos abrazó a

Beethoven.

Este espacio fue coordinado por la Lic. Gabriela Tancovich y por la Psic.Social Corina Bisignani. Fue realizado entre mayo y diciembre del año 2004 y continúa durante el presente año bajo el marco de las actividades de la Dirección General de Prevención Social. Contó con el aporte de Videos MARFER.

la Dirección General de Prevención Social. Contó con el aporte de Videos MARFER. El Faro y
la Dirección General de Prevención Social. Contó con el aporte de Videos MARFER. El Faro y

Veraneando en la 20

María Juliana Del Bao

En la Escuela N° 20 de Villa Martelli funcionó, como en tantas otras de la provincia de Buenos Aires, la «Escuela de verano».

La Dirección General de Prevención Social brindó algunos de sus talleristas para poder llevar a cabo la propuesta. Los chicos tuvieron la oportunidad de participar de talleres de cine, teatro, plástica, juegos recreativos y deportes. Con esta idea fuimos creando, jornada tras jornada, un vínculo de confianza. Sabíamos que sin ella el camino nos sería más difícil, que si había tensión no habría juego.

Más allá del hecho de que ochenta chicos de entre seis y catorce años pudieron acceder a un

buen desayuno y almuerzo, nuestras energías como talleristas estuvieron dirigidas principalmente a que se sintieran contenidos. ¿Cómo?

Mediante el juego. El juego que no

se enseña sino el que se aprende, se comparte y se vive. Las rondas, saltos, corridas, gritos y risas eran el resultado de cada jornada.

Las rondas, saltos, corridas, gritos y risas eran el resultado de cada jornada

Queríamos que los chicos pudieran expresarse con total libertad creando entre todos fuertes y perdurables lazos de confianza y

entre todos fuertes y perdurables lazos de confianza y respeto. Así es que día a día

respeto. Así es que día a día fueron viendo que «los profes» no participábamos en forma pasiva y explicativa -como quizás esperaban y como quizás ocurre a lo largo del año- sino, en cambio, se encontraron

con talleristas que se involucraron y participaron vivencialmente en el proceso de aprendizaje. Esta forma de relacionarnos en las áreas de arte y juegos produjo momentos mágicos en los que los chicos más perceptivos, críticos y creativos fueron los verdaderos «animadores»

de las jornadas

soñamos tantas veces. Los niños que todos queremos para nuestra sociedad: niños que jueguen, niños

capaces de crear y de creer, niños

que griten y rían corresponde.

Fue como lo

como

María Juliana Del Bao coordina el Taller de Juegos Recreativos, el Taller de Tejidos y el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El
el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El

La murga es música y la música es salud

Jorge Cicconi

T ocar música nos permite

expresar emociones, bienestar, goce y felicidad; además aumenta la autoestima y deja el registro de que es posible ganar (y por eso vale la pena intentar). También nos permite compartir emociones y es una actividad solidaria con la que se puede combatir la soledad. Todos estos conceptos, investigados por profesionales de la salud, resultan sumamente valederos para afirmar que tocar música es una actividad saludable.

En este sentido, la Lic. Gabriela Castiglia de la Dirección de Atención Primaria de Salud fue uno de los motores que propulsó la creación de un taller de murga dentro del barrio «El Ceibo». El fin del taller fue promover un espacio para los chicos y adolescentes del lugar (además de la gente que no vive en el barrio) ya que ellos mismos habían comentado el deseo de realizar esa actividad. Ése fue entonces el gran desafío: justificar la creación de un taller de murga que tuviera los fundamentos necesarios para ser incluido en el área de Atención Primaria de Salud y que además pudiera articularse con la Dirección General de Prevención Social (la cual me había convocado para coordinar dicho taller).

Así fue como comenzaron las clases en Mayo del 2004, con apenas dos instrumentos prestados y mucho entusiasmo de los alumnos. Nos ubicamos en el comedor situado dentro del barrio y organizamos dos horarios: uno para los más chicos y

otro para mayores de diez años. En tan sólo cuatro meses fuimos invitados a tocar con la murga en unas jornadas organizadas por el

mismo barrio. Ése fue el debut de la Murga El Ceibo: a pleno sol, junto al río, con muchos presentes que danzaron al compás de los ritmos murgueros. La gente no los dejaba ir

y tampoco los chicos se querían ir.

Luego de la presentación, siguieron

bailando en el interior del barrio; los vecinos se asomaban, otros bailaban

y los más chicos saltaban en un gran marco de diversión celebrando el primer éxito de los chicos.

Alrededor de noviembre se realizó una segunda muestra. Pero ese día, fue imposible para mí poder estar en la presentación. Se produjo así un importante desafío entre ellos:

tenían que organizarse, respetar a los que dirigirían la murga, y salir a demostrar que estaban preparados para hacerlo. Ese fue otro escalón ascendente para los chicos: a partir de ese momento, no sólo empezaron a creer en ellos mismos, sino también lo hicieron los habitantes del barrio en general.

DiciembreDiciembreDiciembreDiciembreDiciembre 1818181818 deldeldeldeldel 2004:2004:2004:2004:2004:

pruebapruebapruebapruebaprueba dedededede fuegofuegofuegofuegofuego

En la Casa de Cultura del Paseo de la Costa se realizó el Encuentro Anual de Equipos de Salud de la Dirección de Atención Primaria en Presentación de Trabajos No Asistenciales. La murga del barrio «El Ceibo» fue invitada para el cierre del encuentro. Era la primera vez

del barrio «El Ceibo» fue invitada para el cierre del encuentro. Era la primera vez El
del barrio «El Ceibo» fue invitada para el cierre del encuentro. Era la primera vez El
del barrio «El Ceibo» fue invitada para el cierre del encuentro. Era la primera vez El

que los chicos, tocaban fuera del barrio.

Tras ansiedad, nervios, dudas, risas y «cargadas» entre ellos mismos, entraron al recinto con banderas: «Caracol» (uno de los integrantes) haciendo malabares con una gran bandera con mástil; más atrás, los bailarines (niños y adolescentes) y cerrando, los instrumentistas, a todo ritmo. El lugar no era muy grande y estaba lleno de personas, que de pronto se abrieron dejando en un círculo central, a la Murga El Ceibo. Todo el mundo bailaba, nadie podía dejar de moverse: profesionales de la salud, autoridades, público en general.

¿Qué desafío, no? Y lo lograron. Las miradas a los chicos del barrio ya eran otras, por haber hecho posible esa fiesta. Pero aquí no terminó todo porque a la noche se realizaba el cierre de los Talleres 2004 de la Casa de la Juventud, ParticipArte, en la Escuela Paula de Albarracín. Alrededor de las 20, llegó el momento y ante gran cantidad de público, hizo su entrada, una vez más, la Murga El Ceibo. Pero esta vez, parecía que se había duplicado el número de integrantes, porque era tal la fuerza con que

sonaban esos instrumentos, que contagiaron a los presentes, quienes comenzaron a moverse al compás de los tambores. Fue una gran fiesta con muchas emociones. Una vez más, los chicos del barrio habían demostrado que lo podían hacer, que ya se comenzaba a hablar de ellos y que la murga había sido el «motor» de todo eso.

Los chicos del barrio habían demostrado que lo podían hacer, que ya se comenzaba a hablar de ellos y que la murga había sido el «motor» de todo eso

Hasta el día de hoy, se sigue hablando de ellos. Lo realizado por los chicos fue impresionante y en muy poco tiempo de trabajo. No puedo dejar de mencionar su capacidad por querer hacer las cosas bien y los valores aportados por cada uno desde el barrio.

bien y los valores aportados por cada uno desde el barrio. Todavía se puede lograr mucho

Todavía se puede lograr mucho más, esto fue sólo el comienzo. Considero que para poder lograr estos objetivos es muy importante el trabajo en equipo, y esta vez el equipo está funcionando gracias a que hay voluntad de todos por hacerlo funcionar. Por eso creo en este proyecto: salud, música y murga no están cada uno por su lado.

Jorge Cicconi es el coordinador general de los Talleres para Jóvenes de la Dirección General de la Prevención Social de la MVL y coordina el Taller de Percusión.

General de la Prevención Social de la MVL y coordina el Taller de Percusión. El Faro
General de la Prevención Social de la MVL y coordina el Taller de Percusión. El Faro

Construcción de redes sociales a partir de un taller de tejidos y artesanías

Gabriela Ramacciotti

H ace más de siete años que parte del equipo profesional se desempeña en el barrio de Villa Martelli a través de tareas de apoyo específicas (atención psicoterapéutica a pacientes y familiares con problemática de consumo de drogas) y también tareas de índole preventiva desde las distintas instituciones barriales que así lo requieren. Surge en este contexto, por pedido de la Escuela 20, nuestra participación en la colonia de vacaciones organizada en el último verano. Basados en un programa tendiente a la construcción de redes sociales, se nos ocurrió vincular a un grupo de mujeres mayores de cuarenta años que concurren a un grupo de asistencia psicoterapéutica, con niños de seis a catorce años que asisten a la mencionada escuela. El objetivo general de este proyecto fue implementar metodologías a través de prácticas comunitarias que mejoraran las condiciones de existencia individual y social en el marco de la prevención primaria e inespecífica. Nuestra aspiración era que, a partir de la división de los sectores sociales afectados, pudieran surgir las problemáticas puntuales que permitieran desarrollar las transformaciones necesarias y así solucionarlas. La actividad concreta fue la realización de talleres de diversas artesanías con objetivos determinados en torno a la concreción del área (aprendizaje de técnicas de tejido, confección de

artesanías y producto terminado). Con la organización y coordinación de dos profesionales de nuestra institución, las mujeres del mencionado grupo (en su mayoría madres de adolescentes) y miembros de la comunidad enseñaron a los niños las diversas técnicas artesanales. Pretendimos construir, considerando que los niños participantes del taller pertenecen a un sector poblacional en condiciones

Las mujeres del grupo y miembros de la comunidad enseñaron a los niños las diversas técnicas artesanales

de extrema vulnerabilidad social (barrio «Las Flores»), redes sociales que permitieran sostener sistemas de apoyo interpersonales. En este sentido, nuestras metas iniciales fueron conformar un grupo de trabajo de doce a quince personas (incluidos dos responsables de tarea surgidos de la misma comunidad). Se esperaba que el 60 % de los asistentes lograra finalizar un producto y mejorara la comunicación entre ellos. Nuestras expectativas fueron ampliamente colmadas: el número de niños interesados en participar del proyecto se triplicó y se logró que trabajaran mancomunadamente niños de siete a doce años con las responsables de tarea (en este caso

cuatro mujeres del grupo antes mencionado). Casi la totalidad de los niños asistieron a los cinco encuentros programados y se llevaron su producto terminado. Cuando analizamos lo surgido en los encuentros, nos dimos cuenta de lo enriquecedor que suele ser un cambio de posición en nuestra tarea y en los roles sociales de las personas que intervienen. A partir de nuestra experiencia pudimos comprobar dos cosas: por un lado, se pueden generar vínculos afectivos y solidarios (vínculos que fortalecen la posibilidad de proyectar y generar cambios individuales y sociales) cuando a los niños se les brinda un espacio de creación y activa participación; por otro, los pacientes no vienen sólo a aprender sino también a «enseñar». El taller posibilitó además una mayor apertura al diálogo, pero por sobre todas las cosas ayudó a que estas madres empezaran a pensar en proyectos posteriores como el de reproducir el modelo de trabajo para ingresar al mercado laboral o a utilizar el tiempo ocioso en actividades más productivas para sí. Muchos de los niños participantes se alegraron por haber realizado ellos mismos un objeto para su uso personal y en otros casos para regalar a los suyos. Les preguntaban a las madres: «¿cuándo es la próxima seño

Gabriela Ramacciotti se especializa en la problemática de pacientes con adic- ciones.

Ramacciotti se especializa en la problemática de pacientes con adic- ciones. El Faro y Número 2
Ramacciotti se especializa en la problemática de pacientes con adic- ciones. El Faro y Número 2

En el barrio «Las Flores» pasan cosas

María Juliana Del Bao

H ace ya un largo tiempo que

en el barrio «Las Flores» de Villa Martelli funciona el «Taller de juegos recreativos del Club Libertad». Se trata de un espacio donde chicos de entre tres y doce años tienen su lugar en el programa de prevención de la violencia y de las adicciones que instrumenta la Dirección General de Prevención Social. Al comienzo, el desafío era sin dudas generar una dinámica capaz de contener a todos pero encuentro tras encuentro fueron naciendo las distintas áreas y espacios del taller: el espacio de deporte, espacio de juego, área de arte y taller de tejido. En estos espacios tratamos de trabajar de la manera más personalizada posible. Hay quienes necesitan adquirir técnicas más precisas para perfeccionarse y entonces son derivados a los distintos talleres que ofrece la Dirección (teatro, hip-hop, canto, etc.), lo cual, además de darle sentido a nuestra propuesta, nos produce una enorme satisfacción. Porque sabemos que para cada chico del barrio hay un espacio donde sus valores son reconocidos, donde puede intercambiar conocimiento con los que llamamos «sociedad no marginal» y donde tiene voz y voto. Por otra parte, uno de los efectos más alentadores de nuestro programa fue cuando comenzamos a ver cómo los padres se acercaban al taller y participaban en forma activa; al punto tal que el año pasado iniciamos, especialmente destinado para ellos, un nuevo taller

llamado «Encuentros a puro tejido». Este taller se realiza en el viejo jardín de infantes «Las hormiguitas», donde tan amablemente Mirta, su directora, nos abre sus puertas los viernes a las 16. Allí, un grupo de madres y adolescentes aprenden y perfeccionan el arte del tejido, pero lo más importante, tal vez, sea que todos los viernes no sólo nos juntamos para tejer sino para conversar sobre las problemáticas del barrio, de las mujeres en el barrio y otros temas. Nos gratifica que en

Sabemos que para cada chico del barrio hay un espacio donde sus valores son reconocidos

muchos casos las soluciones a los problemas provengan del aporte de las integrantes del taller. De esa nueva relación con los adultos del barrio, nacieron este año nuevos espacios: el «Taller de Apoyo Escolar» y «Jugando con la lectura». Ahí mismo, en el jardín «Las hormiguitas», donde además funciona una pequeña biblioteca escolar con libros que juntaron y refaccionaron en muchos casos los padres de los chicos. Los martes desde las dos de la tarde hacemos la tarea, practicamos cuentas y tomamos un rico mate cocido, para darle paso luego a la lectura. Después de tanto tiempo de trabajo es maravilloso notar cómo ahora jóvenes de 15 o 16 años, ex

integrantes del taller de juegos recreativos, vienen todavía a saludarnos, a conversar y a colaborar. Pero como el que quiere

hacer no tiene que quedarse con las

ganas

proyecto: «El mural del Club Libertad». Este año queremos realizar un mural en el club, un mural hecho por los ex integrantes del taller junto con los padres, madres y vecinos, un mural que nos permita darle color y calor a esa esquina del barrio… de nuestro

barrio… del barrio «Las Flores».

aquí va nuestro nuevo

María Juliana Del Bao coordina el Taller de Juegos Recreativos, el Taller de Tejido y el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El
el Taller de Apoyo Escolar de la Dirección General de Prevención Social de la MVL. El

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Como ya comentamos en el primer número de EL FARO, uno de los objetivos que nos proponíamos para el 2005 era la descentralización de los recursos que administra la Dirección General de Prevención Social. Es por ello que resolvimos llevar los talleres para jóvenes a distintos barrios del partido; porque, sin duda, una buena forma de que los jóvenes se acerquen a nosotros es acercándonos nosotros a ellos. Para comunicarse con nosotros e informarse sobre el cupo y la inscripción, pueden llamarnos al: 4513- 6416, 4513-6429, 4796-3130 ó 4796-5200; o bien acercarse a nuestra nueva dirección en Domingo F. Sarmiento 1898 (Florida). También por correo electrónico: casajuventudmvl@yahoo.com.ar Todos los talleres son gratuitos.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede ApoyoApoyoApoyoApoyoApoyo EscolarEscolarEscolar:EscolarEscolar coordina Juliana Del Bao. Barrio Sívori Centro de Participación. Martes de 10 a 12. Jardín Hormiguitas. Jueves de 14 a 17. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede CantoCantoCanto:CantoCanto coordina Lisa González Koppi. Club Villa Pearson (Laprida 2929. Florida). Lunes de 15 a 17 y de 17 a 19. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede Clown/Clown/Clown/Clown/Clown/ MalabaresMalabaresMalabaresMalabaresMalabares: coordina Martín Ezequiel Álvarez. Club VILO (B. Cruz y Roca). Jueves de 15 a 20. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede CocinaCocinaCocina:CocinaCocina coordina Mónica Amoroso. Dirección de General de Prevención Social (D.F. Sarmiento 1898 Florida). Miércoles y jueves de 17:30 a

20:30.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede ComputaciónComputaciónComputComputaciónComputaciónación: coordina Andrea Casielles. Dirección General de Prevención Social (D. F. Sarmiento 1898 Florida). Martes a Viernes de 17:00 a 20:30. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede FilosofíaFilosofíaFilosofía:FilosofíaFilosofía coordina Andrés Kischner. Dirección General de Prevención Social (D.F. Sarmiento 1898. Florida). Viernes de 19 a 21. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede GuitarraGuitarraGuitarra:GuitarraGuitarra coordina Ivan Vaccaro. Club Estrella Federal (Ayacucho 745 Florida). Lunes de 18 a 20. Club Sarmiento (Quintana 3326 Olivos). Martes de 16 a

19.

Club de Ajedrez (Laprida 3887 Villa Martelli). Miércoles de 17 a 21. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede Hip-Hip-Hip-Hip-Hip- HopHopHopHopHop: coordina Randy Fernández. ABC Corcubión (Bartolomé Cruz 1871. Olivos). Miércoles de 16:30 a 18. Delegación La Lucila (Anchorena 725. La Lucila). Viernes de 20 a 22. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede InglésInglésInglés:InglésInglés coordina Claudio Passo. Bomberos de Vte. López (Av. Maipú 1669). Lunes y Miércoles de 17a 18:15 y de 18:30 a 20. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede JuegosJuegosJuegosJuegosJuegos TeatralesTeatralesTeatrales:TeatralesTeatrales coordina Juliana Del Bao. Escuela 20 (Balcarce 650. Villa Martelli). Lunes de 15 a

16:30.

TallerTallerTallerTallerTaller LiteraturaLiteraturaLiteratura:LiteraturaLiteratura coordina Javier Otaola. Dirección de Prevención (D.F. Sarmiento 1898. Florida). Viernes de 17 a 19. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede MúsicaMúsicaMúsicaMúsicaMúsica RecreativaRecreativaRecreativRecreativaRecreativaa: coordinan David Ávila y Jorge Cicconi.

Escuela 20 (Balcarce 650 Villa Martelli). Martes de 14 a

16.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede PercusiónPercusiónPercusión:PercusiónPercusión coordina Jorge Cicconi. ABC Corcubión (Bartolomé Cruz 1871. Olivos). Lunes de 16:30 a 20:30.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede PeriodismoPeriodismoPeriodismoPeriodismoPeriodismo DeportivoDeportivoDeportivoDeportivoDeportivo: coordina Diego Hernández. E.G.B. N° 6 (Agustín Álvarez y Maipú). Lunes de 14 a

18.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede PlásticaPlásticaPlástica:PlásticaPlástica coordina David Ávila. Club Villa Pearson (Laprida 2929 Florida). Martes de 18

a 20:30.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede RadioRadioRadio:RadioRadio coordina Cecilia Zamora. Club Estrella Federal (Ayacucho 745 Florida) Lunes de

18 a 21.

E.G.B N° 6 (Agustín Álvarez y Maipú) Martes de 14 a

18.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede SalsaSalsaSalsa:SalsaSalsa coordina Diego Bueno. Delegación La Lucila (Anchorena 725 La Lucila). Martes de 20 a 22. Club Estrella Federal (Ayacucho 745 Florida). Miércoles de 19 a 22.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede TangoTangoTango:TangoTango coordina Dalia Hoffman. Club Estrella Federal (Ayacucho 745 Florida). Jueves de

19 a 22.

Club Empleados Municipalidad de VL (Roca y B. Cruz- Vicente López). Martes de 19:45 a 22. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede TejidoTejidoTejido:TejidoTejido coordina Juliana Del Bao. Jardín Hormiguitas. Viernes de 16:30 a18:30.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede TeatroTeatroTeatroTeatroTeatro (I)(I)(I)(I)(I): coordina Ignacio Salerno. Club Villa Pearson (Laprida 2929 Florida). Lunes de 17 a

21.

Sociedad de Fomento Florida Sud (Haedo 3885). Lunes de 18 a 21 y Martes de 16 a 18. TallerTallerTallerTallerTaller dedededede TeatroTeatroTeatroTeatroTeatro (II)(II)(II)(II)(II): coordina Sergio Lobo. Club Estrella Federal (Ayacucho 745 Florida). Martes de 18:30 a 22:30. Delegación La Lucila (Anchorena 725 La Lucila). Jueves de 20 a 22 y Viernes de 14 a 16.

TallerTallerTallerTallerTaller dedededede YogaYogaYoga:YogaYoga coordina Susana Bertucci. Centro de Almaceneros (Av. Maipú 2112 Olivos). Martes

y Jueves de 11 a 12:15 y de 14:30 a 15:45.

Los 100 años de Vicente López

Los 100 años de Vicente López Aquí nos encontra- mos en un nuevo número de la

Aquí nos encontra- mos en un nuevo número de la revista EL FARO; esta vez para celebrar los 100 años de nuestro querido Partido de Vicente López. Me pregunto, entonces, cuál es la definición de «Partido» o, mejor, qué es lo que lo constituye. La respuesta me aleja de la definición de un espacio a- signado por las arbitra- riedades políticas y econó- micas de un momento histórico determinado. Porque creo que Vicente López más que una jurisdicción provincial, es una comunidad conformada por seres humanos que aspiran río y beben sol en verano y primavera; admiran veredas dis- frazadas de hojas multicolores en otoño y

patinan sobre la escarcha matinal en los verdes jar- dines de invierno. Entre todos los ha- bitantes hay muchas his-

torias interesantes y entre esas historias hemos de- signado a dos vecinos de Vicente López para con- versar con ellos sobre sus trayectorias. Nos intere- sa reconocer su aporte a

la

cultura de nuestro país

y

aquellas acciones im-

pregnadas en la memo- ria de la gente. Agrade- cemos, por lo tanto, al gran cantante argentino Jairo y al memorable Rubén «El Ancho» Peucelle.

Crisófalo Pereyra Díaz

ENTREVISTA

Rubén «El Ancho» Peucelle

«Queríamos mostrarle a la gente que el mal nunca debe triunfar, que triunfa el bien»

gente que el mal nunca debe triunfar, que triunfa el bien» Importantes generaciones lo recordarán brillando

Importantes generaciones lo recordarán brillando en alguna lucha legendaria de «Titanes en el Ring», aquel mítico programa de televisión comandado por Martín Karadagián. Pero la historia nos remite a 1946, año a partir del cual las playas de las costa de Vicente López lo vieron avanzar entre la gimnasia, el levantamiento de pesas y, por supuesto, el catch: la profesión que lo llevaría a la fama. «El Ancho», apodo que se deduce del tamaño de su espalda, recuerda el nombre del célebre filósofo griego Platón (de grandes omóplatos). Sin ir más lejos, la vida de Peucelle no es sólo deporte; los filósofos Aristóteles, Descartes y la ópera forman parte del repertorio de un ídolo popular que desde joven encontró en Vicente López su lugar en el mundo.

¿A qué se dedica?, ¿dejó los escena- rios?

Me entreno en Platense y todavía hago muestras. El espectáculo se llama «Rubén Peucelle y sus Titanes» para no tener problemas con la hija de Martín Karadagián. O a veces le pongo «Lucha Fuerte, Rubén Peucelle y sus Titanes» y hago una mixtura. Me gusta el espectáculo, la gente, los chicos que me piden fotos.

¿Le parece que ahora los chicos son menos ingenuos que antes?

Creo que no. Yo voy a trabajar a distintos lugares y los chicos son iguales; se quedan con la boca abierta y algunos hasta te tienen miedo. Cuanta más fantasía les das, mejor es. Esto puede ser desde Alicia en el país de las maravillas, Las mil y una noches, hasta nuevas figuras de los

dibujos animados japoneses o americanos, como los Powers Rangers. Nosotros queríamos hacer los «Powers Catchers» con la ropa, los cascos, con todo.

¿Qué otro personaje de «Titanes» le hubiera gustado ser?

Hubiera hecho a alguien con disfraz. En el 82 hice «La Momia Negra». Martín (Karadagián) quería que la hiciera porque me decía que yo tenía más experiencia que los otros. A mí me gustaba porque, como «malo», me divertía mucho.

Adentro de esa pilcha nadie me conocía. ¡Hacía cada desparramo!, los pibes quedaban todos apilados del susto que se daban. Los corría por todos lados, pero después tenía que tener cuidado porque me querían matar.

No me diga que alguna vez tuvo que salir corriendo…

Sí, imaginate que te agarren cien pibes y te volteen: te matan. Es lo mismo que una estampida. Yo le hacía cada cosa, agarraba un balde como si les fuera a tirar agua pero no se la tiraba y después agarraba otro que tenía preparado. Se creían que no tenía agua y entonces se armaba. Les tiraba poquita agua, no les hacía nada porque era verano y se divertían.

¿Cómo es su relación con el público?

Las manifestaciones hacía mí pasan hacia el otro lado. A veces me digo «tanto no fui», pero para ellos parece que sí. Yo no lo puedo entender por donde voy me saludan; pasan en coches por la puerta de mi casa y me gritan: (grita) «Ancho»… «Peucelle».

Un poco me llama la atención y otro poco me llena de orgullo, de vanidad. Pero ¡ojo!, tampoco soy

ni nunca fui un tipo vanidoso.

Más vale fui un poco quedado, tampoco busqué cosas materiales.

Siempre pensé: las cosas mate-

riales, ¿para qué me sirven a mí?,

si

yo tengo un pasar bueno, con

lo

que tengo puedo vivir, puedo

comer, vestirme; ¿por qué tengo que buscar aquello que es un dolor de cabeza? Entonces me digo «quedate como estás Peucelle. Llevaste una vida bárbara, de

paseo, dormiste en lugares buenos, viajaste para acá y para allá…»

¿Cómo

quiere

terminar su

carrera?

allá…» ¿Cómo quiere terminar su carrera? ¿Cómo nacen las caracterizaciones? Hay caras que no ayudan

¿Cómo nacen las caracterizaciones?

Hay caras que no ayudan para «malo», por más que seas gordo, pelado, con barba. «El bueno» tiene que ser o un tipo físicamente desarrollado, o bien un tipo pintón, más atlético por lo general. Buscamos que los que hagan de «malos» sean pesados, grotescos. Lo importante en el catch es que tenés que ser un artista. El catch es un show circense, totalmente cirquero. Arriba del ring, cuando hacés de «malo» tenés que actuar, hacer los gestos, enojarte, poner cara de malo, pegar contra el piso, tirarte abajo del ring y hacerte el loco. Cuanto más loco seas, mejor. En cam- bio, el bueno tiene que ser sumiso y si lo castigan no puede enojarse.

¿Qué elementos distintivos tendría una lucha modelo

2005?

Le buscaría nuevos ingredientes, los que se puedan porque más ya no se puede inventar. Pero sí bus- car personajes actua- les; por ejemplo un

grupo de «malos» que vienen a tomar la tierra. También podrían luchar políticos y, entonces, (se ríe) Bush tendría que ser el patriarca que los dirigiría sentado en una silla y les daría directivas.

Al cabecilla de los «malos» es fácil encontrarlo, pero ¿quién sería el jefe de «los buenos»?

Los tendría que encabezar yo (a- plausos y risas)… lógico. Yo sería

el

padre de todos esos «buenos».

Y

entonces hay que generar un

motivo para la lucha… ellos vienen en busca de tal o cual mineral, o por el agua, algún motivo que justifique la lucha. Pero, básicamente, el argumento sería el mismo: porque lo que siempre quisimos mostrarle a la gente con Martín (Karadagián) es que el mal nunca debe triunfar, que triunfa el bien. Pero vos tenés que hacer triunfar también un poco al malo, pero, ¿cómo tiene que ganar? Con trampa, con cosas truculentas, ayudado por el referí; y todo eso lo arreglamos antes. William Boo era un fenómeno para eso, te hacía las mil y una cosas. ¿Cómo le gustaría que lo recuerden?

Al que le quedó algo de mí, me gustaría que me recuerde como alguien que alegró su juventud. Y bueno… que yo fui un poco esa alegría, como cuando te regalan algo, un triciclo, una bicicleta. (Piensa)… sí, que yo fui eso en la vida de muchos: un triciclo, una bicicleta

Para jugar la última partida, me gustaría hacer catch un año y después colgar todo. Y si alguien me necesita para continuar con esto, le doy una mano, lo ayudo, entreno a los luchadores y si algo tengo que hacer arriba del ring lo hago.

¿De los personajes antiguos a cuáles rescataría?

«La

A «Gengis Kan» sí (piensa)

Momia» ya fue. No serían personajes

ni griegos ni egipcios sino que habría

que pensar en una invasión de

extraterrestres y le damos alguna cosa

de disfraces bastante evolucionada y

también se les puede buscar algunos

poderes.

evolucionada y también se les puede buscar algunos poderes. Entrevista y edición: Andrés Kischner y Javier

Entrevista y edición:

Andrés Kischner y Javier Otaola. Edición y corrección:

Adrián Martínez.

ENTREVISTA

Jairo

«Un éxito real y genuino se logra en el contacto con la gente»

Su casa es el índice de un espacio ocupado por una familia de artistas: cuadros propios y ajenos, una más que interesante biblioteca y compilación de discos conforman el marco de esta nota en su morada de Vicente López. Jairo tiene una mirada misteriosa («como quien arroja un papel de costado»), su hablar pausado y tendido y su discurso lleno de intere- santísimas anécdotas dan al entrevistador ganas de

pasar todo un día de charla. La prolijidad y simetría en el orden de los objetos que ocupan el living de la casa nos muestra a un hombre obsesivo y perfeccionista; su vida, el «microcosmos Jairo», parecía estar ahí ante nuestros ojos: sus cuadros, sus libros, sus discos, su «eterna» Teresa, junto con su hijo aparecían y desaparecían fantasmalmente como modo de marcar los tiempos de la entrevista. El tenue aroma del almuerzo mezclado con el de la madera del parquet que cubre el piso del lugar, nos explica los motivos de por qué Jairo sale poco de su casa. En fin, un marco ideal para disfrutar de una charla con este exitoso artista que ha tenido la experiencia de vivir y ser premiado en España, Francia y Argentina. Un hombre de mundo que recorrió toda Latinoamérica, conoció a Borges y Cortázar y nos representó siempre con lo mejor que tiene: su voz y su guitarra.

Hay un hecho que marca su carrera:

el hecho del traslado permanente. Podríamos trazar una serie de ciu- dades en su peregrinación: Cruz del Eje-Buenos Aires-Madrid-París. Cuéntenos cuáles fueron las circunstancias de los cambios en su búsqueda profesional.

Los traslados han sido una constante

en

mi carrera. Yo empecé a cantar en

un

lugar chiquito, en Cruz del Eje

(mi pueblo natal) y luego me desplacé a la ciudad de Córdoba que para mí representaba una urbe que

no podía controlar de ninguna ma-

nera. Pero Córdoba fue un paso muy

breve, una especie de trampolín para pasar a Buenos Aires. En esa época

yo tenía apenas 13 años y había for-

mado un grupo de rock and roll del cual yo era el integrante más joven; con el grupo ganamos un concurso que premiaba viajar a Buenos Aires

y cantar allí. Nuestra llegada

coincidió con la entrega de premios Martín Fierro y tuvimos la opor- tunidad de cantar en la ceremonia

de entrega de los premios. No nos

de cantar en la ceremonia de entrega de los premios. No nos escuchó nadie, salvo los

escuchó nadie, salvo los directivos del Canal 13 que me contrataron por un año. Así empezó todo. Fue difícil por- que yo era muy chico y desconocía cómo debía manejarme en una ciu- dad como Buenos Aires, sin embargo fue una experiencia enriquecedora. Después viajé a Madrid por una iniciativa de Luis Aguilé (mi primer representante) con la intención de grabar un disco en un estudio. Podría decirse que en España comienza realmente mi carrera profesional.

A los 20 años Sí, y enseguida conocí a Teresa y nos casamos. Fue hace 35 años. Teresa me ayudó a insertarme en Madrid porque yo era, y aún lo soy, una persona muy huraña que me cuesta relacionarme con la gente, hacer nuevas amistades. La ciudad me ayudó porque Madrid es muy abierta; me recordaba a Córdoba por eso la llegada a Madrid me causó menos impresión que la llegada a Buenos Aires que es una ciudad más grande que Madrid.

En esa época ya no eras «Marito González»

No, ya era «Jairo». «Marito González» duró tres años, la gente se acuerda

de «Marito

porque existió «Jairo»,

incluso yo me fui a España porque aquí no encontraba un eco suficiente para seguir cantando. El cambio de nombre marcó una nueva etapa, una ruptura; tenía una necesidad de cortar y de empezar una etapa y lo hice con un entusiasmo que había perdido en

»

Buenos Aires, porque la verdad es que el entusiasmo es un tema fun- damental en nuestra profesión.

¿Y

apareció?

cómo

el

nombre

«Jairo»

Se le ocurrió a un muchacho colombiano que trabajaba con Luis Aguilé. Es un nombre muy popular en Colombia, fíjense la cantidad de jugadores de fútbol que hay con ese

nombre, incluso jugadores de tenis, políticos, narcotraficantes (risas). El origen del nombre es bíblico en realidad: fue el arquisinagogo que fue

a buscar a Jesucristo porque su hija

se había muerto para que la resucite.

Una vez Borges me dijo: «Jairo, Jairo… por el contacto con las deidades era el iluminado y quiere decir fiel; usted debería llamarse el iluminado fiel…». Así fue como con ese nombre grabamos el primer disco

y estuve bastante tiempo sin trabajar, porque Aguilé era muy cuidadoso y no quería que yo saliera a cantar en público hasta que no se consolidara el aspecto discográfico.

¿Qué relación tuvo luego con Borges?

Fue una relación desde lo disco- gráfico. En el ‘75 grabé un disco que se llama «Jairo canta a Borges». Fue un proyecto de la editorial Labor de Argentina que se llama «Borges can- tado» y en el que participaron once compositores más.

¿Borges participó del proyecto?

Sí, y colaboró mucho pese a que no era muy melómano. Él ya había

tenido la experiencia con Astor Piazzolla. En este caso a él le intere- só que le pongamos música a las milongas (que ya tenían una estructura musical) pero en cuanto

a los sonetos era más remiso y había

que convencerlo. Conmigo fue extremadamente amable y me agradeció mucho la iniciativa, siempre muy cálido pese a que era un hombre muy difícil de acceder. Le gustaba mi voz. Me dijo que tenía

una voz muy argentina.

Luego de la etapa en España, viene Francia…

Cuando terminamos las grabaciones en España recibí una propuesta para cantar en Francia. El tema fue que en esa época ya estaba casado y con dos hijos (Iván y Yaco). Teníamos una estructura familiar que nos hacía di- fícil movernos a cualquier lado pero cuando llegó la propuesta de Francia yo la tomé como una cosa breve, sólo para cantar en el Olimpia de París- uno de los lugares más importantes para la música popular francesa- y después volver a España. Pero fui a allí y les gustó mucho. Tal es así que recibí propuestas para hacer discos en Francia, algo totalmente impen- sado para mí.

¿Había muchos exiliados en el París de aquella época ?

Había una inmigración española muy grande desde la época del franquismo. Los latinoamericanos eran pocos y estaban de antes, como

el caso de Cortázar a quien conocí

en el ‘74. El caso de los exiliados podría decirse que fue un caso de exilio colectivo en París; había muchos artistas (escritores, cantores, pintores, actores). Yo conviví con

ellos y aún hoy forman parte de mis mejores relaciones. Siempre apoyé las distintas manifestaciones de los exiliados inclusive cuando me convertí en una figura muy popular en Francia. En ese país descubrí otro mundo desde el punto de vista

profesional, toqué en los teatros más importantes de París como el Olimpia y el Bataclán, entre otros.

Y así pasaron quince o dieciséis años

en Francia

Y

de repente desapareció de Francia,

la

gente se preguntaba: «¿dónde está

Jairo?»

Y aún hoy se lo preguntan. Un grupo

de rap muy conocido del momento tenía una canción cuyo estribillo decía: «¡Pero dónde está Jairo!» (risas).

¿Cómo fue la decisión de volver a Argentina?

Tenía la idea de volver a Argentina desde hacía mucho tiempo. En el ´83 cuando volvió la democracia me pasó lo que le pasó a muchos argentinos en esa época que teníamos mucha esperanza en el sistema democrático

y eso nos daba muchas ganas de

volver. Yo no pude concretarlo hasta diez años después. Hubo gente que

lo concretó en seguida y otra que no

lo concretó nunca.

¿Por qué no volvió en ese momento?

No volvimos en 1983 por la edad de los chicos, por el período escolar que estaban pasando; ya los habíamos cambiado de un país a otro con un idioma completamente diferente y fue una situación bastante compli- cada pero finalmente decidimos venirnos aunque fue una decisión que me costó mucho tomar. La decisión estuvo relacionada con que era muy importante para mí tener éxito en Argentina. Era una cosa que llevaba clavada como una espina porque cuando empecé a cantar aquí, en ese momento era lo mejor que podía hacer, pero no funcionaba. Durante

mis años en el exterior venía a cantar

a la Argentina pero era más un eco

de lo que pasaba afuera que un éxito real y genuino, que se logra en el contacto con la gente. Por eso desde que vine aquí canté por todo el país, por lugares que no sabía que existían.

Cuando un músico graba más de 600 canciones, ¿las vuelve a escuchar?

Muy poco. Ahora se han reeditado todos los discos en CD con lo cual se los puede escuchar en buenas condiciones, pero escucho un disco,

diez segundos una canción y la paso.

Si hay alguna canción que me gusta

me detengo a escucharla entera. Pero escucho muy poco mi música. Lo

peor que me podés hacer es invitarme

a tu casa y poner un disco mío.

A fines del siglo XVIII se plantea la dicotomía en el arte entre ins-

piración (Romanticismo) y método de composición (Ilustración). ¿Cómo es en su caso? Mezcla de las

piración (Romanticismo) y método de composición (Ilustración). ¿Cómo es en su caso?

Mezcla de las dos cosas. Indu- dablemente la inspiración existe, porque a veces yo me propongo hacer una cosa y puedo trabajar horas y horas y siempre me sale algo pero no siempre algo que me deje satisfecho. Entonces lo dejo y pienso «ya va a venir» y efectivamente: trabajo en otras cosas y por ahí a los días, a las semanas agarro las mismas letras y empiezo a cantar y canto la canción como debe ser; eso es la inspiración. Está ligada a tus estados de ánimo, relacionada directamente con tus sentimientos, con tus estados del alma. Por ejemplo, si vos vas a un museo y ves un cuadro que te gusta vas a salir exsultante y con una posibilidad enorme de escribir una canción aunque no tenga nada que ver la canción con el cuadro, pero te predispone porque todos los hechos artísticos están relacionados. En definitiva, creo en la mezcla de inspiración y trabajo puro y duro.

¿Tiene algún horario en especial del día para componer?

No tengo una hora determinada. Cuando estoy componiendo cancio- nes para hacer un disco, tengo la gui-

tarra siempre lista; cuando tengo un esquema de las canciones que me satisface, ahí me voy a un lugar solitario y grabo un demo yo solo y después se lo presento al productor, que en este caso es mi hijo Yaco, y con él discutimos sobre las canciones.

La nuestra es una revista destinada a mucha gente joven que está buscando una vocación. Cuéntenos cómo fue su experiencia en ese sentido porque aunque sabemos que canta desde muy joven nos interesa saber si alguna vez su vocación por la música estuvo en crisis.

Yo tuve muchas vocaciones, no tuve

solamente la vocación de cantante.

Cuando yo empecé a cantar, por ejemplo, quería ser cantante pero quería cantar ranchera mexicana,

después seguí con el grupo de rock and roll, antes había querido ser cura

y participé de unas misiones

evangelizadoras… En fin, creo que la vocación no es algo definido para toda la vida sino algo volátil y relacionado con cada etapa y experiencia personal.

¿Qué consejos le daría a alguien que se inicia en la música?

Lo fundamental es la perseverancia. Quien está en carrera tiene posi- bilidades algún día de ser exitoso;

quien abandona ante la primera desilusión queda afuera. Hay que estar presente, esa es la clave junto con un compromiso con lo que se hace; y esto último es fundamental para sostener la continuidad.

¿Cómo fueron sus recitales en Vicente López?

Siempre fueron exitosos. La gente me recibió muy bien. Lo que siempre me impresionó fue la convocatoria:

muchísima gente se acercó a los recitales en los que participé. Espero ser convocado siempre, me llevo muy bien con el público de aquí, además es el Partido en el que vivo.

¿Por qué elegió el centenario Partido de Vicente López para vivir?

Fue un poco por casualidad. Con Teresa teníamos pensado mudarnos

a la Zona Norte; vimos varias casas

por San Isidro y otras por Vicente López pero ninguna nos convencía. Un día cuando volvíamos de ver casas en San Isidro, tomamos Lisandro de La Torre y vimos el cartel de venta

de esta casa, nos detuvimos, tocamos el timbre y entramos a verla en el momento. Cuando nos fuimos pensamos que era la casa en la que queríamos vivir, no dudamos más y

al

poco tiempo nos mudamos. Hasta

el

día de hoy no me arrepiento, estoy

encantado con la tranquilidad del barrio y la comodidad de mi casa

Entrevista:

Javier Otaola y Dalmacia Francia. Edición:

Javier Otaola y Andrés Kischner.

Dossier

LaLaLaLaLa miradamiradamiradamiradamirada extrañaextrañaextrañaextrañaextraña

Existe una clasificación pro- veniente de la an- tropología que di- ferencia culturas de la vergüenza de culturas de la culpa. En las primeras, lo que importa es el reconocimiento so- cial, la mirada de los otros. En las segundas, por su parte, prevalece la tranquilidad in- terior frente a la mirada del Gran Otro: Dios. Nues-

tra cultura tal vez sea una peculiar mezcla de ambas formas, pues rasgos de ellas coexisten en cada uno de nuestros actos: el reconocimiento exterior y la tranquilidad interior afloran como dos polos que en contadas ocasiones se muestran aislados. En los últimos cien años, con los aportes del existencialismo y del psico- análisis, el tema de la mirada del otro se reveló como un tema profundamente a- rraigado en la cuestión de la identidad personal. El otro nos mira y nos determina. Su mirada no nos es pasiva; en cierta medida, nos constituye. Es en este sentido que el filósofo existencialista francés Sartre sostenía

que el filósofo existencialista francés Sartre sostenía M IRADAS C URIOSAS , A NTONIO P ÉREZ

MIRADAS CURIOSAS, ANTONIO PÉREZ BORNOT.

que «el hombre es lo que hace con lo que los demás hicieron de él». «La mirada ex- traña», el tema esco- gido como eje del dossier que aquí pre- sentamos, es una mirada que difícil- mente sea una mi- rada inmaculada, transparente. Aque- llo que observamos, la capacidad de ob- servación, la influ- encia de otras mira- das sobre nuestras

decisiones, la paranoia frente al «otro» y la mirada retrospectiva como forma de au- tocomprensión, son sólo algunos de los

asuntos que el lector podrá encontrar en este dossier compuesto por atractivos artículos de literatura, música, cine, arte, teatro y análisis social. Resta ratificar -como nos recuerda el notable precepto griego- la importancia de conocerse a uno mismo. Quizás, expe- rimentar la mirada ajena y aquella que se ejerce sobre los demás en esa dialéctica siempre renovada sea una de las tareas más significativa de nuestra búsqueda diaria.

Andrés Kischner

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ARTES

1 ARTES AlbertoAlbertoAlbertoAlbertoAlberto Greco:Greco:Greco:Greco:Greco: « ElElElElEl

AlbertoAlbertoAlbertoAlbertoAlberto Greco:Greco:Greco:Greco:Greco:

«ElElElElEl Vivo-DitoVivo-DitoVivo-DitoVivo-DitoVivo-Dito yyyyy lalalalala ambigüedadambigüedadambigüedadambigüedadambigüedad enenenenen elelelelel arteartearteartearte»

Omar Anteri

E En la década del ‘50 Alberto

Greco y Mario Pucciarelli fueron los

introductores del informalismo en la

Argentina, movimiento que hizo

escuela y fue seguido por numerosos

jóvenes artistas. Greco fue poeta,

dibujante, ilustrador, actor y a lo

largo de toda su breve vida fue un

innovador y experimentador

inquieto. Antes del informalismo

había hecho figuración y no figuración de tipo manchista. Utilizaba abundante materia pictórica donde resolvía empastes con calidades mates que añadían un

decisivo interés táctil a su atrayente

y sugestiva pintura. Finalmente, su

inquietud experimentadora e inda- gadora lo impulsó a experiencias innovadoras ubicables al margen de la pintura como, por ejemplo, la simple exhibición de deshechos, un trozo de tronco abandonado, un trapo de piso y una camisa vieja alquitranada, a la manera, en ciertos aspectos, de Duchamp. Firmaba con su nombre las manchas de humedad alojadas en las letrinas. La obra ya estaba hecha, había que dejarla allí donde se encontraba. Él simple- mente la reconocía hasta llegar a presentaciones clasificables dentro del llamado «arte de actitud»: la producción ante espectadores de efímeros espectáculos como el de dibujar en una pared una silueta siguiendo con la tiza el contorno de

una figura humana o descubrir «gentes» y firmarlas, reconociéndolas donde se encontraban como hacía con las manchas de las letrinas. Con un dedo extendido hacía reconocer

a la sensibilidad que un mendigo o

una ridícula señora eran obra de arte,

haciéndoles alcanzar el beneficio de lo estético. A este tipo de experiencias Greco las llamó «Vivo-Dito»:

«El arte vivo es la aventura de lo real. El artista enseñará a ver no con el cuadro sino con el dedo. Enseñará a ver nuevamente aquello que sucede en la calle. El arte vivo busca el objeto pero al objeto encontrado lo deja en su lugar, no lo transforma, no lo

mejora, no lo lleva a la galería de arte. El arte vivo es contemplación y comunicación directa. Quiere terminar con la premeditación que significan la galería y la muestra. Debemos meternos en contacto directo con los elementos vivos de nuestra realidad. Movimiento, tiempo, gente, conversaciones, olores, rumores, lugares y situaciones…» (Arte vivo, Movimiento Dito. Alberto Greco. 24 de julio de 1962. Hora 11,30). La obra de Alberto Greco nos arranca del estado contemplativo, de la imagen unida a la idea general de

lo bello; idea, por otra parte, suplantada por valores de

choque (novedad, intensidad, extrañeza). Reduce la

actividad estética del artista al acto de elegir un objeto o personaje, o ambos a la vez, al tiempo que nos exige, como espectadores, una búsqueda para poder disfrutar estéticamente de su significación. La ambigüedad se manifiesta ante la presencia «en bruto» de lo señalado, en poder definirlo como una obra de arte o no. Hay una ausencia del discurso clásico, ordenador, capaz de establecer qué es artístico y qué no

lo es.

Es en esta ambigüedad donde debemos

movernos; lo placentero será nuestra actividad reflexiva

y no el objeto en sí. Seremos nosotros, como

espectadores, quienes organizaremos nuestro propio horizonte estético, en oposición al conformismo adormecedor de la imaginación que puede implicar la mera contemplación. La experiencia estética resulta ser, cada vez más, una experiencia investigadora y cada vez menos una experiencia contemplativa. Ante el objeto ambiguo que representan los vivo-ditos, estéticamente indiferentes, cambiamos nuestra postura teórica en

comportamiento estético. En el vivo-dito hay que valorizar el proyecto, la proclama de la supremacía de la idea por encima de la realización de la obra y lo conceptual de la propuesta. Además de la personalidad y el estatuto de un artista ya

V IVO DITO , R OMA 1963 reconocido como tal, llegamos a la conclusión de

VIVO DITO, ROMA 1963

reconocido como tal, llegamos a la conclusión de que

el vivo-dito debe ser recibido como obra de arte.

CASI UNA BIOGRAFÍA

La vida de Alberto Greco fue un eterno vivo-dito. En una ocasión, no habiendo sido invitado a una exposición en el Museo de Artes Decorativas de Paris, participó presentándose como «hombre sándwich» con un cartel en el que se leía: «Alberto Greco, obra de arte fuera de catálogo». Al mismo tiempo distribuyó una tarjeta personal con el texto «Alberto Greco. Objet D’Art». En Italia, próximo a la zona vaticana, Greco realizó

una irónica acción titulada «Cristo ‘63», en colaboración con Carmelo Bene y Giuseppe Lenti, donde parodiaba

la historia de Cristo, y por la cual fue expulsado de

Italia. Esta obra nunca tuvo un texto definitivo, así lo

explicita Greco afirmando: «Cristo termina la obra diciendo a sus discípulos borrachos: tenemos que escribir el texto». Con este vivo-dito buscaba la participación del público, como ocurría con el dadaísmo y el happening. En España escribió una novela llamada El Amasijo o Besos Brujos. Así como sus escritos parecen dibujos, sus dibujos parecen escritos. En Buenos Aires hizo un vivo-dito en la galería Bonino: lucía sombrero de plumas

y traje de diplomático. Intervino Antonio Gades.

Dibujaba el contorno de la gente en grandes telas, pero como la enorme cantidad de personas en la galería lo

frustró, continuó con su vivo-dito en la plaza San Martín. Luego viajó a Nueva York donde trabajó con los más destacados artistas del Pop Art. Pese a tener un campo de acción muy favorable decide volver a España. «La vida y la ilusión son como el burro y la zanahoria», esta frase utilizada por él, lo pinta de cuerpo entero. Cada vez que se proponía algo no paraba hasta alcanzarlo, pero una vez que lo hacía perdía interés y ya estaba buscando otra cosa. Al poco tiempo de estar en España, luego de ingerir barbitúricos, en su mano izquierda escribe «fin»

y, tomando un tintero, sobre la etiqueta del frasco escribe

y, tomando un tintero, sobre la etiqueta del frasco escribe lo que va sintiendo mientras la

lo que va sintiendo mientras la muerte se le aproxima. Siempre había hablado del suicidio, era una obsesión. Hasta hablaba de un happening que consistía en su suicidio…

1 Omar Anteri es profesor de Bellas Artes. Ha participado de distintas exposiciones con sus pinturas y dibujos. Actualmente dicta clases de dibujo y pintura en su taller de artes plásticas en Colegiales. Para comunicarse con el autor: revistapositivo@hotmail.com

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LITERATURA

SobreSobreSobreSobreSobre FaustoFaustoFaustoFaustoFausto ooooo lalalalala condicióncondicióncondicióncondicióncondición deldeldeldeldel hombrehombrehombrehombrehombre modernomodernomodernomodernomoderno

Javier Otaola

«Amo a quien desea lo

»

J. W. Goethe.

imposible

H Hoy es común leer en todos

los suplementos «culturales» de

cualquier diario argentino las

novedades literarias del momento y

una pequeña reseña en donde se

reflexiona sobre esas obras «nuevas».

El lector inteligente, sin embargo,

sabe que lo nuevo no siempre es lo

bueno, noción que los editores de

aquellos suplementos no tienen en

cuenta y que el afán propagandístico del lucro por la novedad en términos de mercancía no permite. Sacar el polvo a los clásicos y hablar un poco de ellos, inde- pendientemente de que se cumpla un aniversario –avivada del sagaz oportunismo de los empresarios editoriales y otros administradores de la industria cultural– es un acto necesario de todo amante de la lectura. Como ésta es una revista dedicada, entre otras cosas, a la reflexión atemporal de obras de arte, nos permitiremos reflexionar sobre Fausto de Johann Wolfgang von Goethe, que sin dudas es un clásico de la literatura universal. Según Puschkin Fausto es una Ilíada de la vida moderna. Esta afirmación nos lleva a pensar en una obra de magnitud similar a la que tuvo el texto homérico en la antigüedad. Y es verdad, la reflexión sobre todos los problemas del hombre moderno se refleja en este monumento literario que Goethe tardó sesenta años en componer. Como ocurría con La Ilíada y La Odisea que especulaban sobre todas las cuestiones del mundo antiguo

(aún hoy cuestiones universales), los temas del Fausto expresan la problemática que recorre al hombre moderno

desde la salida de la Edad Media hasta la actualidad: la insatisfacción permanente o, mejor, el deseo que se cumple pero el descontento que continúa. En el Fausto el problema de la existencia del ser

ya no se pone bajo la lupa como ocurre en algunas

tragedias de Shakespeare un siglo antes, sino el conflicto

paradójico y melancólico (¡qué tintura moderna la melancolía!) por lo que se pierde cuando se obtiene algo.

A su modo Oscar Wilde lo supo expresar un siglo

después con lo que llamó la «doble tragedia» del hombre:

no obtener lo que quiere y, peor aún, obtenerlo. Inmerso en este conflicto, Fausto es un personaje que recorre todas las épocas de la humanidad y coloca bajo

su mirada moderna los problemas particulares de cada

tiempo. Es una mirada hacia la cultura occidental desde

el presente moderno, la primera revisión de lo que le pasó al hombre hacia atrás; una mirada retrospectiva para comprender el presente. Fausto es una obra inspirada en un mito medieval:

el hombre que pacta con el diablo. El origen de este

mito se remonta a la historia de San Cipriano, padre de la Iglesia, quien en su juventud no dudó en vender su alma a Satanás para poder seducir a la hermosa doncella Justina. La fábula del hombre que pacta con el mal para

satisfacer sus deseos llega hasta el Renacimiento aunque

allí cambian los motivos del pacto: ya no será la búsqueda

del amor imposible, sino el deseo de descifrar los misterios y secretos del cosmos. Así es como llegamos a Johannes Georg Faust, un erudito del Siglo XVI que existió realmente y de quien se decía que, en su desenfrenada búsqueda del conocimiento absoluto, había pactado con el demonio la entrega de su alma a cambio de la revelación de todos los misterios del universo. Es éste el personaje que inspira Goethe para escribir una obra teatral en dos partes cuyos primeros manuscritos se remontan a 1772 y el estreno a 1832. La obra nos muestra la historia de Fausto, un viejo muy sabio que permanece todo el día encerrado

en su gabinete universitario, y ofrece a Mefistófeles -el

diablo- la entrega de su alma a cambio de obtener el conocimiento absoluto del hombre y la naturaleza universal. Desde ese momento viaja a través de distintos tiempos y lugares y dialoga con muchos de los personajes

F AUST I M EFISTOFELES (1938) K U P F E R S T I

FAUST I MEFISTOFELES (1938) KUPFERSTICH VON SCHWERDGEBURTH

humanidad. He aquí la maestría de Goethe: el cruce entre la Edad Antigua, el cristianismo medieval y la modernidad del siglo XVIII. La primera parte de la obra es la más conocida y representada por ser la más sencilla; en ella se encarna la historia del amor entre Fausto y Margarita, el desengaño y la condena. Aquí Fausto en su búsqueda de la perfección femenina encuentra a Margarita transfigurada por el propio Mefistófeles en la mujer más perfecta del universo. En ese encuentro los sucesos llegan al final trágico que anuncia la mirada escéptica sobre las posibilidades del amor y las relaciones entre los amantes. No es que el amor no exista sino que siempre se transforma en un deseo negado permanentemente. En el instante que se alcanza el objeto deseado ya se desea otra cosa. ¿No es ésta acaso la parábola del hombre moderno, constantemente insatisfecho? El Fausto II es una obra difícil, casi para minorías selectas, y de representación aún más complicada por los problemas de escenificación que supone. Sin embargo resiste la lectura del lector interesado y paciente en la búsqueda de referencias míticas de la Antigüedad y del mundo medieval de los países del norte de Europa. Básicamente es el choque de dos mundos: el medieval cristiano con el de Grecia y Roma antiguas. Todo gira en torno al intento de Fausto por salir de su insatisfacción permanente. Con este motivo siempre presente, aparecen temas universales de todos los tiempos

presente, aparecen temas universales de todos los tiempos G OETHE (1826) K REIDEZEICHNUNG VON J ULIUS

GOETHE (1826)

KREIDEZEICHNUNG VON JULIUS LUDWIG SEBBERS

de la humanidad: la búsqueda amorosa (representada por el amor de Fausto hacia Helena, el personaje clásico de los textos homéricos), la guerra entre las distintas civilizaciones, el ímpetu desenfrenado del hombre en su búsqueda de mayor poder y dinero, las miserias y grandezas del hombre, sus cobardías y valentías. Todos estos temas se recorren desde una perspectiva que caracteriza a gran parte del pensamiento moderno. El hombre cumple sus metas desde la insatisfacción que no desaparece; no casualmente en el final de la obra el diálogo de Fausto en su lecho de muerte es con las figuras que llevan en sí el signo de la negación: La Escasez, La Culpa, La Preocupación y La Necesidad. La obra de Goethe, la trágica historia del doctor Fausto escrita en sesenta años y dos partes de cinco actos cada una, es la obra del hombre que sólo ha podido

atravesar la historia desde la negación de lo posible; esto es aterrador y triste por un lado pero, por otro, es alentador: el hombre siempre busca superarse. Aunque no sepamos quiénes somos, sabemos lo que queremos. «Defínete solamente a ti mismo. Eso será ya un

dirá la Esfinge a Fausto en la segunda parte

enigma

de la obra. He aquí toda una definición de la búsqueda del hombre desde tiempos remotos hasta nuestros días

y para siempre.

»-

1 Javier Otaola coordina el Taller Literario de la Dirección General de Prevención Social de la MVL.

1

MÚSICA

1 MÚSICA LasLasLasLasLas segundassegundassegundassegundassegundas partespartespartespartespartes buenas buenas

LasLasLasLasLas segundassegundassegundassegundassegundas partespartespartespartespartes

buenas

buenas

nuncanuncanuncanuncanunca fueronfueronfueronfueronfueron buenas

buenas

buenas

Rafael Gorgori

S Según cuenta la historia

oficial, el pequeño Julián hizo un

dibujo de su amiga Lucy y se lo

regalo a papá John. Pero a diferencia

de lo que en cualquier otra familia

hubiera sido un momento más en

afectuosa relación entre un padre

su hijo, en casa de los Lennon el

presente se transformó en la principal

fuente de inspiración –la otra habría

la

y

sido el consumo de ácido lisérgico

(LSD) que por aquellos momentos imperaba en la banda- de Lucy in the sky with diamonds, tal vez, una de

las mejores canciones de Los Beatles. Casi 20 años después, el chico al que «tío» Paul le había dedicado Hey Jude (cuando lo encontró deprimido por el divorcio de sus padres) comenzó una carrera solista que incluyó cinco discos, entre 1984

y 1998. Éstos pasaron prácticamente

inadvertidos por la mayoría del público. Su hermanastro, Sean Ono Lennon, para quien John compuso Beautiful boy en su etapa solista, no le fue mejor en la parte comercial. Sacó dos compactos propios y varios más como parte de Cibo Matto, la banda de música electrónica que lidera junto a Yuka Honda, con la que consiguió mejor recepción periodística que en las bateas de las disquerías. Crecer siendo parte de grandes momentos de la historia de la música popular no siempre es suficiente pa- ra recibirse de artista consagrado. Al contrario, aunque algunos han tenido su momento de gloria más o menos efímero, son pocos los que lograron salir inmunes del golpe de efecto inicial que genera un «apellido famoso» y muchos más los que sucumbieron a mitad de camino.

Porque, más allá del valor artístico, del cual no nos ocupamos aquí, la historia de los hermanastros Lennon es un caso ejemplar de que ser el hijo de un músico famoso y querer seguir la misma profesión que papá, muchas veces tira por la borda cualquier chance de éxito en términos comerciales. Ejemplos sobran: los mencionados Lennon; Ziggy, Julian y Damian Marley; Jacob Dylan; Nancy Sinatra; Zack Starkey (hijo de Ringo Starr); Moon Zappa; Jason y Deborah Bonham y hasta los «inclasificables» Enrique y Julio Jr. Iglesias. Ninguno pudo superar el peso específico de su apellido y a la hora de las presentaciones aún siguen siendo considerados como «el hijo de…». En nuestras pampas también hay varios casos en los distintos estilos musicales. Desde Luciano Napolitano (hijo del recientemente fallecido Pappo y guitarrista de Lovorne) o Miguel García (único heredero de Charly y hasta hace poco tecladista de A tirador láser), pasando por los solistas Gato Azul Abuelo (hijo de

láser ), pasando por los solistas Gato Azul Abuelo (hijo de J OHN L ENNON .

JOHN LENNON.

J OHN Y S EAN L ENNON CON Y OKO O NO . Miguel), Emanuel

JOHN Y SEAN LENNON CON YOKO ONO.

Miguel), Emanuel Ortega y Antonio Birabent (Moris Jr.), hasta Dante Spinetta. Diego Torres, la probable excepción a la regla, es quien más cerca está de dejar mejor parado a su apellido en términos comerciales. Comparaciones permanentes, por un lado; apoyo inicial de la prensa y las discográficas, por el otro. ¿Bendición o maleficio? Las puertas que se abren fácilmente en el inicio de las carreras después se convierten en una pesada carga difícil de resistir. Es que a diferencia de los músicos que forman parte de la primera generación de artistas famosos de cada familia, quienes en su mayoría comenzaron a escuchar música al lado de padres ignotos para el gran público (como Bono y su papá Bob Hewson, un tenor que le inculcó el amor por la opera como cuenta el cantante de U2 en Sometimes you can´t make it on your own), los hijos de famosos no siempre pudieron aprovechar la oportunidad de tocar en estadios llenos o de grabar con los mejores músicos o técnicos de sonido. Algo de esto vivió Ziggy Marley, quien comenzó su carrera en Los Wailers, la banda que acompañaba a su

su carrera en Los Wailers , la banda que acompañaba a su R INGO S TARR
su carrera en Los Wailers , la banda que acompañaba a su R INGO S TARR

RINGO STARR.

padre, cuando tenía sólo 10 años y después formó The Melody Makers y tocó con ellos durante dos décadas. Siempre a la sombra del gran Bob, sólo consiguió un éxito masivo con la canción Tomorrow people, de finales de los ochenta, hasta que en 2003 como solista editó Dragonfly. Camino similar al que recorrieron sus hermanos Damian (alias Junior Gong) y Julian, quienes grabaron temas de papá en casi todos sus trabajos como solistas. La historia de Zack Starkey, el hijo de Ringo, es para el diván. ¿Dónde puede estar tocando la batería? Después de un paso por The Who, integrado por músicos que tienen casi la misma edad de su padre, el chico participó del nuevo disco de Oasis, la banda más beatle de la última década, y en breve saldrá de gira presentando el último trabajo de los hermanos Gallagher. Por lo visto, en el rock, pertenecer a la gran familia no siempre implica un privilegio.

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TEATRO

1 TEATRO SerSerSerSerSer ObservadoObservadoObservadoObservadoObservado Matías Marmorato D De: Enviado el: Para: Asunto:

SerSerSerSerSer ObservadoObservadoObservadoObservadoObservado

Matías Marmorato

D De:

Enviado el:

Para:

Asunto:

Matías Marmorato Miércoles, 9 de Marzo de 2005 01:42:35 p.m. «Actores» Ser Observado

Me ofrecieron participar del próximo número de la Revista El Faro, escribiendo un artículo

acerca de teatro. Se me ocurrió recopilar la opinión de actores cercanos, o sea de ustedes. El

disparador es «Ser observado». La idea es que escriban libremente unas pocas líneas a partir de

este concepto en apariencia sencillo, incluso ingenuo, pero que puede derivar, creo, en cuestiones

escenciales y de resonancia.

Actuar es ser observado, aunque no se trate enteramente de nosotros sino de nuestros mecanismos expresivos, maniobras o combinaciones. ¿Cómo nos plantamos frente al «ojo» que nos observa? ¿Por qué el ser observado nos resulta estimulante? ¿Tenemos alguna hipótesis del que mira?, ¿cómo imaginamos al espectador? Escríbanme lo que quieran, sólo eviten usar lenguaje técnico. Hablen de ustedes…

De:

Maximiliano Frydman

Enviado el:

Jueves, 10 de Marzo de 2005 08:45:48 p.m.

Para:

matiias@hotmail.com

Asunto:

RE: Ser Observado

Mucho pero mucho más allá de enclaves psicológicos especulares lacanianos, o temores

adlerianos, o de los altibajos narcisísticos freudianos

alguien me observa en un escenario? ¿De qué se trata ese plus interior bajo la mirada del otro? Para mi cumpleaños, aun niño, decidí pintarme con corcho y hacer alguna que otra tontería frente a mis amiguitos e intuí en aquel momento - o tal vez reflexiono ahora, adulto-, que el cometido era obligarlos a que ellos se pintaran. De alguna forma, quería que los espectadores salieran de sus lugares abismales de la platea y se pasaran de este lado. Pero mientras, se debe trabajar, hacerlos excitar o incomodar en esos tronos malditos. Tal vez, ese resorte que se enciende en mí sea tan sólo el intentar romper esa observación a la que me expongo por propia voluntad: ese afán delicioso de invitar a cazarme y luego convencer al lobo de volverse liebre, como yo.

¿qué resorte salta hasta el cielo cuando

De:

Gabriel Yeannoteguy

Enviado el:

Domingo, 13 de Marzo de 2005 10:23:41 p.m.

Para:

matiias@hotmail.com

Asunto:

Imitación y creación

El espectáculo de lo privado está teniendo su gran momento: el reality show, biodramas, el

cine hiperrealista

en las ficciones; cada vez la exigencia tácita para ciertos registros de actuación es la de un ambiguo hiperrealismo. Y ese «ser observado» toma un cariz inhabitual. La tendencia parece llevarnos a una ausencia de espectadores activos que puedan establecer una distancia y construir un sentido, valiéndose de la ficción de «creer» en el mundo ficcional. Esa distancia está

Y en ese sentido, cada vez parece más necesario ajustar el «efecto de realidad»

reformulada porque se está «observando» una vida privada: el reality show, los biodramas, etc. ¿Qué mira esa mirada? ¿Sólo puede vivir la identificación y satisfacerse en la visión de sí que encuentra, o puede también construir sentidos? ¿De dónde viene el rechazo al artificio que

ignora que el hiperrealismo es otra forma de artificio? ¿Qué es lo que hace que toda idea de «actuación» resulte lejana, distanciadora, falsa? ¿Es esta insistencia en el efecto de realidad un escape hacia un sinsentido autorepresivo -esquivo de un posicionamiento político? ¿O por lo menos una huida a no establecer sentidos «fuertes» (en tanto el hiperrealismo pretende copiar

y no construir la vida en escena, por lo que se dejan de lado -supuestamente- los valores y sentidos que en toda ficción se ponen en juego)?

Y los actores, ¿no parecemos estar cada vez más «condenados», dentro de esta tradición

hiperrealista, a no tener un rol creativo, dado que sólo somos observados en relación con una

norma de «verosimilitud» (en arreglo a un incierto criterio de «Realidad»)? ¿No nos estamos volviendo más imitadores de nosotros mismos que intérpretes creadores de nosotros mismos?

De:

Julieta De Simona

Enviado el:

Viernes, 18 de Marzo de 2005 01:15:35 a.m.

Para:

matiias@hotmail.com

Asunto:

Que el fin esté bien lejos

Actuar es poner en acción un complejo mecanismo expresivo, con la clara intención de arribar

a un territorio desconocido: el otro que nos mira.

El hecho de ser observados nos coloca en el lugar insólito de portar expectativas. Se espera de

los actores que podamos destrozar el sentido de lo cotidiano. Actor y espectador no son pares, por eso en el teatro no hay horizontalidad. Se nos pide un sacrificio. Un acto ritual que transforme el presente, que deje un eco arrebatador en la memoria. Actores y espectadores concurrimos al teatro. La mayoría de las veces salimos arrepentidos, escurridizos y con ánimos de olvidar. A la inversa, algo nos conmueve (nos perturba, nos inquieta, nos altera) cuando podemos trazar un camino de a dos. Entonces, de esa unión implacable, actor y espectador avanzan por una trama sin soltarse. El actor da más y el espectador ruega que el fin esté bien lejos.

da más y el espectador ruega que el fin esté bien lejos. T EATRO A POLLO

TEATRO APOLLO EN ROMA, RACCOLTA BERTARELLI.

lejos. T EATRO A POLLO EN R OMA , R ACCOLTA B ERTARELLI . 1 Matías

1 Matías Marmorato se desempeña como actor y escritor en el ámbito teatral y cinematográfico.

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LITERATURA Y SOCIEDAD

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LaLaLaLaLa ciudadciudadciudadciudadciudad enferma:enferma:enferma:enferma:enferma:

lalalalala paranoiaparanoiaparanoiaparanoiaparanoia dedededede lalalalala oligarquíaoligarquíaoligarquíaoligarquíaoligarquía yyyyy lalalalala apuestaapuestaapuestaapuestaapuesta alalalalal suburbiosuburbiosuburbiosuburbiosuburbio enenenenen lalalalala novelísticanovelísticanovelísticanovelísticanovelística dedededede RobertoRobertoRobertoRobertoRoberto ArltArltArltArltArlt

Lucas Panaia

E El matadero de Esteban

Echeverría comenzó a circular en

1871, año en que la terrible peste

de fiebre amarilla asoló Buenos

Aires. No es casual que el llamado

primer cuento de la literatura

argentina, con el «foco» infeccioso

de la Federación situado en el

matadero, encuentre su módico

campo de recepción al tiempo que

surgía la idea del «enemigo invisible»

y se constituía el imperio de la

ciudad higienista. La idea de «barbarie» que se encarnaba en la

«chusma federal» cede frente al mal relacionado con la figura del extranjero, que se dispara en 1872 con la matanza de colonos en Tandil

y se despliega con un batallón de

criminólogos y científicos patéticos que miden el tamaño de las orejas de la nueva «chusma», la «ultrama- rina».

La escalada represiva incluye asesinatos de obreros, la opresiva Ley de Residencia y los grupos parapoliciales en los que participan los jóvenes oligarcas. Una vez exterminado el indio, y cuando el gaucho comienza a ser un fósil que arrastra a los poetas patrios a un éxtasis narcotizador, el inmigrante empieza a ser visto como el portador de todos los desórdenes y patologías sociales. La paranoia de la alta burguesía llega a concebir a la masa de jóvenes italianos como un batallón de «homosexuales activos» que sodomizarían a los inocentes mozuelos porteños de alta alcurnia (ver Jorge Salessi, Médicos, maleantes y maricas). Lo cierto es que la inmigra-

ción en la Argentina constituyó un fenómeno de dimensiones inauditas que, sin duda, fue uno de los más singulares en aquellos años de la historia mundial. ¿Cómo fue vivida esa Buenos Aires vertiginosa por las multitudes trashumantes? Los distintos géneros literarios, inundados de apellidos itálicos y otros nórdicos, algunos impronunciables, se empapan de la realidad social. En la novelística de Roberto Arlt, quien

se considera el primer escritor urbano del Río de la Plata,

la ciudad se constituye como un espacio desgarrador en

el que el hombre se encuentra baldado y atrapado. Ya en El juguete rabioso (1926), la urbe de la Argentina moderna que delimita el desplazamiento de Silvio Astier está atestada de hostilidad y no brinda ningún tipo de inclusión social ni permite la adquisición de bienes, al menos que sea mediante el robo. El rechazo concluye con la expulsión de Astier a Comodoro Rivadavia, en una Patagonia helada que aún se encuentra relacionada con la idea de destierro y castigo. En El amor brujo

(1932), su última novela, Balder observa tras los cristales

a una Buenos Aires fragmentada y recorrida por una

subterránea tensión social: «arriba fabrican acorazados

los que violan el deber. Abajo duermen en cuchitriles

los que cumplen con el deber. El deber de los de abajo es observar el programa que les trazan los de arriba». El Buscador de Oro de Los siete locos (1929), aventurero que ha recorrido las tierras australes en compañía de una mítica prostituta, expone que «las ciudades son los cánceres del mundo. Aniquilan al

». Esa

hombre, lo moldean cobarde, astuto, envidioso

ciudad agobiante estructura la vida puerca de los tenderos groseros de una clase media hipócrita y

pusilánime. Es la conciencia de pertenecer a esa tenebrosa clase, lo que hace a Erdosian adoptar el cinismo e integrar

la comunidad de fracasados para humillar más a los que

ya están humillados (en la operación que Oscar Masotta –en Sexo y traición en Roberto Arlt- ha llamado «anarquismo al revés»). Esta distorsión de la ciudad de las calles oblicuas alcanza a la descripción de los personajes, deformados como en un cuadro expresionista porque sus rostros no terminan de verse del todo, por los juegos entre luces y sombras, animalizados y arropados con metáforas

metálicas que bien pueden dar cuenta de cierto imagi- nario industrial. Las comparacio- nes metálicas con- figuran también una pintura poco

realista del paisaje urbano. La mo- dernización de Buenos Aires, des- de ya nada unifor- me, parece algo

sobredimensio-

nada con los su- puestos contornos de rascacielos y laminas de acero, quizá por la influencia de las películas norteamericanas y sus imágenes de Chicago y Nueva York. Estas distorsiones se complementa con otras dos: la realizada sobre el español con la incorporación de palabras del lunfardo -contraria a las operaciones de los martinfierristas, que intentan preservar el idioma sin supuestas contaminaciones- y otros vocablos de los barrios bajos, apropiándose de las transformaciones en el lenguaje que provoca la descomunal inmigración ultramarina, así como la distorsión discursiva articulada a través de los escamoteos, los manejos ambiguos y el doble juego del ocultamiento y la exhibición de la manipulación mentirosa del Astrólogo que realiza la instancia del relato que es el Comentador, enrareciendo de esta manera la narración de Los siete locos (ver Jorge Rivera, Roberto

Arlt: Los siete locos). El andamiaje urbano oprime y modifica la

subjetividad del humillado Erdosain, ya que los estados de ánimo también se definen catastralmente. «Esta

era la consecuencia

del sufrimiento de los hombres». No obstante, la ciudad

aún permite el merodeo de los desdichados por los

barrios acomodados (a diferencia de la Buenos Aires de

la actualidad, cada vez más atrincherada en las murallas

de sus countries y shoppings) y a Erdosain le resta la ensoñación y la posibilidad de ser espía del lujo y la

felicidad, desear la concreción del batacazo- el salvataje del millonario taciturno o la doncella piadosa- que es la otra opción para quebrar la vida gris, junto con la realización en el mal. Contrariamente al moralismo mojigato que asfixia su relación con Elsa y lejos de los lupanares de la ciudad canalla que frecuenta, Erdosain imagina la pasión amorosa en las mansiones de Barrio Norte como algo sublime: «¡Qué distinto debía ser el amor a la sombra de esos tules que ensombrecen la luz

Dicha ensoñación se

y atemperan los sonidos

relaciona con el placer onírico de la masturbación, que

relaciona con el placer onírico de la masturbación, que »- mi a Erdosain le po- sibilita

»-

mi

a Erdosain le po- sibilita rodearse de los cuerpos de las mujeres más her- mosas, vedados para él por su condición eco- nómica y sus limitaciones. El suburbio perfumado y exu- berante en su ver- dor- «las fantás- ticas construc- ciones del botáni- co azar parecían flotar en una se opone a la «zona de angustia»

del centro tugurizado y aplanador. Temperley aparece estetizado y acogedor, a Erdosain «le parecía estar en el

campo», sostenía que «

atmósfera de oro

tristeza sería la misma (

)

Sin embargo, mejor viviría aquí que allí. Aquí podría tener un laboratorio». Los márgenes de la ciudad -Arlt mismo es un escritor de los bordes del sistema literario argentino del veinte- permiten la experimentación científica, la fabulación de la sociedad secreta y la mentira metafísica, así como también el escapismo de «la subida al árbol». El disciplinamiento social es menos efectivo en las orillas urbanas.

social es menos efectivo en las orillas urbanas. I LUSTRACIÓN SUPERIOR , EL ANTIGUO H OTEL

ILUSTRACIÓN SUPERIOR, EL ANTIGUO HOTEL DE INMIGRANTES DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES. ABAJO, ROBERTO ARLT.

atmósfera de sueño y quietud (

)

!».

L LEGADA DE LOS INMIGRANTES . F OTOGRAFÍA DE PRINCIPIOS DE S IGLO XX. En

LLEGADA DE LOS INMIGRANTES. FOTOGRAFÍA DE PRINCIPIOS DE SIGLO XX.

En el tren, que es el enlace de transporte entre el suburbio y el centro, se concretan las conductas desmesuradas: es necesario para concretar el secuestro de Barsut, permite la seducción de Erdosain a una inocente niña y hasta alberga al suicidio del mismo en Los lanzallamas (1931). El ferrocarril cobija el accionar

del hombre peligroso para la arquitectura social. Sólo desde las ventanas del vagón, Erdosain llega a escrutar la única imagen, casi pictórica, que permite divisar al proletariado urbano, escamoteado de la narración por los delirios de los locoides: «el siniestro espectáculo de Remedios de Escalada, monstruosos talleres de ladrillo

rojo y sus bocazas negras (

cuadrillas de desdichados apaleando grava o transportando durmientes». De esta manera, el trabajo de los obreros está anclado en la extenuación y el hollín, en la fagocitación del hombre en jornadas agotadoras. Y sólo desde el tren, tomando distancia del centro de la urbe que enajena a los individuos, es posible observar y tomar conciencia de las relaciones de trabajo que se entablan en aquella Argentina supuestamente pujante y próspera. Se precisa de cierta distancia para alcanzar - casi en una revelación- la identidad de clase. Queda entonces el suburbio, remanso aún posible, como coartada para enfrentar la desazón hermética de una ciudad impiadosa. No obstante, una vez que estas masas de inmigrantes europeos logren incorporarse exitosamente a la estructura social argentina, estructurando una clase media vigorosa y con posibilidades de ascenso social inéditas en América Latina, sentirán frente a los «cabecitas negras» el mismo sentimiento de invasión y peligro que antaño la oligarquía tenía para con ellos. Una vez incluida, la clase media recibe como herencia la paranoia de los sectores más acomodados.

en las entrevías, se veían

)

los sectores más acomodados. en las entrevías, se veían ) I NMIGRANTES DE PRINCIPIOS DEL S

INMIGRANTES DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.

Lucas Panaia es investigador y becario en el área de literatura y sociedad.

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CINE

1 CINE AllíAllíAllíAllíAllí dondedondedondedondedonde laslaslaslaslas cosascosascosascosascosas sonsonsonsonson

AllíAllíAllíAllíAllí dondedondedondedondedonde laslaslaslaslas cosascosascosascosascosas

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cosas

Alicia Gubitsch

«Una mirada desde una alcantarilla puede ser una visión del mundo; la rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos» Alejandra Pizarnik.

S Si bien en las películas de

Martín Rejtman (Los guantes

mágicos, Silvia Prieto, Rapado, Doli

vuelve a casa), como en las de Pablo

Stool y de Juan Pablo Rabella

(Whisky, 25 Wats) hay una

observación y reelaboración de lo

cotidiano e individual, todas sus

obras escapan al costumbrismo. En

vez de apelar al naturalismo y

homenajear, así, sólo a los poderes técnicos del registro, estos

realizadores han recreado la simpleza

a través de sus ideas e impresiones, y las han puesto en escena de tal forma, que se pueden apreciar las cosas casi tal como son. El único ornamento, paradójicamente, es el

punto de vista que presiona y delinea un círculo que rodea todas las películas, casi como un sonido de diapasón que nunca nos deja dormir

a los interlocutores; y para sostener

ese vínculo, mantienen en sus obras un estado de ánimo exacto entre la angustia y la risa que se detiene provisoriamente cuando termina la película. Las historias que nos cuentan a través de sus argumentos son austeras sin abreviar. Son acotadas porque son profundas en sus cimientos. Los creadores recortan y generan un mundo de personajes, penetran en sus vidas aparentemente irreales, estereotipados. Pero al estereotipar a estos seres no los

juzgan ni se burlan de ellos, al contrario nos hacen ver en exceso la esencia de cada uno. Las palabras de los personajes parecen sostenerse en lo que necesariamente deben decir. Los movimientos de los personajes son concretos y pragmáticos. Hay una marcación actoral fuerte y una estética del distanciamiento que promueve una reflexión muy acertada de la psicología humana. Las ideas estéticas son como acordes que hablan en paralelo al ánimo de los personajes, sobrios, herméticos, aparentemente inexpresivos y agrietados, casi sin motivaciones «clásicas». Donde hay aparentemente redundancia, obsesión, hay en realidad una reflexión profunda acerca de la imagen, el sonido,

el ritmo y la interpretación actoral.

Son películas gruesas, y pesadas, como la risa de la angustia. Son historias narradas en detalles cuidadosamente labrados. Pareciera que no hay libido, ni cambio de instantes, pero tan sólo una estación de radio o un cigarrillo permite pensar que sí la hay. Es como si aprendiéramos a hablar, a escribir, a andar en bici, o saborear un helado desde cero, a apreciar lo que importa. Rejtman, Stooll y Rabella tratan a la imagen y a las palabras semióticamente. Estos artistas despejan de lo cotidiano el abuso de estímulos a los que somos expuestos, se quedan con la matriz y desde allí reelaboran la simpleza de las cosas con inteligencia y sentido del humor. La más difícil tarea para un artista es la de observar,

y el talento de estos directores ha sido justamente su capacidad de observación y su posibilidad de poner en escena el vacío al que todos estamos sometidos sin excepción.

1 Alicia Gubitsch es productora audiovisual y estudia crítica de arte en el IUNA.

Hecho en Vicente López

Les presentamos aquí las producciones de algunos de los chicos y chicas que asisten a los Talleres para Jóvenes de la Dirección General de Prevención de la MVL.

POESÍA

de la Dirección General de Prevención de la MVL. POESÍA PoemaPoemaPoemaPoemaPoema dedededede

PoemaPoemaPoemaPoemaPoema dedededede CamilaCamilaCamilaCamilaCamila ArigósArigósArigósArigósArigós

Esa constante atmósfera que crea, ese burbujeo constante que saladamente lo eleva, con ondas suaves pero con carácter lo demuestra, lo mantiene firme, refresca el aislamiento llevándolo hacia lo más alto, allí donde brilla pleno el sol, que no hay nube que lo tape y su azul se ve opacado. Luz no dejes de brillar, impulsa ese hábitat, que la nostalgia permanece en olas, y ahí se libera, se hunde y al aire vuelve a resucitar, que el sentimiento llega contra gravedad, donde la paz recae en la oscuridad que encierra, sólo una mitad se extrovierte, se anima a sentir y grita emociones. Lo oscuro penetra en el mundo, alejado, cerca del sol más oscuro se torna, el viento no borra posibles manchas; se camufla tras la roca de egoísmo, porque sólo cree salvarse de los miedos, si allí los truenos tiemblan en las sienes, el mar sólo salvará la sensibilidad con la que abraza, no puedes evitar caer tras un monstruo tan alto… Sumérgete, cuando el bien sientas, caerá el fin.

caer tras un monstruo tan alto… Sumérgete, cuando el bien sientas, caerá el fin. El Faro

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OPINIÓN

1 OPINIÓN LaLaLaLaLa Televisión:Televisión:Televisión:Televisión:Televisión: ¿buena¿buena¿buena¿buena¿buena

LaLaLaLaLa Televisión:Televisión:Televisión:Televisión:Televisión: ¿buena¿buena¿buena¿buena¿buena ooooo mala?mala?mala?mala?mala?

Débora Pedreira

L La TV no es ni buena ni mala, es necesaria; es una

compañera más de la familia, a veces es una amiga que

entretiene, informa y educa, pero otras veces nos arremete

e

introduce personajes infames en nuestra casa.

Deberíamos repensar lo que nos ofrece la tele,

deberíamos mirar más allá de esas 20 pulgadas, más allá

de esos espejitos de colores. Pasamos horas frente a la

tele, consumimos lo que «ellos» quieren que

consumamos. Nos dejamos engañar por esas imágenes,

sólo porque la televisión es el único electrodoméstico

que aunque no se lo necesite está prendido por inercia. Hemos llegado a pensar que todo aquello que ocurre dentro de esas 20 pulgadas es la única realidad y que todo lo que no vemos en ella carece de veracidad. Hay personas que se sienten poderosas por cambiar de canal con el control remoto, como si estuvieran cambiando el mundo o tomando decisiones

importantes. En la TV podemos encontrar programas

y personajes interesantes siempre y cuando el sentido

común nos acompañe en el «zapping». Pero la TV tendría

que ser menos una salvación que un complemento accesorio en nuestras vidas. La TV nos quita la imaginación de la radio y su

misterio. También nos priva de la belleza de la literatura, en donde pareciera como si las cosas nos sucedieran a nosotros. En cambio, en la pantalla las cosas les suceden

a los otros. La TV, ese chupete electrónico que calma

ansiedad, se convierte en un tacho de basura con conductores que hablan sin sujeto ni predicado, donde

a nadie se le ocurre una metáfora, porque una imagen

vale más que mil palabras y un segundo de publicidad vale tantos pesos, y por un punto de rating matamos a nuestra madre en vivo y en directo sin el menor complejo. Lo malo de la TV es que en su intención de ser popular y masiva tiende a ser estándar. Alguna vez nos podrían dar una entrevista con un pensador, o contarnos una historia de vida y, así, dejaríamos de pensar tanto en Luciana Salazar o Pamela David. En Francia el programa de mayor audiencia es sobre libros y literatura; acá, en cambio, encabezan los números los gritos y chistes de Tinelli. Dime qué miras y te diré qué sociedad quieres. Hoy lloramos por los inundados y mañana por la muerte de una nena en una picada. A los diez días, los canales ya

de una nena en una picada. A los diez días, los canales ya no tratan el

no tratan el tema que ellos mismos se encargaron de que fuera noticia y que conmoviera a todo ciudadano bien nacido. La TV tira la piedra y esconde la mano. El mensaje publicitario es perverso: a pesar de los pobres y de la crisis, en las publicidades todo el mundo es lindo, feliz y flaco; las familias son siempre perfectas, no hay divorciados y nadie tiene ningún problema para llegar a fin de mes. Así es la TV: un circo romano que crea ídolos de cartón en dos meses; que habla siempre de sexo mostrando «colas»; que necesita llamar la atención, crear escándalos, políticos creíbles, paradigmas de belleza y opinadores. La TV es una máquina de picar carne y nos muestra la miseria humana. La caja a veces parece mágica y nos trasmite emociones, pero otras veces, es como un naufragio en un mar mediocre que nos inunda.

1

CUENTO

1 CUENTO ElElElElEl juegojuegojuegojuegojuego dedededede vivirvivirvivirvivirvivir Andrea Bascialla F Felipe juega en su

ElElElElEl juegojuegojuegojuegojuego dedededede vivirvivirvivirvivirvivir

Andrea Bascialla

F Felipe juega en su computadora a estrategias de

sangre ilusa, a ser aquel comandante que lidera tropas y

aterroriza al enemigo. Alguna otra vez fue un karateka

diestro y letal, otras un hábil conductor en carreras

imposibles. Su mochila descansa, tal como la dejó al

volver de la escuela, contra el marco de la puerta de

entrada. El almuerzo puede esperar. Necesita probar una

estrategia que descubrió en el camino a casa.

El volumen de la radio en la cocina ahoga los

gritos de su madre que lo llama a comer. Parecida a la batalla que Felipe libra en la computadora, la voz de su madre lucha con las voces de la radio sin recurrir al letal control de volumen. El tema en discusión es de gran importancia. Un panel de expertos presenta sus excusas

porque la humanidad ha sobrevivido cuatro años más pese al tan pronosticado fin del mundo del año 2000. Algunos factores otorgaron este período de gracia: el capricho de los astros, un error de cálculo debido a tecnologías sin desarrollar… Pero el mundo gira una vez más extraño a todo fin inminente e ingrato por los años otorgados. Ni el panel de expertos que ahora vocifera por la radio en distintos volúmenes y distintos ambientes ha dejado de planear su vida eterna. El venerado astrólogo planeó durante los años anteriores, y como siempre, sus expediciones a lugares inhóspitos con meses de anticipación en fragante desafío de sus propias predicciones. La inexperta médium se casó y tuvo un hijo en el transcurso de los cuatro años de gracia ajena al mundo que, según sus publicaciones, se terminaría en un minuto cualquiera. Bajo el mismo sol que ilumina la pantalla de Felipe a través de la ventana opuesta pero en la tierra árida de algún lugar desierto, un niño dibuja símbolos en la tierra seca con la ayuda de una rama aún más muerta. Su piel es oscura como una noche estrellada por sus ojos soñolientos. Sus pequeños brazos y piernas son delgados pero su vientre está hinchado de vacío. Descansa sentado contra el tronco de un solitario árbol, protegido por la sombra de las escasas ramas verdes. Al

igual que Felipe, él también imagina héroes y guerreros pero las imágenes las crea su mente. Como un artista surrealista pinta sobre el lienzo austero de la tierra desértica al son de los recuerdos que siempre le relata su abuelo. Solo, cobijado por la sombra del árbol, cierra los ojos para que no se le escapen las imágenes del último cuento que su abuelo le había contado ayer. En pocas horas parte con su familia en busca de promesas sin la compañía del añejo anciano, quien se negó a dejar la tierra de sus ancestros. Poco habían insistido sus hijos y nietos mayores; sabían que el abuelo no sobreviviría a las exigencias del viaje. -¿Por qué no zarpamos de noche, abuelo? Caminan uno al lado del otro con pasos lentos y pesados en dirección a la rudimentaria casa. Quiere sonar seguro, estratégico pero le cuesta disimular el nudo en la garganta que crece a medida que se acercan a la construcción en ruinas. El lánguido brazo de su abuelo lo rodea por la espalda y la mano arrugada y herida se posa en su hombro menudo. A sus espaldas, el sol empieza a perderse en el horizonte. La brisa arrastró las palabras y ahora el silencio reinante invade el alma del otro.

Varias familias habían comenzado la peregrinación a la costa. Después de despedirse de su abuelo con coraje, se une con su familia a la larga fila que se mueve con densidad de velorio. Siempre había pensado que algún día su familia formaría fila junto a tantas otras camino a la costa. Esa procesión de la que ahora forma parte ya era parte del paisaje local, como la tierra, los escombros y las escuetas ramas. Varias veces se despidió de amigos y parientes. Pero la soledad que reina en la multitud, el miedo, la angustia, lo asustan. No puede reconocer a su padre, sus ojos miran a nadie, sus manos tiemblan; ya no parece tan fuerte. Una sonrisa se esboza en su lánguido rostro. Corre absorto en sí mismo hasta alcanzar a un niño más alto que él pero con las mismas extremidades delgadas y el mismo vacío en el estómago. Es uno de los pocos amigos que le

quedan. Está sorprendido, no sabía que él también viajaba. Absortos en sus fantasías comienzan a pensar en el barco, en el capitán, quien seguramente tendría historias que contar sobre animales feroces y aguas temibles. Pero el barco dista bastante de la nave soñada. Es pequeño, oxidado y parece que no verán el sol durante el transcurso del viaje. El capitán tiene una barriga prominente cultivada a base de alcohol y atracones en puestos funestos. Su mirada es miserable poco menos que humana; en realidad, ajena a la situación, como si se tratara de un encargue de mercancías. Una vez acomodado con su familia y la de su amigo en el fondo hacinado del barco, escucha horrorizado las recomendaciones del funesto capitán. No se puede gritar ni hacer nada que pueda llamar la atención en ningún momento; el viaje va a ser largo pero la tierra es la recompensa. Dicho esto, la pequeña puerta se cierra y sólo unas ventanas redondas dejan entrever la escasa luz del atardecer. En la radio de la cocina siguen hablando del fin del mundo que no fue aunque el panel no es el mismo del día anterior. La cocina está menos iluminada; las nubes le han negado el paso al sol esta mañana y no hay probabilidades de que aparezca en ningún momento. Felipe está sentado con medio torso rendido de sueño interrumpido sobre la mesa y observa el vapor que escapa de la taza que tiene entre manos. Las voces de otros expertos se concentran hoy en el fin del mundo a futuro, que sí va a ocurrir. El momento será espantoso, con hambruna por doquier, algunos pueblos inundados y otros secos hasta herir. La vida no valdrá nada. Los oyentes espantados han estado llamando desde el comienzo del programa radial. Quieren saber si el final será de golpe o tendrán que observar tanta miseria antes de desaparecer. Ni pensar en sufrir, imposible en sus acolchadas realidades. Varios cuerpos inertes fueron arrojados al agua durante la noche. Muchos abordaron enfermos y el encierro acelera los síntomas. No puede creer lo que está viviendo. El primer sol de la mañana empieza a elevar la temperatura en el barco y ya no aguanta tanta inmovilidad. Su amigo está recostado inmóvil por el miedo. Su hermanito agotó sus energías llorando toda la noche en brazos de su madre. No quiere ver a su alrededor para no rendirse al miedo pero tampoco quiere cerrar los ojos: muchos no han vuelto a abrirlos. Una

vacuidad imposible reina en el grupo de navegantes. La

oscuridad opacó los recuerdos de la tierra abandonada, del sol saliente y la tierra rota bajo los pies. En secreta agonía, un niño derrama lágrimas porque no puede recordar los cuentos de su abuelo ni las ruinas que cobijaron su vida. No tiene fuerzas. Tampoco puede recordar la tierra prometida que imaginara días antes de partir. Ese mundo también está desapareciendo. Empezó

a borrarse con el capitán miserable y el barco fallido;

con los ojos perdidos de su padre. La fiebre conquista sin mayores obstáculos el cuerpo débil y la mente sucumbida. No existen fuentes de energía para abastecer al cuerpo ni razones para resistir.

Parpadea repetidamente para no dormirse pero su vista

le devuelve el rostro de su abuelo, de guerreros soñados.

Una última lágrima humedece su rostro; la sensación es parecida a la que le contó su abuelo al recordar ruidos de disparos y bombas… el fin. Pero este fin es silencioso, angustiante. No puede luchar más contra el cansancio.

Sus ojos se cierran; ya no hay llantos. Su cuerpo calla y la oscuridad lo invade.

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