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LA
REVOLUCION
CUBANA:
PROPUESTAS,
ESCENARIOS
Y
ALTERNATIVAS


Francisco
López
Segrera 


ÍNDICE


PRÓLOGO

3


CAPÍTULO
I.
Raíces
Históricas
y
Principales
Contradicciones
de
la
Revolución
 Cubana

5


1.
Razones
de
una
independencia
tardía

5


2.

Causas
de
la
revolución
cubana

7


3.
El
derrumbe
del
“socialismo
real”
y
el
Período
Especial

8


4.
¿Por
qué
no
se
derrumbó
el
socialismo
en
Cuba?

10


CAPÍTULO
2.
Itinerario
de
la
Revolución
y
Situación
Actual
(1959‐ 2010)

11


1.
Vicisitudes
del
desarrollo
económico
socialista

11


2.
La
democracia
consensuada

17


3.
Equidad
y
Austeridad.
¿Crecimiento
sin
costo
social?

21


4.
El
desarrollo
de
la
identidad
cultural

23


5.
La
política
exterior
de
la
Revolución
Cubana

27


CAPÍTULO
III.
Propuestas
de
Cambio,
Escenarios
y

Alternativas

31


1.
Introducción

31


2.
Rasgos
del
nuevo
modelo
económico

35


3.
Ajuste
sin
des‐ socialización

40


4.
Debilidades
de
la
democracia
consensuada.
La
reforma
política

40


5.
¿La
identidad
cultural
en
crisis?

46


6.

Las
relaciones
internacionales
en
el
tercer
milenio

47


7.¿Sobrevivirá
el
socialismo
en
Cuba?

53


NOTAS

54


 

1

BIBLIOGRAFÍA

57


CRONOLOGÍA
DE
CUBA
ANTES
DE
LA
REVOLUCIÓN
1510‐ 1959
 71

CRONOLOGÍA
DE
CUBA
ANTES
DE
LA
REVOLUCIÓN
1510‐ 1959

71

CRONOLOGÍA
DE
LA
REVOLUCIÓN
CUBANA
1959‐ 2010

72

2

La
Revolución
cubana:
propuestas,
escenarios
y
alternativas.


«Solo
digo
esto
para
salvar
mi
alma» 
 2


















 Francisco
López
Segrera 1















 


4 
de
 octubre 
 de
2010

Marx,
1875
 
 PRÓLOGO 

Marx,
1875

PRÓLOGO 

El
objetivo
de
este
libro
es
dar
una
visión
sintética
de
la
realidad
actual
de
la
revolución

cubana.
El
Capítulo
I,
"Raíces
Históricas
y
Principales
Contradicciones
de
la
Revolución

Cubana",
analiza
las
raíces
históricas
de
la
revolución
cubana
y
explica
p or
qué
Cuba
no

colapsó 
 al
 desintegrase
 la
 URSS
 y
 derrumbarse
 el
 campo
 socialista.
 El
 Capítulo
 II,

"Itinerario
 de
 la
 Revolución
 y
 Situación
 Actual",
 ofrece
 un
 itinerario
 del
 proceso

revolucionario
en
lo
económico,
político,
social,
internacional
y
cultural. 
El
Capítulo
III,


"Propuestas
 de
 Cambio,
 Escenarios
 y
 Alternativas",
 
 presenta
 una
 serie
 de

proposiciones
para
llevar
a
cabo
cambios
en
lo
económico,
político,

social,

cultural

e

internacional.
Enumera
posibles
escenarios
que
harán
más
viables
estas
pr opuestas
y

sugiere
 alternativas
 de
 política
 por
 parte
 del
 gobierno
 cubano
 en
 todas
 las
 áreas

mencionadas,
 que
 propiciarán
 las
 propuestas
 que
 formulo.
 Hago
 esto
 como
 una

contribución
al
debate
que
se
está
desarrollando
en
mi
país
sobre
el
 futuro
de
Cuba,

pero
sin
rechazar
ni
descalificar
otras
propuestas.
El
libro
incluye
notas,
bibliografía
y

una
cronología. 

El
31
de
julio
de
2006,
Fidel,
debido
a
serios
problemas
de
salud,
delegó
la
presidencia,

con
carácter
provisional,
en
el
Segundo
Secretario
del
Partid o
y
Ministro
de
las
Fuerzas

Armadas,
 Raúl
 Castro.
 El
 24
 de
 febrero
 de
 2008,
 Raúl
 fue
electo
 Presidente.
 En
esta

nueva
 etapa
 se
 han
 ido
 produciendo
 cambios
 y
 han
 emergido
 nuevas
 tendencias:

consultar
con
las
masas
acerca
de
qué

socialismo
desean
construir; 
 descentralización

del
 Estado;
 retornar
 a
 algunos
 aspectos
 de
 la
 reforma
 económica
 abandonada
 en
 el

año
2000;
 reafirmar
 el
papel
clave
jugado
por
las
fuerzas
armadas
en
la
economía 3 ;
la

eliminación
 de
 algunos
 programas
 de
 la
 Batalla
 de
 Ideas
 considerados
 i nsostenibles

económicamente 4 ;
 anulación
 de
 ciertas
 subvenciones
 y
 gratuidades;
 reducción
 del

3

aparato
administrativo
del
Estado
mediante
la
fusión
de
Ministerios;
y
racionalizar

la
 mano
de
obra.

El
 éxito
 o
 no
 de
 esta
 política,
 su
 profundidad
 y
 velocidad,
 c ondicionará
 cuál
 de
 los
 escenarios
 siguientes
 prevalecerá
 en
 Cuba
 en
 el
 futuro:
 1)
 Transformación
 hacia
 el

 socialismo
 del
 siglo
 XXI
 según
 las
 raíces
 históricas
 de
 la
 revolución
 cubana.
 2)
 Inmovilismo.
 3)
 Economía
 socialista
 de
 mercado
 como
 en
 China
 y
 Viet nam.
 4)
 Derrumbe
 e
 implosión
 en
 el
 estilo
 de
 la
 Unión
 Soviética
 y
 los
 países
 del
 bloque
 de
 Europa
 del
Este 
 
 o
 debido
 a
 una
 sublevación 
interna .
 5)
Derrocamiento
 del
gobierno
 debido
a
una
invasión
militar
de
los
Estados
Unidos. 
Más
adelante
nos
 referiremos
 a
 estos
escenarios. 5

Por
 último,
 ofrecemos
 en
 este
 prólogo
 una
 periodización
 tentativa
 de
 la
 revolución
 cubana,
que
pensamos
será
de
utilidad
al
lector,
dado
lo
sintético
de
este
libro.
 


1.
(1959‐ 1961).
 Desde
la
victoria
revolucionaria
contra
la
dictadura
 de
Batista,
hasta
la
 declaración
de
su
carácter
socialista
en
1961.
 



2.
(1961 ‐ 1970).
En
esta
etapa
la
revolución
trató
de
desarrollar
un
modelo
original,
no
 condenó
 la
 invasión
 de
 Checoslovaquia
 (1968)
 por
 la
 Unión
 Soviética
 y
 no
 logró
 la
 obtención
de
die z
millones
de
toneladas
de
azúcar
en
la
zafra
de
1970.
Esto
implicó
el
 fracaso
 de
 la
 estrategia
 económica.
 El
 apoyo
 a
 movimientos
 revolucionarios
 y
 la
 voluntad
para
construir
un
modelo
original
fue
sustituido
por
una
alianza
más
cercana
 con
la
Unión
Soviét ica
después
de
1968.
Esto
no
implicó
la
subordinación,
pero
sí

la
 aceptación
de
su
modelo
 que
 alcanzó
un
acuerdo
general
en
el
liderazgo. 


3.
 (1970‐ 1975).
Este
cambio
hacia
el
modelo
soviético
 fue
denominado
en
lo
cultural
 como
"el
quinquenio
gris",
pues
s e
aplicó
una
política
de
línea
dura
con
respecto
a
los
 intelectuales.
En
1975
se
celebró
el
Primer
Congreso
del
Partido
Comunista
de
Cuba. 



4.
(1975 ‐ 1986).
El
país
alcanzó
en
esta
etapa
un
 considerable 
crecimiento

económico
 y
logros
institucionales,
así
como
victorias
militares
importantes

en
Angola
y
Etiopía.
 Sin
embargo,
cuando
 se
inició
en
1986
el
"proceso
de
 rectificación
de
errores",
ya
el
 sistema
 daba
 muestras
 de
 estancamiento
 en
 lo
 económico
 y
 signos
 de
 corrupción
 y
 crisis.

 



5.
 (1986‐ 1990).
 El
 "proceso
 de
 rectificación
 de
 errores",
 fue
 interrumpido
 en
 1990
 debido
al
derrumbe
del
campo
socialista.

El
Período
Especial
comenzó
en
1990. 



 
 
 4 
 

4

6.
(1990 ‐ 1993).
El
derrumbe
del
"socialismo
real"
y
la
 ruptu ra
de
la
 relación
económica
 con
 el
 CAME,
 tuvo
 un
 impacto
 terrible
 en
 la
 economía
 cubana,
 que
 apenas
 tenía
 vínculos
comerciales
de
importancia
con
otros
países. 



7.
 (1993 ‐ 2000).
 Se
 desarrolló
 una
 reforma
 económica,
 se
 alcanzó
 un
 cierto
 crecimiento
económico 
y
se
establecieron
nuevos
vínculos
comerciales.
Sin
embargo,
 el
 principal
 socio
 comercial
 continuó
 siendo
 Rusia
 por
 algunos
 años,
 seguid a 
 de
 España,
Canadá,
China,

América
Latina
y
algunos
países
europeos
(además
de
España).
 La
 aparición
 de
 desigualdades 
 crecientes
 fue
 el
 precio
 que
 se
 pagó
 por
 la
 reforma
 económica. 


8.
 (2000‐ 2006).
 En
 el
 ámbito
 político,
 la
 movilización
 de
 las
 masas
 para
 devolver
 de
 Miami
 a
 Elián
 González,
 implicó
 un
 resurgimiento
 del
 espíritu
 revolucionario.
 En
 lo
 económico,
 
 se
 inició
 l a
 promoción
 de
 un
 modelo
 centralizador
 con
 una
 inserción
 internacional
 basada
 en
 acuerdos
 políticos.
 Este
 modelo
 implicó
 dedicar
 enormes


recursos
 al
 área
 social
 (medicina,
 educación,
 sectores
 con
 ingresos
 muy
 bajos,

mediante
los
programas
especiales
de 
la
"Batalla
de
Ideas" .
Estos
programas, 
lanzado s 
 y
dirigido s 
por
Fidel
Castro,
 tuvieron 
el
fin
de
corregir
las
desigualdades
originadas
por


la
 reforma
económica.
Venezuela
paso
a
 ser
el
principal
aliado
político,
económico
y
 comercial
 de
 Cuba.
 En
 el
 2006
 el
 Ministro
 de
 Economía
 de
 Cuba
 declaró
 sorpresivamente
 que
había
concluido
el
 Período
E special 
dado
el
monto
alcanzado
por
 el
PIB. 


)


9.
 (2006 ‐ 2010)
 El
 31
 de
 julio
 de
 2006,
 Fidel,
 tras
 una
 delicada
 operación,
 delegó
 la
 Presidencia
del
país ,
provisionalmente,
 a 
Raúl
Castro.
El
 24
de
 febrero
de
 2008,
Raúl
 fue
 electo
 
 Presidente.
 El
 13
 de
 julio
 de 
 2010
 Fidel
 Castro
 reapareció
 en
 la
 TV,
 por
 primera
 vez
 desde
 que
 se
 enfermó
 hace
 4
 años.
 En
 sucesivas
 intervenciones
 posteriores 
 en
 julio ,
 agosto 
 y
 
 septiembre
 se
 concentró
en
el
 análisis
 de
 la
 situación
 internacional
sin
referirse
a
la
situación
interna
 de
Cuba. 



 
 
 CAPÍTULO
I.
CAPÍTULO
I. 
Raíces
Históricas
y
Principales
Contradicciones
de
la
Revolución
Cubana.

1.
Razones
de
una
independencia
tardía.

Es
necesario
señalar,
en
primer
lugar,
la
debilidad
de
la
burguesía
dependiente
cubana,

a
 diferencia
 de
 la
 importancia 
 que
 algunos
 sectores
 de
 esta
 clase
 adquirió
 en
 otros

países
de
América
Latina.
Esta
debilidad
 fue
el
 resultado
de
circunstancias
históricas.

La
 lucha
 por
 la
 independencia
 de
 España
 no
 culminó
 en
 1825,
 como
 en
 la
 América

continental,
 sino
 en
 1898;
 por
 otra 
 parte,
 el
 sector
 más
 poderoso
 de
 la
 oligarquía

5

criolla
 radicado
 en
 la
 parte
 occidental
 de
 la
 Isla,
 no
 era
 independentista,
 pues
 no
 deseaba
perder
el
capital
invertido
en
esclavos
y
temía
una
sublevación
esclava
similar
 a
la
de
Haití.
La
lucha
de
liberació n
implicó,
de
una
parte,
la
ruina
de
gran
parte
de
la
 burguesía
cubana
(ruina
que
fue
total
en
el
sector
oriental
de
la
Isla
devastado
por
la
 contienda),
 pues
 las
 guerras
 de
 independencia
 (1868 ‐ 1898)
 y
 la
 competencia
 del
 azúcar
 de
 remolacha
 dieron
 lugar
a
 un
 proceso
 de
 concentración
 industrial
 que
 sólo
 pudo
ser
afrontado
por
los
más
ricos.
 6 (López
Segrera,
1972,
1980)


Por
otra
parte,
esta
lucha
independentista
incitó
a
los
intereses
oligárquicos
del
sector
 sobreviviente
 de
 la
 burguesía
 cubana
 a
 formar
 una
 c oalición
 antinacional
 con
 los
 potentes
intereses
azucareros
norteamericanos,
que
les
ofrecían
mejores
perspectivas
 de
 beneficios
 que
 
 el
 mercado
 español.
 Estos
 intereses
 primero
 fueron
 complacidos
 por
 la
 intervención
 del
 naciente
 imperialismo
 norteamerican o
 en
 los
 finales
 de
 la
 Guerra
 del
 95
 – 
 y
la
 cual
 fue
 solicitada
insistentemente
 por
los
 distintos
 sectores
 de
 este
bloque
corporativo
privilegiado
 ‐ ,
y
luego
por
el
gobierno
 del
 primer
Presidente,
 Tomás
Estrada
Palma,
viabilizando
así
la
integración
de
la
 economía
cubana
al
mercado
 norteamericano
y
el
incremento
veloz
de
sus
enormes
inversiones.
 


La
gran
debilidad
de
la
burguesía
cubana
en
los
años
30,
y
en
específico
de
su
sector


industrial,
impide
 – 
conjuntamente
con
el
monto
del
capital
norteamericano
en 
Cuba
y
 el
 papel
 que
éste
le
 tenía
asignado
a
la
 neocolonia
 como
 consumidora
 de
 productos
 manufacturados
 metropolitanos
 y
 productora
 de
 azúcar
 
 ‐ 
 que
 se
 mantenga
 en
 el
 poder,
tras
derrocar
al
dictador
Gerardo
Machado,
el
gobierno
Grau ‐ Guiteras 
surgido
 de
l a
Revolución
de
1933,
animado
por
una
ideología
industrial ‐ nacionalista,
similar
a
 la
que
llegó
al
poder
en
otros
países
de
América
Latina
en
estos
años.
Una
vez
más,
el
 reducido
bloque
corporativo
privilegiado
cubano ‐ norteamericano‐ español,
propició
la
 in tervención
del
imperialismo
(Welles ‐ Caffery)
que
fue
apoyada,
como
antaño,
por
los
 servidores
 locales
 de
 sus
 intereses
 (Céspedes,
 Mendieta,
 Batista)
 que
 eran,
 en
 definitiva,
 los
 mismos
 del
 imperialismo,
 frustrando
 el
 proceso
 revolucionario
 que
 se
 inició
en 
1933.



El
hombre
 fuerte
de
la
política
cubana
entre
1934
y
1944
 fue
Fulgencio
Batista,
pues
 contaba
 con
 el
 apoyo
 incondicional
 del
 Ejército,
 del
 cual
 provenía,
 del
 bloque
 oligárquico
 y
 de
 la
 embajada
 norteamericana.
 Ejerció
 el
 poder,
 entre
 1934,
 en
 que


derrocó
a
Grau
con
un
golpe
contrarrevolucionario,
y
1940,
de
una
manera
informal
a


través
 de
 varios
 presidentes
 (Mendieta,
 1934‐ 35;
 Barnet,
 
 1935‐ 36;
Miguel
Mariano,
 1936;
Laredo
Brú,
1936‐ 40)
que
fueron
dóciles
marionetas
en
sus
manos.
Entre
1934
y
 1937
 llevó
 a
 cabo
 una
 cruenta
 represión
 militar
 contra
 todas
 las
 fuerzas
 revolucionarias
 que
 aspiraban
 a
 la
 ruptura
 de
 la
 relación
 neocolonial.
 En
 1940
 fue
 electo
Presidente.


 
 6 
 

6

La
estructura
 agraria
 
cubana
en
el
período
1900 ‐ 1930,
resulta
esclarecida
examinando
 la 
 distribución
 de
 las
 tierras.
 
 Si
 bien
 es
 cierto
 que
 las
 explotaciones
 agrícolas
 no
 azucareras
 ocupaban
 más
 o
 menos
 la
 misma
 superficie
 (250,000
 caballerías)
 que
 el
 monocultivo
 azucarero,
 no
 tenían
 la
 misma
 importancia
 económica
 que
 la
 caña
 de
 azúcar
 que
 d ominaba
 cualitativamente
 la
economía
 cubana.
 Según
el
 censo
 de
 1929
 ellas 
representaban
el
67,81%
de
la
producción
agrícola
nacional,
contra
 el
 10,5%
para
 los
 productos
 alimenticios,
 10,3%
 para
 la
 carne
 y
 4,2%
 
 para
 el
 tabaco.
 En
 1924,
 el


azúcar
representaba
el
84%
de
las
exportaciones
y,
en
1933,
aún
representaba
un
70%.


Esta
 estructura
 agraria
 y
 del
 comercio
 
 exterior
 permaneció
 hasta
 el
 triunfo
 de
 la
 Revolución
en
1959
apenas
sin
cambios. 


Tras
un
débil
interludio
democrático
entre
1940
y
1952
con
las
presidencias
de
Batista,


Grau
y
Prío,
se
produjo
el
golpe
de
estado
del
primero
apoyado
por
EE.UU.,

el
ejército
 y
 sectores
 de
 la
 oligarquía
 cubana.
 Al
 adquirir
 un
 carácter
 prácticamente
 masivo
 la
 protesta
armada
contra
la
dictadura,
iniciada
por
Fidel
Castro 
con
el
ataque
al
Cuartel
 Moncada
en
1953
y
 llevada 
luego
por
 éste,
como
líder
máximo
del
Movimiento
26
de
 Julio,
 nuevamente
 al
 plano
 de
 la
 lucha
 armada
 en
 las
 ciudades
 y
 en
 la
 guerrilla
 – 
 a
 partir
 de
 su
 desembarco
 en
 la
 región
 oriental
 en
 diciembre
 de
 1956
 ‐ ,
 la
 burguesía
 dependiente
cubana
comenzó
a
mirar
con
benepláci to
una
posible
solución
populista
a
 través
de
Fidel
Castro.
Sin
embargo,
el
proyecto
político
del
líder
cubano
le
permitió


trascender
la
protesta
populista
de
líderes
nacionalistas
de
los
años
30
(Guiteras)
y
40


(Chibás)
 y
 adentrarse
 en
 la
 transformación
 r evolucionaria
 socialista,
 fusionando
 la
 corriente
 democrático ‐ nacionalista
 radical
 de
 José
 Martí,
 Guiteras
 y
 Chibás
 con
 la
 
 socialista
 representada
 por
 Baliño,
 Mella
 y
 el
 Partido
 Comunista,
 en
 una
 síntesis
 ideológica
 marxista,
 profundamente
 enraizada
 en
 la 
 problemática
 nacional
 y
 en
 el
 pensamiento
 revolucionario
 del
 país,
 y
 cuyo
 núcleo
 teórico
 esencial,
 de
 fuerte
 impronta
martiana,
está
 ya
esbozado
en
 
 su
 defensa
 conocida
 como
 “ La
 historia
me
 absolverá ” 
(1953). 


2.

Causas
de
la
revolución
cubana.


La
revoluc ión
cubana
 fue
la
respuesta
del
pueblo

a
las
contradicciones
creadas
en
la
 sociedad
por
el
modelo

neocolonial
impuesto
por
los
Estados
Unidos.
En
lo

político,
la
 expresión
 de
 este
 modelo
 era
 la
 dictadura
 de
 Batista;
 en
 lo
 
 económico,
 el
 subdesarrollo;
e n
lo
social,
un
desempleo
del
20
%
(y
un
elevado
índice
de
subempleo);
 en
 
 lo
 internacional,
 la
 ausencia
 de
 una
 política
 exterior
 independiente;
 y
 
 en
 lo
 cultural,
una
crisis
creciente
de
la
identidad
nacional,
 penetrada
por
las
imágenes

del
 "american
 way
 of
 life" ,
 pese
 a
 la
 existencia
 de
 una
 “cultura
 de
 resistencia” .
 (López ‐

Segrera,
1972,
1980,
1989)

Tras
 las
 agresiones
 de
 Estados
 Unidos
 mediante
 sabotajes,
 rompiendo
 relaciones
 diplomáticas 
 (1961),
 lanzando
 la
 invasión
 de
 Playa
 Girón 
 ( 1961) 
 y
 establ eciend o
 el
 bloqueo
 (1962),
 Cuba
 no
 tuvo
 otra
 opción
 que
 la
 alianza
 con
 la
 URSS
 mediante


7 


acuerdos
 económicos
 y
 de
 diversa
 índole,
 
 y
 posteriormente
 la
 integración
 en
 el
 Consejo

Económico
de
Ayuda
Mutua
 (CAME) 7 .
La
crisis
económica
que
Cuba
afrontó
 en
1989
 fue
el
 resultado
de
la
 ruptura
de
sus
vínculos

comerciales
con
el
CAME
 (W.


Smith,
1992:
99).
Cuba

se
recuperó
parcialmente
durante
los
años
90,
pero
hasta
2006


no
 alcanzó
 un
 PIB
 similar
 al
 
 obtenido
 en
 1989.
 (López ‐ Segrera,
 1995b,
 1997,
 1998,


2005)

El
desafío
 principal
ahora
 ‐ 
en
lo

económico,
político,
social,
cultural
e
internacional
 ‐ 
 es
 construir
 un
 nuevo
 modelo
 de
 socialismo
 para
 prevenir
 el
 retorno
 de
 Cuba
 al
 capitalismo
dependiente
y
al
modelo
neocolonial
anterior
a
la
revolución.
Esto
quiere
 decir
no
 s ólo
qué 
 nuevas
 políticas
deben

ser
adoptadas,
sino
también
que
 es
urgente


un
gran
debate
acerca
de
qué
debe
ser
el
socialismo.
(Alzugaray,
2009;
LAP,
2009)

3.
El
derrumbe
del
“socialismo
real”
y
el
Período
Especial.


Algunos
signos
de
la
crisis
económica
 ‐ 
resultado
de
un
cierto
modelo
de
socialismo
 ‐ 
 comenzaron
 a
 aparecer
 desde
 1986,
 antes
 del
 Período
 Especial
 (1990 ‐ 2006) 8 .
 El
 liderazgo
cubano
hizo
un
esfuerzo
mediante
"el
proceso
de
 rectificación 
de
errores
y
 tendencias
negativas "
para
volver
a
la
mística
de
los
años
60.
El
caos
a
que
dio
lugar
la
 perestroika
 y
 la
 esperanza
 de
 que
 un
 golpe
 de
 estado
 en
 la
 Unión
 Soviética
 podría
 restablecer
 la
 vieja
 relación,
 pueden
 ayudar
 a
 explicar
 la
 resistencia
 del
 liderazgo
 cubano
para
hacer
cambios
al
principio
de
los 
años
90.
Ello
también
explica
por
qué
el
 tono
 de
 la
 discusión
 del
 “L lamado ” 
 al
 IV 
 Congreso
 del
 Partido
 Comunista
 cubano
 (1991)
fue
más
radical
que
los
resultados
de 
dicho 
Congreso.

Desde
 1989,
 el
 gobierno
 cubano
 ha
 estado
 lidiando
 con
 enormes
 desafíos:
 la 
 desintegración
y
derrumbe
de
la
URSS
y
de
los
países
socialistas
del
Este
de
Europa;
la
 emergencia
de
un
mundo

unipolar
liderado
por
los
Estados
Unidos;
la
crisis
económica
 y
 social
 del
 Sur;
 la
 "victoria"
 del
 neoliberalismo;
 la
 crisis
 económica
 mundial
 
 desde


2008;
varias
catástrofes
naturales
y
huracanes;
y
la
necesidad
de
Cuba
de
reintegrarse


en
 un
 nuevo
 tipo
 de
 mercado
 global
 pese
 a
 la
 hostilidad
 del
 bloqueo
 de
 EE.UU.
 Durante
el
período
1989 ‐ 2010
los
objetivos
principales
han
sido:
construir
un
modelo
 
 económico
 intensivo
 en
 capital,
mantener
 la
 legitimidad
 y
 credibilidad
 en
 el
 terreno
 político
a
pesar
de
una
desigualdad
social
creciente,
evitar
el
aislamiento
internacional,
 y
mantener
la

moral
y
capacidad
estratégica
de
las
fuerzas
armadas.


 
 
 
 
 8 
 

8

Según
mi
c riterio,
el
desempeño
ha
sido
mejor
en
las
dos
últimos
aspectos
que
en
lo
 económico
 y
 político,
 donde
 los
 cambios
 han
 sido
 bastante
 lentos
 y
 no
 siempre


sistemáticos.
La
reforma
económica
emprendida
en
1993
permitió

la
restauración
de


algunos
 mercados
 e
 in iciativas
 privadas
 prohibidas
 durante
 "el
 proceso
 de
 rectificación"
y
autorizó
el
empleo
de
divisas.
Aunque

la
reforma
económica
ha
tenido
 logros ‐ 
 la
 inversión
 extranjera
 y
 la
 reducción
 del
 exceso
 de
 dinero
 circulante,
 por
 ejemplo
 – 
 éstos
no
han
sido 
prin cipalmente
el
 resultado
de
un
plan
 total,
sino
de
un
 grupo
 de
 medidas
 de
 carácter
 financiero.
 El
 desarrollo
 de
 la
 economía
 cubana
 depende,
 no
 del
 exceso
 o
 la
 falta
 de
 circulante,
 ‐ 
 aunque
 esto
 sea
 una
 variable
 importante
 ‐ 
sino
de
su
capacidad
productiva.

La
 reforma
 económica
 se
 ralentizó 
 al
 final
 de
 los
 años
 90
 e
 involucionó
 en
 muchos
 aspectos
 – 
 las
 aperturas
 internas
 y
 externas
 fueron
 acotadas
 y
 en
 ningún
 momento
 alcanzaron
 la
 dimensión
 de
 las
 reformas
 económicas
 
 de
 China
 o
 Vietnam ‐ 
 desde
 el
 año
2000.
En 
dicho
año
se
inició
"la
Batalla
de
Ideas"
como
un
nuevo
programa
de
re ‐ centralización
económica
con
profundos
objetivos
sociales.
Pero
esta
nueva
tendencia
 no
 pudo
 revitalizar
 la
 producción,
 ni
 solucionar
 en
 forma
 duradera
 el
 creciente
 desempleo
 y
 subempl eo
 ‐ 
 a
 pesar
 de
 los
 éxitos
 parciales
 de
 los
 programas
 de
 trabajadores
 sociales
 ‐ 
 ni
 eliminar
 la
 corrupción.
 El
 levantamiento
 de
 las
 sanciones
 contra
el
empleo
de
divisas
ha
significado
la
exclusión
del
consumo
en
las
 tiendas
de
 divisas,
 ‐ 
 la
 oferta
 normal
 es
 racionada
 o
 muy
 escasa‐ 
 de
 aquellos
 que
 no
 reciben
 dinero
 de
 parientes
 en
 el
 extranjero
 o
 
 grandes
 cantidades
 de
 divisa
 o
 pesos
 de
 transacciones
 en
 la
 economía
 privada
 (alquiler
 de
 habitaciones
 en
 casas
 y
 departamentos,
restaurantes,
etc.),
del 
mercado
 negro
o
bien
por
prácticas
corruptas
 en
puestos
del
gobierno 9 .

Se
promovió 
la
legalización
del
uso
de
las
divisas,
pero
para
mitigar
sus
efectos
en
lo
 que
 concierne
 a
 la
 aparición
 rápida
 de
 desigualdades,
 una
 solución
 paralela
 debería
 haberse
 puest o 
 en
 práctica
 para
 solucionar
 el
 problema
 de
 los
 bajos
 salarios
 de
 profesores,
 médicos
 y
 otros
 profesionales
 que
 ganan
 menos
 que
 los
 policías,
 camareros
o
taxistas.
El
resultado
ha
sido
privar
a
 algunos
de
 los
sectores
más
capaces
 y
 
 revolucionarios
 de
 la
 sociedad 
 cubana
 de
 una
 remuneración
 adecuada.
 La
 legalización
de
las
divisas
era
urgente
en
una
situación
de
grave
crisis
económica,
pero
 eso
ocurrió
hace
diecisiete
años
y
el
sueldo
en
pesos
 ‐ 
pese
a
ligeros
aumentos
en
el
 2005
y
posteriormente
 ‐ 
es
sumamente
baj o
en
comparación
con
los
salarios
recibidos
 en

 divisas 

en
otras
áreas
de
la
economía. 10


 
 
 
 9 
 

9

En
el
ámbito
 político,
 pese
a
 ciertas


 reformas
y
a
 que
el
liderazgo
 ha
mantenido
la 

 legitimidad,
 la
 credibilidad,
 y
 el
 apoyo
 de
 
 amplios
 sectores
 de
 la
 población,
 s on
 necesarios
 cambios
 profundos.
 En
 el
 sistema
 político
 cubano,
 las
 prácticas
 participativas
democráticas
no
han
alcanzado
su
potencial,
en
parte
porque
el
proceso


de
institucionalización
de
los
años
1970
fue
contaminado
por
el
modelo
soviético.
Hoy,


el
 ll amado
 al
 sacrificio
 personal
 para
 alcanzar
 la
 futura
 prosperidad
 y
 la
 igualdad
 no
 moviliza
 
 como
 
 en
 el
 pasado,
 debido
 al
 impacto,
 sobre
 todo
 en
 las
 generaciones
 jóvenes,
del
derrumbe
del
socialismo,
de
las
carencias
materiales
y
del
aumento
de
la
 desigual dad
 durante
el
 Período
Especial.
 La
erosión
 del
 consenso
 debido
al
 desgaste
 del
modelo
en
las
condiciones
del
Período

Especial
es
innegable
 (Valdés,
2004:
241).
 La
pobreza,
la
desigualdad
y
la
marginalidad
 ‐ 
a
pesar
de
muchos
esfuerzos
hechos
por
 el
lider azgo
en
el
área
social
(asistencia
médica,

educación , )
y
programas
especiales
 lanzados
por
Fidel
Castro
mediante
la
Batalla
de
Ideas
desde
el
año
2000
 ‐ 
han
crecido
 desde
 los
 años
 90,
 tan
 rápido
 como
 el
 resentimiento
 de
 aquellos
 excluidos
 de
 las
 ventajas
de
poseer
divisas
o
posiciones
de
poder.
(Espina,
2007,
2008)

En
 síntesis,
 el
 objetivo
 principal
 de
 nuestro
 análisis
 es
 demostrar
 la
 necesidad
 de


encontrar
una
solución
mediante
políticas
ad
hoc
a
las
principales
contradicciones:
1.


Descentralización
 in stitucional
 y
 necesidad
 de
 una
 participación
 política
eficaz 
versus
 centralización
y
estatismo
desmesurado .
2.
Enormes
programas
sociales
versus
un
bajo
 crecimiento
económico.
 3.
 La
equidad
 contra
la
 desigualdad
 creciente
 (el
 20
%
 de
la
 población
urbana
cu bana
vive
en
la
pobreza).
(Espina,
2007:
255)
4.
 Los
ingresos
por
el
 trabajo
 
versus
un
creciente
mercado
negro.

5.
Fortalecer
los
valores
socialistas
ante
la
 crisis
 de
 valores.
 6.
Institucionalización
 sólida
 contra
 instituciones
 débiles
 y
 prácticas
 ilega les
como
un
modo
de
solucionar
los
problemas
diarios.
7.
El
apoyo
internacional
 contra
el
bloqueo
de
 EE.UU. 
versus
la
crítica
en
lo
que
concierne
a
la
democracia
y
los
 derechos
 humanos
 en
 la
 Isla.
 Hay
 una
 necesidad
 urgente
 de
 adoptar
 
 políticas
 que
 refuercen
 la
 posibilidad
 de
 un
 mejor
 escenario
 en
 lo
 económico,
 político,
 social,
 cultural
e
internacional.
Formularé
algunas
 propuestas,
 trataré
 de
identificar
algunos
 de
 estos
 escenarios
 y
 recomendaré
 alternativas
 de
 políticas
 que
 pudieran
 ser
 adoptadas
 por
el
 gobierno,
 basado
en
mis
 propias
 investigaciones
 y
en
 lo
 que
 ya
 ha
 sido
 sugerido
 por
 los
 cubanos
 durante
 las
 reuniones
 sostenidas
 en
 2007
 y
 posteriormente. 


4.
¿Por
qué
no
se
derrumbó
el
socialismo
en
Cuba?


Al
principio
de
los
años
90,

numerosos
analistas
s e
preguntaban

por
qué
Cuba
no
se
 había
 derrumbado
 al
 igual
 que
 la
 URSS
 
 y
 los
 países
 socialistas
 de
 Europa 
 del
 Este .
 Aquellos
 que
 no
 conocen
 la
 sociedad
 cubana
 preveían
 la
 caída
 inmediata
 del
 socialismo
en
 Cuba.
 La
 revolución
 cubana
 nació 
 de
 contradiccion es
generadas
 por
el
























































































































































































 10 
 

10

modelo
 neocolonial
impuesto
 por
los
Estados
Unidos,
 país
 que
 desempeñó
 un
 papel
 clave
en
la
instalación
y

permanencia
en
el
poder
de
dictadores
como
Machado
en
los


años
30
y
Batista
en
los
años
50.

Las
raíces
históricas
 y
los
logros
 de
la
revolución
cubana,
 impiden 
a
la
gran
mayoría
de
 los
 cubanos
 
 considerar
 las
 proposiciones
 de
 los
 emigrantes
 de
 Miami
 o
 de
 los
 disidentes
 internos,
 apoyados
 por
 las
 sucesivas
 administraciones
 norteamericanas,
 como
una
alternativa
al
período
especial
o
a
la
revolución. 


La
 cultura
 cub ana
 es
 "una
 cultura
 de
 resistencia",
 formada
 durante
 las
 guerras
 de
 independencia
 del
 siglo
 XIX,
 que
 duraron
 treinta
años
y
en
las
 que
 murieron
 más
 de


400.000
cubanos.
Esta
cifra
corresponde
a
cerca
de
un
tercio
de
la
población
de
la
Isla


en
esa
época. 
Est a
“cultura
de
resistencia”
unida
al
nacionalismo
radical
y
a
las
ideas
 socialistas,
se
siguió
desarrollando
durante
el
siglo
XX
a
través
de
luchas
sociales
y
anti ‐ imperialistas. 


La
 independencia
 de
 Cuba
 en
 1902
 fue
 el
 tránsito
 del
 colonialismo
 español
 al
 n eocolonialismo
 estadounidense.
 Las
 intervenciones
 militares
 de
 EE.UU.
 fueron
 frecuentes
 durante
 las
 primeras
 décadas
 del
 siglo
 XX.
 La
 Isla
 siguió
 siendo
 esencialmente
 una
 plantación
 de
 caña
 de
 azúcar.
 Los
 tratados
 de
 "reciprocidad"


comercial
de
1902
y
1934
con
los
Estados
Unidos,

especializaron
aún
más
el
país
como



productor
 de
 azúcar
 e
 impidieron
 su
 desarrollo
 industrial.
 El
 mercado
 interno
 fue
 saturado
 por
 productos
 norteamericanos.
 Este
 modelo
 neocolonial
 acentuó
 el
 subdesarrollo
y
la
dependencia. 


El
 p ueblo
 cubano
 tiene
 un
 alto
 grado
 de
 cohesión
 nacional
 (no
 existen
 en
 Cuba
 minorías
 étnicas
 o
 religiosas).
 Sus
 luchas
 revolucionarias:
 la
 anticolonial
 del
 siglo
 XIX
 (1868‐ 1898);
 varios
 levantamientos
 en
 las
 primeras
 décadas
 del
 siglo
 XX
 durante
 la
 República ;
 la
 revolución
 de
 los
 años
 30;
 
 la
 insurrección
 victoriosa
 contra
 Batista


(1959);
el
triunfo
en
Playa
Girón
(1961)
contra
un
ejército
entrenado
y
equipado
por
el


gobierno
 estadounidense;
 y
 las
 victorias
 militares
 en
 misiones
 internacionalistas
 en
 Angola
y 
Etiopía,
entre
otras,
han
fortalecido
su
disposición
a
la
lucha
y
a
la
resistencia. 


Además,
 la
 imagen
 de
 los
 países
 donde
 se
 derrumbó
 el
 "socialismo
 real"
 
 no
 es
 atractiva.
La
pobreza
y
el
caos
crecieron
rápidamente
en
ellos
durante
los
años
90. 


No
 es
 extraño
 entonces,
 que
 a
 principios
 de
 los
 años
 90,
 numerosas
 voces
 en
 los
 Estados
 Unidos,
 como
 Wayne
 Smith,
 Jefe
 de
 la
 Sección
 de
 Intereses
 de
 los
 Estados
 Unidos
en
Cuba

durante
la
presidencia
de
Carter,
o

Tim
Golden,
periodista
del
New
 York
Times,
afirmasen
que
Fidel
Castro

“todavía
disfruta
de
un
apoyo
significativo"
(en
 el
 caso
 de
 Smith)
 o
 que
 
 “el
 gobierno
 recibe
 un
 apoyo
 sustancial”,
 en
 el
 caso
 de
 Golden,
tras
una
visita
a
Cuba.
(Smith,
1972:72 ;
Golden,
1993)
 


11 


Jorge
Domínguez,
cuyo
trabajo
es
crítico
con
respecto
a
la
revolución
cubana,
admitió


en
1992
que
los
cubanos
"apoyaban
el
régimen",

y
afirmó
que
"Castro
todavía
puede


lograr
consolidar
su
estilo
de
socialismo
en
Cuba".
(Domínguez,
1992:97,
107) 


CAPÍTULO
2.
"Itinerario
de
la
Revolución
y
Situación
Actual"
(1959‐ 2010).


1.
Vicisitudes
del
desarrollo
económico
socialista.


El
 análisis
 sobre
 los
modelos
 de
 desarrollo
 socialista
 en
 la
 ex‐ URSS,
 en
 los
 países
 de
 Europa
 del
 Este,
 en
 China
 y
 en
 Vietnam,
 dan
 lugar
 a
 la
 siguiente 
 pregunta:
 ¿Hay
 un
 modelo
 exit oso
 de
 desarrollo
 socialista
 o
 el
 socialismo
 es
 la
 transición
 entre
 el
 capitalismo
y
el
capitalismo? 


No
 soy
 un
 crítico
 del
modelo
 de
 desarrollo
 socialista
 de
 China
 y
 Vietnam.
 Considero
 que
ellos
han
alcanzado
éxitos
importantes
en
muchas
áreas

como,
por
e jemplo,
en
la
 reducción
de
la
pobreza.
Sin
embargo,
hay
un
gran
debate
acerca
del
futuro
de
estos


modelos
y
de
las
desigualdades
sociales
que
han
generado.
 El 
socialismo


no
tiene
que


ser
 necesariamente
una
etapa
de
transición
entre
el
capitalismo
y
el
capi es
el
desafío
principal
al
que
Cuba
se
enfrenta
hoy. 


talismo.
Esto


En
1989,
el
volumen
de
las
importaciones
de
la
economía
cubana
era
8
mil
millones
de


dólares.
 En
 1992,
 esta
 cifra
 cayó
 a
 2,2
 mil
 millones
 y
 en
 1993
 a
 1,719
 mil
 millones.
 Cuba
tuvo
que
vence r
esta
crisis
económica
cerrando
el
déficit
de
seis
mil
millones
de
 dólares
en
su
capacidad
de
importar

y
obteniendo
la
autosuficiencia
de
alimentos.
El
 primer
objetivo
fue
alcanzado,
pero
no
el
segundo. 


La
 situación
 económica
 cuando
 la
 revolución
 llegó
 a l
 poder
 
 era
 la
 siguiente:
 el


comercio
exterior
era
controlado
por
los
Estados
Unidos,
que
suministraban
el
75
%
de


las
importaciones
y
adquirían
el
66
%
de
las
exportaciones.
Desde
el
golpe
de
estado


de
 Batista
 en
 1952,
 las
 reservas
 de
 divisas
 disminuyeron
 de
 513
 a
 84
 millones
 de
 dólares
en
1958.
Los
productos
principales
de
la
economía
 ‐ 
el
100
%
de
la
producción
 de
 níquel
 y
 el
 50
 %
 de
 la
 producción
 de
 azúcar
 ‐ 
 estaban
 en
 las
 manos
 de
 norteamericanos,
que
tenían
en
usufructo
las
mejores
tierras
y
casi
la
 totalidad
de
las


minas.
También,
el
90
%
de
los
servicios
públicos,
la
electricidad,
y
los
teléfonos,
eran


propiedad
de
capital
estadounidense,
así
como
el
50%
de
los
ferrocarriles.
Sólo
el
60%


del
total
del
capital
bancario
estaba
en

manos
de
cubanos.
El 
capital
estadounidense
 tenía
inversiones
en
Cuba
por
un
monto
de
mil
millones
de
dólares.
En
América
Latina,
 sólo
 Brasil
 y
 Venezuela
 tenían
 invertido
 una
 cantidad
 más
 grande
 de
 capital
 estadounidense,
sobrepasando
el
monto
invertido
en
Cuba
en
una

pequeñ a
cantidad.


(López
Segrera,
1972:
385)


Durante
el
 período
 1959 ‐ 1963,
 la
estrategia
 
económica
 cubana
 dio
 la
 prioridad
 a
 la
 industrialización
 y
 a
 la
 diversificación
 de
 la
 agricultura.
 En
 1964,
 esta
 estrategia
 fue
 rectificada
para
 favorecer
la
producción
agr ícola,
en
particular
el
azúcar.
Esta
política


12 


económica
 duró
 una
 década.
 Entre
 1970
 y
 1976,
 esta
 estrategia
 fue
 revalorizada
 y
 Cuba
 entró
 en
 el
 CAME
 en
 1972.
 La
 industrialización
 se
 convirtió
 en
 la
 estrategia
 principal
 de
 desarrollo
 y
 el
 "Sistema
 de
 dirección
 y
 
 planificación
 de
 la
 economía"
 (S.D.P.E),
 basado
 en
 el
 "cálculo
 económico" ,
 fue
 aplicado
 en
 todo
 el
 país .
 Esto
 tuvo
 como
 
 resultado
 un
 incremento
 de
 la
 producción
 en
 la
 industria,
 la
 agricultura
 y
 en
 todos
 los
 sectores .
 Pero
 su
 implementación 
 generó
 problemas 
 y
 limitaciones
 que
 el


liderazgo
trató
de
suprimir
en
1986
mediante
el
proceso
de
"rectificación
de
errores".


Dicho
 proceso
 fue
 también
 una
 forma
 de
 respuesta
 a
 los
 cambios
 en
 las
 relaciones
 internacionales
que
se
iniciaron
con
la
perestroika
ese
 mismo
año. 
Durante
el
período
 1970‐ 1975,
el
índice
de
crecimiento
anual
medio
del
Producto
Social
Global
 (P.S.G).
 ‐ 
 una
 forma
de
medir
el
PIB
con
otras
normas
 ‐ 
alcanzó
el
16,3
%,
como
consecuencia
 del
aumento
del
precio
 del 
azúcar,
entre
otras
causas.
Durante
el
período

1975‐ 1980,
 el
 crecimiento
 medio
 fue
 de
 3,1
 %
 anual.
 Durante
 el
 período
 1980 ‐ 1985,
 el
 índice
 medio
de
crecimiento
del
PSG
fue
de
7,2
%,
 pero
ya
en
1987,
la
tasa
de
crecimiento
del
 P.S.G.
fue
negativa,
el 
 ‐ 3.5
%. 


El
 crecimiento
 de
 tipo
 exten sivo
 fue
 la
 principal
 característica
 de
 la
 evolución
 de
 la
 economía
de
cubana
en
los
años
(1975 ‐ 89),
previos
a
la
crisis
de
inicios
de
la
década
de
 los
noventa.
Este
crecimiento
económico
extensivo
fue
de
baja
eficiencia
y
tuvo
un
alto
 nivel
de
compensació n
por
vía
externa.
(Monreal
y
Carranza,
1997) 


En
1986,
el
proceso
de
 rectificación
 se
inició,
con
el
 fin
de
corregir
los
defectos
y
las
 carencias
 indicadas
 en
 aquel
 mismo
 año,
 durante
 el
 3 er.
 Congreso
 del
 P.C.C.:
 productos
 de
mala
 calidad,
mala
 planificac ión,
 incumplimiento
 de
 
 contratos
 con
 los
 países
socialistas,

insuficiencias
en
la
producción
industrial
y
agrícola,
mala
concepción
 y
 aplicación
 del
 sistema
 de
 normas
 y
 primas,
 tendencias
 hacia
 la
 corrupción
 y
 el
 beneficio
 personal,
 burocracia,
 y
 
 falta
 de
 responsabilidad
en
el
 cumplimiento
 de
 las
 tareas.
Todo
ello
se
debía,
en
gran
parte,
a
las
modalidades
de
concepción
y
aplicación

 del
S.D.P.E. 


La
Comisión
Nacional
del
S.D.P.E.
fue
creada
para
mejorar
estas
estructuras
y
eliminar
 gratuidades
innecesari as.
El
salario
mínimo
fue
elevado;

se
ajustaron
las
normas
para
 evitar
 pagos
excesivos
 y
 se
 crearon
 contingentes
 de
 fuerza
 de
 trabajo
 con
 un
 nuevo
 espíritu
 productivo.
 La
 estadística
 fue
 racionalizada
 y
 se
 hizo
 un
 esfuerzo
 
 para
 disminuir
los
gastos
 socia les .
Entre
 1959
y
 1988,
los
gastos
en
 seguridad
y
asistencia


social
tuvieron
un
monto
estimado
en
16.242,4
millones
de
pesos.
Los
dedicados
a
la


educación 
 fueron
 de
 22.641,7
 y
 a
 la
 salud
 de
 10.643,3.
 Estos
 servicios
 sociales
 “recibieron
en
30
años
una
suma 
equivalente
a
49.527,4
millones
de
pesos”.
Esto ,
sin
 contar
el
coste
de
la
solidaridad
internacional,
que
puede
ser
evaluada
en

mil
millones
 de
 pesos 
para
el
año
1985,
y
los
gastos
militares,
que
aumentaron
de
365
millones
 de
 pesos
 en
 1972
 a
 842
 en
 1981
 y
 a
 1.302
 en
 1987.
 En
 este
 último
 período
 de
 tiempo
 debido
a
la
política
beligerante
de
la
administración
Reagan. 
(J.L.
Rodríguez,
1989:
51) 


13

Estas
 medidas
 fueron
 orientadas
 hacia
 el
 sector
 estatal
 de
 la
 economía.
 Desde
 la
 ofensiva
 revolucionaria
 de
 1968,
 l a
 casi
 totalidad
 de 
 los
 sectores
económicos
 habían
 sido
 nacionalizados .
 Sólo
 el
 30
 %
 del
 sector
 agrícola
 todavía
 pertenecía
 al
 sector
 privado.
También
existía
un
pequeño
sector
de
trabajadores
independientes.
Durante
 el
Primer
Congreso
del
P.C.C.
(1975)
 se
ratificó
el
predominio
de
la
propiedad
estatal
y

 se
 promovió
 a
 las
 cooperativas
 en
 el
 sector
 campesino .
 En
 1977,
 comenzó
 la
 transformación
 de
 las
 propiedades
 rurales
 en
 Cooperativas
 Agrícolas
 (C.P.A).
 Con
 respecto
al
sector
no
nacionalizado,
en
1980
se
a utorizó
lo
que
había
sido
suspendido
 en
1968:
el
mercado
libre
campesino. 


El
18
de
mayo
de
1986,
durante
la
Segunda
Reunión
Nacional
de
las
CPA,
Fidel
Castro


criticó
 el
 mercado
 libre
 campesino
 por
 ser
 obstáculo
 al
 desarrollo
 del
 movimiento
 cooperativo
y
 "una
fuente
de
enriquecimiento
privado,
irritante
y
dañino".
Más
tarde,
 el
 mercado
 libre
 campesino
 fue
 suprimido,
 comprometiéndose
 el
 Ministerio
 de
 la


Agricultura
a
suplir

esta
oferta
con
la
producción
agrícola
del
sector
estatal.
En
1986,


la
 utilización
 de
 la
 tierra
 por
 los
 pequeños
 agricultores
 y
 los
 trabajadores
 independientes
 fue
 regulada.
Al
 final
 de
 1987,
 había
 28.839
 trabajadores
 registrados
 oficialmente
 en
 este
 sector.
 El
 sector
 estatal
 se
 comprometió
 en
 el
 suministro
 de
 productos
agrícolas,
bienes 
y
servicios
que
los
pequeños
agricultores
y
los
trabajadores


por
cuenta
propia
ofrecían,
pero
el
Estado
no
fue
capaz
de
hacerlo.
En
1994,
la
venta


libre
de
productos
agrícolas
en
los
denominados
mercados
agropecuarios
se
autorizó
 nuevamente,
 dada
 la
 manif iesta
 incapacidad
 del
 Estado
 para
 suplir
 los
 productos
 agrícolas
que
necesitaba
la
población.
También
la
reforma
económica
en
sus
inicios
en
 1993
autorizó
expedir
licencias
a
los
trabajadores
por
cuenta
propia. 


El
nuevo
modelo
y
estrategia
de
desarrollo
ec onómico
comenzado
al
final
de
los
años
 80,
 
 ‐ 
 cuyos
 rasgos
 fueron:
 fortalecimiento
 del
 sector
 estatal;
 restricción
 de
 las
 relaciones
 monetario
 mercantiles;
 y
 nuevo
 proceso
 inversionista ‐ 
 fue
 reafirmado
 en
 1991
 en
 el
 Cuarto
 Congreso
 del
 Partido
 Comunista
 de
 Cuba
 (P.C.C).
 Las
 prioridades
 establecidas
 fueron:
 el
 programa
 
 alimentario
 y
 la
 industria
 farmacéutica 
 y
 biotecnológica .
 También
 se
 favoreció
 el
 movimiento
 de
 innovadores,
 que
 buscaban
 soluciones
cubanas
a
la
re ‐ conversión
tecnológica 
y
a
la
sustitució n
de
importaciones .
 Y
en
el
curso
 de
los
 90s
 se
añadió
el
 turismo
a
estas
 prioridades
y
la
exportación
 de
 servicios
profesionales
y
técnicos.
 Esta
estrategia
también
favoreció
las
exportaciones
 tradicionales
 (azúcar,
 cítricos,
 níquel,
 pescado,
 café
 y
 tabac o)
 y
 nuevos
 productos
 
 y
 servicios
en
los
campos
de
la
asistencia
médica,
los
deportes,
la
cultura
y
la
educación.
 También
las
industrias
artesanales
locales

fueron
apoyadas.
 


Pero
no
 fue
hasta
1993
 – 
 tal
vez
por
el
“síndrome
de
la
perestroika”,
es
decir, 
por
la
 preocupación
 del
 liderazgo
 cubano
 que
 cambios
 muy
 bruscos
 y
 en
 dirección
 al
 mercado
 pudieran
 dar
 al
 traste
 con
 el
 socialismo
 cubano
 – 
 que
 se
 inició
 la
 reforma
 económica
como
una
estrategia
de
recuperación
ante
el
derrumbe
del
socialismo.
 Esta


14 


nueva 
 política ,
 además
 de
 las
 prioridades
 mencionadas
 en
 el
 párrafo
 anterior,
 
 también
 estimuló
 las
 inversiones
 extranjeras,
 y
 su
 contribución
 con
 tecnologías
 y
 mercados.
De
un
modo
paralelo,
esta
política
trató
de
asegurar
el
ingreso
mínimo
para
 cada
 familia,
 y
 promovió
 las
 políticas
 sociales
 como
 una
 prioridad
 esencial . 
 
 Sin
 embargo,
 el
 nivel
 de
 vida
 de
 la
 población
 
 cayó
 drásticamente
 durante
 el
 Período
 Especial. 


Este
 modelo,
 sin
 embargo,
 sufrió
 desafíos
 serios:
 la
 pérdida
 de
 los
 mercados
 tradicionales
del
CA ME,
el
bloqueo,
las
epidemias
y
las
catástrofes
climáticas. 11 
Estos
 factores
causaron
déficits
importantes
en
el
consumo
de
energía,
en
la
alimentación,
 en
 la
 calidad
 de
 los
 servicios
 médicos
 y
 educacionales
 y
 en
 general,
 en
 todos
 los
 aspectos.
El
nuevo
mod elo
también
fue
sometido
a
contradicciones.
La
coexistencia
de
 cuatro
economías:
la
estatal,
la
que

 funciona
en
 divisas 

en
los
enclaves
turísticos,
la
 emergente
 de
 pequeñas
 empresas
 privadas
 como
 restaurantes
 y
 habitaciones
 de
 alquiler
 que
 exigen
 como
 no rma
 el
 pago
 en
 divisas
 y
 el
 mercado
 negro
 de
 carácter
 clandestino. 


Otra
 contradicción
 fue
 la
 aparición
 de
 dos
 escenarios
 de
 consumo:
 el
 primero
 de
 carácter
privilegiado
(como
consecuencia
del
crecimiento
del
turismo
y
de
la
presencia
 de
empresas
extranjeras)
con
un
mercado
cuya
oferta
es
accesible
sólo
a
través
de
la

 moneda
convertible,
y
el
segundo
sometido
a
las
regulaciones,
restricciones
y
 escasez
 propias
 del
 período
 especial. 12 
 A
 la
 existencia
 contradictoria
 de
 estos
 escenarios
 de
 consumo
se
añadió:
la 
antinomia
entre
una
economía
socialista
de
carácter
estatal
y
la
 mixta,
 la
 privada
 y
 la
 ilegal,
 así
 como
 la
 contradicción
 entre
 la
 economía
 socialista
 centralmente
planificada
y
la
necesidad
urgente
de
descentralizar. 


En
el
discurso
de
Fidel
Castro
del
26 
de
julio
de
1993 
fueron
anunciadas 
las
principales
 medidas
de
la
reforma
económica,
que
 
se

desarrollaron
entre
agosto
de
1993
y

julio
 de
1995:

legalización
de
las
divisas;

 cooperativización
de
las
empresas
agro ‐ pecuarias;
 autorización
 del
 trabajo
 por 
 cuenta
 propia;
 se
 otorgó
 la
 tierra
 explotada
 en
 forma
 deficiente
 por
 empresas
 agrícolas
 estatales
 a
 los
 obreros
 agrícolas
 asociados
 en
 cooperativas;
se
decretó
"una
subida
de
los
precios
de
los
productos
y
los
servicios
de
 lujo"
 como:
 cigarrillos,
 bebidas 
 alcohólicas,
 electricidad
 y
 transporte;
 las
 gratuidades
 en
el
área
de
los
deportes,
la
cultura

y
el
almuerzo
de
trabajadores
en
sus
centros
de
 trabajo
 fueron
 eliminadas;
 se
 establecieron
 precios
 en
 el
 mercado
 agrícola;
 se
 adoptaron
medidas
fiscales;
todo s
los
sectores
productivos

de
la
economía
cubana
 ‐ 
la
 industria
 
 azucarera,
 
 la
 educación
 y
 la
 asistencia
 médica
 – 
 se
 abrieron
 a
 los
 inversionistas
 extranjeros;
 se
 autorizaron
 mercados
 libres
 industriales
 y
 artesanales
 como
 en
 el
 caso
 de
 los
 agrícolas;
 se 
 permitieron
 
 servicios
 privados
 de
 alquiler
 de
 habitaciones
y
restauración;
y
en
1995 
 fue
aprobada
 
una
nueva
ley
para
la
inversión



 
 
 15 
 

15

extranjera.
 Esta
 reforma,
 aún
 parcial
 y
 generadora
 de
 las
 contradicciones
 ya
 mencionadas,
logró
una
cierta
reanimación
de
l a
economía.
El
PIB
creció
en
el
0,7
%
en
 1994
en

relación
con
1993,
pero

bajó
en
un
34,3%
si
lo
comparamos
con
1989. 


En
la
adopción
 de
estas
medidas
 podrían
 haber
jugado
 un
 cierto
 papel
las
 tensiones
 sociales
 y
 políticas
 a
 que
 dieron
 lugar
 las
 carencias
 propias
 del
 período
 especial,
 así
 como
la s
manifestaciones
de 
protesta
de
algunos
sectores
marginales,
que
se
produjo
 en
 La
 Habana
 en
 agosto
 de
 1994,
 y
 que
 dio
 lugar
 a
 la
 emigración
 masiva
 en
 balsas
 hacia
los
EE.UU.
 autorizada
por
el
gobierno
cubano 
(crisi s
de
los
balseros) . 


Las
medidas
externas
adoptadas
en
la
 reforma
económica
 ‐ 
la
apertura
de
mercados
 externos
y
la
promoción
de
la
inversión
extranjera
 ‐ 
fueron
más
estables
que
aquellas
 adoptadas
 hacia
 la
 economía
 interna,
 pues
 en
 este
 caso
 fueron
 restringida s,
 y
 aún
 suprimidas 
en
algunos
casos ,

durante
la
Batalla
de
Ideas
comenzada
en
el
año
2000. 


La
reforma
económica
 ‐ 
a
diferencia
de

las
de
China
y
Vietnam
 ‐ 
asumió
la
opción
de
 una
 economía
 mixta
 regulada
 por
 una
 combinación
 singular
 de
 Planificación
 y
 Mercado 13 .
Su
lógica
implicaba
 redistribuir
 las
divisas .
Esto
explica
que
los
precios
en
 las
tiendas
en
que
se
venden
productos
en
divisas

(TRD)
son
270
%
más
 elevados 
que
 en
otros
países.
Entre
1995
y
2000
el
país
alcanzó
una
tasa
de
crecimiento
medio

 del
 4,5
 %.
 En
 2006,
 como
 ya
 hemos
 mencionado,
 el
 Ministro
 de
 Economía
 declaró
 inesperadamente
 que
Cuba
había
superado
el
Período
Especial,
ya
que
el
valor
del
PIB


era
equivalente
al

alcanzado
en
1989.
(Carranza,
1996;
Monreal,
1997,
2007,
2008)

Sin
embargo,
la
 crisis

 ‐ 
y
las
formas
que
adoptó
la
 reforma
económica
 ‐ 
 repercutió
en
 el
incremento
de
 los
precios
que
prevalecían
en
la
economía
informal
 y
en
 el
conjunto
 de
la
economía,
generando
 una
inflación
 profunda.
Esto
implicó
 una
 caída
 repentina
 del
 poder
 adquisitivo
 de
 los
 salarios
 de
 los
 cubanos
en
 
moneda
 nacional.
Incluso
 la
 tentativa
 de
 redistribución 
 de
 las
 tiendas
 de
 recuperación
 de
 divisas
 (TRD),
 tenía
 un
 efecto
 perverso
en
 varios
 sentidos:
 sus
 precios
en
 los
 productos
 cárnicos
 y
 agrícolas 
 implicaron
un
aumento
de
los
precios
del
mercado
libre
agropecuario.
Esto
dio
lugar
a
 que
 muchos
 consumidores
 potenciales
 nacionales
 o
 extranjeros
 decidieran,
 de
 ser
 posible,
 importar
 sus
 bebidas
 y
 alimentos
 por
 su
 cuenta
 a
 través
 de
 catálogos
 de
 ventas,
 envío
de
 parientes
o
bien
adquirirlos
en
el
mercado
negro
a
precios
inferiores.
 Además,
se
produjo
la
devaluación
del
capital
humano
y
de
los
servicios
profesionales
 en
 sectores
 claves
 como
 la
 medicina
 y
 la
 educación.
 La
 migración
 de
 profesores,
 ingenieros 
y
otros
profesionales
 hacia 
la
economía
informal,
 hacia
aquellas
 
actividades
 que
operan
en
divisas
como
el
turismo
y
aún
a
países
extranjeros,
 fue 
 el
 resultado
de
 esta
política.
Una
economía

basada
principalmente
en
los
ingresos
del
turismo
y
en
las
 remesas
 ‐ 
incluso
si
favorecida
por
medidas
adoptadas
por
la
administración
de
Obama


‐ 
es
muy
vulnerable,
como
se
observó
por
las
consecuencias
que
el
11
de
septiembre,



es
muy
vulnerable,
como
se
observó
por
las
consecuencias
que
el
11
de
septiembre,


16

varios
huracanes
(Michel,
Iván,
Gustav,
Ike)
y
la
crisis
económica
mundial

tuvieron

en
 el
 turismo
y
en
el
monto
 de
las
 remesas.
Es
 por
eso
 que
la
economía
 cubana
 en
los
 últimos
años
 ha
 dependido
 de
 la
 venta
 de
 servicios
 
 profesionales,
en
especial
 en
el 
 sector
de
la
salud.

Desde
el
principio
de
la
Batalla
de
Ideas
(2000),
y
sobre
todo
durant e
2004
y
2005,
 se
 adoptaron
 algunas
medidas
para
corregir
las
contradicciones
provocadas
en
el
ámbito
 social.
 Con
 este
 objetivo 
 se
 detuvo
 la
 expansión
 de
 la
 iniciativa
 privada 
 y
 fueron
 suspendidas
 las 
 licencias
 para
 el
 trabajo
 por
 cuenta
 propia
 ‐ 
 en
 1999
 había
 360,000
 licencias
 y
 en
 2010
 solo
 
 110,000‐ ,
 se
 incrementaron
 las
 pensiones
 y
 se
 aprobaron
 ayudas
directas
para
las
familias
más
pobres.

El
mayor
 crecimiento
 del
 PIB
en
la
 década
 presente
 fue
alcanzado
en
 2006,
 con
 una
 tasa
del
12,1
%.
Desde
entonces,
 ha
disminuido
gradualmente:
7,3
%
en
2007,
4,3
%
en
 2008
 y
 1,4
 %
en
 2009.
 Las
 perspectivas
 para
el
 2010
 no
 son
muy
 diferentes
 de
esta


última
cifra.
(Vidal,
2009,
2010;
Pérez,
2009,
2010)

Sin
embargo,
la
tasa
de
desempleo 
disminuyó:
mientras
que
en
1995
era 
del
7,9%
en
 2008
 fue
solo 
de
1,6%.
Esto
podría
ser
explicado
como
consecuencia
de
los
programas
 sociales
 de
la
 Batalla
 de
las
Ideas
 que
 dieron
 
empleo,
al
menos
 coyunturalmente,
a
 amplios
sectores
jóvenes
de
la
sociedad.
Sin
embargo,
según
cálculos
recien tes,
hay
en
 el
 2010,
 1,300,000
 
 trabajadores
 subempleados
 y
 en
 riesgo
 de
 perder
 sus
 empleos


(Pérez,
2009:
22;
2010)

La
 economía
 de
 la
 Isla
 ha
 sufrido
 una
 sucesión
 de
 choques
 externos:
 la
 disminución
 drástica
de
los
términos
de
intercambio
 ( ‐ 38
%
en
2008),
 principalmente
causada
por
 el
incremento
de
los
precios
de
los
alimentos
y
del
petróleo,
junto
a
la
disminución

del
 precio
del
níquel
en
un
70
%;
 los
 tres
huracanes
 que
 devastaron
el
país
en
2008,
con
 pérdidas
de
alrededor
de
10.000
millones
de
dólares;
y 
la
crisis
económica
mundial.

Los
acuerdos
con
Venezuela,
al
dar
la
oportunidad
de
obtener

ingresos
considerables


de
la
exportación
de
servicios
profesionales,
han
tenido
desde
2004,
un
gran
impacto


en
 el
 crecimiento
 del
 PIB
 (Pérez,
 2009;
 Sánchez,
 2006).
 La
 obtención
 de
 petróleo
 a
 precios
 inferiores
 en
 
 relación
 con
 el
 mercado
 mundial,
 los
 
 pagos
 por
 servicios


profesionales
y
un
programa
de
cooperación
que
en
2010
alcanzará
la
cantidad
de
285


proyectos,
 implica
 que
 actualmente
 la
 relación
 con
 Venezuela
 es
 una
 variable
 clave
 para
 la
 economía
 cubana. 14 
 L as
 exportaciones
 de
 servicios
 profesionales
 tienen
 limitaciones
 externas
 e
 internas 
 y
 no
 tienen
 sustitutos
 
 en
 otros
 sectores
 de
 la
 economía,
como
la
industria
y
la
agricultura,

con
una
productividad
muy
baja.


 
 
 17 
 

17

La
 economía
 cubana
 afronta
 una
 
 
 seria
 crisis
 de
 liquidez
 en
 divisas
 desde
 2009.
Un


cálculo
estimado
del
ingreso
podría
ser
el
siguiente:
US$
2,500,000,000

por
el
níquel;


US$
2,000,000,000

por
concepto
de
venta
de
servicios
médicos
y
de
otra
naturaleza;



US$
 1,000,000,000

 por
 el 
 turismo;
US$
 1,000,000,000

 por
 concepto
 de
 remesas
en

 dinero
 en
 efectivo
 y
 aproximadamente
 
 otros
 US$
 1,000,000,000
 
 en
 especies
 (esto
 disminuyó
con
las
restricciones
impuestas
por
George
W.
Bush
y
 se
 ha
sido
beneficiado


de
las
medidas
adoptadas
por
el
gobierno
de
Obama);
y
US$
1,000,000,000

de
varias


fuentes:
la
industria
 farmacéutica,
la
 de
 biotecnología,
y
 de
otros
 productos
como
el
 tabaco.
 Esto
 equivale
 a
 un
 monto
 aproximado
 de
 ocho
 mil
 quinientos
 millones
 de
 dólares. 
 


Las
 fuentes
 principales
 de
 liquidez
 para
 el
 gobierno
 a
 corto
 plazo
 son:
 venta
 de
 servicios
 profesionales
en
el
extranjero,
 el
 turismo,
 las
 tiendas
en
 divisas
 (TRD)
 y
 las
 remesas.
El
 talón
 de
 Aquiles
 de
 
 la
 
economía
 hoy
es
 la
 producción
 de
 alimentos,
el
 déficit
 de
 viviendas
 y
 la
 escasez
 de
 divisas.
 Según
 investigaciones
 de
 
 economistas
 cubanos,
hay
altas
probabilidades
de
que
la
economía
cubana
se
siga
sumergiendo
en
 el
estancamiento
 y
 la
 recesión.
Esto
 
 dependerá
 de
 la
 velocidad,
 la
 p rofundidad
 y
 la
 eficacia
de
las
transformaciones
que
se
adopten
para
estimular
la
productividad
y
los
 ingresos
en
divisas.
(Vidal,
2010)

En
 síntesis,
 el
 modelo
 de
 crecimiento
 basado
 en
 la
 exportación
 de
 servicios
 profesionales
muestra
debilidades
estructur ales
y
signos
de
agotamiento
 tales
como:
 limitaciones
 en
 la
 disponibilidad
 de
 divisas,
 
 escasez
 relativa
 de
 recursos
 para
 proyectos
 de
 inversión
 y,
 finalmente,
 una
 tendencia
 a
 la
 desaceleración
 del
 PIB.
 El
 gobierno
ha
adoptado
medidas
de
austeridad
para
en frentar

esta
crisis.
(Vidal,
2009,


2010;
Pérez,
2009,
2010)

2.
La
democracia
consensuada.


Las
 medidas
 nacionalistas
 de
 la
 revolución
 consolidaron
 y
 desarrollaron
 un
 nuevo
 bloque
 social.
 Este
 bloque
 reemplazó
 al
 bloque
 oligárquico
 corporativo
 antinacional, 


que
había
disfrutado
hasta
1959
de
las
ventajas
del
modelo
neocolonial.
Entre
1959
y


1990,
 la
 consolidación
 del
 
 nuevo
 bloque
 social
 fue
 la
 base
 de
 la
 constitución
 de
 un
 poder
político
que
ha
permitido
 alcanzar

resultados
tales
como: 


1.
Una
 unidad
 políti ca
 que
 facilitó
la
existencia
 de
 una
 democracia
 consensuada
 con
una
participación
política
masiva, 
basada
en
una
nueva
institucionalización.


2.
 La
 sustitución
 de
 un
 sistema
 político
 dictatorial,
 corrupto
e
ilegítimo,
 por
 una
 clase
 política
 legitimada
 por
 su
 lucha
 contra
 la
 dictadura
 y
 su
 programa
 de
 gobierno.

18 


3.
 Esta
 democracia
 consensuada
 enfatizó
 los
 derechos
 sociales
 ‐ educación,


asistencia
médica,
vivienda,
empleo, 
etc. ‐ 
con
el
 fin
de
permitir
a
los
ciudadanos


tener
una
real
participación
en
la
vida
pol

ítica
y
social.


4.
La
creación
de
un
sistema
político
institucional
conforme
a
las
tradiciones
y
los


objetivos
 del
 país.
Un
Estado
 con
 un
 sistema

 unipartidista
y
 con
 organizaciones
 políticas 
 ‐ 
 Partido
Comunista
de
Cuba
 (PCC ) ,
 Unión
de
Jóvenes
Comunistas
 ( UJC)
 ‐ 
 y

de
masas
 – 
Central
de
Trabajadores
de
Cuba
 (C.T.C. ),
Comités
de
Defensa
de
la
 Revolución 
 ( C.D.R.) 
 ‐ ,
entre
otras.


5.
El
establecimiento
de
un
nuevo
sistema
jurídico
acorde
con

los
valores
de
la


nueva
sociedad.

6.
La
materialización
de
una
nuev a
cultura
política,
basada
en
la
historia
de
Cuba
y
 su
tradición,
dando
prioridad
a
valores
tales
como:
el
patriotismo,
 la
solidaridad,
 el
 internacionalismo,
 
 la
 igualdad
 en
 todos
 los
 dominios,
 
 la
 educación
 permanente,
 
 la
 sensibilidad
 frente
 a
 las
 violac iones
 del
 orden
 público 
 y 
 la
 participación
 política,
 
 tanto
 cuantitativa
 (en
 sitios
 diversos:
 en
 el
 barrio,
 
 en
 el
 trabajo)
 como 
cualitativa
 ( la
aspiración
a
una
 verdadera
participación
en
 la
 toma
 de
decisiones ,
y
no
sólo
a
su
aprobación
e
implementación ).


Sin
embargo,
cada
uno
de
estos
rasgos
tiene
tendencias
potenciales
opuestas:

1.
 La
 tendencia
 a
 convertir
 la
 unidad
 en
 
 unanimidad.
 En
 efecto,
 varias
 manifestaciones
 sectarias
 surgieron
 repetidamente
 en
 1962
 (ORI),
 en
 1967
 (micro ‐ fracción)
 y
 en
 fechas
 posteriores.
 Han
 existido
 exclusiones
 e
 intransigencias
que
conciernen
a
las
ideas
políticas
y
religiosas
de
ciertas
minorías
 que
no
comparten
los
conceptos
de
los
líderes 
y
de
las
mayorías .


2.
 La
 necesidad
 de
 mejorar
 los
 mecanismos
 institucionales
 y
 demo cráticos
 que
 garanticen
la
sucesión
política
al
 más
alto
 nivel
y
la
sucesión
generacional.


3.
Falta
de
participación
en
la
toma
de
decisiones.
Sólo
se
participa
en
el
debate
y


en
la
implementación.

4.
La
reproducción
del
modelo
político
institucional
de
o tros
socialismos
y
de
sus
 deformaciones:
 corrupción,
 formalismo,
 burocracia,
 ineficiencia,
 alejamiento
 entre
líderes
y
masas,
desigualdad
y
doble
moral.



5.
 Una
 tendencia
 a
 ad a ptar
 leyes
 y
 disposiciones
 constitucionales
 de
 otros
 socialismos
ajen o s
a
la
re alidad
cubana.


6.
La
aparición
de
distorsiones
en
la
política
 (emergencia
de
prácticas
elitistas
y
 corruptas
que
generan

desigualdad)
y
en
la
cultura
del
 trabajo.
La
eficacia
en
el


19 


trabajo,
 unida
 a
 otros
 valores
 revolucionarios,
 no
 siempre
 ha
 
 determinad o
 la
 movilidad
social
ascendente
y
una
remuneración
apropiada. 


El
nuevo
sistema
político
cubano
se

institucionalizó
en
1959.
La
"Ley

Fundamental
de


1959",
adaptó
la
Constitución
de
1940
a
la
nueva
realidad
revolucionaria.
Varias
leyes


revolucionarias
 se
 adoptaron
 de
inmediato:
la
ley
de
reforma
agraria;
la
reducción
de


los
alquileres
en
el
50
%
por
una
ley
ad
hoc;
la
nacionalización
de
las
grandes
empresas


extranjeras
y
nacionales
y
muchas
otras
leyes
que
recibieron
un
gran
apoyo
popular. 


En
1975,
en
el
p rimer
congreso
del
PCC 
fue
institucionalizado
 
el
sistema
político
de
un
 modo
más
formal
y
con
una
influencia
sensible
del
modelo
soviético. 


Las
 partes
 principales
 del
 sistema
 político
 son:
 el
 Partido
 Comunista
 de
 Cuba
 (PCC),
 responsable
 del
 sistema
 
 polít ico
 y
 líder
 de
 la
 sociedad
 y
 del
 Estado;
 un
 Estado
 que
 añade
a
sus
funciones
tradicionales
la
dirección
y
la
planificación
del
sector
estatal
de
 la
economía;


organizaciones
políticas
y
populares;
y
asociaciones
civiles. 


El
PCC
tiene
la
dirección
hegemóni ca
del
sistema
político,
basado
en
el
consenso,
y
en
 el
 programa
 de
 sus
 Congresos.
 La
 Constitución
 de
 1976
 estableció
 que
 "sólo
 un
 partido…
es
la
fuerza

líder
de
la
sociedad
y
el
Estado".
En
la
Reforma
Constitucional
de
 1992,
el
Partido
fue
considerado
"l a
vanguardia
organizada
del
pueblo
cubano"

en
vez
 de
un
"partido
de
vanguardia
marxista ‐ leninista"
como
en
la
Constitución
de
1976.
La
 tendencia
 de
 la
 Reforma
 fue
 eliminar
 aquellos
 aspectos
 considerados
 una
 copia
 del
 modelo
 soviético
 de
 institucionalizaci ón
 y
 promover
 la
 dimensión
 nacional
 del
 proyecto
cubano. 15

El
 PCC
 participa
 en
 el
 resto
 de
 las
 Instituciones
 del
 Estado:
 Consejo
 de
 Estado
 y
 de

 Ministros
 y
 
 la
 Asamblea
 Nacional
 del
 Poder
 Popular
 (ANPP)
 con
 carácter
 nacional,
 provincial
 y
 municipal.
 Desde
 la
 Reforma
 Constitucional
 de
 1992,
 la
 elección
 de
 los
 miembros
es
gobernada
por
elecciones
periódicas
conforme
a
una
nueva
ley
electoral. 


El
poder,
hasta
julio
de
2006,
estuvo
concentrado
en
el
líder
histórico
de
la
Revolución,


Fidel
 Castro,
 
 Primer
 Secretario
 del
 Partido,
 Presidente
 del
 Consejo
 de
 Estado
 y
 del
 Consejo
 de
Ministros
y
 Comandante
en
 Jefe
 de
las
Fuerzas
armadas.
Aún
Fidel
 sigue
 siendo
Primer
Secretario
del
Partido,
pero
Raúl
Castro
ocupa
los
otros
cargos. 


La
 oposición
 hacia
 el
 sistema
 es
 expre sada
 por
 diversas
 organizaciones
 de
 la
 emigración
 – 
como
la
Fundación
Nacional
Cubano ‐ Americana
 ‐ 
y
los
diversos
grupos
de
 disidentes
de
la
Isla.
La
base
social
de
estos
grupos
es
muy
reducida
y
la
mayor
parte
 de
ellos
 son
 financiados
 por
los
EE.UU.

El
 10 
 de
mayo
 de
 2002,
mediante
 un
marco
 legal
 que
 lo
 permitía,
 un
 grupo
 disidente
 dirigido
 por
 Oswaldo
 Paya,
 presentó
 una
 petición
en
la
ANPP
para
un
referéndum.
Su s 
objetivo s 
eran 
lograr
la
autorización
de:
 establecer
 empresas
 privadas;
 
 la
 amnistía
 para
 los
 prisioneros
 por
 delitos
 contra
 la



 
 20 
 

20

seguridad
 del
 Estado ;
 y
 una
 nueva
 ley
 electoral
 autorizando
 un
 sistema
 político
 multipartidista. 
Esta
petición
 fue
rechazada
por
la
ANPP
por
no
cumplir
los
requisitos
 constitucionales. 
 El
 24
 y
 25
 de
 junio
 la
 ANPP,
 a
 propue sta
 de
 las
 organizaciones
 de
 masas
 y
 tras
 amplia
 consulta
 popular,
 se
 reunió
 
 en
 
 sesión
 extraordinaria
 para
 reformar
 la
 Constitución
 y
 garantizar
 que
 no
 fuera
 posible
 modificar
 el
 carácter
 socialista
de
la
Revolución,
desechando
por
tanto
la
petición
de
l os
disidentes. 


El
 sistema,
 de
 acuerdo
 con
 sus
 normas
 institucionalizadas,
 tiene
 posibilidades
 democráticas
participativas
(Rodríguez,
2009:
107).


1.
Un
vínculo
permanente
entre
el
Estado
y
las
masas.


2.
El
carácter
no
profesional
de
la
representación.


3.
La
obligación
de
los
delegados
a
rendir
cuentas.



4.
 El
 derecho
 de
 los
 ciudadanos
 a
 plantear
 sus
 problemas
 en
 las
 asambleas
 de
 rendición
de
cuentas.

5.
La
obligación
de
responder
a
quejas
y
solicitudes
de
los
ciudadanos.


6.
El
carácter
colegiado
de
las 
decisiones.


7.
La
posibilidad
de
consensuar
las
estrategias
de
desarrollo.

Pero
también
tiene
deficiencias:



1.

Falta
de
debate
en
los
órganos
de
toma
de
decisiones.


2.
 Los
 ciudadanos
 consideran
 las
 asambleas
 de
 circunscripción
 no
 como
 una
 oportunidad
para
las
discusiones
colectivas
de
soluciones
alternativas,
sino
como
 un
simple
foro
para
presentar
demandas.


3.
Las
administraciones
locales
tienen
un
poder
formal,
pe ro
carecen
de
recursos.


4.

Los
delegados
sienten
que,
como
miembros
de
la
asamblea,
no
tienen
ningún


poder
 de
 solucionar
 los
 problemas
 expresados
 por
 la
 población,
 pues
 las
 prioridades
municipales
 tienen
que
subordinarse
a
las
prioridades
nacionales
del
 Estado. 


5.
Muchas
veces
 las
decisiones
se
informan,
vienen
“desde
arriba”
y
ni
siquiera
se
 consultan. Por
 otra
 parte,
 
 la
 consulta
 y
 la
 discusión
 prevalecen
 sobre
 la
 transformación
de
las
demandas
en
estrategias
de
solución
de
los
problemas
en
el
 nivel
 local.
 Por
 consiguiente,
 la 
 participación
 no
 condujo
 a
 compartir
 la
 responsabilidad
entre
los
diversos
actores
en
el
proceso
de
toma
de
decisiones.

21 


Se
 produjo
 un
 gran
 debate
 dentro
 del
 Partido
 y
 las
 organizaciones
 de
 masas
 promovido
en
2007
por
el
Presidente
Raúl
Castro,
pero
existe 
la
percepción
en
amplios
 sectores
de
la
población
de
que
ese
debate
no
ha
tenido
como
correlato
la
adopción
 de
 medidas
 con
 
 rapidez,
 ni
 tampoco
 en
 la
 extensión 
 y
 profundidad
 
 que
 se
 demandaba.

La
 mera
 creación
 de
 oportunidades
 para
 el
 debate
 en
 el
 período 
 2007‐ 2010
 no
 necesariamente
 conduce
a
la
amplia
 participación
 pública.
 Para
 promover
el
 debate,
 los
 sistemas
 jerárquicos
 deben
 ser
 convertidos
 en
 espacios
 horizontales
 de
 carácter
 democrático.
 (Valdés,
2009;
Rodríguez,
2009;
Domínguez,
2009;
Domínguez,
 J.,
1978;


Evenson,
2009)


3.
Equidad
y
Austeridad.
¿Crecimiento
sin
costo
social?


De
 la
 mano
 de
 obra
 total
 de
 Cuba
 en
 1958
 (alrededor
 de
 2.750.000
 trabajadores),


podría
considerarse
explotada
un
monto
de
casi
2
millones,
dividido
en
cinco
grupos.


Estos
 cinco
 grupos
 eran:
 los
 proletarios
 urbanos
 (400.000);
 un
 grupo
 heterogéneo
 (254.000);
700.000
personas
subempleadas,
que
trabajaban
sólo
2
 ó 
3
meses
por
año
 para
 la
 cosecha
 de
azúcar
 o
en
 la
 construcción;
 los
 trabajadores
 rurales
 (570.000);
 y
 250.000
 pequeños
 ca mpesinos.
 Además
 de
 la
 discriminación
 económica
 y
 social
 sufrida
 por
 los
 grupos
 mencionados
 anteriormente,
 había
 también
 la
 discriminación
 racial.
Según
el
 censo
 de
 1953,
esta
 población
alcanzaba
a
 1.587.073
 personas
entre
 quienes
 había
 725.311
 negros,
 843.105
 mulatos,
 y
 16.657
 de
 origen
 asiático
 de
 un
 total
 de
 5.829.029
 habitantes.
 Fidel
 Castro
 fusionó
 estos
 grupos
 excluidos
 de
 las
 "ventajas"
del
orden
neocolonial
en
el
bloque
nacionalista
que
 denominó 
“pueblo”.
 


Para
 concluir
 este
 análisis
 estadístico,
 di remos
 que
 no
 era
 difícil
 de
 establecer
 la
 identidad
 social
 de
 la
 clase
 oprimida,
 que
 incluía
 alrededor
 de
 2.000.000
 de
 trabajadores,
 y
 de
 la
 clase
 dominante
 de
 100.000
 hombres
 de
 negocios,
 banqueros,
 comerciantes,
y
terratenientes.
Sin
embargo,
con
relació n
a
la
clase
media,
esto
es
más


difícil,
pues
de
una
mano
de
obra
de
700.000
personas
consideradas
de
clase
media,


sólo
 300.000
 podría n 
 ser
 catalogad as 
 de
 un
 modo
 permanente,
 realmente
 como
 de
 clase
 media.
 En
 efecto,
 200.000
 estaban
 en
 una
 situación
 de
 marginalización


económica,
dentro
de
la
clase
oprimida,
y
200.000
constituían
un
sector
dependiente
y


muy
vinculado
a
la
clase
dominante.
En
 este
 último
grupo
estaban
los
abogados
de
las
 grandes
 empresas,
 los
 comerciantes,
 etc.,
 sociológicamente
 integrados
 al 
 bloque
 corporativo
oligárquico
antinacional.
 


En
la
política
social
de
la
revolución
cubana,
distinguiremos
tres
grandes
períodos:
 



1.
 De
 1959
 hasta
 1963
 se
 aplico
 
 una
 política
 pública
 tradicional
 de
 carácter
 reformista
que
se
agotó
rápidamente.
El
obje tivo
esencial
de
la
política
social
era
 erradicar
 el
 desempleo
 y
 alcanzar
 la
 redistribución
 de
 la
 riqueza
 acorde
 con
 
 el
 programa
expresado
en
"La 
Historia
me
 Absolverá”. 


22 


2.
En
el
período
1963 ‐ 1989,
 los
 Plan es
de
Desarrollo
Económico
y
Social
del
país ,
 que 
 se
iniciaron
 en
1963,
han
implementado
una 
política
social
 que
 cubri ó 
toda
la
 población
 y
 los
 territorios
 de
 Cuba .
 Esta
 política
 integral
 incluyó
 las
 áreas
 siguientes:
 empleo
 (inversiones
 grandes
 para
 erradicar
 el
 desempleo,
 distintos
 cursos
con
este
fin
 para
trabajadores
y
profesionales);
nutrición
(subvenciones
a
la
 cesta
básica);
asistencia
médica
(cobertura
gratuita
universal
a
 toda
 la
población);
 educación
 (servicios
 públicos
 de
 educación
 gratuitos
 en
 los
 niveles
 primario,
 secundario,
 enseñanza
 superi or
 y
 técnica);
 seguridad
 social
 (varios
 tipo
 de
 servicios
sociales
para
niños,
ancianos,
inválidos);
ayuda
social
(servicios
de
ayuda
 social
a
grupos
vulnerables
o
en
 riesgo,
así
como
a
damnificados
por
situaciones
 de
emergencia,
trabajo
social
con
las
 familias
y
en
las
comunidades,
y
educación
 de
 trabajadores
 sociales);
 deportes
 y
 recreación
 (programas
 universales
 en
 escuelas
y
vecindades);
cultura
 (promoción
de
actividades
culturales
y
de
cultura
 nacional);
vivienda
 (erradicación
de
barrios
insalubres
y
o torgamiento
de
nuevas
 casas
a
sus
antiguos
habitantes;
construcción
y
reparación
de
viviendas). 


Una
vez
producida
la
 reestructuración
de
los
ingresos
de
la
población

mediante
 los
 cambios
 estructurales
 y
 la
 política
 redistributiva,
 el
 desarrollo
 de
 la
 polí tica
 social
se
convirtió
en
la
condición
principal
para
alcanzar
una
menor
desigualdad
 social. 


Esto
implicó
una
enorme
construcción
intensiva
de
capital
social
y
humano
y
una
 rápida
 movilidad
 social
 ascendente
 de
 amplias
 poblaciones,
 mediante
 el
 pleno
 empleo,
 la
 redistribución
 de
 la
 riqueza,
 el
 sistema
 universal
 de
 salud
 y
 la
 calificación
mediante
programas
de
educación. 


3.
 En
el 
 periodo
 1990‐ 
 2010,
 la
 política
 social
 debe
 recuperarse
 del
 impacto
 del
 Período
Especial
y
recobrar
su
desarrollo.
Este
perío do
podría
ser
identificado
por
 el
carácter
de
prioridad
absoluta
que
ha
tenido
la
política
social,
ya
que
los
gastos
 sociales
representaron
el
20
%
del
PIB
en
1989,
y
el
30
%
en
2006.
Cuba
 se
elevó


del
lugar
144
en
el
Informe
de
Programa
de
Desarrollo
de
las
Naciones
Unidas
de


1992
 ‐ 
el
momento
más
difícil
del
Período
Especial
 ‐ 
al
lugar
51
en
el
Informe
de
 2007/2008.
 En
 el
 bienio
 2002 ‐ 2003,
 según
 CEPAL,
 Cuba,
 junto
 a
Uruguay,
 Costa
 Rica
y
Argentina,
estaba
entre
los
países
que
dedicaron
un
porcentaje
más
a lto
del
 PIB
 a
 la
 política
 social.
 Sin
embargo,
esta
 recuperación
 ha
 sido
más
 cuantitativa
 que
cualitativa.
Muchas
actividades
en
las
diferentes
esferas

de
la
política
social
 no
han
recuperado
la
calidad
anterior
de
sus
servicios,
como
ocurre
en
 el
caso
de
 la
educación
y
la
asistencia
médica
entre
otros. 


Algunos
logros
de
la
política
social
pueden
ser
resumidos
así: 


1.
Empleo:
De
un
paro
permanente
del
18
%
y
estacional
del
30
%,
en
1958,
 el
pleno 
 empleo
había
sido
alcanzado
prácticamente
al
final
de
los
a ños
setenta.
La
crisis
de
los


23

años
90
produjo
un
nivel
de
paro
de
más
del
7
%,
pero
la
política
puesta
en
práctica



permitió
que
éste
disminuyera
a
menos
del
2
%
en
2006.
No
obstante,
en
el
2010
se


considera
que
hay
1,
300,000
subempleados
debido
a
la
cris is
actual. 


2.
Asistencia
médica.
La
esperanza
de

vida
de
la
población
aumentó
en
16
años
entre


1958
y
2007,
alcanzando
la
cifra
de
79
años.
La
mortalidad
infantil
bajó
de
60
 por 
cada
 mil
 nacidos
vivos
en
 1958,
a
 5,7
en
 2007.
 La
existencia
 de
 un
 médico 
 po r
 cada
 1076
 habitantes
en
1958
pasó
a
uno
 por 
cada
158
habitantes
en
2006. 


3.
 Educación.
 El
 analfabetismo,
 que
 en
 1958
 alcanzaba
 el
 23
 %
 de
 la
 población,
 era
 cero
en
 los
años
 ochenta.
 La
 cobertura
 de
 la
 instrucción
 primaria
 pasó
 
 del
 50
%
en
 1958
 al
 100
 %
 en
 2006;
 la
 secundaria
 del
 8,9
 %
 al
 90
 %
 en
 los
 mismos
 años;
 y
 la


inscripción
de
alumnos
universitarios
en
el
primer
año
pasó
de
15
mil
estudiantes
en


1958
a
658,134
en
2007,
para
una
tasa
de
matrícula
universitaria
del
80%.


4.
Seguridad
Social.
La
cobertura
 pasó 
de
un
53
%
de
los
trabajadores
en
1958
al
100%


en
2006.


A
esto
podemos
añadir
logros
importantes
en
deportes
y
cultura. 


Sin
embargo,
pese
a

las
grandes
inversiones
del
PIB
y
los
esfuerzos
 del
gobierno
 por
 evitar
 la
 pobreza
 y
 la
 desigualdad
 median te
 la
 política
 social,
 el
 período
 especial,
 el
 bloqueo,
 la
 adversa
 situación
 económica
 internacional,
 catástrofes
 naturales
 como
 huracanes
 y
 los
 fracasos
 del
 modelo
 económico,
 han
 aumentado
 la
 marginalidad,
 la
 pobreza
y
la
desigualdad
desde
1990.
Entre
198 8
y
2001
la
población
cubana
en

riesgo
 creció
 del
 6
 %
 al
 20
 %.
 En
 La
 Habana,
 en
 2004,
 fueron
 identificad a s
 enormes
 diferencias
 per
 cápita:
 de
 37
 pesos
 mensualmente
 en
 algunas
 familias,
 a
 7,266
 en
 otras.
También
existen
 diferencias
 territoriales
en
la
 pobr eza:
en
la
 parte
 oriental 
 de


Cuba
la
pobreza
urbana
alcanza
el
22
%
y
en
la
parte
occidental
sólo
el
14,7
%.
(Espina,


207:
254)


En
síntesis,
incluso
si
las
cifras
que
conciernen
a
la
asistencia
médica
y
a
la
educación
 muestran
 un
 buen
 nivel
 
 y
 los
 problema s
 de
 alimentación
 están
 lejanos
 de
 las
 hambrunas,
es
indispensable
admitir
que
el
deterioro
del
nivel
de
vida
en
el
período
 especial
ha
sido
de
gran
magnitud.
Esta
degradación
es
aún
más
exasperante,
dado
el

 proceso
de
 incremento
de
la
desigualdad 
social
 que
se
ha
producido
desde
los
90s. 


4.
El
desarrollo
de
la
identidad
cultural.


En
 el
 terreno
 de
 la
 cultura
 – 
 independientemente
 de
 su
 propia
 dinámica
 ‐ 
 influirá
 decisivamente
lo
que
ocurra
en
las
demás
esferas
de
la
sociedad
cubana.
La
victoria
de
 la
"cultu ra
de
resistencia"
que
ha
caracterizado
al
nacionalismo
 radical 
 ‐ 
frente
los
que
 piensan
 que
 Cuba
 no
 puede
 ser
 plenamente
 independiente
 debido
 a
 su
 cercanía
 a
 EE.UU. ‐ 
 se
 verá
 influida
 por
 el
 desarrollo
 económico,
 la
 tolerancia
 política
 y
 la


24

posibilidad
 de
 conservar
 los
 logros
 sociales,
 la
 justicia
 
 social
 e
 igualmente
 la
 independencia
y
la
soberanía. 


La
revolución
cubana,
que
ha
revalorizado
las
raíces
históricas
y
culturales
de
la
nación,
 dio
paso
a
una
política
cultural
que
obtuvo
el
apoyo
casi
unánime
de 
la
intelectualidad
 cubana,
 en
 vista
 del
 reconocimiento
 hacia
 sus
 trabajos
 y
 las
 facilidades
 para
 promoverlos
 mediante
 publicaciones,
 exposiciones,
 puesta
 en
 escena
 de
 obras
 de
 teatro
 y
 ballet
 clásico,
 así
 como
 a
 la
 promoción
 de
 una
 industria
 
 cinematográf ica
 cubana,
entre
otros
aspectos. 


Otra
razón
poderosa
del
apoyo
de
los
intelectuales
hacia
la
revolución
 ‐ 
además
de
los
 valores
 de
 nacionalidad,
 soberanía
 y
 
 justicia
 social
 compartidos
 por
 ellos
 ‐ 
 fue
 el
 enorme
aumento
en
el
público
de
lectores
y
asistentes
a
actividades
culturales,
debi do
 a
la
campaña
de
alfabetización,
al
nivel
cultural
creciente
de
la
población

y
al
apoyo
de
 las
actividades
 culturales
 por
la
 política
 cultural
 del
gobierno.
Además,
 se
 publicaron
 una
enorme
cantidad
de
libros ,
 a
diferencia
de
las
escasas
y
limitadas
ediciones 
 de
 la

 Cuba
pre ‐ revolucionaria. 


Las
 visiones
 hostiles
 de
 algunos
 intelectuales
 vinculados
 al
 viejo
 Partido
 Comunista,
 denominado
 Partido
 Socialista
 Popular
 
 (PSP),
 que
 veían
 con
 reticencia
 a
 la
 joven
 intelectualidad,
a
los
intelectuales

 católicos
y 
a
los
 que
experimentaban
 con
 nuevas
 fórmulas,
 entre
 otros
 motivos,
 dio
 lugar
 al
 discurso
 de
 Fidel
 Castro,
 "Palabras
 a
 los
 Intelectuales ",
en
la
Biblioteca
Nacional,
en
junio
de
1961.
En
él
 se
 expuso
por
primera
 vez
 la
 política
 cultural
 de
 la
 revolución:
 " Creo
 que
 es
 muy
 claro.
 ¿Cuáles
 son
 los
 derechos
 de
 los
 escritores
 y
 de
 los
 artistas
 revolucionarios
 y
 anti ‐ revolucionarios?
 Dentro
de
la
revolución
todo,
 contra 
la
revolución
nada."
"No
prohibiremos
que
nadie
 escriba
sobre
cualquier
sujeto.
Al
contrario,
c ada
uno
puede
expresarse
como
él
desea
 y
formular
libremente
sus
ideas”. 


Sin
 embargo,
 "valoraremos
 siempre
 la
 creatividad
 a
 través
 del
 transparente
 prisma

 revolucionario.
"
 


Después
 de
 este
 período
 y
 de
 la
 fundación
 de
 la
 Unión
 Nacional
 de
 
 Escritores
 y
 Artistas
 Cubanos
 (UNEAC)
en
 1961,
 
emergió
 
 una
 segunda
etapa
a
 partir
 de
 1962
 y
 hasta
 1965,
 caracterizada
 por
 la
 polémica
 ‐ 
 ya
 comenzada
 antes
 de
 1962
 ‐ 
entre
 los
 intelectuales
 del
 PSP
 ‐ que
 consideraban
en
 su
mayoría
el
 realismo
 socialista
 como
la
 única
fo rma
de
expresión
revolucionaria ‐ 
y
casi
todos
los
intelectuales,
que
defendían
 un
arte
que
estaba
siendo
enriquecido
por
los
éxitos
formales
de
la
vanguardia. 


Tuvieron
lugar
rupturas
 significativas
en
los
años
60
dentro
de
las
filas
revolucionarias.
 El
novelista
Guillermo
Cabrera
Infante,
que
había
dirigido
el
Semanario
del
periódico
 Revolución,
Lunes
de
Revolución,
 dirigido
por
el
p eriodista
Carlos
Franqui,

abandon ó 
 el
país
y
mostr ó 
 su
hostilidad
hacia
la
revolución. 
En
1968
Franqui
tomo
un
derrotero
 similar. 


25 



En
1965,
 Ernesto
Che
Guevara
en
 "El
Socialismo
y
el
Hombre
en
Cuba",
inauguró
una
 tercera
fase
en
la
política
cultural
que
duró
hasta
1970.
 El
 Che

 solucionó
este
conflicto
 a
 fa vor
de
los
que
criticaban
el
 realismo
 socialista
diciendo:
“¿Por
qué
considerar
las
 formas
congeladas
del
realismo
socialista
como
la
única
receta
válida?
". 


Al
 final
de
los
años
 sesenta
 se
produjo
el
endurecimiento
de
la
política
cultural.
Una
 tercera
 etapa
 de
 la
 política
 cultural
 (1970 ‐ 1975),
 denominada
 "el
 quinquenio
 gris",
 tuvo
 lugar
 entre
 el
 fracaso
 de
 alcanzar
 los
 10
millones
 de
 toneladas
 de
 azúcar
 en
 la
 zafra
 de
 1970,
 y
 el
 
 Primer
 Congreso
 del
 Partido
 Comunista
 (1975).
 Este
 Congreso
 implicó
 un
eviden te
acercamiento
al
modelo
 soviético
 de
 socialismo,
 copia
 que
 sería
 años
después
criticada
por

Fidel
Castro.
La
designación
de
Luis
Pavón
como

Director
 del
Consejo
Nacional
de
Cultura
(CNC)
implicó
la
victoria
de
la
línea
dura

así
como
el
 Congreso
de
Edu cación
y
Cultura
en
1972.
Un
poeta,
Heberto
Padilla,
fue
encarcelado


en
marzo
de
71
durante
unos
días
y
se
acusó
él
mismo
y
a
algunos
de
sus
colegas
en


una
intervención
en
la
UNEAC.
La
percepción
en
el
liderazgo
cubano,
 ‐ 
debido
en
parte
 a
una
carta
de

ap oyo
a
Padilla
por
intelectuales
extranjeros
y
a
libros
críticos
como
los
 de
 Karol
 y
 Dumont,
 
 publicados
 en
 1970,
 ‐ 
 de
 la
 hostilidad
 y
 crítica
 de
 intelectuales
 occidentales
 y
 de
 
 la
 falta
 de
 confiabilidad
 hacia
 muchos
 intelectuales
 cubanos
 de
 distintas
 gene raciones,
 en
 algunos
 casos
 ganadores
 de
 premios
 literarios
 de
 importancia
 como
 el
 de
 la
 UNEAC
 y
 el
 de
 la
 Casa
 de
 las
 Américas,
 condujo
 a
 las
 posiciones
 duras
 con
 relación
 a
 los
 creadores
 culturales,
 adoptadas
 en
 1972
 en
 el
 Congreso
de
Educación
y
Cultura.
 (Fornet,
2009;
Amuchástegui,
2007;
Lopez
Segrera,


1989)


Sin
 embargo,
 ni
 siquiera
 durante
 el
 "quinquenio
 gris"
 algo
 similar
 a 
 las
 prácticas
 stalinistas 
 existió
 en
 Cuba.
 Aunque
 el
 movimiento
 cultural
 fue
 controlado
 por
 los
 ideólogos
 de
 línea
 dura
 del
 CNC,
 al gunas
 instituciones
 como
 el 
 Instituto
 Cubano
 de
 Arte
e
Industria
Cinematográfica
 (ICAIC) ,
la
Casa
de
las
Américas 
y
la
Casa
del
Caribr ,
 dirigidos
 por
 figuras
 prestigiosas
 como
 Alfredo
 Guevara ,
 Hayde
 Santamaría 
 y
 Joel
 James,
mantuvieron
su
autonomía
y
diero n

 refugio
a
muchos
intelectuales
y
artistas
 valiosos.
 
 También
 el
 Ministro
 de
 Relaciones
 exteriores,
 Raúl
 Roa,
 acogió
 a
 muchos
 historiadores
e
intelectuales
en
el
Ministerio. 


De
 1976
 a
 1988
 se
 desarrolló 
 una
 cuarta
 etapa
 en
 la
 política
 cultural.
 En
 1976,
 los
 dogmáticos 
perdieron
su
poder
en
el
sector
cultural
con
la
creación
del
Ministerio
de
 Cultura
 y
 la
 designación
 de
 Armando
 Hart
 como
 
 Ministro
 de
 Cultura.
 Esta
 etapa
 concluyó 
con
el
4to.
Congreso
de
la
UNEAC
en
enero
de
1988.
El
Congreso
propuso
la
 supr esión
 de
 todas
 las
 prácticas
 burocráticas
 en
 el
 terreno
 
 cultural,
 reforzar
 
 la
 independencia
 de
 la
 UNEAC,
 y
 dar
 a
 los
 intelectuales
 una
 mayor
 posibilidad
 de
 participación
en
la
vida
política
y
social
y
de
ampliar
el
debate. 


Sin
 embargo,
 las
 ciencias
 socia les
 tuvieron
 un
 tratamiento
 especial
 ‐ 
 y
 con
 menor
 flexibilidad
que
la
que
otorgaba
el
Ministerio
de
Cultura 
 ‐ ,
a
través
del
departamento


26 


ideológico
del
Comité
Central
del
Partido,
muy
cercano
en
su
visión
de
los
intelectuales
 a
la
 del
Partido
Socialista
P opular
 (PSP).
Al
principio
de
los
años
70,
el
Departamento
 de
 Filosofía
 fue
 cerrado
 al
 igual
 que
 la
 Revista
 "Pensamiento
 Crítico".
 Estas
 instituciones
 eran
 el
 centro
 de
 un
 importante
 debate
 sobre
 el
 socialismo
 que
 fue
 cancelado.
También
los
grupos
de
inves tigación
 ‐ 
como
el
cubano,
el
latinoamericano,
 el
africano,
el
asiático
y
el
de
estudios
religiosos
 ‐ 
de
la
Facultad
de

 Humanidades 
de
la
 Universidad
 de
 La
 Habana,
 fundados
 al
 principio
 de
 los
 años
 setenta,
 fueron
 eliminados 
a
mediados
de
los
setenta,
poniendo
fin
a
investigaciones
de
relevancia
en
 las
 ciencias
sociales. 


Pese
a
 esto,
las
ciencias
sociales
siguieron
desarrollándose
en
instituciones
con
alguna
 independencia,
como
por
ejemplo
los
centros
de
investigación
del
Comité
Central
del
 Partido
fundado s
a
mediados
de
los
años
setenta,
la
UNEAC ,
la
Casa
de
las
Américas 
y
 la
Casa
del
Caribe ,
entre
otros.
Una
bocanada
de
aire
fresco
para
las

ciencias
sociales,


fue
la
fundación,


en
enero
de
1995,
de
la
Revista
Temas,
que
desde
entonces
y
hasta


el
presente,
se
ha
convertido
en
el
centro
del
debate
en
lo
que
concierne
a
la
cultura,
 la
ideología
y
la
sociedad
cubana. 


Pero
en
marzo
de
1996,
un
nuevo
golpe
contra
el
debate
y
la
discusión
del
modelo
de


desarrollo
cubano
fue
la
crítica
 contenida
en
el
Informe 
de l
 V
Pleno
del
CC
del
PCC
 – 
y
 aprobada
 por
 dicho
 Pleno
 ‐ 
 al
 Centro
 de
Estudios
 de
América
 (CEA),
 
y
 las
 ulteriores
 destituciones
 del
 Director
 y
 Sub ‐ Director,
 así
 como
 el
 traslado
 de
 éstos 
 y
 de
 los
 investigadores
del
CEA
a
otros
centros
de
trabajo. 16

Los
 inve stigadores
 del
 CEA
 proponían,
 a
 través
 de
 la
 Revista
 del
 CEA,
 Cuadernos
 de
 Nuestra
América

y
en
varios
libros,

políticas
alternativas,
principalmente
en
la
arena
 económica,
a
las
adoptadas
por
el
gobierno
en
el
Período
Especial.
El
mensaje
implícito
 en
el
“Caso
CEA”,
era
que
 se
podía
escribir
poesía,
novelas,
y
hacer
películas
polémicas
 como
 "Fresa
y

Chocolate"
 ‐ 
con
una
visión
tolerante

de
la
homosexualidad
 ‐ ,
pero
que
 el
área
del
tipo
de
socialismo
que
se
construía
en

Cuba
y
las
políticas
adoptadas
para
 alcanzarlo ,
eran
un
monopolio
de
los
altos
niveles
del
gobierno
y
no
 estaban
sujetas
a l 
 debate
 de
 los
 intelectuales,
 aunque
 fueran
 revolucionarios
 y
 miembros
 del
 Partido
 como
era
caso
del
CEA.
Según
algunos,
en
el
duro
tratamiento
dado
al
CEA,
influyo
la
 política
 de
 dos
 carriles
 del
 gobierno
 norteamericano,
 que
 planteaba
 por
 un
 lado
 derrocar
de
 forma
violenta
a
la
 revolución
pero

 también,
por
otro
lado,
 fomentar
la
 división
y
erosión
del
gobierno
cubano
a
través
de
los
intelectuales. 


Finalmente,
 de
 1988
 al
 2010
 se
 desarrollo
 una
 quinta
 etapa
 llena
 de
 complejidad
 debido
al
Período
Especial.
 La
tendencia
ha
sido,
tanto
en
la
política
cultural
como
en
 varios
 Congresos
 de
 la
 UNEAC,
 a
 una
 mayor
 apertura,
 flexibilidad
 y
 libertad
 con
 relación
 a
 la
 creación
 intelectual
 y
 artística.
 El
 VII
 Congreso
 de
 la
 UNEAC,
 que
 se



 
 27 
 

27

celebró
 en
 abril
 de
 2008,
 reforzó
 esta
 tendencia,
 pero
 también
 criticó 
 las
 prácticas
 comerciales
excesivas
e
incluso
corruptas
en
el
ámbito

de
la
cultura. 


La
caída
de
los
países
socialistas
y
de
la
tesis
de
la
irreversibilidad
del
socialismo,
tiende


a
 generar
 
 escepticismo
 y
 
 confusión
 con
 respecto
 a
 lo
 que
 era
 para
 numerosas
 personas
 un
 arquetipo
 ideal,
 es
 decir,
 la
 posibilidad
 de
 construir
 una
 sociedad
 socialista.
 Esto
 ha
 conducido
 a
 un
 cierto
 "vacío
 ideológico"
 que,
 para
 ser
 superado ,
 exige
un
ajuste
rápido
de
la
idea
socialista
a
la
 época
actual
y
al
contexto
cubano.
Esta
 realidad
 ha
 sido
 expresada
 en
 varias
 películas
 y
 novelas,
 como
 Guantanamera 
 de
 Tomás
Gutiérrez
Alea
y
La
Neblina
del
Ayer 
de
Leonardo
Padura,
entre
muchas
otras. 


La
 flexibilidad
 de
 la
 política
 cultural
 adoptada
 por
e l
 gobierno
 y
 desarrollado
 por
 los
 Ministros
 de
 Cultura,
 Armando
 Hart
 (1976‐ 1997)
 y
 hasta
 ahora
 por
 Abel
 Prieto,
 designado
 en
 1997,
 ha
 sido
 muy
 positiva,
 dando
 lugar
 a
 un
 amplio
 apoyo
 de
 los
 intelectuales
 hacia
 la
 Revolución
 cubana,
 como
 también
 lo
 ha
 sido
 la
elección
 de
 un
 poeta
y
etnólogo
 excelente,
Miguel
Barnet,
como

Presidente
de
la
UNEAC
en
el
año


2008.
Existe
una
política
especial
hacia
los
intelectuales
y
artistas.
Esto
se
expresa
en


facilidades
 especiales
 en
 lo
 que
 se
 refiere
 a
 viajes
 y
 estancias
 e n
 
 el
 exterior,
 a
 la
 posibilidad
 de
 disfrutar
 de
 largos
 contratos
 de
 trabajo
en
el
extranjero
 y
en
muchos
 otros
aspectos. 


A
pesar
de
síntomas
evidentes
de
 fractura
del
consenso
hacia
la
 revolución
entre
los
 intelectuales,
la
mayoría

de
ellos
sigue
compart iendo
los
valores
revolucionarios 
y
una
 cultura
 de
 resistencia,
 en
 
 oposición
 a
 los
 que
 apoyan
 una
 cultura
 anti ‐ sistema,
 que
 pudiera
implicar
la
des ‐ nacionalización,
la
subordinación

o
incluso
la
anexión. 


5.
La
política
exterior
de
la
Revolución
Cubana.


L as
siguientes
cifras
revelan
la
debilidad
de
la
clase
dominante
en
Cuba
en
1958:
el
40


%
de
la
producción
de
azúcar,
el
90
%
de
los
servicios
eléctricos
y
telefónicos,
el
50
%


de
 los
 ferrocarriles
 y
 el
 23
 %
 de
 las
 
 industrias
 no
 azucareras
 eran
 propiedad


n orteamericana.
El
capital
estadounidense
invertido
en
Cuba
era
de
alrededor
de
mil


millones
 de
 dólares.
 Por
 otra
 parte,
 las
 empresas
 norteamericanas
 establecieron
 subsidiarias
 en
 la
 Isla
 ‐ 
 
 US
 Rubber,
 Firestone,
 Procter
 &
 Gamble, 
 ‐ 
 dando
 participación
 a l
 capital
 cubano
 que,
 como
 norma,
 sólo
 se
 desarrolló
 en
 aquellos


sectores
convenientes
para
el

capital
de
los
Estados
Unidos.
En
los
años
50,
el
60
%
de


las
 exportaciones
 cubanas
 iban
 al
 mercado
 norteamericano
 y
 el
 80
 %
 de
 sus
 importaciones
provenían
de
é l. 


Productos
 primarios
 como
 el
 azúcar
 y
 el
 tabaco
 se
 exportaban 
 a
 EE.UU.
 y
 se
 importaban
 los
artículos
manufacturados.
En
el
período
1948 ‐ 58,
la
balanza
comercial
 desfavorable
 con
 los
 EE.UU.
 era
 de
 603
 millones
 de
 dólares.
 Estas
 cifras
 eran
 el
 resultado
de 
la
dependencia
de
Cuba,
desde
1902,
de
los
EE.UU.,
no
sólo
en
términos
 políticos
(la
Enmienda
Platt),
sino
también
económica
y
comercialmente,
debido
a
los


28 


tratados
 de
 
 "reciprocidad"
 comercial
 con
 EE.UU.,
 que
 convirtieron
 a
 la
 Isla
 en
 una

 neocolonia
has ta
el
 triunfo
de
la
 revolución.
Esto
ayuda
a
entender
como
el
bloqueo


estadounidense
establecido
en
1962
implicó
un
serio
desafío

para
la
supervivencia
de


la
 revolución
 y
 explica
 su
 tránsito
 hacia
 una
 relación
 muy
 cercana
 con
 la
 ex ‐ Unión
 Soviética
y
los
p aíses
socialistas. 


Las
 líneas
 principales
 de
 la
 política
 exterior
 de
 la
 Revolución
 cubana
 fueron
 desarrolladas
 en
 los
 discursos
 de
 Fidel
 Castro,
 e
 institucionalizadas
 en
 documentos
 claves
 como
la
 Primera
 (1961)
y

Segunda
 (1962)
Declaración
 de
la

Habana
y 
en
los
 documentos
de
los
Congresos
del
Partido
 (PCC).
Sus
principios
 esenciales 
han
 sido
el
 internacionalismo
y
la
lucha
para
alcanzar
la
paz
y
sobrevivir
a
la
política
agresiva
de
 los
gobiernos
de
los
Estados
Unidos. 


Cuba,
a
diferencia
de
los
Estados
Uni dos,
ha
cumplido
satisfactoriamente
los
objetivos
 y
 
 principios
 de
 su
 política
 exterior:
 sobrevivir
 al
 bloqueo
 norteamericano
 
 y
 dar
 su
 solidaridad
y
apoyo
a
los
movimientos
de
liberación
y
a
los
países
en
vía
de
desarrollo
 en
áreas
diversas,
en
especial
en

educación
y
asistencia
médica. 


Los
 rasgos
principales
que
caracterizan
los
diferentes
períodos

de
la
política
exterior
 cubana
son
los
siguientes: 



1)
La
política
adoptada
por
los
Estados
Unidos
en
el
período
1959
 ‐ 
1962,
implicó
que
 inmediatamente
 Cuba 
 percibió
 al
 gobierno
 norteamericano
 como
 un
 poder
 agresivo
 que
 
 amenazaba
 su
 soberanía
 nacional
 y
 que
 trataba
 de
 impedir
 los
 cambios
 necesarios
 para
 modificar
 la
 sociedad
 neocolonial.
 En
 1961
 Cuba
 derrotó
 en
 Playa
 Girón
una
invasión
de
contrarrevolucionar ios
cubanos
armada,
entrenada
por
Estados
 Unidos.
 



2)
 El
 período
 1962 ‐ 1970,
 fue
 una
 etapa
 de
 aislamiento
 para
 la
 revolución
 cubana,
 debido
al
bloqueo
del
gobierno
estadounidense.
La
guerra
de
Vietnam
y
los
acuerdos
 de
 los
 Estados
 Unidos
 con
 la
 URSS
 en
 1962 
 durante
 la
 “Crisis
 de
 Octubre” ,

 contribuyeron
a
 que
EE.UU.
abandonase
nuevos
proyectos
militares
de

agresión . 



Después
de
una
etapa
 (1965‐ 1968)
de
apoyo
activo
a
los

movimientos
de
liberación
 nacional,
 una
 nueva
 etapa,
 tras
 la
muerte
 de
 Che
 Guevara
 en
 Bolivia,
 se
 caracterizó
 por:
 la
 mejora
 de
 las
 rela ciones
 con
 la
 URSS;
 una
 política
 de
 perfil
 bajo
 hacia
 los
 movimientos
 nacionales
 de
 liberación;
 un
 incremento
 de
 la
 acción
 internacional
 de
 Cuba
en
el
tercer
mundo
mediante
la
firma
de
acuerdos
bilaterales;
una
presencia
más
 activa

en
las
Naciones
Unidas
 y
en
el
Movimiento
de
Países
No
 Alineados ;
y
 el
inició
 gradual
de
 la
restauración
de
los
vínculos
con
América
Latina
y
el
Caribe
al
final
de
los
 años
60
y

principios
de
los
años
70. 


3)
Los
acontecimientos
más
significativos
del
período

1970 ‐ 1979
fueron:
 el
deterioro
 del
 bloqueo
 de
 los
 Estados
 Unidos
 hacia
 Cuba
 a
 escala
 mundial
 y
 en
 especial
 en


29 


América
 Latina
 y
 el
 Caribe
 (ALC),
 y
 el
 nuevo
 predominio
 de
 Cuba
 en
 otros
 espacios
 internacionales
 mediante
 acuerdos
 de
 varias
 clases;
 el
 aumento
 de
 sus
 relaciones


d iplomáticas
con
ALC;
la
entrada
al
CAME
en
1972;
algunos
progresos
en
sus
relaciones


con
 los
 Estados
 Unidos;
 el
 desarrollo
 de
 la
 ayuda
 internacional
 hacia
 los
 países
 en


desarrollo
en
áreas
 como
 la
asistencia
médica,
 la
educación,
 la
 construcción,
 y
en
 la


esfera
militar;
la
creación
del
Sistema
Económico
Latinoamericano
(SELA)
en
1975
que


excluía
a
los
Estados
Unidos;
y
la
presidencia
del
Movimiento
 de
Países
 No
 Alineado s 


(MNA)
en
1979.


Cuba
alcanzó
el
nivel
más
alto
de
su
prestigio
e
influencia
en
el
Tercer
Mundo
en
las
 reuniones
de
Argel

 (1973)
y
La
Habana

 (1979),
y

debido
a
sus
victorias
militares
en
 Angola,
contra
el
apartheid,
y
en
Etiopía.
Podemos
añadir
el
éxito
de
las
revoluciones


de
Nicaragua
y
Granada
en
1979,
y
el
restablecimiento
de
las
relaciones
diplomáticas


con
los
países
del
Caribe
Anglófono.
Los
vínculos
con
la
URSS
fueron
reforzados
dando
 paso
 a
 una
 importante
 armonía
 en
 
 política
 exterior
 con
 ese
 país,
 lo
 que
 ‐ 
 unido
 al
 liderazgo
de
Cuba
en
el
Tercer
Mundo‐ 
puso
en
crisis
a
la
hegemonía
norteamericana
 en
las
Naciones
Unidas
y
en
otras
organizaciones
internacionales. 


4)
Durante
el
período
1979 ‐ 1989,
Cuba
consolidó
sus
relaciones
con
la
mayoría
de
los
 países
del
mundo.
En
1988
la
Isla
 tenía
relaciones
diplomáticas
con
125
naciones.
De
 ellas, 
70
estaban
representadas
en
La
Habana
con
embajadas.
Cuba
tenía
89
misiones
 diplomáticas
en
el
extranjero.
El
carácter
ultraconservador
de
los
gobiernos
de

Reagan
 (1981‐ 1988)
y
George
W.
Bush 
(1989 ‐ 1993)
 ,
implicaron

la
evolución
de
las
relaciones
 con
l os
EE.UU.
hacia
una
etapa
más
difícil,
dado
el
incremento
de
la
hostilidad
hacia
la
 Isla
de
estos
gobiernos
republicanos.
 


El
 papel
 de
 Cuba
 en
 la
 Presidencia
 del
 MNA
 se
 debilitó
 tras
 la
 invasión
 soviética
 a
 Afganistán
 en
 1979,
 que
 fue
 
 condenada
 por
 numero sos
 países
 no
 alineados.
 Cuba
 trató
 de
 crear
 un
 movimiento
 opuesto
 al
 aumento
 de
 la
 deuda
 externa,
 pero
 los
 gobiernos
 del
Tercer
Mundo,
 sobre
 todo
los
 de
ALC,
 prefirieron
 negociar
 sus
 deudas
 bilateralmente
y
evitar
la
confrontación
con
los
acreedores. 


Dura nte
este
período,
Cuba
sufrió
reveses
en
su
política
exterior
en
ALC:
se
produjo
la
 ruptura
 de
 las
 relaciones
 diplomáticas
 con
 Jamaica,
 Granada,
 Surinam,
 Costa
 Rica,
 Colombia
y
Venezuela,
 pero
esto
 se
 compensó
 con
el
 restablecimiento
 de
 relaciones
 con
Boli via,
Uruguay,
Brasil
y
Argentina
así
como
con
la
normalización
con
Ecuador
y


Perú
en
1984
y
1986.


5)
Aunque
en
este
período,
desde
el
derrumbe

de
la
URSS
y
de
los
países
socialistas
de


Europa
 hasta
 el
 presente
 (1989 ‐ 2010),
 la
 emergencia
 de
 EE.UU.
 como
 un
 poder
 hegemónico
 mundial
 sea
 una
 amenaza
 para
 Cuba,
 por 
 otra
 parte,
 el
 refuerzo
 de
 espacios
 multi ‐ polares
 en
 Asia,
 países
 árabes,
 África
 y
 Europa,
 dan
 espacio
 para
 maniobrar
 y
 la
 posibilidad
 de
 alianzas
 alternativas
 en
 la
 arena
 internacional.
 La


30 


asociación 
trilateral
de
los
Estados
Unidos,
Europa
y
 Japón,
asiste
a
la
emergencia
de
 un
 mundo
 crecientemente
 multipolar
 representado
 por:
 China,
 India,
 Rusia,
 Brasil,
 Irán,
 Sudáfrica
 y
 Venezuela.
 Esto
 ha
 ofrecido
 a
 Cuba,
 además
 de
 sus
 relaciones
 tradicionales
con
 ALC,
la
Unión
Europea
y
Canadá,
un
nuevo
espacio
en
las
relaciones
 internacionales
 a
 pesar
 de
 la
 desaparición
 del
 "socialismo
 real".
 La
 Isla
 tiene
 hoy


relaciones
diplomáticas
con
178
países,
casi
cuatro
veces
más
que
cuando
la
revolución


llegó
al
poder
en
 1959.


Las
 acusaciones
 principales
 de
 varios
 gobiernos
 norteamericanos
 (Eisenhower,
 Kennedy,
 Johnson,
 Nixon,
 Ford,
 Carter,
 Reagan
 y
 G.
 H.
 Bush)
 contra
 la
 revolución
 cubana
han
sido
sus
relaciones
con
la
URSS
y
su
apoyo
a
los
movimientos
de
liberación.
 Despu és
del
derrumbe
de
la
URSS,
los
nuevos
argumentos
usados
por
Clinton,
G.
W.
 Bush
y
Obama
 ‐ 

 que
ya
 habian
 comenzado
a
 utilizarse 
 durante
la
administración
 de
 Carter
además
de
los
dos
ya
mencionados
 ‐ 
como
pre ‐ condiciones
para
 reconocer
el
 gobierno
de
Isla
y
levantar
el
bloqueo
son:
la
necesidad
de
establecer
una
democracia
 de
estilo
occidental
en
Cuba
y
respetar
los
derechos
humano s.

En
los
años
90 ,
los
EE.UU.
pasaron
dos
leyes
extraterritoriales
para
reforzar
el
bloqueo:
 Torricelli
(1992)
y
Helms

Burton
(1996). 17 
Sin
embargo,
ninguna
de
estas
leyes
alcanzó
 su
objetivo
de
aislar
 a
 Cuba,
aunque
 causaron
 daños
al
país
en
varios
aspect os.
En
el
 2009
 sólo
los
EE.UU.,
Israel
y
las
 
Islas
 Palao
 votaron
en
 
la
Asamblea
general
 de
las
 Naciones
Unidas
contra
el
levantamiento
del
bloqueo.
Micronesia
y
las
Islas
Marshall
 se
abstuvieron.
Esta
tendencia
que
aísla
a
los
EE.UU.
y
no
a
Cuba
se
ha
re forzado
con
 los
años
en
las
Naciones
Unidas
en
lo
que
concierne
a
los
votos
contra
el
bloqueo.

La
 Unión
 Europea,
 desde
 1996,
 adoptó
 una
 Política
 hacia
 la
 Isla
 denominada
 "la
 Posición
Común",
promovida
por
la
presidencia
de
Aznar
en
España.
Est o 
implicó
que 
 la
política
europea
hacia
Cuba
se
subordinó
a
la
hostil
política

estadounidense
hacia
la
 Isla.
El
desarrollo
de
las
relaciones
con
Cuba
fue
condicionado
a
la
visión
euro ‐ céntrica
 de
 democracia
 y
 derechos
 humanos.
 Aunque
 el
 gobierno
 socialista
 del
 Preside nte
 Zapatero
 ha
 dado 
 algunos
 pasos
 para
 mejorar
 las relaciones
 con
 Cuba,
 "la
 Posición
 Común"
 todavía
 prevalece.
 Esto
 implica 
 ‐ 
 como
 en
 el
 caso
 de
 los
 EE.UU. 
 ‐ 
 un
 doble
 estándar,
ya
que
estos
gobiernos
no
mencionan
la
violación
de
derechos
humanos

en
 otros 
 países
 y
 no
 están
 en
 posición
 para
 establecer
 normas
 morales
 después
 de
 las
 denuncias
de
 Abu
Ghraib
y
Guantánamo y
 de
los
 aviones
con
prisioneros
detenidos
por
 procedimientos
 ilegales
 haciendo
 escala
 en
 aeropuertos
 de
 países
 europeos
 como
 España. 18 
 



 
 
 
 31 
 

31

Las
 re laciones
de
Cuba
con
Venezuela
y
los
países
miembros
del
ALBA
 (la
Alternativa
 Bolivariana
 para
 las
 Américas),
 sus
 relaciones
 en
 ascenso
 con
 Brasil
 y
 los
 países
 del
 Mercosur,
 así
 como
 relaciones
 fuertes
 con
 China,
 Rusia
 y
 varios
 países
 árabes
 y
 africanos,
 a demás
 de
 relaciones
 tradicionales
 con
 España
 y
 países
 desarrollados
 capitalistas,
 dan
 una
 posición
 sólida
 a
 la
 Isla
 en
 la
 arena
 Internacional.
 Incluso
 los
 países
 con
 una
 crítica
 retórica
 hacia
 Cuba,
 como
 los
 europeos,
 tienen
 importantes
 relaciones

comerci ales
e
inversiones
en
la
Isla. 19

3.
C APÍTULO
III
Propuestas
de
Cambio,
Escenarios
y

Alternativas.


1. 
Introducción



El
 17
 de
 noviembre
 de
 2005
 Fidel
 Castro,
 en
 un
 discurso
 en
 la
 Universidad
 de
 la
 Habana,
planteó
el
tema
de
la
reversibilidad
del
socialismo
e n
Cuba
y
de
la
posibilidad


de
la
derrota
de
la
Revolución
debido
a
errores
propios
(Guanche,
2009).
Retomando


el
tema
luego
en
sus
diálogos
con
Ramonet
un
año
después
afirmaba:
“Este
país
puede
 destruirse
 por
 sí
 mismo.
 Esta
 Revolución
 puede
 destruirse
 si 
 n o
 somos
 capaces
 de
 corregir
nuestros
errores.
Si
no
conseguimos
poner
 fin
a
muchos
vicios:
mucho
 robo,
 muchos
 desvíos
 y
 muchas
 fuentes
 de
 suministro
 de
 dinero
 de
 los
 nuevos
 ricos”


(Ramonet,
2006,
p.
567).



Los
temas
centrales
y
recurrentes
de
los
discursos 
de
Raúl
Castro
desde
que
asumió
el
 poder
 – primero
interinamente
el
31
de
julio
de
2006
y
luego
como
Presidente
el
24
de
 febrero
de
2008‐ 
han
sido
los
siguientes:
 


1.
Hacer
un
llamado
al
pueblo
para
la
formulación
de
propuestas
con
el
fin
de
cambiar


lo
que 
haya
que
cambiar
en
el
socialismo
y
perfeccionarlo.
 


2.
Insistir
en
la
necesidad
de
mejorar
el
nivel
de
vida
del
pueblo
cubano
mediante
el


aumento
 de
 la
 producción
 y
 los
 servicios,
 destacando
 que
 “el
 país
 tendrá
 como
 prioridad
 satisfacer
 las
 necesidades
 b ásicas
 de
 la
 población,
 tanto
 materiales
 como
 espirituales”.

 


3.
Alcanzar
el
objetivo
estratégico
de
“lograr
que
el
salario
recupere
su
papel
y
el
nivel


de
vida
de
cada
cual
esté
en
relación
directa
con
los
ingresos
que
recibe
legalmente ”. 



4.
 Enfatizar
 l a
 urgencia
 de
 hacer
 más
 productiva
 la
 agricultura
 y
 anunciar
 la
 distribución
en
usufructo
de
tierras
ociosas,
con
el
 fin
de
que
“la
tierra
y
los
recursos
 estén
en
manos
de
quienes
sean
capaces
de
producir
con
eficiencia”

y
que
por
tanto
 “reciban
la
retrib ución
material
que
merecen”.
 



 
 
 32 
 

32

5.
 Plantear
 la
 necesidad
 de
 reducir
 el
 Estado
 mediante
 la
 fusión
 de
 algunos
 organismos,
 de
 la
 reducción
 del
 personal
 innecesario,
 de
 “hacer
 más
 eficiente
 la
 gestión
de
nuestro
gobierno”
y
de
“trabajar
en
el
constante
perfeccionamiento”
de
la
 institucionali dad.
 


6.
No
temer
a
las
discrepancias
en
el
seno
de
la
Revolución.
 


7.
No
“aspirar
a
la
unanimidad
que
suele
resultar
 ficticia,
en
este
o
en
cualquier
otro
 tema”.
 


8.
La
idea
de
que
si
existe
un
único
partido,
“este
tiene
que
ser
más
democrático
que


ningún 
otro”.
 


9.
La
necesidad
de
que
los
cuadros
dirigentes
en
lo
político
y
administrativo
“informen


de
 manera
 sistemática
 sobre
 lo
 que
 les
 compete
 con
 realismo,
 de
 forma
 diáfana,


crítica
y
autocrítica”.

(R.
Castro,
2007a,
2007b,
2008a,
2008b,
2009,
2010)


Raúl
Castro,
en
su
discurso
del
26
de
julio
de
2007,
se
refirió
a
la
necesidad
de
hacer


cambios
 conceptuales,
 de
 trabajar
 con
 
 sentido
 creativo,
 sin
 
 parálisis
 o
 preconcepciones,
de
cuestionarnos

 todo
lo
que
hacemos
para
hacerlo
mejor,
con
el
 fin
 de
 aumen tar
 la
 producción
 agrícola
 y
 alcanzar
 los
 objetivos
 de
 la
 revolución
 en
 varias
áreas.



En
 su
 discurso
 del 
 28
 de
 diciembre
 de
 2007,
 Raúl
 Castro
 se
 refirió
 al
 amplio
 movimiento
 de
 consulta
 con
 la
 población
 a
 partir
 de
 su
 discurso
 del
 26
 de
 julio
 de
 dicho
 año .
 “Han
 transcurrido
menos
 de
 3
meses
 desde
 que
 concluyeron
 las
 215
mil
 687
reuniones
realizadas
en
el
contexto
del
debate
promovido
por
nuestro
Partido”. 


En
 consecuencia,
 se
 orientó
 a
 los
 diferentes
 niveles
 de
 dirección
 del
 Partido,
 el
 Gobierno,
las
 organi zaciones
 de
masas
y
los
 centros
laborales,
adoptar
 de
inmediato
 las
 medidas
 para
 solucionar
 los
 problemas,
 pero
 como
 ya
 h emos
 mencionado,
 en 
 amplios
 sectores
 de
 la
 población
existe
 la
 percepción
 de
 que
 las
medidas
adoptadas
 hasta
 ahora
 son
 escasas
 y
 que
 lo s
 cambios
 se
 producen
 con
 mucha
 lentitud.
 El
 Presidente
Raúl
Castro
ha
pedido
paciencia
al
respecto
en
varias
ocasiones. 


En
 su
 discurso
 del
 5
 de
 abril
 de
 2010
 ante
 el
 IX
 Congreso
 de
 la
 Unión
 de
 Jóvenes
 Comunistas,
se
refirió
nuevamente
a
casi
todos
estos
p roblemas.
 



 “ La
 batalla
 económica
 constituye
 hoy,
 más
 que
 nunca,
 la
 tarea
 principal
 y

“ La
 batalla
 económica
 constituye
 hoy,
 más
 que
 nunca,
 la
 tarea
 principal
 y
 el

centro
 del
 trabajo
 ideológico
 de
 los
 cuadros,
 porque
 de
 ella
 depende
 la

sostenibilidad
 y
 preservación
 de
 nuestro
 sistema
 social.
 Sin
 una
 economía

sólida
 y
 dinámica,
 si n
 eliminar
 gastos
 superfluos
 y
 el
 derroche,
 no
 se
 podrá

avanzar
 en
 la
 elevación
 del
 nivel
 de
 vida
 de
 la
 población,
 ni
 será
 posible

mantener
y
mejorar
los
elevados
niveles
alcanzados
en
la
educación
y
la
salud

33

que
 gratuitamente
 se
 garantizan
 a
 todos
 los
 ciudadanos.
 Sin
 una
 agricultura
 fuerte
 y
 eficiente
 que
 podemos
 desarrollar
 con
 los
 recursos
 de
 que
 disponemos,
 sin
 soñar
 con
 las
 grandes
 asignaciones
 de
 otros
 tiempos,
 no
 podemos
aspirar
a
sostener
y
elevar
la
alimentación
de
la
población,
que
tanto
 depende
 todavía
 de
 importar
 productos
 que
 pueden
 cultivarse
 en
 Cuba.
 Sin
 que
 las
 personas
 sientan
 la
 necesidad
 de
 trabajar
 para
 vivir,
 amparadas
 en
 regulaciones
 estatales
 excesivamente
 paternalistas
 e
 irracionales,
 jamás
 estimularemos
 el
 amor
 por
 el
 trabajo,
 ni
 sol ucionaremos
 la
 falta
 crónica
 de
 constructores,
obreros
agrícolas
e
industriales,
maestros,
policías
y
otros
oficios
 indispensables
que
poco
a
poco
van
desapareciendo.
Sin
la
conformación
de
un
 firme
y
sistemático
rechazo
social
a
las
ilegalidades
y
diversa s
manifestaciones
 de
corrupción,
seguirán
no
pocos,
enriquecidos
a
costa
del
sudor
de
la
mayoría,
 diseminando
actitudes
que
atacan
directamente
a
la
esencia
del
socialismo.
Si
 mantenemos
plantillas
infladas
en
casi
todos
los
ámbitos
del
quehacer
nacional
 y
pagamos
salarios
sin
vínculo
con
los
 resultados,
elevando
la
masa
de
dinero
 en
 circulación,
 no
 podemos
 esperar
 que
 los
 precios
 detengan
 su
 ascenso
 constante,
 deteriorando
 la
 capacidad
 adquisitiva
 del
 pueblo.
 Sabemos
 que
 sobran
 cientos
 de
 miles
 de
 trabajad ores
 en
 los
 sectores
 presupuestado
 y
 empresarial,
 algunos
 analistas
 calculan
 que
 el
 exceso
 de
 plazas
 sobrepasa
 el
 millón
de
personas
y
este
es
un
asunto
muy
sensible
que
estamos
en
el
deber
 de
 enfrentar
 con
 firmeza
 y
 sentido
 político.
 La
 Revolución
 no
 deja rá
 a
 nadie
 desamparado,
 luchará
 por
 crear
 las
 condiciones
 para
 que
 todos
 los
 cubanos
 tengan
empleos
dignos,
pero
no
se
trata
de
que
el
Estado
se
encargue
de
ubicar
 a
cada
uno
tras
varias
ofertas
laborales.
Los
primeros
interesados
en
encontrar
 un
 trabajo
 s ocialmente
 útil
 deben
 ser
 los
 propios
 ciudadanos.
 En
 resumen,
 continuar
 gastando
 por
 encima
 de
 los
 ingresos
 sencillamente
 equivale
 a
 comernos
el
futuro
y
poner
en
riesgo
la
supervivencia
misma
de
la
Revolución. 
 Nos
enfrentamos
a
realidades
nada
agradables. ” 
(Castro,
R.,
2010ª) 



 Y
más
adelante
señaló:
 

Y
más
adelante
señaló:
 

“No
ignoro
que
algunos
compañeros
a
veces
se
desesperan,
deseando
cambios

inmediatos
en
múltiples
esferas.
Naturalmente
me
refiero
ahora
a
aquellos
que

lo
 hacen
 sin
 la
 intención
 de
 prestarse
 al
 juego
 del
 enemi go.
 Comprendemos

esas
 inquietudes
 que
 por
 lo
 general
 se
 originan
 en
 el
 desconocimiento
 de
 la

magnitud
 de
la
 tarea
 que
 tenemos
 por
 delante,
la
 profundidad
y
 complejidad

de
 las
 interrelaciones
 entre
 los
 diferentes
 factores
 del
 funcionamiento
 de
 la

sociedad
 q ue
 deberán
modificarse.
 Los
 que
 piden
 avanzar
más
 rápido,
 deben

tener
en
 cuenta
el
 rosario
 de
 asuntos
 que
estamos
estudiando,
 de
 los
 cuales

sólo
les
he
mencionado
hoy
algunos.
Debemos
evitar
que
por
apresuramiento
o

34

improvisación,
 tratando
 de
 solucionar
 un 
 problema,
 causemos
 otro
 mayor”. 


(Castro,
R.,
2010ª)


En
discurso
pronunciado
el
1
de
agosto
de
2010
en
la
ANPP,
el
Presidente
Raúl
Castro


i nformó ,

 


“que
se
habían
aprobado
un
conjunto
de
medidas
para
acometer,
por
etapas,
la
 reducción
de
las
plantillas
 considerablemente
abultadas
en
el
sector
estatal ” .
Y


luego
señaló
que
“el
Consejo
de
Ministros
también
acordó
ampliar
el
ejercicio
 del
 trabajo
 por
 cuenta
 propia
 y
 su
 utilización
 como
 una
 alternativa
 más
 de
 empleo
 de
 los
 trabajadores
 excedentes,
 eliminando
 varias
 prohibiciones
 vigentes
 para
 el
 otorgamiento
 de
 nuevas
 licencias
 y
 la
 comercialización
 de
 algunas
 producciones,
 flexibilizando
 la
 contratación
 de
 fuerza
 de
 trabajo. 
 Al


propio
tiempo,
en
la
citada
reunión
de
los
mencionados
días
16
y
17
de
julio,
se


a probó
la
aplicación
de
un
régimen
tributario
para
el
trabajo
por
cuenta
propia


que
responda
al
nuevo
escenario
económico
y
garantice
que
los
incorporados
a
 esta
 actividad
 contribuyan
 a
 la
 seguridad
 social,
 abonen
 impuestos
 sobre
 los
 ingresos
personales
y
l as
ventas;
y
aquellos
que
contraten
trabajadores
paguen
 el
tributo
por
la
utilización
de
la
fuerza
de
trabajo. ”
(Castro,
R.,
2010b) 


Existen
medidas
 concretas
adoptadas
 durante
la
etapa
 de
gobierno
 de
 Raúl
 Castro
y
 acorde
 con
 lo
 que
 ha
 planteado
 en
 sus
 disc ursos
 y
 a
 partir
 de
 lo
 expresado
 por
 la
 población
 tales
 como:
 reducción
 de
 organismos
 del
 Estado
 mediante
 fusiones
 de
 algunos
de
ellos
en
uno
 sólo ;
 reparto
de
 tierras
en
usufructo;
autorización
de
uso

e
 importación
 de
 algunos
 productos
 como
 teléfonos
 celu lares;
 autorización
 de
 ciertas
 actividades
 empresariales
 privadas
 de
 carácter
 menor
 como
 las
 peluquerías
 y
 barberías;
 eliminación
 de
 gratuidades
 y
 de
 proyectos
 anti ‐ económicos ;
 y
 ampliar
 el
 ejercicio
del
trabajo
por
cuenta
propia .
A
esto
debemos
añadir
la
 decisión

en
junio
de
 2010
 de
 liberar
 52
 presos
 – 
 condenados
 por
 delitos
 contra
 la
 seguridad
 del
Estado
 ‐ antes
de
noviembre
 a
 lo
que
nos
referiremos
más
adelante.

 


Las
 discusiones
 promovidas
 por
 Raúl
 Castro
 se
 orientan
a
 transformar
el
 sistema
y
a
 superar
 el
descontento,
la
indolencia,
la
apatía ,
la
ineficiencia
administrativa 
y
varias
 formas
 de
 corrupción
 se
 han
 estado
 desarroll ando 
 con
 fuerza
 en
 las
 dos
 últimas


.
Como
 un
ejemplo
reciente
de
ello
tenemos
que
d urante
2009
y
en
los
meses


transcurridos
 hasta
 mayo
 de
 
 2010 ,
 distintos
 sucesos
 negativos
 han
 afectado
 a
 la
 Revolución
 Cubana.
 1 ) 
 La
 muerte
 de
 26
 pacientes
 en
 el
 Hospital
 Siquiátrico
 de
 la
 Habana.
 20 2) 
 La
 destitución
 en
 marzo
 del
 2009
 de
 algunos
 de 
 los
 cuadros
 de
 mayor
 nivel
del
gobierno
como
el
Ministro
de
Relaciones
Exteriores
Felipe
Pérez
Roque
y
el
 Vicepresidente

Carlos
Lage
entre
otros.
3) 
L os
problemas
detectados
en
el 
 Instituto
de


décadas


 
 35 
 

35

Aeronáutica
 Civil
 de
 Cuba
 (IACC),
 en
 marzo
 de
 2010.
 4 ) 
 Los
 re sultados
 de
 diversas
 auditorías
realizadas
en
distintos
lugares
del
país.
5)
El
tratamiento
dado,
en
una 
fuerte
 campaña
mediática
 contra
el
gobierno
 de
 Cuba
a
 principios
 de
 2010 ,
a
la
muerte
en
 huelga
 de
 hambre
 del
 preso
 Orlando
 Zapata
 y
 a
 la
 huelga
 de
 ham bre
 de
 Guillermo
 Fariñas.

El
 estudio
 sobre
 transiciones
 hacia
 la
 democracia
 capitalista
 tiene
 dos
 vertientes.
 Aquellos
 casos
 como
 España
 y
 Portugal
 que
 transitaron
 de
 dictaduras
 capitalistas
 a
 democracias
 capitalistas
 y
 aquellos
 como
 el
 de
 Rusia
 y
 el
 de
 lo s
 países
 del
 Este
 de
 Europa
 que
 pasaron
 del
 socialismo
 al
 capitalismo.
 Ni
 la
 singularidad
 histórica
 de
 aquellos
procesos,
ni
tampoco
su
tipicidad
sociológica
nos
ayudan
para
vislumbrar
un
 “proceso
de
transición”
en
Cuba.
El
socialismo
en
Cuba
no
tiene
nada 
que
ver
con
las
 formas
dictatoriales
del
franquismo,
ni
tampoco
con
regímenes
socialistas
como
el
de
 Polonia
 o
 Checoslovaquia,
 donde
 el
 cambio
 social
 no
 surgió
 de
 un
 proceso
 nacional
 con
profundas
raíces
históricas
como
es
el
caso
de
Cuba.
Hecha
esta
salv edad,
esto
no
 quiere
 decir
 que
 el
 progreso
 sea
 algo
 lineal,
 ni
 que 
 el
 socialismo
 cubano
 sea
 irreversible.
 Dependerá
 por
 tanto
 de
 la
 posibilidad
 o
 no
 de
 reinventar
 el
 socialismo
 cubano,
 el
 que
 la
 Revolución
 logre
 edificar
 el
 socialismo
 del
 siglo
 XXI.
 (Herná ndez
 y


Pañellas,
2007)


Cuba
podría
enfrentar
en
el
futuro
próximo
varios
escenarios:
1)
Transformación
hacia


el
socialismo
del
siglo
XXI.
2)
Inmovilismo.
3)
Un
modelo
de
socialismo
similar
al
chino


o
vietnamita.
4)

Derrumbe
e
implosión
al
estilo
de
la
Uni ón
Soviética
y
los
países
del
 bloque
 del
Este 
 o
mediante 
 una
 sublevación
 interna .
 5)
Derrocamiento
 por
 la
 vía
 de
 una
invasión
militar
de
Estados
Unidos. 


Los
escenarios
más
probables
son
el
1,
2
y
3
y
los
menos
probables
el
4
y
el
5,
aunque


no
 podemos
 descartar
 una
 invasión
 norteamericana.
 De
 adoptarse
 las
 reformas
 que
 propongo
en
este
libro
y
otras
 similares,
 pienso
 que
 podría
cristalizar
el
escenario
 1.
 Pero
si
no
se
avanza
en
la
dirección
que
propongo
los
escenarios
más
posibles
serían
el
 2
y
el
3
e
incluso
el
4
al
producirse
la
ausencia
y
desaparición

del
liderazgo
histórico. 
 


Ahora
procederemos,
teniendo
en
cuenta
propuestas
de
diversa
índole
que
se
vienen
 debatiendo
 en
 Cuba
 en
 distintos
 foros,
 a
 expresar
 nuestro
 propio
 criterio
 sobre
 posibles
 rasg os
 que
 podría
 adoptar
 el
 modelo
 cubano
 de
 socialismo,
 a
 tratar
 de
 identificar
los
escenarios
 favorables
para
dicho
modelo
y
a
mencionar
alternativas
de
 política
que,
en
caso
de
ser
adoptadas
por
el
gobierno,
contribuirían
a
la
cristalización
 del
escenario
 1,
esto
es,
un
nuevo
modelo
de
socialismo
del
siglo
XXI.
Espero
con
esto
 contribuir
al
debate
que
se
lleva
a
cabo
sobre
Cuba
en
 la
Isla ,
aunque
aclaro
que
son
 solo
unas
modestas
consideraciones
que
no
descartan
otras
propuestas.
 (Hernández,
 2010a,
 2010b;
 Alzugaray,
 2009;
 Alonso,
 2007;
 Martínez,
 1993,
 2001;
 Lopez‐ Segrera,
 1995b,
 1997,
 1998;
 Guanche,
 2009a,
 2009b;
 Tablada,
 2007;
 
 Campos,
 2007;


Chaguaceda
2009;
Segura,
2008,
2010)


36 


2.


Rasgos
del
nuevo
modelo
económico



 En
el
plano
económico,
transcurridas
las
t ransformaciones
organizativas
y
normativas

En
el
plano
económico,
transcurridas
las
t ransformaciones
organizativas
y
normativas

propias
de
la
reforma
económica
en
sus
dos
etapas
 ‐ 
desde
julio
de
1993
al
otoño
de

1994
y
desde
esta
fecha
hasta
el
año
2000,
en
que
una
nueva
recentralización
dio
lugar

a
 la
 reversibilidad
 de
 algunos
 aspectos
 de 
 estas
 transformaciones
 – 
 y
 teniendo
 en

cuenta
la
voluntad
de
cambio
expresada
por
Raúl
Castro
en
varios
discursos,
se
podría

configurar
 un
 modelo,
 en
 el
 que
 la
 inversión
 extranjera,
 conjuntamente
 con
 la

liberación
 y
 desarrollo
 de
 las
 fuerzas
 productivas
 i nternas,
 tienda
 a
 crear
 una

estructura
económica
donde
la
propiedad
social
no
sea
monopolio
del
Estado,
aunque

la
presencia
de
éste
como
agente
regulador
siga
teniendo
plena
vigencia 21 . 

El
 objetivo
 central
 de
 este
 modelo
 sería
 solucionar
 en
 el
 corto
 y
 media no
 plazo
 los


problemas
económicos
actuales
de
mayor
envergadura:
la
crisis
de
liquidez;
el
déficit

de
 viviendas;
 los
 elevados
 niveles
 de
 desempleo
 y
 subempleo;
 las
 deficiencias
 en
 la

agricultura
que
se
expresa
en
la
falta
de
alimentos
producidos
en
la
Isl a;
la


existencia

de
la
doble
moneda,
que
debería
eliminarse
en
el
corto
plazo;
y
el
hecho
de
que
los

salarios
 reales
 de
 los
 cubanos
 no
 tienen
 suficiente
 valor
 para
 cubrir
 sus
 necesidades

diarias. 

Los
 rasgos 
 de
 este
 nuevo
 modelo
 económico
 podrían 
 configur arse
 de
 la
 manera

siguiente:

 

1. Reanudar
 la
 reforma
 económica
 que
 se
 detuvo
 alrededor
 del
 año
 2000.
 Esto

significa
adoptar
cambios
constitucionales
y
jurídicos
con
el
fin
de:
facilitar
aún

más
la
inversión
extranjera;
descentralizar;
dar
mayor
libertad
a
la s
empresas

estatales;
y
diversificar
el
comercio
internacional. 22 

2. Desarroll ar
 nuevas
 formas
 de
 auto ‐ gestión
 económica 
 (empresas
 familiares,

trabajo
por
cuenta
propia,
cooperativización
)
,
especialmente
en
la
agricultura

y
los
servicios,
que
hagan
viable
la
doble
condición
de
productor
y
propietario.
 

3. Planificación
y
control
democráticos
de
la
producción
en
 todos
los
centros
de

producción
 y
 servicios
 de
 acuerdo
 a
 sus
 intereses
 y
 en
 coordin ación
 con
 las

prioridades
municipales
y
nacionales.
Establecimiento
de
relaciones
monetario ‐
mercantiles
 contractuales
 entre
 todos
 los
 sectores.
 Esto
 implicará
 la

37

modificación
de
los
conceptos
presupuestarios
corrientes
y
el
establecimiento
 de
regulaciones
 legales
para
desarrollar
la
autodirección
socialista. 


4. 
 Incremento
 del
 sector
 mixto
 en
 la
 mayoría
 de
 los
 sectores
 de
 la
 economía.
 Desarrollo
de
un
empresariado
nacional
capaz
de
establecer
empresas
mixtas
 con
el
Estado
al
igual
que
el
empresariado
extranjer o
y
a
partir
de
su
capacidad
 de
ofertar
capital,
tecnología
y
mercados. 


5. Incremento
del
número
de
trabajadores
por
cuenta
propia
e
igualmente

de
su
 importancia
en
el
 conjunto
 de
la
economía.
Esto
implica
liberar
la
expedición
 de
 licencias
 para
 los
 trabajadores
 por
 cuenta
 propia
 y
 aplicarles
 impuestos
 reducidos
según
sus
ingresos
anuales. 


6. Reducción
y
 desburocratización
 del
aparato
estatal
a
 niveles
 centrales
 para
la
 regulación
 de
 la
 actividad
 económica,
 como
 resultado
 de
 una
 creciente
 descentralizaci ón
y
de
los
espacios
cada
vez
mayores 
de
la
economía
no
estatal. 


7. Desarrollo
 
 y
 perfeccionamiento
 de
 un
 proceso
 que
 haga
 viable
 redefinir
 el
 papel
 orientador
y
 regulador
 del
Estado, ‐ 
mediante
la
elaboración
 de
 un
 plan
 que
garantice
los
intereses
nacionales
 básicos
en
un
periodo
dado ‐ ,
y
reducir
su
 dimensión
burocrática
y
su
omnipresencia
administrativa. 


8. Empleo
 creciente
 de
 mecanismos
 de
 mercado
 (no
 necesariamente
 de
 "economía
de
mercado")
a
nivel
empresarial,
con
el
consiguiente
desarrollo
de
 un
 sistema
 empresarial
 estatal,
 mixto
 y
 privado,
 conforme
 a
 criterios
 de
 una
 mayor
eficiencia
y
de
preservar
los
servicios
públicos
fundamentales. 


9. Perfeccionamiento
 de
la
 política
 fiscal
y
 financiera
 ‐ 
estableciendo
 un
 sistema
 de
impuestos
sobre
el
ingreso
y
la
ganancia, 
para
nacionales
y
extranjeros,
de
 carácter
progresivo,
así
como
impuestos
indirectos
al
consumo
(IVA) ‐ 
con
el
fin
 de
lograr
un
mayor
control
sobre
la
masa
monetaria.
Esto
implica
promover
en
 la
 población
 una
 cultura
 impositiva
 y
el
establecer
 un
 impuesto
 anual
 acorde
 con
los
ingresos
a
través
de
la
ONAT. 


10. 
Eliminación
de
la
doble
moneda
y
establecer

una
moneda
única
con
carácter
 nacional.
 Dar
 los
 pasos
 apropiados
 para
 alcanzar
 su
 convertibilidad
 internacional. 


11. Establecer
un
régimen
salarial
basado
en
el
pr incipio
de
igual
retribución
a
igual
 trabajo
 y
 que
 reconozca
 las
 diferencias
 de
 calificación,
 productividad
 y
 condiciones
de
trabajo.
 


12. 
Eliminar
el
impuesto
de
cambio
sobre
el
dólar
del
20
%
en
la
CADECA. 


13. 
 Reducir
 los
 precios
 en
 las
 TRD
 y
 otras
 tiendas
 que 
 operan
 en
 divisas
 y
 establecer
 precios
 acordes
 con
 los
 estándares
 internacionales
 aplicando
 un
 impuesto
indirecto
sobre
las
compras
(IVA). 


14. 
Eliminar
 la
 libreta
 de
 abastecimiento
 
 y
 otorgar
 subvenciones
 directas
 y
 selectivas
 a
 las
 personas
 de
 
 bajos
 ingres os
 bajo
 el
 control
 de
 los
 órganos
 locales
del
Poder
Popular. 


38 


15.


Creación
 de
 una
 nueva
 cultura
 económica
 entre
 dirigentes,
 ejecutivos
 y
 trabajadores,
que
ubique
en
el
centro
de
los
análisis
económicos
la
rentabilidad
 y
la
eficiencia.
Esto
implica
promover
la
 competencia
económica
con
el
fin

de
 elevar
la
calidad
en
la
producción
y
en
los
 servicios;
vincular
los
 salarios
a
los
 resultados
reales
de
la
actividad
económica;
perfeccionar
la
política
de
precios;
 y
 lograr
 el
 autofinanciamiento
 pleno,
 como
 criterio
 es encial
 de
 la
 existencia
 misma
 de
 las
 actividades
 económicas,
 reduciendo
 al
 mínimo
 aquellas
 subsidiadas. 


16.


Distribuir
entre
los
trabajadores
un
por
ciento
de
las
ganancias
de
la
empresa
 en
la
que
trabajan. 


17.


Liberar
 de
 trabas
 a
 la
 producción
 agropecuaria,
 y
 acelerar
 la
 entrega
 en
 usufructo
 de
 las
 tierras
 ociosas
 cultivables
 a
 campesinos
 individuales
 y
 preferentemente
 a
 los
 grupos
 de
 campesinos
 interesados
 en
 agruparse
 en
 cooperativas. 


18.


Establecer
 redes
 y
 mecanismos
 de
 crédito
 para
 los
 campesinos,
 las
 cooperati vas
y
los
trabajadores
que
lo
soliciten. 


19.


Total
liberación
en
el
mercado
interno
de
todos
los
productos
de
la
agricultura
 y
de
la
pesca. 


20.


Liberación
 del
 alquiler
 entre
 nacionales
 sin
 aplicar
 impuestos
 para
 aliviar
 la
 falta
 de
 viviendas
 y
 elaborar
 
 una
 legi slación
 adecuada
 que
 proteja
 al

 propietario
 de
 la
 vivienda
 y
 al
 inquilino.
 
 El
 impuesto
 a
 casas
 que
 alquilan
 habitaciones 
a
extranjeros
debería
 ser
establecido
 según
los
ingresos
de
cada
 año
 
 y
 no
 como
 ahora,
 que
 tienen
 que
 pagar
 un
 impuesto
 por
 adelantad o
 tengan
 o
 no
 clientes.
 Esto
 ha
 conducido
 a
 los
 alquileres
 ilegales
 para
 evitar
 pagar
impuestos,
a
una
enorme
burocracia
y
a
altos
niveles
de
corrupción. 


21.


Libre
 compra ‐ venta
 de
 casas
 entre
 nacionales
 cubanos
 residiendo
 en
 Cuba
 pagando
un
impuesto
razonable . 


22.


 Acceso
 libre
 de
 toda
 la
 población
 a
 bienes
 duraderos
 tales
 como
 autos,
 ordenadores
etc.
 


23.

Lograr
la
reducción
significativa
del
mercado
negro. 


Para
 superar
el
estancamiento
actual
en
el
 crecimiento
 del
 PIB
y
la
 crisis
 de
liquidez
 mediante
el
desarrollo
 de
las
medidas
económicas
sugeridas
más
arriba,
con
el
fin
de
 articular
la
venta
de
 servicios
profesionales
y
los
ingresos
que
 se
derivan
de
ello
a
la
 economía
en
su
conjunto,
es
indispensable

alcanzar
niveles
sostenibles
de
crecimiento
 económico.
Para
lo grar
esto,
es
necesario
constituir
y
desarrollar
un
mercado
interno
 que
logr e
articularse
suficientemente
con
el
internacional
y
con
las
ramas
diversas
de
 la
economía
cubana. 


Los
escenarios
favorables
que
contribuirían
a
la
consolidación
de
este
modelo
pod rían
 ser,
entre
otros,
los
siguientes:


39 


1.

El
 bloqueo
 de
 EEUU
 se
 flexibiliza
 gradualmente
 y
 se
 establecen
 relaciones
 diplomáticas
plenas
en
el
segundo
mandato
de
Obama. 


2. 
Se
 incrementa
 la
 disponibilidad
 de
 petróleo
 en
 la
 Isla
 como
 resultado
 del
 aumento
de
la
pr oducción
nacional
y
de
los
acuerdos
con
Venezuela.
País
que
 sigue
 ofreciendo
 a
 Cuba
 facilidades
 para
 modernizar
 su
 industria
 de
 prospección
y
refinamiento
de
petróleo
y
le
brinda
precios
preferenciales
en
la
 venta
 del
 crudo,
 similares
 a
 los
 que
 ofrece
 el
 
 Acuerdo
 de
 San
 José,
 o
 bien
 recibiendo
el
 pago
 vía
 recursos
 humanos
 o
materiales
 de
 la
Isla
 como
 ocurre
 gracias
a
los
acuerdos
que
existen
actualmente.
Se
establecen
acuerdos
para
la
 prospección
y
explotación
del
petróleo
con
otros
países. 


3. Aumenta
 aceleradamente
la
inversión
extranjera
y
la
constitución
de
empresas
 mixtas. 


4. Se
obtienen
nuevos
créditos
del
capital
público
y
privado. 


5. 
Se
renegocia
la
deuda
externa
sobre
nuevas
bases
flexibles
y
se
logra
destrabar
 créditos
en
terceros
países
mediante
la
venta
de
títulos
de
la
deuda
cubana
en
 el
mercado
secundario.
Se
desarrolla
el
denominado
"menú
de
opciones",
para
 desbloquear
selectivamente
la
deuda
con
Occidente,
con
fórmulas
tales
como,
 por
ejemplo,
cambio
de
deuda
por
inversión. 


6. Se
 incrementan
 en
 el
 mercado
 internacional
 los
 precios
 de
 los
 productos
 tradicionales
 – 
 azúcar,
 níquel,
 tabaco
 ‐ 
 y
 se
 logran
 nuevas
 asociaciones
 ventajosas
 para
 la
 venta
 de
 los
 nuevos
 productos
 de
 la
 biotecnología
 y
 la
 industria
farmacéutica. 


7. 
Se
 aumentan
 los
 niveles
 de
 produ cción
 tanto
 de
 los
 productos
 tradicionales
 como
de
los
nuevos
y
el
turismo
 continúa 
creciendo
aceleradamente.


8. La
 venta
 de
 los
 servicios
 profesionales
 mantiene
 un
 ritmo
 ascendente
 sin
 afectarse
la
atención
a
la
población
en
Cuba
en
dichas
áreas. 


9. La
 producci ón
 agroalimentaria
 destinada
 al
 consumo
 de
 la
 población
 alcanza
 niveles
óptimos. 


10. No
se
producen
en
los
próximos
años
catástrofes
climáticas
y
epidemias. 


Como
 alternativas
 d el
 gobierno
 cubano
 que
 propiciarían
 el
 desarrollo
 del
 modelo
 enunciado
 ‐ favorecido
 p or
 los
 escenarios
 antes
 mencionados ‐ 
 podríamos
 señalar
 las
 siguientes: 


1. Continuar
 aceleradamente
 el
 desarrollo
 de
 la
 reforma
 económica
 dándole
 mayor
énfasis
a
su
 dimensión
productiva. 


2. Adoptar
pasos
que
 favorezcan
la
solución
del
problema
de
la
deuda,
así
co mo
 las
relaciones
con
organismos
financieros
internacionales. 


3. 
Flexibilizar
aun
más
las
condiciones
para
la
inversión
extranjera. 


4. Adoptar
un
régimen
fiscal
racional 
y
progresivo,
esto
es,
basado
en
estudios
de
 las
ganancias
reales
de
las
empresas
e
individ uos
contribuyentes. 


40 


5.

Incorporar
rápidamente
 ‐ 
mientras
la
doble
moneda
exista
 ‐ 
a
la
economía

que
 funciona
en
divisas
a
aquellos
sectores
y
trabajadores
que
son
más
productivos.


Por
 otro
 lado,
 sectores
 como:
 la
 biotecnología,
 la
 industria
 farmacéutica,
 el


turismo , deberían
 tener
 un
 tratamiento
 especial
 en
 lo
 que
 se
 refiere
 a



,
 materias
 primas,
 cuotas
 de
 electricidad ,
 etc.
 para
 que
 puedan
 garantizar
 la
 entrada
de
divisas
al
país. 


6. 
Autorizar
 a
 los
 nacionales
 residentes
 en
 Cuba,
 a
 constituir
 empresas
 mixtas 
 medianas
 y
 pequeñas
 con
 los
 mismos
 derechos
 que
 se
 otorgan
 al
 capital
 extranjero.


7. Elaborar
 una
 legislación
 sobre
 la
 propiedad
 que
 acorde
 con 
 las
 nuevas
 realidades 
facilite
su
compra ‐ venta,
circulación
e
intercambio . 
 


Existen
 propuestas
 detalladas
 formuladas
 por
 diversos
 economistas
 cubanos
 que
 presentan
 recomendaciones
 sobre
 temas
 claves
 a
 solucionar
 tales
 como:
 acciones
 a
 adoptar
para
eliminar
la
dualidad
monetaria;
la
redefinición
de
las
bases
materiales
de
 acumulación;
 fórmulas
de
 reinserción
de 
Cuba
en
la
economía
internacional
y
en
sus
 cadenas
distributivas;
y
otras
maneras
de
reestructurar
la
economía
cubana
a
partir
de
 los
logros
y
dificultades
de
su
estrategia
actual
que
ya
hemos
analizado 23 .
 


3. 
Ajuste
sin
des‐ socialización



En
lo
que
respec ta
a
las
conquistas
sociales
alcanzadas
durante
los
últimos
cincuenta
 años,
 y
 que
 hoy
 son
 patrimonio
 de
 la
 nación
 cubana
 ‐ 
 educación,
 salud
 pública,
 seguridad
 y
asistencia
 social ,
deportes,
bienes
culturales 
y
en
general
niveles
elevados
 de
justicia
social ‐ ,
 debe
elaborarse
un
nuevo
modelo
conforme
a
las
nuevas
realidades.
 Esto
implicará
mantener
y
desarrollar
el
sistema
nacional
de
salud
pública,
educación
y
 seguridad
 social,
 con
 fórmulas
 más
 descentralizadas
 y
 menos
 burocratizadas,
 e
 igualmente
 con
 una
 me nor
 carga
 relativa
 para
 el
 presupuesto
 central
 del
 Estado.
 El
 desarrollo
 positivo
 de
 este
 nuevo
 modelo
 en
 lo
 social,
 estará
 condicionado
 por
 los
 escenarios
y
adopción
de
alternativas
que
contribuyan
a
la
cristalización
de
los
rasgos
 del
modelo
económico.
E l
reto
consiste
en
llevar
a
cabo
un
cierto
tipo
de
“ajuste”
que
 no
 implique
 
 des ‐ socialización.
 Esto
 es,
 sin
 eliminar
 los
 grandes
 logros
 sociales
 del
 proceso
revolucionario.
 (Alonso,
1993;
Espina,
2007,
2008;
Domínguez,
2009)



 4. 
Debilidades
de
la
democracia
consensuada.
La
reforma
política.
 

4.

Debilidades
de
la
democracia
consensuada.
La
reforma
política.

En
Cuba
podemos
observar
ciclos
recurrentes
de
ortodoxia
y
heterodoxia,
de
debate
y

dogmatismo.
Las
diversas
aperturas
condujeron
rápidamente
al
cierre
del
universo
del

discurso
 y
 del
 debate, 
 por
 ejemplo:
 1)
 Del
 proceso
 de
 democratización
 de
 1970
 al

.
41

Congreso
de
Educación
y
Cultura
y
al
quinquenio
gris
(1970 ‐ 75).
2)
El
IV
Congreso
del
 PCC
 (1991)
 no
 tuvo
 en
 cuenta
 la
 mayor
 parte
 de
 las
 propuestas
 más
 radicales
 d el
 debate
 previo
 a
 su
 celebración. 
 3)
 A
 la
 flexibilidad
 política
 y
 económica
 que
 implicó
 iniciar
 una
 reforma
 económica
 en
 1992
 sucedió
 un
 endurecimiento
 ideológico
 y
 el
 cierre
 del
 debate
 sobre
 problemas
 cubanos
 ejemplificado
 por
 la
 desintegración
 del
 Centro
 de
 Estudios
 de
 América
 (CEA)
 en
 marzo
 de
 1996,
 y
 luego
 el
 endurecimiento
 ideológico
que
implicó
la
Batalla
de
las
Ideas
(2000) .
En
el
2007
se
produjo
 
una
nueva
 apertura
del
debate
 promovida 
por
el
Presidente
Raúl
Castro.
 


Muchos
de
los
problemas
se
han
presentado
como
«errores
de
juvent ud»
del
proceso:
 «el
 socialismo
 es
 joven»,
 «era
 necesario
 aprender».
 La
 «novedad»
 se
 ha
 utilizado
 menos
 para
 anunciar
 el
 futuro
 que
 para
 acreditar
 el
 presente:
 ha
 funcionado,
 en
 verdad,
 como
justificación
ante
 un
 hecho
 consumado
 que,
 se
 promete,
 no
 volverá 
a
 repetirse,
 evento
 que
 da
 pasó
 a
 la
 «nueva
 etapa
 en
 que
 ahora
 nos
 encontramos». (Guanche,
2009a)


El
síndrome
del
«ahora
sí»,
al
prometer
el
futuro,
propone
un
pacto:
aceptar
un
error
 cuyo
perfil
es
definido
casi
siempre
de
modo
unilateral,
criticarlo,
y
v olver
a
 empezar.
 Sin
embargo,
olvida
que
el
origen
de
muchos
de
esos
errores
es
el
mismo:
la
vocación
 estatista ,
 la
 centralización,
 el
 personalismo,
 el
 formalismo
 ritual
 de
 la
 participación
 popular,
la
planificación
burocrática,
 el
voluntarismo ,
la
estrechez
de
la
esfera
pública
 para
 el
 debate
 social;
 la
 conversión
 de
 la
 institucionalidad
 social
 en
 una
 agencia
 de
 defensa
de
los
intereses
del
Estado.
(Guanche,
2009a) 



 El
caso
 ya
mencionado
 del
disidente
cubano
Orlando
Zapata,
fallecido
el
23
de
febrero

El
caso
 ya
mencionado
 del
disidente
cubano
Orlando
Zapata,
fallecido
el
23
de
febrero

como
consecuencia
de
una
huelga
de
hambre,
o
la
de
su
seguidor,
Guillermo
Fariñas,

son
sin
duda
una
tragedia.
Sin
embargo,
 es
necesario
poner
en
su
justa
dimensión
este

drama
 analizando
 las
mo tivaciones
 que
 se
esconden
 tras
 la
 hojarasca
mediática.
 Los

grupos
 opositores
 cubanos
 comparten
 la
 agenda
 de
 las
 organizaciones
 anticastristas

de
 Miami,
 su
 nueva
 estrategia
 “pacífica”
 de
 derrocar
 la
 Revolución
 y
 restaurar
 el

capitalismo
en
la
Isla.
Podrán
 tal
vez
no
coincidir
en
algún
tema
como
el
bloqueo,
que

los
 disidentes
 radicados
 en
 Cuba
 rechazan
 a
 diferencia
 de
 sus
 aliados
 de
 Miami.
 Su

ideología
es
variada,
pero
pudiera
designarse
de
centro ‐ derecha
en
lo
que
se
refiere
a

la
mayoría
de
estos
grupos
dis identes.
A
diferencia
de
la
contrarrevolución
cubana
en

los
 60s,
 que
 llegó
 a
 tener
 una
 cierta
 base
 social
 y
 una
 cifra
 considerable
 de

combatientes
 clandestinos
 y
 de
 guerrilleros
 en
 el
 Escambray,
 la
 actual
 disidencia
 no

tiene
base
social.
Adolecen
de
 falta
 de
liderazgo
y
de
legitimidad
en
la
sociedad
civil,

debido
a
su
incapacidad
para
convocar
a
sectores
más
amplios. 24 

 (Hernández,
2010a)
 

42

 Sus
 ofertas
 no
 tienen
 una
 dimensión
 coherente
 de
 programa
 político
 y

Sus
 ofertas
 no
 tienen
 una
 dimensión
 coherente
 de
 programa
 político
 y
 económico,

sino
que
se
caracterizan
por
su
imprecisión:
llamadas
"a
la
reconciliación
nacional",
"al

fortalecimiento
de
la
sociedad
civil",
al
“pluralismo"
y
a
la
restauración
de
capitalismo

como
neoliberalismo,
con
conocidas
consecuencias
perniciosas
en
América
Latina. 25 

¿Por
 qué
 se
 presta
 precisamente
 ahora
 tanta
 atención
 a
 las
 huelgas
 de
 hambre
 de

presos
 y
 disidentes?
 No
 es
 primera
 vez
 que
 se
 producen
 estas
 huelgas,
 pero
 esto

coincide
con
el
afán
de
ciertos
grupos
de
derecha
en
Europa
y
en
Estados
Unidos
de

impedir
 que
 avancen
 las
 negociaciones
 con
 Cuba 
 de
 diversos
 actores
 como
 Estados

Unidos
y
la
Unión
Europea.
 


La
actual
campaña
mediática
responde
no
al
afán
de
apoyo
a
la
sociedad
civil
en
la
Isla
 por
parte
de
estos
grupos
de
derecha,
 sino
a
 los 
 “ propios
intereses,
pugnas
partidistas
 y
 estrategias
 electorales
 en
 sus respectivos
 países.
 No
 en
 balde,
 para
 que
 un
 funcionario
 sea
autorizado
a
 reunirse
 con
el
gobierno
 cubano,
 un
 requisito
 suele
 ser
 que se
 entreviste
 con
 los
 disidentes.
 Así
 se
 garantiza
 el
 efecto
 mediático,
 que
 la
 oposición
 exhibe
 como
 trofe o
 y
 el
 gobierno
 como
 casco
 protector”. 
 (Hernández,


2010ª)


El
diálogo
de
la
Isla
con
Washington
ha
avanzado
más
en
el
2009
que
en
los
10
años


anteriores:
 se
 reanudaron
 las
 
 conversaciones
 sobre
 
 migración
 y
 correo
 directo;
 grupos
 semioficiales
 están
 explo rando
 avenidas
 de
 cooperación
 en
 intercepción
 de


drogas;
sin
levantar
las
restricciones
impuestas
por
la
administración
Bush
en
2005,
se


han
 otorgado
 visas
 a
 académicos
 y
 artistas;
 corrientes
 en
 el
 Congreso
 trabajan
 para
 restablecer
 la
 libertad
 de
 los
 estadounidenses 
 para
 viajar
 a
 la
 isla.
 Con
 relación
 a
 la


Unión
Europea,
a
pesar
de
la
“posición
común”
adoptada
a
finales
de
1996,
la
política


de
 la
 UE,
 liderada
 por
 España,
 había
 mejorado
 sustancialmente
 la
 relación
 con
 el
 gobierno
de
Raúl
Castro,
desde
junio 
de
2008,
al
levantarse
las
sanciones
impuestas
en


2003.
Este
cambio
también
se
propició
por
los
crecientes
lazos
entre
Cuba
y
el
resto
de


la
región,
no
sólo
con
gobiernos
de
izquierda
y
centro ‐ 
izquierda,
sino
con
otros,
como
 el
de
México. 


Este
proceso
d e
negociación
y
de
reconocimiento
hacia
la
realidad
de
la
Isla
había
que
 detenerlo
a
juicio
de
los
mencionados
sectores
de
extrema
derecha.
Al
igual
que
en
el


incidente
del
derribo

de
las
avionetas
en
1996,
se
le
achaca
de
nuevo
al
gobierno
de


43

Cuba
 el
 ten er
 la
 responsabilidad
 por
 la
 interrupción
 de
 este
 proceso
 debido
 a
 su
 crueldad
dejando
morir
a
un
“preso
de
conciencia”. 


Cuba
 no
 está
 de
 acuerdo
 en
 pagar
 ningún
 tributo
 por
 las
 concesiones
 puntuales
 de
 Estados
Unidos
que
sin
embargo
no
ha
querido
levantar 
el
bloqueo.
 



“¿Podrá
 admitir
 el
 socialismo
 cubano
 en
 el
 futuro,
 junto
 con
 una
 institucionalidad


democrática
renovada,
un
sistema
descentralizado,
un
sector
no ‐ estatal,
también
una
 oposición
leal,
dentro
del
propio
sistema?
Esa
no
es
una
pregunta
para
congresistas
y
 europarlamentarios,
sino
para
los
cubanos
que
vivan
su
futuro
en
la
isla.”
 (Hernández,


2010a)


Es
previsible
que
en
los
próximos
años,
el
 sistema
político
cubano
 se
mueva
hacia
la
 descentralización
y
hacia
un
mayor
pluralismo.
Se
fortalecerá
la
participación
 popular
 en
 él,
 gracias
 al
 desarrollo
 de
 medidas
 organizativas
 y
 normativas
 de
 carácter
 institucional
 y
 jurídico.
 Se
 elevará
 el
 perfil
 de
 la
 sociedad
 civil
 y
 de
 sus
 expresiones
 orgánicas,
ante
un
Estado
más
regulador
y
menos
total
y
abarcador.
El
nuevo
modelo
 debe
implicar
el
perfeccionamiento
del

modelo
de
democracia
consensuada,
vigente
 desde
los
60s.
(Valdes,
2009) 


El
 nuevo
 sistema
 político,
en
 proceso
 de
 conformación
 como
 resultado
 de
la
 reforma
 política
 que
 se
 inició
 en
 1992,
 y
 a
 partir
 de
 lo
 enunciado 
 por
 Raúl
 Castro
 en
 varios
 discursos
desde
el
2007,
tendría,
entre
otros,
los
siguientes
rasgos: 


1. El
 sistema
 político
 deberá
 descontaminarse
 
 de
 los
 rasgos
 incorporados
 de
 la
 experiencia
 soviética
 y
 reforzar
 en
 cambio
 su
 condición
 de
 poder
 popular
 dirigido
 por
un
partido
de
vanguardia;
con
un
Estado
basado
en
la
autonomía
 de
poderes,

sin
una
definición
ideológica
del
mismo
de
carácter
excluyente
y
 donde
 la
 descentralización
 suplante
 la
 burocratización
 de
 las
 decisiones
 y
 su
 carácter
meramente
administrativo. 


2. El
 partido
 único
 ‐ en
 caso
 de
mantener
 su
 condición
 de
 tal ‐ 
 será
 un
 auténtico
 partido
de
la
nación
cubana
sin
exclusiones.
Esto
implicará
un
funcionamiento

 democrático
pleno
en
su
vida
interna,
una
mayor
incorporación
al
proceso
de
 toma
 e
 implementación
 de
 decisiones
 a
 sus
 bases
 populares,
 un
 mayor
 pluralismo
en
sus
filas,
y
el
limitarse
a
lo
estrictamente
político
sin
atribuciones
 administrativas. 


3. Los
 órganos
 representativos
 del
 Poder
 Popular,
 tendrán
 un
mayor
 peso
 en
 la
 dirección
 política
 a
 todos
 los
 ni veles.
 Esto
 implicará
 sesiones
 más
 largas
 y
 frecuentes
 de
 la
 Asamblea
 Nacional
 y
 de
 las
 Comisiones
 que
 la
 integran;
 la
 reducción
de
mecanismos
 formales;
y
una
mayor
presencia
e
influencia
de
los
 diversos
 sectores
 del
 país
 en
 los
 órganos
 del
 Poder
 Popular,
 incluida
 la
 Asamblea
 Nacional.
 Un
 Poder
 Popular
 más
 participativo,
 con
 el
 aumento
 de


44 


prácticas
 horizontales
 e
 inclusivas,
 jugaría
 un
 papel
 clave
 en
 un
 proyecto
 de
 auto ‐ gobierno. 


4. Los
 delegados
al
 Poder
 Popular
 deben
 tener
 sus
 propias
 prioridades
 locales
 y


p resupuesto
y
no
como
ahora,
que
carecen
de
ello
y
están
subordinados
a
las


prioridades
de
instituciones
estatales. 


5. Los
delegados
a
la
Asamblea
nacional
deberían
vivir
la
mayor
parte
del
tiempo
 en
los
municipios
que
ellos
representan,
con
el
fin
de
conocer
 profundamente
 los
problemas
de
sus

electores. 


6. La
 municipalización
 de
 la
 agricultura
 como
 inició
 y
 manifestación
 de
 una
 descentralización
más
general. 


7. Elección
democrática
del
Director
y
Consejo
de
Dirección
en
 todos
los
centros
 de
 producción
 y
 servicios
 p or
 los
 trabajadores.
 En
 las
 universidades,
 los
 rectores,
 decanos
 y
 jefes
 de
 departamento
 serán
 elegidos
 democráticamente
 según
 parámetros
 establecidos
 con
 relación
 a
 su
 currículo.
 Los
 Directores
 de
 escuelas
 de
 todo
 tipo
 ‐ primario,
 secundario,
 técnico
 ‐ 
 tam bién
 deben
 ser
 elegidos
democráticamente. 26

8. Si
bien
 se
mantendrá
la
unidad
y
concentración
de
poderes,
ese
poder
estará
 más
 descentralizado
 y
 orientado
 a
 la
 construcción
 de
 poderes
 locales.
 Las
 instituciones
estatales
elevarán
su
autonomía
relativa,
concili ando
la
unidad
de
 poderes
junto
a
la
más
amplia
separación
de
funciones. 


9. Una
síntesis
de
las
propuestas
hechas
por
los
ciudadanos
en
las
asambleas
de
 2007
debería
 ser
publicada.
Un
cronograma
provisional
de
puesta
en
práctica
 de

estas
propuestas
debería
s er
discutido
a
nivel
nacional,
para
definir
cuáles
 de
ellas
y
en
qué
plazo
deben
ser
adoptadas. 


10. Se
 producirá
 el
 desarrollo
 acelerado
 de
 las
 ONG,
 y
 se
 observará
 un
 mayor
 pluralismo
en
los
medios
de
difusión. 


11. Las
 instituciones
 armadas
 perfeccionarán
 los
 meca nismos
 de
 colaboración
 cívico ‐ militar. 


12. El
 sector
 social
 ‐ tanto
 los
 empresarios
 como
 los
 trabajadores ‐ 
 
 ligado
 a
 las
 inversiones
extranjeras,
tendrá
una
presencia
e
influencia
cada
vez
mayor
en
la
 vida
política
del
país. 


13. 
Se
elevará
el
perfil
y
papel
de
los 
sindicatos
en
la
vida
de
la
nación. 


14. Los
 límites
 del
 sistema
 político
 estarán
 claramente
 acotados
 y
 serán
 más
 precisos,
en
beneficio
de
una
mayor
autonomía
del
sistema
económico
y
de
la
 sociedad
civil. 


15. 
La
transparencia
informativa
y
el
acceso
a
la
informa ción
se
les
garantizarán
a
 todos
los
ciudadanos
y,
en
especial,
las
facilidades
para
el
uso
de
 Internet
y
de
 las
 tecnologías
 de
 comunicación
 e
 información.
 El
 "síndrome
 del
 secreto"
 no
 debe
justificar
el
manejo
de
la
información
como
un
coto
cerrado,
del
q ue
las
 grandes
masas
estén
excluidas.
Esto
implica
difundir
adecuadamente,
desde
en



 
 45 
 

45

qué
 se
 utilizan
los
 recursos
 financieros
 que
ingresan
al
 país,
 hasta
las
 últimas
 informaciones
de
cualquier
índole
que
se
produzcan
a
nivel
internacional. 


Estos
rasgos
y
medidas,
si
bien
tendrán
en
su
contra
el
“síndrome
de
la
perestroika”
y
 la
resistencia
e
inercia
propia
del
aparato
burocrático, 
contribuir ían 
a
una
refundación
 del
 consenso
 sobre
 nuevas
 bases,
 y
 a
 la
 elevación
 de
 la
 legitimidad
 del
 sistema,
 en
 tanto
 que
 su
 comportamiento
 se
 ajuste
 a
 un
 nuevo
 sistema
 de
 normas
 institucionalizadas. 


El
modelo
 previamente
 enunciado
 será
 favorecido
 por
 el
 desarrollo
 de
 los
 escenarios
 siguientes :


1. Se
mantiene
y
amplía

el
actual
consenso
a
través
de
una
política
exitosa
con
los
 jóv enes,
sectores
religiosos,
intelectuales

2. Se
logra,
en
forma
más
bien
preventiva,
un
control
adecuado
de
las
conductas
 antisociales
que
tienden
a
incrementar
la
delincuencia. 


3. Se
 mantienen
 sin
 una
 base
 social
 de
 magnitud
 ‐ como
 hasta
 el
 presente‐ 
 los
 grupos
de
disidentes
y
otros
grupos
anti ‐ sistema
y
decrece
su
actividad. 


4. Se
logra
evitar
manifestaciones
anti ‐ sistema
de
carácter
masivo
como
la
del
4
 de
agosto
de
1994. 


5. 
El
 liderazgo
 histórico
 mantiene
 la
 hegemonía
 mayoritaria
 e
 indiscutida
 ampliándose
 el 
 consenso,
 lo
 que
 impide
 que
 se
 vertebre
 un
 polo
 político
 alternativo
con
base
de
masas. 


La
 adopción
 por
 el
 liderazgo
 cubano,
 entre
 otras,
 de
 las
 siguientes
 alternativas,
 contribuiría
a
la
consolidación
del
modelo:


1. Una
 Reforma
 Constitucional
es
 necesaria
 con
el
 fin
 de
 desarrollar
 
 una
 reforma
 política
que
promueva
los
necesarios
cambios

políticos
y
económicos.


2. Las
 Asambleas
 Municipales
 propondrán
 directamente
 a
 los
 candidatos
 para
 delegados
 a
 nivel
 Provincial,
 y
 estas
 Asambleas
 a
 su
 vez
 propondrán
 para
 la
 Asamblea
 Nacional
del
Poder
Popular
(ANPP).
Hoy,
sólo
el
50%
de
los
candidatos
 nominados
 y
 elegidos
 directamente
 por
 los
 ciudadanos
 (los
 delegados
 de
 circunscripción)
pueden
ser
nominados
a
delegados
a
las
Asambleas
Provinciales
 del
 Poder
 Popular
y
a
 diputados
 de
la
ANPP.
El
 otro
 50
%
es
 nominado
 por
las
 comisiones
provinciales
y
nacionales
de
candidatura.


3. La
Asamblea
 nacional,
 una
vez
 constituida,
escoge
 de
entre
 sus
miembros
a
los
 candidatos
a
Presidente
del
 Consejo
 de
Estado.
Los
ciudadanos,
mediante
el
 voto
 directo
y
 secreto
en
elecciones
generales,
elegirán
al
Presidente
del
Consejo
de
 Estado.
Esto
implica
una
modificación
de
la
actual
elección
indirecta
por
la
ANPP.


4. Brindar
 amplia
 información
 acerca
 del
 tratamiento
 que
 se
 está
 dando
 a
 los
 planteamientos
de
la
sociedad
cubana
ante
el
llamado
del
Presidente
Raúl
Castro


46 


para
que
se
propongan
medidas

y
publicar
un
cronograma
tentativo
de
adopción
 de
medidas.



5. Llevar
a
cabo
las
modificaciones
legislativas
correspondientes,
con
el
fin
de
que
los
 delegados
al
Poder
Popular
puedan
tener
sus
propias
prioridades
y
presupuesto.


6. Fomentar
 y
 tener
 en
 cuenta
 la
 pluralidad
 de
 criterios
 y
 visualizar
 el
 conflicto
 y
 cuestionamiento
 del
 orden
 actual
 desde
 diversas
 posiciones
 (revolucionarias
 o
 no)
 como
 un
 reto
 necesario
 ‐
 al
 igual
 que
 en
 los
 inicios
 de
 la
 revolución‐
 en
 el
 proceso
de
refundación
de
un
nuevo
consenso.


7. Hacer
desaparecer
toda
forma
de
exclusión
y
discriminación
por
razones
raciales,
 religiosas,
 de
 edad,
 género
 u
 otras.
 Esto
 implica
 adoptar
 políticas
 de
 acción
 afirmativa
 con
 relación
 a
 la
 población
 negra
 y
 mestiza,
 a
 los
 religiosos,
 a
 las
 mujeres,
a
los
homosexuales
y
a
otros
sectores
afectados.



8. Ampliar
 las
 formas
 de
 participación
 en
 el
 Estado
 y
 en
 el
 Partido,
 no
 sólo
 en
 el
 proceso
 de
 discusión
 e
 implementación
 de
 las
 decisiones,
 sino
 también
 en
 el
 proceso
mediante
el
cual
estas
decisiones
son
adoptadas.


9. Ampliar
aun
más
la
libertad
de
creación
de
los
intelectuales.


10. Ampliar
al
máximo
las
facilidades
para
viajar
y
migrar
existentes
perfeccionando
la
 legislación
actual
y
adoptando
otras
medidas.
Esto
implica
la
libre
entrada
al
país
 de
 todo
 el
 que
 posea
 un
 pasaporte
 cubano,
 así
 como
 de
 todos
 aquellos
 ciudadanos
 de
 origen
 cubano
 sin
 causas
 pendientes
 con
 la
 justicia,
 independientemente
de
su
profesión
y
de
la
fecha
en
que
hayan
salido
del
país.
 Esto
 conllevará
 eliminar
 los
 engorrosos
 permisos
 de
 entrada
 y
 salida
 a
 los
 ciudadanos
 cubanos
 y
 la
 libre
 autorización
 para
 emigrar
 a
 los
 hijos
 y
 demás
 familiares
 (en
 especial
 del
 sector
 de
 la
 salud)
 de
 ciudadanos
 considerados
 actualmente
“desertores”.


11. Establecer
 términos
 a
 los
 mandatos
 estatales
 y
 partidarios
 e
 instrumentar
 e
 institucionalizar
normas

que
permitan
la
revocabilidad
en
los
cargos
a
través
de
 mecanismos
ágiles
y
ampliamente
democráticos.


12. Perfeccionar
la
política
hacia
la
Comunidad
Cubana
en
el
exterior,
diferenciando
 las
distintas
corrientes
de
opinión
y
buscando
un
diálogo
no
sólo
con
aquellos
que
 en
ella
 simpatizan
 con
 la
 revolución,
 sino
 incluso
 con
 todos
 aquellos
 que
 no
 se
 plantean
de
forma
activa
su
derrocamiento.


13. 
Decretar
 una
 amnistía
 que
 incluya
 a
 todos
 los
 presos
 del
 grupo
 de
 los
 75
 disidentes
 –
ya
el
gobierno
ha
dicho
que
liberará
antes
de
noviembre
del
2010
a
 los
que
quedan
en
prisión
‐y
a
los
pocos,
además
de
éstos,
que
cumplen
condenas
 de
esta
naturaleza
por
delitos
contra
la
 seguridad
del
Estado.
Salvo
en
aquellos
 casos
en
que
hayan
 cometidos
actos
violentos,
causado
lesiones,
muertes
u
otros
 daños
de
gran
magnitud.





 5.
¿La
identidad
cultural
en
crisis?
 47 
 

5.
¿La
identidad
cultural
en
crisis?

47


Si
bien
el
plano
de
la
cultura
tiene
su
propia
dinámica,
en
él

influirá
decisivamente
lo
que

ocurra
 en
 las
 demás
 esferas
 de
 la
 sociedad
 cubana. 27 
 La
 victoria
 de
 la
 “cultura
 de

resistencia”
que
ha
caracterizado
al
nacionalismo
independentista
‐
frente
a
aquellos
que

piensan
que
Cuba
no
puede
ser
plenamente
independiente
debido
a
su
cercanía
a
EEUU‐

se
 verá
 influida
 por
 el
 desarrollo
 económico,
 la
 tolerancia
 política
 y
 la
 posibilidad
 de

conservar
 los
 logros
 sociales,
 la
 justicia
 social
 e
 igualmente
 la
 independencia
 y
 la

soberanía.

6.

Las
relaciones
internacionales
en
el
tercer
milenio.


En
el
año
2010,
el
modelo
que
está
conformando
Cuba
en
sus
relaciones
internacionales,


pudiera
caracterizarse,
entre
otros,
por
los
siguientes
rasgos:


1. El
gobierno
de
Cuba 
 ha
propuesto
al
gobierno
de

Estados
Unidos,
como
 agenda
 de
 temas
esenciales
que
c onsidera
necesario
abordar
en
un

proceso
de
diálogo
 y
 negociación
 encaminado
 a
 mejorar
 las
 relaciones :
 el
 levantamiento
 del
 bloqueo
económico,
comercial
y
financiero;
la
exclusión
de
Cuba
de
la
lista
de
 países
terroristas;
la
abrogación
de
la
Ley
de
Ajuste
Cubano
y
la
“política
de
pies
 secos‐ pies
 mojados”;
 la
 compensación
 por
 daños
 económicos
 y
 humanos ;
 la
 devolución
del
 territorio
ocupado
por
la
Base
Naval
de
Guantánamo;
el
 fin
de
 las
agresiones
radiales
y
televisivas
desde
los
Estados
Unidos
contra
Cuba ;
y
el
 cese
 del
 financiamiento
 a
 la
 subversión
 interna . 
 Un
 tema
 clavel
 de
 dicha
 
 agenda
 es
 la
 liberación
 de
 los
 Cinco
 luchadores
 antiterroristas
 cubanos
 que
 padecen ,
desde
hace
once
años,
injusta
prisión
en
los
Estados
Unidos. 28 2. Pese
a
que
Cuba
no
es
miembro
de
la
OEA
ni
del
ALCA,
eso
no
implica
que
este
 aislada
 en
 la
 región.
 Cuba
 es
 miembro
 del
 ALBA,
 del
 Grupo
 de
 Río,
 de
 la
 Asociación
 de
 Estados
 del
 Caribe,
 del
 CARICOM
 y
 del
 SELA;
 
 participa
 en
 foros
 como
 las
 Cumbres
 Iberoamericanas
 y
 mantiene
 excelentes
 relaciones
 con
 los
 países
del
MERCOSUR.
 Con
la
emergencia
en
la
región
de
gobiernos
de
izquierda
 desarrollando
alternativas
al
neoliberalismo
esto
ha
implicado
un
fortalecimiento
 de
 las
 relaciones
 de
 Cuba
 con
 estos
 países.
 Es
 el
 caso
 de
 sus
 relaciones
 con
 Venezuela,
 Nicaragua,
Ecuador,
Bolivia,
Brasil,
Argentina,

Uruguay,
Paraguay
y

 El
 Salvador.
El
 principal
aliado
estratégico
de
Cuba
continuará
siendo
Venezuela
 (y



 
 
 
 48 
 

48

los
 países
 del
 ALBA) 29 .
 Los
 acuerdos
 existentes
 con
 este
 país
 se
 ampliarán
 y
 fortalecerán.
 Otros
 importantes
 aliados
 estratégicos
 seguirán
 siendo
 China,


Vietnam,
y
Rusia.
(Suárez,
2009).

3. Las
relaciones
con
España
al
igual
que
con
el
Vaticano
mantendrán
un
alto
perfil.

4. Las
 relaciones
con
Rusia
continúan
 teniendo
un
perfil
elevado
y
 se
amplían
aún
 más
en
diversas
áreas.

Cuba
mantiene
relaciones
diplomáticas
normales
no
solo
 con
Rusia,
sino
también
con
las
demás
ex‐repúblicas
soviéticas
y
con
los
países
del
 Este
de
Europa.


5. Cuba
continua
desarrollando
sus
 relaciones
en
el
Asia
con
países
como

China
y
 Vietnam
 que
 desarrollan
 experiencias
 sociales
 y
 políticas
 de
 carácter
 socialista.

 Incrementara
sus
relaciones
con
el
resto
de
los
países
asiáticos.
 Japón
y
la
India
 continuarán
teniendo
un
peso
importante
en
las
relaciones
de
Cuba
con
Asia;
se
 desarrollarán
ampliamente
las
relaciones
con
los
NIC's
asiáticos.

6. En
el
Medio
Oriente,
Cuba
seguirá
apoyando
la
causa
Palestina
y
fortaleciendo
sus
 relaciones
con
los
países
del
área. 30

7. Cuba
 seguirá
 teniendo
 una
 importante
 presencia
 en
 África
 (aunque
 no
 en
 lo


militar,
y
con
un
perfil
mucho
menos
alto
que
en
los
70's
y
los
80's)
en
el
terreno


de
 la
 cooperación
 civil,
 en
 especial
 en
 áreas
 como
 la
 salud
 y
 la
 educación.
 Las
 raíces
 africanas
 de
 la
 cultura
 cubana,
 el
 prestigio
 de
 que
 goza
 Cuba
 en
 África,
 serán
elementos
que
contribuirán
a
que
las
relaciones
de
Cuba
con
los
Estados
y
 pueblos
africanos
mantengan
un
nivel
elevado.

8. Cuba
 seguirá
 disfrutando
 de
 una
 importante
ascendencia
en
Naciones
Unidas
 y
 sus
distintas
agencias,
en
el
Movimiento
de
Países
No
Alineados,
y
en
otros
foros
 multilaterales,
 debido
 a
 su
 independencia
 y
 soberanía,
 a
 sus
 muestras
 de
 solidaridad
 internacional,
 a
 su
 capacidad
 para
 lograr
 una
 sociedad
 económicamente
 viable
 y
 al
 perfeccionamiento
 de
 la
 democracia.
 Su
 protagonismo
 tercermundista
 y
 su
 afán
 por
 establecer
 un
 nuevo
 orden
 internacional
 basado
en
 acuerdos
 de
 paz,
 seguirá
 teniendo
 una
 gran
 relevancia
 internacional.


Como
 un
 resumen
 previsible
 de
 escenarios
 internacionales
 favorables
 para
 las
 nuevas
 relaciones
internacionales
de
Cuba,
pudiéramos
enunciar
el
siguiente:



 
 
 
 49 
 

49

1. Al
 percatarse
 EE.UU.
 y
 el
 gobierno
 de
 Obama
 que
 el
 socialismo
 cubano
 no
 se
 derrumba,
 sigue
 dando
 pasos
 de
 flexibilización
 del
 bloqueo
 hasta
 llegar
 a
 normalizar
las
relaciones.
 Como
resultado
de
la
normalización
de
sus
relaciones
 con
EEUU,
Cuba
deja
de
estar
afectada
por
los
perjuicios
políticos
y
económicos
 generados
por
el
bloqueo. 31

2. Las
 relaciones
 con
 América
 Latina
 y
 el
 Caribe
 mantienen
 un
 ritmo
 ascendente.
 Venezuela
profundiza
sus
cambios
sociales
y
se
incrementa
el
número
de
países
 que
 se
 incorporan
 al
 ALBA.
 Las
 relaciones
 con
 los
 países
 del
Mercosur
 y
 de
 la
 Asociación
de
Estados
del
Caribe
se
fortalecen.


3. Se
 establece
 un
 régimen
 de
 seguridad
 en
 la
 Cuenca
 del
 Caribe,
 sin
 reconocer
 preeminencias
 de
 un
 estado
 sobre
 los
 demás.
 A
 partir
 
 de
 este
 sistema
 de
 seguridad
colectiva,
Cuba,
 (de
la
cual
ya
 EE.UU.
habrá
 retirado
la
base
naval
de
 Guantánamo)
 contribuye
 a
 lograr
 una
 mayor
 coordinación
 en
 la
 búsqueda
 de
 soluciones
 a
 los
 temas
 de
 seguridad
 comunes
 al
 hemisferio,
 tales
 como:
 migración,
tráfico
de
drogas,
terrorismo 
y
a
temas
de
interés
creciente
como
las
 relaciones
cívico‐militares.


4. Rusia,
 el
 resto
 de
 las
 repúblicas
 ex‐soviéticas
 y
 los
 países
 del
 Este
 de
 Europa,
 mantienen
un
nivel
aceptable
de
intercambio
comercial
con
Cuba.


5. Los
pasos
dados
por
Cuba
en
el
perfeccionamiento
de
la
democracia

contribuyen
 a
lograr
que

la

Unión
Europea
(UE)
abandone
la
denominada
“posición
común”
 y
a
que
la
Isla
firme
un
acuerdo
de
cooperación
con
la
Unión
Europea
(UE),
aún
 antes
de
normalizar
las
relaciones
con
EE.UU.
Esto
contribuye
a
buscar
soluciones
 al
tema
de
la
deuda
con
Occidente
y
 facilita
a
Cuba
un
régimen
preferencial
en
 sus
 relaciones
 con
 los
 países
 de
 la
 UE,
 similar
 al
 que
 otorga
 la
 Convención
 de


Lomé
y
luego
el
Acuerdo
de
Cotonú
(2000)
a
ciertos
países
del
Caribe
miembros


de
la
ACP. 32

6. Los
países
capitalistas
desarrollados
se
muestran
abiertos
a
fórmulas
de
pago
de
 la
deuda
mediante
la
constitución
de
empresas
mixtas
en
Cuba,
venta
de
títulos
 de
 la
 deuda
 en
 el
 mercado
 secundario,
 y
 de
 otras
 fórmulas
 mutuamente
 beneficiosas.


7. Los
países
de
África
mantienen
buenas
relaciones
con
Cuba,
pese
a
la
diversidad
 de
regímenes
políticos
y
a
la
disminución
del
perfil
de
Cuba
en
la
región.



 
 
 
 
 50 
 

50

8.

Los
 países
 socialistas
 asiáticos
 siguen
 su
 desarrollo
 ascendente.
 Las
 reformas
 económicas
de
China
y
Vietnam
hacen
crecer
la
economía
de
estos
países
cada
 vez
más,
sin
generar
problemas
políticos.


9. La
visita
en
enero
de
1998
de
 Su
Santidad
el
Papa
a
Cuba,
que
transcurrió
sin
que
 se
 produjesen
 incidentes
 anti‐sistema
 en
 la
 Isla,
 tuvo
 un
 saldo
 positivo,
 en
 la
 medida
en
que
introdujo
nuevos
espacios
de
diálogo
con
la
Iglesia
y
la
sociedad
 civil
 que
 se
 han
 mantenido
 y
 ampliado
 con
 la
 nueva
 jerarquía
 eclesiástica.
 El
 diálogo
 de
 mayo
 de
 2010
 del
 Presidente
 Raúl
 Castro
 con
 el
 Cardenal
 Jaime
 Ortega,

jefe
de
la
Iglesia
 Católica
cubana,
y
más
 tarde
en
junio
con
el
Ministro
 español
de
Relaciones
exteriores
Miguel
Ángel
Moratinos,
tuvo
como
resultados


la
decisión
del
Gobierno
cubano
de
liberar
antes
de
noviembre
de
2010
a
los
52


prisioneros
 que
 permanecen
 en
 la
 cárcel
 de
 los
 73
 disidentes
 que
 fueron


encarcelados
en
2003
por
delitos
contra
la
seguridad
del
Estado.
Quince
de
ellos


ya
han
sido
liberados
y

decidieron

viajar
a
España
con
sus
familias. 33 
Moratinos
 ha
 considerado
 estas
 medidas
 como
 muy
 positivas
 y
 afirmó
 que
 esto
 puede
 conducir
 a
 la
 eliminación
 "de
 la
 posición
 común"
 de
 la
 UE
 hacia
 Cuba.
 Estas
 medidas,
 como
 ya
 dijimos
 en
 otra
 parte
 de
 este
 trabajo,
 dieron
 lugar
 a
 que
 Fariñas
 abandonase
 
 la
 huelga
 de
 hambre.
 Además,
 el
 debate
 de
 funcionarios
 cubanos
 e
 intelectuales
 con
 los
 miembros
 de
 la
 Comunidad
 cubana
 en
 el


extranjero
en
la
X
Semana
Católica
en
junio
de
2010
y
la
visita
del
Secretario
de


Estado
 del
 Vaticano
 Monseñor
 Dominique
 Mamberti
 y
 su
 encuentro
 con
 el
 Presidente
Raúl
Castro
está
también
en
esta
línea
de
diálogo
y
negociación. 34 
Es
 previsible
que
las
relaciones
con
España
se
sigan
fortaleciendo
al
igual
que
con
el
 Vaticano,
y
que
ambos
desempeñen
un
papel
de
importancia
en
la
eliminación
 de
la
“Posición
Común”
de
la
UE
hacia
Cuba,
en
la
negociación
de
la
liberación
de
 los
 5
 héroes
 cubanos,
 injustamente
 condenados,
 que
 cumplen
 prisión
 en
 condiciones
inhumanas
en
cárceles
de
EE.UU.
y
en
el
posible
levantamiento
del
 bloqueo
y
normalización
de
las
relaciones
con
dicho
país.



El
gobierno
cubano
pudiera
adoptar
diversas
alternativas
que
contribuyesen
a
desarrollar


el
modelo
enunciado,
tales
como:


1. Continuar
profundizando
sus
vínculos
con
importantes
grupos
económicos
de
los
 países
 desarrollados,
 ‐
 y
 de
 todos
 aquellos
 países
 con
 los
 que
 la
 Isla
 tiene
 relaciones
económicas
de
importancia
o
aspira
a
desarrollarlas‐
en
la
medida
en
 que
esto
implica
contar
con
lobbies
favorables
a
las
buenas
relaciones
con
Cuba



 
 
 
 51 
 

51

en
todos
estos
países,
lo
cual
protege
a
la
Isla
de
los
vaivenes
coyunturales
en
el
 poder
de
los
diversos
partidos
y
clases
políticas.


2. Profundizar
a
un
 ritmo
más
 rápido
las
 reformas
económica
y
política.
Esto
debe
 hacerse
por
convicción
propia
y
no
porque
EE.UU.
lo
exija,
pero
indudablemente
 contribuiría
 a
 mejorar
 las
 "relaciones"
 con
 ese
 país
 y
 facilitaría
 la
 labor
 de
 los
 lobbies
 que
 tienen
 el
 objetivo
 de
 que
 el
 gobierno
 norteamericano
 levante
 el
 bloqueo
y
normalice
las
relaciones
con
Cuba.


3. Cuba
podría
firmar
un
acuerdo
de
cooperación
con
la
Unión
Europea,
al
igual
que
 lo
 hizo
 Vietnam,
 comprometiéndose
 a
 dar
 nuevos
 pasos
 en
 el
 proceso
 del
 perfeccionamiento
de
la
democracia.



A
continuación
 formularemos
 una
 hipótesis
y
 dos
escenarios
acerca
 de
 posibles
 cambios
que
pudieran
producirse
en
las
relaciones
entre
Cuba
y
EE.UU.


Hipótesis:


La
lectura
del
curso
de
la
historia
por
parte
de
los
liderazgos
y
clases
políticas
de
Cuba
y


EE.UU.
pudiera
propender
a
ofrecer
oportunidades
inéditas
para
una
negociación.


Escenario
 1:
 Si
 no
 se
 mantiene
 la
 paz
 social
 en
 Cuba,
 si
 la
 crisis
 económica
 conlleva
 fracturas
 dramáticas
 del
 consenso,
 en
 la
 administración
 Obama
 (y
 en
 la
 próxima
 administración
 norteamericana)
 pudiera
 prevalecer
 la
 línea
 actual
 de
 solo
 negociar
 aspectos
 puntuales
 como
 migración,
 o
 incluso
 endurecerse
 aún
 más.
 Una
 expresión
 dramática
de
este
escenario
pudiera
ser
una
explosión
social
con
éxodo
masivo
hacia
la
 Florida
como
ocurrió
cuando
la
crisis
de
los
balseros.


Escenario
 2:
 Si
 se
 mantiene
 en
 Cuba
 la
 paz
 social
 y
 un
 desempeño
 mínimo
 en
 lo
 económico
sin
graves
fracturas
en
el
consenso,
los
sectores
de
EE.UU.
que
hoy
consideran
 inaceptable
 negociar
 con
 Cuba
 a
 la
 manera
 que
 se
 hizo
 con
 China,
 pudieran
 estar
 dispuestos
a
retomar
los
pasos
iniciales
de
la
administración
Carter
e
incluso
a
ir
más
allá:
 levantar
el
bloqueo
y
llegar
a
una
plena
normalización
de
relaciones.


Si
durante
la
administración
de
Obama
la
clase
política
norteamericana
se
percatase
de
 que
es
el
escenario
 2
el
 que
 prevalece,
ésta
 ‐o
al
menos
 una
 parte
 importante
 de
ella
 capaz
de
determinar
desde
el
poder
un
curso
negociador‐
podría
estar
inclinada
a
iniciar
 un
 proceso
 de
 negociación
 con
 Cuba
 eliminando
 dos
 prejuicios
 que
 impiden
 las
 negociaciones
tal
y
como
se
realizaron
con
China,
es
decir,
con
una
voluntad
política
real
 de
normalizar
plenamente
las
relaciones
 ‐voluntad
que
nunca
ha
estado
presente
en
el
 caso
cubano‐
y
no
solo
de
resolver
temas
puntuales
de
interés
primordial
de
EE.UU.
 (el
 conflicto
 de
 África
 Sudoccidental,
 secuestros
 de
aviones,
migración,
 cooperación
 entre


 

52

militares
 en
 la
 frontera
 terrestre,
 cooperación
 entre
 servicios
 de
 guardacostas
 en
 el
 mar,
 
 comercio
 agrícola
 en
 gran
 escala,
 etc.
 )
 que
 es
 lo
 que
 ha
 caracterizado
 a
 las


negociaciones
entre
Cuba
y
EE.UU.
en
los
70s,
los
80s,
los
90s
y
en
lo
que
va
del
siglo
XXI.


Eliminando
este
 primer
 prejuicio,
EE.UU.
 tendría
 que
eliminar
 de
la
agenda
lo
 que
 hoy
 pone
en
primer
plano
 ‐esto
es,
una
modificación
sustancial
del
régimen
político
interno
 de
la
Isla‐
y
aceptar
 una
agenda
con
los
 temas
 de
interés
 bilateral
 de
carácter
 político,
 económico,
militar,
jurídico
y
técnico,
u
otros
similares.


¿Qué
factores
pudieran
llevar
al
Ejecutivo
con
sus
distintos
órganos
y
al
Congreso
a
forjar


un
consenso
en
esta
dirección?


El
 argumento
 de
 que
 la
 carga
 emocional
 del
 tema
 cubano
 ‐especialmente
 con
 Fidel
 Castro
como
Secretario
del
PCC
y
Raúl
Castro
como
Presidente
de
Cuba‐
no
es
superable
 por
la
racionalidad
y
la
lógica
de
los
propios
intereses
norteamericanos,
si
bien
no
resulta
 fácilmente
descartable,
tampoco
me
parece
insoslayable.
Si
así
fuera,
la
política
 de
 Nixon
 y
 Kissinger
 hacia
 China
 no
 hubiera
 conducido
 a
 negociaciones
 y
 mucho
 menos
 al
 restablecimiento
de
relaciones
como
ocurrió.
Aunque
el
caso
chino
tiene
singularidades
 propias
 diversas
 del
 caso
 cubano,
 esto
 no
 le
 resta
 validez
 al
 ejemplo.
 La
 lógica
 y
 racionalidad
de
los
intereses
norteamericanos
están
en
contra
de
este
tipo
de
prejuicios.


Los
 factores,
 entre
 otros,
 que
 pudieran
 llevar
 al
 gobierno
 de
 EE.UU.
 a
 iniciar
 negociaciones

con
Cuba
sin
los
prejuicios
apuntados
son:



1)
 Si
 Cuba
 no
 ha
 caído
 pese
 al
 derrumbe
 del
 socialismo
 europeo,
 si
 una
 invasión
 para


impedir
que
se
consolide
el
escenario
2
no
es
aconsejable
por
las
pérdidas
que
originaría


para
 EE.UU.
 en
 más
 de
 un
 sentido,
 ¿acaso
 lo
 mejor
 no
 sería
 negociar
 ampliando
 lo
 logrado
a
partir
de
los
acuerdos
migratorios


y
continuar

la
flexibilización
del
embargo?



2)
 Sin
 descartar
 que
 esto
 permitiría
 a
 EE.UU.
 entrar
 en
 acción
 con
 otra
 política
 para
 intentar
 minar
 desde
 dentro
 el
 socialismo
 cubano,
 mientras
 las
 corporaciones
 estadounidenses
no
se
siguen
privando
de
esos
más
de
mil
millones
de
dólares
que
dejan
 de
 ganar
 anualmente
 en
 la
 Isla;
 y
 cuando
 Cuba,
 por
 otra
 parte,
 se
 está
 reinsertando
 aceleradamente
 en
 las
 relaciones
 de
 mercado
 internacionales
 a
 través
 de
 actores
 diversos,
 mientras
 que
 las
 transnacionales
 norteamericanas
 se
 ven
 impedidas
 por
 las
 políticas
 en
 curso
 de
 
 beneficiarse
 de
 esto.
 La
 existencia
 de
 una
 reserva
 de
 petróleo


“offshore”
en
Cuba
cercana
a
los
20
billones
de
barriles
de
petróleo
es
también
un
tema


de
sumo
interés
para
la
industria
petrolera
norteamericana. 35 




 
 
 53 
 

53

3)
Además,
sobre
todo
cuando
ya
Cuba
no
es
una
"amenaza"
como
"peón"
de
la
URSS,
ni


está
presente
en
los
teatros
de
operaciones
de
la
"guerra
fría"
en
Centroamérica
y
África.



4)
 Cuando
además
en
el
 plano
multilateral
la
 resolución
 contra
el
 bloqueo
 que
adopta
 anualmente
la
ONU
 solo
 tiene
en
 contra
el
voto
 de
 EE.UU.,
Israel
y
algún
 otro
 país
 sin
 relevancia.


Toda
la
comunidad
internacional,
 salvo
las
excepciones
mencionadas,
está
 contra
el
bloqueo.



5)
¿Es
que
acaso
Fidel
Castro
y
luego
Raúl
Castro
no
han
mostrado
plena
capacidad
para


lograr
la
estabilidad
política
y
 el
 consenso
(aún
en
las
más
difíciles
situaciones),
cosa
que
 no
 podría
 hacer
 un
 presidente
 "cubano"
 salido
 de
 la
 Fundación
 Nacional
 Cubano
 Americana
(FNCA)
‐incapaz
de
unir
a
la
comunidad
cubana
en
EE.UU.‐
en
una
Cuba
con
el
 capitalismo
restaurado
tras
los
costos
de
una
invasión?


6)
 ¿Es
acaso
mejor
 para
EE.UU.
 una
 Cuba
 inestable
 con
 una
 situación
 de
 guerra
 civil
 y
 conflictos
 endémicos
 que
 una
 sociedad
 políticamente
 estable
 con
 un
 mercado
 no
 desdeñable?
 36

7)
¿Acaso
no
podría
Cuba,
tras
la
normalización
de
relaciones
con
EE.UU.,
convertirse
en


un
 factor
de
estabilidad
en
la
región
aún
mayor,
debido
a
lo
importante
que
sería
para
 ella
la
nueva
relación

de
igualdad
con
EE.UU.?



8)
 ¿Por
 qué
 exigir
 
 a
 Cuba,
 para
 levantar
 el
 bloqueo
 y
 normalizar
 las
 relaciones
 diplomáticas,
 y
 no
 a
 China
 o
 Vietnam,
 una
 democracia
 al
 estilo
 del
 Occidente
 desarrollado?
¿Por
qué
este
doble
estándar?


La
 clase
 política
 cubana
 y
 su
 liderazgo,
 está
 preparada
 para
 aceptar
 la
 lógica
 de
 la
 interdependencia
económica
como
vía
para
superar
definitivamente
la
dependencia
en
 este
terreno.
Sobre
todo
en
un
mundo
donde
el
liderazgo
cubano
está
consciente
de
que
 el
 socialismo
 ni
 es
 irreversible,
 ni
 avanza
 aceleradamente
 y
 donde
 la
 alternativa
 es
 insertarse
cada
vez
más
en
la
economía
internacional
y
en
la
región
o
quedar
al
margen
 de
 la
 historia.
 Esta
 nueva
 percepción
 tiende
 a
 privilegiar
en
 la
 óptica
 cubana,
 con
más
 fuerza
que
nunca
antes,
todo
aquello
que
implique
una
solución
definitiva
del
diferendo
 con
EE.UU.,
aunque
sin
renunciar
a
la
esencia
de
la
nación.


En
resumen,
en
la
medida
en
que
la
crisis
económica
cubana
no

parece
superable
en
el
 corto
 plazo
 (pese
 a
 la
 débil
 mejoría
 desde
 1995
 de
 algunos
 indicadores
 macroeconómicos),
o
al
menos
cuando
la
microeconomía
no
 refleja
 sustancialmente
la
 proclamada
 mejoría
 macroeconómica,
 no
 parece
 aún
 previsible
 a
 corto
 plazo
 un
 levantamiento
total
del
bloqueo.
Pudiera,
no
obstante,
producirse
la
flexibilización

de
la



 
 
 54 
 

54

política
 hacia
 la
 Isla,
 con
 determinadas
 medidas,
 hasta
 tanto
 la
 evidente
 viabilidad
 económica
 y
 
 estabilidad
 política
 del
 país
 lleven
 a
 EE.UU.
 a
 modificar
 su
 política.
 La
 recuperación
económica
de
Cuba
es,
a
nuestro
juicio,
el
factor
clave

que
puede
llevar
a
 esta
 reconsideración
 a
 EE.UU.
 Junto
 a
 otros
 factores
 como:
 el
 temor
 a
 una
 crisis
 migratoria;
la
condena
prácticamente
unánime
de
la
comunidad
internacional
al
bloqueo
 en
ONU
con
resoluciones;
el
persistente
rechazo
de
América
 Latina,
la
Unión
Europea
 ‐

principales
socios
comerciales
de
Cuba
desde
1994‐y
Canadá
a
esta
política
anticubana;
y


el
 rechazo
 cada
 vez
 mayor
 de
 diversos
 sectores
 de
 EE.UU.
 a
 esta
 política,
 que
 afecta
 también
 al
 pueblo
 norteamericano
 y
 a
 sectores
 mayoritarios
 de
 su
 comunidad
 de
 hombres
de
negocios,
que
no
desean
ser
excluidos
de
un
mercado
seguro,
cercano
y
con
 otras
innumerables
ventajas. 37


 7.
¿Sobrevivirá
el
socialismo
en
Cuba?

 

7.
¿Sobrevivirá
el
socialismo
en
Cuba?


Es
obvio
que
el
modelo
de
socialismo
cubano
ha
sobrevivido
hasta
el
presente
debido
a

que
nunca
llegó
a
deformarse
en
el

grado
en
que
esto
ocurrió
en
el
“socialismo
real”
que

se
derrumbó.

Sería
 ingenuo
 pensar,
 no
 obstante,
 que
 en
 el
 corto
 plazo
 el
 propio
modelo
 cubano
 se

mantendrá
incólume
e
igualmente
que
está
exento
de
deformaciones,
unas
provenientes

de
la
copia
de
dicho
“socialismo
real”
y
otras
que
aparecen
con
fuerza
en
una
economía

“dolarizada”
inicialmente
y
ahora
bajo
el
imperio
del
 CUC.
 En
realidad
se
ha
 tratado
de

preservar
 por
 la
 dirigencia
 cubana
 los
 logros
 del
 socialismo,
 pero
 el
modelo
 en
 sí
 está

sufriendo
 modificaciones
 sustanciales.
 Los
 cambios
 ocurridos
 hasta
 ahora,
 han
 ido

convirtiendo
a
la
sociedad
cubana
en
una
sociedad
con
menos
equidad
que
la
alcanzada

hasta
 1989.
 Lo
 que
 no
 está
 claro
 es
 que
 el
 costo
 social
 de
 la
 reforma
 económica
 esté

haciendo
más
productivo
el
sistema.
Al
parecer,
esto
sólo
ocurre
en
los
enclaves
turísticos

y
 otros
 que
 corresponden
 a
 la
 presencia
 del
 capital
 extranjero
 y
 de
 la
 economía
 en

divisas,
aunque
también
en
algunas
empresas
estatales
ha
mejorado
la
eficiencia.

¿Es
 que
 acaso
 la
 política
 hostil
 de
 EE.UU.
 y
 los
 errores
 estratégicos
 cometidos
 por
 la

Revolución
 Cubana
 retrotraerán
 al
 país
 al
 capitalismo
 dependiente
 que
 imperaba
 en

1959?
 ¿Será
 esta
 transición
 al
 capitalismo
 pacífica
 o
 en
 medio
 de
 una
 invasión
 y/o

contrarrevolución
violenta?

55

¿Lograrán
 Washington
 y
 los
 sectores
 derechistas
 de
 Miami
 frustrar
 los
 sueños
 de
 Céspedes
a
Martí,
Fidel
Castro,
Raúl
Castro
y
las
nuevas
generaciones?


¿Acaso
en
el
corso
y
ricorso
que
han
sido
las
luchas
de
Cuba
por
su
independencia
desde


el
siglo
XIX,
vencerá
la
línea
del
pensamiento
histórico
que
afirma
desde
el
siglo
XIX
que


Cuba
no
puede
(ni
debe)
ser
plenamente
independiente,
pues
es
más
ventajoso
para
la


Isla
(y
a
la
vez
ineludible
en
términos
geopolíticos
de
fatalismo
geográfico)
la
dependencia


de
los
Estados
Unidos?


La
 larga
 tradición
 de
 lucha
 de
 los
 cubanos
 no
 está
 en
 armonía
 con
 el
 escenario
 que
 acabamos
 de
 mencionar.
 La
 Isla
 no
 volverá
 al
 capitalismo
 dependiente,
 a
 la
 falta
 de
 soberanía
 y
 a
 todas
 las
 desigualdades
 e
 injusticias
 de
 la
 sociedad
 cubana
 antes
 de
 la
 Revolución.
 La
 transformación
 hacia
 el
 socialismo
 del
 siglo
 21
 acorde
 con
 
 las
 raíces


históricas
de
la
revolución
cubana
es
el
escenario
más
probable
de
los
5
ya
mencionados.


Pero
 para
 ello
 es
 necesario
 llevar
 a
 cabo
 cambios
 estructurales
 como
 los
 que
 se
 recomiendan
en
este
libro
y
en
otras
propuestas
similares.


Pensamos
que
en
Cuba
es
necesario
refundar
el
consenso
sobre
nuevas
bases
para
que
 un
 socialismo
 aggiornado
 y
 redefinido
 escape
 ileso
 de
 las
 amenazas
 que
 se
 ciernen,
 desde
 dentro,
 y
 desde
 fuera,
 sobre
 una
 de
 las
 experiencias
 más
 fascinantes
 y
 controvertidas
de
Nuestra
América.
Aún
hay
tiempo
para
que
la
razón
revolucionaria
se
 imponga
sobre
la
hegeliana
astucia
de
la
razón
universal,
que
tiende
a
convertir
en
tabula
 rasa
los
logros
de
las
revoluciones.


NOTAS


1.
Historiador.
Profesor
Titular
Adjunto
del
ISRI.
Asesor
Académico
de
 la
 GUNI.

 2.
 Dixi
and
salvavi
animam
meam
( Sólo
digo
esto
para
salvar
mi
alma ) .
Marx
dijo
esta 
 frase
 en
latín
 en
la
Crítica
del
Programa
de
 Gotha
 (1875)
dando
a
entender
que
lo
que
 proponía
a
los
socialistas
alemanes
no
tenía
posibilidades
de
aplicarse. 
 3.
 Las
Fuerzas
armadas
revolucionarias
(FAR)
cubanas
son
la
institución
más
exitosa
en
 Cuba
 en
 l o
 que
 a
 organización
 y
 cumplimiento
 de
 sus
 misiones
 concierne.
 En
 el
 V
 Congreso
 del
 PCC
 (1997)
 se
 decidió
 
 ampliar
 la
 experiencia
 del
 "perfeccionamiento
 empresarial"
como
técnica
de
dirección
de
empresas

de
las
FAR
a
la
economía
civil.
En
 2007
 este
 sistema
 se
 había
 aplicado
 a
 797
 empresas
 de
 un
 total
 de
 2,732.
 En
 los
 cambios
y
reformas
que
sugiero
en
este
libro,
el
papel
de
las
Fuerzas
armadas
será
de
 importancia
especial.
Las
FAR
ha n 
tomado
bajo
su
mando
los
programas
de
la
Batalla
 de
 Ideas,
 cerrando
 muchos
 de
 ellos
 debido
 a
 su
 carácter
 poco
 rentable.
 http:
 //
 www.cubasocialista.cu/texto/0098081lage.html 
 4.
 La
 Batalla
 de
 Ideas
 fue
 un
 movimiento
 ideológico
 lanzado
 por
 Fidel
 Castro
 al
 principi o
 del
 año
 2000
 para
 lograr
 traer
 de
Miami
 a
 Cuba
 al
 niño
 Elián
González.
 Su
 madre
murió
en
el
mar
 tratando
de
llegar
a
Miami
 y
Elián
salva
su
vida.
Su
padre
en
 Cuba
 pedía
 su
 vuelta
 a
 la
Isla
 como
 finalmente
 se
 logró.
 Esta
movilización
 de
masas
 implicó
 un 
 c ambio
 en
 la
 estrategia
 de
 transición
 socialista
 y
 la 
 renovación
 de
 los
 valores
revolucionarios
 denominada
por
Fidel
Batalla
de
las
Ideas . 
"Ellas
son
las
ideas
 que
iluminan
el
mundo,
que
pueden
traer
la
paz
al
mundo
 
las
que
pueden
poner
la


56 


solución
 a 
la
violencia.
A
causa
de
ello
hablamos
 sobre
la
batalla
de
ideas".
 (Fidel
en


Ramonet,
2006:364)


5.
Diversos
actores
extranjeros
han
formulado
diversos
escenarios
de
“transición”
para


Cuba
 (Xalma,
2007 ,
González,
2002).
El
gobierno
de
 EE.UU. 
ha
intentado
promover
la
 transición
 rápida
 a
 una
 democracia
 liberal,
 no
 descartando
 la
 subversión
 interna
 y
 acciones
 violentas
 para
 restablecer
 la
 dependencia
 neocolonial.
 La
 UE
 desea
 una
 transición
gradual
o
aterrizaje
suave
en
coincidencia
con
algunos
s ectores
de
la
clase
 política
 norteamericana.
 Los
 grupos
 disidentes
 en
 Cuba
 apoyan
 la
 política
 norteamericana
hacia
Cuba
en
su
mayoría,
aunque
se
oponen
al
bloqueo. 


6.
En
1894
los
Estados
Unidos
importaban
el
85%
del
total
de
los
productos
cubanos
y


el
94%
 de
su
azúcar.
En
ese
año
Cuba
exportó
a
España
$8’381,661
y
a
E.U.A.
$93’410,


411,
mientras
que
importó
de
la
primera
$30’620,210
y
$32’948,
200
de
la
segunda.
En


1895
 los
 norteamericanos
 habían
 invertido
 en
 Cuba
 $50’000,000.
 (López
 Segrera,


1972:
202)


7.
 El
 bloqueo
 
 tiene
 un
 costo
 para
 Cuba
 de
 
 230
 
 millones
 de
 dólares
 anuales
 y
 ha
 causado
pérdidas
a
la
Isla
que
se
calculan
en
 US $
 93
mil
millones
de
dólares
hasta
el


2009. 
 http: //www.cbsnews.com/stories/2008/10/29/world/main4556348.shtml

8.
“El
año
1985
fue
el
punto
culminante
de
un
largo
periodo
de
crecimiento
económico


en
 Cuba.
 
 Después
 de
 esa
 fecha
 la
 economía
 cubana
 entr ó 
 en
 un
 período
 de
 estancamiento. ” 
(Brundenius,
2009:
31 ) 
 9.
 Los
médicos
 trabajando
 en
 los
 programas
 de
 ventas
 de
 servicios
 profesionales
 en
 países
como
Venezuela,

así
como
los
entrenadores

y
deportistas
destacados,
reciben
 parte
 de
 su
 salario
 en
 CUC
 e
 incluso
 sus
 pensiones ,
 en
 algunos
 casos. 
 La
 venta
 de
 servicios
profesionales
 tiene
límites
de
carácter
externo
 ‐ 
la
demanda
y
el
precio

de
 estos
servicios
se
pudiera
ver
afectada
por
la
crisis
económica
mundial

 ‐ 
e
interno:
los
 servicios
 médicos
 en
 Cuba
 y
 otros
 servicios
 profesionales
 se
 han
 afectado
 debido
 a
 esta
política. 
 10.
 En
 el
 primer
 semestre
 de
 2005
 se
 produjo
 un
 aumento
 de
 las
 pensiones
 
 de
 1,468,000
 personas,
 un
 poco
 más
 del
 97
 %
 del
 número
 total
 de
 pensionistas . 
 Estas
 acciones
 que
 conciernen
 la
 subida
 de
 salarios
 y
 pensiones
 han
 beneficiado
 a
 4.4
 mil lones
de
personas,
que
 representan
el
30.9
%
de
la
población,
con
un
coste
anual
 de
 2.78
 mil
 millones
 de
 pesos
 cubanos.
 (Castro,
 2005).
 En
 2008
 las
 pensiones
 
 y
 la
 ayuda
 social
 mostraron
 un
 nuevo
 aumento
 del
 20
 %
 
 (Juventud
 Rebelde,
 Abril
 27,
 2008) 
 http://www.juventudrebelde.cu ). 


11.
No
podemos
dejar
de
mencionar
que
en
1985
Cuba
no
pudo
honrar
su
deuda
en


divisas
 con
los
 países
 capitalistas,
lo
 que
implicó
 una
mayor
 dependencia
económica
 del
CAME

a
partir
de
esa 
fecha. 
 
 12. En
1962 ,
un
sistema
de
racionamiento
para
asegurar
el
acceso
igual
a
recursos
de
 alimentos
 en
 una
 situación
 de
 escasez
 fue
 establecido
 mediante
 una
 tarjeta
 de
 racionamiento
 (libreta).
Esto
garantizó
el
acceso
en
tiendas
estatales
 (bodegas)
a
una
 cesta
 básica
 de
 frijoles,
 arroz,
 aceite
 de
 cocina,
 azúcar,
 carne,
 pescado,
 y
 huevos.
 Además
se
habilitaron
comedores
para
los
trabajadores
en
sus
centros
de
trabajo.
En
 los
años
ochenta
un
mercado
paralelo
fue
establecido
en
tiendas
especiales
del
estado
 con
 mayores
 precios
 que
 los
 subvencionados
 de
 la
 tarjeta
 de
 racionamiento,
 pero
 fueron
 cerrados
 durante
 el
 Período
 Especial
 debido
 a
 la
 escasez
 de
 bienes.
 Los
 comedores
 en
 los
 centros
 de
 trabajo,
 y
 en
 especial
 su
 carácter
 gratuito,
 han
 sido


57 


recientemente
 eliminados.
 Los
 prod uctos
 subvencionados
 de
 la
 "libreta"
 han
 ido
 sufriendo
una
reducción
cada
vez
mayor
desde
 q ue
se
inició
el
 Periodo 
Especial.
En
la s 
 actua les
 condiciones
 el
 gobierno
 cubano
 ha
 expresado
 la
 conveniencia
 de
 eliminar 
 "libreta"
de
racionamiento. 
 13.
 La
 planific ación
 central
 permaneció ,
 pero
 se
 abrieron
 espacios
 a
 unos
 pocos
 negocios
privados,
prácticamente
eliminados
desde
la
"la
ofensiva
 revolucionaria"
de


1968
contra
las
pequeñas
empresas
privadas.
Se
promovió
la
inversión
extranjera
en


casi
todos
los
sectores 
de
la
economía. 
 14.
 Cuba
 recibe
 80,000
 barriles
 de
 petróleo
 diarios
 a
 cambio
 de
 más
 de
 30,000
 médicos,
personal
del
sector
de
la
salud
y
especialistas
en
varias
áreas
como
educación
 y
 deportes.
 La
 cooperación
 comenzó
en
el
 2000
 con
 17
 proyectos
 y
 
 30 
mill ones
 de 
 dólares.
En
2010
hay
285
proyectos
y
contratos
para
una
cantidad
de 
 $3
mil
millones
 de
dólares. 
 15.
Se
han
celebrado
cinco
Congresos
del
PCC
(1975,
 1980,
1986,
1991,
1997).
Hace
13
 años
que
no
se
celebra
un
Congreso
del
PCC.
El
28
de
abril
de
2008, 
en
el
VI
Pleno
del
 CC
 del
 PCC
Raúl
Castro
 planteó
 que
en
el
 2009
 se
celebraría
el
VI
Congreso
 del
 PCC.
 Este
no
se
celebró
y
luego
se
 consideró
que
previó
a
él
se
celebraría
una
Conferencia
 del
Partido.
En
septiembre
del
2010
aún
no
se
ha
celebrado
la
Conf erencia
ni
tampoco
 se
ha
convocado
el
Congreso. 


16.
Granma
27
de
marzo
de
1996.



17.
 Los
 objetivos
 de
 la
 ley
 de
 Torricelli
 eran:
 prohibir
 el
 comercio
 con
 la
 Isla
 de

 subsidiarias

 de
empresas
norteamericanas
 en
 terceros
países
y
prevenir
el
comercio
 de
 Cub a
 mediante
 la
 prohibición
 de
 acceder
 a
 los
 puertos
 de
 EE.UU.
 a
 barcos
 que
 transportan
 bienes
a
 la
Isla.
 La
Helms ‐ Burton
 trató
 de
 privar
 Cuba
 de
 la
 financiación
 externa
 y
 de
 prevenir
 la
 inversión
 extranjera
 en
 la
 Isla
 mediante
 sanciones
 a
 los
 hombres
de
neg ocio
de
terceros
países
que
realicen
inversiones
en
Cuba
y
en
EE.UU. 
 18.
 Mientras
 los
 Cinco
 Héroes
 Cubanos
 están
 en
 la
 cárcel
 por
 tratar
 de
 evitar
 el
 terrorismo
contra
Cuba,
Luis
Posada
Carriles,
un
 conocido
 terrorista,
vive
plácidamente
 en
Miami. 


19.
Alianzas
como
Mercosur,
 el
 ALBA,
la
Asociación
de
Estados
del
Caribe
y
CARICOM,
 entre
otras,
le
dan
a
Cuba
un
amplio
espacio
en
sus
relaciones
con
América
Latina
y
el
 Caribe.

20.
 Nunca
 ocurrió
 una
 negligencia
 de
 esta
 magnitud
 en
 el
 sistema
 de
 salud
 cuban o
 desde
el
triunfo
de
la
revolución. 
 21.
 Transformaciones
organizativas :
descentralización
del
comercio
exterior;
creación
 embrionaria
de
zonas
francas
comerciales
y
parques
industriales
exentos
de
aranceles
 e
 impuestos
 en
 junio
 de
 1996
 y
 de
 una
 estructura
 comercial
 y
 financiera
 ad
 hoc;
 nuevas
modalidades
de
negociación
mas
descentralizadas
y
autónomas,
vía
los
grupos
 negociadores
 de
ministerios
 y
empresas;
 autofinanciamiento
en
 divisas
en
el
 azúcar,


níquel,
pesca,
petróleo ,


educación
superior;

la
aparición
y
desarrollo
de
las
corporaciones
cubanas
que
operan


en
 divisas
 y
 las
 empresas
 mixtas;
 la
 revolución
 gerencial
 con
 nuevas
 formas
 de


os
de
servicios
sociales
como
la



e
incluso
en

ciertos
aspect

Transformaciones
normativas :
reforma
constitucional
de
julio
de
1992;
ampliación
del


decreto
ley
50
de
febrero
de
1982
con
relación
a
la
inversión
extranjera;
adopción
de


marketing;
la
reforma
de
precios
mayoristas;
la
prolifera ción
de
las
ONG's ,


58 


decretos
 ley
 y
 resoluciones
 despenalizando
 la
 tenencia
 de
 divi sas,
 autorizando
 el
 trabajo
por
cuenta
propia
y
creando
los
mercados
agropecuario
y
artesanal. 


22.
La
inversión
extranjera
en
Cuba
alcanzó
los
4
mil
millones
de
dólares
en
el
período


1994‐ 2004.
(Sweig,
2009:134)

 23.

 Hay
diversas
propuestas
de
los
académi cos
de
la
Isla
para
llevar
a
cabo
cambios
en
 el
 socialismo
 cubano.
 Algunos
 de
 estos
 análisis
 son
 muy
 críticos
 del
 gobierno
 y
 consideran
 al
 socialismo
 en
 Cuba
 como
 una
 forma
 de
 capitalismo
 de
 Estado
 (Pedro
 Campos)
reclamando

modificaciones
constitucionales 
y
jurídicas
(Segura).
 Hay
quienes
 han
denunciado
la
corrupción
con
fuerza
(Joel
James)
afirmando 
que
 “ Vergüenza
contra


dinero
es 
exigir
que
el
ascenso
social
se
ajuste
a
los
méritos
sociales
y
no
a
la
docilidad
o
al


oportunismo
o
al
halago ”. 

 Otros
aut ores
no
son
 tan
 críticos,
pero
piensan
también
que
 deben
producirse
cambios
y
 tienen
propuestas
concretas.
En
lo
económico,
Monreal,
 Carranza,
 Vidal,
 Everleny
 Perez,
 y
 Nova;
 en
 la
 esfera
 política,
 Guanche,
 Chaguaceda,
 Sánchez,
 Tablada,
 Martínez 
 y
 Valdés
 Paz ;
 en
 el
 área
 social,
 Espina,
 Alonso;
 en
 relaciones
internacionales,
Alzugaray,
y
Hernández,
que
también
son
críticos
de
otros
 aspectos.
La
Revista
norteamericana
Latin
American
Perspectives
publicó
tres
números
 dedicados
 a
 la
 revolución
 cubana
 (164,
 165,
 166)
 en
 el
 2009
 donde
 se
 hacen
 sugerentes
críticas
desde
la
izquierda . 
Tal
vez
pudiera
enunciarse
la
hipótesis
de
que
se


visualizan
3
modelos
distintos
posibles
en
la
actualidad
para
el
socialismo
cubano:
1)


Un
 modelo
 que
 implica
 la
 a sociación
 a
 las
 cadenas
 de
 intercambio
 transnacionales


mediante
la
implementación
de
un
modelo
similar
al
chino
o
vietnamita.
2)
Un
modelo


que
privilegia
las
asociaciones
políticas 
a
 través
de
acuerdos
como
el
de
ALBA.
3)
Un
 tercer
 modelo
 que
 implica
 lograr
 la
 reanimación 
 productiva
 a
 través
 de
 formas
 diversas
 de
 autogestión.
 4)
 Un
 modelo
 mixto
 que
 teniendo
 en
 cuenta
 los
 rasgos
 positivos
 de
los
 3
anteriores
enfatice
la
 descentralización
y
la
 democratización
 como
 una
forma
de
lograr
la
viabilidad
económica
del
socialismo
cu bano.
El
Presidente
Raúl
 Castro
parece
avanzar
en
esta
última
dirección. 
 24.
 En
 los
 párrafos
 siguientes
 resumiré
 los
 argumentos
 desarrollados
 por
 Rafael
 Hernandez
(2010a). 


25.
 Entre
 1996
 y
 2008
 
 US$
 83
 millones
 fueron
 distribuido s 
 a
 universidades
 y
 organizaciones
por
el
Programa
de
Cuba
del
USAID

con
el
objetivo
de
desestabilizar
el
 régimen
 (Lutjens,
 2009:7).
 También
 el
 denominado
 "Proyecto
 de
 Bibliotecas
 Independiente"

es
financiado
de
este
modo.
(Neugebauer,
2003)
 


26.
 En
 las
 p rimeras
 décadas
 de
 la
 Revolución,
 los
 administradores
 y
 el
 personal
 con
 cargos
 de
 cierta
 relevancia
 fueron
 designados
 según
 su
experiencia
y
 conocimientos,
 pero
sobre
todo
por
sus
méritos
revolucionarios.
Esto
les
dio
la
legitimidad
de
acuerdo
 a
 los
 valore s
 predominantes.
 Sin
 embargo,
 en
 una
 
 etapa
 de
 la
 Revolución
 con
 la
 emergencia
de
nuevas
generaciones,

la
elección
democrática
podría
ser
una
forma
de
 motivar
a
los
trabajadores
y
de
darles
una
verdadera
participación. 


27.
En
enero
de
2007
tuvo
lugar
un
d ebate
electrónico 
entre
los
intelectuales
cubanos,
 acerca
de
la
posible
reaparición
de
dirigentes
de
línea
dura
asociados
a
la
política
del

 quinquenio
gris
(1970 ‐ 75).
Ver
Fornet,
(2009:
379)
y
Amuchástegui,
2007.



59

28.
 Declaraciones
del
Ministro
de
Relacio nes
Exteriores
de
Cuba
Bruno
Rodríguez
el
10
 de
 enero
 de
 2010
 proponiendo
 a
 E.U.A.
 una
 Agenda
 de
 Negociación
 de
 temas
 bilaterales. 
 http://www.cubadebate.cu 
 


29.
 Los
 países
 miembros
 de
 la
 Alternativa
 Bolivariana
 para
 l as
 Américas
 (ALBA)
 son:
 Venezuela,
 Cuba,
 Bolivia,
 Ecuador,
 Nicaragua,
 Antigua
 y
 Barbuda,
 San
 Vicente
 y
 Granadinas,
 y
Dominica. 


30.
 El
4
de
julio
de
2010
Fidel
Castro
publicó
una
reflexión
sobre
una
posible
agresión

 de
 EE.UU.
 contra
 Irán.
 El
 13
 de
 julio
 de
 2010
 reapareció
 en
 la
 TV
 ‐ 
 por
 primera
 vez
 desde
 que
 se
 enfermó
 hace
 4
 años‐ 
 y
 explicó
 los
 argumentos
 de
 la
 mencionada
 reflexión.
 Granma,
 Julio
 8,
 2010.
 En
 sucesivas
 intervenciones
 posteriores
 en
 julio,
 agosto
 y
 septiembre
 (en
 un
 acto
en
 la
 universidad)
 se
 concentró
en
el
 análisis
 de
 la
 situación
internacional
sin
referirse
a
la
situación
interna
de
Cuba. 
 http://www.granma.cubaweb.cu/english/index.html

31.
Las
relaciones
entre
Cuba
y
los
 EE.UU. 
han
sido
analizadas
desde
la
óptica
cubana
 por
 Alzugaray,
 2009a;
 Hernández,
 1995,
 2010c;
 y
 López‐ Segrera,
 1997,
 2005,
 entre
 otros
 autores.
Ver
también
la
visión
del
cubanólogo

Domínguez,
1989 ,
2010.
 


32.
 El
Grupo
Africano,
Caribeño
y
de
Estados
del
Pacífico

(ACP)
es
un
grupo
de
países
 (actualmente
 79:
 48
africanos,
 16
 caribeños
y
 15
 del
Océano
 Pacífico),
 creado
 por
el


Acuerdo
de
Georgetown

en
1975.


33.
Granma,
Julio
21,
2010 
 http://www.granma.cubaweb.cu/2010/06/21/nacional/artic08.html

34.
Granma,
Julio
21,
2010 
 http://www.granma.cubaweb.cu/2010/06/21/nacional/artic08.html

35.
 Sin
 embargo,
 el
 aprovechamiento
 de
 la
 
 "Trade
 Sanctions
 Reform
 and
 Export
 Enhancement
 Act"
 (2000),
 "facilitó
 las
 visitas
 de
 más
 de
 4.350
 empresas
 y
 132
 asociaciones
 agrícolas
 
 y
 federaciones.
 Entre
 2001
 y
 2006,
 159
 empresas
 que


representan
35
estados
firmaron
contratos
con
Cuba
que
implican
300
productos.
Los


contratos
 ascendieron
 a
 dos
 mil
 millones
 doscientos
 ochent a
 mil
 dólares ” .
 (Lutjens,


2009:
7)


36.
 "El
 comercio
 libre
 con
 Cuba
 tendrá
 ventajas
 significativas
 para
 la
 economía
 estadounidense".
Dependiendo
del
PIB
de
Cuba
las
exportaciones
de
Cuba
a
los
EE.UU.
 podrían
 ser
 anualmente
 de
 un
 monto
 de
 4.21
 mil
 millones
 d e
 dólares
 y
 las
 importaciones
 de
 EE.UU. 
 de
 9.47
 mil
 millones
 de
 dólares
 hacia
 el
 año
 2013.
 
 Esta
 relación
con
Cuba
significará
para
 EE.UU. 
la
creación
en
20
años
de
315,269
a
845,621
 empleos.
(Lynch,
2005:
44)
 


37.
En
abril
de
2009,
una
encuesta
de
opinión 
de
 la
 CNN

mostró
que
el
64
%
de
los
 estadounidenses
encuestados,
 piensa
 que
el
 gobierno
 de
EE . UU. 
 debería
 levantar
 su


prohibición
de
viajes
a
Cuba
a
los
ciudadanos
norteamericanos,
y
el
71
%
expresó
que


EE.UU. 
debería
restablecer
relaciones
diplomáticas
 con
la
Isla.
 CNN/ Opinion
Research


Corporation .
Para
un
análisis
actualizado,
detallado
y
 rigur oso
de
las
 relaciones
Cuba ‐ EE.UU

60

debe
 consultarse
 la
 Revista
 Temas,
 número
 62 ‐ 63,
 abril ‐ septiembre
 de
 2010.
 http://www.temas.cult.cu/ .
 Ver
 en
 especial
 los
 trabajos
 de
 Rafael
 Hernández,
 Carlos
 Alzugaray,
Sheryl
Lutjen s,
Jorge
Domínguez,
Archibald
R.
M.
Ritter,
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 Editores
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XALMA,
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Temas.
La
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Cuadernos
de
Nuestra
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Centro
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Estudios
de
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La
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Cuba
Socialista.
La
Habana. 


Obra
Revolucionaria.
La
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1959 ‐ 1965.


73 


Pensamiento
Crítico.
La 
Habana.
1967 ‐ 1970.


Gaceta
de
Cuba.
Unión
Nacional
de
Escritores
y
Artistas
de
Cuba.
La
Habana. 


Tricontinental.
La
Habana. 
 Bohemia.
La
Habana. 


Cuba
Internacional.
La
Habana. 


Economía
y
Desarrollo.
La
Habana. 
 Ediciones
COR.
La
Habana. 


Ediciones
DOR.
La
 Haba na. 


Boletín
del
Centro
de
Investigaciones
de
la
Economía
Mundial.


La
Habana. 


Gaceta
Oficial
de
Cuba.
La
Habana. 
 Memorias
del
Banco
Nacional
de
Cuba.
 La
Habana. 


Cuban
Studies.
University
of
Pittsburgh.

Foreign
Affairs.
Washington. 
 Foreign
Policy.
Washington . 


Latin
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Perspectives.
University
of
California,
Riverside.

 

Politique
étrangère.
Paris. 
 Cahiers
des
Amériques
latines.
 Paris. 


Problèmes
d’Amérique
L atine. 



 PERIÓDICOS 
 Revolución.
La
Habana. 
 Granma.
La
Habana. 
 Granma
Internacional.
La
Habana.
PERIÓDICOS 

Revolución.
La
Habana. 

Granma.
La
Habana. 

Granma
Internacional.
La
Habana. 

Juventud
Rebelde.
La
Habana. 

Trabajadores.
La
Habana. 

El
Nuevo
Herald.
Miami 

El
País.
 Madrid 

International
Herald
Tribune 

74

Le
Monde.
France. 


Le
Monde
Diplomatique.
 France. 


Newsweek.


New
York
Times.


ARCHIVOS
CONSULTADOS

Archivo
nacional.
La
Habana. 


Archivos
de
la
Revolución.
 La
Habana. 


Archivos
de
Salvador
Vilaseca.
La
Habana. 


Archivos
de
la
“Special
Collection”
de
la
Biblioteca
de
la
Universidad
de
Riverside,
EE.UU.
En
 especial
los
fondos
de
Ronald
Chilcote
y
Saul
Landau
en
dicho
Archivo. 


PAGINAS
WEB



Granma
Internacional:
 http://www.granma.cu/

Granma:
www.granma. cuba web.cu/

Juventud
Rebelde:
 http://www.juventudrebeld e.cu/

Temas:
http://www.temas.cult.cu/

Rebelión:
 http://www.rebelion.org/

La
Jiribilla:
 http://www.lajiribilla.cu/

Kaos
en
la
Red:
 http://www.kaosenlared.net/

El
Nuevo
Herald:
 http://www.elnuevoherald.com/

Latin
American
Perspectives:
http://lap.sagepub.com/content/current


 CRONOLOGÍA
DE
CUBA
ANTES
DE
LA
REVOLUCIÓN:
1510‐ 1959
 
 1510‐ 1899

CRONOLOGÍA
DE
CUBA
ANTES
DE
LA
REVOLUCIÓN:
1510‐ 1959

1510‐ 1899

Dominación
colonial
de
España
en
Cuba. 

1898‐ 1902

Intervención
 de
 los
 norteamericanos
 en
 Cuba
 en
 una
 guerra

prácticamente
 ganada
 por
 los
 cubanos
 tras
 treinta
 años
 de
 lucha
 ‐ con

breves
interrupciones ‐ 
contra
el
coloniaje
español. 

75

1902‐ 1906


Nace
 la
 República
 mediatizada
 en
 la
 cual
 el
 gobierno
 norteamericano
 establece
un
régimen
neocolonial
a
través
de
su
primer
presidente
Tomás
 Estrada
Palma. 


1906‐ 1909


Se gunda
intervención
norteamericana. 


1909‐ 1913


Gobierno
del
liberal
José
Miguel
Gómez. 


1912‐ 1921


Gobierno
 del
 conservador
 Mario
 G.
 Menocal
 asociado
 en
 negocios
 azucareros
 con
 los
 norteamericanos
 e
 instrumento
 más
 fiel
 a
 ellos
 que
 José
Miguel. 


1921‐ 1925


Presidencia
 de
 Alfredo
 Zayas,
 de
 origen
 liberal,
 pero
 que
 llega
 al
 poder
 apoyado
por
los
conservado res.


1925‐ 1933


Es
elegido
presidente
Gerardo
Machado,
el
cual
se
convierte
prontamente
 en
dictador. 


1933‐ 1934


Se
 produce
 la
 revolución
 de
 1933,
 pero
 la
 división
 entre
 las
 distintas
 fuerzas
 revolucionarias,
 entre
 otros
 factores,
 permitió
 que
 el
 gobierno
 norteamericano
 la
 derrocase
 con
 la
 ayuda
 de
 su
 principal
 aliado
 local
 (Batista). 


1934‐ 1944


Batista
es
el
hombre
fuerte
de
la
política
cubana.
Entre
1934
y
1940,
al
 ser
 caudillo
del
Ejército,
controló
como
marionetas
a
los
diversos
presiden tes.


Entre
1940
y
1944
fue
presidente.


1944‐ 1952
 El
 Partido
 Revolucionario
 Cubano
 (Auténtico),
 que
 se
 caracterizó
 por
 la
 corrupción
administrativa
y
el
apoyo
al
gangsterismo
antiob rero,
ocupó
el
 poder
 a
 través
 de
 sendos
 presidentes:
 Grau
 (1944‐ 1948)
 y
 Prío
 (1948‐

1952).
Durante
el
gobierno
de
Prío
se
desató
una
feroz
persecución
contra


el
movimiento
obrero
 liderado 
por
los
comunistas. 


1952‐ 1959


Batista
 ocupó
 el
 poder
 con
 un
 golpe
 de
 Estado.
 Su
 dictadura
 fue
 de
 un
 sometimiento
 y
entrega
a
EE.UU.
 de
mayor
magnitud
 que
 los
 gobiernos
 auténticos.
 A
 raíz
 del
 golpe,
 Fidel
 Castro
 comenzó
 a
 organizar
 la
 lucha
 contra
 él,
 que
 tuvo
 su
 primera
 expresión
 de
 magnitud
 con
 el
 asalto
 al
 cuartel
Moncada 
en
julio
de
1953
y
que
culminó
victoriosamente
el
1ro.
 de
 enero
 de
 1959
 tras
 la
 heroica
 campaña 
 de
 la
 Sierra
 Maestra
 (1956‐ 1959). 


CRONOLOGÍA
DE
LA
REVOLUCIÓN
CUBANA
1959‐ 2010

76 


1959

Enero
1 


El
 gobierno
 de
 Estados
 Unidos
 ofreció
 hospitalidad
 y
 asilo
 político
 a
 los
 criminales
de
guerra
que
huyeron
de
Cuba
al
triunfar
la
Revolución. 


Enero
8 
 Fidel
Castro
llega
a
La
Habana
y
anuncia
su
programa:
instauración
de
la
 democracia,
disolución
del
ejército
profesional,

medidas
de
saneamiento
 público
 (contra
 la
 especulación
 y
 la
 corrupción),
 confiscación
 de
 los
 "bienes
 mal
 adquiridos" 
 (malversados) ,
 disminución
 del
 desempleo
 debido
 a
 la
 industrialización
 y
 a
 importantes
 obras,
 ampliar
 los
 planes
 educacionales,
mejoramiento
de
la
salud
pública,
disminu ción
de
la
 tarifa


de
electricidad ,
reducción
de
los
alquileres,
etc

Julio
8 


El
 Congreso
 norteamericano
 acordó
 otorgar
 mayores
 facilidades
 al
 Presidente
para
suspender
la
ayuda
extranjera
a
todo
país
que
confiscara
 propiedades
norteamericanas
sin
"justa
compensació n
inmediata". 


1960

Marzo
4


Estalla
 en
 el
 puerto
 de
 La
 Habana,
 a
 causa
 de
 un
 sabotaje,
 el
 buque
 francés
"La
Coubre". 


Marzo
17


El
Presidente
de
Estados
Unidos
ordena
al
Director
de
la
CIA,
Allen
Dulles,
 que
inicie
la
preparación
de
una
fuerza
armada
de
cuban os
exiliados
que
 serían
utilizados
para
invadir
a
Cuba. 


Diciembre
19
 Después
 que
 los
 EE.UU.
 anunciaron
 el
 cese
 defini tivo
 de
 la
 importación
 del
azúcar
cubano,
se
firma
un
nuevo
acuerdo
económico
entre
la
URSS
y
 Cuba.
 La
 URSS
 reafirma
 "el
 apoyo
 completo
 de 
 los
 soviéticos
 para
 garantizar
la
independencia
de
Cuba
contra
una
agresión". 


1961
 


Enero
3 


El
Gobierno
de
Estados
Unidos
anuncia
el
rompimiento
de
sus
relaciones
 diplomáticas
con
el
Gobierno
Revolucionario
de
Cuba. 


Enero
20


John
F.
Kennedy
asume
la
presi dencia
de
Estados
Unidos. 


Abril
17 
 Se
inicia
la
invasión
a
Playa
Girón
por
parte
de
un
ejército
de
más
de
1,500
 contrarrevolucionarios
 de
 origen
 cubano,
 organizados,
 entrenados,
 equipados
y
financiados
por
la
C.I.A. 


Abril
24 


El
Presidente
Kennedy
admite
la 
responsabilidad
de
Estados
Unidos
en
la
 fracasada
invasión
mercenaria
a
Playa
Girón. 


77 


Septiembre
2

 Fidel
 Castro
 anuncia
 el
 programa
 del
 Gobierno
 ("Declaración
 de
 La
 Habana"),
 que
 es
 aprobado
 por
 las
 masas
 en
 el
 transcurso
 de
 innumerables
reuniones
organiz adas
por
los
sindicatos
y
los
C.D.R.
del
2
al


5
de
septiembre.



 

En
 la
 primera
 Conferencia
 del
 Movimiento
 de
 los
 Países
 No
 Alineados
 (Belgrado),
 el
 Presidente
 de
 Cuba,
 O svaldo 
 Dorticós ,
 denuncia
 el
 imperialismo
y
el
colonialismo. 


1962

Febrero
3


El
 Presiden te
 Kennedy,
 mediante
 proclama
 presidencial,
 decreta
 el
 embargo
total
en
el
comercio
entre
Estados
Unidos
y
Cuba. 


Febrero
4
















 
 Se
emite
la
Segunda
Declaración
de
La
Habana. 


Marzo
12


Se
instaura
la
libreta
de
racionamiento. 


Marzo
24


El
 Departam ento
 del
 Tesoro
 norteamericano
 prohíbe 
 la
 entrada
 en
 Estados
Unidos
de
cualquier
producto
elaborado,
en
todo
o
en
parte,
con
 productos
de
origen
cubano. 


Octubre
22




El
 Presidente
 Kennedy
 decreta
 un
 bloqueo
 naval
 y
 económico
 contra
 Cuba,
puesto
en
práctica 
el
día
 23,
iniciándose
de
esta
 forma
la
llamada
 Crisis
de
Octubre. 


1963

Febrero
6


El
 Gobierno
 norteamericano
 anuncia
 que
 no
 se
 embarcarán
 mercancías
 financiadas
por
Estados
Unidos,
en
barcos
que
mantengan
comercio
con
 Cuba. 


Julio
8 


El
Gobierno
de
Estados 
Unidos
decide
congelar
los
valores
cubanos
en
su
 país
y
prohibir
las
transacciones
financieras
con
Cuba. 


Noviembre
22



Es
 asesinado
 en
 Dallas,
 Texas,
 el
 presidente
 de
 Estados
 Unidos,
 John
 F.
 Kennedy.


Noviembre
23




Asume
la
presidencia
Lyndon
Baines
Johns on. 


Diciembre
17

 Saboteadores
de
la
C.I.A.
utilizando
elementos
de
demolición
submarina,
 similares
 a
 los
 empleados
 en
 la
 Segunda
 Guerra
 Mundial,
 minan
 una
 lancha
 de
la
Marina
 de
Guerra
atracada
en
el
muelle
 sur
 de
la
 bahía
 de


 

78

Siguanea,
al
 sur
de
Isla
de
P inos.
Pierden
la
vida
 tres
marinos
cubanos
y
 resultan
heridos
dieciocho. 


1964


Enero
12‐ 23




Visita
de
Fidel
Castro
a
Moscú.
Nuevo
acuerdo
comercial
soviético ‐ cubano
 (21
de
enero)
que
establece
la
adquisición
por
la
URSS
hasta
1970
de
can ‐ tidades
crecientes
de
azúcar
cubano. 


Enero
22


 


El
Secretario
de
Estado,
Dean
Rusk,
insta
a
los
aliados
de
Estados
Unidos
a
 cesar
su
comercio
con
Cuba,
y
afirma
que
tal
intercambio
puede
 frustrar
 los
esfuerzos
por
reducir
la
amenaza
comunista
de
Cuba. 


Febrero
7





El
 Gobie rno
 francés
 anuncia
 que
 ha
 dado
 a
 Cuba
 facilidades
 de
 crédito
 para
la
compra
de
300
camiones
Berliet. 


Febrero
15




El
 Secretario
 de
 Estado
 Dean
 Rusk,
 declara
 que
 "algunos
 consumidores
 norteamericanos
 podrían
 decidir
 boicotear
 los
 productos
 de
 firmas
 que
 co mercien
con
Cuba,
aunque
el
Gobierno
de
Estados
Unidos
no
proyecta
 fomentar
eso ". 


Febrero
13



 El
Departamento
de
Estado
da
a
conocer
que
se
ha
suspendido
la
ayuda
 militar
 a
 Gran
 Bretaña,
 Francia,
 y
 Yugoslavia
 por
 comerciar
 con
 Cuba,
 mientras
 que
 a
 España 
 y
 Marruecos
 se
 les
 mantendrá
 a
 los
 niveles
 vigentes
 hasta
 tanto
 informen
 qué
 medi das
 han
 tomado
 sobre
 el
 comercio
con
Cuba. 


1965

Enero
26