Sie sind auf Seite 1von 279
LUCIEN TESNIERE cease ‘eo ' | ELEMENTOS DE | SINTAXIS ESTRUCTURAL -PREFACIO. DE JEAN FouRQUET | i VERSION ESPANOLA DE ESTHER DIAMANTE { SS a ne % Lucien Tesmiére ELEMENTOS DE SINTAXIS ESTRUCTURAL Una de las teorias lingiiisticas de mayor solider y originalidad en el siglo xx cs, sin Tu- gir a dda, 1a desarroliada por el lingtista francés Lucien Tesniére cn los Elementos de sintaxis estructural, que han ido despertando tun interés ereciente con el paso del tiempo. ‘Los Elementos constituyen ta plasmaciéon de un grandioso proyecto: crear una sintaxis estructural universal. Los datos proporciona- dos por la descripcién estructural exacta se aplicarian a mejorar los métodos en la ense- fianza de lenguas, tendiendo asi un puente en- tre la tcoria cientifica y los contenidos grama- ticales. En consecuencia, el pensamiento de Tesniére se halla integrado en el movimiento de renoyacién que, cn esta materia, ha tenido Jugar en los mbitos lingiisticos mis diversos. ‘La originalidad de la obra se hace evidente tanto en el plano teérico como en cl de la pra- xis; orden en que aborda los problemas y abs- tracciones empleadas, nomenclatura y repre- senteciones grificas propuestas. Quienes se miueven en el campo de los estudios gramati- cates y lingiiisticos en general podriin disentir de tales formas, pero les sera imprescindible conocer —y, 4por qué no?, reconocer— este ingente esfuerzo por abordar, con libertad ear- tesiana, el andlisis de un asombroso mimero de hechos lingilisticos. Para lingdistas, graniticos y profesores de enguas, los Elementos de Tesniére const ran, sin duda, un manual de continua referen- cia, cuya lectura atenta y reflexiva supondri, tr aeasion, cugvos descubiimicnios. > ELEMENTOS DE SINTAXIS ESTRUCTURAL TOMO I BIBLIOTECA ROMANICA HISPANICA. LUCIEN TESNIERE Funpapa por DAMASO ALONSO Il. ESTUDIOS Y ENSAYOS, 385 EL EM ENTOS DE SINTAXIS ESTRUCTURAL PREFACIO DE JEAN FOURQUET PROFESOR DE LA SORBONA VERSION ESPANOLA DE ESTHER DIAMANTE, “AIS TES ele Elementos de sintaxis estructu tang | ee EP BIBLIOTECA ROMANICA HISPANICA EDITORIAL GREDOS MADRID Copa GOR ( CHE) Bsns £ C40 aifefae 152668 © Epmows Kuwexswscx, Paris, 1976, © EDITORIAL GREDOS, S. A., Séncher Pacheco, 1, Madrid, 1994, para la version espanola, Thulo original: ELEMENTS DE SYNTAXE STRUCTURALE, Depésito Legal: M. 12928-1994. ISBN 84-249-1646-8. Obra Completa. Ye ISBN 84-249-1647.6. Tomo 1 Impreso en Espana. Printed in Spain, Gréfiess Céndor, §. A., Sinchez Pacheco, 81, Madrid, 1994, — 6405 DEDICATORIA A mes enfants, Michel, Bernard et Yveline Tesniére, je dédie ce livre dont leurs curiosités d’éleves de sixiéme A ent hété la maturation, {A mis hijos, Michel, Bernard ¢ Yveline Tesniére, dedico este libro, cuya maduracién han apresurado sus curiosidades de alumnos de sexto A.) tie Michel —Bernard—et—Yyetine oa ofr ADVERTENCIA. Lucien Tesniére trabajé mucho tiempo en sus Elementos de sin- ‘axis estructural, Habia preparado una primera redaccién de éstos antes de 1939. La retomé y la perfeccioné hasta 1950, pero sin ayuda de las nuevas publicaciones extranjeras, que s6lo empezaron a Ilegarle cuando la enfermedad ya habia afectado considerable- mente a sus trabajos. Finalmente, el libro no aparece hasta bastante después de su muerte, acaecida el seis de diciembre de 1954, El manuscrito estaba acabado y ha sido publicado tal cual, como ha- bia de ser por respeto a la memoria del Maestro desaparecido. Sin embargo, después de la correccién de pruebas, las referencias han sido verificadas, y, en su caso, rectificadas. Si habian aparecido nuevas ediciones de libros citados, se han afiadido las referencias a estas ediciones, y, cuando nos ha parecido necesario, algunas bre- ves notas, siempre cuidadosamente situadas entre corchetes, de for- ‘ma que estas adiciones puedan ser facilmente distinguidas del origi- nal. Rara vez nos hemos permitido modificaciones menudas, cuan- do en el texto aparecia una imperfeccién evidente © una oscuridad que el propio Lucien Tesniére habria corregido con seguridad. En fin, todas las lenguas citadas han sido revisadas sobre las pruebas or especialistas en cada una de ellas, lo que ha permitido una co- nieccién mas segura. Es imposible citar a todos aquellos que han sido requeridos para algtin pasaje, tan numerosos son. Sin embar- 80, no podiamos silenciar el nombre de aquellos que, con tanta 10 Elementos de sintaxis estructural amabilidad, han dado mucho de su tiempo para permitir que la obra se presente en mejores condiciones: A. Matignon, E. Bache- llery, L. Bazin, P. Demigville, H. Guitton, R. Lafon, P, Meile, J. Perrot, A. Vaillant, M. Vey. Que todos ellos, asi como las perso- nas que no hemos podido nombrar, encuentren aqui la expresién de nuestro agradecimiento por el cuidado que han puesto al corre- gir las pruebas 0 los estemas. Esta obra no habria podido aparecer sin la devoci6n de los ami gos mds intimamente ligados a L. Tesnigre: J. Fourquet y F. Daumas '. Asi, aunque no deban disimularse las imperfecciones que per- maneceran y que el autor habria corregido, la obra estaré més cerca de la forma cada vez més perfecta que Lucien Tesniére sofiaba darle. ADVERTENCIA A LA SEGUNDA EDICION La segunda edicién de esta obra se ha beneficiado de los comen- tarios y correcciones de numerosos amigos y discipulos de L. Tes- nigre, en particular J. Fourquet, P. Garde, J. Perrot y R. Richer, a quienes expresamos aqui toda nuestra gratitud. * F, Daumas ha revisado escrupulosamente las galeradas. A él se éeben las bre- vves adiciones entre corchetes (en las notas y los Addenda (cf. pig. 1142) PREFACIO Lucien Tesniére, animado por una vocacién de lingitista que su- peré todos los obstaculos por parte de su familia, abordé de entra- da las dos grandes novedades que iban a transformar la lingiiistica: la dialectologia y el estructuralismo. Realizé, con sus estudios sobre la desaparicién del niimero dual en esloveno, la primera gran aplicatién de los métodos de la geo- grafia lingiiistica en el campo eslavo (1925). Cuando, en 1934, entregé al Bulletin de la Faculté des Lettres de Strasbourg su articulo titulado «Cémo construir una sintaxis», estaba esbozando el plan de un método para extraer de cada lengua let estructura del enunciado, A la demostracién de la aplicacién de este método en gran ni- mero de lenguas, y sobre todo en francés, consagré los ultimos aflos de su vida, Puso en esta empresa toda su personalidad. Fue el hombre que intenté realizar plenamente el anhelo de Meillet: que el lingitista moderno adquiriese la posesidn activa » completa de Jas lenguas vivas del campo en el que trabajaba. Repetia con los estudiantes a quienes ensenaba lenguas eslavas, y los extranjeros a quienes enseftaba francés, la experiencia que él mismo habia tenido: aprender una morfologia y una sintaxis redu- cidas a la enumeracién de las servidumbres gramaticales, es quedar- se ante el umbral, el del nacimiento de la expresién segiin las es- tructuras propias de una lengua determinada. BR Elementos de sintaxis estructural Lo que él conesbia era un método de andlisis que cada pais aplicarfa a la lengua nacional, para hacer entender su funciona, miento. La experiencia asi adquirida podria trasladarse a la ense, Hanza de ura lengua extranjera, aclarando la estructura propia de esta lengua segiin el mismo método, El largo tiempo que tardé Tesnigre en acabar su gran obra se explica ciertamente en parte por los graves accidentes de salud que ralentizaron su trabajo durante Jos uiltimos aos; pero también en europeo. Al menos en una lengua, el francés, Tesniére no quiso dejar ni un hecho gramatical que no quedase reducido a uno de los prin- ‘ar un ejemplo de andlisis gramatical integral —sin resto— sobre un texto literario de cardcter muy idio- miético, una fabula de La Fontaine. Reconstrui asi, volviendo a partir de cero, toda la gramatica de una gran lengua literaria, no es posible sino mediante un largo csfuerzo de descubrimiento dentro del detalle, que ocupé todo el Pensamiento de Tesnitre durante sus iltimos. afos, Finalmente, entraba dentro de la légica interna de su concep- cién el probar mediante el método experimental la aplicabilidad pe- dagégica del nuevo andlisis gramatical, Encontré el campo de experiencia que necesitaba en la Escue- {2 Normal de Iastitutrices de Montpellier, y los nifios de la Escuela Mientras Tesniére acometia una obra de realizacién inmediata, |a lingiistica estructural se desarrollaba a su alrededor en otro sen- rt Prefacio 13 » él de las construcciones redricas. El no ignoré este movimien- fo. aundue al final no pudiera seguirlo en detalle— pero, a are- serie ciate necesario esperar la suprema puesta a punto de ay andlisis puro para pasar al anélisis aplicado, mientras que la ense- hanza presente quedaba prisionera de nociones confusas e inate, uades, que la hacfan ineficaz, y que la aplicacién mas simple ae Principios estructurales era suficiente para poner fin a esta situa, cién penosa, Se encontré, pues, aislado durante mucho tiempo en su esfuerzo er jenovar urgentemente en detalle la préctica de la ensehance el francés, mediante un método igualmente aplicable a las otras grandes lenguas europeas. Bl hecho de que, veinte aitos después de él, pedagogos y lingtis- {as de lengua alemana proclamen hoy en dia la necesidad de esta Fenovacion resulta significativo, Se quiere crear un puente entre la ‘eorla cientifica de la lengua y las ensefianzas gramaticales, hasta el’ momento libradas al empirismo. ‘Los tedricos objetardn sin duda que no era necesario apresurar- se y s6lo pasar a la aplicacién cuando la ciencia pura quedara defi. nitivamente fundada y elaborada. En realidad, la interaccién cons, ante entre la clasificacin de los hechos en su multiplicidad conere. {ay la teoria, la puesta a prueba de las nociones directrices median, tc la aplicacién resulta indispensable y se habra omitido en eiettag escuelas de andlisis ‘puro’. Una de las superioridades del estructus falismo americana y una de las razones de su dinamismo es que tiene tras de s{ Ia experiencia de Ia descripcién de los hechos en las Tenguas amerindias, y las relaciones reciprocas entre esta activi, dad y la teoria, Por otro lado, no se pasa fécilmente de la pura teorla a una Prdctica eficaz, fundada en la solucién simple de muchos pequenos ots del método del Circulo de Copenhague por K. ‘Togeby, por muy seen csehianzas que sea, se detiene en definitiva ahi donde empe- zarfa la fundacién de un método de ensehanza completo, 14 Elementos de sintaxis estructural Por otro lado, un peligro al que no han escapado tales intentos de aplicacién de analisis puro es el de transponer al vocabulario ¥ representar mediante simbolos de una teoria los hechos de una Iengua, permaneciendo en el fondo semiprisioneros de andlisis inadecuados que la enseftanza ha anclado en nuestro espiritu (asi, tal andlisis de las formas verbales del francés permanece prisionero de una falsa division de las formas en -ait en formas de ‘indicativo’ y de ‘condicional’). En resumidas cuentas, Tesniére situé el centro de gravedad de su ataque en la zona media donde se articulan la actitud cientifica, con todo lo que implica de rigor y de control critico, y la observacién atenta de la multiplicidad concreta de los hechos lingtiisticos. Al te6rico preocupado por demostrar el valor cientifico de las nociones que ha elaborado mediante el tratamiento integral de una lengua determinada, el estudio de Tesniére ofrecer, sobre todo en francés, andlisis pertinentes directamente utilizables, incluso dentro de un vocabulario y un sistema de nociones diferentes a los elabora- dos por él. Ademés, Tesniére no dud6, alli donde otros, por ejemplo, Da- mourette y Pichon habian realizado andlisis de ese tipo pertinentes en su novedad, en incorporarlos a su edificio, Inversamente, para el prdctico, «enfrentado a la aplicacién de tun texto literario determinado», que no se conformara con las ex- plicaciones (o las escapatorias) de la vieja gramatica mas 0 menos I6gica, mas 0 menos normativa, los andlsis de Tesniére serén una mina de propuestas de aplicacién, fundada en anilisis Juminosos. Al intentar situar y caracterizar la sintaxis estructural de Tesnié- Te, encuentro que, también aqui, su temperamento Ie ha llevado @ atacar en una zona media, aquella en que se articulan Ia sintag- matica y la semAntica. El centro del pensamiento sintéctico de Tesniére es la nocién imperfectamente designada por el término clase de palabra. No se trata aqui de las partes del discurso en el sentido antiguo, conside- radas como especies identificables por el observador de sus formas, 15 Prefacio : : acontecimiento con i ue informar sobre un to con a sino del hecho Ae Ge grupos con funcidn sustantival (sujet, obje de coe oe gear) implica una primera actividad con- de participante activo y no activo ayude to) y adverbial (tiempo, lugar) ceptual, con ideas de proceso, ee Gel proceso, de circunstancia de 1a acsiOn. Tesnitre abordé estos problemas mediante la nociba oe one, Se taal, inal i ‘términos ligados’, si | ign’, que implica 1a de se Se (ido ‘verbal, sustantival), estando el otro tt ro Brae una de las lineas de conexion, y ya portat aceite ve ee permiten entrar en determinada ee s Bi a an ag in que sélo se habia wneraliz6 aqui una nocién 4 ees es ‘en los casos mas Hamativos: se habia visto i por eer co, que una oracién de relativo asume con respe ce Tandival una funcin calificativa 0 determinative similar 19 aie 6 ica). La clasi i epitética). 3 mn adjetivo (funcién a a oR sionsferencia y de los ‘operadores’ de eaten ‘ i ie aoe we o adverbio ‘relatiyo’ en el caso de la aseoaiens aoaveeyerbal a determinativo de un sustantivo) es un a se aint originales de esta obra. Veremos emo mesg ies r © : rims palizar la sere de transferencias que parle ary e mut. dora: «Mademoiselle sera d’un comme il fa eh Visto bajo este aspecto, el estructuralismo i sta. uralismo formalist ease varcespejar la frase de un texto mediante Un ect ae tat veto al verbo e indique conexiones, analizarlo ¢ sn Hee alumno cue- ; ‘unos actantes y circunstantes, spor ese bi ae il iculacién de w a maria, percibir la artic : ks ha reruns ngs, la estrcturacion del eonte la est 2 fs a a eo ‘esté de acuerdo con la for- iz, como practico, no siem| ps EOE Sareea ‘a su nomenclatura, 0 con las ee cba! tric fctica implica opciones i ; toda practica imp! is Ons op e prefiera abordar los problemas des on sultado de yeinte re no es un er t én, Quiz, como tedrico, borda a 'y operar con otras abstracciones: el res otro orden, 452668 16 Elemenios de sintaxis estructural afios de esfuerzo de un vigoroso lingiiista por retomar metédica- mente el andlisis de un mimero inmenso de hechos lingtiisticos con una libertad cartesiana merece ser conocido. He obtenido de la lectura del manuscrito un enriquecimiento que sélo puedo comparar con el de la lectura de la obra de Bally, ‘Linguistique générale et linguistique francaise, que tuvo més de una ‘edicién; de hecho, es una sintesis general construida sobre la obser- vation del francés y del alemén, sobre una base menos amplia que aquella de la que disponia Tesniére. Pienso que la Sintaxis estructural de Tesniére atraera de mo- ‘mento la atencién por la riqueza de las observaciones ‘aclaratorias’ que se van encontrando pagina tras pégina. Puede que sea incluso discretamente plagiado, para rejuvenecer Jos manuales, por autores que encontrardn aqui férmulas ingenio- sas y pertinentes; él les perdonaria de buena gana por el placer de ver pasar a la préctica el resultado de su incansable busqueda del rasgo pertinente. La obra superar también poco a poco los obstaculos que en- coniré el simple proyecto de su publicacién (obstéculos ya vencidos por la tenacidad de Madame Tesniére y de algunos discfpulos y ‘amigos del lingilista): por una parte, el hecho de que Tesniére sola mente hizo, en cuanto a andlisis puro, lo que creyé necesario para ‘atacar los problemas de base de la ensefianza gramatical, y que permanecié al margen de los debates relativos al estructuralismo tedrico (sin ignuratlos, de todos modos); por otra parte, el hecho de exigir, sin embargo, el mismo acto de fe revolucionaria que las ‘escuelas estructuralistas: fe en la superioridad de la actitud racional frente a la practica puramente empirica. La sintaxis estructu-al va a integrarse en el movimiento de reno- vacién de la ensefianza gramatical que alcanz6 al inglés y mas re- cientemente al aleman, y que ahora se desarrolla rapidamente ma- hifestandose en hechos como la funcién de la escuela escocesa de formacién de profesores de lenguas vivas, bajo la direccién del dia- lectélogo y estructuralista Catford, 0 como el ofrecimierito hecho Prefacio 7 a Hans Glinz, autor de «Die innere Form des Deutschen», de la direccién de un instituto pedagégico. No sin cierta amargura, pensamos en los veinticinco afios de adelanto que pudo haber tenido Francia, si se hubiera dado a Tes- nigre en 1934 la direccién de un Instituto de lingiiistica aplicada como el de Edimburgo. PREFACIO A LA SEGUNDA EDICION Una nueva edicién del libro de Tesniére se ha hecho necesaria, seis afios después de salir 1a primera. Yo no compartia en absoluto el escepticismo de aquellos que pensaban que el libro no tendria més de algunas decenas de lecto- res, pero debo admitir que no esperaba que se agotara en tan pocos afios. Confiaba ciertamente en que los desarrollos convergentes hacia una teoria rigurosa de las estructuras lingiiisticas que aparecian en Europa y América harian descubrir la actualidad del pensamiento de Tesniére; que la ensefianza de las lenguas no podria permanecer insensible a los progresos de la lingitistica ‘fundamental’, y que, en el momento en que se planteara en la prdctica el problema de esta renovacién, las soluciones de detalle propuestas por Tesniére serian bienvenidas. Por muy notable que sea la aceleracién actual de estos dos mo- vimientos, la difusién de la sintaxis de Tesniére quizd no estaria ahora mas que empezando, si no se hubiera producido un hecho nuevo, que yo no habia previsto: la aparicién de la traduccién y documentacién automaticas, con ayuda de los ordenadores electré- nicos. Medios de formacién matematica, libres de los habitos ad- quiridos, cuya resistencia habia retrasado la publicacién de la obra de Tesniére, tuvieron que establecer programas de anilisis lingiifsti- cos riguroses, y encontraron en Tesniére sugerencias inmediatamen- suanenros, 1. — 2 18 Elementos de sintaxis estructural te titiles. Su libro fue lefdo en el Euratom, en los C.E.T.A. de Paris y de Grenoble. Cuando en estos medios se discuten grafos de Tesniére-Hays, comparados a los de Chomsky-Harris, es eviden- te que los Elementos de sintaxis estructural estan entre las obras universalmente conocidas, al menos en cuanto a las tesis esenciales, Comienza un nuevo periodo, cuando investigadores inicialmente separados por su formacién de partida —matematica, psicologia, filologia— se acercan y contribuyen a la edificacién de una linglits. tica tinica. Es un perfodo en el que se reflexiona sobre las dificulta- des planteadas en las primeras experiencias con ordenadores, y en las que se revisan y profundizan las nociones de base, Resulta pa- tente hasta qué punto Tesniére habia ido directamente a lo esencial. Entre las fecundas tesis recientemente presentadas como nuevas, mds de una estaba ya presente en su libro. Para quien se tome el trabajo de leerlos con atencién y con reflexién, los Elementos de sintaxis estructural siguen siendo una obra fundamental, una mina en la que atin quedan descubrimientos por hacer, J. Fourquer Profesor de la Sorbona. PRIMERA PARTE LA CONEXION LIBRO A PREAMBULO Capiruto 1 LA CONEXION 1, El objeto de la sintaxis es el estudio de la frase. Los lingilis- tas alemanes, cuando tuvieron que traducir la palabra ‘sintaxis’ a su lengua, tampoco encontraron un equivalente mejor que Satzieh- re, «ciencia de la frase». 2, La frase' es un «conjunto organizado» cuyos elementos constituyentes son las «palabras» 2. 3. Toda palabra que forme parte de una frase deja por si mis- ma de estar aislada como en el diccionario *, Entre ella y sus veci- * Los graméticos han intentado a veces aclarar la nocién de «frase» sustituyendo este término por el de «proposiciény, tomado de la légica (ef. cap. 29, § 18), Esta 108 cortes no tienen valor absoluto sino “SUVO™, e8 decir, que no podriamos medir la profun, La conexién: Predmbulo mos, en efecto, los versos de Victor Hugo Mon dime aux mille voix, que le Diew que j'adore Mit au centre de tout comme un écho sonore. (Feuilles d'automne: Ce siécte avait deux ans.) El conjunto que le Dieu que j'adore mit au centre de tout comme un écho sonore esta subordinado a dme, igual que que j’adore esté subordinado a Diew. Sin embargo, a pesar de esta identidad de na- turaleza, no podriamos atribuir el mismo valor al corte que precede a cada uno de los dos que. El primero, que separa todo el conjunto que le Dieu que j'adore mit au centre de tout comme un écho sono- re, ¢s evidentemente mds fuerte que el segundo, que separa sola- mente que j'adore, es decir, una parte de este conjunto, asi: Mon ame aux mille voix, // que le Dieu / que j’adore/ Mit au centre de tout comme un écho sonore! 9. Supongamos ahora que la frase comporta una oracién de relativo mas, por ejemplo, Mon ame aux mille voix, que le Dieu, que ma mére, que j’adorais, m’apprit & vénérer, mit au centre de tout comme un écho sonore, tendriamos, por lo mismo, tres cortes de valores diferentes: Mon ame aux mille voix, /// que le Dieu, // que ma mére,/ que J’adorais, / m’apprit & vénérer, // mit au centre de tout comme un écho sonore, Pudiendo aumentar hasta el infinito el miimero de cortes de este tipo, al menos tedricamente, es evidente que adoptarian entonces «infinitos valores», que seria vano pretender medir con un criterio absoluto, y que, por tanto, s6lo pueden ser «relativas» unas con Tespecto a otras, 10. En otros términos, a la jerarquia de las conexiones (v. cap. 2, § 6) y de los nudos (v. cap. 3, § 5) corresponde una «jerarquia de los cortes», 46 Elementos de sintaxis estructural U1. De to anterior Se deduce que los « a , ortes que delimi 3 ae en la cadena hablada son no sdlo idiapretisy aaa e Calman ¥ 946 Por consiguient, la nosis de palabra es eon, Cialmente huidiza, Palabra es esen- 12. Es de destacar, por otra Parte, St Oui % sinon, bon Dieu by : ondicnser homme, a ‘moyen a ven de # moyendgews, fleur de lis * fleurdelise. 15. Como «no marca diferencias» donde las hay: fr. de bonnes femmes des bonnes femmes (frente a de bons hommes ¥ des bonshommes), fr de jeunes filles = des Jeunes filles; al der Schiffer wilt uas niche Ubersetzen lesen Brief nicht iberserzen der Dotmetscher witt (frente al indicatiyo Selzt diesen Brieg), a der Schiffer setz uns itber ¥der Dolmetscher tibep. Predmbulo oF Se ee Capiroto LI LA AGLUTINACION 1, Comprobamos que, en el curso de la historia de las lenguas, la profundidad de los cortes que separan las palabras tiende siem. pre a «disminuir», nunca a aumentar. 2, En consecuencia, dos palabras que estén en contacto en la cadena hablada tienden a «adherirsey una a otra.cada vez mas fuertemente. 3, El final del proceso es a desaparicién total del corte y a continuacién la «soldadura» completa de las dos palabras que sepa- taba. 4. Daremos a este proceso histérico el nombre de «aglutina- cién», 5. Llamaremos caglutinadas» a las palabras cuya individuali- dad se estd perdiendo por la aglutinacién. Asi, las palabras com. Puestas (francés cerf-volani), los tiempos compuestos (francés (nous) avons chanté) y los verbos en composicién preverbal (francés pré- dominer) son, en diversos grados, aglutinados. 6. Inversamente, amaremos «auténomas» a las palabras que ‘no se ven tocadas por Ia aglutinacién, y que conservan asi su auto- nomia plena y entera. Asi, los tiempos simples (francés (nous) chan- tons) son palabras auténomas, 7. La aglutinacién no juega al azar. Esta sometida a «condi- ciones bien definidas», siendo éstas las principales: 8. 1) Para que haya aglutinacién es necesario, por supuesto, Que las palabras interesadas se encuentren en «secuencia» en la ca. dena hablada. 9. 2) Mas atin, esta secuencia debe corresponder a una «cone- xién» estructural 48 El lementos de sintaxis estructural (Plafond < “plat fond; sainfoin < *sain foi aN ‘sain foin; fourvoyer < *fors Dos palabras que se encontraran en secuencia lineal Por efecto de un simple azar, sin que hubiera 7 entre ellas conexién estr A a "i net oaetian susceptible de aglutinarse, Asi, mit au del ejemplo mee é i fe antag invocado (v. cap. 10, § 8) no tiene posibilidad algu de aglutinarse en *mitau, a 10. 3) Ademés, la secuencia y ta conexién que expresa deben ¥ e ; Bee no podriamos dar a estos términos un valor riguroso, ue la aglutinacion es esencialmen: i ; r te «progresiva» y es imposil medir con precision su pelted tag grado en un momento determi Brados de aglutinacién son, aca cate + Por otro lado, infinitos, asi c; , asi como k valores de los cortes a los que Corresponden (v. cap. 10, § ) cuyo derivado pik y no % 7) pare ye a ? ‘afonner (y no *plafonder) parece indicar que el Proceso esta enteramente acabad estamo: i : 2 ado y que estamos en presencia de att La ortografia dispone, al menos en francés, de dos proce- ‘entos para marcar el grado de aglutinacién, Puede reunir las ‘La conexién: Preimbulo 49 dos palabras aglutinadas mediante un «guién» (bas.fond) o escti- birlas «juntas» (iréford). Pero hemos visto (cap. 10, §§ 13, 14 y 15) lo dificil que es utilizar estos dos procedimientos de un modo tan poco consecuente, Cariruto 12 CLASIFICACION DE LAS LENGUAS 1, Hay dos maneras de «clasificar» las lenguas, segtin se consi- deren desde el punto de vista diacrdnico o desde el punto de vista sinerénico. 2. El punto de vista «diacrénicon, 0 «histéricon, hace interve- nir la historia de las lenguas. Conduce a la clasificacion «genealégi- cay, basada en la «comunidad de origen». 3. El punto de vista «sincrénico» hace intervenir «el cardcter» de las lenguas. Conduce a la clasificacién «tipoldgica», basada en la «comunidad de estructuran, 4, El punto de vista diacrénico permite poner en evidencia el «parentesco» de las lenguas. Decimos que dos lenguas son «parien- tes» cuando son dos formas tomadas, tras una evolucién diferente, de una sola y misma lengua anterior, dicho de otro modo, el paren- tesco implica la «comunidad de origen». 5. Teniendo asi el término ‘parentesco’ un sentido preciso y bien definido, no seria un buen método pedirle que designara igual- mente la «comunidad de estructura», a la que reservaremos, de un modo no menos preciso, el término de «afinidad», 6. El «parentesco no excluye la afinidad». Dos lenguas parien- tes pueden presentar afinidad entre si. Se concibe, en efecto, que una comunidad de origen pueda conllevar una comunidad de es- tructura. Es asi como el francés y el italiano, lenguas parientes, mumseros, 1. — 4 50 Elementos de sintaxis estructural 38 que ambas son formas tomadas del latin en fecha moderna, tie. que son lenguas Parientes, ya que ambas son formas del indoeuropeo, pero que no tienen afinidad entre si, ya que ‘manifiestan tipos estructurales bien diferentes, 9. Inversamente, dos lenguas pueden «tener afinidad entre si sin ser parientes en Aabsoluto», Tal es ef caso de Tenguas como | aa Origen comtin. Las lenguas indoeuropeas co muituven wna familia, ya que todas cllas son formas tomadas, £n €pocas y circunstancias diferentes, de una sola y misma lengua anterior que es el indoeuropeo comin, 11. Teniendo ast ei término familia’ un sentido preciso y bien definido, no seria un buen métods Pedirle que designara igualmen. & 108 conjuntos de lenguas que Presentan afinidad entre si (v. § 5). Reservaremos, por tanto, 4 $2198 Conjuntos el término, no me. 20S preciso, de «tipon. Asi, las lenguas uraloaltaicas constituyen nes Be de lengua cacacterizado por cierto miimero de rasgos coma. may Pet© en las cuales no hay nada Sue pruebe un origen comin; no hay un uraloaltaico comin, Por ‘anto, es impropio hablar, co. mo se hacia antiguamente con Gemasiada frecuencia, de una fant lia de lenguas uraloattaicas, Hay solamente un tipo urafoaita ico. SI La conexién: Predmbulo Cartroto 13, LA CLASIFICACION nee ras LA CLASIFICACION TIPOLOGICA DE HI Y i ica de las lenguas es, La clasificacién histérica y genealdgica an oie Pica ade os Jingiiistas vinculados a la es Ok Betadiicosy "7, Le prestan incluso con frosts mt aes cai Bie ie i dos de clasi ; ae a i hacia otros mos : intransigencia ehakan ee La clnsificacioa tipotigica de las lenguas Bae faba ea la «escuela romantica alem: los lingiistas de la on Sees fee” Humboldt *, y que i ” y Guillaume de ric Schlegel "? y i Pott. " onjunto’ Bopp y pare - # Fes Gaineasea tipoldgica de Schlegel y de Humbol en fecha 1e da Frédéric Miller en su Grundrise der Sprach: es la qu La primera sey eis ainons lingiistica que tiene un valor y una ae ae cad aa is int sante observar que en la 2.* ed, de Les Se fat, 0 aa anon de Mai Apr on hy Fiskig o tone de Lng hatrine oingi snl, Pa Pe ae. Por otra parte, la agrupacién de ae nee Hiei, of cone en la primera, parece centrarse mi: es fs hice En soni lind Cee Conia, Paty 190, nie. 36 Maru ae’ ea Popa ee i ee ir ¢ incluso acometer una Sie hae ‘. si el movimiento taints eee nos interesa (pags. 48-49). Se ve bien 1 mor 5 ie earners yaues und ihren Ein} a Teehouh des menschlichen Sprachbaues ee Cf, més arriba, cap. 1, § 12, nota 52 {a basada en el grado de fu ny de interpenetracién de los e lemen gr fi c fos formales (hoy en dia dir, ‘amos ‘semantemas ‘materiales (hoy en dia diriamos ‘morfemas’) ae " a ao la frase, 4. Desde e ent? de vista, Schlegs! y Humboldt dividen e 4 si ', Schleg: in lividen e| an tres grandes tipos»: lenguas Elementos de sintaxis estructura = 6 En las lenguas “aglutinantes» 23 s uraloaltaicas, banties,etc.,.), lo, mmentos materiales estan fundides on Se en absoluto altera fo reconocibles, Asi, tingue facilmente para ae luna sola palabra, pero sin ver. + 4 due siguen siendo faci ma a lo facil la palabra turea geldi, ‘vino’, ef andisis ‘dis ~ que expresa la idea de ‘La conexién: Predmbulo a i eee en las que la aglutinacién llega tan lejos que acaba por afectar a fa totalidad de los elementos de la frase, que tiende a no ser més que una inmensa palabra aglutinada, un poco como el francés kek- sokea por qu’est-ce que c'est que ca™, 9. La clasificacién tipolégica de Humboldt, después de haber gozado de un largo favor, ha sido «violentamente atacaday por Jos neogramaticos, que le niegan todo valor *5, 10. El defecto de la clasificacién de Humboldt no consiste en ser tipolégica, sino en no haber retenido el cardcter tipolgico mas apropiado para servir como punto de partida a una clasificacién onal. 11. En efecto, Ia clasificacién de Humboldt esta basada en el «grado de fusién», es decir, de aglutinacién de los elementos entre si. Ahora bien, hemos visto (cap. 11, § 12) que, al ser la aglutina- cién progresiva, es imposible medir su grado con precisién en un momento determinado. Toda clasificacién basada en el grado de aglutinacién esté condenada a chocar contra esta imposibilidad, 12, Asi es como el «khasi», lengua hablada del sur de Assam, presenta un tipo «intermedio» entre el tipo aislante y el tipo agluti- nante, de forma que no hay ninguna razén para alinearlo preferen- temente en uno u otro de estos dos tipos 7°, 13, Asi, hemos visto (cap. 11) que la aglutinacién es un «fend- meno general», comin a todas las lenguas, Por tanto, no podria re * Keksekea esta puesto en boca de Gavroche por V, Hugo (Les Misérables, 4, 6, 1), que juzea oportuno prevenir a sus lectores de que no se trata de «una Palabra rusa o polaca, o de uno de esos gritos salvajes que los yoways y los botocu- dos se lanzan del borde de un rio al otro a través de las soledades», sino de «ana Palabra que se dice todos los diasn, * «La demasiado famosa clasificacién de las lenguas en aislantes, aglutinantes ¥ flexivas no se sigue exactamente y cuando se formula, no tiene valor cientifico, ni utilidad préctica» (Meillet, Les langues du Monde, pag. 1). Cf, mas arriba, § Lyn. 18. * Véase Hovelacque, Le Langue Khasia étudiée sous le rapport de V'évolution des formes, 1880, e, igualmente, La Linguistique, 4, pags. 58-59 y 63465. 34 Elementos de sintaxis estructurat racterizar un tipo lingifstico mas que otro, tican la aglutinacién en diversos 1a que ef mismo Guillaume de Hi la mayoria de las lenguas humai Todas las lenguas prac. Btados, y es por esta razén por lumboldt se vio Hevado a alinear nas dentro del tipo aglutinante, Cartruto 14 TA CLASIFICACION POR EL SENTIDO DE LA LECTURA LINEAL tido de la lectura lineal», que tiene la ventaja de ofrecer un asidero cémodo sobre los hechos (cf. ~ también cap. 63, § 12 sigs.), hacerse la lectura més que en un Sentido 0 en el sentido opuesto, «no podria concebirse un tipo in- termedio». Y si es cierto que los dos tipos Pueden coexistir dentro de una misma lengua (v. cap. 9, § 2), es raro que uno no predomine sobre el otro, 3. La clasificacién by es, iguiente, la que adoptamos aqui, sin condenar, por otra parte, la clasificacién genealégica, cu- ya legitimidad desde ef punto de vista hist6rico es incontestable, 4. Clasificaremos las lenguas, por tanto, en «lenguas centrifu- £8» y clenguas centripetas» (v. cap. 8, §§ 7 ¥ 8), y distinguiremos, dentro de cada tipo, las de cardcter acusado y las de cardcter miti- gado (Vv. cap, 9), 2 Néase Die Sprachfanilion und Sprachentreise der Erde le. Atlas von 1H Karten, Heidelberg, 1926, en particular, pégs. 381 sige 55 La conexidn: Predmbulo te punto de vista an ia areca Ja que empezamos por las i » siguiente, en la qu P 1 : le ttae'oare tcalane con es engin mr wipe : a sentido de es (Clasificacion tipolégica» de las lenguas por el 6. « a lineal: ‘ -— Lenguas banttes is Acusadas } Lenguas semiticas (hebreo, drat Lenguas austrianas (malayo-p ‘Tasmani < = Lenguas de la antigua Asia Anterio (elamita, sumerio) Centrifugas: Lenguas negro Lengua clits Lenguts selina Gla no, espaiiol, francés) : ‘Lenguas te nope Cenpuas genic (a glés, aleman) Lengua cle (0) Lenguas Mitigadas Lengua de Austala da ex oes Cengas de las ae Andandn Centripetas: Lenguas chinotibetanas (chino) Tanguay sudafianas Ciotentte, bos ‘quimano) Lengua Pera per hpeiress Lenguosurelalsics Galados jap sy coreano) icas Lenguas del Céucaso, Acusadas | Elements de sintaxis estructural «histéricay y «genétic: ‘istrict ameter (ya gue a tin), son tipolégicamente muy difeaes a aa a 8. Por otr a 2 Parte, se observard un «reparto geograticon carac- terfstico, Las len; if e guas Centrifugas ocu; Ai Can (excepto el extrem sur) de Oveania, Por ere ga Cariruto 15 SINTAXIS Y MORFOLOGIA chee lt Ve dispuesto en orden line «esquema estructural di el le la frase esta lis il % : listo pare it ip fonéticon que le déré su «forma foari pee - Pero esta «form: ; 1a externa», ele; il ees » elemento sensible destis Tay, af ee atte aldo, no se confunde ni con el vesquema ie : “esquema lineal», de los que procede, elementos , elementos abstractos de los que difiere profundamente Por su naturaleza esen- t ft natui al sobre la cadena hablada, 3. El esquema estructural vel es i it idee ‘quema seméntico constituyen, estan L externa de la frase, ma interna», precisamente la que intuyé G Se Tmianstie f i oldt, y a la que dio el nombre, juiciosamente elegido, de innere Sprach- » ji form (v. cap. 1, § 12 y nota 6) La 4. Todos aquelios que han ractica , conocen Ia coaccién que puede do una lengua extranjera elercer sobre los sujetos hablantes La conexidn: Predmbuto 59 Ja forma interna de una palabra. Es una fuerza ala que no podrian sustraerse, un verdadero «imperativo categérico» gramatical. 5, El estudio de la forma «externa» de la frase es el objeto de la «morfologian, El estudio de su forma «interna» es el objeto de la «sintaxis». 6. La sintaxis es, por tanto, bien «distinta» de la morfologia. Es «independiente» de ella. Tiene su propia ley: es «auténoma». 7. La autonomia de la sintaxis esta lejos de ser generalmente admitida. Desde que, bajo Ia influencia de las ideas que han do nado el siglo 20x, la tendencia preconizada por Bopp * predomind sobre la de G. Humboldt, la gramatica comparada se desarrollé casi tinicamente «en el sentido fonético y morfolégico». La mayo- ria de los manuales escritos en estos tiltimos tiempos por los neo- gramaticos acusan incluso una tendencia no disftazada a fechar los trabajos de Bopp, notables por otra parte, en el afio 1 de la lingitistica. 8. En cuanto a la sintaxis, desde Bopp, siempre ha sido trata- da como parieate pobre. Cuando, por casualidad, se consiente en no silenciarla completamente, es s6lo para imponerle la camisa de fuerza de un plan morfoldgico. La mayoria de las sintaxis publica- das desde hace un siglo no son, pues, sino «sintaxis morfoldgicas». 9, A. Meillet, uno de los tiltimos y mas ilustres representantes de la escuela de los neogramaticos, no crefa en la autonomia de la sintaxis. «Una lengua», escribia, «se define mediante tres cosas, un sistema fonético, un sistema morfoldgico y un vocabulario, es decir, por una manera de pronunciar, por una gramética y por cier- tas maneras de designar las nociones» *°, Vemos que esta concep- cién no deja lugar a la sintaxis propiamente dicha, en la cual Mei- Ilct no veia sino el estudio del empleo de las formas. 10. La creencia en el cardcter morfoldgico de la sintaxis esta hasta tal punto anclada en el espiritu de Meillet y de la mayoria 2 Creador de la gramética comparada, ef. més arriba, cap. 1, §'12 yn. 6. » Linguistique historique et linguistique générale, 1, pags. 83-84. 60 ; Elementos de sintaxis estructural le sus alumnos que Ik legaron a apropii i capes ‘ue Ilegaron a apropiarse pura y sim, hae ‘ologia sintéctica, sin ni siquiera darse cuca aan i tes y meena 108 sintactistas un bien que les perteneci, cs oe wi ¥ Privados del cual les resultaba dificil fatanie e inera realmente sintdctica, ya que los morfolopi e log varon @ cual mejor para dar a todos los termine. Significaci6n morfol6gica. pene 128 se las inge- sintdcticos una I. Asi, decretaron que el término « ferativo» se aplicaba, en a it » se aplicabs E fectivos derivados», lo que no les inven Por este gran ‘descubrimiento? 12. Bl mérit. ' Pe ene i babes rehabilitado la forma interior del len fren Bia correspond de stylisti ji wae 3 Fina on nue Ginebra, 1905) marca, desde est eae base cn ia historia de la lingiistica.’ Para Bally. i nye vite Un usta 4a observacién de lo que ocurre on rablant © en el momento en que expresa lo que piensa» 2, sa» *, los libros ue se inspiran en esta i de Jean Humbert © esta idea, 2 Traité de sisi Systeme de la ser ineaie Ls Ginebra, 1908, as, 9-94 Moron og Srna tne, Pais Esvasbarg, tet bee de 1952, resumen pare rotrama dela Universidade ey se 12a de Psychologie incés bajo el titulo de «Laut ‘Openhague, noviembre ote, 14, 1933, pags, ay sg AMOROmE del syntaen co tan ‘ean Humbert, Syntare arecque, Paris Pari aris, 1960), Klincksieck, 1945 (3.+ ed, revisada, 61 Carirevo 16 EL MARCANTE MORFOLOGICO Daremes el nombre de «expresando» al pensamiento y a 1, Jos esquemas estructural y lineal que le corresponden en el plano lingiifstico, y e} nombre de «expresado» al revestimiento fonético que le presta forma sensible. 2. El asentido o significacién» de un elemento determinado de la cadena hablada es la «relacién del expresado con el expresan- do». En efecto, el «expresando es el sentido del expresadon. 3. La nocién de ‘sentido’, como puede verse, sélo permite de- finir el expresando con respecto al expresado. Implica, pues, la «pri- macia del expresado» sobre el expresando, es decir, de la morfolo- gia sobre la sintaxis. 4, Sin embargo, no podria admitirse esta primacia. En efecto, la «sintaxis es anterior a la morfologian. Cuando hablamos, nues- tra intencién no es la de encontrar después un sentido a una serie de fonemas preexistentes, sino dar una forma sensible facilmente transmisible a un pensamiento preexistente y que es su Unica razon de ser. En otros términos, el telégrafo esta para transmitir telegra- mas, no los telegramas para hacer funcionar el telégrafo. 5. «La primacia de la sintaxis» nos obliga a adoptar, en nues- tra terminologia, un término que sea opuesto al de «sentido». Nos decidiremos por el de «marcanten (0 marcante morfolégico). 6. El marcante expresard, no ya la relacién entre el expresado y el expresando (v. § 2), sino la «relacién del expresando con el expresado». Y diremos que «el expresado es el marcante del expresando». 7. De lo anterior se deduce que la «morfologia» es esencial y tinicamente «el estudio de los marcantes». turaleza, su orden, su adherencia. 9. La «naturale: za» de los marcanti imi oc intes €s el revestimiento fonéti- 10. El «orden de lo: s Marcantes es aquel segti ae iquel segtin el cual - pele la cadena hablada. No es sino la réplica Sse: da len lineal (v. cap, 8). gene oe 11. Finalmente, ta «adherenci fundidad de los cortes (y, cap. 10, § 4 sigs.), Cariruio 17 EL MARCANTE CERO 2. Asi, oe si, ts Te att® ae las veces, Ia conexién no ti hay ung tt digo votre jeune frere (y Y una conexién entre votre y fibre, Pero «ningin siquiera una secuencia -oncord: ia 0 uni i i oes '@ concordancia, lo indie: La conexién: Predmbulo 8 frére hors, votre Yeuns Estema 18 3. La existencia de los hechos de sintaxis sin marcantes, es decir, de «expresendos sin expresados», basta para mostrar el «punto débil de toda sintaxis morfoldgica» (v. cap. 1, § 5). 4. En efecto, no ver en la sintaxis sino la ciencia de los em- pleos de las formas, es no querer plantearse los hechos de sintaxis sino en la medida en que tienen un marcante morfol6gico y, por consiguiente, condenarse a «ignorar todos los que no tienen mar- cante» (v. cap. 162, § 6). 5. Se comprende por esto que una vision puramente morfold- ica de la sintaxis s6lo puede ser «fragmentaria», y no da sino un reflejo empobrecido de la realidad, 6. Se comprende igualmente que con materiales tan incomple- tos «no es posible construir el sistema» de la sintaxis, ni siquiera entrever la existencia de este sistema. 7. En efecto, la economia de un sistema sintactico solo puede ser captada por quien conozca la «totalidad» de sus elementos cons- tituyentes y busque conocer la ley interna de su disposicién. 8. De lo anterior se deduce que el estudio de la sintaxis slo es posible a condicién de suplir las lagunas de los materiales morfo- I6gicos con el conocimiento directo de los materiales puramente sin- tdcticos. Ahi donde fallan los medios de informacin «externos», hay que saber decidirse a recurrir a los medios de informacion « ¥ mo «compuestas», | 9. Asi, en la frase francesa; 5 : © chevaux mangérent te foin (v. Est. 31), las palabras cheyay ux Y mangé: tan a la vez elem oe on compuestas, ya que compor. y elementos vacios como uso tan intimamente aso. mangérent les chevaux Ie foin 11. El «estilo telegrati I francés Arriveri ‘t Paris demain train tuie heures i ‘a conexién: Predmbulo 2 a conesién: Predmbulo se comprende facilmente como j’arriverai a Paris demain par le train de huit heures, mientras que las palabras vacias de esta frase no tendrian ningin sentido en si mismas: j’, a par, le, de. 13. A lo largo del desarrollo «histérico» de las lenguas, las palabras Ienas tienen «tendencia a vaciarse» de su contenido se- méntico para convertirse en los instrumentos gramaticales que cons- tituyen las palabras vacias. As{, muchas palabras vacias se explican como antiguas palabras llenas, mientras que lo contrario no se ob- serva nunca, por €j., Tat, gud ré > fr. car; lat, illam > fr. la; ive Yaug- (cf. lat. aug-eo, “yo aumento’) > al. auch, ‘también’; i.e. *m*/og ‘poder’ (cf. al ich mag, ‘yo puedo’) > lat. magis, ‘mas’ > fr. mais; lat. de, ‘des- de lo alto de’ > fr. de. 14, No pudiendo las ideas expresadas por las palabras llenas ser captadas sino a través de la trama de las categorias gramaticales (v. cap. 24, § 4), las palabras Ilenas competen esencialmente a la «sintaxis categdrican, 15, Las palabras vacias, por el contrario, al no tener que inter- venir, como instrumentos gramaticales, sino para permitir la edifi- cacién estructural de la frase, competen esencialmente a Ia «sintaxis funcional». 16. Asf, la oposicién entre «palabras Ilenas y palabras vacias» no es més que la réplica de la oposicién entre usintaxis estatica y sintaxis dinamica» (v. cap. 25, § 10). 17, Observemos que es muy dificil «vaciar» completamente una palabra llena de su valor semantico y llegar a concebirla como una palabra realmente vacia. Esto ocasiona numerosos errores de traduccién, 18. Asi es como las «preposiciones» francesas son frecuente- mente vacias, lo que muchos usuarios de otras lenguas, en particu- lar de las lenguas germanicas y eslavas, llegan dificilmente a conce- bir. Esto se manifiesta en el hecho siguiente, que descubri en un .— Elementos de sintaxis estructur Ho de Estrasburgo, y cuya redaccié 7 19. Igualmente, adjetivo ruso svoj, Ia nocién de person, en francés. Para co) incluso intelectual y tro coche’, « mente ‘un coche con duefio’ ‘omprender correct; ae nal) posee en propiedad? ( » es decir, ‘un coche ue i (cf. cap. 103, $8 6, tp peo Carituto 29 PALABRAS CONSTITUTIVAS Y PALABRAS SUBSIDIARIAS livre ¥ Alfred (v. Est. 24) son constitutivas, ua conexton: Predmbulo 2 a contin: Preimbulo 43, Inversamente, llamaremos «subsidiaria» a toda palabra que no sea susceptible de asumir una funcién estructural y de formar tudo. Asi, en la frase anterior, las palabras le y de son subsidiarias. 4, De lo anterior resulta que una palabra subsidiaria, al no ser susceptible de constituir un nudo por si misma, sélo puede apa- fecer en el «interior de un micleo» al lado de una palabra constitu- tiva, que es el centro estructural de dicho niicleo. Asi, en la frase anterior, la palabra subsidiaria d’ aparece en el interior del nticleo cuyo centro estructural es la palabras constitutiva (v. Est. 32). 5, La suerte de toda palabra subsidaria est, asf, «intimamente jigaday a la de la palabra constitutiva dentro de cuyo micleo se encuentra (v. cap. 3, § 4). 6, Las palabras constitutivas son siempre «auténomas», es de- cir, que conservan su plena y entera individualidad (v. cap. 11, § 6). Son, pues, algo por si mismas y pueden encontrarse en la frase sin ir acompatiadas de palabras subsidiarias. Asi, en la frase Alfred ‘frappe Bernard (v. Est, 6), cada una de las tres palabras Alfred, Frappe y Bernard se basta a si misma, 7, Por el contrario, las palabras subsidiarias no tienen autono- mia, No son nada por si mismas y no pueden encontrarse en la frase independientemente de las palabras constitutivas a las que tie- nen por funcién acompafiar, de las cuales son verdaderos «satéli- tes», con las cuales forman micleo y a las cuales tienden a «agluti- narse» (v. cap. 11, § 5). 8. Asi, el articulo francés /e no podria concebirse sin el sustan- tivo al que determina, por ejemplo, /e livre. Igualmente, el indice personal fr. i! no podria concebirse sin el verbo cuya persona tiene como misin indicar, por ejemplo, if chante, cf. también fr. /e en donne-le-moi. 9. En otros términos, las palabras constitutivas son como las piedras» de construccién de la frase, mientras que las palabras subsidiarias no son sino el «cemento» que sirve para asegurar una mayor cohesién a su disposicién, 94 Elementos de Estema 32 Bi ISTEMA 33 10. Teniendo, sélo elas, 1a cualidad de interveni . las, i ir S estructur Por si mis. ‘ales de la frase, las palabr: ti ‘as constitu. de micleo (v, cap. 22, § 16), 12. Ast, en la frase: 1 regarde le livre d’Alfred (v, Est 33), las tres palabras subsidiari mente, dentro del mismo tutivas regarde, ias il, le y de i circulo de livre y Alfred, (@}) aparecen, respectiva- niicleo que las palabras consti. 13, Las palabras «constituti, «mor- g stitutivas» son, por definicién, femas», ya que ascguran una mein estructural (v. cap. 23 He fu I (v, 14. Paralelamente, llenas son, por definicién, cidn seméntica (v. cap, Pero en el plano seméntico, |, «semantemas», 4 23, § 10). las palabras + ya que aseguran una fun- ‘ga conexion: Predmbulo - 15, Generalmente, las palabras «constitutivas» son, al mismo tiempo, «llenas», y a 1a inversa. Asi, en el ejemplo anterior, Alfred fs a la vez constitutiva, ya que forma nudo, y lena, ya que tiene ‘carga semantica. 16, Pero puede ocurrir que una palabra «constitutiva» sea «va- cian. Debe ir entonces contrapesada por una palabra «lena sub: diariay, y estamos en presencia de un micleo disociado (v. cap. 23, § 7). 17, Desde el punto de vista histérico, las palabras subsidiarias son, en general, antiguas palabras constitutivas, que han perdido poco a poco su autonomia en el curso del tiempo. Asi, el indice personal francés il, que es una palabra subsidiaria, ya que no po- ria emplearse solo y sin verbo, no es mas que la forma tomada en francés de un demostrativo latino del tipo de ille, que era una palabra auténoma. El indice personal subsidiario if era, por cierto, todavia un pronombre personal en francés antiguo, cf. Ne vus ne il n’é porterez les piez {Ni vosotros, ni él, dirigiréis alli los pies.) (Chanson de Roland, 260). 18. La palabra constitutiva que acompafia a una palabra subsidaria es generalmente «aquella de la que dependia cuando era ‘auténomay, La relacién estructural entre palabra constitutiva y palabra subsidiaria es, pues, en principio, 1a misma que la existente enire regente y subordinado, Pero mientras que la conexién entre el regente y el subordinado implica una cierta distancia entre ‘ambos, esta distancia se reduce a la nada entre la palabra constitu- tiva y Ia palabra subsidiaria que la acompana. Las palabras subsi- darias son pues, en cierto modo, como «satélites» que hubieran «caido» sobre el astro alrededor del cual gravitaban, Por eso conviene representarlas en el interior del mismo circulo de nucleo, subsistiendo las Ineas de conexién a titulo puramente etimol6- ico. Elementos de axis estructura, ‘4 pues definitivamente tro de un nticleo tiene, Que toda linea de cone. or definicién, un soly valor etimolégico. 20. Puede asf traducirse Profunda entre el francés i/ incés i! aime les ros '@S ¥ SU prototipo an \cestral Por Ia diferencia entre los dos estemay erdficamente la diferencia estructural 34 y 35. il EsTema 34 Estema 35 21. Siendo Ia evoluci lucién semén de las palabras vacias independent Palabra auténoma latina men- fe: bona mente, , > fr. bonnement (v. Est, em “en buen espiritu’” | tos Estema 36 Es TEMA 37 ‘ta conexion: Predmbulo a CariruLo 30 PALABRAS VARIABLES Y PALABRAS INVARIABLES 1}, Si la distincién entre palabras lenas y palabras vacias es de orden «seménticon y la distincién entre palabras consti tutivas y palabras subsidiarias de orden «estructural», la distincién entre palabras variables y palabras invariables es de orden «morfo- Jégicon. 2, Esta tltima distincién «no ha de ser enfocada por sf mis- may en una exposicién consagrada a la sintaxis estructural. 3, Sin embargo, no deja de tener interés el hecho de estudiar Jas arelaciones» entre la variabilidad de las palabras y su cardcter estructural o seméntico. 4, Las palabras «constitutivas» son «susceptibles de ser var ples», ya que el marcante de la variacién es un elemento subsidiario vacio y pueden aglutinarse con elementos subsidiarios. Tal es el caso, por ejemplo, de fr. cheval, pl. chevaux, ingl. horse, pl. horses, al. Pferd, pl. Pferde. 5, Pero esto no es mas que una «simple posibilidad», que no siempre se aprovecha, y muchas palabras «constitutivas» son «inva- riables». Es, en general, el caso de los adverbios: fr. lentement, ingl. slowly. Es, en inglés, el caso del adjetivo: two beautiful books, ‘dos libros bonitos’. 6. Por el contrario, las palabras «subsidiarias», al no gozar de la autonomfa que les permitiria aglutinarse a otros elementos, permanecen en principio «invariables»: por ej., fr. de, al. von, ingl. of. maeeros, 1. 7 as palabras «subsidiarias» no estan és, del articulo /e, fa, nales il, elle, ils, elles, 8. Sila variabilidad de las palabras estd, asi, en estrecha corre. lacion con su cardcter estructural constitutivo 0 subsidiario, no es. ‘4, por el contrario, «en absoluto ligada a su cardcter semanticgy leno 0 vacio, salvo, por cupuesto, indirectamente en la medida en Aue las palabras constitutivas tienden a ser al mismo tiempo Ilenas (v. cap. 29, § 15), 10. Asi es como encontraremos muchas palabras «llenas inva: riables»: fr. lentement, ingl, (v0) beautiful (books), Il. Inversamente, encontraremos palabra: 'S «vacias variables», Tales son, por ejemplo, los verbos auxiliares vacios: fr. étre, al. sein, ingl. (10) be. 12. Se observaré que la y de «indeterminados» 0 «indefinidos» (v. cap. 31, § 6). 3, Reservamos aqui para el término ‘pronombre’ un sentido preciso, el de adjetivo empleado con funcién de sustantivo, 0, em- pleando la terminologia que propondremos mas adelante, (v. cap. 152), de «adjetivo transferidoy a sustantivo. Asi definido, el pro- nombre no es més que uno de los multiples casos particulares del fenémeno més general de la traslacién. Por tanto, sera al estudiar {a traslacin (v. caps. 151 sigs.) cuando estaremos en condiciones de asignarle su lugar exacto en la economia del sistema de la sinta- xis (v. caps. 177 y 178). 4. Si la gramética tradicional llama tranquilamente ‘pronom- bres’ a los sustantivos generales, es porque, efectivamente, la ma- yor parte de ellos no son sino las clases sustantivales de nociones propiamente adjetivas. Asi, ¢l paralelismo entre ambas series es sor~ prendente: 110 dequet Demostrativo ce...c8 cele oe Individual ‘hodue ; cha Indefinido me quelqu’un Idéntico 5. Pero existen igualme: Sustantivos, y a éstos res generales», 7. Gracias al pri Primero de estos ca i een n iracteres, identific negativors ntetToKativos» qui? y quoi?, asi como fee sae » ie Y ; : ‘ied Personne y rien. En efecto, qui y personne pioaltd comin» (masculino-femenino), ic caine inanimado» (neutro). Eee ae é 8. Gracias al se; 6, identificar , remos los «sustantiy ee 08 lo antivos personales» moi, toi, Ini, fecto, ninguin adjetivo les es paralelo Por on bathe - Si se tiende a veces a aplicarlos » €s porque, a falta de analizar estas ta conexién: Predmbulo im ae 10. Procuraremos, pues, reservar aqui los términos de ‘inde- terminados’ y de ‘indefinidos" para las palabras que expresen real- mente una idea vaga e indeterminada, Tales son los «sustantivos “indeterminados»: fr. quelgu’un, 11, En cuanto al andlisis detallado de las categorias generales, es competencia de la «sintaxis categorican y no de la sintaxis estrue- ural. Asi que sélo la mencionaremos, en las paginas siguientes, en Ia medida en que sea indispensable para la buena comprension ide los hechos de sintaxis estructural. 12, Los «sustantivos particulares» pueden ser clasificados, se- giin su cextensién y su compresién» “, que varian en sentido inver- so una de otra, en sustantivos comunes y sustantivos propios. 13. Los «sustantivos propios» son los de extension més limita- da, ya que se aplican a individuos, pero, al mismo tiempo, los de comprensién mas amplia, ya que estos individuos comportan un hniimero infinito de cualidades: cf. fr. Alfred. 14. Los «sustantivs comunes» tienen una extensién mayor, ya que, como su nombre indica, son comunes a grupos mas © me- hnos importantes de individuos, pero al mismo tiempo una compren- sin menos amplia, ya que estos grupos no comportan en comtin ‘més que un niimero minimo de cualidades: cf. fr. cheval. 15, Los sustantivos comunes que sirven, en la préctica, para designar o ‘llamar’ las cosas que nos rodean, reciben a veces el nombre de «apelativos» que s6lo tienen el inconveniente de poder aplicarse igualmente a los sustantivos propios. 16, Si continuamos ampliando la extensi6n y limitando la com- prensién de los sustantivos nos salimos del marco de los sustantivos particulares, para entrar en el de los «sustantivos generales», que tienen, por su misma generalidad, la més amplia extensién, pero cuya comprensién es al mismo tiempo la ms limitada, ya que Gni- camente comporta, en principio, una cualidad. 105 a los manuales de légica. * Para el sentido téenico de estos términos, remi 112 17. Los «sustantivos propios», y su comprensi6n ili les», cuya comprensi : ns restringida y su extensi6n ilimitada, mien ras que los «sustantivos comunes», cuya extensién y comprensié; son medias, se sitéan entre ambos. : er 18. El articulo, palabra vacia que sirve esencialmente para in- icar la cextensidn del sustantivo», serd ipso facto el marcante del Sustantivo. En calidad de tal volveremos a verlo al estudiar las pala. bras vacias (v. caps. 41, § 21 y 177, § 3), 19. Las principales variedades de sust: fantivos pu i dentro del cuadro siguiente: eta Interrogativos ny qui? Generales legativos personne Personales ‘moi Sustaitivs Indeterminados : quelgu un A Comunes (0 Particulares | apelativos) —: cheval Propios Alfred. Caririto 35 EL ADIETIVO “ a cot én los sustantivos, y por la misma razén (v. cap al a8 2 y 3), distinguiremos entre «adjetivos generales» (tel, nl) ¥ «adjetivos particulares» (blanc), 3 2. Los adjetivos generale i Gee 's son calificados normalmente dentro de Ia gratis tradicional como «indeterminados o indefinidos», que ya hemos comentado (v. cap. 34, §§ 9 y 10) _ 3. Los «adjetivos particulares» tringida» y, por otra Parte, variabl ca. Es la minima en un adjetivo tienen una «comprensién res- le segiin su complejidad,semanti- con sentido simple como rouge. Elementos de sintaxis estructural cuya extensién es restringida itada, son opuestos a los «sustantivos genera- La conexién: Predmbulo 13 Es sensiblemente mas amplia en un adjetivo con sentido complejo como miévre. 4. Por otra parte, y en raz6n de su naturaleza abstracta (v. cap. 32, § 11), los adjetivos no tienen «ninguna extensién» por si mismos. La idea de blanc se concibe por si sola e independiente- mente de su aplicacién a cualquier caso particular concreto, La ausen- cia de extensién es incluso lo que distingue esencialmente al adjeti- vo del sustantivo. 5. Pero si no tienen ninguna extensién por si mismos, los adje- tivos adoptan una, automaticamente, desde el momento en que de- terminan (v. cap. 21, § 9) a un sustantivo. En este caso, al aftadirse la comprensién del adjetivo a la del sustantivo, la «comprensién del nudo sustantival» es mas amplia que la del sustantivo, y la ex- tensién de! nudo sustantival, al variar en sentido inverso, es mas restringida que la del sustantivo. El término livre rouge se aplica a menos objetos que el término livre sin determinante. 6. Siendo la comprensién de los adjetivos restringida y su ex- tensién nula, estos dos caracteres «no pueden proporcionar un prin- cipio de clasificacién» para los adjetivos como lo proporciona para Jos sustantivos (v. cap. 34, § 12). 7. Por el contrario, encontraremos un principio de clasifica- cién de los adjetivos en la «naturalezan misma de la idea abstracta que expresan. 8. Desde el punto de vista, distinguiremos dos tipos esen- ciales de adjetivos, los adjetivos «atributivos» y los adjetivos «de relacién». 9. Los «adjetivos atributivos» atribuyen al sustantivo al que determinan una cualidad o una cantidad. Dividiremos, pues, los adjetivos atributivos en cadjetivos de cualidad» (le livre rouge) y «adjetivos de cantidad» (deux livres). 10. Los «adjetivos de relacién» indican que el sustantivo al que determinan esté en relacién con una persona o una circunstan- cia determinada de tiempo 0 de lugar. Dividiremos, pues, los adj 14 Elementos de sintaxis estructural 115 La conexién: Predmbulo tivos de relacién en «adjetives personales» (mon livre) y «adjetivos circunstanciales» (ce livre-ci). 11. Los «adjetivos atributivos» expresan nociones adjetivas Por excelencia. Son, en cierto modo, «los més adjetivos de los adjetivos». 12. Por el contrario, los «adjetivos de relacién» hacen interve- nir «indirectamente», ademas de la idea adjetiva propiamente di- cha, la de la clase de palabra con que evoca una relacién, Asi es como los adjetivos personales evocan la idea «sustantivay de perso. na y como los adjetivos circunstanciales evocan la idea «adverbialy de circunstanci: 13. Todas estas variedades de adjetivos existen bajo las dos especies: «general y particular» (v. §§ 1-3), 14. Los wadjetivos de cualidad generales» (quel2, tel, etc...) Picsentan todas las variedades ya sefialadas anteriotmente (v. cap. 34, § 4) a propésito del sustantivo. 15, 08 adjetivos de cualidad particulares son aquellos que la Bramética tradicional suele designar con el término de «adijetivos calficativos». Los principales adjetivos de este tipo son los de ene. lidad» (bon), de «dimensién» (grand), de «olor» (rouge) y de wor, den u ordinales» (troisi¢me), 16. Los «adjetivos de cantidad generales» (maint, lat. Paucus) son bastante raros en francés, donde son generalmente sustituidos Por los gitos adverbiales correspondientes: beaucoup de livres, fren. te al latin multi libri, y el aleman viele Biicher, 17. _ Los «adjetivos de cantidad particulares» son aquellos que }8 gramética tradicional designa normalmente con el término de «ad- Jetivos numerales cardinales»: trois livres, 18. Los «adjetivos personales generales» indican una relacién wal aut Sustantivo personal general. Es asi como el sustantivo perso. nal general moi corresponde al adjetivo personal general ‘mon, y as{ tenemos toda la doble serie Sustantivo ‘Aajetivo * persona | moi ‘mon, ma Singular } 2" » toi ton, ta i » lui, elle son, sa ft oe nous notre votre ural 92.7» vous . Bee is eux, elles leur 19, Ciertas lenguas, como, por ejemplo, el ruso, poseen isa mente, frente al sustantivo general interrogativo (y gel) 3 2 it i | interrogativo» chel? que falta ‘cquién?’, un «adjetivo personal inte francés, donde solo se puede resttuir afadiendo la palabra fed de 0 a: chei &o dom? (v. Est, 51), fr. & qui est cette maison? [de quién es esta casa?} (v. Est. 52). ie A qui (est) dom (est)/\la maison apie maison eto chet ee r cette ce de q Esrema 51 Estema 52 20, La gramatica tradicional suele designar los adjaivs Bees nales generales con el término de «adjetivos pesioth presa bien su naturaleza, siendo «demasiado estrecho. 21. En efecto, el adjetivo posesivo no sélo ara ee de posesién. Ciertamente decimos su perro al ia te 6 ie posee el perro, Pero también decimos sw amo al ise seh sin querer decir con esto que posea al amo. Resulta 116 Elementos de sintaxis estructural La conexién: Predmbulo 117 Plista reducir todas las relaciones personales a relaciones de Pose- sién, 22. Los «adjetivos personeles particulares» son infrecuentes en francés: cornélien, cartésien. Pero son frecuentes en una lengua co- mo el ruso, donde tanto a los sustantivos particulares, como a los Sustantivos generales, corresponden adjetivos de relacién, que se designan normalmente con el nombre de «adjetivos de Pertenencia»: Ivanov dom fa casa de Juan), sestrin dom a casa de la hermana), acién con una circunstancia general. No existen practicamente en francés. Pero son abundantes en alemén y en uso: al. gestrig, rus. veherashnit [de ayer], al. hiesig, rus. zdeshnit [de aqui). 24. Finalmente, los «adjetivos circunstanciales particulares» in- dican en principio una relacién con una circunstancia particular *. Fero como estas circunstancias se expresan generalmente, no me. diante adverbios, sino mediante locuciones adverbiales, el adjetivo Cofresponde, fo a un adverbio, sino a una perifrasis circunstancial sobre Ta naturaleza exacta que explicaremos en el capitulo de la traslacin (v, cap. 201, § 4). 25. Asi es como el adjetivo souterrain corresponde a la peri- frasis circunstancial sous terre. Los adjetivos de este tipo son parti- Cularmente frecuentes en ruso, donde el adjetivo podmoskovnyi, Ace los alrededores de Mosci», corresponde a la perifrasis cireune, fancial pod Moskvoiu, «en los alrededores de Mosc», Great Adietivos segun sus necesidades (Pour une sitstique comparée,du francais et de Vallemand, 2.* ed., 1963, Paris, § 33), Las principales variedades de adjetivos pueden resumirse 26. en el cuadro siguiente: Adjetivos (Atributos) Generales Particulares fr. tel fr. rouge i (adjetivos eee calificativos) Atributivos fr, maint fr. deux cantidad (adjetivos ” numerales) fr. mon nus. Ivanov ti djetivos de {adjetivos (adjetivos | eee posesivos) pertenencia) De relacion ae Mack Circunstanciales (adijetives demostrativos) Cariruto 36 EL VERBO 1, Como hemos dicho anteriormente (v. cap. 32, § 4), el verbo expresa los «procesos». ne 2. El término ‘proceso’ es el que adopté A. Meillet para desig: i westa- nar, con una apelacién suficientemente amplia, a la vez los dos» y las «acciones». 118 Ele lementos de sintaxis estructural dering tatemo% pus, sino extrar el sentido mismo de éste érmino, distinguiendo dos tipos esenciales de verbos, los «verb. de estado» y los «verbos de accién», . 2 4. Esta’ distincién aparece con particular claridad en ciertas len- suas, por ejemplo, en «vasco», donde toda Ja conjugaci6n se redu- ce a la de dos verbos auxiliares, el verbo da, “ser, estar’, para los estados, y el verbo du, ‘haber’, para las accioness gizona ona da [el hombre es bueno} sizonari erraiten du [él dice al hombre}. 5. Los «verbos de estado» son los que expresan un estado, es decir, una manera de estar caracteri f ay izada i tuna posicién: cf-git Biron (v, Est. $3). Mudad © por ane a ee) . ED Biron (@artre) arbor Estema 53 “a TEMA 56 Esrema 54 Esrema 55 - Los verbos de estado sor mn raros en francés, donde su h eu generalmente ocupado por «niicleos disociadosy (v. cap, “hs, oad ed centro estructural es el verbo étre y su centro ico el adjetivo (o i i snus (© adverbio) que expresa la cualidad o la Varbre est vert, Alfred est debout (v. cap. 23, § 13, y Ests. 54 y 57), La conexién: Predmbulo 119 7. A estos niicleos complejos corresponden frecuentemente, en las Ienguas extranjeras «verbos de estado simples»: lat. arbor uiret, al. der Baum griint, lat, Aulus stat, al. Alfred steht (v. Est. 55, 56, 58 y 59). 8. Ciertas lenguas, como el «beréber» presentan, incluso, el estado completamente inverso al francés. No tienen adjetivos, sino solamente verbos de estado, y es el participio de estos verbos el que realiza la funcién de adjetivo: beréb, tamet’ tehousi (v. Est. 60), fr. la femme est jolie la mujer es hermosa}, beréb. tamet tehousit (v. Est. 61), fr. une femme (étant) jolie [una mujer (siendo) hermosa]. re T Alfred Aulus Alfred tamet tehousit Estema $7 Estema 58. Estema $9 Estema 60 ESTEMA 61 9. La prictica usual de nuestras gramaticas escolares, que re- serva un lugar privilegiado a los verbos éire y avoir, despierta la sensacién de que estos verbos son las dos piedras angulares del dis- curso, Esta idea es inexacta, En efectg, de lo que acabamos de decir se desprende (§ 3) que «la oposicién fundamental» no se pro- duce entre la idea del verbo étre y la del verbo avoir, sino entre la idea del verbo éire y la del verbo faire. 120 Elementos de sintaxis estructural 10. En cuanto al verbo avoir, es un averbo» de estado, Puede Gefinirse como un «verbo éire «el revésn, al que se afade la «idea de posesidn». Por eso muchas lenguas no lo conocen y lo cambian Por el verbo étre: tus, u menia loshad’, letén man ir zirgs, tamachek illa r’our i aiis frengo un caballo, lieralmente «un caballo es iio»); Cf I. est patri meo domus, «mi padre tiene una casa», literalmen- te «de mi padre es una casay, 11, Los «verbos de accién» son los que expresan una activi- dad: Alfred frappe Bernard, Alfred tombe, il pleut 12. Por otro lado, muchos verbos de accién s6lo estan consti- tuidos, en muchas lenguas, por el verbo de base Saire * seguido de un elemento cuyo papel es simplemente el de indicar la accién aue se realiza: faire fureur, faire sensation, Saire semblant *, 13. Igualmente, el verbo faire es, en francés, un verbo bastan- kc vacio de sentido, y por eso puede servir de sustituto a cualquier otro verbo (cf. cap. 43, § 19): Un charmant garcon qui ne fait que sortir du régiment (H. Lavedan, Viveurs, acto I, pag. 76), Si'¢a continue, je m'en vais 1e ta débarquer comme Wai fait ce soir de Louise Dubois (ibid., acto U1, pig. 175), [Transeripcién de Hanoutcau, Grammaire de la langue Tamachek, 1896, pa 85.) * Conviene observar que, cuando se trata de un ‘specto incoativa (ef. cap, 37, § 25) al francés familiar susttuye a menudo el verbo ac base faire por el verbo PINS" Piauer un las, piguer un roupition,piguer une color, “A. Malblane observa muy’ acertadaments ‘due, en este caso, al verbo faire parlice, a. ein Opfer bringen: fr. faire merle al. Winues wirken; etc, (ct. Pour une stylistique.... cit., § $7) 121 La conexién: Predmbulo 14. La distincién entre verbos de estado y verbos de accién, ligada a ta distincién entre verbos de sensacién (los nine fticos alemanes) y verbos de accién (los Tatver- verben de los gramaticos al i ok Teele i es), no debe confundirse ben de los gramaticos aleman ° ion los verbos «intransitivos». y los verbos «transitivos» que saaulits ‘mos con mas detalle en el capitulo de la valencia (¢f. caps. 99 y 100). 15, Es cierto que los «verbos de estado» suelen ser «intransiti- vos»: ci-git Biron, y que, inversamente, los «verbos de accién» sue en ser «transitives»: Alfred frappe Bernard. ee 16. Pero ambas nociones no se cubren. Y también existen et bos de estado transitivos»: Alfred a un cheval; y «verbos de acci intransitivos»: Alfred tombe. / Las principales variedades de verbos pueden resumirse en 17. el cuadro siguiente: Wiebck (Procesos) Estado Accién Intransitives Erre, ci-git Tomber i Frapper Transitivos ... Avoir 1ppi Capiruto 37 EL ADVERBIO 1. Como hemos visto anteriormente (v. cap. 32, § 12), los ad- verbios expresan los atributos de los procesos, es decir, las'«cir- cunstancias» en las que intervienen estos procssos. 2. Bstas circunstancias tienen por efecto «localizar» los proce- sos en el espacio y en el tiempo y «marcar sus relaciones» con otros procesos. 122 Elementos de sintaxis estructural _ 3. Distinguiremos, pues, | divididos a su vez en «adverbi y los wadverbios de relaciény 4. La oposicién entre los adverbi verbios de relacién es paralela a la el mundo de la «sensibilidad» y 5. En cada una de las t de Ia relacién, los «adverbios de localizacién», sub- os de lugar y adverbios de tiempo», ios de la localizacion y los ad- ue los fildsofos establecen entre el del «entendimiento», res categorias del S© pueden distingur weuateo suber 6. En la «categoria de lu ; den a las cuatro Preguntas quo?, unde?, qua? del lugar y gorias», 1gar, las cuatro subcategi jorias respon- Planteadas por los adverbios vot latinos ubi?, 7. Ala pregunta Ubi? respo i lugar en que agit? Fesponden los adverbios que indican el Int. Ubi es?, «edonde estés?i hic, «aquin 8. A Ia pre, ‘gunta quo? re: . el elugar a conte nt u0? Festonden los adverbios que indican lat, quo is?, «iadénde vas? —istuc, callin 9. La oposicién entre la pregunta ubi? claramente marcada en ciertas lenguas: ses up lat. ubi es? frente a quo is?, al. wo bist du? frente a wo gehse duu hin? 10. Esta i i oa pein ¢s bien conocida por los aprendices latinis- olizada por la aposicién de los tipos sintdcticos in urbem ingressus est (Gl) entré en ta ciudad), tas, ambulat in horto [(€D se pasea en el jardin} La conexidn: Preémbulo 123 11. Se tenia antes costumbre de expresar esta oposicién dicien- do que en un caso (in urbem ingressus est) hay «movimiento», mien- tras que en el otro caso (ambulat in horto, no hay movimiento, ‘© que hay «reposon, Se ensefiaba entonces a los principiantes que ciertas preposiciones latinas se construyen con el acusativo cuando hay movimiento y con el ablativo cuando no hay movi- miento. 12, Esta manera de formular la regla en cuestién adolecia des- graciadamente, de un grave defecto. Le faltaba claridad. El profe- sor se las ingeniaba para explicar que in se construye con el acusati- vo en uenit in hortum [@ viene al jardin}, porque hay movimiento; pero este comentario gramatical descon- certaba generalmente a los jévenes espiritus, que se preguntaban ‘con angustia cémo se podia uno pasear en un jardin sin que hubie- ra movimiento (v. cap. 131, § 10). 13. Esta dificultad terminolégica fue resuelta por los profeso- res de ensefianza secundaria, en particular por los profesores de alemdn, que, después de reconocer sensatamente la inexactitud y el absurdo de la terminologia tradicional, y renunciando a hacer comprender» a los jévenes alumnos, que no siempre carecen total- mente de espiritu critico, que uno puede pasearse en un jardin sin hacer ningiin movimiento, preconizan la sustitucién de los términos «movimiento» y «reposo» por los de «translocaly ¢ «intralocal», que son infinitamente més claros y no les obligan a torturar la men- te de sus alumnos, ya que ambos designan movimiento (v. cap. 131, § 11), ante problemas insolubles. 14, A diferencia del latin y del aleman, que marcan claramente la oposicién de lo translocal y de lo intralocal, el francés no tiene el alcance gramatical propio para tal distincién y al latin ubi? y quo? corresponde indiferentemente oi?: oit es-tu?, om vas-tu? 124 Elementos de sintaxis estructural 15. A la pre ‘gunta unde? respond i i el «lugar de donde se viene»: ee aero Ne inca lat, unde wenis? [de donde vienes?) —illine [de alla], A la pregunta qua? respond - f Minko los adverbios que indican el lat. qua is? [zpor dénde vas?] —ea [por alli] 17. Dentro de la «categoria del tiempo» corresponde gcudndo? a la pregunta ubi? ecudndo? ecudndo legaste? —Ayer. 18. A la pregunta nto? Bes quo? corresponde la pregunta temporal ghasta chasta cudndo dormiste? —Hasta ayer por la noche, 19. Ala pregunta unde? de cudndo?: ‘7 corresponde la pregunta temporal gdes- édesde cudndo duermes? —Desde ayer por la noche, 20. Ala pregunta ua? co1 rante cudnto tiempo?: rresponde la pregunta temporal di- edurante cudinto tiempo has dormido? —Durante mucho tiempo. ; 21, En las lenguas como el ruso lenguas eslavas en gene- \guas y las lenguas eslavz ral, donde las subcategorias anteriores, en lugar de ser expresadas i La conexién: Predmbulo 125 por un adverbio, lo son por el propio verbo, éstas constituyen lo que se llama «aspecto». 22. Bl aspecto correspondiente a la pregunta ubi? es el aspecto ‘amomenténeon, 0 «perfectivo», 0 «aoristo» que expresa el tiempo punto, es decir, aquel en que el proceso se encuentra situados en un punto de la linea del tiempo: rus, ia upal {me caf). 23, El francés no dispone de ningun procedimiento para expre~ sar el aspecto perfectivo. Sin duda porque, como normalmente con- ibe toda accién con aspecto perfectivo, no le es necesario indicarlo mediante un marcante especial, Sin embargo, parece haber una ten- dencia en el francés popular a indicar el aspecto perfective median- te el prefijo re-. Es corriente, entre el pueblo, decir rentrez (en Iu- gar de enfrez) a alguien a quien se invita a entrar por primera vez: Défense au public de rentrer dans Vatelier (A. Moufflet, Contre Je massacre de la langue frangaise, 1, 1930, pag. 17). 24, Bl aspecto correspondiente a la pregunta quo? es el aspec- to uterminativoy, que expresa el «tiempo linea-punto», es decir, a la vez la duracién del desarrollo del proceso sobre Ja linea del tiempo, y el punto de esta linea hasta el cual se desarrolla y donde se encuentra, por consiguiente, su final: rus. ia prosnulsia [me desperté, adejé de dormir). 25, El aspecto correspondiente a la pregunta unde? es el aspec- to «incoativoy, que expresa el «tiempo punto-linea», es decir, a la vez el punto de la linea del tiempo desde el cual se desarrolla el proceso y cuyo principio se encuentra, por consiguiente, alli si- tuado, y la duracién del desarrollo después sobre esa line rus. ia zasnul [yo me dormi) (v, cap. 36, § 12, note 45). 126 Elementos de sintaxis estructural 2 8 Finalmente, el aspecto correspondiente a la pregunta qua? el aspecto «imperfectivo» 0 cdurativoy, : linea», es decir, la duracion d Wien eee : . lel desarrolk i ia eats lo del proceso sobre Ja linea Tus. ia spal [yo he dormido) (sin ninguna limitacién de accién, ci en su téi \ccid ‘ } ni en su principio, ni en su térmi- A a x aspecto es completamente ajeno al francés, aunque mu: 108 franc6fonos, que nunca lo han practi \ ; Practicado, es decir, sentid al hablar una lengua eslava como, por ejemplo, el ruso, no duidag Presa, no la duracién (cf. cap, to» (cf. cap, 44, § 13), 28. De hecho, es curios . ‘0 comprobar hasta qué punto los h ele. sii Iranceses, en general, sienten poco el valor del aspecto. Ey sig la 4 Se mn de su Méthode pour étudier la langue grec- * J.-L. Burnout, que pertenecia, sin embargo, i nutrida de griego, como est Sennett ‘ ya no lo estan las generaci cuyas obras eran autoridad, Baa ioeocane yas 1 Y que habia legado a una impor $ rtante sin Universitaria, no dudaba en ensefar (pag. 273) ae ace ipetativo «el presente y el aoristo se i 7 utilizan a menudo el Por el otro», lo que le hace sos wr : i pechoso de haber sentid i cién entre el presente is de bees y el aoristo como una én de ti (Conforme a Ia tipologi ris eee fa di ici sane: sia del francés) y no como una oposicién de 29. sociedad juventud: oe ahi esas increibles traducciones yuxtalineales «por una © Profesores y de helenistas» que envenenaron nuestra "An680c, @ Katépate, r& nopOucta, lit. «O maldito, hayas pagado el precio del asajen] (Luciano, Diélogos de tos muertos, XXt1), La conexién: Predmbulo 127 y una avalancha de imperatives pasados que no significan nada en francés, pero que muestran elocuentemente que el traductor sen- tia el aoristo del griego, no como un «aspecto» perfectivo, sino como un «tiempo» pasado. 30. Para muchos helenistas actuales, la nocién de aspecto per- fectivo no es usual, y esta laguna les estorba a veces considerable- mente cuando quieren hacerse entender en griego moderno, donde se conserva la nocién de aspecto del griego clasico. 31. Asi es como un antiguo becario de la Escuela de Atenas, hoy en dia distinguido helenista, contaba una vez. al autor que du- rante unas excavaciones, al pedir a un obrero griego que diera la vuelta a una piedra recientemente extraida cuya otra cara descaba ver para leer la continuacién de la inscripcién que estaba en el an- verso, quedé sorprendido al ver que este obrero se ponia a hacer girar la piedra sin fin, muy intrigado por lo que el profesor francés podia esperar de este movimiento giratorio. Fue entonces cuando nuestro helenista midié el inconveniente que puede haber en griego al emplear el imperativo presente (imperfectivo, fr. tourne la pierre) cuando hay que emplear el imperativo aoristo (perfectivo, fr. re- tourne ta pierre). 32. A Ia categoria del aspecto pertenecen los adver! déja y encore, pero del aspecto visto desde el punto de vista «afec- tivo». 33. Desde este punto de vista, encore corresponde al aspecto «terminativo», y expresa que el proceso atin, no est terminado en €l punto del tiempo en que se esperaba que lo estuviera (0 que se habria deseado que lo estuviera): Quelte heure est-il? Neuf heures du matin. Le révérend pere n’a pas encore assez bu pour étre gris (E. Aboit, Le Roi des Montagnes, V). 34, Desde este punto de vista, déjd corresponde inversamente al aspecto «incoativo» y expresa que el proceso ya est4 empezado 128 Elementos de sintaxis estructural en un punto del tiempo en que a0 se espera que esté, 0 que se habria deseado que no Io estuviera: Us étaient déja saouls comme des tiques (Zola, L’Assommoir, VII). 35. En la «categoria de la relacién», los adverbios correspon- dientes a Ia pregunta ubi? parecen ser los que expresan Ia esencia misma del proceso, lo que, retomando un término escolistico, po- driamos llamar «quididad» (v. cap. 36, § 12). - 36. Los «adverbios de quididad» no se encuentran en todas las lenguas. Son corrientes en vasco, donde, con los auxilares de accién vacios forman miicleos disociados andlogos a los que forman en francés los auxiliares de estado y los adjetivos (v. cap. 23, § 13): vasco, erraiten du [el dice}. 37. En francés, los adverbios de quididad se encuentran sobre todo en el lenguaje de los nifios, que font riseite, coucou, joujou, dodo, y mil cosas mas (v. cap. 36, § 12). En otras lenguas, el adver. bio de quididad se confunde con el infinitivo: ingl. 1 do speak [yo hablo} (intensivo), al. Die Kinder tun spielen (los ninos juegan} (familiar). 38. Se observard que, en inglés, se dice if you want me to do 80, [lit. «si quieres que yo haga ast»), y no *if you want me to do it [si quieres que yo haga eso), lo que muestra que el elemento subordinado al verbo to do, ‘ha- cer’, se encuentra tanto en la pregunta usual how do you do? ‘] (cf. también cap. 201, § 10). 42. Los adverbios resultativos alemanes son a menudo adver- bios de lugar con sentido «translocal» (cf. més arriba, § 13) ick gehe hinaus Iyo salgo; literalmente «yo voy fuera». 43. Los adverbios resultativos alemanes tienen la facultad de construirse directamente con los «auxiliares de modo»: ich muss fort [tengo que irme}, Cf. A. Malblane, Pour une stylistique.... cit, §§ 58-60. nusyewros, 1. — 9 130 wo will das hinaus? Gadénde quieres Hegar con es0?] asst ihn herein Ihazle entrar} d iP. 201, § 2) mit i ménticamente, dentro de la tipologi iam ns ‘ipologia del francés, a primeros actan- wee mit ihm que se vaya} : lcipio pasivo anterior sin més: aufgepace ibn, stlgestonden, sfirmesy (ef cap. lon he ae 46. Los adverbios resultativo: Una Precisién de ta expresién que le una repeticin “: nachéffen, después». oe 47. Finalmente, el «adj el cadjetivo atributos’ del nudo un valor resultativo (cf. cap. 205, § aie ea 8s Permiten a menudo al alemén da a un franeéfono la impresién «imitary, literalmente «imitar Sreilassen lliberar; i lotschlagen Imatar; it. «gotpear muerton}; Alfred tropfte die Kerzen fest [Alfredo hizo mantenerse a lit, «Alfredo decritis, «dejar libre»), ce pie a las velas derritiendo una gota; as velas (para que se mantuvieran) en pie)»; CE. Ibid, § 59, —— e Elementos de sintaxis estructural La conexién: Predmbulo 131 sich krank tachen [ponerse enfermo de risa; lit. arefr (hasta ponerse) enfermo»}; ‘sich miide gehen [fatigarse caminando; lit. «caminar (hasta ponerse) enfermoy); sich dick fressen [engordar a base de comer; lit. «comer (haste ponerse) gordon]. 48, Los adverbios de relacién correspondientes a la pregunta unde? son los adverbios de «causa» (al. deshalb, lat. ideo, «por esta razén»), a los que van ligados los adverbios de «concesién» y de «condicién» (fr. sinon). 49, Finalmente, los adverbios de relacisn correspondientes a la pregunta qua? son los adverbios de «modo» (fr. gentiment), a los que van ligados los de «comparacién» y de «cantidad». 50. Los tinicos adverbios de relacién verdaderamente frecuen- tes son los de modo. Los otros son raros. Generalmente, estan re- presentados por «locuciones adverbiales» 0 por «oraciones circuns- tanciales», sobre las que volveremos al estudiar la traslacién (v. caps. 254, sigs., en particular 264). Estos conjuntos pueden consi- derarse como adverbios cuyos elementos componentes han conser- vado toda su autonomia. 51. Inversamente, sucede que auténticos adverbios estén en el proceso de perder su autonomia y de aglutinarse a los verbos de los que dependen. Bs el caso de los «prefijos»: gr. eta - ypige [yo cambio ef texto de.un escrito}, lat. tran(s) - scribo, rus. pere - pisyvaitt, yo transcribo}. 52, Las principales variedades de adverbios piieden resumirse en el cuadro siguiente: 132 Elementos de sintaxis estructural Adverbios (Circunstancias) Localizacién Relacién (Entendimiento) Punto |. uvie | cuando? perfective | ese ncia, quididad: momentineo | vasco: erraiten aoristo: fr. dodo a us. ia ypal pies |l] Quo? | ettasta cuinco? | termina tao finali ms ativo: | meta o finalidad 5, al. deswegen ‘a prosnulsia | efecto consecuencia Punto- |,] onde? Inde? | «Desde cudnda? | in Faas ‘eudndo? | incoative: | causa: lat. ideo rus, . cconcesién ‘a zasnut | condicién: fe. sin fc. sinon Linea |i] Qua? Durante cuinto | imperfective Dem ‘modo: fr. gentiment nD durativo: | comparacién tus. ia spat | cantidad Caviroto 38 LAS PALABRAS VACIAS 1. Hem is maticales (v, fin a fe Palabras vacias son instrumentos gra ‘. soe ne Y que, com« eae xis «funcional» (v. cap. 28, § 15), ta ae oe ne: : i a aturaleza de la wfunciéa> que les os alioedan” Poe” 2. Las funciones asegur: tipos. Concurren a «diversi ‘adas por las palabras vacias son de dos icar Ja estructura de la frase» modifi La conexién: Predmbulo 133 cando su economia, unas bajo la relacién de «cantidad», otras bajo la relacién de «cualidad». 3, La funcién que modifica la economia «cuantitativa» de la frase es la «funcién juntivay, que permite aumentar sus téminos hasta el infinito, adjuntando a todo micleo un niimero tedricamen- {e ilimitado de micleos de la misma naturaleza. 4, Daremos a los marcantes morfolégicos de la juncién el nom- bre de «juntivos». 5. Los juntivos, por tanto, tienen como funcién «juntar», unas con otras, las palabras Ilenas 0 los nudos que forman. Asi, en la frase fr. les hommes craignent la misére et la mort, el juntivo ef reiine la palabra lena misére y la palabra lena mort y las agrupa en un solo conjunto (v. Ests. 62 y 63). craignent. 5 1 ——— $$. ==) Cicomn) Comite) (amon) Estema 63 1 Estema 62 6. La funcién que modifica la economia «cualitativay de la frase es la «funcién traslativa», que permite diferenciar sus térmi- nos hasta el infinito, transmutando todo mticleo en una variedad tedricamente ilimitada de nticleos de naturaleza (es decir, de catego- ria) diferente. 7. Daremos a los marcantes morfoldgicos de la traslacion el nombre de «traslativos» (cf. cap. 151, § 5). 8. Los traslativos tienen, pues, como funcién «transformar» la «categoria» de las palabras Ilenas. Asi, en el nudo sustantival fr, le bleu de Prusse, le es el traslativo que transforma el adjetivo bleu en sustantivo, y de es el traslativo que transforma el sustantivo Pl 134 Elementos de sintaxis estructural Prusse en adjetivo, teniendo el grupo de Prusse, en efecto, valor de adjetivo (v. Est. 64 y 65). le bleu A de Prusse EsTEma 64 Estema 65 rs - oe traslativos se relacionan con los «indices», que no son variedades de aquellos, cuyas caracteristicas veremos mas adi lante (caps. 41 y 59), = 10. De lo anterior se a leduce que hay dos clases esenci r esencial palabras vacias: los «untivos» y los «traslativos», ay 11. Igual que hemos adoptado as maytisculas como simbolos de las palabras Ilenas, , adoptaremos las mints ee isculas como simbolos t = traslativos. a 12. La mayor parte de lac veces las palabras «vacias» son al ee tiempo «subsidiarias», y a la inversa (v. cap. 29, § 15), Asi, a ee cieibics/aniziores, el juntivo ef y los traslativos le y de ‘Vez vacios, pues no tienen carga semantica, y subsidiarios, Pues no forman nudo por si mismos, ; 13. ‘ be i ae pi nate que una palabra vacfa sea «constituti- - Cap. 29, § 16). Bs el caso de los verb ili cee nea 10s auxiliares, que son, a 3 no tienen carga seménti ituti ues forman mudo por si mismos. ed 14. ee ; i Wis vacias son, como hemos visto (cap. 29, § 17), lenas vaciadas de su sentido idas en | ¥ convertida: instrumentos esencialmente gramaticales. En otros términos, son ss Predmbulo ase La conexi6i labras que han perdido su antiguo valor «concreto» para adquirir un valor puramente «abstracto». 15. Por su naturaleza abstracta, las palabras vacias estén me- nos alejadas de las «palabras Ilenas abstractas», como el adjetivo y el adverbio, que de las palabras llenas concretas, como el sustan- tivo y el verbo (v. cap. 32, § 10-12). 16. Puede comprobarse efectivamente que, en el plano histéri- co, las palabras vacias son casi siempre «antiguos adjetivos» © «an- tiguos adverbios»: lat, illam > fr. las lat. supra (adverbio) > lat. supra (preposicién) > fr. sur. 17. Pero las «palabras llenas abstracts», cuya afinidad con las palabras vacias acabamos de ver (§ 15), pueden ser antiguos sustantivos, Se trata mAs bien entonces de los sustantivos que, por su comprensién restringida, se acercan més a los adjetivos: lat. homo > fr. on. 18. No pudiendo ser este paso de lo concreto a lo abstracto sino el resultado de un largo proceso de civilizacién, las palabras vacias son, en definitiva, los elementos mas «evolucionados», por tanto, los mas «humanizados» y los mas «interesantes» del lenguaje. Capiruco 39 LOS JUNTIVOS 1. Los juntivos, como hemos visto (cap. 38, § 5), som palabras vacias cuya funcién es «unir» entre si las palabras lenias o'los nu- dos que forman. 2. Los juntivos son, pues, en cierto modo, un «cemento» que une miicleos de la misma naturaleza (v. cap. 29 § 9). 136 Ele lementos de sintaxis estructural La conexién: Predmbulo 137 3. De « esto resulta que, como el cemento entre las piedras, los Juntivos se sitian estructural imente entre los nicleo jun r 8, alos que per- a eee. Diremos que son «internucteares» (v. a D6 ; , Por otra parte, que fi 1 este. a emos,Or ots Pa, ue figrarén come tals nel et 4“ La funcién juntiva ha side dicional, que conoce los de coordinacién». ee Reset ee oneal la nocién de «juncién» con la es sdlo su «marcante» ities Sa So ape Seats pete de la juncién, «no puede haber Uicamene un fendmeno ineistnte ne MCR motto 7. Por el contrario, «puede haber juncién sin Juntivo», es de- + que la funcién juntiva ji Puede ejer i de un mereante para indica; "Me MA¥® nevesidad a lo reconocida por Ia gramética tra- Juntivos con el nombre de «conjunciones lat. ueni, wid, uiei Ivine, vi, vencf]. 3 Asi, la nocién de juncién es «mas extensa» que la de juntivo. Z een 24. Bs, pu {os indices personales je, lui, Nos cuidaremos, i faa hace Ia pramétia tradicional, bajo el nombre ge bres personales (v. cap. 34, § 8) r 325. El indice personal es el «indi n efecto, (v. caps. 178, sigs.), que las tnieas formas pro” remos, ef + (We piamente verbales, son las formas personales y due Ja forma del rt q bales, s mafinitivo, bajo 1a cual, desgracindamente, se acostumbra a citar tl verbo en la mayor parte de las lenguas, no es una forma verbal propiamente dicha. ice verbal» por excelencia. Ve- Capiruvo 42 LA ANAFORA wndfora es una «conexién seméntica suplementariay @ La anafora ica suplement le no corresponde ninguna conexién estructural. la fs no corresponde ninguna conexién est 2, Por ejemplo, en la frase fr. Alfred aime son pre (v. Est. 66) [Alfredo ama a su padre.] eméntica, no sélo con la palabra sino también con 1a pala- La palabra son esté en conexion s entero independiente. ucturalmente, ere de la que depende estrt bre Alfred, de la que, estructuralmente, €s Por aime Allred a t \ son Estema 66 142 Elementos de sintaxis estructural 3. Conforme a lo que hemos dicho anteriormente (v. cap. 21 $8 ea Tepresentaremos grificamente la andfora en el estema mediante una «linea de puntos» (y. Est. 66), i - Est. 66), que llamaremos « de anéfora», es 4. Toda anafora supone «dos conexiones» seménticas, 1.° la que dobla la conexién estructucal, y 2.° la conexién seméntica su- plementaria que constituye la andfora. 5. Estas dos conexiones ano son de la misma naturaleza». 6. La conexién seméntica que dobla la conexién estructural ex- Presa una relacién de «determinacién», 7. Asi, en el ejemplo antecior, 1: , ks » la palabra son expresa que Iz idea de pére esta determinada aie por la de Alfred. Se trat de Alfred, no de otro. es __8. La conexién anaférica, por el contrario, expresa una widen- tidad» ¥ constituye asi una verdadera «devolucién semantica», Tal €8, por cierto, el sentido etimoldgico del griego dvaqopé, cia, devolucién’. Se . a a a el «ejemplo» anterior, la palabra son expresa la idea le i, a la que se refiere, ya que son i seae de lui y que lui —? 10. Los anaforicos-son, asi, «palabras vacias» en el dicciona- rio, donde figuran fuera de toda conexién anaférica. Pero se «con- Vierten en Ilenas» desde el momento en que, en una frase, entran en conexién anaférica con otra palabra, porque ésta les comunica palabra, porque Pe les comu Ls ue Asi es como el fr. il no designa particularmente a nadie ee liccionario ®. Pero en la frase j'ai vu Alfred; il va bien, es lente que i designa a Alfred, y en la frase j'ai vu Bernard; il va bien, el mismo il designa ahora a Bernard. 3 ; mee , Benveniste: i! en si no designa especificamente nada ni adie («Str ture des relations de personne dans le verbe», en Bulletin Wie de Lingua. se ee eBulletin de a Soi de Linguist La conexin: Predmbulo 143 12, El mecanismo de la anafora esta claramente subrayado por el ejemplo siguiente: Salomon. — Je me suis dit: si je montais ta voir, je ne la vois pas assez. Alice. — ta, c'est moi? Salomon. — la, c'est vous! (Henri Lavedan, Viveurs, Il, pag. 214). Las dos tiltimas intervenciones muestran muy bien que lo que se cuestiona aqui es el sentido andforico de la (= moi por Alice, vous por Salomon = Alice). 13, La palabra Hlena que se encuentra en el extremo superior de la conexién anaférica y que es, por consiguiente, la que comuni- ca su valor seméntico a la palabra vacia que se encuentra en el extremo inferior, juega asi un papel importante en la comprensién de la frase. Interesa, para evitar toda ambigiiedad, designarlo con un término claro y preciso. De entrada, se nos ocarre el término wantecedente, que designa esta palabra Hlena ya en la gramética tradicional cuando se trata de la palabra con Ia cual el elemento anaférico (cf. cap. 246, § 13) del pronombre relativo (cf. cap. 246, §§ 4-6) esta en conexién anaférica. 14, Desgraciadamente, este tgrmino tien¢ el inconveniente de designar la palabra en cuestién, no segun su «naturaleza», que ni siquiera se investiga, sino segin su «posicién, sujeta a todas las variaciones que le impone el orden lineal de la cadena hablada, De hecho, si el antecedente precede siempre, efectivamente, al pro- nombre relativo en la cadena hablada, no ocurre forzosamente lo mismo desde el momento en que el término inferior de la conexién anaférica no es un pronombre relativo, lo que ocurre en la frase siguiente: Le bonheur de la femme qu'il aime, quand ce bonheur lui vient d’un rival, est une torture pour un jaloux (A. Dumas, Le vicomte de Bragelonne, «Visite do- iairen, Paris, ed, Marescq, 1853, pag. 362). 144 Elementos de sintaxis estructural En esta frase, el anaforico i! se encuentra situado wdelante de su antecedente» un jaloux. Esto basta Para mostrar el absurdo de una denominacién morfolégica para designar una realidad sintdctioa, Por tanto, adoptaremos, a falta de un término mejor, el de «fuente seméntica» que, atin careciendo de otras cualidades, tiene por lo menos la de indicar exactamente lo que quiere indicar. 15, La andfora no se limita al marco de la oracién o de la frase. A menudo lo desborda. Y un anaférico puede muy bien esta. blecer una conexién seméntica entre dos frases que no estan unidas Por una conexién sintéctica. Juega entonces entre una frase subsi- guiente y una frase precedente: fr. fai vu Alfred; it altait bien (ef, § 11). Es evidente que el anaférico i, que es el sujeto de Ia segunda frase, establece una conexién semantica con Alfred, que es el complemen. to de objeto de la primera frase, 16. Igualmente, en el pasaje siguiente: La cigale, ayant chanté Tout 1'été, Se trouva fort dépourvue Quand ta bise fut venue: Pas un seul petit morceau De mouche ow de vermisseau, Elle alla crier famine Chez la fourm! sa yoisine, La priant de tui préter Quelques grains pour subsister Jusqu’a la saison nouvelle (La Fontaine, Fables, 1, 1.) La andfora elle de la tiltima frase se refiere, evidentemente, a |a cigale (v. Est. 354) de la primera aunque, estructuralmente, am- bas frases sean enteramente independientes (cf. cap. 272, § 15). La conexién: Predmbulo 145 17. Con frecuencia, la fuente seméntica de la andfora no esta expresada explicitamente, Se trata entonces de una «andfora vagay, de una especie de adivinanza cuya clave tienen solo quienes cono- cen bien la lengua en cuestién, y, a menudo, sdlo mediante hipéte- sis puede restablecerse la palabra a la que remite la andfora en la mente del sujeto hablante: — fr. la: la sauter 0, vulgarmente, la péter (la faim), «morirse de hambren; fa comprendre (Vexistence), «entender la vidan; se la couler douce (I’existence), «tumbarse a la bartola»; la connaitre dans {es coins (la facon de se débrouiller), «conocer al dedillon; léchap- er belle, wescaparse por los pelosn; la bailler belle & quelqu’un, «querer pegarsela a uno». — fr. en: ne pas s‘en faire (de Ia bile), «no preocuparser; en découdre, «pelearsen; en venir aux mains, «llegar a las manos»; s’en aller, «irsen; j’en tiens, westoy a favor»; en avoir assez, «estar harton; malgré que j'en eusse (etimolégicamente: quelque mauvais gr€ que j'eusse de cela), «por muy pocas ganas que tuviera de eson; en griller une (cigarette), «echar un cigarvillo»; j’en suis (de la par. te), «estoy en la partidan; en pincer pour quelqu’un (étre amoureux de quelqu'un), «estar enamorado de alguien». — fr. y: tu my couperas pas, «no te escapards (de algo); Et ‘maintenant, i faut savoir qui y sera —dit Rose, «y ahora, hay que saber quién se va a quedar —dijo Rosa» (H. de Régnier, Les va. ances d”un jeune homme sage, V1); Nous avons joué @ cache-cache. Crest Mile. Hurtrot qui y était... «Hemos jugado al escondite. Era Mlle. Hurtrot quien se quedaba» (ibid.), — al. 6s: er hat es leicht, «tiene buen juego»; ich habe es nicht Dose gemeint, «no lo he hecho con mala intencién»; ich habe es But warm, westoy bien caliente»; ich halte es mit ihm, «estoy de su parten; er ireibt es zu bunt, wél va demasiado kejosn; etc. (cf. A. Malblane, Pour une stylistique comparée du francais et de alle. ‘mand, 1.* ed, 1944, pags. 62-63) 18. Asi, en Ia isla Mauricio, en 1816, Jui significa Napoleén (Prisionero entonces en Santa Elena) para los mauricianos, que te- susan, I, — 10 a te 146 Elementos de sintaxis estructural mian designarlo por su nombre desde la toma de Ia isla (llamada entonces «Isla de Francia») por los ingleses en 181 On buvait & «luin (Las Cases, Mémorial de Sainte-Heélene, V, «Esprit de Pile de Francen), 19. En el lenguaje vulgar, que es el de las gentes que siempre se refieren, en principio, a la nocién mas licenciosa, la fuente se- médntica no expresada deja lugar a las interpretaciones mas inconve- nientes y picaras. En este caso, la andfora es voluntariamente wequi- voca»: — fr. le: Pétre ou ne pas I’étre, «serlo 0 no serlo» (cornu- do), parodia del famoso verso del Hamlet de Shakespeare (0 be or not to be, that is the question, «ser 0 no ser, ésa es la cuestién». — fr. en: en avoir ou pas, «tenerlos 0 no» (cojones), titu- lo francés de la traduccién del inglés To have or to have not, novela de Hemingway. 20. Se comprende que a veces sea delicado pronunciarse sobre el sentido de un anaférico, ya que la palabra con la que esté en Conexién anaférica «no es evidenter. Es el caso de ils en el estribi- lo del himno de Victor Hugo: Gloire & notre France éternelle! Gloire @ ceux qui sont morts pour elle! Aux martyrs! Aux vaillants! Aux fortst A ceux qu'enflamme teur exemple, Qui vewlent place dans te temple, Et qui mourront comme ils sont mort. (Chants du erépuscule, Wh) Es necesario un tiempo de reflexién para comprender que ils del Ultimo verso esta en conexién araférica con ceux qui sont morts Pour elle, les martyrs, les vaillants et les forts, a los que ya remite La conexién: Predmbulo 147 la conexién anaforica del leur de leur exemple, y no con ceux qu’en- Flamme leur exemple, a los que remite la anéfora de los qui de los dos tiltimos versos. remettrez vous la valiee—et— eet N I de tants __se ma ~S Estema 67 21, Una frase puede comportar «varios anaféricos». Las fra- ses que comportan asi «varias andforas» susceptibles de embrollar- se son mucho mas complicadas, El caso es frecuente si el anéforico es un adjetivo posesivo: vous remettrez la valise de ma tante a son mari et sa clef a leur fils (v. Est. 61). 22, He aqui una fuente de oscuridad que contradice la clari- dad francesa. Pero, por supuesto, si la andfora criticable desde este Punto de vista se debe a un gran escritor, nos apresuramos a bauti- zarla como «anacoluto» y a extasiarnos ante el valor estético: Indomprable taureau, dragon impétueux, ‘Sa croupe se recourbe en replis tortueux (Racine, Phédre, V-V1, cf, también cap. 252, § 5). Olivier... contemplait le désert de sa vie... Ott était Vardeur de son noviciat, sorti de Saint-Cyr et entrant dans l'armée? (Paul Marguerite, Les Fabrécé, parte primera, V). 23. Aqui podria clasificarse el abundante repertorio de andfo- ras torpes o ridiculas. Tal es ésta, recogida en 1941 en un ‘Aviso los viajeros’ fijado en una estacién francesa: