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Taide . Frame Analysis Los marcos de la experiencia 2 2 7 Erving Goffman CIS Sq. Centro de Indestigaciones Sociolbgicas Catalogo general de pmblicaciones oficiales btrp://publicaciones.administracion.es COLECCION «MONOGRAFIAS», NUM. 227 ‘Thdos los derechos reservados. Probibida le xeproduceisn totel 9 par Gilde eta bra por cule procedimicao (sea rice, cet nico, 6ptico, quimico, mecinice, Zotocopia, ee] y el slmacenarnients fe transtaisida de sus contenides ex soportes mapnicos, sonoree, vi sudles ode cualquier otto ipo sia perniso expreso del editor Prime edisign, diciembre de 2006 © CENTRO DE INVESTIGACIONES SOCIOLOGICAS Momtalbin, 8. 28014 Madrid En evedicién con © seLoxa DEESOARA 1TTONS 5 Menéodee Pil 3 bis 26036 Madd vewssiploxaiditors.com “tuo orginal: Frame Analyst An Esiay wn sbe Organization of the Experience 1975, Cambslge, Massechuseus (cd), DDERECI(OS RESERVADOS CORFORME & LA LEY lnspreso y hecha en Espana Prrnsed and aden Spain NIPO: 04-06-0182 ISBN: 84-7761 [ot Depisico legal M. 49.859 -2006 Fococompesiciin¢ impresiéo: EFCA.S. Pacque Industriel «La: Monjasy 28890 Toxsejon de Ards (Macirid) INDICE -PRESEIVTACION Nowa del traductor, por josé Luis Rodrigues, - El Frame Analysis de Goffman, por Rom Harré, “ Erving Gottman y biblograta sobre Gotiman, por Blanca Ivana NOTA DE AGRADECIMIENTO .. 1. INTRODUCCION.. 2. MARCOS DE REPERENCIA PRIMARIOS: CLAVES Y CAMBIOS DE CLAVE... TRAMAS ¥ PABRICACIONES... EL MARCO TEATRAL....... TEMAS ESTRUCTURALES EN LAS FABRICACIONES. ACTIVIDAD FUERA DEL MARCO EL ANCLAJS DE LA ACTIVIDAD. 9. PROBLEMAS FRECUENTES 10, RUPYURAS DEL MARCO. 11, LA ELABORAGION DE LA EXPERIENCIA NEGATIVA.. #2, LA VULNERABILIDAD DE 1A EXPERIENCIA. 13. ANALISIS DEL MARCO CONVERSACIONAL 14, CONCLUSIONES... INDICE ONOMASTICO.. INDICE TEMATICO, 1% xn a xe 1 2 B 9 131 162 209 27 383 359 393 436 381 598 60s Pee BES EU Se eee ew se PRESEN TACION ARTA IBAA RA tee eae NOTA DEL TRADUCTOR José Luss Ropeicurz Hace ahora veinte afios recibi el encargo de hacer la teaduectin de Frame Analysis, que por razones de politica editorial no vio la haz, e incentos posterioces resultaron fallidos tres el fullecimiento de Goif- man, al haber un problema entre los herederos sobre los derechos de autorde sus obras. El cis, hace unos meses, asumis el reto de la edicién de esta obra y después de una serie de meses de auevas negociaciones sobre los deve chos de traduccida por fin el pubtico casteilanoparlante va a poder disponer de la traduccidn de Frame Analysis, Fil primer titulo gue concebi fue el de Los marcos de la experien- ia, peto sin embargo més adelante pude comprobar que en el ma- nuscrito que conten‘a la traduecién para Ja imprenta, aparecia giro titulo, Andlis’s det marco social, lo que me ha objigado a replantear el titulo, Bs claro que para Gaiman todos los mazcos se originan en y a ppartir de Ia inceracci6n sociel, xsi que, pese a los afios transcurridos, al revisar la traduuecidn me parece que el prirver titulo desctibe mejor el contenide del ibto, Sin entbargo, lo he puesto como subtftelo y he mantenido como titalo el original inglés de Franze Analysis, pues s ‘ya un clésico ¢ el mundo de los psicosocidlogos y microsocidlogos {si es que hay alguna diferencia entze esos dos colectivos) seguidores de Gotimen. Alguien podrd preguatarse la utilidad del empeno de publicar esta traduceién cuando han pasado nis de treinta afios desde su primera edicién. Rom Harré, profesor Emeézito de Oxford y Distinguido de Georgetown, en el prdlogo nos contextucliza con la brevedad y conci sién que le caracteriza la obra de Edwin Goflinan, dando cuenta del aleance que tuvo en sti época y de su relevancia actual, teniendo en consideracién los trabajos de algunos de sus seguidores Desde mi punto de vista, una vez releido el libzo y reviseda la zea duccién, me parece que la obra de Goffman sigue fresea y actual, o in- cluso enfatizaria que posee una rabiosa actualidad x Note del madacter ‘Los conceptos empleados por él evidencian la necesidad del enfo- que psicosociol6gico «Ja hora de analizar ia intcracciSn humana, Los cambios de clave, las fabricaciones, la transformeciones y sus derivadas, las refabricaciones y las retransfocmaciones, déseriben a las sil marevills el mundo convulso del cambio de ccaturia; fs ruptaras dl los marcos, los desencuadres, los crzoces y las ambigiiedades o Jas disputas sobre los mazcos nos permiten considerar los mazcos no sélo como un mero mecanismo cognoscitive sino que ademés nos pecmi ren encuadrar fa experiencia, una experiencia de origen y contenido esencialmente sociales. Los maicos, como dice nuestro autor, no sélo oxganizan el sigii- cado sino que ademas organizan le pasticipacién, por lo tanto tienen «que ver n9 s6lo con ef conocimiento sino tambiéa eon ia accién, La itmportancia del concepto ha sido tan grande que ne bay manual hoy en dia que al heblar de comunicacién no cite a Goffman a le hora de hablar de los mazcas, pese al uso restringide de su sentido cognitivo, como acabo de exponer. ‘La potencia de los conceptos disefiados por Goffman en Fravme Analysis nos permite estudiar fendmaenos de gran actualidad en la vida cotidiana y desde los mus frivolos como ef mundo de los «famosos>, es0$ habitantes de Tas revistas y programas televisivos del corazén que viven de y cuentan las miserias de Ta gente «famosa», a los serios y de gran alcance como el terrorismo que azota # Europa en estos mornen tos ¢ el engaiio masivo de las armas quimicas en posesin de Irae para desencadenar una guerra terrible de coasecuenctas todavia impzevis- tas, que abusan de los cambios de clave y de las fabricaciones para convencer 4 través de los medios a una opinién péblica anegada de tung mezcla de contaminantes y depradantes del medio ambiente y so- cial, tan peligrose como la basura radioactiva Una pavie importante de las cits que aporta Goffman ei el Frame Analysis hace selerencia a policias, decectives, espias y especilistas in filerados que son capaces de asestar duzos golpes a las células tezvoris tas; pues bien, este mundo ha multiplicado sus efectivos de forma ex ponencial con una sofisticada tecnologia que permite reencvacees desconocidos en la época de Goffman Goffman, de haber vivido en la actualidad, habria disfratado de incluir en sus anilisis las méquinas que hablan y dan instruceiones para echar gasoline o tomar un refzosco, por poner s6le algunos ejem- pos, ls cajeros auromaticos susceptibles de fabricaciones que hacen posible copiar el cédigo de nuestras tarjetas de crédito pare que algtin Noe de radon : ” ratero pueda damos un seblazo inmediatamente después, ances inclu- so de que podamos advertito. Sin olvidar la proliferucién de anuncios a través del cormeo electrénico ofreciendo desde pastillas para mejorar Jz erecci6n a los que oftecen tess doctorales emitidas por uaiversica- des desconocidas pero dotadss de una eierta alegitimidad», pasando porlas ofertas de comercio sexual o los firmaeos para luchar contra la depresin o le artrosis que inundan de basua las redes informéticas del mundo entero, ‘La apariciéa desmedida de magos, adivinos, los llamadas menta- liscas, los hipnotizedores, los espiritistas, los ecadoxes de cattas que puebian las televisiones ofreciendo a las audiencias televisivas alter tivas a las religiones establecidas en decadencia tiene su tratamiento enla obra que presentamos La importancia de Frame Analysis radica en que concede relevan. cia.a todo Jo que queda fuera de los marcos que contienen la psicolo- ‘fay la sociologia tradicioneles, fuera también de las lineas babituaes de la investigacién en las ciencias sociales. Es una buena noticia gue por fin vea esta obsa su publicacién en castellano, cerca del ao de los fastos del Quijote que Golfman ne podia dejar de mencionar en Franre Analysis, como el lector podrd comprobar en un par de ocasiones, 1.asvisiones, las itusiones del bé- roe cervantino, las luchss contsa los molines como ejemplo de trans posicién a clave baja, su manera de experimentar el mundo son ua claro y peifecte ejemplo de los conceptes que Goffman sborda ens obra. He querido ser fiel en la traduccién no sélo al espfrite sino a la li teralidad de Frame Analysis, sl estilo goffmaniano que usa frases lar ges y con largos circunlognies, neologismos que él crea, vocablos loca~ les de uso exclusive de la época en gue In obra fue escrita, donde altera el orden ldgica de la frase y donde cl inglés toma el especto de tuna lengua mucho més compleja, casi al estilo del aleman, 0 al menos asime lo parece, En ese trabajo, el de la primera traduccién que cs Ja base sobre la que he consteuido la actual, he de mencionar la supervision y la inesti- mable ayuda de Magdalena Mora. Nos llevé muchos cafés y consultas diversas conseguic una traducci6n medianamence pulesa que por Ga puede ponerse 2 disposiciéa del publico interesado, Y por itimo, poner en evidencia, como no podfa ser menos, que sta traducci6n tiene a sello gofimaniano hasta en su produceisn, pues Ja tradaceiés: que ahora aparece tiene, como recién sefialé, una nueva x Nove del aduesor capa aliadida a la primera traduceién, se trata de una «retraduceién», perinitaseme el neologismo, aunque he de reconocet que esta cape, aun siendo transformadora, es figera y afscra a una parte pequefia de la primera, como-una pintura que tapa algunos desperleetos y descon- chones que tenia la anterior vision, La profesora Blanca Lozano def Departamento de Psicologia So- cial de fa UcM hace una breve semblanza de la vida de Goffman y sus obras, sobre todo para uquellos lectores javenes que se enfrentan con esle apasionante autor por primera ver, Blanca ha hecho también el esfucrzo de elaborar una bibliogralia que secoge alguas de las obras nds relevamtes y destacacas sobre la dramaturgia, el anilisis institacio- nal, a psicosociologia de la vide cotidiana,.. Espero que los fectores disfruten ahora leyendo esta obra en st traduccién castellena y los elumnos y alumnas y el paiblico general tengan un més facil acceso al pensamieato de Goftinan. Madeid, julio de 2006 EL FRAME ANALYSIS DE GOFFMAN ‘Rom Harré Goffman cre6 cin nuevo sistema de conceptes pare cada uno de sus principales trabajos. Las intuiciones de La presensacid de la persona en la vida cotidiara fueron logradas mediante la aplicaci6n de un «mo- delo dramatérgicon, con los conceptos sacados de la escena, Ast ttre sos un aniliss del espacio de fes encuentros hnmanos en cl «prosce- iow y «entre bastidoces». Mas adelunte, desarrallé el concepto de rol pera sus propios fines, introducienclo conceptos tales como «tensién de rol» y adistancta del rob» en el andlisis de cSmo !a gente desempefia sus tarens diarias. Estos grupos pationes de conceptos estaban vin- culados de varias manera. Por ejemplo, no resulta dificil ver oGaue la idea de representar un papel en la metifoza teatral es cezeana ala idea de desempefiar un rol en un encuentro coticiano EL leaguaje pas6 a ser el faco de grin parte del ttabajo posterior de Goffman, En Relaciones em p:tblica hay andlisis sobre cémo se mantiene la cortesia mediante rituales verbales, Las estratagemas ver- bales aparecen en el casayo «i'l trabajo de le cara», en el endlisis de cémo se mantienen en el grupo los esténdates de niveles apropiados de conducta, Los dos élrimos trabajos de Gottman, Forms of talk y Frame Analysts, se centran de lleno ea los uses cel lenguaje durante Ja cteaci6n y el mantenimiento del orden social, pero a une escala muy pequeda. Por esta razén pueden ser interpretados como trabajos de microsociologia, sociolingiistics o psicosociologia. Goffman, a di ferencia de las corrientes dominantes de la psicologta social de la época, enfatizd la dindmica de los encuentros socieles. Al mismo tiempo se opuso a una psicologia social donde la teoria subyacente presuponia que la vida social consistig en las respuestas de una perso na alos estimulos quccita le presentaba, En algtin momento dijo <0 son los hombres y sus circunstancias, sino las cireanstancias y sus hombres». ¢Cémo una persona adguiore el derecho a tomar parte eh un epi sodio social, por ejemplo en una conversacida? Uno no puede llegar ¢ incerrampir. Hay varias meneras, como Gollan vio, mediante las POS SS wie 2 2 ’ 2 > 2 3 ) J 3 J } A ) ) d ey a Et Frame Analysis de Goffman que una persona consigue «meter un pie», 23 decig, logra una entrada, un ugar legitimo desde el que intzoducisse en las actividades conver: sacionales del grupo. Esie enfoque ha sido desazrollade ampliamente «lo largo de estos afios como la «Teoria del posicionamicato» (Harré y Van Langenhovs, 1999). Goffman se resistié, « asi lo parece, a re- conacer los aspectos morales de «ameter un pie», os decir, conecbir el logro de una entrada en una pieza de accién social en sérminos de los derechos y obligaciones que recaen en alguien como micmbro de un grupo social a pequefia esvala, J-a «Teoria del posicionamiento» se ha desarroliado a pastir de la intuicién original de Goffinan, aiiadiéndole ladimensiéa moral El métado de Goffman destacé frente al acervo de los procedi- snientos usuales de la investigacién sociolégica, el cucstionario ole en- trevista y el anilisis estadistico de los resultados, lo que podeia lamar se el udiseiio extensivon. Las clencies naturales raramente usan el clisefio extensivo. Mis bien hacen uso de ejermplos indicativas, como recomend hace mucho Francis Bacon, Un ejemplo certero es mas re- velador de la verdadera naturaleza de cierta clase de fenémenos que tuna poblacién amplia, donde sélo aparecen unas propiedades merma- das, Goffman buseé detulle y profandidad a costa en apariencia del Ambito. Sin embargo, su tétodo ciertamente proporcions hallazgos generalizables. Cuando se ha leido La presenttacién de la persona, la ‘vida cotidiana sc nos presenta con inrumerables y reveladores ejem- plos del estilo dramavingico ilustrando la manera como los encuentros se desarrollan Goflman en Frame Anaéysts intzodujo también otto repertorio de conceptes analiticos para entender los encuentsos a pequeiia esesia, Un «marco» es aquello con Jo que una persone da sentido 2 un encuentro y con Jo que maneja una fraoja de vida (strip of life) emer- gente. Bste concepto y les concepios subsidiarios que Goliman in- trodujo como sus anilisis umpliados han sido asumidos por la investi- xgacion sociolégica, aunque en versiones que quizé no hubieren sido aprobadas por cl propio Goffman. Por ejemplo, pueden encontrarse ‘propuestas simplificadas y esquematizadas de los «marcos» para ser usadas, de forma més 0 menos mecénica, por los estudiantes uni- versitarios ea sus investigaciones, sin cultivas «el ojo nico» tan ca racteristicn de Gofiman en sus estudies. Conceptos tales como la aruptura del marcos, que supene hablar y actuar de acuerdo con tn repertorio diferente de conceptos rectores, «el cambio de clave (eying), las pequedes indicaciones que mucstran uz cambie de cle FlFeame Analiie de Gaffes x ve, por ejemplo de serio a irénico, hau sido sometidas a un cierto ma quillaje. Sin embargo, la misma idea generai hw sido propueste bajo una di- versidad de denaminaciones en la tltima década. Algunos analistas, bban asumido los términos técnicos de Goffman y kes kan dado un nue- vo gito. Por ejemplo, Deborak Tannen (1993) usa algunos de los con- ceptos de Goffman, y en particular los de «marco» y «meter un pie>, en sus andlisis de la estenctura de fa cxeacion cotidiana del orden so- cial, Otros han trabajado en Iineas parelelas para Degar a resuliados semeantes, como que le realizacién de la manera de desazrollarse los encuentros se vincula con repertorios a priori, Le actual y popular Prentice-Hall, Ine. (rad. esp. Ertig- ‘ma, Buenos Alves, Amorrorta, 1970) 1967 Interaccion Ritual, Nueva Yorle: Anchor Books (tad. esp. Ritual de fe Interacatin, Buenos Aizes, Tiempo contemporines, 1976), 1969 Strazogie Interaction, Filadelfia: University of Pennsylvania Press, I97L_ Relations in Public, Nueva York, Basic Books (trad. esp. Relacronos en puiblico, Abiatea, Madrid, 1979), 1974 Frome Analysit, Nueva York: [laeper and Row. 1979 Gonder Advertisements, Nueva York: Harpe and Row.George Orwell Avvard) (trad. esp, «la ritualizaeién de la feminidad», en Winkin, ¥. (1991), Los momenton y sus bumbres, Barcelona, Puides. 1981 Forms of tale, Filadelfia: University of Penasylvania Press ) } ) j eee EE EE eee ee ee Ee be ee ev Enuing Gapfeany bbiigraia sobre Goffan Y 1Garticubos: 1951. «Slmbols of Class Statuse, British Jowrnal of Sociology 2: 294-304, 1952 «On Cooling the Mark Ouo», Pryobiairy 15: 451.465. 1955 «Cn Face. Work, Psychiatry 18: 213-231. 1956 , pero por lo general aquelios que intervienen en esa situaci6n no crear ladefinicién, aun cuando a menudo se pueds decir que sus sociedades sill hacen; normalmente, toda lo que hacen es establecer cozrecta- mente To que deberia ser fa situncién para ellos y actuar después en consecuencia, Es cierto que nosotros negociamos personalmente #s- pectos de todos los érdenes en fos que vivimos, pero, una ver que se than negociaco, a menado continuamos mecintcamente coro sila cuestidn estuviera resuelta desde siempre. Fgualmente también hay ocasiones en que debemos esperar a que las cosas casi hayan pasado 2 Snag Gaff antes de descubrir Jo gue ha estado ccursiendo y ocasiones en nuestra propia actividad donde podemos pospone: considerublemente la deci- sién de manifestar lo que hemos estado haciendo. Bs cierte, sin embat- 40, que éstes 20 son los tinicos principfos de oxganizaci6a. La vida so cial es lo bastante incietra y lo bastante grotesca como para no tener que desesr Hevarla mas al tezreno de la irrealidad, ‘Ast pues, dentro de los limites de la mala repuacién que tiene ef anilisis dela realidad social, este libro presenta atzo andlisis dela reali dad social, Intento seguir una tradicion cstablecida por William Jaines en sts farmoso capftale «The Pepception of Reality» ', que se publics por primera vez como articulo en Mind en. 1869. En vez. de preguntarse gué cosa era a realidad, James dio ala cuestiGn uv giro fenomenclégi co subversivo, subrayando le siguiente pregunta: ¢Bn gue cércunstan- ias pensamos que las cosas son reales? Lo importante de le :calidad, se- gun él, es nuestra sensacion de su ser real, en contr: con nuestro sentimiento de que algunas cosas carecen de esa cualidad, Alguien, pues, se puede preguncar en qué condiciones se genera ese sentimien to, cuéstiGn que se centr ea on problema pequefio y manejable que sieue que ver can la cdmara y no con lo que la cémara esté rettatando. James, en su respuesta, Subrayé los factores de [a arsneién select va, el compromise intimo y a ne conteadiceién con lo que ha sido co- nocido de ocre manera, ¥ lo que es mds importante: hizo una tentativa pata diferenciar los diversos y diferentes «mundosm que viestia aten- siéa ¥ questro iaterés pueden hacer reales para aosotr0s, los posibles subuniversos, los «érdenes de existencia» (pare emplear la frase de Aron Gurwitsch), donde cada objeto de una clase determinada pue- de tenet su entidad propia: el mundo de los sentids, el mando de los objetos cientificos, el mundo de las verdades Lilusdficas ubsiractas, Tos mundlos de os iitos y las exeencius sobrenaturales, el mundo de los locos, etc, Cada uno de estos submundos, segtin James, pose «sit esti Jo especial y separado de existencias? y «cada mundo, en ciusto que se le presta atencién, es veal a su modo: silo Ia realidad se desvasece con la atencién» |. Enionces, despuds de adoptar esta posicién radical, James se eché atris: concedié un estatus especial al mundo de los * Sillinm James, Princip of Payebodogy, vol 2 (Nueva York, Dover Publications, 1950), cap. 21, pp. 283-284. Aqui, camo em el esto de La abra, los cusives en bas ate ‘ales que se chan aparecen come exe] atigina thi, 291 oid. 203, Introd 3 sentides, siendo ¢l que nosotros juzgamos que es la reelicad més zeal, el que mantiene muestra creencia més viva, aguel ance el que deben ce der el peso los otros mundos . James en todo esto estaba de acuerdo con Brentano, el maesizo de Hlusses, y sugeria, como llegs « kacer Ja fenomenologfa, la necesidad de distinguir entre el coatenido.de una percepcién actual y el estatus de realidad que damos alo que seencis~ tra 0 queds entre corchetes fEzacketed)*, dentro de le percepcisa>, EL recurso crucial de James fe, desde luego, un juego bastante cescandaloso con la palabra rezrtdo (0 realidad). Lo que é] quetie sigai- ficar no era ef mando, sino el mundo actual de uaa deterninada per- sone, y de hecho aii aun eso, como argurnentarerses, No habfa aingu. tna buena razén para user palabras tan pretencioses, James abtié una puerta y dejé entrar ala vez la luz yl viento. En 1943, Alfted Schutz retomé de nuevo el tema de James en un trabajo titulado «On Multiple Realities» Su argumento seaufa al de “EL incergs ds James nor al pronlems le la umrstdadeda-raundoe no ecu inser, En suobia Varieizs of Religious Bxperionce (Nueva Yor, Langan, Green and Co, 1902) aftonts le misma evestién, a raves de oa va © Hemes tducide bracket parcorchete. Ho ingle, la palabra Brachéesignifica ten: tocorchere como paréntztis, sunque tanbim existe paronthests par la palabra castlla: a paréntoit, Gotlinan, alo largo del texto, nize Bracket geacralmiente,ralwoen unos pporas easos donde utiliza e rermino pordateis, Nos hemes inclinaco por el ering ‘corchete, pues si bien es mucha la inflvencis deja enemenoloria de Hussel ea Gol ‘man —lo que aconsejarla a adopeisn de paréatssis—, no ox menos ls nflueneia dela Jingoistica, donde es mas frccuerte ef uso del corchete, La adel del termine ror cbete ba oviginaclo elgunas incoherencias ipousaficas en el texto, pero liemes prefer: do dar peiotidad al pensamieuto del autos, que utilize indistintimente dos teeminos que ea castellaag son bien dsferenciadios (Met 1) » Pere équién nw ve que en una proposiciGn no erekla ¢ dodova,inrersogaiva o conilicional, las dans se combinan de form idéntics a come le hacen en ns pr in sia nentecreila?» James, Principles of Prycholeay, 2, p-286). Aron Gursitseh en su obea The Fuld of Consciousness (Pictsbuirg, Duguesne Univectity Pres, 1964) hacen comentario similar a star de Fusco ‘Menciomumns emir clescaseeres agus celativs ae aude de presntocin, com cusndo tet tom sca un manera, peribi, en otra, recdada 0 armen iraineds eran un letersi esiado ce esse fema Menten leone proper) se afm se niga sean ct duds cvesiona ae comics pele ly 327) © Primerunente aparedis en Philasopy aed Phemumtenclagice! Rescorch, V W343), Dp. 335-376; se reimnprioia en Callected Papers, 3 vol. (oa Haye, Martins Nilaot 1562, |, pp. 207-258), Una version posterior ef: «The Steatdicition of te Life Worle, en Allred Schute y Thomas Luckmann, The Senictures of the Life World. readucdlo pot [Richaed M. Zaner y H, Tristan Engelhard, Jr {Evanston Ilinoés, Northwestern Univesity Press, 1973), pp.21-98. Up induyesie rracumionte de la ideas ce Seite 2 5 Cee eer bere cs ROR ORO R COLOR CRORE ROR ORU Rene Rene awa. 4 ning Gufinae James de un modo sorprendentemente cércano, pero prestabe mas atencién a la posibilidad de descubri las condiciones que deben cum plirse para generar un ambito de arealidads, un «Area limitada dotada de sentido», en cuanto opucsta a otra, Schutz afiadia la nociéa, intere- sante, augue no del todo convincente, de que nosotros experimenta- mas une clase especial de shock cuando saltamos cepentinamente des- de un «mundo», digames el de los suefios, a otro, como el del teatro: Hay tantas y tan inmumerables clases de experiencias diferences de shock como diferentes reas limitadss dotadas de sentido alas que puedo vonferivel acento de realidad. Alguaos ejemplos som: el shook de quedarse dommido, como el salto al mundo de ls suefios; fe eansfoomecin interior que sufirmos cuando se levanta el telén en ef teatro, como la ransicién al mundo dea esce cay el cambio radical de actitad si, ante un cuadro, limitaraos nuestro campo visual 2 aquello que exté denizo del marco, como al paso af mundo piciérico, nuestra perplejided, que se disuelveen risa, cuando, al escuchar un chiste, tamos dispmestos duzente un breve lapso de tiempo a aceptar el ammdo fic ciode la broma cote una realidad con relaciéa ela cual el mundo de nuestra vida cotidiana adopta el catécter de necedad; el movimiento del nitfo hacia sa juguece, como la transicisn al crundo del juego; y asi sucesivamente, Pero también las experioncias teligiosss en todas sus variedades, por ejemplo, la experiencia kierkegaardiana del «instante, como el salto ae esfesareligiosa, son ejemplos de shock, asi como la decision del cientifico de susituir coda su spasionada participacisn en los asuntos de ceste mundo» pot una actituel coasemplativa desinteresada? Y pese a que, al gual que James, Schurz consideraba que un smbi- «o, «el mundo en funcionamienton, tenia un estatus prefercncial, apa- rentemente fue més reservado que James sobre su cardcter objetivo: Hablamos dle éreas datades de vertido y no de subunivessos porque lo que coustituye la realidad es el sentido de ruesa experiencia yo la estructura oniclagica de los objeros', encuentra cn la obra de Peter L-Besgeey Thomas Luckmans, be Socal Comsémcion iesiy Carder Ci, 8°Y. Doble Company, noe Bok, 98 (aise traducién en exselian, BA. Amorrore 1 Sebuts,Cellesiel Papers Ly. 231, Race ba eaduecién al castellano das obras de Schutz en Ed Anvoreorty) "bal, p. 230, Veze rarbiéa al erasjo de Alfred Sehutetitlado Reflections a the Probie of Relevance, edvado por Richard M. Zaner (New Flaven, Coma, Yale University Press, 1970), p. 123 Fi os temas relatives « Schutz exoy en deuda con Re shaad Geatholl Introdeccton 5 stsibuyendo su prioridad a nosotros mismos yno al mundo: Porque encontraremos que el mundo de la vids cotidiana, elanindo del sent do comin, tiene uns posicign privilegiada entre ls distintas areas dela reali- ad, ys que s6la deniro de él reslta posible la comunicacién con nizestrosse- snejantes. Pero el mundo del senticlo comein ¢ desde au origen un mundo soctocultural y les muy diversas cuestiones relacionadas con lu intersabjet: vided de las telasiones simbdlicas que se orjginan dentro de él esti dezesmi- badas por ély encuentran su solucion en €*, yal hecho de que nuestro cuerpos patticipan siempre en el mundo co- tidiano, cualquiera que sea nuestro interés en ese momento, Esta pac- Ucipacién implica una capacidad de afecrar al mundo cotidiano y de ser afectado por él”. Asi pues, en vex de hablar de un subuniverso que se genera de acuerdo con ciertos principios estructurales, se habla de que éste tiene un cierto «estilo cognascit'von E] trabajo de Schurz ¢y su obsa en general) fue puesto de relieve entxe los sociélogos etnogrificos por Harald Garfinkel, quiea amplid el argumento acerca deia miltiple realiied al seguir buscando (al me- 10s en sus primeros trabajos) las regias que, cuando se observan, Nos permiten generar an «mundo» de una especie determinada, Fis de es perar qué una maquina disefiada segtin las especificaciones adecuadas pudiera hacer funcionar Ja realidad de nuestra eleccién. El atractivo conceptual que esto tiene resulta obvio. Un juego como el del ajedrez genera un universo habitable para aquellos que pueden jugarlo, un plano de ser, un teparto de papeles con un mimeto aparentemente il iitado de situaciones y actos diferentes, para realizar a través de ellos sus natutalczas y destinos. Sin embargo, gran parte de esto es reduci- ble a un pequetio conjunto de reglas y pricticas interdependientes, SI ia plenitud de sentido de la actividad cotidiana depende, de modo se- mejante, cle ua conjanto cerrado y limmitado de reglas, entonces st ex- plicacién proporcionaria un poderoso medio para analizar la vida so- cial. Por ejemplo, alguien podsia entonces ver (siguiendo a Gatfinkel) gui la importancia de ciertos actos desviados eeside en que socavan la inteligibilidad de todo lo demas que pudiéeamos pensar que estaba ecurriendo a nuesiro alrededor, inchayendo todos los actos postetio- res, genecando, por Jo tanto, un desorden difuso, El descubrimiento * De eSyinbol, Reality and Societys, en Alfeed Schur, Collected Papers, 1p. 294 "ibid, p32. 6 Erving Goffman de las reglas constitutivas que iforman el comportaniente coticiano seria como conseguir Ja alquimia del socislogo —la transmutacién de cualquier parcela de Ja actividad social vossiente en una publicecién iluminadota—. Se podsia afiadir que avuque James y Schurz resaltan convincestes cuando axgumentan que algo como el mundo» de los suefios se organiza de modo diferente al mundo dela experiencia cot diana, no resulvan nada convincentes a la hota de propotcionar ina explicacton acerce de cudatos «mundos» diferentes bay y de si lavida cotidiana, cuando se esti plenamente despierta, puede considerarse realmente producida septin reglas por un solo plano del ses, en dl su puesto de que se las considere cfectivamente. Tampoco han teaido mucho acierto al describir ls reglas constitutivas de la actividad oti- diana, Uno se enfremta al desconcertante hecho mexodologice de gue le proclamaciéa de las reglas constitutivas parece una paitida de final abierto que un nimero cualquiera de personas puede j1par petmanentemente, Los jugadores normalmente aportan cinco o diez reglas (como yo}, pero no hay base para pensar que otros no puedan enumerar mil presupuestos adicionales, Ademés, estos estudiosos ol viden clarificar que su preocupacidn as frecuente no es la sensa:i6n. gue el individuo tiene de lo que ¢s real, sino mas bien aquello por lo que se siente atrapado, absorbido 0 entusiasmado; y esto puede ser "Los diversos pronunciunienios de Schute patecen haber hipnotizade ¢ algasos _studios0s al uatarlas més como defiitivos que como sugecentes, Su versin del eesti Jo cognitivoy de a vida catidians 1024 coma sigue: | uno ensign especies de conciencs, ee deci, un ampli ostada de vilia qu eigjina por una plenaainclén ala vids, 2. unseen especie, ex dees bauapersin dla du 5. ut forms prevalent despot dct cv rb (ws espontasidad pleas des ‘ido bass 20 em proyeciay eantetersna per fa intanevn de ewe vento el proyectos ‘aca de cosascuante mov mlenes corparals ergromadasen cl munis extern 4 uns fonts especies deexprisstr cl miata paogi fel siotsme gue ate como un risa fou > una finn, espe de sociale fl runs comin intetubietivg defo comic yy accin soca 46 ima perspec emporal espectics (el ange satin oes oignd en una incendie tre lado [duvaei pel iempetumice coats exten pn vets del mando tevsubjeve Estos son euande mens algunos de [os rags dt elo cognoseitivo percenetien- tesa esta dvea particule datada de tentido, En la edd en que nucsttas expestescias cle este mundo —tanto Jas vidas como las Invalidaclas—compacten esis estilo, pide ‘mos eonsidetat a esta rea dotada de sentida come weal, podemos ponce sobre els el ncento de realidad (bid , pp. 230.231), ntrdecerdn 7 algo que él pueda pretender que esta sucedtendo realmente a la vex gue pretence que no es real. Lo que nos queda es, pues, la semejaniza estructural enire La vide cotidiana —olvidando por un memento la posibilidad de que no sea postble encontvar un catélogo satisfactorio de lo incluibie en él— y los diversos «mundos» del hacer crees, peso ze hay manera de conocer cémo podiia modificar esta relaciéa aues tra vistén de le vida coridiana. El interés en [a linea de pensamicato de Jarmes y Schutz ha sido seactivado recientemente por personas cuyo estimulo inital procedta de fuentes no muy relacionadas histérieamente con la tradicion feno- menolégica: Ia obra de aquellos que crearon Jo que se ha dado en Us- mar cel teatto del absurdon, que se muestra en toda st plenieud en los clramas analitices de Luigi Pisandello. El mny dtil trabajo de Gregory Bateson «A Theory of Play and Phantasy», que plantea direecainen te la cuestién de Ia seziedad y Ja falta de sesiedad, permitiéadonos ver ccuan corprendente es la experiencia, de tal modo que una parcela de actividad seria paede ser utilized como modelo para montar versio nes carentes de seriedad sobre la misma actividad y que, en ocasiones, puede que no sepamos silo que esté ocusticndo es la realidad misina ‘o-una representacién. (Bateson introdujo su propia version utilizable Ge la nocion de poner entre cozchetes [bracketing] y tamnbiga cl argu mento de que fos individues pueden introducie intencionalmente una confusién en el marco de aquellos con los que estan tratando; es en el articulo de Bateson donde se propone el término marca {frame} on, un sentido aproximade al gue yo quiero utilizar) ®. La-ebra de John Austin, quien, siguiendo a Wittgenstein", supirié de nuevo quelo que nosotros queremos decir con asucediend realmence> es algo compli- cado, y que, aunque un individue pueda sofiar cosas ireales, es apo ' Biyuhiaiis Researeb Report, 2, American Peychlatse Aseiation (diciembre de 19551, pp. 39-51, Se ha reproducid en su obra Stops to a Ecology of Mind (Nucva ‘York, tlluntine Books, 1972), pp. 177-193. Es ful a exégeais de Wiliam E Bry, Stace! Madness: A Study of Burr (Palo Alt, California, Pacific Books, 1968) Chea duccisn custellora de Cade Loblé, Buen Aires, 1976.) Edward T. Cone, en cf primer eapitula de sw boo Musical Porn and Musical Perfonosance Nsev York, Ye. Norion & Conipany, 1968), ian de lorma batts Teexplicta el término snare de forma muy parscilu como lo hace Bateson y sagie re algunas lineas igus de investquciSn, pero pienso que le hace cow gran iadeped dencia ' VWease, pocejempla, las Philoophieal Investgations de Laduig Wittgenstin, ee dacidas al inglés por. M, Anscombe (Oxford, Basil Blackwell, 1958), parte2,s0c, 7 wee bor vue 8 Eruing Coffs piado decir de él que en ese ocasién esté realmente sofiando”, (Tam. bien me inspito en el trabajo de un espectalists en Austin, D. S. Sch- wwaydler, y en st excelente libro, The Siratification of Bebavion) ®. Los esfuerzas de aquellos que estudian el fraude, ol engafo, la false identi- ficaciéa y off0s efectos «épticos» (© al menos publican acerca de ellos) y el trabajo de aquellos que estudian Ja «interaccién estrarégi- acontecimientos, es probable que empleen distancias y niveles cle enfoque diferentes,} Es cierto que, en muchos casos, algunos de los que adoptan puntos de vista y enfoques diver. gentes pueden estar dispuestos a reconocer que el suyo no es el oficial vel atcal>, En el gol, los cadis, al igual que los insteuctores, teabajan, pero ambos estiman que su tazea es especial, puesto que tiene que ver con un servicio a las personas dedicadas a jugar. En cualquier caso, inicialmente dazé por supuesto otra vez el derecho a elegir mi punto de vista, mis relevancias motivacionales, limitando esta eleccién de perspectiva tvicamente por otca que los participantes reconocieran {aécilmeate come valida, ‘Més aitn, es obvio que en Ja mayors de Jas «situaciones» aconte- cea muchas cosas difereates de modo simulténeo —cosas que es pro- able gue hayan empezado en momentos diferentes y terminen de ma: nera asincrénica”—. Preguntar «¢Qué es lo que esta pasando aqui?» sesga las cuestiones en la direccién de una exposicién unitaria y dela sencillez, Tambiéa seme debe permizis tempotalmente este scsgo. ‘Asf pues, hablar de una situacién «actuals (el igual que hablar de lo que esti paseado «aqut») implica permitér tanto al lector como al au- tor que mantengan cmodamente la impresién de que saben con cle ridad fo que estin pensandl y que estan de acuerdo en ells. La cant dad de tiempo que cubre «actualy (al igual que la cantidad de espacio «que cubre «aauiés) obviamente puede variar mucho de wna ocasién a 1 Vere el crtamionto de Emanuel A. Scheelofi, eNotes on a Copsersationsl Practice: Formulating Places, en Daviel Sadnow (al), Studies tn Social Inerection (Nueva Youk, The Feee Press, 1972), pp, 75-11. Bxiste una critica muy difundide del rol come a concepto que presents el mismo arguresto, Esta descrta com gran esmero por Roger G. Barker y Eleribeee F. Weight en Mid west ena ls Chilére (Bvanston, i, Row Petersin & Company, 1964), cap. T, «Dvir diny the Bebavior Stream, pp. 225-273, 16 Enaeg Goffe la siguiente y de un patticipante a otro; y'el hecho de que los partici- pantes patezcan ao tener dificulted en llegar rapidamente-a un mismo y aparente encendimicato sobre este tema no niega impostancia inte- Tectual a nuesteo intento de descubrir en qué consiste ese conscaso aparente y cdmo se establece, Hablar de algo que acontece a la vista de los observadores es situarse en un terreno mas firme que el usual en las ciencias soctales; no obstente, el terreno sigue siendo movediza, y todavia sigue en pie la cuestién crucial de cémo se ha logrado un acuerdo aparente en lo concerniente a la ideatidad de! «algon y lo que incluye el «aa vista», Finalmente, resulta claro que la caracterizacién rettospectiva del -«mismo» acontecimiento o de la «misma» ocasién social puede diferis ampliamente, ya que el rol de un individuo en une tarea puede pro- porcionarie un juicio valorativo distiato segtin sea el tipo de tarea en particular. Ea este sentido se ha alegado, por ejemplo, quc los hinchas de los equipos contendientes en un partide de firbol no experimen tan el «amiszuo» partido”, y que aquelle que hace que el partido sea beeno paca un participance que le da mucha impottuncia es le que lo hace malo para el pu ticipate que le da poca. ‘Todo lo cual sugiere que uno deberia sentizse incémode por la fa- cilidad con que se presume que puede ideatificarse y referis termine lgicamente sin probleina a los participantes en una actividad. Porque , en verdad una parcia «besindose» puede ser también un hombre» gue saluda a su eesposa» 0 Juan» que se muestra cuidadoso con cl maquillaje de «Maria Sélo quiero decir que, pese a que estas cuestiones son muy impor- tantes, no soa las tinicas, y que no zequicren necesariamente que se las irate antes de proseguir. Por lo tanto, en esie caso yo tambien las deja- 1€ dormir hasta mas adelante, Mi objetivo es intentar gistar algunos de los matcos de referencia disponibles en nuestta sociedad que son basicos para Ja comprensién y ln explicacién del sentido de los acontecimientos, asi como analizar los riesgos especiales 1 que estin sujevos esos marcos de referencia. Comenzaré con el hecho de que, desde el punto de vista particular de un individuo, en tanto que es posible que una cosa pueda aparecer _momenténeamente como lo gue realmente est pasando, de hecho fo "Frond qui con txemivo dain en up eanscidoy emprano arcu de Albext HL. Hasty Haley Cant eThe Siw Ganie: A Case Sel, en Journal of Abrwrmel and Socal Prebology, SUNK (1954), pp. 129-234 3 Snvaducion uw que acontece en realidad es simplemente un chiste, un suefio, un acci- dente, un error, un malentendido, un engaio, una tepresentacion tea. tral, ete. Y se dinigira la ateucién hacia aquello que seatimos que esta pasando que lo hace tan vulnerable com para necesitar de vatias e- ecturas. Se ofrecen em primer lugar los términos clementales requeridos por el tema a tratar, Mi tratamiento de estes tétminos iniciales es abs. tracto, y temo que las formulaciones aportadas zesuften clestainente toscas para los cénones de la filosofia modema. Fi lector debe conce der inicialmente el beneficio de la duda a fin de que ambos podaios adentramos én temas que (siento) son menos sospechosos. El término fraayia [strip] se usaed para referizse a cualquier coste ‘o banda aebitraria de a corriente de actividad en curso, incluyendo en este caso las secuencias de acontecimienies, reales o imaginarios, tal como son vistes desde la perspectiva de aquellos subjetivamente im- pplicados en mantener algin inierés en elios. No hay que entender la {zanja como reflejo de una divisién natural hecha por les sufetos de la investigacién o como una divisién analitica claharade por los esta. diosos que investigan; se usar sélo para referirse a cualquier conjunto amplio de sucesos (cualquiera que sea su estatus en la realidad) sobre Jos que uno quiere llamar la atencidn come punto de partida para e} analisis. Y se hari desde luego un arplic uso del tétimino rearco de Ba teson. Doy por supuesto que las cefiniciones de upa situacién se cla boran de acuerdo con los principios de organizacién que gohiernan Jos aconiecimientos —al menos los sociales — y nuestra participacién subjetiva en ellos; marco es la palalara que uso para referitme a esos elementos bisicos que soy capaz de idemuificar. Esta es mi definieién de marco. Mi exptesin andtisis def nuarco es un eslogan pare referir tne, en esos términos, al examen de la orgunizacién de la experiencta Normalmente, para tratar cuestiones convencionales, resulta prictico desarrallar los conceptos y los tetas en una elerta secvencia ‘égica: nadu de Jo que viene antes depende de algo que veodra des. pués y es de esperur que los términos desarvallados ep uh moinento determinado se usen realmente para algo que aparece més tarde, A menudo, la queje del escritor es que la presentacién lincal coustiiae lo ‘gue es, en realidad, una cuestiéa cizculut, que tequiere idealmente [a inytroducet6n simultanea de los términos, y la queja del leetor sucle ser Que los conceptos definicios d manera muy elaborada no son de gran utilidad pasado ef momento en que se hizo mucho rude acerea ce su 2 rung Gaffeae sentido. En los andlisis de marcos la peesentacién Jincal no supone una gran dificultad. Ni tampoco la definicién de las véemines que no se usardn después. El problema, de hecho. es que una ver inteodducide un tésmnino (le que courte en el momento en que se necesita por pri- mera vee), comienzaa tener excesivo peso, no séle al aplicuslo alo que viene detis, sino tambiéa al volver 2 aplicar en cada capitulo aquello ue ya se ha aplicado, Ast pues, cada socciéa sucesiva del estudio se hace mas farzagosa, hasta que apenas puede darse un paso por no poder desembarazarse de todo lo que se va arrastrando, El proceso es muy parecido al de las horrorosas canciones de estribillo, como si —en ef caso de! anélisis del marco— lo que el viejo MacDonald tuvie- rach la granje fucran peedices y enebros. Las discusiones sobre el marco coaducen inevitablemente a cues tiones refereates al estado de la discusién como tal, poraue en este caso los tézminos que se aplican alo anelizado deberian aplicarse tam- bien al anélisis, Parto del supuesto de sentido comin segtin el caal el Jenguaje ordinario y las prdeticas de escritura odinaria soa lo sufi cientemeate flezibles como para permitir expresar cualeuier cose que uno quicra cxpresar®!, En este caso adopto la posicién de Carnap: Las oraciones, las definiciones y les reglas sintdeticas de una lengua tienen «gue ver con las formas de es lengua, Pero, ahora bien, gcorme han de ser esas bracioues, esas definiciones y esas reglas para estar cccrectamente exprest das? Es necesaria une especie de supcalenguaje para ese fin? ¢¥ un tercer Tengusje pars explicar la simaxis de ese supralengieae, y asf hasta el infiatto? 20 es posible formtlar la sintaxis de uns fengua dentro ce ls propia lengua? El miedo obvie surgici en este sltimo caso, debido e que podrian bacer su aparicién ciertas definiciones reflexivas, contradiceiones de naturalera apa centemeate similar las de aguellas que son familiares tanto para la teoria de Cantor de los agregadas transfinitos como para la logica prerrusselliana. Pete nds tarde veeemos gue es posible, stn ningtin peligro de que sutjan contradic: ciones o antinomias, expresae [a sintaxis de ona lengua en esa misma lengua, on una amplizud eondicionads por la riqueza de los medios de expresion de Tallengua en cuestién®, Pos lo tanto, aunque uno tome como propia la tarea de examines el uso que se huce en las humanicades y en las ciencias menos sélidas % Was man htt spree kon, bicl dle sate, «Woo man mich sprecben seen, drier mass mn hacen Rudolf Camsp, The Logie! Sytaeof Language, a ido pas Amethe Smeaton (Londres, Keyan Paul, Tene, Teubner and Co, 1987), 5.3. virodecciin B dc-acjemplos», eilustraciones» y casos en cusstidny, y cuyo objeto es descubrit las eorias populares de la evidencia que subyacen al hecho de acudira estos recursos, todavia nos encantrariamos con que proba blemense habsia que usar ejemplos e ilustraciones, sin tener por qué viciar totalmente el andlisis ‘Al volver sobre el tema de la reflexividad y al argumencar que el Jenguaje ordivario ¢s ua zecutso adecuado para discutirlo, no quiero decir que estas cuestiones lingbisticas peculiares deban excluir todas las preocupaciones restantes, Una autoconciencia metodolégica ple- na intaediate y persistente roargiza todo estadio y andlisis excepto ef del problema tellexivo en cuanto tal, desplazando, por Jo tanto, camn- pos de investigacisn en vez de apostac contribuciones a ellos. Ast uss, utiizaré con profusién las comillas para sugerir un sentido espe- Cal de la palabra sefialada de ese modo, sin preocuparme sistemética- mente de! hecho de que este recurso se utilice rurinariamente de muy vatiadas y diferentes maneras”, de que éstas parecen incidir mucho sobre [a cuestién del marco ni de qne debo asumir que el contexto de uso conducira automaticamente a mis lectores y a mia.tener un mismo cntenditniento, aunque ni ellos ai yo podemos ser capaces de explicar mis la cuestién, Procederé de igual modo con las precauciones y la pauta que les fildsofos del lenguaje ordinario ngs han dado. Se que cl téunine crucial rea! puede haber sido wittgensleinizade permanen- temente, en un difurainado de usos figeramerte diferentes, pero pro- cedexé hasndome en la presuncién de que la cautela puede llevaraos gradualmente a un entendimiento de los temas bésicos que inlorman Ia diversided, tuna diversidad que le propia cautele establece inicial ® TA. Richards, por ejemplo, aftece uns versiém en su Libto Hlow to Read « Page (Nueva York, W. W. Norton and Company, 1942) TaJonseentactinos de un made mis mesos sistemiico— que as coms sven para dis enue propor 1 iy veos on que alamante mucin que eniamos dune cont Usd empieza y ace 2. veces implica gos le pala plsbrse que ieloyen som en ens media enestionabes Seles han se eater nun snl) expo on selsrenclav cena definicion speci 2. Ot veers ayer ype cade no ane seme o qu realmente no atte aquello qe pre readon enemas 4. Alpunaewasestugeren quolasplubrs sc uadinypropimeace: Las conaias equiva a ‘do al Dsaen 5, Oras veeer ao inlian que hablanas 8 as alae up cuanto que dinuuiéadals ds 08 Sztlicaon eles y se son aks cots que waboves. «Chine agfcalo sno gue weg Har muchos ors uss fp £6) " Erving Coffman mente, y que lo que se da por supuesto én Te concemiente al sentido de esta palbre puede hacerse asf sin riesgo, hasta que sea conveniente tender alo que se ha estado haciendo. Una advertencia mas. Fay muchas y buenas rezones para dudar de la clase de andlisis que se va a presentar. Yo mismo lo harfa si no fuera el mio. Es demasiado libresco, demasiado general, ¢sté demasie- do apariado del trabajo de campo como paza tenet una buena oporti- nnicad de sec otra cosa cute un bosquejo mentalista mis. ¥, como se po- dra advertic a Jo fargo de la obra, hay ciertas cosas que no se pueden tratar adecuadamente con los argumentas que se dan. (Acuifo unt se rie de ténminos —algunos «bisicosy; pero muchos escritores lo han estado haciendo durante afios sin gran provecho.) Sin enabaigo, algu- nas de las cosas de este mundo parccen urgir ef tipo de andlisis que yo jntento hacer agui, y ¢s fuerte la compulsion para intentar disefiag un marco de referencia que desarrolle esta tazea, aun cuando esto signifi ‘que gue otras tareas se hagan de mala manera, Otra remuncia, Este [bro trata sobre la organizecién de la expe- riencla algo que un actor individual puede asumiz znentalmente— pero no trate de le organizacion de Ja sociedad. De ninguna manera pretendo hablar acerca de los temas nucleares de la sociologéa —Ja or- ganizacién social y la estructura social. Estos temas han sido y pue- en seguir sieado bien estudiados sin referencia alguna al mazeo. No me ocupo de le estructura de la vida social, sine de la estrectura de la experiencia que los individuos tienen en cualquier momento de sus vi- las sociales. Personalmente mantengo que en cualquier caso la socie- dad es lo ptimero en todos los aspectos y que las preocupaciones ac- tuales de cualquier individuo ocupat un segundo lugar: este informe trata sGlo de temas secundarios. Este libro tiene fallos més que si cientes en las éreas que pretende tratac; no hay aecesidad de buscar li- mitaciones respeeto a aguello que no prevende cubrie. Desde luego, puede aducisse que centrarse en ln naturaleea de la experiencia perso- nal —con {as implicaciones que esto puede tener para der una cons decacién igualinente setia 2 todas [as cuestéones que podrian interesat momentineamente al individuo— es en s{ mismo un punte de vista con marcadas implicaciones policieas, y que éstas son conservadoras, El andlisis desarrollado aqui no capta lis diferencias entre kis clases favorecidus y las desfavorecidas y se puede decit que ciscrae fa aten- cid de estos temas. Pienso que es verdd. Tan sélo puede sugerir gue aquel que combate fa falsa conciencia y despierte a la gente a sus ver- daderos intereses tiene una gran labor porque el suefio es muy profur eosin do, Yo no intento acui arrullar sino metumente asomarme « hurtadi- Ilss y observar cémo ronca la gente. Por dltimo, una nota sobre los materiales utilizados. En primer iu san, se dz el hecho de que trato de auevo en este bro sobte cosas que yahe tratado en otros —otro envite al anilisis del frauce, el engatio, el tio, los especticulos de vatias clases y cosas parecidas—, Hay au chas notas a pie de pagina # lo ya escrito y mucha repeticiéa de ouras cosas que he escrito. Estoy intentando ordenar mi pensamiento so bre esos temas, con la pretensién de constrair un enanciado genezal. Esaes la excusa, En segundo lugar, alo largo de todo e! libro se urilizan amplia mente anécdotas tomades de la prensa y de libros populares del agne- 10 biogratico, Dificilmente podria haber datos con menos valor a simple vista, Es obvio que los acantecimientos pasajetos tipicos 0 te- >presettativos no son noticiables, precisamente por esa tazéin; sdlo los ‘extraocdinarios lo son, e incluso éstos estin sujetos a la vielencia edi- torial rutinariamente empleada por escritozes amabies. Nuestra com- prensi6n del mondo precede a estas celatos, decidiendo cudles selec- - bre ol que escribem hoy parscect tnuy desiasads mutans, Puro ya que Beaekonan se cing @ I ceimpresién, su intendveciém hace la Tabor de encuadre que las intzoduccio- tes pueden htcex para separa al produeror dé su preducto, aduclendoven su cage que Inpcza cn cucsifée era una expzesiin desu sunsibilidad entonees, pera a ahota, Iroc 8 aqui, sabris que odio a ese personaje...-— no acierta e cambiar facil mente la posicién que le hemos atribuide, Pero cqué pasa si escribe gue le gustaria acerrar con ese artilugio pero sabe que no le deja- remos?) Y cqné decit de las discusianes acerca de ser pueril y obvio? Pienso gue una palabra incorrectamente deletreada puede ser utiizada con éxito por quien le deletres mal como ilustracién de deletceo in correcto y analizada como tal. Peso puede un escritor fingir en sus escritos para después proclamar efectivamiente que lo ha becho para ofzecer una ilustracién de mal gusto y falta de sofisticacisn? Seria necesario que Io mostrase ¥, en ese caso, eSmo haria ver que lo di- cho no era una mera treia urdida « posteriori para sacar el mayor partido posible de algo que no podia evitar que resultara una cosa sala? & sien las primeras pégitas, después del agradecimiento a los cole- gas que me ayudaron, hubiera dicho: «Richard C. Jeffrey, por otra parte, no me ayud6s? c¥ si hubiera hecho aqui (en estas titimas pé- sioas) Ja sugerencia de que el objetivo era gastar una pequefia bro may de pasade hacer tomar conciencia de una couceién implicita sobre los escritos de agradecimienta? Fa este caso podtia conside- rarse ese objetive como de mala fs, bien como un esfuerz0 post bac para protegerine por haber pretendido ser ingenioso, bien como la admisioa de haber cogido al lector en la urampa de aceptar una es traragema, os decir, un enunciado cnya ravén para incluirlo después se mostraria que no habia sido clara. Pero ¢qué sucede, como de hecho es el caso, cuanda todo el asunto va include como una pre gunta deatzo de una seleccidn de Ia introducei6u, gue trata de una consideracién acerca de las iotroducciones y, por Jo tanto, no ha de tomarse como si poseyera el cazdcter inicial de una introduceién simple y directa? "Y después de todo esto epued hacer comprender que de hecho Richaed C. Jeffrey no ine ayudlo? Lo hace esta ditima frase? Y sies asi ese deberia haber usado un condicional come en «¥ después de todo esto, podria hacer comprender que... exe»? y > ? 3 a } } j a . Brotirg Goffnen ayencia que se interfiera deliberada, causal ni intencionalmente, gue niagin actor diige contimuadamente el resultado. No cabe imaginar, respecto a estos acontecimientos, el éxito o ¢l fracaso; no hay involuctadas sanciones negativas ni positivas. Prevalecen el de- tetminismo y la determinacién més compleios. Existe cietto enten- dimiento de que los acontecimientos pertibides con esie tipe de es- guema pueden ser traducides reductivamente a otros percibids en tun mazco més «fundamental» y que ciertas premisas, tales como la noci6n de la conservacion de la energia o la de un tiempo tnico, iereversible, serdn compartidas por todo el mundo. Por suguesto, cn las ciencias fisicas y bioldgicas’ se encuentran versiones elegen- tes de estos marcos de refesencia gaturales. Un ejemplo corriente de ellos seria el estado del tiempo, tal como se ofrece en un parte meteorolégico. Pot otra parte, los mazeos de zefercacia sociales proporcionan una base de emendimicnto de los acontecisnientos que incorporan la voluntad, el objetivo y el esfuerzo de contro! de una inteligencie, de una agencia viva ~-siendo el ser bumano la mas importante de ellas—, Esa agencia lo es todo menos implacable, y puede ser enga- tusada, adulada, insultada y amenazada. Lo que hace puede deseri bitse como «haceres guiados» [guided doings]. Estos actos someten a quienes los realizan a «ctiterios», a la valoraciéa social de la accion, basada en st honestidad, eficiencia, econoinia, seguridad, elegancie, tacto, buen gusto, ete, Se mantiene un tratamiento seriado de la se cuencialidad, es decir, un control corrector continuado, que se hace inds visible cuando la accién es inesperadamente blogueade 0 des- viada, requiriéndose un esfuerzo compensatorio especial. Intervie nen cl motivo y la intencida y su imputacién ayuda a seleccionar el marco de referencia (de encee los varios existentes) que se aplicard para la comprensién. Un ejemplo de hacer guiudo seria el pronéstico " Hwaed Shils, on un sugarente trabajo sobre [os nspectos sociopolicos del orden moral, «Charisma, Order aod Seats, en American Sociologizal Review, XXX (19653, pp. 199.213, afiema, Let descubrimisntoe fuodamentaeg dela sincla mean on cosmeogts,asranomta, medicine cule, ucla v grtics on inpocantes camo reveacienes del iden basco del eosras Bl geden cientco lua yoe el orden deselaclo por a tele, iene sus mperacivos Tener srolactonen raglan» Gon lub werdadce dela ceca ser eoeae le emanera senile, reer ‘tna sactiud clenefie> son respuesta [os erative el eden desvelado pos invmxignion ‘Sentiiea en Lamia medidacn cae el santo emer de Dios es une respeesia alosimperatvosdel ‘eden eligiog desvelade pore ogi [p. 203] Marcos de reference prmarioe 2 del iémpo en wii noticiario. Ast pues, se trata de hechos y no de me- ros acontecimientos. (Sostenemos ciectas distinciones bésicas y perceptibles dentro de fa esfera social, como la.que se da entre el pro- posito humano y el animal, pero de esto hablaremos mas después} Utilizamos el mismo término, eassalidad, para referimnos al efecto cicgo de la naturaleza y al efecto pzetendido del hombre, conside- rando el primeze como una cadena infinitamenie prolongada de efectos ceusales y causantes, y al segundo como slgo que en cierta medida comienza con una decistén mental?, En nuestra sociedad, pensemos que los agentes inteligentes po- seen la capacidad de integratse en el curso del mundo natural y de explotaz sv detcrminabilidad, siempze que se respete el patron natu- sal, $e piense, ademés, que, con la posible excepei6n de lz fantasia 0 el peasasniento pusos, cualquier cosa que un agente pretende hacer esta- 7A continuamente condicignada perl J acto efectivo requerina a “diciSa. Incluso cuando dos personas juegaa a las damas, teniendo tableto en [a cabeza, aun en ese caso tendran que transmitir informa: ci6n ralativa a las jugades, requiriendo este intercambio una compe cencia fisica, un uso deliberado de la vor en ef habla o dela mane en Je cscritura, El supuesto es, pues, que aunque lagen oe na ‘uurales ocurren sin una iatervencién inteligenteffos actos inteligentes tno pueden realizarse de maneza efectiva sin intervenir en el orden na tural) Asi pues, cualquier fragmento de accién socialmente guisda pued ser analizada, en parte, conforme a un esquema natural Parece, pues, que los haceres guiados permiten dos tipos de compreasidn. Uno ms 0 menos comin a todos los actos tiene gue ver con Ia manipulacin patente del mundo natural de acuerdo con las limitaciones especiales que los sucesos naturales imponen. Bl otro tipo de comprensién tiene que ver con mundos especiales en Jos que puede Heger a participar cl actor y que, desde lacgo, varlan considezablemente, Asi, en las dames, cada jagador utiliza como guia dos bases radicalmente diferentes: una perteneciente a cuestio: Los refinumientos proporcionsdos de manesa no intencionadla por os filéeofos exptenunia cecuridad de muestras ideas on este punto. Vance, por ejemplo: Achur C. Danto, «What We Can Deo, en foarmal of Phlesoph, LX (1565), pp. 433-4455 Basic Actionss, en American Phulasopbical Quarterly, 1 (2965), pp. 141-148; Denalel David son, cAgeny», en Robert Binkley y otras (eds), Agent, Acton and Reavon (Turon, “Univesity of Toronto Press, 1971), pp. 3-25 : 2 Erving Goffe ues de orden fisico el manejo fisico del vebfeulo, no del signo-—; a otra hace referencia al autéatico mundo social de las posiciones opuestas que fa partida ha generado, ya que una jugada puede he cerse igualmente bien a través de la voz, el gesto, 0 per correspon- deacia, o mediante el cambio fisico de una ficha con al puiio, con cualquier combinacién de los dedos, 0 con el coda derecho. El come portamiento ante el tablero puede ficilmente separarse en jugadas y movimiento de fichas. Y se puede estableees una distin:ién facil en- tre una jugada tozpe, por considerar erroneamente las posiciones es- tatégicas de los dos jugedores, y una jugada hecha coa torpeza, mal ejccutada sexzin [os baremos sociales locales para la realizacisn de actos fisicos. Obsérvese que pese @ que un adulto mediante un dispo- sitive protésico sccientemnente adquirido pudiera jugar e las amas con plena atencién a la tarea fisica requerida, los jugadores normales no lo hacen asi. Las decisiones respecto a qué jugada hecer son pro- blematicas y significativas; una vez que la decisidn esta tomada y se mueve la ficha, ya no es ninguna de las dos casas, Por ot-a parte, hay haceres guiados coma arreglar el fregadera 0 limpiar nia arora en os que se dedica un esfuerzo sostenido y cousciente a la manipula: cién del mundo fisico, adoptande la actuacién como ta! [a dentidad de un «procedimiento instrumental», de una tarea, de una actividad « Marshall Huts, Where Death Deighi (Nua Yor, Coward-MeCano, 1967), pp. 133-136, Guy B. Swanson, an Explanations of Socal interaction», en Soci Pry TIL 965), psa el msn ages y are et sb bors sar ne no evs o bastante sj. Comprendemcs » eplcanss an aeoresmiont snp Snostndo qu e un ers, porn, oa ise ui eeacecncia nt sts catenins ae ska Intermalacientinbalends ttc actrse. E>latelacamnseolete nih cuts captain fin para an acme dado. At pen, oda del a potas mceptnbend on tSiminos aces nnn er desc de eer, en ermine blag som un prove ese Dv en ermine pear conway ca cea su ce a reine. loses ean : AL peligro pec pats uses propio as guest tec a lite concep «in de un aenteciniemo, se coviszen i tropa iets de x aoe he trance os ac fos seorievinienn en enien, cyt istrcecica cempomanenl fe tsmeren en accion dees Grn, ae ln cricelan cea Magn geese: dele ara se puede consier uctermante com un icra de oily conse salt ‘ronos ths aiasctes de ebro lyases uns Bora cao decease paste coms veh “inci y noe one. La wadcelén ws ona cast de earn gle La ge et Saonsna nation, inate py 10 Cols Looe a Erving Gotfnen de damas como una matriz dentro de la cual 8¢ ubica una jugada, le no- cién de marco de referencia primario es suticieatemente clara, oun cuando an este caso se plantee la cuestién de la dependencia de un mar: co de reletencia particular para auestra comprension de los marcos de este tipo. Cuando uno observa algiin acontecer corriente de la vida coti- diana, pongamos por caso un saludo al pasar o la pregunte deun cliente acerca del precio de un articulo, la identificacién de! mazco de referen- cia primario es, como ya se ha sugerido, bastante mas problemdtica, Efectivamente, es en esto donde los autores que se sitfan en Ia radicion ‘que yo utilizo ban frasasado, Hablas agui de la «vide cotidiana» 0, como Schatz hace, del «mundo de las realidades précticas plenamente conscientess es sencilamente disparar e ciegas. Como ya he dicho, es posible erie haya invalucrados mavleitad de marcos o que quiz4 no haya ingugo. Sin embargo, para seguir adelante, puede aceptarse, al menos temporalmente, una ficeiSn operativa, a saber, que los actos de la vide cotidiana son comprensibles sobre Ja base de algéin rearco (0 smarcos) de refecencia primarios que los informan, y que lograr ese esquema no setd una tarea irvial o—esperémoslo— imposible. Hasta ahora, al describir los marcos de referencia primarios mehe limnitado # aquellos que cl indivicluo da por supuestos (explicitamente ode hecho) al decidir qué es lo que est4 pasando, teniendo desde lue- go en cuenta sus intereses particulases. Fs cierto que l individuo pue- de «erraim en sus interpsetaciones, es decir, estar descaminado, desco nectado, ser inapropiado, etc, Las interpretaciones «erréneas» seran tomadas en consideracidn en todo momento. Aqui sélo quiero men- Goner ls creencia de que en muchos casos el individuo de nuestra so- edad es eficaz en su uso de dereeminados marcos de referencia. Los elementos y procesos que piesupone en su lectura de la actividad, a menudo, som aquellos que la actividad misma manifiesta —y por qué 1o, sila propia vida social esta a menudo oxpanizeda de modo que los individuios sean capaces de entenderla y de mangjarla—. Asi se alirma tuna cotrespondencia © un isomosfismo entre la percepciéa y ia orga- nizacién de lo percibsido, a pesar def hecho de que existen probable. mente muchos peincipios validos de organizacion que podrian infor- mar la percepcién, pero ng Io hacen. ¥ al igual que otres que, en nuestra sociedad, piensan que esta aflemacién es efectiva, yo también lo pienso “ Alganos sspecaliscas cousideraci, desde haego, que la exeencia que expres qui es tonecesaria y exté fuera de ogary que anc se deberia laniae analizar las cone Mares de referencia priv 2 0 Consideradas en st conjuato, los marcos de referencia primarios de un determinado geapo social constiruyen un elemento central de su cultura, especialinense ea La medida en que emerge una comprensién rclativa a los principales tipas de esquemas, a las relaciones de estos, tipos entre sf y a Ja sume total de fuerzas y agentes que estos disefios interpreativos reconocen que se hallan sueltos en el mundo. Debe- mos intentar formarnos una imagen del marco o de los marcos de referencia de un grupo —su sistema de creencias, su acosmologian—, aun cuando éte sea un dmmbito que los fieles estudiosos de la vida so- cial contemporiaca se ban complacido en dejar a otros. ¥ adviértase gue alo largo de un tertivacio coma el de Estados Unidos, estos recur- 303 cognitives no se comparten totalmente. Persones por lo demés bastante semejantes en sus creeacias pueden, sin embargo, dliferir nes- pecto-a algunos supuestos, sales como la existencia de la clarividencia, la intervencién divina, y cosas por el estilo?. (La creencia en Dias y en. ‘xpelones del sjeto sin entrar on le cusstin de su valde, excepto cuando esta ces ‘a ve raza simplemente como algo guc hey que examines etsoprdicamente. Ademis se costings tems de extodio cap for medics para sa exo, Tal posiién introduce 1m conacido problems, la exigeacia de que ks feeroves eximan a ls gexerelizacion=s de svitor del caro que éste ropuign para todos ls demas (Creo que se debsxla + Serer als esctore de eta exgeacis 2 ea menudo logan Uminar los tems #:0- Case lelesancia} Ylo que ce me importante, e puede alegar que aunque tds las espucstaninerptetatves debay ttatse como tesa de etuce, sucede que elqueas proporcionan {ties comienas deans, y n Glo yea el anal Sean un eporije de aP an Froncito Chron, 4 de marco de 196), el coro tl de Isrts de Ming, Dasie . Lens, asoris al eabe de aneeses DE. logis ‘rwlzar barras de latén eacivinetonias» en la busqueda de unos presunes ines ervietasicus culos bajo testa en Khe Sanh: ‘Por cspth que pucdaser unacosa 9 ce digo que las bares delanéxJosesn, fis wsacemosy, dio ‘learaalaze sila bare [1 To bones e Well [comandanie dl sector donde senconteé un tired subtereaeo] de la Compania C, Primer Butilén del 26 Nepriento—ulfauben zabolee Se sypane que, ence seu tdos, as vas se cuzwan ose sepaacin dependence de cas. Los iniises 0 om fos siices on manifestr ests clase de apertura etal John Sowa en e34 pcen ayoante dl fea! ener de Massschuscus, emo tdi ve furso, aurotind, al parece, secur al vedene elandés Petes Hues enn esfuerzo por enconiraral estiangulador de Boston. Vease Gevold Frank, 1e Boitor Strangler Nuova York, New Armerican Likresy, 1968), 9p, 87-120, 1s eshoerzos ampllamente ‘Kiva ytelevnadon) del ya elfamco obispa James A. Pike para entonear su ho 30 ning Goffman Ja sactalidad de sus representantes locales parece constituir actual- snente, en nucstra sociedad, una dé las bases mas amplias de disensisn en lo referente a las fuetzas iltimas. E racto suele impedie a [os eienti- ficos sociales diseutic el tema.) m La nocién de marco de referencia primario, aus siendo insatisfactoria, petmite considerar iamediatamente cinco temas diferentes y apreciar atte de su incidencia en nuestra comprensién global del funciona miento del mundo. 1. En primer hugat, el «complejo de lo asombroson [astounding complex}. Qeurzen, 0 se hace que ocurtan, acontecimientos que llevan a los observadores a dudar de su enfogue global de los acontecimien- tos, porque parece que, al dar cuenta de lo que ocurre, habea que aceptar auevar clases de frcrzas naturales. uuevas clases de capacicia: des directivas, implicando, quizs, estas dltimas nuevas clases de agen tes activos. En este caso se incluyen lo que parccen see viajes y comu- nicaciones del espacio exterior, los milagros de cucaciéa seligiosa, [as visiones de monstzuos infernales, las levitaciones, Jos caballos dotados ara las mateméticas, 1a bueraventura, fos eontactos con los mauerios, etc, Como se ha sugerido, estos sucesos asombtesos suponen la exis. tencia de fuerzas naturales y capacidades directives extraordivatias: or ejemplo, las influencias de los astros, la clarividencia, la percep cid extrasensorial y demés, La literatura fantdstica oftece detallados acontecimientos que «no han sido explicados todavia», Ocasional. mente, los propios cientificos son noticia al prestat seria atencién a os OVNIS a la ESP (Pereepcién Extea Sensorial), a as influencias derive, sac habia pasada alot ado ex otro rato que viene x event, [Veanse, por cemiplo, Tine, § de osuibre de 1967; Tans Holi, The Poehic World of Bishop Pike (Nees York, Crown Publishers, 1970) y fumes A. Pike (con Diane Kennedy) Phe Other Side (Nuews Yor, Del Publishing Co, 1969). Ronald Pearsall ofrers un trataaiente histo sicosabre ol epieuaisno victoriane tron nglatota, en slide Phe fabosRappers ALendees, Miche! Joseph, Ltd, 1972).) Podria ansder que » menudo aquellos gue profesan esas cipencias Ocul pcnsan gue austen tn pinto de ste Centiica vo dvi o0 acepeaco por ls autridades cintiicas, Pease Marcelo Truss ctor a Sosiology of the Occult: Noues on Modem Wcberaln(atculo mo publicade, 1971). Marcas de referencia primarion n dias de las fases de la Luna, y a cosas por el estilo. Muchas personas pueden recordar enando menos un acontecimiente que no hen pod. do explicarse cle manera razonable. Por lo general, sin embasgo, cvando ocurre un acontecimiento asombroso, los indivielsos, en auestze sociedad, esperan que se descubra pronto una explicacion «sencilla» o «natural» que aclare el misterio y los devuciva al dembito de las fueras y-agentes a los que estan acosturnbrados y a la linea di- visoria que norrealmente trazan entre los fenémenos naturales 3 los haceres guindos. Los individuos ciertameate muestran considerable resistencia a cambiar el matco de sus marcos de referencia, Un acon tecimiento que aparentemente no puede ser manejado deatso de la cosmologia tzadicional produce va alboroto pblice o, al menos, un muti. Se podria citar un ejempto eniresacado dele preuse Alasoasco. Colorado — La autopsia tesliaada a ua caballo, cuyos dtefios cseian que quienes lo habian raataclo eran los ocupantes den platllovolante, hha revelado que sus cavidades abciominal, craneana y espinal estabay vacias, Elpatélogo, un especialisia de Denver que desea purmanever en cl sno nimato, dijo que fa avsencia de Srganos en la cavided sbdominal sesulea fnceplicable, Cuatro micinbros del Comizé Nacional de Investigecién de Fenémenos Aézeos pettenccientes al equipo de Denver presenciaron la autopnia el Go ‘mingo por la noche en el rancho donde se enconttd el cadiver del sniimal st Cuando el pstélogo abris la cavidad erancana del cubello, la encontré v2 Geolfsey H. Bourne, en The Ape People (Nueva York, New American Libcazy, Sigoet Books, 1971), espacianense eu las pp. 10-141, oftece algunos comentarios so- bre los menos 1 Las ilustraciones més notables en eate caso son los esfuerzos por esteblecer 00 sranieacién eon ls defines y para probar Ine efectos de la socalizcién humans en los ‘monies. También se utiliza a aeadémicos para que veriguen cxticamente Jos arertos rspecco 4 los animales que, en caso de probarse, implieacéan una modificacién de rucsttas creanciae primeriae Véase, por ejemplo, O. Hobare Moweer, «On the Psy ology of "Talking Bieds”: A Contribution to Language and Personality Theory», en su libro Learaing Teeny and Personality Dynamics (Nazva York, The Ronald Press, 1950), pp. 588-726, Clertamente ningin sistema filesien cadicionsl era completo st Usjaba de ineluir una dFirmacién rotunda sobre la diferencia aesenciabs entre cl hom bre lor animales; slo en Spocas recientes han asumivlo esa espoosabililad los expe- cialisas en cieneias sociales y biokicas. 1 Las mansrvsds evidence de fn ant ene ago fos puss, en nuciea sociedad, parecen empareniades con lus uilizadas en alias ttzeraonias de iniiacion on sociedales peimitivas, por lo mengs es0 es fo que Viewor Tuner supiere en «Betwixt and Between: The Liminal Period in Rites de Paragon, em “The Forest of Symbols (Ithaca, 9, Comell University Press, 1967): Los ceentores anions [1 lenden a vonsidecar las mnssarsy fe igure enti y monseruoe sh ial com Hecuentemente apacecen én el petiodo Lina da as ial aciance, come prornco Sesalusinarione, errs nocturnos J sefere, MeCalloch sae aggumentando que wena me dda en que ol borne ao ebloca graces cierencss (en a sociedad praia) entee los tsimales, poos pens que eta porioi warefouracién del uto ene, emparephaficinene a4 Ewing Coffs logica constitaye una preocupacién cotidiana del profano y que en ‘modo alguno queda limitado a los investigadores de campe y de labo ratorio. 3. Considétese ahora los «fallos> [nruffings), es decir, aquellas ocasiones en que el cuerpo o cualquier otzo objeto que se supone cue se encuentra bafo tna guia segura, de forma inesperada, se suelta, se desvia de su curso 0, si no, escapa al conteol, cuedando woralmente su jeto a las fuerzas naturales —y no ineramente condicionado por elae—, con la ruptura consiguiente de ia vida ordenada..Es el caso de lag «planchas», las «pifias» y —cuando la guta del significado ceberia ha. Derse producido en La conversacién— de las meteduras de pata. (El caso limite ocurvitia cuando resulta imposible calpar a nadie, como cuando se responsabiliza a un terremato de gue una persona haya de- sramado’una taza de té.) En estos casos, el cuerpo retiene su capacidad como fuctza siatural, causal, péro no intenciomada ni social, Se podela citar un ejemplo: Ayer cinen personas secultaron horidoe dos de ellas de graveala— vitae un coche perdié el control y fue a estrellarse contra una acerallena de gente en Haight-Ashbury El conductor del coche, Ed Hess, de veintirés afios de edad, que vive en la calle Cole, 615, fue conducide en estado casi histérico a is comisaria de Pack, donde se le impuraron les cargos de llevar eculta un arma yde ser sos. ‘pechoso de posesién de drogus peligrosas, «No pude cetenes el coche ~-grit6—., Habia gente por todas pattes —cus. 110, seis u ocho personas—, pero por Dios!, no fue culpa mn [ Los testigas dijeron que el coche circulaba por la calle Haight en disec- ciGn ueste y que acababa de rebasar el cruce con Ia avenida Masouie cuando se salt6 el bordlle peecipitandose contra el escaparate del supermercaco New Lite, pura scabar lanzandose cuesta abajo por la acera cineventa pies mis bl, «eal hooshue con el anim. Mi opin ela eantrarige ques abrican monsanecspresamente ozs encfara fos neites»discngui elvyoeane kw diltrenes factors cle vet tl cose bela canes ns cul Daadesste punta lev. se pus consderar que yeas parte dela monstunsie yl proses , de no sober on precisiéa dnde etd y Jo que esti Sucediemdo, Se ha propuesta cone explicacion de la dsciplina naval, un rigido cires pot dereche propio, esta angustiarespecio alos pposbles [afos, [Fn los remas nauticos me bison trabajo uo publicado de David 1 Cooke, Public Order in the Us Navy» (Universicy of Penmayivania, 1569) J ) J ) % Bring Goffnan nidades urbenas, los adultos pueden moverse de un lado s otro duran te meses sin encontrarse nunca sin control de su cuerpo o sin prepara cin para el choque con el ambiente, al haber sido sometido todo el undo natural por medios de contro! piiblicos y privados. En cual- quier caso, vuelve a dirigirse la atencia a deportes tales como el pati- naje, el esqui, el surf y la equitacion, que permiten a jdvenes y adultos recuperar el control dirigido de sus cuerpos mediante un no facil ma- rgjo de sus prolongaciones. Resulta as/ una recapitulacién delos logros tempranos, acompaiada (como la de los tardies) de muches fallos, pero ahora en ua contexto especial: ol juego —un caso de «contra! fobia» pra las clases ociosas—. Hay que notar, ademas, el atractive obvio que poseea las comedias del t?po de las de Laurel y Hardly, que presentan la incompetencia y la torpeza a escala masiva, asi como fos viajes «de-vertigon en las ferlas, que pettiten que los individuos pier- dan el contol en cicunstaacias cuidadosamente éoatroladas. 4. A.continuacién, es preciso considerer «le fortuiton, expzesién que en este caso significa que un acontecimiento importante puede Tlagar a ser considerado corso algo producica incidentalmecte, Un in- divieluo que guia adecuadamente sus actuaciones se enfrenta con.el furcionamicnto natural del mundo de un modo que a0 podtia espe- arse que él anticipase, con los resultados consiguieates. O bien dos o ids individues sin relaci6a entre si y sin une oxienracién cautua, die rigiendo adecuadamente cada uao de ellos sus propias accunciones, originan conjuntamente un acontecimiento no anticipade que es sig- nificativo, y estas actores producen ese efecta aun cuando sus ¢62- tribucioaes permanezcan totalmente bajo control, Hablamos acui de casualidades, de coincidencias, de buena o mala suerte, de accidentes, exe, Puesto quc.no se atribuye responsabilidad, se viene una especie de marco de referencia natural, con la salvedad de que los ingredientes sobre los que opera las fuerzas naturales so en este caso actos gula- dos socialmente. Advigctuse, ademis, que es posible que las conse- cuencias fortuitas se consideren deseables o indeseables. Cito un ejemplo deo tleime, Amoxén, Jordanie.—— Ayer, una salva ceremonial tuvo consecuencias fatales pura un fhiembro de un comando palestino: resulté muerto por una bala per- dda cuando las unidedes guecrillecas disparavon sus rifles al aive durante el eentierro de las bsjes producidas el domingo por tn bomberdeo isael San Franctaco Chronicle, 6 Ue agosto de £968, Marco de rferencia promerios ar ‘La noci6n de relacién fortuita es obviamente delicada, como si quienes fa aducen como explicuci6e tuvieran ciéstas dudas acerca de su oportunidad come solucidn de compromiso o les preocupara que otros pudieran tener tales dudas. Esta precariedad se torne muy visi ble cuando se produce un tipo peculiar de casualidad par seguada o tercera ver.con el mismo objeto 0 individuo 0 con la misma categoria Ge invididuos ®. Asimismo serg dificil también. evitar le significativi- dad cuando el beneficiario o Ia victima de lo fortuito se encuentran en una clase preeminente de personas que incluye un solo miembro, Los conceptos de fellos y de lo fortuito poscen una importancia cosmolégica considerable. Dada questra creencia de que al mundo puede ser percibico zoralmente, ya sea ea términos de acontecimien- tos naturales, ya de actos gaiados, y de gue cada acontecimiento pue- de incluirse cémodamente en une u otra categoria, parece que debe haber e mano un medio para tzatar de lo reshalediza y lo inconexo. Las nociones cainucales de fallos y de fo fortuito sieven a este fn, per mitiendo a fa gente entendérselas con acontecimientos que, en otro caso, resultarian embarazasos para su sistema de anilisis, 5. El Gltimo tema a considerar se refieve a la cuestién del aisla- miento expresada ex la «tensiGn» y las bromas. Los individuos, como se ergumentaré alo large de todo el ibrn, pueden estabslecer de mane 1a bastante completa lo que ven de acuerdo con el marco de referencia ® Roland Barthes, en wSteucture of the Foit-Diverse, on su libre Creal Ess, sraducido al inglés por Richard Howard (Evanston, II, Northwestern University Press, 1972), sugiere gut escoatcans el sequnde tipo de relia gue usd atieular I estenctra del fede La relsico de eonciencia Hs prieipalmenk: [a recta de un acoutesioiente por anodino cee ‘ea oq earaciereg wl con ce cofoesench ren res net miro ice de dismates a La beter ea ltr amp gue ea fc, cae Pat ue La epic mes al Sesierpee a pinay in ean ceseanochln, sna te certo cy condencin pga fo “dearorio essiomore dturva, ounce repettvn. Se aujone ue a suet ce vrt far aonte memo see rept, hace pra sige algo straw de elle. Repetir r signifies [p19 Rue Bucher aporta pruebas eopptices en un dtl taba, «Blame end Hlosilty in Disesters, on American Journal of Sacalogy, LXI (1957), p. 469. Passe que ep ete cao implica un esgo ds vluerabildad enctal eo le oxgnlzecisn soil. To os nour pavenesemos a nus eaesoris ue se ntrecruzan, cya pestevencaa assess fx deremning mediante uno e mat aeslburs compacts. Sla buento ls mala foruna onda tino pozesinlhns ienifieadge, ela ynesotasintsntaremon enteyleros excrinen de Los "ibutas ge comparen, expeciiment les quewparecen como excuses ects Sil categoria ‘ssulante es amplla—somo suesdi, por eeraplo, en reason a at pereones qu en apaiene'. vedien nel cng de tonne ao, pose que a pbb expe | i 38 Eroing Coffan ue se aplica oficielmente, Perc’ su capacidad tiene un limite, Ciertos clectos se extienden desde una perspectiva en la ate pueden terse Fcilmesre los aconiecimieatos haste o:ra radicalmente diferente, ace Ge quesea esta tltima la que se apliqme oficialente. El ejemplo melon documentado quiz sea ¢) del lento desarcalle del obvie decorhe le dos médicos a acercarse al cuerpo lmano desnisdo deste usa pers pectiva natorsl, y no social, En Inglatecea, hast fines del siglo 3, el arto no puso beneliciarse cle una expiorscign obstérvica, en qa *6fano iuminado y de un slambramiento libre dels wabas que sino. aia mantener tapado al cuerpo, requisito exigide cuando aabia de Paticipar ea ello un médico varén ®, La explocaciéa ginecologica es incluso hoy dis una cuestin que susciva una ciertaincjuiesud, haben dose dedicaclo un especial esfuerzo para introducir en el proced tniento meclidas y acciones que mantengan a rava las jatexpretaciones sexuales!”. Otto ejemplo lo constituye la dficulad a qus.se enfrentan 5) tit Bev Mis. Grundy. Sadie in Beglsh Prudery Londees, Dennis Dobson, (20) ap. U7 ) ) 3 SEE Ee EEE EEE YE EE Ee Ee Ee LEE 40 Erving Gotfioan parece que el cuerpo est también continuamente presente como un recurso a manejar de acuesda con tin sinico marco de referencia pri mario. Parece inevitable que nuestra competencia interpretativa nos permita llegas a distinguir entce tna mano que ondea para hacer sedia les de una sano que ondea pare saludar a un amigo, y que ambos mo- vimienios se distinguiran de les que nos ven hacer para espantaz mos- cas 0 pata acelezar la cixculacién, A su ver, estas distinciones parecen estar ligadas al hecho de que cada clase de acontecimiento no es sino un elemento deatzo de rodo ta lenguaje de acontecimientos, forman- do parte cada lenguaje de ue mazco de referencia distinto. ¥ lo que es verdad en Ja sociedad occidental, probeblemente sea también verdad en todas las demis sociedades” Ei dPor qe cuando han sido inicadee, ov we ha de eos en gran medi eo I manip Ein le podses que piensa qn som inesntse Toe inte del euespa buano? 2Par qos bay ‘gue pear ques sites coparales ein especialmente Uwetida de poder y peligro? [4 Enel pa, xis os Li tes son pelgzosos Sis waspasan de usa dota manera ea tera forme de a experienc fundamental Conguir extracts de eae ce sl ones mig es, Pedrtamoniagioar ques oles dl cuerpo sabolizan sus puntcsespeiahmeate ule Fables, Las aterias que salen por los son margloales en of sense mat oowia. La salve le ‘anges a lech, eng, las hears oat grin sirplement, por l mero echo desl, tei: Sal initrd cuerpo, emis, eneos deseshos cosporals como pi), uss, roecanes de elo sodor, E cser consis on tsar oe letes composes eilagos de os restates tgs. Rrobay rnén part da prime ala cei de ndiiduo hacks propia experiencia éomporaly ‘ruodingal oa la qos 2 ace los diferentes agpectos del cuerpo Lo itvalesendstinss pats ‘i rund, Ev alguns, ln nesta etme camo us pele eal enone, a vel ee et tlt aig soar ar ta pros coy Enotes, en abssleo, Ho unas, lseverementns son peligroscs ex oe con seo une Buca, Bele ‘nal soy cata ia son poe apenas, ps x anton seacena oles ela en us oces saucy lostsasycomedas [pp 120-121 ® Una sociedad de Borneo podria serve come iustraci: Un apc de mane, pat ws min dela de clo deo aio dl ono sexo ode {amo inca co ange ce elctonesncentoe, sine par bles olin de on Conca ets pendence ssstonns dee sei svi Lae arses habizalmente de ‘voto ustuacion ensnose placa cuand pseancn pablo. A lor eon de co ‘urkdad gue no renn pact, n cats esol design, nd mune novela {Slofamilaad ste nce Gue ea ia denots on cena de pererade tr ive ae Sieeaperenea el So we pomite era 0 marteses contacto ene alana caades dl ‘ia spc escape de uvimciny ena cone! coin ete snare pein Cire uae peers ovement cneroan Tao ot ecg de sels de enact Seto decent oreo ie ‘sna ase lal ges lene sis Elo joi eles oa Coan sons com agree sv Nose puts tse reacora dl per ol hdd contacto etl sunquesfouar sls mips yl taparoc poder que las compan ste ura saoang exper en sua ss owe dca ped nl pecan de ‘anos elects nsf ea Thecaee Re Willon, elerl Sucreongot Tae Experience ans Bonen Solem en amen Anthropol, LAVA (1868), p35 Marcas de referencia rimoree a w Ahora hay que hacer uns consideracién general. La perspectivas pri- marias —nanuales y sociales— asequibles a los miembros de wna so: ciedad como Ia nuestra afectan 2 un nbroeto mayor de personas que los eros participantes en una actividad: los espectadores que se linitan simplemente a mivar estén también profundamente implicados, Patese que dificilmente podemos mirar alguna cosa sin aplicar un marco de sefecencia primario, haciendo, por tanto, conjeruras sobre lo ocucride previamente y anticipando expectativas sobre lo qne probablemente vaya w ocurrir despnés, La disposieién para dar simplemenze un vistavo a aigo y desviar luego le atenciGn hacia otras cosas, al parecer, no se produce séle por una falta de interés; el hecho mismo de dar un vistazo parece que llega a ser posible gracias aa répida coniismacién que pue- den logtes los observadores, cerciorindase asi de que se aplican las perspectivas ancicipadas, Porque es seguro que considerames como una relevincia motivacional importante el descubriziento de Ia sele- vancia motivacionel del acontecimiento paca las otras personas presen: tes, La mera percepeidn resulta ser, pues, una penetraciin mucho a activa en e! mundo de lo que en principio podria pensarse ‘Bergson llega aesta conclusi6n eu su agudo ensayo La risa Uns dispoxicién cualquier de actos yacontecimientos resulta cémica cuando xos produce, en una sola compbinacién, la ilusisn de vida y la dara expresion de una disposicidn mecénica”. La tigicice, el automatismo, el despiste y fa insocisbilicad estan inextricable. mente enltzados, y todas estas cosas funcionan como ingredientes para el montaje delo cémico ea el personaje”, Nos reinmos siempre que una persona nos produce fa impresién de ser una cosa™. Bergson, al sedalar que los individuos a menudo efen cuando se enftentan con una persona que ao mantiene en todos los aspectos una imagen de guia o dizeccién humaoa, lalla Ginicamente en no ir mis alla, hasta sacar la conclusion implicita, a saber, que si los individuos estin dispuestos a refise ante manifestaciones de un comportamiento °Y Hey Besson, Laughter, eaducido por Clondesny Brereton y Fred Roth {ogres Maem lan de, 1911) p65 hid ibe, 958 42 Bening Coffaan ineficezmente guiado, ello significa que, al parecer, leben de haber es tado todo el tiempo afirmando la idoneidad de quien se compoxta nor malmente, pensando que no era casa de risa, Bn su-na, los observado- es proyectan activamente sus marcos de referencia. sobre el mundo inmediato que los zodea, y uno no aciesta a ver quelo hacen ast inica- mente porque los ucontecimientos nounalmente ccifizma estas pxo- yecciones, dado lagar a que los supuestos desepareacan. en el suave Tyjo de la actividad. Asi pues, una mujer correctamente vestida que examina de cerca el marco de un espejo rebajado er un establecimien- to de subastas y que luego retrocede para comprotar le exacritad del reflejo del espejo, bien puede ser vista por otras personas presentes como alguien que realmente no se ha visto, Pero siusa el espejo para colocarse el sombrero, entonces los oiros presentes pueden tomar conciencia de que lo que se esperaba durante todo el tiempo era solo tun defetminada tipo ce mirada y gue el objeto colgado en la pared no cra tanto un espejo cuanto un espejo-en-venta; y esta expestencia po- dia inverse en el caso de que ella exanine con crtesios estimatives ron espejo en cin probadoc en hogar de observerse «sf misma on el 6 woe © No quisio decir que esto suponga gene te canstiuyen sacalmente sentidases- tables « parce delosartefaetos, sino qu ls eixcunstancias puerkn kmponer un seid adicional, Las alas de cain, 10s frascos de einco galnacs y los reoa0s de cafietas ten desuso posen transfarinarse ce bienes utiliares en Himpanes decocatvas, pero €9 teste tikime wasn su valor depencle ce que mune pierdan del code su valor pring. Enel nejor de los eacos, el resuliade noes unu Himpara sino una lmapare ioreresante. Dehechs, puede eneontrerse un cies deporieen in sebordinscién de un uss oficial a ‘arta irieverentemence extrafo, como cuande los beomistas se las arveglan pasa usar les teclas dal telefono como tons) no come ntimeres, posbilidad abieet por el echo de que ead eels, cuando se pulsa, produce su propia tono distintiva (Tze, 6 de marzo e972), Agqi alexa de nave que el semida de un objico (ode un acs} es producto dena efinicin social y que ass efinicién emerge 8 parte del tol del objeto on la sociedad cen poner, coavicicndose exe rol entonees, pata circulos més pequases, en algo dado, alge que puedeser modlficado pero no roulimente recreado, E] sentido de un ebjero se genera sta dud, mediante su uso, dela un praymtien, pero nee covtiente que lo s20 2 partir de os ustarios pasticulares, En resussen, no tal To qu se usa para cava le ‘owes uy mei, 3. CLAVES ¥ CAMBIOS DE CLAVE I 1. Durante sus visitas 21 zoo Fleishacker al comienzo de 1952, Gre- gory Bateson observe que Ias autrias no s6lo peleahan entre s, sino que ademés jugaban a pelear!, El interés por el ego animal ticaé una clara fuente de inspiracion en el todavia tii Kbro de Karl Groos The Play of Animals*, pero Bateson planted con segacidad los problemas «que dieron al vema su més amptia zelevancia actual Bateson advirtié que, ante una determinada seal, as metzias co menzaban a acecharse, a pesseguirse y a atacarse juguetonumente y Gue, ante otra sefial, deiaban de jugar. Una cuestién obvia acerea de este comportamiento de juego es que las acciones de los animales no Henen, pot asi decirlo, sentido por si mismes; el marco de referencia de estas acciones no hace que los acontecimientos garcates de sentido cobren sentido, existiendo en este caso un contzaste con los modos de compeension primarios que st lo hacen, Por al contzutio, esta activi- dad de juewo sigue muy de cercs una patsia que ya tiene sentido en sus proplos términos —en este caso, la pelea, un tipo muy conocido de ac- sion guiada—. La lucha real sitve aquécomo modelo’, de pattén deta- llado seguis, de fndamenta de la forma‘, Y de mode igualmente obvio, e) puttéa de la lucha no se sigue plenainente, sia que por el “This fs Play"», en Bertram Schaffver ed), Group Pacers (Nee Jt, Foundation Proceedings, 1995), 9.175, El tatamiento coin eof juegu iscen Bateson y los copferenciantes (pp. 143-242) result cl reatimiento de Willum F. Fey Jr, Seaeee Madness: A Shay of lamer (Palo Ako, California, Pacific Books, 1968), pp. 123 ys. * ‘Traduciso por Elizabeth L. Baldwin (Nueva York, D. Appleton é Company, 1896), Modelo os una palabie engafoea. La ualzaré siempre en of sentido de gue alge resulta autade al seyuiro, dejan sbievta la cuestiin de ese disero e360 teal en resutten, ux models pasa, no in medelo de * By, Showed Madivers, 126, atin en este caso el termine conduct de have “4 Enving Goffman contrario resulta sisteméticamente altetado en ciertos aspectos. Pare- ce que se muetde, pero nadie es seriamente mordido. En resumen, se produce un cambio, una transcripeién o transposiciéa —una transfor. ‘muaci6n, en el sentido geométrico, no en el chomsieyano— de una fran- ja de la conducta de lucha en una franja de juego. Otra cuestidn res- pecto af juego es que todos aquellos implicados en éf parecen tener tuna apreciacidn clara de que lo que esta sucediendo es un juego. Salvo unos pocos casos problematicos, puede considerarse que tanto los ob- servadores profesionales coma el pttblico profano no tienen dificultad fen ver gue vba franja de conducta animal es juego y, ademas, que ¢ juego en un sentido semejante a la idea gue los humanos tienen del ‘mismo’, En verdad, el juego es posible entze los hueanos y muchas especies, hecha sobre el que n0 es precise insistir cuando mantene- mos nucstras habituales versiones satisfeches sobre la diferencia entre nosotros y ellos ‘A pastir del tratamiento de Bateson sobre los animales y el juego, sha realizado un considerable trabajo sobre el tema, lo cual nos pe mite establecer con cierto detalle las seglas a seguie y las premisas que hay que sustentar pare transformer le acciGn seria y real en juego’. a) Blacto de jugar se ejecuta de tal manera que no eample su funci6n ordi- natie, El parcicipante ms fuerte y competente se contiene lo suficiente como para pader competit en plano de igusldad con el mas débil y menos compe- rente, 1b) Seexagera la afablidad de cierto actos, 1) Lasecuencia de rezividad que sirve como patrén no se sigue a pie de la Jetta aise completa del rado, sino que esti sujeta 2 comienzos y detencio- nies, a hacetse de nuevo, a interrumpisse por un breve periodo de tiempo y a mezclarse con secuencins de o2ras cutings. TB A Jewell y Caroline Leizes (us), Ply Exploration and Teritary dx Manes (Lanules, Nealestic Pra forthe Zoological Soccty of Landon, (66), p.2 Aad sep en puta Caroline Latoe, «Play in Manas, i, pF ea el iso volumen, TB Poole «Aggresve Pay in Poleeato, pp. 23-24. Vue, ademas, W. EL howe, atuliaion in Gnsogeny:L Asin lay, en Philophral Danson: of she Royet Sactely af Landon (gue es «A Discusion on Rituslization of Bebavious 3 ‘Animate and Mann, omganieada por lan Fase ciembre de 1958), pp. 31-29 T'Kenrad Lorena, Ply and Vac Adit, on U bade! dane fe compart ment dani cede bonne (Paes, Masso Cte, 1936) 1 puto] ve repent eco ovintand artim lx pts eter y efecto drovimicto ido my esse cn eben edo ele opr ei Ipequchace el ato adult al ceca aan ra. Sin nba el ao aceon wf uno deo Wnsvape con hs ptosis ede Sonia pues lever y cambios de ele 4% 2 Se produce un gran mimero de repeticiones' ©) Cuando va iaterventr mas de un parsicipante, todos deben estar dispuestos ibremence a just y cvalquiera poede rehuser ana invitacion aha serlo o (si es un partiipante) a tetminas al juego usa vex comenzado. Durante el ego ocurre un cambio frecaente de papeles, originéndo- se ma confusin en c orcen de dominancis entre les jugadores cuande la ac- ‘vided esliceral”. BL jvgo pce ser independiote cde conor ecg conde ‘os patticipamtes, continuando a menudo por més tempo del que correspen- detee la conducts real euyo patron sigue, pees ” b) Aunque un individvo ea solitario puede msacenes al juego frente a un oponente imaginaco, el juego soitacio dard lugar al juego sociable cuando sparezca otco pasible paticipante que, en muchas casos, puede ser un micm- bro de otra expecio™ 2} Es presumibie Ie existencia de signos que marquen al comienzo y la terminacién del jacgo'', ‘on lag wares Exo, d eco, un movimiento efesvato por gtes atlas en ma peen ene $a) Alsatian, yao, sje Sve el aso, neds paare ce epee tase Jide dese porate, cats ala par qe se sti pelo dela cls, en ota pbes, tcp ‘eras accu carci de lena pera frente oun depsedado: pelo. Bs lo ene jaeko once enter movinietos puecen tcerere unos a otasen una meet tan vids as ep Sieesetectones pa caer Icha ons el ely dence cose ls dapeedadne 500 tara epehsyate sravosinibidots [> 65]. “También se pose citar una versin pera cf caso los primates supetiores ‘Lamayor pate dejuego de else oosinten un comportaiente gue vino mperfcalmene ps seer howl: perce violet, ao elo rp y evs Sin erabr, los papel Aes percpances seman con ropes y el epertmienio no eooduce Te sepracién 0a 8 “opr de abjetor ks parilpante permanseen juts aa ceapus de ue lian persecu «ide. Adel mevincoos sn mae feats de es de hs pees pore propitd, Lat ‘aprsanes facie, las socainone los pacrenes mecorc = dviden en cos up baste ‘Blereten. Asse ylpenconel puts peta alex urn faa mala, ence cd exp pi, eros a a aye dar sas La oc les golpes con pala de laa aconece ft + loss ys ies pero janoal eres raed, tania iy eg uetaaoe. Por ba {pom que la pees se parce al comportanien hea, ea bastarte diane de a censucx sta hse nu cp inhivnd espe tia yb ‘spainesén dee mcividaos IV, Blutoo-Jnen, An thle Stuy of Some Angers o So “EisAticuolChishenin imery Sess cn Besnara ereted Draw ag on tres, Cours Weidenle ae Nico, (97),p. 338] * Sugerido por Stephen Mills, «Eds, Means and Galumphing. Some Leiomot’s eh Phapren Armenian Ancbropoloyst, LXV (1975), p. 8. ___1 Sobre la dominacién inverse en los cezdos, véise Glen McBride, «A General heory of Social Organization andl Behaviour», en University of Queensland Papers, Faculty of Veceinary Seemoe, I nsim. 2 (junio de 1964), 56. © Veass, por serplo, Thospe, «Rinalzatag in Oneegeny> 9.31? \ Melisa, «A General Theory of Socal Organization»: «Pox cisapo, en los ce dos liniiador nosmalmente corretcatéaledicdor dele poclga antes de persepuie @ fiv0 animal 2 menucionun eerdo soilnente dowuinanes, y morserloen el eueto [En 46 Brung Cotfnon El poder transformador del juegs puede. verse muy bien en ¢ moda en que ciertos objetos son susceptibles de ser seleccionados para jugar 0 son susceptibles de evocar el juego. A menudo, éstos se- xan los que, como las pelotas y los globos, tiendeo a mantener el in- pulo inicial a través del movimiento, produciéndose as! la apariencia Ge una diceccionaliciad de hecho. Thorpe sostiene: A mentedo, of juego se relaciona con un objeto, con un «juguster, que 20 es ninguno de los objets normales del compostamiento serio Fstos abjetos ppuedlen incluirel cuerpo en sa toralidad o gus partes ® ‘Un juguere en el juege aporta cierta clase de prueba ideal sobre el medo co due una definicion kidica de la situacién puede supeimir en- teramente los sentidos ordinarios del mundo, 2, Teniendo presentes estos comentarios sobre el juego animal, se puede pasar con facilidad a un concepto central en el andlisis det mavco: la clave (dey). Me refiero equi al conjunto de convenciones mediante las que una actividad dada, dotada ya de sentido en téemi- nos de cierta marco de teterencia ptimario, se translorma en algo pau tado sobre esta actividad, pero considerado por los participantes como algo muy diferente. Al proceso de transcripcién puede deno- dos pero el juego se iniia meneaods la cola despeés deas formalidades normals dé seconeshentor (p98). Miley, «Fads, Means and Galemphiag juego social de lorbabuinor parece invarablemenr demateado yor ua teams ar et unforge. Cusnde una x on eno oa aaron se vet menucola marcha cot ato Inngoy dando Bote, tc si exbngo la cars stood stunted pasate, Len hits yen pid sivinsct ya ba abstain rsa Tox ete son dar components de inser to cum az Tos lorieracciona de cpa soci cbucrdas esrabun a poe janice mond easeinsbtesIsearase soy 1ee smut oct aes era Ovevny fronentn ecutkns asemoatolarge dole rasta y temp al omic, il Ut cana de acd eacoecna a eorn par see nico componente near ae nati de eas cba 90 © Those, Reunion in Ontogeny, p31, * J. Le Austin, al vata sobre su nocin de wexpresiones petormatvass, eto snunciales que Airciona come hechos, om Fuss to Bo Thingy wt Words Nuc York, Oxford University Pees, 1965) [hay traduccion ep casellna, Padé], presenta [i Eaende gar plivatvo cut ue rapes am ani erro cous chs Una hlecan dale espionage “ln rerue en wo cpleun ie general debra Lest pte nt, ‘Shera decir por em plo, osipinc. extn perma, poner pox sie, 28 Pe Cabernet i hw canoe eatin convoy Un pos, 08 roan us sooeu. Exc opin denne seve ato 9 cadre de asexpesio Chaves cambios de clave a minarselo cambio o transposicién de claves (Repizgs]. Coa ello se bus cauna analogia musical eproxitiada ¥, Ahora bien, si uno se limita 2 observar nutrias o monos, n0 se en- contrarin demasiadas cosas parecidas al jucgo, atin cuando el juego sca lo que nos lleve a pensar en cosas que se [e patecen, Bateson sugic- rela amcnaza, el engato y el ritual, Fin estos tres casos, probablemen- te, lo que parece ser algo no es entecamente €30, sino que esti simple- mente modclado sobre ello, Cuando se ditige la. atencién al hombie, sin embargo, pueden encontratse muchas clases diferentes de cosas si iiescas, Las claves abundan, Adems de fo que puede hacer una mu- tria, podemos escensfcar una pelea siguiendo un guién, o fontasearla, o deseribinle recrospectivamente,o analizarta, xcétera, ‘Alora puede sugeritse ya una definicién completa dela transposi- cigs de claves i eenmbio de anda ca cixuncanca expec. League ents tc foumas specials —inlighlemen.o— na con sede, sna ta lenis pre care a amen Tere na, eosin mu tnnnne Shae Br fecal todas xn cons Nuss exrestnes puesta sfortualiteas hoya ove corendeis como euislasc crcnancas oars [op 2-28) aa Leonard Bloomificld, en Laxgeage (Nueva York, Henry Holt & Company, 1946), pp. 141-142, se ccups en gran snedida del cso tena, baie ru de ch bla desplazadar, Hmeolo ce fe cuestion cs intsrta apliar toda el comporamten- to scl 0d Jo gues ings fo ges am contend en econ aos "Bi lnglia, el termine cétizo se usa veces paca referee «Ja acm clase de tristicas de ranceripeién que tengo presente en a mcate, pero adem estan la aria dye regitoso praner se ws a veces pata rederise «ae prices ngstcas de un gevpa socatdetexminado y fo segundo ales requerimenoslingisico de sn de termined tipo de ocasin socal (eas, para exo, Dell Hynes, Toward Linguatic Competences [trabajone publicad)) 0 iis vsns tabi ei paca refer. sean conjure de norms —tals come es lye de rico. Lox blogs da tod is tro.uro al imino. Eno uso cobidano,cedigo iene una connotacidn de earn nin secret, cere sucele ineidentalmente ea caipaogala donde parece heberse cyiuudo el uso ténico uel emo, Resula interests que ccptgrafia el een «400 proxima sal relerantengliico y biol gio sexe, noi ‘Mj eloccion Gl tming-= lane presenta tarbicn deserts, ya arf six music oo es del todo apt, puesto gus el téimino white ede eet qs ms prdtino alas cransformesionessobee fs que cues tracae Novese queen slerencin a 1k dive, yo uso ter mino canaencin, y na rueromente el de regs, Dotgue eneste caso tal vee sea cl uejor paral abit Ia guest ele a recesidad, a oblizacion yf ine teepedenc Se ped aad ake Hy ll elma op ea era somo yo, Véase sy oriculo «Seriolinguities wnd she Fhnography of Speaking>.e2 F adoro) Socal Aechrapeagy ad Lagseeondice, lvoe Patan 1971), pp. 47-33. 3 1 6 Erving Gof a) Supone una transformacidn sisterndtica a través de un mare- rial que ya posce sentido de acuerdo con up esquema de interpreta cién, y sin el cual la transposiciOn de claves no tendria sentido. 8} Se espera de los participantes en la actividad que sepan y re- conozean abiertamente que se produce una alteracién sistemstics, que reconstituina radicalmente lo que les est pasando, @) Habra indicadores para establecer cudndo va a comenzar y acabar le transformacién, es decis, corchetes en el tiempo, dentro del ‘cual y al cual se va a limitar Je teansformacién, De modo semejante, los corchetes espaciales comfamente indicarén donde se aplica y dénde no se aplica la tsansposicidn de claves en esa ocasién. 4) El paso de una clave a otra no se limita a los acontecimientos percibidos dentro de una determinada perspectiva. Asi como resulta posible jugar « actividades orfentadas de manera totalmente instru- mental, como'la carpinteria, tarabién resulta posible jugar a rituales como la ceremonia smatzimonial o, incluso, ea la nieve, jugar a ser un Arbol que cae, aunque se admite que los acontecimientos percibidos deniro de on esqitema natural parecen menos proclives al carabio de claves que aquellos percibidos baja un esquema social. e). Para los patticipantes, jrgas, pongamos por caso, a pelear y ju gar a las datas vienen a sez casi Ja misma cosa y mucho mis radical- mente que cuando estas actividades se vealizan de verdad, es decir, com seriedad, Por Jo tanto, la transformacién sistemstica que introdu- ce una determinada transposicidn de claves s6lo puede altezar ligera- mente la actividad asf translormada, pero cambia por completo le gue ‘un participante disfa que esté pasando. En este caso, pareceria que lo que esté ocuttiendo es uaa pelea y una partida de damas, peso real mente desde el principio los participantes podrian decir gue lo tinico que realmente acontece e8 un juego. La transposicién de claves, pues, cuando se produce, desempefia un papel crucial para determiner lo ‘que pensitias que realmente esté sucediendo. 3, Puesto que aucstro sujeto puede ahora responder ala pregun- tweaQué es lo que esté pasando agule>, diciendo «estan solamente ju- pando», hay un medio pata distinguir eotre varios tipos de respuesta a Ta preguota del que untes no se disponia por completo. Pero se trata de algo mas que de una mera variacién de enfoque. ‘Una respuesta obedece al hecho de que el individuo se puede en- frentar a cosas «absorbentes», 2 un conjunte de materiales en cuyas concaienaciones ¢ interacciones puede ser sirapado o arrebatado, Claus y canbios de cave 0 como podria acteditarla respuesta: «Fl Rey Arturo acaba de desenvei narsu espada ye dispone a defender a Ginebra», o «La nutria pequeiia esti a punto de atacar a su madie», 0 «Su alfise dispuso a amenazac 2 ‘mi caballon, siendo esta tiltima respuesta [a que podria dar un mirén simpatizante 0 —cambiando los pronombres— un oponente desme- moriado, Estas respuestas possen una finalidad experieacial que miza hnacia adentvo. Van tan lefos como los participantes piensan que es po- sible en ef universo dotado de sentido, martenido por [a actividad —en lo que se podria llamarun dmbito--. (Sélo ciertos ambitos pueden ser considerados como mundos, va que slo algunos pueden ser pensados como «reales» 0 «de hecho») La otra posibilidad consiste en ofrecer una version de sentido co niin de lo que en ese case se preiende, es decir, l andlisis del marco: «kin Ja novela de Walter Scott, el escritor hace que el personae Tvan hoe realice toda clase de cosas extrafias», «La nutrias no estas simple mente peleando», «Pazece que los hombres estén jugaado a ua juego de blero». Cuando no hay transposicién de clave alguna, cuando sélo se apli- can perspectivas primarias, la respuesta en términos del. marco no es probable, amenos que sea nevesario disipar la duda, como ex la répli- ca: «No, no estan simplemente jugando: es una verdadera pelea. Cientamence, cuando est4 ocurtiendo una actividad no transforrmeds, las definiciones en términos del marco sugieren enajenacién, ironia y cistuacia, Cuande la clave en cuestisn es la del juego, tenclemos a sofe- ricnos a la contraparte menos transformada como actividad «seria». Sin embargo, como veremos, 0 toda actividad seria carcee de trans- posicién en clave, y no toda actividad no transformada puede sex til- dada de seria ‘Cuandlo se emite une respuesta en términos del ambito absorbente mas fotimo de una actividad, el riempo juega un papel importante, ya «gue los acontecimientos deaméticamente relevantes se desartallan en elempo y entrafian «suspense», estoes, una espera preocupada por él resultado —aun en el caso, quit, del ajedrez por correo. Sin em- bargo, cuando la respuesta se da en términos del mazco, suele parecer que el tiempo se dilaye o se detiene, porque una mists designacién puede igualmence abarcar ua periodo corto « largo de una actividad y pueden dejarse de lado los desarrollos que se producen dentro de ese periodo, por ho poscer un interés especial digno de tomarse en cuer: ta, Por lo tanto, un enunciado como «Eistin jugando a las damas» pue- Ge hacer easo omiso de lo que esta sueediendo en ese momento tes %0 Eng Goffe pecto a las situaciones esiratégicas de los dos jugadores, climinando: estos detalles de lo percibido. Todo esto permite otro envite alos términos de la zealidad. Se dice que las acciones tovalmente enmarcadas en términos de an raurco de referencia primario son reales o succden de hecho, que ocutren de he- cho, reel o litetalinente. Un cambio de clave de estes geciones repre seatadas, pongamos por caso, en el escenario nes zporta algo que no ocurre de hecho, litcral y realmente, Sin embargo, ditiatcos que la es cenifieacién de estas acciones ocurria reslmente 0 de hecho, La activi= dad no literal es literalmente eso; o lo es si ha de seguirse el use coti- diano, Es cierto que Jo que sucede realmente o de hecho se asemeja bastante a una mezcla que contiene acontecimientos pereibicos bajo una perspectiva primaria junto a acontecimientos transformados, cuando se ideatifican en vérminos de sv estatus en cuanto que trans. formaciones. Y a esto hay que afiadir lo seal que se cons:ruye felros- pectivamente —-que se recuerda debido a nuestra manera de definie algo no cuslificedo de ese modo, Pero también esto.es demasiado simple. Pozque existen franjas de actividad que implican patentemente una transposicién de clave pero gue no suclen considerarse en estos érmninos, Asf pues, como se ha seBalado # menudo, nuestzos zituales de saludo intexpersonal impli- can preguntas sobre la salud que ni se hecen ni puecien tomerse como peticiones lizerales de informacién. En’ estas ocasiones, también puc- den dazse besos, gesto que sigue una pauta imanifiesta en la version mas sexunlizada, pero en este caso considerablemenite desencarmada, Y entre hombres se pueden intercambiar golpes, que obviemente no sedan o reciben como stagues graves, Sin embargo, al observar cual- guiera de estas ceremonias, podriamos decir que estaba ocurriendo un saludo real. Ur acto literal, por lo tanto, puede integrar compo ences igurados que no se considesan activamente cone teles. Y para encontrar la transposicién en clave de un saludo, presumible- mente habria que observar el escenario 0, por asi decir, una escuela de entecramiento en el arte de la corvesfa. Con el fin de ser cautos, pues, se deberia, quizé, considerar que les tétminos real, de hecho 9 Jiceral saponen simplemente que la actividad consideraca no esti ani transformada de lo que se piensa que es ustal y tipico para tales actos. Cleves 7 combioe de ane a 0 Aunque Ia caracterizacién de los ipos de marcos de referencia prima. rios que se ha sugerido no es en s{ misma patticularmente satisfacto- sia, parece que in categorizaci6n y especificacién de lus claves y sus convenciones de cambio son mas prometedotas, En lo que sigue, se hace un inteato de revisar algunas de las claves basicas emapleadas en nuestra sociedad. Se tratan bajo cinco epigeafes: hacer ereet, competi- ciones, ceremoniales, repeticiones y ensayos técnicos y nuevas apre~ claciones. ¥ al distinguir entre el original y Ia copie, concedo escasa atencidn a la cuestién de cémo la copia puede legar a afectar al origie tal, como sucede ce las peliculas de crimenes, que pautan el lenguaje yclestilo de los criminales reales. 1, Hacer creer. Con este término quieso referirme ala actividad que Jos participantes tratan como una imitacin declareda, ostensible, o some un cnsayo jieviu ue le actividad menos transformada, hacién dose esto a sabiendas de que el acto no acarrearé nada practic. Se dice que la erazény para embarearse en esas Fantesfas procede de la satisfacciéa inmediara que el acto aposta. Se ofzece un «pasatierpo» 9 un sentreteniinicatan. Es tipico esperar que los participantes se lt beten de las necesidades apremiantes antes de ceder a estos placeres, y gue abandonen estos disfrutes sin ceremonias en el caso de que las ne- cesidades o urgencias bisicas se agudicen —concepeién austera, 20 avalada precisancate por Ia experimemacién animal—. Ademas, se requiere la absorciéa de lox participantes por el discurso dramstico de la actividad —ei plano més intimo dei ser— de lo contrario, toda la empresa se viene abajo y se torna inestable. Finalmente, cuando un in- dividuo indica que va hacer creer y es6ley por diversion, esta defini cif tieade a ocupar un hugar precedente, Es posible que fracase en su dmento de induc « los demas a que le sigan en la diversién o incluso en que crean que sus motivos son inecentes, pero les obliga a aceptar su acta come algo que no se debe tomar en st significado literal © El tipo bisico de hacer creer es la brome, expresién que en este caso significa la imtroduceién relativanente breve de una ita cin no seria a lo largo de Ia interacciéa entre un individuo y ottos o sustitutos de csos otros. Las prifeticas a seguir para transformat una franja de actividad real en broma ya han sido consideradas e» relaciéa ) d ) ) ) y > 1 3 > 2 Exuing Goffves al juego animal y no se volverén a considerar en tade su dimensiéa, aqui, No obstante, se requieze una mayor ampliacién, La funcién del juego ha sido discutide durante siglos, aunque con 1poca utilidad. Sin embargo, probeblemente sea posible decir algo s0- bre 1a localizacién de la broma en el flujo de actividad, ya que la bro- ia se fomenta en ciertas coyunturas durante cl intezcambio social ®. En cualguier caso, en la sociedad se producen pot todas partes breves cambios hacia situaciones en broma, de tal manera que resulta dificil somar conciencia de que ocurre con taucha frecuencia, (En este taba jono se pretende estudiar situacionalmence las bromas.) Cuando se observan determinadas especies animales, se descubre que no toda la conducta agresiva se puede entencler en clave de juego. Asi, tenemos el caso de las mofetas que, en apariencia, dan mordiscos en dl cuello, atacan «de soslayo», hacen amagos defensives y gritan en la lucha real pero no en ljuega', Es presumible gue una mofeta que intentara ejecutar estos actos sin seriedad seria inelicaz para su objeti- vvo. Aqui se pnede observar un limite al consenica del juego y, en cierta manera, un limite a esta clase particular de transposicién de claves. Habra, ciertamente, ottos limites, Es obvia que el juego permisible puede irse de las manos: ‘Una mofeta que no desea dedicarse a jugar o que esta harta de hacerlo ame raza a su oponente silbande y enseftando los dtentes; esto da como resultado cave el atacate desist. Siuno de fos animales ¢s ms peauefio o més débil que ‘un oponente demasiado brusco, gritalastimezamente hasia que queda lzbre” © Paceve que las bromas se facilitan cwunde bay una pruetsa especial de que la acti- singin pee et rains can coma sso ss promet porlrome x itrocvida en un sutobts por un ocno amigo lsu novia cs presencia {tse o cuando loshoxeadores,en al pes ntrcamiian eo brome sexes que pare cu punetazos, ants izes. Sirus fiscamenie imposible una epossenachis oles del acts, puede process tain a brome com cuando personas desc racidas ce salen dete 5 eapectos ten, yendo en direc opus, [Sofa Ler, {ha llsgada nl eropvers Kenney bess aun emplead a aves de ur ctl en 3 puesta al saludo de agudl (Saar Franciteo Chrantele, 26 de mayo de 1966). En el ease Sue une pals ies 2 sero potan aur ops caesivente en Seti de ursdcconcr que sesslypa, ze pueden erplear jus en brma como care onl ands lsco dels rlacones cists, Cusedo une facie cena de IS participantes ex presen ch un estonia ge enikene clays ei copomn un acontecntente socal cu 3 ma xcoiear pronto con ia ayuda ela fa den auente, puede ocean wo burleye dl evenae "Rooke, edgarssve Pay n Poecaton pp. 2828 2 hid 2 Cleves 9 combos de elave 3 Patece, pucs, que aungue los indlividuos pueden dedicarse a diver tirse con una gama de actividades extremudamente ampli, en vatios grupos se ponen Linites « las bromas —siendo los livaites un factor al que hay que prestar atencién alo iargo de! andlisis del marco—, Batze conocidos, por ejempio, se epelerd al buen gusto»: no es agradable sacar a la luz ciertos aspectos de las vidas de los amigos. Ea el juego de Jas «docenass, al que juegan los jévenes négros de zonas urbanas, s¢ considera que los juicéos sobre los progeaitores de un jugador mues- tran el ingenia del que insulta, y no los zasgos de los progenitores, pu diendo resultat extraordinariamente obscenos, Un insulto suave refer do a rasgos conocidos de un determinado progenitor adquiriré una relevancia diferente y dejard de ser considesado no serio, De modo si: anilaz, las bromas que un individuo gesta diciendo quellleva una bomba cen surbolsa no soa toleradas por las azafatas de vuelo®, como termpoco Jo sonlas bromas de robos por los empleados de benco, ai los chistes ‘que utilizen determinadas palabras, contados por ciestos avimadoses de clubes nocta:nos, por la policta Jocal de ciertos sitios. En un bar de 2 Se puede encontras uu esis completo ca Williaa Labo, «Res for Rit Ine sults, en David Sudnow (od), Sadie in Sot Iteration (aeva York, The Pree Brees, 1972) pp. 120-169; y Wiliea Labov, Language oe ibe Jnncr Guy (Filacelte, eis of Pesan Pren 172 99.2979) . * Las presuntos brominas probablemente bid soca que gstale una brorac@ suo wafatacicendote que evan uns bemba en su cxera desmano yar cs excused, pero esto def abicias posibilidades ms eomplicala de ugar con el mareoy ales ome: «No se me pesmite que bromee diisnde que simi carters ox tin ated es porque lev una pequeia Bomba, verdad, efor. En cuales ce, estos ln {estou limites noestcbleides qucta experienc alia de vexen Sando Ayes ra brite de Urites A Lines deine wus hombre reablonoo cle ae ‘cee incomes Tsebiea dlp, 33.00 pe dea nbs eet de Greg vpn bombo abe i May learnt Ue ett Luck gd una misalaorora a mung de ome yo qu ove Loubizean leader aourliseyntiniede mets sohymloen selsextece ‘Disne ls do, ipel hombre. Tasca Leeda rare, pul ees. Cin pee elo wen dela cosmoon yout hombre pot a slap ce a douqut, Fou bomber stucuenenarsy mld repneadamente cond dremel node ve anol pogo de Seale eri crcl AsopueroIeeeenal de Son eet cosa 1 dolce, sswordaes var a amr coat ay render bem IBaetebrero de 5) Alopesucen unasituocin muy delice el ebarbarderon tat de alguna manesa de enceneat la pau de condacra que le pernitis (oparenteents) sents qu acts baenserosin deja gules eros respendicron deleismo modo, ue ents as, ino ver Brosng Cofren Las Vegas un hombre que daba satisfaccién ala peticién de su chica de asustarla para quitarle el hipo sacando de su cinruza un revolver de138 y apuntandols en el vientre fue artestado por su gelanteria™. Et tema de los limites no se puede abordar adecuadamente sin ob- secvar otra curstidn, esto es, fos cambios que ocurren a lo largo del tiempo y el espacio. Témese como ejemplo esta pequefia anéedota que circulaba inmediatamente después de la Revolucidn francesa: ‘Afuera, Heindreicht y sus hombres estaben levantando la guillotina. Uno o dos de los amigos del dicector sslieron para vigilar el trabajo; el Boxrrea, do- 1inado porel talante umor‘stico dominate les invind a acerearse a plat forma e inspeccionar las cosas de cerca; los invitados estaban encaatados: el afzble Feindreicht explicé el mecanismo, destacando pecuefios detalles con corgullosa modestia. M Sardou se encontraba entre el grupo: en un espasmo final de bilacidad, insisi6 en ser colocaco sobre la bascule. El verdugo entré ce ef juego, agares al chisiase autor y lo puso sobre ls tarima, Uno de los far- clos ce paja gue se usaban para probac la cuchille antes de cada ejecucién fue colocedo en el lugar donde deberia cclocatse su cuello. La cuchila descendié § atravesé el fardo de paje a uns prelgads de le uabera de M. Seedou, [Fac ee- Zrendo! Todo el mando tea nursorexplendide cuando Tronpmasnn pass por delante dela tropa en formacién, con sus sables levantados segiin el sah do tesdicional, para sustituie al hombre de leas? Ese tipo de cosas puede que fueran aceptables entonces, pero aho- ra no lo sesian: es més, se est llegando a pensar que la cerenioaia mis- ma de la ejecucién no es ya aceplable, © pignsese en le decadencia'de Jas mofas sacrilegas. ¢Cudl podria ser hoy en dia el cquivalente del mas famoso de los Hell Fire Clubs (Clubes del Fuego del Infierno} del si- glo xvus, ef pequetio pero enéxgico grupo de los Restoration Rakes de sir Hrancis Dashssood, que celebraban dos veces al aio un tetira de una semana, en los edificios que rodeaban las ruinas de la abadia de Med- menham? Las ruinas han sido reconstruides y equipades para servir como escenatia a las concentraciones serias de los rituales catélieas, y el emplazamiento pose unas dimensiones tan vascas que no habe muchos lugares de auténtico culto en Améticn hoy en dia que puedan compatiusele, Ademds, sc comentaba que no se podia confiar en les servidonss como testiges, por temor a que las historias se propalasen y originaran una ofensa viclenta al populacho, y esto én una época en la © Relarado por Paul Pei, Las Vagar Sun, 27 de oecubre de 1969. 2 Aliscer Kershese, 4 Hastory of the Guillotize Londres, John Calder, 1958), . 72, iver cambios de clove 3 jque tio era féeil fender violentamente a Jos londinenses®. Le socie- dad contemporsnea parece obligar a que las bromas sean menos es- pectaculares, al menos las bromas de tipo privado, aunque no se debe subestimat Je sostenida capacidad de ios ingleses para la inreverercia ensu escenificacién de la diversion. &) La broma, porlo tanto, es una forma de hacer execr, Una se- gunda lo es la fantasia o el «soar despierton. Aunque los nifios se es- fuerzan en representar juntos formas libres de hacet creer, el recurso Lipico es la produccién unipersonal, « menudo en solitatio. El indivi duo fantasea sobre alguna franja de actividad, manejando todo el tempo, a sabiendas, el desarrollo y el desenlace segin su propio guste 0 disgusto”.E] sofiar despierto conlleva ensofiaciones de cxvcter in- tcasameate admanitorio o placentero, ya se proyecten en el pasado o en el fururo. Resolta interesante que las ensofiaciones dixznas no slo xo se Comparien en el acto en cuanto tal, sino que, a diferencia de los suefios, no se consideran siquiera como tema pera volver a comarles después. Una caracteristics de estos «melos» es que son breves ¥ no estén muy bien organizados, aunque. cn verdad wu ludividuo pued pasarse mucho tiempo embedido en esta actividacl. Seguro que el m mero total de horas por persone y dia que emplea tina poblecién en faorasias iinaginadas en privado constituye una de las posibilidades smenos estudiadas y mas subestimacas de sus reeutses,} Advigrtase que th ensofiacién diuma presumiblemente tiene lugar en la mente, y que va escasamente acompafiada por conducta externa, con la excepci6ns principal de la seal manifesta que supone hablar con tino misino. Aungue las ensonaciones diurnas otdinariamente se considesan como asuntos ptivados, hay que mencionar una variante posfteudiane, a saber, el relato sobre el si mismo, que los clinicos consideran digno de suscitar y que los clientes est3n dlspuestes a comunicat. Las lame das tecnices proyectivas fomentan una versida industtializada de ello, El Test de Apercepeién Tematica, por ejemplo, esta disefiado para evouar respuestus fantaseadas al material del test, espuestas que pre- ‘euse B, Beresford Chancellor, Tov Lives aftbe Rates, vel. The Hell Fie Club ondtes, Philip Allan and Compacy), p. 925; Burges Parcidge, 4 iron of Orgs OVaevs York, Bonanzs Books, 1960), ap. 5, > \ we Se ee ee Cy Grng Goffnan das, pero como parte de un drama humane mits amplio, no come una cexhibicién aislada o como un asuinto de interés a examiner con detalle por siraisino. 2. Competiciones. Considécense deportes como el boxeo, las carre- tas de caballos, fos torncos, le caza del zorzo, y cosas por el estilo. EL modelo literal parece ser cierta clase de pelea (o caz# o hua), y las reglas de! deporte extablecen limites ea el gmdo y modo de agresién. (Examinese lo que ocurre durante las compericiones ritualizadas s0- bre la manera como los machos rivales imponen su dominancia en la manada, 0 cuando personas meyores solicitas separan a dos jovenes en una teyerta y silo les permiten «juego limpion con seglas, un drbi- tro imparcial y un circulo de atencos observadores,) Los limites del ‘marco respecto alas competiciones en forma de lucha estan muy bien sefielados, cambian de manera considerable a io largo del tiempo y ademas se hallau perfectamente documentados. Habitualmente, es- {os cambios han sido vistos como sefiales de una disminucién en la toferancia frente ala crucidad y el riesgo del ejecutante, al menos en lacsfera recreativa. Dela misma manera que, en Lewes, alos gatos ya no se las quema vivos en cestos, en el Guy Fawkes Day, mientras sus agonizantes maullidos quedan ahogados en los gritos complacientes delos espectaciores»®, también se han prohibido las peleas de gelios, la caza de osos y inias y otros deportes sangrientos. En el boxeo de competicién se pucde seguir le trayectoria del cambio de mazco des- de sus comienzos com las manos cesnudes al iniciarse el siglo XVII, hasta la introduceién de los guantes de piel, algunas décadas mds tarde, el Codigo de Broughton en 1743 y fas zeglas de Queensbury hacia 1867. Algunos deportes, por lo tanto, pueden ser identificacos como ttansposicin de claves de ls actividad combativa primaria —ritualiza- ciones, en tétminos etoldgicos—. Pero obviamente esta yision tiene un uso limitado. Hay machos deportes, como el hockey y el tenis, que integtan a los bandos competidores en una oposicidn estructurada, pero tanto el equipamiento especifico empleado come el objetivo es pecifico impuesto s6lo pueden sugeric un marco de referencia prima. rio, Este obstaculo para el andlisis que recomiendo es todavia mas acusado en ¢] caso de los jueges. © Chuissioa Hole, English Spores ond Pasties (Londres, 8. Batsford, 19), 3. (Cloves » corbios de lave 6 En el jueguecillo King of the Castle ivEl Rey del Castillo», al que juegan nifios pequefios y corderos"! la cefercncia a la dorainancia co- tidiana es clara. En los juegos elaborados de los adulios esta zeferencia se mentia y no parece de pran valor descubris las posibles cafces mit cas 0 bistéticas de la actividad vital especilica; se crata, en efecto, de ‘marcos de referencia primarios, Perece exist un comtinauere entre Ia brome, en la cual se tome un acto utilitario para emplearlo y transformarlo ea algo divestido, y kes deportes y los juegos. En cualquier caso, mientras que en las bromas la reconstitucién bromista de un objeto o de un individuo en un «fugue: ten es bastante pasajera, no esté nunca definida del todo, en los juegos 9 deportes organizados esta reconstitucién se instirucionaliza —se esta- biliza, por asi deciz— del mismo modo que la palestza de la accidn que- da fijada mediante las ceglas formales de la actividad, (Eso ¢s presumi- blemente lo que se entiende por «osganizado».) ¥ a medida gue esta formalizacién progcesa, el contenido del juego parece que se aleja cada ver mas de cualquier réplica determinada de la actividad diaria para convertirse progresivamente en un marco de referencia primario en sf mismo. Una nota final. Te resaliado los cambios en los limites respecto a Jas producciones draméticas y los deportes, aduciendo gue en este aso la documentacién historica es muy rica. El valor que estos mate- tiales tienea para nosottos salta a Ja vista. Ante todo, fos dzamas y las POO on “ Frong Goffman ida o el «uantenimiento dela anestesia gevieral con fines de inscruccién 0 sevisidn de fa terapia antes de que el «paciente mucra> 0 sea daiado™, Cuando se trata de llegar a domitar un ritual soctal, una obra de teatro o une parttura musica’, heblamos de ensayos. El hecho distin ‘vo de los ensayos es que todas las partes se practican eventualmente en conjunto, yes la préctica final, en conjuncién con un guién, la que permite und anticipacién mas o menos completa de lo que se hara «en. ‘vivo en le ocasién real", Gran cantidad de las actividades que s¢ po- nen a pruehano pueden reflejarse al detalle en un guién, porque no todos los principales participantes de lo que sesd la accidn real, «en vivo», pertenecen al mismo equipo. Un individuo puede «ensayar» meniaimente lo que va a decir en determinada ocasiGn, pero a menos que su paslamento sea largo y se le pueda anticipar una respuesta pesi- va, el eensayo» en este Caso representa un uso figurado del término, y el que ensaya en parte se estd engaiiando a si mismo. De modo seme jane, los relatos televisivos que se refieren a los agentes seeretos (por ejemplo, Mision imposible) implican a los protagonisias en el disefio vyejecucién de un esquema con el queno se puede contar en la vida real, porque se requiers vue respuesta permagerwe por parte de los que ne esti en el equipo, y esa respueste, ciertamente, no se puede incluie en tun guido: como snucho, se puede inducir © anticipae. Incluso en el caso de: que todos les participantes estém en el mismo bando, como en 4 Daniel O. Levinson, M.D, «Bedeide Teaching», on The New Physcisn, XIX (1970), 9.733, °5 Chand el preducte final de un exfucrza de arturcn ea ma cinta magn eran ce yno us expecicule en dioecto, lk vericn fl puede er un montaje compuesto d= Feonjas tomadas de varias prucbes. Durance estos intents los ineSrpretessentirdn eon todo derecho que na vents cbizados« spetmanecer denteo del mace tado el tex com [seri ce una we tes eal, sia embargo, confizman qe estén pre duciende lo que rela radio coo panies de laseruecin sl “Tedo Joel planeea demnewo el tema cel residad. thn diseorsa politico puede re fer poco valor en cuarco ape indioucén fable le fs que & ora hard en realidad, pore pacde decir qe evn cscureo real, Usa iene do televiaién dy ctaraments toni ance de radio) sbtiene una version defo que se habla ligecamente iferente s [a cbtenida por una audiencia en diteeto, pera la diferencia no es muy significative, Gas, Pern cqutsucede st ux presente achucoso espers Ls oeasioa de estar en buen Forout y eugncesgeaba su alpecion ante an grupo entusiesta de su propio equipo, tuna alocncisnelshorada 9 parar de pasa peuucios,autesubcienes faeorts>) gus permite la supresis de feagmentos inceves, y despuésenvla la cinta ernisora para 5 posterior eniscn? El erukode doe une accvacidn on diveursa? ¥ jes sullcicate la notion de ransposicisn de claves para tstureste tems? Civesycomtios de clive 6 ‘is maniobras militares, el cusso planeado de Ja acci6n, el esquems, puede sequetir controladores que resiablezcan y redisijan peciodtca- mente lo que esta eaconreciendo», Las foerzas que bavan avanzado demasiado, segin el esquema, tendriin que ser frenadas, en tanto que hhabri que haces avanzar alas rezagadis, Cuande se delines en detalle y por adelantado una accisin comple- ja, con su secuencia de pasos cepreseatada ca la mente 0 «x el papel pra comprobar la distr’buciéa ce tiempos y cosas semejantes, babble nos de planificaciéa, Come se ha sugerido, ls tacos, los ensayos y Je planificacién canjanta se pueden considera’ todos ellos como variacio- nies del chacer pricticas», debicndose distinguis das estas vatiaciones de le «experiencia realy, que prescmiblemente contnbuye también al apteacizaj, si bien de modo diferente. Es maravilloso observar los lugares donde se hacen pricticas, A este propésita es Dickens quien configura nuestra orientaciéa: Fagan ensefiando a sus pupilos cémo robar pafiuelos en condiciones simula: clas fonna parte de nuestca tradiciéa. Y también las peliculas de «ca- com, como R#ff, quese centran en la ejecucién de una operacién pla- neada, cronometcada y ensayada asta el miniino detalle, Ba cualquier aso, se puede leer sobre los contrabendistas: Ua grape ha legade inchuso a tomarss la olestia de comprar tres aeientos de primers close de up avin ¥C-10 la compadia aérea B08 para pader entre aca sis hombres-cotceo, cargados de oro, a permanecer sentados durante tone sh enrutoccrse y lege levantarse sin dala pres de estar mag fads al final del vigje™ Dulles ofrece comentarios semejantes respecto a su lines de tra: bajo: Con lassituaciones «en vivoo, en ls escucl de adiestramniento se prevende lo gar algy parecido al adiestrsmiento para el combate con monieiéa ceal. ‘tabgjo pionero cn aso lénea se realiz6 durante a Segunda Guerra Mundial ep Tas escutlas del Bjército, donde sc adiesteabe a os interrogadores de los pri- sioneros de guerra. El aprendiz de interrogador se colocaba frente a un hom- bre vestide como un oficial o soldado enemigo, ol cusl sctaubs como alguien recien eaprucado y hablaba aleman o japonés als perfeecién. Este dltimo, que dba ser buen actor y que habia sido euidadosamence seleccionado para esta ® Timoehy Grevn, The Smagaine (Nueve York, Wallet and Company, 1989), p. 217