Ese hombre que buscaba la

verdad
Ahora en 100 años nos formó
al caminar
Nos decía con su vida que
hay que conquistar
Y siempre buscar en el señor
su voluntad
Aspirando siempre altos
ideales
Puso al fin sobre América sus
ojos
Haciendo caer en ella una
semilla
Que en un jardín inmenso se
volvió
No nos quedaremos al pie del
monte
Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras
Que la vida y el espíritu nos
da
América
Si ahora somos almas de
fuego
Y su tiempo solo para servir a
Dios
Siendo firme testimonio de su
voz
Hasta que la tierra entera
arda por su amor
No nos quedaremos al pie del
monte

Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras
Que la vida y el espíritu nos
da
América
Aspirando siempre altos
ideales
Ese hombre que buscaba la
verdad
Ahora en 100 años nos formó
al caminar
Nos decía con su vida que
hay que conquistar
Y siempre buscar en el señor
su voluntad
Aspirando siempre altos
ideales
Puso al fin sobre América sus
ojos
Haciendo caer en ella una
semilla
Que en un jardín inmenso se
volvió
No nos quedaremos al pie del
monte
Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras

Que la vida y el espíritu nos
da
América
Si ahora somos almas de
fuego
Y su tiempo solo para servir a
Dios
Siendo firme testimonio de su
voz
Hasta que la tierra entera
arda por su amor
No nos quedaremos al pie del
monte
Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras
Que la vida y el espíritu nos
da
América
Aspirando siempre altos
ideales
Ese hombre que buscaba la
verdad
Ahora en 100 años nos formó
al caminar
Nos decía con su vida que
hay que conquistar
Y siempre buscar en el señor
su voluntad
Aspirando siempre altos
ideales
Puso al fin sobre América sus
ojos

Haciendo caer en ella una
semilla
Que en un jardín inmenso se
volvió
No nos quedaremos al pie del
monte
Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras
Que la vida y el espíritu nos
da
América
Si ahora somos almas de
fuego
Y su tiempo solo para servir a
Dios
Siendo firme testimonio de su
voz
Hasta que la tierra entera
arda por su amor
No nos quedaremos al pie del
monte
Pudiendo ascender hasta la
cumbre
Siendo generosos y de
corazón gigante
Dispuesto siempre a todo por
nuestro Jesús
Haciendo transcender esas
palabras
Que la vida y el espíritu nos
da
América

Aspirando siempre altos ideales Ese hombre que buscaba la verdad Ahora en 100 años nos formó al caminar Nos decía con su vida que hay que conquistar Y siempre buscar en el señor su voluntad Aspirando siempre altos ideales Puso al fin sobre América sus ojos Haciendo caer en ella una semilla Que en un jardín inmenso se volvió No nos quedaremos al pie del monte Pudiendo ascender hasta la cumbre Siendo generosos y de corazón gigante Dispuesto siempre a todo por nuestro Jesús Haciendo transcender esas palabras Que la vida y el espíritu nos da América Si ahora somos almas de fuego Y su tiempo solo para servir a Dios Siendo firme testimonio de su voz Hasta que la tierra entera arda por su amor No nos quedaremos al pie del monte Pudiendo ascender hasta la cumbre Siendo generosos y de corazón gigante Dispuesto siempre a todo por nuestro Jesús Haciendo transcender esas palabras Que la vida y el espíritu nos da América Aspirando siempre altos ideales .

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful