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FICHAS TÉCNICAS

DATOS UTILES PARA LA MICROEMPRESA RURAL

COMPOST ORGÁNICO
Es una mezcla de materia orgánica de distinto origen, microorganismos y elementos
minerales propios del suelo. El compost es producto de un proceso de oxidación
biológica, el que se logra a través de estados secuenciales, que convierte materia
orgánica heterogénea y sólida en partículas finas y homogéneas de humus. Dentro de
la composición del compost se pueden contar: bacterias y hongos que descomponen
la materia orgánica y la convierten en humus por lo que posee ingredientes activos
como antibióticos y antagonistas de plagas y enfermedades del suelo. El aire es el
requerimiento más importante en el compostaje, por lo que el material debe ser
ordenado en montones altos y angostos permitiendo que el aire llegue al centro del
montón por los lados. Al contrario si el montón es muy ancho, será menos aireado en
el centro incentivando una descomposición anaeróbica. Durante el proceso de
compostación, el proceso biológico se realiza bajo agregación de aire, produciéndose
la degradación, transformación y síntesis de la materia orgánica. El proceso aeróbico
de transformación y síntesis lleva a la formación de compost en tanto que, la
degradación total de la materia orgánica lleva a la formación de CO2 y H2O. La
flora microbiana cambia en forma constante durante el proceso, de acuerdo a las
transformaciones del medio.
El proceso de compostaje se divide en 3 estados principalmente:
3 Mesofílico: Los organismos presentes en los residuos orgánicos y en la
atmósfera comienzan a descomponer los materiales liberando calor y
aumentando la temperatura, bajando el ph del compost a medida de que se
van produciendo los ácidos, superando los 40ºC se pasa al siguiente estado.
4 Termofílico: Donde la temperatura continúa subiendo a los 60ºC,
inhabilitándose los hongos. Sobre esta temperatura las diversas reacciones
que ocurren en el interior del compost son mantenidas por actinomicetes y
bacterias formadoras de esporas, donde las sustancias más fáciles para ser
degradados como los azúcares, almidón, grasas, y proteínas son consumidas
rápidamente, el ph se torna alcalino, el amonio es liberado de las proteínas.
Posteriormente se comienza con la fase de enfriamiento donde a medida que
disminuye la temperatura, los hongos termofílicos reinvaden el área y atacan
a la celulosa, apareciendo más tarde los organismos mesofílicos (de la etapa
anterior).
5 Maduración: Este estado requiere varios meses. Aquí las reacciones ocurren
en el material de residuos orgánicos para producir humus. Durante este
período hay una intensa competencia de alimentos entre los
microorganismos presentes (termitas, hormigas, gusanos) que
contribuyen a la descomposición por la maceración física de las partículas.

Las principales ventajas del compost son:


6 Económico debido a que los materiales necesarios para producirlo son los
restos de cultivos, guano de ave, vacuno, ovino, caprino, etc.
7 Desde el punto de vista nutritivo entrega nutrientes de manera lenta, al
ir mineralizándose la materia orgánica que lo constituye, lo que evita las
pérdidas de nutrientes, ya sea, por volatilización como por lixiviación
(como es el caso del Nitrógeno), como también, el sincronizarse ésta
liberación lenta, pero permanente, con la absorción de nutrientes por
parte de los vegetales.
8 Debido a la temperatura que alcanza el compost en su proceso, da muerte
a la mayoría de los hongos patógenos del suelo, junto con las semillas de
malezas, con lo que se convierte en un abono de gran calidad
fitosanitaria.

Fabricación del compost:


1. Elegir un lugar que no sea ni muy caluroso en verano, ni muy frío en
invierno, Mejor si existe agua cerca.
2. Marcar en el suelo un rectángulo de 2 metros por 3 metros.
3. En el espacio marcado suelte un poco de suelo, colocando 2 palos de
aproximadamente 2 metros de largo. Es importante destacar que no
debe enterrarlos mucho para que después puedan ser retirados con
facilidad.
2 metros

2 metros

3 metros

4. Sobre el suelo suelto, coloque una primera capa de desechos vegetales


de unos 20 cms. El material puede estar verde o seco, siendo lo ideal
una mezcla de ambos. Es importante destacar que no se debe apretar
el material, ya que al quedar suelto el montón recibirá el aire
necesario para descomponerse.
5. Sobre la primera capa, coloque una segunda capa de 5 cms de guano
de cualquier animal
6. Agregue una capa de 2 cms de tierra
7. Riegue bien todo el montón formado.
8. Continúe repitiendo los pasos anteriores (incluyendo el riego), hasta
que logre una altura de un metro y medio.
9. Tape el montón con paja y saque los 2 palos. Los hoyos que quedaron
servirán de respiradero para favorecer la circulación de aire.

El montón con las dimensiones anteriores, va a entregar aproximadamente


3.5 toneladas de abono, por lo que para fertilizar una hectárea, se necesitaría
hacer 4 montones de éste mismo tamaño.

Algunos puntos importantes a considerar son los siguientes:


9 La abonera debe permanecer siempre húmeda, regándola en verano y
cubriéndola para protegerla de las lluvias fuertes en invierno.
10 Al mes debe revolverse bien el montón para que, con esta medida, el
abono esté listo para ser usado aproximadamente a los 3 meses. Si no
se revuelve el proceso se demorará 5 a 6 meses
11 Hay que realizar las aboneras a las orillas, cuando se trata de abonar
potreros de varias hectáreas, con la finalidad de disminuir el trabajo de
acarreo, de los restos de los cultivos para fabricar el abono, como cuándo
se tiene que colocar.

El compostaje “in situ” es otra técnica utilizada; Esta se realiza en el mismo


potrero y consiste en dejar los rastrojos en el potrero o agregar otros e incorporar
todo con una rastra, dejándolo para que se descomponga completamente,
preocupándose permanentemente por la humedad de los rastrojos.

Elaboración de compost casero

Seguro que alguna vez has oído o incluso leído referencias sobre el compost. Puede
que no sepas seguro lo que es o lo sabes pero ignoras como fabricarlo en tu propia
casa. O simplemente te gusta respetar el medioambiente y quieres hacer todo lo
posible por ayudar reciclando tu basura... Nosotros te contamos cómo.
Se entiende por compostaje la descomposición controlada de materiales orgánicos (hojas,
verduras, frutas, etc.) que dan como resultado un producto totalmente orgánico
aprovechable por el suelo y por las plantas. Este abono mejora la estructura del suelo,
aporta nutrientes de una forma equilibrada y a la vez ahorramos dinero en fertilizantes
químicos y reciclamos dichos residuos.
Los restos que podemos emplear pueden ser procedentes del jardín: restos de césped (de
la siega), hojas, paja, serrín, ramas podadas, restos de flores o de plantas sanas. De los
restos de pináceas y cupresáceas, etc (en general todas las especies resinosas) surge un
compost de composición lenta, demasiado ácido para ser usado en los jardines por lo que
hay que evitar usar este tipo de material.
No se deben echar malas hierbas ni plantas enfermas. En el caso de las malas hierbas
porque sus semillas germinarán donde distribuyamos el compost. Si son malas hierbas
perennes estas pueden presentar estolones, bulbos o rizomas que pueden volver a brotar.
En el caso de las plantas enfermas porque se contribuye a propagar el agente que acabó
con ellas.
De los restos procedentes del hogar se pueden aprovechar los posos del café o de té,
mondas de patata, cáscara de huevo, restos de verduras, frutas, etc. No son convenientes
las cáscaras de cítricos, ni el contenido de las bolsas del aspirador y ceniza de madera y
carbón (debido a las sustancias nocivas que contienen), los excrementos de animales
domésticos (son nocivos). La carne, huesos y pescado tampoco son apropiados porque se
presentan problemas de malos olores. Tampoco metal, plásticos, vidrio, etc. (Evitar todo
lo inorgánico).
Cuidados permanentes
El objetivo perseguido es conseguir una correcta descomposición por parte de hongos y
bacterias que transformarán los desechos en la materia aprovechable por el suelo y
plantas. Para que estos restos se puedan descomponer satisfactoriamente es necesaria la
presencia de agua, aire y calor. Necesitamos tener herramientas que nos ayuden a cortar y
mover el compost (tijeras de podar, palas, rastrillos...). Si se dispone de ella es
aconsejable emplear una máquina trituradora de restos orgánicos para las ramas gruesas y
para picar los restos vegetales, ya que así conseguiremos acelerar su descomposición.
También es aconsejable disponer de un termómetro para controlar la temperatura (que no
sea de mercurio ya que es tóxico). Para que el proceso se desarrolle correctamente la
temperatura deberá estar comprendida entre 40 y 60 ºC, ya que de esta forma se obtiene
un buen compost a la vez que se eliminan gran cantidad de gérmenes no deseados.
Es imprescindible que el montón disponga de una buena aireación. Si esta se reduce el
montón se enfriará y se puede presentar un proceso de putrefacción. Para conseguirlo la
capa inferior deberá tener un espesor entre 20 y 30 cm. formada por restos leñosos
gruesos. Encima de esta capa pondremos materia orgánica activadora (estiércol o
mantillo del año anterior, abono animal, harina de cuernos, etc.) o un acelerador
comercial.
En las capas sucesivas añadiremos el resto de residuos. Por último podremos recubrirlo
con restos de follaje o paja, plásticos o geotextiles (preferiblemente estos porque
transpiran) y regaremos.
Fermentacion
La duración aproximada del proceso es de unos 3 - 4 meses en el caso de que lo
realicemos durante la primavera y el verano, y de 6 meses en el caso de que lo realicemos
en invierno. El compost bien madurado presenta un color castaño oscuro, está frío, tiene
el característico de la tierra de los bosques y es agradable de manejar. Para la creación del
compost lo más cómodo es realizar un montón en un rincón del jardín, en un cajón de
madera, en un bidón, etc.
También se puede recurrir a los compostadores prefabricados. Estos se pueden encontrar
en centros especializados y en diferentes tamaños. A la hora de elegir uno de estos
compostadores deberemos tener en cuenta:
-Las dimensiones de nuestro jardín, huerto, etc.
-De que especies disponemos (césped, hojas caducas o perennes etc.)
-El número de personas que viven en el hogar (para hacernos una idea de la
cantidad de residuos que se generan).
Los compostadores se colocarán sobre la tierra a ser posible en una superficie plana. No
se deben ubicar en hoyos (no se consigue una buena aireación), ni sobre superficies de
piedra ni de hormigón. Es preferible ponerlo a la sombra porque si lo ponemos al sol es
más probable que tengamos que regarlo con más frecuencia para mantener la humedad.
También se puede recurrir a elaborar el compost directamente en hoyos excavados en el
jardín pero hay que asegurarse de que esté bien aireado. Esto se consigue creando
agujeros de no más de cincuenta centímetros de profundidad, compactando poco los
restos y regándolos poco.
Posibles inconvenentes
La realización del compost no es tan fácil como pueda parecer a priori, ya que es muy
probable que se presenten problemas, sobretodo si todavía se es un inexperto en su
fabricación. Algunos de estos problemas son:
-Mal olor: se puede deber a una falta de oxígeno, exceso de humedad, exceso de material
verde o a que el motón es muy compacto. Para solucionarlo se puede remover el montón
y añadir material seco (hojas, paja, serrín, etc.).
-El montón está demasiado húmedo: puede deberse a un exceso de lluvia o de riego.
Para solucionarlo se puede tapar con un plástico con agujeros (para facilitar la aireación)
y agregar material seco y remover.
-La temperatura no sube: se puede deber a que el montón es pequeño, a una falta de
material verde o al tiempo frío. Para solucionarlo se puede añadir material verde.
-Presencia de moscas: se debe a los restos de cocina. Para solucionarlo deberemos cubrir
dichos restos con tierra u hojas secas.
-El centro del montón se encuentra muy seco: se debe a una falta de humedad. Para
solucionarlo deberemos remover el montón y aportar agua.
Uso final
Antes de proceder a la utilización del compost procederemos a cribarlo para eliminar
todos los elementos gruesos que volveremos a introducir en el montón o en el
compostador para que continúe su proceso de descomposición.
Si lo vamos a utilizar para preparar el terreno de plantación emplearemos dos o tres kilos
de compost por metro cuadrado, y procederemos a realizar una labor para incorporarlo al
terreno mediante una labor de fondo. Si queremos emplearlo en tiestos mezclaremos una
parte de compost por tres partes de tierra. Cuando queramos aplicarlo a las flores y
arbustos de nuestro jardín, primeramente realizaremos una labor de escarda y luego lo
esparciremos a su alrededor formando una capa de unos dos a cuatro centímetros.
La mejor época es en primavera. Se deduce que el compost es también un excelente
"mulching" o acolchado para usar de cara al invierno. Por último un pequeño truco:
podemos obtener a partir del compost un abono líquido procediendo de la siguiente
forma: introduciremos un kilo de compost en una bolsa o saco de tela. Ataremos la bolsa
y la meteremos en un barreño lleno de agua y la dejaremos así durante una noche. Ya sólo
nos queda recoger el agua en un recipiente. Este abono líquido lo podremos utilizar para
regar nuestras plantas.

CONDICIONANTES DEL COMPOSTAJE


VOLUMEN
Una pila grande de compost retiene el calor de su actividad microbiológica. Su centro
será más cálido que sus bordes. Con menos de 50 cm habrá problemas para mantener el
calor, mientras que más de 100 cm no permiten el paso de aire suficiente al centro para la
vida de los microbios.
GRADO DE TRITURACIÓN
La descomposición de la materia orgánica por los microorganismos tiene lugar,
preferentemente, en la superficie en contacto con el aire. Cuanto mayor sea la superficie
de los residuos en que deban trabajar los microorganismos, más rápidamente se
descomponen los materiales. Es como un bloque de hielo en el sol, que tarda en derretirse
cuando es grande, pero se derrite muy rápido si se tritura.
pH
Influye en el proceso debido a su acción sobre los microorganismos. En general, los
hongos toleran un pH entre 5-8, mientras que las bacterias tienen menor capacidad de
tolerancia (pH= 6-7,5)
El pH varía a lo largo del proceso. En la primera fase, fase mesófila, puede bajar por la
formación de ácidos, para volver a aumentar posteriormente. Aumentos fuertes de pH
pueden facilitar la pérdida de nitrógeno en forma amoniacal.
Si se produce acidificación, se corrige con la adición de cal apagada, y, si por el contrario,
se alcaliniza la masa, se añaden sales ácidas o azufre en polvo para la corrección.
Es difícil manipular el pH del residuo a no ser que se incorpore algún residuo de pH
complementario.
Una correcta aireación es la mejor garantía de mantener un pH correcto.
NUTRIENTES
Todos los organismos necesitan de nutrientes para crecer y reproducirse. Las cantidades
varían de elemento a elemento, manteniendo una relación constante unos con respecto a
otros. En el compostaje, el mantenimiento de esta relación es especialmente importante
para el carbono y nitrógeno. Los microorganismos utilizan el carbón de los residuos
como fuente de energía. El nitrógeno es el elemento necesario para formar las proteínas
con que construir sus cuerpos.
El carbón y el nitrógeno son los dos elementos fundamentales en el compost, y su
relación de transformación (C:N) es significativa. La relación de carbón a nitrógeno de
los residuos oscila desde 500 a 1 para el serrín, a 15 a 1 para los residuos de cocina.
Al inicio del proceso, la relación entre el contenido de carbono y nitrógeno debe estar
alrededor de 30, añadiéndose elementos nitrificantes o carbonatantes si fuera preciso, y al
finalizar el proceso debe estar próxima a 10. El proceso del compost se retarda si no hay
bastante nitrógeno, y demasiado nitrógeno puede causar la generación de amoníaco que
puede crear olores desagradables.
Teóricamente, una relación inicial C/N de 25-35 es la adecuada, si bien no todos los
residuos tienen un mismo tipo de materia orgánica con la misma biodegradabilidad. Si la
relación C:N es muy elevada, disminuye la actividad biológica; sin embargo, si la materia
orgánica a compostar es poco biodegradable, la lentitud del proceso tendrá esta causa, y
no la falta de nitrógeno. Una relación C:N muy baja no afecta al proceso de compostaje,
pero se pierde el exceso de nitrógeno en forma de amoniaco. Dado que uno de los
objetivos del compostaje es la conservación de nutrientes, no podemos permitir esta
pérdida. La mezcla de distintos residuos con diferentes relaciones C:N puede solucionar
el problema.
OXÍGENO
El oxígeno es necesario para que los microorganismos puedan descomponer eficazmente
la materia orgánica. Debe ser suficiente para mantener la actividad microbiana sin que en
ningún momento aparezcan condiciones anaerobias, que, además de entorpecer el
proceso, dan lugar a la aparición de olores y a un producto de inferior calidad. Un buen
progreso del proceso requiere la aportación de aire y el mantenimiento de una porosidad
adecuada en la masa.
Para conseguir un buen y rápido compostaje es necesario un buen aporte de O2. La base
principal del proceso de fabricación del compost es una buena aireación de la masa. La
demanda de aire está calculada en torno a 15-20 m3/Tm/día, y depende de muchos
factores, como el material, la textura, la humedad, o la manera y frecuencia de voltear la
pila.
El volteo, además, sirve para homogeneizar la mezcla y su temperatura. Después de cada
volteo, la temperatura disminuye de 5 a 10ºC, subiendo de nuevo si el proceso no ha
acabado. Se puede forzar la aireación por métodos de succión, de presión o mecánicos.
TEMPERATURA
Es el parámetro que mejor indica el desarrollo del proceso. Debe mantenerse entre 35 y
60 ºC para eliminar elementos patógenos, parásitos y semillas de malas hierbas. Cada
grupo de microorganismos tiene una temperatura óptima para realizar su actividad:
criófilos, de 5 a 15 ºC; mesófilos, de 15 a 45 ºC; o termófilos, de 45 a 70 ºC.
El grupo favorecido descompondrá la materia orgánica para obtener materia y energía, y
en la operación se emitirá calor. Este calor puede hacer variar la temperatura de la pila de
residuos, dependiendo del volumen de la pila y de las condiciones ambientales.
Con temperaturas demasiado elevadas, mueren determinadas especies buenas para el
compostaje, mientras que otras no actúan por estar en forma de espora. Cuanto más
caliente es la pila, más rápido es el compostaje.
POBLACIÓN MICROBIANA
La pila de compost es, realmente, una granja microbiológica. Las bacterias comienzan el
proceso de fermentar la materia orgánica. A los hongos y bacterias, pronto se unen los
actinomicetos, y después miriápodos, insectos y gusanos de tierra hacen su trabajo.
En la primera etapa del compostaje aparecen las bacterias y hongos mesófilos, con
predominio de las primeras. Cuando la temperatura llega alrededor de los 40 ºC, aparecen
las bacterias, los hongos termófilos y los primeros actinomicetos. Por encima de los 75 ºC
cesa la actividad microbiana. A lo largo del proceso van apareciendo formas resistentes
de los microorganismos cuando las condiciones de temperatura hacen imposible su
actividad. Al bajar de nuevo la temperatura, reaparecen las formas activas, detectándose
también la actividad de protozoos, nemátodos, miriápodos, etc.
Las diferentes especies de microorganismos pueden sucederse o coincidir en el tiempo;
su procedencia puede ser a través de la atmósfera, del agua, del suelo o de los mismos
residuos. Y por eso, una población comienza a aparecer mientras otros están en su
máximo o ya están desapareciendo, complementándose las actividades de los diferentes
grupos.
Los organismos de la descomposición son los implicados en la subdivisión del material
orgánico. Las bacterias son el microorganismo primario de la descomposición. Llegan
con los residuos, y comienzan el proceso descomponiendo el material orgánico para su
propio alimento. Las bacterias crecen y se multiplican en condiciones favorables, y
mueren cuando se crean las condiciones más favorables para otras. Las bacterias, los
actinomicetos y los hongos consumen los residuos directamente y se conocen como
compostadores de primer nivel son ayudados por organismos más grandes (gusanos,
ácaros, escarabajos, larvas y moscas), que también consumen residuos directamente.
Los microorganismos de primer nivel de la descomposición son comidos por los del
segundo nivel tales como tijeretas, ácaros, escarabajos, protozoos y rotíferos. Los del
tercer nivel comen a los del primer y segundo nivel e incluyen ciempiés, escarabajos,
hormigas y ácaros.
Las bacterias son abundantes. Puede haber millones en un gramo, e invaden los residuos
comiéndolos y digiriéndolos, rompiéndolos en formas más simples para que otras
bacterias y organismos los consuman. Como grupo, las bacterias pueden comer casi
cualquier cosa.
La temperatura es una variable importante en el compost, pues en función de la
temperatura diferentes especies bacterianas serán más o menos activas. Los micro
organismos criófilos, mesófilos y termofílos funcionan mejor dentro de gamas de
temperaturas específicas.
Los criófilos son los primeros a ir a trabajar. Pueden trabajar en temperaturas debajo de 0
ºC (tan bajo como -18 ºC), pero son muy activos alrededor 13 ºC. Frecuentemente
generan calor suficiente para crear condiciones óptimas para el próximo grupo de
bacterias llamado mesófilos
Esta es la gama de bacterias que operan en temperaturas entre 15 y 40º C. El calor
generado como un subproducto del trabajo de las mesófilas levantará la temperatura en la
pila aún más, creando condiciones apropiadas para el compostaje termofílico.
Ellos comienzan a asumir la dirección cuando las temperaturas alcanzan 40 a 45 º C y
continúan trabajando hasta los 70º C, cuando comienzan a declinar. Las termófilas
trabajan rápidamente y no viven mucho tiempo, de tres a cinco días a la mayoría.
Remover la pila proveerá oxígeno y permite a las bacterias termófilas continuar su
actividad. Cuando las temperaturas bajan y mueren, reaparecen los otros grupos.
Los actinomicetos son una forma parecido a hongos, y siguen en número a las bacterias.
Asumen la dirección durante las etapas finales de descomposición, y son frecuentemente
productores de antibióticos que inhiben crecimiento bacteriológico. Son especialmente
importantes en la formación de humus, liberando carbón, nitrógeno de nitrato y amonio,
haciendo alimentos disponibles a plantas.
Los hongos son menores en número que las bacterias o actinomicetos, pero con mayor
masa. Los hongos son los organismos simples que carecen de pigmento fotosintético
(clorofila). Las células individuales tienen un núcleo rodeado por una membrana y
pueden agruparse en filamentos largos, llamados hifas. Los hongos viven sobre el
material muerto y obtienen energía degradando el material orgánico.
Los macro organismos son los organismos visibles involucrados en transformar material
orgánico en compost. Son más activos en las etapas maduras de compostaje, cuando las
temperaturas descienden pero la descomposición no es completa. Los micro organismos
descomponen la materia orgánica químicamente, y los macro organismos, que están más
arriba en la cadena alimentaria, descomponen excavando, moliendo, masticando,
digiriendo, mamando y batiendo.
Las hormigas son insectos y se alimentan sobre una variedad de materiales en el compost.
Pueden traer hongos y minerales tal como potasio y fosforo al compost. Un milpiés es
grueso, con segmentos rojos obscuros. Hay muchos segmentos, cada uno con dos de
pares de patas, pero no los mil que su nombre indica. Comen vegetación en
descomposición y se enrollarán en una pelota cuando están en peligro.
Los caracoles y los limacos son moluscos. Los caracoles tienen una concha espiral con
una cabeza distinta y un pie retráctil. Los limacos no tienen concha. Ambos viven de
vegetales vivos, pero se les encuentra con frecuencia en el montón de compost.
Los nematodos son los invertebrados más abundantes en el suelo. Algunos viven sobre la
materia orgánica en descomposición, mientras otros son predadores sobre otros
nematodos, bacterias, algas, protozoos y esporas de hongos.
Los ácaros de fermentación, también llamados ácaros de molde, son transparentes, y se
alimentan sobre levaduras de materia orgánica. Estos ácaros son capaces de resistir las
condiciones anaerobias por períodos moderados de tiempo, y pueden ser un indicador
bueno de estas condiciones en el compost.
Insectos pequeños, distinguibles por su capacidad para saltar cuando se les perturba son
principalmente comedores de hongos, aunque también comen nematodos y plantas.
Las arañas se alimentan de insectos e invertebrados pequeños. Los ciempiés tienen
cuerpos aplanados y segmentados con un de par de patas en cada segmento, en total 15 o
más pares son consumidores terciarios, alimentándose de invertebrados de su tamaño o
mayores. Esto significa que son indeseables en un arca de vermicompostaje, pues pueden
atacar y matar los gusanos.
Las moscas son insectos que alimentan sobre casi cualquier tipo de material orgánico.
También actúan como aero transportadores de bacterias. Adondequiera que aterricen,
depositan bacterias. Ventile su compost una vez una semana para controlarlas.
Los gusanos de tierra son macro organismos más importantes, y los mayores
compostadores en la pila de compost. Consumen bacterias, hongos, protozoo y materia
orgánica. Digieren la materia orgánica, transformándola en vermicompost.
Como ya hemos comentado, el compostaje es un proceso dinámico debido a las
actividades combinadas de una amplia gama de poblaciones de bacterias, hongos y
actinomicetos, ligados a una sucesión de ambientes.
Las bacterias se encuentran distribuidas por toda la pila, mientras que los hongos y los
actinomicetos están situados a 5-15 cm de la superficie, dándole un aspecto grisáceo
característico.
Un compost bien fermentado produce una esterilización de todo el residuo, tanto por la
elevación de la temperatura como por la propia producción de fermentos (antibióticos) y
la competencia por los nutrientes, que llegan a eliminar los microorganismos patógenos
llegados con los residuos.
HUMEDAD
Los microorganismos necesitan agua. En teoría, los valores de humedad para que pueda
darse una fermentación aeróbica están entre el 30 y el 70%, siempre que se asegure una
buena aireación. En la práctica, se deben evitar valores altos, pues se desplazaría el aire
de los espacios entre partículas del residuo, y el proceso pasaría a anaerobio. Si, al
contrario, la humedad es demasiado baja, bajará la actividad de los microorganismos.
Los valores óptimos están entre el 40 y el 60%, dependiendo de la textura del material:
para materiales fibrosos, la humedad máxima es del 75%, mientras que para residuos con
papel o materia vegetal fresca está entre el 50 y el 60%.
Toda vida sobre la Tierra necesita calor, agua y aire. Los microbios en la pila de compost
no son diferentes: funcionan mejor cuando los materiales a compostar están calientes,
húmedos y se pueden proveer con suficiente aire.
Para conseguir la humedad adecuada, se pueden mezclar distintos tipos de residuos y
triturar o desfibrar los materiales. La humedad adecuada es esencial para la actividad
microbiológica. Una pila de compost seca no favorecerá para nada la descomposición,
por eso se debe mojar periódicamente.