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Grasa

En bioquímica, grasa es un término genérico para designar varias clases de


lípidos, aunque generalmente se refiere a los acilglicéridos, ésteres en los que
uno, dos o tres ácidos grasos se unen a una molécula de glicerina, formando
monoglicéridos, diglicéridos y triglicéridos respectivamente. Las grasas están
presentes en muchos organismos, y tienen funciones tanto estructurales como
metabólicas.

El tipo más común de grasa es aquél en que tres ácidos grasos están unidos a la
molécula de glicerina, recibiendo el nombre de triglicéridos o triacilglicéridos. Los
triglicéridos sólidos a temperatura ambiente son denominados grasas, mientras
que los que son líquidos son conocidos como aceites. Mediante un proceso
tecnológico denominado hidrogenación catalítica, los aceites se tratan para
obtener mantecas o grasas hidrogenadas. Aunque actualmente se han reducido
los efectos indeseables de este proceso, dicho proceso tecnológico aún tiene
como inconveniente la formación de ácidos grasos cuyas insaturaciones (dobles
enlaces) son de configuración trans.

Todas las grasas son insolubles en agua teniendo una densidad significativamente
inferior (flotan en el agua).

Tipos de grasas

En función del tipo de ácidos grasos que formen predominantemente las grasas, y
en particular por el grado de insaturación (número de enlaces dobles o triples) de
los ácidos grasos, podemos distinguir:

* Grasas saturadas: formadas mayoritariamente por ácidos grasos saturados.


Aparecen por ejemplo en el tocino, en el sebo, en las mantecas de cacao o de
cacahuete, etcétera. Este tipo de grasas es sólida a temperatura ambiente. Las
grasas formadas por ácidos grasos de cadena larga (más de 8 átomos de carbon),
como los ácidos láurico, mirístico y palmítico, se consideran que elevan los niveles
plasmáticos de colesterol asociado a las lipoporteínas LD. Sin embargo, las grasas
saturadas basadas en el esteárico tienen un efecto neutro. Ejemplos: sebos y
mantecas.

* Grasas insaturadas: formadas principalmente por ácidos grasos insaturados


como el oleico o el palmitoleico. Son líquidas a temperatura ambiente y
comúnmente se les conoce como aceites. Pueden ser por ejemplo el aceite de
oliva, de girasol, de maíz. Son las más beneficiosas para el cuerpo humano por
sus efectos sobre los lípidos plasmáticos[1] ,[2] y algunas contienen ácidos grasos
que son nutrientes esenciales, ya que el organismo no puede fabricarlos y el
único modo de conseguirlos es mediante ingestión directa. Ejemplos de grasas
insaturadas son los aceites comestibles. Las grasas insaturadas pueden
subdividirse en:

o Grasas monoinsaturadas. Son las que reducen los niveles


plasmáticos de colesterol asociado a las lipoproteínas LDL[3] (las que
tienen efectos aterogénicos, por lo que popularmente se denominan
"colesterol malo"). Se encuentran en el aceite de oliva, el aguacate, y
algunos frutos secos.

o Grasas poliinsaturadas (formadas por ácidos grasos de las series


omega-3, omega-6). Los efectos de estas grasas sobre los niveles de
colesterol plasmático dependen de la serie a la que pertenezcan los ácidos
grasos constituyentes. Así, por ejemplo, las grasas ricas en ácidos grasos
de la serie omega-6 reducen los niveles de las lipoproteínas LDL y HDL,
incluso más que las grasas ricas en ácidos grasos monoinsaturados[4] . Por
el contrario, las grasas ricas en ácidos grasos de la serie omega-3 (ácido
docosahexaenoico y ácido eicosapentaenoico) tienen un efecto más
reducido, si bien disminuyen los niveles de triacilglicéridos plasmáticos[5] .
Se encuentran en la mayoría de los pescados azules (bonito, atún, salmón,
etc.), semillas oleaginosas y algunos frutos secos (nuez, almendra,
avellana, etc.).

Funciones de las grasas

* Producción de energía: la metabolización de 1 g de cualquier grasa produce,


por término medio, unas 9 kilocalorías de energía.

* Forman el panículo adiposo que protege a los mamíferos contra el frío.

* Sujetan y protegen órganos como el corazón y los riñones.

* En algunos animales, ayuda a hacerlos flotar en el agua.

Propiedades de las grasas

Las grasas poseen la propiedad de producir una mancha perenne sobre el papel.
Son insolubles en agua, muy solubles en éter común, en acetona, en cloroformo,
en benzol, en sulfuro y tetracloruro de carbono, etc. En contacto del aire, y con el
tiempo, dejan en libertad los ácidos grasos que contienen produciéndose el
enranciamiento, debido a la hidrólisis que ya se indicó.

Las grasas no pueden ser destiladas porque se descomponen a una temperatura


inferior a la de su punto de ebullición produciendo, entre otros cuerpos, acroleína
(CH2-CH—CH-O) que es un líquido de olor desagradable cuyos vapores causan
irritación a los ojos.

Algunos aceites e oxidan al aire transformándose en masas resinosas o gomosas,


y si se exponen en capas delgadas se cubren con una película dura, transparente
y seca. Esto se llama desecación y se realiza, sobre todo, en aquellos aceites que
contienen glicéridos de los ácidos no saturados. Estos aceites pueden
endurecerse también por acción del hidrógeno en presencia de níquel
(catalizador). Las grasas así endurecidas tienen gran aplicación en la obtención de
sustitutos de la manteca, en la fabricación de jabones y en la preparación de
lubricantes. En este caso se encuentran los aceites de algodón, de cacahuate y de
sésamo. El proceso se llama hidrogenación y ha tomado mucho incremento en
nuestro país.

Entre los aceites secantes de importancia citaremos: el de linaza, el de cáñamo,


el de Tung o madera de China. Entran en la composición de muchas pinturas.

Los aceites de maíz, de algodón, de nabo y de ricino, son semi-secantes. El aceite


de oliva y el de cacahuate son no secantes. Se encuentran en la alimentación y,
además, cada día van encontrando mayores aplicaciones industriales.

1. Hidrólisis: Las grasas se pueden hidrolizar hirviéndolas con álcalis, con lo que
se forma, glicerina y jabones. Esto puede ocurrir de forma natural por la acción
del grupo de enzimas llamadas lipasas. Las grasas de las dietas sufren una
lipólisis intensa en el duodeno y durante su absorción en el intestino delgado.

2. Oxidación: Los ácidos grasos no saturados se oxidan con facilidad en el


carbono adyacente al doble enlace formando hiperoxido que pueden romperse
formando aldehidos y cetonas.
3. Antioxidante: Las grasas naturales tienen una gran resistencia a la oxidación
debido a la presencia de sustancia antioxidante que protegen a los ac. Grasos
hasta que ellas mismas son transformadas en cuerpos inertes. Hay una serie de
sustancias que poseen capacidades antioxidantes, entre ellas tenemos los
fenoles, quinonas, tocoferoles, ac. galico y galato.

4. Hidrogenación: Es el proceso mediante el cual se fija hidrógeno a los dobles


enlaces de los ac. No saturados de una grasa convirtiéndolos en los saturados
correspondientes. Este proceso tiene importancia comercial, ya que, permite
tener de los aceites de los vegetales y pescado grasa consistente para la
fabricación de las margarinas.

*Viscosidad

La viscosidad es una de las propiedades mas importantes de un líquido y mas


rápidamente observada. Es una medida de rozamiento que acontece entre las
diferentes capas cuando un líquido se pone en movimiento. En la vida diaria este
fenómeno no es de interés real, pero en la industria el concepto de viscosidad
tiene un significado considerable. Es un dato principal en el proceso de
fabricación y en la inspección del proceso acabado; en el empleo de la lubricación
por aceite, la viscosidad es muy importante al seleccionar el lubricante adecuado.
La viscosidad se especifica en mm²/s, aunque también se indica algunas veces en
cSt (centistoke). Normalmente se indica para 40 y 100ºC, aunque en ciertos casos
se pueden usar temperaturas de 37.8 (100º F), 50 y 98.9ºC (210º F).

*Estabilidad mecánica

Ciertas grasas, particularmente las líticas de los tipos antiguos, tienen una
tendencia para ablandarse durante el trabajo mecánico, pudiendo dar lugar a
pérdidas. En instalaciones con vibración, el trabajo es particularmente severo, ya
que la grasa está continuamente vibrando en los elementos lubricados.

*Miscibilidad

En los reengrases, hay que tener el máximo cuidado de no usar grasas diferentes
a las originales. De hecho hay tipos de grasas que no son compatibles; si dos de
estas grasas se mezclan, la mezcla resultante tiene normalmente una
consistencia más blanda que puede causar la pérdida de grasa y fallo en la
película lubricante.
CERAS

Las ceras son ésteres de los ácidos grasos con alcoholes de peso molecular
elevado, es decir, son moléculas que se obtienen por esterificación de un ácido
graso con un alcohol monovalente lineal de cadena larga. Por ejemplo la cera de
abeja. Son sustancias altamente insolubles en medios acuosos y a temperatura
ambiente se presentan sólidas y duras. En los animales la podemos encontrar en
la superficie del cuerpo, piel, plumas. En vegetales las ceras recubren en la
epidermis de frutos, tallos, junto con la cutícula o la suberina, que evitan la
pérdida de agua por evaporación en las plantas.

Obtención

La cera se obtiene derritiendo los panales de cera que las abejas construyen en el
interior de sus colmenas. El derretimiento se puede realizar en agua caliente o
bien con vapor de agua, presentando la cera un bajo peso específico, esta se
separa de los restos extraños, que quedan adheridos en la parte inferior del
bloque de cera. La cera de abeja que recubren las celdas, se denomina cera de
opérculo y es la más apreciada. Esta es una cera muy clara, comparada con la
obtenida de los cuadros melarios o cuadros de cría. La cera es una sustancia
grasa segregada por glándulas cereras de las abejas obreras jóvenes.

También se obtiene a partir de hidrocarburos en las refinerías, mediante procesos


petroquímicos. De las propiedades de la cera referidas a su respuesta térmica,
hace alusión la historia de Icaro.

Rol biológico

* Protección: debido a su carácter altamente hidrófobo, repelen el agua, y a


nivel orgánico recubren ciertos tejidos dándoles consistencia y protección frente a
la acción externa, como lubricantes o impermeabilizantes en piel, pelo y plumas
de animales (lanolina, secreción sebácea, cerumen del conducto auditivo); en
hojas y frutos de plantas. (cutina)

* Estructural: las ceras frecuentemente se encuentran formando cubiertas


protectoras e impermeabilizantes, normalmente recubriendo las partes aéreas de
las hojas, flores o frutos para repeler los parásitos y ayudar a conservar el agua
del vegetal. Una aplicación bien conocida de la cera es la formación de los
panales de las abejas.

Usos

Se ha utilizado tradicionalmente para hacer velas, para alumbrado, de gran


calidad; para encerar maderas, papel, telas y cuero, como conservante e
impermeabilizante; con todo lo que se desprende de eso. Desde la construcción
de una cerilla para encender el fuego, hasta de un cartucho o munición en la
industria militar. Utilizada como material dieléctrico en virtud que es aislante.

En cosmética, en forma de cremas o de ungüentos, debido a las propiedades


antiinflamatorias y cicatrizantes de muchos de sus componentes. Otra aplicación
cosmética es como depilatorio, ya que el vello se adhiere a ella y es más fácil de
retirar, aunque doloroso.

En el arte es la técnica de pintura conocida como encáustica utilizada desde los


romanos descrita por Plinio el Viejo en el Siglo I. Posiblemente tomada de Egipto
donde la utilizaban para confeccionar máscaras, retratos o efigies de los faraones.
En la era industrial se la utilizó para la confección de figuras en los famosos
Museos de cera que observamos en todo el mundo.
En la época medieval se usaba para hacer pasta para sellos.

Son muchos los pintores que utilizaron mezclas de cera y miel en sus óleos, desde
la antigüedad hasta la edad moderna. También fueron utilizadas tablillas de cera
para escribir sobre ellas o para recubrir escritos. Para confeccionar pasta para los
sellos.

En la fundición es utilizada para la construcción de moldes y vaciados, tanto en


forma positiva como negativa. Técnica denominada microfusión.
Propiedades Fisico-Quimicas De Los Aceites Esenciales

Las propiedades físico-químicas de los aceites esenciales o esencias son muy


diversas, puesto que el grupo engloba substancias muy heterogéneas, de las que
en la esencia de una planta, prácticamente puede encontrarse solo una (en la
gaulteria hay 98-99 % de salicilato de metilo y la esencia de canela contiene más
de 85 % de cinamaldehído) o más de 30 compuestos como en la de jazmín o en la
de manzanilla.

El rendimiento de esencia obtenido de una planta varía de unas cuantas


milésimas por ciento de peso vegetal hasta 1-3 % . La composición de una
esencia puede cambiar con la época de la recolección, el lugar geográfico o
pequeños cambios genéticos. En gimnospermas y angiospermas es donde
aparecen las principales especies que contienen aceites esenciales,
distribuyéndose dentro de unas 60 familias. Son particularmente ricas en esencias
las pináceas, lauráceas, mirtáceas, labiáceas, umbelíferas, rutáceas y asteraceas.
Para ilustrar las variadas estructuras que pueden encontrarse en los aceites
esenciales, se verán las principales contenidas en la esencia de romero (del
Rosmarinus officinalis): hay -pineno (a), canfeno (b), cineol (c), limoneno (d),
alcanfor (e), borneol (fi y su acetato, cariofileno (g). En la esencia de menta (de
Mentha piperita) se encuentra mentol (h), rnentona (i), felandreno (j), cadineno
(k), limoneno (d), -pineno (a), mentolfurano (m), isovalerianaldehído (y),
cariofileno (g), etil-n-amilcarbinol e isovalerianato de metilo. En la esencia de anís
(Pimpinella anisum) hay anetol (n) (70-90 %), estragol (o), anisona (p), p-
metoxifenol, eugenol (q), anisaldehído (r) y vainillina (s). Otras substancias
interesantes son: la nepetalactona (de Nepeta catoria) bisaboleno (u), humuleno
(u) (Humulus lupulus), vetivona (de Vetiveria zizanioides) y zerumbono (de
Zingiber zerumbei).

Propiedades fisicas de los aceites esenciales : Los aceites esenciales son líquidos
a temperatura ambiente, muy raramente tienen color y su densidad es inferior a
la del agua (la esencia de sasafrás o de clavo constituyen excepciones). Casi
siempre dotadas de poder rotatorio, tienen un indice de refracción elevado.
Solubles en alcoholes y en disolventes orgánicos habituales, son liposolubles y
muy poco soluble en agua, son arrastrable por el vapor de agua.
TENSOACTIVOS

Los tensoactivos o tensioactivos son sustancias que influyen por medio de la


tensión superficial en la superficie de contacto entre dos fases (p.ej., dos líquidos
insolubles uno en otro). Cuando se utilizan en la tecnología doméstica se
denominan como emulgentes o emulsionantes; esto es, sustancias que permiten
conseguir o mantener una emulsión.

Entre los tensoactivos se encuentran las sustancias sintéticas que se utilizan


regularmente en el lavado, entre las que se incluyen productos como detergentes
para lavar la ropa, lavavajillas, productos para eliminar el polvo de superficies, y
champús. Fueron desarrollados en la primera mitad del siglo XX, y han suplantado
ampliamente al jabón tradicional.

Estas propiedades las obtienen a través de su estructura atómica. Los


tensoactivos se componen de una parte hidrófoba o hidrófuga y un resto hidrófilo,
o soluble en agua. Se dice que son Moléculas anfifílicas.

Al contacto con el agua las moléculas individuales se orientan de tal modo que la
parte hidrófuga sobresale del nivel del agua encarándose al aire o bien se juntan
con las partes hidrófugas de otras moléculas formando burbujas en que las partes
hidrófugas quedan en el centro, y los restos solubles en agua quedan entonces en
la periferia disueltos en el agua. Estas estructuras se denominan micelas. Se
obtienen por medio de otras sustancias como el agua salada,etc

La clasificación se fundamenta en el poder de disociación del tensoactivo en


presencia de un electrolito y de sus propiedades fisicoquímicas Pueden ser :
iónicos o no-iónicos; y dentro de los iónicos según la carga que posea la parte que
presenta la actividad de superficie serán: aniónicos, catiónicos y anfóteros.

Los iónicos, con fuerte afinidad por el agua, motivada por su atracción
electrostática hacia los dipolos del agua puede arrastrar consigo a las soluciones
de cadenas de hidrocarburos, por ejemplo el ácido pálmico, prácticamente no
ionizable es insoluble, mientras que el palmitato sódico es soluble completamente
ionizado.
SAPONIFICACIÓN

La saponificación es una reacción química entre un ácido graso (o un lípido


saponificable, portador de residuos de ácidos grasos) y una base o álcali, en la
que se obtiene como principal producto la sal de dicho ácido y la base. Estos
compuestos tienen la particularidad de ser anfipáticos, es decir tienen una parte
polar y otra apolar (o no polar), con lo cual pueden interactuar con sustancias de
propìedades dispares. Por ejemplo, los jabones son sales de ácidos grasos y
metales alcalinos que se obtienen mediante saponificación.

El método de saponificación en el aspecto industrial consiste en hervir la grasa en


grandes calderas, añadiendo lentamente sosa cáustica (NaOH), agitandose
continuamente la mezcla hasta que comienza esta a ponerse pastosa.

La reacción que tiene lugar es la saponificación y los productos son el jabón y la


lejía residual que contiene glicerina:

Grasa + sosa = jabón + glicerina + lejía (agua y sosa)

Un lípido saponificable sería todo aquel que esté compuesto por un alcohol unido
a uno o varios ácidos grasos (iguales o distintos). Esta unión se realiza mediante
un enlace éster, muy difícil de hidrolizar. Pero puede romperse fácilmente si el
lípido se encuentra en un medio básico. En este caso se produce la saponificación
alcalina. En los casos en los que para la obtención del jabón se utiliza un glicérido
o grasa neutra, se obtiene como subproducto el alcohol llamado glicerina, que
puede dar mayor beneficio económico que el producto principal.

En el ejemplo de arriba una molécula de un lípido es tratada con dos de hidróxido


de potasio; se obtienen dos moléculas de palmitato de potasio (un jabón) y una
de glicerina.

La acción limpiadora del jabón se debe a su poder emulsionante, esto es, su


habilidad para suspender en agua sustancias que normalmente no se disuelven
en agua pura. La cadena hidrocarbonada (parte hidrofóbica) de la sal (el jabón),
tiene afinidad por sustancias no polares, tales como las grasas de los alimentos.
El grupo carboxilato (parte hidrofílica) de la molécula tiene afinidad por el agua.

En la solución de jabón, los iones carboxilato rodean a las gotas de grasa: sus
partes no polares se ubican (disuelven) hacia adentro, mientras que los grupos
carboxilatos se ordenan sobre la superficie externa. Así, reducidas a volúmenes
muy pequeños, las gotas pueden asociarse con las moléculas de agua y se facilita
la dispersión de la grasa. Estas pequeñas gotas que contienen las partículas no
polares rodeadas de anoiones carboxilato se denominan micelas. Es la presencia
de estos aniones carboxilato la que hace que las superficies de las micelas estén
cargadas negativamente y se repelan entre sí, impidiendo la coalescencia y
manteniendo la emulsión, es decir la dispersión en gotas muy finas.
DETERGENTES Y JABONES

1. El proceso de detergencia

La detergencia podría definirse como la "acción de limpiar la superficie de un


material sucio en un baño líquido en el que se disuelven uno o varios solutos
-detergentes- que ayudan a la limpieza". Muchos procesos ampliamente distintos
contribuyen a la limpieza, y su importancia relativa depende mucho de la
naturaleza del sustrato, la naturaleza de la suciedad a ser eliminada y las
condiciones de la limpieza (concentración de detergente, temperatura y grado de
agitación). Los sistemas más importantes de detergencia emplean agua como
solvente.

Cualquier sistema de detergente efectivo debe realizar dos funciones: debe


desprender la suciedad de la superficie a limpiar y debe dispersar o disolver la
suciedad en el líquido de lavado, de tal modo que el sustrato limpio pueda
separarse del líquido de lavado sin que la suciedad se deposite sobre él. La clave
de ambos requisitos radica en la naturaleza de las interfases entre el sustrato, la
suciedad y el líquido de lavado. Un sistema detergente completamente formulado
funciona modificando las propiedades de estas interfases, cambiando así la
energía de las interacciones entre la suciedad y el sustrato. Por lo general, la sal
de un ácido carboxílico es más soluble en agua que el propio ácido. Cuando la
parte hidrocarbonada del ácido es muy grande en comparación con el grupo
carboxilato, la parte iónica de la molécula interacciona favorablemente con el
agua y tiende a disolverse, pero el resto de la cadena no. Las cadenas
hidrocarbonadas de moléculas vecinas se atraen mutuamente por fuerzas de Van
der Waals más de lo que lo están por las moléculas polares del agua. De hecho
son hidrofóbicas, o repelentes de agua, en su comportamiento. La sal de un ácido
de cadena larga, pues, tiene dos regiones: una cabeza hidrofílica, el grupo
carboxilato soluble en agua, y una cola hidrofóbica, la parte de cadena
hidrocarbonada que es repelida por las moléculas del agua y atraída en cambio
por las cadenas hidrocarbonadas de las moléculas vecinas.

La estructura de estos compuestos provoca una orientación particular de sus


moléculas en la superficie del agua: las cabezas están en el agua y las cadenas
hidrocarbonadas sobresalen hacia el aire. La concentración de moléculas en la
superficie del agua provoca que su tensión superficial disminuya. Los compuestos
que presentan este comportamiento se llaman compuestos tensoactivos o
surfactantes o surfactivos. Los jabones son un tipo de compuestos tensoactivos.
Todos los buenos surfactantes tienen estructuras con una cabeza hidrofílica y una
cola hidrofóbica. Loa ácidos con doce o más átomos de carbono en la cadena
hidrocarbonada de la molécula presentan un comportamiento tensoactivo.

Cuando se alcanza una concentración crítica de surfactante, la capa superficial se


rompe en unidades más pequeñas, en agrupaciones de iones llamadas micelas.
Las micelas son partículas en las que la parte hidrofóbica de la molécula, repelida
por el agua, se sitúa en el interior mientras que las cabezas hidrofílicas, cargadas
negativamente, se colocan en el exterior de la micela e interaccionan con las
moléculas de agua y los iones positivos del medio. La apariencia opalescente de
una disolución de jabón, que es coloidal, es una evidencia de que las partículas
presentes son mayores que unas simples moléculas individuales. Las partículas
en una solución coloidal son suficientemente grandes para que la luz se disperse
en vez de transmitirse, como en el caso de las verdaderas soluciones cuyo
aspecto es perfectamente transparente.

La grasa se parece en su composición química a las cadenas hidrocarbonadas de


la micela. Si se frota una mancha de grasa con una solución jabonosa, se provoca
que la grasa se rompa en partículas suficientemente pequeñas para ser
englobadas dentro de las micelas. Las partículas pasan a la solución gracias a la
porción hidrocarbonada del jabón, que se mantiene en suspensión por la
interacción de la superficie iónica de las micelas con el agua que las rodea. Se
dice entonces que la grasa se ha emulsionado, o sea que está suspendida en un
medio en el que normalmente no es soluble.

Así pues, los jabones suelen ser sales de ácidos carboxílicos de cadena larga. Los
jabones ordinarios presentan desventajas en las aguas que se denominan
"duras". Las aguas duras contienen iones calcio y magnesio disueltos, de forma
que cuando se usa jabón en dichas aguas, las sales cálcicas y magnésicas de los
ácidos carboxílicos del jabón precipitan. Este precipitado es la espuma que puede
verse a veces en la superficie del agua y que causa un anillo de precipitado
alrededor de la bañera. Como es lógico, se han desarrollado varios surfactantes
cuyas sales cálcicas y magnésicas son más solubles. Uno de éstos, obtenido a
partir de aceites vegetales, es el dodecilsulfato de sodio, la sal sódica del éster
del 1-dodecanol con ácido sulfúrico. El ácido sulfúrico y no un ácido carboxílico
proporciona en este caso la parte iónica de la molécula.

2. Jabones y productos derivados

Los jabones, derivados de los aceites y grasas naturales, son los surfactivos
clásicos. El jabón se ha utilizado al menos desde los tiempos bíblicos y, aunque su
uso ha declinado desde la II Guerra Mundial, se emplea aún para hacer la mayoría
de las pastillas de tocador del mundo y, en los países subdesarrollados, las barras
de jabón duro son aún los productos más importantes empleados para el lavado
de la ropa. También una proporción sustancial del polvo de lavado de ropa
empleado en la Gran Bretaña está basada en el jabón.

Los aceites y grasas naturales son mezclas de triglicéridos, es decir, glicerina


esterificada con ácidos grasos. Los jabones son las sales de estos ácidos grasos y
se producen por saponificación de los triglicéridos con álcalis, normalmente,
hidróxido sódico.

Las materias primas más importantes para fabricar jabón son el sebo y el aceite
de coco. Se emplean también otros materiales como el aceite de palma y aceite
de palmiste. Si es preciso, los aceites pueden tratarse antes de la saponificación,
por ejemplo, decolorarse con tierra de batán para eliminar impurezas coloreadas
o, en el caso de aceites con un elevado contenido en triglicéridos no saturados,
hidrogenarse parcialmente para mejorar el color y la estabilidad.

2.1 Saponificación

Un proceso satisfactorio de fabricación de jabón no debe sólo saponificar los


glicéridos, sino también producir el jabón con un contenido bajo de agua, separar
las impurezas coloreadas y separar la glicerina subproducto de tal forma que
pueda recuperarse convenientemente.

El método clásico, elaborado durante muchos años y todavía en uso para producir
una cantidad significativa del jabón del mundo, entraña el tratamiento de grasa
con hidróxido sódico en calderas abiertas equipadas de calefacción a vapor y con
dispositivos para la separación de fases.

Hay numerosas variantes de este tipo de proceso, todas ellas consumen mucho
tiempo, a causa del gran número de operaciones secuenciales y de los largos
tiempos de decantación requeridos. Se ha desarrollado un conjunto de procesos
continuos más rápidos, que en muchos casos han desplazado al método de la
caldera. Algunos se asemejan en fundamento al método de la caldera, y
comprenden la saponificación alcalina y la separación de fases mediante sal.
Otros utilizan un procedimiento completamente distinto, a saber la hidrólisis a alta
temperatura (sobre 250 ºC) y alta presión (4-5*106 N/m2) de las grasas con agua
en reactores tubulares en contracorriente, separación de los ácidos grasos brutos
resultantes de la solución acuosa de glicerina, purificación de los ácidos grasos
por destilación y neutralización de los ácidos grasos purificados con hidróxido
sódico u otro álcali.

2.2 Preparación de productos determinados con jabón

Jabón de tocador:

El jabón neto procedente de la saponificación contiene sobre el 30% de agua. El


contenido en agua se reduce al 12%. Después se añaden aditivos menores como
por ejemplo: perfumes, agentes conservantes como ácido etilendiamino-
tetracético, blanqueantes como TiO2, o colorantes, y en algunos casos
germicidas. Se mezcla todo de manera que quede homogéneo. Los jabones de
tocador contienen normalmente de 20-50% de jabón de aceite de coco y 50-80%
de jabón de sebo, y pueden contener también hasta el 10% de ácido graso no
neutralizado. El jabón de aceite de coco, más caro, es necesario para dar un
producto con buena espuma y propiedades de disolución satisfactorias.
Recientemente se han desarrollado pastillas de tocador basadas en surfactivos
sintéticos, con sales solubles en calcio y magnesio y se utilizan en una extensión
significativa en algunas áreas del mundo.

Jabones en polvo para lavado de ropa:

Las formulaciones típicas constan de jabón sódico, perborato sódico, silicato


sódico y pequeñas cantidades de reforzadores de espuma, carboximetilcelulosa
sódica, agentes fluorescentes de blanqueado, perfumes y agua. Pueden también
estar presentes carbonato sódico y/o fosfatos sódicos. Estos productos dominaron
una vez el mercado del lavado de ropa, pero ahora han sido desplazados casi por
completo en la mayoría de los mercados del mundo por productos basados en
alquilbencenosulfonatos. Una notable excepción ocurre en Gran Bretaña, donde
los jabones en polvo todavía tienen una importante proporción del mercado del
lavado de ropa.

Otros usos de los jabones:

Los jabones han sido desplazados por los surfactivos sintéticos en muchas
aplicaciones, aunque todavía se emplean, por ejemplo, en acabado textil,
polimerización en emulsión, cosmética, pulimentos y pinturas de emulsión.

2.3 Algunos problemas asociados con los productos con jabón

Aunque los productos basados en el jabón son altamente satisfactorios en


muchos aspectos, presentan un conjunto de desventajas, de las cuales la más
familiar es el cortado indeseable que se produce cuando se utilizan con aguas
duras.

La disponibilidad y, en consecuencia, el precio de los aceites y grasas naturales


varía de forma no previsible, en muchos casos los suministros no pueden
aumentarse con facilidad.

La distribución de longitudes de cadena de los ácidos grasos naturales disponibles


al formulador de productos detergentes es bastante limitada. La mayoría de los
aceites y grasas tienen distribuciones de longitud de cadena con un máximo de a
C12 o C16/18 y si una operación particular de detergencia requiere, por ejemplo,
una distribución C14-16, tal jabón sencillamente no podría producirse
económicamente a partir de materias primas naturales.

Las reservas de grasas y aceites en Estados Unidos son inadecuadas para


proporcionar las materias primas de las cantidades de jabón que serían precisas.
Si el jabón se empleara para sustituir la producción anual de 2.6 billones de
kilogramos de detergente, haría falta alrededor de 1 billón de toneladas de sebo.
El uso de cantidades tan elevadas de sebo haría entrar en competencia a los
fabricantes de jabón por esta sustancia, que ahora se dirige hacia las reservas
alimenticias mundiales.

Las prestaciones de jabón en los millones de máquinas lavadoras diseñadas en


Estados Unidos son marcadamente inferiores que las de los detergentes. Dichas
máquinas fueron específicamente ideadas para utilizar detergentes. El jabón es
totalmente inadecuado para los lavavajillas automáticos.

Todas estas y otras razones han contribuido a que declinen los productos del
jabón. El empleo de surfactivos sintéticos basados en materias primas
petroquímicas económicas y fácilmente disponibles, y más efectivos que los
jabones en muchas aplicaciones, ha crecido a un ritmo considerable desde la II
Guerra Mundial.

3. Surfactivos sintéticos

Los surfactivos se clasifican normalmente de acuerdo con la carga que lleva su


grupo de cabeza en surfactivos aniónicos, por ejemplo, CH3(CH2)11OSO3-Na+,
surfactivos no iónicos, por ejemplo, CH3(CH2)11(OCH2CH2)8OH y surfactivos
catiónicos, por ejemplo, [CH3(CH2)17]N+(CH3)2Cl-.

3.1 Surfactivos aniónicos

Son los más importantes; en 1969 la producción mundial fue próxima a un millón
de toneladas. Los materiales de mayor importancia industrial contienen cadenas
de hidrocarburos saturados unidos directa o indirectamente a grupos sulfonato o
sulfato, las mayores aplicaciones están en el lavado doméstico de ropa y en los
productos de fregado de platos.

Alquilbencenosulfonatos de cadena ramificada (ABS), biológicamente duros:

Los primeros surfactivos aniónicos sintéticos que se explotaron comercialmente


en gran escala se basaron en alquilbencenos. El dodecilbencenosulfonato sódico
es un buen surfactivo con excelentes propiedades de formación de espuma y
como se deriva de materias primas económicas y fácilmente disponibles, llenó
aparentemente todos los requisitos técnicos y económicos de un surfactivo
sintético. Como su sal cálcica es mucho más soluble que el jabón cálcico requiere
un desendurecedor para ser efectivo cuando se utiliza para el lavado de ropa en
agua dura. Introducidos después de la II Guerra Mundial reemplazan a los polvos
para el lavado de ropa, basados en jabón al final de la década de 1950. Sin
embargo, estos materiales son biológicamente duros, es decir, se degradan
biológicamente con bastante lentitud debido al grupo alquilo altamente
ramificado, basado en propileno tetrámero. Esto quiere decir que una proporción
significativa de ABS sódico que va a los desagües domésticos sobrevive al
tratamiento de aguas residuales y se descarga a los ríos y lagos. Con ello se
originan espumas desagradables durante el tratamiento de aguas residuales y en
los ríos. Estas espumas fueron no sólo indeseables desde el punto de vista
estético, sino que interfirieron en el tratamiento de aguas residuales de forma
severa y también inhibieron la captación normal del oxígeno de las aguas
naturales. En consecuencia, estos surfactivos biológicamente duros tenían que
ser eliminados en áreas densamente pobladas.

Alquilbencenosulfonatos de cadena lineal (LAS), biológicamente suaves:

Éstos se biodegradan mucho más rápidamente, es decir, son biológicamente


"suaves". En el principio de la década de 1960 se desarrolló y comercializó un
conjunto de rutas para los alquilbencenos de cadena recta; los materiales duros
basados en propileno tetrámero han sido ya reemplazados por
alquilbencenosulfonatos suaves en la mayoría de los principales mercados
mundiales. Éstos de cadena recta son surfactivos sintéticos, económicos,
eficientes y con mucho los de mayor éxito hasta la fecha.
Las propiedades de los alquilbencenosulfonatos sódicos de cadena recta
dependen de la longitud de cadena del grupo alquilo y de la posición del anillo
bencénico en la cadena alquílica. En particular, las propiedades de los 2-
fenilalcanosulfonatos son significativamente diferentes de las de los isómeros con
el anillo bencénico cerca del centro de la cadena, por ejemplo, estos últimos son
mejores espumantes. La extensión de las isomerizaciones puede ser manipulada
variando las condiciones de reacción. Los alquilbencenos con bajos contenidos en
el 2-fenil-isómero son generalmente considerados mejores; un conjunto de
empresas ha desarrollado sus métodos particulares para controlar las
isomerizaciones, así como para minimizar el contenido en el 2-fenil-isómero.

Sulfonación:

Comercialmente los alquilbencenos se sulfonan con óleum o con trióxido de


azufre gaseoso. Ambos reactivos dan rendimientos muy altos, predomi-
nantemente de para-monosulfato.

La sulfonación con trióxido de azufre evita el exceso de ácido sulfúrico y se ha


vuelto en la actualidad el método preferido. La reacción del SO3 con los
alquilbencenos es extremadamente rápida y altamente exotérmica. Se produce
un ácido sulfónico de alta calidad virtualmente libre de ácido sulfúrico. El ácido
sulfónico se neutraliza normalmente con solución acuosa de NaOH.

Otros surfactivos aniónicos sintéticos:

a)Sulfonatos de olefinas: Al principio de la década de 1960 empezaron a aparecer


cantidades comerciales de olefinas terminales de cadena larga de buena calidad.
Dos rutas se usan para su fabricación: cracking de ceras parafínicas (origina
olefinas económicas de buena calidad que contienen dienos e impurezas
nafténicas) y telomerización de etileno con catalizadores de trietilaluminio (da
olefinas de muy buena calidad, que resultan bastante más caras que los
materiales de cracking de ceras). La mezcla compleja de sulfonatos producidos a
partir de estas rutas, denominada sulfonato de -olefinas, es biodegradable con
rapidez y es un excelente surfactivo.

b)Alquilsulfatos: Estos se encuentran entre los primeros surfactivos sintéticos


empleados en productos detergentes y se prepararon originalmente sulfatando
alcoholes de cadena larga producidos por hidrogenación de ésteres de ácidos
grasos. Los alquilsulfonatos primarios son bastante más caros que los alquil-
bencenosulfonatos. Los alquilétersulfatos son utilizados como líquido para fregado
de platos. Los alquilsulfatos secundarios se utilizan industrialmente y en algunos
productos detergentes líquidos domésticos.

Sulfonatos de alcanos:

Las parafinas lineales pueden convertirse en surfactivos de fórmula general RR


´CHSO3Na por reacción con dióxido de azufre y oxígeno, se trata de una reacción
de sulfoxidación. Los alcanosulfonatos secundarios son fácilmente biodegradables
y efectúan bien un conjunto de aplicaciones de detergencia.

La adición de sulfito de hidrógeno y sodio a olefinas terminales origina


alcanosulfatos sódicos primarios. Las sales sódicas de estos sulfonatos terminales
son sólo poco solubles en agua, lo que limita su empleo; con todo puede utilizarse
en conjunción con otros surfactivos.

3.2 Surfactivos no iónicos


Los surfactivos no iónicos están compuestos de un grupo de alquilo largo
hidrófobo conectado a un grupo neutro altamente polar. El grupo polar debe ser
suficientemente hidrófilo para llevar al grupo hidrófobo a solución acuosa.
Ejemplo: n-dodecil--glucósido. Otros están compuestos por una cadena de
polioxietileno, una cadena larga de hidrocarburo y un grupo de enlace -O- o
-COO-.

Los surfactivos iónicos son líquidos o sólidos céreos y sus propiedades difieren en
algunos aspectos importantes de las de los surfactivos con carga. Se adsorben
con mayor facilidad en las interfases y se agregan con mayor facilidad en micelas.

Los primeros surfactivos no iónicos de amplia utilización fueron los alquilfenoles


etoxilados. Son biológicamente duros y están siendo ahora reemplazados por
materiales biológicamente más blandos.

Alcoholes etoxilados: Los alcoholes primarios de cadena larga han sido empleados
como materias primas para este tipo de surfactivos no iónicos.

Los alcoholes y alquilfenoles etoxilados son los surfactivos no iónicos más


importantes. Se emplean en detergentes domésticos y en numerosas aplicaciones
industriales, como procesos textiles, fabricación de papel, tratamientos de caucho
y fabricación de pinturas de emulsión.

Ácidos grasos etoxilados: estos surfactivos no iónicos han sido empleados en una
variedad de aplicaciones domésticas e industriales, aunque no han logrado la
importancia de los alcoholes y alquilfenoles etoxilados.

Aminas etoxilados: se utilizan mayormente en aplicaciones en las que están


protonados y funcionan como surfactivos catiónicos.

3.3 Surfactivos catiónicos

Están compuestos por un grupo alquilo hidrófobo unido a un grupo hidrófilo


cargado positivamente. Todos los materiales de esta clase de importancia
industrial están basados en compuestos de amonio cuaternario o en aminas.

Como las bases de cadena larga llevan una carga positiva y la mayoría de las
superficies están cargadas negativamente en contacto con soluciones acuosas,
estos surfactivos son sustantivos para un gran conjunto de materiales. Su
adsorción tiende a anular las repulsiones eléctricas que ayudan a la detergencia
y, por ello, los surfactivos catiónicos no pueden normalmente emplearse con fines
de limpieza. Sin embargo, la sustantividad, que produce una película protectora
superficial y en algunos casos su acción bacteriostática y bactericida, hace a los
surfactivos catiónicos valiosos para un conjunto de aplicaciones especiales. Las
más importantes son: ablandamiento de los tejidos, modificación de la superficie
de minerales, flotación de minerales, emulsiones de asfalto, en la industria del
petróleo como inhibidores de corrosión y como bacteriostatos/ bactericidas.