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Nombre: Tomás Edinson Hernández Paredes

Profesor: MSc. Milton Ismael Paredes Aguirre

MACROECONOMIA

1. Resumen del caso PAN y Trabajo

A mediados de los 1980, en la administración del gobernador Rafael Hernández Colón

junto a su asesor crearon un programa llamado Pan y Trabajo diseñado para emplear parte del dinero del PAN que recibía Puerto Rico en la creación de un programa de trabajo para los beneficiarios del PAN y así poder reducir la dependencia de los habitantes de la isla en los dólares de bienestar social provenientes de Estados Unidos.

Debido al aumento del costo de la mano de obra, y a la recesión de mediados de los 1979, provocó que empresas con mano de obra intensiva se fueran de la isla, por lo que empeoró la situación laboral. Sin embargo, la exención de los impuestos federales en Puerto Rico siguió siendo atractiva para las empresas de capital intensivo, pero estas empresas empleaban menos gente que las de mano de obra intensiva. La naciente industria petroquímica y las industrias que dependían de energía eléctrica desaparecieron debido a la crisis mundial de energía que golpeó duramente a la isla, provocando una caída en la tasa de desempleo al 20 por ciento, pero el gobernador Hernández Colón logró aumentar la cantidad de las transferencias federales tipos de asistencia financiera a la isla y estos pagos aumentaron a un ritmo del 10 por ciento anual durante la década de los 1970. El gobernador Hernández Colón aplico una táctica de prestar dinero a los mercados de capital de Nueva York para crear un número de nuevos empleos en el sector público resultando en una gran deuda y en inflación. Luego se pasó a un programa de “austeridad” en el gasto público, resultando esta estrategia en huelgas y malestar laboral.

En 1976, Carlos Romero Barceló, fue elegido gobernador e intentó instituir normas que permitieran que Puerto Rico tuviera ganancias de las nuevas empresas de tecnología de punta. Su ley impositiva de 1978 requirió que las empresas que entraran a la isla pagaran entre el 10 y el 25 por ciento de los impuestos empresariales sobre la renta durante sus primeros 10 años en la isla. También proporcionó 15 años adicionales de beneficios fiscales a las empresas que se instalaban en zonas de alto desempleo. En

1983, el desempleo había ascendido al 25.3 por ciento y el dinero federal representaba

el 20 por ciento del PIB de Puerto Rico.

En la reelección del gobernador Hernández Colón se realizó un estudio demostrando que el 48 por ciento de los beneficiarios del PAN querían trabajar. El gobierno realizó un

programa llamado Pan y Café ya que los beneficiario del PAN no querían cosechar el café y se estaba perdiendo la cosecha por dos motivos: primero, que el aumento de sus ingresos reduciría sus cheques del PAN, y segundo, que restituir su adjudicación completa del PAN al final de la cosecha era una pesadilla burocrática; para contrarrestar esos problemas se permitió a través de este programa que los beneficiarios del PAN tomaran un segundo empleo agrícola de estación sin que ello afectara sus prestaciones del PAN, y eso resultó que hubiera suficiente mano de obra.

El programa PAN y Trabajo se inició en octubre de 1988 y consistía en que se pediría a los fabricantes que instalaran sus empresas en las zonas más económicamente deprimidas de Puerto Rico y que contrataran a beneficiarios del PAN para que trabajaran en sus fábricas. A cambio de ello, los empleadores recibirían un subsidio salarial del 25 por ciento por cada beneficiario del PAN, por un periodo de cinco años. La idea era crear nuevos empleos, no que los empleados existentes sean reemplazados con los beneficiario del PAN. Este programa se lo denominó PAN y Trabajo, reflejando el éxito del programa Pan y Café.

Los fabricantes no querían mudarse a las zonas rurales del programa Pan y Trabajo debido a que las instalaciones de tratamiento de agua eran inadecuadas, tenían problemas con la disponibilidad de edificios y las carreteras de acceso no estaban en buenas condiciones dificultando el transporte de materias primas a las plantas y el envío de los productos a los clientes. Al comienzo del proyecto había dificultades en persuadir a fabricantes que se mudaran a localidades rurales de montaña en las que el gobierno había establecido una serie de incentivos financieros para atraerlos, las empresas que se instalaban en esas zonas rurales de montaña recibían una exención de 20 años de los impuestos locales, a diferencia de los 10 años que recibían en las otras ciudades grandes, también se les daba un incentivo de ubicación de 1000 dólares por empleo creado, comparado con 250 dólares en las otras ciudades grandes.

Entre diciembre de 1988 y abril de 1990, según el DSS, un total de 1576 beneficiarios del PAN obtuvieron empleos PAN y Trabajo, pero durante ese mismo periodo 828 de ellos dejaron esos empleos. El alto índice de deserción de los trabajadores del programa Pan y Trabajo se debió a varios motivos, algunos enfrentaban enormes dificultades en hacer arreglos de transporte o para el cuidado de sus hijos pequeños o de parientes enfermos, pero el problema más generalizado parecía ser la reducción o la eliminación de las prestaciones del PAN a los tres meses de haber aceptado un empleo Pan y Trabajo. La pérdida de prestaciones tomó a muchos de los beneficiarios por sorpresa. Dijeron que en ningún momento del proceso de selección les habían indicado que los

beneficios del PAN se reducirían o eliminarían a los tres meses. La mala reputación del programa se dio en su primer año y medio, no sólo Pan y Trabajo había generado pocos empleos para los beneficiarios del PAN, sino que también había establecido un problema de credibilidad tanto entre los empleadores como entre los beneficiarios del PAN.

Lamentablemente, los resultados no fueron los esperados desde los primeros años del programa, lo que conllevó a su reestructuración. En 1990, la Administración de Derecho al empleo (ADE) presenta nuevas propuestas, como la de expandir el programa a los otros sectores económicos y no solamente en las localidades designadas, sino en toda la isla. La ADE quería financiar este nuevo enfoque expandido con fondos del PAN, mediante un subcontrato de servicio del DSS. La entidad quería tener suficientes fondos para capacitar a los beneficiarios del PAN y no solo financiar un crédito salarial.

Las entidades participantes en el programa Pan y Trabajo seguiría estando limitada a las 31 localidades designadas, pero los empleadores podrían contratar trabajadores PAN residentes en cualquiera de esos municipios, no únicamente a residentes en las localidades en que los empleadores habían ubicado sus plantas. El crédito salarial sería más flexible, para que fuera más atractivo para los fabricantes. Un empleador podría optar por obtener mayores subsidios en sus primeros tres años de funcionamiento, en lugar de un subsidio del 25 por ciento por cinco años. Además, el número mínimo de beneficiarios del PAN que los empleadores tendrían que contratar para calificar para el programa se redujo de 30 a 20. Los empleadores en todos los otros sectores económicos solamente tendrían que contratar a cinco beneficiarios del PAN para cumplir con los requisitos. El número de meses en que un beneficiario del PAN recibiría su nuevo salario y el viejo nivel de prestaciones del PAN se extendieron de tres a cinco meses, para tratar de darles una mejor oportunidad de ajustarse al nuevo empleo. Durante el proceso de selección darle al empleado una mejor capacitación en prepararlo mejor para que tuviera una menor probabilidad de que lo despidieran de su trabajo y aclarar las reglas del programa desde el principio, para que tuviera una menor probabilidad de dejar de participar en el programa.

2.

Responder:

¿Qué políticas aplicó el gobierno? ¿En base a qué? ¿Cómo lo hizo? ¿Tuvo resultado?

La política que aplicó el gobierno de Rafael Hernández Colón fue utilizar una parte de los fondos del PAN y ofrecer subsidio para atraer empresas y generar empleo, porque algunas empresas se habían ido de la isla provocando un aumento en la tasa de

desempleo, y también por los bajos sueldos generado de la economía informal como efecto del programa de cupones de alimentos. Lo hizo a través de un programa llamado PAN y Trabajo para crear nuevos empleos y dar incentivos a las empresas para que logren mudarse a los lugares con mayor índice de desempleo, pero el programa no tuvo buen resultado como se esperaba ya que de los 5000 beneficiarios que se esperaban el primer año, sólo 778 estaban participando en el programa; y de estos empleados estaban ya en proceso de abandonar sus trabajos.

¿Cuál fue la reacción de los ciudadanos? ¿Qué hicieron ellos?

Una gran parte de los beneficiarios del PAN estaban dejando los trabajos del programa PAN y Trabajo debido a muchas razones: dificultades para llegar al sitio de trabajo, cuidado de hijos o parientes enfermos, molestia por la reducción de las prestaciones del PAN luego de los tres primeros meses de trabajo; descontento por perder los beneficios de otros programas de bienestar social, temor al perder los subsidios de pagos de servicios públicos, la poca costumbre a un horario fijo de trabajo con salario mínimo para cubrir sus gastos y todo esto sumado a la desinformación del programa acerca de los beneficios del PAN que se reducirían o eliminarían a los tres meses dándole una mala imagen de credibilidad al programa PAN y trabajo.

¿Qué conceptos macroeconómicos se aplican? Explicar cómo se desarrollaron cada uno de ellos.

El modelo de flujo circular de la actividad económica puede ilustrar el funcionamiento de la economía del mercado que el programa PAN y trabajo trataba de realizar, también se pudo apreciar que en esta economía actuaron tres agentes económicos: los consumidores (familias), los productores (empresas) y el gobierno. El programa consistía ocupar parte de los fondos del PAN para generar más empleos y más beneficios con la misma cantidad de recursos relacionando las variables de producción, ingreso y gasto.

El efecto del PIB no se vio afectado positivamente ya que el programa PAN y Trabajo necesitaba más tiempo para que incremente la cantidad de empresas en la isla, y así aumentar las fuentes de trabajo generando un incremento en la cantidad total de sueldos de los ciudadanos para poder adquirir los bienes y servicios producidos por dichas empresas.