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EL PERFIL ÉTICO DEL EDUCADOR MODERNO

La ética constituye un estilo de vida que se comienza a construir cuando el ser humano establece contactos con sus semejantes. Es un saber vivir de forma humana y racional en medio de un contexto social. Los hombres participamos del mundo social todos los días, y es en estos espacios de convivencia en los que aprendemos y consolidamos nuestra moral, en los que adquirimos nuestra ética de vida. Ahora bien, en el proceso de construcción de los fundamentos morales de cada persona, siempre se manifestará una cierta preocupación por los demás, (consciente o inconsciente) una carga que nos impulsa de una u otra forma a interesarnos por otros, a tratar de conocerlos, de entender lo que les sucede, una inquietud que nos obliga a establecer también un compromiso permanentemente con ellos en su formación ética. Como bien lo declara Savater en su libro Ética para Amador: “Ser ético implica procurar darles la buena vida a los demás”.

La escuela es un suculento caldo de cultivo de relaciones morales. Por lo tanto, si bien, ningún ser humano puede escapar a la realidad de la ética, mucho menos un maestro. Y es que en los claustros académicos sí que se establecen abundantes relaciones éticas: entre docentes y alumnos, entre directivos y padres de familia, entre docentes y colegas o entre padres y estudiantes, relaciones que se manifiestan de muchas formas. Por ejemplo, en el desarrollo de su labor pedagógica el docente bien puede asumir una actitud hostil, indiferente o entusiasta hacia sus estudiantes o frente al trabajo realizado. De la misma manera los estudiantes y padres de familia podrían manifestar actitudes de desinterés, indiferencia, hostilidad o empatía hacia los maestros y su labor. En pocas palabras, cada agente del proceso educativo pone de manifiesto constantemente en el desempeño de su rol (maestro, alumno, padre de familia, directivo) un conjunto de actitudes y posturas que le dan su carácter moral, y en el caso del docente, “su identidad y su consistencia profesional, razones por las que es conocido por sus estudiantes.” (José María Nava. Revista Educación y Cultura).

Surgen a partir de esta reflexión varias preguntas obligadas: ¿Cuál debe ser el perfil ético del docente del siglo XXI? ¿Es fundamental la ética en la escuela? ¿Por qué? Intentemos responder el primer cuestionamiento elaborando un listado de lo que debería ser la fundamentación ética de un maestro ejemplar del siglo XXI:

Ø

Todo docente está obligado a asumir una actitud tolerante hacia sus alumnos.

Esta actitud debe partir del reconocimiento de los demás como seres humanos, con los cuales se puede dialogar, porque se les ha aprendido a escuchar, a valorar por igual. Una postura como ésta apaciguará conductas violentas, de enojo e indiferencia o sentimientos de auto-menosprecio y desigualdad que a veces se generan en el aula. Nunca habrá educación ética en un espacio en donde prevalezca la dominación y la violencia del profesor. Ésta surge al momento en que cada docente da lugar a la comunicación genuina, a la reciprocidad, al vínculo amistoso, al DIÁLOGO CIVILZADO.

Ø

El maestro debe reflexionar profundamente sobre su proceder moral. Esto

significa que el docente debe darle un sentido moral a sus acciones dentro del aula (¿Por qué procedí de esta manera? ¿Qué es lo conveniente moralmente halando? ¿Está fundamentado mi proceder en un conjunto de valores o concepción de lo que es el bien?, y a partir de ello tomar una posición moral respecto de sí mismo y de sus estudiantes. En este sentido, coincido con José María Nava en que un maestro debe tener en cuenta tres cuestiones morales: “qué debo hacer en el aula, qué puedo hacer por mis alumnos y qué me está permitido hacer”.

Ø

el profesor debe, además, buscar la forma de recuperar su papel en la escuela

como potenciador de un espacio digno donde los estudiantes resuelvan sus conflictos, se desempeñen como personas capaces de dar una opinión sin miedo a ser censurados. Además, un espacio que permita manifestar libremente las creencias y los puntos de vistas, donde se cuente con el apoyo del maestro para ser corregidos de manera oportuna y respetuosa.

Ø

Por último, el docente de hoy debe generar un ambiente de igualdad entre sus

alumnos. La ética debe servirle para fomentar nuevas y productivas relaciones entre él y sus estudiantes. Prácticas como el regaño injustificado, la represión, la preferencia por un estudiante en lugar de otro, el abuso de poder, no propician espacios de igualdad, sino que acrecientan la intolerancia y el individualismo.

¿Entonces? ¿Resulta la ética imprescindible en la escuela? Claro que sí. Actuar moralmente nos lleva a despertar en nuestros estudiantes respeto y aceptación. Es importante no perder ese ejercicio de reflexión, de volver la mirada atrás para proyectar nuevas formas de tratar al alumno, para poder construir una nueva moral dentro del aula. Creo que es fundamental actuar y reflexionar sobre lo actuado, “hacer y rehacer el trato diario” con los estudiantes con una actitud de moderación, aceptación y respeto. Poner en marcha, como dice Adela Cortina, “la posibilidad de una “ética mínima como fuente de nuestras obligaciones” nos llevará al reconocimiento de nuestros estudiantes, a sentirnos altamente responsables del desarrollo de sus capacidades y del alcance de todos sus logros: a ser mejores educadores.

Por último hay que enfatizar que es en la escuela que los valores éticos alcanzan su máxima expresión y más tarde, esos valores se expresarán en otros espacios (el trabajo, la familia, las relaciones interpersonales extra-escuela); pues como anotamos al principio, es la ética la que le imprime al alumno, al docente ese “modo de ser” propio, su identidad moral. Una educación comprometida Por otra parte, existe también un interés manifiesto por encontrar respuesta a los problemas morales presentes en la sociedad actual desde la escuela.

Quiero terminar con las palabras de Alfonso Luque (Educar la Tolerancia) respecto al papel social de la escuela como agente que aporta a la solución de los problemas morales sociales: “La escuela debe ser un espacio de participación democrática sensible a lo que pasa en el mundo, donde se afrontan los conflictos analizándolos críticamente, tratando de comprender sus causas reales desde una perspectiva global e intercultural adoptando compromisos para actuar en su resolución”.

Introducción

En un mundo donde la globalización cobra cada vez mayor fuerza se hace necesario la preparación de un individuo que pueda recibir cualquier información y procesarla de manera consciente sin que esto afecte en nada a su desarrollo. Por eso es vital la formación de un hombre con cualidades positivas en su personalidad para enfrentar todos los fenómenos que suceden a su alrededor.

La docencia va más allá de la simple transmisión de conocimientos. Es una actividad compleja que requiere para su ejercicio, de la comprensión del fenómeno educativo. El sólo dominio de una disciplina, no aporta los elementos para el desempeño de la docencia en forma profesional, es necesario hacer énfasis en los aspectos metodológicos y prácticos de su enseñanza, así como en los sociales y psicológicos que van a determinar las características de los grupos en los cuales se va a ejercer su profesión. La docencia como profesión se ubica en un contexto social, institucional, grupal e individual, de ahí que un docente no puede

desconocer las relaciones y determinaciones en ninguno de estos niveles, pues no todos los obstáculos a los que se enfrenta el docente en el salón de clases se originan ahí solamente, sino que son reflejo de un problema social más amplio que repercute en la institución y por supuesto en el aula en el momento de la interacción.

A continuación intentamos desarrollar un marco teórico que fundamente el perfil docente acorde a nuestras expectativas, que quedara reflejada a modo de conclusión en la transposición didáctica del presente trabajo.

Desarrollo

La ética es la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones que rigen el comportamiento del hombre en la sociedad. Aristóteles dio la primera versión sistemática de la ética.

Es el compromiso efectivo del hombre que lo debe llevar a su perfeccionamiento personal. "Es el compromiso que se adquiere con uno mismo de ser siempre más persona". Se refiere a una decisión interna y libre que no representa una simple aceptación de lo que otros piensan, dicen y hacen.

En el habla corriente, ética y moral se manejan de manera ambivalente, es decir, con igual significado. Sin embargo, como anota Bilberny analizados los dos términos en un plano intelectual, no significan lo mismo, pues mientras que "la moral tiende a ser particular, por la concreción de sus objetos, la ética tiende a ser universal, por la abstracción de sus principios". No es equivocado, de manera alguna, interpretar la ética como la moralidad de la conciencia. Un código ético es un código de ciertas restricciones que la persona sigue para mejorar la forma de comportarse en la vida. No se puede imponer un código ético, no es algo para imponer, sino que es una conducta de "lujo". Una persona se conduce de acuerdo a un código de ética porque así lo desea o porque se siente lo bastante orgullosa, decente o civilizada para conducirse de esa forma.

En términos prácticos, podemos aceptar que la ética es la disciplina que se ocupa de la moral, de algo que compete a los actos humanos exclusivamente, y que los califica como buenos o malos, a condición de que ellos sean libres, voluntarios, conscientes. Asimismo, puede entenderse como el cumplimiento del deber. Vale decir, relacionarse con lo que uno debe o no debe hacer. La moral debe definirse como el código de buena conducta dictado por la experiencia de la raza para servir como patrón uniforme de la conducta de los individuos y los grupos. La conducta ética incluye atenerse a los códigos morales de la sociedad en que vivimos.

Con el estado actual de la sociedad, casi se ha perdido todo el tema de la ética. En realidad la ética es racionalidad (el ejercicio o uso de la razón) hacia el más alto nivel de supervivencia para el individuo, el grupo, las generaciones futuras y la humanidad.

Como ejemplo de conducta no ética: decirle al jefe que estoy enfermo y acto seguido el "enfermo", va rumbo a la playa.

Por perder la ética queremos decir, una acción o situación en la que el individuo se involucra, o algo que el individuo hace, que es contrario a los ideales.

Recordemos que ética significa estudio de la ordenación de los actos humanos, no como son, sino como deberían ser. La ética es el "bien moral" de Aristóteles, es la "recta razón" de los estoicos, es estar en posesión de la "virtud" lo que hoy llamamos valores.

La ética profesional o moral profesional, se suele definir como la "ciencia normativa que estudia los deberes y los derechos de los profesionales en cuanto tales". Es lo que la pulcritud y refinamiento académico ha bautizado con el retumbante nombre de deontología o deontología profesional.

El concepto de la ética profesional es el concepto de moralidad. Todos los principios normativos y las aplicaciones prácticas de sus casuística deben estar impregnadas e impulsadas por la moral. Pero erraría quien hiciera objeto de la ética y responsabilidad profesional solamente a las obligaciones impuestas por la moral o el derecho natural, con exclusión de cualquier otra exigencia de índole jurídica o social.

Hablando ya en un sentido menos amplio, y como se entiende por lo general, las profesiones son el resultado de un proceso de formación a nivel superior de calidad universitaria, ya que ésta es la forma en que se puede garantizar a la sociedad que un individuo que ostenta la certificación de sus estudios mediante un título, sabe y puede hacer algo dentro de un marco ético-social y que su actividad es productiva y beneficiosa para la misma sociedad.

Ahora bien, como ya se explicó, el hombre dedica la mayor parte de su tiempo a la actividad profesional (preparación, preocupación), tanto para obtener los satisfactores básicos como los de nivel más elevado consistentes en deseos, ambiciones y temores. El elemento compensatorio de toda esta actividad es el dinero, representado por sueldo, emolumento u honorarios, además de otros beneficios que, aunque no expresados en metálico, si contienen satisfactores que pueden ser convertibles o equivalentes.

El cumplir con las condiciones dentro de las cuales el trabajo profesional ha sido contratado, y el percibir un sueldo por el mismo, se pone al servicio de otros el "saber hacer", pero de ninguna manera la dignidad humana. El sueldo o salario no compra al hombre, solamente compra las habilidades del hombre. La persona no está obligada a desempeñar funciones que no estén de conformidad con la escala de valores morales que respalden su condición de profesional digno. Es algo así como comprometer lo que antiguamente se conocía como el honor.

Los deberes profesionales no comienzan al recibir el Diploma o el Título. Desde el mismo momento en que se decide la actividad profesional que se va a ejercer el individuo adquiere una responsabilidad moral muy especial. El estudiante de una determinada profesión no puede sustraerse a los deberes que corresponden a la misma, alegando que aún no la ejerce, ya que en el momento en que empieza a estudiar, se obliga a los deberes que la misma profesión ha establecido.

La ciencia, por muy vasta y profunda que sea, no implica en quien la posee, idoneidad, o sea la aptitud para el ejercicio de la profesión, a modo de ejemplo tomamos el caso en que un impedimento físico obstaculizara el normal desempeño de la profesión. Si ésta falta de idoneidad se produce cuando ya está desempeñando la actividad, es ético que considere retirarse.

El requisito mas difícil de detectar es la vocación, o la inclinación del espíritu hacia una actividad que produce en el sujeto satisfacción y gusto, generalmente supone ciencia e idoneidad, pero no siempre es así. La ciencia, a veces origina la vocación, otras, la vocación lleva a la adquisición de la ciencia. En pocas profesiones, la vocación es tan importante como en la tarea educadora.

Difícilmente se puede estar enseñando y educando durante mucho tiempo si se carece de vocación; pero lo mas pernicioso es que la falta de vocación se refleja en casi todas la conductas habituales del docente.

El educador es una autoridad en sentido científico, y debe transmitir sus conocimientos con veracidad, puesto que sus alumnos están dispuestos a creer lo que el les diga respecto a una amplia gama de temas.

La conciencia de la responsabilidad no se adquiere al ingresar en el profesionalismo sino que va naciendo y creciendo con el desarrollo paralelo de la inteligencia y de la voluntad.

El tema de la responsabilidad del educador ante los fines de la educación está plasmado en la "Recomendación relativa a la situación del personal docente"

Aprender a conocer, aprender a actuar, aprender a vivir juntos y aprender a ser son los cuatro pilares que la Comisión de la UNESCO ha señalado e ilustrado como bases de la educación.

Aprender a conocer. Dada la rapidez de los cambios provocados por el progreso científico y por las nuevas formas de actividad económica y social, es menester conciliar una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad que los estudiantes ahonden en un reducido número de materias, de modo de alcanzar adecuados grados de especialización en áreas ocupacionales específicas.

Aprender a actuar. Más allá del aprendizaje de un oficio o profesión, conviene en un sentido más amplio, adquirir competencias que permitan hacer frente a nuevas situaciones y que faciliten el trabajo en equipo. Estas competencias y calificaciones pueden adquirirse más fácilmente si los estudiantes tienen la posibilidad de ponerse a prueba y de enriquecer su experiencia participando en actividades profesionales de diverso orden, mientras cursan sus estudios. Esta situación permitiría el desarrollo de una formación polifuncional en un área determinada, vale decir, no se prepara para un puesto de trabajo (que con el rápido avance de la tecnología puede desaparecer), sino que se le brinda la posibilidad de movilizarse dentro del área ocupacional.

Esto justifica la importancia cada vez mayor que debería darse a las diversas formas posibles de alternancia entre la escuela y el trabajo, o la que tiene la realización de pasantías en las que los estudiantes deben poner a prueba las capacidades y competencias adquiridas.

Aprender a vivir juntos. Es aprender a desarrollar el conocimiento personal aceptando el enriquecimiento proveniente de los saberes y experiencias de los demás y brindando los propios de modo de crear una nueva mentalidad que, basada en la aceptación de nuestra mutua interdependencia y en los riesgos y los desafíos del futuro, impulse la realización de proyectos comunes que tengan por objetivo el mejoramiento de la calidad de vida.

Aprender a ser. El siglo XXI exigirá a todos una mayor capacidad de autonomía y de juicio, que va a la par del fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino de la humanidad.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la sociedad ha perdido la sensibilidad solidario, debido a las crisis ideológicas, las mutaciones culturales, las dictaduras militares, la cultura de mercado, etc, han llevado al individuo a replegarse sobre sí mismo en la búsqueda de su propia identidad.

responde a la realidad antropológica de la persona humana. se construye a partir de la empatía y se hace realidad en el compartir. es la síntesis ética entre el amor y la justicia. reconoce la igualdad fundamental de todas y cada una de las personas humanas, junto al respeto mutuo por las diferencias. busca la eficiencia al servicio de la persona y la superación de sus problemas.

Una verdadera y auténtica cultura de la solidaridad significa una preocupación de todos los miembros de una sociedad para que aquellos que no gozan de su bienestar ni participan de sus decisiones, sean considerados partícipes activos.

Esto no significa una mentalidad paternalista sino una dinámica de ayuda para la superación y el cambio de aquellos que lo necesitan.

Además, todo individuo tiene derecho a la vida que se relaciona y complementa con el derecho a la libertad y la seguridad. La libertad de cada individuo es la que otorga a la vida humana una dignidad especial. La vida de cada persona tiene un valor por sí mismo que

nadie tiene derecho a revocar. La vida individual es un proyecto que se llenará de contenidos; cada uno lo diseñará según criterios mas o menos éticos.

La dignidad obliga a considerar a cada persona como un "fin en sí mismo" y no sólo como un objeto susceptible de manipulación por otros. Es a lo que aspira la justicia: a que la dignidad sea un bien para todos.

En estos tiempos, la manía de la unidad nos ha impedido aceptar de buen grado, lo diverso. En la práctica cotidiana, éstas diferencias se toleran mal, considerándose como buenas las propias y no tan buenas las ajenas.

La Tolerancia bien entendida es una expresión de la moral mínima exigible a un ser humano, que ponga freno al egoísmo que impide ver al otro con compasión. Compasión en el sentido de sentir lo que el otro siente y entender su forma de comportarse. La dificultad de aceptar al otro como es, se da a todos los niveles desde lo más cotidiano del entendimiento entre culturas e ideologías distintas.

Los motivos o las razones de la intolerancia son variados: pueden ser de creencias y opiniones de diferencias económicas, de diferencias físicas. Es sabido que no hay razones objetivas para excluir a nadie de la categoría de ser humano. No obstante, las exclusiones están ahí y existen cínicas justificaciones para ellas.

Son problemas diferencias que exigen respuestas e intentos de solución diferente. La lucha contra los prejuicio es, en cambio, un problema de la educación y la cultura.

La práctica de la tolerancia es el respeto a la libertad de cada cual a ser como quiere ser. Este respeto debe estar unido a la exigencia de que no se pierdan los principios que deben tener valor universal.

La tolerancia, no ha de confundirse con la indiferencia que acabaría siendo la negación en la ética misma. No todo debe ser tolerado. El objeto de la tolerancia son las diferencias inofensivas que no atentan contra la dignidad humana.

Los derechos universales son el límite.

Los educadores son delegados y deben mantener una estrecha y cordial relación con la familia de los alumnos,

La familia y la escuela constituyen una comunidad educativa cuyo centro es la familia y cuyo fin es el desarrollo de los valores positivos de la persona, niño o adolescente.

Basándose en que la familia es la célula de la sociedad política, y de que la estabilidad familiar es la condición para la estabilidad del país, se forman ciertas asociaciones muchas veces poderosas denominadas "Sociedades Cooperadoras", que cumplen tareas supletorias que corresponderían al estado. La labor docente en cuanto a las cooperadoras, es apoyarlas, difundirlas y favorecerlas, convencidos de que el trabajo en conjunto de docentes y familia redundará en bien de los alumnos.

El bienestar nacional debe ser prioridad para el gobierno nacional y los gobiernos provinciales. Si la familia es la célula de la sociedad política, que es la Nación, educar al niño y al adolescente es educar a la Nación. Así, el buen o mal pasar nacional, dependen de la educación que reciben los niños y la juventud.

Los educadores son delegados y deben mantener una estrecha y cordial relación con la familia de los alumnos, para colaborar con ella en los pedidos que les haga, concernientes al desarrollo de su hijo, y para que ella colabore con los educadores en el mismo sentido. Así, esta colaboración mutua, afirma al educando respecto de lo que debe hacer y de lo que debe evitar. Debe haber una fluida comunicaciónentre docente y familia, ya que los dos se ayudan mutuamente al dar a conocer características propias del alumno en cuestión, las que ayudan a evaluar a la persona y así realizar la mejor tarea posible educándolo.

La familia y la escuela constituyen una comunidad educativa cuyo centro es la familia y cuyo fin es el desarrollo de los valores positivos de la persona, niño o adolescente.

Basándose en que la familia es la célula de la sociedad política, y de que la estabilidad familiar es la condición para la estabilidad del país, se forman ciertas asociaciones muchas veces poderosas denominadas "Sociedades Cooperadoras", que cumplen tareas supletorias que corresponderían al estado. Se hallan en algunos establecimientos educacionales, sobre todo en las grandes ciudades, organizadas y sostenidas personalmente por padres de algunos alumnos, con generosa dedicación. La labor docente en cuanto a las cooperadoras, es apoyarlas, difundirlas y favorecerlas, convencidos de que el trabajo en conjunto de docentes y familia redundará en bien de los alumnos.

El bienestar nacional debe ser prioridad para el gobierno nacional y los gobiernos provinciales. Si la familia es la célula de la sociedad política, que es la Nación, educar al niño y al adolescente es educar a la Nación. Así, el buen o mal pasar nacional, dependen de la educación que reciben los niños y la juventud.

Es en la escuela donde debe inculcarse la conciencia política, sobre bases éticas; la conciencia social, sobre bases tradicionalmente cristianas. Así el ciudadano adulto tendrá capacidad suficiente para elegir bien a sus gobernantes honestos, que con leyes honestas y conducta personal honesta conduzcan honestamente los destinos de la Patria.

Es en la escuela donde debe inculcarse la conciencia política, sobre bases éticas; la conciencia social, sobre bases tradicionalmente cristianas. Así el ciudadano adulto tendrá capacidad suficiente para elegir bien a sus gobernantes honestos, que con leyes honestas y conducta personal honesta conduzcan honestamente los destinos de la Patria.

Compromiso Ético

Sabiendo que el docente es un profesional, debe contemplar ciertos requisitos y cualidades Éticas y morales que se exigen para ejercer honestamente su profesión.

Consideramos que una verdadera transferencia didáctica se logra cuando lo enseñado se convierte en un feliz aprendizaje.

El objeto de la ética profesional es mucho más amplio de lo que comúnmente se supone. No es otra cosa que preguntarse (como docente, profesor, pedagogo, licenciado) frente a su alumno(a), a la sociedad y al país. "¿estoy haciendo con mi trabajo lo propio que beneficia a este alumno(a), lo necesario que beneficia a la sociedad donde estoy inserto, lo trascendente para mi país y para la raza humana?." Consecuencialmente, ¿estoy participando de lo que tengo derecho?. Una confianza que se entrega a una conciencia, a una conciencia profesional.

A manera de conclusión consideramos más específicamente algunos aspectos que a nuestro parecer comprometerían un ideal de perfil docente.

Ética y Transposición

Para lograr esto, un docente deberá tener todas las cualidades éticas enunciadas precedentemente.

El educador deberá conocer los métodos científico y pedagógicos modernos, pero además tendrá en cuenta la historia de su profesión, una actitud seria, sensata, equilibrada y libre de prejuicios consistiría en extraer de los hechos y principios sustanciales que le presenta la historia de la educación, aquellos valores que por su sólida racionalidad, resisten los embates de todos los tiempos, para seguir educando en esos valores.

Señalar los defectos didácticos y metodológicos para evitarlos en el ejercicio de su profesión. Deberá salvar los sanos principios filosóficos de la educación y así eliminar los erróneos, actualizar los instrumentos técnicos, siguiendo el cambio de los tiempos en la medida que

juzgue necesario para ayudar a perfeccionar y agilizar la acción educadora sin desmedro de la finalidad a que apunta la educación libre.

Debe adoptar una actitud crítica con respecto a su metodología y práctica perdiendo evaluar y revalorizar los contenidos y formas de enseñanza. Un docente conciente de su dignidad humana, valorará la dignidad de sus semejantes fomentando a generar libremente proyectos individuales de características éticas y morales.

El educador debe cumplir con todo aquello que sea necesario para formar al educando con honestidad intelectual, o sea: buscar, aceptar, amar, vivir y transmitir la verdad.

La única verdad, éticamente hablando, es que siempre que se debe decir la verdad, hay que decir la verdad.

La obligación del educador consiste en formar al educando para que sea un digno miembro de la sociedad en que vive, para que sepa actuar como integrante de la comunidad política, como gobernado o gobernante

El docente así tiene obligación de educar al alumnado con los valores esenciales de la nacionalidad, pero sin tomar posiciones extremistas; con la tradición y la herencia cultural, pero sin cerrarse en los adelantos modernos; con el legado de nuestras gestas históricas, de la cosmovisión occidental y cristiana que nos legaron nuestros mayores, ellos deben inculcar en sus alumnos un acendrado patriotismo, ese patriotismo que consiste sobre todo en defender a la Patria no sólo de enemigos exteriores, sino también de los enemigos interiores que amenazan su libertad, socavan su economía y corrompen el ejercicio de la función pública.

Una enorme responsabilidad pesa sobre los hombros de los educadores. Son responsables de sus palabras, del tono con que las dicen; de sus silencios, de sus gestos, de los contenidos de sus enseñanzas, de las experiencias en las que hacen participar a los educandos, de los ejemplos que dan con su propia conducta, de su vida pública. El niño y el adolescente ven muy alto al maestro o al profesor, lo admiran, lo idealizan y el docente debe ser conciente de todo eso.

Por lo tanto, el docente debe ser responsable en el sentido de tener la capacidad de tomar en su propio nombre una decisión que compromete el futuro y de tomar a su cargo las consecuencias verdaderas de un acto. No será responsable del alumno, sino con él de un bien común.

Si no se logra esto, el docente no será culpable, sino incapaz ante la sociedad, pero en su conciencia moralmente culpable.

Toda persona que aspira a entrar a la carrera docente, tiene la obligación de un examen de conciencia que valore su equilibrio psicofísico y que sepa organizar las demás manifestaciones de su conducta.

En equilibrio psicofísico supone un firme dominio de la función volitiva sobre los sentimientos, las emociones, las palabras, los gestos y los movimientos del cuerpo en general. El educador tiene la obligación de ofrecer en sí mismo el ejemplo de lo que enseña, manifestándolo en lo corporal mediante el decoro, adecuándose a las circunstancias de lugar y tiempo. Debe poner cuidado, entonces, en su aseo personal, su forma de vestir, su voz, su vocabulario, etc.

Cuando un docente se inicia en su profesión, un impulso vital arrasa con todas las dificultades que salen al paso, y lo llevan a la perseverancia en el obrar bien, que éticamente debe mantenerla durante toda su carrera educadora.

El educador no debe ser indefinido respecto a los problemas vitales que afectan a la existencia y al quehacer del hombre. Para esto debe tener su propia cosmovisión para tomar una postura acerca del origen y sentido de todo el Universo, pero no una visión

de naturaleza científica, sino filosófica para que cuando el alumno lo interrogue, pueda dar respuestas y servir de guía.

El maestro-educador tiene la obligación de estar informado de los principales movimientos que obedecen a determinadas concepciones filosóficas sobre la educación.

Cuando se sorprenda a sí mismo en un error o ignorancia, estará éticamente excusado, teniendo en cuenta la limitación humana, si tiene la sana humildad de reconocer su error y consultar a sus colegas.

En el caso que fuera consultado por temas expuestos por un colega, por ética profesional, debe mantener el respeto hacia el otro sin emitir juicios de valor frente al alumno, en ese caso, se puede plantear el tema con el colega.

Debe ser solidario al conocer las diferencias culturales de su entorno, tratando de transmitir sus conocimientos en forma humanista e igualista, ayudando a que sus alumnos logren el razonamiento que los llevará a la superación de la condición que la diferencia cultural, (restándole oportunidades de tener una vida digna) y no razonando por ellos.

La tolerancia en el ejercicio de la docencia parte de la interiorización de los derechos universales considerándolos como el límite entre lo tolerable y lo intolerable.

El docente debe tolerar las diferencias individuales, siempre que éstas no perjudiquen el buen desempeño grupal. Así logrará tener un grupo heterogéneo que generará propuestas innovadoras que apuntarán a un mismo fin educacional.

Las conductas del docente deberán ser coherentes con sus enseñanzas, que no sólo se basen en conocimientos sino en modos de vida; esto lo otorga autoridad moral y hace que sus alumnos lo consideren un referente ético con autoridad en lo que enseña.

Formación ética del docente

5.1- Ética: definición y características a)- Definición:

Como todo saber la ética puede ser analizada etimológicamente, investigando sus raíces lingüísticas, ética es proviene de la palabra griego ETHOS que significa en nuestro idioma "morada", "residencia", "habitación"; la acepción mas conocida y difundida del vocablo ethos se presenta a partir de Aristóteles, ligado a un conocimiento llamado precisamente ética. Según esta acepción, ethos significa temperamento, carácter, hábito, modo de ser. De acuerdo con el significado etimológico, Ética seria una teoría o un tratado de los hábitos y las costumbres.

La Ética resulta estar cimentada sobre la estructura misma de la persona y esa estructura significa su propia habitación o su morada, por tal razón la ética no puede alterarse o cambiar a menos que se altere o cambie la estructura de la persona, lo cual equivaldría, o a que dejara de ser lo que es, o a que dejara de existir. En este punto resulta muy fácil ver la coincidencia que hay entre la definición nominal y la definición real de la ética; el cual es el hombre construyendo sobre sí mismo, la persona humana haciéndose su personalidad sobre la base de su ser personal. El hombre no puede hacerse a espalda de su realidad por eso la ética es un paso o una mirada hacia lo real, es descubrir la realidad y apropiarse de ella y hacer que el querer y el obrar personal se conforme con esa realidad; solo así el hombre será bueno y se hará el bien a sí mismo.

Resumiendo toda ciencia tiene un objeto de estudio llamado campo de investigación. De acuerdo con esto, puede afirmarse que Ética es la ciencia filosófica encargada de estudiar o reflexionar sobre la moral, pero como la moral tiene un carácter humano y social, puede

ampliarse esta definición señalando que: La Ética es la disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral del hombre en sociedad.

b)- Características:

La ética es una ciencia: Porque explica las cosas por sus causas y no por ocurrencias de momentos o intuiciones producidas. La ética es un conocimiento científico, juzga el bien y el mal pero explicando la razón de tales juicios.

La ética se capta con la razón: En cuanto ciencia que es, tiene un carácter eminentemente racional, esto significa que la ética no es producto de la emoción o del instinto, tampoco es el resultado de la intuición del corazón. Son facultades humanas y como tales útiles dentro de su propio terreno. La organización racional de ellas es un factor poderoso en la penetración de la ética. La ética tiene como órgano e instrumento básico la razón.

La ética es una ciencia práctica: Está hecha para realizarse en la vida diaria. Es una saber para actuar y cumple su finalidad cuando se encarna en la conducta humana, aprender ética es aprender para la vida.

La ética es una ciencia normativa: Da normas para la vida, orienta la conducta práctica, dirige, encauza las decisiones libres del hombre. La ética estudia lo normal más no estudia lo normal de hecho, sino lo normal de derecho, lo que debe suceder, lo establecido como correcto de un modo racional. Lo normal de hecho es lo que suele suceder, lo que estamos acostumbrados a constatar y lo normal de derecho es lo que debería suceder aunque no suceda siempre.

c)- Niveles de la ética

Algunos autores señalan dos niveles de Ética:

La Ética crítica, la cual es propiamente teórica; y se encarga de determinar cuales "opiniones o creencias morales son validas y la Ética aplicada, también llamada normativa y consiste en guiar la conducta para decidir cual es la decisión mejor entre las posibles de realizar en una situación concreta.

De acuerdo al normativismo, la Ética no se propone comprobar lo que es, sino determinar lo que debe ser; ella se encarga de suministrar las reglas y normas de conducta que han de seguirse.

El sujeto de la ética

ampliarse esta definición señalando que: La Ética es la <a href=disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral del hombre en sociedad . b)- Características:  La ética es una ciencia : Porque explica las cosas por sus causas y no por ocurrencias de momentos o intuiciones producidas. La ética es un conocimiento científico , juzga el bien y el mal pero explicando la razón de tales juicios.  La ética se capta con la razón : En cuanto ciencia que es, tiene un carácter eminentemente racional, esto significa que la ética no es producto de la emoción o del instinto, tampoco es el resultado de la intuición del corazón . Son facultades humanas y como tales útiles dentro de su propio terreno. La organización racional de ellas es un factor poderoso en la penetración de la ética. La ética tiene como órgano e instrumento básico la razón.  La ética es una ciencia práctica : Está hecha para realizarse en la vida diaria. Es una saber para actuar y cumple su finalidad cuando se encarna en la conducta humana , aprender ética es aprender para la vida.  La ética es una ciencia normativa : Da normas para la vida, orienta la conducta práctica, dirige, encauza las decisiones libres del hombre. La ética estudia lo normal más no estudia lo normal de hecho, sino lo normal de derecho, lo que debe suceder, lo establecido como correcto de un modo racional. Lo normal de hecho es lo que suele suceder, lo que estamos acostumbrados a constatar y lo normal de derecho es lo que debería suceder aunque no suceda siempre. c)- Niveles de la ética Algunos autores señalan dos niveles de Ética: La Ética crítica , la cual es propiamente teórica; y se encarga de determinar cuales "opiniones o creencias morales son validas y la Ética aplicada, también llamada normativa y consiste en guiar la conducta para decidir cual es la decisión mejor entre las posibles de realizar en una situación concreta. De acuerdo al normativismo, la Ética no se propone comprobar lo que es, sino determinar lo que debe ser; ella se encarga de suministrar las reglas y normas de conducta que han de seguirse.  El sujeto de la ética De este esquema se analiza los siguientes puntos:  La persona Humana como sujeto de ética: la ética es el arte de hacer mejor nuestra propia persona; es como una elevación que yo hago de mi, mismo a través de mis acciones; no es un hacer cosas hacia fuera sino que es un obrar "hacia adentro", del que va resultando mi propia realización. Si falta la capacidad de conocer, o si falta la capacidad de poderse decidir libremente, un ser de tales condiciones esta fuera del campo de la ética. El sujeto de la ética es un ser que no se confunda como especie, un ser individual, separado de los otros, que tenga una respuesta para sus actos, es decir, capaz de adquirir ciencia, de saber en la practica acerca de si mismo. " id="pdf-obj-9-62" src="pdf-obj-9-62.jpg">

De este esquema se analiza los siguientes puntos:

La persona Humana como sujeto de ética: la ética es el arte de hacer mejor nuestra propia persona; es como una elevación que yo hago de mi, mismo a través de mis acciones; no es un hacer cosas hacia fuera sino que es un obrar "hacia adentro", del que va resultando mi propia realización.

Si falta la capacidad de conocer, o si falta la capacidad de poderse decidir libremente, un ser de tales condiciones esta fuera del campo de la ética.

El sujeto de la ética es un ser que no se confunda como especie, un ser individual, separado de los otros, que tenga una respuesta para sus actos, es decir, capaz de adquirir ciencia, de saber en la practica acerca de si mismo.

No se trata de una mezcla, sino que se trata de un solo ser en el que se funden la espiritualidad, la racionalidad y la materialidad. Es un ser al que algo le toca hacer, un ser con posibilidades, que es como decir un ser libre; es un ser que no es del todo perfecto, es decir un ser que tiene un fin, es el ser en cuyo perfeccionamiento y acabamiento el mismo tiene parte fundamental.

A eso es lo que se llama "Persona Humana"; por ello decimos que la persona humana es sujeto de la ética.

Porqué la persona es capaz de realizar conductas éticas: una conducta ética contribuye al alzamiento de la persona como tal, a la formación de la personalidad del hombre, a la transformación del hombre.

La ética es ciencia perfectiva de la persona a través de sus actos propios, solo un ser que se domine a si mismo podrá tener actos propios; el ser personal es el único que puede dominarse a si mismo, debido a su especifica estructura y conformación y a la forma tan intensa como se pertenece; por esta razón solo la persona es el único ser capaz de asumir para si conductas éticas y de lograr para si, en consecuencia, su propia perfección.

La estructura de la persona humana, su morada: podemos decir que los elementos que constituyen la estructura esencial son la libertad, la voluntad y el conocimiento, al amparo de ellos la persona decide que hacer consigo misma. La voluntad, cuando se decide a actuar, ha sido conformada por la razón que muestra algo como, útil, honroso o necesario; pero para que la razón conozca se ha necesitado antes otro acto de voluntad que consiste en querer conocer, es como si se dijera; actúo porque quiero y quiero porque conozco y sobre todo conozco porque quiero conocer.

Morando, viviendo, existiendo, habitando o residiendo en esa estructura y operando como lo hemos dicho, es como es y se hace la persona; por eso decimos que el yo personal en una estructura que es esencialmente libre, radicalmente racional, es SU MORADA.

El ser humano: ¿Qué es el hombre? ¿Qué es lo mas humano en el hombre? Es decir, ¿Qué es lo que hay de más real en él? Cuando hablamos de un hombre lo definimos como un animal racional, y es por el carácter racional que adquiere su diferencia especifica con respecto a los demás animales.

La inteligencia y la voluntad son de rango superior y definitorio del ser humano, su actuación por lo tanto es más delicada que la parte material de él. Quizás por esa razón sea más laborioso, más costoso, el crecimiento intelectual y espiritual que el meramente biológico.

Un ser "humano" es razón y materia, una materia que constituye su animalidad, una materia que es "humus", es decir, "capa fértil de la tierra", o sea "una tierra fértil" que se funde con la espiritualidad, vertiéndose toda en ella y ella en esta.

Cuando esa tierra deja de ser fecundada, cuando pierde su fertilidad, le sucede lo que a cualquier tierra, que se convierte en un lodo estéril, inerte, lodo muerto, tierra muerta, un cuerpo muerto. El "humus" ha muerto, el hombre ha muerto; precisamente el término "humano" se refiere a esta realidad.

El ser humano es perfecto como ser personal humano, pero de ahí a que sea todo lo que puede ser y debe ser hay una gran distancia. De la manera como el hombre, pariendo de su ser racional dado, pueda llegar a ser y deba llegar a ser, según su ser racional, o de lo que es lo mismo, del perfeccionamiento del hombre, idea ética por excelencia.

Ética profesional

a) Definición y objetivos

La ética profesional está constituida por el conjunto orgánico de derechos y obligaciones morales, deriva sus finalidades y normas específicas, de la

condición básica de persona en armonía con los anexos que implican exigencias del bien común.

El objetivo de la ética en el terreno de la práctica profesional, es principalmente, la aplicación de las normas morales, fundadas en la honradez, la cortesía y el honor. La Ética tiene entre otros objetos, contribuir al fortalecimiento de las estructuras de la conducta moral del individuo.

b) Requisitos profesionales

Un profesional debe ejercer su trabajo de manera apropiada, ya que éste tiene un fin social, que consiste en atender adecuadamente cada una de las necesidades que la sociedad debe satisfacer, para contribuir así al bien común. Estos trabajos pueden estar relacionados con salud, educación, justicia, comunicaciones, seguridad y otras necesidades.

Estos son los requisitos esenciales para cumplir adecuadamente con el ejercicio de una profesión:

Inclinación personal a la profesión que se trata.

Aptitud natural para ejercerla debidamente

Una adecuada preparación teórica.

Una suficiente capacitación práctica.

Sentido del deber y vocación de servicio.

Estos cinco puntos podemos resumirlos como vocación que según Emilio Filippi sería "una voz que mueve a hacer tal o cual cosa para realizarse como persona". Pero para una realización más eficiente de una profesión, la vocación debe estar acompañada además por algunas condiciones o aptitudes especiales, ya sean intelectuales, físicas, volitivas y psicológicas.

c)- Importancia de la ética profesional.

El comportamiento ético no es un asunto exclusivo de los profesionales. Concierne, sin duda, a toda actuación humana; pero compromete con mayor énfasis a quienes han tenido el privilegio de una formación de nivel superior a costa de toda la sociedad que ha debido contribuir a ella y que espera, justificadamente, una actuación correcta de quienes han disfrutado de esa preferencia selectiva.

No olvidemos que, sin perjuicio de sus fundamentos religiosos, la ética es un valor cultural, propio de la sociedad y el tiempo en que se vive.

Esta es sólo su dimensión individual. También las profesiones tienen un fin social y éste consiste en servir adecuadamente cada una de las necesidades que la sociedad debe satisfacer para posibilitar el bien común.

5.3.1- ¿Por qué el docente debe observar una conducta ética?

La normativa ética puede plasmarse en normas escritas o de costumbres arraigadas. En las instancias del Poder, la norma consuetudinaria es menos eficaz que la norma escrita.

El Profesional de la Docencia no puede esquivar o eludir su responsabilidad ante una sociedad en plena transformación. Hay una responsabilidad directa en la gestión de los asuntos públicos, que debe complementarse con un Código de Ética de obligada observancia, dado que toda amenaza al mismo es una amenaza al espíritu de la organización, y en particular a la Organización Educativa donde se desenvuelve profesionalmente.

En una sociedad donde la crisis de valores es reseñada y apuntalada casi a diario, las prácticas antipáticas en contra de la organización son modos seguros de agravar las desigualdades y la marginación social. Los Códigos de Ética , se pueden presentar como

elementos de equidad, que se reflejarán en la Organización social, la Competitividad, la Transparencia y la Excelencia en el desempeño de funciones y prestación de servicios.

La ética, tiene como objeto la interpretación de lo que está bien y lo que está mal en la conducta humana. En este sentido, tenemos tres clases de actos: 1º. Aquellos que el hombre debería hacer. 2º. Aquellos que no debería hacer y 3º. Aquellos que puede hacer o dejar de hacer.

5.3-2- Principios y normas éticas en la gestión docente. a)- Principios éticos:

Principio de coherencia: implica el procurar una cada vez mayor sintonía entre lo que cree y lo que hace la persona.

La coherencia es el intento serio y permanente de que los propios actos coinciden con la escala de valores en que la persona cree no se trata tanto de de lo que la persona dice, sino de lo que la persona cree como verdadero (no es la coherencia de otras personas, sino la suya propia).

Toda opción personal que suponga una incoherencia conciente, implicara un proceso de desintegración de la personalidad ética y su consiguiente frustración.

Principio de libertad: implica que la persona deba ir realizando en forma conciente responsable, y lo mas independiente posible sus opciones, de modo de irse haciendo dueño de la propia vida.

La libertad personal es el resultado de un proceso mediante el cual la persona va asumiendo su vida y a partir de su realidad concreta la va conduciendo hacia lo que quiere construir de si mismo.

En esta proceso de irse haciendo dueño real de su propia vida la persona deberá enfrentar muchos condicionantes indebidos, internos y externos. Es así necesario que la persona enfrente todos los condicionamientos indebidos de modo que sus opciones corresponden a lo que quiere hacer de si.

Principio de ecuanimidad: este principio refiere a la justicia para si mismo, e implica la progresiva toma de conciencia de la propia realidad, ponderando adecuadamente sus limitaciones y posibilidades.

El camino de realización personal no es voluntario, es decir no es suficiente con desearlo y poner todo de si para poder alcanzarlo. Es necesario también tomar en cuenta seriamente las posibilidades personales y del contexto para que sea viable el camino emprendido. Es mas, será incluso necesario desarrollar una verdadera estrategia de vida que permita un desarrollo real en las condiciones concretas en que se encuentra la persona.

La tarea ética personal consiste en "llegar a ser lo que se puede con lo que se es".Y este criterio se aplica tanto a la globalidad de la vida, como a cada una de las opciones que va conformando. Pretender menos de lo que realmente es posible, significa deslizarse hacia la mediocridad personal. Por el contrario, pretender más de lo aquí realmente es posible. Significa condenarse a la frustración personal.

b)- Normas éticas:

Las normas éticas tienen la función de guiar el actuar cotidiano de la persona de modo que sea humanizante.

Las normas éticas se constituyen en referentes permanentes, y la persona los puede ir integrando como parte de sus hábitos y actitudes, convirtiéndose en virtudes.

Las normas éticas que debe seguir la persona en su actuar son:

La norma de intimidad: implica que la persona debe siempre respetar su interioridad, su profundidad, la riqueza que el mismo construye.

Toda persona constituye una originalidad única e irrepetible, que simultáneamente se descubre a si mismo y se construye a si mismo .Ella es condición de posibilidad de su propia realización. Por ello, necesita respetarse en toda sus dimensiones, especialmente en aquellas que refieren a su núcleo de sentido e identidad.

Norma de veracidad: Implica que la, persona debe siempre buscar y manifestarse la verdad a si mismo, rechazando toda auto justificación ilegítima, falsa o deformante de la realidad. La persona tiene la necesidad de conocerse lo mas verazmente posible , de modo de hacer posible la adopción de decisiones acordes con la propia realidad , Si la persona parte de supuestos falsos sobre si mismo, difícilmente podrán ser apropiadas las decisiones que de ahí se deriven

Para la persona no puede ser fácil aceptarse tal cual es, pero un intento sistemático es le único camino que existe para llegar a ser plenamente si mismo.

Norma de la autenticidad: Implica que la persona debe siempre actuar con rectitud de conciencia, buscando siempre que esta sea cierta y formada. No debe, por tanto, acallar ni contradecir el dictamen serio de su conciencia moral. En fidelidad a la conciencia ética se acerca a lo mas propiamente suyo como proyectos de si, es decir a lo autentico.

Actuar siempre con conciencia recta es garantía de de autenticidad ya que, aun en el error involuntario, la dignidad de la persona no es menoscabada. Por el contrario, toda decisión que contraviene la conciencia ética implica ya de por si la perdida de la autenticidad personal.

La palabra ética es empleada en el lenguaje corriente como adjetivo. Entonces se comenta "esto no es ético " "fulano es un inmoral " .e n este caso la palabra "ética" o "moral" en tanto adjetivo, juzga la cualidad de determinadas acciones de los individuos en cuanto tienen que ver con la manera que estos ejercen su responsabilidad frente a los valores, principios y normas morales. Hace un juicio evaluatorio de una acción humana en cuanto es capaz de encarnar o realizar en la práctica, a los valores, principios y normas éticas

5.3.3- Problemas de ética profesional

  • a) Consecuencias de la falta de ética

Una falta de ética no sólo afecta a las víctimas que las sufren, aunque ellas sean las primeras perjudicadas. Consecuencias hay muchas, las más importantes son: la baja de autoestima de quienes las cometen y del prestigio de la profesión. Esto último se produce de dos maneras:

se destruye la confianza pública y se frustra la esperanza de los sectores sociales, que justamente esperan la realización correcta del trabajo de los individuos que fueron privilegiados con una formación profesional. El abogado Lautaro Ríos Alvarez con respecto a esto dice "las actuaciones contrarias a la ética no sólo dañan a quienes las sufren, sino principalmente a la comunidad humana en que acontecen", esta última es la más afectada.

  • b) Ámbitos en el que se desarrollan los problemas de la ética profesional

Relaciones del Docente con la Sociedad: el éxito profesional del profesor depende, del apoyo que le preste el medio social. Éste, a su vez, va a depender del grado de confianza que el profesor le inspire, esta confianza deriva de su conducta como profesional y como ciudadano.

El profesor, en cierto modo, es un ciudadano señalado, puesto que es el blanco de una observación constante en lo que atañe a su comportamiento total. Sus pasos, actos y opiniones, son continuamente observados por el medio social. Todas sus acciones públicas y privadas tienen repercusión social, pues van a reflejarse en la confianza que la sociedad deposita en él.

Toda la vida el profesor pertenece a la sociedad. Lo que otros profesionales pueden llevar a cabo impunemente no le es permitido al profesor, que está sometido a la crítica permanente de todos sus actos. Sus opiniones, concepciones y convicciones son tenidas en consideración y discutidas pudiendo ser vehículos de conflictos familiares y también sociales.

El profesor es el representante de la familia y de la sociedad en lo que atañe a la educación de las generaciones de niños y adolescentes. Es el continuador directo de los padres en lo que hace a la acción educativa de los hijos, tiene compromisos morales para con la familia en el sentido de educarlos, convirtiéndolos en colaboradores conscientes y eficientes en el plano de la vida hogareña; por todo esto el profesor no puede desconocer a la familia del alumno en sus aspectos afectivos, social y cultural.

Así mismo tiene mucha importancia su presentación personal que no debe llegar al refinamiento de la coquetería, pero no puede decaer en un descuido tal que lo lleve a presentarse impropiamente.

Relaciones del docente con la escuela: El profesor tiene obligaciones morales para con la escuela donde ejerce, sus compromisos son con la dirección del establecimiento y con la propia escuela.

El trabajo de una escuela fracasará si no se cuenta con una estrecha colaboración entre la dirección y el cuerpo docente, de modo que los esfuerzo de uno u otros deben confluir con un mismo objetivo: la educación del alumno.

Las conversaciones reservadas, los cambios de ideas con la dirección y los debates que surgen de las reuniones de profesores, no deben ser objeto de divulgación pública ni entre el cuerpo de alumnos. No es ético "hacer política" entre los alumnos, comentando desfavorablemente las cuestiones pendientes del profesor con la dirección o las decisiones y medidas adoptadas por ésta. Esta actitud transmite intranquilidad al ambiente escolar.

Las disidencias entre profesor y la dirección deben ser tratadas directamente sin inmiscuir a los alumnos en ellas.

Es deber del profesor no comentar fuera de la escuela sus problemas con la dirección, ni tampoco sobre las demás cuestiones del establecimiento.

Relaciones del docente con los alumnos: Otra cuestión de suma importancia para la educación es que del comportamiento del profesor dependerán las buenas relaciones entre ambos. La comprensión del alumno es fundamental para que se establezcan lazos de simpatía y de amistad con el profesor, para que sean alcanzados los objetivos de la educación:

1- El profesor debe cultivar una actitud de justicia y trato igualitario para con sus alumnos, con relación a la atención y consideración, independientemente de las condiciones sociales y económicas de los mismos. Para ser verdaderamente equitativo, debe tratarlos conforme a sus diferencias individuales, tomando en consideración la inteligencia, la timidez, el temperamento, la formación, las aspiraciones, etc. Nada desalienta más a los alumnos que la comprobación de que el profesor tiene preferencias por uno u otro compañero.

2- El profesor debe abstenerse de asumir actitudes racistas, sea en relación con el color o la nacionalidad.

3- Cuando un profesor quiera amonestar a un alumno, debe hacerlo franca y lealmente, sin invocar nunca razones de defectos físicos, deficiencias de inteligencia, raza o nacionalidad.

4- El profesor no puede revelar en la clase aspectos de la vida particular de la familia del alumno, así como confidencias que haya escuchado o faltas que este último le haya confesado. Esto seria una traición a la confianza del alumno.

5- El profesor debe procurar ponerse en contacto con todos los alumnos, evitando formar grupitos, especies de clubes o logias, dispuestos a seguirlo en todo y por todo.

6- Muchos profesores, deseosos de saber todo para controlar mejor a los alumnos, no titubean en aproximarse a ciertos alumnos "maleables" para convertirlos en delatores de sus compañeros.

7- Hay profesores que son varaderos especialistas en recurrir a todos los pretextos para no dictar sus clases. Cualquier incidente baladí pasa a convertirse, en sus comentarios, en el tema central de sus interminables charlas, el tiempo de clase se agota sin que hayan abordado las lecciones del día.

8- Una conducta que debe ser evitada por el profesor es la de comentar peyorativamente las pruebas de los alumnos en público. Tampoco es ético ridiculizar a los alumnos teniendo a la vista sus pruebas con los errores en ellas señalados.

9- Es común informarse que tal o cual profesor /a enamoran a sus alumnos. Constituye un abuso de confianza. La familia no manda a sus hijos a la escuela para que sean enamorados; los manda para que se eduquen. El profesor que establece relaciones de tipo amoroso con el alumno, generalmente pierde la fuerza moral frente a su curso y deja en el ánimo del resto del grupo de alumnos la poco edificante convicción de que esta protegiendo especialmente a "alguien". Una vez terminada la relación docente- alumno, entonces si, los sentimientos pueden tener la manifestación mas conveniente.

10- El profesor, sin ser presumido, no debe mostrarse vulgar, relatando, enfáticamente, el último chiste escuchado durante la víspera a través de la radio o la televisión, o repitiendo continuamente los dichos o refranes en boga. El profesor, tiene que ser un ejemplo para sus alumnos y para el medio social en general, no solo expresándose correctamente, sino además, evitando los modismos lingüísticos, vulgares en demasía.

11- Acerca de la expresión verbal debe consignarse, a si mismo, que el profesor no debe utilizar palabras o frases de doble sentido y que den lugar a juicios maliciosos por parte de los alumnos.

12- En su función docente, el profesor debe abstenerse de asumir posiciones políticas- partidarias, su neutralidad en clase debe ser absoluta. Es necesario destacar, con todo, que tanto el profesor como la institución escolar tienen la obligación de preparar políticamente a los alumnos. Su deber es formarlos en ese aspecto de una manera general y sin partidistas.

13- El profesor debe procurar el cumplimiento de lo que prometió a sus alumnos. Para el alumno no hay nada más decepcionante que las mentiras de sus superiores, que pueden llevarlo, fácilmente, a generalizaciones peligrosas para su vida.

14- El profesor debe evitar la actitud de hacer que siempre prevalezca su opinión. Es frecuente encontrar profesores que justifican sus actos y decisiones con relación a sus alumnos diciendo categóricamente "esto es así porque yo quiero que sea así", la obligación del profesor dispone en que todas sus exigencias de justificaciones y explicaciones lógicas, las que tengan sentido, permitiendo el debate acerca de las mismas antes de establecerlas de manera definitiva. Las propias notas adjudicadas a los alumnos deben merecer justificaciones lógicas y objetivas, a fin de convencer en lo respecto a la justicia de las mismas.

15- El profesor debe esforzarse por hacerse amigos de sus alumnos. No debe ser temido. Muchos profesores acostumbran comentar dentro y fuera de la clase acerca de "quien aprueba y quien no aprueba el año" creando una verdadera situación de terror para los alumnos que se consideran marcados. Su actitud debe ser estimulo constante, y en todas las circunstancias, para sus alumnos.

Relaciones del Docente con sus colegas: la acción educativa se realiza en una escuela a través de un grupo de profesores. Cuando mas unificada sea esta acción, tanto mejores serán los resultados.

Siendo así, hay normas de comportamiento que los profesores deben observar, con relación a sus colegas, para que, cada vez más, haya mayor entendimiento entre ellos y así mismo para que sea mejor la interacción e integración con los alumnos.

1- Existe la tendencia, por parte de cada profesor a supe valorizar su materia. Hasta aquí no hay nada de malo, en cuanto en que esta actitud no conduzca a menospreciar las otras asignaturas, lo que disgustaría a sus colegas. El profesor debe hacer de su asignatura un medio y no un fin.

2- Es condenable la actitud de ridiculizar a sus colegas, sea por un motivo o por otro. Nunca debe hacerse referencias que desairen a sus colegas sobre todo en el transcurso de la clase.

3- Las decisiones tomadas por los colegas no deben ser comentas en la clase a no ser para reforzarlas. Pero, de un modo general le corresponde evitar comentarios al respecto.

4- El profesor debe estar siempre dispuesto a destacar los meritos de sus colegas, sus iniciativas, su competencia y su dedicación a la enseñanza, actitud que favorecerá la tarea educativa de aquellos.

5- Cualquiera sea el tema que aborde en sus clases, el profesor debe aprovechar todas las oportunidades para referirse a las disciplinas, en acción globalizadora de conocimientos.

6- Es un deber del profesor evitar la formación de "corrientes de alumnos" adversas a sus colegas o de incitar reacciones contra las decisiones de estos. Según la índole de estas disputas, la mejor solución es una reunión del cuerpo docente, donde los asuntos controvertidos pueden debatirse de una manera amplia y sincera.

7- El profesor no debe hacer comentarios desfavorables a los colegas fuera de la escuela.

Relación de Docente consigo mismo: por último es importante considerar los problemas de conducta que implican las relaciones del profesor consigo mismo. Es factible pensar que los otros tipos de relaciones dependen fundamentalmente, de la manera como el profesor se encara y se trata a si mismo.

1- El profesor debe creer en la educación. Muchos no creen en la escuela como órgano educador y pasan consecuentemente su actividad como mera forma de ganarse la vida. Cuando esto ocurre lo mejor será que cambie de profesión.

2- En estrecha relación con el punto anterior esta el profesor que no cree en su asignatura, con un sentimiento intimo y secreto de la inferioridad de su disciplina con relación a otras. Así, sus lecciones son automáticas y carentes de entusiasmo. Existe un peligro para la formación del educando, pues este, a su vez, deja de creer en el profesor al no sentir en el la convicción y el calor necesario para educar.

3- Constituye un deber del profesor el convencimiento de su papel y su importancia en la formación del educando, como agente que influye en las mentalidades que se están formando.

4- El profesor debe tener en cuidado de planear sus trabajos. El plan de curso tiene por objeto llevar al profesor a que seleccione, dentro de los contenidos programáticos, lo que más conviene enseñar a sus alumnos, de modo que lo fundamental no sea sustituido por los accesorios secundarios. El plan de clase conduce al docente a

reflexionar acerca de lo que va a desarrollar en el curso, garantiza que no va a entrar en el aula a improvisar acerca de un tema. Todo planeamiento didáctico es un signo de respeto hacia el alumno; constituye una prueba de que el profesor esta prestando atención al tiempo que el alumno pasa en la escuela, de modo que pueda aprovecharlo de la mejor manera mas eficiente.

5- La responsabilidad profesional del docente debe conducirlo a querer perfeccionarse constantemente, desde el punto de vista técnico, profesional y social.

6- La ultima obligación del profesor es la de desarrollar espíritu de autocrítica, de criticar continuamente su propia conducta. El profesor debe desconfiar de su propia acción, a fin de ajustarla, a las realidades humanas y sociales de sus alumnos y de la escuela donde colabora

Perfil del docente Por: Trino Rubén Mendoza | Jueves, 28/08/2008 04:57 PM | Versión para imprimir

El docente Venezolano en las ultimas décadas ha venido perdiendo su horizonte, de por la cual, aquellos grandes ilustres como Luís Beltrán Prieto Figueroa, Simón Rodríguez, Vicente Emilio Sojo, Andrés Bellos entre otros, lucharon por enaltecer y desarrollar una conpceccion de la educación liberadora a la Venezolana, donde establecía claramente cual era el rol o perfil hacia donde tenia que enrumbarse el docente Venezolano.

Por ello es esencial dar a conocer la importancia del perfil docente, es necesario definir ¿Qué es docencia? y ¿Qué es perfil profesional?.

El docente debe facilitar el aprendizaje, en un ejercicio de poder interpersonal en el aula, de liderazgo, es decir, que posea la capacidad de modelaje ante los educandos, así como fomentar la creatividad, es por esto que el docente debe desarrollar un conjunto de habilidades, destrezas y actitudes para conseguir un verdadero aprendizaje significativo, esos conjuntos son: pensar, crear, diseñar, resolver y comunicar, todo esto con la finalidad de trabajar, estudiar y construir visiones en equipos, autoevaluarse, compromiso y el compartir.

El perfil profesional son capacidades y competencias que identifica la formación de una persona para asumir en condiciones óptimas las responsabilidades propias del desarrollo de funciones y tareas de una determinada profesión. Es de allí donde nos damos cuenta de la importancia del amplio y buen perfil que debe posee el docente ante la formación de los individuos en su condición individual y colectiva.

Ante esta necesidad el perfil docente ha pasado por diferentes transformaciones paradigmáticas, contando con unas bases que las sustentan. Además es importante que el docente tenga conocimientos de ese deber ser para su éxito personal y profesional. Por esto es bueno dar conocer las diferentes dimensiones por la que debe pasar el docente para así poder encontrar su verdadero perfil.

Dimensión Personal, esta asociada al pilar del conocimiento: “APRENDER A SER”, lo cual implica situarse en el contexto de una democracia genuina desarrollando carisma personal y habilidad para comunicarse con efectividad. Esta dimensión contempla el desarrollo global de la persona: cuerpo y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual, espiritualidad, además del desarrollo de la creatividad e imaginación y de la

capacidad para actuar de acuerdo a un conjunto de valores éticos y morales. Con esta perspectiva el docente deberá poseer en su haber personal o ser: Salud física y mental, lo que favorece el desempeño eficiente de la función docente, cuidado de su apariencia personal, con estabilidad emocional, seguridad en si mismo y con adecuados niveles de auto estima, capaz de dar y recibir afecto, capaz de aceptar y formular críticas, de una conducta ética, moral y cultural cónsona con los valores nacionales, regionales y locales, abierto a las creencias religiosas y filosóficas.

Dimensión Profesional, esta dimensión se relaciona con los pilares del conocimiento “APRENDER A CONOCER”. Se enfatiza la necesidad de adquirir los instrumentos del pensamiento para aprender a comprender el mundo que lo rodea. Esto favorece la curiosidad intelectual, estimula el sentido crítico y permite descifrar la realidad, adquiriendo al mismo tiempo una autonomía de juicio. En este marco entonces el docente deberá ser: Conocedor de los procesos de desarrollo humano, habilidad para el manejo de estrategias pedagógicas, consistente en el establecimiento y cumplimiento de normas, en fin el docente tiene que poner en práctica todos esos conocimientos que ha adquirido.

Dimensión Socio – Cultural, esta dimensión se vincula con el pilar de conocimiento:

“APRENDER A VIVIR JUNTOS”, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas. Este tipo de aprendizaje constituye uno de los pilares prioritarios de la educación contemporánea. En este sentido este deberá: Actuar con civismo, gentilicio y sentido ecológico, ello implica, entre otros, valorar y potencias las posibilidades del medio ambiente. Por ello, debe actuar con sensibilidad y responsabilidad en la preservación, recuperación y utilización de los recursos naturales y sociales, asumir el compromiso de la difusión, conservación y rescate de nuestro patrimonio cultural y con respeto ante las diferentes culturas, debe actuar en consonancia con los principios de pluralidad, democracia y libertad.

Desde este perspectiva el docente de hoy tiene que preguntarse ¿Realmente estamos cumpliendo con nuestro rol?, y como sabemos ya cual es la respuesta, se tiene que reflexionar en ese sentido para así poder mejorar en ese compromiso con la sociedad, se debe retomar ese papel que se ha venido perdiendo, creo que se esta a tiempo para ello, pero se necesita el compromiso de muchos y el incentivo de otros para poder así reivindicar el nombre y pensamientos de esos grandes ilustres que han dejado nuestra patria.