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ESTRUCTURA DE LA UNIDAD

Páginas iniciales. Facilitan un acercamiento a los contenidos desde una triple perspectiva:

La reflexión, a partir de la lectura de un texto filosófico y los conocimientos previos de los alumnos.

La profundización en el tema mediante una propuesta cinemato- gráfica que facilita el planteamiento de las preguntas esenciales.

La formulación de cuestiones significativas para valorar el nivel de conocimientos de los alumnos.

También recogen los contenidos de la unidad y la propuesta de trabajo titulada Problema a resolver que englobará, de manera unitaria y en forma de actividad, todo lo aprendido y trabajado en la unidad.

Además de los contenidos de la unidad y las secciones que la confor- man, se plantea una actividad novedosa en este tipo de materiales:

una propuesta de trabajo titulada Problema a resolver que englobará, de manera unitaria, todo lo aprendido y trabajado en la unidad.

Contenidos de la unidad

Los contenidos se organizan para:

Abordar todas las cuestiones previstas en los distintos currículos oficiales aprobados.

Exponer las distintas cuestiones filosóficas y desarrollarlas con el rigor propio de esta disciplina, y en un lenguaje asequible.

Adecuar los conceptos al nivel de comprensión de los alumnos mediante ejemplos de la vida cotidiana Las ilustraciones preten- den estos mismos objetivos.

Actividades

Se evitan, en todo momento, actividades de repetición de los con- tenidos.

Las actividades propuestas apoyan las actividades de análisis, sín- tesis, comparación, reflexión, debate, etc.

Otras secciones de la unidad

La unidad se completa con las siguientes secciones: Filosofía y cine, de- sarrollo de la Propuesta de trabajo: problema a resolver, Utilidad de la filosofía, Tema de actualidad, En resumen.

Filosofía y Cine

Se ofrecen los datos esenciales para comprender la película selec- cionada, así como los elementos directamente relacionados con los contenidos incluidos en esa unidad.

Incluye dos subsecciones: Otras cuestiones filosóficas y Filosofar con la película. El primero, pretende ser una propuesta de otros temas filosóficos que se extraen de la película comentada. El se- gundo quiere acostumbrar a los alumnos a descubrir el gusto por cuestionarse las distintas realidades al modo filosófico.

u 145 La reflexión filosófica unidad 7 sobre el ser humano 7 contenidos contenidos La
u
145
La reflexión filosófica
unidad 7 sobre el ser humano
7
contenidos
contenidos
La ilustración es la salida del hombre de su mi-
para comenzar
noría de edad
Él mismo es culpable de ella.
1. 1.
Xxxxxx
Del héroe homérico al helenismo
La minoría de edad estriba en la incapacidad
Bajo el nombre genérico de Pensamientos, se recoge la obra
de servirse del propio entendimiento, sin la
2. Del teocentrismo medieval al
inacabada de Blaise Pascal (1623-1662), filósofo y matemá-
antropocentrismo renacentista
dirección de otro. Uno mismo es culpable de
tico francés de la primera mitad del siglo XVII. Muchos de sus
esta minoría de edad cuando la causa de ella
pensamientos suponen una profunda reflexión sobre el ser
Esas ocasiones son únicas para descubrir la grandeza y la mi-
seria del ser humano. ¿Qué habríamos hecho en una situación
parecida? ¿Estaríamos condicionados por nuestra manera de
entendernos como seres humanos? Los contenidos de esta
3. La modernidad
no yace en un defecto del entendimiento,
humano, un ser paradójico atrapado entre la pequeñez de
unidad responderán a estas preguntas.
4. El ser humano en la filosofía
sino en la falta de decisión y ánimo para ser-
su existencia y sus anhelos de eternidad.
El
momento decisivo de la película, al igual que ocurrió en la
contemporánea: revisión y crítica
Filosofía y cine: Smoke
El sentimiento trágico de la vida
Tema de actualidad: La utilidad del
dolor
virse con independencia de él, sin la conduc-
ción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de ser-
virte de tu propio entendimiento! He aquí la
divisa de la ilustración.
realidad, se alcanza cuando son conscientes de que deben
comerse los cadáveres de sus compañeros para sobrevivir.
Algunos no fueron capaces y se dejaron morir de inanición.
¿Qué habríamos hecho por sobrevivir? ¿Tenemos un precio?
Alasdair MacIntyre, filósofo escocés nacido en 1929, publicó en
En resumen
INMANUEL KANT,
el
año 1999 Animales racionales y dependientes: por qué los
Qué es la Ilustración
El hombre no es más que una caña, la más débil de la natu-
raleza: pero es una caña que piensa. Para destruirla no es
necesario que se una el universo entero. Basta una gota de
agua para ello. Pero, cuando el universo lo destruye, el hom-
bre es todavía más noble que quien lo mata, porque sabe
que muere, mientras que el universo no sabe la superioridad
que tiene sobre él. Toda nuestra dignidad consiste, pues, en
el pensamiento.
seres humanos necesitan de las virtudes. Esta obra nos recuer-
da
nuestra dimensión animal (corporal) y social («el hombre es
BLAISE PASCAL, Pensamientos
un
animal político», había afirmado Aristóteles, muchos siglos
antes) con el propósito de resaltar nuestra vulnerabilidad (nues-
¿Poseemos alguna característica que nos defina esencial-
mente? ¿Puede que este rasgo peculiar sea el pensamiento,
como indica Pascal? Esta unidad supondrá un recorrido re-
flexivo sobre qué es el ser humano pues, en definitiva, nues-
tra existencia y el sentido de nuestra vida, transcurrirán en
paralelo a su posible definición.
tro
cuerpo está sujeto a la decadencia) y nuestra interdepen-
dencia (necesitamos de los demás para existir). En este sentido,
es
muy elocuente su siguiente afirmación: «Todo ser humano
está potencialmente expuesto a sufrir una discapacidad extre-
ma, es posible que tarde o temprano necesite de alguien que
sea un segundo yo y hable en su nombre».
Basada en una historia real, la película Viven nos narra la te-
rrible experiencia de un grupo de jugadores del equipo na-
cional de rugby de Uruguay cuyo avión se estrelló en los An-
des en octubre de 1972. Tras una búsqueda de ocho días,
las autoridades dieron por muertos a todos los pasajeros.
Pero, diez semanas más tarde, dos de los jóvenes desapare-
cidos llegaban a un pueblo con la noticia de que quedaban
aún otras catorce personas con vida. Habían tenido que pa-
gar un alto precio por conseguir la supervivencia. La pelícu-
la recoge fielmente lo sucedido tras el accidente: una situa-
ción límite.
Desarrollando esta tesis, MacIntyre propone una nueva for-
mulación ética en la que la discapacidad, la fragilidad y la
dependencia sean reconocidas como características genui-
namente humanas.
En
cierta medida, y salvando las distancias, la película propues-
ta
tal vez no se aleje mucho de estas pretensiones. En cualquier
momento, nuestra existencia puede dar un giro de 180 grados.
Nuestra fragilidad no es preservable siempre. ¿Somos, enton-
ces,
seres autónomos, seres que piensan y que son dueños de
su
destino y de sus actos, o seres dependientes?
problema a resolver: proyecto
El objetivo final de esta unidad se concreta en un trabajo individual, o en
grupo, que se detalla a continuación y que debe presentarse siguiendo las
indicaciones que se reciban del profesor.
cuestiones significativas
Comprensión
Ampliación
• Más de mil millones de personas padecen algún tipo de discapacidad.
Las previsiones apuntan a que este número aumentará, significativa-
mente, en pocos años.
En situaciones críticas como la descrita, ¿resulta más fácil
poder discernir qué es el ser humano? ¿Por qué? ¿Es nues-
tra capacidad intelectiva la que nos hace distintos de los de-
más seres? ¿La interdependencia de los supervivientes les
hace más o menos «humanos»?
Analiza el texto de Kant sobre los ideales ilustrados en rela-
ción a los individuos. ¿Se parecen las descripciones de Pascal
y
Kant? ¿Se puede ser menos o más «humano» por algún
¿Puede la filosofía contribuir a que las sociedades sean más compren-
sivas y justas?
motivo? ¿Qué consecuencias tienen las posibles respuestas
a
esta pregunta?

146

Unidad 7

La reflexión filosófica sobre el ser humano

147

Homero

Principal representante de la épica griega y autor de la Ilíada y la Odi- sea que se fechan en torno al siglo VIII a. C.

y la Odi- sea que se fechan en torno al siglo VIII a. C. Ulises y

Ulises y las sirenas, de John Water- house, 1891, Galería Nacional de Vic- toria, Melbourne.

Ulises desea regresar a Ítaca y, para no dejarse seducir por los cantos de las sirenas, se amarra al palo mayor de su nave y tapa con trapos los oí- dos de sus marineros.

1. Del héroe homérico al helenismo

La

unidad anterior nos dio la ocasión de reflexionar acerca del origen del ser

humano y de profundizar en las características esenciales de su naturaleza. Am-

bas

cuestiones siguen siendo, en nuestros días, un problema abierto y ocupan

un

lugar destacado en el debate científico y filosófico.

La

pregunta «¿de dónde vengo?» −en primer lugar, es necesario esclarecer el

origen para proseguir con la reflexión− nos remite a otro nuevo interrogante,

también complejo y actual: «quién soy», «quiénes somos».

En

nuestra cultura occidental, los relatos de la Grecia prefilosófica ya aborda-

ban esta cuestión. Las peripecias entre dioses y humanos, embarcados en con- flictos y vivencias comunes, y sus desenlaces nos remiten a una primera

 

respuesta.

La

Odisea, de Homero, nos brinda el mejor acercamiento posible a la cuestión

gracias a la figura de su protagonista.

Ulises, Odiseo en griego, es, sin duda, el primer arquetipo de hombre que nos muestran nuestros clásicos.

Ulises emprende el regreso a Ítaca, la isla de la que es rey, tras la guerra de Tro-

ya. Ulises había luchado durante diez años fuera de su patria y diez años tarda-

ría

en regresar a su país, junto a su fiel esposa Penélope y su impetuoso hijo

Telémaco.

Homero, en los 24 cantos que componen la obra, nos narrá la decadencia

de

Ítaca durante la ausencia de Ulises. Se le da por muerto y mientras unos

pretenden el trono, otros se enriquecen a costa del bienestar de los ciuda-

 

danos.

Penélope no pierde la fe en el regreso de Ulises. Entretendrá a sus pretendien-

tes

con la estratagema de decidirse el día en que termine un tejido que realiza

por el día y deshace por la noche y que nunca se finaliza.

Telémaco, por su parte, saldrá en búsqueda de su padre.

Mientras, Ulises nos pondrá al día de sus andanzas, al tiempo que se las cuen-

ta

a Alcínoo, rey de los feacios que le dio cobijo en su accidentado regreso a

Ítaca.

Los cantos finales de la Odisea, llevarán la trama a su culminación y describen

cómo Ulises, tras poner pie en Ítaca, preparó y ejecutó su venganza y recupe-

su trono y cómo la diosa Atenea, por decreto, restableció la paz entre los

itacenses.

Más allá de los hechos descritos por Homero, lo que nos interesa destacar es

por qué este poema épico nos ofrece, con Ulises, una primera concreción de

lo

que sea el ser humano.

1.1. Ulises y la identidad del ser humano

Una odisea es un largo viaje en el que se suceden acontecimientos favorables

y desfavorables. En ese viaje, el protagonista realiza, al mismo tiempo, otro mu-

cho más sugerente que el narrado: su propio viaje interior, que le lleva a for-

jar su identidad y a reconocerse en su propia manera de actuar.

La

existencia humana no deja de ser una odisea. Lo vivido nos configura de

Héroes homéricos Aquiles, Héctor, protagonistas de la Ilíada, encarnan los valores tradicio- nales de la
Héroes homéricos
Aquiles, Héctor, protagonistas de la
Ilíada, encarnan los valores tradicio-
nales de la época.

alguna manera y nos lleva a descubrir quiénes somos y para qué existimos. Por

tal

motivo, y con independencia de la trama, la Odisea de Homero nos ofrece

una visión de la existencia humana como un relato lleno de encrucijadas en

el

que, tras la consecución de un objetivo, el protagonista termina reconocién-

do

su propia identidad.

Nuestra vida cotidiana ofrece, en definitiva, un ejemplo claro de lo que aca- bamos de comentar. Muchas veces, no sabemos qué nos pasa o qué queremos. Cuando alguien nos ayuda a aclarar las ideas y nos anima a explicar cuál es nuestra situación –nuestra historia como relato– poco a poco, nuestra confu-

sión desaparece. El saber contar nuestra historia contribuye a desentrañar nues-

tra

identidad.

Esto es lo que experimenta Ulises durante su odisea. La identidad humana se

configura, así, en una estructura temporal y lineal, en una historia que, como

cualquier relato, tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace.

Al

mismo tiempo, la figura de Ulises nos ofrece la visión de un héroe que, más

allá de sus grandes facultades y hazañas, es tan humano como nosotros. Los di- lemas a los que se enfrenta nuestro protagonista son los mismos a los que nos enfrentamos nosotros a lo largo de nuestra existencia. Esto no es así en otros

héroes homéricos.

De

manera magistral, el profesor Jacinto Choza describe esta realidad en su libro

Ulises, un arquetipo de la existencia humana en el que se enumeran veintiocho en-

Héctor y Andrómaca, de Sergey P. Postnikov, 1863.

crucijadas en las que se ve envuelto nuestro héroe. Citamos algunas de ellas para

facilitar la comparación y definir así las semejanzas entre el héroe y nosotros.

Salir de casa e irse lejos a ganarse la vida.

Olvidarse de quién es uno y de adónde iba (comer la flor del loto).

Inquirir por el mundo de los muertos, el más allá y el futuro.

Encontrarse ante una alternativa insuperable (Escila y Caribdis).

Enfrentarse a la adversidad y al destino con la habilidad técnica y profesio-

nal que se tiene.

Ser acogido en un ambiente benévolo, en un hogar ajeno.

Contar uno su vida, a los demás y a sí mismo. La experiencia del relato, de

la poesía, de la sinceridad y de la verdad.

Regresar al propio ambiente después de cambiar mucho, casi transformado

en otro.

Ser reconocido por las cicatrices.

Ulises es un hombre como los demás que no posee las características semidi- vinas de otros héroes homéricos. Ulises consigue salir victorioso gracias a su

inteligencia, a su astucia, a su inquebrantable voluntad, a su sentido del deber

y

a su añoranza del hogar.

 
 

ACTIVIDADES

 

PROPUESTAS

1. Actualiza, con ejemplos de nuestra vida cotidiana, las encrucijadas vividas por Ulises y que se especifican en este epígrafe. Una vez

realizada la actividad responde a la siguiente pregunta: ¿qué nos pueden ofrecer los clásicos para resolver, de manera satisfactoria,

esas situaciones?

162

Ficha técnica: Título original: Smoke Año: 1995 Duración: 112 min. País: Estados Unidos Director: Wayne
Ficha técnica:
Título original: Smoke
Año: 1995
Duración: 112 min.
País: Estados Unidos
Director: Wayne Wang
Premios:
Oso de Plata: Premio Especial
del Jurado.
Premios César: Nominada a
mejor película extranjera.

FILOSOFÍA Y CINE

Unidad 7

La reflexión filosófica sobre el ser humano

163

Smoke

 

Ejemplo de estos comportamientos, actitudes o acciones son: someterse a los dictados

de

otros (piensa, por ejemplo, en el poder de las sectas), sentirse atraído por actitudes

No hace falta viajar para ver el mundo; basta con quedarse en un sitio, siempre el mis-

violentas, el conformismo de dejarse llevar por las modas de opinión, etc.

En

Smoke, observamos que sus protagonistas aceptan sus circunstancias. No se rebe-

mo, abrir bien los ojos, observar con detenimiento y, entonces, se descubrirá todo

lan

contra ellas, pero, tampoco permanecen pasivos. En definitiva, cada uno escribe su

aquello que realmente merece la pena ser visto: las personas, con sus vidas, sus mise- rias, sus grandezas, sus problemas.

propia vida con sus elecciones y omisiones. Los personajes de Smoke no parecen ne-

Con esta actitud, el lugar en que nos encontremos resultará indiferente. Lo importan-

 

cesitar esos mecanismos de evasión.

¿Es

la libertad un riesgo inevitable o una aventura irrenunciable? ¿Qué falla en el ser

te de viajar no es moverse sino descubrir cómo somos los seres humanos. En Smoke,

humano cuando se produce ese posible miedo a la libertad?

película estadounidense, dirigida en 1995 por Wayne Wang, ese lugar es el estanco de Auggie, en Brooklyn, Nueva York, una ciudad en la que no resulta fácil establecer re- laciones humanas.

Otras cuestiones filosóficas: el diálogo

Auggie es un solitario. Cada mañana abre su estanco, saca su cámara y hace una fo-

tografía desde la puerta de su negocio. Todos los días hace lo mismo y, así, durante

años. Cientos de fotos, aparentemente iguales, que Auggie colecciona sin saber muy

la

Smoke ofrece una oportunidad excelente para estudiar las relaciones interpersonales,

película está llena de palabras, de conversaciones.

bien por qué.

En

sus numerosos diálogos, se suceden silencios muy elocuentes. Como si la película

Pero cada fotografía, en realidad, es distinta porque, aunque estén todas tomadas

Un escritor famoso, Paul, desesperado por la reciente muerte de su esposa, camina

pretendiera enseñarnos que, para dialogar, es necesario saber callar.

En

la unidad 2, trabajamos la propuesta de Jürgen Habermas, filósofo alemán miem-

desde la misma posición y a la misma hora, ninguna se parece a otra. Diferentes per-

bro

de la Escuela de Frankfurt. Recordemos que Habermas propone una ética funda-

sonas, distintas tonalidades de luz, grupos diversos… Como ocurre con los personajes

mentada en la razón comunicativa que, a su vez, se sustenta en el lenguaje. La ética

que dan vida a la película. En apariencia, son iguales. Gente desarraigada, sin familia,

no

es una cuestión de conciencia individual, sino de diálogo. El resultado de este diá-

con vidas tristes. Sin embargo, son distintos porque cada uno de ellos tiene su propia historia que contar: las diversas fotos que componen su entramado como personas.

logo es el consenso, el cual presupone una situación ideal en la que los individuos acuerdan normas morales y jurídicas.

Smoke nos muestra una versión distinta del porqué del diálogo y de su utilidad. Cada

por una calle. Va distraído, como es habitual en él, y al cruzar la calzada está a punto

personaje de la historia tiene su propia intimidad, muy ligada a sus sufrimientos. A pe-

de ser atropellado. Un joven de color, Rashid, le salva la vida. Paul quiere agradecér- selo. Rashid accede. Su vida tampoco es fácil. Busca a su padre. No tiene familia.

sar

de ello, luchan por salir del pozo en el que se encuentran. Y, para conseguirlo, ne -

El padre de Rashid, Cyrus, es un humilde mecánico que intenta reconstruir su vida.

Una vieja amiga de Auggie, Ruby, aparece un buen día por el estanco. Hace veinte

cesitan a los demás, porque por sí solos, no se bastan. La intimidad se comunica libre- mente a quien uno desea contársela con el objeto de descubrir que no está solo.

Una mala noche, con unas copas de más, estrella el coche que conduce y en el que también va su mujer. Ella fallece y él pierde un brazo. Lleva una especie de garfio que

¿Hablamos de dos tipos de diálogos distintos? ¿El objeto del diálogo es siempre el consenso? ¿Escuchar implica acordar? ¿Se habla por hablar?

le ayuda a valerse. Cada vez que lo ve recuerda esa triste noche y lo que le ocurrió a la mujer que amaba.

 

Filosofar con la película

Cada vez que lo ve recuerda esa triste noche y lo que le ocurrió a la

La

propuesta de trabajo final de esta unidad en-

años que no se ven. Estuvieron casados y tuvieron una hija. Esa hija, desconocida para

tronca con aspectos tratados en esta sección.

Auggie, tiene serios problemas con las drogas. Ruby, desesperada, acude a Auggie para pedirle ayuda.

Smoke eleva la «dependencia» a rasgo definitorio

Auggie guarda sus fotos en numerosos álbumes. Todos forman una unidad. Los per-

del

ser humano. Inmanuel Kant, en su obra, Qué es

la Ilustración la define como la salida del ser huma-

sonajes de la historia, también. Porque, al entrecruzarse sus vidas, formarán, sin serlo, una familia.

no

de su minoría de edad. La minoría de edad, se-

 

gún Kant, estriba en la incapacidad de servirse uno

La persona como libertad

del

propio entendimiento y, por tanto, necesitar a

los

otros.

Erich Fromm (1900-1980), psicólogo estadounidense de origen alemán, escribió un

¿Supone necesitar a otros renunciar a llevar las

conocido ensayo titulado El miedo a la libertad. El hombre moderno, a pesar de su li-

riendas de nuestra propia vida? ¿Una vida en mino-

bertad, vive aislado y lleno de ansiedades y de miedos. La libertad tiene ese precio y el

ría

de edad continua responde a una comodidad o

ser humano necesita mecanismos de evasión para contrarrestar sus efectos. Esta eva-

a

una potencialidad del ser humano? Relaciona las

sión se concreta, según Fromm, en una serie de comportamientos que pretenden anu- lar la ansiedad provocada por la inevitable realidad de tener siempre que elegir –liber- tad de elección.

tesis kantianas –lee el breve opúsculo− con la acti- vidad final de la unidad.

IMPORTANTE

Todas las actividades propuestas en este libro deben realizarse en un cuaderno de trabajo, nunca en el propio libro.

en un cuaderno de trabajo, nunca en el propio libro. Regístrate en nuestra web y accede

Regístrate en nuestra web y accede a los recursos adicionales: <www.editex.es>.

Propuesta de trabajo

El objetivo final de cada unidad se concreta en un trabajo in- dividual, o en grupo, para conseguir que el trabajo y esfuerzo realizado a lo largo de la unidad se concrete en un producto tangible, útil, reflexivo, sintético, interdisciplinar, cooperativo, implicado socialmente, y evaluable. El trabajo se expone según el modelo de un problema a resolver:

Contextualización de la cuestión e indicación de las pautas ne- cesarias para su elaboración.

Apoyo al desarrollo de la creatividad y la búsqueda de pro- puestas originales por parte de los alumnos.

Enriquecimiento de la propuesta con un texto filosófico para acer- car a los alumnos a la realización de nuevos comentarios filosóficos.

La propuesta se enriquece con un texto filosófico relacionado con la cuestión que tiene la finalidad de acercar a los alumnos a la realización de nuevos comentarios filosóficos.

164

PROPUESTA DE TRABAJO

Unidad 7

Contextualización del problema

Desarrollo

La

Organización Mundial de la Salud (OMS) define la disca-

Contextualizado el problema, el trabajo que se va a realizar

pacidad como un término general que abarca las deficien-

perseguirá un doble objetivo:

las limitaciones de la actividad y las restricciones de par-

cias,

ticipación.

En

primer lugar, relacionar los contenidos de la unidad –qué es

   

el

hombre– con las personas que sufren discapacidad. Igual-

Las

deficiencias hacen referencia a problemas que afectan

mente, los contenidos desarrollados en las distintas secciones.

a

funciones corporales.

En

segundo lugar, propiciar una reflexión sobre esta realidad

Las

limitaciones de la actividad a dificultades a la hora de

que nos lleve a sensibilizarnos con esta situación y, así, posi-

realizar acciones.

bilitar una concienciación social que promueva los cambios

Las restricciones de participación a problemas para poder

necesarios para que estas personas puedan desarrollar sus

interactuar en situaciones cotidianas.

vidas con plenitud. Estos objetivos deben reflejarse en la res-

Al mismo tiempo, la OMS sintetiza adecuadamente la situa-

puesta a la cuestión planteada: ¿Puede la filosofía contribuir

a que las sociedades sean más comprensivas y justas?

ción

que padecen las personas con algún tipo de discapaci-

dad

al afirmar que esta es el resultado de la interacción en-

Con el fin de facilitar la tarea, para ambos objetivos plantea-

tre

las peculiaridades del organismo humano y las

mos algunos interrogantes –solo algunos– que sirvan de

características de la sociedad que lo acoge.

ejemplo para canalizar la resolución de la actividad.

En el último Informe sobre la discapacidad, elaborado por la

Relación con los contenidos de la unidad

OMS y el Grupo del Banco Mundial en 2011, se indica que

más de mil millones de personas soportan algún tipo de dis-

Ulises se reconoce al contar su historia. Al mismo tiempo,

capacidad. Ante estos datos, la reflexión personal sobre esta

 

cuando regresa a Ítaca disfrazado de mendigo, es reconocido

realidad y la concienciación social ante el sufrimiento de es-

por la sirvienta que le atiende en palacio, que le descubre

tas personas se torna una tarea urgente.

una cicatriz que tenía desde niño. Como nos indica el

una cicatriz que tenía desde niño. Como nos indica el La reflexión filosófica sobre el ser

La reflexión filosófica sobre el ser humano

 

165

 

profesor Choza, uno se reconoce por donde se rompe, por

las cicatrices que nos deja la vida. Una persona con discapa-

La propuesta de MacIntyre, ¿contribuye a integrar a estas personas en la sociedad?

cidad, como cualquier ser humano, puede descubrir quién

es y el sentido de su existencia, según lo describe Homero.

Reflexión sobre esta realidad

 

¿Su discapacidad, por tanto, supone un menoscabo de su

dignidad o imposibilita que construya su identidad?

El

lenguaje, la manera de referirnos a la realidad, nos hace

Para Platón, la felicidad no es separable del conocimiento.

concebirla de una manera o de otra. ¿Deberíamos referirnos

 

a

las personas con discapacidad de otra forma? ¿No implica

Esta afirmación se desprende de su visión del hombre.

esa

denominación un cierto juicio negativo sobre ellas? ¿No

¿Puede, en este sentido, una persona con discapacidad ser

plenamente feliz?

sería más acertado reconocer las potencialidades que todos

tenemos?

 

Siguiendo las tesis helénicas, ¿pueden las personas con

discapacidad alcanzar la felicidad desde la individualidad?

¿Es la interioridad, entendida según lo entiende san Agus-

La

estas personas desarrollan sus vidas. Por tanto, ¿no es más

discapacidad no es separable del entorno social en el que

 

tín, la mayor riqueza de un ser humano?

bien el entorno el causante de su situación? ¿Un mundo sin

barreras acabaría con las dificultades de estas personas?

Una persona discapacitada, como cualquier otro ser huma-

¿Qué se hace en nuestras sociedades para conseguir una

no, es un fin en sí mismo según el pensamiento de Kant.

efectiva incorporación de estas personas a una vida sin obs-

¿Promueve nuestra sociedad que esto sea así?

táculos?

Texto relacionado No me gusta la palabra discapacidad. Prefiero hablar de personas con dificultad de
Texto relacionado
No me gusta la palabra discapacidad. Prefiero hablar de
personas con dificultad de movimiento o impedidas para
algunas de las actividades cotidianas consideradas nor-
males. Pero aunque no me gusta, soy realista y sé que es
la
palabra universal que han elegido para definirnos a mí
y
a otros muchos. Y por ello la he utilizado para que me
entienda todo el mundo. Porque de eso se trata, de que
se
me entienda.
J UAN M ANUEL M ONTILLA , «L ANGUI »,
16 escalones antes de irme a la cama
Como se expone en la contraportada del libro citado, a veces la vida se mues-
tra de manera complicada. A Juan Manuel Montilla, Langui, se le presentó un
día y le dijo: parálisis cerebral; te acostumbrarás. Pero no se acostumbró y lu-
chó, y lo sigue haciendo, para ser uno más. Su vida y sus «16 escalones» ofre-
cen un testimonio valiente de lucha para conseguirlo.
Integra el texto propuesto en la resolución de la actividad.
Algunas sugerencias
• ¿Por qué necesita el autor que se le entienda? ¿Por qué prefiere ser realista?
• ¿Quiénes han elegido la palabra discapacidad? ¿Qué crítica constructiva re-
fleja esta referencia?

Utilidad de la filosofía

Nuestro proyecto editorial comparte la necesidad de revitali- zar las humanidades en general y la filosofía en particular. Este apartado es claro en su denominación y en sus pretensiones. Todo el libro, en su conjunto, supone una apuesta decidida en esta dirección. Este apartado concreta dicha apuesta al hilo de problemáticas claves en filosofía.

Un tema de actualidad

Esta sección es un paso más en nuestro interés por concretar el apartado Utilidad de la filosofía y se presenta a partir del estu- dio de un tema entresacado de la actualidad propia de nuestro siglo XXI.

166

UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA

Unidad 7

El sentimiento trágico de la vida

Las tres preguntas filosóficas inevitables para cualquier ser humano son: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿adónde voy? Son inevitables porque, más tarde o más temprano,

Esto sucede de forma especial con la pregunta ¿adónde voy?

Entre los filósofos contemporáneos que mejor han abordado

Tenemos que reconocer que, allí hasta donde llega nuestra experiencia, el deseo de ser inmortal no puede ser satisfe- cho. La vida es un conflicto trágico entre ese deseo de in- mortalidad y la experiencia de finitud.

aparecen en nuestro horizonte vital, y con la exigencia de encontrar una respuesta. De hecho, el no hacerlo supone, en definitiva, situarse ante ellas, pues silenciarlas es claudicar ante ellas.

Expresado de forma más sencilla, cuestionarnos si hay algo más allá de nuestra existencia, o tras la muerte, forma parte de la cotidianeidad de nuestras vidas.

la angustia que produce la certeza del morirse destaca Mi- guel de Unamuno (1864-1936). Para Unamuno, nuestro de- seo de inmortalidad se ve frustrado continuamente, y provo- ca un sentimiento trágico de la vida que marca toda nuestra existencia.

No obstante, del sentimiento trágico de la existencia puede brotar una conducta virtuosa, generosa y heroica: «Obra de tal modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la inmortalidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir», propondrá Unamuno parafraseando a Kant.

Al hilo de estas consideraciones, podemos plantearnos pre- guntas que nos ayuden a reflexionar, con equilibrio y sensa- tez, sobre la realidad de la muerte: ¿Qué ocurriría si fuéra- mos inmortales? ¿Tendríamos, en ese caso, motivaciones para vivir? ¿Por qué ha desaparecido la muerte en nuestra cultura occidental? ¿Supone la propuesta de Unamuno una negación de la existencia de un «más allá»?

Un tema de actualidad La utilidad del dolor Las cosas más importantes de la vida
Un tema de actualidad
La utilidad del dolor
Las cosas más importantes de la vida no se hacen, sino que ocurren: na-
cer, morir, amar, sufrir… Por ello, el saber darle un sentido a estas realida-
des nos hace más humanos. Especialmente esto es así con la cuestión del
sufrimiento, pues nuestra cultura occidental dedica todos sus esfuerzos a
evitarlo –es un gesto loable–, pero, a cambio, no ofrece ningún recurso
que lo explique para darle algún sentido cuando aparece.
La película Tierras de penumbra, dirigida en 1993 por Richard Attenbo-
rough, nos ofrece un acercamiento al sentido del sufrimiento de la mano
del escritor británico, nacido en Belfast, C. S. Lewis, autor, entre otras no-
velas, de Las crónicas de Narnia. Lewis, por razones que no mostraremos
para no desvelar la trama de la cinta, deberá encontrar un sentido al fuer-
te sufrimiento que se cuela en su vida sin él esperarlo.
La película recorre, con algunas modificaciones, la propia experiencia au-
tobiográfica de Lewis que transmitió su experiencia vital en su obra Una
pena en observación. El visionado de la película y la lectura de las reflexio-
nes expresadas en este ensayo pueden dar lugar a una interesante activi-
dad de reflexión que nos ayude a encontrar un sentido positivo al dolor,
para de este modo integrarlo en nuestras vidas.

120

UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA

El Big-Bang

Unidad 5

El Big-Bang representa el paradigma más aceptado por la co- munidad científica para explicar el origen del universo. La teoría de la relatividad de Einstein implicaba, entre otras

Imaginemos que un potente eco hace retumbar nuestra voz

durante bastante tiempo. Cualquier persona, en un momen-

to

dado y pasado mucho tiempo, podría escuchar nuestra

voz

gracias a la potencia de ese eco. Esto, salvando las dis-

cuestiones, que el universo estaba en expansión o en con- tracción. Paradójicamente, el mismo Einstein no contempla-

ba esta posibilidad, que se desprendía de su propia teoría, para un universo que él concebía en equilibrio.

En 1927, el cosmólogo belga George-Henri Lemaître, y a partir de las propias formulaciones de Einstein y de la com- probación, efectuada en 1929 por Edwin Hubbel, de que unas galaxias se alejan de las otras, defendió la tesis de que el universo se expande del mismo modo que un globo al ser inflado.

tancias, es la radiación a la que nos referimos. El eco de esa gran explosión. Los siguientes avances científicos otorgarán

primacía definitiva a este paradigma. El progreso de la ciencia es paradójico. Los avances presagia-
primacía definitiva a este paradigma.
El
progreso de la ciencia es paradójico. Los avances presagia-
ban
el final de la necesidad de especular filosóficamente so-
bre
estas cuestiones. El paradigma newtoniano parecía pro-
nosticar una respuesta definitiva a cualquier cuestión física.
Sin
embargo, la teoría de la relatividad, la física cuántica, el
Big-Bang muestran todo lo contrario. La ciencia, con sus pro-
gresos, más bien alienta la necesidad de interrogar el univer-
so
desde una visión filosófica.
Y
antes del Big-Bang, ¿qué?, ¿la nada?, ¿es eterno ese hue-
vo cósmico?, ¿puede ser eterna la materia? ¿Supone el Big
vo
cósmico?, ¿puede ser eterna la materia? ¿Supone el Big
Bang Bang la la negación negación de de la la existencia existencia de de Dios Dios o o más más bien bien lo lo con- con-
trario? trario? Los Los avances avances continuos continuos plantean plantean preguntas preguntas nuevas nuevas
que hay que resolver.
que
hay que resolver.

Si el universo se expande, hubo un momento en el que su ta- maño, dicho de manera comprensiva, tuvo que ser minúsculo. En 1931, Lemaître formula la llamada teoría del «átomo primigenio» o «huevo cósmico». ¿Qué es este átomo? Una concentración de materia y energía. Su concentración era tan enorme que explotó. De esta gran explosión, surgió el universo que siguió un proceso expansivo con una veloci- dad inimaginable. Ese átomo primigenio supone el instante cero del universo.

Hasta mediados de los años sesenta del siglo pasado, este pa- radigma convivió con otro, el llamado «paradigma del uni- verso estable», defendido por Hermann Bondi y Thomas Gold. La discrepancia fundamental era esta: la no existencia de un instante cero. El universo simplemente se expande, pero no por eso tuvo un principio. El universo, por su parte, es ho- mogéneo y eterno.

Esta convivencia de paradigmas finaliza con el hallazgo de Arno Penzias y Robert Wilson, ingenieros estadounidenses, de la denominada «radiación cósmica de fondo» o «ra- diación cósmica de microondas».

El descubrimiento del «bosón de Higgs»

Un tema de actualidad

En el año 2012, y tras décadas de investigación, se produjo un hito histórico en la física cuántica: el descubrimiento del «bosón de Higgs» o «partícula de Dios», sobrenombre que tiene un origen meramente anecdótico.

Comprender qué es el bosón de Higgs y el alcance de tal descubrimiento no es una tarea fácil de comprender. La cuestión hace referencia a un interrogante planteado, durante años, por la física cuántica: ¿por qué las partículas subatómicas tie- ne distinta masa?

Documentarse sobre la cuestión supone una invitación a profundizar en estos problemas y un reto a nuestra capacidad de entendimiento de la grandeza de nuestro universo microscópico.

En resumen

El resumen sintetiza y relaciona los conceptos y los temas tra- tados en la unidad. Se propone que los alumnos, al terminar el estudio de cada unidad, realicen su propio esquema conceptual, a partir del modelo propuesto.

La reflexión filosófica sobre el ser humano

EN RESUMEN

La Odisea de Homero El yo y la Mecanismo Superhombre colectividad psíquico Visión narrativa de
La Odisea de Homero
El yo y la
Mecanismo
Superhombre
colectividad
psíquico
Visión narrativa de la
existencia humana
Praxis
Transmutación
de los valores
Sublimación
Ulises y sus
Marx
Nietzsche
Freud
encrucijadas
Del héroe homérico al helenismo
Crítica contemporánea
Mecanicismo y
Voluntad
Descartes
problemática
y libertad
Negación
El ser humano
La modernidad
Hume
Fenomenismo
identidad del yo
Surgimiento de la filosofía
Superación
El hombre como
Kant
Sócrates
Platón
Aristóteles
Decadencia de las polis
ética
un fin en sí mismo
Alejandro Magno y su imperio
El hombre
sabio y virtuoso
El hombre como
ser educable
El hombre
finalista
Del teocentrismo medieval
al antropocentrismo humanista
Helenismo
Búsqueda individual
de la felicidad
San Agustín
Santo Tomás
Renacimiento
San Agustín
Santo Tomás
Renacimiento
El hombre en su
interioridad
El hombre como
ser trascendente
Admiración
y curiosidad
Placeres
Actitud interior
Indiferencia vital
Influencia
Influencia
Influencia
platónica
aristotélica
griega
Ataraxia
Apatía
Epoché

167 Estética y capacidad simbólica del ser humano

EN RESUMEN

237

Ámbitos simbólicos desde los que se interpreta la realidad El arte, forma simbólica esencial Platón
Ámbitos simbólicos
desde los que se
interpreta la realidad
El arte, forma
simbólica esencial
Platón
Aristóteles
Implicaciones
Acercamiento a
Kant
Pintura
El ser humano,
animal
simbólico
filosóficas
reflexiones de
Nietzsche
Ernst
Literatura
Benjamin
Cassirer
Cine
Adorno
Música
Shopenhauer
Análisis de
Filosofía
Evolución del
Explicar la realidad
creaciones artísticas
Comprenderla
y
arte
gusto estético
Asimilarla
Cambiarla
Vivenciarla
Negarla
Categorías
Desde lo bello a lo cómico
estéticas
Evolución
Mimesis
Expresión
Forma
Ideas
histórica
Lo sublime
Creación
Lo
bello
Lo
trágico
Subjetividad
Oposición a
Proceso
y lo
supeditada a
y
lo feo
y
lo cómico
del artista
la objetividad
creativo
grotesco
la realidad
De la
armonía a lo
que no posee
belleza
De la plenitud
de belleza a
lo vulgar
Del
drama
Arte como
Arte
humano
Emociones
Vanguardias
copia
conceptual
a
la risa
De lo
No
hay
clásico
La entrada del
fronteras
al arte
Romanticismo
para lo
moderno
artístico

Y

u

1

La filosofía. Su sentido,

unidad 1 su necesidad y su historia

Pues los hombres comienzan y comenza- ron siempre a filosofar movidos por la ad- miración;
Pues los hombres comienzan y comenza-
ron siempre a filosofar movidos por la ad-
miración; al principio, admirados ante los
fenómenos sorprendentes más comunes;
luego, avanzando poco a poco y planteán-
dose problemas mayores, como los cam-
bios de la Luna y los relativos al Sol y a las
estrellas, y a la generación del Universo.
Pero el que se plantea un problema o se
admira reconoce su ignorancia. […] De
suerte que, si filosofaron para huir de la ig-
norancia, es claro que buscaban el saber en
vista del conocimiento y no por alguna uti-
lidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues
esta disciplina comenzó a buscarse cuando
ya existían casi todas las cosas necesarias al
descanso y al ornato de la vida.
ARISTÓTELES, Metafísica

problema a resolver: proyecto

El objetivo final de esta unidad didáctica se concreta en un trabajo indi- vidual o en grupo, que se esboza a continuación y que se realiza en la actividad final de esta unidad.

¿Es útil la filosofía?

¿Aporta algo a mi vida?

¿Por qué debo estudiarla en Bachillerato?

contenidos

contenidos

1. 1.

2. La filosofía y los mitos

3. Los primeros filósofos

4. La filosofía y su desarrollo histórico

5. Definición de filosofía

6. La filosofía en la actualidad

Filosofía y cine: El show de Truman

El hombre en busca de sentido, Viktor Frankl

Tema de actualidad: Twitter y el deseo de saber

En resumen

Xxxxxx

El origen de la filosofía

7

para comenzar

Platón, filósofo de la Grecia clásica, inicia el libro VII de Re- pública con el mito de la caverna, con el que pretende expli- carnos qué es lo real.

Nos pide que nos imaginemos a unos prisioneros que, des- de niños, viven en el interior de una caverna. Atados de pies

y por el cuello, deben permanecer quietos forzosamente y

solo pueden mirar hacia la pared que tienen en frente. De-

trás de los prisioneros, a una cierta distancia, arde un fuego

y, entre el fuego y los prisioneros, se interpone una mampa-

ra como las que usan los titiriteros para mostrar a sus perso- najes sin ser vistos por el público.

Siguiendo con la alegoría, Platón introduce a unos persona- jes que se sitúan justo detrás de esa mampara. Llevan en sus cabezas todo tipo de utensilios y hablan entre ellos. En esta

situación, y gracias al fuego, los prisioneros ven reflejadas en

la pared de la caverna las sombras de esos utensilios.

En este escenario, esas sombras son la auténtica realidad para los prisioneros. Pero uno de los prisioneros se libera de sus cadenas y consigue salir al exterior. Comprobará que su visión de la realidad siempre fue errónea. ¿Qué ocurriría si vuelve al interior y comunica a sus compañeros el engaño?

Platón ejemplifica, con este mito, su visión dualista de la reali- dad. El mundo que tomamos como real, en definitiva, no lo es.

A este mundo, Platón lo denomina mundo sensible. La ver-

dadera realidad está fuera de esa caverna y es necesario salir de ella para descubrirlo. A este mundo Platón lo llama mundo de las Ideas.

El show de Truman es una película, de 1998, dirigida por Pe- ter Weir e interpretada por Jim Carrey y Ed Harris. Truman (Jim Carrey), sin saberlo, es el protagonista de la serie de

cuestiones significativas

televisión más larga y de más éxito de la historia. Desde su nacimiento −retransmitido en directo como primer capítulo de la serie− hasta la actualidad ha pasado toda su vida en la hermosa y pacífica ciudad de Seahaven. Sin embargo, Sea- haven no es una ciudad sino un enorme plató de televisión en el que sus innumerables cámaras captan, segundo a se- gundo, la vida del ingenuo Truman.

Con el mito de la caverna y El show de Truman ofrecemos una primera aproximación a esta asignatura: la filosofía, qué es, para qué sirve, qué utilidad tiene.

Tanto los prisioneros de la caverna como Truman toman como real aquello que no lo es. La auténtica realidad, en el caso de los prisioneros, está fuera de la caverna. Para Tru- man, también está en el exterior pero, en este caso, fuera de ese plató de televisión.

En el mito se nos dice que uno de los prisioneros se liberará de las cadenas y saldrá al exterior. En la película, es el propio Truman, impulsado por el deseo de descubrir la verdadera realidad, el que intentará salir de su particular caverna.

El prisionero que sale fuera de la caverna y Truman son ejemplos de filósofos, es decir, modelos, fácilmente com- prensibles, de qué es la filosofía y para qué sirve. La realidad no puede ser como se les ofrece. Planteada la duda, saldrán en busca de respuestas.

Relacionemos lo expuesto con un ejemplo. En muchas oca- siones nos preguntamos por qué sufrimos, por qué nos pasa lo que nos pasa. Si nos quedamos pasivos ante esa situa- ción, nunca seremos filósofos. Si buscamos respuestas, con rigor y sensatez, esteremos en condiciones de entender la utilidad de esta asignatura.

Comprensión

¿Cuál o cuáles son los motivos que nos llevan a plantearnos cuestiones esenciales? ¿Cuáles son esos motivos en el caso de los prisioneros o Truman? ¿Plantea el mismo motivo Aris- tóteles en el texto?

Ampliación

Relaciona los dualismos señalados. Las principales preguntas filosóficas platónicas tienen que ver con la realidad, es decir, cuestionan lo real. ¿Por qué es ese el primer gran interro- gante filosófico? ¿Se plantea lo mismo una persona del siglo XXI? ¿Cambian nuestras preguntas esenciales con el paso de los años, de los siglos?

8

Unidad 1

1. El origen de la filosofía

8 Unidad 1 → 1. El origen de la filosofía Las circunstancias geográficas propician cambios económicos

Las circunstancias geográficas propician cambios económicos y sociales

El abastecimiento de productos ma-

nufacturados desde las polis griegas

a las colonias establecidas en el lito- ral mediterráneo por algunos de sus habitantes y los barcos cargados de

metales, cereales, pieles

tes de aquellos lugares supuso un flo- recimiento del comercio. Corinto o Atenas se convirtieron en importan-

proceden-

tes centros industriales debido a es- tas exportaciones (cerámicas).

Esta prosperidad permitió el crecimien-

to y el enriquecimiento de los armado-

res de barcos, de los artesanos y de los

mercaderes. La consecuencia fue su

deseo de participar en el gobierno de

la polis.

Para saber qué es la filosofía y, a su vez, diferenciarla de otras ciencias, es ne- cesario conocer el origen de esta disciplina, así como su evolución a lo largo de la historia.

La filosofía nació en Grecia durante el siglo vi a. C. Preguntarse por qué tuvo su origen en Grecia y no en otro lugar y por qué en esa fecha y no en otra es cuestión previa necesaria para un adecuado análisis de qué es la filosofía y qué la distingue de otros saberes. En la Grecia de esa época, se dieron una serie de circunstancias que favorecieron su surgimiento. Estas condiciones pueden or- ganizarse en tres grandes grupos.

1.1. Circunstancias geográficas

Grecia es un país eminentemente marítimo debido a sus puertos, que posibi- litan un acceso sencillo a los mares Mediterráneo, Jónico y Egeo. Esta circuns- tancia, unida a ciertos momentos de escasez de alimentos, propició una búsqueda marítima de nuevos lugares que permitieran la alimentación de una población en continuo crecimiento. Por todo ello, los griegos se convirtieron en fundadores de pequeñas colonias marítimas.

De esta forma, la Grecia clásica recibió numerosas influencias externas de otros pueblos que fomentaron el enriquecimiento cultural de sus ciudadanos y su cu- riosidad e interés por otros modos de vida y, como consecuencia, analizar el suyo con espíritu crítico.

Mar Egeo TRACIA BEOCIA TESALIA • Pella MACEDONIA • Samotracia Olinto • EPIRO • Troya
Mar Egeo
TRACIA
BEOCIA
TESALIA
• Pella
MACEDONIA
• Samotracia
Olinto •
EPIRO
• Troya
FRIGIA
I. de Lesbos
• Mitilene
REINO
ETOLIA
PERSA
• Delfos
• Esmirna
Tebas
JONIA
I. de Quíos
PENÍNSULA
DEL PELOPONESO
• ÁTICA
Corinto
• Éfeso
• Atenas
I. de Samos
• Micenas
Olimpia •
I. de Delos
• Argos
Mileto •
• Tirinto
LACONIA
• Halicarnaso
• Esparta
I. de Rodas
Kidonia •
• Cnosos
I. de Creta

Bizancio

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

9

1.2. Circunstancias socioeconómicas

La organización social griega estaba estructurada en torno a la nobleza, que po- seía la riqueza y los instrumentos de poder. Además de los nobles, destacaban los pequeños propietarios de tierras.

Estos dependían económicamente de los nobles hasta el punto de que, en de- finitiva, ni siquiera eran los verdaderos dueños de sus tierras, ya que tenían que recurrir continuamente a su ayuda mediante la petición de préstamos prohi- bitivos y de difícil devolución.

Esta situación dará lugar a lo que se conoce con el nombre de colonización. El pueblo se verá en la obligación de emigrar con el fin de buscar mejores condi- ciones de vida; para ello, aprovechará su situación geográfica favorable.

Cabe señalar que este proceso de colonización produjo una situación de estabilidad económica y de cierto bienestar. Esto ayudó a que algunos griegos de esta época dedicaran tiempo a cuestiones distintas al mero hecho de trabajar para sobrevi- vir. El resultado fue la aparición de una sociedad con un espíritu más abierto y más crítica ante posibles visiones dogmáticas sobre la realidad o sobre la vida.

Por otra parte, la Grecia del siglo vi a. C. se estructura políticamente en torno a la democracia, si bien esta no lo es en el sentido actual del término, ya que presentaba grandes restricciones. Este tipo de organización política fomentó la participación ciudadana en los asuntos públicos y una incipiente libertad de expresión y pensamiento. La posibilidad de una reflexión libre que pueda ser expresada es una pieza esencial en el surgimiento de la filosofía.

es una pieza esencial en el surgimiento de la filosofía. Pericles de Atenas (495 a. C.-429

Pericles de Atenas (495 a. C.-429 a. C.).

de la filosofía. Pericles de Atenas (495 a. C.-429 a. C.). Democracia: término procedente del griego

Democracia: término procedente del griego clásico.

Etimológicamente significa: demo = pueblo; krátos = poder.

1.3. Circunstancias culturales y religiosas

La Grecia clásica carecía de un orden religioso fundamentado que estructurara el pensamiento de sus ciudadanos. Podemos afirmar, por tanto, que con el pue- blo judío ocurría lo contrario. Para este pueblo, Dios estaba con ellos y, por tan- to, se tenían por conocedores y poseedores de la verdad. Desde esta situación se hace comprensible entrever que el pueblo judío no necesitara más explicacio- nes para los temas complejos de la vida ni para sus quehaceres cotidianos.

Por el contrario, la mitología griega mostraba un repertorio de dioses llenos de contradicciones y de flaquezas propias del género humano. Las narraciones mi- tológicas y la visión que ofrecían los dioses desencantaron pronto a una socie- dad que buscaba la razón última de las cosas desde un punto de vista racional.

Todas estas circunstancias, y en su evolución histórica, supusieron un cambio paulatino en la mentalidad griega y un inicio progresivo, nunca brusco, de la reflexión filosófica como tal.

ACTIVIDADES PR O PUESTAS
ACTIVIDADES PR O PUESTAS

ACTIVIDADES

PROPUESTAS

1. Viajar está considerado como un estilo de vida, una manera de enriquecimiento personal, ya que el contacto con otras culturas enriquece nuestra manera de entendernos a nosotros mismos y a los demás. ¿Por qué crees que esto es así?

2. ¿Es cierto el dicho que afirma que primero hay que vivir y luego filosofar? ¿Cómo relacionas esa afirmación con las circunstancias económicas que posibilitaron el surgimiento de la filosofía?

3. ¿Por qué la filosofía presupone la libertad?

10

Unidad 1

2. La filosofía y los mitos

La Grecia prefilosófica era eminentemente mitológica. Los mitos, relatos ale- góricos protagonizados por dioses y por seres humanos que tenían un marcado carácter didáctico, se caracterizaban por personificar las fuerzas naturales (el mar, el fuego, el viento, etc., dependen de los dioses) y por dar una explica- ción del cosmos, de diferentes aspectos de la realidad, de los seres humanos y del propio origen de los dioses.

Los mitos pueden clasificarse de distintas maneras, aunque, para centrarnos en su relación con la filosofía, distinguiremos dos tipos: las teogonías y las cosmogonías.

Tipos de mitos Teogonías Cosmogonías Hacen referencia al origen de los dioses Hacen referencia al
Tipos de mitos
Teogonías
Cosmogonías
Hacen referencia al
origen de los dioses
Hacen referencia al
origen del cosmos

La Teogonía de Hesíodo (siglo vii a. C.) es la obra más representativa de la mitología griega y puede ser considerada, al mismo tiempo, como una teogo- nía y como una cosmogonía. Narra el origen del mundo a partir del caos y el nacimiento de los dioses, así como sus diversas vicisitudes.

El tema central lo constituyen los dioses pero es necesario que estos actúen en algún lugar concreto. Por eso, esta teogonía puede considerarse, también, una cosmogonía.

Según Hesíodo, antes de que nada existiera, reinaba el caos. De este caos, sur- ge Gea (la tierra), el Tártaro (subsuelo o inframundo) y Eros (el deseo). A par- tir de estas realidades se desgrana el linaje de los dioses.

Los dioses olímpicos reciben a Psique, de Rafael, 1518, Villa Farnesina, Roma.

se desgrana el linaje de los dioses. Los dioses olímpicos reciben a Psique, de Rafael, 1518,

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

11

Peculiar, por ejemplo, es la descripción del nacimiento de Atenea, la hija de Zeus y Metis. Aleccionado por Urano y Gea, Zeus se traga a Metis cuando está embarazada. ¿Por qué? Urano y Gea avisan a Zeus. Tras ese nacimiento, un nuevo hijo arrebatará a Zeus todos sus poderes. De esta manera, será el propio Zeus el que dé a luz a Atenea después de un certero hachazo de Hefesto en su cabeza. De ahí, el origen de Atenea: brotó de la cabeza de su padre.

Esto resulta suficiente para comprender por qué las explicaciones mitológicas resultaron, progresivamente, insatisfactorias para muchos ciudadanos de la an- tigua Grecia. Las explicaciones mitológicas se sustentan en la idea de arbitra- riedad; en este caso, la arbitrariedad o el capricho de los dioses. La filosofía se basa en la idea de necesidad.

2.1. Necesidad frente a arbitrariedad

La reflexión filosófica sustituye la idea de arbitrariedad por la de necesidad en la explicación de la realidad: el cosmos debe estar sometido a ciertas leyes ne- cesarias. Esta oposición entre arbitrariedad-necesidad es decisiva en la histo- ria del pensamiento: en ella radica el cambio de mentalidad que entraña la aparición de la filosofía.

La necesidad implica que las cosas sucedan según un orden racional. Descu- brir las causas de ese orden significa abandonar una explicación mitológica y encontrar ciertas regularidades en la naturaleza, que no pueden depender de la actuación de los dioses.

Este cambio de perspectiva a la hora de abordar la explicación de la realidad fundamenta el nacimiento de la filosofía. Por eso, esta se suele definir como el paso del mito al logos; logos –en griego− entendido como explicación racio- nal (idea de necesidad).

entendido como explicación racio- nal (idea de necesidad). Todos los pueblos tienen mitos pero solo en

Todos los pueblos tienen mitos pero solo en Grecia se produjo el paso a la filosofía.

pero solo en Grecia se produjo el paso a la filosofía. Representación del nacimiento de Ate-

Representación del nacimiento de Ate- nea en una cerámica del siglo IV a. C.

nacimiento de Ate- nea en una cerámica del siglo IV a. C. Arbitrariedad: acto o proceder

Arbitrariedad: acto o proceder dic- tado por la voluntad, el azar o el ca- pricho.

Necesidad: impulso irresistible que hace que las cosas sucedan según un orden racional.

ACTIVIDADES

PROPUESTAS

4. ¿Los mitos son rechazables por no estar fundamentados en la idea de necesidad? ¿Existen vi- siones mitológicas en nuestra sociedad actual?

5. ¿Es posible formular ejemplos de realidades, sucesos, que estén fundamentados en la arbitra- riedad? Justifica la posible res- puesta.

6. ¿Por qué la filosofía supone el paso del mito al logos? ¿Pode- mos afirmar lo mismo de otras ciencias o disciplinas?

7. ¿Es lo mismo afirmar que existe el azar o el destino?

12

Unidad 1

12 Unidad 1 → Retrato de Anaximandro en el fresco de La escuela de Atenas, de

Retrato de Anaximandro en el fresco de La escuela de Atenas, de Rafael.

en el fresco de La escuela de Atenas, de Rafael. Arché: origen, en sentido filosófico, del

Arché: origen, en sentido filosófico, del cosmos, de la realidad.

3. Los primeros filósofos

Los primeros filósofos se plantearon preguntas fundamentales para cualquier

filosofía: las preguntas sobre el origen del ser y sobre la naturaleza. Interrogar-

se por el origen constituye la primera cuestión filosófica. Y esto es así porque,

abandonadas las explicaciones mitológicas, surge de manera natural esta cues- tión; es lo más inmediato, lo más urgente que hay que resolver. Es la pregunta filosófica por antonomasia: ¿de dónde vengo?

El ser humano actual, el del siglo xxi, quizás no se plantee estas cuestiones. Tal

vez porque, para todos esos asuntos, ya esté la ciencia con sus avances y logros. Pero cualquier ser humano que se interroga a sí mismo, de manera filosófica,

se pregunta por lo más inmediato y urgente.

Por ello, los hombres y las mujeres posmodernos se hacen otro tipo de pregun- tas, diferentes a las que se plantearon los primeros filósofos: quién soy frente a de dónde vengo; por qué siento lo que siento frente a dónde voy. Quizá, nuestra época suponga una disolución del yo, de la propia identidad –no sabe- mos quién somos y qué queremos− y de ahí estos interrogantes. Esto no era así en la Grecia clásica. Por eso, la primera cuestión hace referencia al arché, al origen de la realidad.

3.1. El arché

A raíz de este primer interrogante surgen los primeros intentos de explicación.

Son teorías sobre el origen de la realidad que, desde un punto de vista actual, pueden resultar ingenuas y con poco rigor científico.

Estos primeros filósofos respondieron a la pregunta por el arché, por el origen, atendiendo a elementos comunes y sencillos extraídos de la propia realidad. Sin embargo, desde el punto de vista filosófico lo importante no es tanto la respuesta como la pregunta que se formula. Aquí radica el gran giro explicati- vo entre una sociedad mitológica y el inicio de una nueva sociedad científica o filosófica.

¿Cuál es el arché o primer principio de la realidad?

Filósofos monistas y filósofos pluralistas

Según las respuestas ofrecidas, los primeros filósofos se clasifican en dos gran- des grupos: filósofos monistas (el arché es un único elemento) y filósofos plu- ralistas (el arché lo constituyen varios elementos).

Entre los filósofos monistas destacan los milesios Tales de Mileto, Anaximan- dro, Anaxímenes y Pitágoras.

Principales filósofos monistas

Anaxímenes y Pitágoras. Principales filósofos monistas Anaxímenes Anaximandro Tales Pitágoras Para Tales
Anaxímenes y Pitágoras. Principales filósofos monistas Anaxímenes Anaximandro Tales Pitágoras Para Tales

Anaxímenes

y Pitágoras. Principales filósofos monistas Anaxímenes Anaximandro Tales Pitágoras Para Tales (624-546 a. C.) el

Anaximandro

Principales filósofos monistas Anaxímenes Anaximandro Tales Pitágoras Para Tales (624-546 a. C.) el agua es el

Tales

Pitágoras

Para Tales (624-546 a. C.) el agua es el primer principio del que provienen to- das las cosas. Esta afirmación es propia de las cosmogonías orientales, en las que el agua está presente en la naturaleza y hace posible la vida.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

13

Para Anaximandro (610-547 a. C.) la solución del agua no es apropiada por- que plantea dificultades argumentativas: ¿de dónde surge el agua? ¿Por qué el agua se transforma en tantas cosas? El origen de la realidad no puede ser un elemento de la propia realidad. Por eso, denominó su arché con el nombre de ápeiron, lo indeterminado. Este ápeiron es definido por Anaximandro como materia ilimitada y eterna de la que se originan todas las cosas.

Anaxímenes (600-528 a. C.) afirmará que el arché es el aire, ya que este ele- mento, con sus distintas transformaciones, puede dar lugar a otras realidades como el fuego, el viento, las nubes, etc. Es importante diferenciar este aire de lo que hoy entendemos por aire atmosférico. Anaxímenes lo describe como un elemento de características divinas, casi incorpóreo y principio del movimiento y de la vida.

Pitágoras (570-490 a. C.), natural de Samos, ciudad comercial y rival de Mi- leto. Los datos que poseemos sobre ese autor son escasos, por lo que las refe- rencias sobre él proceden de las reflexiones propuestas por la denominada escuela pitagórica, comunidad establecida, inicialmente, en la Magna Gre- cia (sur de Italia).

Para los pitagóricos, el número es la esencia íntima de las cosas. Esta afirma- ción surge de la admiración que esta escuela sentía por la música. El lengua- je musical es susceptible de ser expresado mediante el lenguaje matemático. Si esto es así para la música, también puede aplicarse a la naturaleza.

Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas

Principales filósofos pluralistas

Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
Principales filósofos pluralistas
a la naturaleza. Principales filósofos pluralistas Empédocles Anaxágoras Demócrito Pitágoras, absorto en su
a la naturaleza. Principales filósofos pluralistas Empédocles Anaxágoras Demócrito Pitágoras, absorto en su

Empédocles

Anaxágoras

Demócrito

filósofos pluralistas Empédocles Anaxágoras Demócrito Pitágoras, absorto en su trabajo, apare- ce sentado en

Pitágoras, absorto en su trabajo, apare- ce sentado en primer plano en el fresco de La escuela de Atenas, de Rafael.

Entre los filósofos pluralistas se encuentran Empédocles, Anaxágoras y De- mócrito.

Empédocles (495-432 a. C.) defendió que el universo es el resultado de la com- binación entre cuatro elementos: aire, agua, fuego y tierra. El aire lo tomaba de Anaxímenes, el agua de Tales, el fuego de Heráclito y la tierra era el ele- mento propio que él introducía. Estos cuatro elementos se combinan gracias a dos fuerzas: el odio y el amor.

Anaxágoras (500 a. C.) denominó homeomerías a su propuesta de arché; estas semillas o pequeñas partículas son tantas como cosas hay en el mundo; por tan- to, los cuatro elementos de Empédocles resultan insuficientes.

Demócrito, de la mano de su maestro Leucipo, afirmará que la realidad se com- pone, en última instancia, de átomos y de vacío. Esta propuesta se conoce con el nombre de atomismo. Estas partículas que componen la realidad son indivi- sibles e infinitas. El vacío permite el movimiento de los átomos. Este movi- miento, fundamentado en el azar, hace posible la formación de los distintos cuerpos que componen el universo; de este modo, se explica el cambio y las diferencias. En cierta manera, Demócrito y Leucipo anticipan teorías sobre la materia propias de nuestro tiempo.

14

Unidad 1

14 Unidad 1 → Devenir: suceder, acaecer, cambio. El pintor Miguel Ángel, compañero de Rafael en

Devenir: suceder, acaecer, cambio.

El pintor Miguel Ángel, compañero de Rafael en las tareas de decoración de las paredes del Vaticano, encarna al filósofo Heráclito, en el fresco de La escuela de Atenas. La figura vesti- da con los atuendos habituales de Mi- guel Ángel se encuentra apoyada so- bre un gran bloque de mármol en el primer plano de la obra.

3.2. Heráclito y Parménides

Estos dos pensadores presocráticos suelen considerarse como filósofos monis- tas; sin embargo, por su interés, dedicaremos unas breves reflexiones a las pro- puestas que argumentaron.

Heráclito (544-484 a. C.), natural de Éfeso, afirmaba que el ser es devenir:

«No te bañarás dos veces en las aguas del mismo río». Todo está en continuo cambio y, por tanto, es fácil comprender su propuesta de arché: el fuego, figu- ra ideal para mostrar ese continuo fluir. Todo procede del fuego y vuelve al fue- go, todo se extingue en un continuo eterno retorno.

Sin embargo, este devenir no es caótico sino que está regulado por la lucha de contrarios, en la que subyace un principio racional, el logos, que rige el uni- verso y la mente humana. Para comprender dicha afirmación, podemos ima- ginarnos un fuego descontrolado. En realidad, no lo está. El viento hace que se mueva en una dirección u otra. El viento, siguiendo con este ejemplo, sería ese logos.

Heráclito, por tanto, defiende la unidad del ser, ese fuego en eterno retorno, para afirmar, por otra parte, que las cosas están en un continuo devenir. Esto, en principio, parece una contradicción, pero no lo es: las cosas están en un permanente llegar a ser y dejar de ser. El logos da unidad al ser.

Usemos la imagen anterior del fuego para explicar esta cuestión. En este caso, imaginemos un fuego de campamentos. En él se echan ramas para alimentar- lo. Las ramas dejan de ser para convertirse en otra cosa. Sin embargo, el fuego permanece.

Forzando la imaginación, demos por cierto que lo único que existe es ese fuego. Todo lo que está en su interior, por tanto, es puro cambio, pues el fuego lo transformará en otra cosa.

En definitiva, con esta propuesta, Heráclito defenderá que los sentidos nos in- dican que hay cosas que gozan de estabilidad, pero eso no deja de ser una ilu- sión, pues solo existe un ser en permanente cambio.

ilu- sión, pues solo existe un ser en permanente cambio. Parménides (540-460 a. C.), natural de

Parménides (540-460 a. C.), natural de Elea, en el sur de Italia, fue con- temporáneo de Heráclito. Podemos considerarlo el primer metafísico ya que plantea interrogantes sobre qué significa ser y no cuestiones referidas al origen del ser.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

15

Las cosas sensibles, aquellas que percibimos por los sentidos, en realidad no son, pues están en continuo cambio, en un permanente llegar a ser otra cosa. Y esto, en definitiva, es imposible.

Recurramos a un sencillo ejemplo para explicar esta afirmación de Parméni- des: una semilla que se convierte en árbol. Evidentemente, en un momento concreto, esa semilla ya no será semilla y se habrá transformado en árbol. Sin embargo, al dejar de ser semilla también ha dejado de ser; es decir, se ha con- vertido en nada. Como de la nada no puede surgir nada, resulta imposible ex- plicar ese cambio.

En definitiva, todo es «Ser» con mayúsculas para Parménides. Imaginemos que toda la realidad es compacta y cerrada. Desde dentro, nos puede parecer que existe el cambio, el movimiento. Pero eso solo es fruto de los sentidos, que nos llevan a tomar como verdadero lo que no es más que una mera opinión. El ver- dadero y único ser es compacto y cerrado. Desde fuera, la realidad al ser un todo compacto y cerrado, no observaremos ningún cambio.

Recapitulando, podríamos afirmar que Heráclito da razón del cambio, aunque no ofrece una explicación convincente de la realidad. Parménides explica la realidad –el Ser− y no proporciona una explicación plausible del cambio.

Esta discusión filosófica entre ser y no-ser, entre realidad y apariencia, será tomada por Platón para proporcionar una primera respuesta que integre la dicotomía planteada.

una primera respuesta que integre la dicotomía planteada. La filosofía nació en Grecia durante el siglo

La filosofía nació en Grecia durante el siglo VI a. C. Fue aquí donde se dieron una serie de circunstancias que favorecieron su surgimiento, como por ejemplo las condiciones culturales y religiosas apropiadas. Obra de Sir Lawrence Alma-Tadema, realizada en1870, en la que aparece representada la sociedad ateniense del periodo clásico.

ACTIVIDADES PR O PUESTAS
ACTIVIDADES PR O PUESTAS

ACTIVIDADES

PROPUESTAS

8. ¿Qué tipos de preguntas se formularía un filósofo en pleno siglo XXI ? ¿Por qué? ¿Es útil cuestionarse esos asuntos? Justifica la respuesta.

9. ¿La teoría del Big Bang es monista? ¿Pluralista? Argumenta la respuesta.

16

Unidad 1

 
 
 

Etapas de la Historia

Edad Antigua: comienza con la apa- rición de la escritura y termina con la caída del Imperio romano de Oc- cidente (476).

Edad Media: desde la caída del Im- perio romano de Occidente hasta la conquista de Constantinopla por los turcos (1453) o el descubrimiento de América (1492).

Edad Moderna: comienza con el descubrimiento de América y termi- na con la Revolución industrial y la Revolución francesa (1789).

Edad Contemporánea: comienza con la Revolución francesa y dura hasta nuestros días.

 
 

Sofistas: filósofos pertenecientes a la escuela sofística. Esta escuela de- fendía el relativismo gnoseológico y moral. Protágoras y Gorgias fueron sofistas.

Relativismo moral: no existe crite- rio alguno que fundamente la bon- dad o maldad de una acción.

Relativismo gnoseológico: no es posible la verdad objetiva.

Inducción: procedimiento que nos lleva, mediante la observación de numerosos casos particulares, a un enunciado de validez universal.

4. La filosofía y su desarrollo histórico

El desarrollo de la filosofía, la sucesión de las propuestas de los distintos filó- sofos, no supone una acumulación de argumentos en continua contradicción. Los filósofos no se han limitado a la pobre tarea de decir lo contrario de lo sos- tenido por su predecesor.

Los filósofos han sabido recoger las cuestiones formuladas por sus antecesores para darles una solución propia. Cada propuesta filosófica sabe comprender e interpretar a la anterior.

En el desarrollo histórico de la filosofía podemos distinguir cuatro grandes pe- riodos que coinciden con las etapas de la historia occidental: Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea.

En este epígrafe, no presentaremos un desarrollo histórico sino aquellos puntos de inflexión filosófica que suelen interpretarse, de manera equivo- cada, como una contradicción argumental de la propia filosofía o de los fi- lósofos entre sí.

4.1. Edad Antigua

La filosofía de la Edad Antigua viene marcada, principalmente, por el pensamien- to de tres filósofos griegos: Sócrates (470-399 a. C.), Platón (427-347 a. C.) y Aristóteles (384-322 a. C.).

La filosofía socrática se caracteriza por su preocupación por la decadencia de Atenas y por su intento de contrarrestar las propuestas filosóficas relativistas de los sofistas. Para Sócrates es posible el conocimiento cierto y objetivo me- diante el uso de la inducción y, al mismo tiempo, la vida moral goza de esa mis- ma objetividad.

Platón, discípulo de Sócrates, compartirá con su maestro la posibilidad de ese conocimiento objetivo y ahondará en las cuestiones morales para socavar ese relativismo ético y gnoseológico propugnado por los sofistas. Sin embargo, su propuesta filosófica irá más allá al proponer un sistema filosófico completo que comienza con la necesidad de superar las propuestas de Heráclito y de Parménides.

Sócrates resolvió, inicialmente, esa cuestión mediante la formulación de con- ceptos universales que, al expresar las esencias de las cosas, solucionaban, en parte, la problemática del cambio. Si, por ejemplo, puedo decir qué es una mesa, importará menos que esa mesa cambie.

Platón llevará la discusión no solo al plano del conocer, sino también al del ser, proporcionando rango ontológico a esas esencias, es decir, afirmando que son la auténtica realidad. De esta manera, Platón da razón de un mun- do sensible, cambiante, en el que solo cabe la opinión y un mundo inmu- table, en el que es posible la ciencia y que es la auténtica realidad: mundo de las Ideas.

Siguiendo con el ejemplo de la mesa, afirmaremos que existen distintos tipos de mesa y que, además, cualquier mesa cambia, pues puede romperse, man- charse, trasladarse, etc. Sin embargo, la definición de mesa no cambia, es fija, inmutable. Hasta aquí la propuesta de Sócrates.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

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¿Qué hace Platón? Afirmar que esa definición de mesa, la idea de mesa, exis- te realmente en otra especie de dimensión –en el mundo de las Ideas–, dicho coloquialmente y para que se entienda. Y, además, que esa idea de mesa es la auténtica realidad. Las mesas cambiantes no son más que apariencia de reali- dad y existen en lo que hemos denominado mundo sensible. La propuesta pla- tónica constituye un dualismo ontológico. Dejamos abierta aquí la cuestión de relacionarla con lo expuesto, anteriormente, sobre Heráclito y Parménides.

Aristóteles, discípulo de Platón, conservará rasgos platónicos en sus propues- tas; sin embargo, alcanzó una solución distinta a la dicotomía apariencia-rea- lidad ya señalada. Criticará el dualismo ontológico platónico al afirmar que solo existe el mundo que percibimos por los sentidos. ¿Cómo resolver, enton- ces, el problema del cambio? Aristóteles, como veremos en su momento, so- lucionará la cuestión introduciendo el concepto de «sustancia».

Esta crítica aristotélica es un ejemplo de lo que propusimos al principio de este epígrafe. Sería insuficiente afirmar que Aristóteles contradijo a su maestro; más bien, comprendió la respuesta platónica a la problemática y propuso una solu- ción más plausible.

Sócrates.
Sócrates.
Platón.
Platón.

Reconstrucción ideal de la Acrópolis de Atenas en el siglo V a. C.

Aristóteles.
Aristóteles.

18

Unidad 1

4.2. Edad Media

La Edad Media supuso un replanteamiento de la actividad filosófica. La difu- sión del cristianismo y su influencia en la sociedad de la época hizo que los in- tereses filosóficos se centraran en armonizar los conocimientos procedentes de la razón con las enseñanzas de la fe. ¿Son compatibles fe y razón como for- mas de conocimiento? ¿Puede ser la fe algo racional? La filosofía medieval se estructura en tres grandes periodos.

filosofía medieval se estructura en tres grandes periodos. Padres de la Iglesia: primeros pen- sadores teólogos

Padres de la Iglesia: primeros pen- sadores teólogos del cristianismo, que recogieron fielmente la doctrina cristiana y las enseñanzas de Cristo.

Racionalismo: escuela filosófica que sostiene la primacía de la razón en el proceso del conocer.

Empirismo: escuela filosófica que sostiene la primacía de los sentidos en el proceso del conocer.

Grandes periodos

de la filosofía medieval

del conocer. Grandes periodos de la filosofía medieval   Patrística Escolástica     San
del conocer. Grandes periodos de la filosofía medieval   Patrística Escolástica     San
del conocer. Grandes periodos de la filosofía medieval   Patrística Escolástica     San
 

Patrística

Escolástica

 
 

San Agustín

 

Santo Tomás

de Hipona

de Aquino

(354-430).

(1224-1274)

Escolástica     San Agustín   Santo Tomás de Hipona de Aquino (354-430). (1224-1274)
Escolástica     San Agustín   Santo Tomás de Hipona de Aquino (354-430). (1224-1274)

Crisis de la Escolástica

Guillermo de Ockham

(1296-1349)

Guillermo de Ockham (1296-1349)

La Patrística engloba las enseñanzas de los padres de la Iglesia. El principal tema filosófico de esta época fue la armonización entre fe y razón. Destacó, sobre todo, la figura de san Agustín (354-430).

La Escolástica, en la que se elaboran los primeros sistemas filosóficos-teo- lógicos. Sobresale santo Tomás de Aquino (1224-1274).

La crisis de la Escolástica se inició, fundamentalmente, con las aportacio- nes filosóficas de Guillermo de Ockham (1296-1349) que provocaron la se- paración entre fe y razón.

San Agustín afirmó que la verdad es común a todos los seres humanos y que no encontraremos dos verdades distintas si, en lugar de dirigirnos al tú y al yo, giramos nuestras reflexiones hacia la fe y la razón. La razón colabora con la fe, ayuda a la persona en su camino hacia esa fe. Por otra parte, la fe no sustituye a la razón ni la elimina, sino que la eleva a un orden superior para clarificarla:

Comprende para creer y cree para comprender.

Santo Tomás de Aquino afirmaba que la fe y la razón son dos modos diferen- tes mediante los cuales los seres humanos pueden alcanzar la verdad. Que exis- tan estos dos caminos no significa que haya dos verdades pues, como ya afirmó san Agustín, la verdad es solo una. Sin embargo, santo Tomás se apartará de esa subordinación de la razón con respecto a la fe establecida por san Agustín.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

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4.3. Edad Moderna

La Edad Moderna está marcada por un acontecimiento fundamental: la revo- lución científica, desarrollada con los logros de figuras como Nicolás Copér- nico (1473-1543), Johannes Kepler (1571-1630), Galileo Galilei (1564-1642) e Isaac Newton (1642-1727).

A partir de esta revolución científica, se produjo la escisión entre filosofía y

ciencia. La Edad Moderna supone, por tanto, un cambio en las inquietudes y en las aportaciones de la filosofía. Las principales investigaciones filosóficas girarán en torno al conocimiento: cómo es posible y qué límites tiene.

La pregunta no es tanto qué es lo real, cuestión propia de la Edad Antigua, sino cómo podemos conocer la realidad. Esta discusión sobre el conocimien-

to dio lugar, especialmente en el siglo xvii, a dos movimientos filosóficos: el

racionalismo continental y el empirismo británico. Para el racionalismo, la razón es la fuente de todo conocimiento válido. El empirismo sostendrá la su- premacía de los sentidos en el acto de conocer.

Dos figuras básicas marcarán las diferentes aportaciones de ambos movimien- tos: el racionalista René Descartes (1596-1650) y el empirista David Hume

(1711-1776).

La Edad Moderna llega a su máxima expresión con Immanuel Kant (1724- 1804), pues su filosofía supone la superación definitiva de las tesis antagóni- cas racionalistas-empiristas.

Como resumen, se podría definir la Edad Moderna como una época de fe ab-

soluta en el poder de la razón y de la ciencia como herramienta explicativa de

de la razón y de la ciencia como herramienta explicativa de Comprendamos, inicialmente, esta clasificación entre

Comprendamos, inicialmente, esta clasificación entre racionalistas y empiristas. Todos sabemos que el fuego quema. Sin embargo, ¿lo sa- bemos porque lo hemos experimen- tado, «empiristas», o podemos averiguarlo por «pura reflexión», «racionalistas»?

la

realidad y del ser humano. Este es el ideal ilustrado: la ciencia como progre-

so

indefinido de la humanidad.

ciencia como progre- so indefinido de la humanidad. La ronda de noche (1642) es el nom-

La ronda de noche (1642) es el nom- bre de una de las obras maestras de Rembrandt, uno de los máximos ex- ponentes de la pintura de la Edad Moderna.

20

Unidad 1

20 Unidad 1 → Voluntad de poder: término pro- pio de la filosofía de Nietzsche. Sig-

Voluntad de poder: término pro- pio de la filosofía de Nietzsche. Sig- nifica que la voluntad debe querer el propio hecho de querer. Es, por tan- to, una voluntad libre y absoluta.

Mecanismos de defensa: el yo re- prime, continuamente, nuestra parte instintiva (deseos, pasiones, volicio- nes). Surgen, así, los mecanismos de defensa, que son elaborados, de ma- nera inconsciente, por el yo para la represión de esos instintos.

4.4. Edad Contemporánea

La Edad Contemporánea supone, en el plano de las ideas, el abandono y des-

confianza hacia la razón como instrumento explicativo y de progreso. Surge la denominada filosofía de la sospecha. Se desconfía de la razón, se la somete a crítica. La realidad y el ser humano deben ser explicados acudiendo a otras ins- tancias diferentes de la racionalidad.

Esta propuesta se concreta en tres pensadores: Karl Marx (1856-1883), Frie- drich Nietzsche (1844-1900) y Sigmund Freud (1856-1939). A los tres se les

considera filósofos del desenmascaramiento, ya que hacen patente el trasfon-

do último de la condición humana: Marx con las condiciones económicas;

Nietzsche con la voluntad de poder; Freud con los mecanismos defensa.

Formulemos unas preguntas para comprender lo expuesto: ¿soy como soy por

mi situación económica o social? (Marx). Lo que me mueve a actuar ¿es el de-

ber o mi «querer»? (Nietzsche). ¿Qué es lo que reprimo porque sería inconfe- sable contarlo o hacerlo públicamente? ¿No genera esa manera de actuar una patología mental? (Freud).

La denominación «filosofía de la sospecha» fue acuñada por el filósofo francés Paul

Ricoeur en el año 1965. Los tres autores propuestos desenmascararán la falsedad

de las propuestas ilustradas y, en definitiva, de toda la historia de la filosofía.

y, en definitiva, de toda la historia de la filosofía. Durante la Edad Contemporánea se van

Durante la Edad Contemporánea se van a producir importantes cambios sociales, culturales y económicos que han configurado nuestra sociedad actual.

ACTIVIDADES

PROPUESTAS

ACTIVIDADES PR O PUESTAS
ACTIVIDADES PR O PUESTAS

10. ¿Eres sustancialmente el mismo ahora que hace tres años? ¿Has cambiado desde entonces? Entonces, ¿eres el mismo o no? Re- laciona la respuesta con las argumentaciones de Heráclito, Parménides, Platón y Aristóteles.

11. ¿Es racional la creencia? Enumera diez actos en los que te hayas guiado por la fe desde que te has levantado hasta ahora. ¿Por qué no pedimos una demostración racional de los mismos?

12. La línea recta es la distancia más corta entre dos puntos. Esta afirmación ¿es racionalista o empirista?

13. Imagínate a Adán, el primer hombre. Empieza a llover. ¿Crees que Adán sabrá que esa agua que cae del cielo va a mojarle? Re- laciona la respuesta con el racionalismo y el empirismo.

14. ¿Somos, ahora, esencialmente emocionales? ¿Las propuestas de Marx, Freud y Nietzsche siguen vigentes?

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

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5. Definición de filosofía

Etimológicamente, filosofía significa «amor a la sabiduría» (fileo, en griego, es amor, y sofía, sabiduría). Aristóteles afirmaba que «todo ser humano desea, por naturaleza, saber». Esta inquietud natural resulta esencial para explicar la exis- tencia de la filosofía, pero no la define con suficiente precisión distinguirla de otros saberes. Una definición más rigurosa sería que la filosofía es un tipo de saber determinado por una serie de características:

La filosofía es un saber racional que se cuestiona el porqué último de las cosas. La experiencia muestra cómo son las cosas pero no por qué son las cosas. Para responder a esta pregunta, la filosofía procede de un modo racio- nal, es decir, basándose en argumentaciones y demostraciones lógicas.

La filosofía es un saber radical que abarca toda la realidad y no solo parce- las de la misma, como las ciencias experimentales. No pone límites a sus preguntas.

La filosofía es un saber crítico que ofrece pautas de interpretación de la realidad y de la vida para un acercamiento al ideal humano. La filosofía no da nada por supuesto, es capaz de cuestionar ideas aceptadas por la razón o el mero sentido común.

La filosofía es un saber autónomo no supeditado a otros tipos de saber, aun- que pueda coexistir con ellos y aportar reflexiones sobre los mismos.

6. La filosofía en la actualidad

El desarrollo histórico propuesto anteriormente no estaría completo sin una breve aproximación al papel de la filosofía en la actualidad, en nuestro mun- do del siglo xxi. En el desarrollo de este último epígrafe seguiremos una ex- posición diferente. No expondremos cuestiones filosóficas actuales ni mencionaremos a ilustres filósofos que desarrollan hoy sus propuestas. El mo- tivo es el siguiente: la sociedad actual considera que lo útil es aquello que sirve para algo, es decir, que tiene una aplicación práctica para la vida; aque- llo con lo que se obtiene una mejora personal, social, científica, etc. Dicho esto, ¿discutiríamos la utilidad de las matemáticas o de la biología? En abso- luto. Sus aplicaciones prácticas son evidentes.

No ocurre lo mismo con la filosofía. No resulta fácil comprobar qué aplica- ciones prácticas tiene y, por tanto, suele afirmarse, con demasiada ligereza que no tiene ninguna utilidad. Esta cuestión, que puede parecernos de suma actualidad, en realidad no lo es. Ya Aristóteles la expuso en el libro I de su Metafísica, texto con el que iniciamos esta unidad.

Expliquemos este fragmento de la Metafísica de Aristóteles. En nuestra vida diaria, realizamos infinidad de acciones porque pretendemos cubrir, con ellas, una finalidad: comemos para estar sanos; estudiamos para asegurarnos un fu- tuto digno; nos divertimos porque es necesario desconectar. Cuando unimos fines y medios pensamos que lo que realizamos es útil. Esta manera de pen- sar es la que critica Aristóteles. Lo útil es aquello que se hace por el mero hecho de hacerlo ya que, de esta manera, lo buscamos por sí mismo y no por otro motivo. Así es la filosofía: disfrutar del saber por el mero hecho de al- canzarlo.

La utilidad de la filosofía

Por consiguiente, si los primeros filósofos filosofaron para librarse de la ignorancia, es evidente que se consagraron a la ciencia para saber, y no por miras de utilidad. El hecho mismo lo prueba, pues- to que casi todas las artes que tienen relación con las necesida- des, con el bienestar y con los placeres de la vida, eran ya cono- cidas cuando se comenzaron las indagaciones y las explicaciones de este género. Es, por tanto, evi- dente que ningún interés extraño nos mueve a hacer el estudio de la filosofía.

Aristóteles, Metafísica, Libro I

ACTIVIDADES

PROPUESTAS

15. Formula dos ejemplos que ex- pliciten las distintas definiciones de filosofía propuestas en este apartado. Justifica la elección de los mismos.

16. Proponemos para finalizar este epígrafe la siguiente actividad de investigación:

a. ¿Qué filósofos han contribui- do, con su pensamiento, al surgimiento y fortalecimiento de la democracia?

b. ¿Qué filósofos han contribuido, con su pensamiento, a fortale- cer la necesaria dimensión ética de los progresos científicos?

c. ¿Qué filósofos han contri- buido, con su pensamiento, a fortalecer la dignidad hu- mana y sus derechos?

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Unidad 1

Ficha técnica:

Título original: The Truman Show

Año: 1998

Duración: 103 min.

País: Estados Unidos

Director: Peter Weir

Premios:

Tres nominaciones al Oscar:

Mejor director, actor secun- dario, guion.

Tres Globos de Oro: actor drama actor secundario y música.

FILOSOFÍA Y CINE

El show de Truman

Apariencia y realidad son dos conceptos filosóficos que han aparecido, con frecuencia, en el desarrollo de esta unidad didáctica. El cine también se ha ocupado, en numero- sas ocasiones, de esta cuestión.

Películas como Matrix, El sexto sentido, Los otros, Una mente maravillosa, El show de Truman, etc., han desarrollado una intrigante trama argumental en la que el juego en- tre lo que parece real y lo que no lo es ha dado vida a las peripecias de sus protago- nistas. Adentrémonos en la propuesta cinematográfica de Peter Weir en El show de Truman.

Aceptamos la realidad del mundo

tal como nos la presentan

El ser humano posee una inclinación natural hacia el conocimiento y, al mismo tiem- po, desea que este sea verdadero. El caso de Truman, sin duda, es especial. No se plan-

tea grandes preguntas existenciales, vive una vida acomodada y sin sobresaltos y, con su nula capacidad de iniciativa, ni siquiera se ha planteado abandonar la isla, alguna vez, para realizar algún viaje.

¿Qué le hace cambiar? El detonante es Sylvia, una de las actrices de la serie que se enamora, realmente, del protagonista. Truman le corresponde y el director de la serie decide despedirla del programa. Sylvia, antes de ser expulsada, contará a Truman la mentira de su vida.

Desde ese momento, la duda se introduce en la inteligencia y en el corazón del prota- gonista. Verá lo que siempre ha visto –su vida familiar, su trabajo, sus relaciones per- sonales– con otros ojos, con los de la sospecha.

¿Aceptamos la realidad del mundo como nos la presentan? ¿Supone eso que no de- seamos saber por naturaleza, como afirmaba Aristóteles? ¿Tiene que ocurrir algo es- pecial para que nos planteemos el porqué de lo que nos rodea o de nuestra vida? ¿No somos «filósofos» por naturaleza?

pecial para que nos planteemos el porqué de lo que nos rodea o de nuestra vida?

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

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Truman y la filosofía

Todo lo que rodea a Truman es una mentira urdida, de manera magistral, por Christof, el director de la serie televisiva. De ahí el nombre de Truman, «hombre verdadero». Él es lo único real en ese mundo inventado.

Sin embargo, la cuestión filosófica esencial es la siguiente: ¿cómo descubre Truman que vive en una apariencia de realidad? ¿Qué actitud adopta ante tal descubrimiento?

Truman ha sido manipulado desde su nacimiento. Esto, evidentemente, le exime de una responsabilidad inicial por su manera de vivir. En nuestra vida cotidiana, ¿pode- mos vivir, a sabiendas, en una apariencia de realidad, es decir, en una vida falsa o, al menos, imaginaria? ¿Qué nos puede aportar la filosofía, lo trabajado en esta primera unidad, para enfrentarnos a posibles situaciones como la descrita?

Otras cuestiones filosóficas

El show de Truman plantea también una serie de cuestiones filosóficas interesantes que poseen plena actualidad. Sin ánimo de profundizar ahora en ellas, en las siguientes uni- dades plantearemos una serie de preguntas para iniciarnos en la reflexión filosófica.

Nos iniciaremos en la reflexión filosófica elaborando argumentos que justifiquen nues- tra respuesta, utilizando ejemplos gráficos que aclaren la cuestión y aportando nuevos elementos que no aparezcan en el propio enunciado propuesto.

Truman se nos muestra como una persona feliz. Sin embargo, su actitud se modifi- ca cuando se lanza en busca de la verdad. La ignorancia, llevar una vida sin compli- caciones, eludir responsabilidades, ¿conduce con más facilidad a la felicidad que las actitudes contrarias?

Sobre la responsabilidad moral de la situación: ¿es culpable Christof de la situación de Truman? ¿O lo es la audiencia que apoya, masivamente, la serie? ¿Tienen responsabi- lidad moral los actores o solo se limitan a hacer su trabajo, es decir, a actuar?

o solo se limitan a hacer su trabajo, es decir, a actuar? Filosofar con la película:

Filosofar con la película:

el poder de los medios de comunicación

Uno de los mensajes finales de la película nos ofrece la oportunidad de profundizar en el papel y en el poder que, en nuestra sociedad, ejercen los medios de comu- nicación. Uno de los millones de seguidores de la serie, ante los acontecimientos finales de la trama, comenta a un compañero: ¿qué ponen ahora? Es decir, qué segui- mos viendo para entretenernos.

Si continuamos profundizando en la cuestión podemos pre- guntarnos: ¿los grandes medios de comunicación marcan nuestra manera de pensar, nuestros gustos, nuestras nece- sidades? ¿Nos comparamos con los famosos, con aquellos que gozan del favor de los medios de comunicación?

Y, volviendo al hilo conductor filosófico de la película, ¿solo es real aquello que se recoge, de alguna manera, en los medios de comunicación?

filosófico de la película, ¿solo es real aquello que se recoge, de alguna manera, en los

24

Unidad 1

PROPUESTA DE TRABAJO

Contextualización del problema

El problema a resolver propuesto al comienzo de la unidad tiene relaciones suficientes con el siguiente fragmento ex- traído de Las preguntas de la vida, obra del filósofo español Fernando Savater, publicada en el año 1999. Esta obra de Savater constituye una invitación sugerente al descubrimien- to de la filosofía como tarea eminentemente humana. Filo- sofar nos hace mejores.

La principal ocupación de la filosofía es cuestionar y aclarar algunas ideas muy comunes que todos nosotros usamos cada día sin pensar sobre ellas. Un historiador puede pre- guntarse qué sucedió en tal momento del pasado, pero un filósofo preguntará: ¿qué es el tiempo? Un matemático pue- de investigar las relaciones entre los números pero un filóso- fo preguntará: ¿qué es un número? Un físico se preguntará de qué están hechos los átomos o qué explica la gravedad, pero un filósofo preguntará: ¿cómo podemos saber que hay algo fuera de nuestras mentes? Un psicólogo puede investi- gar cómo los niños aprenden un lenguaje, pero un filósofo preguntará: ¿por qué una palabra significa algo? Cualquiera puede preguntarse si está mal colarse en el cine sin pagar, pero un filósofo preguntará: ¿por qué una acción es buena o mala?

En cualquier caso, tanto las ciencias como las filosofías con- testan a preguntas suscitadas por lo real. Pero a tales pre- guntas las ciencias brindan soluciones, es decir, contestacio- nes que satisfacen de tal modo la cuestión planteada que la anulan y disuelven. Cuando una contestación científica fun- ciona como tal ya no tiene sentido insistir en la pregunta, que deja de ser interesante (una vez establecido que la com- posición del agua es H 2 O deja de interesarnos seguir pregun- tando por la composición del agua y este conocimiento de- roga automáticamente las otras soluciones propuestas por científicos anteriores, aunque abre la posibilidad de nuevos interrogantes). En cambio, la filosofía no brinda soluciones sino respuestas, las cuales no anulan las preguntas pero nos permiten convivir racionalmente con ellas aunque sigamos planteándonoslas una y otra vez: por muchas respuestas fi- losóficas que conozcamos a la pregunta que inquiere sobre qué es la justicia o qué es el tiempo, nunca dejaremos de preguntarnos por el tiempo o la justicia ni descartaremos como ociosas o «superadas» las respuestas dadas a esas cuestiones por filósofos anteriores.

Las respuestas filosóficas no solucionan las preguntas de lo

)

real (aunque a veces algunos filósofos lo hayan creído así

sino que más bien cultivan la pregunta, resaltan lo esencial

de ese preguntar y nos ayudan a seguir preguntándonos, a

preguntar cada vez mejor, a humanizarnos en la convivencia perpetua con la interrogación. Porque, ¿qué es el hombre sino el animal que pregunta y que seguirá preguntando más allá de cualquier respuesta imaginable?

Fernando Savater, Las preguntas de la vida, Ariel, 1999

¿Cuál es la principal ocupación de la filosofía? ¿Resulta sufi- ciente? Si las preguntas filosóficas no cristalizan en respues- tas definitivas, ¿qué sentido tiene, entonces, planteárselas? ¿Es esta actitud, en definitiva, inevitable?

Desarrollo

Contextualizado el problema, el trabajo que hay que realizar deberá concretar no solo la relación del caso propuesto con el proceso del conocimiento, sino que también deberá rela- cionarse con los aspectos esenciales trabajados en la unidad. Las siguientes cuestiones, al igual que las enumeradas ante- riormente, pueden servir de guía:

¿Cuál es la principal ocupación de la filosofía? ¿Cómo se diferencia esta de la de otras ciencias?

¿En qué coinciden ciencia y filosofía? ¿En qué se diferen- cian?

¿Qué relación establece el autor entre filosofía y el hecho de humanizarnos?

Reflexión personal

¿Cuáles son tus grandes preguntas? ¿Intentas responder- las? ¿Esas respuestas te mueven a la acción? Relaciona es- tas cuestiones con la pregunta anterior, la 3.

Las circunstancias que propiciaron la aparición de la filoso- fía parecen entrar en colisión con lo que se expresa en el texto. ¿Nos estamos acercando, de nuevo, a una visión mi- tológica de la vida, de la realidad? ¿Nos hacemos, así, me- nos humanos? ¿Es esto lo que afirma el texto?

Hemos indicado, en esta unidad, que lo esencial en los pri- meros filósofos, en la filosofía en general, no es tanto la respuesta sino la pregunta. ¿Se recoge esta apreciación en el texto propuesto?

¿Relacionarías el texto con algún momento histórico del desarrollo filosófico? ¿Por qué?

Establece correspondencias entre el texto y los epígrafes 5 y 6, completos, de la unidad.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

Texto relacionado

Y a continuación −seguí−, compara con la siguiente esce-

na el estado en que, con respecto a la educación o a la fal- ta de ella, se halla nuestra naturaleza.

Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se ex- tiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cue- llo, de modo que tengan que estarse quietos y mirar úni- camente hacia delante, pues las ligaduras les impiden vol- ver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los enca- denados, un camino situado en alto, a lo largo del cual su- ponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.

– Ya lo veo –dijo.

– Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos

hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altu-

ra sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o ani-

males hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.

– ¡Qué extraña escena describes –dijo– y qué extraños pri- sioneros!

– Iguales que nosotros –dije–, porque en primer lugar,

¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mis- mos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por

el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?

– ¿Cómo –dijo–, si durante toda su vida han sido obliga- dos a mantener inmóviles las cabezas?

– ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?

– ¿Qué otra cosa van a ver?

– Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?

– Forzosamente.

– ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de

enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?

– No, ¡por Zeus! –dijo.

– Entonces no hay duda –dije yo– de que los tales no ten- drán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.

– Es enteramente forzoso –dijo.

– Examina, pues –dije–, qué pasaría si fueran liberados de sus

cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a natura- leza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera ca- paz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera de alguien que antes no veía más que sombras y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?

P LATÓN, República, mito de la caverna

El mito de la caverna de Platón, expuesto al comienzo de su República, su- pone una descripción alegórica de toda la propuesta platónica. Constituye, por tanto, un elemento útil para relacionarlo, también, con el problema que tratamos de resolver.

Algunas sugerencias

Visualiza la descripción que realiza Platón para comprender mejor el mito. Una vez visualizado, relaciona la situación expuesta con su dualismo onto- lógico y epistemológico. ¿Qué relación puede establecerse entre esos prisio- neros y la utilidad de la filosofía?

y epistemológico. ¿Qué relación puede establecerse entre esos prisio- neros y la utilidad de la filosofía?

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UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA

Unidad 1

Viktor Frankl, El hombre en busca de sentido, Herder, 2011

Viktor Frankl (1905-1997) fue un eminente psiquiatra vie- nés, fundador de la logoterapia, escuela psiquiátrica que marca diferencias esenciales con otras tendencias en psi- quiatría como pueden ser el psicoanálisis (Sigmund Freud) y la psicología individual (Alfred Adler).

Con independencia de sus aportaciones en el campo de la psiquiatría, Viktor Frankl es conocido por sobrevivir a la ex- periencia terrorífica de los campos de concentración nazis (Auschwitz y Dachau) entre 1942 y 1945 y por su libro El hombre en busca de sentido, escrito en 1945. Se trata de un ensayo filosófico y psicológico que recoge sus vivencias en los campos de concentración y una propuesta ilusionante de cómo el hombre puede superar cualquier circunstancia por muy adversa que sea. Al mismo tiempo, esa experiencia vital supuso el fundamento de su logoterapia.

Algunas enseñanzas de Viktor Frankl

A partir de una afirmación de Friedrich Nietzsche, defen- derá que quien tiene un porqué en la vida será capaz de soportar cualquier cómo. Su porqué era el amor a su mu- jer, mantenerse con vida para volver a verla y terminar su obra psiquiátrica. Viktor Frankl ayudó a muchos de sus compañeros de los campos de concentración gracias a esta filosofía de vida.

El

ser humano posee una libertad genuina, la libertad inte-

rior, que es difícil de arrebatar. Por muchas humillaciones, maltratos y vejaciones que padeció, nunca flaqueó respecto

a

la actitud que debía mantener ante esos acontecimientos.

La clave de la felicidad no es preguntarse qué nos ofrece-

rá la vida, sino lo que uno pueda aportar a la vida. Gracias

a esto, nunca sucumbió a la idea de contemplar su vida, su situación, como un absurdo.

Viktor Frankl poseía una sólida formación filosófica. Hasta tal punto que sus aportaciones, en el terreno de la psiquia- tría, no pueden separarse de sus componentes filosóficos. La filosofía nos ofrece una visión concreta sobre el ser humano. A partir de esta visión, la psiquiatría, la psicología, tratará, curará al hombre de una manera u otra.

REFLE X IONA

Viktor Frankl escribió: Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás esco- ger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

¿Supone la aceptación rendirse ante la realidad o más bien lo contrario? ¿Nuestra actitud ante lo irremediable cambia en algo esa situación?

actitud ante lo irremediable cambia en algo esa situación? Un tema de actualidad Twitter y el

Un tema de actualidad

Twitter y el deseo de saber

Las redes sociales son una realidad cotidiana en nuestros días. Hasta tal punto que lo extraño empieza a ser el no tener un perfil en alguna de ellas. Nos centraremos en Twitter para realizar un acercamiento diferente, filosófico, a esta red social. El objetivo de Twitter es compartir información: lo que hacemos, lo que pensamos, un artículo de interés y, en ocasiones, hasta lo que sentimos.

¿Por qué usamos Twitter? ¿Nos lleva a ello el deseo natural de saber? ¿O más bien nos ilusiona pensar que tenemos un pú- blico que nos sigue y que se interesa por nuestras cosas? ¿Es Twitter un mundo de realidades o de apariencias? Te propone - mos que elabores un trabajo en grupo que dilucide estas cuestiones para que después sean expuestas a toda la clase.

La filosofía. Su sentido, su necesidad y su historia

EN RESUMEN

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Idea de arbitrariedad supone Orden Orden racional caprichoso supone Insuficiencia de las explicaciones basadas en
Idea de arbitrariedad
supone
Orden
Orden racional
caprichoso
supone
Insuficiencia de las
explicaciones basadas en
Mitos
Idea de necesidad
Grecia prefilosófica: mitológica
explicaciones basadas en
Desarrollo

¿Por qué surge en Grecia en esa época?

Circunstancias que lo hacen posible Filosofía Geográficas Socioeconómicas Culturales y religiosas Insuficiencia
Circunstancias que
lo hacen posible
Filosofía
Geográficas
Socioeconómicas
Culturales y religiosas
Insuficiencia
explicativa
Enriquecimiento
de los mitos
cultural
Espíritu crítico
Primeros
■ Bienestar económico
■ Democracia
■ Libertad pensamiento
■ Libertad expresión
■ Libertad pensamiento ■ Libertad expresión histórico ■ Edad Antigua: «realidad», Sócrates,

histórico

Edad Antigua:

«realidad», Sócrates,

Platón, Aristóteles

Edad Media: «fe y razón», san Agustín, santo Tomás

Edad Moderna:

«conocimiento», Descartes, Hume, Kant

Edad

Contemporánea:

«sospecha», Marx,

Nietzsche, Freud

Contemporánea: «sospecha», Marx, Nietzsche, Freud Amor a la sabiduría Paso del mito al logos ■ Saber
Amor a la sabiduría Paso del mito al logos ■ Saber radical: porqué último de
Amor a la sabiduría
Paso del mito al logos
Saber radical: porqué
último de las cosas
Saber crítico:
interpretación de la
realidad
Saber autónomo:
no supeditado a otros
saberes

Definición

filosófos

Búsqueda del arché

Monistas Pluralistas Relevancia discusión Heráclito-Parménides ■ Tales: agua ■ Empédocles: cuatro Cambio-Ser
Monistas
Pluralistas
Relevancia discusión Heráclito-Parménides
■ Tales: agua
■ Empédocles: cuatro
Cambio-Ser
■ Anaximandro: ápeiron
elementos
Apariencia-Realidad
■ Anaxímenes: aire
■ Anaxagoras: homeomerías
■ Pitágoras: números
■ Demócrito: átomos
Primera solución a la dicotomía: Platón