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El SEXTO MANDAMIENTO DE LA LEY DE DIOS: NO COMETERAS ACTOS IMPUROS

Todos los mandamientos de la ley de Dios están puestos por Dios por amor, para protegernos y guiarnos por un camino de rectitud y de respeto a Dios y al prójimo, que lleva a la plenitud humana. El sexto y noveno mandamiento son dos que se entienden poco en la sociedad actual. Pocos reconocen que la pureza es una virtud preciosa y don de Dios, que hace al hombre libre de la esclavitud de sus pasiones.

que hace al hombre libre de la esclavitud de sus pasiones. PLAN DE DIOS “Dios ha

PLAN DE DIOS

“Dios ha creado al hombre como varón y mujer, con igual dignidad personal, y ha inscrito en él la vocación del amor y de la comunión. Corresponde a cada uno aceptar la propia identidad sexual, reconociendo la importancia de la misma para toda la persona, su especificidad y complementariedad.” (Comp. CEC n°

487)

El pecado original alteró ese orden natural, por eso Dios puso dos mandamientos para ayudarnos a orientar el instinto sexual: el 6º (pecados externos) y el 9º (pecados internos). El uso natural de la sexualidad está reservado exclusivamente al matrimonio. Por lo tanto, el hacer uso de ese poder generativo fuera de los cauces por él marcados es un pecado contra alguno de esos

mandamientos.

Hay dos actitudes erróneas hacia el sexo: por un lado la actitud hedonista, que es la más frecuente en nuestra sociedad, y es la que

busca como máxima aspiración en la vida por encima de lo que sea sin respetar la ley de Dios y sin respetar a la otra persona. Y por otro lado, está la del que piensa que todo lo sexual es bajo y feo, un mal necesario con que la raza humana está manchada. La postura intermedia es la acertada; el sexo no es malo, pues lo ha hecho Dios; pero hay que usarlo según la ley de Dios.

LA VIRTUD DE LA PUREZA

Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Por eso, debemos tenerlo limpio para que el Señor se encuentre a gusto. Desde el día que recibimos el Bautismo nuestro cuerpo es como un Sagrario porque en el habita Dios y no podemos profanarlo. La pureza es precisamente la virtud que nos hace respetar el orden establecido por Dios en el uso del placer que acompaña a la propagación de la vida. Es una virtud eminentemente positiva. No supone un cúmulo de negaciones (no veas, no pienses, no hagas…) sino una verdadera afirmación del amor. La castidad cristiana supone superación del propio egoísmo, capacidad de sacrificio por el bien de los demás, nobleza y lealtad en el servicio y el amor. Es pues, una virtud constructiva que templa el carácter y lo fortalece. Produce paz, equilibrio, armonía interior. Purifica el amor y lo eleva; es causa de alegría, de energía física y moral, de mayor rendimiento en el deporte, en el estudio y prepara para el amor. Para guardar la pureza es necesario saber dominar la imaginación y los deseos, pues el apetito sexual aumenta según la atención que se le preste. Muchos quieren librarse de la moral católica porque la consideran represiva y lo que hacen es caer en la esclavitud del pecado que degrada al hombre. Hoy se oyen con frecuencia palabras de menosprecio hacia la castidad. Generalmente provienen de personas que la han perdido y es natural que menosprecien lo que no han sido capaces de conseguir. Pero las joyas no pierden valor porque haya personas que son incapaces de apreciarlas.

MÉDIOS PARA CONSERVARLA

A. Medios sobrenaturales: Confesión y comunión frecuente, la Oración frecuente, la

devoción a la Santísima Virgen, la Mortificación.

B. Medios naturales: guardar la vista, sobriedad en la comida y en la bebida, cuidar el

pudor, evitar la ociosidad, huir de la ocasión de pecado, la modestia y la práctica del

deporte y actividades culturales.

y la práctica del deporte y actividades culturales. CONCEPCIÓN CRISTIANA DE LA SEXUALIDAD Un resumen de

CONCEPCIÓN CRISTIANA DE LA SEXUALIDAD

Un resumen de la concepción cristiana:

1.-

Dios estableció la institución matrimonial como principio y fundamento de la familia y de la sociedad.

2.-

El sexto mandamiento protege el amor humano y señala el camino moral para que el individuo coopere libremente en el plan de

la creación, usando la capacidad de engendrar que ha recibido de Dios, solamente dentro del matrimonio.

3.- El sexo es un don de Dios abierto a la vida, al amor y a la fecundidad. Su ámbito natural y exclusivo es el matrimonio. Jesucristo

elevó el matrimonio a la dignidad de sacramento.

4.- La generación no es el resultado de una fuerza irracional, sino de una entrega libre y responsable, es decir, de acuerdo con la

dignidad natural de la persona creada por Dios.

5.- Como los demás mandamientos, el sexto está impreso en la naturaleza humana, es parte de la ley natural y, por tanto, obliga a

todos los hombres.

6.- La virtud de la castidad consiste esencialmente en la ordenación de la función sexual al fin que Dios le ha señalado; por eso, es

una virtud positiva que se ha de vivir según las características de la vocación de cada uno.

7.- Con frecuencia la corrupción de las costumbres comienza por los pecados contra la castidad; se tiende a querer justificarlos de

modos diversos, a través de la deformación del juicio de la conciencia.

8.- Por tratarse de una exigencia de la ley natural, todos los hombres reciben de Dios la ayuda necesaria para cumplir este precepto

del Decálogo. Por otra parte se señala la necesidad de medios sobrenaturales que Dios no niega nunca a los creyentes que lo imploran por medio de la oración.

Es completamente normal, por tanto, sentir el instinto sexual pero no hay que permitir que nos domine. A los animales les regula el instinto. Como no tienen inteligencia Dios ha regulado su reproducción con una ley fisiológica. Pero como el hombre es un ser racional Dios no ha querido sujetar esta importante función a leyes puramente fisiológicas sino que ha dejado en esto el influjo de la libertad. El hombre debe gobernar esta tendencia con la razón y la voluntad.

debe gobernar esta tendencia con la razón y la voluntad. FINES DE LA RELACIÓN SEXUAL El

FINES DE LA RELACIÓN SEXUAL

El catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que Dios la creó con dos fines:

1. Que esta fuera el medio para procrear, es decir traer a la

vida nuevos seres (fin procreativo).

2. Que esta sirviera para demostrar el amor y la unión de

dos personas en matrimonio (fin unitivo).

PECADOS CONTRA ESTE MANDAMIENTO

Todos los siguientes actos sonpecados gravísimos, porque se

hac en únicamente por egoísmo, para

olvidan los dos fines para los que Dios creó el sexo: unir a

la pareja y procrear hijos.

1. La lujuria: es un deseo o un goce desordenados del placer

venéreo. El placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de

procreación y de unión. (CEC n° 2351)

obtener un placer y

2. La masturbación: por masturbación se ha de entender la excitación voluntaria de los órganos genitales a fin de obtener un placer

venéreo. (CEC n° 2352)

3. La fornicación: es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las

personas y de la sexualidad humana, naturalmente ordenada al bien de los esposos, así como a la generación y educación de los hijos. Además, es un escándalo grave cuando hay de por medio corrupción de menores. (CEC n° 2353)

4. La pornografía consiste en dar a conocer actos sexuales, reales o simulados, fuera de la intimidad de los protagonistas,

exhibiéndolos ante terceras personas de manera deliberada. Ofende la castidad porque desnaturaliza la finalidad del acto sexual.

Atenta gravemente a la dignidad de quienes se dedican a ella (actores, comerciantes, público), pues cada uno viene a ser para otro objeto de un placer rudimentario y de una ganancia ilícita. Introduce a unos y a otros en la ilusión de un mundo ficticio. Es una falta grave. Las autoridades civiles deben impedir la producción y la distribución de material pornográfico. (CEC n° 2354)

5. La prostitución atenta contra la dignidad de la persona que se prostituye, puesto que queda reducida al placer venéreo que se

saca de ella. El que paga peca gravemente contra sí mismo: quebranta la castidad a la que lo comprometió su bautismo y mancha

su cuerpo, templo del Espíritu Santo (Cfr.1 Co 6, 15-20). La prostitución constituye una lacra social. Es siempre gravemente pecaminoso dedicarse a la prostitución, pero la miseria, el chantaje, y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta. (CEC n° 2355)

6. La violación es forzar o agredir con violencia la intimidad sexual de una persona. Atenta contra la justicia y la caridad. La violación

lesiona profundamente el derecho de cada uno al respeto, a la libertad, a la integridad física y moral. Produce un daño grave que puede marcar a la víctima para toda la vida. Es siempre un acto intrínsecamente malo. Más grave todavía es la violación cometida por parte de los padres (que se llama incesto) o de educadores con los niños que les están confiados. (CEC n° 2356)

7. Los actos homosexuales designan las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o

predominante, hacia personas del mismo sexo. Apoyándose en la Sagrada Escritura (cf Gn 19,1-29; Rm 1,24-27; 1 Co 6,10; 1 Tm 1,10), la Tradición ha declarado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados" (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una complementariedad afectiva y sexual verdadera. No pueden recibir aprobación en ningún caso. Los hombres y mujeres que presentan tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante las virtudes de dominio, educadoras de la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana. (CEC n° 2357-2359)

(Tomado y adaptado de la pág. Web mandamiento , del CEC y del Comp. CEC)

TRABAJO PRÁCTICO

I. Responden a las siguientes preguntas en un organizador visual:

1. ¿Cuál es el plan de Dios sobre la sexualidad?

2. ¿En qué consiste la virtud de la pureza?

3. ¿Cuáles son los medios para conservarla?

4. Resume la concepción cristina de la sexualidad humana.

5 ¿Cuáles son los fines de la relación sexual?

6. ¿Qué pecados atentan contra el 6° Mandamiento? Explica

brevemente cada una.

II. Reflexionan las siguientes preguntas y responde:

1. ¿Qué sucedería en nuestra sociedad si se practicara el 6°

Mandamiento de la Ley de Dios? ¿Por qué?

2. ¿Crees que es posible hoy en día cumplir con el 6° Mandamiento de la Ley de Dios? ¿Por qué?

3. ¿Para ti se te hace fácil o difícil practicar el 6° Mandamiento

de la Ley de Dios? ¿Por qué?

4. ¿Qué le aconsejarías a un adolescente, como tú, para que

pueda practicar el 6° Mandamiento de la Ley de Dios?

5. Con respecto al Sexto Mandamiento de la Ley de Dios.

¿Cuál sería tu compromiso?

Prof. Jilbert Buelot Chávez