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El Medio Ambiente como Arma de Destrucción Masiva:

Tecnología de Modificación Ambiental y Guerra Geofísica

Por:ADOLFO GANDIN OCAMPO

-->1. Desviaciones en torno al tema „Cambio Climático y Deterioro del


Medio Ambiente"

En febrero deL 2004 se llegó a revelar parcialmente un memorándum


clasificado sobre el cambio climático a escala global, emanado del
Pentágono, en donde éste advierte al gobierno de los EE.UU.,
presidido por George W. Bush, que a corto plazo el cambio climático
constituye una amenaza aún mayor que la del "terrorismo
internacional". SORPRENDE que tal asesoramiento venga desde una
instancia tan "eminente" como lo es la encargada de la defensa y
seguridad de los EE.UU., dada la notoria inercia por parte del
gobierno estadounidense en materia de cambio climático, calentamiento
global y conservación del medio ambiente en general. El hecho de que
el Pentágono se pronuncie sobre el cambio climático en terminos
de "asunto de seguridad nacional" cabe perfectamente dentro de su
doctrina de la "dominación del espectro completo" o Full Spectrum
Dominance, que se viene planeando, desarrollando, realizando y
perfeccionando desde hace varias décadas.
(HE TENIDO UNA LINDA DISCUSION EN FOROPALEOSETI SOBRE MI TEORIA TESLA
EN EL CASO TUNGUSKA,A LA QUE ABONE CON MUCHA EVIDENCIA,O SEA ESTAMOS
HABLANDO DE LOS AÑOS 1890)

Conste, que la discusión pública con respecto a los factores de mayor


incidencia en el deterioro del medio ambiente planetario en general,
y específicamente en la destrucción de la capa de ozono y el
calentamiento climático, se centra exclusivamente en las emisiones de
gases invernadero, abarcando con ésto tan sólo una parte de la
inimaginable magnitud del problema ambiental planetario existente, y
dejando completamente a un lado a uno de los componentes
cooresponsables, desconocido por la opinión pública mundial: el
nefasto impacto que tienen sobre el clima global las Tecnologías de
Modificación Ambiental con fines estratégico-
militares, "Environmental Modification Techniques o ENMOD por sus
siglas en inglés.
Investigaciones científicas sugieren, que los dramáticos cambios
climáticos y las catástrofes naturales experimentados sobre todo
durante la última década del siglo pasado, se deben en parte a
experimentos, actividades y programas militares, implementados en el
marco de ambiciosos programas de sistemas de defensa anti-misíl
planteario en los planos terrestre, marítimo y espacial, y empujados
por la cada vez más acelerada inovación tecnológica, convergiendo así
en un nuevo tipo de armas poderosas e "invisibles", ocultas del ojo
del adversario: las armas geofísicas.las armas escalares y la
tecnologia extraterrestres adaptable a la humana. Se trata de
tecnología de modificación ambiental que opera en base de ondas
electromagnéticas y que es capaz de causar alteraciones atmosféricas,
lo que la hace útil para la manipulación de los esquemas
meteorológicos y climáticos de la tierra, entre muchas otras
aplicaciones(rayo de la muerte incluido). La tecnología para la
modificación meteorológico-climática ya está plenamente operable,
aunque se quiera sugerir que todavía estuviese en la fase de
investigación y desarrollo.

Hay varios géneros de tecnologías de modificación ambiental, y


podemos distinguir básicamente entre dos categorías o niveles, es
decir el "nivel macro" y el "nivel micro". El "nivel macro" tiene que
ver con la manipulación del "funcionamiento de la tierra" en general,
es decir, con su geofísica, que comprende diferentes subsistemas como
la atmósfera, hidrosfera, litosfera y el campo electromagnético de la
tierra. El "nivel micro" tiene que ver con la manipulación de las
estructuras moleculares, atómicas, bioquímicas y biogenéticas de la
vida terrestre e involucra otro tipo de tecnología de modificación
ambiental.

En el "nivel macro", las tecnologías de modificación ambiental


manipulan por ejemplo los esquemas meteorológicos en la troposfera
mediante la modificación o el "calentamiento" de la ionosfera, que es
la esféra eléctricamente más activa de las cinco esferas que componen
la atmósfera planetaria. Su aplicación militar o bélica consiste en
una especie de guerra atmosférica y meteorológica, ya que la
tecnología permite manipular con precisión el clima sobre regiones
previamente seleccionadas. La modificación meteorológico-climática
puede, de tal manera, convertirse en un acto bélico dirigido en
contra del medio ambiente de un determinado enemigo, adversario, o
competidor, debilitándolo en primer lugar social y económicamente al
incidir en su producción agrícola y por ende en sus recursos
alimentícios. La manipulación meteorológica también puede efectuarse
como una operación militar puntual-estratégica, para dificultarle al
enemigo el movimiento de sus vehículos y equipos bélicos.

En el "nivel micro" opera otro género de tecnologías de modificación


ambiental, en función de modificar los esquemas atómicos de
estructuras moleculares "muertas" y los esquemas genéticos de
organismos vivos, como lo corresponde a la nanotecnología y la
ingeniería genética respectivamente. Las modificaciones en el nivel
micro pueden tener consecuencias nefastas para la capacidad de la
reproducción natural, no-alterada de los organismos vivos y para su
compleja y minuciosa interacción e interdependencia (ecosistema) a
nivel planetario, y las tecnologías ya se aplican alegremente en
muchos sectores del ámbito de la producción y consumpción civil. Su
aplicación militar o bélica consiste en una especie de guerra
microcósmica, biológico-biogenética, que igualmente puede ser
dirigida en contra del medio ambiente de un enemigo, adversario o
competidor, atacando, modificando y contaminando los recursos del
suelo, plantas y animales de los sectores agrícola y cría, y el
ecosistema de una región o un país determinado, debilitando y
devastándolo no sólo social y económico, sino también ecológicamente.

Aún cuando existen las Convenciones de las Naciones Unidas (de todos
modos a menudos ignoradas) en contra del uso militar o hóstil de
agentes químicos, tóxicos y biológicos, al igual como en contra del
uso militar o hóstil de las tecnologías de modificación ambiental, el
avance rápido y acumulativo de estas tecnologías, sea en el nivel
macro o micro, las hace cada vez más sofisticadas e imposibilitan la
distinción entre la posible causa natural de un evento catastrófico,
y la posible causa social, es decir, de origen militar-hóstil.

La Convención ENMOD de las Naciones Unidas o "Convención sobre la


Prohibición del Uso Militar u otro Uso Hóstil de las Técnicas de
Modificación Ambiental", entrada en vigor el 5 de Octubre de 1978,
define en su artículo II el concepto de "técnicas de modificación
ambiental" de la manera siguiente:

"El término `técnicas de modificación ambiental' se refiere a


cualquier técnica que cambie, a través de la manipulación deliberada
de los procesos naturales, la dinámica, composición o estructura de
la tierra, inclusive su biosfera, litosfera, hidrosfera y atmósfera,
o del espacio."

En esta Introducción a la IV Jornada de Discusión Jurídica y


Política, titulada "En Defensa de Nuestro Medio Ambiente", trataremos
exclusivamente con las técnicas o más bien tecnologías de
modificación ambiental geofísicas, y su incidencia en el medio
ambiente planetario.

Como las tecnologías de producción y las tecnologías de destrucción


son dos caras de la misma moneda, estamos ante un nuevo arsenal
bélico perverso, que constituye la máxima expresión de la intensidad
y el grado al que ha llegado lo que es, al mismo tiempo, la
producción y destrucción de la propia especie humana, es decir, el
proceso de trabajo en este planeta.

2. Marco Histórico del Desarrollo de la Tecnología de Modificación


Ambiental

Geofísica

2.1. Antecedentes

El primer pionero en materia de tecnología de modificación ambiental


geofísica, era el físico y genio Nikola Tesla,sobre cuyos inventos y
patentes la edición de la New York Times del 8 de Diciembre del año
1915, reporta lo siguiente:
"El inventor Nikola Tesla ha solicitado registro de las partes
esenciales de una máquina, cuyas posibilidades retan la imaginación
del laico y que prometen ser el paralelo de los rayos que el diós
nórdico, Thor, lanzó desde los cielos para castigar aquellos que
habían irritado a los dioses ... Basta decir que el invento viajará a
través del espacio con una velocidad de 300 millas por segundo; una
nave no tripulada, sin motor de propulsión o alas, enviado por la
electricidad hacia cualquier punto deseado en el globo terráqueo, en
su misión destructiva – si destrucción es, lo que el operador de la
máquina quiere efectuar."
" `Es perfectamente viable (dice el Dr. Tesla) transmitir energía
eléctrica sin alambre y producir efectos destructivos en espacios muy
distantes. Ya he construido un transmisor inalámbrico que lo hace
posible, y lo he descrito en mis publicaciones técnicas, en las
cuales me refiero a mi número de patente, 1119732, que se me ha
otorgado recientemente. Con transmisores de este tipo estamos en
capacidad de proyectar energía eléctrica en cualquier cantidad hacia
cualquíer distancia, y aplicarla con innumerables fines, tanto en la
guerra como en tiempos de paz.' "
Conste aquí, que Nikola Tesla mismo consideró como su descubrimiento
más importante las ondas estacionarias terrestres, descubrimiento con
lo cual Tesla pudo probar, que la tierra podría ser utilizada como un
conductor eléctrico y respondería a vibraciones eléctricas de
determinada frequencia.Tanto su tecnología de transmisión inalámbrica
de energía eléctrica como su descubrimiento de la resonancia
terrestre resultan hoy cruciales en la tecnología de modificación
ambiental geofísica.

Otro de los pioneros en esta misma materia era el psicólogo y físico,


Dr. Wilhelm Reich, quien, en el marco de su descubrimiento de la
presencia de energía cósmica en la atmósfera planetaria, llevó a
cabo, a partir de los años 40 del siglo pasado, una serie de
investigaciones y experimentos energéticos y de modificación
meteorológica en su famoso Centro de Investigación "Orgonon", en
Rangeley, Maine, Estados Unidos. Las actividades de Reich fueron
vigiladas por instancias del gobierno estadounidense y su trabajo
científico, no obstante la campaña de difamación y posterior
destrucción de la cual fue víctima, sirvió sin duda alguna de base
para el desarrollo de la moderna tecnología de modificación ambiental
geofísica.
En este mismo ámbito, otro pionero era el Dr. Irving Langmuir, quien,
junto a Vincent Schaefer and Bernard Vonnegut, igualmente se
desempeñó - entre muchos otros campos científicos - en el área de
física atmosférica, específicamente en la formación de nubes, y
condujo una serie de experimentos llamados "cloud seeding" (sembar
nubes), entre 1947 y 1957.Sobre estos experimentos, décadas más tarde
se llegó a constatar lo siguiente:
" El primer esfuerzo científicamente controlado y monitoreado y que
fue reconocido por la comunidad metereológica en general como una
verdadera modificación meteorológica, occurió en el año 1948, cuando
el Dr. Irving Langmuir experimentó por primera vez con la siembra
artifical de nubes, con el objeto de producir lluvia. Sus
experimentos revelaron resultados positivos, que despertaron un
tremendo interés en este ámbito casí de la noche a la mañana."

Desde los años 50 del siglo pasado, los gobiernos estadounidenses de


turno llegaron a considerar explícitamente el potencial militar de
las tecnologías de modificación meteorológico-climática, estimando
que el efecto de su implementación bélica llegara a ser aún mayor que
él de la propia bomba atómica; incluyendo la "ventaja" de que
cualquier manipulación climática quedara oculta detrás de los propios
procesos naturales atmosféricos, que a menudos suelen exhibir
ocurrencias irregulares.

Entre los años 1967 y 1972, los EE.UU. procedieron a hacer el primer
uso sistemático y hóstil conocido en la historia de las tecnicas de
modificación ambiental-meteorológica, en el marco de la Guerra de
Vietnam, en una operación secreta que fue declasificada, bajo la
presión del Congreso Estadounidense, en el año 1974.La operación se
llevó a cabo bajo el código "Operation Popeye" como una misión
militar secreta, que se efectuó sobre los territorios de Cambodia,
Laos y Vietnam del Norte y Sur, abarcando un lapso de tiempo de nada
menos que cinco años entre 1967 y 1972, y consistiendo en "sembrar
nubes" e inducir lluvias, siendo el objetivo militar dificultarle el
movimiento de recursos y tropas a los Vietnamitas del Norte y al Viet
Cong. El origen de los extremadamente fuertes tifones y de las
torrenciales lluvias occurridas en 1971 en Vietnam del Norte, se
relacionaron a dicha operación.

2.2. Impactos ambientales de algunos de los experimentos y proyectos


militares más importantes relacionados al desarrollo de la tecnología
de modificación ambiental
Pasada la Segunda Guerra Mundial, después del invento de la fisión
nuclear y la producción de la nefasta bomba atómica, se inició una
secuencia de experimentos científicos en el marco del creciente
interés militar centrado en la atmósfera de la tierra y en su espacio
exterior, consistiendo en la detonación de bombas nucleares en
diferentes capas de la atmósfera planetaria con el propósito de
estudiar el impacto de las explosiones nucleares de altura elevada,
específicamente del Pulso Electromagnético causado por ellas, sobre
las transmisiones de radio y los controles por radar. Igualmente, se
propuso estudiar la reacción y el comportamiento del campo
geomagnético que rodea la tierra después de las detonaciones. Los
experimentos con detonaciones nucleares también se llevaron a cabo
debajo de la superficie terrestre. Cabe señalar, que tanto los EE.UU.
como la Unión Soviética realizaron este tipo de experimentos e
investigaciones.
La científica Rosalie Bertell hace un resumen comprimido de los
experimentos y proyectos más "audaces" llevados a cabo por los
EE.UU., algunos de larga duración y con vigencia hasta el presente, y
en el cual destacan los siguientes programas:

Los experimentos "Argus"de 1958 y "Starfish" de 1962, consistían en


la detonación de bombas nucleares de monstruosa potencia en la
ionosfera y la stratosfera - ésta última contenedora de la capa de
ozono -, y tenían como objetivo el estudio y posible uso militar-
comunicacional de la ionosfera. A causa de las detonaciones se
formaron huecos en la capa de ozono, y entre las demás consecuencias
figuraban no sólo un efecto multiplicador del grado e intensidad de
la radiación ionizante, sino la formación de capas de radiación
enteramente nuevas en la atmósfera, previamente inexistentes. Conste,
que los experimentos realizados al comienzo de los años 1960 por los
EE.UU y también por la Unión Soviética, causaron modificaciones
graves en los campos magnéticos denominados "Cinturas Van Allen", en
una altura de 7700 y 51.500 kilómetros respectivamente, que según
estimaciones científicas tardarán centenares de años en restablecerse
a su estado anterior.

El proyecto SPS o "Solar Power Satellite Project" de 1968, estudiaba


la viabilidad de transmitir la radiación solar desde satélites vía
microonda a antenas receptoras en la tierra, en miras de sustituir la
energía fósil y reemplazarla un 100% con energía solar para el año
2025, pero el proyecto fue descartado por su alto costo. La revisión
del mismo proyecto en 1978 respecto a su posible uso militar
consideraba el desarrollo de un "arma rayo laser" anti-misíl, lanzado
e dirigido desde satélites colocados en órbita terrestre. A partir de
los años 80, la Red de Emergencia de Ondas Terrestres, "Ground Wave
Emergency Network" o GWEN por sus siglas en inglés, empezó a operar,
un sistema inovativo de radiocomunicación de emergencia, resistente a
las interrupciones que sufren los sistemas tradicionales de
comunicación en un ambiente hóstil-nuclear. Los rayos de luz o
fotones invisibles, llamados "rayos oscuros" ("dark beams") en base
de los cuales opera este sistema, contribuyen en un proceso complejo
a la formación de huecos en la capa de ozono.- En el marco de los
proyectos Orbit Maneuvering System (1981) e Innovative Shuttle
Experiments (1985 hasta el presente) y durante las misiones de los
Space Shuttle (transbordadores espaciales), se inyectaron
deliberadamente cantidades de gases a la ionosfera con fines de
inducir huecos ionosféricos y estudiar, entre otros efectos, la
modificación que sufría el camino de propagación de las ondas de
radio, que se reflejan en la ionosfera. Respecto al expreso impacto
ambiental de las misiones "Shuttle", Rosalie Bertell observa lo
siguiente:

"A lo largo de los años 1980, a nivel global, se efectuaron entre 500
y 600 lanzamientos de cohetes al espacio por año, y en 1989
alcanzaron un número máximo con 1500 lanzamientos. Había mucho más
durante la (primera) Guerra del Golfo. El Shuttle (Transbordador
Espacial) es el más grande de los cohetes de combustible sólido, con
dos cohetes portadores de 45 metros de largo. Todos los cohetes tipo
combustible sólido expulsan grandes cantidades de ácido clorhídrico
en sus gases de escape, y cada viaje del Transbordador inyecta
alrededor de 75 toneladas de cloro – destructor del ozono - a la
stratosfera. Los transbordadores lanzados desde 1992 inyectan aún más
cloro, a saber 187 toneladas por viaje, a la stratosfera, que
contiene la capa de ozono."
3. HAARP: Programa de Investigación de Aurora Activo de Alta
Frequencia
Uno de los proyectos de tecnología de modificación ambiental
geofísica más controversiales en la actualidad es el Programa de
Investigación de Aurora Activo de Alta Frequencia, o HAARP por sus
siglas en inglés (High Frequency Active Auroral Research Program).
Este programa se inició en 1991 y constituye un experimento
gigantésco, manejado por la Fuerza Aérea y la Marina Estadounidense
en conjunto con el Instituto Geofísico de Alaska y en asociación de
intereses con Raytheon Corporation, Lockheed Martin Corporation,
Science Applications International Corporation (SAIC), que son
corporaciones que se desempeñan en el ámbito de tecnología de
defensa, inteligencia y tecnología espacial, y con la Defense
Advanced Research Agency (DARPA). El programa HAARP se conduce desde
Gakona, Alaska, a unos 300 kilómetros al noroeste de Anchorage, con
fines de "comprender, simular y controlar los procesos ionosfericos
que podrían alterar el funcionamiento de sistemas de comunicación y
vigilancia."

Las bases científicas del proyecto HAARP tienen su fundamento, entre


otros, en un invento de Bernard Eastlund, un estudioso de los
trabajos de Nikola Tesla, que fue patentado en 1985 bajo el número
4,686,605, titulado "Method and Apparatus for Altering a Region in
the Earth's Atmosphere, Ionosphere, and/or Magnetosphere" (Método y
aparato para alterar una región en la atmósfera de la tierra, la
ionosfera, y/o magnetósfera). La energía radioeléctrica
del "calentador ionosférico" de Eastlund se centra y apunta hacia un
determinado punto en la ionosfera, así capaz de proyectar un
concentrado monto de energía sin precedentes a la ionosfera, el cual
puede llegar a "calentarla", "levantarla" y modificarla. Según el
patente, esta tecnología puede interferir con e interrumpir los
sistemas más sofisticados de guía de mísiles y aeronaves, inundar
vastas regiones de la tierra con ondas electromagneticas de
diferentes frecuencias, y controlar y manipular estas ondas de manera
que se puedan interrumpir sistemas de comunicación en tierra, mar y
aire; tambíen menciona la manipulación meteorológica mediante
modificaciones en la composición molecular de la atmósfera. Sobre la
capacidad general del invento, el patente dice lo siguiente:
"T Este invento brinda la capacidad de colocar cantidades de energía
sin precedentes en la atmósfera planetaria, en ubicaciones
estratégicas, y de mantener el nivel de inyección de energía,
particularmente si se emplean pulsaciones aleatorias, de una manera
mucho más precisa y mejor controlada que lo que hasta ahora se ha
logrado por la técnica anterior, específicamente por las detonaciones
de bombas nucleares de diferentes magnitudes en diferentes
alturas. ..."

Las instalaciones de HAARP consisten en un campo gigantésco de


transmisores y 180 antenas de alto poder, que efectivamente envían,
de manera invasiva y apuntada, energía radioeléctrica de alta
frequencia hacia partes previamente seleccionadas de la ionosfera,
con el objetivo de modificar la región seleccionada y obtener una
serie de efectos determinados. Mediante la modulación de las
corrientes eléctricas que fluyen en ciertas capas de la ionosfera,
por ejemplo, se inducen ondas de frecuencia extremadamente baja, u
ondas ELF por sus siglas en inglés (Extremely Low Frequency). Estas
ondas ELF son capaces de penetrar cualquier cosa - viva o muerta.
Por esta misma característica, las ondas de frecuencia extremadamente
baja son de sumo interés para el ámbito militar, porque penetran la
tierra y logran localizar tanto instalaciones militares escondidos
debajo de la superficie terrestre como también depósitos subterráneos
de recursos naturales - es decir, las ondas ELF realizan una especie
de "tomografía penetradora de la tierra" - ; posibilitan además la
comunicación con submarinos, son capaces de detectar objetos volantes
como aviones o misíles hasta detrás de la curvatura terrestre, y
pueden bloquear la comunicación por radio y electrónica del enemigo.

Dr. Nick Begich de Anchorage/Alaska, coautor con Jeanne Manning del


libro „Angels don´t play this HAARP: Advances in Tesla
Technology"conocedor íntimo del proyecto HAARP y uno de los pioneros
en llevar a la opinión pública estadounidense y mundial la existencia
de este experimento y las nefastas consecuencias que éste puede
tener, formula el potencial de la tecnología HAARP en términos de que
ésta puede efectivamente formar una especie de escudo protector
contra el ataque e impacto por misíles intercontinentales, destruir
satélites, diferenciar con precisión misíles de otros objetos
volantes, y reforzar e interrumpir comunicaciones en áreas
seleccionadas - capacidades combinadas, por las cuales se le llama
también la "Tecnología de Guerra de Galáxias, basada en Tierra"
(Ground Based Star Wars).
Breve excursión: La Tecnología HAARP – El Equivalente de un Arma
Geofísica

La capacidad de HAARP de enviar energía radioeléctrica de alta


frecuencia de manera concentrada a la ionosfera, de modular
corrientes eléctricas ahí existentes en determinadas capas y regiones
e inducir ondas de frecuencia extremadamente baja, es determinante no
sólo para la modificación meteorológico-climática sino también para
la modificación del campo electromagnético del propio cuerpo
terrestre, el cual y como ya lo ha señalado Nikola Tesla en
1899/1900, posee una frecuencia propia, la hoy llamada "Frecuencia
Schuhmann".

En los años 1950, el profesor de física alemán, Winfried Otto


Schumann, constató, que la superficie de la tierra y la ionosfera
forman un condensador esférico natural, o sea un medio natural de
almacenamiento de carga eléctrica, con una frecuencia propia en el
ámbito de las ondas de frecuencia extremadamente baja, es decir,
debajo de los 10 Hertz. Esta Frecuencia de Resonancia Terrestre se
llegó a determinar en un valor de exactamente 7,83 Hertz; desde
entonces llamada "Frecuencia Schuhmann". Se ha determinado, que en
cada tormenta eléctrica, cada relámpago emite una onda radioeléctrica
de esta misma frecuencia de 7.83 Hertz, la cual hace resonar la
tierra y provoca una extraordinaria estabilidad de estas ondas, las
cuales pueden así llegar a formar un verdadero frente de ondas
inmensas, cuyas oscilaciones alcanzan la ionosfera. (Debido a su
frecuencia baja, la longitud de estas ondas es impresionante, de unos
38.000 kilómetros, que casí equivale a la circunferencia de la
tierra.) Los frentes de ondas de frecuencia extremadamente baja
inciden directamente en el tiempo/clima, ya que las áreas de alta y
baja presión no logran pasarlos y quedan atados durante mucho tiempo
sobre la región en donde se han formado. Esto causa, que en las
regiones afectadas puede manifestarse o bien una prolongada sequía en
caso de que se atasque un área de alta presión, o bien un fenómeno de
torrenciales lluvias e inundaciones en caso de que se atasque un área
de baja presión.

Así que es científico-y tecnológicamente perfectamente viable


utilizar las ondas de frecuencia extremadamente baja para manipular
el clima y causar vibraciones y movimientos dentro de la tierra, que
a su vez pueden ser originario de movimientos telúricos. Este género
de manipulación geofísica es posible gracias a la capacidad de
resonancia que tiene el planeta tierra. Igualmente, se puede
modificar el campo electromagnético de la tierra, hasta invertir su
polaridad.

Otro efecto de las ondas ELF es, que pueden afectar el funcionamiento
del cerebro humano ya que éste opera también en el ámbito de las
ondas de frecuencia extremadamente baja.
Pero ahora lamentablemente la seguridad del lugar ya no permite “ver” ni
tener contacto con sus trabajadores,como se ven en las fotos siguientes:
4. Conclusión

Por un lado, crece en la opinión pública mundial la conciencia sobre


la problemática ambiental y sobre la necesidad urgente de establecer
medidas drásticas y efectivas, aún cuando es más que dudoso que el
medio ambiente (y con él el propio ser humano) tenga chance de
supervivencia, mientras persiste un modo de "producción" perverso e
intrínsecamente destructivo como lo es el modo de "producción"
capitalista. Por otro lado se esta empujando la tecnología militar de
modificación ambiental en ambos niveles, micro y macro, a un grado,
donde las modificaciones realizadas pueden resultar, mediante saltos
abruptos e irreversibles, en un catastrofe global.

En lo que se refiere, específicamente, a la tecnología de


modificación ambiental geofísica, y a su refinación y perfección en
otros proyectos de índole militar, ocultos del ojo del público, es
casí imposible asesorar sus impactos y efectos. Los impactos
ambientales causados hasta ahora por este tipo de actividades y
experimentos militares no han sido registrados oficialmente, ni han
entrado a la conciencia pública o al debate abierto. Basta, sin
embargo, imaginarse el efecto fatal que puede tener un bombardeo
energético intensivo-constante de determinadas regiones de la
ionosfera, sobre la integridad de la misma y el peligro de que
radiación cósmica entre sin obstáculos a la atmósfera planetaria. El
efecto que puede tener la manipulación de los esquemas meteorológicos
y climáticos sobre el ecosistema terrestre es inimaginable. El
impacto que puede tener la artificial alteración y modificación de
los altamente sensibles campos electromagnéticos naturales sobre los
sistemas biológicos de la tierra y sobre el propio cuerpo terrestre,
es inimaginable.
Ante este trasfondo, el problema del medio ambiente y del "cambio
climático", debería en efecto y tal como lo propone el Pentágono,
elevarse a rango de "asunto de seguridad nacional" para cada uno de
los países del globo terráqueo entero, no sólo en el sentido civil-
ecológico, sino y forzadamente en el sentido tecnológico- militar,
para poder enfrentar una posible guerra geofísica.

adolfo gandin Ocampo

doy las gracias a todos aquellos que a traves de los años me han hecho llegar información
referente a este y otros temas,y a la preocupación constante por la preservación de la raza
humana y su medio ambiente.......
A todos lo que incansablemente donan su tiempo para que siga saliendo a la luz los “CRIMENES
DE IURIS GENTIUM”” para que quizas en el futuro obtengamos una justicia que hoy no
podemos obtener aunque existan sus leyes condenatorias(Antonio Quintano Ripollés
abordaba el tópico desde la óptica del Derecho Internacional Penal por entender que dada la
envergadura de ésta especie delictiva, el elemento prioritario es la internacionalidad, no se
concibe autoridad competente de ningún Estado que se niegue a colaborar en su
persecución y penalización. Se habla entonces del principio de “justicia universal” y de la
entreayuda penal internacional como responsabilidad de los Estados, sujetos pasivos y
activos, que obedece a consideraciones prácticas, de orden logico respondiendo a un mejor
resultado de la justicia represiva.)
www.calp.org.ar/Instituc/Institutos/dipr/Lesa.doc